Wednesday, November 29, 2023

Recovecos vanguardistas en la cueva musical del crack español ÁNGEL ONTALVA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos complace enormemente presentar esta obra fonográfica del crack español ÁNGEL ONTALVA que se titula “A Haunted, Hidden World Of Caves”, la misma que fue publicada el día viernes 3 de marzo del presente año 2023 por el sello OctoberXart Records. Con el paso de los meses, resulta ser una obra muy destacada en lo que va del año dentro de la producción progresiva mundial realizada en España, lo cual no es novedad pues, ya sea como integrante de OCTOBER EQUUS o solista o asociado con otros, prácticamente cada cosa que produce este señor resulta ser una maravilla (siempre encuadrada dentro del rock y el jazz de vanguardia, o la experimentación con formas libres). Bueno, este disco, según palabras del propio ONTALVA, recoge composiciones nuevas, otras que fueron relegadas por no hallar un sitio adecuado en discos precedentes, tres que estaban destinadas para un proyecto grupal que no llegó a concretarse, y además, una versión remodelada de una pieza de un viejo disco solista que, en esta ocasión, recibió un arreglo especial de parte del maestro John Falcone. En “A Haunted, Hidden World Of Caves”, ONTALVA se multiplica en sus roles de guitarrista y bajista. Entre sus colaboradores se cuentan Víctor Rodríguez (teclados), Ivan Fedotov (batería y percusión) y el ya mencionado John Falcone (fagot, clarinete y saxo tenor); otros son, Vitay Borodin (violín) y Markus Breuss (trompeta). Vemos figuras de OCTOBER EQUUS y VESPERO en esta lista. Como es habitual, ONTALVA se hizo cargo de la composición del material, la producción del disco y las ilustraciones que conforman el arte gráfica. ¿Hace falta repetir que él también tiene un gran talento para las artes plásticas? En lo particular, esta portada revela imágenes más suntuosas y perturbadoras que otras portadas realizadas por ONTALVA. Los procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de él y Amanda Pazos Cosse, mientras que Francisco Macías fungió de productor ejecutivo. Bueno, revisemos de una vez los detalles del repertorio de este hermoso álbum.


El inicio de todo lo trae ‘Golden Path’, pieza de poco menos de 3 minutos de duración que destila una agilidad única y vibrante donde la tensión inherente al desarrollo temático es manejada con un vigor palaciego. La exuberancia infatigable de la batería brinda un muy interesante contrapunto frente a los osados fraseos de la guitarra, los cuales llegan a un peculiar paroxismo en sus momentos finales. Luego sigue la dupla de ‘Stone Trees’ y ‘The Smoke Of Your Fires’, dos temas que instauran pautas importantes para el despliegue de una versatilidad operativa que juega a favor de la grandilocuencia del disco como un todo. El primero de estos temas mencionados es el más largo del disco con sus más de 5 ¾ minutos de duración. Se explaya en una aureola de serenidad contemplativa que permite la edificación de un efectivo sendero jazz-progresivo asfaltado con un delicado lirismo, el cual se enriquece más adelante con la presencia del violín, que entra en acción justamente en el momento en que el piano empieza a ornamentar su posición dentro del elegante entramado colectivo. En general, se respira aquí un aire crepuscular con ciertos matices grisáceos, pero también con bien delineados recursos de remanso. Por su parte, ‘The Smoke Of Your Fire’ se orienta hacia una confluencia de chamber-rock y RIO donde se notan las conexiones estilísticas con los HENRY COW del último álbum y el estándar de FORGAS BAND PHENOMENA, más algunos ribetes de la ECLECTIC MAYBE BAND. Todo fluye de una manera muy natural y controlada mientras algo inquietante se extiende pertrechado en su propio misterio bajo la superficie. Con su rol protagónico, el fagot parece dirigir el desarrollo temático hasta que llega la sección epilogar, la cual vira hacia algo que parece onírico pero que, más bien, se revela como nebuloso. ‘Tunnels’ establece una muy inspirada cruza entre la señorial serenidad del segundo tema del álbum y la majestuosa exuberancia del primero, con un especial énfasis en aquélla. Hay una vitalidad extrínseca que permite a los colores aportados por cada instrumento actuante unirse en un mágico lienzo sónico, el cual se sitúa entre lo evocativo y lo asertivo a través de una densidad oportunamente comedida. Todo un cénit del álbum. ‘Eye Of The Desert’ se eleva hacia una ceremoniosidad que se siente cómoda expandiéndose en un ambiente cósmico donde lo psicodélico y lo fusionesco unen fuerzas a la hora de concretar y enriquecer el esquema temático diseñado para la ocasión. El talante flotante de la ingeniería grupal no impide que en ciertos pasajes estratégicos se manifieste algo de musculatura.
 
‘The Lure And The Coordinates’ es la segunda pieza más extensa del disco (también con un espacio de poco más de 5 ¾ minutos) y resulta ser otro pasaje particularmente destacado del mismo. ONTALVA y sus compinches de turno regresan de lleno al camino de lirismo que brota del jardín musical usualmente cuidado por este señor. Los oleajes del piano y las seductoras líneas del violín arman un entramado llamativo que se enriquece poco después con los sugerentes solos de guitarra, los cuales exorcizan las influencias de Henry Kaiser y Fred Frith por igual. Al fin y al cabo, esta pieza cumple cabalmente con la función de llevar al álbum a un clímax de señorío jazz-progresivo. ‘Beehive On The Wall’ sigue, en parte, la senda trazada por la pieza precedente, añadiendo matices y texturas afines a los recursos de pletórica exuberancia que ya hemos advertido en otros ítems del repertorio. ‘Free In The Dark Hills’ es un tema marchoso con un marcado enfoque jazz-rockero y ciertos guiños al estándar del rock psicodélico de fines de los 60 en lo referente a su groove principal. En cuanto a lo melódico, incursiona en lo fusionesco con elementos exóticos orientales. En la sección epilogar, la trompeta crea una elegía al jolgorio que ya se desvaneció. ‘A Wide Vessel’ establece, en sus poco menos de 4 minutos de duración, un inusitadamente cálido trayecto a través de una área de envolvente calidez progresiva. Las orquestaciones de sintetizador abren la puerta a un swing elegante que, por causa de una ulterior intervención de la guitarra, adquiere momentáneos recursos de tensión. De todas formas, la pieza no tarda mucho en retornar a su swing primigenio para, a partir de allí, disponerse a aterrizar en un enclave ensoñador y cósmico. (Tal vez éste era el camino que pudo haber seguido el KING CRIMSON de 1971 de haberse adentrado más en la pradera del Canterbury.) Durando poco más de 2 ½ minutos, ‘The Place Where You Were Born (Without A Trace)’ cierra el repertorio. Se trata de una pieza que retoma y remodela a la que cerró el álbum “Songs To Say Goodbye”, publicado en febrero de 2021. El tenor elegíaco que marca a la esencia de esta composición revela ciertos vestigios de agilidad (un tanto contenida, mas no escondida) por obra y gracia de los gráciles arreglos de vientos, los mismos que también acogen algún breve solo de guitarra en medio de su bien perfilado entramado.


