Saturday, October 29, 2011

NICKLAS BARKER: el fondo musical del horror como arte progresivo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

NICKLAS BARKER, quien no es sino Nicklas Berg, guitarrista/teclista de ANEKDOTEN, MORTE MACABRE, MY BROTHER THE WIND y otros proyectos musicales, aparte de productor e ingeniero de sonido, da rienda suelta sus inquietudes de músico y creador solista cuando se
encarga de la banda sonora de la película de horror española “El Último Fin de Semana”, dirigida por Norberto Ramos del Val y protagonizada por el poderoso ensamble actoral de Irene Rubio, Alba Messa, Silma López, Nacho Rubio, Marian Aguilera, Jorge Anegón, Ayelén Muzo, Víctor Alcázar. En fin, más información sobre la película se puede leer en su FB https://www.facebook.com/#!/elultimofindesemana?sk=info. Por lo pronto, esta banda sonora es un notable ejercicio de música progresiva atmosféricamente siniestra y densamente etérea, donde los momentos intensos (predominantes) y los más contenidos suenan igualmente envueltos bajo un manto de misterio acechante y peligro latente tanto como inocultable. Si pensamos en un híbrido entre GOBLIN, el lado más nostálgico de MORTE MACABRE y las aureolas más evocativas del kraut electrónico, contaremos con un apropiado esquema mental para comprender la experiencia de escucha de esta banda sonora. El arsenal de BARKER consiste en mellotrón, sintetizadores, bajo, Theremin y gong, contando con los aportes adicionales de Martha Barker (cello), Karolina Bergström (violín) y su viejo colega Peter Nordins (batería y percusión). Vayamos ahora a los detalles del mismo.


En un contexto de abuso verbal y físico, ‘Leo’ abre el disco con un aura de pavor e indefensión de
forma minimalista. Este breve prólogo prepara el camino para la solemnidad claroscura de ‘Night Ambience’, tema que orgullosamente ostenta su hibridación de ANEKDOTEN temprano y el GOBLIN clásico: con las gloriosas capas de mellotrón y las intrusiones de los sintetizadores, el órgano y el Theremin se crea un genuino ejemplo de cómo la languidez puede, en el arte del ruido, erigirse como una modalidad especial de energía expresiva. Dándole un aire un poco más Olfieldiano al asunto, pero preservando las alusiones a GOBLIN, ‘Night Ambience’ nos devuelve al pavor de la pieza inicial por un par de minutos antes de que ‘Sisters / Phantasm’ nos lleve por los senderos de un relajamiento grisáceo que finalmente se trastoca en un clima de inquietud expectante ante algo que se avecina pero no se logra atisbar, permaneciendo indescriptible: muy kraut esta pieza, al modo del TANGERINE DREAM de “Sorcerer” con aires añadidos a lo CLUSTER. ¿Y por qué no seguir con lo kraut? Pues Barker sigue adelante con esto para la secuencia de ‘Rendezvous’ y ‘Entering The Village’, extrapolándolo hacia un minimalismo más marcado, semejante al KRAFTWERK pre-“Autobahn” a fin de realzar lo terrorífico de una forma sólida en un espacio de menos de dos minutos y medio. Aunque persiste en la línea de predominio minimalista, ‘Confrontation / Doom’ ya no se enmarca tanto en el legado del kraut como en los momentos más misteriosos del parámetro de GOBLIN, incluso aportando matices electrónicos propios de un BRIAN ENO durante su etapa pionera de lo que después se dio por llamar “ambient”; algo muy similar sucede en la siguiente pieza, ‘Going Home / Ouija’, la cual tiene un inocultable aire Eno-Vangelisiano en la ilación de los dos motivos que conforman su núcleo compositivo.

‘By The Shore’ sí supone un regreso a los rincones más oscuros del discurso kraut que ya habían dejado su huella en ‘Rendezvous’ y ‘Entering The Village’, y también más adelante en ‘Grand Finale’. Cuando la oscuridad se matiza con una espiritualidad vitalista a través de un robótico compás llamativo, es el momento en que ‘Chase / Purgatory’ emerge para aportar una misteriosa luminosidad al ambiente general del álbum. Esta pieza puede describirse como una partitura perdida del JEAN-MICHEL JARRE de “Equinox” retomada por el NEU! del tercer álbum bajo la producción de Peter Baumann aún fresco de las sesiones de grabación de “Stratosfear”. ‘Home’ es lo tétrico en su máxima expresión, finamente disfrazado de cálido lirismo en sus primeros pasajes pero presto a despojarse prontamente de dicho disfraz, mientras que ‘Beach Girls’ es un ejercicio de suave compás tropical no ajeno a la nocturnidad emocional que ha penetrado todos los poros sónicos del álbum... algo así como una añoranza plácida en medio de la inocultable tensión que aprisiona a la mente.


En conclusión: NICKLAS BARKER luce su habilidad y creatividad para crear texturas y ambientes convincentes y poderosos desde su papel de teclista, una posición que hasta ahora solo era secundaria en otros proyectos musicales progresivos en los que había estado envuelto desde los tiempos del primer álbum de ANEKDOTEN. Teniendo en cuenta el tanta veces mentado revival 90ero del rock progresivo ya tuvo lugar hace dos décadas, Barker ya puede ser considerado como un veterano por méritos propios, y aquí está la banda sonora de “El Último Fin De Semana” para corroborar la innegable justicia artística de esta consideración.

Muestras de “El Último Fin De Semana”.-
Celestial Ghost: http://www.youtube.com/watch?v=hVHEok92dQo
Sisters: http://www.youtube.com/watch?v=LuHn17YRx5A

Wednesday, October 26, 2011

GX: trazando las coordenadas del prog-metal peruano












HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es la ocasión de hablar del grupo peruano GX, un cuarteto instrumental dedicado a cultivar el rock progresivo desde mediados de la década pasada en el circuito underground limeño. La iniciativa para la emergencia y desarrollo de GX como proyecto musical vino a cargo de Giovani Viale, quien ya contaba con amplia experiencia en la escena metalera como baterista, y no pudo contener sus deseos de cultivar la otra vertiente rockera de sus amores: el rock progresivo. No solo eso, también cambió su rol tras los tambores por otro tras las teclas, reclutando al guitarrista Goyo Rojas, al bajista Kike Fuentes y al baterista Julio Campos para completar el proyecto. La línea de trabajo de GX se focaliza en un espacio intermedio entre el legado de sofisticación y fastuosidad del rock sinfónico de siempre (GENESIS, RICK WAKEMAN, ELP) y el vigor ostentoso del prog-metal en su faceta lírica (el DREAM THEATER con Moore, el FATES WARNING de los 90s, incluso esa banda italiana llamada BLACK JESTER que en su momento lideró la escena prog-metalera de su país): genuinamente, la banda opta por navegar simultáneamente en estas dos barcas a la hora de gestar sus composiciones y arreglarlas en la interacción colectiva, completada por una bien afiatada dupla rítmica y una guitarra que sabe lucirse al servicio de las bases melódicas en curso. Su único registro fonográfico hasta la fecha es el demo “Cuarta Coordenada”, originalmente editado en 2007 como EP. Hoy por hoy, el grupo está pasando por el largo proceso de ajustar detalles intermedios y finales para lo que habrá de ser su primer disco de larga duración, e incluso ha experimentado algún que otro cambio en su alineación.

