Saturday, May 02, 2026

PHAEDRUS: retratos progresivos de las luces de las divinas Pléyades

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos llegan muy buenas noticias desde los cuarteles musicales de PHAEDRUS, el ensamble progresivo español que surgió de las entrañas de la veterana y venerable entidad KOTEBEL. Se inició como una iniciativa solista de Csrlos García Plaza, pero ahora PHAEDRUS opera con el trío de César García Forero [guitarras, bajo, teclados y clarinete], Víctor Rodríguez [teclados, orquestaciones digitales y soundscapes] y el mencionado Carlos García Plaza [teclados, bajo y batería]: conocemos a Rodríguez por su membrecía en OCTOBER EQUUS. “Pleiades Suite” es el título de la segunda obra fonográfica de PHAEDRUS, publicada el 21 de abril de 2026 por el sello Vessence Experimental. En la mitología griega, las Pléyades son las siete hijas del titán Atlas y la ninfa marina Pléyone, nacidas en el monte Cilene, que fueron madres de diversos dioses, semidioses y reyes. En palabras de la gente de PHAEDRUS: “7 retratos, 7 mujeres, 1 destino — unidas por la sangre, sagradas en su humanidad, ardiendo eternamente en su ingreso en la noche. Un diamante a través del cual la luz de la mitología impacta en el inconsciente colectivo con vívidos colores.” El material contenido en “Pleiades Suite” fue grabado en los respectivos estudios individuales de los integrantes del trío vigente en varias sesiones a lo largo de los años 2025 y 2026; además, en esos estudios se realizaron las labores de mezcla y masterización. También cabe añadir que las composiciones de las diversas secciones de esta obra conceptual se repartieron entre los maestros César, Víctor y Carlos. Las partes de percusión en uno de los temas del disco que hoy nos ocupa fueron ejecutadas por Carlos Franco Vivas. Alexis Lope-Bello realizó la producción. El diseño gráfico es de la autoría de Rodríguez. 
 
Este catálogo de magnas elocuencias progresivas comienza con ‘Merope’, precisamente la pieza más extensa del repertorio con sus más de 10 ½ minutos de duración. El groove inicial pone las cosas en su sitio desde el mismísimo punto de partida: una ingeniería llevada a medio tiempo cuyos enfoques temáticos e índices atmosféricos desarrollan sonoridades sombrías, las mismas que se explayan con fuerza de carácter. Mientras avanza la pieza, la ingeniería se va tornando más grácil mientras incrementa su sofisticación; además, las orquestaciones y bases armónicas de los teclados van ganando en fulgor. La inserción de un interludio sutil en clave impresionista prepara el camino para el arribo de un motif introspectivo signado por matices noctámbulos, el mismo que es sucedido por un retorno al ambiente inaugural, realzando los recursos de señorío sinfónico cuya conclusión se eleva hacia un minimalismo cinematográfico. Acto seguido, llega el turno de ‘Maia’, el segundo tema más largo con su espacio de 9 minutos y pico. La languidez introspectiva de su sección prologar se mueve etéreamente sobre los cimientos de unas escalas relajadas de teclado sobre las que se proyecta una orquestación que de a pocos intensifica su aura misteriosa. Una vez instaurado el esquema de trabajo de los teclados, la guitarra y la sección rítmica, se nos revela un esplendor aristocrático donde el estándar prog-sinfónico incorpora algunos aires avant-progresivos que, aunque comedidos, dejan constancia de su talante tenso. Imaginemos a los YES de 1974 hermanados con THE ENID de los tres primeros discos tras haber disecado obsesivamente los aspectos más calmados de los dos primeros álbumes de UNIVERS ZÉRO. La sección final se centra en un imponente lirismo de inspiración romántica que se abre paso con peculiar magnificencia hasta volver a la serenidad inaugural. ‘Taygete’ comienza con un armazón de orquestaciones gráciles y percusiones tribales, aterrizando todo en un cuerpo ágil que se asienta cómodamente sobre un swing razonablemente complejo. Este nuevo recurso de suntuosidad tiene algo de festivo en medio de la densidad reinante. la misma que sabe siempre acomodarse a las variantes melódicas que surgen en el camino. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, las cosas se calman un poco y el trío se proyecta hacia una actitud contemplativa, la cual guía el camino hacia el final. A propósito, hay un hermoso solo de guitarra que transmite melancolía y alegría por igual, el centro idóneo para el epílogo.

‘Alcyone’ comienza con una figura de piano en un lento 3/4 sobre la que los ornamentos de sintetizador y guitarra clásica van anunciando el pronto arribo de un sortilegio opulento. Una vez concretado éste, se nos muestra otro ejercicio de estilizado oscurantismo progresivo, aunque esta vez hay una especial delicadeza en el armado del entramado instrumental que impide a las tinieblas tornarse amenazantes; más bien, se orientan hacia una aureola de misticismo mayestático. Lo más imponente del momentum se manifiesta sobre la frontera del quinto minuto; un poco más adelante, el ambiente general se intensifica y empieza a revelar una exaltación inescrutable. El epílogo regresa a la niebla misteriosa inicial y llega el turno de ‘Electra’. Esta composición se centra mayormente en el factor sinfónico con algunas incursiones en el clasicismo y la fusión jazz-progresiva que generan elegantes recursos de diversidad temática. Hay varios factores que nos toman por sorpresa mientras seguimos con atención los recovecos musicales que se nos revelan a lo largo de un espacio de 6 ½ minutos. El último cuarto de hora del disco está ocupado por la dupla de ‘Sterope’ y ‘Celaeno’. El primero de estos temas mencionados se orienta frontalmente por una vivacidad especial que se distingue de otros aspectos y motivos fulgurosos que el trío ha utilizado en secciones específicas de algunas piezas anteriores. En simultáneo, la labor del ensamble vuelve a dar rienda suelta a su gusto por combinar sólidas estrategias de delineamiento melódico con tonalidades sombrías portadoras de una inquietud saltarina. también hay cierto parentesco con el tema precedente en el sentido de que inserta factores propios del jazz-fusion en algunos pasajes de la zona media. Por su parte, ‘Celaeno’ instala el punto culminante de las exploraciones avant-progresivas del ideario musical del trío. En una primera instancia, la agilidad casi líquida de la arquitectura rítmica y la masiva vehemencia que se encarna de mil y un modos en la incesante ilación de centros temáticos se conectan en un viaje hacia un aristocrático limbo sónico. En un segundo hito, se arma un pasaje de bien focalizada serenidad que comienza poco antes de la frontera del sexto minuto, logrando que lo lúgubre se revista de telas nobles bajo una atmósfera calmadamente tenebrosa. Un estupendo cierre para la pieza y para el álbum. 

Todo esto fue lo que se nos brindó con “Pleiades Suite” desde la fábrica de refinería progresiva de PHAEDRUS. Muchas gracias a los Sres. García Plaza, García Forero y Rodríguez por gestar esta pinacoteca sonora tan grandilocuente de las mágicas y fatales Pléyades: este aquelarre triádico ha hecho una labor fenomenal. Definitivamente, se trata de una de las producciones progresivas más notables en lo que va de esta primera mitad del año 2026. ¡¡recomendable al 300%!! (Un 100% por cada integrante.)
 
 
Muestras de “Pleiades Suite”.-
Merope: https://vessence-e.bandcamp.com/track/merope
Taygete:    
Celaeno: