Thursday, October 31, 2013

SUNGOD nos muestra sus contactos prog-psicodélicos


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca prestar atención a un grupo estadounidense dedicado al rescate y realce de las viejas tradiciones psicodélica, space-rockera y krautrockera de aquellos años 70s: SUNGOD. Su más reciente disco, titulado “Contackt” y publicado por el sello Holodeck (especializado en producciones de vinilo y casete), es una de las muestras más electrizantes de música progresiva retro-psicodélica que hemos escuchado desde la tierra de John Cage, J. D. Salinger y Edward Hopper. El grupo en cuestión está conformado por el dueto de Braden Balentine [guitarras, percusión, sintetizadores y piano] y Mike Sharp [batería, guitarras, sitar eléctrico, sintetizadores, percusión y voz], dos expertos del underground psicodélico de Austin que han sabido darse abasto para gestar sonoridades plenas y potentes para este proyecto. Al tocar en vivo, el grupo se hace acompañar de Alex Hughes y Tyler Taylor, y de hecho alguno de sus discos fue grabado con formato de cuarteto (más exactamente, “Cuts From The Ether”, del año 2012). Bueno, ahora concentrémonos en el repertorio de este disco “Contackt”.


‘Mesa’ abre el álbum con un aire cósmicamente expectante, en base a atmósferas sostenidas en una suerte de híbrido del PINK FLOYD 73-75 y el TANGERINE DREAM 75-77. Sigue a continuación la dupla de ‘Smell Of Physiqal’ y ‘Gas Is Better Than Gas’, la cual emerge con la misión de preservar y capitalizar el momentum concretizado en el tema de apertura. ‘Smell Of Physiqal’ empieza con una continuada exploración de moldes Floydianos, sujetándose a una lánguida reflexividad evocativa, para luego virar hacia un esquema stoner oportunamente matizado con ambientaciones lisérgicas propias del space-rock clásico (a medio camino entre el paradigma de STEVE HILLAGE y el HAWKWIND de “Doremi Fasol Latido”); por su parte, ‘Gas Is Better Than Gas’ realza la intensidad lisérgica sobre la base de un mayor impacto de los sustentos y ornamentos de los sintetizadores (muy afines al prototipo del HELDON de los primeros álbumes), los cuales trazan la dinámica a ser creada por las dos guitarras a lo largo de 6 ½ minutos. ‘Opiate Fields And The Blazing Glory’ instaura un cambio de ambiente al llevarnos hacia senderos de cavernoso minimalismo, sereno al modo de una oscuridad silenciosa que amenaza con mostrarnos un impactante secreto luminoso en cualquier momento. El matrimonio de espartanos acordes de piano y densas capas de teclado queda perfectamente ornamentado por flotantes retazos de guitarra que entran a tallar cuales nubes ideales en el cielo de la mente.

‘Comrade Voyager’ elabora un retorno a la robusta extroversión pesado-electrónica de ‘Gas Is Better Than Gas’ con el añadido de una mayor dosis de polenta (el fantasma del HAWKWIND vuelve a aparecer). La vitalidad es cautivadora y aplastante a la vez, con unas capas de teclado que se explayan ingeniosamente a contrapelo del fulguroso vigor expuesto por el encuadre de batería y guitarra. Pero… a poco de pasada la barrera del quinto minuto, un repentino efecto de raya en un disco abre tramposamente la puerta a un motivo totalmente diferente, una coda que tiene más que ver con el modelo del sinfonismo cósmico alemán en sus mejores tiempos (ELOY, NOVALIS). Esta coda es muy agradable, demasiado para ser tan breve, pero bueno, ‘Comrade Voyager’ tiene que finiquitarse para dar lugar a ‘Gas (Version)’, un reprise de ‘Gas Is Better Than Gas’ que reformula su motif bajo un ropaje electrónico más etéreo, hermanándose así con el TANGERINE DREAM de fines de los 70s y el CLUSTER de los dos últimos discos. ‘Third Reichel’ ocupa los últimos 6 minutos y pico del álbum elaborando un llamativo híbrido de STEVE HILLAGE, AMON DÜÜL II y el PINK FLOYD de “Wish You Were Here”.


“Contackt” es el quinto trabajo fonográfico de SUNGOD y un buen pretexto para investigar concienzudamente en lo que este dúo ha venido aportando al ideal del prog psicodélico desde su rincón de Austin. La vía de investigación está en su blog de Bandcamp: http://ssssssungoddddd.bandcamp.com/ ¡Es un placer que realmente vale la pena!


Muestras de “Contackt”.-
Comrade Voyager: http://holodeckrecords.bandcamp.com/track/comrade-voyager

Sunday, October 27, 2013

KBB nos brinda nuevos placeres musicales desde la cima del progresivo japonés


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Seis años después de demostrar por tercera vez lo grandes que son con su disco “Proof Of Concept”, el cual se mostraba como justo heredero de la gloriosa secuencia inicial de “Lost And Found” y “Four Corners Sky”, el cuarteto japonés KBB vuelve a concretizar su genial magia jazz-progresiva con su reciente cuatro trabajo de estudio: “Age Of Pain”. Es una alegría infinita la producida en nosotros cuando nos permitimos un momento para degustar y comentar esta nueva gesta del violinista Akihisa Tsuboy, el teclista  Toshimitsu Takahashi, el baterista Shiro Sugano y el bajista Dani. En comparación con otros discos de KBB, “Age Of Pain” nos brinda una aureola general de mayor sosiego en la mayoría de los desarrollos temáticos y arreglos que tienen lugar del inicio al fin del repertorio: la vitalidad de siempre está ahí, podemos reconocer esa especial sofisticación que hace de la musicalidad orgánica de KBB una de las más excelsas manifestaciones emergidas de Japón en los últimos 20 años, pero también se deja resaltar un manejo más sobrio de los recursos de fastuosidad que en discos como “Lost And Found” o “Four Corner’s Sky” generaban una magnificencia absolutamente arrolladora. Dentro del arsenal de teclados es el piano que, con mucho, destaca en presencia; además, ya se da un abandono de cualesquiera elementos avant-progresivos que entraron a tallar tímida y calculadamente en los dos discos previos. Bueno, vayamos a los detalles del repertorio de “Age Of Pain”, ¿vale?


El álbum se inicia con ‘Larks In The Air’, una pieza iniciada brevemente por el solitario violín de Tsubay antes de que el ensamble completo desarrolle un alegre y vivaz colorido musical folk-progresivo donde el lirismo esencial de la banda se explaya con sigilosa pulcritud. Vamos, no hay noticias al respecto, pero esto de por sí es una gran noticia en cuanto a deleites progresivos se refiere: y para deleites, pues vaya esa coda cuasi-Emersoniana con que culmina este primer tema. Luego sigue ‘Suspicious Forest’, tema que abandona el sinfonismo cálido del primer tema en beneficio de un rescate de la tradición jazz-fusionesca al estilo de WEATHER REPORT y JEAN-LUC PONTY. El groove es imponente, los diálogos entre los instrumentos están hilados con pulida sensibilidad, y cómo no, el solo de piano eléctrico en el intermedio es un bellísimo homenaje al estándar del inmortal JOE ZAWINUL. Siendo el tema más extenso del disco con sus 8 minutos y pico de duración, su expansión temporal pasa sin que el oyente atento se dé cuenta. La tercera pieza del álbum es la que justamente le da título. Hay un talante etéreo que permanece de forma coherente y consistente a lo largo de la pieza desde el primer instante de su tenue pasaje inicial, pero dicho talante porta una musicalidad muy rica que se inspira en no poca medida en los conjugados legados de PONTY y HAPPY THE MAN en sus respectivas facetas reflexivas. Esta vez tenemos un grandioso solo de piano acústico que ofrece un retrato de elegante apasionamiento en medio de las exploraciones centrales del violín. Siendo la pieza más agresiva del álbum, ‘Vertical Divided Alone Man’ cumple con la misión de elaborar recursos de extravagancia en aras de enriquecer la propuesta sónica del grupo: sobre un compás cadenciosamente solemne, la banda hace una sólida versión de cruza entre NIACIN y DEEP PURPLE con una graciosa mezcla de vigor y desparpajo. Suena a herejía esto, lo sabemos, pero lo decimos igual: ¡no hace falta la guitarra de Blackmore cuando tenemos a la mano el violín de Tsuboy!