Habiendo estado agotada en su edición original desde hace un par de años, este EP ha sido felizmente reeditado a fines de este octubre con una producción gráfica más meticulosa. La pieza homónima abre el disco ocupando un espacio de 4 ½ minutos marcado por estilizaciones cuasi-barrocas sobre una arquitectura rítmica donde el 7/8 es la medida prioritaria. Acto seguido llega, ‘Eclipse’, una pieza con tremendo gancho en base a un desarrollo melódico relativamente sencillo, basado en alusiones arábigas. Después, la secuencia de ‘Fueron Humanos’ y ‘GX’ se explaya más a fondo en la aureola épica que siempre subyace al motor sonoro de la banda. El caso de ‘Fueron Humanos’ es particularmente climático, debido al realce orquestal que Viale le da a sus teclados en la armazón central de la estructura melódica, logrando así plasmar atmósferas llenas de colorido, aportando incluso algo de dramatismo en la sección intermedia, cuya estructura más veloz permite que se imponga una polenta soberbiamente estilizada. Por su parte, ‘GX’ explota más a fondo la veta prog-metalera de la banda, lo cual supone una inclinación de la balanza no demasiado radical, pues el nivel de boato nunca llega a niveles de sobresalto o aparatosidad. Principalmente, cabe destacar que la ilación de los diversos motivos está bien armada, con un fino manejo de las variantes y los contrastes. Finalmente, ‘La Serpiente De Fuego’ establece una especie de síntesis entre el exotismo estilizado de ‘Eclipse’ y el fulgor dramático de ‘Fueron Humanos’, logrando así mezclar vibraciones vigorosas y climas sombríos. Todo esto es “Cuarta Coordenada”, un estupendo muestrario de lo que GX es capaz y seguirá siendo capaz de aportar a la entusiasta escena progresiva peruana del nuevo milenio: la expectativa frente a su próximo registro fonográfico es alta, así cabe entenderlo de parte de quienes tenemos ocasión de disfrutar de este ítem.

Muestras de “Cuarta Coordenada”.-
Eclipse: http://www.youtube.com/watch?v=ed4hth4iPFU
Fueron Humanos: http://www.youtube.com/watch?v=UwHG1YMH6iM

Tuesday, October 25, 2011

LA COSCIENZA DI ZENO o la reactivación de la conciencia progresiva italiana contemporánea


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es la ocasión de LA COSCIENZA DI ZENO, un grupo progresivo italiano que se formó en Génova en octubre de 2007, llegando a Julio de 2008 a consolidar su base musical de la mano del bajista Gabriele Guidi Colombi (TRAMA, NARROW PASS, ARMALITE, IL TEMPIO DELL CLESSIDRE, HIDEBEHIND), el baterista Andrea Orlando (FINISTERRE, MALOMBRA, REAL DREAM), el vocalista Alessio Calandriello (también proveniente de NARROW PASS y HIDEBEHIND, además de KLEPSYDRA y LUCID DREAM) y el teclista Stefano Agnini, quien pronto se instaló en el rol de principal compositor y letrista exclusivo. En cuanto a esto último, la banda se propuso crear un disco conceptual en torno a la novela de Italo Svevo de los años 20, cuyo título determinó el nombre de la banda y de su disco debut. Oportunamente, mientras las ideas musicales se iban haciendo cada vez más expansivas, la formación del grupo se enriquecía también con los ingresos del guitarrista Davide Serpico y otro teclista Andrea Lotti, quien ocasionalmente añadía también aportes de guitarra al bloque instrumental de la banda. De este modo, la idea se acercaba a su forma final y estaba lista, en mayo de 2010, para plasmarse en un registro fonográfico. Solo un año después pudo concretarse la edición física del mismo, y Agnini había dejado al grupo tras concluir con las sesiones de grabación, pero en tanto realidad ontológica, “La Coscienza Di Zeno” vale como ítem rockero-sinfónico de gran factura y amplio calibre.


Vayamos ahora al repertorio del disco. ‘Cronovisione’ da inicio al álbum con un ímpetu extrovertido donde se realza y celebra el colorido peculiar del sinfonismo, estableciendo un dinamismo estilizado que nos recuerda simultáneamente a LE ORME, CAMEL, TRIUMVIRAT y CORTE DEI MIRACOLI, un sinfonismo con sutiles recursos a matices densos. El hecho de que existan puentes de confluencia con las vertientes retro-sinfónicas más propias de la herencia mediterránea (NOTABENE, IL BACIO DELLA MEDUSA, NUOVA ERA) permite a la banda sonar fresca a través de su densa foresta de nostalgia progresiva. ‘Gatto Lupesco’ recoge esta fastuosidad y la traslada inicialmente hacia una atmósfera reposada, marcadamente contemplativa. Más adelante, las cosas se agilizan y, bajo la marca de una serenidad aún reinante, el nuevo dinamismo establece una solemnidad bien cuidada en donde el aumento del compás no da pie a una garra exorbitante: por el contrario, el bloque melódico nunca se sale de un encuadre de expresividad bien definido desde el punto de entrada. De esta manera, cuando llega el momento final con un reprise del motivo inicial, el engarce se siente muy natural. A continuación sigue ‘Nei Cerchi Del Legno’, pieza que dura poco más de 13 minutos y que contiene cuatro secciones autónomamente tituladas. Las tres primeras son netamente instrumentales, bien diferenciadas temáticamente sobre un sostén rítmico tan contundente como refinado: la primera porta un carácter alegre y un dinamismo colorido sin tapujos de ninguna clase; la segunda mantiene el aire extrovertido heredado de la anterior, pero aporta algo nuevo en cuanto a la musculatura del sonido grupal y algunos matices más grisáceos; la tercera es lenta y ceremoniosa, muy al estilo del CAMEL clásico. De esta manera, se articulan los cimientos para la sección cantada, que es básicamente una extensión del clima reposado y reflexivo de la sección instrumental precedente.


‘Il Fattore Precipitante’ tiene como cuerpo central una balada sinfónica muy reminiscente de CORTE DEI MIRACOLI, con algunos aires adicionales a APOTEOSI, ALPHATAURUS y MUSEO ROSENBACH, además de algún tufillo al WAKEMAN de “No Earthly Connection”: se trata de una pieza que ostenta su aura romántica a la vez que la arropa de una parsimonia grisácea donde la flameante fastuosidad plasmada en las labores de los tecladistas no oculta una cierta sensación de oscuridad emocional. ‘Il Basilisco’ se hace eco de la solemnidad romántica y reflexiva de la canción precedente, pero esta vez se guarda la fastuosidad y el apasionamiento explícito para centrarse más en lo lírico y lo campechano: la estructura rítmica en 3/4 y el uso del acordeón (a cargo del invitado Luca Scherani) resultan cruciales en estos aspectos definidos para el arreglo general de la pieza. ‘Un Insolito Baratto Alchemico’ agita crucialmente las cosas con un viaje instrumental intenso ejecutado con elegancia y precisión, apelando a un vigor llamativo y un colorido esquema sonoro que incluye flauta (a cargo de la invitada Joanne Roan). El interludio vira hacia un melancólico motivo en 3/4 dirigido por el piano, y finalmente, una coda ceremoniosa que recoge buena parte del vigor inicial. Para cerrar el álbum ‘Acustica Felina’ comienza con una introducción de envolventes capas de sintetizador que abre la puerta para una vitalista y decisiva sucesión de giros temáticos y variaciones rítmicas, asentando así una alternancia de motivos rápidos y lentos en aras de concretar una dramatismo expresivo típico de las facetas más ambiciosas del rock sinfónico. La sección reposada final, apropiadamente ornamentada con una intensa orquestación de teclados, se sitúa a medio camino entre lo Floydiano y lo Ormeano, con una innegable aura de magnificencia.


Tenemos, entonces, en “La Coscienza Di Zeno” una mágica exhibición de retro-prog sinfónico que renueva de manera atractiva la nostalgia por las respectivas raíces itálica y anglosajona desde las cuales se sembró el jardín musical melódico dentro de esa gran flora sonora que es el rock progresivo. Esta situación coloca a LA COSCIENZA DI ZENO en un sitio bastante privilegiado dentro del conjunto de bandas noveles que debutan fonográficamente en este año 2011. Atención a todos los acérrimos irremediables del sinfonismo tradicional - ¡vale la pena prestar atención a este grupo!

Muestras de “La Coscienza Di Zeno”.-
Gatto Lupesco: http://www.youtube.com/watch?v=gHVLYRrWkcg
Il Fattore Precipitante: http://www.youtube.com/watch?v=1HzKpjtWO2w
Acustica Felina: http://www.youtube.com/watch?v=-3ZvBuIjbtc

Sunday, October 23, 2011

GRIS VOLTA - música para la policromía emocional en un mundo monócromo










HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

GRIS VOLTA es un joven grupo peruano que se formó a comienzos del 2008, con la misión de crear una sonoridad rockera versátil y especialmente enfocada en plasmar y delinear atmósferas y emociones, dentro de una línea de trabajo ecléctica donde conviven el paradigma de RADIOHEAD, la psicodelia de talante cuasi-floydiano, el prototipo del genéricamente denominado indie rock, el post-rock y ocasionales incursiones en cadencias jazzeras y ambient. Prácticamente desde el momento de su formación el grupo se ha ido abocando a un incansable proceso creativo, el cual ha rendido su fruto completo a mediados del presente año 2011 con su disco debut “Monochromo”, producido por Manuel Umbert y grabado, mezclado y masterizado en Estudio REC de Lima, Perú. La formación de GRIS VOLTA es: Sebastián Gereda (voz, guitarras y piano), Fernando Alayo (bajo, coros y secuencia), Joan Manuel Morón (guitarras y laptop), Juan Carlos Aliaga (violín y teclados) y Alonso Solano (batería y coros). En un par de temas, la batería está a cargo de Fiorella Uceda.

