Sunday, June 12, 2005


Los cerebros del grupo jugando para la foto... Posted by Hello

1 comment:

khurcius said...

Un disco con cientos de miles (tal vez millones) de adoradores incondicionales repartidos por todo el mundo. Adoradores que martillearán tus oídos una y cuantas veces haga falta con el calificativo "genialidad" aplicado para definir lo que hace esta pareja de escindidos, de origen hispano, de At the Drive-In.

Su segunda entrega, que sucede al no menos aclamado "De-Loused in the Comatorium" (2003), es un artefacto de más de 75 minutos que, a la vista de las opiniones que se vierten, o te enloquece o te mata de aburrimiento. Soy un bicho raro: ni me ponen en trance ni se me hacen odiosos Omar Rodríguez, Cedric Bixler-Zavala y los cómplices reclutados para esta magna epopeya. Me dejo llevar hasta donde ellos quieren: un paisaje especulativo de vanguardia rockera y aromas setenteros. Experimentan, improvisan, aturden, meten un ruido de mil demonios, se remansan, se vuelven a arrebatar, y no dejan de echar sus redes de pesca hasta en los charcos del asfalto. No es que lo suyo suponga exactamente un retroceso nostálgico a los pasajes más olvidables del rock progresivo, porque tienen un descaro muy simpático, casi naïve, que les hace completamente libres para acarrear lo que les plazca a sus canciones-mamotreto (con alguna pieza de media hora supuestamente dividida en varias secciones). Por ejemplo, me resulta casi adorable el "tumbaíto" sonero que intercalan en "L'Via L'Viaquez". Y, prestando atención a sus textos en inglés, castellano (y un poco de francés), se aprecia un casi enternecedor aire de ingenuidad revestida de pretensiones literarias cuasi adolescentes. Su ambición artística es descomunal y sincera. De ahí que resulten perfectamente comprensibles tanto las adhesiones vehementes a la causa como las carcajadas sardónicas de quienes no aprecian aquí mucho más que una empanada mental de proporciones mastodónticas. El tiempo los pondrá en su sitio.