Todo esto fue “A Haunted, Hidden World Of Caves”, una nueva obra notable dentro de la amplia discografía de ÁNGEL ONTALVA, ya sea solista o no. Bueno, éste es un disco solista y exhibe un nuevo derroche de ingenio musical a través de los varios recovecos que se van mostrando en la cueva artística de este maestro, una cueva plagada de hechizos musicales. Teniendo en cuenta la cantidad de meses que ha pasado desde la publicación de “A Haunted, Hidden World Of Caves”, hubiésemos preferido terminar esta reseña mucho antes, pero bueno, como dijimos en el primer párrafo y repetimos ahora, tenemos en este disco uno de los referentes más notables de la producción progresiva española de este año 2023. No hay que perder la pista al incansable ÁNGEL ONTALVA, quien tiene otro disco de este mismo año con el título de “Black Pyramid”, además de estar preparando el que será el nuevo trabajo de estudio del ensamble hispano-ruso SEAORM (sin contar un disco en vivo del grupo en cuestión publicado el pasado mes de octubre y otro directo solista unos meses antes). Concentrándonos exclusivamente en “A Haunted, Hidden World Of Caves”, sólo nos queda concluir que es  totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca de música contemporánea.
 
 
Muestras de “A Haunted, Hidden World Of Caves”.-
Tunnels: https://octoberxart.bandcamp.com/track/tunnels  
Eye Of The Desert: https://octoberxart.bandcamp.com/track/eye-of-the-desert
The Lure And The Coordinates: https://octoberxart.bandcamp.com/track/the-lure-and-the-coordinates

Sunday, November 26, 2023

OZRIC TENTACLES: florecimiento del loto space-rockero para el año 2023

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Nos topamos hoy con el nuevo disco de la veterana banda OZRIC TENTACLES, entidad veterana de la reactivación del paradigma progresivo del space-rock desde la década de los 80. El disco en cuestión se titula “Lotus Unfolding” y fue publicado el 20 de octubre por Kscope, tanto en CD como en vinilo. Como sucede usualmente con los discos de OZRIC TENTACLES y los trabajos solistas de su perpetuo líder Ed Wynne, se trata de un álbum conceptual con un foco abierto a varias interpretaciones, pero la idea guía que iluminó la creación del material contenido en “Lotus Unfolding” es la necesidad de mantener nuestras percepciones sensoriales en inspirada alerta de tal manera que podamos disfrutar lo más posible de la revelación de las maravillas de nuestro derredor con cada nuevo día. El núcleo performativo de los OZRIC TENTACLES para este trabajo consiste en el imprescindible Ed Wynne [guitarras, sintetizador, bajo y programaciones], su hijo Silas Wynne [sintetizadores modulares y teclados] y su ex-esposa Brandi Wynne [bajo], siendo ellos acompañados por: Saskia Maxwell, a la flauta; Tim Wallander, a la batería; Paul Hankin, a las congas, y; Gre Vanderloo, a la percusión y algunas programaciones de ritmos. La abundante presencia de capas y secuencias sintetizadas en los núcleos temáticos de la mayoría de las piezas aquí contenidas hace que “Lotus Unfolding” tenga lazos de familia con discos como “Paper Monkeys” (2011) y “Technicians Of The Sacred” (2015) en varias ocasiones, así como con el disco a dúo de Wynne y Gre Vanderloo “Tumbling Throught The Floativerse” (del año pasado). Pero, además, también hay varios recursos fusionescos que hacen que la logística instrumental se conecte con los aspectos más evocadores de la línea progresivo-psicodélica que es historia viviente. Ed Wynne se encargó de dirigir las diversas sesiones de grabación para este nuevo material en los Blue Bubble Studios de Fife, mientras que la ulterior labor de masterización estuvo a cargo de Adam Goodlet en el Re:Creation Studio. El arte gráfica es de Sally Clark y Steve McKeown. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Lotus Unfolding”.


Abre el disco ‘Storm In A Teacup’, tema que ocupa un espacio de poco más de 9 ½ minutos para desplegar un ágil y llamativo ejercicio de vibraciones coloridas y optimistas a través de un electrizante hermanamiento de riffs de guitarra y capas de sintetizador. El frenético empuje de la dupla rítmica está competentemente ornamentado por ingeniosas líneas  de bajo; por su parte, la guitarra calcula meticulosamente los momentos en los que se deja llevar por su propio impulso expresivo en medio de este festivo tifón cibernético. Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, las cosas se calman un poco para remitirse a un groove más mesurado a fin de que se pueda abrir la puerta a una ambientación fusionesca con ligeros matices reggae. Sigue a continuación ‘Deep Blue Shade’, una pieza que ostenta su tremendo gancho con un dinamismo bastante sofisticado que se aplica a su estrategia esencialmente tecno-pop. La estrategia se centra básicamente en darle una majestuosidad de tenor krautrockero a los efluvios y revestimientos electrónicos que envuelven al marchoso groove armado para la ocasión. El tercer tema del repertorio es el que justamente se titula ‘Lotus Unflolding’. La línea de trabajo plasmada en esta pieza homónima se orienta hacia atmósferas místicas y contemplativas, siendo así que la flauta, apoyada por capas cinematográficas de sintetizador, dirige el flotante lirismo con el que se arma el sigiloso prólogo. Una vez que se completa el bloque instrumental, el ensamble se dedica a explorar un mágico y encantador cruce de emplazamientos psicodélicos y elegantes pulsaciones jazz-rockeras. La calidez impregnada en la atmósfera general de la pieza permite a ésta instaurar un interesante contrapunto a los explícitos recursos de suntuosa extroversión de los dos temas precedentes. ‘Crumblepenny’ es la pieza más extensa del repertorio con sus poco menos de 10 minutos de duración y, en buena medida, su función es la de explorar los camino abiertos por la pieza precedente para darle una incrementada prestancia progresiva, así como una mayor dosis de intensidad rockera en medio del preciosismo reinante. Los aires exóticos aportados por el solo de guitarra acústica y algunos ornamentos sintetizados ayudan a reforzar el aura palaciega de la pieza. La secuencia de estos dos temas conforma un cénit definitivo del álbum. 

  

La dupla final de ‘Green Incantation’ y ‘Burundi Spaceport’ tiene la misión de cerrar con solvente grandilocuencia el disco que ahora nos ocupa, toda vez que los temas tercero y cuarto establecieron sólidas palancas de magnificencia art-rockera. El primero de estos temas mencionados se sostiene, en buena medida, en una retoma del espíritu místico y cálido de la pieza homónima, al menos durante su primera sección. Los ingeniosos fraseos de la guitarra acústica que atraviesan las luminosas paredes de los sintetizadores operantes generan un paisaje envolventemente étnico en medio de una atmósfera etérea. Alrededor de la frontera del tercer minuto y medio, una secuencia armónica sintetizada se apodera del centro temático y lo hace virar hacia un ímpetu rockero manejado con convincente robustez. El bloque sonoro es manejado con efectiva elegancia sin ocultar la nueva musculatura que acaba de brotar; de hecho, en algunos pasajes, la guitarra asume un asertivo rol protagónico dentro del entramado general. ‘Burundi Spaceport’, por su parte, despliega un nuevo ejercicio de extroversión space-rockera en confluencia con modismos y grooves jazz-fusionescos, todo ello tras un preludio sigiloso. La batería realiza su labor más notable dentro del álbum y también cabe destacar el sortilegio sónico emanado de algunos solos de sintetizador. Una pieza donde todo está tan equilibrado dentro de la maraña colectiva de los instrumentos actuantes es la idónea para cerrar este repertorio, sobre todo, si recoge buena parte de los aspectos más señoriales de algunas de las piezas precedentes. En fin, todo esto fue “Lotus Unfolding”, la nueva manifestación de la apuesta de la legendaria entidad OZRIC TENTACLES por el imparable florecimiento del discurso space-rockero a lo largo del desarrollo del mundo progresivo en sus casi 40 años de producción fonográfica (y justo 40 años de existencia a partir de un jam realizado en el Stonehenge Free Festival de 1983). Muy recomendable este disco, no nos cabe duda alguna al respecto. 


