Friday, June 29, 2012

Ábranse todas las puertas y ventanas... ¡ECHOLYN está de vuelta!



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

ECHOLYN ha vuelto al ruedo  progresivo contemporáneo y es un enorme placer nuestro traerlo a colación ahora… ¡porque este grupo ha vuelto con todo! 7 años después de “The End Of Beautiful” y a 12 años del fin de su receso post-“As The World”, el quinteto entra con su nuevo repertorio por las puertas y ventanas de nuestras mentes para estimularlas con sonidos majestuosos perfectamente hilados y vitalistamente ejecutados según las coordenadas esenciales de la banda a la vez que suena fresco y fulguroso como un nuevo día. El nombre de este disco es justamente como el del grupo, repitiendo así el título de su disco debut de 1991, y posiblemente el nuevo uso de esta denominación epónima signifique el afianzamiento de la personalidad artística que ECHOLYN ha venido proyectando rotundamente desde que resurgió de sus cenizas en los albores del nuevo milenio: en muchos aspectos, este disco encapsula un dinámico híbrido entre el swing extrovertido predominante de “Cowboy Poems Free”, el lirismo acentuadamente épico de su ambicioso master opus “Mei” y el colorido virilmente magnético de “The End Is Beautiful” (no somos los primeros en señalar esto). Han sido cuatro años de labor compositiva y coordinación de las sesiones de grabación y post-producción para llegar a la concreción de este disco (también llamado extraoficialmente como “The Window Album” debido a la aparición de una ventana dibujada en el centro de la carátula), aunque ECHOLYN no ha estado realmente ausente del mercado fonográfico por causa de las re-ediciones de discos previos. La formación del grupo sigue estando conformada por Brett Kull (guitarras, voz y coros), Paul Ramsey (batería, percusión y coros),  Ray Weston (voz y coros), Tom Hyatt (bajos y coros) y Chris Buzby (teclados y coros). Para esta nueva aventura, ellos recibieron las colaboraciones de Nina Beate  (violín), Kaveh Saidi (violín), Lori Saidi (viola), Rajli Bicolli (cello), Mark Gallagher (saxofón barítono) y Jacque Varsalona (coros). Bueno, pasemos ahora a repasar este disco en cuestión.    


Durando 16 minutos y pico,‘Island’ abre el disco con prestancia, carácter y fineza: prueba de ello es el bloque instrumental inicial, un estupendo retablo progresivo químicamente puro que dura más de tres minutos, gestado con una ágil muscularidad heredada de“The End Is Beautiful” y ornamentada con el colorido esplendoroso plasmado en esa dorada dupla de “Suffocating The Bloom” y “As The World”. El momento en que entra el canto de Ray Weston está preparado para que el grupo dé rienda suelta a sus prístinos instintos líricos, enfocándose en una armazón melódica llevadera, sumamente elegante, con una robustez principalmente sostenida sobre los hombros de los riffs guitarreros y la muscular dupla rítmica. Una secuencia de dos secciones más reposadas emerge poco antes de la barrera de los 7’30”, la cual nos hace evocar los tiempos de“Cowboy Poems Free” y “Mei”: la presencia de un interludio enérgicamente rockero ayuda a mantener viva la llama de la extroversión en el desarrollo de estos estupendos retablos melódicos, los cuales concluyen con un mayestático motivo final que deriva en un conmovedor fade-out. ¡Grandioso!, ¡¡grandioso!! Después de este climático inicio de álbum siguen dos piezas más breves:‘Headright’, un tema popero que tiene algo de THE BEE GEES en clave Motown, pero con un añadido dejo del lado más ligero del estándar del FLEETWOOD MAC 76-79;‘Locust To Bethlehem’, una canción inundada por un espíritu contemplativo que nos remite a los momentos más calmados de “Cowboy Poems Free”... y con una tremenda potencia emotiva en los arreglos vocales. ‘Some Memorial’ nos lleva parcialmente de regreso hacia las coordenadas más épicas del álbum. Haciéndose eco de la vibración contemplativa de la canción precedente pero llevándola hacia un nivel más rotundo de sofisticación musical, nos dejamos llevar de la mano por esas elegantes armazones de piano y múltiples guitarras hacia los tiempos de “Suffocating The Bloom”. Los aires de híbrido entre GENESIS y GENTLE GIANT que emergen desde el momento en que el bloque sónico se hace más filudo en aras de crear un clímax moderadamente denso permiten a la estructura compositiva del tema remontarse hacia una fastuosidad atrapante y magnética, la cual es finalmente clausurada con una coda lánguida donde la progresión armónica central es llevada hacia una faceta un tanto minimalista. ¡El retorno del espíritu de “Mei”!





La segunda mitad del disco comienza con ‘Past Gravity’, una estupenda balada blues-rockera cuyo esencial arreglo progresivo nos lleva a terrenos del estándar de KANSAS, y también un poco al área del post-rock en cuanto al manejo cósmico de algunos ornamentos flotantes de guitarra. Es una canción plácida y serena, pero para nada complaciente: se nota una tensión emocional inteligentemente “escondida” a lo largo del muy medido y básico desarrollo temático. ‘When Sunday Spills’ recibe la carga emocional de ‘Past Gravity’ bajo pautas muy similares, aunque el desarrollo armónico es más meticuloso y se incorporan interesantes variaciones de ambiente que, merced a la pulcritud de ensamble, portan una fluidez inconmensurablemente compacta (en estricta afinidad con ‘Some Memorial’). También cabe notar que la actitud emocional porta un crepuscularmente agradable tono melancólico al modo de una reflexión positiva respecto a las huellas dejadas por un momento especialmente hermoso, una huella perpetua de luz en medio de la niebla presente, la cual revela sus matices más oscuros en el etéreo clímax conclusivo. ‘Speaking In Lampblack’ prosigue por esta cadena de expresiones detenidamente reflexivas, ahondando en los rincones más abandonados del centro neurálgico del ego. La pieza muestra desde el mismo punto de partida un lirismo grisáceo y vulnerable que nos remite a los pasajes más misteriosos de “Mei”. La intensa espiritualidad motivada y alimentada por la preciosa armazón melódica de la pieza adquiere un candor especial a partir de la barrera del séptimo minuto, que es el punto donde el grupo y el ensamble de cuerdas de apoyo generan una sonoridad que llena espacios de manera imponente y delicada a la vez. Una vez más, ECHOLYN hace gala de su espeluznante maestría para explotar una dinámica consistente hasta el punto que implosiona sin perder su orden inherente, más bien, capitalizando la potencialidad de la ingeniería sónica en torno a la cual gira el desarrollo temático. ‘The Cardinal And I’ ocupa los últimos 8 ½ minutos del disco, aunque en realidad, la canción en sí dura 7 ¼ minutos.        



ECHOLYN ha hecho un reforzamiento de su individual esencia progresiva a través de una mirada creativa y recreativa hacia su propio legado con entusiasmo e ingenio, un ingenio cuya luz de creatividad parece nunca apagarse independientemente del nivel de regularidad que ha habido de disco a disco. “Echolyn” también aparece en edición limitada de doble vinilo, aparte del obligatorio formato digital… pero bueno, cualquier formato viene bien cuando de dejarse fascinar por la genialidad de los señores Kull, Weston, Hyatt, Buzby y Ramsey se trata. ¡Ítem obligatorio en todo Top 10 progresivo del año! 
 

Muestras de “Echolyn”.-
Island:  http://www.youtube.com/watch?v=LoyegXZm9g8
When Sunday Spills: http://echolyn.bandcamp.com/track/06-when-sunday-spills

Tuesday, June 26, 2012

EOL TRIO traza nuevas líneas sonoras por el sendero jazz-progresivo



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es un buen momento de girar nuestra mirada a la escena jazz-progresiva de Francia y prestar nuestros atentos oídos al ensamble EOL TRIO, un grupo especializado en desarrollar una actitud modernista dentro del discurso del jazz-rock vanguardista a la par que valora las labores esenciales de composición y armonización colectiva en torno a ideas musicales bien definidas dentro de parámetros progresivos y nostálgicos de la tradición del jazz-fusion 70ero. La formación consiste en Denis Girard (teclados), Laurent David (bajo) y Xavier Girard (batería y pads electrónicos). En 2009, EOL TRIO lanzó su disco debut “Mister K” y ahora, 3 años después (más específicamente, desde febrero de 2012), se luce nuevamente con su segunda entrega “End Of Line”, un muestrario de estupenda musicalidad que pasamos a reseñar a continuación.     
 



