Monday, July 06, 2026

AGNUS: pintorescas expresiones en la escena progresiva argentina de los 70

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy revisamos una de las páginas más interesantes de la primera generación del rock progresivo argentino, la página escrita por el colectivo AGNUS, formado en 1974 en Santa Fe (nordeste de Argentina) por iniciativa del guitarrista Luis Sáez: el nombre procede de la canción ‘Agnus Dei’ de ALMENDRA y, con el paso de los años, la banda va cambiando algunos integrantes y aumentando la cantidad de su membrecía. El ensamble llega a su alineación definitivamente completa (la #7) con Sáez compartiendo los roles de guitarrista y corista con Archi Basílica, Ricardo Tersse [bajo y coros], Ricardo Bonetto [batería, percusión y coros], Laura Fazzio [teclados, flauta dulce y coros], Alejandra Bernie [voz], y el trío coral de Graciela Girotti, Marcela Canalis y Graciela Cassano. Ésta es la alineación de AGNUS que efectuó su único disco de estudio, titulado “Pinturas y Expresiones” y publicado en 1980 por el sello independiente Discópocu; este detalle es algo muy propio de una banda que siempre operó de forma autogestionada y artesanal. El material allí contenido fue grabado en los estudios Recordex en junio y julio de ese mismo año 1980: el ingeniero de sonido fue Federico Ehrlich. El violinista Enrique Schussler aparece como invitado en uno de los cuatro temas del álbum. Además de aportar su canto, Graciela Girotti es también la autora del arte de tapa. En julio del pasado año 2025, el infatigable sello Viajero Inmóvil publicó una reedición expandida de “Pinturas y Expresiones”: Felipe Abel Surkan fue, como es habitual, el productor, mientras que Gustavo Bolasini (veterano difusor de las grandezas del rock argentino de ayer y hoy) se hizo cargo de la remasterización. Una labor loable y siempre agradecida por quienes sabemos apreciar las joyas musicales de antaño y sentimos perpetua curiosidad por descubrir detalles hasta ahora desconocidos por el coleccionista de a pie.

  

Repasemos por ahora el repertorio de “Pinturas y Expresiones”, el cual comienza con la suite de casi 15 minutos de duración justamente titulada ‘Pinturas Y Expresiones – Movs. I, II y III’. Las dobles guitarras abren muy pronto la senda de instauración y refuerzo del motif central, brindando los cimientos de un vigor elegante al sonido grupal integral. Los colores de la flauta (y los ulteriores cantos femeninos) añaden gracilidad al asunto mientras la dupla rítmica mantiene un insigne groove. A poco de pasada la frontera del sexto minuto, un interludio bucólico hace que las cosas se tornen un poco más gráciles. La última sección es la más diversa, alternando momentos eléctricos y acústicos con perfecta fluidez mientras se preserva un ambiente envolvente (al modo de un híbrido entre YES y GENESIS) para el desarrollo temático. Tras este estupendo viaje musical llega el turno de ‘Historia De Un Rey’, una pieza vivaz que funciona muy bien como cántico renacentista. La presencia del violín añade matices muy estilizados al centro melódico mientras la proyección del núcleo melódico hace gala de su palaciega placidez. Hay un cierto parentesco con la faceta pastoral de MIA (banda muy amiga, dicho sea de paso). La segunda mitad del disco se inaugura con ‘Siglo XXI’, que es quizás nuestra pieza favorita de todo el catálogo histórico de AGNUS. Su prestancia sistemática se inicia con unas solemnes orquestaciones y efluvios cósmicos de sintetizador, siendo así que los ornamentos de las guitarras preparan el camino para el arribo de una majestuosa sección inicial: casi como pasando de lo Floydiano a lo Genesiano, la pieza se explaya en un ejercicio cadencioso de sinfonismo bien delineado donde también hay lugares estratégicos para los ornamentos pastorales que entran a tallar de vez en cuando, especialmente, de parte de la flauta. De hecho, es de notar la intensa versatilidad que impulsa a la sucesión de los diversos motivos sucesivos, incluyendo una explosión y un presto resurgir humano por vía de un bello arreglo coral femenino. La emergencia del fastuoso clímax final es dirigido por el hermanamiento de las dos guitarras mientras la dupla rítmica elabora un nervio estilizado bastante oportuno para lo que fue un mágico despliegue de colorido típicamente progresivo: ojalá hubiese durado más esta culminación, pero es lo que hay y está muy bien. 


‘Nace El Día (Los Monjes De La Desesperación)’ trae consigo el cierre del álbum, siendo así que su principal función consiste en perpetuar el aura épica de la canción precedente mientras le da una dosis razonablemente mayor de musculatura; esto permite que se muestre con mayor soltura el vigor propio de las dos guitarras en torno a las cuales gira el resto de la ingeniería instrumental, la cual emplea grooves alternados de rock progresivo y blues-rock con una bien perfilada fluidez. Aquí ya es más evidente la influencia de INVISIBLE en el esquema de trabajo grupal, lo cual facilita la manifestación de aureolas extrovertidas a lo largo de los centros temáticos que se van hilando. Los arreglos corales que emergen cerca del final establecen una conexión estilística con la canción precedente antes de que la sección epilogar despliegue una extroversión distinguida: incluyen un breve solo de batería e incrementa la solemnidad del estándar blues-rockero en sus instancias finales. Los dos bonus tracks son ‘Siglo XXI’ y ‘De Un Huevo No Tan Rosa’, extraídos de un concierto del año 1979 en el Anfiteatro Juan de Garay, Santa Fe. Lo que observamos en ‘Siglo XXI’ es un indicio claro de lo bien definidas que estaban las ideas musicales de esta composición a lo largo del armazón de sus variadas secciones, e incluso se nota que opera una mayor dosis de musculatura, algo que ayuda mucho a realzar la impetuosa exuberancia de la composición. En cuanto a ‘De Un Huevo No Tan Rosa’, se nos revela una pieza signada por una polenta bastante llamativa; de hecho, la batería resuelve el groove básico con una oportuna mezcla de vigor y sofisticación, mientras el bajo coopera con las armonías básicas desarrolladas por las dos guitarras. En medio de toda esta algarabía rockera, la flauta sabe hacerse notar en varios parajes estratégicos, especialmente aquellos donde se realza lo bucólico. Posiblemente se puede decir que hay algo de Tulliano aquí, pero INVISIBLE y GENESIS siguen siendo los principales referentes inspiracionales. Con la sucesión de los dos enclaves subsiguientes, presenciamos lo más aguerrido que haya hecho jamás la gente de AGNUS: la electricidad va en aumento con el paso de los minutos. Todo esto fue lo que se testimonió oficialmente de las pintorescas expresiones progresivas de la escena argentina de fines de los 70 que brindó la gente de AGNUS. No pasó mucho tiempo tras la publicación de “Pinturas y Expresiones” cuando el grupo se disolvió; su última actuación fue en el Teatro Lasalle de Buenos Aires como acción final de la presentación de este disco que tantos años le costó concretar.