Muestras de “Lotus Unfolding”.-
Lotus Unfolding: https://www.youtube.com/watch?v=iMnQiB8KKBQ
Crumplepenny: https://www.youtube.com/watch?v=GQbxOHaQ2bI

Thursday, November 23, 2023

Los efluvios del agua desde la óptica de los maestros rusos MAAT LANDER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy echamos un vistazo al cosmos del trío ruso MAAT LANDER y nos topamos con que el grupo sigue explorando el concepto de la alquimia y los cuatro elementos, esta vez, con el disco “Elements: Water”. El disco en cuestión fue publicado el pasado 20 de octubre. Los formatos de la edición son tanto en casete como en vinilo (colores negro y azul marmoleado); Clostridium Records se hizo cargo del vinilo, mientras que VMS hizo lo propio con el casete. El trío conformado por Arkadiy Fedotov [bajo, sintetizadores, órgano y efectos], Ilya Lipkin [guitarras eléctricas y acústicas] e Ivan Fedotov [batería, wave drum y cajas de ritmos] continúa con este concepto iniciado en el álbum “Elements: Air”, el mismo que data de julio de 2021. Los hermanos Fedotov se mantienen ocupados con VESPERO y otros proyectos (p.e., el ensamble hispano-ruso SEAORM), y Lipkin sigue afirmándose como uno de los más notables guitarristas dentro de la actual escena progresiva de Rusia (siendo veterano integrante de THE RE-STONED). Colabora en un par de temas Alexander Sokolov al piano eléctrico y el sintetizador. El material contenido en “Elements: Water” fue grabado en el Rushus Studio y el VMS Studio en varias sesiones que tuvieron lugar en el año 2022. Los ulteriores procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo del propio Ilya Lipkin y de Janne Stark, respectivamente. Vayamos ahora a los detalles del repertorio de este disco. 


Todo empieza con ‘Glass Dolphins’, una pieza cuyo prólogo es evocativo y distante, pero que no tarda mucho en abrir campo a un cuerpo central focalizado en un dinamismo grácil donde se hermanan muy bien los ácidos guitarreos y las mesuradas florituras sintetizadas. La batería le da un groove jazz-rockero al esquema rítmico, lo cual ayuda bastante a reforzar el talante sofisticado de la pieza. Luego sigue el segundo tema más largo del disco, ‘Land Of Dreams’, el cual dura poco más de 10 ¼ minutos. El tema comienza con un tenor etéreo que se explaya a través de un impresionismo crepuscular: algo envolventemente cálido arropado por una atmósfera ensoñadora que se conecta, en cierta medida, con la faceta flotante de DJAM KARET. Ya cuando entra en acción la batería, el trío elabora una temática marcada por vibraciones post-rockeras sobre un compás de 6/8, estando los efectos cósmicos del sintetizador al servicio del llenado de espacios marcados por los delicados traqueteos de la guitarra. Más adelante, cuando las cosas adquieren un mayor grosor, el esquema grupal se eleva hacia un señorío progresivo que parece recoger ecos del proyecto SEAORM, y es así como el tema se cierra con un esplendor muy especial. ‘Maat’s Sea Diaries’ sigue por esta pauta expresiva mientras vira hacia un refuerzo del nervio rockero. El vitalismo mesurado que empuja al centro temático del jam asume gráciles recursos de fulgor merced a las inteligentes cadencias de la batería. La miniatura ‘Brilliant Depth’ es una bella exhibición de tonalidades suaves a la guitarra acústica, la misma que abre la puerta a ‘Saphire Realm’, la pieza más larga del disco con su espacio de 11 ¼ minutos. La actitud y la prestancia inherentes a la comunión entre guitarra acústica y secuencias sintetizadas sustenta un eficaz sortilegio líquido durante varios minutos, desarrollando un crescendo célico. Ya cuando emerge la guitarra eléctrica para ejercer su autoridad de a pocos, el trío se enfila por una sesuda manifestación de estremecimientos a lo ASH RA TEMPEL que se asienta cómodamente sobre una cruza entre los OZRIC TENTACLES tempranos y MY BROTHER THE WIND. El pasaje final es un regreso parcial a la magia flotante del inicio con añadidas resonancias de la reciente languidez densa.
 
  

‘Möbius Strip’ tiene un prólogo marcado por una ingeniería cibernética muy propia del krautrock electrónico, siendo así que la ulterior emergencia del cuerpo central se mueve dentro de una solidez space-rockera que se mueva versátilmente a través de variadas atmósferas. Mientras los grooves van variando, se preserva eficientemente la artesanía refinada que el trío convierte en marca de la casa. Cuando regresan los recursos cibernéticos iniciales, el ensamble se pone a jugar con estándares motorik a fin de mantener firme el vigor rockero que ya, a estas alturas, está contundentemente afirmado. ‘Pulse Of Water’ es una composición dedicada a la memoria de Alexander Sokolov (quien es justamente el colaborador). Su modus operandi se focaliza en combinar aires y ambientes de los dos primeros temas del álbum, realzando el fulgor del primero y remodelando las vibraciones místicas del segundo para acomodarse a dicho fulgor. Los teclados utilizando llenas espacios con solvencia mientras aseguran el firme centro melódico, estando este último bien afianzado bajo la guía de las guitarras. Así termina el repertorio oficial del disco, pero todavía hay espacio para un bonus track: ‘To Infinity And Beyond’ es su título y dura poco más de 8 ¾ minutos. Su dinamismo space-rockero es el habitual dentro del mundo progresivo: elegante uso de masivas líneas y secuencias de los sintetizadores, ingeniosos esquemas rítmicos marcados por la batería y eficaces intervenciones de la guitarra a la hora de registrar una soltura refinada con ciertos ribetes punzantes (especialmente, en las instancias finales). Este tema es prácticamente hermano de ‘Maat’s Sea Diaries’. Todo esto fue “Elements: Water”, el segundo capítulo del concepto sobre los elementos que la gente de MAAT LANDER ha diseñado para su actual momento creativo de largo trayecto. Los efluvios del agua encuentran en este disco una idónea semblanza dentro del arte del sonido y un adecuado retrato que estimula la imaginación del oyente empático. Muchas gracias a Lipkin y a los hermanos Fedotov por este disco que recomendamos ampliamente para cualquier fonoteca de música progresiva y géneros afines de grandes proyecciones estéticas. 
 
 
Muestras de “Elements: Water”.-
Land Of Dreams: https://maatlander.bandcamp.com/track/land-of-dreams
Saphire Realm: https://maatlander.bandcamp.com/track/saphire-realm
Möbius Strip: https://maatlander.bandcamp.com/track/m-bius-strip

Tuesday, November 21, 2023

Quinta irrupción vanguardista de los franceses CHROMB!

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el nuevo disco del colectivo francés CHROMB!, el quinto de su carrera fonográfica y que justamente lleva el título de “Cinq”. Este disco se publicó el pasado 3 de noviembre por vía del sello Dur Et Doux, el cual está administrado conjuntamente por varias bandas de la vanguardia rockera y jazzera de Lyon. El personal conformado por Antoine Mermet [saxofones, sintetizador, efectos y voz], Camille Durieux [sintetizadores y voz], Léo Dumont [batería y voz] y Lucas Hercberg [bajo y voz] registró el material contenido en “Cinq” en diciembre del pasado año 2022, en el Studio Rouge. Jérôme Rio se hizo cargo de la ingeniería de sonido y de la mezcla, mientras que la ulterior labor de masterización estuvo en manos de R3myboy. Este disco necesita menos de 35 minutos (aunque no nos hubiese molestado que durara algo más) para aportar algo importante al escenario avant-progresivo francés, el cual es, de por sí, bastante fructifero y portador de una idiosincrasia bastante contundente en su fragor creativo. Las energías musicales de los Sres. Mermet, Dureieux, Dumont y Hercberg se conjugan vivazmente dentro de una ingeniería compacta y ecléctica desde la que se hace buen uso de recursos y efectos contemporáneos. Para analizar más al detalle esta aproximación inicial, repasemos los seis temas que se contienen en “Cinq”.