‘Walking Downtown’ abre el disco con un aura mayestática que se impone sin atenuantes: la exquisita maquinaria sónica que la dupla rítmica establece de una manera vitalmente orgánica queda bien arropada por un piano tremendamente cadencioso, y luego por un órgano que llena más espacios con una actitud explícitamente colorida. Tras este llamativo inicio, ‘Smoke On The Tube Amp’ establece un golpe de autoridad con su potente manejo de un swing controlado: jazz-rock químicamente puro cuidadosamente arreglado con matices psicodélicos: no se trata de una pieza muy larga, pero sí causa un impacto importante para buena parte del repertorio que sigue, y de hecho, ‘Dollers’ sigue por esta tendencia en buena medida, aunque con las salvedades de que contiene una musicalidad más expansiva en su desarrollo temático y de que hay un nivel generalmente más ligero de intensidad rítmica: afinidades con NIACIN las hay. La secuencia de ‘Drums Solo’ y ‘Take Care Brother’ permite al trío virar hacia una dimensión relajada y crepuscular de su ideario sónico, un momento de emotividad introspectiva desde el cual se siembra el camino de ‘New One’, un tema que convierte lo introspectivo en una celebración de coloridos suaves y trazos sutiles, ejerciendo un moderado acercamiento a los estándares de HAPPY THE MAN desde un enfoque que en sus momentos más misteriosos nos remite a ELEPHANT9. ‘Bad Song’ no es, ni mucho menos, una mala canción: en todo caso, se trata de una pieza signada por una actitud bastante ligera, ligeramente inclinada hacia el jazz-fusión aflamencado, extroversión pura después de la aureola grisácea esgrimida por la banda a lo largo de la secuencia de los tres temas precedentes: los solos de Denis Girard al piano eléctrico portan el sello de la influencia de CHICK COREA, sin esconderlo. ‘Soft Tune’, por su parte, parece un testimonio de homenaje al SOFT MACHINE 73-74 reacomodado a un esquema de nu-jazz (oportunamente comedidos). El protagonismo es asumido por la dupla rítmica, mientras que la labor del teclista se concentra mayormente en delinear retazos de piano y trazar efectos cósmicos. A continuación sigue ‘Hard Tune’, pieza que también exhibe un esfuerzo frontal por asimilarse al nu-jazz, pero esta vez por vía de una recapitulación del vigor de ‘Walking Downtown’, y también con ciertas estilizaciones progresivas en varios solos de teclado. El disco se cierra con ‘MMW’, tema que se sitúa en la encrucijada entre la vibración alegre de ‘Bad Song’ y el dinamismo elegantemente controlado de ‘Dollars’, y si cabe enfatizarlo, ciertas manifestaciones del legado de WEATHER REPORT. El bajista se luce con particular enormidad en el último tercio de la pieza, lo cual le permite lucir algunos recursos de densidad en medio de la luminosidad que impera en el desarrollo temático.

En síntesis, “End Of Line” significa poco menos de 55 minutos de estupenda música jazz-progresiva, un deleite garantizado para los apreciadores y coleccionistas acérrimos de todas las variantes de jazz-rock y experimentación progresiva de base jazzera: EOL TRIO es un grato descubrimiento y este disco suyo de 2012 es un pretexto perfecto para indagar en el resto de su obra existente, y de hecho, con la existencia y persistencia de bandas como EOL TRIO, ELEPHANT9, JAGA-JAZZIST, CAMEMBERT, FONDERIA y otras, se puede afirmar categóricamente que la fusión experimentalmente estructurada de los ideales jazzeros y progresivos tiene una presencia muy consistente en la escena europea… ¡y vale la pena apoyarla!


Muestras de “End Of Line”.-
Dollers: http://www.myspace.com/eoltrio/music/songs/dollers-84377768 
New One:  http://www.youtube.com/watch?v=t71hKg-haeE   
Hard Tune: http://www.myspace.com/eoltrio/music/songs/hard-tune-87969811

Friday, June 22, 2012

Las andanzas póstumas de LA DESOOORDEN




HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


Hoy es el momento de hablar de un disco muy especial: “El Andarín” de LA DESOOORDEN. Especial en sí mismo porque se trata de un trabajo musical de estupenda factura, pero sobre todo, especial porque se trata del disco de despedida de esta talentosa y enérgica banda chilena de rock-fusión experimental. En efecto, desde antes de la edición concreta de “El Andarín”, LA DESOOORDEN anunció su inminente disolución tras 18 años de carrera y un repertorio fonográfico que culmina en este quinto disco... y por lo escuchado en este disco, se despide a lo grande. “El Andarín” exhibe nuevas muestras de vigor y colorido en estricta fidelidad a las ambiciones artísticas antes desarrolladas en sus dos entregas anteriores, “La Isla De Los Muertos” y “Ciudad De Papel”. Teniendo en cuenta que el grupo ostenta una concepción sofisticada de lo que significa desarrollar el concepto de fusión contemporánea dentro del contexto de la vanguardia rockera en el sentido más ecléctico y progresivo de la expresión, este disco incluye archivos de fotos y documentos audiovisuales dentro del disco (además de un ameno juego virtual). En sí, “El Andarín” es un disco conceptual narrado en “la historia de un personaje que recorre Sudamérica sin un rumbo definido conociendo personas y paisajes que su espíritu y el momento le van guiando” (como dice el grupo en su perfila de Facebook). A través de un espacio de poco menos de 1 hora, un excitante y diverso recorrido sónico es el que nos revelan Alfonso Banda Mayor [guitarras eléctrica y e-bow], Fernando Altamirano Barria [voz], Francisco Martín Subercaseaux [bajo, trompe, didgeridoo, berimbau], Karsten Contreras Kusch [voz, pifilka, caxixi, claves, cencerro, palo de agua, matraca, pito de samba, didgeridoo, zampoña, flauta], Peter Pfeiffer Jakob [saxofones tenor, barítono y soprano, quena] y Rodrigo González Mera [batería, percusión], apoyados por Henry Vélix Matus [arreglos de trompeta]. Durante las variadas instancias de este recorrido aportan recursos muy valiosos los siguientes colaboradores: Benjamín Ruz [violín], Cristopher Hernández [trompeta], Alejandra Zolezzi, Francisca Martín y Josefina Banda [voces adicionales].


El disco se echa a andar con la secuencia de ‘Clave Anfibia’ y ‘Campante Andarín’, la cual elabora un crescendo que va desde los tenues ruidos de la naturaleza (ranas, aves) hasta un colorido frenesí sensual de esplendor rockero donde los avatares del estándar psicodélico en clave blues-rockera se amalgaman muy bien con los rudimentos cuasi-tribales de la dupla rítmica. Este intenso inicio de camino se redondea con el brevísimo interludio ‘Viento De La Llanura’, el cual termina por abrir camino a ‘Puerto Allende La Pampa’: esta pieza es la primera instancia cantada del álbum, y lo hace rindiendo homenaje a las cadencias del folklore criollo argentino dentro de un encuadre sonoro propio de LA DESOOORDEN (y coincidente con sus coetáneos de MAR DE ROBLES, así como con el CONGRESO de la primera mitad de los 80s). ‘Las Alturas Reflejan Los Aires’ se traslada a ambientes más cadenciosos y brumosamente melancólicos focalizados en torno a un esquema rítmico basado en el modelo del malambo: los momentos de irrupción de los metales (aumentados con la trompeta) y los parajes más constreñidos se alternan con una fluidez simplemente maravillosa. A partir de este momento, se puede decir que el bloque sónico del disco ya ha instalado firmemente su semilla en el jardín mental del oyente. ‘Sueños De Carnaval’ ostenta un tenor más claramente extrovertido, pieza empapada de aguas alegres y torrentes danzarines propios de un motivo celebratorio como es el del carnaval andino (la recitación de “Se me hincha el corazón al andar / Es que son las piernas que no saben parar” resulta cabalmente simbólica de esta idea). La dupla de ‘Iniciación En La Selva’ y ‘Ayahuasca’ gira hacia el misterio místico de los rituales de trascendencia espiritual propios de las variadas idiosincrasias selváticas sudamericanas: el primer tema es un ejercicio de hipnóticas implosiones tribales inicialmente sazonadas con una mágica flauta étnica; el segundo da cobertura a la autoafirmativa ebullición febril del tránsito hacia dimensiones oscuras y, a la vez, iluminadoras, siendo así que la compleja armazón rítmica en 5/4 y la sólida robustez de los mecanismos sonoros generados por el ensamble lo convierten en un culmen espectacular del disco (uno de tantos).


