Thursday, June 25, 2020

MOON LETTERS: una misiva progresiva para el sol



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el turno del grupo estadounidense MOON LETTERS y su disco debut “Until They Feel The Sun”, el cual fue publicado a inicios del mes de junio del pasado año 2019: la estupenda recepción del disco en cuestión convirtió en las redes progresivas a este grupo en una muy agradable revelación dentro de la actual escena progresiva de su país. El personal de MOON LETTERS, grupo radicado en Seattle, está conformado por John Allday [teclados, voz y trompeta], Mike Murphy [bajo, voz y trompeta], Kelly Mynes [batería y percusión], Michael Trew [voz y flauta] y Dave Webb [guitarras]. Aunque se trata del primer álbum de la banda, los integrantes de la misma no son para nada novatos en la vanguardia rockera de su país, pues proceden de WAH WAH EXIT WOUND, SPACEBAG, PANTHER ATTACK, BONE CAVE BALLET y THE AUTUMN ELECTRIC (vemos aquí variadas ofertas de prog, space-rock, psicodelia ecléctica y math-rock). Su propuesta musical se enfoca en un rescate concienzudo de los esquemas y atmósferas propios de la primera generación del rock progresivo, lo que usualmente se denomina retro-progresivo. Claro está, el pedigrí diverso de los integrantes de MOON LETTERS afortunadamente imponía en la banda un delineamiento vivazmente ecléctico para su línea de trabajo. El repertorio de “Until They Feel The Sun” gira conceptualmente en torno a leyendas del Mar del Norte. Bueno, sin más preámbulos, repasamos los detalles del disco. 


Abre el álbum ‘Skara Brae’, pieza instrumental que en sus menos de 3 minutos de duración dice muchas cosas respecto a la instauración de un fuerte núcleo melódico y una robusta focalización sonora que sirve para realzar el carácter evocativo del motif central para llevarlo hacia un nivel fastuoso. Los índices disonantes que se emplean para los ornamentos finales nos remiten a un territorio surrealista tras haberse prodigado generosamente en arrebatos Yessianos. ‘On The Shoreline’, una canción amable con un sentido relativamente contenido de la prestancia sinfónica, establece un nexo fuerte entre los GENESIS de la fase 72-73 y los YES del mismo período, creando también nexos con los SPOCK’S BEARD de los primeros discos y THE FLOWER KINGS de fines de los 90s. ‘What Is Your Country’ se centra en un arreglo coral cuyo talante se sitúa entre lo elegíaco y lo melancólico, al modo de un añoranza: el refinamiento expresivo de las voces y los arreglos finales de piano le dan un aire de aparente calma a la aureola preocupada que se destila a través de la letra. Con eso, se abre la puerta al arribo de ‘Beware The Finman’, una grandilocuente canción que ya se sitúa dentro de una cruza entre el retro-prog contemporáneo (BRIGHTEYE BRISON, KARMACANIC) y el neo-prog (a lo ILUVATAR), incluso mostrando algunos nexos estilísticos con el paradigma de KANSAS en su edad de oro (75-78). También entran a tallar algunos riffs de guitarra que, desde sus efímeras zonas efímeras, coquetean ligeramente con el prog-metal, por no mencionar el suntuoso solo de guitarra que llena espacios por doquier antes de la última sección cantada, un solo que recibe el impacto del modelo de John Petrucci en la fase de los primeros años 90s dentro de la historia de DREAM THEATER. Al igual que la canción precedente, ‘Those Dark Eyes’ dura más de 7 ½ minutos, y también saca buen provecho de su campo de expansión para impulsar un interesante mecanismo de sofisticación progresiva. Su prólogo en clave jazz-progresiva sobre un tempo de 7/8 nos remite a los ECHOLYN de los primeros álbumes, pero es cuando el variado cuerpo central se va instalando que descubrimos que el grupo pretende desarrollar un agitado juego de contrastes entre pasajes aguerridos y otros introspectivamente solemnes, jugando con las influencias de GENTLE GIANT, GENESIS y YES… Y sin olvidar la bisagra instalada por THE FLOWER KINGS y ADVENT. Aunque su versatilidad multitemática tiene una dosis menor de opulencia que ‘Beware The Finman’, se puede considerar con justicia que la ilación de ambas canciones conforma una cresta prolongada dentro del oleaje musical del disco. 

