Saturday, July 26, 2008

El reencuentro de Liquid Tension Experiment


La reciente breve gira que ha reagrupado a Liquid Tension Experiment despues de diez años de pausa comenzo en el pasado NearFest. Liquid Tension Experiment quizo asi poner a prueba la hipotesis de que aun mantiene una posicion atractiva en la escena del prog rock. Como recordamos, la banda se concibio a finales de 1996, cuando Mike Portnoy (baterista de Dream Theater), recibio una peticion de su discografica Carta Magna para formar una superbanda. De inmediato, Portnoy invito al tecladista de los Dixie Dregs Jordan Rudess y a Tony Levin, el talentoso bajista y estiquista de fama Crimsoniana. Mike esperaba originalmente trabajar con algun notable guitarrista que no fuera de su banda Dream Theater, pero debido a conflictos de programacion Portnoy finalmente invito a su compañero de banda John Petrucci, a formar parte del proyecto.

Su primer album, Liquid Tension Experiment 1 fue un exito creativo. En octubre de 1998, Liquid Tension Experiment se reunio en los estudios Millbrook de Nueva York para grabar su segundo album. Durante el periodo de sesiones, la esposa de John Petrucci tuvo un parto prematuro, lo cual obligo a los tres musicos restantes a continuar la grabacion de manera improvisada. Estas grabaciones dieron origen a un tercer album llamado "Spontaneous Combustion", que aparecio tardiamente en 2007. Tal experimentacion les permitio explorar y encontrar combinaciones instrumentales evidentemente expansivas. La colaboracion y la evidente quimica musical ese fin de año del '98, llevaron a Rudess a convertirse en miembro de tiempo completo de Dream Theater, reemplazando a Derek Sherinian en 1999.
Para el NEARfest X, La banda llego a Bethlehem un par de dias antes de su show para ensayar el material de sus dos albumes, lo cual seguramente se convirtio en un pequeño desafio para este grupo de virtuosos, dado que no lo habian vuelto a tocar desde hacia 10 años.

Por supuesto, Liquid Tension Experiment fue la banda titular la noche del sabado y toco de manera brillante, cada musico en su mejor momento. LTE sacudio el recinto con la precision, energia y la gracia de una gran orquesta sinfonica. Percibi a un Petrucci muy concentrado y preciso en la guitarra, mostrando su capacidad de tocar piezas largas y complejas con altisima destreza. Aunque Levin pudo mostrar su "borde metalico" al tomar el bajo, lamentablemente por una mala mezcla tecnica casi no se le oyo al tocar el stick. Rudess fue impecable al ejecutar el teclado (apoyandose en el digitalizador de partituras levantado sobre su Roland), generando una gran variedad de sonidos y arreglos de altos niveles compositivos, y Portnoy como siempre fue Portnoy ...! un monstruo de precision y el entusiasmo en los tambores y timbales. El setlist incluyo la mayoria de las melodias memorables de sus dos discos clasicos, entre ellas la genial "When the Water Breaks" , la metalizante fuga que es “Acid Rain”, la melodica “State of Grace”, la calmante “Kindred Spirits”, la hiperquinetica "Paradigm Shift" y su poderosa epica “Another Dimension” (donde John Petrucci levanto una merecidisima ovacion del publico). Asimismo, Rudess se lucio al dar ejemplo de su virtuosismo en una elaborada exploracion jazzeante de la pieza dramatica "Biaxident", complementado por un estupendo Petrucci y el resto de la banda, que dosificaba energeticamente toques diabolicamente metalicos.

Sin embargo, en medio de tanta magia, la sorpresa mas grande de la estupenda velada fue la presentacion de una magnifica version de la "Rapsodia en Azul" de Gershwin, una pieza desafiante con sus muchas modulaciones, en una interpretacion clasica e intensa, favorecida por el bien equilibrado sonido del recinto.

La banda se despidio en el encore con dos de sus rolas fundamentales: la deliciosa y percusionante "Osmosis”, donde pudimos sentir el extasis del Tony Levin de la era de Peter Gabriel, y la explosiva "Universal Mind", con sus magicas lineas funky del bajo de Levin, y sus solos zigzagueantes que dieron brillo a la compleja y delirante pieza, que el piano de Rudess cerro de un portazo con una estupenda variacion de la tradicional progresion de “Heart & Soul”.

Como cerecita del pastel, Liquid Tension Experiment acaba de anunciar en Facebook que pronto saldra al mercado un CD/DVD en vivo grabado durante el tour conmemorativo, y que ya se han preparado planes para un nuevo album de estudio, asi como un “Bootleg” oficial de su show en Chicago el pasado 25 de Junio.