Con la secuencia de ‘Sombras Y Fuego’ y ‘El Rescate De Mí Mismo’, LA DESOOORDEN nos lleva de la mano convincentemente hacia la segunda mitad de esta experiencia andarina. En este caso, ‘Sombras Y Fuego’ conforma un breve pero impactante diálogo entre las lúgubres sombras del didgeridoo y los saltarinas chispazos del trompe, un diálogo que abre la puerta a la sofisticada arquitectura de ‘El Rescate De Sí Mismo’, un vibrante ejercicio de jazz-rock ágilmente encapsulado en una ingeniería prog-fusionesca. ¡La esencia de LA DESOOORDEN en su más esplendorosa rotundidad! Virando hacia climas y cadencias más tropicales, ‘Las Armas Y Las Guaguas’ sir ve para que el grupo se retrotraiga hacia las dimensiones más constreñidas de su esencia musical, y lo hace con la usual solvencia lírica de siempre (así se armaron también varios momentos particularmente brillantes de “La Isla De Los Muertos” y “Ciudad De Papel”). Constreñido no quiere decir carente de vigor, y para demostrar justamente eso están el fabuloso solo de guitarra (una de las mejores intervenciones de Alfredo Banda en todo el disco) así como un efectivo intermedio rockero que emerge como un relámpago musical exquisito. Con ‘Llegando A Los Llanos’, el ensamble nos devuelve a los aspectos más cándidamente coloridos de la tradición hispanoamericana, esta vez al modo de un joropo deconstruido en clave de 5/4: otra genialidad que vale la pena destacar especialmente… y que lastimosamente solo dura poco más de dos minutos y medio. En fin, el álbum sigue explorando recursos de alegría con ‘Escape De La Favela’, el cual es una excursión en el folklore urbano brasileño motivado por los ímpetus de algarabía de los bloques sociales marginales. La combinación de exuberancia y rudeza propia de las festividades carnavalescas cariocas recibe en manos de LA DESOOORDEN una vitalista reestructuración progresiva, a la par que preserva su alegre visceralidad; en dinámico contraste, las letras reflejan sensaciones de urgencia y situaciones de peligro. ‘Preámbulo De Lluvias’ es una etérea semi-balada en 6/8 donde el grupo explora los aspectos más intimistas de su propio vitalismo, y justamente el explícitamente reflexivo talante de esta canción prepara el terreno para que ‘El Perro Que Me Guía Alegre’ muestre primero un ensoñador ambiente ensimismado y luego vire hacia una luminosa extroversión articulado según la más pura esencia de La Desooorden. ‘Mi Jardín Interno’, la coda del álbum, retoma el meditabundo ensimismamiento de la primera mitad de ‘El Perro Que Me Guía Alegre’ y lo encuadra dentro de un esquema fusionesco de predominantes matices andinos.


Bueno, todo esto fue la experiencia de “El Andarín”, el testimonio definitivo de todo lo último que tenía que dar LA DESOOORDEN como unidad de creación artística al ideal del rock artístico. Cabe destacar momentos personalmente favoritos según la escucha de cada uno, y en nuestro caso, destacamos ‘Iniciación En La Selva / Ayahuasca’, ‘Sombras Y Fuego / El Rescate De Mí Mismo’, ‘Llegando A Los Llanos’ y ‘’ como momentos signados por una resaltante magnificencia épica, pero aparte de todo eso, “El Andarín” es una obra integral y es como tal que cabe apreciarla de manera más concreta. ¡Cómo se va a extrañar a esta banda!... Pero su música quedará perenne en sus registros fonográficos, los cuales están disponibles ante los oídos atentos de quienes sepan valorar las vertientes más imaginativas e intensas del rock-fusión sudamericano. Este catálogo de andanzas póstumas de LA DESOOORDEN es, simultáneamente, un testimonio de la vitalidad de la presente vanguardia rockera chilena y una pieza de colección procedente de un tiempo pretérito siempre vivo.




Muestra de “El Andarín”.-
Puerto Allende La Pampa: http://www.youtube.com/watch?v=Sz1s_6MJPDM

Tuesday, June 19, 2012

¡Alerta jazz-progresiva! Aquí está SPECIAL PROVIDENCE


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el momento de fijar nuestros oídos en Hungría, desde donde llega el cuarteto SPECIAL PROVIDENCE. Este ensamble instrumental es cultor de un exquisito jazz-prog con sabor contemporáneo y con solvente riqueza melódica, un intermedio entre TRIBAL TECH, PLANET X, LIQUID TENSION EXPERIMENT y los discos post-80eros de HOLDSWORTH, logrando así afinidades con otras bandas jóvenes como RELOCATOR y FROM.UZ. Formado en Budapest en 2004 bajo la iniciativa del teclista Cséry Zoltán y el baterista Markó Ádám, el grupo ya cuenta con tres discos de estudio y un DV D en vivo en su currículum. “Soul Alert” es el bello disco que nos ofrece SPECIAL PROVIDENCE en este año 2012, el primero con el nuevo miembro, el bajista Fehérvári Attila, mientras que Cséry, Markó y el guitarrista Kertész Márton siguen con sus respectivas membresías.
  



El primer tema ‘Babel Confusion’, el cual dura casi 7 minutos y medio, pone toda la carne en el asador sin miramientos ni timideces: jazz-prog puro y duro, sostenido por un swing limpiamente cimentado, claros delineamientos melódicos en los solos alternados de sintetizador y guitarra, elementos de sinfonismo, prog-metal y space-rock que entran a tallar en ciertos momentos con el fin de generar una sana diversidad en medio de la evidente arquitectura sónica en curso. Los siguientes 14 minutos y pico del disco están ocupados por la secuencia de ‘Lazy Boy’ y ‘Asparagus’, los cuales comparten una profunda inclinación por exploraciones líricas: el primero se desarrolla a través de un compás contagioso y la llamativa presencia de algunos interludios filudamente pesados; el segundo porta un espíritu más calmo, al modo de un híbrido entre los estándares de JAN HAMMER y de TONY MACALPINE, exponiendo una vibración un tanto intimista pero para nada carente de suntuosidad. ‘K2’ vuelve a la tipología colorida del tema de entrada en combinación con la agilidad más medida de ‘Lazy Boy’, mientras que ‘Untold Chapter’ explora concienzudamente los parajes más plácidos del ideario musical del grupo, esta vez con un aire a lo MAHAVISHNU ORCHESTRA remozado a través de una sucesión de filtros cuasi-Canterburyanos y sazones a lo CAB. Tal vez se trate de la pieza que muestra de forma más desnuda la esencia elegante de la creatividad musical que se fermenta en SPECIAL PROVIDENCE. Después sigue ‘Incredible Flower’, un tema bastante relajante donde el cuarteto se focaliza crucialmente en trabajar con sutilezas a fin de motivar un ambiente de serena melancolía. ‘Standing Still’, por el contrario, es un ejercicio de pura extroversión, un sano ejercicio de exhibicionismo técnico hecho con buen gusto y basado en el buen criterio de alternar con pulcra coherencia los rotundos pasajes recargados de electricidad rockera con otros más tirados a la pomposidad del sinfonismo: o sea, prog-metal bien cuidado. Cuando llega el turno de la pieza homónima, el grupo se anima a hacer una magnética síntesis entre la rotundidad poderosa de la pieza anterior y las estilizaciones más usuales que antes hemos encontrado en ‘K2’ y ‘Lazy Boy’. ‘Return To Childhood’ es un ejercicio de fusión de vieja escuela, un poco al estilo de RETURN TO FOREVER de la etapa de “Where Have I Seen You Before?”. El álbum cierra con el único tema cantado incluido en él, ‘Fences Of Reality’, cuyo misterio se reduce a ser una versión vocalizada de ‘Lazy Boy’ (aunque su letra no versa sobre ningún muchacho holgazán), con mayor punche rockero y menos desarrollos jazzeros. La voz del invitado Tanka Balazs se ajusta bastante bien a la ocasión. ¡Parece un tema de DALI’S DILEMMA! (no es necesariamente un reproche.) 
  
