Thursday, January 21, 2016

TAYLOR'S UNIVERSE: mucho más que una simple presentación


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El colectivo danés de TAYLOR’S UNIVERSE decidió despedir el año 2015 con una retrospectiva titulada “Across The Universe – An Introduction To Taylor’s Universe”, la cual no consiste en una recopilación  de piezas escogidas de álbumes anteriores sino nuevas versiones de estudio de las mismas. Este ítem realmente es un muestrario muy útil y revelador para los neófitos así como un motivo de fiesta melómana para los conocedores de la trayectoria de esta banda, cuyo debut fonográfico tuvo lugar en 1994 con un disco homónimo y que en los últimos diez años nos ha venido brindando algunas de las mejores obras progresivas emanadas desde tierras escandinavas. Bajo la indiscutible guía de Robin C. Taylor [guitarra, teclados, bajos y percusión], el nutrido ensamble se completa para la ocasión con Jakob Mygind [saxofones], John Sund [guitarra], Thomas Thor Videro Ulstrup [teclados], Frank Carvalho [guitarra y teclado adicional] y Klaus Thrane [batería]. También se da el concurso de las vocalistas Lousie Nipper y Jan Fischer en un par de temas del repertorio. A lo largo de “Across The Universe – An Introduction To Taylor’s Universe” se revisa piezas originalmente incluidas los álbumes “Kind Of Red”, “Artificial Joy” y “Return To Whatever”… ¡y vaya que sí salió bien la faena!

A punta de colorida gracilidad y jovialidad frontal abre el álbum ‘Salon Bleu’, pieza caracterizada por el empleo de grooves Latin-jazzeros sobre el cual se desarrolla el espíritu extrovertido emanado del motif central. Luego sigue ‘Firestone’, pieza diseñada bajo una ingeniería sofisticada y ecléctica que permite que los pasajes extrovertidos y aquellos otros que son más contenidos se hilen con una prestancia tremendamente pulcra. Las aureolas imponentes de los respectivos solos de sintetizador y saxo soprano aportan una expresividad descomunal al desarrollo temático, mientras que los estilizados fraseos de la guitarra solista generan un oportuno recurso de sobriedad en medio de tanto esplendor explícito. Ya estamos totalmente enganchados con este culmen particular del disco cuando ‘Days Run Like Horses’ entra a tallar con sus atmósferas refinadamente grisáceas: con su mezcla de Canterbury a lo GILGAMESH/NATIONAL HEALTH, abstracciones sombrías propias del rock-in-opposition y texturas heredadas del Crimsonismo, la pieza en cuestión nos brinda una nueva dimensión de la robustez y fuerza de carácter de las que el ensamble sabe hacer gala a cada momento. La base temática es en realidad muy sencilla, pero el grupo la reviste y remodela con ropajes sónicos tremendamente poderosos. Cuando emerge ‘Fame’, el ensamble se encarga de manejar los ecos de mayestática densidad heredados del tema precedente para aumentarle la dosis de solemnidad. El carácter pesado de algunos riffs de guitarra y la alevosamente lánguida cadencia que emplea la dupla rítmica son alicientes solventes para la armazón instrumental general… y una vez más, disfrutamos de un sensacional solo de saxo en un momento estratégico, así como de uno de los mejores solos de guitarra de todo el disco. El pasaje disonante de cierre es tan llamativo como intrigante… y redondea la faena con suficiente ingenio como para convertir a la pieza en otro culmen. Más adelante, justamente con la pieza de cierre ‘Mooncake’, la milicia de TAYLOR’S UNIVERSE se focaliza en su dimensión sinfónica con esta pieza que evoca los legados de CAMEL, FOCUS y HAPPY THE MAN con una solvencia melódica notable. Esas capas barrocas de órgano y esos gráciles aportes de las guitarras el sintetizador se ajustan entre sí como operando dentro de una mini-orquesta apoyada sobre una pulcra ingeniería rítmica.

‘Tortugas’ y ‘Haunted Yellow house’ son las piezas antepenúltima y penúltima, respectivamente. Durando ambas poco más de 7 ½ minutos, se instalan como un cénit continuado para el repertorio del álbum: tenemos en la primera un despliegue sensacional de majestuosidad arquitectónica, debidamente alimentada de matices oscurantistas a medio camino entre las tradiciones de PRESENT y KING CRIMSON antes de virar hacia una vitalidad aristocrática a lo HAPPY THE MAN; en la segunda, por su parte, disfrutamos a placer de la faceta lírica de TAYLOR’S UNIVERSE a través de una alternancia de pasajes serenos y marchosos, dentro de un seguimiento refrescantemente novedoso de pautas progresivas clásicas. Definitivamente, la ingeniería que sostiene las capas y orquestaciones de múltiples teclados durante los desarrollos temáticos de ‘Tortugas’ y ‘Haunted Yellow House’ exhibe sin tapujos de ningún tipo el señorío monumental del ensamble. Nada nuevo bajo el sol que ilumina el kosmos de TAYLOR’S UNIVERSE pero sí es verdad que un nuevo día se impone en el horizonte para el legado vigente de este grupo con una luminosidad robustecida: “Across The Universe” nos brinda una mirada interesante y emocionante a uno de los catálogos más excelsos de la vanguardia escandinava del nuevo milenio. Pero, a fin de cuentas… ¿se trata realmente de una presentación este disco? Más que eso, nos parece que se trata de una reafirmación.


Muestras de “Across The Universe – An Introduction To Taylor’s Universe”.-

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