Friday, October 09, 2026

CAL: desde 1980 hasta 2026



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy contamos una de muchas historias de revancha y reivindicación del rock de viejos tiempos: la primera edición en CD del disco homónimo y único del grupo CAL. Del año 1980 al año 2026, la gente del siempre ocupado sello malagueño 5 Lunas nos trae una inmensa reliquia de la primera generación del rock andaluz: “Cal”, publicado originalmente por el sello Cardisc. CAL fue una banda asentada en Sevilla cuyos integrantes eran Alberto Toribio [pianos acústico y eléctrico, mellotrón, sintetizador y voz], Pepe Fernández [guitarras y voz], Paco Muñoz [bajo y primera voz] y Juanjo Muñoz [batería y voz]. Esto de meterse en el rock andaluz no era nada nuevo para el teclista Toribio, pues él fue integrante de GOMA, banda gestora de otro clásico titulado “14 Abril”. El guitarrista Fernández, por su parte, estuvo en el grupo de blues-rock TAPIMAN. Esta obra fue grabada en los Estudios Gema  entre la Semana Santa y la Feria del año 1980, estando Enric Catalá a cargo de la ingeniería de sonido. Salió al mercado pocos meses después. Juanjo López fue el autor del arte gráfica original. El grupo no duró mucho más que la permanencia de este disco en las estanterías y parecía condenado al olvido salvo los contados casos de coleccionistas que compraron sus respectivos ejemplares en un momento dado. Pero algo ha cambiado ahora y es gracias a ese algo que podemos hacer aquí esta humilde retrospectiva.


El repertorio de “Cal” se inicia con ‘Mujer Del Sur’, canción con bastante gancho cuyo intenso palmeo inicial pronto abre la puerta a un delirio alegre que se explaya en su propio lirismo. Los exhaustivos aires flamencos del núcleo compositivo son ingeniosamente moldeados por los ornamentos sinfónicos provistos por los teclados. Un muy llamativo inicio de álbum. ‘Detrás Del Paso’ sigue a continuación iniciándose con un ambiente de procesión religiosa antes de embarcarse en una travesía ágil y sumamente estilizada. La animada fluidez de la dupla rítmica permite a los teclados y la guitarra focalizar sus diálogos y sus respectivos solos, los cuales reflejan cierto dejo Cameliano a través de sus vibraciones telúricas aflamencadas. La díada de ‘Pa Decirte’ y ‘Mi Sevilla’ sirve para que la banda siga expandiendo su colorido duende musical y saque buen provecho del colorido eficaz que ya se asentó sin marcha atrás en la estructura musical del cuarteto. El primero  de estos temas mencionados refuerza el alegre groove de la canción precedente y le proporciona un poco más de musculatura.  También se nota una meticulosidad más puntillosa en el desarrollo de la majestuosidad melódica en curso. En lo referente a ‘Mi Sevilla’, se trata de una balada evocadora donde las añoranzas nostálgicas llenan todos los espacios con una prestancia muy delicada. Un intermedio fusionesco muy afín a los que hacían los ALAMEDA en sus dos primeros discos establecen un ingenioso contrapunto. Ojalá durara un poco más, pues es un jaleo bastante refinado el que se agita aquí, pero es que el epílogo tiene urgencia de entrar a tallar con un regreso al motif inicial. ‘Guadalquivir Gitano’ da inicio a la segunda mitad del repertorio con una actitud híbrida de IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE y ALAMEDA en lo referente al masivo empleo de variantes melódicas: la gente de CAL lo realiza dentro de un encuadre progresivamente sofisticado que se sazona con varios recursos jazzeados. La exquisita alegría de la dupla rítmica agiliza la abierta soltura de la guitarra y los teclados una vez pasado el prólogo etéreo. Se trata, a fin de cuentas, de un cénit decisivo del disco... pero ojalá hubiese durado un poco más. 