La segunda mitad de “Age Of Pain” empieza con ‘Termites Daydream’, pieza que vuelve a las dimensiones más estrictamente jazzeras de la banda, haciéndolo con una actitud de juguetona extroversión que se hace evidente incluso en los momentos más relajados y románticos que abren y cierran su estructura multi-temática. El principal referente añejo aquí es RETURN TO FOREVER, además del infaltable factor PONTY, claro está. Luego sigue ese bellísimo despliegue de envolvente luminosidad introspectiva que es ‘Lythrum’: a través de un constante empleo del 6/8 en clave lenta, el cuarteto elabora un hermoso retrato sónico de los recovecos más íntimos de los sueños interiores del ego, asumiendo una actitud contemplativa donde la mirada se deja embelesar por la calmada disposición de la luz que está observando, reconciliándose así con algunos demonios del id. ‘Kernel’ sigue a continuación para explayarse en un abierto contraste con ‘Lythrum’ e instalar un ejercicio de elegante frenesí: parece que retoma la senda de ‘Suspicious Forest’ y le añade un matiz ampliado de vigor al groove básico. El resultado es exitoso porque, sin duda, se trata de un tema bastante llamativo: Tsuboy le saca el jugo a las potencialidades psicodélicas de su violín eléctrico en los parajes más intensos de uno de sus solos. ‘My Restless Heart’ da término al disco con un aura de esplendoroso optimismo en el que el ágil compás en 5/4 que se extiende a lo largo de toda la pieza es manejado con exultante gracilidad. Muy bien se puede interpretar como un conclusivo retorno al punto de partida que instauró ‘Larks In The Air’. 

 

“Age Of Pain” es, a fin de cuentas, un disco destinado a reforzar por enésima vez el estatuto que tiene KBB como leyenda poderosa de la escena progresiva japonesa de los tiempos actuales. Sigue bien instalado en la cima de la actual escena progresiva japonesa. Queda claro, a fin de cuentas, que este nuevo álbum no iguala en grandeza épica al fabuloso disco debut “Lost And Found” ni tampoco se equipara a los despliegues vitamínicos de versatilidad estilística sucesivamente plasmados en “Four Corner’s Sky” y “Proof Of Concept”, pero para nada se trata de un testimonio de decadencia creativa ni de una obra menor: es un disco buenísimo, así de simple… ¡y así de recomendable!


Muestras de “Age Of Pain”.-

Thursday, October 24, 2013

La cabalgata ácida del Stickista chileno RAFART


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al Stickista chileno Francisco Rafart, quien ha publicado su disco debut bajo su apellido RAFART: se titula “The Handbook Of The Acid Rider” y es un muestrario sumamente interesante de tonalidades jazz-rockeras, electrónicas, math-rockeras y psicodélicas dentro de un esquema genuinamente progresivo. Rafart no solo se encarga del Stick sino que también toca teclados, secuenciadores y algo de guitarra a lo largo del repertorio de 11 temas. Los guitarristas Fernando Daza y Rodrigo Morel y el baterista Pablo Martínez son los aleatorios compañeros de aventuras de Rafart.


‘Axis Mundi’ abre el disco con una fastuosidad cautivadora hasta niveles apabullantes: la combinación de swing pegajoso y complejo, versátiles aportaciones de los teclados y guitarreos arquitectónicamente melódicos es innegablemente ganadora. Estos cinco minutos y pico de sonoridades llamativas garantizan rotundamente que el oyente siga atento en lo que queda del repertorio, y es allí donde ‘Drum n’ Space’ y ‘Blauen’ entran a tallar: la primera de estas piezas es una ágil muestra de jazz-rock mezclado con math-rock bajo una reconstrucción marcada por amalgamas cibernéticas; la segunda consiste en un sobrio entramado de arpegios que, cual sortilegio Crimsoniano, nos remite a una delicada tensión diseñada para proyectar el alma hacia los parajes más calmos del cosmos. Con ‘Pepperoni Atmosphere’, Rafart vuelve a explorar sus inquietudes jazz-electrónicas, esta vez con la vital presencia de guitarreos duales a cargo de Morel y el mismo Rafart para llenar los espacios del motif central. ‘Chironex  Fleckeri’ regresa al cálido  dinamismo jazz-progresivo con el que había empezado el álbum: el gancho de esta pieza es tan grande que sus 3’55” de duración se hacen un tanto cortos a la hora de disfrutarla. Imaginémonos una cruza de GORDIAN KNOT con CAB y nos haremos una buena idea de la vitalidad hipnótica que derrocha ‘Chinorex Fleckeri’.

‘Mozzarella’ es otro viaje solitario de Rafart, esta vez usando su Stick para jugar con ciertos recursos un tanto barrocos por así decirlo; la misión de este tema es la de cumplir como preludio a ‘Space Rat’, tema que lleva al ensamble de Rafart, Daza y Martínez a estructurar su mancomunada esencia jazz-progresiva con ciertos matices space-rockeros. El modo en que Daza elabora fraseos a lo JEFF BECK ayuda a preservar el gancho directo del esquema temático de esta pieza en cuestión. El factor psicodélico electrónico se expande en proporciones geométricas para el muy tecnificado tema ‘Masacre’, cuyo esquema rítmico parece el de una banda de fondo para una escena de persecución en una película de ciencia ficción. Para no dejarnos llevar mucho por la fantasía en este momento específico, los sonidos de unos discursos nos recuerdan el aspecto destructivo de la maquinaria política. ‘Escom Brock’ es el tercer viaje solipsista del Stick del álbum: sereno y reflexiv, afín hasta cierto punto con la estilización estructural de ‘Mozzarella’. ‘Sake & Mote’ empieza con el mismo arpegio de Stick que daba fin a ‘Mozzarella’, pero esta vez se trata de un trabajo de ensamble (con el baterista Martínez) donde Rafart vuelve a explorar su gusto por los desarrollos melódicos limpiamente definidos dentro del discurso jazz-progresivo, además de aludía también a su faceta space-rockera. El disco viene con el bonus track ‘Alpha’, el cual tiene una estructura abiertamente cibernética: un poco al modo del JEAN-MICHEL JARRE de los 90s y con elementos de hip-hop ambient. 

 

Todo esto fue “The Handbook Of The Acid Rider”, un trabajo atractivo que nos revela a Francisco Rafart como una entidad ecléctica muy interesante para la movida progresiva chilena de nuestros tiempos. En otras palabras, resulta una cabalgata ácida muy recomendable para nuestros estantes de discos.


Muestras de “The Handbook Of The Acid Rider”.-

Chironex Fleckeri [video-clip]: http://www.youtube.com/watch?v=AdLdGm8GGbY

Monday, October 21, 2013

LE MASCHERE DI CLARA construye un estupendo enjambre sonoro


Hoy nos topamos con LE MASCHERE DI CLARA, uno de los grupos más sorprendentes de la vanguardia rockera italiana de los últimos años. El motivo de este encuentro es su más reciente disco “L’Alveare”. LE MASCHERE DI CLARA es un aventurado trío veronés conformado por el bajista-pianista Lorenzo Masotto, la violinista Laura Masotto y el baterista Bruce Tucci, el cual carga sobre sus espaldas su EP debut “23” del año 2010 y su primer disco de larga duración “Anamorfosi” de 2011, y ahora que nos ofrece “L’Alveare”, podemos asegurar que su voz musical ya está forjada en plena madurez. Este grupo tiene la extraña virtud de mezclar exquisitez y aridez en su esquema sónico, el cual se sostiene en abundante medida sobre el violín eléctrico de Masotto, cuyas cuerdas llenan espacios con fuerza de carácter y talante asertivamente filudo.