Pero... ¿hay más secretos por descubrir de AGNUS? Pues la respuesta es sí. En el mismo día del lanzamiento de la reedición ampliada de “Pinturas y Expresiones” que acabamos de comentar, también se hizo lo propio con En vivo En El Cine-Teatro Luz Y Fuerza  Santa Fe”, registro de un concierto que el grupo hizo en el lugar mencionado el 10 de noviembre de 1978. Por aquel entonces, la banda contaba con su cuarta alineación: Luis Sáez [guitarra], Ricardo Tersse [bajo], José Luis Tenuta [guitarra], Cecilia Glaría [flauta], Ricardo Bonetto [batería], Silvia López Rosas [voz], Cristina Cantero [voz], Rossana Sarubbi [voz] y Daniel Carli [violín]. El repertorio del evento se inicia con la dupla de ‘Preludio’ y ‘El Fugitivo De Las Sombras’. La iniciación va muy tirada al barroco con un enfoque pastoral que en muy poco tiempo se intensifica con los arreglos corales que abren el camino al núcleo central.  La narrativa es cálida y el desarrollo melódico es suficientemente delicado. Entonces, al surgir ‘El Fugitivo De Las Sombras’, el grupo se enfila hacia un acrecentamiento de este sinfonismo pastoral bajo un índice renacentista, siendo así que el desarrollo temático resulta más diverso. ‘El Sabio Y La Mujer’ asienta un tenor más solemne y sofisticado a la ya bastante afianzada línea progresiva, añadiéndose algunos ornamentos de jazz-fusion en ciertos parajes estratégicos. La dupla de ‘Desde El Techo Del Cielo’ y ‘Buscando Motivos’ funciona para que el ensamble de AGNUS siga avanzando a paso firme con su bien perfilada propuesta musical. El primero de estos temas mencionados ostenta un talante evocador, a veces rayano con lo introspectivo. Los matices que aportan el violín y la flauta sirven como la vía conectora entre el restro del ensamble y la luz exterior. A partir de allí, se cimenta una sección intermedia bastante animada antes de que el retorno del motif inicial redondee la faena con efectivo fulgor. Por su parte, ‘Buscando Motivos’ reconstruye la espiritualidad de la segunda canción con una prestancia renovada. Emerge un recurso cinematográfico con el empleo de efectos de sonido de una navegación. ‘Viajando’ asume un aura palaciega en du breve prólogo antes de impulsarse hacia una algarabía folk-rockera. El uso de cadencias criollas en algunos pasajes resulta muy ingenioso. Hay efectos de sonido de un tumulto callejero y pasos de carrera.

  

‘Historia De Un Rey’ ya existía en este momento de la historia de AGNUS, por lo que su función en este concierto es el de objetivar la faceta más jovial del ideario grupal. ‘Ciegos Somos’ es una nueva manifestación de la sabia manera que tiene el grupo de hilar varios núcleos melódicos que, como un todo, reflejan diversas atmósferas que van desde lo luminoso hasta lo grisáceo, desde lo vivaz hasta lo reposado. La manera tan finamente orquestada de realizar las conexiones entre las guitarras dobles, el violín y la flauta funciona impolutamente mientras las secciones cantadas y los arreglos corales completan el paisaje cada vez que salen al frente. Hay tal vez algo de Yessiano en las proyecciones progresivas de esta estupenda composición. ‘Cuento’ (con letra de Mónica Gaubry) da constancia de una agilidad rockera en su sección prologar (muy propia de bandas compatriotas como AVE ROCK e INVISIBLE), pero pronto regresa a la narrativa pastoral bajo una variable etérea, lo cual sirve para que se dé un nuevo giro de tuerca a la lógica de múltiples melodías sucesivas que la gente de AGNUS convierte en su marca de fábrica. Eso sí, siempre hay especio para cualquier momentáneo resurgir de lo vigoroso. La flauta tiene aquí un especial protagonismo. La dupla de ‘Mensaje A La Humanidad’ y ‘Siglo XXII’ clausura este evento en Cine Teatro Luz Y Fuerza. La primera de estas canciones retoma la faceta solemne en algunos parajes mientras  los alterna con recursos sobriamente fastuosos. El último, visto con la perspectiva del tiempo, es un anticipo certero de las coordenadas más enérgicas del ensamble. Cabe señalar que la publicación de este concierto está dedicada a la memoria de Cecilia Glaría, una de las vocalistas. Aquí concluye nuestro repaso del único disco de estudio del AGNUS y su registro en vivo recientemente rescatado por el sello Viajero Inmóvil. Este numeroso ensamble argentino encarnó una voz muy peculiar dentro de la escena del rock progresivo de su país y siempre vale la pena volver a lo que legaron para la historia; es una bendición de la tecnología discográfica del nuevo milenio que podamos disfrutar de algo más que su único LP “Pinturas y Expresiones”. Como dijimos en el primer párrafo de este texto, gracias a toda la gente que hace posible nuestro acceso a estas reliquias eternas. También damos gracias, por supuesto, a la banda que gestó todo esto: AGNUS, entidad portadora de pintorescas expresiones dentro de la primera generación del rock progresivo argentino.


Muestras de AGNUS.- 


[La parte de esta retrospectiva centrada al LP “Pinturas Y Expresiones” está inspirada en una reseña originalmente publicada en el blog La Caja de Música. Enlace: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/agnus_pinturasyexpresiones.html]

Friday, July 03, 2026

La perspectiva progresiva de TUSMØRKE sobre los ciclos del sol y la oscuridad



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos el nuevo disco del prolífico y misterioso ensamble retro-progresivo pagano noruego TUSMØRKE, el cual se titula “Balderdom” y fue publicado por el sello Karisma Records el último 20 de marzo, tanto en CD como en vinilo verde. El centro conceptual de este nuevo álbum es sobre el paso del tiempo, no en un proceso lineal, sino como un ciclo de perpetuo retorno del día a la noche y viceversa. En palabras de Benediktator, el líder musical e ideológico del grupo: “¿El día brota desde la oscuridad de la noche que le precede o la noche devora la luz del día cuando retorna? ¿Estamos escapando del pasado o acomodándonos al futuro?” – “La noche pertenece al día, cada amanecer más glorioso que el anterior, en la repetición de lo eterno por siempre jamás hasta que el engranaje gire para hacer que un nuevo sol brille en un nuevo horizonte.” No un retorno al punto de partida, sino a un nuevo punto, una vuelta en espiral ascendente donde el ascenso significa mejoría. La alineación de TUSMØRKE que gestó el disco que hoy nos convoca consta del ya mencionado Benediktator [bajo, voz, guitarra eléctrica, Mellotrón M4000D, sintetizadores Moog Minimoog Model D, Roland SH-2 y Roland TR-08, glockenspiel, percusión, efectos y palmas], Kusken [batería en los cuatro primeros temas], Selve Kraften [órgano Hohner Symphonic 30, Pianet T, piano eléctrico Fender Rhodes, Mellothor, piano Yamaha y efectos], Krizla [flauta, flauta dulce y sintetizador Minimoog Model D] y Brennesle [batería, percusión y guitarra eléctrica en el último tema]. El coro Oslo Badstukor, dirigido por Judith Utz, también aparece apoyando ocasionalmente al grupo. Los procesos de grabación de este nuevo material tuvieron lugar entre los años 2023 y 2025, la mayor parte de ellos, en Det Ytre Rommet, siendo el ingeniero de sonido y productor Benedikt Momrak. Las partes de teclados tocadas por Kraften fueron registradas en el Spectral Tape Studio y en Valberg Laboratorium, en el año 2025. La ulterior labor de masterización estuvo a cargo de Christian Obermayer en el estudio Strype Audio.


