Friday, June 24, 2016

VAULTS OF ZIN: música de las cavernas de la vanguardia estadounidense


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la grata ocasión de presentar al muy peculiar e ingenioso grupo estadounidense VAULTS OF ZIN, cultor de una propuesta robustamente ecléctica donde confluyen avant-metal, rock-in-opposition de tradición francófona, Zeuhl, oscurantismo Crimsoniano y vigor de tenor stoner: de hecho, todo esto se traduce en una de las más tenebrosas y apabullantes propuestas del rock artístico que hemos disfrutado en bastante tiempo. Este cuarteto asentado en la localidad texana de Denton está conformado por Rob Buttrum [batería], Greg Dixon [guitarra y violín eléctrico], Shane Hutchinson [bajo y voz] y Stephen Lucas [sintetizador]. Tanto el nombre de la banda como el título de este segundo disco revelan un interés por la literatura fantástica de H. P. Lovecraft: Kadath es el nombre de la inmensa ciudad escalonada donde habitan los Grandes Dioses, mientras que los Pasadizos de Zin es el nombre de una inmensa caverna en el mundo inferior, situada cerca del cementerio de los gigantescos gugs. Es un hecho que “Kadath” – el segundo disco de VAULTS OF ZIN tras el disco homónimo del año 2011 – está llamando mucho la atención en las redes virtuales de difusión del género progresivo alrededor del mundo desde su publicación en la segunda mitad del pasado mes de marzo, dos años después de sus sesiones de grabación. Dicho sea de paso, también se publica en formato de casete. Tomemos un poco de aire, relajémonos en silencio por un minuto… e inspeccionemos los horados y grutas musicales que se encapsulan en este trabajo. 



Ocupando los primeros 13 ½ minutos de “Kadath”, ‘Amduat’ nos muestra una increíble tormenta musical cuyos implacables filos de aguerrida furia expresan una ostentosa confluencia de PRESENT, los paradigmas de MAUDLIN OF THE WELL, SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM y THE PAX CECILIA, la nueva escuela Zeuhl francoparlante (UNIT WAIL, RHÙN) y el modelo jazz-avant-metalero de CARTEL CARNAGE. El desarrollo de las ilaciones multi-temáticas está diseñado para mostrar la versión más descarnada de los temores y ansiedades más oscuras del hombre moderno, perdido en un mundo cuya faz cruel no es sino la cosecha de su propia siembre. Con el sonido rotundamente distorsionado del bajo y la fiereza cuasi-cósmica de los teclados, podemos advertir que el modus operandi del grupo también tiene ciertas confluencias con el modelo avant-progresivo japonés – estamos pensando específicamente en HAPPY FAMILY, DAIMONJI y KOENJIHYAKKEI. Con una furia más controlada pero igualmente genuina desde sus entrañas más torturadas, ‘Mons Atanua’ permite a la banda explorar más a fondo los rincones abstractos de su electrizante propuesta musical; de hecho, los sonidos de órgano emitidos por el teclado se hacen notar más en medio de las dos columnas majestuosamente impetuosas que construyen respectivamente los guitarreos y la dupla rítmica. Esto quiere decir que, a fin de cuentas, algunos recursos de retorcido sinfonismo entran a tallar dentro del entramado sonoro, aunque sin duda los aires de familia con la vanguardia progresiva japonesa antes mencionada siguen forjando el enfoque central de esta pieza. ‘Anasazi’ vuelve de lleno a la línea de trabajo del primer tema en estado puro, pero esta vez con menos ambiciones expansivas, pues apenas se acerca a los 3 ½ minutos de duración. Neurosis extrema y vitalismo llamativo se conjugan en un despliegue de esplendor torturado. ‘Lankotan’ despliega un acercamiento más sistemático al legado de UNIVERS ZERO, aunque con ese matiz filudamente punzante que le acerca al antes mencionado modelo del avant-prog japonés.

Tras este perpetuo clímax oscurantista con sistemático ribetes infernales que se exhibe en la primera mitad del álbum emerge una pieza diseñada para ocupar toda la otra mitad: nos estamos refiriendo a ‘Moongate / Heart Girth With A Serpent’. Ocupando el maratónico espacio de 22 minutos, esta pieza desarrolla los matices más eclécticos del mundo musical de VAULTS OF ZIN. Si se mantiene persistente la presencia de todas las referencias estilísticas que impactaron en la inspiración para el repertorio precedente, también advertimos aquí una ampliación aventurera y osada de otros recursos que provienen tanto del kraut guitarra-céntrico (GURU GURU, AGITATION FREE) como del post-rock, además de algunos rudimentos densamente tensos tan propios del KING CRIMSON de la etapa 73-74. Su pasaje inicial es majestuosamente arquitectónico, como si evocara la inteligencia mórbida de un monarca monstruoso, mientras el siguiente se expande en un swing más libre, coqueteando con los parajes más profundos de una árida estepa cubierta por una neblina infernal. A medio camino entre la engañosa languidez y la deconstrucción, la fuerza vital del grupo apuesta por lo tenue y lo atmosférico en la frontera del décimo primer minuto, lo cual – descubriremos después – otorga un momento de densa introspección para recargar baterías y gestar una ulterior arremetida de demencia espantada que no puede dejar de torturarse con su propia oscuridad infernal. Por lo pronto, esta colisión de KING CRIMSON, UNIVERS ZERO y GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR llega al punto de germinar una ambientación incierta elaborada con sobria creatividad… y eso que hablar de algo sobrio en este contexto musical puede sonar un poco incongruente. Cuando los últimos golpes completan el tanático ramalazo de pasión rockera, advertimos que “Kadath” es un disco tan difícil como motivador, tan torturado como liberador: sin duda, es toda una experiencia descubrir a VAULTS OF ZIN, y en tanto tal, nos ha complacido bastante. Música para oídos valientes y espíritus curiosos por entender el lado más salvajemente luciferista de la experimentación rockera.  


Muestras de “Kadath”.-


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