Durando casi 5 minutos, ‘Rasoi Di Seta’ abre el álbum instaurando inicialmente un clima de expectativa en torno a la asociación de piano y soliloquio, para luego pasar a una dinámica neurótica y razonablemente siniestra bajo la guía del potente violín eléctrico. Sigue a continuación ‘A Se Stesso’, una canción que reelabora la ansiedad esencial de la que abrió el disco para explorar su dimensión vulnerable, aunque sin perder un ápice de energía expresiva, solo replanteándola. Más o menos suena a un RADIOHEAD reeducado bajo parámetros space-rockeros. ‘Forse Il Cuore’ se impulsa hacia una visceralidad arrolladoramente pulsátil que suena a una versión math-rockera de un himno perdido de ART BEARS a la cual se ha añadido algunos matices cuasi-punk en los pasajes más explosivos. ‘Il Fu Mattia Pascal’ y ‘Se Questo È Un Uomo’ completan juntos casi 13 minutos de música con miras a expandir la paleta sonora de la banda. El primero de estos temas transita entre pasajes plagados de rotunda majestuosidad con inspiración académica y otros pasajes explícitamente tensos armados sobre una cadencia circense. El segundo apuesta por una filuda hibridación de stoner y psicodelia, añadiendo alternancias entre recitaciones ceremoniosas y pulcros arreglos corales, además de un preludio y un final de tenor operístico. ‘Satura’ irrumpe de inmediato para volver al juego de tensiones explícitas, y como siempre, el violín eléctrico marca la pauta de las direcciones que ha de tomar el núcleo temático de la pieza. Hay una cita del ‘Romeo Y Julieta’ de Prokofiev (la sección ‘Danza de los Caballeros’, para ser más exactos).


Con ‘Notturno’ y ‘Collezione Di Sabbia’, el trío continúa ahondando en nuevos matices dentro de su esencial esquema estético: ‘Notturno’ está atravesado por un aura de romanticismo dramático que se exhibe de manera sobria la mayor parte del tiempo hasta que llega un clímax final oportunamente ostentoso; por su parte, ‘Collezione Di Sabbia’ juega con atmósferas arabescas y ritmos frenéticos al modo de un ritual rockero diseñado para exorcizar las pasiones más escondidas del id. El instrumental ‘Fatti Non Foste A Viver Come Bruti’ ocupa los últimos 7 ½ minutos del álbum, cerrándolo con broche de oro reluciente: su combinación de oscuras tensiones Crimsonianas y robustas texturas inspiradas en la tradición del space-rock hacen que la agilidad propia de la composición tenga una riqueza sónica imponente.


Bueno, todo eso es “L’Alveare”: más de ¾ de hora de art-rock enérgico e ingenioso que abre nuevas perspectivas para la vanguardia italiana actual. ¡Atención a este enjambre musical gestado por LE MASCHERE DI CLARA!


Muestras de “L’Alveare”.-
A Se Stesso [vídeo-clip]: http://www.youtube.com/watch?v=MswLLsv3LC8


Saturday, October 19, 2013

MORAINE: manifestación y metamorfosis de la vanguardia jazz-progresiva de Seattle


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno del grupo estadounidense MORAINE. Formado por el veterano guitarrista de rock experimental y jazz vanguardista Dennis Rea, MORAINE encarna un poderoso y enérgico ensamble instrumental de Seattle cuya meta es la de insuflar renovada intensidad al discurso del progresivo de avanzada para el nuevo milenio. Con la formación de Alicia Allen (violín), Ruth Davidson (cello), Jay Jaskot (batería), Kevin Millard (bajo, baliset) y el propio Dennis Rea (guitarra), este grupo establece una ágil y polimorfa propuesta ecléctica donde conviven el vigor de las aristas más extrovertidas del RIO, la neurosis prototípica del Crimsonismo, la osadía de diversos patrones del jazz experimental, los legados de ZAPPA y el jazz-fusión de los 70s y otros matices inesperados que enriquecen sublimemente las ambiciosas proyecciones artísticas de la banda. Hasta ahora, su único trabajo de estudio es “Manifest Density”, el mismo que pasamos a reseñar a continuación. 
 

Los primeros 4 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Save The Yuppie Breeding Grounds’, pieza que aporta una dinámica intensidad que resulta a la vez extrovertida y brumosa, un ejercicio de jazz-rock psicodélico no ajeno a matices Crimsonianos, y de alguna manera, reminiscente de BOUD DEUN. ‘Ephebus Amoebus’ explora posibilidades sónicas más osadas a través del uso de recursos caóticos, evidentemente de inspiración RIO, dentro de un esquema jazz-rockero que ya se adentra más decididamente en ambientes sombríos y atmósferas tensas. ‘Nacho Sunset’ vira hacia senderos de lirismo que se expanden sobre un swing sofisticado pero no ostentoso: los sucesivos espacios de protagonismo para la guitarra y el violín están bien definidos a lo largo de la continua reelaboración del motivo central. Durando casi 6 minutos, ‘$9 Pay-Per-View Lifetime TV Movie’ recapitula bastante de las sonoridades y atmósferas relajadas que marcaron la pieza precedente, aunque reformulándolas inicialmente bajo un encuadre más solemne: la espiritualidad se siente más evocativa, incluso más otoñal, un sano destello de melancolía a través de las patentes vibraciones cerebrales que la banda sabe articular con amplia soltura. Mientras nos acercamos a la barrera del cuarto minuto, el grupo elabora un clímax transitorio donde se da un amplio coqueteo con los rincones más oscuros de la neurosis de herencia Crimsoniana. La quinta pieza es la homónima, la cual se encarga de retomar la extroversión iluminada del primer tema y darle un giro mágicamente grácil en medio de la incandescente energía sónica en curso. ‘Uncle Tang's Cabinet Of Dr. Caligari’, por su parte, desarrolla una vivacidad extravagante y electrizante que sintoniza con el legado de abundante genialidad de ZAPPA y el desparpajo juguetón de unos FOREVER EINSTEIN. 
 


‘Disillusioned Avatar’ es un tema que ostenta una ambientación calculadamente reflexiva, aunque lejos está de tener una sonoridad lánguida: la pieza tiene fuerza de carácter, se nota eso, pero ésta se manifiesta con estilizada sobriedad. ‘Kuru’ porta ciertos aires arábigos en su cuerpo central, y la cadencia cuasi-funky que adopta la dupla rítmica ayuda bastante a realzar los matices fusionescos que entran a tallar a lo largo del encuadre instrumental. Aquí, la banda adopta aires semejantes a la faceta más explícitamente agresiva del MAHAVISHNU ORCHESTRA clásico, pero con una urgencia más propia de bandas como BOUD DEUN o COSA BRAVA. ‘Revenge Grandmother’, a contrapelo de la aparente frivolidad humorística de su título, es un vehículo para que el grupo explore esos rincones por medio de los cuales se sitúa en una suerte de vecindad con el estándar del chamber-rock galo (especialmente UNIVERS ZERO), haciendo esto con sutileza y delicadeza suficientes como para no dejar que el potencial de aureola siniestra se proyecte de forma totalmente abierta a través de la instrumentación. Eso sí, se siente un especial fulgor metafísico en el modo en que las capas y texturas del violín y el cello se explayan en las secciones principales de la pieza. a modo de revitalización de la faceta más colorida de la banda aunque sin abandonar sus inquietudes por crear densidad experimental, ‘Staggerin'’ es la investigación más puramente orientada hacia el jazz. Finalmente, ‘Middlebräu’, que resulta la pieza más larga del álbum con sus 6 ¾ minutos de duración, se centra en un esquema rítmico de 6/4 para empezar retomando el aura extrovertida de la banda y terminar explorando ambientes más serenos dentro de ilaciones temáticas que se sienten muy naturales y bien amalgamadas. El breve solo de batería que ocupa el centro de la primera mitad es un momento especialmente pletórico. No puede haber mejor cierre para este disco tan bueno.   
 