‘Fredilippe’ abre el álbum como un ejercicio de jovialidad en clave de tecno-pop con unos resabios dadaístas que son manejados con pulcrísima delicadeza. A medio camino entre el jingle y el circo, esta pieza sabe ser burlona con abundante calidez. ‘La Cérémonie’ sigue a continuación para exhibir los primeros indicios de travesura surrealista a los que el cuarteto es y ha sido siempre tan afín. Lo percusivo (manejado mayormente desde los recursos cibernéticos de los que dispone el grupo) es vital para crear, sostener y desarrollar el ambiente general de la pieza. Algunos trucos disruptivos emergen para asentar una interesante aureola de inquietud en medio de lo que, en líneas generales, es un ritual contemplativo que se expande a través de un escenario futurista que concluye con un majestuoso epílogo. Los arreglos corales, en sí mismos, son bastante gentiles. ‘Roupoutoum Contre Routoupoum’ regresa de lleno a la jovialidad frontal, pero esta vez con una ingeniería sofisticada que da buena cuenta del versátil virtuosismo congregado en el entramado grupal. El ZAPPA de 1986 establece nexos con los ULTRA ZOOK mientras se añaden ciertos elementos de los legendarios RASCAL REPORTERS en esta revelación de la faceta más progresivamente señorial de CHROMB!. La dupla de ‘Pauvre Brobre’ y ‘Le Prince’ exhibe con patente fortaleza dos caras contrastadas de una misma visión creativa de este colectivo: el primer tema es puro fuego agitado por el nervio maleable del aire; el segundo ostenta un posicionamiento terrenal que va saltando de pozo a pozo llenados de agua celestial con milimétrica precisión. ‘Pauvre Brobre’ se explaya en un delirio dadaísta donde la banda explora senderos de brutal prog a través de una estrategia sónica enraizada en el avant-jazz, logrando establecer algunos nexos con las vibraciones típicamente siniestras del chamber-rock mientras concreta dicha labor. ¿En qué momento podrían PAK y LA STPO hibridarse? La gente de CHROMB! responde la pregunta con esta respuesta de su propia hechura. ‘Le Prince’ desarrolla su centro temático dentro de una implacable geometría progresiva donde se fusionan el math-rock y el avant-prog, haciendo que el reinante dadaísmo vire desde lo siniestro hacia lo fulguroso. Incluso hay algunos pasajes marcados por un envolvente lirismo, los cuales añaden una inesperada instancia de serenidad al paisaje global.
 
‘Rongongonfre’ ocupa un espacio de 6 ¼ minutos, asumiendo cabalmente el rol de asentar la máxima expresión del expresionismo delirante que resulta tan esencial para una gran arte del enfoque estético del grupo. Los electrizantes traqueteos y las imposibles cadencias que sustentan la laberíntica ingeniería de la pieza apuntalan eficazmente los nuevos recursos de tensión expresiva desde donde se arma la pieza. A diferencia de la neurosis desatadamente incendiaria del tema #4, aquí opera un centralización de la lógica aventurera donde lo tenso está gobernado por lo abstracto, lo cual significa una capitalización de las atmósferas traviesas previamente anunciadas en el tema #3. Además, las diversas apariciones de recursos ágiles hacen que lo bizarro nunca llegue a ser siniestro... aunque sí perturbador. Los traqueteos finales son el síntoma más claro de este electrizante matiz. Vemos que la secuencia de estos tres temas encapsula la cima definitoria del repertorio. El cierre del disco llega de la mano de ‘Et Des Couteaux’, una pieza que hace gala de autocontención cuando desarrolla su bizarra arquitectura temática donde se combinan ritmos marciales y orquestaciones misteriosas, siendo así que la atmósfera general resulta ser bastante grácil. El secreto de esto último reside en la alto dosis de jazz-prog que se utiliza para dirigir el ambicioso núcleo compositivo creado para la ocasión. Los arreglos corales vuelven a exhibir una espiritualidad ágil; en contraste con esto, los redobles conclusivos de la batería parecen aludir a una estrategia guerrera que, a fin de cuentas, termina antes de que pueda generar algún tipo de explosión. Todo esto es lo que se nos brindó en “Cinq”, la nueva irrupción vanguardista del cuarteto francés CHROMB!; totalmente recomendable para todo público amante de la idea de que escuchar un disco debe ser como una expedición de descubrimiento de cosas inauditas y tesoros intrigantes. 
  

Monday, November 20, 2023

El prontuario neo-progresivo de los alemanes RPWL



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el más reciente trabajo de la banda neo-progresiva alemana RPWL, la cual opera actualmente con la alineación de Yogi Lang [voz y teclados], Kalle Wallner [guitarras y teclados], Marc Turiaux [batería] y Markus Grützner [bajo]. “Crime Scene” es el título del disco que hoy comentamos y fue publicado a mediados del pasado mes de marzo por el sello Gentle Art Of Music, tanto en CD como en vinilo (con opciones de color rojo, azul, amarillo o el habitual negro). “Crime Scene” es el primer disco como cuarteto tras haber grabado una serie de tres discos como quinteto con un teclista extra entre los años 2012 y 2019 (“Beyond Man And Time”, “Wanted” y “Tales From Outer Space”). Haciendo un poco de historia, RPWL (llamado así por las iniciales de los apellidos de los integrantes del cuarteto original, que eran Phil Paul Risettio, Chris Postl, Waller y Lung) se originó en el año 1997 como una banda tributo a PINK FLOYD que enfatizaba su material de 1973 en adelante, siendo así que su enfoque de sinfonismo moderno permitió a la banda madurar su propia modalidad neo-progresiva. Empezando a hacer sus propias composiciones, la gente de RPWL hizo su debut fonográfico ante las puertas del nuevo milenio con el disco “God Has Failed”. Este disco debut llamó la atención del mismo público aficionado a MARILLION, MOSTLY AUTUMN, PORCUPINE TREE, y posteriormente, GAZPACHO, RIVERSIDE y THE PINEAPPLE THIEF. De hecho, a lo largo de su carrera fonográfica, este grupo ha venido estableciendo varias conexiones estilísticas con los grupos mencionados. El disco que ahora comentamos es un trabajo conceptual sobre crímenes tristemente célebres. Por ejemplo, la canción ‘Red Rose’ está inspirada en la depravación necrofílica que el radiólogo germano-estadounidense Carl von Cosel impuso sobre el cadáver de María Elena Milagro-Hoyos; también está ‘A Cold Spring Day In ‘22’ se inspira en la masacre de la villa de Hinterkaifeck, la cual significó una cruel matanza de seis integrantes de una familia entera.
 
