Saturday, October 31, 2015

FLOR DE LOTO nos brindan sus memorias de un evento en Buenos Aires... y algo más


FLOR DE LOTO vuelve a hacerse presente en lo que va del año 2015 en este humilde blog, y esta vez lo hace por motivo de su DVD+CD “Medusa – En Vivo En Buenos Aires”, el cual testimonia su paso por los escenarios argentinos en noviembre del año pasado. El septeto que gestó su gran álbum de estudio del 2014 “Nuevo Mesías” es el que sube al escenario para lucir la luz del rock progresivo peruano actual en la Sala Alcatraz en esa noche del 8 de noviembre: Alonso Herrera [voz principal y guitarra], Alejandro Jarrín [bajo], Junior Pacora [flauta, quenas, zampoña, charango y coros], Ignacio Flórez [guitarra y coros], Agustina González [coros y voz principal ocasional], Daniel López Gutiérrez [teclados] y Álvaro Escobar [batería]. En la noche anterior, el grupo se lució a todo dar en la última fecha del La Plata Prog Fest 2014, compartiendo cartel con los mexicanos de ÁUREA HYBRIDE y los anfitriones de ÜNDER LINDEN. Aunque fue para los asistentes de esa jornada un evento fenomenal, no hay registro alguno de él en el DVD que tenemos en manos, y es una pena, pues composiciones hermosas como las que aportaron Jarrín y López Gutiérrez al “Nuevo Mesías” pudieron haber enriquecido significativamente las remembranzas integrales de este periplo argentino de FLOR DE LOTO. Esta actuación en la Sala Alcatraz (con un cartel múltiple que volvía a incluir a los ÁUREA HYBRIDE) enfatiza notoriamente las composiciones de Herrera, y con ello, la faceta prog-metalera del caleidoscopio estilístico del grupo: prácticamente, es una añoranza de los esquemas sonoros desarrollados en la temporada del “Mundos Bizarros” al “Imperio De Cristal”, a pesar de que el catálogo del “Nuevo Mesías” dispone de una presencia importante en el repertorio. Bueno, repasemos ahora los detalles de “Medusa”, ¿vale?


Comenzando con la dupla de ‘La Fortaleza’ y ‘Nuevo Mesías’ – la canción homónima de su entonces reciente sexto álbum de estudio – el grupo instaura las claves esenciales de su polenta con prontitud y sin medias tintas. El ensamble pone toda la carne en el asador mientras elabora los riffs y ornamentos necesarios para realzar las estructuras melódicas de turno dentro de la robusta arquitectura que se impone sobre el escenario. La magia cálida y colorida de ‘Mosoj Pacha’ se enriquece con la adición de un bello solo de sintetizador que no existía en la versión original de estudio del “Imperio De Cristal”. Se engarza con ‘Mosoj Pacha’ otra pieza del mismo álbum, ‘Sombras En La Oscuridad’, que es cuando López se toma un descanso para dejar que las dos guitarras se hagan cargo del esquema armónico en exclusiva. Vuelve el teclista al escenario y es hora de ‘Espejo Del Alma’ otra pieza monumental que muestra la esencia vitalista de la banda en la época de madurez que se fue desarrollando entre el 2009 y el 2014. Un poco más adelante, ‘Volver A Nacer’ refuerza estas atmósferas y se instala como un momento particularmente intenso de la velada. Pero también hay espacio para que los FLOR DE LOTO se explayen fehacientemente en sus inquietudes líricas, pues para eso están presentes las canciones ‘En Otro Lugar’, ‘Hipnotízame’ y ‘Desapareciendo’. En la ocasión de esta última, Agustina sale al frente en las intervenciones locales para beneplácito del público que le es compatriota. Desde la época del disco “Volver A Nacer”, la canción ‘Desapareciendo’ ha concretado su potencial épico y en este concierto dicha concreción se afianza debidamente. Justamente la pieza instrumental que titula al DVD – originalmente, el broche de oro del segundo disco de la banda “Madre Tierra” – es la que se encarga de cerrar el primer tramo del concierto, sirviendo para que el grupo capitalice por enésima vez su punche esencial.
  
  

La hora de los bises llega con la polenta sofisticada de ‘Imperio De Cristal’ y la fastuosidad mística de ‘Hasta El Final’, una canción que con cada día que pasa suena con la misma frescura de siempre, desde esa vez a mediados del 2009 que la conocimos como broche de oro para el álbum “Imperio De Cristal”. Los sucesivos solos de las guitarras y la flauta son puntales impulsadores para focalizar el desarrollo melódico durante la extensa sección instrumental intermedia, y por supuesto, el solo final de sintetizador a cargo de López sirve para completar el clímax perpetuo desde el cual se expresa la emotividad electrizante de la canción. El CD repite todo este repertorio pero el DVD contiene varios bonus interesantes, como son los vídeo-clips de ‘Espejo Del Alma’ y ‘En Otro Lugar’: el primero trabaja a fondo imágenes oníricas donde los gráficos cumplen el rol de reflejos de algo indefinido pero intrigante; el segundo, por su parte, se centra cabalmente en la vibración contemplativa con un eficazmente dramático uso del blanco y negro. Otro bonus es el audio de la versión en vivo de ‘Rumbo A La Eternidad’ de un concierto limeño – más exactamente, en el C.C. Ricardo Palma – que sirve de telón para un collage de imágenes de ensayos, preparaciones y el mismo concierto. Junto con ‘Nuevo Mesías’ tocado en vivo en el Contra Fest 2014 (otro evento limeño), ‘Espejo Del Alma’ tocado en vivo a inicios del 2015 y un mini-documental del grupo en Arequipa (emblemática ciudad del sur peruano) se completa la serie de bonus tracks: estos dos últimos sirven para presentar a la actual conformación de Herrea, Jarrín, Pacora, el guitarrista Pierre Farfán y el baterista Iván Sotomayor.


El imperio del factor prog-metalero ha vuelto a instaurar su presencia en el delineamiento de los robustos cabellos de esta medusa sónica que es FLOR DE LOTO, lo cual va en desmedro de la luminosidad prog-sinfónica que se había hecho paso en los dos  últimos discos de estudio: ésta es la razón por la cual López Gutiérrez dejó la banda a inicios del año 2015, buscando otro derroteros con los cuales poder elaborar las ideas musicales que más le motivan. Las razones por las cuales Escobar dejó la banda están estrictamente ligadas a lo puramente personal, mientras que Flórez dejó el país peruano para seguir con sus estudios en ciencias de la comunicación en Vancouver. ¡Nada menos! Así pues, lo que vemos en el concierto y varios bonus tracks es el testamento de una formación que será muy difícil de olvidar pues gestó uno de los mejores discos de vanguardia progresiva del año 2014 y encarno una fase de madurez musical muy peculiar. Bendiciones a los tres por los placeres melómanos que nos brindaron y toda la suerte del mundo en todo lo que les depare el destino. En conclusión, tenemos en las manos otro ítem importante para el género progresivo en la escena rockera sudamericana de parte de FLOR DE LOTO, grupo que sigue reforzando su posicionamiento como referente puntero de la avanzada rockera del Perú: es como si cada composición conformara un tentáculo serpentino que tiene vida propia dentro de un poderoso organismo ecléctico. “Medusa – En Vivo En Buenos Aires” nos otorga un aperitivo de lujo que nos mantendrá atentos a ellos mientras preparan sus próximos trabajos en el horizonte cercano con su renovada alineación.


