Tuesday, October 12, 2021

El decimosegundo sueño space-rockero de los maestros rusos VESPERO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el placer de presentar “Sonĝo”, el nuevo trabajo fonográfico de la banda rusa VESPERO. Contando con la alineación de Ivan Fedotov [batería, percusión y wave drum], Arkady Fedotov [bajo, sintetizador, efectos de sonido y flauta dulce], Alexander Kuzovlev [guitarras, saz y mandolina], Alexey Klabukov [teclados y sintetizadores] y Vitaly Borodin [violín y acordeón], el ensamble también contó con las colaboraciones de Alexey Esin [gusli y saxo midi] y Sonya Vlasova [canto]. Por si acaso, el gusli es el instrumento de cuerda más antiguo de la tradición musical rusa. Todas las composiciones pertenecen al colectivo de VESPERO salvo un tema que fue creado por el quinteto junto a Esin. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en el año 2020 en el VMS Studio de Astrakhan, bajo la organización de Klabukov y Kuzovlev, todo ello con el debido cuidado que exigen las actuales condiciones de distanciamiento social sistemático. Este último también se hizo cargo del proceso de mezcla, mientras que la masterización fue hecha por el legendario músico e ingeniero de sonido alemán Eroc, el mismo de GROBSCHNITT (al igual que hizo con los discos precedentes de VESPERO “Hollow Moon” y “The Four Zoas”). El lanzamiento oficial de “Sonĝo” está pautado para el próximo 29 de octubre en formatos de CD, vinilo y casete, pero hemos tenido acceso a este nuevo material con cierta anticipación. El grupo dio unos conciertos en los que presentó parte de este nuevo trabajo, el cual tiene una peculiaridad muy especial dentro del paradigma musical de VESPERO, pues su preclara y profusa abundancia de elementos de la World Music y el jazz-fusion lo llevan a ser su disco más atmosférico. Bien es verdad que desde los tiempos de “Shum-Shir” (2017), la gente de VESPERO ha estado muy interesada en insertar elementos fusionescos en su constante misión de reactivar el space-rock para el nuevo milenio, y además, aprendieron a meterse en la vanguardia jazz-progresiva en sus discos con el maestro español Ángel Ontalva, pero lo que sucede ahora es que el sonido grupal ha convertido lo que era hasta ahora un elemento entre otros en la zona medular del enfoque sonoro general. Hay varios ramalazos de aire fresco que hacen de “Sonĝo” un disco interesante en sus propios términos. Veamos ahora los detalles del repertorio aquí contenido.
 

El repertorio comienza con ‘Ne Enlitiĝu Ĉe La Maro’, una pieza que empieza con una atmósfera frontalmente lánguida y que, poco a poco, adopta una atmósfera envolvente de tenor lisérgico que ostenta una fastuosidad ensoñadora. A partir de aquí se abre camino a la emergencia de ‘Lebedivo’, un tema que permite a la banda explorar con una ambición más explícita el potencial colorido de la fusión contemporánea para gestar y desarrollar un cálido ejercicio de space-rock progresivo sobre un compás inusual. El equilibrio básico entre las capas de sintetizador y los ornamentos percusivos sostiene al equilibrio más global que opera en la perfectamente afiatada interconexión entre todos los instrumentos partícipes. Si el canto femenino en el primer tema del álbum era líricamente sereno, en este segundo tema adopta una actitud más exorcista. Ya para el último minuto y medio, el tema acoge una garra renovadora para instaurar un clímax contundente. ‘Le Papillon Ou Moi’ exhibe una especie de continuidad del talante evocador y el fragor fastuoso de la pieza precedente, aunque, en esta ocasión, se da una alternancia más sofisticada entre los pasajes más atmosféricos y los más ágiles. El motif ostenta aires orientales. Aquí hallamos uno de los solos de guitarra más hermosos de todo el álbum, así como unas de las orquestaciones de sintetizador más cautivadoras. Hemos tenidos dos momentos culminantes seguidos dentro del disco. Cuando llega el turno de ‘Cloudarias’, el ensamble ahonda en la dimensión folklórica de su propuesta sonora, apelando a algunos matices arábigos mientras el violín asume el rol protagónico dentro de la estructura grupal. El canto femenino oscila entre lo embrujador y lo ensoñador mientras la banda logra manejar la exuberancia reinante con cristalina delicadeza. ‘Soños No Meu Pelo’ profundiza sistemáticamente en la veta de la fusión folklórica para armar una hermosa e intrigante cruza de jazz-prog y space-rock. Lo que en  ‘Cloudarias’ fue una amable brisa primaveral que atravesaba un paisaje imponentemente luminoso, ‘Soños No Meu Pelo’ lo eleva una dimensión de sofisticación progresiva impulsada por un espectro multicolor que llena espacios por doquier a punta de puro vigor, sin hacerse nunca apabullante. El clímax intermedio ostenta un magnetismo particularmente embrujador, permitiéndose emanar algo de su fulgor al cuerpo central y a su reprise para la coda.
 