La formación de la banda ha cambiado un poco con el paso de los años: su muy comentada participación en el NEARfest 2010, registrada en el álbum “Metamorphic Rock” (publicado en 2011 por MoonJune Records), contaba con la participación del saxofonista/flautista James DeJoie en lugar de la cellista Ruth Davidson. De hecho, DeJoie aporta la primera pieza que toca la banda, ‘Irreducible Complexity’, muy marchosa y vigorosa, idónea para introducir las muestras de ágil dinamismo que a continuación se desarrollan en ‘Manifest Density’ y ‘Save The Yuppie Breeding Grounds’. El ensamble sabe captar el ingenio e intrincado colorido de sus composiciones en el contexto de un escenario en vivo y multiplicarlo en energía expresiva, una energía tan intensa como inteligente a la hora de plasmar momentos explícitamente vigorosos y otros más contenidos. A diferencia de los dos temas inmediatamente antes mencionados, ‘Disillusioned Avatar’ recibe un arreglo más expansivo en este recital tanto en duración como en expresividad, lo cual le convierte en un cénit especial del disco. Tras él viene otro tema de gran envergadura, ‘Disoriental Suite’, que consta de un popurrí de composiciones de Rea y Chen Ming-Chang para el proyecto del disco “Views From Chicheng Precipice”: aquí, MORAINE se concentra en plasmar atmósferas extremo-orientales con una sólida sensibilidad lírica, proyectándose hacia matices sonoros de talante reflexivo. Todo lo que hace MORAINE lo hace con pulcritud, y para enésimas muestras valen ‘The Okanogan Lobe’ (llamativo tema que suena a un híbrido de HAPPY THE MAN y MAHAVISHNU ORCHESTRA) y el cierre de la mano de ‘Middlebräu’, que al igual que pasaba con el disco de estudio “Manifest Density”, brinda un excitante broche de oro a la experiencia melómana del oyente. En esta ingeniería sonora donde las estructuras musicales se manifiestan pulidamente controladas y los despliegues de vigor revelan un incólume sentido de la elegancia, el ensamble demuestra que sabe operar como tal en el sentido mas puro de la palabra. 

 

Tras repasar estos dos discos, cabe concluir que MORAINE se caracteriza firmemente por sus sólidos sentidos del vigor y la creatividad, sentidos que los hacen merecedores de nuestra atención: vale la pena explorar en esta banda… ¡y cuanto antes, mejor!  


Muestras de MORAINE.-
Save The Yuppie Breeding Grounds [en el NEARfest 2010]: http://www.youtube.com/watch?v=7Rx8EgxHzz4
Manifest Density [en el local George’s, Kirkland, noviembre de 2010]: http://www.youtube.com/watch?v=Tubl-GZRG64


[Parte del contenido de esta doble reseña está basado en el contenido del siguiente enlace de La Caja De Música: http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/moraine_manifestdensity.html]

Thursday, October 17, 2013

GARDEN WALL 1993-1997: desde el principio hasta la expansión química


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se nos ocurre hacer un repaso de los primeros cuatro discos de GARDEN WALL, el grupo italiano liderado por el guitarrista/vocalista Alessandro Seravalle desde su fundación a fines de los 80s. Hoy por hoy se trata de uno de los más valientes y avezados grupos de la avanzada progresiva de su país, plasmando con la ilación de sus cuatro últimos discos una amalgama excitante de avant-metal, jazz-rock, psicodelia, fusión y prog electrónico. Pero no siempre GARDEN WALL respondió a esta caracterización: de hecho, el lugar música donde ahora se sitúa el grupo es el resultado de la cosecha de una siembra desarrollada durante la secuencia de los cuatro primeros álbumes – revisemos este proceso de siembre, ¿vale?


Con su primer disco “Principium”, GARDEN WALL entregó una promesa firme de lo que después se fue traduciendo y reformulando, con el transcurrir de los años, en una de las ofertas más osadas y potentes del rock progresivo italiano de las dos últimas décadas. Hasta entonces, lo único que había registrado el grupo era un demo homónimo de 1992. “Principium”, grabado y publicado un año más tarde, se enmarcaba bajo las pautas amables y estilizadas del neo-prog, pero ya desde varias de las intervenciones de guitarra y varias de las texturas claroscuras de teclado se notaba una afinidad por la garra y los colores sombríos tirados hacia lo gótico, y de modo muy sutil, también hacia lo Crimsoniano. Varios de estos elementos están más cercanos a CORTE DEI MIRACOLI y MUSEO ROSENBACH que a MARILLION o PENDRAGON, aunque ciertamente la influencia de la vibración melancólica de GENESIS, reciclada a través del filtro neo, deja una huella clara: a veces el sonido de esta banda nos recuerda a sus entonces contemporáneos de ASGARD. Otro dato que hay que tener en cuenta a la hora de entender que GARDEN WALL aún se hallaba en un proceso de fermentación de su sonido propio es que este disco no fue grabado por una formación permanente: durante las sesiones de grabación y producción, la banda perdió un bajista (reemplazado por el mismo Seravalle) y se hizo un tanto larga la adopción de un teclista permanente, hasta llegar a Mauro Olivo, quien a la postre se convertiría en un fuerte aliado de Seravalle en los siguientes años. Thomas Shaufler, ex-ASGARD, se hizo cargo de la batería. Tras un impresionante inicio con ‘The Garden’, pieza que transporta una dinámica llamativa a través de sus llevaderas variantes de motivos y ritmos, ‘Silent Waves in a Silent Ocean’ conforma un tremendo cénit de este disco en términos de pomposidad progresiva, mientras que ‘The Giant and the Wise Man’ resulta un eficaz ejemplo de sinfonismo fuerte ejecutado con fineza y convicción. La fastuosa suite ‘Ekpyrosis’ y el instrumental de cierre ‘Onde Radio’ combinan lo mejor de ambos mundos, redondeando fielmente la dinámica estilística general del álbum.


La asociación de Seravalle y Olivo siguió adelante para llevar a GARDEN WALL hacia su siguiente paso en la evolución musical: “Path Of Dreams”, un disco que muestra al ideal estético de la banda proyectándose hacia una colorida ampliación de sus horizontes sonoros. Aunque Thomas Schaufler siguió fungiendo de baterista para el proceso de grabación, cuando el disco concretó su edición física ya lo había abandonado. A pesar de estar en un momento serio de inconstancia estructural, resulta patente que este disco refleja sin ningún tipo de timidez la ambición creciente del grupo, traduciéndose esto en dos vertientes convergentes: el pulimiento del factor sinfónico desde los desarrollos melódicos y el aumento de vigor expresivo. Se trata de un disco conceptual sobre los significados simbólicos de los sueños y el poder del subconsciente: también es un disco bastante extenso, de alrededor de 70 minutos de duración. ‘Prelude: The Gates Of Hypnos’ es el hermoso solo de piano cuasi-cabaretero que abre el álbum para la instauración de la tríada de ‘Communion’, ‘The Bride Of The Wind’ y ‘Sex’. Los dos primeros están signados por una delicadeza melódica bien cuidada donde los desarrollos temáticos y variaciones de ambientes se manejan con estricta sobriedad. Por su parte, ‘Sex’ resulta más ampuloso y ostentoso: constando de la sección cantada ‘Hotness Of Flesh’ y la sección instrumental ‘Soft Warm’, la pieza está signada por un dramatismo efectivo que enmarca el sustento sobre el que se cohesiona la ilación de los diversos pasajes temáticos. Luego llega la dupla instrumental de ‘Interlude: Between Eros And Thanatos’ y ‘Band Läuft’: el primero es un breve opus de piano de corte manierista, mientras que el segundo capitaliza el esplendor sonoro heredado de ‘Sex’ para reactivarlo con elementos filudos casi colindantes con el estándar prog-metalero.