 

Todo empieza con ‘Victim Of Desire’, canción que se desempeña muy bien en la elaboración de los desarrollos temáticos y los estilizados ambientes que rodean a éstos tras un preludio cósmico de ciertos ribetes densos. Una vez instalada la pronta ingeniería grupal, la banda muestra sus afinidades con MARILLION, PALLAS y THE PINEAPPLE THIEF (y, de forma colateral, con COLDPLAY) mientras va transitando fluidamente por sus diversas secciones temáticas. Un giro cibernético que se da poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio sirve para explorar efímeramente el sendero del space-rock, y, de paso, dar una breve carta blanca a la batería para que se luzca. Un truco bastante interesante que nos toma de sorpresa y que, tal vez, merecía una expansión un poco mayor. Tras este atractivo inicio llega el turno de la bella canción ‘Red Rose’, cuya estrategia expresiva consiste en adentrarse en un aura contemplativa y reflexiva sobre un tempo de 7/8 en clave lenta. Esta inspirada balada progresiva sabe hacerse arropar por una atmósfera amable mientras la letra desgrana los oscuros deseos del alucinado protagonista, lo cual conlleva literalmente una cruza entre Eros y Thanatos: “All my help appeared to fail / But down to your last breath, / I know that you’re my bride to be. / Not a world we need to say.” – “In the absence of your light / I nearly fell apart, / But now we start a brand-new day. / I know how scared you are, / But, please, come back to life. / You’re my haven in a heartless world.” Una mención especial va para el Gimouriano solo de guitarra que entra a tallar cerca del final debido a su eficaz manera de realzar la base melódica creada para la ocasión. ‘A Cold Spring Day In ‘22’ es una agradable canción a medio tiempo que nos remite, simultáneamente, a los MARILLION de 2004 y a los PORCUPINE TREE de la fase 1999-2000. Cuando llega el turno de ‘Life In A Cage’, el grupo regresa parcialmente a la majestuosidad estilizadamente densa que signó a la pieza de apertura. Eso sí, se nota aquí una actitud un poco más constreñida en el manejo del punche rockero activado para el esquema sonoro. Todo comienza con un tenor un tanto etéreo y luego vira hacia un swing moderado donde las vibraciones melódicas de la guitarra asumen el nuevo mando del bloque sonoro integral. Hay mucha conexión con los PINK FLOYD post-Waters para la música que acoge a esta letra inspirada en la mentalidad de un sociópata presidiario que se siente tan prisionero del régimen carcelario como de su propia mente.


Durando poco más de 12 ¾ minutos, ‘King Of The World’ se erige como la pieza más extensa del álbum, estando explícitamente diseñada para elevar a éste a una cima de fastuosidad musical. Para empezar, tenemos la sección prologar más vivaz de todas las canciones que conforman este repertorio, una bien delineada excursión musical donde los instrumentos aportan sus propios lucimientos para el refuerzo de la maquinación comunitaria. El mismo bajo aporta florituras muy interesantes para el realce de la orquestación, muy metida en espíritu en el paradigma neo-progresivo británico de los 80 (no podemos evitar evocar a esos primeros discos de PENDRAGON, MARILLION y IQ cuando percibimos todo lo que sucede en el primer minuto y cuarto). Una vez que ingresa el canto, las cosas se serenan para que se dé la oportuna cuota de ceremoniosidad para la canción, y así siguen las cosas por un buen rato a fin de que la atmósfera emocional brinde la forma adecuada al esquema melódico en curso. A mitad de camino, las cosas se sofistican comedidamente y es aquí donde el escenario se siente apropiado para un buen solo de sintetizador a lo Banks y otro buen solo de guitarra a lo Rothery. El hecho de que este renovador fulgor sea manejado con sobria soltura garantiza que la sección cantada se asiente sobre un suelo compacto mientras asume una acrecentada potencia rockera. El final del repertorio llega de la mano de ‘Another Life Beyond Control’, una canción que regresa de lleno a las convergencias estilísticas con THE PINEAPPLE THIEF y los PORCUPINE TREE de fines del pasado milenio. Su constante medio tiempo y su manera tan particular de filtrar con sistemática elegancia el punche rockero de la banda se alimentan eficientemente del groove principal y los diversos ornamentos de teclados que surgen a lo largo del camino. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Crime Scene” desde los cuarteles de RPWL, una veterana banda que ya tiene un nombre propio dentro del universo neo-progresivo del nuevo milenio. Desde nuestra perspectiva, se trata de una de las obras más notables de este grupo que, hoy por hoy, ya cuenta con un público muy leal, y claro que es algo merecido.


Muestras de “Crime Scene”.-

Friday, November 17, 2023

Manifestación de un brillo nuevo para el veterano esplendor avant-progresivo de UNIVERS ZERO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡¡Albricias por miles y hasta millones en el seno de la tradición progresiva de ayer y hoy!! El veterano colectivo belga UNIVERS ZERO, un referente inevitable y fundamental de eso que se ha dado por llamar rock-in-opposition dentro del ámbito europeo continental, vuelve al ruedo con un nuevo disco. Este nuevo trabajo, el decimoprimero de estudio de su longeva carrera (y sexto desde su reforma de fines de los 90) se titula “Lueur” y se publicó hace muy poco, el pasado 3 de noviembre, por vía del sello connacional Sub Rosa, tanto en CD como en vinilo (formatos negro y transparente). La alineación que gestó y registró “Lueur” está dirigida por el sempiterno líder Daniel Denis, quien se hizo cargo de la batería, la percusión y los teclados, además de gestar todas kas composiciones. El resto de la logística instrumental lo aportan Nicolas Dechêne (guitarras eléctrica y acústica), Kurt Budé (clarinete y clarinete bajo) y Nicolas Denis (bajo, percusión y canto). Todos ellos ya habían realizado “Phosphorescent Dreams” (el hasta ahora último disco de UNIVERS ZERO que data de febrero de 2012). De hecho, este nuevo disco prosigue por la senda marcada por este otro; incluso parece que el título (que significa brillo en español) apunta a esa idea. “Lueur” es el resultado de varios años de trabajo en la inspiración creativa y la reflexión sobre las metas estéticas que el grupo (formado en 1974 y que recién pudo debutar fonográficamente con su disco homónimo de 1977) quería trazarse en estos tiempos. Los procesos de grabación, mezcla y masterización del disco que ahora reseñamos tuvieron lugar entre los años 2020 y 2023 en el Fields Studio de Braine-lAlleud, con excepción de las partes de batería, las cuales se registraron en Ecaussinnes. No podemos omitir el hecho de que el disco está dedicado a Julia. Repasamos ya el repertorio aquí contenido.
 

‘Migration Vers Le Bas’ abre el álbum con unos aires industriales que se explayan en cadencias imponentemente tenebrosas; los golpes de percusión, al estar al comando de la atmósfera oscurantista que se va reforzando a cada segundo que pasa, parecen anunciar la constante aproximación de algo amenazador y arcano. A partir de aquí irrumpe ‘Sfumato (Part 1)’, que es el tema más largo del repertorio con sus casi 9 ½ minutos de duración. Los acordes iniciales de órgano ostentan una ceremoniosidad grisácea que también tiene algo de etéreo, y cuando el canto entra a tallar, penetra en el entramado sonoro un aura de sortilegio surrealista. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, el ensamble entero se encuadra dentro de una languidez pesada y aguerrida, siendo así que el trípode de guitarra, bajo y clarinete gesta una fanfarria noctámbula mientras el piano instala unas leves florituras levemente luminosas. Una vez pasado este momento de refinada tensión, la pieza regresa a la parsimonia precedente mientras adopta un lirismo un poco más pronunciado. Es aquí que nos damos cuenta de que lo que nos pareció oscuro era, en realidad, nebuloso, y aquello que resonaba como perturbador era, en el fondo, solipsista. Una vez que vuelve el canto, el tenor de la atmósfera general se siente un poco más relajado. ‘Cloportes’ vira radicalmente hacia lo extrovertido con un talante mucho más animado que, con toda notoriedad, azuza grooves jazz-rockeros en los cimientos de la ingeniería instrumental en curso. Hay ciertos aires de familia con MASAL y ARANIS en lo que se edifica aquí. Tras este despliegue de colorida soltura llega el señorío de ‘Rolling Eyes’, otra pieza portadora de inconfundible vivacidad, pero esta vez enfocada en una altivez que obliga a los arreglos instrumentales a circunscribirse a un esquema rítmico un poco más adusto. Ojo, sólo un poco, que todavía hay una buena dosis de exuberancia en la manera en la que los dos Denis sustentan la ingeniería sónica global. El momento en que se luce el fantástico solo de guitarra establece un momentáneo apuntalamiento de vibraciones tensas. Ha sido una sucesión de dos piezas tremendamente hermosas. La secuencia de estos dos temas conforma un cénit absoluto del disco. ‘Axe 117’ es una manifestación de minimalismo mecanizado que apunta hacia la dimensión más abstracta del ideario estético de UNIVERS ZÉRO. Es el fin de la algarabía y el ingreso a un lugar nuevo a través de un pasadizo de frío cemento que parece ocultar algunos espíritus infames del otro lado. 

