Thursday, January 24, 2019

La venganza de FRANK ZAPPA a través de la lupa de THE WRONG OBJECT



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos una ocasión melómana de presentar un hermanamiento entre la vanguardia rockera paradigmática estadounidense y la vanguardia contemporánea belga, un hermanamiento en forma de tributo: nos estamos refiriendo al homenaje que el sexteto belga THE WRONG OBJECT rinde al inmortal FRANK ZAPPA en el disco “Zappa Jawaka”. Este ítem fue publicado en el 23 de noviembre del pasado año 2018. La alineación de este ensamble liderado por Michel Delville [guitarra eléctrica y guitarra sintetizada GR09] se completa actualmente con Marti Melià [saxo tenor y clarinete], François Lourtie [saxos tenor y soprano], Antoine Guenet [teclados], Pierre Mottet [bajo] y Laurent Delchambre [batería, percusiones, objetos y sampleos]. Delville, Guenet, Melià y Lourtie se turnan en las intervenckiones vocales que aparecen en casi todos los temas integrados en este disco que ahora tenemos en nuestras manos. Delville ya nos había brindado una labor parecida como integrante de MACHINE MASS en el disco de tributo a JIMI HENDRIX “Plays Hendrix”, publicado a mediados del año 2017.  Todos los temas de este álbum que ahora tenemos en nuestras manos fueron grabados por Maxime Wathieu en el Studio 5, ubicado en la localidad de Lieja, siendo luego mezclados y masterizados por Pierre Vervloesem en el Studio Fiasco. La labor de este último proceso fue posible gracias a los aportes que tuvieron lugar durante una campaña de crowdfunding, la cual finalmente rindió muy buenos frutos. El legado fonográfico del maestro FRANK ZAPPA, quien nos dejó hace 25 años y pico, es muy inmenso, así que el sexteto tuvo que escoger una selección muy concisa de una cantidad muy reducida de álbumes clásicos del heterodoxo músico nacido en la localidad de Baltimore pocos días antes de la Nochebuena de 1940: “Waka Jawaka”, “200 Motels”, “Hot Rats”, “Over-nite Sensation”, “Zoot AlluresApostropheUncle Meat”, Chunga’s Revenge” y Sleep Dirt”.


Todo empieza con ‘Wonderful Wino’, un tema manejado con un swing agresivo cuyo medio tiempo permite a la filuda energía rockera en curso gozar de espacios de frescura y respiro. La verdad que la cosa suena muy al modo de un intermedio entre el JIMI HENDRIX del primer álbum y los LED ZEPPELIN del segundo bajo una ingeniería primordialmente basada en un jazz-rock pletóricamente ácido. El segundo tema de este disco es el primero de los popurrís que forman parte del repertorio de este álbum: en este caso, se trata de ‘Mr. Green Genes / King Kong’. Tras una sección inicial que combinaba lo sigiloso con lo burlón, emerge un pasaje ágil y colorido desde el cual se abren espacios para sucesivos solos de los saxofones tenor y alto, y la guitarra, la misma que aprovecha su momento de lucimiento individual para gestar recursos de incendiario punche. En una segunda instancia, bajo la guía dividida entre el piano eléctrico y la batería, el ensamble gestiona y amplifica un bloque temático exquisito dentro de un clima de neurótica festividad. El momento del solo de piano eléctrico es simplemente magistrales: Guenet exorciza a las mentes de CHICK COREA y GEORGE DUKE y las fusiona bajo el manto de una luminosidad renovadora. Las dos siguientes piezas homenajeadas son la imponente ‘Big Swifty’ y la traviesa secuencia de ‘This Town Is A Sealed Tuna Sandwich / The Sealed Tuna Bolero’. La primera de ellas es replanteada en una síntesis de poco más de 4 ½ minutos a través de un vitalismo que permite al motif prologar y al jam subsiguiente adquirir un aura un poco menos tensa, a la par que el ensamble se preocupa por preservar la densidad esencial del ítem original. En el caso de  ‘This Town Is A Sealed Tuna Sandwich / The Sealed Tuna Bolero’, los aires de cinismo y socarronería son ampliados con la inclusión de algunos matices tenebrosos al asunto, pero el resultado no se traduce en una remodelación oscurantista de la versión original sino en la asignación de un esquema sonoro más árido para el desarrollo temático. Así las cosas, el grupo se da el lujo de ampliar un poco la reciedumbre musical propia de la idiosincrasia  Zappiana. 

El otro gran popurrí del disco es ‘Apostrophe / Chungas Revenge’, cuya majestuosa vitalidad extiende sus ecos hasta la dupla ‘Wedding Dress Song / Handsome Cabin Boy’. El primero de estos ítems que hemos mencionado comienza con un aire de ácida distinción para lo que originalmente era una exhibición de power trio, siendo así que al pasar a su segunda instancia, elabora una atmósfera señorial un poco más cercana a la versión original. Más que una real segunda instancia, en el fondo se trata de una continuación del groove predominante con un giro melódico engarzado allí con impoluta fluidez. En el caso del segundo de estos temas, éste tiene la misma agilidad pero su punche es más mesurado, lo cual se debe en buena medida a la soltura tan jovial que destila la dupla rítmica. Son tremendamente prístinas las líneas trazadas por la protagónica dupla de saxos durante la primera sección, mientras que en la segunda es el piano eléctrico quien marca la pauta para el desarrollo temático nuclear: es aquí donde el asunto se torna un poco más intenso hasta el punto de llegar a un clímax bastante revelador antes de que el ensamble retome la fineza del motif inicial. En medio de ellos se sitúa ‘Sleep Dirt’, el cual resulta ser el momento más distinguido y cálido del álbum. El piano eléctrico tiene la misión principal de llenar espacios mientras los saxos y la guitarra alternan pasajes de hermanamiento para centrar el motivo principal y otros en los que se sueltan en exhibiciones de destaque particular, todo ello mientras la dupla rítmica ejerce una musculatura moderada para el swing global. Una de las composiciones más bellas del inmortal maestro ZAPPA recibe aquí un respetuoso tributo. El broche final para el disco llega de la mano de uno de los himnos más emblemáticos del descaro Zappiano: ‘I Am The Slime’. El grupo replica y capitaliza el groove funk-rockero del ítem original y le brinda una fuerza flamante y una lozanía fulgurosa: por enésima vez, el piano eléctrico de Guenet se convierte en una fuente de energía sonora sublime, no sin que antes fabrique Delville el que tal vez es su solo de guitarra más contundente del álbum. 

Como conclusión sintética, catalogamos a “Zappa Jawaka” como una exquisita labor de amor musical a un genio inolvidable de la experimentación y el eclecticismo dentro del rock. La gente de THE WRONG OBJECT se ha lucido bastante bien en este tributo. Todavía cabe recalcar que este grupo se ha encontrado en un estado de gracia creativa en estos últimos tiempos pues a inicios de este mismo año 2019 estrenará su nuevo disco con material propio a ser titulado “Into The Herd”. Pero bueno, centrándonos en “Zappa Jawaka” como corresponde a la presente reseña, lo definimos como un disco recomendable al 200%, tanto para los fanáticos de ZAPPA como para los seguidores de la actual escena jazz-progresiva europea, un área donde THE WRONG OBJECT es una figura imperial.

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