La primera mitad del repertorio abarca la sección titulada ‘Sharp Side’, cantada en inglés, la cual comienza con ‘Light Speed’, pieza marcadamente melancólica e intimista, que no exenta de genuino vigor expresivo. De hecho, la autoafirmativa presencia de la guitarra eléctrica y los redobles que ornamentan la labor del baterista permiten al grupo exhibir con razonable soltura su energía inherente a través de la lenta cadencia en curso. ‘You Go Behind The Truth’ y ‘Muzak’ están a cargo de desarrollar ambientes un poco más contenidos para la persistente espiritualidad reflexiva que se instaura como motivo esencial de la banda: el primero establece un punto intermedio entre el RADIOHEAD de “The Bends” y la faceta introspectiva de SMASHING PUMPKINS, con algunos dejos post-rockeros sutiles pero efectivos; el segundo tiene una orientación más definidamente popera, aunque esto no quiere implicar simplificación, especialmente en lo que se refiere al hermoso acento poético aplicado por el solo de violín cerca del final. ‘So There’ porta una vibración más contundente a través de sus varios momentos donde los guitarreos eléctricos se apoderan del clima general: la alternancia entre los pasajes fuertes y suaves está hilada con pulcra finura. De hecho, el gancho de esta canción es tan poderoso que aventuro la hipótesis de que una extensión más amplia del jam instrumental de cierre hubiese sido de mayor ayuda a la hora de completar la idea… pero en fin, las cosas están así y están bien como están. A modo de abierto contraste, ‘Don’t Let Life Pass You By’ regresa a una espiritualidad más reposada, más o menos al estilo de ‘You Go Behind The Truth’, aunque con matices más encendidos (lo que me hacen recordar un poco la faceta intimista de los inolvidables TALK TALK). La segunda mitad del repertorio, cantada en español, ocupa un total de 17 minutos y se titula ‘Flat Side’. ‘Disir’ da inicio a esta sección aportando una agradable ambientación pop con refinadas cadencias jazzeadas, y lo mismo vale para Púrpura Destino, con su efectiva adición de groove del tipo bossa nova a la calidez melódica que invade la base compositiva. Entre ambas canciones se sitúa ‘Sueño 3’, tema que vuelve a ese inevitable aire a lo RADIOHEAD de la etapa “The Bends”. ‘Giro Saudade’ es la canción más inquieta de esta segunda mitad: el sendero surcado por los sencillos rasgueos de guitarra acústica sobre los que se explaya el canto melancólico de Gereda se completa efectivamente con las capas de sintetizador computarizado y el magnéticamente envolvente solo de violín. ‘Dinos Quién Fue’ cierra el disco con un clímax de ambición musical, armando un swing sofisticado en la primera mitad y elaborando una atmósfera de ensoñación grisácea en la sección final.

Con “Monochromo” GRIS VOLTA demuestra que tiene buenos recursos para causar un impacto especial en la movida rockera del Perú. Este grupo sabe plasmar su voz peculiar con una delicada armazón sonora producto de una eficaz interacción entre los músicos, lo cual me hace pensar que tal vez este material pudo haber sido mejor explotado si el grupo se hubiese animado a explayarse más decisivamente en la exploración de los pasajes instrumentales que recurrentemente parecen aludir a potencialidades interesantes. De hecho, es claro que existe en el seno de la banda una genuina visión por darle una prestancia especial al lenguaje del rock… Pero, a fin de cuentas, el grupo siempre opta por mantenerse anclado en la gracilidad popera a la hora de culminar y desarrollar sus composiciones: es su opción y hay que respetarla, pues ante todo la misión de un grupo de rock es la de ser fiel a su propia visión y valerse de ella para generar algo refrescante y peculiar. GRIS VOLTA ha de ser valorado como un grupo que sabe concretizar su visión musical con presición y convicción.


Muestras de “Monochromo”.-
Muzak: http://www.youtube.com/watch?v=m1jlwE2DEtQ
You Go Behind The Truth: http://www.youtube.com/watch?v=hZE5Jl-SWUk
Dinos Quién Fue: http://vimeo.com/7340767

Saturday, October 22, 2011

White Willow- Terminal Twilight


Generalmente escribo muy poco en el blog, por lo que cuando lo hago, es por una razón importante y especial.

No puedo ocultar que la banda noruega White Willow es una de mis favoritas, y los aprecio tanto como a las mejores bandas de rock progresivo de los 70s. Dicho esto, ha sido un gran placer el recibir hace unos días su sexto disco "Terminal Twilight" y encontrar que White Willow lo hizo nuevamente: este es trabajo que mantiene la tradición de WW de cambiar constantemente su estilo, es diferente a los anteriores, muy maduro y de gran calidad.

Primero que nada, quiero mencionar que hay dos miembros que retornan a la banda: la vocalista Sylvia Skejllestad ( o Sylvia Erichsen ) y el baterista-percusionista Mattias Olsson quien estuvo en el segundo trabajo de WW "Ex Tenebris". No esta de mas recordar que Mattias fue el brillante baterista en los dos discos de la espectacular banda sueca Anglagard.

¿Cómo se compara este trabajo de WW, el sexto , con los anteriores? Como ya explique anteriormente todos son diferentes, pero sin embargo si hay algunos elementos en común.

La oscura melancolía que marca casi todos los temas de WW y que se convierte en música que puede ser a la vez delicada y desgarradora, dura y áspera , para momentos después derivar a secciones maravillosamente sinfónicas, se encuentra aquí perfectamente expresada. Este es un disco que puede ser muy bello , muy oscuro, delicado, rítmico, pulsante, y la melancolia y la tristeza pueden por momentos arrancar alguna lágrima. Por otro lado , sin llegar a las cotas de fuerza casi heavy de Storm Season, logra también secciones muy fuertes y poderosas.

El compositor principal y líder de WW, el guitarrista Jacob Holm Lupo ha sabido llevar este proyecto a la perfección, pese a que mantiene un perfil bajo en el disco. Su intervención instrumental es a través de delicados pasajes de guitarra acústica. Los elementos mas importantes en la música son las capas tras capas de teclados a cargo de Lars Froislie, que le dan gran parte de su sonido al disco, el trabajo extraordinario de Mattias Olson en la percusión, un trabajo que supera largamente su participación en "Ex Tenebris" y la voz maravillosa de Sylvia. Aunque la vocalista Trude Eitang hizo un buen trabajo en Signal to Noise, Sylvia se hizo extrañar. Ketil Einarsen en los vientos cumple un papel adecuado , pero no siento que destaque, mientras que la nueva bajista Ellen Andrea Wang se adecua y mimetiza bien con la banda.

Emocionalmente, situaría a este trabajo entre "Ex Tenebris" y "Storm Season". La tristeza fluye de un tema a otro, pero por momentos trasmite mas angustia, una "oscura agonía del alma" y por momentos mas furia.

Revisando los temas mas importantes, me impactaron el tema de entrada "Hawks Circle the Mountain", "Searise", "Floor 67" , pero todos los temas son buenos, incluyendo los mas cortos y delicados.

Los seguidores de White Willow , y en general del progresivo sinfonico escandinavo, apreciarán esta nueva entrega , que incluyo junto a "Beyond the Shrouded Horizon" de Steve Hacket, entre lo mejor que he escuchado este año 2011. Recomendado.