‘Kaos’ eleva el nivel de intensidad rockera y ahora sí abre campo al sonido grupal para que extienda algunos de sus tentáculos hacia terrenos del prog-metal y la psicodelia; esta vitalidad enérgica y un tanto tétrica a veces indica directamente el tipo de ambientación progresiva que será predominante en sus dos siguientes discos. Lo mismo vale para ‘Oniros’, un tema que hace de su propia contundencia expresiva el núcleo de sus secciones instrumentales, mientras que las partes cantadas portan una ceremoniosidad grisácea que nos recuerda a un extraño híbrido entre las primeras instancias del estándar neo-progresivo y el VDGG clásico. ¿Qué mejor que ‘The Cage’ siga a continuación para hacer una especie de síntesis de las dos canciones precedentes mientras retoma varios de los recursos estilizados fieles al paradigma prog-sinfónico? No cabe duda que la tríada de ‘Kaos’, ‘Oniros’ y ‘The Cage’ establece un manifiesto estilístico propio dentro del gran bloque del repertorio íntegro del disco. En fin, la dupla de ‘Maj Di Muart’ y ‘Mortal Maj’ concluye el disco con una irresistible pomposidad que nos recuerda a las atmósferas predominantes de ‘Sex’ y ‘Band Läuft’… y con su correspondiente epílogo de piano.


Con su tercer disco ‘The Seduction Of Madness’, GARDEN WALL se decide finalmente por mostrar de forma desnuda y directa su corazón Crimsoniano, a la par que se aventura hacia estrategias sónicas más osadas que antes, generando así una música inundada de neurosis, furia y sarcasmo. El torrente alucinado del mejor VAN DER GRAAF GENERATOR y del KING CRIMSON 73-74 se orienta por senderos de frenesí en una amalgama fundada sobre un espíritu de implacable psicodelia y retazos de rock pesado. No se trata solamente de que haya una fuerte presencia de riffs densos y solos apasionados y diestros de guitarra, ni tampoco solamente de que la base rítmica funcione de manera solida e inquebrantable a la hora de sostener el vendaval sonoro grupal; también la incursión de melodías de tipo académico, teatral y circense colabora para crear este clima maniaco que ronda en más de una ocasión con lo delirante. Lo sinfónico es utilizado para apoyar la elaboración de climas emocionalmente quebrantados y mentalmente retorcidos, y no tanto para cumplir la (habitual) función de copiar las texturas fastuosas de las orquestas de cámara. Además, Seravalle y Olivo cuentan ahora con el apoyo constante de los dos nuevos integrantes Fabrizio Zidarich (bajos de 6 cuerdas y sin trastes de 5 cuerdas) y Camillo Colleluori (batería).


La secuencia de los tres primeros temas – ‘Horizon Of Events’, ‘Taenia’ y ‘W8less’ – conforma integralmente un manifiesto irrefutable e incuestionable de este GW renacido como un fuego musical enredado y visceral, refulgente con sus llamas atonales e incandescentes a través de continuos destellos psicológicamente sofocantes: algo imperdible que apela a la total atención de parte del oyente. Un momento de relativo descanso surge con “Noia”, un dueto de piano y voz (un excelente Kikko Grosso, de ASGARD, se luce enormemente con su canto abrumadoramente melancólico); y digo “relativo descanso”, pues la introspectiva serenidad del tema no logra ocultar el desasosiego emocional de la lirica (la última línea dice algo así como “me siento vacío como un escenario, al terminar todo”). Acto seguido vuelven las vibraciones oníricamente alucinadas con ‘Pornopazzia” y ‘Le Chateau Fou’, y más adelante con ‘Blurp’, cuyos respectivos planteamientos de coloridos melódicos extravagantemente juguetones crean la sensación de estar animando una feria macabra. Estos son tal vez mis temas favoritos del disco. El vendaval sonoro se prolonga hasta el final: quiero resaltar la sofisticación agresiva de corte prog-metalero en ‘The Doll’; el homenaje al Crimson ochentero en ‘All the Best Years’; y por último, la extraña solemnidad destilada en el tema de cierre ‘Sedation (Of Madness?)’, elaborada al modo de un paseo sinfónico por los pasadizos de un museo de personajes esquizoides.


Con “Chimica” concluimos este repaso, tratándose justamente del disco donde GARDEN WALL conquista plenamente su propia identidad artística. La formación en este disco es casi la misma que trabajó en “The Seduction Of Madness” exceptuando al bajista Zidarich, quien fue reemplazado por el Stickista Marco Ferrero (quien, casualmente, provenía de las filas de ASGARD como baterista-percusionista). La suite ‘Chemotaxis’ ocupa los primeros 34 minutos del álbum con la secuencia de sus seis secciones ‘RH-(Chemicalism)’, ‘Dirt’, ‘Death At The Mirror’, ‘Alter-Ego’, ‘Erasure’ y ‘Trauma’. Esta ambiciosa composición nos revela una serie de aguerridas y bien armadas sonoridades convincentemente encuadradas en parámetros del prog-metal y la vertiente psicodélica de la tradición progresiva, a la par que refleja una curtida vibración modernizada. La versatilidad estructural de ‘Dirt’, la atormentada neurosis que se proyecta en los momentos más agresivos de ‘Death At The Mirror’ y las síncopas tanáticas de ‘Alter-Ego’ conforman algunos de los puntos álgidos decisivo de ‘Chemotaxis’. Después de la suite, llegan ‘Dave In The Swimming Pool’ y ‘La Belle Dame’: el primero es un viaje instrumental en el que el grupo sigue invocando a sus renovados espíritus prog-metaleros, mientras que el segundo es un viaje épico en el que Seravalle y sus compinches remodelan varios recursos heredados de los dos discos precedentes dentro del esquema global del álbum. Más adelante, ‘Psychic Infrared’ nos brinda un electrizante encuentro entre la dinámica aguerridamente neurótica de “The Seduction Od Madness” y la vitalidad metálica imperante en el presente álbum. 


Los instrumentales ‘Immer Unterwegs’ e ‘Immune (He Knows My Strength)’ completan cabalmente el espectro sonoro de la banda: el primero de ellos prosigue por la senda trazada por ‘Dave In The Swimming Pool’, mientras que el segundo se centra en un evocativo dúo de Stick y guitarra. Finalmente, el álbum se cierra con ‘No More’, un viaje musical densamente introspectivo (a veces rayano con el discurso del post-rock) en el que Seravalle guía a la banda hacia un ejercicio de abandono espiritual reflexivo, una idea sugerente e ingeniosa después de toda la extroversión patente que ha atravesado prácticamente cada partícula de las piezas precedentes. La dupla de “The Seduction Of Madness” y “Chimica” encarna el momento cumbre de la maduración de la voz propia de GARDEN WALL dentro del gran espectro progresivo internacional - este repaso histórico nos sirvió para entender cómo se llegó hasta la expansión química de este punto de referencia importante para la vanguardia rockera italiana de los últimos 20 años, con estrategias musicales soñadas y alucinadas. 


Muestras de los cuatro primeros discos de GARDEN WALL.-
Sedation (Of Madness?): http://www.youtube.com/watch?v=EYHiMjr5Eqw        
Dirt [Parte II de Chemotaxis]: http://www.youtube.com/watch?v=A5_NlwwXRxU
Death At The Mirror [Parte III de Chemotaxis]: http://www.youtube.com/watch?v=m0JZC8ZEBnw



[Esta revisión ha incluido información originalmente publicada en los enlaces http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/gardenwall_principium.html y http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/gardenwall_theseductionofmadness.html , en La Caja De Música.]

