Thursday, November 02, 2023

RESIDUOS MENTALES: una dicha para la nueva generación del rock progresivo heleno


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar el nuevo disco de RESIDUOS MENTALES, un proyecto griego de música progresiva que está conformado por Stratos Morianos [pianos y sintetizadores] y Alexandros Mantas [guitarras, bajo y flauta]. El disco en cuestión se titula “A Temporary State Of Bliss” y salió al mercado el pasado 27 de octubre por vía de lsello BOO Records. Formado en el año 2012, RESIDUOS MENTALES ya tiene un disco anterior en su haber, el mismo que se titula “Introspection” y data de agosto del año 2018. En el disco que ahora reseñamos, colabora a la batería y las percusiones Yannis Iliakis, alguien a quien conocemos de CICCADA. Este nuevo material de RESIDUOS MENTALES fue grabado con Dimitris Radis operando como ingeniero de sonido. La ulterior labor de mezcla estuvo a cargo conjunto del propio Radis y de Vangelis Sapanakakis (también productores), mientras que la masterización fue realizada por Apostolos Siopis. El diseño artístico es de la autoría de Alexandra Kipourgo. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “A Temporary State Of Bliss”.
 

‘The Stuff Of Dreams’ abre el disco con gran esplendor, siendo, además, la pieza más extensa del álbum con sus 17 minutos de duración. El prólogo consiste en una serie de capas cósmicas de sintetizador que no tarda mucho en abrir camino posteriormente a una orquestación progresiva cuyas vibraciones sinfónicas se sitúan a medio camino entre lo Yessiano y lo Genesiano; mientras tanto las escalas de la guitarra le dan un asidero firme a esta suntuosa atmósfera. Poco después de pasada la frontera del tercer minuto, se asiente el primer cuerpo central, la cual se explaya en una cálida claridad melódica sobre un ágil tempo en 7/8, estando la guitarra y la flauta alternándose en la guía melódica. Un poco más adelante, otro motif emerge para remodelar todo con una dosis acrecentada de fastuosidad sinfónica, siendo los teclados quienes ocupan un lugar ostensiblemente prioritario en la ingeniería melódica. Estando el asunto ya más cercano al paradigma de los CAMEL de los cuatro primeros discos, el ensamble empieza a asentar afinidades con bandas como ECLAT y PHOG. Poco antes de atravesar la frontera del décimo minuto, la pieza da un viraje hacia lo sombrío con un talante tan señorial como altivo, estableciendo nexos simultáneos con GOBLIN y ÄNGLAGÅRD. Más adelante, el tema se enfila hacia lo que parece un ejercicio de languidez introspectiva a lo PINK FLOYD, pero, en realidad, se trata de un puente hacia una ágil sección de tenor Cameliano, y es aquí donde la guitarra da rienda suelta a sus recursos expresivos más gráciles mientras la dupla rítmica se mantiene firme en los cimientos del motif. Así las cosas, esta ambiciosa pieza termina con un aura alegre, hasta festiva. Gran punto de partida para un álbum que todavía tiene más que dar. Con un espacio de poco más de 5 ½ minutos, ‘The Missing Part’, el segundo tema del repertorio, es el más breve del mismo. Se centra en una espiritualidad serena que comienza su trayecto bajo una atmósfera introspectiva y luego, mientras el cuerpo central va expandiendo su bien trazado paisaje melódico, adquiere una luminosidad opulenta. La magnificencia en curso se ve eficazmente realzada por el encanto propio del esquema compositivo creado para la ocasión. 


A Series Of Self-Correcting Errors’ comienza con unas escalas de guitarras clásica y acústica cuyas leves disonancias van, de a pacos, adquieren un tono un tanto amenazador merced a las irrupciones entrecortadas de orquestaciones de teclados. Una vez que éstos imponen su predominio dentro del bloque sonoro, la pieza adquiere una prestancia poderosa que se deja llevar por su aguerrida mezcla de jazz-rock y prog con tintes avant-garde. Básicamente, lo que suena en este momento es una explosiva remodelación múltiple de lo que hicieron ISILDURS BANE en su etapa 1992-2001 y THE TANGENT en sus primeros discos, con la adición de algunos toques extraídos de lo que los inolvidables A TRIGGERING MYTH hicieron en sus dos últimas obras. Tras esta explosiva sección, arriba otra más calmada en la que el ensamble explora el aspecto más evocativo del lenguaje prog-sinfónico estandarizado, pero este momento es sólo un remanso temporal antes de que vuelva a surgir el fragor rockero. Para esta segunda ocasión, las vibraciones están más propiamente suscritas al paradigma Yessiano, especialmente en lo referente a los solos de teclados que van surgiendo a lo largo del camino. El sendero está trazado para que termine con un boato contundente y tremendamente asertivo. Posiblemente se trate del cénit decisivo del álbum. Los últimos 9 minutos y pico del disco están ocupados por ‘Impending Catastrophe’. Tras un prólogo cauteloso, el cuerpo central emerge con un impulso bien focalizado sobre un groove razonablemente sofisticado. El ensamble está totalmente dispuesto a seguir explorando su facera más muscular, llegando casi a coquetear con el prog-metal. Para una siguiente sección, las cosas se calman un poco y el ensamble regresa a la exploración de vías sinfónicas más gentiles, creando un camino intermedio entre GENESIS y THE ENID, siendo así que todavía se nota la presencia de la musculatura precedente en algunos parajes estratégicos. El piano asienta el primer tramo de la sección epilogar, la cual se deja arropar por una orquestación mágicamente palaciega. Todo esto fue lo que salió desde los cuarteles de RESIDUOS MENTALES como segunda obra fonográfica: “A Temporary State Of Bliss” es un disco totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo. De hecho, se recomienda desde este humilde blog la exploración de todos los discos que la gente de RESIDUOS MENTALES tiene en su haber hasta ahora.


Muestras de “A Temporary State Of Bliss”.-

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