Tuesday, February 14, 2017

El ansiado retorno de NUOVA ERA al castillo del rock progresivo italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

A fines de octubre del 2016 y bajo los auspicios del sello AMS, el cuarteto italiano NUOVA ERA volvió a la escena musical progresiva con el álbum conceptual “Return To The Castle”. Bajo la permanente guía del teclista y principal compositor Walter Pini, el ensamble de NUOVA ERA se completa con el guitarrista y cantante Alex Camaiti, el bajista Rudi Grecco y el baterista Maurizio Marra. Con esta alineación, la cual contiene a una dupla rítmica totalmente renovada, se concreta la reunión de Pini y Camaiti: ambos estuvieron presentes en los tres primeros álbumes pero ya el cuarto (y último hasta ahora), titulado “Il Passo Del Soldato” y publicado en 1995, el grupo carecía de guitarrista. Desde fines de los 80s, NUOVA ERA había operado fehacientemente como una fuerza importante dentro del creciente dinamismo que se dio para el revival del rock progresivo sinfónico italiano en la década de los 90s: la particularidad de este grupo era que sus influencias se centraban en la vertiente más pesada y agresiva de la vieja escuela italiana (MUSEO ROSENBACH, METAMORFOSI, BIGLIETTO PER L’INFERNO) con alusiones secundarias a los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y YES. Este disco conceptual nuevo que tenemos en nuestras manos empieza y termina con sendas partes de la pieza homónimas (juntas abarcan una duración de casi 17 ¾ minutos), y además, cada tema par contiene el prefijo ‘Carousel’ en su título, lo cual indica que su función principal es la de fungir como interludios entre los temas impares. De hecho, la constante de estos temas pares es la de armar motivos festivos (ya sean con tenor palaciego, pastoral o circense) para realzar el colorido sonoro inherente al repertorio del álbum y, en simultáneo, diagramar su continuidad. El argumento dramático de “Return To The Castle” se centra en el retorno de un caballero guerrero a su castillo, encontrándose con que su rey está muerto: esto le hace no solo evocar tiempos pasados sino considerar los eventos de sus familiares que se perdió durante sus andanzas militares. Se trata del primer disco de la banda que contiene letras en inglés, aunque la cantidad de piezas cantadas es menor que la mitad del repertorio íntegro. James Hogg no solo se encargó de esas letras sino también de las ilustraciones que llenan el arte gráfica del disco. 

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Repasando el repertorio en sí mismo, ‘Return To The Castle, Part 1’ comienza el viaje musical con un despliegue de esplendor sinfónico, tal como no podía ser de otro modo contando con un espacio de casi 10 minutos. Con un prólogo de sonidos de aves y murmullos de un lago seguido de una introducción de mellotrón, se impulsa un crescendo de múltiples teclados armado para que el cuerpo central se sitúe cómodamente en la ingeniería progresiva ideada para la ocasión desde el mismo punto de partida. Dicho cuerpo central se desarrolla dentro de un encuadre estrictamente perfilado de barroquismos suntuosos, que no apabullantes. El carácter arquitectónico de los solos y desarrollos melódicos de la guitarra se complementan muy bien con la abundancia opulenta de las orquestaciones y solos de los teclados. Más adelante, ‘The Dragon And The Knight’ nos brinda 12 minutos y pico de imponente fastuosidad, pero esta vez con un enfoque un poco más comedido en cuanto a los motifs y las armazones instrumentales. La canción comienza con un espíritu entusiasta que nos remite fácilmente a los viejos legados de METAMORFOSI y ALPHATAURUS, siendo así que una segunda sección mucho más ceremoniosa se centra en una ambientación más reflexiva. Con la presencia protagónica de la guitarra y el impacto aguerrido que crea la dupla rítmica al asentar el compás lento en curso, el grupo crea un dinamismo lírico cercano al de GENESIS aunque con un oportuno matiz Emersoniano… tal vez inevitable cuando Pini forma parte del entramado. Al retornar a la primera sección y dándose un despliegue de absorbentes ornamentos de sintetizador que motivan un interesante diálogo con la guitarra, se cierra el círculo dramático de la canción con una eficacia rotunda. Entre estas dos piezas se sitúa ‘Carousel I: Through The Battles Of The Years’, tema que comienza como una delicia palaciega que hubiese llenado de orgullo a THE ENID o al RICK WAKEMAN de la etapa 74-75, para luego hacer relucir su nervio rockero a partir de la triangulación de guitarra y batería. El segundo ‘Carousel’ se titula ‘Dancing Shadows In The Forest’ y a diferencia del primero se centra en cromatismos contundentes que brindan a la patente jovialidad una interesante vibración saltarina, la cual está centrada en la combinación de grooves de clavinet y florituras de órgano Hammond. 