Veamos ahora los detalles concretos del disco que hoy nos convoca. Los primeros 4 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Svensk Drøm’, una canción bien insertada en el discurso de la retro-psicodelia, algo así como una canción perdida de THE ZOMBIES que fue remodelada por GILES, GILES & FRIPP. Funciona aquí una calidez otoñal adecuadamente asentada sobre un compás a medio tiempo mientras el cuerpo central se refuerza con plenitud consistente. Los arreglos corales ostentan un aire misterioso a través de su ostentosamente jovial musicalidad. A continuación, llega el turno de la canción homónima ‘Balderdom (Tres Jolie)’ sigue adelante con esta línea retro-psicodélica que se emparente tanto con el estándar general de los cuatro primeros álbumes de Kevin Ayers como con el proyecto de Arthur Brown KINGDOM COME. Con los aditamentos percusivos que refuerzan el cándido groove de la batería y los opprtunos colores de flauta que entran a tallar en algunos pasajes estratégicos, la agilidad expresiva y el colorido están suficientemente garantizados sobre la base del paradigma progresivo de viejo cuño. ‘Rerun Of Forever (Stravinsky)’ nos muestra a la banda dispuesta a trabajar con un esquema más sofisticado: se trata de un ejercicio jazz-progresivo bastante animado cuyo despliegue de ludismo caleidoscópico suena como una mezcla de los GONG del primer álbum y la faceta más humorística de los SOFT MACHINE de 1968-69 con algunos retazos Zappianos. ‘Vi Er Et Kollektiv’ concluye la primera mitad del repertorio haciendo un viraje hacia una espiritualidad más solemne, preservando incólumes la gracilidad y la exuberancia de raigambre jazz-progresiva que ya habían signado la estructura de los arreglos nucleares de la pieza precedente. Si estas cuatro canciones fueron compuestas durante una celebración del solsticio de invierno en noviembre de 2022 (lo cual motivó la idea general del disco) por Benediktator, la suite que ocupa toda la segunda mitad de “Balderdom” tiene su origen en maquetas de los años 90. El flautista-teclista Kristoffer Momrak (cuyo apodo es Krizla) es el autor del concepto general; el grupo trabajaba esporádicamente en varias versiones de la misma a lo largo de los años hasta llegar a ésta, por fin, la definitiva. 


Dicha suite dura poco más de 20 ¾ minutos y se titula ‘Lidskjalv’. Ya desde el punto de partida emergen unas vibraciones ágiles que se sitúan en un intermedio entre GRACIOUS!, ELK y BEGGARS OPERA, siendo así que las partes cantadas emiten un vigor ceremonioso. Podemos advertir ciertas convergencias con otros nombres escandinavos recientes como RING VAN MÖBIUS y JORDSJØ. Los índices folclóricos que alimentan a esta lúcida combinación de jazz-prog y psicodelia primitiva son cruciales para impulsar el groove general, siendo así que el rol prioritario de los órganos y los sintetizadores dentro de la maraña instrumental concreta una grandilocuencia muy especial.  Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, la permanente magnificencia gira efímeramente hacia algo denso en un breve puente que nos lleva hacia un desarrollo temático nuevo donde lo suntuoso se resalta aún más. Ya cuando se bordea la frontera del minuto 12, el aura de sofisticación se eleva aún más en el enriquecimiento melódico y la ingeniería rítmica por igual: incluso el resaltamiento de los riffs y bases armónicas de la guitarra ayuda a incrementar la musculatura colectiva en este camino hacia un exultante clímax. Una vez alcanzado éste, la banda regresa a una danza folclórica de tenor pastoral mientras preserva algo de la fuerza recientemente ganada; a partir de allí, se gesta un crescendo que se enfila hacia un segundo clímax, el mismo que abre camino a un epílogo ágil y envolvente que incluye algunos matices cósmicos. Todo esto es lo que se nos brinda con “Balderdom” desde los cuarteles del infatigable grupo TUSMØRKE, entidad campeona de la mentalidad postmoderna retroactiva y pagana dentro del actual escenario del rock progresivo noruego. Se trata de un disco que pone sobre la mesa un vigor renovado para un patrón de rock progresivo que ya tiene bastante tiempo de estar bien asentado dentro del panorama escandinavo actual. TUSMØRKE ha concretado aquí un muy buen disco en torno a la noción de los ciclos del sol y la oscuridad con prioridad de esta última: de verdad, se trata de un ítem muy recomendable para cualquier fonoteca de rock progresivo y afines.


Muestra de “Balderdom”.- 

Tuesday, June 30, 2026

El cuarteto italiano AETHER y su tercera excursión por el territorio jazz-progresivo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos el nuevo disco del cuarteto instrumental italiano AETHER, el mismo que fue publicado el pasado 22 de mayo: siendo su tercera obra fonográfica, la gente de AETHER la tituló simplemente “III”. La publicación de este ítem fue producida por el sello Luminol Records. El personal está integrado por Andrea Ferrari [guitarras y teclados], Andrea Grumelli [bajo sin trastes], Andrea Serino [piano eléctrico Fender Rhodes y teclados] y Matteo Ravelli [batería y efectos electrónicos]. Fundado a fines del año 2021 en Milán, el grupo se dedica a desarrollar un híbrido de jazz-rock contemporáneo, rock progresivo y post-rock con una importante presencia de ornamentos propios del ambient electrónico: un eclecticismo aventurero signado por la búsqueda de elegancia máxima para el enfoque experimental contemporáneo de las pautas generales del discurso jazz-progresivo. Todo ellos individualmente tienen amplia experiencia en otros grupos y proyectos dentro de las áreas del rock psicodélico, el heavy metal, el jazz-fusion y la música académica; dicho sea de paso, Grumelli y Ravelli también forman parte del ensamble I SINCOPATICI. En el disco que hoy nos ocupa, el cuarteto cuenta con las ocasionales colaboraciones de Claudio Milano (recitación) y Rosarita Crisafi (flauta). Las sesiones de grabación tuvieron lugar en los Guscio Recording Studios y el ulterior proceso de mezcla se hizo en los Distant Zombie Warning Studios. Veamos ahora los contenidos específicos de “III”.