Tuesday, October 15, 2013

El sexto triunfo jazz-progresivo de SIMAKDIALOG


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde Indonesia nos llega el nuevo disco del veterano grupo jazz-progresivo SIMAKDIALOG, titulado precisamente “The 6th Story”.  El ensamble consta de Tohpati a la guitarra y guitarra-sintetizador, Riza Arshad al piano acústico, piano eléctrico y sintetizadores (también fundador del grupo desde inicios de los 90s), Adhitya Pratama al bajo, y el increíble trío percusivo de Endang Ramdan, Erlan Suwardana y Cucu Kurnia. Los dos primeros de este trío tocan tambores kendang, mientras que el tercero se hace cargo de percusiones metálicas y electrónicas. El sello MoonJune Records se ha preocupado por darle tribuna mundial a este talentoso ensamble desde los tiempos de sus discos “Patahan” (2007) y “Demi Masa” (2009), y ya tiene un público prácticamente asegurado en las redes virtuales de apreciación de jazz moderno y rock progresivo. Sin duda, “The 6th Story” contiene suficientes dosis de frescura y creatividad como para mantener las cosas así. 


El sexteto da sus primeros pasos en este nuevo disco con ‘Stepping In’, tema que recoge directamente la herencia del primer RETURN TO FOREVER (etapa con Flora Purim y Airto Moreira), adaptándola con cristalina fluidez a las exigencias de los ritmos folclóricos indonesios. Acto seguido, ‘Lain Pantarina’ ahonda en esta estrategia pero con una vitalidad más explícita, incorporando incluso algunos matices de Latin-jazz a la cuestión: ahora los referentes son el RETURN TO FOREVER 1974-5 y el WEATHER REPORT del “Sweetnighter”. También notamos en ‘Lain Pantarina’ una mayor expansión de variantes temáticas en comparación con ‘Stepping In’. Estas dos piezas nos han proporcionado 19 minutos y pico de jazz-fusión en una expansiva expresividad épica. ¡Y todavía falta mucho más por disfrutar del disco! ‘Harmologic’ es un ejercicio de dinámicas moderadamente tensas en donde los músicos exploran una inteligente estrategia de encuentros y reencuentros de cadencias mutuamente discrepantes. Por su parte, ‘What Would I Say’ se explaya en un retrato sónico de serena melancolía en base a los pulcros diálogos que establecen la guitarra, el bajo y el teclado sobre el elegante esquema rítmico tripartito. Más adelante, ‘As Far As It Can Be (Jaco)’ volverá por esta senda, ahondando más aún en la languidez emocional propia en estos casos: el resultado final de este último caso nos remite a la pulcra estilización de unos GILGAMESH en consonancia con la faceta introvertida de WEATHER REPORT y el PAT METHENY GROUP de inicios de los 80s.


Para cuando entra a tallar la dupla de ‘For Once And Never’ y ‘Common League’, el sexteto se decide por reencontrarse con las atmosferas y dinámicas anteriormente exploradas en las dos primeras piezas del álbum, siendo así que aquélla se concentra en lo contemplativo mientras que ésta se muestra abiertamente focalizada en una espiritualidad celebratoria. En el caso específico de ‘Common League’, vale la pena destacar cómo Arshad deja constancia por enésima vez de sus deudas con COREA y ZAWINUL mientras crea algunos de sus mejores solos de piano eléctrico de todo el álbum. ‘5, 6’ sirve como contrapeso ante los efluvios de melancolía contemplativa de ‘As Far As It Can Be’ (tema mencionado en el párrafo anterior) por causa de su dinámica juguetona tribal, empapada de perfumes sensuales y ocasionalmente bañada de osados guitarreos Fripp-Mclaughlinienses. Durando casi 7 minutos, ‘Ari’ cierra el álbum al modo de una retoma del espíritu general de ‘Lain Pantarina’ aunque con una expresividad colorida un poco más abierta. El solo de guitarra-sintetizador a cargo de Tohpati es simplemente alucinante, motivador de las expansiones posibilitadas por la ágil ingeniería articulada desde el encuadre de piano y ensamble percusivo.  

 

“The 6th Story” es un disco repleto de belleza y signado por continuos despliegues de refinada e inteligente ingeniería musical. SIMAKDIALOG confirma plenamente su status como figura señera de la fusión jazz-progresiva de su país: realmente vale la pena darse unos buenos paseos por el catálogo de este grupo.


Muestras de “The 6th Story”.-
For Once And Never [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=X0tK3hDiA3c

Saturday, October 12, 2013

NICHELODEON nos revela los aromas y las sales de su último baño avant-progresivo


 

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

El cantante, compositor y artista gráfico italiano Claudio Milano, uno de los más activos exponentes de la vanguardia musical italiana de los últimos años, ha hecho algo realmente grande a la hora de cancelar sus etapas en los respectivos proyectos NICHELODEON e INSONAR. Ha publicado una edición de dos dobles discos, uno correspondiente para cada una de las bandas mencionadas, dentro un paquete compartido elaborado con un refinado sentido artesanal. “Bath Salts” es el título del ítem de NICHELODEON, “L’Enfant Et Le Ménure”, el del segundo. Nos concentramos en el primero de éstos en la presente reseña.


Para la ambiciosa selección doble de aventuras sónicas que conforma “Bath Salts” de la mano de NICHELODEON, Milano completa con Raoul Moretti [arpa electro-acústica], Pierangelo PANdiscia [percusiones étnicas, sinfónicas y metálicas] y Vincenzo Zitello [flauta, arpa céltica, violín, viola y cello] el cuarteto nuclear en torno al cual se suma una numerosísima pléyade de músicos colaboradores que entran y salen a lo largo del repertorio. Invitados a la batería (Walter Calloni), las guitarras (Lorenzo Sempio, Michel Delville), los recursos electrónicos (Paolo Tofani, Stefano Delle Monache), el saxo (Valerio Cosi), el bajo (Max Pierini, Alessandro Parilli) y demás aportan sus valiosos granos de arena para completar los ladrillo y paredes de este castillo de experimentación diseñada para invitar a las mentes a abrirse a renovadoras experiencias melómanas adecuadas a la óptica posmoderna.


El primer volumen del disco se titula globalmente ‘Capitolo I: D’Amore e di Vuoto’ se inicia con un ‘Prologo’ de 3 ¼ minutos y ‘Un Posto Sicuro’ donde la banda explora un lirismo limpio y cándido: al comienzo, sereno de una forma etérea, luego enmarcado en una dinámica fusionesca basada en cadencias percusivas exóticas. Tras la ceremoniosa coda de ‘Un Posto Sicuro’, ‘Ricordo d’Infanzia’ emerge para instaurar una espiritualidad reflexiva y solemne, mientras que ‘Surabaya Johnny’ (composición original de Bertolt Brecht y Kurt Weill) impone un apasionamiento satírico. La ilación de ‘Bolle’ y ‘Raporto Sulla Fine Di Una Storia’. Luego sigue otro cover, esta vez de la increíble balada de PETER HAMMILL ‘This Side Of The Looking Glass’ (de su clásico álbum “Over”): en manos de Milano. Lorenzo Sempio y Stefano Delle Monache, este clásico Hammilliano se convierte en una expresión de romanticismo esquizoide arropado de osados revestimientos ruidistas. ‘Desiderio Nascosto’ parece heredar el neurótico romanticismo de la canción anterior pero deriva ésta hacia una orquestación de cámara que invita a recrearnos en la introversión en busca de las catacumbas de viejas fantasías y emociones: lo osado se torna melancólico. ‘7 AZIONI (Musica Per La Carne)’ es una exploración de atmósferas ritualísticas de inspiración africana a través de un esquema bien enraizado en la tradición de la musique concrete: Milano hace gala de la influencia de Demetrio Stratos, algo que hace muchas veces en los trabajos de NICHELODEON. Este primer volumen termina con ‘Giulia (Nata In 7 Mesi, Morta Al Primo Appuntamento)’, hermosa pieza que nos remonta a la solemnidad de ‘Ricordo d’Infanzia’, añadiendo un pequeño aire de tensión airada en los pasajes climáticos. Los aportes de Zitello a las flautas alto y bajo son cruciales para añadir un colorido flotante al evocativo canto de Milano.