Todos los músicos de SPECIAL PROVIDENCE son gente de estudios musicales formales y también forman parte simultáneamente de otros proyectos de jazz, música orquestal o sesiones de apoyo: la confluencia de todas sus inteligencias y sus empujes se hace notar claramente en el repertorio de este disco “Soul Alert”, el mismo que se recomienda ampliamente como vía de entrada para empezar a investigar en esta banda. Uno de los detalles especiales que SPECIAL PROVIDENCE aporta al escenario actual del jazz-prog es su tremendo instinto melódico, lo cual repercute vitalmente tanto en la estructura casi “orquestal” del ensamble como en el tenor controlado de los solos que emergen a lo largo del camino en este tipo de empresas. ¡Recomendado!
 

Muestras de “Soul Alert”.-
Babel Confusion: http://www.youtube.com/watch?v=g7hoZlkMVsY
Untold Chapter: http://www.youtube.com/watch?v=5vAj2ukfeBs

Saturday, June 16, 2012

COSA BRAVA y su carta musical para el año 2012


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


COSA BRAVA vuelve a la actividad fonográfica y hoy nos ocupamos de ello. En efecto, este ensamble de vanguardia progresiva que tiene en Fred Frith (legendario guitarrista de HENRY COW, ART BEARS, MASSACRE, SKELETON CREW y otros referentes más de la experimentación contemporánea) a su figura líder saca al mercado “The Letter” dos años después de la edición de su álbum debut “Ragged Atlas” (el cual había sido grabado en diciembre de 2008). Además de la permanencia de Carla Kihlstedt (violín, armónica bajo, voz), Zeena Parkins (acordeón, teclados, objetos raros, voz – con un currículum que incluye membresías en NEWS FROM BABEL y SKELETON CREW) y The Norman Conquest (manipulaciones de sonido), el grupo ha aumentado sus afiliaciones con el ingreso del bajista Shahzad Ismaily y del baterista/percusionista Matthias Bossi (también colega de Carla Kihlstedt en otros proyectos musicales, incluyendo a SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM). Con todo, esto no ha conllevado, como se podría razonablemente sospechar, un sonido más lleno en cuanto a agresividad, sino más bien un aumento de recursos a la hora de desarrollar los habituales coloridos excéntricos y desafiantes que COSA BRAVA convierte en marca propia. De hecho, este nuevo disco incorpora un mayor peso de los elementos World Music y folk que se amalgaman con otros dentro de su bizarra propuesta. Con una figura de larga trayectoria como Fred Frith al frente y una congregación de jóvenes veteranos cooperando activamente en la misión creativa, este ensamble encarna fehacientemente la comunión entre algunas tradiciones específicas del R.I.O. y nuevas concepciones sobre el ideal de hacer rock novedoso. Ocasionalmente, Michael Elrod y William Winant colaboran con el ahora sexteto aportando percusiones adicionales.
 


‘Soul Of The Machine’ abre el disco como un artilugio de ingeniería, un mecanismo que marca el ritmo robótico con el que la sociedad moderna da sus imponentes pasos de gigante a través del tiempo; de este modo, se abre camino para que surja ‘The Eyjafjallajökull Tango’, tema extravagantemente colorido, cuya juguetona complejidad suena como un intermedio entre KRONOS QUARTET y HAMSTER THEATRE, cálido pero denso, amable pero no exento de peligro. La secuencia de ‘Drowning’ y ‘The Wedding’ nos lleva hacia terrenos más oscuros e inquietantes: ‘Drowning’ es como una memoria perdida de un momento en la infancia donde el ambiente circense ocasional mostró una faceta aterradora, mientras que ‘The Wedding’ se basa en una remodelación abstracta de atmósferas folclóricas y flotantes ambientes psicodélicos, sucesivamente. La quinta pieza es justamente la que da título al álbum, y se caracteriza tanto por el peso que tienen los retumbos de la batería dentro del bloque instrumental como por la ceremoniosidad cuasi-gótica a lo SGM que aportan los arreglos vocales; también vale mencionar el uso de la máquina de escribir como utensilio percusivo directamente alusivo al hecho de escribir mensajes a la conciencia pública. ‘Slings And Arrows’ es una pieza abiertamente deconstructivista que se enraíza poderosamente en los legados Henry Cowianos de “In Praise Of Learning” y “Western Culture”, lo cual implica un manejo cuidadoso de texturas, un afán por crear y reforzar atmósferas misteriosas, y una sensación de esperar lo inesperado, que es justamente lo que ocurre cuando irrumpe una secuencia percusiva cuya robustez se retroalimenta con los descoyuntados efluvios guitarreros de Frith. La tensión que se liberó en la secuencia final de ‘Slings And Arrows’ despejó el camino para que ‘Jitters’ despliegue su propia arquitectura, neuróticamente dividida en secuencias reconocibles que se reiteran en ciclos bien definidos, manejados con un punche pulcramente equilibrado entre los músicos involucrados.



El octavo tema nos engancha de entrada por su título tan entrañable: ‘For Lars Hollmer’ – claramente, se trata de una pieza compuesta en honor a la memoria de una de las figuras más emblemáticas e influyentes de toda la historia de la vanguardia progresiva, el Maestro Lars Hollmer, teclista, acordeonista, percusionista y bizarro vocalista de SAMLA MAMMAS MANNA, ZAMLA MAMMAZ MANN, VON ZAMLA, etc. Esta pieza sirve para que COSA BRAVA explore fehacientemente sus aristas más expresamente líricas, aunque sin renunciar a su filo esencialmente experimental: pasando de pasajes relajantes a otros más cadenciosos de tendencia folk, el grupo construye una armazón musical evocativa y elegante, pulcra como la más lujosa porcelana, cándida como el más refinado terciopelo. La parte más emotiva es el final, con esa combinación de espartanas notas de acordeón, palmas y falsetes que retratan los últimos pasos del Maestro Hollmer hacia las Puertas del Más Allá. Esta celebración da lugar a otra, ‘Emigrants’, tema que porta aires indios y carpatienses que son ingeniosamente retorcidos por amenazantes síncopas psicodélicas en ciertos momentos estratégicos. ‘Nobody Told Me’ vuelve un poco a la languidez  oscurantista y abstracta de ‘Slings And Arrows’, aunque esta vez el grupo usa esta estrategia desde un punto de vista farsesco, usando un arreglo coral que suena como un aquelarre de espíritus vetustos que se explayan en sus quejumbrosas observaciones sobre el mundo que les rodea. La breve sección final se enfila hacia una sonoridad rockera ácida y adusta, un clímax tal vez demasiado efímero. Así las cosas, ‘Common Sense’ nos enfila hacia las dimensiones más serenas del ideario musical de COSA BRAVA, explayándose en climas contemplativos que encapsulan unas imperativamente elegantes secuencias de retazos auto-constreñidos donde reina un espíritu minimalista, y a la vez, candoroso. El final del álbum vira hacia una retoma del primer tema: en efecto, ‘Soul Of The Machine (Reprise)’ reconstruye la neurótica vivacidad maquinista que había servido de obertura para el álbum, dejando así que la luz de juguetona tensión ilumine los parajes que antes habían quedado arropados bajo la espiritualidad nocturna de ‘Common Sense’.

Todo esto fue “The Letter”, una tremendamente creativa misiva de música progresiva concebida desde las orillas más vanguardistas del plurivalente género. COSA BRAVA afianza su lugar como un referente especialmente valioso dentro de las vertientes de línea avant-progresiva desarrolladas en los últimos años.