‘Ensayo En El Garbanzo’ recibe los ecos de la estilizada algarabía que signó a la pieza precedente. Con los teclados y la guitarra alternándose el protagonismo en el perfilamiento del centro temático, el ensamble da rienda suelta a su habilidad para crear interacciones vivaces. Siendo así que el elemento jazzero es más  predominante, pidemos hallar aquí algunos aires de familia con GUADALQUIVIR  y los CAI del segundo  álbum. Las ingeniosas líneas  del bajo gestan un virtuoso puente entre lo melódico y lo rítmico. Durando más de 9 ¾ minutos y siendo la pieza más extensa del álbum, ‘“Colgao” (I y II Parte)’ es también el encargado de cerrarlo. Ya desde sus instancias iniciales, notamos algo más  expresionista en el modo en que los músicos arman esta congregación del momento. Estas nuevas vibraciones se sitúan cerca de los paradigmas clásicos de YES y PINK FLOYD. Eso sí, sin perder un ápice de ese pathos andaluz tan propio. El puente psicodélico que emerge cerca del final es manejado con cristalina elegancia antes de que la última parte cantada nos diga adiós. Definitivamente, este lado B es el más logrado del disco como un todo. Todo esto fue el legado CAL y no se quedó en una huella borrada del pasado gracias a la gran iniciativa de 5 Lunas de recuperar este disco para la memoria presente. Con la digitalización hecha por Juan Sánchez Rosano, la masterización realizada en Barrameda Mastering y la maquetación de Rafa Tardío, el jefe Juan Antonio Vergara concreta una nueva labor de arqueología vital para el ideal infinito del rock andaluz. ¡¡Imperdible esta edición!!


Muestras de “Cal”.- 
“Colgao” (I y II Parte): https://www.youtube.com/watch?v=uCPDp7ZBdME
 

Thursday, October 08, 2026

ASHRAJ: un poder nuevo en la escena progresiva argentina



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos al grupo argentino ASHRAJ y su álbum debut, el cual supone una muestra nueva de poder creativo dentro de la actual escena progresiva de su país. “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!” es el peculiar título de su disco debut y más peculiares son los seudónimos de los dos integrantes de ASHRAJ: D'rag^ul, quien se hace cargo de la batería y las percusiones, y Ibn Picatrix, ejecutantes de la guitarra, los sintetizadores y el bajo, además de hacer las programaciones de ritmos. Sus nombres respectivos son Gustavo López y Martín “Agharta” Díaz. El disco en cuestión se publicó el 1 de mayo de 2026. He aquí el manifiesto que ilustra el concepto subyacente al álbum que hoy reseñamos: “En aquella época remota, había quedado claro para ambos que, ni el Honorable Consejo de los Sabios Atlantes, ni el Supremo Tribunal Galáctico iban a permitir el resurgimiento de aquella práctica olvidada. Ibn Picatrix y D’rag’ul serían condenados sin pestañear al exilio en los confines de la galaxia exterior – o algo mucho peor – si no abandonaban inmediatamente la práctica de aquel antiguo arte prohibido. La decisión estaba tomada. Para ellos, no había posibilidad de volver atrás: Ashraj debía ver la luz, aunque para eso debieran abandonar su hogar, su mundo, dejar atrás todo lo conocido. La Tierra interior ya no sería su refugio. El portal se abrirá en la próxima alineación planetaria. ¡La suerte está echada! Ashraj verá la luz del Sol exterior. Y los antiguos dioses volverán a reclamar su trono, enterrado por los hombres sin rostro!!!” Una reivindicación de las fuerzas telúricas primigenias de este mundo que habitamos. Repasemos ahora el repertorio específico de “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!”.

El primer tema se titula ‘HH’ y se mete de lleno dentro del discurso space-rockero con sus oportunas estilizaciones progresivas, las mismas que se hacen ostensibles en la forma tan refinada con la que se maneja el groove general. Las percusiones añaden un encanto exótico al swing mientras algunos de los teclados operantes se tornan más envolventes. La sección final regresa al groove inicial para redondear la faena con sólida coherencia. El segundo tema, por su parte, elabora un enfoque más étnico al esquema sonoro del ensamble y lo hace con una soltura más libre: ‘Big Bang’ es su grandilocuente título. La inserción de contundentes solos de guitarra  (reminiscente del paradigma de Hillage) añade una razonable musculatura al esquema sónico en curso, el cual llega a expresar una aureola de algarabía telúrica en varios pasajes. Tal vez tenemos aquí un cénit del disco y lo mismo podría decirse de la pieza que viene a continuación, ‘El Poder Oculto’. Ésta se adentra en formas y vibraciones psicodélicas sobre un esquema rítmico sofisticado, concretando algunas conexiones estilísticas con los OZRIC TENTACLES primigenios en su manera de crear una peculiar magia evocadora en el arte del sonido. Además, algunos aspectos del groove de la batería y ciertas sonoridades del sintetizador nos remiten a los modismos psicodélicos germánicos de los 70 que signaron el camino estilístico de varias bandas emblemáticas del (así llamado) krautrock. Cuando llega el turno de ‘Pararrayos’, el dúo se dispone a seguir por esta senda mientras hace un manejo más ácido de los guitarreos y orienta los teclados en una posición más envolvente. El compás fusionesco tiene un potente groove tribal. Para, ‘Tempus Fugit’, tema que, al igual que el precedente, dura 3 minutos y pico, el grupo gesta un ritual psicodélico complejo, rico en vibraciones telúricas mientras hace gestiona una logística futurista donde esas vibraciones reciben versátiles impulsos expresionistas. Suceden muchas cosas en un tiempo no muy largo... especialmente, un nuevo solo fantástico de guitarra. Otro momento culminante del repertorio. 

