Saturday, March 02, 2024

Dedicado a SEMIRAMIS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy realizamos una retrospectiva de una banda italiana de niños prodigio del rock progresivo italiano de los 70s. Nos estamos refiriendo a SEMIRAMIS, quinteto conformado por Paolo Faenza [batería, vibráfono, otras percusiones y efectos de sonido], Marcello Reddavide [bajo, campanas tubulares y efectos de sonido], Giampiero Artegiani [guitarras clásica y acústica de 12 cuerdas, y sintetizador] Michele Zarrillo [guitarras eléctricas y acústicas, y voz] y Maurizio Zarrillo [pianos clásico y eléctrico, órgano Eminent, sintetizador, clavecín y sistro] y cuyo único álbum “Dedicato A Frazz” es uno de los más peculiares y alucinantes que se han hecho durante la primera generación del rock progresivo italiano. El nombre del grupo se dice Semíramis en español, y se corresponde a la legendaria reina asiria Sammuramat, cuya presencia trascendió hasta la comovisión religiosa de Egipto, Grecia y Roma para instalarse como figura mítica, específicamente, como diosa de la fertilidad y la belleza. ¿Y cómo surgió este grupo de inquietos jóvenes absortos en el ideal del rock artístico? Los orígenes de la banda datan del año 1970, cuando el teclista Maurizio Zarrillo unió fuerzas con dos primos, el bajista Marcello Reddavide y el baterista Memmo Pulvano, teniendo todos ellos 15 años de edad. Al año, se incorporó el vocalista Maurizio Macioce (quien se hacía llamar Maurizio Macos), pero en 1972 éste fue reemplazado por el hermando menor de Maurizio, Michele, quien también tenía mañana para la guitarra. Cuando se sumó Artegiani – otro adolescente talentoso que aportaba labores a las guitarras acústicas y el sintetizador – el ahora quinteto ya estaba preparado para tocar en varios festivales al aire libre. En uno de ellos compartieron cartel con luminarias como OSANNA y BANCO DEL MUTUO SOCCORSO; el baterista de este último grupo llegó a prestar su instrumento a Pulvano. El grupo llegó al año 1973 con el mismo Pulvano siendo reemplazado por Faenza, un aspecto muy relevante pues, además de ser muy creativo con la batería, su obsesión con el vibráfono permitió a SEMIRAMIS enriquecer aún más su espectro sonoro. Y bueno, ya el grupo contaba con suficientes composiciones propias para llenar un LP: sólo faltaba el contrato de grabación. “Dedicato A Frazz” es el nombre de ese disco (único disco) que el colectivo de SEMIRAMIS alcanzó a grabar merced al sello Trident. El productor fue Robert Cunningham. El pintor inglés Gordon Faggeter se encargó de hacer la peculiar y hermosa portada, además del diseño gráfico general. Se trata de un álbum conceptual que narra las peripecias y reflexiones del personaje titular (cuyo nombre se deriva de la unión de las iniciales de los apellidos de los cinco integrantes), un clown que explora todos los matices de la vida urbana y las actitudes de la gente de la calle, que parece ser noble pero, en realidad, esconde bajo sus máscaras de hipocresía sus egoísmos y crueldades, las que llevan al circo donde trabaja a una crisis sin solución. También se va desengañando del modo en que la gente no sabe apreciar las maravillas de la naturaleza, lo cual le hunde en una horrible depresión que le lleva a hacer un examen negativo de su propia condición humana, un sufrimiento que sólo puede acabar con el suicidio. Reddavide hizo las letras de todas las canciones, mientras que toda la música fue compuesta por Michele Zarrillo. Los arreglos y los efectos especiales ya fueron añadidos por todos los integrantes durante el proceso de grabación.


Bueno, vayamos a los detalles del repertorio de “Dedicato A Frazz”. Ocupando los 6 primeros minutos del disco, ‘La Bottega Del Rigattiere’ da el puntapié inicial a las cosas. El breve prólogo está dominando por unas capas y ornamentos de sintetizadores sobre los que se descarga una impetuosa llovizna de notas de vibráfono, siendo así que de este extraño entramado brotan las escalas iniciales de las guitarras acústicas para dar inicio a un motif folk-rockero con ribetes moderadamente pesados que se conecta con el paradigma de OSANNA, añadiéndose matices de PREMIATA FORNERIA MARCONI mientras la banda avanza hacia un segundo motif más ceremonioso donde predominan las vibraciones prog-sinfónicas. Tras este brillante tema de inicio llega el turno de ‘Luna Park’, canción destinada a explorar más a fondo esa combinación de vigor y delicadeza que se mostró anteriormente. Esta vez, las partes fuertes son más frenéticas al centrarse en un barroquismo vivaz bajo la guía dual de la primera guitarra y el piano. Tras un breve puente de inclinaciones jazzeras surge una sección cantada donde se encadenan sinfonismo y prog-folk; la ahora predominante calidez se explaya a sus anchas antes de que irrumpa el reprise del contundente motif inicial para el epílogo. Una mención especial debe ir para la labor de la guitarra, que exhibe algunas de sus virguerías más espectaculares de todo el álbum. ‘Un Zoo Di Vetro’ es la canción encargada de cerrar el lado A del disco y lo hace dando un paso más allá en el eclecticismo aventurero de la banda. Dura poco menos de 6 minutos, pero tiene el aliciente de tener una estructura más versátil que la canción que inició el álbum: crea la impresión de una minúscula obra de teatro con escenas diversas que se van sucediendo con un frenesí que casi raya con lo caótico. Una primera sección refleja una remodelación psicodélica de una danza palaciega renacentista con ribetes circenses, siendo así que unas notas sostenidas de los sintetizadores se conectan con una segunda sección en la que el grupo despliega una garra al estilo de IL BALLETTO DI BRONZO recargada con agitaciones siniestras y agresivas. El guitarreo Hendrixiano es fenomenal. La tercera sección es un despliegue de serenos climas pastorales marcados por la interconexión entre las dos guitarras acústicas y el vibráfono. Los comedidos ornamentos de este último se transforman en intrépidas emanaciones free form que se apoderan casi en exclusiva del clima misterioso que signa al epílogo (hay ciertos aportes tenues de sintetizador y percusión por allí).

