Sunday, August 18, 2013

Evocando a PETER BANKS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Peter Banks, a quien Danny Baker and Big George (de la BBC) más de una vez denominaron como el “Arquitecto de la Música Progresiva”, y que brilló principalmente en los primeros años de YES y el efímero cuarteto FLASH, fue hallado muerto sentado en un sofá de su casa en la primera mitad de marzo pasado, mientras tenía pendientes en su agenda algunas sesiones de grabación bajo la guía de Billy Sherwood (uno de tantos trabajólicos dedicados a esto de motivar la vigencia del rock progresivo). Así terminaban sus días, iniciados el 15 de julio de 1947 en la localidad de Barnet bajo el nombre de Peter William Brockbanks. Su entrada al mundo de la avanzada rockera británica de fines de los 60s fue en la primera alineación de YES, la cual registró dos discos en estudio, el homónimo de 1969 y “Time And A Word”, un año después. No solo fue Banks vital para la germinación de este sonido paradigmático de la escuela progresiva con su peculiar forma de mezclar los discursos del rock y el jazz, sino que también le puso nombre al grupo mismo acompañándolo de su primer logo. De todas maneras, esta primera alineación no duró mucho, y la terquedad de varias partes en la trifulca grupal sobre el uso de arreglos orquestales en “Time And A Word” llevó finalmente a la salida forzada de Banks, quien prácticamente perdió la discusión (y con ella, la membrecía) por estar en una oposición minoritaria e inane. En fin, cosas de la vida, cosas del rock.

 

Todavía cargando con las frustraciones de no ver reconocidos sus aportes creativos y propuestas musicales para YES y tras un breve periodo en BLOODWYN PIG, Banks dio inicio a FLASH junto con el vocalista Colin Carter (también guitarrista, pero que dio un paso al costado en esta faceta a fin de dejar que Banks asuma una posición líder en la naciente banda). Al sumarse las necesarias posiciones correspondientes a la dupla rítmica con el bajista Ray Bennett y el baterista/percusionista Mike Hough, ya el proyecto estaba en marcha de forma apropiada. Dado el hecho de que Tony Kaye (recientemente expectorado de YES para esa época también) acordó sumarse al proyecto estrictamente como colaborador en los teclados, la banda pudo proyectarse hacia la gran misión de establecer una línea de trabajo progresiva semejante a lo hecho en los dos primeros álbumes de YES junto a algunos matices propios de la fastuosidad madurada de “The Yes Album”, especialmente en lo que se refiere a la grácil sensibilidad melódica y la sensación de plenitud emocional. Eso sí, cabe notar que el swing jazzístico está más pronunciado en el primer disco de FLASH, publicado a inicios de 1972. Este disco significa realmente una reivindicación de la relevancia que Banks exigía que se le reconociera como figura original de YES, estando el mundo del art-rock ad portas de pasarlos a las esferas de la realeza en el mercado rockero. 


‘Small Beginnings’ y ‘Dreams Of Heaven’ son dos temas de larga expansión compuestas por Banks y Carter. El primero abre al álbum con un resplandor sonoro contundente e irresistible, como queriendo imponerse en una posición de “clásico instantáneo” de la banda… y vaya que lo logró, pues incluso formó parte de la película “Record review”. Carter tiene un registro similar al de Jon Anderson pero con un matiz nasal en su canto: su voz tiene personalidad propia, más allá de las semejanzas con otros “frontmen” más famosos. A lo largo del desarrollo de esta pieza, la banda logra expresar una exaltación extrovertida muy llamativa, llena de gancho, hilando el cuerpo central con las variantes momentáneas de una manera convincente. Esto se cumple también, y posiblemente con mayores dosis de garra y gancho, en la composición de Bennett ‘Children Of The Universe’, donde se incluyen algunos parajes de inspiración barroca en los arreglos de órgano Hammond que conforman el núcleo de la apertura instrumental: los sucesivos solos de guitarra y sintetizador en el largo interludio instrumental ayudan a completar el colorido inherente al motivo central. El caso de ‘Dreams Of Heaven’ se apoya en un deseo de llevar todo este espíritu celebratorio a sus máximos niveles de sofisticación estructural sin perder el swing: las transiciones a través de las variantes de motivos y ritmos no gozan de la fluidez de las dos canciones que mencionamos antes, sí cabe alabar la sempiterna consistencia en las interacciones creadas por los músicos. Además, es toda una gozada escuchar a Banks explayarse en un inmenso e intenso solo de guitarra… además de incluir un segundo preludio de guitarra española tras un primer preludio caótico a cargo del cuarteto instrumental.  


Los otros dos temas del disco son baladas con predominio de guitarra acústica. ‘Morning Haze’ fue compuesta por Bennett, quien incluso se da el pequeño lujo de asumir la función de primera voz y tocar guitarra acústica rítmica: se trata de una canción introspectiva y cálida al estilo de CROSBY, STILLS & NASH. Por su parte, ‘The Time It Takes’ cierra el álbum con un talante etéreo, en buena parte motivado por la combinación de capas de órgano y efectos de sintetizador ARP que emulan olas del mar en una playa, y sobre todo, algunos estupendos ‘licks’ de guitarra. Una mención especial debe ir también para Carter, quien hace un buen uso de los matices más sutiles de su canto para acomodarse al aura de ensueño introvertido inherente a la canción, la cual bien podemos describir como una mezcla de CARAVAN y ARGENT. 