Con la dupla de ‘Tibet’ y ‘Reporte Meteorológico’, el dúo sigue trabajando con su bien definida paleta sonora. El primero de estos temas regresa al paradigma de OZRIC TENTACLES con una dosis extra de acidez lisérgica que está impulsada por el frenético groove de la batería. Esta vez son los sintetizadores los que portan la guía del entramado sonoro en medio de la machacona vivacidad. El segundo, por su parte, ostenta un bizarro misticismo donde el núcleo space-rockero se sumerge en las aguas deconstructivas del avant-prog. El dúo juega al caos mientras mantiene firmes las reglas para las inmersiones libres en conjunción. ‘Kalimba’ cierra el álbum exhibiendo unos aires de calidez otoñal sobre una sencilla armonía recurrente. Es como un cruce entre los TANGERINE DREAM de inicios de los 80 y el Mike Oldfield de fines de los 70. En menos de media hora, el colectivo de ASHRAJ nos ha brindado una obra musical bastante llamativa, una estupenda muestra de cómo se puede explotar un potencial interesante a las posibilidades abiertas del rock como genuina expresión artística. “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!” puede ser calificado como una muestra fehaciente de creatividad valiente dentro de la vertiente psicodélica del rock progresivo contemporáneo. Muy recomendable... ¡Y esperamos más cosas de la gente de ASHRAJ en el futuro cercano!


Muestras de “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!”.-   

Monday, October 05, 2026

El número 13 según el maestro vanguardista sueco HÅKAN ALMKVIST



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy hablamos de “Only Thirteen”, disco cuyo título refleja la elocuente concisión de señalar que contiene justamente trece piezas musicales. El veterano maestro sueco HÅKAN ALMKVIST se hizo cargo de todas las composiciones y todas las ejecuciones aquí plasmadas: guitarras, bajo, teclados, acordeón, samplers, loops, diversos efectos de sonido y de edición de cintas. Cabe añadir que las estructuras rítmicas de las piezas aquí contenidas también se basan en la métrica de 13 con variantes. Conocemos a ALMKVIST principalmente por el legendario ENSEMBLE NIMBUS, pero que conste que cuenta con una amplia trayectoria en varios proyectos (como LOOK OUT, IN THE LABYRINTH y ORIENT SQUEEZERS), en discos solistas y colaboraciones con otros colegas dentro de las vanguardias del rock progresivo y del jazz contemporáneo. Se trata de una obra estrictamente solista: todo lo que está contenido en “Only Thirteen” fue grabado en varias sesiones de los años 2025 y 2026, estando ALMKVIST a cargo de los procesos de mezcla y masterización. 