El repertorio de “III” empieza con ‘Oort Cloud’, tema que aprovecha su espacio de poco más de 6 ¼ minutos para plasmar una interesante exhibición de recursos estilísticos. Comenzando con un clima expectante donde lo misterioso y lo espectral se fusionan en una sola fuerza expresiva. De este modo, se nos devela un ejercicio de atmósferas sombrías que se toma su tiempo para arribar a la espiritualidad aguerrida y densa donde la locación sónica se empieza a estructurar cabalmente. La fraternidad de jazz-prog y post-rock gana nervio con la incorporación de elementos de tipo Zeuhl. ‘Vogon’ sigue a continuación para expandir la presencia de grooves jazzeros y lo hace con una prestancia renovada que se siente bastante fulgurosa. Así, nos damos cuenta de que el grupo está bien dispuesto a explotar su faceta más extrovertida, algo que se resalta particularmente cuando entra a tallar un intenso solo de guitarra, el mismo que introduce inteligentes retazos psicodélicos en un contexto jazz-rockero. El canto de Milano añade un aura de exquisita extravagancia al asunto, es muy efectivo a despecho de su brevedad. En líneas generales, el bloque instrumental suena a un híbrido de WEATHER REPORT y SUN RA, añadiéndose algunas cercanías (posiblemente involuntarias) con grandes nombres del jazz-prog escandinavo actual como KROKOFANT y ELEPHANT9. ‘Cinq Teintes, Quatre Cadres’ se explaya por un espacio de casi 8 ¾ minutos. Tras una sección prologar de talante ambient, la intervención de un estilizado solo de sintetizador dirige la senda hacia un cuerpo central evocador que se deja arropar por una espiritualidad etérea. Hay un nervio operante bajo la capa de retazos flotantes que sabe cuándo dar indicios de sí mismo en medio del meticuloso entramado instrumental, el cual desarrolla una ambientación crepuscular sobre el sustento de un compás atípico en clave lenta. La guitarra exorciza efluvios expresivos de Allan Holdsworth y Larry Coryell en simultáneo mientras las cosas se orientan hacia un primer clímax, un arrebato inquieto y absorbente cuyo abrupto final abre la puerta a la sostenida emergencia de un nuevo motif, esta vez, con la mira puesta en la guía del piano eléctrico. Mientras tanto, el groove se torna aún más sofisticado, generando un clima cuasi-Crimsoniano para el armazón instrumental general. Bastante reveladora esta secuencia de los tres primeros temas del álbum, siendo ‘Cinq Teintes, Quatre Cadres’ un cénit fundamental del álbum como un todo


‘La Mélancolie Du Petit Prince’ comienza con una plenitud de vibraciones meditabundas bajo la guía de las bases armónicas del piano, las mismas que se benefician de las puntuaciones precisas del bajo. Mientras avanza el desarrollo temático, el talante contemplativo de la composición asume una creciente densidad y su aureola expresiva se hace más tensa. La permanente exquisitez del lienzo sonoro alcanza un brío de desahogo ante de que las últimas escalas del piano regresen a la calma inicial. Cuando llega el turno de ‘Panta Rei’, el ensamble se dispone a crear un híbrido de los temas #1 y #3 con un especial énfasis en el desarrollo de climas contemplativos. El tránsito de una inicial espiritualidad distante hacia una incandescencia estilizada se realiza con un refinamiento aristocrático donde el entramado colectivo funciona como un solemne palacio de acogida para el núcleo temático. Cuando irrumpe el solo de guitarra, la intensidad resultante dentro del bloque íntegro adquiere una cualidad avasalladora con un ademán cautivante. ‘Swerve’ trae consigo el cierre del repertorio, erigiéndose como la pieza más extensa del mismo con sus cerca de 10 ¾ minutos de duración. Tal como se insinuaba en la secuencia de las tres piezas precedentes, el ensamble juega al unísono con la tradición del jazz-fusion de los 70 y las nuevas formas del jazz-rock experimental con añadidos enclaves de prog vanguardista. Tras unos iniciales coqueteos sistemáticos con lo parsimonioso, la banda crea espacios para la gestación y la gestión de un nervio sónico bastante cercano al Zeuhl-fusion (ESKATON, ONE SHOT y ZAO, por ejemplo) una vez pasada la frontera del quinto minuto. La exuberancia de la batería y el talante sofisticado del bajo se unen para sustentar compactamente al enclave musical en curso. Tres minutos después, las cosas se calman un poco para abrir campo a una placidez señorial de raigambre progresiva. Ahora prima una candidez melódica meticulosamente perfilada. Los trazos del campo de aterrizaje están perfectamente delineados para este excelente fin del álbum. Todo esto fue lo ofrecido en “III” desde los cuarteles del cuarteto italiano AETHER: en ésta, su tercera excursión por el territorio de la música jazz-progresiva, el mencionado grupo logra.


Muestras de “III”.- 

Sunday, June 28, 2026

El sexto protocolo del maestro SIMON PHILLIPS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Tenemos en nuestras manos lo nuevo del maestro SIMON PHILLIPS, veterano baterista-percusionista británico de larga trayectoria en todo el mundo en varias áreas del jazz y del rock, y cómo no, un as con nombre propio en la escena jazz-rockera desde fines de los 80 hasta ahora. El nombre de su nuevo disco solista es “Protocol 6”, habiendo sido publicado el 5 de junio pasado por el sello Phantom Recordings. En él le acompañan Ernest Tibbs al bajo, Otmaro Ruiz al piano y los teclados, Alex Sill a la guitarra y Phillip Whack al saxofón alto. Los temas contenidos en “Protocol 6” fueron grabados en el estudio Carbonita Sound de Ojai, California, con excepción de las partes de piano, que se registraron en el estudio Otmatik Sound de Santa Clarita (también en California). PHILLIPS se encargó de la mezcla en su estudio Phantom Recordings; la ulterior labor de masterización estuvo en manos de Richard Dodd. Parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde aquel año 1988 cuando PHILLIPS publicó su EP de debut “Protocol” y ya en 2026 tenemos a este álbum que sucede a “Protocol V” por seis años. El disco que hoy nos ocupa es el séptimo de larga duración en la trayectoria solista del buen SIMON (con la atingencia de que posteriores reediciones de “Protocol” en CD lo convirtieron asimismo en un trabajo de larga duración) y ya es hora de revisar los detalles de su contenido.


‘Andromeda’ da el rumbo inicial al repertorio con un vivaz despliegue de colorido que, a cada instante, encapsula infinitas dosis de elegancia. Comenzando con unas cadencias de piano, se prepara meticulosamente el surgimiento de un swing vivaz sobre un tempo razonablemente complejo. El dúo de guitarra y saxofón instaura el motif central mientras la batería sustenta la ingeniería global con impecable pulso. A lo largo del trayecto, el vigor reinante preserva una sobriedad exquisita; claro está, hay momentos durante los respectivos solos de guitarra y saxofón donde el fulgor se intensifica sistemáticamente. Muy bien aprovechado este espacio de 6 ¾ minutos. ‘Unstable Grounds’ sigue a continuación para estabilizar la estrategia estilística del ensamble y lo hace con un coqueto despliegue de vibraciones funky que reconocemos de la larga tradición del jazz-fusion desde mediados de los 70. La agilidad es mas relajada y la gracilidad heredada de la pieza inaugural se torna un poco más punzante. Los inteligentes juegos de síncopas de la batería animan el corazón de la ciudadela sónica edificada por los músicos y el luminoso solo de sintetizador la inunda de gracia y prestancia. ‘Intrepid Traveller’ se mete en la zona de atmósferas etéreas y ramificaciones melódicas delicadas sin sacrificar un ápice del señorío extrovertido que se ha venido desarrollando en los dos temas anteriores. El saxo parece dirigir el centro temático mientras la guitarra espera el momento para resaltar un solo refinado y grácil. Aquí funciona un híbrido entre los YELLOWJACKETS de los 80 y el PAT METHENY GROUP de los 90 con una adición de matices propios del jazz-rock melódico de las últimas décadas. Cuando llega el turno de ‘As The River Flows’, PHILLIPS y sus ilustres compinches se embarcan en un exquisito viaje fusionesco donde la interacción entre el swing tribal de la batería y las delicadas primeras líneas de la guitarra acústica preparan el terreno para una exhibición de relajados fulgores vespertinos. Los respectivos solos de piano y de saxofón enriquecen el foco temático con cristalina pericia; mientras tanto, la guitarra acústica saca buen provecho de su momento de destaque, lo cual permite que se realce el embrujo inherente a la composición.

