HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Nos llegan estupendas novedades desde la avanzada rockera japonesa con la salida al mercado del nuevo trabajo fonográfico del veterano grupo MONO. Se llama “Snowdrop” y fue publicado el pasado 12 de junio, como es usual, por el sello Temporary Residence Limited, tanto en CD como en vinilo doble (formato negro y con un disco amarillo y otro turquesa). El cuarteto de Takaakira “Taka” Goto [guitarra], Tamaki [bajo y piano], Yoda [guitarra] y Dahm [batería] sigue adelante con su visión contemplativa e introspectiva del rock instrumental con ambiciones cinematográficas y dramáticas. Chad McCullough es otro viejo conocido de la banda: el arreglista orquestal dirige a un ensamble de 10 músicos y una coral de 8 personas. El disco que hoy nos ocupa está inundado por un espíritu elegíaco, lo cual no es precisamente inusual en el amplio catálogo de MONO, pero esta vez se debe a algo concreto: la partida al más allá de Steve Albini, productor de varios discos anteriores y amigo muy cercano del grupo. Brad Wood, quien trabajó con los SMASHING PUMPKINS y otras bandas, se encargó ahora de la producción; para ello, utilizó el estudio del difunto Albini Electrical Audio en septiembre de 2025. La evocación de los muchos años de amistad con Steve es el hilo conceptual de este disco: revisamos ahora su contenido.
Todo empieza con la pieza
homónima: ‘Snowdrop (“Hope”)’ ocupa un espacio de casi 7 ¼ minutos y lo hace con una prestancia majestuosa, la cual comienza con un flotante armazón de lentas escalas de guitarras y piano para luego implosionar como una parsimoniosa tormenta donde la nostalgia se convierte en una centelleante garra emocional. Los sobrios ornamentos que la batería utiliza para reforzar el groove aportan una musculatura especial al entramado grupal en varios pasajes estratégicos. El terreno está preparado para que el cuarteto amplíe su fuerza poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio. ‘Winter Daphne (“Final Burst Of Life”)’
sigue a continuación para exhibir inicialmente la faceta más áspera de la banda, aumentando un poco el nervio e incrementando el swing. Lo que suena es como si una composición perdida de SONIC YOUTH hubiera sido recuperada por los RUSSIAN CIRCLES y éstos la hubiesen adaptado a su manera bajo la guía de MOGWAI. Los notables coloridos aportados por la orquesta recogen disciplinadamente los ecos vitalistas del momento. Una vez calmadas las cosas, la banda regresa a la senda de las texturas ensoñadoras con tendencia sinfónica; los arreglos orquestales sirven ahora para llenar espacios mientras se anuncia un epílogo emotivamente fastuoso. ‘Gerbera (“Loyal Love”)’ es la pieza más extensa del repertorio con sus
7 ¾ minutos de duración. Empieza con un tenor cósmico, una especie de neblina espacial cuyo contrapeso está en el swing cuasi-tribal elaborado por la batería. Al poco rato nos damos cuenta de que hay una espiritualidad jubilosa en la meticulosa maraña melódica donde la complicidad entre grupo, coro y orquesta establece una impetuosa inundación musical. Hay una ansiedad no de angustia sino de la búsqueda de una luz que ya se entreve, una aureola de inspiradora esperanza que se eleva continuamente mientras los guitarreos y el swing de la batería se tornan más macizos. Un cénit muy particular del álbum. ‘Statice (“Remembrance”)’ ofrece un abierto contraste frente a la pieza precedente al asentarse bajo una atmósfera crepuscular y una orientación minimalista en las bases armónicas de la composición. La riqueza sonora proviene principalmente de los arreglos orquestales y la coral, quienes parecen ostentar un posicionamiento místico.
‘Hedera (“An Unchanging Heart”)’ tiene cierta semejanza con el tema precedente en cuanto a la espiritualidad expresiva, pero el esquema sonoro es más cálido, transformando la oscuridad de lo noctámbulo en un solaz contemplativo donde las reflexiones sobre el paso del tiempo fluyen con gentil gracilidad. Las puntuales acentuaciones del piano, a pesar de su relativa parquedad, resultan cruciales para el desarrollo temático. Cuando llega el turno de ‘Shion (“I Will Never Forget You”)’, el grupo se siente preparado para animarse un poco y volver a paso firme a los senderos luminosos por los que antes circuló durante la gestación del glorioso tema #3. Pero hay algo nuevo aquí, una agilidad más desparramada, una vivacidad aristocrática que incluso tiene algo de juguetón. El acopio de distorsiones de guitarra en clave post-metalera ayuda bastante a que la soltura sistemática en curso se enriquezca aún más con miras a un excelso clímax. ‘Bells Of Ireland (“Eternal Gratitude”)’ comienza con un sonido adusto de campanas en un vinilo gastado, un preludio evocador para un grave prólogo de piano en clave de muy lento vals. Los ornamentos de cuerda se suman de a pocos para establecer un señorío delicado. La intensidad cinematográfica lograda con el ímpetu protagónico del ensamble orquestal revela una gentileza renovadora que no se podía adivinar en las vibraciones oscuras del prólogo: el crescendo está muy bien logrado. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Farewell To
Spring (“I Miss You”)’, segundo tema más largo del mismo con su espacio de 7 ½ minutos. Tras un preludio marcado por vibraciones etéreas, el grupo elabora un groove cadencioso centrado en un noble optimismo evocador. El realce orquestal refuerza la animación reinante mientras la banda se asegu de preservar celosamente el aura distinguida de su peculiar punche rockero. El epílogo de piano tiene el encanto de una sedosa elegía que complementa a la flotante fluorescencia del motif central. Una hermosa manera de bajar el telón. Todo esto fue lo mostrado en esta nueva obra de los legendarios y aún vigentes MONO, campeones japoneses de la música atmosférica dentro del enclave post-rockero (aunque ellos odien esta etiqueta). Para ser más precisos, “Snowdrop” es un mágico paisaje de invierno traducido al lenguaje del rock atmosférico e introspectivo, demostrando así que los cuatro músicos de MONO mantiene la pericia de siempre a la hora de crear sus tapices sónicos. En suma, muy recomendable.
Muestras de “Snowdrop”.-
Winter Daphne (“Final Burst Of Life”): https://monoofjapan.bandcamp.com/track/winter-daphne
