Friday, July 25, 2008

Metrognom "Twangyluck" (2006)


HOLA AMIGOS PROGRESIVOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

En el mismo día en que Joal Paiva, gran amigo progresivo y primo de Autopoietican me presentó a THE GOURISHANKAR, también hico lo propio con el grupo escandinavo METROGNOM, cultor de un sonido complejamente psicodélico, bañado en ambientes que oscilan entre lo denso y lo espacial, coqueteando ampliamente con el jazz-rock más ácido así como con el espíritu lánguido del post-rock, añadiendo ciertas dosis de la tensión expansiva de un VAN DER GRAAF GENERATOR. Quinteto noruego, su disco “Twangyluck” (2006) es clave para comprender los niveles de energía y creatividad que tienen lugar hoy en día en la marginalidad progresiva escandinava ahora que ANEKDOTEN no es lo que era antes, LANDBERK y ANGLAGARD son historia, y WHITE WILLOW está que no se decide a resucitar de una buena vez.

Aquí transcribo una reseña que originalmente publiqué en La Caja de Música en agosto de 2007. Espero que sea de su interés.

“La labor instrumental dell quinteto METROGNOM se caracteriza por su garra y por la consistencia con la que pueden sostener sus jams, los mismos que constantemente oscilan entre pasajes que tienden hacia lo aguerrido y otros donde se da notable prioridad a atmósferas flotantes. El repertorio revela una actitud muy ambiciosa a la hora de enarbolar ideas musicales y disponerlas en sus correspondientes arreglos: tres temas que oscilan entre los casi 14 minutos y casi 15 minutos de duración más uno que dura más de 20. El grupo se las apaña para mantener el interés en sus viajes instrumentales sin que los instrumentos melódicos (guitarra, saxos, teclados) se manden con pirotecnias ni sobregrabaciones exaltadas: estos ítems se concentran más en ambientes y estructuras armónicas, aunque cabe señalar que casi todos los fraseos solistas de saxo tienen una connotación jazzera muy oportuna para calibrar las armazones sonoras de la guitarra y el teclado de turno. Más bien, gracias a esto sucede que la sección rítmica se hace notar de una manera especial, y esto es algo bueno, pues su labor está muy inspirada en lo que se refiere a asentar las bases para las diversas secciones que se suceden en el repertorio. Al igual que muchos grupos escandinavos, la presencia de instrumentos prototípicamente añejos como el Mini-Moog, Theremin, mellotron, el sintetizador Akai (una reliquia en el sentido más literal de la palabra), así como del Hammond, juega un rol tremendamente gravitante en la elaboración de los vuelos instrumentales.

El tema de apertura ‘Max Planet (incl. The Sudden Turbulent Landing Procedure)’ comienza con un anuncio cuasi-robótico muy a lo HAWKWIND en su etapa más lisérgica, para luego dar lugar a un motivo en 6/8 que es todo un homenaje clónico al legendario himno progresivo ‘Watcher of the Skies’ de GENESIS, pero como si fuera ejecutado por un combo de músicos donde alternan miembros de ANEKDOTEN y LANDBERK, acompañados de Tim Blake (de GONG) y con ciertas pautas vandergraafianas completando algunas sutilezas del espectro sonoro. Su gancho y potencia lo convierten en una apertura adecuada para el disco, pero desde ya vale indicar que se trata del tema menos impresionante en lo relativo al manejo de variantes y recursos diversos en el desarrollo. Los tres temas restantes tienen mucho más de estos elementos. ‘Ten Peppermint Butterflies in a Ray of Moonlight’ comienza con una secuencia de leves sonidos causales al modo de estar probando la afinación de la guitarra y del saxofón, cuando el batallón completo entra a tallar con el motivo central, sólidamente llevado por la guitarra mientras que las capas y adornos de los sintetizadores sopesan aires cósmicos y texturas de carácter sinfónico, con matices tenebrosos muy propios de la línea germana de ELOY y NOVALIS. Cuando llegamos a la sección lenta, llegamos a un extenso momento ceremonioso marcado por una mesurada pastosidad: los rasgueos de guitarra acústica y las cortinas de mellotron dirigen el asunto mientras los solos de saxo y adornos de sintetizador explotan las alusiones de manera efectiva. Con el regreso de la sección principal tenemos una sólida recuperación de la dimensión más filuda de METROGNOM, bien encuadrada entre los alucinados fraseos del sintetizador y la esforzada labor percusiva del baterista, añadiendo algunos toques de tenor jazz-rock mientras nos acercamos al final. El final llega en forma de coda de guitarra acústica a la cual se suman climas distantes creados por los teclados.