‘Code 4 Kryptos’ se asienta sobre una ingeniería rítmica compleja donde predomina el tempo de 5/4. La agilidad colectiva da sobrias muestras de carácter mientras va forjando una nueva exhibición de exquisitez jazz-rockera. Nos sentimos familiarizados con los nexos estilísticos con RETURN TO FOREVER que se abren paso mientras la pieza va desplegando el centro temático y sus variantes sucesivas guiadas por los solos de guitarra y de saxofón. En lo referente al hermoso y breve solo de sintetizador, se devela dentro de un clima sereno que brinda un efímero relax en medio del colorido predominante. Siendo la pieza más extensa del repertorio con sus 14 minutos y pico de duración, ‘Event Horizon’ se erige como la manifestación más épica de la logística comunitaria; de hecho, se puede advertir en varios pasajes la actitud de coqueteo con la estilización melódica del prog sinfónico. Todo empieza con una atmósfera meditabunda apoyada en las bases armónicas de piano, las mismas que arman un cobijo para un solo introductorio de saxo. Una vez armada la coalición íntegra de los instrumentistas, emerge una agilidad fulgurosa y cándida que hace justicia a la cálida expresividad del núcleo temático. Cabe destacar el solo de guitarra, el cual oscila entre la soltura vibrante de un Coryell y la bizarra hidalguía de un Holdsworth. Sobre la frontera del sexto minuto, las cosas se calman para regresar a los retazos etéreos de la introducción, los cuales pronto articulan un motif reposado donde se impone una espiritualidad crepuscular. El teclista asume aquí un rol rector cuando, en primer lugar, realiza una serie de efluvios de piano con los que agita un poco las aguas de esta marea razonablemente calmada, siendo así que se va preparando el camino para el arribo de una nueva sección animada; es aquí que, el segundo lugar, el solo de sintetizador instaura el primer recurso de entusiasmo expresivo para el nuevo escenario. Siguen adelante los sucesivos solos de saxofón, guitarra y sintetizador para reforzar esta nueva luminosidad y provisionarla con un vigor reconstructivo. La acuciosa labor de la batería en manos del capitán PHILLIPS resulta crucial para mantener este clímax y guiar el camino hacia el solemne epílogo, el cual termina aterrizando en el recogimiento inicial. El cierre del álbum llega de la mano de ‘Sundown In Old Town’, pieza centrada en la exhibición de aires noctámbulos tal como se indica en el título. La gentileza propia del hermoso centro melódico explota su encanto particular bajo la guía del saxofón; en el intermedio, los solos de piano y guitarra realzan el embrujo grisáceo en curso. 


Todo esto fue lo que se nos brindó con “Protocol 6” desde los cuarteles musicales del maestro británico SIMON PHILLIPS, un veterano que preserva certeramente la lozanía creativa y todavía sabe añadir recursos renovadores a su muy proba sabiduría performativa. Todo un acierto asociarse con los también maestros que le acompañan en esta nueva expansión protocolaria, y más acierto es plasmar a la perfección la magia inherente a este nuevo catálogo de composiciones. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Protocol 6”.- 

Thursday, June 25, 2026

Los nuevos pasos del ensamble jazz-progresivo noruego RED KITE


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos llegan buenas noticias desde los cuarteles del ensamble jazz-progresivo noruego RED KITE: su nuevo trabajo fonográfico “This Too Shall Pass” ha salido al mercado el 19 de junio pasado – hace muy poco – en su blog de Bandcamp tras un largo tiempo de espera desde su segundo álbum “Apophenian Bliss” del año 2021. El sello Is It Jazz? Records se hará cargo de la publicación física, tanto en CD como en vinilo  el 26 de junio próximo. La alineación vigente de RED KITE consta de Even Hermansen [guitarras], Trond Frønes [bajo], Torstein Lofthus [batería] y Gisle Johansen [saxofón]. El teclista cofundador Bernt André Moen estuvo en estos últimos años padeciendo una grave enfermedad que le obligó finalmente a abandonar este proyecto. Además, el padre del guitarrista estuvo internado por culpa de varias enfermedades acumuladas. También murieron algunos amigos de la banda y el gato de uno de los mejores amigos del guitarrista, de quien sólo se recuperó una pata; esto explica que varias piezas del nuevo álbum tengan un norte expresivo un tanto sombrío, tal como veremos más adelante. De todas maneras, el cuarteto actual  supo remodelar su energía de siempre y recibió el apoyo ocasional del teclista Ståle Storløkken (a quien conocemos principalmente de ELEPHANT9) para seguir aferrado a su esquema sonoro habitual. Hermansen es el autor de todos los temas salvo uno donde comparte créditos con el saxofonista Johansen. Y pensar que éste sólo iba a ayudar en unos temas, pero finalmente pasó a ser integrante a tiempo completo. Su presencia permite a RED KITE crear algunas cercanías estilísticas con FIRE! y KROKOFANT. Dag Erik Johansen se hizo cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla en el estudio Athletic Sound, mientras que Espen Høydalsvik hizo lo propio con la masterización en el estudio OSLO:Fuzz. Per Spjøtvold es el autor de las imágenes y el diseño gráfico. 
 

El repertorio de “This Too Shall Pass” empieza con ‘Not To Be’, una pieza ceremoniosa atravesada por una intensiva aureola de melancolía. Tras una envolvente introducción de piano eléctrico, el ensamble arma un viaje introspectivo bastante conmovedor, siendo así que se arma un crescendo exquisito. ‘Requiem For Bolla’ sigue a continuación para perpetuar una versión incrementada de las vibraciones introvertidas plasmadas en el tema inaugural.  Esta vez, los recursos de densidad expresiva se atenúan para realzar cristalinamente la prestancia evocadora inherente al índice temático. A propósito, Bolla era el nombre de la mascota muerta a la que hicimos alusión en el primer párrafo de la presente reseña. Durando 14 minutos (o casi), ‘Texas Of Sweden’ se erige como la pieza más extensa del álbum. Concretamente, su función consiste en trazar la faceta más extrovertida del ideario musical del ensamble. El uso de un swing complejo y el armado de un bloque instrumental vivaz aseguran la gestación de un robusto híbrido de jazz-rock y punk-jazz a paso firme. Las agitaciones del saxo en su solo son absorbentemente radiantes. A mitad de camino, las cosas se suavizan un poco a fin de resaltar las texturas ocultas del entramado colectivo, pero se trata sólo de un puente hacia un nuevo explayamiento intenso. A poco de llegar a la frontera del décimo minuto, el grupo realiza un foco incendiario donde el potencial factor prog-psicodélico entra a tallar con convincente vigor. Especial mención para la batería, cuyas estilizadas agitaciones sustentan la implosión comunitaria con un swing sumamente complejo. Todo un cénit del disco. ‘No Safe Harbour’ se enfila por una solemnidad oscurantista donde la tormenta jazz-progresiva en curso entra en franco diálogo con el tenebrismo de estilo chamber-rock. La explícita  parsimonia es abiertamente belicosa, una furia angustiosa que se adentra por las sinuosas cavernas de un limbo que no se sabe si es interior o externo a paso apelmazado, y justo eso lo hace sonar más ominoso. Imaginemos una composición de PRESENT filtrada a través del patrón de la MAHAVISHNU ORCHESTRA bajo la guía de los KING CRIMSON de 1974: así suena esto.
 