Muestras de “Medusa”.-
La Fortaleza + Nuevo Mesías [en vivo]: https://www.youtube.com/watch?v=XK5kPq0782I
El Espejo Del Alma [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=IAHDZJ3e5Q8


Wednesday, October 28, 2015

La aventura suiza de SOFT MACHINE... un buen día de julio de 1974


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El personal ejecutivo de Cuneiform Records se ha lucido a lo grande en este año 2015 con la publicación en formato de DVD y CD de uno de los testimonios más brillantes de la grandeza artística de SOFT MACHINE, justo en una época muy “heterodoxa” en la que el grupo incorporaba a la guitarra como instrumento permanente de su entramado sonoro. Nos referimos a la actuación que el legendario grupo dio en la jornada del 4 de julio de 1974 en el Festival de Montreux: este ítem de DVD y CD responde al lacónicamente preciso título de “Switzerland 1974” y está llamado a ser considerado como uno de los más notables rescates fonográficos del año en las áreas de la vanguardia jazzera y la tradición progresiva, simultáneamente. Esta publicación se dio a inicios del mes de febrero. Para esta aventura suiza, SOFT MACHINE constaba del quinteto de Karl Jenkins [pianos eléctrico y acústico, saxo soprano, oboe], Mike Ratledge [órgano, piano eléctrico y sintetizador AKS], Roy Babbington [bajo], Allan Holdsworth [guitarra y canto] y John Marshall [batería y percusión]. La mencionada ya tenía forjada su química particular, estando ad portas de grabar su material nuevo en un disco que recién saldría al mercado en marzo del año siguiente bajo el título de “Bundles”. A decir verdad, “Switzerland 1974” no es el único registro de esta época de SOFT MACHINE, pues MoonJune Records publicó el CD “Floating World Live” en el año 2006, a partir de una actuación de enero de 1975 en Alemania: en este evento, Holdsworth toca algo de violín junto a su habitual rol de guitarrista, un beneficio del que no disponemos en “Switzerland 1974”… ¡aunque sí le escuchamos (y vemos) cantar! Bueno, hoy nos toca centrarnos en los detalles del vídeo de “Switzerland 1974” y nos disponemos a hacerlo ahora mismo, ¿vale?

  

El aire de ritual se impone desde el primer instante. Mientras duran los etéreos campaneos oníricos que la banda utiliza como fondo de entrada, los músicos se van acomodando en sus respectivas posiciones y van acomodando sus mentes para organizar lo que ha de ser todo un clímax inicial: la suite ‘Hazard Profile’, ambiciosa composición de Karl Kenkins en la que el grupo explora organiza una dinámica lo suficientemente electrizante como para crear solventes espacios focalizados en los oportunos solos de guitarra y lo suficientemente versátil como para insertar fluidamente pasajes marcados por una espiritualidad reflexiva. Muy pronto se instala una dinámica poderosa al imponerse el motivo inicial con un Holdsworth que se luce sobrehumanamente en el rol protagónico que le dan sus cuatro compañeros, pero además, los momentos de elegante introspección y exquisita intensidad se intercalan con una naturalidad infinitamente pulcra por vía de las inteligentes y gráciles interacciones manejadas por el quinteto. Además de los lucimientos de Holdsworth también merece una mención especial el bello pasaje solista de piano clásico que gesta Jenkins para el segundo pasaje de la suite, el cual cimenta el camino para que el siguiente viaje grupal porte un talante un poco más denso que el primero. Tras ‘Hazard Profile’, esta gloria de magníficas transfiguraciones musicales que se extiende por más de 16 minutos, Marshall sale al frente a tocar el glockenspiel y Holdsworth acompaña con sobrios tarareos las bellas secuencias armónicas que arman Jenkins y Ratledge para ‘The Floating World’. Lo que se ve es un tanto inaudito para los conocedores de la discografía de la banda desde aquellos tiempos del trío Ratledge-Wyatt-Ayers así como para quienes en ese momento estaban acostumbrándose al SOFT MACHINE fusionesco de los álbumes “Six” y “Seven”, pero eso es justamente lo que está pasando: exploración de cándidas atmósferas etéreas con un canto plácido reemplazando a la guitarra.


A continuación se engarza un fabuloso solo de bajo titulado ‘Ealing Comedy’, el cual sirve abre campo para que Babbington explore varios recursos de su instrumento: matices líricos, ornamentos sobrios y efluvios electrizantemente ominosos. Con el final del solo de Babbington emerge la dupla de ‘Bundles’ y ‘Land Of The Bag Snake’, una composición de Jenkins y otra de Holdsworth que fungen de ejemplos paradigmáticos del frenesí estilizado explorado por SOFT MACHINE en este momento de su evolución musical. Ahora que mencionamos a Karl Jenkins, nos damos cuenta de que él se siente muy cómodo tocando los teclados y manteniéndose a cargo de dirigir el enfoque temático del ensamble en los momentos donde no imperan los solos, y realmente son muy cortos los pasajes en los que se luce al saxo soprano y al oboe. También es verdad que el poderoso órgano Lowrey de Ratledge, si bien hace acto de magnífica presencia en un par de solos, también está pasando a un plano cada vez más secundario, un proceso iniciado en los tiempos del “Six” y que se enfatiza notoriamente con la presencia de Holdsworth como solista preferente. El caso de Jenkins es que él se sentía más cabalmente cómodo con su rol de compositor que con el de instrumentista, por lo que estaba perdiendo interés en liberalizar el rol de los vientos en este nuevo material de la banda. El caso de Ratledge era más bien de un desinterés más serio, el cual le movía a fungir más como compañero de Jenkins que como agente de detalles relevantes y predominantes en esta nueva etapa de SOFT MACHINE. Es significativo que el nuevo disco hubiera de contener solamente dos composiciones suyas que juntas no llegaban a los 4 minutos de duración, y para el subsiguiente disco, “Softs”, solo participaría en dos temas antes de retirarse de la banda.

   

Pero bueno, nos estamos adelantando demasiado… De hecho, lo justo es referirnos ahora mismo a ‘Joint’, una abstracta y agresiva improvisación dual de Jenkins al sintetizador AKS y Marshall a la batería, un momento de deconstrucciones desafiantes que prepara el terreno para la tríada de ‘The Man Who Waved At Trains’, ‘Peff’ y ‘The Man Who Waved At Trains (Reprise)’: ¡justamente son  ‘The Man Who Waved At Trains’ y ‘Peff’ esas dos únicas composiciones de Ratledge para “Bundles” que mencionamos más arriba! El groove de ambas piezas es ligero y sobrio, lo cual permite que el fragor melódico de las líneas melódicas centrales puedan lucirse con solvente claridad: esos duetos de guitarra y oboe son simplemente preciosos. El obligatorio solo de batería y percusiones a cargo de Marshall llega con ‘LBO’ – durando más del doble que la versión de estudio registrada en “5” – y con ello se establece no solo el clímax idóneo para la secuencia armada entre ‘Joint’ y ‘The Man Who Waved At Trains (Reprise)’, sino también el anuncio de ‘Riff II’ – original del “Six” – para cerrar la actuación formal del grupo con un esplendor arrollador… y claro está, el público asistente aplaude complacido a más no poder, reclamando entusiastamente un poco más de esta asociación pentagonal de héroes musicales. La cosa no puede quedar así a pesar de haber quedado tan estupenda, por lo que el grupo vuelve al escenario para ejecutar una improvisación colectiva titulada ‘Lefty’ con la que se catapulta la armazón de ‘Penny Hitch’, composición de Jenkins para “Seven” que porta una vibración sumamente eficaz a la hora de crear un clímax definitivo para el evento, y eso se debe en buena medida al aporte que brinda Holdsworth en la capitalización de su groove inherente. Vuelven los aplausos, vuelven las ganas de más, pero ahora sí terminó la aventura suiza de SOFT MACHINE, una jornada que en su momento cosechó buenas reseñas de parte de varios medios de crítica musical: se celebraba el nuevo formato, se celebraba especialmente la creación de una nueva energía dentro del renovado esquema sonoro del grupo.   


Ya dijimos en el primer párrafo de esta reseña que “Switzerland 1974” puede muy bien ser considerado como uno de los más notables rescates fonográficos del año en nuestras colecciones de música progresiva y jazz-rock contemporáneo, y solo nos queda repetirlo en este párrafo final. No nos cabe duda de que, a pesar de que el grupo dejó de existir hace muchas décadas tras dejar tras de sí un legado rebosante de inagotable creatividad, la música de SOFT MACHINE suena cada vez mejor.


