Sunday, October 28, 2012

Las fábulas y sueños progresivos de EL CÍRCULO DE WILLIS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca hablar de un grupo español dedicado a las hibridaciones space-fusión-psicodélicas: EL CÍRCULO DE WILLIS, ensamble madrileño que ya lleva una cierta cantidad de años propugnando su peculiar visión musical progresiva, más exactamente desde 1999. Desde el mes de junio está disponible su más reciente trabajo fonográfico “Fábulas”, una sorpresa infinitamente agradable en la variopinta y siempre inquieta escena progresiva de la Península Ibérica. Hay una edición especial en la que el disco, junto con un cómic de 88 páginas (ilustrando graciosamente las temáticas de cinco temas de álbum) y una pegatina con la insignia del grupo, se guarda en una caja de madera: ¡todo un ítem de colección!
 
 
A lo largo de los años, EL CÍRCULO DE WILLIS ha experimentado varios cambios de formación, permaneciendo por ahora Sergio Segovia Hoya “Niño” (guitarra, órgano Hammond, piano) e Iván Güevo (batería, percusiones) de la formación original, mientras que Gustavo (flauta, saxos) está en la banda desde 2002 y Tomi Ñoes (bajo, sin tetizadores) se incorpora después de estar un tiempo colaborando en la parte audiovisual de los conciertos del grupo. Hasta antes del presente año 2012, el grupo había registrado un “Demo” de 2003 y el disco “Cuadrado” de 2005, ambos dispuestos para bajarse de la página web de la banda (enlace: http://www.elcirculodewillis.net/). En el ideario oficial del grupo, se lee que “en El CÍRCULO DE WILLIS cabe la improvisación, la locura musical, la repetición, la variación progresiva, los cambios imprevisibles, los cambios previsibles (no siempre se puede sorprender...), los juegos de luces, la distorsión, el ruido, el silencio, la tranquilidad, melodías bonitas, melodías disonantes, orden y caos... En el Círculo de Willis cabe la improvisación, la locura musical, la repetición, la variación progresiva, los cambios imprevisibles, los cambios previsibles (no siempre se puede sorprender...), los juegos de luces, la distorsión, el ruido, el silencio, la tranquilidad, melodias bonitas, melodias disonantes, orden y caos...En el Círculo de Willis cabe la improvisación, la locura musical, la repetición, la variación progresiva, los cambios imprevisibles, los cambios previsibles (no siempre se puede sorprender...), los juegos de luces, la distorsión, el ruido, el silencio, la tranquilidad, melodias bonitas, melodias disonantes, orden y caos...”: así pues, tenemos una declaración de principios sobre la celebración de lo ecléctico y el ímpetu de recrear los colores del sonido.
 

El disco comienza con ‘Tú No Sabes Lo Que Has Hecho’, una gozada de 7 ½ minutos donde el cuarteto se explaya a sus anchas con un vitalista ejercicio de psicodelia alimentada de dinámicas jazzeadas, algo que, en muchos aspectos, nos parece confluyente (aunque sea por casualidad) con lo hecho por bandas de otras periferias como STEREOKIMONO (ambos de Italia), MAR DE ROBLES (Chile) y  MAHOGANY FROG (Canadá). El clímax final es rotundo con una robustez electrizante. El segundo tema es ‘El Banquete Caníbal’, el cual realza más notoriamente el factor fusionesco junto con el swing jazzero a cargo de la dupla rítmica. El manejo de cadencias y atmósferas exóticas responde coherentemente a las exigencias de ambientes trepidantes que el grupo programa para la ilación compositiva de los diversos motivos en curso, aunque también hay un pasaje lento donde predomina la ceremoniosidad sinfónica, generando así un momento estratégico para el contraste. Cerca del final, la guitarra emerge con un talante cuasi-metalero en medio de la vibración general de la instrumentación - ¡otro clímax perfectamente electrizante! Junto a los últimos golpes de ‘El Banquete Caníbal’ se engarza el tema más largo del disco es el tercero: ‘La Historia De Los Trispis’, una manifestación inapelable de las aristas más furiosamente ambiciosas del ideario musical de EL CÍRCULO DE WILLIS. El grupo aprovecha las proyecciones potenciales de la pieza en cuestión para expandirse en el grácil eclecticismo antes plasmado en ‘El Banquete Caníbal’, a la par que matiza las dosis de vigor en la ilación y elaboración de los motivos. Uno de ellos ostenta un espíritu lúdico circense, y también hay otro donde el grupo se anima a explorar cadencias electrónicas de inspiración nu-jazz con revestimientos de corte space-rockero. El pasaje final porta un lirismo envolvente manejado con impecable elegancia, algo intermedio entre las tradiciones de CAMEL y PFM.
 

‘La Batalla De Los Soldaditos De Plomo’ comienza en pleno con una coqueta exhibición de colores traviesos bajo la guía de la flauta de Gustavo, y de hecho, en las ulteriores expansiones melódicas, la flauta seguirá ocupando un rol protagónico. Tenemos en dichas expansiones melódicas pasajes de jazz-rock con tendencia heavy, interludios space-rockeros a lo OZRIC TENTACLES y un estupendo desarrollo temático fusionesco que sirve como plataforma para la coda que replica el motivo inicial. Con ‘Endodoncia’, el ensamble vuelve en cierto modo a los senderos de ‘Tú No Sabes Lo Que Has Hecho’, aunque con la salvedad de que el aspecto psicodélico está más resaltado en muchas de las atmósferas creadas sobre el camino, lo cual implica la recepción de un fuerte impacto de parte de las dos piezas precedentes. En fin, el disco se cierra con ‘El Turbante Sin Cabeza’, un tema con fuerte raigambre fusionesca donde el encuadre de flauta y piano dirige los desarrollos temáticos, mayormente encauzados por lo arábigo y lo aflamencado. En esta pieza específica, el ensamble se focaliza en la priorización de la dimensión más refinada de su ideología musical, aunque siempre hay espacio parta alguna extravagancia inesperada, la cual llega en el pasaje final donde el grupo elabora un robusto híbrido de GONG y HAWKWIND, reformulado bajo pautas más contemporáneas (afines a lo que vienen haciendo bandas como DIAGONAL, ASTRA o los coterráneos de LÜGER, por poner algunos ejemplos). Este recurso sirve para encauzar eficazmente un viraje “perverso” a la atmósfera predominante, logrando así agudizar el momentum.    

Como balance general solo queda concluir que “Fábulas” es un disco pletórico de ingenio, colorido y fuerza de carácter: vale la pena prestar a este grupo de una buena vez, y cuanto antes sea... ¡mejor! Gracias a la gente de EL CÍRCULO DE WILLIS por poner este sueño en nuestras manos.

 
 
Muestras de “Fábulas”.-
El Turbante Sin Cabeza: http://www.youtube.com/watch?v=crmyi1ylTvI
La Historia De Los Trispis [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=O_XG65h0OPM


[Dedico esta reseña con inmenso afecto a mi amigo y hermano progresivo Pablo Muñoz.]

1 comment:

Pablo M. B. said...

¡¡¡Gracias a ti super César!!!