Muestras de “The Letter”.-
The Eyjafjallajökull Tango:  http://www.youtube.com/watch?v=AoI-6noWQzs
Drowning [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=2p7Mjg38axA

Wednesday, June 13, 2012

El espíritu de ECLAT está de regreso


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Después de muchísimos años desde que enamorara nuestros oídos y corazones con su estupendo disco “La Cri De La Terre” (un decenio competo, para ser más exactos), el grupo francés EECLAT vuelve a hacerse presente en la actualidad de la escena progresiva con su quinto trabajo de estudio “L’Esprit Du Cercle”: es todo un placer traer a colación a esta banda con motivo  de un disco nuevo. “L’Esprit Du Cercle” es un disco íntegramente instrumental, lo cual no resulta chocante pues con sus dos discos anteriores la banda había mostrado una infinita preferencia por composiciones carentes de participación cantada, y teniendo en cuenta la elegancia performativa y el buen gusto de su ingenio compositivo, ECLAT es capaz de evidenciar su exquisito aporte al género progresivo dejando que los instrumentos sean las únicas voces. La verdad que el grupo se ha lucido enormemente una vez más: a modo de balance aproximativo inicial, cabe afirmar con certeza que este disco no defraudará en nada a los conocedores y será muy del agrado del fan progresivo promedio que aún no está familiarizado con la obra de este grupo fundado por el guitarrista Alain Chiarazzo a fines de los 80s. Otro dato interesante para el fan progresivo: la portada fue hecha por Paul Whitehead, el mismo de las portadas más llamativas del mejor periodo de GENESIS. La alineación de  ECLAT sigue incorporando a Alain Chiarazzo (guitarras), Thierry Massé (teclados) y Fabrice di Mondo (batería y percusión), además del nuevo bajista Frédéric Schneider. 
 

‘Sawaka Song’ abre el disco con un candoroso motivo fusionesco de tenor afro-musulmán sobre una ágil arquitectura rítmica crucialmente alimentada con percusiones étnicas, las mismas que estuvieron a cargo de un invitado muy especial: Jerry Marotta. Esta apertura de poco más de 2 minutos de duración nos prepara para el arribo de ‘Muse Et Ame’, hermosa exhibición de jazz-prog que ostenta influencias de HAPPY THE MAN y CAMEL con una frescura melódica muy pertinentemente colorida, al modo de los momentos más extrovertidos de “Le Cri De La Terre” y “Volume 3”. Queda claro que ECLAT sigue teniendo terreno donde explorar en su propia dimensión sinfónica, así como queda claro que su faceta más introvertida también sigue siendo terreno fértil para la creatividad melódica: en efecto, ‘Medication’ es un ejercicio de solemnidad melancólica finamente armada sobre un motivo de duales guitarras acústicas, mientras que la sobria base rítmica y los arreglos de cuerda van enriqueciendo la atmósfera reinante en preparación para la ulterior emergencia de la guitarra eléctrica. ‘13’ regresa al territorio jazz-sinfónico antes planteado por ‘Muse Et Ame’, solo que esta vez los matices dibujados por la instrumentación se focalizan en  tonalidades moderadamente opacas, logrando así envolver en un aura de misterio el muy arábigo motivo central en 13/8. Hay un “je ne sais quai” Canterburyano en la ambientación plasmada por el ensamble en esta ocasión (un poco a lo ACCORDO DEI CONTRARI con FONDERIA), aunque esencialmente la pieza se siente enraizada en el concepto estilizado propio de la tradición sinfónica (a lo CAMEL). ‘Au Fil De l’Eeau’ sigue justamente por esta misma senda, aunque cabe notar que el talante contemplativo está más iluminado, como si hubiéramos pasado de un paseo vespertino otoñal a un atardecer primaveral. El solo de sintetizador que emerge en algún lugar del intermedio es espectacular, como un tributo a Kit Watkins, mientras que los cimientos organizados por la dupla rítmica claman a grito pelado el influjo de NATIONAL HEALTH y GILGAMESH. Y por supuesto, la guitarra se luce también en un par de solos cuyas florituras tienen total sentido dentro del muy impecablemente organizado bloque sonoro. Juntos, estos dos temas duran poco más de 10 minutos, pero el oyente empático desearía que duraran un poco más: tal es el embrujo que poseen sus respectivos enfoques melódicos.


Como si no fuese suficiente tanto sortilegio seguido, llega ‘Emotion’ para devolvernos a las dimensiones más sentimentales del mundo musical de ECLAT: una pieza hermosa que hubiera llenado de orgullo a HAPPY THE MAN, AIN SOPH o HOLDING PATTERN, sin duda, y cuya expansión de 4 ½ minutos se siente, a fin de cuentas, un “poco demasiado” breve. Pero la brevedad no es un problema para la pieza homónima, la cual goza de un espacio de más de 9 minutos para manifestar su propia expresividad. Se trata de una balada progresiva instrumental articulada a ritmo de blues, con algunos toques de vals sinfónico: imaginemos un “hermano bastardo” del clásico Cameliano post-Bardens ‘Ice’ que ha sido reciclado y reformulado por un ensamble de músicos de FOCUS y FERMATA, y podremos hacernos una buena idea de lo que nos espera con esta conmovedora composición, manejada con delicada soltura y una suavidad estilizada a la n-potencia. Después de este paseo por los rincones crepusculares del alma, llega ‘Rythme Infernal’ con la finalidad de reconstruir una cruza entre ‘13’ y ‘Au Fil De l’Eeau’: una vez más, un gran oficio a la hora de reconstruir el estándar del jazz-prog con fuertes connotaciones Canterburyanas sin descuidar del todo el elemento sinfónico en ciertas florituras melódicas estratégicamente ubicadas en  el desarrollo temático. Finalmente, ‘Peplum’ explora ambientes espaciales cuidadosamente focalizados en una ingeniería sónica envolvente, dueña de una muy pulida orquestación, al modo de una mezcla del “Theme Of Secrets” de EDDIE JOBSON y “The First Seven Days” de JAN HAMMER. Es como cerrar el álbum con una mirada final al cosmos que proyecta hacia el exterior algunas de las más enigmáticas inquietudes del yo.

Todo esto fue “L’Esprit Du Cercle”, un disco bellísimo que no solo nos trae de vuelta bienaventuradamente a ECLAT, sino que lo confirma como una voz sumamente importante para la realidad del escenario progresivo francés tanto del pasado reciente como de la actualidad. Aunque su duración no llega a la frontera de los 45 minutos, el catálogo de sonidos enmarcados en su repertorio basta y sobra para dejar plena constancia del muy buen estado de salud musical de ECLAT. ¡¡Altamente recomendado!!   



Muestras de “L’Esprit Du Cercle”.-
Muse Et Ame:  http://www.youtube.com/watch?v=xg56oA3_0qk
L’Esprit Du Cercle [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=BHeo6janM7Q      

Sunday, June 10, 2012

TRIBAL TECH marca una X en el recuadro del gran regreso


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Siempre es un placer hablar de TRIBAL TECH, y ese placer es sumamente especial cuando uno no se limita a recordar sus discos pasados sino que lo hace con el pretexto de hablar de un nuevo disco: “X”. En  efecto, este cuarteto de jazz-rock contemporáneo liderado por la dupla de Scott Henderson (guitarra) y Gary Willis (bajo), completado desde hace años por el teclista Scott Kinsey y el baterista Kirk Covington, vuelve al ruedo fonográfico doce años después de su disco anterior “Rocket Science”. “X” es el apropiado título para su décimo trabajo de estudio, un trabajo que marca un retorno poderoso que  revela a TRIBAL TECH como una fuerza musical imponente a través de los años de hiato. Justamente en este año se cumple el vigésimo aniversario de “Illicit”, el disco con el que comenzó a operar la alineación de Henderson-Willis-Kinsey-Covington. No hay mayores novedades en el frente del estilo y el esquema sonoro grupal, pero sí hay una innegable exhibición de refrescantes ideas compositivas en este nuevo disco, lo cual sirve para seguir justificando el lugar tan importante que ocupa esta banda como influencia recurrente para el desarrollo del jazz-rock de los 90s en adelante así como una inspiración para el surgimiento del jazz-prog-metal. Tribal Tech es no solo el testimonio de un pasado que se remonta hasta los 80s, sino también un presente muy vital que sabe dignificar el legado de la vanguardia jazzera para nuestros tiempos actuales: repasemos el repertorio de “X” para confirmar esta afirmación.