‘Sfumato (Part 2)’ regresa de lleno a la tensión emocional vertida en la Parte 1, pero esta vez pasa por una cirugía radical de fuegos danzantes y luces absorbentes que hacen que todo suene más arrolladoramente majestuoso. Así las cosas, la banda gesta una especie de regreso a la fase 1981-87. Tras su breve coda lánguida emerge ‘Wavering’, una pieza marcad por un talante funerario y arropado por una bruma espectral, la cual es suficientemente tenue como para no hundirse en una sombra inescrutable. ‘La Tête À L’envers’ es una breve pieza (no llega a durar dos minutos) que se da abasto para explayarse en un agradable swing jazz-progresivo relativamente cercano al estándar de FORGAS BAND PHENOMENA, aunque con una distinción sigilosa que se deja sentir a través del groove dominante. ‘Mister Chung’ es lo totalmente opuesto: nada de swing, un despliegue directo de atmósferas cinematográficas inquietantes donde las sutilezas exóticas creadas para la ocasión se retuercen para abrir paso a una sombría severidad. La dupla de ‘Dartafalk’ y ‘Coda’ se encarga de poner el broche final al repertorio. El primero de estos temas mencionados comienza tomando la posta de ‘Mister Chung’ para ahondar en lo lóbrego, pero al poco rato, el esquema instrumental se reactiva sobre la base de saltarinas ambientaciones folklóricas que, de a pocos, van dejándose llevar por una grácil altivez progresiva. La rutilante creatividad vertida aquí hace que este tema encarne el último cénit del repertorio. En cuanto a la pieza oportunamente titulada ‘Coda’, ésta consiste en un ritual de aristocrática celebración de la pulsión de vivir. En la compenetración entre la garra de los guitarreos y en los incendiarios ajetreos de las percusiones opera un pathos de delirios asertivos desde donde irradia un inaudito optimismo, algo que funciona como el cierre perfecto de “Lueur”. En conclusión, es toda una maravilla del momento presente de la música progresiva que una entidad tan veterana como UNIVERS ZERO no sólo siga vigente sino que también siga siendo capaz de crear obras musicales de tan gran factura. ¡¡Albricias por este brillo nuevo del esplendor incombustible de UNIVERS ZERO!!
 
 
Muestras de “Lueur”.-
Cloportes: https://subrosalabel.bandcamp.com/track/cloportes
Rolling Eyes: https://subrosalabel.bandcamp.com/track/rolling-eyes

Tuesday, November 14, 2023

No hay fin para el ascenso sostenido de la nueva generación de GONG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El mundo del rock artístico está de plácemes ahora que existe el nuevo disco de la legendaria y perpetuamente vigente entidad multinacional GONG, el cual se titula “Unending Ascending” y fue publicado el pasado 3 de noviembre (hace muy poco). La publicación es en CD y en vinilo (tanto negro como verde), y, desde ya, se trata de todo un acontecimiento progresivo para este año 2023 que ya está en sus últimas semanas de existencia. La alineación que congrega a Ian East [saxofones y flautas], Fabio Golfetti [guitarra, efectos y canto], Cheb Nettles [batería, percusión y canto], Dave Sturt {bajo y canto] y Kavus Torabi [guitarra, efectos y voz principal] sigue bien reforzada gracias a la creación de nuevos referentes de excelencia artística para el persistente legado que nos dejaron anteriores generaciones de GONG. El disco que ahora nos ocupa se enfoca conceptualmente en el imparable tránsito de eventos cósmicos, el cual revela toda la fuerza de su empuje con las explosiones de supernovas, las muertes de galaxias y el reinicio de las mediciones temporales. Hay varias metáforas marinas en las letras de muchas canciones porque el viaje espiritual que se quiere plasma en ellas va desde los océanos cósmicos plagados de estrellas hasta las más oscuras profundidades de nuestros mares. Para decirlo de forma más concreta, a
l igual que “Rejoice! I’m Dead!” y “The Universe Also Collapses”, “Unending Ascending” es un álbum conceptual. El primero de ellos trataba sobre la dualidad vida-muerte mientras que el segundo se centraba en la estructura fluida y cíclica del orden espacial, “Unending Ascending” versa sobre la duplicidad de la luna y el agua como instancias guardianas de la dimensión mística de la realidad. Por otra parte, también hay una idea común en “The Universe Also Collapses” y “Unending Ascending”: la compenetración entre el universo exterior y el interior en su mutua identificación.* El material contenido en “Unending Ascending” fue grabado en los Snorkel Studios de Londres, estando Frank Byng a cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla. El ulterior proceso de masterización fue realizado por James Plotkin. La producción estuvo en manos del antes mencionado Byng y el quinteto mismo. 57 Design se hizo cargo del arte gráfica. Bueno, vayamos ahora a los detalles del disco que nos ocupa. 
 

Todo empieza con ‘Tiny Galaxies’, una canción que despliega una espiritualidad ceremoniosamente reflexiva con su prístino lirismo, el mismo que se apoya sobre un esquema rítmico sereno. Hay una vitalidad latente desde los primeros instantes que solamente sale al frente cuando los guitarreos se tornan más gruesos, aunque todavía el swing se aferra a las serenas cadencias que están operativas desde el primer instante. ‘My Guitar Is A Spaceship’ sigue a continuación para generar el primer despliegue de sofisticación netamente progresiva del álbum, lo cual causa una penetrante invasión de la vitalidad otrora escondida a medias. Ilaciones temáticas articuladas a través de su controlada variedad, esquemas rítmicos inusuales, coloridos lucimientos de los instrumentos en varios pasajes estratégicos, todo ello opera aquí dentro de una cautivadora ingeniería melódica; opera una dinámica cruza entre los tiempos de “Angels Egg” y los ecos de “The Universe Also Collapses”. Con los poco más de 8 minutos y medio que ocupan estos dos primeros temas del álbum, nos podemos hacer una buena idea del esquema creativo que se ha de plasmar en la mayor parte del mismo. La tercera pieza del repertorio se titula ‘Ship Of Ishtar’ y es la más larga del mismo con sus poco más de 8 ½ minutos de duración. Su aura etérea y sus ambientaciones exóticas son manejadas con delicadeza mientras dejan entrever ciertos retazos de densidad en medio de la reinante languidez, siendo ésta iluminada por un envolvente fulgor cósmico. Hemos vuelto a la época de 1973 con esa faceta flotantemente abstracta que invita a exhortaciones espirituales revestidas bajo ropajes orientales. Cuando llega el turno de ‘O, Arcturus’, el grupo regresa a la serenidad lúcida que signó a la primera canción del álbum, pero esta vez con un matiz más extrovertido. El solo de guitarra que irrumpe en el ecuador de la canción es realmente magnífico, muy cercano al paradigma del maestro Hillage. La segunda mitad del álbum se inicia con ‘All Clocks Reset’, que es una vibrante exhibición de jovialidad rockera definida por una vivacidad bastante fluida. Las agitaciones luminosas propias del desarrollo temático asumen un aire de no tan engañosa ingenuidad mientras los juguetones riffs y las saltarinas florituras del saxo se enhebran dentro del moderadamente complejo esquema rítmico. 
 

