Sunday, July 22, 2007

The Gourishankar : Prog Ruso espectacular


Siento que el prog sigue renovándose, en algunos casos en la periferia y en otros casos reciclando influencias y generando nuevos sonidos, nuevas sensasiones y nueva música. El crisol ahora incluye el Modern Rock, el Post Rock, El Neo Prog, el Clasic Prog, el Jazz, el Metal, el Gothic Rock e incluso la música árabe, turca, eslava y muchas otras vertientes, incluyendo el folk andino sudamericano, como es el caso de Flor de Loto.

Quiero compartir con ustedes mi entusiasmo con esta formidable banda rusa, The Gourishankar. Este trabajo, "2nd Hands", es justamente el sueño húmedo de todo aficionado al prog: un adecuado sentido melódico, virtuosismo instrumental, un sonido que combina lo clásico con lo moderno, el prog con el neoprog, pero no descarta influencias de casi ningún estilo, incluyendo el techno, el metal, e incluso he sentido algunos compases donde los ritmos me parecieron quasitropicales. Aunque el disco es redondo por donde se lo vea, hay tres temas que quiero destacar :

moon7 (11:10)

Enpieza con una voz siniestra hablando en lo que parece ruso y luego con una intro casi metálica, antes de lanzar unas bellas lineas melódicas en un límpido sintetizador. Los temas y los ritmos cambian constantemente. Un espectacular inicio para este disco.

syx (11:08)

El sexto tema se llama simplemente syx, y empieza con un delicado tema en violines en pizzicato y una orquesta de cuerdas antes de empezar lo que será el tema principal el cual es tocado por las cuerdas, el sintetizador y la guitarra. Ls cambios son constantes, y me parece escuchar reminiscencias de medio mundo prog, incluyendo a Marillion. Muy, pero muy sinfónico. Tiene incluso una sección donde me parece que coquetean con el mambo o con ritmos cubanos. Un tremendo tema.

marvelous choice (18:16)

Este es el último tema del disco, y es un verdadero tour de force, que recorre todas las sendas del prog. Empieza con un sonido muy a lo techno, para luego pasar a una sección que para mi suena mucho a IQ, usando sintetizadores digitales. Continuan con un hermoso tema con pianos antes de empezar a cantar ( cantan en inglés ).

Hacia la mitad de la canción empieza el climax: partes rápidas de tremenda virtuosidad, especialemnte en los sintetizadores. Aqui los sintetizadores y los ritmos cambiantes son espectaculares, y muy bombásticos. La influencia de Emerson y Tarkus estallan alrededor del minuto 10 - 10 y medio con Hammonds y sintetizadores analógicos.
Los últimos minutos son tambien muy buenos y culminan con una parte suave llena de voces étnicas y sonoridades que crean un ambiente muy abierto, y exótico. Mi tema favorito en este disco.

The Gourishankar "2nd Hands" ( 2007 ): 5 puntos sobre 5. Para mi, lo mejorcito del 2007 hasta el momento.

Ahh, me olvidé de mencionar que el arte del cd tambien es muy bueno.



http://www.gourishankar.com/

2 comments:

  1. Habrá que checarlo. Es un buen punto del prog. Es universal, y en cualquier parte del mundo puede haber calidad, sin dejar de ponerle su sello regional según de donde salga.

    Además acá un servidor tiene raíces rusas, y no he conocido a ninguna banda rusa que realmente valga. Habrá que echarle un ojo.

    Saludos

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  2. HOLA AMIGOS PROGRESIVOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

    Hace unos pocos días me he dado cuenta de que Joal paiva, un gran amigo y colega de manías progresivas limeño-residente es primo del jefe de este blog Autopoietican. Él me informó sobre la existencia de esta reseña del disco “2nd Hands” de The Gourishankar, el cual es un aporte suyo. La acabo de leer y es muy minuciosa, acertada en sus descripciones y coherente en sus valoraciones.

    Lejos de competir con esta reseña, pero buscando complementarlo de alguna manera, aquí transcribo una que yo mismo publiqué en agosto del año pasado (¡hace ya casi 12 meses!) en la Caja de Música. Justamente conocí a este grupo por el mismo Joal, y mi experiencia melómana personal se condijo con su entusiasmo.