‘For Ugly Ducklings’ establece un lúcido juego de texturas bajo el mando de las delicadas líneas del saxofón, siendo así que una vez integrado el ensamble completo en la acción, se concreta un vitalismo aristocrático a través de una compleja arquitectura rítmica. La batería se sitúa en la misma línea fronteriza entre el orden y el caos mientras sostiene la ingeniería grupal con sumo ingenio. Cuando llega el turno de ‘Bernt’, el ensamble desarrolla un nuevo ejercicio de excelsas sonoridades focalizadas en los elementos más suntuosos de su ideario estético. Todo lo de los dos temas anteriores es reemplazado por una vivaz algarabía que fluye sueltamente a través de una ingeniería acuciosamente sofisticada. La punzante urgencia de la guitarra y el órgano halla su complemento idóneo en la aristocrática musculatura de la batería. Otro momento culminante del disco, y uno que asienta decisivamente el posicionamiento estético del ensamble. ‘Broken Heart And Broken Bones’ es una relativamente breve exploración en un paisaje calmado y solitario que se deja arropar por una gentil neblina. El talante nostálgico se impone sin aspavientos, se basta con su delicada sencillez. Le sigue ‘All’s Well That Ends’, quien trae consigo el cierre del repertorio. Portando uno título tan ingenioso, se trata de una mirada profunda a las atmósferas noctámbulas que ya ha se hicieron presentes en la pieza precedente. Contando esta vez con un bloque instrumental más lleno, la composición despliega solventemente su encanto esencial. El tiempo de ausencia de RED KITE pasó y ahora, con el arribo de su nueva obra “This Too Shall Pass”, el colectivo noruego anda sus nuevos pasos dentro de la escena jazz-progresiva noruega. Y vaya si tienen firmeza estos pasos nuevos. Un disco totalmente recomendable para cualquier colección actualizada de propuestas visionarias dentro del jazz-rock contemporáneo y el rock progresivo. 

Monday, June 22, 2026

Nuevas muestras de lucidez y claridad desde el templo avant-progresivo de ASCETA

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Muy buenas noticias desde la esfera sudamericana de la esfera progresiva de alta vanguardia: el ensamble chileno ASCETA publicó a mediados de este mes de junio su tercer disco titulado “The Fool Leading The Blind” por vía del sello italiano Lizard Records. El colectivo conformado por Alfonso Vergara [clarinetes], Cristián Peralta [cellos], Arianne Guerra [viola], Eduardo Rubio [bajo], Leonardo Saavedra [batería y percusión], Jorge Bugueño [piano eléctrico], Alejandro Vera [fagot] y Rodrigo Maccioni [guitarra, sintetizador y flauta] nos trae con éste, su tercer disco, una serie de observaciones críticas sobre los fundamentalismos populistas y el lamentable declive de las instituciones democráticas contemporáneas. Ocasionalmente, el grupo tuvo la colaboración de pascal Montenegro al corno inglés. El material contenido en “The Fool Leading The Blind” fue compuesto por Maccioni. Las sesiones de grabación tuvieron lugar a fines del pasado año 2025 en los Estudios Paraíso de Santiago de Chile. El propio Maccioni y Juan Francisco Aguilera se hicieron cargo de la mezcla, mientras las labores de masterización estuvieron en manos de Udi Koomran en The Pergola Studio. Claudio Ahumada es el autor del arte gráfica. ASCETA concreta en este disco un enfoque más enérgico y electrizante de su bien asentada propuesta de chamber-rock progresivo, pero es mejor que revisemos ya los detalles del disco que hoy nos ocupa.
 

La maratón homónima abre el disco haciendo gala de su monumental espacio de 21 ½ minutos. Generando un aura minimalista, ‘The Fool Leading The Blind’ comienza con un despliegue de nervio oscurantista que, de a pocos, gesta un colorido sólido directamente emparentado con el ideario de los UNIVERS ZÉRO en su tres primeros discos. Ya pasada la frontera del segundo minuto, surge un swing reconocible que se asiente cómodamente en una ceremoniosidad grácil, la cual se habrá de revestir de una mágica agilidad poco antes de llegar a la barrera del cuarto minuto; es aquí que el ensamble devela ante nuestros oídos el rompecabezas de un paisaje perturbador revestido de majestuosidad. Aún cuando la batería se detiene en algunos pasajes, las vibraciones extrovertidas ya están sueltas para armar una ingeniería tenebrosa marcada por una elegancia sublime. Las puntuaciones del piano, las cadencias de los vientos y el carácter sofisticado de la arquitectura rítmica garantizan la persistencia de una vivacidad bizarra donde el recio rigor colectivo abre espacios calculados a los lucimientos individuales del fagot, el clarinete y la viola. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, un groove más contenido permite al bloque instrumental recurrir a una aureola solemne de tensa calma antes de que otro pasaje vivaz abra un espacio para el lucimiento de la guitarra: su solo es breve, pero deja una huella eficaz dentro del entramado general, el mismo que incrementa las dosis de polenta avant-jazzera a su estructura musical. ya cuando llegamos a la frontera del duodécimo minuto, la catadura sónica nos remite a los UNIVERS ZÉRO de 1984-86 merced a la sistemática ampliación del colorido musical. Para los dos últimos minutos, la banda segura una extrovertida algarabía con su adecuada cuota de tensión. ¡Gran apertura de álbum! ‘When They Arrive’ sigue a continuación para perpetuar el aura aristocrática de la suite inaugural y darle una dosis extra de vigor expresivo. Tras un prólogo deconstructivo, el ensamble gesta y dirige un maderamen distinguido donde la vitalidad inherente a la composición se desarrolla con una recta disposición sobria.
 

‘Temple Of Mirrors’ asume inicialmente una ceremoniosidad más grisácea, explorando una serie de matices tenebristas cuyos retazos lóbregos son manejados con lúcida exquisitez. La sólida interacción entre los vientos asegura que los aportes de los demás instrumentos puedan destilar sus propios matices dentro de una ingeniería muy bien perfilada. Ya a mitad de camino, el esquema sonoro manifiesta una renovadora vivacidad que, a pesar de mantener algunas intuiciones lúgubres en su espiritualidad, vira convincentemente hacia un área más esplendorosa. El epílogo regresa a la inquietud arcana en clave expectante. ‘Everything Stopped’ es, en muchos sentidos, una explosión combativa de varios de los elementos más urgentes e incendiarios que permanecieron latentes en varias de las piezas precedentes, retomando en una cantidad menor de tiempo varios aspectos enfáticos de la suite homónima. Bien es verdad que el potencial explosivo de los grooves y atmósferas centrales de la pieza en cuestión se revelan de forma dosificada, pero esto no oculta el hecho de que hay una nueva garra en curso que se inserta directamente en una agudeza tanática. Incluso hay ciertos parajes líricos cuya hermosa prestancia funciona muy bien a la hora de perfilar y consumar esta nueva intensidad. Otro cénit  relevante. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Memento Mori (Remember That YouWill Die)’, el tema más fulguroso del disco, animado por un vitalismo centelleante donde la agilidad de la dupla rítmica y los dibujos musicales de las maderas dirigen el trayecto por una senda muy dinámica. Los diversos esquemas melódicos fluyen por corrientes argénteas mientras los armazones comunitarios de los instrumentos se encargan de darles vida concreta con exquisito punche. Todo esto fue lo que se nos brindó con ‘The Fool Leading The Blind’ desde el templo avant-progresivo de ASCETA, una magna obra de chamber-rock para la escena musical contemporánea de Chile y todo el mundo. El 15 de julio es la fecha oficial del lanzamiento del CD y desde ya nos consta de que se trata de un ítem muy destacado dentro del presente año 2026, así de grande es su preclara lucidez.