‘Myth Of Uqbar’ comienza estableciendo un sedoso viaje sonoro por el sendero del acid-folk en base a un delicado balance entre los retazos de guitarra, los repliegues de acordeón y los ornamentos de sintetizador, todo ello mientras las cuerdas étnicas y los tambores establecen un encuadre ensoñador. Para el último tercio, el habitual ensamble rockero le da una variación más arquitectónica a la permanente calidez que caracteriza al núcleo central del desarrollo temático. ‘Samaväya’ establece un vigor un poco más incrementado, aunque también pueda ser apreciada como una pieza prima hermana de la que le precedió. La gente de VESPERO absorbe influencias de los AGITATION FREE (primeros dos álbumes) y de HIDRIA SPACEFOLK mientras recibe también los ecos de su experiencia conjunta con el antes mencionado Ángel Ontalva. Hay unas vibraciones jazz-rockeras en el swing general de este ítem; mientras tanto, los solos de guitarra y de sintetizador que salen al frente en sus respectivos momentos impulsan un colorido ampuloso al asunto. La dupla de ‘Song Of Opaque’ y ‘Stymphalian Birds’ se encarga de finalizar el repertorio. El primero de estos temas mencionados ostenta una aureola crepuscular, bien aferrada a las vibraciones misteriosas que brotan de su foco central, algo que a veces llega a ponerse denso merced a la emergencia de varios ornamentos abstractos de sintetizador y desfogues distorsionados de violín. Por su parte, ‘Stymphalian Birds’, que dura poco más de 8 minutos y cuarto, tiene una primera sección signada por un candor relajado que emula el espíritu de los pasajes serenos que se hicieron presentes en varias de las piezas precedentes. El empleo del compas en 5/4 ayuda a crear matices sofisticados a partir del groove reinante, el cual va adoptando algunos recursos psicodélicos moderadamente musculares a lo largo del camino. Es a partir de ellos que se prepara el camino para una sección sustentada por un aumento mesurado de la energía expresionista efectiva, la misma que se instala sobre una ingeniería rítmica un poco más compleja. Todo termina con una retoma del tempo en %74 para la coda.

Todo esto fue “Sonĝo”, la nueva obra de los veteranos VESPERO que ya tienen 15 años de presencia en el mercado fonográfico con su particular manera de plantear una propuesta de space-rock progresivo. Tal como dijimos al inicio de la presente reseña, se trata de su obra más atmosférica y satinada hasta la fecha, instaurando así un nuevo punto de referencia para su vasto catálogo fonográfico: una banda sonora para un sueño de luces o un ensueño que nos abduce en medio de una tarde esplendorosa. Totalmente recomendable. 


Muestras de “Sonĝo”:
Lebedivo: https://music.vespero.ru/track/lebedivo
Samaväya: https://music.vespero.ru/track/samav-ya
Le Papillon Ou Moi [en vivo en el Massolit Club, Moscú, 21/5/21): https://www.youtube.com/watch?v=ixp_yfj4oD0
Soños No Meu Pelo [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=7ynKjca6tSw


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