Tuesday, August 23, 2011

FLOR DE LOTO impone nuevamente su cristalino imperio progresivo en 2011


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Después de echar un par de vistazos a la actualidad progresiva que tiene lugar en Italia, volvemos a fijarnos en la escena sudamericana para traer a colación al nuevo disco de la banda peruana FLOR DE LOTO – “Imperio De Cristal”. Digámoslo de entrada: este disco refuerza y confirma el posicionamiento crucial que se ha forjado desde hace años dentro de la vanguardia rockera peruana. Hay también novedades significativas relacionadas con “Imperio De Cristal”: hay un nuevo baterista llamado Carlos Llontop (quien reemplaza al histórico Jorge Puccini); el vientista Junior Pacora afianza su posición en la banda aportando una composición propia y añadiendo percusiones y charango a su logística individual; Ignacio Flórez ingresa como segundo guitarrista, escalando posiciones desde su inicial rol como guitarrista ocasional de apoyo. Por su parte, los mismos de siempre, Alonso Herrera y Alejandro Jarrín, siguen explayando sus inclinaciones creativas con un bloque de composiciones maduras donde el filo rockero y el dinamismo esenciales a la banda exhiben un brillo creciente. Este disco es también el que ha tenido un proceso más ambicioso de grabación y producción en lo que va de la discografía de la banda: fue registrado en Virtual Estudios de Buenos Aires, contando con la entusiasta participación del productor Emiliano Obregón también en arreglos orquestales en un par de temas, así como algún que otro solo de guitarra por allí.


En varios momentos y aspectos, se nota que este disco arrastra la inercia provocada por el dinamismo aguerrido y épico que tan anchamente se desarrolló en el trabajo anterior “Mundos Bizarros”. Tanto la pieza homónima que abre el disco como ‘Sombras En La Oscuridad’ brindan un sólido testimonio de ello. La primera da marcha a la maquinaria sónica de la banda con frontal contundencia, revelándose como hermana menor de ‘Volver A Nacer’ y ‘Mundos Bizarros’; la polenta acrecentada para la sección final redondea la idea central de la pieza con furiosa brillantez. La segunda baja un poco el tono épico del asunto, optando por poner más énfasis en el gancho rockero en sí mismo (en un encuentro entre lo maidenesco y lo dream-theatero), aunque igualmente da muestras de esa sofisticación rockera que ya es marca registrada de FLOR DE LOTO. ‘Sueños Diurnos’ es otra canción que cae dentro de este perfil, aunque tiene la particularidad de centrarse en aires menos extrovertidos que los expuestos en las dos canciones anteriormente mencionadas: aparte de la afinidad en cuanto a ingeniería compositiva y estructura sonora, hay en ‘Sueños Diurnos’ un lirismo tajantemente perfilado y una emotividad firmemente dibujada a través de los arrebatos metaleros finamente estilizados. La idea de cerrar el álbum con una composición particularmente ambiciosa del lote también es síntoma de la “herencia bizarra” a la cual nos seguimos refiriendo: nos referimos a ‘Hasta El Final’, tema sobre el cual nos detendremos más adelante. Pero no se trata de la única pieza explícitamente majestuosa del álbum, pues también tenemos en este departamento a ‘Mar Amargo’. Su primera sección se dedica a explorar atmósferas contemplativas, portadoras de una energía dramática en medio de la predominante serenidad; su segunda sección se articula bajo la lógica de la pomposidad a través de la vibración céltica que el grupo elabora con nervio y precisión, ayudado además por una serie de arreglos orquestales que están a cargo de reforzar la opulencia sónica de una forma estilizadamente envolvente. Mención aparte va para el solo de flauta que se desarrolla antes de la coda, manifestación del brío y la gallardía impecables que suelen provenir de un maestro como lo es Junior Pacora.