La serie de estas trece nuevas composiciones se inicia con ‘Big Foot’, una pieza que, desde el primer instante, ostenta un vitalismo sobriamente filtrado a través de la solemne arquitectura del groove diseñado para la ocasión. Las amalgamas armónicas enmarañadas por la guitarra y los teclados cabalgan con soltura a través del camino sonoro. Sigue a continuación ‘Insane’, pieza encargada de plasmar un clima surrealista en una cruza de nu-jazz y avant-prog tras un prólogo abiertamente neurótico. Ahora es el bloque rítmico quien impulsa al núcleo esencial del motif central mientras el acordeón y la guitarra se alternan en el posicionamiento protagónico de las florituras que emergen a lo largo del camino. El tercer tema se llama precisamente ‘Only Thirteen’ y desde las iniciales líneas de bajo muestra una fuerza de carácter bastante peculiar. Los paradigmas de KING CRIMSON, PRESENT y VON ZAMLA se confabulan en una simbiosis tan intensa como ágil. El uso de un compás complejo preserva la capitalización de la tensión inherente a la composición. Un poco más adelante, las cosas se calman para armar un puente sereno y meditabundo, el cual funciona como un recurso variado antes del retorno a la musculatura inaugural. Un cénit del álbum. La díada de ‘Argue’ y ‘Limping’ expande las múltiples posibilidades de experimentación musical trazados a lo largo y ancho de este repertorio. El primero de estos temas mencionados se explaya en uba atmósfera misteriosa generosa en vibraciones densas donde la precisión minimalista del trasfondo contrasta con la aleatoria suntuosidad de los arrebatadores ornamentos de los teclados y samplers. Es una extraña pesadilla revestida de aristocráticos mantos. En cuanto al segundo de ellos, se trata de un contraste frente a lo anterior al elaborar un ambiente distendido al modo de un viaje fusionesco con arreglos cósmicos que coquetean abiertamente con el ambient. Hay un uso muy ingenioso de truco deconstructivos cerca del final. ‘Paperman’ se aventura más a fondo con grooves y texturas extravagantes, dando un peculiar lirismo a ciertos parajes estratégicos. ‘Micha’s Kalimba’ remodela y amplía el factor fusionesco dentro de un contexto de farsa dadaísta. Lo abstracto y lo evocador se dan la mano con firmeza: los monólogos hacen gala de un humor satírico mientras el entramado de percusiones sampleadas arma el sustento idóneo para la persistente aureola etérea.

‘Trendmonger’ desarrolla una especie de cruza entre los enfoques expresionistas de los temas #1 y #3, dándose en este caso un especial énfasis en la exploración del dinamismo jazz-progresivo. Cuando llega el turno de ‘Bone Spurs’, ALMKVIST decide retomar la senda de los colores fusionescos dentro de un inquietante esquema de trabajo basado en el así llamado RIO más una amplia gama de recursos espaciales. A pesar de su patente fulgor, la pieza prescribe una ambientación misteriosa. ‘Mantis’ tiene una cierta cercanía con los paradigmas de PRESENT y ART ZOYD al elaborar un motivo oscurantista en su centro nuclear. Los aportes del acordeón desarrollan recursos de intrigante candor mientras el esquema rítmico se torna más fastuoso. ‘Sound Theory’ refuerza con pulso firme los aspectos más osados de la faceta deconstructiva del disco. Los arreglos generales se enfilan hacia lo atmosférico. ‘Stenopole’ suena como un ritual tribal donde las agitaciones rítmicas operan también como el centro temático. Contiene el que tal vez sea los solos de guitarra más  impresionantes del álbum. Los últimos 4 ¾ minutos del disco están ocupados por ‘Enigma’, pieza diseñada para honrar simultáneamente a lo más sombrío y lo más deconstructivo del repertorio íntegro. En este matrimonio de tensión y exuberancia, los índices de excéntrico esplendor se van hilando en un flujo majestuoso. Todo esto es lo que salió de la fábrica de hacer buena música del crack HÅKAN ALMKVIST con “Only Thirteen”. Dueño de una veteranía muy valiosa y una creatividad  incombustible, este señor sólo podía ofrecernos una obra excelsa y masivamente versátil. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Only Thirteen”.-  