Muestra de “Switzerland 1974”.-


Sunday, October 25, 2015

Un nuevo amanecer en el paisaje musical de ATTILION


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde Indonesia llega el trío ATTILION con su segundo álbum “Early Dawn”, el cual sucede al disco debut “It Must Be” por cuatro años de diferencia. Este trío conformado por el guitarrista Bowo C., el bajista Carlo y el baterista y el baterista Agung registró el material de “Early Dawn” en el transcurso de los 3 últimos meses del año 2013, pero por razones de logística y viabilidad financiera, recién en el pasado mes de setiembre ha podido el grupo publicarlo por vía virtual. No hay fecha para una publicación física en el horizonte cercano… y además, Agung dejó al grupo al finalizar estas sesiones de grabación, por lo que Shandy ingresó a la alineación triádica como su nuevo constructor de ritmos y grooves, y eso le ha permitido mantener una actividad concreta en el circuito underground de su país. Lo que encontramos en la línea de trabajo plasmada en “Early Dawn” es un afianzamiento robustecido de la mezcla de jazz-rock, post-rock y psicodelia progresiva que los ATTILION tienen como norte estético.

 

Abre el disco ‘Inner’, con poco más de 8 minutos de groove jazz-rockero vitalista y alegre. Las irrupciones de unos puentes marcados por un swing más intenso que coquetean con el rock duro clásico termina convirtiéndose en la permanencia importante de un cariz lúdico dentro de la predominante vibración lúdica. Luego sigue la pieza homónima, diseñada para exhibir un aumento de tensión en la atmósfera escogida: metidos en una muscular mezcla de jazz-rock, stoner y post-rock, los músicos se ponen a dar vueltas en torno a una sencilla progresión armónica para, a partir de allí, edificar un motif fulguroso signado por un electrizante vigor expresivo. ‘Cursed Island’ comienza con un breve solo de batería en clave de free-jazz que sirve para que los otros dos músicos se integren tanteando el punto de arranque del cuerpo central; cuando éste se asienta, nos topamos con un jam filudo que hereda buena parte del vigor de la precedente pieza homónima, pero con un acento más marcado en el factor jazz-rockero. El puente de tanteo precedente es retomado para la coda. Definitivamente, ‘Cursed Island’ es un cénit decisivo en este repertorio. Cuando llega el turno de ‘Behind The Fog’, el trío explora su faceta reflexiva y serena, haciendo gala de una impoluta exquisitez en la armazón sonora global: en los pasajes pletóricos, se nota la influencia del paradigma de ALLAN HOLDSWORTH, así como algunas confluencias con el ensamble compatriota LIGRO (aunque sin igualar la bizarra sofisticación de estos últimos), pero también hay que destacar el aura post-rockera que se hace presente. El carácter evocativo de los solos de guitarra es simplemente fabuloso, paseándose por recursos de etérea vulnerabilidad y por otros de neurosis moderada con igual solvencia. Los poco menos de 7 minutos de duración para ‘Behind The Fog’ se nos hacen muy cortos, la verdad que sí. ‘Tears’ es una balada minimalista – con una sección cantada incluida – donde la banda se adentra más a fondo en los recovecos ocultos de su faceta reflexiva: es casi como un apéndice de ‘Behind The Frog’ que anuncia el crepúsculo de una jornada que quedará por siempre enterrada bajo la niebla del pasado.


‘Rise Of Sophie’s Corpse’ se mete de lleno en el discurso del post-rock (al modo de un híbrido de ISIS y EXPLOSIONS IN THE SKY) con algunos matices razonablemente tétricos que entran a tallar oportunamente para reflejar la atmósfera inquietantemente densa aludida en el título. Hay un interludio aparatosamente sombrío que, a pesar de su brevedad, enfatiza muy bien las vibraciones inquietantes que imperan en esta pieza. ‘The Colony’ es la segunda pieza cantada del álbum – algo de letra tiene – y cumple con la misión de seguir explorando los recursos de densidad que se abrieron con tanta convicción en el tema precedente. Esta vez el esquema sonoro es más tirado hacia el estándar post-metalero, y es justo recalcar cuán cómodo se siente el grupo explorando estas modalidades de experimentación rockera contemporánea. Cerrando el álbum, ‘Travelling’ vuelve al terreno jazz-progresivo con una sobriedad patente que, con todo, no oculta para nada el vigor esencial del ensamble. Solamente dura poco más de 4 ¾ minutos, por lo que el tema se nos hace demasiado corto para aprovechar su gancho, pero nos parece un cierre efectivo. El efecto sintetizado que emula percusiones étnicas es una simpática coda que nos toma de sorpresa. Así termina “Early Dawn”, un disco intenso y cálido que confirma a ATTILION como un nombre muy a tener en cuenta dentro de la actual vanguardia rockera asiática, el cual gesta un nuevo amanecer para el paisaje musical de la banda.


Muestras de “Early Dawn”.-


Thursday, October 22, 2015

THE ARISTOCRATS: caballeros de la mesa redonda del jazz-rock progresivo


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

THE ARISTOCRATS vuelven y lo hacen con todo al gestar, grabar y publicar su tercera placa de estudio “Tres Caballeros”. Proveniente de grabaciones que tuvieron lugar en 10 días del segundo mes del año, el material fue publicado el 23 de junio pasado a través del sello Boing!, este disco está diseñado para expandir el posicionamiento de este trío multi-nacional conformado por el baterista alemán Marco Minnemann, el guitarrista inglés Guthrie Govan y el bajista norteamericano Bryan Beller dentro de los mundos simultáneos del jazz y del art-rock. El repertorio de 9 temas sigue la secuencia de créditos de autoría Minnemann-Govan-Beller tres veces, un gesto muy simpático que muestra la camaradería equitativa que reina en los procesos creativos de este ensamble. 


Ostentando un título tan desfachatado como ‘Stupid 7’ y ocupando un espacio poco menor a los 4 minutos, la primera pieza elabora un groove magnífico y contundente que combina jazz-rock aguerrido con aires funky, siendo el 7/8 el compás predominante. Algo nos suena a BOZZIO LEVIN STEVENS y ATTENTION DEFICIT. ‘Jack’s Back’ sigue a continuación para que el trío desarrolle matices y atmósferas centradas en la psicodelia progresiva, alternando pasajes sutiles inspirados en la faceta más etérea del hito Crimsoniano con ciertos traviesos interludios tremendamente filudos que pueden, hasta cierto punto, hacernos recordar al PRIMUS más ambicioso. Con ‘Texas Craypants’ vuelven en pleno los duendes de la extroversión rockera, pero con un talante diferente al de la pieza de apertura: ahora estamos con un robusto ejercicio de rock pesado melódico empapado de aguas progresivas y recursos propios de los legados de JEFF BECK y JOE SATRIANI. ‘ZZ Top’ es el sugerente título de la segunda pieza compuesta por Minnemann, y ciertamente llama la atención que tenga como título el nombre de una de las bandas más famosas y veteranas del boogie rock, pues algo de este tipo de grooves tiene en algunas breves transiciones. Pero, básicamente, se trata de otro electrizante ejercicio de jazz-rock ingenioso y llamativo, con bastante gancho: los aires de familia con LIQUID TENSION EXPERIMENT y ATTENTION DEFICIT son más pronunciados que con cualesquiera leyendas del boogie rock o Southern rock o cualquier provincia estilística cercana. ‘Pig’s Day Off’ nos lleva inicialmente hacia parajes reflexivos, los cuales sirven de marco seguro para la instauración y afianzamiento del cuerpo central. Eso sí, el punche rockero no está fuera del paisaje, y de hecho, se siente incesantemente latente en el modo en que Govan dirige el viaje triádico de turno. ¡Y cómo estalla tal punche en el poderoso clímax cerca del final!... determinando la elaboración de una coda tan majestuosa como neurótica.