‘Per Una Strada Affollata’ es la pieza que abre el lado B y lo hace recogiendo los ecos del dinamismo de la canción #2 del mismo modo que retoma la extravagancia sistemática de la canción #3, añadiendo refrescantes recursos de diversidad temática. Un motif inicial de inspiración barroca es transportado con aires juguetones y ornamentado por una ágil vivacidad rockera: lo que suena es como una idea perdida del primer álbum de BANCO DEL MUTUO SOCCORSO que ha sido remodelada por IL BALLETTO DI BRONZO. Una vez que todo se detiene de manera cortante, emerge un hermoso y ceremonioso solo de guitarra clásica donde lo introspectivo impone una atmósfera totalmente nueva. Una vez terminada ésta, el grupo regresa al barroquismo travieso filtrado a través de una rotunda acidez rockera, terminando todo con una neuróticamente rabiosa miniatura cantada. “Nel centro di un mondo lontano dal mondo in cui crede, crede! / È la paura che scorre nel sangue ma cade davanti palazzi. / Chiudendo la strada e battendo la porta di casa, casa!” La dupla de ‘Dietro Una Porta Di Carta’ y ‘Frazz’  se explaya en los ecos de fastuosidad y versátil dinamismo emanados de ‘Per Una Strada Affollata’ para hacer que lo sublime se retroalimente eficientemente. El primero de estos temas mencionados comienza con una primera sección marcada por un talante ceremonioso y calmo que se deja arropar por una ambientación razonablemente fastuosa. Su segunda sección se centra en una mezcla de heavy prog y sinfonismo que incluye algunos recursos psicodélicos. En cuanto a ‘Frazz’, se explaya a lo largo de una cuidadosa ilación de atmósferas diversas que van desde un barroquismo electrizante hacia una contemplación bucólica, pasando luego a una neurótica metralla pesada, para luego terminar con un clima sinfónico conmovedor‘Clown’ se encarga de cerrar el repertorio del álbum con expansiones de varios de los modismos estilísticos que se han delineado fehacientemente en la secuencia de las cuatro canciones precedentes. Un prólogo expectante anuncia la cercanía del destino fatal del protagonista, abriendo paso poco después a un cuerpo central muy vivaz cuyo aguerrido nervio se instala fluidamente sobre un compás inusual. El epílogo pastoral se deja envolver por una atmósfera grisácea muy afin al conexto funerario del momento. Las gentiles orquestaciones del sintetizador aportan una discreta calidez al enclave instrumental. “Le promesse a quel signore / Che disprezza un nano stanco, / Che truccato nel suo circo / Piange e cala giù il sipario. / Ultima luce su un pagliaccio, / Solo al centro di sé stesso.” La última nota simultáneamente tocada al sintetizador y al vibráfono es la misma con la que comenzó la primera canción del álbum: la idea de un círculo que se cierra dentro de su propia imaginería narrativa.


“Dedicato A Frazz” no fue un éxito de ventas precisamente, aunque SEMIRAMIS mantuvo una actividad productiva en actuaciones en vivo tanto en Roma como en ciudades cercanas. Cuando llegó el año 1974, el grupo pasó por una crisis seria que hizo que el bajista Toni Massarutto y el teclista Giulio Ferrarin reemplazaran a Raddavide y Maurizio Zarrillo, quienes dejaron la banda. La nueva alineación no duró mucho y el grupo terminó resignándose a su disolución antes de que el año 1974 llegase a su ecuador. Michele Zarrillo formó parte de unos IL ROVESCIO DELLA MEDAGLIA que también estaban en sus últimas caminatas, pero no por mucho tiempo. Faenza y Artegiani formaron el grupo pop CARILLON entre 1979 y 1981. Posteriormente, Michele Zarrillo y Giampiero Artegiani forjaron existosas carreras como cantautores y productores de otros artistas del pop; por fin les llegaron la fama y los galardones. Si bien parecía que todo esto era lo que el Dios Destino tenía reservado para la realidad de SEMIRAMIS, la cosa fue muy distinta desde hace algunos años. En efecto, en 2013, Faenza, Artegiani y Maurizio Zarrillo acordaron reformar la banda con músicos nuevos, cosa que se concretó efectivamente al año siguiente. Más aún, en el presente primer tercio del año 2024 ya hay un segundo disco de estudio de SEMIRAMIS en el mercado, pero dejamos esto aquí para hablar sobre ello en otra ocasión. Por ahora, nos limitamos a expresar nuestro agrado por que exista un disco tan excelso y lleno de creatividad como “Dedicato A Frazz”. Dedicamos esta retrospectiva in memoriam a Maurizio Zarrillo y Giampiero Artegiani, quienes nos dejaron el 11 de julio de 2017 y el 4 de febrero de 2019, respectivamente. Un agradecimiento eterno a ellos y a sus tres compañeros de primeras aventuras que aún están entre nosotros por habernos brindado una obra tan notable dentro del amplio panorama del rock progresivo italiano de primera generación. ¡Muy bien hecho, muchachos! ¡No es nada fácil hacer un disco destinado a ser legendario!... ¡¡Y encima, a la primera!!


Muestras de “Dedicato A Frazz”.-

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