Friday, January 29, 2016

FOBOS: el éxodo de una evolución prog-sinfónica


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de centrar nuestra atención en la gente del grupo argentino FOBOS y su segundo disco, “Éxodo, Tiempo Y Espacio”, un álbum conceptual de temática apocalíptica que nos muestra a un grupo firmemente asentando su camino de sólida evolución para la propuesta progresiva que es su leitmotiv. El trío de Bruno Caamaño [bajo, guitarra española, piano, programación de ritmos y coros], Pablo Cordes [guitarra eléctrica, efectos, programación de ritmo, voz y coros] y Baty Tutaglio [sintetizadores, órgano Hammond, mellotrón, piano, programación de ritmos, voz y coros] realizó una ardua labor de grabación para este disco entre los meses de febrero y agosto del 2015, concretando a inicios de noviembre del mismo año su publicación física. Este disco sucesor de su obra homónima del 2014 es, tal como indicamos pocas líneas más arriba, la manifestación de una evolución sólida para su ideario musical, lo cual se traduce en una actitud más afirmativa a la hora de proyectarse a composiciones más ambiciosas o articular arreglos más variopintos, dado el caso. Además, la misma portada de “Éxodo, Tiempo Y Espacio” nos muestra la misma casa que ocupaba el centro de la imagen del primer disco pero desde una perspectiva más alejada, lo cual sirve para mostrarnos a un monje de hábito rojo mostrando un reloj durante el amanecer por un lado, y a un paisaje desolado bajo un crepúsculo indefinido. El concepto de este disco ya no apunta al tránsito de la plenitud a la decadencia como vivencia sino como destino fatal de una especie humana empecinada en forjarse un destino propio de caos y destrucción; esta noción cosmológica también tiene un correlato existencialista en cuanto que a veces las letras parecen invitarnos a apreciar el camino de la introspección como vía para liberarse del aspecto destructivo del mundo. Veamos ahora los detalles del repertorio del disco mismo.


Con la dupla de ‘Prefacio’ y ‘Fobia’, la maquinaria del concepto narrativo del álbum se pone en marcha: la primera pieza trabaja con atmósferas flotantes de teclado signadas por un imponente carácter orquestal, mientras que la segunda entra de lleno en un dinamismo rockero que se siente razonablemente sofisticado, a la par que retiene el poderoso gancho que se apoya en un medio tiempo ceremonioso. Más o menos puede describirse como una cruza entre el clásico ‘Squonk’ de GENESIS y el arquetipo del IQ del nuevo milenio. El instrumental ‘Etéreo’ exhibe unas sonoridades de guitarra y teclado que rinden debido homenaje a su título, cumpliendo así con la misión de preparar el terreno para la primera de las dos canciones que duran más de 10 minutos: ‘Bandidos Del Tiempo’. Esta pieza desarrolla un aplicado ejercicio de sinfonismo de vieja escuela Genesiano-Cameliana, con algunos guiños pasajeros al lirismo de vertiente jazz-rockera que nos regaló el colectivo de SERÚ GIRÁN en sus momentos más sublimes. A través de su formato de mini-suite, ‘Bandidos Del Tiempo’ se revela como una canción pletórica de melancólica belleza con los meticulosos desarrollos de sus motivos melódicos sucesivos. Valga una mención especial a un estupendo solo de guitarra de talante Hackettiano que apuntilla un particular clímax impresionista de teclado, y otra mención debe ir para un pasaje Floydiano: ambos crean sendas cimas dentro del bien cohesionado esquema musical. Las cuatro partes de ‘Bandidos Del Tiempo’ se titulan ‘Mapas’, ‘Odisea’, ‘Escape’ y ‘Regreso’, respectivamente – además, ‘Odisea’ se subdivide en ‘La Revolución Francesa’, ‘Los Tesoros Del Pasado’ y ‘Las Guerras’. La siguiente canción se titula ‘Atracción Interestelar’ y está a cargo de virar hacia senderos de extroversión, haciendo hincapié en fórmulas melódicas usualmente asociadas al paradigma del neo-progresivo (pensamos en PENDRAGON como el primer referente coincidente que se nos viene a la cabeza). 