Durando casi 5 minutos, ‘Mech X’ inicia este rito de retorno con energía a mil: riffs suntuosamente agresivos, efectos tortuosamente cósmicos de teclado y una cadenciosa labor de pesadez rítmica generan el perfecto preludio para lo que será un exquisito ejercicio de musicalidad llamativa que halla maneras inteligentes de reciclar su robustez esencial. El siguiente tema ‘Got Faith 'N Phat’, explora recursos de ligereza sobre un tratamiento funky de estándares heredados de la tradición jazz-fusion de los 70s (claramente a lo WEATHER REPORT y RETURN TO FOREVER), mientras que ‘Time Lapse’ (un disco que se distancia tantos años del precedente debe incluir un tema con un título así) va más por la línea de un híbrido entre CAB (el combo liderado por Tony MacAlpine) y el HOLDSWORTH de inicios de los 90s, aunque con una vibración jazzera más pronunciada. Henderson se luce como queriendo demostrar que nunca tuvo un letargo, mientras que el solo de Kinsey al piano eléctrico da amplias muestras de su clase como músico. ¿Y qué decir de la dupla rítmica? – funcionando como un organismo holístico, llenando espacios desde su arquitectura global e incluso generando un increíble solo de bajo ya cerca del final. Más adelante, ‘Palm Moon Plaza’ y ‘Working Blue’ exploran senderos sónicos más plácidos, relativamente guiados por la lógica de la auto-contención. Durando ambos temas más de 7 minutos, el grupo cuenta con espacio suficiente para explorar las atmósferas disponibles para que se potencialicen desde sus bien definidos cuerpos centrales respectivos: ‘Palm Moon Plaza’ opera con una atmósfera crepuscular envolvente aunque no carente de momentos musculares, mientras que ‘Working Blue’ se focaliza en explorar recursos de estilizada introversión tras un preludio psicodélico, y con un manejo constreñido de los pasajes donde la expresividad asciende moderadamente de nivel. ‘Anthem’, a despecho de su título bombástico, es en realidad una pieza marcada por un lirismo cálido sobre un compás sereno, donde el encuadre sonoro articulado por el cuarteto porta un aura de sobria melancolía. Se puede decir que en esta tríada de ‘Palm Moon Plaza’, ‘Working Blue’ y ‘Anthem’ se concentran las facetas de mayor inspiración lírica dentro de lo que la banda ha creado para este disco. Cuando el asunto se vuelve un poco más ruidoso, se trata en realidad de un caso de expansión del colorido musical en curso, una evolución especial del tenor extrovertido latente en el núcleo compositivo de la pieza.


Con ‘Gravity’, el ensamble vuelve a la nostalgia de los tiempos del esplendor del jazz-fusion 70ero, y lo hace con suficiente gracilidad como para permitir que los solos de guitarra afiancen su fuerza de carácter con confianza: como siempre, Covington opera como mitad máquina/mitad organismo en su laboriosa cimentación rítmica, y en un caso como éste resulta esencial, teniendo en cuenta el exigente nivel de refinamiento que exige el groove vitalista de la pieza, claro está, Covington es un maestro que está a la altura de las circunstancias. ‘Ask Me A Question’ es la rara avis de este repertorio: se trata de un ejercicio de estilizada psicodelia con base hindú dentro de un típico encuadre jazz-progresivo que explora algunos matices grisáceamente cósmicos, como si el grupo se hubiera “perdido” momentáneamente en una caverna mágica durante una traviesa excursión por territorios no usualmente recorridos. Quedan poco menos de 10 minutos para que concluya el álbum y esta misión es cumplida por la secuencia de ‘Let’s Get Swung’ y ‘Cora Butter’: el primero de estos temas organiza una exquisita retoma de la aureola refinadamente brumosa del WEATHER REPORT de la etapa “I Sing The Body Electric”, mientras que el segundo se fija en la herencia del HERBIE HANCOCK explorador de “Head Hunters” con el añadido de influencias del WEATHER REPORT con el inmortal PASTORIUS. Así pues, tenemos que esta mencionada dupla establece un broche dorado y coherente para el disco.


Todo esto fue “X”, un trabajo muy bien hecho, una labor de artesanía jazz-rockera donde TRIBAL TECH concentra muchas de sus virtudes creativas y performativas que germinaron los momentos más brillantes de sus trabajos más destacados, como “Tribal Tech”, “Illicit”, “Reality Check” y “Rocket Science”: a partir de ahora, hay que contar también con “X” como parte de este multivalente cénit musical de este cuarteto que parece incombustible. ¡Recomendado!



Muestras de “X”.-
Working Blue: http://www.youtube.com/watch?v=fgLqmPbGIhs 
Palm Moon Plaza: http://www.youtube.com/watch?v=6XWpzQFQJoQ

Thursday, June 07, 2012

El camino de SONNÖV hacia la luz del post-rock español


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de repasar lo que ha venido haciendo la banda SONNÖV para el afianzamiento de la vanguardia rockera española. SONNÖV es el resultado de la comunión de varios músicos procedentes de bandas consignadas en diversos géneros, y en su agrupación decidieron utilizar las pautas del rock experimental para “buscar nuevas vías de composición y expresión músico-narrativa”, tal como indica su blog de Myspace. Los lenguajes del post-rock y del post-metal son las coordenadas esenciales de estas exploraciones con las que el grupo organiza y arregla sus creaciones musicales: el grupo plantea un concepto que va más allá del ruido musical, incorporando amplios recursos audiovisuales y multimedia en sus conciertos. El grupo menciona a ISIS, NEUROSIS, TOOL, GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! y MONO como algunas de sus influencias musicales en su perfil de Facebook, y con estos datos podemos hacernos una buena imagen abstracta del tipo de sonoridad donde se enraíza la esencia sonora del grupo. La formación de SONNÖV es como sigue: Rubén Farrona (guitarras), Javier García (geometría y color), Enrique Mingo (bajo), Álvaro Otero (batería y percusión) y Roberto Tena (guitarras).

El  primer registro fonográfico de SONNÖV es “Cerogrados”, editado en febrero de 2007. El tema de entrada “Tres Tristes” desarrolla una atmósfera lánguida sobre un lento compás de 3/4, organizando una iluminación reflexiva que parece subir gradualmente de intensidad en un crescendo meticulosamente cuidado. ‘Balón Medicinal’, el segundo tema, entra a tallar para explotar mayores recursos de densidad sonora, asentando afinidades con los estándares de ISIS y RED SPAROWES dentro de un espacio que no llega a los 4 minutos de duración. ‘Arran . Can . Can . As’ retuerce la vitalidad explícita de la pieza precedente para darle una dimensionalidad más sutil, haciendo posible que el nervio rockero en curso se maneje cómodamente a través de climas grisáceos donde prevalece una espiritualidad oscura; así las cosas ,el clímax conclusivo queda pertinentemente realzado. ‘#1’ es un preludio armado con etéreos arpegios de guitarra que prepara el terreno para el sosiego contemplativo de ‘Qbiak’, pieza que bien puede describirse formalmente como un homenaje a EXPLOSIONS IN THE SKY con florituras electrizantes a lo MOGWAI en el motivo final. Los últimos segundos están conformados por una capa minimalista cósmica que se conecta con ‘Miyagui’, pieza que reitera brillantemente la lógica de ‘Qbiak’ de elaborar un motivo central muy relajado y añadir delineamientos de electrizante densidad en algunos lugares estratégicos. El hecho que ‘Miyagui’ disponga de mayor tiempo para su instalación sónica ayuda a los instrumentistas a explorar los aspectos más épicos de su propuesta sonora, y con el engarce del siguiente tema, titulado ‘Gaier’, el continuum de vibraciones ensimismadas y luminiscencias controladamente aguerridas se reafirma de manera notable. ‘#2’ es otro breve preludio de guitarra que, en esta ocasión, abre la puerta a la introversión vigorosa y misteriosa de ‘Por Un Puñado…’, pieza que acerca a la banda a los paradigmas de MONO y MOGWAI. La coda de la pieza consiste en efectos de mecanismos espaciales que hilan un puente hacia el último tema del álbum, ‘Sí, Sensei’. Durando poco más de 8 ½ minutos, esta pieza explora los aspectos dinámicamente extrovertidos de la propuesta musical de la banda, algo no muy habitual en este disco en particular, pero lo hace sin romper su atmósfera general, lo cual implica un sólido ejercicio de empleo de pulso a la hora de manejar la polenta rockera. La coda de ‘Sí, Sensei’ retoma la abstracta aureola cósmica de los preludios ‘#1’ y ‘#2’.