Friday, October 02, 2026

El nuevo cortejo avant-progresivo de los legendarios BUBU

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡Albricias! ¡El colectivo argentino BUBU regresa al ruedo con un nuevo cortejo de excelsa música avant-progresiva! De hecho, su nueva obra fonográfica se titula “El Último Cortejo” y pocas noticias tan grandiosas pueden venir a nosotros desde los cuarteles de uno de los nombres más ilustres de la vanguardia progresiva sudamericana de ayer y siempre. La alineación actual de este ensamble originado en la década de los 70 consta de Agustín “Chino” Ogura [guitarras], Daniel Andreoli [bajo], Paula Estefanía Araujo [flauta], Dante Fisi [teclados y sintetizadores], Pedro Augusto Camerata [saxo alto] y Fito Lema [batería]; se trataría del primer álbum sin violín como parte del sofisticado entramado sonoro de una banda que siempre ha gustado de sonar bastante orquestal, incluso épico. Andreoli es el compositor de todo el nuevo material. Pero para nada supone esto un decrecimiento en la creatividad ni en la exuberancia expresiva, pero ya iremos más adelante con los detalles del repertorio contenido en el disco que hoy nos convoca. Han pasado ocho años desde la publicación del disco del regreso “El Eco Del Sol”, el cual, a su vez, recobró el legado de su legendaria obra magna de 1978 “Anabelas”, un icono incuestionable de la experimentación progresiva de Argentina y el mundo entero. Volvemos al disco actual. Fue grabado en febrero y mayo del año 2026 en los estudios Moscosps y Limonero de Buenos Aires con la asistencia de Marcelo Durazzo y Sebastián Zurakoski, “El Último Cortejo” tuvo su publicación a fines del pasado mes de julio por vía del sello internacional Disques Plusqueréel con una edición limitada de 300 CD y 400 vinilos. La producción ejecutiva es de Ariel Andreoli. La mezcla estuvo a cargo de Marcelo Mascetti mientras que la masterización estuvo en manos de Diego Guerrero “Sr. Warrior”. Gala Altamare es la autora del arte gráfica. Bueno, repasemos ahora la música aquí contenida.
 
‘Camina’ pone a caminar el transcurso del álbum con un despliegue de grooves ágiles y elegantes que se van hilando mientras los índices temáticos desarrollan consistentes amalgamas dialogantes. El breve prólogo ceremonioso abre la puerta a una refinada ingeniería de policromías que se tornan bastante festivas en el último tercio. Tras este gran inicio del álbum emerge ‘Ciudad’, la pieza más extensa del repertorio con su espacio de 8 ¼ minutos. Ostenta en buena parte un aura solemne más penetrante que la del tema inaugural, aún si sus pasajes más vivaces portan una garra más pronunciada. El ensamble sabe cómo trasportar los diversos  niveles de densidad expresiva que se van sucediendo por una senda de persistente vitalismo. El epílogo es exquisitamente épico. Todo un cénit del álbum. ‘Adentro Nuestro’ tiene la misión de perpetuar los recursos de glorioso colorido de las dos piezas precedentes para ir a por todo sobre el sustento del pulcro esquema jazz-progresivo de los grooves en curso. Las maquinaciones instrumentales se asocian a paso firme mientras exploran elementos expresionistas con sólida fastuosidad. El nervio y la garra crecen con el paso de los segundos. Cuando llega el turno de ‘Originarios’, el ensamble se dispone a dejarse llevar por un cálido lirismo mientras recibe generosos ecos de la agilidad sistemática de la pieza anterior. El talante ligeramente sombrío de la sección prologar nos engañó un poco, pero una vez asentado el cuerpo central, se nos revela una innegable luminosidad; lo sombrío regresa para el epílogo bajo un manto misterioso. ‘El Tren De Las Nubes’ exhibe una alternancia entre parajes introspectivos y otros más gráciles en clave fusionesca, junto a otros tantos enmarcados en una tonalidad progresiva que van de la clave Crimsoniana a la línea del jazz-prog al modo de eso que llaman Canterbury. De hecho, este último factor es el que signa el magnífico epílogo que se luce como una aurora boreal de místico esplendor. Otro cénit del disco.
 
El sexto tema del disco es justamente el homónimo y brota con nuevos efluvios de colores radiantes y grooves sofisticados. En efecto, ‘El Ultimo Cortejo’ empieza con un despliegue  de vibraciones otoñales donde el fulgor inherente al entramado sonoro se revela relativamente difuminado hasta que se impone un instantáneo efluvio de inquietudes aristocráticas. Los milimétricos traqueteos de la dupla rítmica y las refinadas superposiciones mutuas entre la guitarra y los vientos generan un armazón aristocrático. ‘Otoño’ mantiene la lógica de la alterbancia entre la espiritualidad contemplativa y el fragor exultante. En todo caso, la pauta general la marcan las ambientaciones fusionescas que, a ratos, muestran una faz de inspiración criolla. El epílogo  avispado carga por enésima vez con la faceta festiva que forma parte de la misión estética del grupo. ‘Vuelan’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con un ejerció de predominantes encuadres melancólicos donde la serenidad reinante hace lucir sus suntuosos ropajes. No faltan los momentos agitados, mas su función  fundamental consiste en realzar lo evocador, hay otro. Todo esto fue lo que la gente de BUBU nos brindó con “El Último Cortejo” para la segunda mitad del año 2026. este álbum dignifica a lo grande el paradigma histórico de BUBU y también ensalza muy solventemente el ideal de la música avant-progresiva a punta de vigor y garbo.     