Con el arribo de ‘The Prophecy’, el grupo se dispone a perpetuar el impacto del segundo ‘Carousel’ por vía de unos modismos manieristas trabajados con una categórica fuerza de carácter. En efecto, tenemos una primera sección cantada donde la arquitectura musical se desarrolla con una minuciosidad precisa y prístina, para luego transitar a una segunda sección poderosa que conquista su legitimidad con una garra contundente. No solo eso, también penetra en atmósferas un tanto oscuras a la hora de centrar su enfoque melódico... y los guitarreos cumplen a cabalidad con la misión de cargar sobre sus hombros la función de guía de los demás instrumentos. Con este tema y ‘The Dragon And The Knight’ tenemos sendos puntos climáticos del repertorio. ‘Carousel III: Living For The King’ nos lleva de regreso al paradigma del sinfonismo pesado (MUSEO ROSENBACH, METAMORFOSI) al cual la gente de NUOVA ERA siempre fue leal: no hay aquí especiales lucimientos individuales sino una sólida labor grupal en torno a un riff básico. Dos minutos y medio bien aprovechados para anticipar el arribo de ‘The Castle’, canción diseñada para preservar los elementos más climáticos del disco. Ya habíamos disfrutado en ‘The Dragon And The Knight’ de un notable despliegue de ingenio progresivo, pero sin duda en ‘The Castle’ tenemos una coyuntura de capitalización efectiva de los ingredientes sonoros con los cuales juega recurrentemente el cuarteto, tomando como referencia próxima a ‘The Prophecy’. En efecto, tenemos aquí una armazón melódica donde conviven lo renacentista y lo barroco, así como pasajes instrumentales un poco más filudos donde se abre campo para demostraciones ocasionales de virtuosismo: esta vez son el órgano Hammond y el Moog quienes asumen una instancia protagónica dentro del entramado global, aunque en algún momento la guitarra entra a tallar para establecer un desafío creativo.


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‘Court Life’ es un instrumental que parece diseñado para sintetizar el espíritu de los dos primeros ‘Carousels’ mientras reactiva una vez más las influencias de ALPHATAURUS y EMERSON, LAKE & PALMER para darle una musculatura inapelable a las vibraciones centrales de los motivos en curso. Haciendo contrapunto directo con lo anterior, ‘Carousel V: The Dreams Of Childhood’ emerge con una espiritualidad nostálgica al modo de un taciturno desmontaje del escenario donde hasta hace un rato hubo una fiesta esplendorosa. Esa sacudida nostálgica que nos recuerda que todo momento jovial tiene su momento final y deja tras de sí solo recuerdos. El disco termina con ‘Return To The Castle, Part 2 – Conclusion’, pieza diseñada para brindarnos una luminosidad amable y elegante que pueda borrar la precedente sensación de nostalgia para que la victoria sea de la entereza. La primera mitad es puramente manierista, con un foco melódico centrado en las exquisitas armonizaciones de múltiples sintetizadores; la segunda mitad desarrolla un vigor acrecentado donde el nervio rockero pasa fluidamente desde lo exultante hasta lo ceremonioso. La guitarra sabe hacer notar sus sencillos fraseos solistas en medio de las profusas capas y bases de los múltiples teclados; la coda realza la belleza de la sección final con un dueto de sintetizadores que emulan el piano eléctrico y el oboe, llevando finalmente a los mismos efectos de la naturaleza con los que se había iniciado el primer tema del disco. Todo esto fue “Return To The Castle”, testimonio del retorno a lo grande los NUOVA ERA al escenario progresivo italiano de nuestros tiempos.


Muestras de “Return To The Castle”.-
The Dragon And The Knight: https://www.youtube.com/watch?v=nktn8gRFnFQ
 Return To The Castle, Part 2 – Conclusion: https://www.youtube.com/watch?v=ECG3_3Nvt1Q  

2 comments:

Walter N.E. said...

grazie per la bella recensione!
:-)

César Inca Mendoza Loyola said...

Grazie per il tuo complimento, amico Walter!

A big THANK YOU to the people of Nuova Era for this beautiful, intense music, which came first: without it, there would be no delight and there would be no reviews!