‘Smugler’s Corridor’ ostenta aires de rock chicano y Tex-Mex aunque sin actitudes arqueológicas ni mucho menos: el aura solemne y la garra que esta pieza destila generosamente impiden que la banda haga una caricatura de su actual objeto de atención artística y, por el contrario, logra elaborar una refrescante exploración en sus propias inquietudes eclécticas. Mención especial para el tremendo solo de bajo que el autor Beller inserta en un momento particularmente pletórico del desarrollo temático. ‘Pressure Relief’ es la composición más serena que brinda Minnemann al nuevo disco. Vemos en esta pieza muchos trazos del legado del jazz-fusión de los 70’s así como del modelo de PAT METHENY: el talante reflexivo de la pieza da sentido a la decisión de Govan de manejar su sobria espiritualidad musical con sonidos limpios, casi cristalinos. El frenesí vuelve a ponerse al frente cuando emerge la penúltima pieza del álbum, titulada ‘The Kentucky Meat Shower’, aunque sin desmadres ni desatinos de ningún tipo. En efecto, los riffs y quiebres rítmicos que se elaboran en el camino son manejados con buen pulso, haciendo que las muchas secciones fieras se mantengan dentro de una dosis controlada de luminosidad mientras se abre algún espacio momentáneo a un pasaje introspectivo. Los fraseos de corte country-rock llaman particularmente la atención, del mismo modo que lo hacían cuando se utilizaban en los discos más celebrados de PRIMUS. Los últimos 11 ½ minutos del disco están ocupados por ‘Through The Flower’, la composición más extensa del mismo. Su groove es sereno y el desarrollo de su núcleo temático no es demasiado rebuscado, lo cual permite que el jam fluya con elegante rectitud, así como que los inagotables fraseos de Govan gocen de espacio para respirar; una mención especial debe ir para el último solo, cuya exquisita intensidad genera ecos en la mente del oyente empático aún después de terminar el fade-out. El modelo de MAHAVISHNU ORCHESTRA y la vitalidad exquisita de ATTENTION DEFICIT se erigen como los referentes más patentes para la armazón de esta pieza.


“Tres Caballeros”es  muy divertido de escuchar, rebosante de vigor expresivo y con suficientes variantes de atmósferas a lo largo de su repertorio como para ser considerado un éxito estético. Cabe añadir que existe una edición especial limitada que incluye como bonus un DVD con algunas actuaciones en vivo, imágenes de ensayos y algunas versiones alternativas de temas del repertorio. THE ARISTOCRATS son, sin duda alguna, figuras líderes de la aristocracia del jazz-rock mundial de nuestros días.


Muestras de “Tres Caballeros”.-


Monday, October 19, 2015

La continua línea de ascenso de KOREKYOJINN


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy disponemos de la muy agradable ocasión de disfrutar de la nueva obra musical de los japoneses KOREKYOJINN, este supertrío del cual no sabíamos nada desde el año 2011, cuando no solo publicaron “Tundra” sino también un disco en asociación con el genial violinista Tsuboy Akihisa [KBB, POCHAKAITE MALKO] titulado “Doldrums”. Pues bueno, ya desde mediados de julio pasado existe “Fall Line”, disco que viene a ser el quinto realizado por este ensamble de Tatsuya Yoshida [batería], Natsuyki Kido [guitarras] y Mitsuru Nasuno [bajo]. Publicado por el sello Magaibutsu, este nuevo trabajo nos muestra que KOREKYOJINN sigue siendo solvente en la gestación de ideas aventureras y sumamente aguerridas dentro de la vanguardia progresiva japonesa del momento. El trío se mantiene fiel a su vitalista híbrido de jazz-rock, math-rock, heavy prog, psicodelia y rock-in-opposition: su propuesta ya es algo reconocible, pero nada dado a estancamientos ni aburguesamientos, pues contiene dentro de sí un potencial aparentemente infinito de vigor creativo. Veamos los detalles del repertorio de “Fall Line”, ¿vale?


Durando poco más de 6 ¼ minutos, ‘Breathless’ inicia el repertorio con una rudeza exquisita y bien organizada, abriendo espacios para que algunos complicados juegos de síncopas permitan a la agresividad reinante asumir efectivas dosis de luminosidad: éstas derivan finalmente en una estupenda coda de base jazz-funk. Siendo como son tan esenciales los juegos de síncopas y los instantes silenciosos en medio de esta metralla triádica, se puede decir que esta pieza es una exhibición de tensas ingenierías diseñadas para dejar sin aliento al oyente atento. Luego sigue ‘Dislocation’, una de las tres composiciones del álbum que bordean los 9 minutos de duración; aquí, el vigor imperante cobra una prestancia aumentada, lo cual se traduce en una neurosis musical más pesada y rotunda que la que hallamos en la pieza de apertura. Un recurso que ayuda eficazmente a sustentar esta incrementada neurosis sónica está en juegos cacofónicos situados en algunos lugares estratégicos. Una simpática sección reggae ayuda a aliviar un poco las tormentosas expansiones rockeras en curso. ‘Island Man’ nos lleva hacia atmósferas más deliberadamente alegres, casi como poniendo música de fondo a los días felices de un grupo de turistas en una isla paradisíaca. Claro está, dicha isla y sus placeres están ubicados en el cosmos de KOREKYOJINN, así que la alegría reinante está pletórica de aguerrida tensión y furiosa vitalidad en base a complejas estructuras rítmicas. Cuando llega el turno de ‘Gulch’ – otra de las piezas particularmente extensas del álbum –, el trío está más que listo para ejecutar la perfecta síntesis entre el rabioso espíritu lúdico de la pieza anterior y el dinamismo alucinado que atravesó a los dos primeros temas. El trío se siente como en casa asentando su arquitectura sónica sobre un terreno rítmico que parece estar en perpetuas fases de erosión y reconstrucción. Definitivamente, los legados de RUINS y BONDAGE FRUIT no han quedado borrados del todo en cada proyecto donde se embarcan estos geniales músicos. Los momentos de ingeniería cacofónica brindan una engañosa imagen de estabilidad mientras el grupo prepara el terreno para nuevas extravagancias de tenor free-form.  


Con ‘High Time’ llegamos al ecuador del álbum y ya no nos esperan más sorpresas en la apreciación estética del álbum, pero sí nos aguardan más momentos de excitación melómana cuando nos encaramos con esta alternancia de math-rock y free-jazz con un ocasional enfilamiento stoner: hay un breve pero refrescante solo de guitarra a lo FRED FRITH que amerita una especial mención. ‘Eventide’ nos lleva a una confluencia entre los recovecos osadamente sistemáticos de ‘Gulch’ y la robustez lúdica de ‘Island Man’; en esta ocasión hay pequeños campos particulares de lucimiento para el bajo – especialmente en uno donde se explora el efecto fuzz con convincente fruición –, aunque es cierto que el trío se preocupa muy concienzudamente por mostrarse como una trinidad sónica compacta a más no poder. Acercándonos al final del álbum nos topamos con ‘Clean Cut’, una pieza tremendamente marcada por el modelo math-rockero y certeramente acentuado con vibraciones Crimsonianas. Es como una gran placa de metal ornamentada con abolladuras perfectamente redondeadas con la que se pretende celebrar el frenesí imparable de la vida urbana; parece mentira cómo algo que fácilmente puede parecer caótica está en realidad penetrado por un dinamismo arquitectónico meticuloso hasta en sus aspectos más minúsculos. La tercera pieza de larga extensión es justamente la que titula y cierra al álbum. Lo que tenemos en ‘Fall Line’ es la exhibición de la faceta más lírica de la banda, dentro de lo que se puede llamar lírico aquí: hay una armazón fácilmente reconocible en las ilaciones multi-temáticas y se da una preocupación especial por reforzar cada motif con el fin de la imponente extroversión facilite la empatía con el oyente. Definitivamente, esta pieza recibe plenamente el impacto de ‘Clean Cut’ y lo reviste de una estimulante estilización. Todo este repertorio ha simbolizado, en líneas generales, un nuevo auge del vigor recalcitrantemente alucinado que marcó a los dos primeros álbumes del trío, después de las estrategias de arrebatos coloridos que se plasmaron en “Tundra” cuatro años atrás.