El tercer tema es ‘Opening Ceremony to the Trolls Seventeenth Olympic Games’, donde el grupo vuelve a explorar sendas sonoras semejantes a las del primer tema, aunque con una vibración más dinámica y un mayor tesón en el armado de la diversidad de ambientes y los giros de compás. También hay espacio para momentos acústicos tenues, y de hecho, se logra en éstos una ambientación más introspectiva que en la pieza anterior, pues estos pasajes se concentran en lo evocativo y nunca se mandan hacia sonoridades fastuosas. La entrada abrupta de un pasaje inquietante está bien lograda, como una brevísima tormenta musical que opera como puente entre el pasaje acústico y el retorno de la faceta eléctrica del grupo. Los últimos 21 ½ minutos del disco están ocupados por ‘Tellus Will Tell Us Its Will’, el cual tiene una introducción de chapoteos de agua y una brisa misteriosa. El motivo de arranque es un pasaje lento y lánguido, algo así como una cruza entre el ‘Echoes’ de PINK FLOYD y el estándar del post-rock. Luego llegan los pasajes más frenéticos, en donde los músicos exploran su progresivo psicodélico ya familiar para el oyente. La alternancia entre secciones lentas y extrovertidas es manejada con excelente oficio por la banda. Uno de los detalles más significativos de este tema es la inclusión de vibraciones jazzeras en buena parte de su segunda mitad, las cuales nos pueden recordar un poco a COLOSSEUM o GNIDROLOG (más que al Canterbury o al jazz vangardista norteamericano).

Monday, July 07, 2008

Koenji Hyakkei en el NEARfest - 高円寺百景


Traducido al español, Koenji Hyakkei solo puede significar una cosa: Intensidad. El espectaculo que dio en el NEARfest este grupazo japones fue una pirotecnia multisonora en perpetua epilepsia, una explosion catarquica de convolucionados elementos estructurantes, un roller coaster a maxima velocidad donde en lugar de carrito y rieles se esta en la centrifuga oyendo a cien japoneses locamente iluminados tocando y cantando operetas en fast-forward, un performance intensamente polirritmico, condimentado con atonalidades catatonicamente dosificadas. Como otros bandas de Zeuhl (aunque no cantaron en Kobaian), la comprension lirica de Koenji Hyakkei se da a traves de como (tono, estilo, color) se interpretan y transmiten las vocalizaciones, en casos la voz puede ser tan fina y delicada como un instrumento de cuerdas.

Lidereado por el polirritmico baterista y vocalista Yoshida Tatsuya, fundador del iconoclastico grupo Ruins y muchisimas otras bandas, Koenji Hyakkei ejemplifica un concepto unico, al fusionar aspectos del Zeuhl del legendario Magma, del avant-garde y del hardcore con coros Orffianos y un jazz fusionante de precision apabullante.

El grupo presento principalmente material de su ultimo album Anger Shisspa, asi como la rola “Avedunmma” de su primer album Hundred Sights Of Koenji, y dos rolas ("Bectem Pollt" y "Visqaguel") de su segundo album Nivraym.

A mi gusto, Aki Kubota se desempeño magistralmente, su voz en un tono perfecto, pulido y profundamente bello. Supongo que ella viene de hacer carrera como soprano, aun cuando su coloratura claramente se preste mas bien para ornamentaciones de grave fiereza y rapidos registros agudos .

Por supuesto que quede boquiabierto de ver a Yoshida Tatsuya tronar los tambores con la perfeccion con las que un samurai destruye cien jinetes en armadura en una pelicula de Kurosawa.
Como Christian Vander de Magma, el es el compositor y el pulsante latido irregular de la banda.

En una nota aparte, hago hincapie en el fabuloso trabajo del bajo conducido por Sakamoto Kengo. Ya que no hay guitarrista, el bajista debe tomar el doble rol de no solo acompañar a las (ya de por si tremendas) batacas, sino de llevar su sonoridad mas alla de la manera tradicional en que se toca el bajo.

De notarse es que las composiciones de Yoshida también me impresionaron porque balancean estupendamente los instrumentos, incluyendo la bateria, que puede escucharse claramente como un instrumento mas. Las composiciones estan estructuradas como si se tratara de un viaje veloz a través de espesas cordilleras. A medida que las rolas progresan, los niveles de energía suben y suben, para luego avalancharse estrepitosamente sin perdida de intensidad para finalmente desvanecerse en valles de inmediata y deliciosa frescura antes de escalar de nueva cuenta.