Con su segundo álbum “In The Can”, editado a fines del mismo año 1972, la banda se convierte en un vehículo de mayor expresión para las inquietudes creativas de Carter y Bennett, quienes aportan el 90% del material. Tras cumplir con su compromiso amistoso, Kaye se dedica a sus propios proyectos (BADGER, principalmente) y el cuarteto decide no contratar a un teclista permanente en su reemplazo. En alguna entrevista concedida años después por Banks, se ve esto como un error de criterio, y en cierto sentido cabe darle la razón cuando se escucha el segundo disco: falta una sonoridad más rica y expansiva en el despliegue sonoro exigido por los arreglos complejos que arropan los motivos centrales de las nuevas canciones. Pero, por otro lado, también se agradece que el grupo explore factores y ornamentos más robustos en sus jams y desarrollos temáticos: con o sin teclista a bordo, se nota en “In The Can” el impulso de una fuerza de voluntad que extiende sus raíces para fortalecer su lugar propio en el jardín musical, una contundencia más luminosa en los riffs y solos de Banks, un groove más sólido en la dupla rítmica de Hough y Bennett, además de una presencia más aguerrida en el bajo de este último. ‘Lifetime’ da inicio al disco confirmando todo este diagnóstico de forma fehaciente: esta composición de Carter se extiende por un espacio de poco más de 10 minutos… e incluso a Banks se le ocurre la gracia de incluir el riff del clásico de FOCUS “Hocus Pocus” en uno de sus solos. Los otros dos temas largos del álbum son ‘Black And White’ y ‘There  No More’, y cabe decir que ambas canciones encapsulan con mayor precisión el sonido más aguerrido y menos majestuoso en el que FLASH se enfoca. El primero encarna el ápex de exaltación extrovertida del disco (además de algunos fraseos de banjo, que era casualmente el primer instrumento de Banks) mientras que el segundo puede presumir, en comparación, de portar una estructura lírica más definida, culminando en un pasaje letánico que emula un cántico místico: ¿mellotrón? – no, un arreglo coral 100% humano. ‘Monday Morning Eyes’ es una canción más corta pero se condice mucho con sus compañeras más extensas, con las salvedades de incluir tonalidades jazzeras un poco más pronunciadas y cierta sensibilidad de corte R’n’B.


Ya para cuando FLASH estaba perpetrando el que habría de ser su tercer álbum “Out Of Our Hands”, el grupo se hallaba fragmentado por las tensiones internas no en poca medida motivadas por el empecinamiento de Peter Banks por gestar su primer disco solista sin mantener un auténtico compromiso con sus compañeros en el proceso creativo del nuevo material. En efecto, el resultado final fue un disco menos sustancial que los dos anteriores, a pesar de que el arsenal instrumental incluía un buen bagaje de teclados (sintetizadores, piano, clavinet y mellotrón) a cargo del bajista Ray Bennett. Por su parte, Banks se concentraba en su primer ítem solista “Two Sides Of Peter Banks”, cuyo resultado se tradujo en una exhibición muy intensa de parámetros sofisticados que oscilaban fluidamente entre el jazz-rock, la psicodelia, el sinfonismo y el folk. También es de apreciar la presencia de varios miembros destacados de la élite rockera de entonces: Steve Hackett, Phil Collins, John Wetton, sus compañeros de FLASH Bennett y Hough, y principalmente, Jan Akkerman, quien es co-autor de casi la mitad del repertorio. Podemos gozar en este disco de un vitalista retrato sónico pastoral como ‘The White House Vale’, un jam a lo FOCUS-con-MAHAVISHNU ORCHESTRA como ‘Stop That!’, que brilla resplandeciente en una combustión de musicalidades que se articulan en una energía común, y también una ambiciosa suite eléctrica de ‘Knights’, ‘Battles’, ‘Knights (reprise)’ y ‘Last Eclipse’ que nos remonta a una cruza entre FLASH, KING CRIMSON y el YES primigenio.

 

En un desarrollo ulterior de su carrera musical, tras un fallido intento de reformar FLASH, Banks habría de conformar un nuevo grupo EMPIRE, el cual mantuvo un perfil bajo y tuvo que pasar por un montón de pruebas de fuego para que se publicara su retahíla de tres álbumes de estudio, hasta que en los 90s, Peter Banks tuvo un espacio para publicar nuevos discos solistas y volver a llamar la atención. “Instinct”, “Self-Contained” y “Reduction” han sido bastante elogiados en varias fuentes debido a su fresco acercamiento a una versión modernizada del discurso del jazz-rock. Los últimos ítems que nos quedan de él son sus participaciones en discos tributo a SUPERTRAMP (“Songs Of The Century”) y THE WHO (“Who Are You - An All Star Tribute To The Who”), además de un par de solos en el disco del dúo estadounidense DAYS BETWEEN STATIONS “In Extremis”. Bueno… esto es todo lo que se nos ocurre decir aquí, y solo nos queda esto más: ¡GRACIAS POR LA MÚSICA, PETER BANKS!


Muestras de FLASH.-

Muestras de “Two Sides Of Peter Banks”.-
Stop That!: http://www.youtube.com/watch?v=xdQHvwCQliw

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