“Fall Line” es una borrasca, un maremoto y una gozada: las tres cosas en una dentro del variopinto mundo progresivo de nuestros tiempos. Las tres mentes de KOREKYOJINN organizan una lógica estética muy particular a la hora de reforzar su posición dentro de la avanzada art-rockera japonesa con cada nuevo disco, y “Fall Line” no es la excepción. ¡A disfrutar!


Muestras de “Fall Line”.-


Friday, October 16, 2015

Exploraciones de ÁNGEL ONTALVA en nuevas tierras musicales


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

ÁNGEL ONTALVA, uno de los más heroicos y prolíficos creadores musicales de la vanguardia española del nuevo milenio sigue haciéndose presente como solista en el ruedo fonográfico, y esta vez lo hace con “Tierra Quemada”. Este disco, publicado por vía de OctoberXart y bajo la producción ejecutiva de Francisco Macías a fines de junio pasado, contiene un catálogo registrado en varias sesiones realizadas entre este mismo año y el anterior. ONTALVA, quien se hace cargo de las guitarras y algunas pistas de bajo, ocasionalmente, se hace acompañar por sus habituales compañeros de OCTOBER EQUUS Amanda Pazos [bajo], Víctor Rodríguez [teclados y melódica], Vasco Trilla [batería y percusión y Luis Rocha [clarinetes], además de Marc Egea [hurdy gurdy y duduk] y Pablo Ortega [cello]. Las soberbias ilustraciones, obra del propio ONTALVA, completan las credenciales estéticas de “Tierra Quemada”. Adelantamos que esta obra ostenta un magnífico colorido dentro de un esquema versátil que para nada pierde el foco, pero bueno, es más productivo entrar a los detalles del mismo antes de seguir expresando algunos de los innumerables elogios que, en nuestra humilde opinión, merece este disco.


‘Tarlaya Ektim Sogan’ abre el álbum con masivos aromas del Oriente Próximo, y de hecho, eso tiene mucho sentido en referencia al título turco de la pieza en cuestión. Los saxos y las orquestaciones de teclado comparten el protagonismo con la guitarra de Ontalva (por no decir que se lo roban). Tras este celebratorio y exótico tema de apertura llega ‘No Return’, una pieza que nos brinda casi 7 ¼ minutos de exploraciones jazz-progresivas cercanas por igual a los modelos de KING CRIMSON y de MAHAVISHNU ORCHESTRA (en cuanto a la faceta densa de estos últimos), lo cual pone al ensamble en cierta consonancia con lo que hacen grupos como DOUBT y MORAINE. Su personalidad está marcada por una seriedad que a veces se siente distante, o no precisamente distante, sino más bien majestuoso, abandonando la lógica del juego y asumiendo un rol emperador en su bien definida musicalidad; es por ello que la presencia de la guitarra tiene un porte más aguerrido y el esquema rítmico crea un swing más ceremonioso. Volviendo de lleno al terreno de la fusión contemporánea y ahondando en las potencialidades de expresividad extrovertida de los mismos, la pieza homónima impone su autoridad festiva de manera inapelablemente llamativa. El momento protagónico del saxo soprano es particularmente notable, y de hecho, podemos afirmar que en piezas como ésta, ONTALVA reaviva la línea de trabajo plasmada en su primer ítem solista “Mundo Flotante” (de fines del 2012). Con la secuencia de estas tres primeras piezas tenemos ya motivos de sobra para sentirnos agradecidos por tener nuestros espíritus generosamente estimulados por obra y gracias de estos geniales vuelos musicales… ¡pero aún queda mucho más por disfrutar! Etéreo y fantasmal, aunque también relajante de algún modo parecido a la aureola propia de la reflexividad del yo sobre lo trascendente, ‘Ugetsu’ varía de registro y nos lleva por parajes de serenidad en base a atmósferas cálidamente introspectivas que están obviamente inspiradas en el Lejano Oriente. ‘El Telele’, por su parte, nos muestra una aventura jazz-prog-psicodélica que nos puede muy bien hacer recordar a las aventuras solistas de un TREY GUNN o, hasta cierto punto, a FORGAS BAND PHENOMENA. Es como si la extroversión sistemáticamente desarrollada en las tres primeras piezas adoptara un filo renovado.


‘Comanche’ es un recordatorio del punto de origen de la visión musical que ONTALVA ha venido desarrollando desde los inicios de OCTOBER EQUUS. Oscuro y evocativo a la vez, ambas cualidades se congregan armoniosamente sobre la base del esquema de musculatura dosificada que se explaya en el arreglo instrumental global. Nos vamos acercando al final del álbum cuando nos topamos con ‘Bicycles Were Quite Popular In The Forbidden City’. El lirismo de esta no muy larga pieza – dura menos de 3 minutos – recupera algo de la serenidad contemplativa que antes apreciamos en ‘Ugetsu’, pero aquí hallamos una armazón instrumental más explícitamente colorida, llenando más espacios, atreviéndose a llevar el factor exuberante hacia nuevas fronteras de sensualidad sónica. Los últimos 9 minutos de este repertorio están ocupados por ‘Cobra Trap’, tema abiertamente focalizado en el discurso de la vanguardia jazzera, no siendo ajeno a la recepción de ciertos matices propios del discurso de la psicodelia progresiva y de la vieja tradición del Canterbury mientras se va expandiendo a lo largo del ambicioso espacio que se ha trazado. Las dosis de cromatismo sonoro son medidas dentro del esquema de ‘Cobra Trap’, pero esto está en las antípodas de lo lánguido; muy por el contrario, se despliega una intensidad atrapante gestada por la comunión de los partícipes. Termina a lo grande “Tierra Quemada”, sin duda alguna, pero es que el disco es grandioso en sus incesantes despliegues de ingenio ecléctico y policromía musical. ÁNGEL ONTALVA y la pléyade de sus socios de turno se han lucido enormemente en este disco que solo nos limitaremos a recomendar a los coleccionistas progresivos en un 200%.


Muestras de “Tierra Quemada”.-

Wednesday, October 14, 2015

Evocando a 4/3 DE TRIO


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy viajamos a uno de los muchos recovecos de nuestra memoria musical y nos topamos con un cuarteto que solía llamarse 4/3 DE TRIO… o sea, un cuarteto que se denominaba como cuatro tercios de un trío. 4/3 DE TRIO fue un joven y vigoroso ensamble francés que por un par de años tomó por sorpresa a los seguidores del circuito musical progresivo de fines de los 90s, una sorpresa, sin duda, muy grata. El grupo estaba conformado por Sébastien Grammond [guitarra eléctrica, mellotrón, órgano Hammond, sintetizadores análogos, djembé], Didier Pegeron [batería, timbales, bongós, triángulo, guitarra acústica], Romain Gayral [bajo] y Guillaume Fenoy [guitarras eléctricas y acústicas, voz]. El estilo de este grupo siempre se caracterizó por su forma tan dinámica y robusta de manejar las atmósferas y arreglos complejos predominantes en sus composiciones, aunando recursos varios para armar una sólida arquitectura ecléctica: heavy prog, esquemas Crimsonianos, jazz-rock de tenor agresivo, math rock, psicodelia, incluso trazos inconfundibles de las corrientes rockeras que estuvieron en auge durante buena parte de los 90’s, no faltando además alguna que otra pieza acústica de inspiración bucólica. El asunto es que la existencia efímera de este grupo tiene algún matiz terriblemente trágico en sus instancias finales – cosa que aclararemos más adelante – pero, ante todo, lo importante es recordar su legado con una actitud respetuosa, que bien se lo merecen estos tipos de 4/3 DE TRIO.


