Sunday, June 10, 2018

El mito de Sísifo en el cosmos avant-progresivo de los RIVENDEL




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy hablamos de la banda española de rock progresivo llamada RIVENDEL, cuyo origen en Donostia (San Sebastián) se remonta hacia el año 1985, nada más y nada menos. Con más de cuatro décadas de existencia y una trayectoria llena de varios periodos de dificultades para encontrar apoyo adecuado en el negocio musical más un tiempo de hiato, la actual formación de RIVENDEL se luce a lo grande con su cuarto disco de estudio oficial: “Sisyfos”. Este ítem fue publicado por el sello Lednevir Records a inicios del pasado mes de abril. La formación de RIVENDEL responsable de gestar y grabar el material de este disco consiste en Toño Cruz [guitarras], José Mari Aguirrezabala [bajo y EWI], Xabi Martínez [batería y percusión] y Óscar Bello [mellotrón, organo, pianos y sintetizadores]. La hermosa portada que extiende visualmente el concepto del álbum estuvo a cargo de Ángel Ontalva, quien, además de ser un excelso artista gráfico, es también una figura con nombre propio en la vanguardia progresiva española e internacional (OCTOBER EQUUS, OFIR y otros proyectos varios): el dibujo de la portada tiene el título Sísifo en mitad de la montaña y estuvo hecho con técnica mixta. Pero, primero, hagamos un poco de historia: RIVENDEL es una banda formada en Donostia-San Sebastián en el año 1985 que recién pudo en el año 1990 tener su debut fonográfico con el disco “Manifesto” cuando el grupo constaba del cuarteto de Toño Cruz (a las guitarras), Oscar Belío (teclados y canto), Jose Mari Aguirrezabala (bajo y flautas) y Mikel Torés (batería). La línea de trabajo originaria del grupo iba por un sinfonismo ecléctico que se enlazaba tanto con los aires frescos de la así denominada tendencia neo-progresiva con los aspectos más densos de las tradiciones de KING CRIMSON y VAN DER GRAAF GENERATOR. Un segundo disco se hizo en el año 1996 bajo el título de “The Meaning” y, poco después, el grupo decidió tomarse un tiempo de descanso. El hiato sirvió para que el trío nuclear de Cruz, Belío y Aguirrezabala resucitara como un ave fénix con plumaje radicalmente nuevo: el disco “DHD”, que data del año 2015, brindaba un híbrido avant-progresivo donde confluían RIO, psicodelia, Zeuhl y jazz-rock de tendencia free, lo cual inspiraba al grupo a darle un nuevo realce a los imperecederos factores Crimsonianos que ostenta aún con genuino orgullo dentro de su enclave estético. Ahora fungiendo como cuarteto tras el ingreso oficial del baterista Martínez, “Sisyfos” nos muestra una sesuda labor de reforzamiento y ahondamiento en la línea de trabajo organizada para este periodo post-transfiguración de RIVENDEL. Vayamos ahora a los detalles de su repertorio, ¿vale? 



El disco se abre y se cierra con las dos canciones más extensas del repertorio: ‘El Paso De la Laguna Estigia’, que dura casi 12 ¼ minutos, y ‘Sísifo Y La Roca’, que dura casi 12 ¾ minutos. Comenzamos nuestro repaso de este disco con ‘El Paso De la Laguna Estigia’, pieza que comienza con aires sigilosos y ribetes relativamente etéreos desde los cuales se va elaborando un perspicaz crescendo, el mismo que se focaliza una envolvente argucia de abierto tenor psicodélico donde la búsqueda es la norma. Dentro de una refrescante remodelación que el grupo saca de sí mismo, los aires de los KING CRIMSON de la etapa 73-4, los primeros GURU GURU y los PINK FLOYD de la etapa 69-71 son fáciles de detectar en este persistente juego de tanteos fluidos, un tanteo oblicuamente cósmico e inquietamente aleatorio. Notamos ciertos aires orientales en algunos fraseos de la guitarra así como en varios ornamentos de los teclados. El breve interludio ‘Sísifo Y Merope I’ consiste en un ejercicio otoñal de aires contemplativos centrados en los serenos acordes de la guitarra mientras el bajo acentúa algunas vibraciones del desarrollo temático y el mellotrón emite algunas capas cautivadoramente distantes. De este modo, se abren las puertas para el arribo de ‘Los Juegos Ístmicos’, pieza caracterizada por un ágil juego de desarrollos disonantes guiados por el órgano sobre una base rítmica orientada hacia el terreno del avant-jazz con matices progresivos. Por su parte, la guitarra desarrolla unos aristocráticamente delirantes solos que edifican un puente conector entre el paradigma de Robert Fripp y el modelo de Mark Wingfield. Lo que suena aquí es como si un jam perdido de los KING CRIMSON de la primera mitad de los 60s ubiese sido recuperada y reformada por MIRIODOR mientras Pat Mastelotto reemplazaba al baterista enfermo de gripe. Es una pieza genuinamente intensa pero que no ostenta su mortífero fulgor de una manera absolutista, sino que solo lo anuncia con un refinadamente estratégico comedimiento mientras dicho mortífero fulgor se va dejando mostrar. 