Un instrumento notable fue el teclado, tocado de manera impecable por el virtuoso Yabuki Takashi, quien creo innumerables momentos de armonioso descanso entre las descargas de inusitada intensidad que me recordaron al mejor Emerson. Su piano sono de lo mas natural, casi como si estuviera un Steinway en el estrado. De la misma forma resalta el trabajo de la vientista Komori Keiko, quien complemento las vocalizaciones de Aki con su sax soprano, llenado la sala con cautivantes (y en ocasiones chirriantes) interludios que le dieron un tono decididamente jazzeante a las explosivas composiciones de Yoshida. Con toda esta orquestacion, la banda logro crear una musica de alta densidad y complejidad, a la par de los trabajos de The Mars Volta, y King Crimson.

Si te hallas en busca de un desentumecedor de la rutina diaria, Koenji Hyakkei es tan recomendable como una maquina de electroshocks alemana. Sin lugar a dudas, Yoshida Tatsuya ha oido la musica del futuro (de que otra forma evitariamos el paralizante garrote de la infosaturacion?).

Saturday, July 05, 2008

TÉMPANO - "Memoria Selectiva"

HOLA AMIGOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

A estas alturas del año 2008 no sé cuántos de ustedes, amantes del progre, habrán bajado el más reciente disco del excelso grupo venezolano TÉMPANO “Memoria Selectiva” (o “Selective Memory”), pero sin duda quienes ya lo hayan hecho lo tendrán muy bien atesorado en sus respectivas colecciones. Se trata de una obra de gran calibre, magistral en su colorido, contundente en su despliegue de energía y talento.

Muy en la línea de "Childhood's End", refleja el estilo multicolor y ecléctico que este veterano ensamble aporta al género progresivo. También se notan afinidades con los proyectos solistas que brotaron momentáneamente de TÉMPANO (iX y ODRAREG); esto indica la gran compenetración que existe entre la ideología del grupo y las propuestas de sus individuos componentes. Aunque el grupo anuncia que el disco fue grabado con técnicas propias de los años 70s (y de hecho el departamento de teclados está lleno de artilugios añejos como sintetizadores Moog, órganos Hammond y Farfisa, mellotron, etc.), se nota una vibración moderna en la producción de sonido. TÉMPANO me parece, sin lugar a dudas, uno de los nombres más notables entre los que aun se mantienen vigentes y productivos dentro de la escena progresiva mundial.

El dinámico tema de entrada ‘Victoria Pírrica’ establece un oportuno clima de agilidad y complejidad, reconstruyendo con alucinada agilidad los parámetros usualmente sombríos y chocantes del chamber-rock (tipo UNIVERS ZERO). ‘Falling Senses’ y ‘A Farewell to the Seasons’ muestran plenamente el ingenio prototípico de TÉMPANO para fusionar extravagancia y elegancia a través de la intensa belleza de los motivos compositivos en ellos mostrados. El primero de estos temas exhibe un esquema donde confluyen el chamber-rock y el jazz con adornos cósmicos, culminando con una alucinada coda envolvente; por su parte, el segundo tema refleja las influencias de YES, GENTLE GIANT y PINK FLOYD se hacen notar. Como siempre hay una pieza emparentada con HAPPY THE MAN en cada álbum de TÉMPANO, aquí tenemos a ‘Embestida’, una pieza dotada de gancho a través de su calculada complejidad. ‘Cristalizado’ permite al grupo explorar su lado más lírico e introvertido, el cual queda ahondado en el ensoñador tema de cierre ‘Aguas Profundas’.

Hasta el día de hoy, el disco sigue a disposición del público internauta para su descarga - el link es http://www.tempano.com/site/esp/enlaces.php - ¡no pierdan la ocasión!


Aquí me despido hasta otro momento.

Tuesday, July 01, 2008

SAENA "Saena"

HOLA AMIGOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Una de las bandas latinoamericanas más estupendas que han surgido en el estilo progresivo durante estos primeros años del milenio es SAENA. Proveniente de México, este quinteto está liderado por José Luis Fernández-Ledesma y Margarita Botello, veteranos de la vanguardia musical de su país. Los otros tres músicos son también expertos creadores dentro de las diversas escenas fusión, experimental y académica.