Su disco de debut, titulado “Faiblesse” y publicado en 1999 por Musea Records, es un catálogo muy ecléctico que a veces puede ser percibido como carente de una coherencia completa a lo largo de la diversidad de su repertorio, aunque otra opción hermenéutica válida es que se trata de un manifiesto explícito de sus deseos de crecer tras un impetuoso nacimiento. También se puede notar que el departamento de los teclados no tiene tanta presencia como posteriormente se sentirá en el segundo disco “Ersatz”, pero, al fin y al cabo, este disco está lleno de ingenio y potencia, explayados en un repertorio tan variopinto como extenso. El tema homónimo abre el disco con una mezcla de heavy prog y stoner, sazonada con una buena dosis de esa peculiar psicodelia Crimsoniana tan cara para la vasta mayoría de grupos progresivos de vertiente pesada. La breve sección cantada establece un momento de languidez ceremoniosa. Este comienzo tan exultante encuentra un balance en el siguiente tema,’ Os’, cuya ambientación general parece pretender crear un puente entre el estándar del grunge y el jam-rock de tendencias progresivas: esta impresión se incrementa con el talante muy a lo Eddie Vedder que porta el canto del guitarrista Fenoy. Elsa Klajnberg funge de corista para la ocasión.  Luego sigue ‘Queen Wilson’, una de las gemas más notables dentro de la breve trayectoria del grupo; aunque en vivo este tema solía extenderse hasta los 8 y 9 minutos de duración, esta versión de estudio llega a poco más de 5. Las dosis de polenta y excitante neurosis desplegadas en los riffs inteligentemente entrecortados de la primera mitad se afianzan eficazmente a través de su desarrollo, muy a lo math-rock. La segunda mitad es una letanía típicamente Crimsoniana (etapa “Red”) donde las capas de Mellotrón saben abrirse paso poco a poco entre los guitarreos y la poderosa dupla rítmica, asumiendo finalmente el rol protagónico. ¿Será el título en sí de la pieza un homenaje irónico a KING CRIMSON? Sin romper con este momentum de intensidad, ‘Marie J.’ prosigue por un rumbo distinto: jazz-rock de raigambre pesada y con un fuerte componente funky, afín a ATTENTION DEFICIT y CAB. Para la parte cantada del final, el ensamble se embarca en un pasaje más sutil y relajado. ‘Vicious Heart’ es una composición que se cae de madura: una canción netamente grunge muy en onda con lo que hacían STONE TEMPLE PILOTS y PEARL JAM – ahora Fenoy quiere jugar a ser concursante en un evento de imitadores del “extraviado divo” Scott Weiland, casi susurrando durante el lento pasaje inicial y luego desplegando un enojo contenido en la sección más fuerte.



Para el momento en que tiene que emerger ‘En Depit’, el cuarteto regresa de lleno a los terrenos de la plurivalencia progresiva, esta vez por la vertiente de predominio del prog-metal: el tema tiene suficientes variantes en sus ambientes como para evitar cualquier tentación de monotonía. Podemos notar aquí que el grupo tiene bien estudiado los paradigmas respectivos de DREAM THEATER, FATES WARNING y MESSHUGGAH, así como algunos recursos de jazz-rock experimental ocasionales. ‘Spare Yourself The Pain’ es una balada acústica que dura 2 minutos, estableciendo otro nexo con el grunge, esta vez desde su faceta más intimista, y como el grupo no se siente cómodo acomodándose a fórmulas fijas durante instancias muy prolongadas, lo que sigue a continuación, ‘The Taste Of You’, es un ejercicio de math-rock que muy bien puede describirse como un homenaje a DON CABALLERO merced a su exigente swing entusiasta, bien elaborado sobre un tempo que de por sí no demasiado frenético. El giro hacia PRIMUS que cobrael epílogo es bastante simpático, creando un clímax particular donde la inicialmente reinante neurosis surrealista vira hacia un dadaísmo juguetón. ‘Ma Devise’ retoma los recursos del grunge y el stoner en una mezcla curiosa dentro del esquema de una semi-balada rockera: el empleo de una coral Mellotrónica crea una aureola hipnótica para el cierre. Con sus casi 9 minutos y medio de duración, ‘Loe’ es el tema más extenso del disco: se trata de una pieza acústica, dominada por lossucesivos motivos desarrollados por las guitarras acústicas duales, cuyos coloridos aparecen debidamente completados por las percusiones subyacentes. En este tema hallamos algunos motivos pastorales, otros centrados en talantes académicos, e incluso varias excursiones fusionescas que me suenan (al menos, en parte) emparentadas con la bossa nova. Las vibraciones frontalmente rockerasregresan con ‘Acore’, pieza no muy larga que apela a la polenta del prog metal y el dinamismo bizarro del math-rock. ‘Ile’ es un breve blues acústico signado por un ambiente grisáceo, mientras que el tema de cierre ‘Dying For Religion’ – que dura poco más de 7 ½ minutos – nosofrece unas ambientaciones envolventes con una extraña pero efectiva mezcla de post-rock y psicodelia pesada, la misma que se corona finalmente con un colorido viaje progresivo donde confluyen el jazz-rock y el prog-metal. Tal vez se trate de la más exquisita manifestación del refinado punche del baterista Peregon. Un final alrojo vivo para “Faiblesse”, un muy buen disco que, a pesar de no contar con una consistencia del todo bien lograda, conforma una instauración importante y llamativa para la visión musical de 4/3 DE TRIO.


Llegamos ahora al segundo y último disco de 4/3 DE TRIO, titulado “Ersatz” y publicado en el 2004 por el sello Musea Records también. ¿Por qué tanta distancia cronológica respecto al primer disco? Resulta que este jovencísimo aquelarre de inquietas mentes rockeras se había separado cuando estaba a punto de entrar a los estudios para grabar su segundo disco tras haber trabajado meticulosamente en las maquetas previas. A pocos meses de haberse dado esta prematura disolución, el baterista Didier Péregon trágicamente falleció de un accidente de tráfico al poco de la separación, los tres miembros restantes se reunieron para grabar este segundo disco de todas maneras, usando las bases de batería que Pégeron tenía almacenadas en unos demos. También añadieron dos temas compuestos y ejecutados exclusivamente por el miembro ausente, quien estaba viendo la oportunidad de crear un proyecto de prog-metal experimental: en fin, “Ersatz” está dedicado a su memoria. En líneas generales, este segundo y semi-póstumo disco resulta un trabajo estupendo y excitante en el cual el grupo demostraba a todas luces que había madurado y focalizado mejor su propuesta ecléctica, centrada ahora en la confluencia de psicodelia, jazz-rock robusto, rock duro complejo, RIO y ciertas sazones de sinfonismo sombrío de inspiración escandinava. En muchos aspectos, la música de 4/3 DE TRIO tiene en este momento varias equivalencias con las propuestas de bandas como XAAL, TAAL, ANEKDOTEN y el DJAM KARET más tirado a KING CRIMSON. En esta ocasión, las responsabilidades instrumentales estaban repartidas así: Didier Pégeron [batería, percusión, secuenciador] Guillaume Fenoy [guitarras, piano en una canción, canto en otra], Roman Gayral [bajo, trompeta, piano en una canción] y Sébastien Gramond [teclados, piano, sintetizadores, mellotrón, órgano, guitarra, violín en una canción]. También contaba el grupo con unos cuantos colaboradores ocasionales como Raphael Cartellier [saxos, flauta y mandolina en 3], Elsa Klajnberg [canto] y un ensamble de cuerdas conformado por los cellistas Emmanuelle Cattin y Lucie Cheverye, el contrabajista Thierry Reocreux y los violinistas Olaf Schweitzer, Jason Mènoc, Martine Fagot y Matilde Chavent.