4.5 / 5 puntos

Joal


Thursday, October 20, 2011

GIRAFFES? GIRAFFES! - la magia continúa, la energía aumenta













HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

¿Qué tal si seguimos explorando power-dúos estadounidenses que cultivan el math-rock? Bueno, en tal caso, hoy será el turno de GIRAFFES? GIRAFFES! y su reciente tercera placa de estudio “Pink Magick”, un nuevo muestrario de esa particular mezcla de energía, extravagancia y desparpajo que la banda ha venido desarrollando dentro de la vivaz escena math-rockera estadounidense. Con una duración de 35 minutos - más o menos -, “Pink Magick” nos suscita irrupciones de excitación emocional con todas esas marejadas de riffs, fraseos, ritmos y cadencias complejas que la dupla de Joseph Andreoli (guitarras, loops y efectos) y Joseph Topham (batería y percusiones convencionales y concretas) domina con refinada perfección y arrolladora muscularidad. Un puñado de de los temas contenidos en este álbum ya apareció en bootlegs en vivo de los últimos años: el grupo no había dejado de crear nueva música desde el tiempo de su anterior trabajo de estudio “More Skin With Milk Mouth” (publicado a fines de 2007). De hecho, el dúo ha mantenido un ritmo sostenido de producción artística prácticamente desde el día siguiente que Andreoli y Topham se conocieron en el campus de la Universidad de New Hampshire, a inicios del nuevo milenio, donde el primero estudiaba música como parte del Programa de Artes y el segundo estudiaba literatura en Humanidades. Hoy por hoy se trata de una de las bandas más respetadas del underground de su país, más allá del hecho de estar apartados del mainstream. Este grupo no es conocido por editar discos de 50 minutos (¡menos aún de 70!), pero con sus discos de alrededor de media hora, otros discos compartidos con otras bandas vanguardistas del país estadounidense y un puñado de discos en vivo, GIRAFFES? GIRAFFES! tiene ya una posición bien asentada en las repisas de los ávidos coleccionistas de math-rock y variantes, y cómo no, una hinchada terriblemente fiel dentro del público underground de su país. “Pink Magick” no deberá cambiar en lo más mínimo esta tendencia – pasamos ahora a repasar su repertorio.

Con su satírico título alusivo a los sofisticados placeres del sexo sadomasoquista, ‘Es And Em And Em And Ems’ abre el disco con un breve despliegue de fuerza aleatoria caóticamente electrizante, el cual abre las puertas para el dinamismo arquitectónico de ‘Scorpion Bowls At The Hong Kong’. Agilidad pletórica y colorido juguetón son los rasgos más destacados de este tema, el mismo que funciona como motivación para que el dúo explore con confianza las proyecciones de una idea compositiva no muy compleja en cuanto a estructura, más bien dando rienda suelta a la idea de excitación rockera a través de una refinada utilización de trucos psicodélicos en los guitarreos y complejos adornos de redobles a la batería. Acto seguido, ‘Totally Boneless!!!’ emerge para aumentar el frenesí en aras de una neurosis electrizantemente explosiva: no dura mucho, apenas supera los dos minutos y medio de duración, pero pone muchísima polenta en el asunto. La dupla de ‘Werewolf Grandma With Knives’ comienza con una primera parte minimalista cuya naturaleza abstracta no oculta una sensación de inquietud misteriosa, cediendo el paso luego a una segunda parte salvajemente imponente, portadora de dosis contundentes de músculo y nervio. La vitalidad esencial de GIRAFFES? GIRAFFES! se hace brutalmente patente en toda su urgente pureza, con todos los aspavientos del mundo. La dupla de ‘Koscinski's Requiem For A Golden Chariot’ y ‘Curse Of The Tooth Nightmare’ capitaliza enormemente esta vitalidad a la que acabamos de hacer referencia: el primero de estos temas se focaliza en una compleja ilación de motivos intensos y secuencias rítmicas voraces donde la sensación de colorido extrovertido es lo predominante; el segundo hace lo propio en una dirección un poco más claroscura, con una sensación de tensión neurótica que parece empujar todo el tiempo al ensamble instrumental hacia climas de obsesión y densidad claustrofóbica, nunca renunciando a lo juguetón. ‘Transparent Man/Invisible Woman (80,000,000 Years Alone)’ se explaya sobre un medio-tiempo en un compás de 5/4: la asociación de líricas intervenciones del glockenspiel y las texturas cósmicas de la guitarra sintetizada completa los contornos y colores potencialmente proyectados por los retazos aportados desde la recurrente secuencia arpegiada de fondo. ‘DRGNFKR’ ocupa los últimos 7 minutos y medio del álbum. Tras un primer motivo signado por un arrebato fulguroso razonablemente sofisticado y bien ordenado, el dúo pasa a un segundo motivo más calmado en cuanto a la cadencia rítmica, el cual empieza contenido y sostenidamente evoluciona hacia la manifestación explícita de una ansiedad interior, finalizando con un clímax superlativo y una coda ceremoniosamente misteriosa.

En líneas generales, se puede decir que GIRAFFES? GIRAFFES! ha concretizado un éxito enorme en su labor de refinamiento de las pautas math-rockeras que ellos han venido plasmando a su manera a lo largo de su carrera fonográfica, además de los diversos proyectos colaterales que el tándem Andreoli-Topham tiene por sus respectivas agendas individuales (p.e., Topham toca también en los grupos TOP FARM y THE MOTHERS EGG, además de grabar discos solistas como KEN KENNERSON, mientras que Andreoli forma parte del proyecto I AM THIS BIG CLOUD, acompaña a su amigo del alma Topham en THE MOTHERS EGG y KEN KENNERSON y también graba discos solistas). Para el caso específico de GIRAFFES? GIRAFFES! en tanto unidad sónica, “Pink Magick” resulta una definitiva demostración de que el vitalismo del math-rock del nuevo milenio es prácticamente incombustible.


Muestras de “Pink Magick”.-
Scorpion Bowls At The Hong Kong: http://www.youtube.com/watch?v=7F3h2jaD3mo
Transparent Man/Invisible Woman (80,000,000 Years Alone): http://www.youtube.com/watch?v=4IvGDctUsZk
DRNFKGR: http://www.youtube.com/watch?v=wQ6nITpq74Y

Monday, October 17, 2011

HELLA y su nuevo viaje por la jungla del math-rock









HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de hablar de HELLA, un grupo formado en la localidad californiana de Sacramento por Spencer Seim y Zach Hill, amigos y colegas musicales desde sus días de estudiantes de colegio secundario. Este power-dúo, muy referenciado en la nueva hornada de grupos math-rockeros de la vanguardia estadounidense del nuevo milenio, vuelve a hacer de las suyas con esta entrega fonográfica para el año 2011 titulada “Tripper”. El dúo nuclear de vuelve a la carga después de haber trabajado brevemente como quinteto entre 2006 e inicios de 2009, tiempo en el cual el grupo registró el que hasta ahora había sido su último disco “There’s No 666 In Outer Space”. La línea de trabajo que HELLA viene ofreciendo desde hace años dentro de la actual preservación del discurso vanguardista math-rockero tiene aires de familia con GIRAFFES? GIRAFFES! (otro power-dúo) y OXES, o sea, un delicado equilibrio entre crudeza y finura dentro de los complejos viajes sónicos en torno a los cuales articulan y desarrollan sus ideas musicales. Así, el grupo se siente comodísimo incorporando elementos de sludge metal, noise-rock y punk-jazz en sus viajes instrumentales, lo cual los pone en parentesco más cercano con LIGHTNING BOLT, grupo de Rhode Island con el cual el grupo ha compartido cartel más de una vez (y también es un dúo).