Yendo al resto del repertorio, es de notar de forma especial la presencia de la primera composición de Pacora al grupo en el segundo corte: ‘Mosoj Pacha’. Este número instrumental se concentra en trabajar sobre una base de donde se alternan cadencias de la costa norteña y la serranía sur peruanas, aunque lejos de ser un simple ejercicio de fusión en base a lugares comunes, incluye sus buenas dosis de colorido rockero y vuelo psicodélico, dosis utilizadas con la debida inteligencia para que la fuerza inherente a los riffs y solos de guitarra complementen la lógica del esquema compositivo. Incluso la irrupción tormentosa que emerge en un breve interludio después de la barrera del tercer minuto y medio es utilizado para solidificar la ilación temática en curso; las presencias de las percusiones étnicas y el charango, por su parte, terminar de asentar el aliento fusionesco dentro del bloque sonoro global. Tras la arquitectura robusta del antes mencionado ‘Sombras En La Oscuridad’ llega otro instrumental, ‘El Jardín Secreto’, compuesto por Jarrín: su estructura melódica ágil y colorida se alimenta de la inserción de variopintas texturas andinas, célticas y arábigas dentro de un desarrollo compositivo que fluye de forma natural a través de su diversidad. Como ocurre varias veces, los elementos tullianos y rusheros dejan traslucir sus huellas en el esquema sonoro que la banda crea para la ocasión. ‘Laberinto’ es también un instrumental compuesto por Jarrín. Su timbre inicial está basado en un manejo sobrio de climas metaleros sobre un compás lento, permitiendo a la flauta diseñar figuras magnéticamente melancólicas, pasando posteriormente a un segundo cuerpo donde la vibración rockera se revitaliza de manera contundente: muy maidenesco el asunto, al estilo de los tres últimos discos que han lanzado los reyes de la NWBHM. Para el último minuto, el grupo elabora una cadencia rítmica de inspiración andina, momento que aprovecha Pacora para tomar el charango y complementar con sus rasgueos los sutiles ornamentos que Jarrín emite con su bajo. ‘Despertar’ sigue a continuación, despegando desde los cimientos etéreos con los que había concluido ‘Laberinto’ y volviendo a consolidar un viaje rockero sobre un esquema rítmico ceremonioso que se hace debido eco del desgarro emocional vertido en la letra: la letra pertenece a Jarrín, mientras que la composición está a cargo del nuevo baterista Llontop. Mientras las secciones cantadas reflejan la huella maidenesco-tulliana que recurrentemente se hace presente en el mundo musical de FLOR DE LOTO, el estupendo interludio instrumental se explaya en trabajar ambiente y recursos de tipo DREAM THEATER y FATES WARNING. Y llegó la hora del final, o mejor dicho, ‘Hasta El Final’, pieza que ocupa los casi 10 último minutos del álbum. Esta pieza tiene un desarrollo consistente en torno a la base melódica en torno a la cual se arma el cuerpo central, encarnando una amalgama perfecta de ampulosidad prog sinfónica, destellos metaleros de carácter rigurosamente solemne y lirismo de puro corte folk-rock.


En suma, “Imperio De Cristal” resulta una cumbre única e imponente para el rock peruano del año 2011. Mis momentos personalmente favoritos están en ‘Mosoj Pacha’, ‘El Jardín Secreto’ y la secuencia de los tres últimos temas, pero más allá de esta observación de detalles seleccionados, vale la mirada general a la cohesión bien integrada que se extiende a través de todo el repertorio del disco. Tal como se ven (y oyen) las cosas, FLOR DE LOTO tiene vida para rato después de un pasado marcado por un continuo crecimiento y a partir de este presente brillante.
 

1 comment:

César Inca Mendoza Loyola said...

http://autopoietican.blogspot.com/2009/05/el-mundo-bizarro-de-flor-de-loto.html - aquí va un recordatorio de mi perspectiva sobre el disco anterior de FLOR DE LOTO "Mundos Bizarros".