Siendo el tema más extenso del disco con su espacio de 9 minutos, ‘Sea Battle’ explora más a fondo las aureolas de exquisitez melódica y fastuosidad estructural que ya se habían exhibido con liberal gracia en la canción precedente. Incluso hay algunos pasajes en los que los guitarreos se ponen en plan recio al estilo del prog-metal. En fin, tenemos aquí otro excelso cénit del álbum. ‘The Tarnalin’ es una semibalada que añade más granos de arena al enfoque retro-progresivo sinfónico que es predominante en el disco: su función parece ser la de traer algo de continencia emocional tras los sólidos despliegues de fulgor que se sucedieron en la cadena de las tres canciones precedentes. La balada miniatura ‘It’s All Around You’ exhibe un clima pastoril relajado muy lo GENESIS, con lo cual prepara el camino para que ‘The Red Knight’ emerja para enfilar su estrategia melódica hacia senderos más suntuosos tras el efecto de cierre con el sonido de un trueno relativamente distante. ‘The Red Knight’ aprovecha su propios espacio de poco menos de 4 ½ minutos para explayarse en un gancho rockero marcado por una agilidad cañera y procesado por una refinada claridad melódica. La cosa suena a una especie de encuentro inusitado entre los mundos de KANSAS, ILUVATAR, SALEM HILL y RUSH (lo último se hace notar especialmente en el solo de guitarra). Siendo una pieza notoriamente más ágil y llamativa que otras más fastuosas con las que nos hemos topado en el repertorio precedente, difícilmente puede ser acusada de ser facilista o ramplona: su magia progresiva está bien explorada. Los últimos 7 ½ minutos del disco están ocupados por ‘Sunset Of Man’, una nueva vía de exploración de las aristas más señoriales del grupo. En su primera sección, el piano eléctrico, acompañado por sobrias florituras de la flauta, marca las bases armónicas para el sereno desarrollo melódico, el mismo que se sitúa a medio camino entre los paradigmas de los GENESIS clásicos y los AMBROSIA de los dos primeros álbumes. Cuando el bloque instrumental íntegro se hace presente, los coloridos solemnes que se van desarrollando para afianzar un esplendor sinfónico que ya se va derivando hacia lo Yessiano. Así las cosas, la canción vira hacia lo extrovertido mientras mantiene esa prestancia de distinción reflexiva que ha estado presente desde el primer instante. Hay pasajes realmente sublimes donde se exhibe el que tal vez sea el solo de sintetizador más hermoso del álbum, ornamentado parcialmente por la flauta, y tampoco puede faltar un solo de guitarra que nos suena tanto a lo Hackett como a lo Howe. El talante celebratorio de la sección final se asienta sobre la robusta labor de la dupla rítmica. Gran final de disco.



Todo esto es lo que el personal de MOON LETTERS nos brindó con “Until They Feel The Sun” hace poco más de un año. Muy tardía es esta reseña, es verdad, pero debe constar nuestra entera sinceridad cuando dictaminamos que este álbum es uno de los más bellos que se han producido el año pasado dentro del sendero del rock progresivo sinfónico. Lo recomendamos especialmente a todos los amantes acérrimos del rock progresivo con grandilocuentes enfoques melódicos de cualquier época... y también esperamos nuevas obras de parte de este grupo en el futuro próximo.


Muestras de “Until They Feel The Sun”.-

On The Shoreline [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=I8iZMCFaSSI

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