Los dos primeros temas despliegan un muestrario sonoro significativo de lo que se viene para el repertorio integral del álbum en sí. ‘Headless’ abre el disco al modo de una irrupción de lava que arrasa con todo mientras exhibe un hermoso espectáculo de color ante los ojos de Dios, mientras que ‘Self Checkout’ pone en acción una maquinaria de demolición de edificios en un despliegue incrementado de furia que ya raya con lo anárquico. ‘Long Hair’ no tiene empacho en recibir una buena proporción de la influencia abrasiva de ‘Self Checkout’, aunque la dosis de extroversión no es la misma debido a los matices sombríos que se desprenden de varias intervenciones guitarreras; ‘Yubacore’, por su parte, entrega un dinamismo más sofisticado en cuanto al ímpetu rítmico, a la par que refleja parte de las dosis habituales de electrizante neurosis y explosivo nervio en los riffs y secuencias armónicas de las guitarras sobregrabadas. Acto seguido, ‘Netgear’ restablece esas dosis en todo su esplendor sin miramientos, sin tomar prisioneros, aunque con un pertinente aire de exquisita fluidez que sirve para que el dúo se disponga a sus anchas a efectuar un ejercicio de robusta implosión en el arte del ruido. Poco antes de llegar a la barrera del cuarto minuto, el grupo explora un ejercicio de contención rítmica que permite a los guitarreos desbordarse para liberarse de la implosión que había sido la regla exclusiva hasta este momento: el clímax resultante es simplemente genial – vibrante y a la vez siniestro. ‘Kid Life Crisis’ comienza con una introducción sónica cibernética casi a lo krautrock, para luego pasar a un cuerpo central rockero que se sitúa en la encrucijada entre el vigor visceral de ‘Self Checkout’ y la sofisticación de ‘Yubacore’. Después de esto, el grupo se explaya en terrenos más refrescantes con la jovialidad ultra-primusiana de ‘On The Record’ y el colorido celebratoriamente optimista de ‘Furthest’, no exento este último de alguna sorpresa especial en un momento donde entra a tallar una variable de neurótica intensidad. Los últimos 9 minutos del álbum están ocupados sucesivamente por ‘Psycho Bro’ y ‘Osaka’: el primero de estos recoge en gran parte el frenesí contundente de las dos piezas anteriores mientras lo recicla por vía de la incorporación de un aumentado fuego rockero, mientras que el último nos devuelve a los páramos de ‘Headless’ y ‘Self Checkout’, con un tenor cálido incorporado para el motivo matemático desde donde se proyecta el fade-out.

Flagrantemente poderoso, incendiariamente vigoroso e intrigantemente intrincado, así es el sonido de HELLA, y así es como se muestra al mundo en “Tripper”, una de las obras más radicalmente musculares de rock experimental en este año que ya se proyecta por sus tramos finales. El repertorio de “Tripper” no alcanza la barrera de los 40 minutos de duración, pero su despliegue vitamínico de contundencia sonora es bastante autosuficiente como para enriquecer la experiencia melómana sin saturaciones ni aturdimientos hiperbólicos. HELLA ha hecho un trabajo magnífico… ¡y punto!


Muestras de “Tripper”.-
Headless: http://www.youtube.com/watch?v=3W-btmNQL2Y
Netgear: http://www.youtube.com/watch?v=Ljhz_eGFPAw
Yubacore: http://www.youtube.com/watch?v=NyMg-SRIOdg

Friday, October 14, 2011

SYMPHONY X y el imperio del prog-metal iconoclasta


















HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de “Iconoclast”, nueva entrega de SYMPHONY, banda original de Nueva Jersey que desde la primera mitad de los 90s ha estado desarrollando, consolidando y afirmando un paradigma muy estilizado de la onda prog-metalera en base al estándar del metal neo-clásico y con abundantes florituras y ornamentos de carácter sinfónico. Este disco viene en formato simple y doble, siendo este último el que contiene más fielmente la totalidad del concepto gestado por Michael Romeo y Russell Allen, una responsabilidad creativa dual que ya había rendido buenos frutos en la ambiciosa idealización poética miltoniana expuesta en el disco anterior, “Paradise Lost” (2007). En fin, la formación se completa con Jason Rullo (batería), Michael Pinnella (teclados, piano) y Michael Lepond (bajo), tal como lo ha venido haciendo desde los tiempos del fenomenal concept-album “V” (del año 2000).

Casi 11 minutos dura el primer tema del volumen 1, justamente el tema que da título al disco. Con un pasaje introductorio que incluye arreglos corales, la pieza instala su cuerpo central, focalizado en una exhibición de poder metalero sofisticado poco antes de llegar a la barrera del segundo minuto y medio. Todas las piezas habituales del puzle musical históricamente delineado por esta banda están allí: riffs poderosos, una sección rítmica sólida que se mueve con milimétrica precisión por todas las variantes de compás, momentos para el brillo de la guitarra y el teclado en sus respectivos solos, el magistral canto de Allen. Se ahonda también en el rol especialmente protagónico de la guitarra de Romeo que se venía dando desde los días de “The Odyssey”: la presencia de los teclados en ornamentos, armonías y orquestaciones no es tan relevante como en los días de “The Divine Wings Of Tragedy” o “Twilight In Olympus”, pero a despecho de la relativa minimización de este recurso predilecto del estándar del prog-metal neoclásico (el reino de SYMPHONY X), la estructura musical de esta pieza es fluidamente explorada a través de su ambiciosa proyección temporal. ‘The End Of Innocence’ sigue a continuación, con muchos de los ingredientes sonoros intactos, aunque su dinámica compositiva se me hace más cercana a la de un par de temas del épico concept-disc “V”. ‘Dehumanized’ está más a tono con el filo agresivo inapelable de “Paradise Lost”: hallamos en la sección intermedia el que quizá sea uno de los mejores solos de guitarra de todo el doble álbum. ‘Bastards Of The Machine’ y ‘Heretic’ prosiguen con este despliegue de contundencia oscura y arrolladora: el primero se desarrolla de una forma trepidante tanto en su esquema rítmico como en la articulación de los riffs básicos, y adicionalmente, en el canto de Allen, simultáneamente airado y autoafirmativo; el segundo capitaliza el frenesí para concentrarse un poco más en lo muscular y bajar en cierta dosis el acento dramático que en ‘Bastards’ era más patente. ‘Children Of A Faceless God’ convierte la fuerza rockera vigente a una dimensión un poco más contenida, logrando así crear un esquema melódico donde lo majestuoso se resalta debidamente. Durando 9 minutos y pico, ‘When All Is Lost’, cierra el primer volumen del disco con un esplendor magnífico y atrapante, alternando secciones lentas donde reina una atmósfera emocionalmente vulnerable de power-ballad con otras en las que el grupo da rienda suelta a su estilizada extroversión que ya es “marca de la casa” desde hace tiempo. La coda dirigida por la guitarra acústica, a pesar de su brevedad, tiene un poder evocativo inmenso.

Pasamos ahora al segundo volumen y es el tema ‘Electric Messiah’ el que está a cargo de inaugurar la ocasión, y lo hace con una polenta muy semejante a la exhibida y articulada en‘Bastards Of The Machine’ y ‘Heretic’, posiblemente más cercana a este último. ‘Prometheus (I Am Alive)’ establece una estilización más a tono con el legado de “The Odyssey”, logrando así plasmar otro momento de majestuosidad antes de la erupción de una nueva oleada flameante de frenesí directo por vía de ‘Light Up The Night’. En este punto quedan poco menos de 15 minutos para la conclusión de la experiencia de “Iconoclast”. Así, ‘The Lord Of Chaos’ desarrolla un lirismo claramente definido en medio del imponente vigor de la instrumentación (que incluye, claro está, otro solo incendiario a cargo del “Gran Jefe” Romeo), y es tan fuerte el impacto de ese lirismo que se perpetúa a su manera en la más aguerrida ‘Reign In Madness’, pieza que tiene mucho parentesco con ‘Heretic’ y ‘Electric Messiah’ en cuanto a la contundencia rítmica, la garra vocal en la mayor parte de las intervenciones de Allen y el despliegue de poder por parte de los riffs, pero las bases de teclado aportan un aura mayestática al bloque sonoro global, un aspecto que se resalta de manera poderosa en el aguerrido interludio instrumental. Por enésima vez, los fantasmas de “The Odyssey” inundan los ambientes de este palacio prog-metalero iconoclasta. Así termina esta nueva obra de SYMPHONY X, banda que ya tiene desde hace cierto tiempo delineados los confines de su tradición y los rituales de nueva frescura que han venido alimentando de forma consistente desde los tiempos de “The Odyssey” – nos quedamos con el aprecio por este disco en tanto condensador de las propuestas de “The Odyssey” y “Paradise Lost”, manteniendo la expectativa en torno a las metas musicales que el grupo deberá proyectarse en adelante. Por lo pronto, ¡nota aprobatoria para “Iconoclast”!