Muestras de The Fool Leading The Blind.-

Friday, June 19, 2026

El maestro italiano FABIO ANILE y sus minuciosas exploraciones en el jazz-prog contemporáneo


 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el disco “Minutiae” del músico y compositor italiano FABIO ANILE, el cual se publicó a fines de marzo del presente año 2026. ANILE se hace cargo de los pianos acústico y eléctrico Fender Rhodes V8, el sintetizador, la guitarra eléctrica y algunas percusiones étnicas (thelevi y shakers, más específicamente). Sus colaboradores más recurrentes son el contrabajista Keith Lowe y el baterista Agostino Marangolo. También se registran colaboraciones puntuales de los guitarristas Samuel Hällkvist, Michael Peters, Stephan Thelen y Bernhard Wagner, Jon Durant (guitarra eléctrica y Cloud Guitar) y el bajista Fabio Trentini. Todos los temas contenidos en “Minutiae” fueron compuestos por ANILE con la excepción de uno que fue coescrito con Stephan Thelen. Los registros de grabación se repartieron en varias locaciones de Italia, el Reino Unido, los EE.UU., Canadá, Alemania, Suiza y Suecia: el proceso de mezcla estuvo en manos de Stefano Castagna en los RitmoeBlu Studios (Pozzolengo, Brescia), en mayo de 2025; al mes siguiente, Dana White realizó la masterización en el estudio Specialized Mastering de Portland. El arte gráfica es de la autoría de Petulia Mattioli. Ya, de una vez, revisemos los detalles estrictamente musicales del contenido de “Minutiae”

 
El repertorio de “Minutiae” se inicia con ‘Compás’, cuya amalgama inicial de percusiones leves y palmas instaura las bases iniciales del que será el swing primordial sobre el que se ha de desarrollar el centro temático. Los efluvios del piano inauguran una exhibición de atmósferas híbridas de lo hispánico y lo criollo-latinoamericano; mientras tanto, pasan los segundos y minutos y nos damos cuenta de que la dupla rítmica va ganando gradualmente en vigor, sabiendo en qué momentos estratégicos hay que detener el paso y volver a la sutileza inicial. Los retazos de guitarra y contrabajo emergen con una actitud flotante suficientemente efectiva como para añadir una magia especial al bloque sonoro. ‘Dance’ sigue a continuación para trasladar las vibraciones fusionescas elaboradas en la pieza inaugural hacia un terreno más arquitectónico. Usando un enfoque tirado hacia el minimalismo y con un lugar prominente para los sonidos de marimba(producto de un sintetizador), el ensamble arma una aureola contemplativa que, de a pocos, asume ciertas cadencias tribales aunque lo que se impone aquí es la asertividad de un groove bien definido. En este sentido, es patente que la batería debe tener cierto protagonismo dentro del armazón musical, y ciertamente, ella aprovecha su estatus para lucir algunos ornamentos sofisticados en varios momentos. La dupla de ‘Foglie Morte’ y ‘Mysterious Counterpoint’ permite a ANILE y sus aliados de turno explayarse en las paletas sonoras diseñadas para el disco. El primero de estos temas mencionados presenta una envolvente exhibición de serenas cadencias impresionistas. Bajo el liderazgo de los calmos oleajes del piano, el ensamble arma un relajante paisaje crepuscular con absoluta solvencia en menos de 4 minutos. En cuanto al segundo, se trata de una declaración de principios sobre lo que dice su mismo título: su esquema compositivo se centra en el armado de contrapuntos entre piano y batería mientras exhibe una espiritualidad misteriosa. Ésta se torna un poco más extrovertida poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, pero mantiene esa aura distante que se erige como el clamor central del desarrollo melódico. Los ornamentos de guitarra y contrabajo sirven para aportar recursos de sobria tensión a un bloque temático que sabe preservar incólume su epicentro testimonial. 
 

Cuando llega el turno de ‘More Than 12’, ANILE y sus compañeros de viaje se refugian  inicialmente en la faceta más introspectiva del paradigma del jazz vanguardista contemporáneo. Vemos aquí varias incidencias de los legados del Keith Jarrett más intimista y del Herbie Hancock más impresionista dentro de una ingeniería bien determinada. Basta una indicación de la batería a poco de pasada la frontera del cuarto minuto para que la pieza vire hacia una expansión cósmica de psicodelia progresiva: ahora mismo, el swing jazz-rockero sirve fundamentalmente como punto de referencia para los vuelos estratosféricos planeados por la guitarra mientras el nuevo resplandor se expande a sus anchas. La sección epilogar aterriza en una neblina introspectiva que nos recuerda a la larga fase inicial. ‘Planet Nine (Orbits)’ sigue inequívocamente las señas cósmicas que implosionaron grácilmente durante la segunda mitad de la pieza precedente y las hace un poco más explícitas desde el punto de partida. Una prolongada aura expectante sirve para que el etéreo enmarañamiento de las escalas de piano y de guitarra mantenga una consistencia psicodélica sobre el trasfondo de una estilización progresiva. ‘Shifting Trains’ trae consigo eles cierre del repertorio y es la pieza más extensa del mismo con su espacio de casi 10 ¼ minutos. Su principal propósito consiste en reactivar el surrealismo cósmico del tema predecesor para sacarlo de su coraza y ampliar los espacios concretos de su fulgor potencial. Las intervenciones de los guitarristas invitados se ajustan a una proyección colectiva donde se hermanan prog ambient y math-rock mientras se añaden ciertos trazos de eso que suelen llamar nu-jazz. Ya en el último tercio, la soltura grupal es aristocráticamente patente, coqueteando con lo jovial a través de lo contemplativo. El remanso de las capas sintetizadas finales forjan el cierre perfecto para este cénit definitivo del álbum. Todo esto fue “Minutiae”, un manifiesto preclaro del genio creativo de FABIO ANILE: tal como quedaron plasmadas sus minuciosas exploraciones en las infinitas posibilidades del jazz-prog contemporáneo, este disco se destaca como un ítem muy recomendable en cualquier fonoteca focalizada en la música aventurera de ayer, hoy y siempre.
 
