Friday, February 03, 2017

¡Atención a lo que nos dicen BENT KNEE!


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al grupo estadounidense BENT KNEE, originario de y asentado en Boston (Massachusetts), so pretexto de su placa más reciente que se titula “Say So”, la misma que fue publicada en mayo del pasado año 2016. “Say So” sucede al disco debut homónimo del 2011 y a “Shiny Eyed Babies” del 2014, además del disco en vivo “Live And Nearly Unplugged” que data del mismo año 2014. Este trabajo que traemos hoy a colación fue ciertamente uno de los más exultantes de la producción progresiva de vanguardia hecha en el 2016. El grupo está conformado por Ben Levin [guitarras], Chris Baum [violín], Courtney Swain [canto y teclados], Jessica Kion [bajo y coros], y Gavin Wallace-Ailsworth [batería], junto a Vince Welch [diseño sonoro]. Los esquemas musicales que la gente de BENT KNEE tiene en mente para el disco se completan con las ocasionales intervenciones de los siguientes invitados: Andy Bergman (saxo alto y clarinete), Ben Swartz (cello), Bryan Murphy (trompeta), Geni Skendo (flauta y shakuhachi), Geoff Nielsen (trombón), James Dineen (actuaciones vocales), Keith Dickerhofe (cello), Nathan Cohen (violín), Sam Morrison (saxo barítono) y Rebecca Hallowell (viola). También hay un ensamble coral de 29 personas que aparece en un par de temas.


‘Black Tar Water’ abre el disco al modo de una cruza entre los aspectos más etéreos de los paradigmas de KATE BUSH y BJÖRK con algunos matices RIO a lo THINKING PLAGUE. La lucidez dramática de esta canción, que de por sí es impetuosa mas no electrizante, nos pone en alerta desde el punto de arranque debido al bien desarrollado crescendo que llega a un cénit conclusivo de talante razonablemente belicoso. Acto seguido emerge ‘Leak Water’ con unas pulsaciones de guitarra conectadas al final de la primera canción: con ‘Leak Water’ tenemos apropiadamente la primera manifestación de auténtica fastuosidad para el enfoque artístico de la banda, siendo así que lo que se nos ofrece encaja más abiertamente con las líneas del sinfonismo en una bizarra combinación con los KAYO DOT de los dos últimos discos y algunos recursos del RIO contemporáneo (estamos pensando en los compatriotas de FAR CORNER y CHEER-ACCIDENT). ‘Counselor’ es una pieza solemnemente burlona y aguerridamente mordaz, elaborada al modo de una fusión de las teatralizaciones satíricas de FRANK ZAPPA y la vitalidad corrosiva de unos ART BEARS, añadiendo al resultado final una vibraciones electrizantes propias de MASSACRE. Tras este cénit del disco llega otro de inmediato: ‘EVE’, la canción más larga con sus 9 minutos y pico de duración. Para decirlo de forma breve, esta canción encapsula una síntesis dinámica de las atmósferas y personalidades de las tres canciones precedentes. Entrando en algunos detalles, vale la pena resaltar esa combinación de dadaísmo y tenebrismo que la banda elabora para la ocasión. A poco de pasada la frontera del quinto minuto se da un sismo sonoro que obliga al grupo a sucederlo con un interludio entre seráfico y brumoso, pasando finalmente a un epílogo elegíaco marcado sutilmente por matices inquietos.

Tras este tsunami de gloria avant-progresiva que se nos ha regalado durante estos 15 minutos llega la dupla de ‘Interlude’ y ‘The Thing You Love’ para cumplir con la misión de crear más grandeza musical mientras el impacto precedente aún no se desvanece de la memoria inmediata del oyente… y la cumple a la perfección. ‘Interlude’ es una miniatura marcada por espartanos fraseos de guitarra que anuncia el arribo de la torturada luminosidad de ‘The Thing You Love’. Tras un pasaje inicial fastuoso hasta lo surrealista, el grupo recrea su propia versión del equilibrio entre la lúdica acritud de unos ART BEARS y la faceta más etérea de sus compatriotas de THINKING PLAGUE, el grupo maneja de una manera sensacional el foco melódico de la pieza, el mismo que incluye en generosas dosis aires del Extremo Oriente. El modo en que se gesta para el epílogo el crescendo que lleva al conclusivo reprise de la introducción es simplemente formidable. ‘Nakami’ es tal vez la canción más centrada en la faceta lírica y sosegada del grupo. Es una canción bellísima, realmente, mayormente centrada en un romanticismo flotante, pero cuando llega el clímax que define a la última sección, el grupo sabe crear una suerte de exótica tensión cautivadora con solvente nervio. En contraste con toda esta ostentación de estilizada plenitud, ‘Commercial’ nos lleva hacia los factores más aguerridos y filudos de la banda, no sin recurrir también a sus preocupaciones surrealistas y dadaístas mientras desarrolla su exorcismo extravagante de turno. El repertorio llega a su fin con ‘Good Girl’, canción que en buena medida vuelve a las atmósferas predominantes de  ‘Black Tar Water’ y ‘Leak Water’ aunque con un esquema rítmico más ligado al discurso jazzero. Por su parte, los arreglos vocales y los aportes de los teclados contienen un candor popero muy bien manejado dentro del desarrollo melódico.


Todo esto fue “Say So”, nuestra vía de entrada al universo rockero vanguardista de BENT KNEE: aunque hemos entrado un poco tardíamente en este mundo, sin duda cualquier momento es bueno para ello dados los altos niveles de eclecticismo y frescura que este grupo aporta al ideal del rock como forma osada de arte. Vale la pena investigar en toda la obra discográfica que los BENT KNEE tienen hasta ahora en su CV y vale también la pena esperar que el futuro próximo nos brinde más creaciones de ellos.



Muestras de “Say So”.-
Nakami:  https://bentknee.bandcamp.com/track/nakami

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