  

‘Sísifo Y Merope II’ vuelve a mostrarnos la aureola contemplativa de la miniatura precedente, lo cual cumple con preparar el terreno para la inminente instauración de ‘Ensalada Griega’. Este tema comienza dando la impresión de que procura darle una renovadora vitalidad luminosa a la ingeniería sonora de la banda por vía del empleo inicial de un groove coqueto y juguetón. Mas los perturbadores detalles que se plasman tanto en el tortuoso acrecentamiento de los diversos motifs y las complejas variantes rítmicas que se van reestructurando a lo largo del camino nos indican claramente que este vitalismo apunta mayormente a una ampliación de los ecos dramáticos que vamos encontrando de forma consistente en el repertorio de este disco. Aquí tenemos, sin duda, un cénit importante del disco debido a la imponente fastuosidad que se concentra en esta pieza. A veces nos ha hecho recordar a los PRESENT de los dos primeros discos y a los UNIVERS ZÉRO de la etapa 79-81. Con la dupla de Sísifo En Estigia’ y ‘La Ira De Zeus’, el grupo se dispone a seguir adelante con sus osadas y aventureras exploraciones progresivas en busca de nuevos matices y flamantes recovecos, y, de hecho, no hay dos piezas más contrastantes entre sí que estas dos. Embebido en una absorbente aura de misterio y ocultación, Sísifo En Estigia’ despliega una serie de capas, entramados y andamios sonoros que revelan un etéreo hálito otoñal donde la sutileza impone su indeterminada cadencia. Esta indeterminación no implica carencia de foco sino más bien una apertura de predios expresivos donde cada nota y cada partícula atmosférica cae sobre el lienzo musical en curso al modo de un plácido dripping. Eso sí, que conste que la placidez está en la ingeniería sónica pautada para la ocasión, no en el entorno, el cual porta una tensión latente. ‘La Ira De Zeus’, por su parte, suelta esa tensión en una furibunda serie de soflamas bárbaras y airadas donde el bloque grupal halla su enfoque común en el encuadre armado entre los robustos guitarreos y las frenéticas cadencias de la batería. Gestando un equilibrio perfecto entre el rock-in-opposition al estilo de PRESENT y el jazz-rock contemporáneo en su facera más áspera, el cuarteto hace lucir su dimensión más decididamente muscular. Dura 3 ½ minutos pero tiene nervio y polenta para el doble de tiempo.


  

Bueno, al final tiene que llegar el turno postrero de ‘Sísifo Y La Roca’, pieza abiertamente marcada por la densidad y el tenebrismo bajo un clima de ominoso y sombrío dramatismo. He aquí el momento en que el magnífico hijo de Eolo y Enareta ha de afrontar su castigo eterno y el grupo se dispone a retratar musicalmente esta fatalidad de esfuerzo inane por medio de la instauración de una atmósfera pesada donde lo lúgubre se convierte en una especie de tormenta emocional rebosante de nervio. ¿Será tal vez el nervio del orgullo rebelde que el protagonista castigado es capaz de preservar en su espíritu mientras su cuerpo se desgasta poco a poco cargando la roca una y otra vez? Podría ser eso, pues notamos más altivez que lamento en la espiritualidad que plasman los solos de guitarra que van emergiendo a lo largo del camino. Mientras la dupla rítmica señala la parsimonia obligada del redundante castigo, las atmósferas y ornamentos de los teclados rubrican el paisaje olímpico con tortuosos y escabrosos colores. La deconstructiva impetuosidad que se explaya en el último minuto dicta el encuentro entre la altivez y la rabia. ¡Un gran final de disco! En realidad, todo el conjunto de “Sisyfos” irradia una magnifica grandilocuencia y por ello deja muy bien parado a los RIVENDEL. De lo mejor que está dando la Península Ibérica a la escena progresiva mundial: dentro del cosmos avant-progresivo de RIVENDEL, la leyenda de Sísifo se erige en ígnea realidad. 



Muestras de “Sisyfos”.-
Sísifo Y La Roca: https://rivendel.bandcamp.com/track/s-sifo-y-la-roca-sisyphus-and-the-rock

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