Muestras de “Iconoclast”.-
Bastards Of The Machine: http://www.youtube.com/watch?v=rkteYRJaU24
When All Is Lost: http://www.youtube.com/watch?v=rw4SdGv5UzI
Reign In Madness: http://www.youtube.com/watch?v=OZlP8yX8XGs

Tuesday, October 11, 2011

Drama, resurrección y gloria de DREAM THEATER en su renovada proyección prog-metalera





















HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de DREAM THEATER, nombre perenne e indiscutiblemente sinónimo de paradigma del prog-metal desde la inolvidable (y para no pocos, todavía insuperable) dupla de álbumes “Images & Words” y “Awake”, y desde el año pasado, también sinónimo de telenovela desde la tensa situación que se originó con la partida de Mike Portnoy (previo rechazo de su iniciativa de poner a la banda de vacaciones y tras un fallido intento posterior de regreso), sin obviar un litigio sobre los réditos económicos de la utilización del mismo nombre del grupo.* En fin, el grupo ha sabido seguir adelante con un nuevo enfoque compositivo que implicó dejar más campo abierto a lo melódico a partir de una interacción más fluida entre Petrucci y Rudess, una mayor iniciativa de este último, y la retoma de aportes importantes de parte de LaBrie y Myung. Por su parte, el nuevo baterista Mike Mangini ha sabido hacer gala de su técnica, fuerza y veteranía para cumplir con su rol de “nuevo Portnoy” que el grupo tenía en mente para sus primeros pasos en esta nueva fase de su carrera. Parece un rol muy encorsetado, y puede serlo en muchos sentidos, pero también es verdad que la leyenda de Portnoy no está construida con aire y quimeras, sino con una realidad de años y años de versatilidad que lo convierten en toda una figura infinitamente influyente para la maduración del prog-metal desde la década de los 90s, un mérito que no le podrán negar aquellos que con razón odian sus tendencias al divismo y al egocentrismo. La simple tarea de anularlo exige pericia y esa intuición que solo da la veteranía, y Mangini era el designado por el Dios Destino para realizar este trabajo. Además, desde la logística creativa diseñada para la composición y los arreglos del nuevo material, tenía sentido que se buscara una permanencia idealista de Portnoy. En efecto, Dream Theater decidió dar un paso decisivo y necesario tras el proceso de aburguesamiento que se hizo notar en “Systematic Chaos” y “Black Clouds & Silver Linings”, así como en el legado unilateral de “Train Of Thought”: retomar los mejores frutos de su propia herencia sinfónica desde la etapa Moore y los inicios de la etapa Rudess para revitalizar su sensibilidad musical y enfocar con una nueva perspectiva los matices metálicos que se habían afianzado en los dos discos precedentes. Esta estrategia era una de las que más se discutían en los foros de fans donde no faltaban quejas sobre la crisis creativa de los últimos discos y la innecesaria pero constante sobreabundancia de Portnoy dentro de la línea de trabajo de la banda. Pues bien: la respuesta a todas estas inquietudes, hipótesis, expectativas está cabalmente reflejada en “A Dramatic Turn Of Events”, disco que parece condenado a ser el más comentado ítem de prog-metal del año. (Algo así como lo eran por varios años los discos de MARILLION con Hogarth dentro del gueto del neo-prog, ¿no?) Repasemos el disco, tema por tema.

‘On The Backs Of Angels’, el primer tema que se dio a conocer del disco, inaugura esta nueva fase musical de la banda con carácter y fortaleza. El motivo introductorio es un guiño al clásico preludio perpetuo de ‘Pull Me Under’ con ciertos aires añadidos a lo ‘A Change Of Seasons’. El cuerpo central se revela como un matrimonio bien compaginado entre la herencia de la etapa 92-95 y la pesadez más aparatosa propia de los dos últimos trabajos de estudio. Es como recuperar una vieja ilusión mientras se echa un último vistazo a los paisajes que llenaron los últimos cinco años de trayecto a la hora de cerrar la puerta. Pero la puerta no se cierra del todo, tal como revela ‘Build Me Up, Break Me Down’, pieza que no hubiera estado fuera de lugar en “Systematic Chaos” o en medio de ‘Panic Attack’ y ‘Never Enough’ (del “Octavarium”)… aunque menos mal que no es de la línea de Muse, sino más bien una canción metalera melódica con afinidades industriales sobre un compás de medio-tiempo pomposamente arreglado para dar la impresión de mayor polenta. Engarzado con la conclusión sinfónica de este tema, ‘Lost Not Forgotten’ empieza a brindar los primeros momentos de grandeza mayestática del álbum. Comenzando con una secuencia de piano a lo Gershwin, el tema pronto estalla en una serie de modismos que podemos reconocer desde los tiempos de “Images & Words” y “Scenes”, con herramientas y recursos que plasman alusiones a las estructuras de ‘Under a Glass Moon’, ‘Metropolis Part 1’, ‘Strange Déjà Vu’ y ‘The Dance Of Eternity’. ¡Cómo se nota que los cuatro restantes de DT principalmente querían a un facsímil del turbulento Portnoy! ¡Y también cómo se nota que el grupo logró entender que necesitaba reciclar lo mejor de su legado con Moore y reorientar la potencialidad creativa de Rudess para recuperar el brillo progresivo que se había manifestado por última vez en “Six Degrees Of Inner Turbulence” y tres cuartos de “Octavarium”! ‘Bridges In The Sky’ tiene una introducción que comienza con una secuencia tribal que incluye el sampleo de un canto ritual, seguida de otro sampleo de una ceremoniosa coral gótica, permitiendo así que el poderosos cuerpo central se instale como emergiendo de una misteriosa niebla. Esta pieza exorciza dinámicamente los fantasmas del “Train Of Thought” y del “Systematic Chaos” con un inteligente manejo del gancho marchoso propio de la pieza; también podemos señalar que ciertos pasajes de teclado en el interludio nos remiten al “Scenes From A Memory”, pero es verdad que a pesar de que se hacen presentes de una forma llamativa, son los guitarreos y los aportes de la batería los que guían la dirección compositiva de la pieza. La breve coda reitera el ambiente tribal del inicio. ‘Outcry’, por su parte, refleja un manejo más sofisticado del elementos metalero, jugándosela por un compás más contenido y la inclusión de atmósferas digitales en medio de una fastuosidad refinadamente desarrollada. Esta pieza guarda una fidelidad más grande a los esquemas sonoros de los tres últimos discos, pero su sentimiento nostálgico parcialmente patente nos remite a los terrenos más sofisticados que se explayaron en el primer volumen del “Six Degrees” (‘Blind Faith’, ‘Misunderstood’). Rudess se manifiesta a sus anchas en la sección intermedia, la cual se puede describir como un híbrido entre una recapitulación ralentizada de los alucinados aspavientos rococó del legendario ‘Metropolis Part 1’ y los recovecos instrumentales de ‘Blind Faith’ y la sección final de ‘The Great Debate’. En resumen, ‘Outcry’ es otra muestra fabulosa de la aureola de frescura y nuevo esplendor que la banda ha venido proclamando desde los tiempos de post-producción de este álbum.

El primer momento de pleno relax emocional llega con ‘This Is The Life’, una power-ballad de pronunciado cariz sinfónico, portando una sensibilidad serena y un refinamiento melódico que la hace afín a varios temas a medio tiempo de ENCHANT y VANDEN PLAS. La alternancia de 6/4 y 5/4 en el esquema rítmico de la pieza ayuda bastante a sustentar una calidez reflexiva consistente, la cual no se rompe cuando entran a tallar los riffs de guitarra eléctrica en ciertas ocasiones calculadas. El segundo momento relajante está encarnado en la balada ‘Far From Heaven’, pieza sostenida sobre el piano y en el que LaBrie recapitula los matices introspectivos de su voz con el grisáceo dramatismo de ‘Vacant’ y algunos momentos mayestáticos a lo ‘Wait For Sleep’. Es curioso que tengamos que sacar a colación a esta última canción en esta descripción, pues apenas apagado el eco de la última nota de piano de ‘Far From Heaven’ emerge la canción que muchos han denominado como el segundo ‘Learning To Live’: ‘Breaking All Illusions’. Pues bien, dicha denominación es totalmente justa, pues varias modalidades de ilación entre motivos y bastantes ornamentos de bajo y teclado replican buena parte del espíritu de aquella canción que cerraba “Images & Words” con absoluto esplendor. Eso sí, esta labor de recapitulación se hace eco de varios de los estándares de estilización prog-metalera que el grupo había conquistado imponentemente en los momentos mejor logrados de “Scenes” y “Octavarium”: este eco se traduce en mayores dosis de muscularidad en varios de los pasajes más potentes y un swing más pronunciado en la labor general de Mangini, y justamente en este aspecto, se puede decir que esta canción es donde Mangini se suelta más y no suena tan “flagrantemente Portnoyense”. Por su parte, Petrucci se luce en un solo Lifeson-Gilmouriano y Rudess hace gala de sus modismos Wakemanianos en más de una ocasión, y en general, el quinteto explota este tema divinamente hasta su magnífico cierre sinfónico, convirtiéndolo así en otro cénit junto con ‘Lost Not Forgotten’ y ‘Outcry’. Los últimos 5 1/2 minutos del álbum están ocupados por ‘Beneath The Surface’, tercer y último momento de relax emocional del disco: puesto que el final de ‘Breaking All Illusions’ es tajante pero no realmente climático, resulta oportuno que esta balada con base de guitarra acústica cierre el álbum, aportando un lirismo tranquilo e intimista en una suerte de mezcla de STYX (a lo Tommy Shaw) con THE MOODY BLUES (etapa del “Long Distance Voyager”). De hecho, el solo de sintetizador que aporta en el intermedio Rudess tiene un aire a lo Moraz bastante efectivo como contraparte de la explícita dulzura cándida que atraviesa a la intención compositiva de Petrucci.