El nombre del grupo proviene de un tema incluido en el disco “Designios” de José Luis Fernández-Ledesma: de hecho, dos de estos otros músicos actuaron como músicos de apoyo para Fernández-Ledesma en el mencionado disco y tema. El estilo de SAENA es un progresivo sinfónico ágil y sumamente lírico, con especiales coloridos emparentados con la fusión y el chamber-rock. Los violines de Sánchez ocupan un lugar particularmente destacado cuando los solos emergen, por lo que es muy común que las melodías y armonías tengan su norte en los diálogos entre ellos y el canto de Botello. En cuanto a las armazones y estructuras de los temas, los teclados arman bases armónicas poderosas y las guitarras timbres efectivos. Por su parte, la dupla rítmica acomete una labor fundante sólida a través de las fluidas variantes de motivos y ambientes que tienen lugar. La destreza técnica de Santos al bajo y al stick le permite colaborar varias veces con el aspecto melódico, creando puentes entre el violín y las bases de teclado y guitarra.

Con unos cálidos y breves sortilegios de violín y canto comienza ‘Astromelia’, tema donde el grupo demuestra desde el punto de arranque que su apuesta musical es por crear expansiones a través de las interacciones de los instrumentistas, apuntando siempre al reforzamiento de las ideas musicales en juego y la gestación de texturas abiertamente coloridas. Este tema de entrada mantiene un sentido controlado aunque patente de la majestuosidad. El ambiente se torna más cálido con el segundo tema, ‘Equinoccio’, el cual apela más fuertemente a sonoridades bucólicas merced al lugar destacado que ocupa la amalgama de acordeón y guitarra acústica; por su parte, la base rítmica del tema se basa en el folklore mexicano, lo cual aprovecha el grupo para adentrarse un poco en el terreno de la fusión. También hay un solo de batería de corte jazzero que aporta un quiebre momentáneo interesante y efectivo. ‘Venenos y Antídotos’ es el tema más largo del disco, y definitivamente uno de los más destacados en cuanto al manejo de matices y variantes en la composición y arreglos. Este tema es un genuino paraíso progresivo, donde cada pasaje es trabajado con impoluta prestancia y las interacciones entre los instrumentos ostentan una pulcritud exigida – todo ello sin recurrir al exceso de boato musical, manteniendo las sonoridades en un ambiente fresco.

Después del viaje musical policromático del tema anterior, ‘Playa Desierta’ nos lleva a parajes meditativos y melancólicos en un esquema más sencillo – el lucimiento estelar del violín permita a la pieza filtrar un poco de intensidad sin romper con la melancolía reinante. ‘Cosecha’ y ‘Final del Juego’ nos devuelven a lo sinfónico con un esplendor fácil de notar: ‘Cosecha’ tiene un cierto parentesco con ‘Venenos y Antídotos’, mientras que ‘Final del Juego’ descubre una presencia de tonos sombríos a través de los bien conjugados vuelos instrumentales. Podemos advertir una influencia recibida del chamber-rock a un nivel sutil, sin caer en nebulosidades oscuras ni inquietantes, pero sí hay algún elemento de tensión en los pasajes más climáticos. En medio de ambas piezas, ‘Estación de las 12’ apela a la incorporación de tonalidades ágiles y envolventes, algo así como un correlato más extrovertido de ‘Equinoccio’. Los últimos 10 minutos del disco están ocupados por ‘Octubre’, tema que se aparta de la aureola de misterio que se había hecho presente en varios parajes de ‘Final del Juego’ para retomar en parte las cadencias que habían sido predominantes en ‘Equinoccio’ y ‘Estación de las 12’, estando más cercano al aire extrovertido de este último.

La riqueza que se encapsula en cada tema amerita de una atención continua, un dejarse llevar del corazón junto a una alerta de parte de la mente – SAENA es un grupo que se propone enriquecer la vida y el espíritu de todo melómano dispuesto a prestarle atención. Yo, por mi parte, les presto mucha atención y desde este mismo momento anticipo que muchos pondrán a este disco en un lugar privilegiado dentro de las encuestas de los mejores discos progresivos del año 2008.


SAENA “Saena” (2008)
Luna Negra

Temas
1. Astromelia (8:44)
2. Equinoccio (9:01)
3. Venenos y Antídotos (12:12)
4. Playa Desierta (7:44)
5. Cosecha (6:56)
6. Estación de las 12 (6:02)
7. Final del Juego (7:19)
8. Octubre (10:10)

Integrantes
- José Luis Fernández Ledesma: guitarras eléctrica y acústicas de 6 y 12 cuerdas, piano, Fender Rhodes, sintetizador
- Margarita Botello: voz, piano, sintetizadores, acordeón, percusión
- Alejandro Sánchez: violines acústico y eléctrico
- Hugo Santos: Grand stick, bajo sin trastes, loops
- Adrián Zárate: batería