‘Solmhinärm’ da inicio al disco entrando con una majestuosa sección de cuerdas, la cual se siente entre melancólica y tétrica: con la entrada de la batería, y luego el grupo en pleno, el dinamismo se apodera de la escena con gancho y convicción. El mellotrón de coros y las fieras intervenciones de guitarra ayudan a afianzar la intensidad emocional signada por la perpetuamente presente orquesta. Toda esta ambientación dramática se instaura con un encanto tan tiránico como desafiante, abrazando al espíritu del oyente con una embargadora niebla emocional. Luego sigue la pieza homónima, la cual está construida al modo de un híbrido entre el swing del jazz y una vibración rockera bien pronunciada y un manejo frippiano de la guitarra en varios fraseos; la introducción de adornos cósmicos a finales del quinto minuto funciona como un efectivo preámbulo para el alucinado clímax final, el cual incluye un solo de órgano espectacular. Es en momentos como éste en que sus compatriotas de XAAL (a propósito, otra banda joven finiquitada prematuramente) se nos vienen a la cabeza como paralelo, aunque en comparación, el bloque sonoro de 4/3 DE TRIO se siente más compacto en lo que se refiere a la plasmación de plenitud sónica. ‘Bleu Cerise’ comienza con sonidos aleatorios de trompeta, saxo, violín y percusiones, hasta que el grupo irrumpe en la sección principal, basada en una cruza de PRESENT, prog-metal y dejos claramente Crimsonianos. Los últimos 40 segundos son aprovechados para la creación de un final reposado y medido, el mismo que impone un aura de misterioso señorío. Como dato curioso, resulta que para esta pieza, Fenoy y Gayral se alternan en los aportes de piano. ‘Ayahusca’ (imaginamos que alude a la ayahuasca, la tradicional planta andina) camina por un territorio semejante al del tema precedente, aunque con un tono menos opresivo y un pilar rítmico menos galopante – eso sí, los solos de guitarra siguen siendo igual de musculares y la sensación que inspira el vigor rockero en curso nunca deja de ser estimulantemente amenazante. En líneas generales, la ley de la robustez y el gancho sigue imperando por doquier en la imaginación musical de la banda.

Las cosas se ponen muchos más calmadas con el hermoso dueto de guitarras clásicas compuesto y grabado por Fenoy; el motivo tiene muchos aires a lo VILLA-LOBOS, y la verdad que este momento de relax emocional es muy bienvenido, teniendo en cuenta no solo lo que ha venido antes sino lo que nos espera acto seguido, el tour-de-force del disco. En efecto, ‘Kossmokardak’ es un maratón musical de 16 minutos que permite a los músicos disponer de espacio suficiente para meter una buena cantidad de registros en una ilación fluida y consistente. Se trata de la única composición de Gramond para el álbum, pero con este único aporte se luce como creador. Jazz-rock tenue basado en alusiones, pasajes más explícitos y viscerales de corte hard rock con genuina complejidad progresiva, sólidos juegos de contrapuntos, solos de órgano que oscilan entre la pomposidad juguetona de un KEITH EMERSON y la elegante robustez de un MIKE RATLEDGE, orquestaciones masivas de teclado-guitarra sostenidas firmemente por la dupla rítmica. Una mención especial debe ir para el solo de sintetizador que aparece en el clímax final, el cual es simplemente espectacular. ‘La Blonde’ concluye el repertorio “oficial” con una tonada en 3/4 al modo de un blues tocado poco antes del epílogo de la noche en un jazz bar: Elsa Klajnberg hace una efectiva impostación de diva distante con su canto sosegado, mientras el guitarrista Fenoy le acompaña en la segunda voz. Finalizada la parte cantada, emergen sucesivamente las cortinas de mellotrón, el solo dual de las guitarras y el solo de órgano, mientras el baterista se luce en ornamentos percusivos impresionantes sin caer en lo exagerado. Los dos bonus tracks, tal como se dijo anteriormente, fueron grabados por el baterista difunto, quien para la ocasión duplicó su presencia al asumir el rol de guitarrista con tremenda solvencia. La producción de sonido de ‘D.Dar #1’ y ‘D.Dar #2’ no es tan clara como en los demás temas, pero es más que aceptable teniendo en cuenta su condición de maquetas. Además, dada la fiereza de estos ítems, mucho más cercanos al prog-metal técnico que a la psicodelia del ensamble, estos dos últimos ítems permiten al oyente avizorar lo que Pérgeron tenía en mente para su propia visión musical. En cuanto a los matices diferenciados entre ‘D.Dar #1’ y ‘D.Dar #2’,cabe especificar que el primero. Lo que son las cosas del destino y del azar: lo que se inició como el primer paso de una nueva vía musical terminó siendo el pasaje final de un legado específico que ya no existe más.

   

No hay manera de recordar a 4/3 DE TRIO y no ver en este grupo a una entidad ingeniosa que planteaba un enfoque interesante para el reforzamiento del revival progresivo de su país de los 90’s con un horizonte proyectado hacia el nuevo milenio. Esto es fácil de notar a pesar de las circunstancias tan especiales bajo las que se abortó y luego retomó el segundo disco “Ersatz”. Como sea, que sirva esta retrospectiva para revalorar el legado de 4/3 DE TRIO y apreciarlo en una memoria melómana perenne.


Muestras de 4/3 DE TRIO.-


[Esta reseña contiene información vertida en los enlaces de La Caja De Músicahttp://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/43detrio_faiblesse.html y http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/43detrio_ersatz.html]


Monday, October 12, 2015

OCTOBER EQUUS en el Festival R.I.O. 2014: filosofía musical a martillazos


“Live At R.I.O. Festival 2014” es el título claro y distinto que la gente de OCTOBER EQUUS pone a la edición fonográfica que recoge su actuación en el R.I.O. Festival que tuvo lugar en el 2014: la gran fecha de esta presentación en la tierra de René Descartes y Eugène Delacroix fue el 19 de setiembre. Para esta soberbia actuación, la alineación íntegra del grupo estaba conformada por el guitarrista Ángel Ontalva, la bajista Amanda Pazos, el teclista Víctor Rodríguez, la dupla de vientistas El Pricto y [saxo alto] Luis Rocha [clarinete bajo], y el baterista Marko Jelaca. Con la colaboración de RadioRadio y Vraiment Autre Chose, este ítem ha llegado a concretarse como ítem físico cuyos detalles pasamos a comentara continuación.


Este concierto es, ante todo, un ritual en el que el público asiste a los sucesivos viajes interiores en los que se concentran inicialmente los músicos de la banda antes de concretar los esquemas de las piezas centrales del repertorio: por eso hay tantos momentos de improvisación colectiva interceptados entre los temas que se extraen de los álbumes “Permafrost”, “Saturnal” y “October Equus”. ‘Through The Clouds’ abre el ritual con unos sigilosos retazos guitarreros que se hacen acompañar de golpes de efecto de los vientos, arrebatos percusivos, bizarros coloridos de bajo y capas de teclado, preparando así el terreno para que ‘Erosive Forces Of Wind And Water’ despliegue su majestuoso encanto misterioso. ‘November Snow’ es otro momento de pulsiones oníricas que abre la puerta a la emergencia de ‘Vestals’, pieza perteneciente a la primera placa del álbum: la ceremoniosidad sombría y grisácea que siempre la ha caracterizado es explorada por el ensamble con un tesón especial, casi como mostrando al público una imagen diáfana de la temible noche que subyace a nuestras máscaras diurnas. Por su parte, ‘Trapped In The Sea Ice’ – perteneciente a “Permafrost” al igual que la segunda pieza – da rienda suelta a la majestuosidad más luminosa que la gente de OCTOBER EQUUS sabe manejar con pulso de hierro en sus momentos de locuacidad más expansiva. Esto es extroversión según la más pura esencia de sórdida exquisitez que es “marca de la casa”; una mención especial va para el solo de sintetizador que surge alrededor de la frontera del segundo minuto y medio.