 

El segundo volumen del disco se titula ‘Capitolo II: De Guerre e Rinascite’, y comienza con sendas muestras de expresividad vigorosa en ‘Terra’ y ‘Alla Statua Dei Martiri Di Gorla’, la primera con una fuerza de voluntad electrizante, la segunda con una energía revestida de sutileza, ambas estableciendo conexiones notorias con el NICHELODEON de antaño. En todo caso, se nota que estamos ante un NICHELODEON totalmente renovado frente a aquél que gestó el épico trabajo “Il Gioco Del Silenzio” y su correlativo DVD “Come Sta Annie?”, hace ya varios años. Esta sensación se sigue prolongando con la secuencia del histéricamente fastuoso ‘Fuoco Amico (Mai N.A.T.O.)’ y los combativos manifiestos híper-teatralizados ‘Trittico 50 mg’ y ‘Johnny Dei Pirati’ (otra versión de una composición original de Bertolt Brecht y Kurt Weill): todas estas piezas donde Milano explota a su gusto sus maneras tan peculiares de cantar, narrar y exorcizar, mientras que la armazón instrumental de fondo se articula en una ingeniería estilizadamente extravagante. ‘Secca In Festa’ aporta un momento de calma espiritual con su replanteamiento de ambientes palaciegos renacentistas (al modo de unos OPUS AVANTRA) antes de que las expansiones y proyecciones tétricamente épicas de ‘L’Urlo Ritrovato’ entren a tallar inundando un espacio de 12 ¾ minutos. Lo teatral es llevado a su expresión más literal con la presencia de actores y actrices como recitadores de apoyo en el delirantemente caótico interludio. El pasaje final consiste en un exquisito juego de vibraciones sonoras marcadas por las percusiones reales y efectos computarizados, un recurso que bien nos puede retrotraer a la última fase electrónica de ART ZOYD. La dupla de ‘Un Posto Sicuro #2’ y ‘Finale (Ninna Nanna)’ traen una cálida calma al alma después de enrostrarle los tormentos del mundo contemporáneo. Las cosas culminan con ‘Portami Un Fiore’ (una musicalización de un poema de Brecht), haciendo que la calma recién iniciada se transforme en una tensa expectativa, aunque respetando el aura intimista que ya está bien instalada.  


Hay un CD bonus de NICHELODEON en este paquete, el cual recoge actuaciones en vivo a dúo entre Milano y el arpista Raoul Moretti que tuvieron lugar en febrero y junio pasados bajo el título de ‘Musica Cruda’. Debido a las ausencias obligadas de los integrantes de NICHELODEON en aras de seguir adelante con sus otros proyectos musicales, solo estaba disponible este dúo a la hora de actuar en vivo. Piezas notables de la banda como ‘Apnea’, ‘Fiaba’ y ‘Malamore E La Luna’ no pueden faltar; también aparece ‘Finale (Ninna Nanna)’ como cierre de este CD. En fin, “Bath Salts” refleja el nuevo y último punto de inflexión en la evolución musical del concepto grupal de NICHELODEON. De hecho, Claudio Milano reducirá al mínimo sus próximas actuaciones para concentrarse en nuevos estudios de canto en el transcurso de los próximos años. Este último paso de NICHELODEON es un magnífico testamento de una de las propuestas más excelsas del chamber-rock italiano del nuevo milenio.   


Muestras de “Bath Salts”.-
Giulia (Nata In 7 Mesi, Morta Al Primo Appuntamento): https://soundcloud.com/user717432803/giulia-nata-in-7-mesi-morta-al
Trittico 50 mg: https://soundcloud.com/nichelodeon/trittico-50mg-from-bath-salts

Thursday, October 10, 2013

In Memoriam: LINDSAY COOPER, ¡todo el cielo para ella!


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy evocamos la memoria de la maestra Lindsay Cooper, fallecida el pasado 18 de setiembre a la edad de 62 años tras largos de años de postración como resultado de una esclerosis múltiple que le empezó a afectar desde fines de los 70s. Haciendo uso de los debidos tratamientos y tomando ventaja de la lentitud con que este mal se apoderaba gradualmente de sus funciones corporales, la genial Lindsay se dio abasto para seguir bastante activa actuando y componiendo material diverso en las áreas del rock experimental y la cámara de vanguardia, tanto en proyecto solistas como grupales, así como colaborando para otros (por citar unos pocos ejemplos, NATIONAL HEALTH durante los últimos meses de estadía de Dave Stewart por ejemplo, el primer álbum solista de STEVE HILLAGE “Fish Rising”, y discos de NEWS FROM BABEL y ART BEARS junto con algunos que fueron sus colegas en HENRY COW). Recién a fines de los 90s se vio totalmente incapacitada de realizar este tipo de actividades físicas, pero vista en perspectiva, su trayectoria es ampliamente valiosa para la vanguardia progresiva. Nada mal para una muchacha graduada de la Royal College of Music y que estuvo varios años como miembro de la Royal Academy of Music. Incluso desde fines de los 70s, nunca dejó de explorar nuevos recursos instrumentales, ampliando sus estudios de flauta y saxofón soprano, además de volver al piano, su primer instrumento de interés. Pero ella era algo más que una erudita académica, pues fue durante su periplo entre 1969 y 1971 en Nueva York que empezó a familiarizarse con el underground del rock experimental, y a su retorno a Londres no le faltaron ofertas para aportar su sapiencia técnica y sus intuiciones experimentales con sus instrumentos de viento. COMUS fue una de las ofertas esporádicas, pero es con su estancia en HENRY COW desde inicios de 1974 hasta el declive final de la banda en 1978 por lo que mejor se le recuerda. En homenaje póstumo a ella, reseñaremos dos discos de HENRY COW: el segundo, “Unrest”, que fue donde ella debutó como integrante del entonces quinteto, y el cuarto, “Western Culture”, donde ella aportó más como compositora.  

 

Cuando Lindsay entró a HENRY COW portando su fagot, su oboe y su flauta dulce, ya estaban dentro el guitarrista-violinista-xilofonista Fred Frith, el bajista-pianista John Greaves, el saxofonista-clarinetista-teclista Tim Hodgkinson y el baterista-percusionista John Cutler. Es así que se asentó la que se suele considerar su formación clásica de instrumentistas de HENRY COW. A fines de 1973, el vientista Geof Leigh había dejado la banda, llevando a que los amigos Frith y Cutler pidieran a Cooper ocupar su lugar, con miras a que ella aportara más elementos de cámara vanguardista en aras de una decisiva maduración de la propuesta de rock experimental de HENRY COW. Así las cosas, “Unrest” fue grabado en los primeros meses de 1974 y publicado en mayo del mismo año: en este trabajo, el quinteto  empieza a dar mayor rienda suelta a su faceta iconoclasta en comparación con su ya de por sí llamativo disco debut “Leg End”. La distribución de instrumentos indica claramente la intención esquemática de jugar con combinaciones de los varios matices sonoros propios de tan diversos artilugios... y nuestras sospechas se confirman mientras vamos escuchando este disco.