Finalmente, nuestro balance general sobre este álbum es positivo en tanto que resulta tremendamente funcional a la instalación de los presentes vientos de renovación dentro del mundo Dreamtheatero, así como a la proyección hacia prospectos de reactivada creatividad en próximos trabajos fonográficos. Para decirlo sin rodeos retóricos, “A Dramatic Turn Of Events” cumple solventemente con la doble misión de DREAM THEATER que hemos mencionado en el primer párrafo de esta reseña: a) recuperar buena parte de la magia progresiva de la mejor cosecha durante la etapa Moore y los primeros discos de la etapa Rudess; b) poner en perspectiva la orientación sonora desarrollada en “Train Of Thought” y los dos discos anteriores. Así pues, DREAM THEATER rinde su declaración jurada de que ha exorcizado sus más recientes fantasmas y debe estar preparado para nuevos retos creativos si procede el asentamiento del nuevo baterista Mike Mangini, un veterano con derecho propio.


Muestras de “A Dramatic Turn Of Events”.-
El video-clip de On The Backs Of Angels: http://www.youtube.com/watch?v=28MmnThlYOo
Lost Not Forgotten: http://www.youtube.com/watch?v=bZCCTtGWHR0
This Is The Life: http://www.youtube.com/watch?v=Z2Lj4PWmU7c
Breaking All Illusions: http://www.youtube.com/watch?v=0ygHIMR9Tks



* Para recordar algunos eventos cruciales de esta drama DT vs. Portnoy, aquí van algunos enlaces originales del Portal Esquizofrenia:

Mike Portnoy abandona DREAM THEATER (setiembre de 2010): http://www.portalesquizofrenia.com/cms/mike-portnoy-deja-dream-theater.html

El anuncio oficial de DREAM THEATER (setiembre de 2010): http://www.portalesquizofrenia.com/cms/dream-theater-contesta-en-un-comunicado-a-mike-portnoy-tras-abandonar-la-banda.html

Portnoy intentó sin éxito regresar a DREAM THEATER (diciembre de 2010): http://www.portalesquizofrenia.com/cms/mike-portnoy-intento-regresar-sin-exito-a-dream-theater.html

Entrevista a John Petrucci y Jordan Rudess (abril de 2011): http://www.portalesquizofrenia.com/cms/content/view/1499/139/

Entrevista con James LaBrie (julio de 2011): http://www.portalesquizofrenia.com/cms/content/view/1610/139/

Saturday, October 08, 2011

TIDES FROM NEBULA: la bruma terrenal post-rockera brilla desde Polonia













HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es ocasión de hablar del grupo polaco TIDES FROM NEBULA, un cuarteto instrumental de línea post-rockera que se formó hace unos seis años, debutando en 2009 con el disco “Aura”: ahora, en el año 2011, TIDES FROM NEBULA nos trae su segundo disco “Earthshine”. Este grupo, conformado por Adam Waleszynski (guitarras), Maciej Karbowski (guitarras, sintetizador y piano), Przemek Węglowski (bajo) y Tomasz Stolowski (batería) es bastante aplicado en esto de asumir la misión de aportar su grano de arena a la vigencia del post-rock: MOGWAI y DO MAKE SAY THINK parecen ser sus referentes exclusivos en los momentos más calmos de sus ideas musicales, mientras que EXPLOSIONS IN THE SKY e ISIS parecen ser los centros magnéticos hacia el cual el grupo focaliza la creación de sus aspectos más extrovertidos (que no son mayoritarios, dicho sea de paso).

‘These Days, Glory Days’ abre el disco con una aureola de calma intensa marcada por los espartanos acordes de piano, pero cuando la batería empieza a armar su arquitectura tribal y las capas de guitarra anuncian el asentamiento del cuerpo central, nuestros oídos se enfrentan a un frenesí celebratorio y optimista que no dura mucho, pero sí genera suficiente musculatura para sostener el moderado misterio brumoso que envuelve al último paraje del tema. ‘The Fall Of Leviathan’ se encuadra dentro de una actitud más solemne, con una dosis de vigor casi idéntica a la del tema de entrada, pero con una espiritualidad más asentada en lo introspectivo. ‘Waiting For The World To Turn Back’ es un etéreo y relajante preludio a ‘Caravans’, pieza que porta una cautivante calidez en su parsimoniosa musculatura de guitarras, muy afín ella al estándar de EXPLOSIONS IN THE SKY. Con una curiosa combinación de languidez contemplativa y alegría sosegada, ‘White Gardens’ desarrolla un cuerpo central que se hace eco de las ambientaciones predominantes del tema anterior; para la coda que se explaya en los dos últimos minutos, las cosas viran sónicamente hacia una atmósfera más potente, respetando el tenor reflexivo que patentemente inunda el motivo central a la par que se proyecta hacia un clímax crecientemente explosivo. Los últimos 18 minutos y pico del álbum están ocupados por la secuencia de ‘Hypothermia’, ‘Siberia’ y ‘Cemetery Of Frozen Ships’. ‘Hypothermia’ es un ejercicio minimalista que ofrece un paisaje sonoro minimalista donde se borran los límites entre el ensueño y el reposo eterno, un oportuno momento de plácida quietud después de la electrizante ebullición rockera con la que había concluido ‘White Gardens’. ‘Siberia’ empieza como un despertar, dejando que se desarrolle una sensación de calidez contemplativa de una forma sostenida y contenida. Un nuevo motivo irrumpe después de la frontera del tercer minuto y medio sin romper la cadencia básica, pero sí se nota con la variante que se ha dado un incremento en el tenor ceremonioso de la instrumentación, principalmente en la recurrente secuencia armónica de las guitarras duales. Es el momento en que el grupo empieza a afilar su músculo en los guitarreos e incorporar matices un poco más sofisticados en la cadencia rítmica de la pieza. Poco antes de llegar a marcar el séptimo minuto, la batería asume el encargo de bajar la intensidad para invitar a la instrumentación a concentrarse en áreas más introspectivas, y de hecho, emerge con este nuevo viraje un lirismo que, a despecho de su patente sencillez, se siente poderoso mientras se desvanece cómodamente en su fade-out. Mucho de MOGWAI y DO MAKE SAY THINK. En fin, ‘Cemetery Of Frozen Ships’ cierra el disco recogiendo la melancolía que envolvía al motivo final de ‘Siberia’ para encuadrarlo dentro de un clima funerario, alevosamente lánguido, mórbidamente relajante: lo que en ‘Hypothermia’ era una sutil imagen de reposo más allá de esta vida, en esta pieza se nota la ansiedad inherente a la tristeza por lo que se fue para no volver jamás, una ansiedad que no osa vociferar sino que se mantiene encapsulado en su propio ensimismamiento. El pasaje final marcado por la guitarra acústica tiene la aureola de una elegía sobria que le da un innegable aire de distinción a la imponente tristeza.