 
Muestras de “Minutiae”.-
Compás: https://fabioanile.bandcamp.com/track/comp-s-2
More Than 12: https://fabioanile.bandcamp.com/track/more-than-12-2
Shifting Trains: https://fabioanile.bandcamp.com/track/shifting-trains-2
 

Tuesday, June 16, 2026

A través del infinito musical con el grupo germano-estadounidense ELDER

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy nos complace presentar lo nuevo del grupo ELDER, ese colectivo prog-psicodélico que surgió en los EE.UU. y que ya lleva varios años asentado en Alemania y operando como un ensamble germano-estadounidense. El nuevo trabajo se llama “Through Zero” y fue publicado el pasado 29 de mayo – hace muy poco – en CD, casete y vinilo doble (formatos verde humo, naranja salpicado, naranja ondulante, naranja-amarillo y rojinegro marmoleado). Casi todos estos formatos de vinilo fueron publicados por el sello Blues Funeral Recordings, mientras que el último salió por el sello Stickman Records. El cuarteto conformado por Nicholas DiSalvo [guitarras, sintetizador y voz], Jack Donovan [bajo], Michael Risberg [guitarras, piano eléctrico Fender Rhodes y guitarra slide] y Georg Edert [batería y percusión] vuelve a hacer gala de su gran creatividad para enfocarse en una propuesta rockera tan muscular como distinguida. El material contenido en “Through Zero” fue grabado en el Big Snuff Studio, estando Richard Behrens a cargo de la ingeniería de sonido; hubo sesiones adicionales de grabación dirigidas por Fabien de Menou. El proceso de mezcla estuvo a cargo del mencionado Behrens junto al mismo cuarteto ELDER, mientras que la labor de masterización estuvo a cargo de Carl Saff. El arte gráfica es de la autoría de Adam Hill. Parece mentira que este grupo emergido en la zona costera del estado de Massachusetts ya tenga dos décadas de existencia. Y es que muchas cosas sucedieron en todo este tiempo, un periplo rico en experiencias que desde hace varios años tiene al grupo como una entidad multinacional afincada en la misma capital alemana de Berlín, donde las actividades de sus integrantes de origen estadounidense se han multiplicado en otros grupos paralelos. Para éste, su octavo trabajo de larga duración, ELDER sigue cultivando su propuesta de heavy prog alimentada por eclécticos acercamientos a los discursos del prog-metal, el space-rock y el stoner. El título del disco alude al proceso de ingeniería de sonido donde una frecuencia es capaz de pasar al nivel cero y continuar a través de índices negativos. Adelantamos que “Through Zero” es su obra más lograda en cuanto a la expansión de recursos sonoros: veamos los detalles de su contenido.
           

‘Sigil To Ruin’ ocupa los 10 ½ minutos iniciales del repertorio y su impulso inicial ostenta unas genuinas vibraciones aguerridas que se traducen fluidamente a unos juegos de cadencias bastante elegantes y una estructura melódica lúcidamente elaborada. El swing es lo suficientemente complejo como para instalarse sólidamente en un terreno intermedio entre el prog-metal y el jazz-rock contemporáneo con su oportuna cuota de matices psicodélicos. Con su manejo equilibrado de claridad melódica y densidad sistemática, la banda establece nexos estilísticos con otras entidades tan disímiles como KAYO DOT, RIVERSIDE, ANEKDOTEN y PORCUPINE TREE mientras preserva la coherencia del motif central a lo largo de un tiempo bastante prolongado. Sigue a continuación ‘Capture/Release’, pieza que se inicia con un armazón electrónico no muy lejano al estándar de los TANGERINE DREAM de inicios de los 80, pero cuando entra a tallar el entramado de guitarras, bajo y batería, se nos revela un ejercicio de compleja agilidad dentro del estándar del prog-metal con bases sinfónicas modernizadas. Es como si una composición de ARENA hubiese sido remodelada por DREAM THEATER bajo la guía de. los LEPROUS de 2017 en adelante. El canto es evocador e invita fácilmente a la complicidad de parte del oyente; por su parte, la batería ostenta una precisión excelente en sus grooves mientras mantiene un talante puntilloso. La tercera pieza del disco es la que justamente le da título. ‘Through Zero’ pone toda la carne rockera en la parrilla desde el punto de partida, señalando el swing a medio tiempo con un tempo inusual sobre el cual se habrá de concretar el desarrollo temático. La compleja ingeniería rítmica gestada por la batería y los creativos apuntalamientos del bajo aseguran los cimientos globales sobre los que irán emergiendo las diversas bases armónicas; los solos se encargan mayormente de azuzar el fuego rockero en momentos estratégicos, pero, sin duda, es la batería, con sus guiños al jazz-rock en varios pasajes, quien ocupa el centro protagónico del bloque colectivo. El espíritu expresivo de esta canción recibe varios ecos de la primera, pero con una mayor dosis de fulgor y un mayor espacio para trabajar los contrastes. Un cénit decisivo del álbum.

‘Strata’ es el tema más extenso del repertorio con sus 10 ¾ minutos de duración y su núcleo expresivo recoge ecos de varias instancias precedentes. La secuencia sintetizada que cerró la canción homónima sirve de puente para la instalación del vivaz groove inicial de ‘Strata’, que empieza exhibiendo una cruza entre los PORCUPINE TREE de inicios de milenio y la faceta más fastuosa de THE PINEAPPLE THIEF 2018-22. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, la canción vira hacia una pesadez más metódica, un factor que obliga a la canción a tomar un rumbo más imponente con un aura aristocrática que emana de las metrallas de las guitarras: esto destapa un complejo ejercicio instrumental prog-metalero en una ilación de variados motivos donde también hay campo para introducir algunos elementos de talante stoner. Para la última sección cantada, el frenesí rítmico decrece un poco para que la canción asuma una actitud más otoñal y, de esta manera, se pueda preparar el terreno para que las capas finales de sintetizador gesten una coda misteriosa, la misma que inicia el turno de ‘Sight Unseen’. Aquí se centran los músicos en la elaboración de un crescendo melancólico que raya con el así llamado post-rock mientras la batería se complace en marcar algunas pautas jazz-rockeras. Una vez definido el núcleo temático, las secuencias sintetizadas basadas en el ambient-prog entran a tallar con la disposición de establecer una fraternidad con las bases armónicas de las guitarras duales y el bajo. La batería sigue haciendo virguerías finamente calculadas con la mira puesta en hacer que este viaje instrumental vaya ganando en extroversión mientras pasan los minutos. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, el esquema sonoro regresa a la pesadez aristocrática que ya conocemos bastante bien. El matrimonio de garra metalera y electrónica culmina con una explosión contundente desde la cual emerge una vaga luz de amanecer invernal. ‘Blighted Age’ trae consigo el cierre del álbum y comienza con unas calmadas escalas de guitarras acústicas sobre las cuales se sitúa un canto evocador. La pronta emergencia de un loop de batería abre la puerta al arribo de una batería de verdad mientras el entramado instrumental se prepara para la articulación de un nervio particular para este tipo de composición: se espera algo ceremonioso marcado por una fuerza contenida donde el empuje emocional sea más o menos asolapado. Muy al estilo de los solistas de Steven Wilson y las baladas de RIVERSIDE. 

Todo esto fue lo que el colectivo de ELDER nos brindó con “Through Zero” para alumbrar su provincia de música progresiva dentro del gran escenario del presente año 2026. Las grandes dosis de ingenio sónico y vigor expresivo plasmadas en el álbum que hoy nos convoca lo convierten en un referente destacado y recomendable para cualquier buena fonoteca actualizada en el rock artístico. El buen gusto que nos dejó la apreciación de estas seis nuevas composiciones del grupo nos convence de que ELDER se proyecta a paso firme e imparable a través del infinito musical.
 
 
Muestras de “Through Zero”.-
Through Zero: https://beholdtheelder.bandcamp.com/track/through-zero-2