  

Lo siguiente que nos regalan FOBOS es la secuencia de ‘El Ascenso’, ‘Portal A Nuevos Mundos’ y ‘Lunas De Marte’, logrando con ella plantear un momento álgido de ambientes épicos y coloridos sonoros sumamente interesantes. ‘El Ascenso’ porta un vigor llamativo que el trío maneja con nervio, concretando un sólido ejercicio de rock duro melódico con su debido talante progresivo. Por su lado, ‘Portal A Nuevos Mundos’ nos devuelve a la ceremoniosidad robusta de ‘Fobia’ con unos arreglos de teclado más abundantes, rayanos con lo cósmico, y es justamente esto lo que permite que se dé una transición fluida hacia la luminosidad señorial y serena de ‘Lunas De Marte’, canción que nos remite a la faceta introspectiva de los álbumes conceptuales legendarios de RICK WAKEMAN, pero además, con esa aura platense que hallamos en las composiciones intimistas de CHARLY GARCÍA (ya para SERÚ GIRÁN, ya para su catálogo solista). El breve instrumental ‘Efímero’ sigue obedientemente por esta senda para tender un puente hacia ‘El Abismo’, canción que dura casi 6 minutos y que sirve para que la banda siga ahondando convincentemente en su capacidad para crear ambientes envolventes y reflexivos. El primer motivo consiste básicamente en una balada en tempo de blues-rock, el mismo que posteriormente vira hacia una exaltación extrovertida donde la nostalgia precedente deja campo a la emergencia de una gracilidad espiritual renovadora; ‘El Abismo’ empieza sólidamente orientado hacia una cruza entre SERÚ GIRÁN y SPINETTA JADE, con la adición de innegables dejos Floydianos que se plasman en ciertos fraseos de la primera guitarra y ciertas capas de teclado que se manifiestan antes del momento de exaltación antes mencionado. ‘Exodo’ es un bello instrumental con base de guitarra española que abre la puerta a la otra pieza que supera los 10 minutos de duración: ‘Suite Para Un Planeta Desahuciado’. También hay títulos autónomos para las secciones integradas en esta pieza: ‘Oscuros Cielos’, ‘A Través Del Espacio-Tiempo’, ‘Estrella Fugaz’, ‘Revelación Y Desolación’, ‘Vértigo Y Mutación’ y ‘Nova’.


Con todo lo odiosas que son las comparaciones, ‘Suite Para Un Planeta Desahuciado’ es nuestra mini-suite preferida del álbum porque contiene pasajes rockeros más rotundos y su dinamismo eléctico goza de un nivel más elevado de inspiración musical… especialmente en los solos y orquestaciones de teclado. De hecho, la labor de los teclados conforma tanto la arquitectura general de esta mini-suite como la ingeniería que dirige a las interacciones entre todos los instrumentos participantes. También cabe resaltar el mayor espacio que se da para ambientes sombríos y otros de tendencia cósmica, lo cual guarda estricta coherencia con respecto al mismo título de la pieza. Los últimos 3 minutos del disco están ocupaos por ‘Extinción’, un instrumental marcado por una majestuosa languidez que nos remite irremediablemente al paradigma de CAMEL (la etapa del “Stationary Traveller” y el periodo entre “Dust And Dreams” y “Rajaz”). La añoranza por algo grandioso que se difuminó hasta perderse para siempre está bien plasmada en el arreglo envolvente que delinea al sencillo motif central. en fin, todo esto fue “Éxodo, Tiempo Y Espacio”, el hermoso álbum conceptual con el que la gente de FOBOS refuerza su rol como referente renovador del rock progresivo-sinfónico argentino de los últimos años. Gracias a los Sres. Caamaño, Cordes y Tutaglio por el bello nuevo repertorio que nos han brindado en esta ocasión: claro está, quedamos a la espera de nuevas obras magníficas de su cosecha en el horizonte próximo.


Muestras de “Éxodo, Tiempo Y Espacio”.-

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