La tercera improvisación colectiva de la noche llega con ‘Wires’, y está marcado tanto por un filo ominoso como por un vigor oscurantista, lo cual resulta idóneo para anticipar la tercera joya extraída del “Permafrost”: ‘Graves Of The Crewmen Buried On Beechey Island’. Esta pieza establece una dinámica híbrida de climas propios del estándar de HENRY COW y vibraciones jazz-progresivas a lo Canterbury. El solo de Ontalva es simplemente glorioso, y además, la añadida presencia de vientistas sirve para crear texturas muy relevantes al esquema grupal en curso. Se conecta con esta pieza la que sigue a continuación, ‘Avanzando Velozmente Contra El Viento Lacerante’, un enclave de expresividades lúdicas dentro del siempre inquietante cosmos musical de la banda. Estos 15 minutos conforman un momento de especial excitación estética y el público sabe responder muy bien a lo que se las ha brindado: ¡incluso un miembro del respetable grita un entrañable “olé”! ‘Ants’ es la cuarta improvisación de la jornada, tal vez la más etérea de todas, y ello se explica porque cumple con la misión de anunciar el pronto arribo de ‘Rex Nemorensis’, pieza compuesta por los hermanos Ángel y Víctor cuya atmósfera central se focaliza en la serenidad contemplativa. Los extraños giros armónicos con los que la doble armazón de guitarra y teclado dirige el centro temático reflejan perfectamente la sensación de estar confrontado ante algo indecible.


Todo este derroche de energía electrizante y vitalidad incandescente que atraviesa por doquier al versátil y heterodoxo universo musical de OCTOBER EQUUS de buena cuenta del tipo de experiencia bizarramente enriquecedora que aguarda a cualquier melómano  con la mente suficiente abierta como para dejarse seducir por la propuesta estética de OCTOBER EQUUS. En poco más de tres cuartos de hora, este ya veterano ensamble de la vanguardia progresiva de los últimos 15 años ha mostrado con solvencia los rasgos esenciales de su tan peculiar grandeza. “Live At R.I.O. Festival 2014” es un testimonio más que idóneo para revelarnos los misterios de la energía de esa filosofía musical que se abre camino a martillazos “in situ”. ¡Disco recomendado al 200%!


Muestras de “Live At R.I.O. Festival 2014”.-
Erosive Forces Of Land And Water: https://www.youtube.com/watch?v=12t9x-3LfDk
Graves Of The Crewmen Buried On Beechey Island + Avanzando Velozmente Contra El Viento Lacerante: https://www.youtube.com/watch?v=95sFFCN5j6M


Friday, October 09, 2015

VAK: un nuevo actor en el escenario del Zeuhl del siglo XXI


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al grupo francés VAK, cultor de una misión revitalizadora de la tradición Zeuhl. Consistente en Aurélie Saintcroix [canto], Juliette Drigny [flauta], Vladimir Mejstleman [batería], Joël Crouzet [bajo], Thomas Bourgenot [guitarra] y Alexandre Michaan [teclados y sintetizadores], este grupo tuvo su origen en el año 2008 con la mira puesta en aportar granos de arena a la vanguardia progresiva con especial acento en las tradiciones Zeuhl y RIO – predominando lo primero – sin dejar de empaparse del Zeitgeist de las avanzadas jazzera y rockera de estos tiempos. Los referentes tradicionales más recurrentes son MAGMA, ESKATON, COS y WEIDORJE. Definitivamente, el canto de Saintcroix tiene suficiente presencia como para hacerse notar en el entramado instrumental, a pesar de que realza constantemente su faz evocativa. De manera autogestionada, el grupo debutó con un EP homónimo en el año 2012, y dos años más tarde, hizo la primera publicación de “Aedividea”, el cual contiene todas las piezas del mencionado EP más material nuevo. Este mismo disco acaba de recibir una segunda edición por vía del sello Soleil Zeuhl Records en el pasado mes de setiembre, y es ahora que recién le hemos podido prestar atención. Este disco ha resultado una sorpresa melómana muy estimulante para nosotros: esperamos poder aclarar este diagnóstico inicial tras haber repasado los detalles de su repertorio.


Ocupando los primeros 7 minutos del álbum, ‘IJKL’ abre el disco con una musculatura implacable cuya evidente robustez es manejada con exquisita majestad. Prácticamente se trata de un tributo a ESKATON, aunque con un filo rockero mucho más aguerrido que permite que el factor rockero se imponga al elemento jazzero, sin eliminarlo: lo absorbe y le da una orientación centrada en un vitalismo inaudito y gratamente sorprendente. Luego sigue la pieza homónima, que dura el doble. El grupo da rienda suelta a las herencias recibidas de los legados de ESKATON y WEIDORJE, además de incursionar con inquietante seriedad en algunos de los aires de pesadilla vitalistamente nihilista que caracteriza al modelo primigenio de PRESENT y a la prestancia densamente señorial del KING CRIMSON 73-74. Como detalle especial cabe resaltar que la presencia de la flauta ayuda a preservar una aureola etérea que se proyecta concienzudamente sobre el esquema instrumental integral, y lo mismo vale para algunos ornamentos de sintetizador que entran a tallar en algún momento. Con todo, son indudablemente la batería y el piano eléctrico los instrumentos que sustentan el encuadre general. La coda en  13/8 se siente mágicamente seductora. ‘Alzh’ es otro tema de largas ambiciones: dura poco más de 11 minutos. La misión de ‘Alzh’ consiste básicamente en retomar las atmósferas y grooves generales de la primera pieza a través del reciclaje de la majestuosidad inquietante de la segunda; de este modo, el grupo termina de reforzar el manifiesto de su propuesta musical. La flauta demora un poco en hacer acto de presencia, pero una vez que lo hace, el ensamble logra completar la magia esencial de siempre. El pasaje final consiste en capas minimalistas que parecen flotar tenuemente hacia lo lejos, como una nube dispuesta a abandonarnos y remontarse hacia el cielo que cubre algún misterioso océano.

‘Zeom’ nos revela exploraciones sesudas en matices de inspiración post-rockera, las cuales generan relevantes ramalazos de aire fresco al ya bien instalado paradigma sónico en curso. La participación vocal se siente más particularmente intensa aquí que en cualquiera de las piezas precedentes, y lo mismo vale para los riffs, bases armónicas y ocasionales lucimientos solistas de la guitarra. De hecho, las exigencias particulares del momento obligan a la dupla rítmica a exhibir una robustez especialmente contundente. ‘Ellien’ vuelve al territorio de ‘Aedividea’ con plena convicción y un pulso tremendamente firme. En todo caso, en medio de la densidad emocional reinante, se nota una cierta aureola de alegría en algunos pasajes recurrentes en 7/8 que sirven para armar el clímax final. COS es una referencia poderosa para las inspiraciones primigenias de ‘Ellien’. Cierra el álbum ‘Periscopy’, pieza que se proyecta hacia los 10 ¼ minutos de duración. Su molde es el mismo de ‘Alzh’, aunque cabe añadir que el groove jazzero está más pronunciado aquí en medio de un entramado sonoro que ya podemos reconocer con suma facilidad. Las intervenciones vocales aparentemente son más numerosas en ‘Periscopy’ que en ‘Aedividea’ o en ‘Alzh’; también cabe notar que la labor de los teclados se usa para la edificación de orquestaciones en ciertos pasajes donde hace falta instaurar una meticulosidad renovadora en el desarrollo del motif central.


Así fue nuestra experiencia de descubrimiento de VAK, un ensamble francés al que vale la pena tomar muy en serio y seguir la pista en futuros trabajos que nos pueda tener reservado el destino melómano. “Aedividea” es un disco que recomendamos sinceramente al 100%.


Muestra de “Aedividea”.-