Wednesday, July 12, 2017

"¡Despertad, durmientes!" nos invoca MARK WINGFIELD


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El virtuoso y talentoso guitarrista británico MARK WINGFIELD nos hace volver la mirada y el oído a su territorio solista dentro de la vanguardia jazz-progresiva donde él es una de las personalidades más destacadas desde hace muchos años. Hace poco hizo un fuerte acto de presencia en el disco “The Stone House” como integrante del ensamble WINGFIELD REUTER STAVI SIRKIS, y ahora nos muestra un disco muy vivaz y polícromo que se titula “Sleeper Street”. Nada hay de dormición en este disco titulado así, solo despertares continuos donde nuestros ojos se abren a diversos mundos de sonido y groove: para ello, WINGFIELD se hizo acompañar de grandes músicos como son el saxofonista Iain Bellamy, el teclista Robert Mitchell, el baterista Jeremy Stacey y el contrabajista Yaron Stavi. El disco en cuestión fue reeditado durante la última semana del pasado mes de mayo en su red de Bandcamp, siendo así que su edición original data del año 2010 a través del sello de WINGFIELD Dark Energy Music, a partir de sesiones de grabación que habían tenido lugar el año anterior. Desde ya anticipamos que“Sleeper Street” alberga una magnífica y bella labor de música jazz-progresiva contemporánea, pero mejor vayamos a los detalles del disco mismo, ¿de acuerdo? 

La pieza homónima da inicio al repertorio aprovechando muy bien su espacio de casi 8 ½ minutos. Tras un breve preludio de carácter cósmico, el cuerpo central se instala en base a una vitalidad flotante donde inicialmente se elabora un interesante contrapunto entre el recalcitrantemente intenso swing de la dupla rítmica y las capas de teclado; sobre éstas se van sucediendo los solos de guitarra y de saxo. Más adelante, la pieza vira hacia un espíritu más relajado mientras el nuevo motif se explaya a través de una aureola de cálido ensueño. Durando un poco menos, ‘Eight Shades Of Green’ enfatiza el aspecto más muscular de la pieza de apertura y utiliza su fragor esencial para remontarnos a una mezcla de los paradigmas perennes de la MAHAVISHNU ORCHESTRA y de ALLAN HOLDSWORTH. Durante un interludio en el que la dupla rítmica detiene su labor, la instrumentación gira a una musicalidad etérea antes de retomar la ambientación inicial con una exquisitez aumentada. Para ello, el rol protagónico del saxo y la intensificación de la presencia de los teclados resulta relevante. La miniatura ‘Boston Skyline’ se centra en un minimalismo casi tenebroso, con lo cual abre el camino para que emerja ‘Parallax’, una pieza marcada por una cálida extroversión que es manejada de forma muy bizarra a través de su compleja estructura rítmica. El piano se hace presente como gozando de una fiesta mientras que la guitarra de WINGFIELD, más adelante, se centra en tensiones surrealistas con su garbo tan especial. La dupla de ‘Journey North, Part 1’ y ‘Tetralogical’ comienza con un ejercicio de volátil minimalismo para luego virar a un dinamismo alegre donde las jubilosas interacciones de guitarra, saxo y teclado se esparcen en una elegante complacencia. La atmósfera cordial que exuda el motif es manejado con interesantes variantes que implacablemente nos llevan a ciertos puntos culminantes de intensidad expresiva mientras la pieza se aproxima a su final. Sin duda, tenemos en ‘Tetralogical’ un bello cénit de lirismo dentro del disco.


‘Hush Hush’ es otra breve pieza intermedia que también sirve para instalar un efímero clima de inquietud sombría, con lo cual se prepara el terreno para la emergencia de ‘In The House’ con sus vitalistas expresiones de elegante luminosidad. En cierta medida se conecta su espíritu nuclear con el de ‘Tetralogical’ pero también hay rezagos de ‘Parallax’. En verdad que la compañía de colaboradores de la que goza el maestro WINGFIELD en la presente ocasión le permite establecer algunos puentes con el paradigma de PAT METHENY, pero claro, muy lejos está nuestro héroe británico de convertirse en facsímil de cualquier otro gran personaje de la avanzada jazzera mundial cuando él mismo tiene su propio nicho creativo. ‘Meiko’ regresa de lleno a la zona del lirismo flotante desarrollado sobre una ingeniería rítmica particularmente compleja. Volvemos a la secuencia de miniatura y tema cabalmente desarrollado con la secuencia de ‘Journey North, Part 2’ y ‘The Drawn Conclusion’, siendo así que la primera conserva un cromatismo sereno cuya calma expone un pertinente contrapunto a lo que viene con el siguiente tema. En efecto, el groove esencial de ‘The Drawn Conclusion’ nos hace recordar un poco a la época de mediados de los 70s de los WEATHER REPORT, pero ante todo, nos hace sentir que la esencia histórica de WINGFIELD crea nexos con la última etapa de EARTHWORKS (aquel proyecto final del inolvidable BILL BRUFORD). Claro está, con el rango protagónico que ocupa la guitarra de WINGFIELD en una rivalidad fraterna con el saxo de Ballamy, el entramado instrumental adquiere un nervio muy particular. Los últimos 8 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Crypto Realist’, pieza que reincide grácil y convincentemente en las vibraciones free-jazzeras de ‘The Drawn Conclusion’ mientras incorpora excelsos factores de vibrante lirismo.  El ambiente y el dinamismo empleados aquí son decisivamente más serenos que en otras piezas precedentes del repertorio, lo cual es estrictamente funcional para la designación de una bastante efectiva aureola contemplativa a las instancias finales del álbum. Bien se puede interpretar la armazón de esta pieza como un paisaje de los primeros destellos del nuevo amanecer que se muestra ante los ojos de quienes acaban de despertar de un prolongado letargo invernal. 


En una de sus más bellas cantatas de temática religiosa, el maestro JOHANN SEBASTIAN BACH nos invocaba Wachet auf, ruft uns die Stimme (“Despertad, nos llama la voz”) en el primer tercio del siglo XVIII; ahora, en el nuevo milenio, el maestro de la vanguardia jazz-progresiva MARK WINGFIELD nos hace el mismo clamor con este disco cuya aguda y sinuosa policromía le convierte en una de las reediciones más notables del año 2017. Recomendable al 100%, el álbum “Sleeper Street” nos exhorta a mantener una vigilia atenta con el propósito de disfrutar de un exquisito deleite estético, y de paso, a recordar por qué WINGFIELD merece un lugar en el panteón de los más excelsos creadores de los últimos decenios. 


Muestras de “Sleeper Street”.-
The Drawn Conclusion:  https://markwingfield-moonjune.bandcamp.com/track/the-drawn-conclusion   

2 comments:

Aman Donos said...

muy bueno !!! EXCELENTE PARA MI GUSTO !!!

César Inca Mendoza Loyola said...

Y que lo digas, muy bueno el disco. Gracias por el interés en la reseña.