Saturday, April 23, 2011

PRESTO BALLET expande los límites y lugares del progresivo sinfónico










HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión trames a colación al quinteto estadounidense PRESTO BALLET, grupo formado en el año 2005 por el guitarrista/teclista Kurdt Vanderhoof, quien hasta entonces tenía como foco central de su labor musical al grupo de heavy metal llamado METAL CHURCH. Hace poco menos de dos años que este grupo se separó, pero PRESTO BALLET continúa activo, y de hecho, acaba de lanzar al mercado su tercer disco de estudio “Invisible Places”. Desde las huellas sonoras plasmadas en el disco debut “Peace Amomg The Ruins” y el siguiente “The Lost Art Of Time Travel”, PRESTO BALLET mostraba una devoción por los legados sinfónicos de YES, KANSAS y ELP, además de referencias al AOR estadounidense. En sus inicios, PRESTO BALLET operaba como un grupo tributo a YES y KANSAS, pero a seis años de su creación se puede decir que PRESTO BALLET sabe manejar algo propio dentro del actual estado de cosas en el género progresivo. Pues bien, “Invisible Places” re-confirma todo esto con un nuevo repertorio lleno de ideas musicales atractivas y efectivas, además de mucha garra rockera en medio de la sofisticación esencial y necesaria dentro de un esquema sonoro que se precia realmente de ser progresivo. La formación que toca en este álbum tiene a Vandehoof como único miembro en común respecto a la que grabó el disco anterior; en el caso del nuevo vocalista Ronny Munroe, cabe notar que tiene un registro similar al de Geoff Tate (QUEENSRYCHE).

‘Between The Lines’ abre el disco con una actitud bombástica donde el esplendor de las más explosivas expresiones del KANSAS y YES clásicos se combinan con la agilidad cálida de unos STYX pre-80erosy unos JOURNEY pre-Steve Perry. La muscular solidez del baterista permite que los contundentes guitarreos puedan asentarse a sus anchas de manera fluida: por su parte, las intervenciones de los teclados se dividen entre completar la fuerza rockera (en el órgano Hammond) y explorar sonoridades etéreas de cariz netamente sinfónico (en los sintetizadores). El disco sigue con ‘The Puzzle’, pieza que desarrolla mayores dosis de glamur progresivo en tanto que el lirismo inherente al motivo central está minuciosamente explotado y los teclados asumen un rol más protagónico: el solo de sintetizador y las entusiastas escalas de piano que se imponen durante el último minuto y medio posibilitan un epílogo convenientemente majestuoso. Hay en esta canción muchas afinidades con SPOCK’S BEARD (el de su valiosa etapa con Neal Morse como líder) y K2, y lo mismo vale para la canción que sigue a continuación, ‘Sundancer’, la cual lleva el boato sinfónico a un nivel más alto de sofisticación musical. La variedad de ambientes y matices es más notoria, así como los sorprendentes usos de compases inusuales ensartados entre los pasajes asentados en 4/4. La cuarta canción es la primera del álbum en durar más de 10 minutos, pocos segundos por encima de los 12, para ser más exactos. ‘Of Grand Design’ es su título, y tiene un engañoso comienzo reposado marcado por sonidos ambientales agrestes y flotantes arpegios de guitarra acústica, pero pronto el ensamble se implica en un desenvolvimiento sonoro potente, aunque esta vez se usa para desarrollar melodías evocativas y atmósferas ceremoniosas, logrando así gestar no tanto una suite sino una extensa semi-balada sinfónica. El empleo de una calculada gama de adornos melódicos (que pueden tal vez sonar un poco inspirados en ciertas sonoridades que RICK WAKEMAN utilizó en su “No Earthly Connection”) y algunos breves interludios más veloces permite a ‘Of Grand Design’ mantener un interés musical consistentemente. ‘One Perfect Moment’ entra tallar acto seguido para reinstaurar una estilizada polenta rockera muy semejante a la que anteriormente había signado el primer tema ‘Between The Lines’, aunque cabe notar que la complejidad formal del interludio instrumental (muy a lo KANSAS) le acerca más a las canciones 2 y 3. ‘All In All’ no supone un cambio muy significativo en el transcurso de las cosas: de muchas maneras condensa los espíritus centrales de las 3 primeras canciones, más un breve interludio lánguido que establece nexos con el aura reflexiva de la cuarta canción. ‘No End To Begin’, la otra canción de largo aliento, se encarga de cerrar el disco. Su espacio de casi 12 ½ minutos le permite explorar el atractivo de los motivos melódicos y atmósferas estilizadas con un peculiar empeño: los recursos de expansión para los pasajes dirigidos por la guitarra acústica o por el piano permiten al grupo explayarse en su faceta más contemplativa, pero a diferencia de la otra pieza larga, ésta otorga un lugar relevante a ambientes cálidos y optimistas, a veces marcados por una exquisita polenta rockera, otras veces marcados por una delicadeza sinfónica a lo YES/STARCASTLE.

Con “Invisible¨Places” demuestra PRESTO BALLET ser una banda de genuino interés para todos los fans y coleccionistas progresivos del mundo que eternamente añoran la etapa dorada de la vertiente sinfónica. Ellos mismos verán en este grupo a un ensamble que puede insuflarle una vitalidad renovada a esta modalidad de trabajo y creación musical.

Muestras de “Invisible Places”.-
Sundancer: http://www.youtube.com/watch?v=Usk2H5AjDTA
No end to begin: http://www.youtube.com/watch?v=a_NG1BluHKA

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