Con la dupla de Choose Your Goddess’ y ‘Lunar Invocation’, el quinteto sigue explorando la diversa gama de texturas y atmósferas que conforma su esencia estética. El primero de estos temas mencionados exhibe un nuevo juego de sinergias pulcramente integradas entre los músicos bajo la guía principal del saxofón, el cual hace notar su esplendor temático a través de la ingeniería rockera cuyo pilar está armado con el doble guitarreo, una demostración de punzante musculatura. El vigor que ara jovial en la canción precedente vira ahora hacia una combinación de tensión y neurosis, aunque todavía persiste una espiritualidad celebratoria. Aquí se muestra al 100% el ideario de GONG que se validó en la secuencia de los tres discos precedentes. En cuanto a ‘Lunar Invocation’, se trata del reflejo de una elevación introspectiva que nos regresa a la senda expresiva por la que antes se enfiló el tema #3. Eso sí, está ahora la variante de que las capas sonoras están empapadas de un espesor incrementado, lo cual es un indicio de cuán poderoso resultó el impacto de la pieza precedente. El final del repertorio llega de la mano de ‘Asleep Do We Lay’, una canción dueña de una imponente magia evocativa cuyo etéreo swing está elegantemente armado con cadencias jazzeras que, a su manera, parecen coquetear con el estándar del así llamado post-rock. La atmósfera de ensueño metafísico a la que alude el título queda bien plasmada en los mantos de las guitarras y los efectos cibernéticos, siendo así que el ingenioso acompasamiento del bajo y los retazos de los vientos completan el paisaje onírico con precisa perspicacia, ensamblando un espejo parcial de lo que fue el inicio del disco. En general, la segunda mitad del disco capitaliza cabalmente la energía vertida en la primera. En fin, hablando de “Unending Ascending” como un todo, no tiene dónde parar el ascenso sostenido de esta nueva generación de GONG, la cual ya lleva algunos años validando su presencia dentro de la tradición vigente de la psicodelia progresiva con diversas exhibiciones de vigor expresivo y creativo. Los 40 minutos de sonidos articulados que dura este disco conforman una evidencia inapelable de ello. Totalmente recomendable este nuevo disco de la inmortal entidad GONG, la cual ya está desplazándose a rumbo firme hacia el ámbito de lo atemporal. 
 
 
Muestras de “Unending Ascending”.-
My Guitar Is A Spaceship: https://www.youtube.com/watch?v=RrJRaWzXvW8
All Clocks Reset: 
https://www.youtube.com/watch?v=PVjU7LX0YiQ 


Enlace de la entrevista a Kavus Torabi donde habla sobre este asunto: 

Saturday, November 11, 2023

La nueva llama musical de los ilustres argentinos CANTURBE



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos la muy especial ocasión de presentar el lanzamiento fonográfico no. 100 del sello argentino Viajero Inmóvil, el cual corresponde al nuevo disco del ilustre y veterano grupo connacional CANTURBE. El disco en cuestión se llama 
“Los Lanzallamas” y fue publicado el pasado 27 de octubre. La alineación vigente de CANTURBE consta de su sempiterno líder Jorge Garacotche [guitarras, bajo y voz], Gabriel Herrera [teclados, bajo y voz], Dios Pugliese [batería y percusión] y Diego Souto [Chapman Stick]. Es muy significativo que este último, dueño de una valiosa trayectoria dentro de la vanguardia de su país, se integre a este colectivo que, fundado a fines de los 70, ha logrado afianzar una carrera discográfica razonablemente sólida en el nuevo milenio. Pero no sólo tenemos aquí a esta gente: también participa una serie de excelentes invitados ocasionales como Jorge González (batería), Malena Garacotche (canto),  Matías Lezana (bajo), Germán Jeselsohn (contrabajo), Federico Kersner (bandoneón) y José de la Quimera (bandoneón). Todo el material contenido en “Los Lanzallamas” fue grabado en los Estudios Kronstadt, siendo el productor el propio Garacotche mientras Herrera fungía de técnico de grabación. Este último también realizó la ulterior labor de masterización. El autor del arte gráfica es Enrique Rocca. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en este disco. 
 
El primero de los 11 temas del disco es el que justamente le da título. ‘Los Lanzallamas’ se explaya en un estupendo viaje prog-sinfónico tras un envolvente preludio orquestal de teclados. Bien instalado en un colorido donde se combinan los YES de 1977 y los GENESIS de 1978, el grupo desarrolla fuertes asociaciones estilísticas con bandas compatriotas como PABLO EL ENTERRADOR y JINETES NEGROS. Quisiéramos que durara un poco más, pero es que a continuación llega el turno de ‘Invisibles’, una pieza de índole fusionesca que fluye elegantemente por el cauce del jazz-rock con estilizados factores progresivos que se manifiestan mayormente en las cristalinas capas de sintetizador. La aureola contemplativa aquí imperante se acerca un poco al patrón de SPINETTA JADE, algo que juega a favor del realce del cautivador esquema melódico en curso. La dupla de ‘Nuestra Luz’ y ‘Jacinto Chiclana’ sirve para que el ensamble siga exhibiendo las diversas tonalidades de su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados es una balada que se sigue nutriendo del legado Spinettiano mientras añade matices propios de los SERÚ GIRÁN del último álbum. La manera en que la guitarra eléctrica ornamenta el desarrollo temático con sus ocasionales fraseos ayuda bastante a reforzar la espiritualidad ensoñadora de la canción, y ya cuando llega el momento de su breve solo en algún lugar del ecuador de la canción, llena ciertos espacios con la sobriedad debida. ‘Jacinto Chiclana’, por su parte, sostiene un groove llamativo que ostenta unos aires bastante modernizados mientras recoge ciertas cadencias propias del folklore criollo. Así las cosas, el grupo se dispone a dar rienda suelta a su lirismo con una soltura más pronunciada que en cualquiera de los temas precedentes. Está muy bien el nuevo tratamiento que la gente de CANTURBE le da a esta composición original de ASTOR PIAZZOLLA y JORGE LUIS BORGES. La presencia del bandoneón añade interesantes matices al paisaje sónico. ‘Mi Otro Cuerpo’ regresa de lleno a la faceta contemplativa de la banda, esta vez, realzando la vertiente prog-sinfónica por vía de una exploración cabal del evocador desarrollo melódico; también hay ornamentos electrónicos operando en los cimientos. ‘Trucos’ también va por esta línea prog-sinfónica, pero lo hace con un talante más marchoso. La palaciega vivacidad de esta canción asume unos ciertos aires señoriales con los ornamentos de bandoneón que entran a tallar en ciertos pasajes estratégicos.
 
