Friday, February 23, 2024

Un paso adelante en el monumental trayecto Zeuhl del colectivo francés RHÙN



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El trayecto de música progresiva Zeuhl para el nuevo milenio sigue vigente gracias a la iniciativa y la creatividad de ensambles como el conjunto francés RHÙN, el cual ya se lució a mediados del pasado año 2023 con el disco “Tozïh” y ahora lo sigue haciendo con “Tozzos”, cuyo lanzamiento oficial está programado para el próximo 8 de marzo (dentro de muy pocos días). Al igual que ese disco que mencionamos antes, la publicación de “Tozzos” está en manos de Baboon Fish Label; de hecho, es una continuación conceptual de “Tozïh” en relación con una contemplación crítica del mundo que nos rodea donde la pobreza, el conflicto y la crueldad predominan hasta el punto de llevar a la especie humana a sus carencias vitales y morales más extremas. La alineación de RHÙN está conformada por Captain Flapattak [batería y canto], Retsim Käh [bajo y canto], Charlotte Pace [violín], Chfab Kaouenn [teclados y canto], Jean Bonëth [saxofones alto y barítono] y Ludal Le Chacal [voz principal y teclados]. Captain Flapattak compuso todos los temas salvo el penúltimo, cuya autoría corresponde a Raphaël Martin. El material contenido en “Tozzos” fue grabado en la École Paul Le Flem, en Servon-sur-Vilaine; los ulteriores procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Kevin Brosse y Christophne Menanteau, respectivamente. Adelantamos que este disco contiene un drenaje de mayor robustez sonora que su predecesor, preservando el gusto por la tensión rotunda y las texturas grandilocuentes que consignan la marca de la casa. Bueno, repasemos ahora los detalles del repertorio de “Tozzos”.

 
El repertorio de “Tozzos” comienza con ‘Xïem (Où Les Troubadours Nus Mitraillent Les Babouins Morveux)’, tema que dura 13 minutos y pico, siendo, de hecho, el más extenso de los cuatro que se contienen aquí. El pasaje inicial es ceremonioso, basándose en una confluencia entre el carácter envolvente de las sofisticadas líneas melódicas trazadas por la comunicón de violín y vientos y la exuberancia explícita de la batería. De esta manera, el motif central dispone de un espacio generoso para poder instalarse presurosamente, lo cual, a su vez, lleva a una presta disposición para la emergencia de recovecos temáticos que, mayormente, son guiados por los teclados; todavía no se llega a la frontera del tercer minuto y nos hallamos caminando sobre un puente de armazón gótico que, a su vez, nos transporta hacia una aureola misteriosa que no esconde los ribetes de siniestra inquietud que laten a flor de piel. Una vez que el ensamble entero retorna a la senda de la extroversión, el asunto se torna más denso que antes, siendo así que el fulgor multicolor que atraviesa a las interacciones instrumentales ostentan aires de suntuosa neurosis. Los ulteriores cánticos añaden matices fantasmagóricos a esa neurosis con el fin de gestar un proceso de festejos oscurantistas que se sitúan en un terreno intermedio entre los MAGMA de 1974-76 y los SHUB-NIGGURATH de 1986. Los aspectos belicosos son los que más se destacan dentro de la ingeniería musical diseñada para la segunda mitad de esta pieza: el festejo quiere ahora llegar a una cúspide climática amenazadora sin renunciar siquiera a un ápice de elegancia estructural. Se engarza a los últimos cánticos de este cénit de entrada el cántico que inicia el segundo tema del álbum: éste goza de un generoso espacio de expansión expresiva (dura 10 minutos) y responde al título de ‘Henc (J’aurai Voulu Tuer Le Vendeur De Jasmin)’. Llega pronto el momento de la focalización crucial del entramado de vientos, teclados y violín, el cual se entraga a la elaboración de una foresta sónica bastante solemne. ¿Se metió SUN RA en una misión de remodelación del paradigma Zeuhl heredado directamente de MAGMA y la gente de RHÙN se convirtió en el colectivo exorcista de tal remodelación? Podría decirse que sí, al menos hasta poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, pues es entonces que el grupo se arroja a un ejercicio de vitalismo extravagante en clave jazz-rockera dentro de un esquema avant-progresivo marcado por una jovialidad urgente. El epílogo en clave de jazz suave es un interesante recurso de variedad. 

‘Theusz Amstrad’ tiene una metralla inicial donde se combinan aires de batalla y subterfugios de danza ceremonial: aquí opera una vivacidad esplendorosa, una explosión de fulgor espiritual que se trasluce inequívocamente a través de las orquestaciones y el robusto encuadre de bajo, batería y teclados. Pero dicho fulgor está orientado hacia la exaltación de un fuego cósmico que no existe para calmar a las almas, sino para invitarles a ahogarse en su propia catarsis en busca de una posible reconstrucción impredecible. Algo inherentemente perturbador hay en los abstractos solos del sintetizador, mientras los ornamentos de saxofón apuntalan inmisercordemente a la absorbente musculatura donde se emplazan las delirantes intervenciones insteumentales. Se notan las conexiones con las líneas de trabajo de NEOM y LE GRAND SBAM. ‘Zöfm’ dura cerca de 8 ½ minutos y es el último tema del repertorio: su estrategia básica se enfoca en retomar varias de las pautas predominantes de los dos primeros temas del álbum, dándoles un vigor renovador. De hecho, se nota que hay una incandescencia incrementada en los pasajes neuróticos, lo cual obliga al bloque de instrumentistas a dialogar dentro de un encuadre más electrizante. Es como si se quisiera terminar el disco con la danza definitiva, la exaltación tras la cual no debe quedar nada... Pero llegamos a la frontera del quinto minuto con un inesperado viraje hacia una caverna lúgubre donde hay que moverse con una parsimonia crepuscular. La densidad de lo noctámbulo se materializa en una masa imponente que se va expandiendo con maciza altivez, motivando uan mezcla de pavor y exaltación con inescrutable elegancia. Y así termina todo. Como balance final, nos queda claro que la gente de RHÙN se ha vuelto a lucir con éste, su nuevo disco, lo cual hasta resulta natural al saber que se trata del fruto del mismo aluvión de inspiración musical que permitió la gestación de su brillante disco de laño pasado. El grupo ha necesitado menos de 40 minutos para dar rienda suelta a su gloria musical en este momento de su trayecto vigente: “Tozzos” es un monumental deleite que sirve de indicio muy claro de que la escena francesa sigue siendo una intensiva fuerza generadora de las propuestas más osadas dentro del polivalente discurso progresivo. ¡¡¡Totalmente recomendable este nuevo trabajo de RHÙN!!!
 
 
Muestras de “Tozzos”.-
Xïem (Où Les Troubadours Nus Mitraillent Les Babouins Morveux): https://rhunmusic.bandcamp.com/track/x-em-o-les-troubadours-nus-mitraillent-les-babouins-morveux
Theusz Amstrad: https://rhunmusic.bandcamp.com/track/theusz-amstrad

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