5 años más tarde, en enero de 2012, el sello  Noma Records edita el segundo ítem de SONNÖV “Hay Una Luz”, un disco que desde ya podemos describir como uno de los más excitantes de la variopinta vanguardia española durante el presente año. Varios temas incluyen muestras sonoras de películas, como por ejemplo, el canto de los tres presidiarios de la película de Jim Jarmusch “Down By Law” en ‘Estratocúmulos’. Durando casi 10 minutos, ‘Horizonte De Sucesos’ abre el disco con una fuerza de carácter lo suficientemente atrapante como para manejar con buen pulso la ardiente polenta de las sonoridades instrumentales dentro de un bloque finamente estructurado. Así, los tránsitos entre los momentos expansivos y constreñidos se sienten naturales y pulcramente fluidos, y sobre todo, se prepara el terreno para el ulterior arribo de secciones marcadas por dinamismos y esquemas rítmicos más sofisticados que operan ya como interludios ingeniosamente sorpresivos, ya como bases para un poderoso clímax conclusivo. Tras esta exhibición de intensa nebulosidad épica, llega el momento ‘Estratocúmulos’, pieza que prefiere dar prioridad a ambientes más contenidos, aunque para nada renuncia el grupo a mostrar su lúcido filo rockero, especialmente en lo que se refiere a los robustos retazos dibujados por las guitarras duales. ‘NM’ es un breve ejercicio de minimalismo abstracto, un poco a lo GYBE!, un oportuno puente entre la estilizada densidad del tema inmediatamente anterior y la extrovertida agilidad de ‘Será Difícil’. Este tema comienza con un espíritu muy grácil, un manejo colorido de las capas de guitarra y la dinámica de la dupla rítmica, para luego virar a una segunda sección más relajada y reflexiva, aunque sin perder la agilidad antes mencionada, pero sí dándole un cariz más grisáceo. Esta pieza suena a una cruza entre EXPLOSIONS IN THE SKY y MONO, con algunos toques de ISIS. Mientras ‘Será Difícil’ emite sus últimas irrupciones sónicas en una suerte de epílogo entrecortado, emerge en un fade-in la magia grisácea de ‘Los Últimos Días De Pompeya’, pieza que se hace debido eco de los estándares establecidos por el tema precedente: refrescantes aureolas de nebulosa tensión e inquietud espiritual que se explayan con igual solvencia en pasajes explícitamente robustos como en  otros dominados por una languidez medianamente furiosa. El grupo está coqueteando ahora con la angustia muscular propio del post-metal… y con la intervención vocal del invitado Jorge García, el asunto se adentra en áreas del sludge (al modo de THE PAX CECILIA y el primer MAUDLIN OF THE WELL). ‘PA’, con su armazón de dobles guitarras acústicas, brinda una brisa de calma después de la ominosa tormenta sónica que estremeció el tiempo y el espacio durante los 9 minutos anteriores, aunque con un aura de brumoso misterio que no aquieta del todo los fantasmas la inquietud. De este modo, se prepara un momento de reposo antes de que surja ‘L-Dopa’, pieza que se caracteriza por volver a explorar los aspectos más gráciles del sonido de SONNÖV en clave de 5/4. El dinamismo que resulta de la actual interacción entre los músicos queda encapsulado en una arquitectura sobria donde prevalecen ambientaciones luminosas, un poco juguetonas tal vez. El momento de ‘Caminamos Hacia Amaurota’ es uno de renovadas excursiones en los aspectos más filudos de la banda, al modo de un retorno sintético a los senderos antes trazados por ‘Horizonte De Sucesos’ y la segunda mitad de ‘Será Difícil’. En fin, la pieza homónima cierra el álbum con una plácida calma propia de la melancolía que contempla las huellas y rezagos de lo vivido: el ruido del goteo de un caño mal cerrado ayuda a completar el aura de soledad solipsista que se proyecta desde las aleves armonizaciones de las escalas de guitarra. Como balance general, se nota en “Hay Una Luz” que la banda ha afinado sus recursos estilísticos con un uso más ecléctico de su inherente vitalidad: SONNÖV ha concretizado una madurez plena con este segundo disco.


En conclusión, solo nos queda repetir que “Cerogrados” y “Hay Una Luz” conforman una excitante pareja de registros fonográficos genuinamente excitantes dentro del contexto de la vanguardia rockera española del presente milenio: un camino firme y voraz hacia una luz musical que ostenta un brillo muy particular. Bien vale la pena descubrir a SONNÖV de una vez por todas, apreciar su manera de combinar electrizante energía con inquietantes texturas, y esperar que siga creando estupendas obras de rock experimental a través del futuro próximo. ¡Es urgente ponerse a investigar en esta banda!
 


Muestras de “Cerogrados”.-
Miyagui: http://sonnov.bandcamp.com/track/miyagui
Por Un Puñado…: http://sonnov.bandcamp.com/track/por-un-pu-ado 

Muestras de “Hay Una Luz”.-
Horizonte De Sucesos: http://sonnov.bandcamp.com/track/horizonte-de-sucesos  
Será Difícil:   http://sonnov.bandcamp.com/track/ser-dif-cil   
L-Dopa: http://sonnov.bandcamp.com/track/l-dopa

Tuesday, June 05, 2012

Descubriendo a HAND OF FATIMA, la mano del post-metal gaditano


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos la muy agradable ocasión de descubrir, aunque sea tardíamente, al grupo de avanzada post-metal HAND OF FATIMA. Procedente de la bella provincia de Cádiz, situada en el Extremo Sur de España, HAND OF FATIMA  se reveló como una fuerza musical tremendamente interesante dentro de la vanguardia rockera española con “Obake”, su disco grabado en 2008 y salido al mercado al año siguiente, sin duda, una muy buena carta de presentación. El sonido grupal de esta banda formada en 2007 no se suscribe a una modalidad dogmática de post-metal, sino que añade intensidades oscurantistas propias del post-rock y el sludge atmosférico, además de algo de las tradiciones stoner y psicodélica en algunos de los momentos más expresivos del disco. El grupo muestra apegos a los estándares de RUSSIAN CIRCLES, RED SPAROWES y PELICAN, afinidades con THIS WILL DESTROY YOU y con lo que hacían sus compatriotas de TOUNDRA, principalmente en su primer álbum; de hecho, en alguna ocasión, HAND OF FATIMA y TOUNDRA han registrado un EP compartido. Concentrándonos específicamente en “Obake”, vale decir que éste tiene un núcleo conceptual en torno a los fantasmas de las leyendas japonesas (los yurei): fue grabado en la cálida localidad gaditana del Puerto de Santa María y masterizado en Nueva York. La formación que grabó este disco consiste en: Gabi (bajo), Mane (batería), Carlos (guitarra), Tato (guitarra y glockenspiel) y Pacoloco (órgano Hammond y guitarra steel).