Ocupando un espacio de 5 ½ minutos, ‘Casi Sin Recuerdos’ se enfila hacia un nuevo ejercicio de sinfonismo modernizado, no estando muy lejos de los PABLO EL ENTERRADOR de 2016. La dimensión etérea que prevalece en esta canción queda muy bien transmitido por la cuidadosamente perfilada interacción entre los instrumentos actuantes. ‘Un Aire Más’ nos devuelve a la cruza de jazz-fusion y sinfonismo delicadamente melódico que obliga a los CANTURBE a explorar su potencial creativo más ambicioso; incluso, se nota el poder que tienen esos recursos de sensualidad hábilmente operativos en el esquema rítmico creado para la ocasión. El rol protagónico del piano ayuda a la pieza a preservar una genuina majestuosidad a través de la delicada ingeniería sonora que encapsula a su despliegue temático. ‘Carmencita’ abre campo al lucimiento del canto femenino mientras elabora otra maniobra de ensoñadores aires criollos en clave fusionesca. Esta tríada es posiblemente el clímax decisivo del repertorio, aunque, valgan verdades, todavía quedan otras estupendas canciones por disfrutar. Continuemos. ‘Una Mujer Rota’ se orienta mayormente por el pop-rock con un enfoque relativamente sofisticado que permite al sencillo bloque melódico lucir su sutil encanto. Lo especial está en un breve intermedio instrumental que vira sorpresivamente hacia un terreno de tensión disonante antes de que el epílogo nos lleva de regreso al amable motif central. ‘El Seguimiento’ se mueve por el jazz-pop Spinettiano con los oportunos aportes peculiares del bandoneón que brindan un aura urbana al desarrollo del gancho melódico ínsito al cuerpo central. El repertorio se cierra con su tema más extenso: se titula ‘Dar Con Ella’ y dura poco menos de 5 ¾ minutos. Se trata de una balada sinfónica marcada por una cierta fastuosidad Genesiana y claramente conectada con el paradigma de SERÚ GIRÁN (los dos primeros discos). A juzgar por la orquestación que guía al climático final expandido, se puede asegurar firmemente que ésta es la canción ideal para darle un aire oportunamente conmovedor a esta instancia final del álbum.  

Todo esto es lo que se nos brinda en “Los Lanzallamas” desde los cuarteles de CANTURBE. Contra viento y marea, con varias décadas de experiencia en los márgenes del negocio musical a sus espaldas, CANTURBE sigue adelante y a paso firme en su labor de aportar cosas constructivas e interesantes al ideal del rock progresivo argentino. Se nota que Garacotche y sus compañeros de viaje han sabido continuar por la senda de magia musical plasmada en su disco precedente “Flotteur” para darle una renovada vivacidad a su propia visión de la música prog-sinfónica; se trata de un disco bastante recomendable que enciende una nueva llama dentro del gran escenario del rock artístico sudamericano.


Muestras de “Los Lanzallamas”.-

Thursday, November 09, 2023

ABANAMAT: energía psicodélicamente cosmopolita desde Berlín



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos a ABANAMAT, grupo de rock psicodélico pesado con tintes progresivos asentado en Berlín en base a la confluencia de músicos procedentes de distintas partes del mundo: ellos son Tyler Pešek [batería], Majd Alkillane [bajo], Dima Zangiev [guitarra] y Max Goetsch [guitarra, órgano, sintetizador y voces]. Los países de origen son EE.UU., Siria, Rusia y Alemania, respectivamente. Su disco homónimo de debut fue publicado por el sello Interstelar Smoke Records, tanto en CD como en vinilo, el 17 de febrero pasado. Se trata de una clara muestra de la extravagante y excitante mezcla de influencias que subyace al incandescente esquema sonoro del cuarteto, el cual utiliza elementos del space-rock, el stoner, la fusión de raigambre oriental y la tradición del rock pesado para concretar su propia modalidad de psicodelia progresiva. El material contenido en “Abanamat” fue grabado en vivo en el controlado ambiente del Big Snuff Studio mientras la labor de ingeniería de sonido estaba a cargo de Richard Behrens; todo ello fue mezclado por el propio Behrens para que, luego, Haldor Grunberg realizara la masterización en el estudio Satanic Audio. La música y las letras del repertorio de “Abanamat” son de la autoría del cuarteto en coalición con Gernot Buettner. El grupo contó con alguna colaboración ocasional del antes mencionado Richard Behrens al órgano, los sintetizadores y el vocoder. El arte gráfica es de la autoría de Thomas Moe Ellefsrud. Bueno, vayamos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco. 


‘Djinn’ ocupa los primeros 6 ¼ minutos del álbum imponiendo una grácil labor de cruza entre los patrones de CAUSA SUI, MY SLEEPING KARMA y THE SPACELORDS. El motif exótico que asienta una inicial ingeniería armónica es eficazmente ornamentado por aguerridos solos de guitarra. La arquitectura sónica en curso va reforzándose a lo largo del camino hasta que llega el pasaje prologar, el cual gesta una explosión machacona directamente heredera del rock pesado de los 70s. Sigue a continuación ‘Thunderbolt Of Flaming Wisdom’, una pieza bastante dinámica que traza un groove relativamente sofisticado mientras los guitarreos crean recursos de lirismo a través de su electrizante musculatura. La labor de la batería garantiza que se desarrolle una robustez convincente a lo largo y ancho del esquema de trabajo, algo que resulta bastante útil para cuando se inicia un puente más intrépido a partir del ecuador. De este modo, cuando llega un poco más adelante el momento de retomar el groove inicial, se orienta hacia un camino de vibraciones más nerviosas y punzantes. Finalmente, esta instancia tiene la misión de cimentar el camino hacia la exultante y agitada coda. ‘Voidgazer’ ocupa un razonablemente generoso espacio de cerca de 8 ½ minutos. Todo comienza con una solemnidad sigilosa que se siente un tanto emparentada con el legado de los PINK FLOYD de 1969 y con el paradigma de ASH RA TEMPEL: la hechicería ceremoniosa en curso se va emperifollando con los fraseos de ambas guitarras y el sereno cántico de Goetsch. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el grupo sube los decibelios con preciso barniz para agitar el impulso de un groove contundente que, a través de su patentemente abundante energía, puede mostrar varios de sus recursos señoriales. Poco antes de llegar al sexto minuto, la pieza vira hacia un swing en clave de blues-rock pesado que concreta una remodelación bastante fresca del esquema sonoro global. Se trata, al fin y al cabo, de un pasaje armado para culminar la faena con solvente esplendor que se arroja a su potencial más llamativo. 

‘Flying Fish’ inicia la segunda mitad del repertorio siguiendo la senda de garra sofisticada trazada por la pieza precedente; alimenta la misma con un nervio renovador que parece ser retomado, a su vez, del tema que abrió el presente álbum. Musculatura gestada con fuego exquisito. ‘Amdest’ apuntala aún más la estrategia creativa utilizada para el tercer tema del álbum, aplicando una dosis aún mayor de potencia rockera. La ilación de los diversos grooves (algunos de ellos, basados en tempos inusuales) se desarrolla con rotunda lozanía, lo cual refleja cabalmente los ecos recibidos de los dos primeros temas del repertorio. La batería hace lucir su plasticidad al servicio de la majestuosa densidad que delinea la fuerza de carácter de esta pieza. Una mención especial va para las suntuosas florituras del bajo que tienen lugar durante la sección epilogar. El disco se cierra con su pieza más extensa, ‘Night Walk’, la cual dura 9 minutos y pico. Su comienzo es parsimonioso y misterioso, al modo de una visión Floydiana filtrada a través de la ingeniería de combinada de MOTORPSYCHO y SPACE DEBRIS. Mientras el vigor rockero va creciendo con miras a instaurar un cuerpo central contundente, la persistencia del compas lento garantiza que se imponga una espiritualidad un tanto oscurantista. Con el cambio de motif emerge una instancia marcada por una agilidad llamativa fielmente enraizada en la tradición del stoner. El grupo quiere concluir las cosas con un filudo y vehemente resplandor. Estos dos últimos temas de “Abanamat” son las expresiones de la cara y la cruz de la visión musical del grupo: una cara abiertamente celebratoria y una cruz meditabunda con proyecciones variables, ambas hermanadas por un fragor rockero persistente. Como apreciación final, la propuesta estética de ABANAMAT es muy interesante porque plantea un elástico y versátil enfoque dentro de la tradición viviente del rock psicodélico pesado con aristas progresivas. Lo que se nos brinda en “Abanamat” es bastante valioso para la vigencia de la avanzada rockera de nuestros días.