    Vayamos ahora a la reseña que estoy mencionando.-

    “El grupo ruso THE GOURISHANKAR ha logrado con su disco “2nd Hands” (su debut oficial tras un par de demos que editaron de forma independiente) concretar una obra progresiva que habrá de ser tomada muy en cuenta en los rankings de este año. El material contenido en este disco es muy enérgico y ameno, logrando una combinación de sinfonismo moderno, prog metal, neo-prog, psicodelia de tipo PORCUPINE TREE/RIVERSIDE y elementos fusionescos, una combinación que explota muy bien los diversos motivos contenidos en los temas. Esto se patentiza claramente desde el primer tema, ‘Moon7’ el mismo que ocupa los primeros once minutos del disco. Parece mentira cuán fluidamente se engarzan las sucesivas secciones que articulan el desarrollo de esta tremenda pieza instrumental: ritmos sostenidos con contundencia, guitarras guerreras cuyos riffs y fraseos oscilan entre lo duro y lo jazzeado, teclados que alternan evocaciones de sonidos casi emersonianos con otras de vertiente Nolan. La introducción del hermoso pasaje de violín, pletórico de emotiva candidez, deja paso a otra sección étnica de raigambre aflamencada sostenida sobre un loop rítmico, y así concluye el tema. Ha sido un hermoso viaje de entrada al mundo musical de THE GOURISHANKAR. El final con loop tiene sentido con la sección inicial del segundo tema, ‘Endless Drama’, que también comienza con un ritmo computarizado.

    ‘Endless Drama’ no tarda en absorber una nueva manifestación del boato sonoro estándar que el grupo imprime a sus composiciones. El dinámico manejo de los cambios de motivo y ritmo provee de una sólida fluidez a la pieza a lo largo de su desarrollo: me suena como una cruza del ARENA contemporáneo con SATELLITE y con GLASS HAMMER, incluyendo ciertos elementos rayanos en lo prog-metalero. Menos extenso y un poco menos complejo es el tercer tema, ‘Queer Forest’, aunque no por ello antagonista de la aureola de sofisticación que The Gourishankar ha convertido en su impronta – con un swing que nos puede recordar a un híbrido de ENCHANT y PT, ‘Queer Forest’ incorpora una fresca brisa al despliegue sonoro de lo que va del disco, arrastrando a su vez el sendero estilístico trazado desde el primer segundo. ‘Take a Cake’ es un hermoso interludio de piano, ornamentado oportunamente con una viola que dibuja trazos elegantemente tenues. Este interludio abre la puerta a la lírica melancolía desplegada en la balada neo ‘The Inexpressible Chagrin’, la cual exhibe una sonoridad etérea muy acorde con lo que hace SATELLITE en sus momentos más introspectivos. Si el tercer tema brindaba una brisa fresca, éste ofrece un momento de reposo romántico, una sensación que se trasluce más marcadamente cuando entra a tallar el solo de saxo soprano.

    De los tres últimos temas del repertorio, dos son los más largos del disco y el otro dura más de 8 ½ minutos. El excelente instrumental ‘Syx’, con su espacio de 11 minutos, nos devuelve al despliegue de diversos recursos que ya había sido exitosamente plasmado en el tema de entrada. Esta vez tenemos la salvedad de que el factor jazz-rock está un poco más realzado, lo cual ayuda a la creación de una mayor intensidad en el boato progresivo que se va desplegando a medida que los motivos avanzan y se suceden unos a otros. Las intervenciones de los invitados en flauta y violín son bien aprovechadas por el ensamble a la hora de destacar las melodías principales. ‘…End’ no es el tema final, sino el penúltimo – una vez más, el grupo decide asentarse en suelo neo, además apoyado sobre una base rítmica computarizada y cortinas de sintetizador que proponen bases para los despliegues de los solos de teclado y guitarra que van emergiendo con el transcurso de la pieza. El ambiente y el compás son virtualmente fermentes, siendo así que las suaves variaciones en algunas cadencias permiten meter algo de sorpresa a un tema que apuesta por la recurrencia. En fin, los últimos 18 minutos del disco están ocupados por ‘Marvelous Choice’, un tema que reitera las tendencias de ‘Moon7’ y ‘Syx’, especialmente en lo que se refiere a la riqueza lírica, aunque con una dosis algo menor de energía. Esto no quiere decir que no exista espacio para momentos explosivos: vaya si los hay, aunque en esta ocasión es en el departamento de teclados y no tanto en las guitarras donde se carga con el peso de estos momentos. Más bien, Agranson aprovecha para verter algunos solos que tiene más que ver con el jazz-rock melódico que con el frenesí hard o con e gancho del neo. Los últimos minutos están ocupados por efectos cósmicos de teclado, cerrando así un disco pletórico de colorido y complejidad, bien guiados a través de ejecuciones dinámicas y arreglos inteligentes.”

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