‘Tatari’ da inicio al disco con un tono solemne abrumador e imponente, inicialmente basado en concisos fraseos de la primera guitarra que entra en acción, y paulatinamente alimentado con un bloque sónico integral que se va armando de forma sostenida y solvente a través de esquemas rítmicos que alternan 4/4 y 6/8. Hay una densidad patente en el bloque instrumental que es de donde éste saca su fuerza expresiva, pero el evidente carácter constreñido de los aportes de cada instrumento permiten que dicha densidad se mantenga en un nivel etéreo, apelando así más a lo contemplativo que a lo impulsivo a través de la garra que inunda el ambiente. Un estupendo inicio de álbum, sin duda, y con la dupla de ‘Goryo’ y ‘Funayürei’, la experiencia de este disco seguirá cimentándose de manera muy sólida. En efecto, ‘Goryo’ aporta una densidad más pronunciada que se sostiene en buena medida en la robustez espartana que brota a dos bandas, desde la dupla rítmica y la armazón de guitarras: la lánguida pesadez que inicialmente se utiliza para encapsular el desarrollo sónico de la banda transmite una atmósfera de oscuridad un tanto amenazante, para luego aligerarse un poco a través de un despliegue aguerrido de dinamismo stoner enfilado hacia el armado de un estupendo clímax conclusivo. Por su parte, ‘Funayürei’ expone una estrategia de auto-contención de forma un poco más consistente, sin renunciar a los recursos de oscuridad y robustez que el quinteto maneja a ojos cerrados en las bien armadas interacciones entre sus componentes individuales. ‘Ubume’ regresa a la lógica de arquitectura ambiciosa que antes había marcado al tema de entrada ‘Tatari’, pero haciéndose eco de la estilizada rudeza de ‘Goryo’, y añadiendo matices de corte space-rock que se explayan a través del extenso epílogo en 5/4. ‘Onryo’ es, básicamente, un homenaje al legado de ISIS, un hermoso ejercicio de minimalismo melódico cuidadosamente retorcido a través del manejo envolvente de climas aguerridos. Los últimos 10 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Ofuda’, el tema más etéreo del disco, fuertemente motivado por la psicodelia de vieja escuela en sus momentos más reflexivos (algo casi Floydiano), mientras que los pasajes más aguerridos encarnan un exquisito balance entre la tensión claroscura propia del post-rock y el imponente filo muscular del post-metal. Los últimos dos minutos son cruciales a la hora de manifestar un clima de neurosis explosiva donde parece que la banda pone banda sonora a la resolución de una especie de conflicto cósmico.


Una grata sorpresa descubrir a este ensamble tan intenso como es HAND OF FATIMA, uno de los exponentes más notables de la movida post-rockera que se genera desde el underground español de los últimos años. El grupo se mantiene activo en actuaciones de forma regular, incluyendo carteles compartidos con bandas colegas como TOUNDRA y EL PÁRAMO, y un concierto acústico con Scott Kelly de NEUROSIS. Por lo escuchado en este disco “Obake”, hay que mantenerse alerta respecto a las próximas actividades y, ojalá, futuros lanzamientos fonográficos de este grupo. 



Muestras de “Obake”.-
Tatari: http://www.youtube.com/watch?v=uvAYbN5fv08
Ofuda: http://www.myspace.com/handoffatimaband/music/songs/ofuda-42211305 

Saturday, June 02, 2012

DIRTY THREE: música vibrante para cuando baja el sol



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy toca hablar de DIRTY THREE, el trío australiano formado en 1993 por la confluencia de las voluntades creativas del guitarrista/bajista/teclista Mick Turner, el baterista Jim White y el violinista/teclista Warren Ellis. Todos ellos provienen de trayectorias muy curtidas desde antes de formar el grupo en sí: Ellis es colega de toda la vida de Nick Cave (en NICK CAVE & THE BAD SEEDS y GRINDERMAN), Turner también desarrolla su creatividad artística en el área de la pintura (además de elaborar las portadas de discos de éste y otros grupos), y White es un muy ocupado baterista de sesión (ha tocado en discos de P. J. Harvey, Bonnie Prince Billy, y también en discos solistas del mismo Mick Turner). DIRTY THREE es usualmente catalogado como un ítem de post-rock, pero más exacto es definirlo como un ensamble de rock instrumental especialmente preocupado por crear climas y atmósferas evocativas, casi como si se tratara de una banda sonora cinematográfica; a veces abordan esta estrategia con un recto ejercicio de agresividad (como sucedió en sus primeros discos), y otras veces lo hacen encaminándose hacia esferas sónicas más sutiles. En este último aspecto, el cuarto disco “Ocean Songs”, editado en el año 1998, fue sintomático del viraje que hizo DIRTY THREE hacia el predominio de sonoridades más constreñidas en una refinada ingeniería de sutilezas, y justamente ésta es también el área temática en el que se desarrolla mayoritariamente el repertorio de su nuevo disco “Toward The Low Sun”, el cual sucede a “Cinder”, del año 2005. Siete años de espacio suena a mucho tiempo, pero a pesar de que el grupo se ha tomado todo este tiempo para gestar su nuevo trabajo de estudio, se ha mantenido activo en conciertos y participaciones en festivales y variados eventos culturales.
 


‘Furnace Skies’ abre el disco con un ambiente de caos latente que nunca llega al punto de ebullición, pero en un estado de permanente roce debido al impecable pulso con el que las texturas espartanas de la guitarra y los retazos del violín llenan ciertos espacios sobre los entusiastas flujos libres de la batería. Las capas de órgano que se añaden a la arquitectura sónica en la segunda mitad añaden un oportuno cariz lírico a esta exhibición de tensión contenida. El siguiente tema, ‘Sometimes I Forget You've Gone’, toma la batuta del primero y ofrece climas aún más etéreos sobre una batería que persiste en el enfoque free-jazzero a punta de muscularidad brindada con elegancia. Tal vez podemos notar ciertas coincidencias con la faceta más introspectiva de JAGA-JAZZIST, para poner un punto de referencia descriptivo. ‘Moon On The Land’ es abiertamente sereno, atravesado por un crepuscular espíritu reflexivo: entre las secuencias de arpegios de la guitarra acústica y las suavemente melancólicas líneas dibujadas sobriamente por el violín se arma un cuadro sonoro que emula la grisácea calma de un atardecer de otoño temprano. Más adelante, ‘Rain Song’ habrá de ofrecernos un esquema sonoro muy similar, tal vez con un  grado un poco mayor de agilidad. Con igual tendencia a la calma pero con un destello sonoro más pronunciado, ‘Rising Below’ nos brinda un momento de introspección desarrollado con colores cálidos y trazos de razonable grosor, mientras que ‘The Pier’, incidiendo convincentemente en estas estrategias, añade una nebulosidad cuya densidad inherente no queda del todo oculta. En la secuencia de ‘That Was Was’ y ‘Ashen Snow’, el trío hace sendas aproximaciones al discurso estandarizado de post-rock. El primero tiene más garra debido al lugar central que ocupa la guitarra en su crucial desarrollo armónico, mientras que el segundo da más presencia al piano y a la amalgama de violín y capas de sintetizador a la hora de encuadrar la atmósfera deseada. En el caso de ‘Ashen Snow’, parece como si el TALK TALK de “Laughing Stock” estuviera resurgiendo por un momento de las cenizas del pasado. El tema de cierre, ‘You Greet Her Ghost’, recicla el impacto de ‘That Was Was’ y ‘The Pier’ para concluir las cosas con un aire de misteriosa nocturnidad: jazz moderno concentrado en una lánguida reflexividad focalizada en una etérea tristeza.
 


“Toward The Low Sun” contiene la música adecuada para contemplar el atardecer y poner la mente en marcha para pensar cosas profundas sobre el paso del tiempo, evocar memorias de momentos cuando había más luz en el cielo, sensaciones de expectativas ante la noche que se avecina o la nostalgia por lo que se fue y nunca volverá. DIRTY THREE es una banda que sabe generar atmósferas de este tipo con una instrumentación muy poderosa, no fastuosa, no arreglada con ostentaciones estilizadas, pero sí poderosa, con una vitalidad que a veces estalla esplendorosamente en ciertos momentos calculados. Un disco que dura poco más de 40 minutos, signado por una belleza crepuscular e iluminado por destellos que provienen de un ensimismamiento otoñal: he aquí la descripción idónea para esta joya fonográfica que nos brinda DIRTY THREE para el año 2012.


Muestras de “Toward The Low Sun”.-
Sometimes I Forget You’ve Gone: http://www.youtube.com/watch?v=uYHKw8rPVH0