Las dos primeras piezas, ‘Bitter Storm Over Ulm’ y ‘Half Asleep, Half Awake’, son efectivamente lúcidos ejercicios de polifonías e intrincados juegos rítmicos, complementando las estructuras del jazz vanguardistas con masivos recursos atonales propios de la cámara contemporánea; a través de toda esta extravagante articulación de osadas ideas melódicas, aún se mantiene un sentido del orden fácil de reconocer para el oyente. ‘Bitter Storm Over Ulm’ funciona como un prólogo ágil y llamativo, mientras que ‘Half Asleep, Half Awake’ (compuesto por Greaves) conserva un lirismo estilizado y exquisito que en no poca medida se conecta con el factor Canterbury que había sido predominante en el primer álbum de la banda. Menciones especiales deben ir a los motivos de piano de cola en la entrada y la conclusión, respectivamente, pues conforman sendas muestras de atmósfera relajante e hipnótica. El siguiente tema, ‘Ruins’, así como ‘Linguaphone’ y ‘Upon Entering The Hotel Adlon’, muestran el lado más explícitamente osado de HENRY COW. Las inagotables atonalidades, el clima de caos del interludio que en realidad es el disfraz de una ingeniería robusta y el uso de contrastes drásticos entre momentos plenos y otros sutiles abruman de modo insolente al oyente, como queriéndolo provocar para que acepte el desafío de pasear por insospechados caminos de imaginación musical. ‘Ruins’, composición de Frith, es uno de los temas más significativos de la esencia estética de HENRY COW: la arquitectura rítmica elaborada en los pasajes extrovertidos porta un dinamismo complejo y cautivador, mientras que el interludio establece un genial ejercicio de sobrio minimalismo bajo la guía del violín.


Hasta aquí, todo lo que el grupo tenía compuesto explícitamente para el álbum. ¿Y lo demás? Salvo el caso de ‘Solemn Music’, tuvo que crearse in situ por vía de creaciones colectivas en tiempo real. La secuencia de ‘Linguaphone’ y ‘Upon Entering The Hotel Adlon’ destila una inmensa seriedad cerrada en su propio solipsismo cerebral mientras explaya su rara luminosidad surrealista a través de ambientes inquietantes que transitan entre lo tétrico y lo absurdo. Y eso que antes de esta dupla, la banda nos regala un hermoso trío de clarinete, oboe y guitarra en ‘Solemn Music’, haciendo que su chocante motivo central flote dulcemente en una aureola de melancolía. Pero ‘Linguaphone’ emerge para arrebatarnos la serenidad y arrojarnos hacia la confusión de un cosmos que va degenerándose en su propio caso interno, mientras que ‘Upon Entering The Hotel Adlon’ se encarga de sacudirnos de la confusión con una polenta agresiva y una intensidad neurótica. El bajo destaca en la mezcla, los redobles de batería del maestro Cutler son de otro mundo, y ni qué decir de los solos inescrutables de guitarra a cargo de Frith..., además de los vientos, que a veces se aparean en una comunión solida y otras veces disfrutan vivazmente de su mutuo divorcio exhibiendo quiebres atonales inmensos. ‘Arcades’ prosigue por este sendero de tensión calculadamente improvisada, pero esta vez lo hace con un esquema de trabajo mucho más calmo, al modo de una triste mirada retrospectiva a la descomposición sistemática precedente. ‘Deluge’, el tema de cierre, vuelve a los senderos jazz-progresivos menos turbulentos de los dos primeros temas, aunque incluyendo  una inquietante dinámica rítmica propia del free-jazz: la pieza concluye con una deliciosa parodia de cabaret donde el bajista, mientras toca unos acordes sincopados de piano mientras imposta su voz de una manera burlonamente ceremoniosa. En resumen, “Unrest” resulta una inmensa joya musical destinada a instaurar un paradigma insoslayable del rock-in-opposition.

 

Tal como dijimos antes, “Western Culture” fue al álbum de HENRY COW donde Lindsay Cooper más aportó como autora, pero tengamos en cuenta que esta circunstancia feliz se dio en el contexto de una coyuntura más bien tensa y desequilibrada en el seno del grupo. Resulta que la inseparable dupla de Frith y Cutler estaba componiendo material cantado con la complicidad de Dagmar Krause (vocalista que ingresó a las filas de HENRY COW cuando se inició una breve asociación con SLAPP HAPPY en 1975, y se quedó en el grupo cuando dicha asociación concluyó), mientras que Tim Hodgkinson y la misma Cooper estaban creando ambiciosos conceptos musicales sin lugares explícitamente dispuestos para la intervención vocal. Este dualismo finalmente se resolvió haciendo del nuevo disco de HENRY COW un trabajo totalmente instrumental para culminar al grupo en sí, pues Frith, Cutler y Krause tenían en mente fundar un nuevo grupo para desarrollar sus nuevas ideas – a la postre, ART BEARS. ¿Qué tenemos, a fin de cuentas, en “Western Culture”? Una nueva obra maestra del rock in opposition conformada sucesivamente por los conceptos ‘History And Prospects’ (autoría de Tim Hodgkinson) y ‘Day By Day’ (autoría de Lindsay Cooper). Dada la ausencia de John Greaves (quien salió de la banda para ingresar a las filas de NATIONAL HEALTH), el rol de bajista está compartido entre Frith y Georgie Born. Bueno, en verdad que la instrumentación desplegada en este disco es muy prolija, con aportes foráneos al piano, trombón y violín, y los mismos Frith y Cutler añadiendo aportes a la trompeta y al saxo junto a los habituales vientistas Cooper y Hodgkinson.


‘Industry’ da inicio al concepto de ‘History And Prospects’ con un nutrido juego de disonancias impetuosas marcadas por la guitarra, el teclado y los vientos, originando así el esquema para una primera sección intensa dentro de su estricta lógica iconoclasta. Un segundo cuerpo musical transita hacia ambientes más contenidos donde la tensión precedente se transforma en espíritu de expectativa revestido de gris. ‘The Decay Of Cities’ da un giro más sobrio al asunto, aunque sin dejar de lado la expresividad rotunda propia del concepto: en todo caso, se nota que el prólogo a dúo de las guitarras acústica y hawaiana instaura una aureola reflexiva con el propósito de asentar las bases para el coloridamente desafiante cuerpo central que habrá de emerger poco antes de llegar a la barrera del tercer minuto. ‘On The Raft’ cierra este concepto tripartito con una atmósfera lenta y ceremoniosa que se complace en perseverar en el aura de nocturnidad inherente al motivo central: ciertamente, esta pieza exuda tristeza y desasosiego, pero lo hace con un esquema de trabajo sumamente estilizado, no exento del vigor expresivo elaborado más explícitamente en las dos secciones anteriores.

‘Falling Away’ se encarga de abrir el concepto de ‘Day By Day’, y lo hace con una exquisita fanfarria de metales y maderas a la que le sigue un vitalista cuerpo central donde el sofisticado entramado melódico desarrolla conexiones bien fluidas entre pasajes extrovertidos y otros más sutiles. El ensamble se explaya liberalmente en el armado de delicados juegos armónicos y texturas donde lo disonante impone su reino, especialmente en el clímax final. ‘Gretels Tale’ sigue a continuación para explorar sendas un poco más gráciles dentro del exigente leitmotiv de la banda: los vientos se apoderan monumentalmente del núcleo temático de la pieza hasta que una tremenda cadenza de piano (a cargo de la invitada Irène Schweizer) entra a tallar para perturbar momentáneamente la ingeniería sónica dominante. Con la dupla de ‘Look Back’ y ‘½ The Sky’ (esta última co-escrita con Hodgkinson), ‘Day By Day’ encuentra un final esplendoroso y significativamente expansivo en recursos, es la muestra de HENRY COW latiendo desde la maduración definitiva de su esencia más rotunda. ‘Look Back’ es una breve pieza de maderas y violín cuyo tenor serenamente grisáceo sirve como oportuno preludio a ‘½ The Sky’, tema que cierra el álbum empezando con el desarrollo de atmósferas solemnes e inquietantemente densas, a medio camino entre el réquiem y el solipsismo meditativo (al modo de ‘On The Raft’); luego, en los momentos finales, vira hacia una coda extrovertidamente juguetona con un tenor patentemente celebratorio.


Nos ha resultado un enorme placer revisar estos dos discos de HENRY COW, lo cual está en abierto contraste con el motivo que nos llevó a hacerlo. LINDSAY COOPER, maestra y figura señera del rock in opposition, descansa en paz, ¡el cielo entero es tuyo!


Muestras de estos dos discos de HENRY COW.-
 


[Parte de esta retrospectiva está basada en el enlace de La Caja De Música: http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/henrycow_unrest.html]