Una estupenda experiencia es la de escuchar “Earthshine”, advertir cómo TIDES FROM NEBULA ha aprendido las lecciones y estándares de sus maestros y se ha atrevido a demarcar su propio territorio sonoro dentro del hábitat del post-rock. Valdrá la pena seguir la pista a esta banda y buscar su disco debut “Aura” después de lo que hemos oído en este segundo disco.


Muestras de “Earthshine”.-
Caravans: http://www.youtube.com/watch?v=mxD_nlM40Qw
Siberia: http://www.youtube.com/watch?v=Gy8GZ3qbkSI
Cemetery Of Frozen Ships: http://www.youtube.com/watch?v=EgXLk2ULfMw

Wednesday, October 05, 2011

GRAILS y la continua profundidad sonora del nuevo post-rock














HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión traemos a colación a la banda estadounidense GRAILS y su nuevo disco “Deep Politics”, el cual ofrece la propuesta más original dentro de la experimentación post-rockera que se ha venido desarrollando en el mundo durante el transcurso del nuevo milenio. Formado a fines de los 90s, este ensamble instrumental estadounidense GRAILS es una entidad experimental que hemos descubierto recientemente pero que cuyo aporte hemos aprendido a apreciar rápidamente: su esquema post-rockero ecléctico alimentado de elementos psicodélicos, progresivos e indie les ha hecho merecedores de efusivos elogios de parte de la prensa musical underground de su país desde los tiempos de sus primeros EPs (cuando aún se llamaba LAUREL CANYON) y su disco debut “The Burden Of Hope”, ya bajo el nombre definitivo de GRAILS.

Tal como dijimos, su nuevo trabajo de larga duración para el presente año 2011 es “Deep Politics”, una obra sólida y bien armada donde el grupo deja constancia de su garra expresiva, su inteligente manejo de atmósferas y texturas, y su convincente administración del espíritu aventurero hacia el cual el grupo siempre estableció sus miras estéticas. La alineación del grupo contiene a Zak Ryles (guitarras), Emil Amos (batería, guitarras, piano, sintetizador, efectos de cinta), Alex John Hall (guitarras, mellotrón, sintetizador) y William Slater (bajo, piano, sintetizador), contando con las ayudas ocasionales de Ash Black Bufflo al sintetizador y de Timba Harris en los arreglos de cuerda. Para variar, este disco ya ha recibido elogios de parte de la prensa y comunidad internauta de melómanos, y en esta reseña no nos cabe sino unirnos a este clima de apreciación. Vayamos tema por tema para justificar por qué.

‘Future Primitive’ abre el disco con una grisácea solemnidad cósmica, trasladando una atmósfera oscura sin excederse en su potencial opresivo, más bien explayándose en una ambientación reflexiva y misteriosa que es bien llevada por la perfecta amalgama creada por las disciplinadas intervenciones de los instrumentistas y la calculada interacción entre ellos. El uso contenido pero genuino de garra rockera le da un vitalismo especial a la reflexividad reinante. ‘All The Colors Of The Dark’ se encarga de ocupar los siguientes 4 minutos del álbum con una actitud más calmada, ciertamente estandarizada dentro de ciertos cánones habituales del post-rock, aunque añadiendo varios toques progresivo-psicodélicos que vienen bien a la hora de explotar los pasajes más energéticos del jam central en torno al cual gira el bloque instrumental general. Por su parte, ‘Corridors Of Power’ incorporar ciertos aires cibernéticos al asunto, un poco a lo RADIOHEAD post-“OK Computer”, además de notables aportes de las facetas atmosféricas del krautrock electrónico y los elementos más etéreos de unos TORTOISE: esta excursión por estepas de predominio de sintetizadores en vez de guitarreos es muy oportuno cuando se quiere dar un aire diferente al asunto, especialmente cuando se quiere reformular el aire de misterio que conforma una de las piedras angulares de la armazón sónica de la banda. La cuarta pieza es la que precisamente da título al álbum: casi se puede describir como una power-ballad post-rockera con aires de banda sonora aportados por el arreglo de cuerdas que entra en acción en ciertos momentos clave. No me hubiera molestado que este tema en cuestión fuera más extenso – realmente me da la impresión que el momento del cierre llega de una manera un tanto abrupta que no permite cerrar la imagen final a plenitud… pero en cuanto a lo que existe en sí, para nada cabe negar su belleza evocativa ni la refinada elegancia con la que cada uno de los miembros del cuarteto se comporta al servicio del mandato de la estructura compositiva integral de la pieza. Pasando de lo romántico a lo melancólico pero sin perder ciertas conexiones estilísticas con ‘Deep Politics’, ‘Daughters Of Bilitis’ (cover de una composición de Francis Lai para la película “Bilitis”) establece una especie de regreso a la languidez emocional que ya se hizo presente en ‘All The Colors Of The Dark’, esta vez explorando sus matices en función exclusiva, o sea, sin hacer gala de mayores variantes mientras se maneja el motivo central como una letanía introspectiva.

Si ‘Daughter Of Bilitis’ parecía evocar un paseo nocturno por los diversos recovecos oscuramente ensimismados del espíritu, ‘Almost Grew My Hair’ ofrece una actitud muy distinta, una de apertura de la mirada hacia la luz naciente de un nuevo amanecer. No se trata de una pieza realmente celebratoria, pero sí se nota en ella una calidez que, de alguna u otra forma, hace alusión a sentimientos optimistas y al relax emocional: en la primera mitad, notamos cercanías estilísticas con MOGWAI y la faceta más intimista de unos PELICAN, siendo así que las intervenciones más contundentes de la guitarra eléctrica sirven para llenar espacios y manejar de manera refinada la tensión latente que opera colateralmente a la cadencia rítmica de los momentos más relajados. La segunda mitad vira hacia parajes marcados por la densidad emocional, al modo de una advertencia sobre las inquietudes que se avecinan después del relax inicial: este asunto se maneja primero con una tonalidad sobria y un esquema rítmico livianamente reposado, y finalmente se resuelve en un clímax en donde el vigor se establece sin lugar a confusiones pero sin llegar tampoco a sobresaltos particularmente chillones, es como una llamarada final que se hace notar sin provocar un incendio. ¿El fade-out? No me convence del todo, hubiera preferido que llegara más tarde para explorar el momento final con mayor detallamiento, o que se hubiera dado una erupción rockera a lo ISIS o RED SPAROWES… pero bueno, no soy músico o productor de este disco, así que lo más coherente en estos casos es decir. “es lo que hay y ya está”. Los últimos 16 minutos del disco están sucesivamente ocupados por ‘I Led Three Lives’ y ‘Deep Snow’. El primero de estos temas es el más explícitamente vigoroso del repertorio: el paquete sonoro que el cuarteto emite para esta ocasión encajona de manera inteligente los riffs y encuadres armónicos de los guitarreos, todo ello sobre un compás lacónico y persistente cuyo dinamismo letánico sirve para mantener las cosas en un nivel vitalista. Las capas finales de sintetizador suenan a irrupciones tangerine-dreamianas cuya función es la de cerrar los fortines del corazón después de que éste terminó con sus últimas manifestaciones de furia. La verdad que el disco se aproxima a su crepúsculo con ganas de seguir dejando huellas impactantes en el cerebro y el alma del oyente, y el caso de ‘Deep Snow’ cumple a las mil maravillas con la compleción de esta misión. Comenzando con un protagonismo marcado de la guitarra acústica, el tema establece un cruce entre la majestuosidad grisácea de ‘All The Colors Of The Dark’ y el flujo introspectivo de ‘Deep Snow’: en algún paraje intermedio, este cruce se traduce en un estupendo juego de contrastes entre lo solemne y lo extrovertido, un momento realmente sublime que desgraciadamente resulta muy efímero. En general, la pieza sirve para explorar reformados matices dentro de las coordenadas de nostalgia y contemplación que sustentan el genuino leit-motiv del grupo. De esta forma concluye “Deep Politics”, disco que revela un excelente nivel de madurez artística en las huestes de GRAILS y que quizá instaure el cénit decisivo del post-rock para el año 2011. ¡Bien por ellos!


Muestras de “Deep Politics”.-
Future Primitive: http://www.youtube.com/watch?v=wEBWCvj8kBw
Almost Grew My Hair: http://www.youtube.com/watch?v=D5-iC-nc-RQ
I Led Three Lives: http://www.youtube.com/watch?v=t8qxC67Ud1s