Wednesday, September 30, 2026

Primera navegación del trío argentino MAPA DE MICELIO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos al trío de rock instrumental MAPA DE MICELIO, asentado en La Plata y conformado por Dante Moscato [teclados], Alejo García [batería] y Juan Manuel Campana [guitarra]. Su álbum debut “Azimut” se publicó a inicios de mayo último en las redes virtuales y es el resultado de varios años de creatividad musical y búsqueda de un foco instrumental firme desde su fundación a inicios del año 2023 en la mencionada localidad de La Plata. Planteándose la meta de crear una mixtura progresiva de rock, jazz y fusión contemporánea con un claro foco melódico, el grupo pasó por varias conformaciones (incluyendo un momento en que había un teclista-cantante) antes de asentarse con la conformación vigente. Varias de las composiciones que aparecen en este repertorio datan de un par de años atrás mientras la gente de MAPA DE MICELIO aguardaba el tiempo adecuado para realizar una obra de larga duración coherente y bien integrada: de esa decisión surgió lo que tenemos ahora aquí, “Azimut”.
 

El repertorio de “Azimut” empieza con ‘Verano’, pieza que tras unos golpes armónicos ceremoniosos, nos sorprende con un despliegue de calidez melódica en la elaboración del cuerpo central. El sobrio dinamismo del groove principal incita evocaciones al estándar de los CAMEL de la fase 77-78. Luego sigue la dupla de ‘Camino A Jujuy’ y ‘En Espiral’, la cual refleja idóneamente la expansión de la paleta sonora del grupo. El primero de estos temas mencionados se mete de lleno en el terreno del jazz-fusion melódico bajo la férrea guía de los pulcros fraseos de la guitarra. Posteriormente, el piano entra a tallar como interlocutor eficiente en el desarrollo temático, el cual se torna un poco más vivaz. En cuanto a ‘En Espiral’, empieza como un trayecto prog-sinfónico signado por una gracilidad situada entre lo ensoñador y lo contemplativo. Un puente renovador insufla una agilidad estilizada donde se funden los legados de CAMEL y SPINETTA JADE antes del retorno del motivo inicial para el epílogo. ‘Otoño’ es una pieza bastante otoñal, realmente hace honor a su nombre con su calidez melódica y la atmósfera gentilmente grisácea bajo la que se desarrolla el centro temático. La batería sabe hacer uso de su esencial exuberancia en las circunstancias que exigen una especie de contención contemplativa. Una belleza de tema, realmente, un momento de auténtico relax espiritual tras los variados despliegues de colorido que se plasmaron en las dos piezas precedentes. ‘Escafandra’ es un cénit del repertorio que revela en su más desnuda expresión el señorío sonoro que el trío es capaz de crear para impulsar y ornamentar sus evocadoras composiciones. La guitarra se suelta de una forma magnífica mientras las sofisticadas armonías del piano se asocian con el elegante swing en de la batería para completar la ingeniería global. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, el piano emite un recurso de extroversión en clave de Latin-jazz sin romper con el espíritu general de la pieza, más bien, elevando su potencial expansión de matices.

‘Zaguán’ ostenta orgullosamente sus aires de fusión criolla a través del núcleo temático plasmado por el piano mientras el encuadre de la guitarra y la batería se encarga de realzar el factor jazz-rockero con una muy pulcra meticulosidad. El trío explota el embrujo inherente a la composición con acertada fineza. Notamos confluencias con la banda compatriota PASAJERO LUMINOSO. ‘Ajusticiero’ es un regreso al rock sinfónico, esta vez con mayor soltura expresionista a pesar de que el groove no sea demasiado intrépido. El sobrio fulgor del centro melódico vuelve a situarse dentro de un esquema bastante refinado. Cuando llega el turno de ‘Triceronte’, el trío muestra por enésima vez su faceta jazz-rockera con raigambre fusionesca, y una vez más,  con un perfil melódico bastante evocador. Los ecos de este tema se dejan sentir bastante el el siguiente, titulado ‘Eternia’, siendo así que aquí se incrementa la exuberancia sónica. ‘Lluvia Negra’ trae consigo el cierre del álbum y lo hace con un dinamismo bastante refrescante, gestando una oportuna confluencia entre el preciosismo sinfónico y la modalidad cálida de jazz-fusion que se han venido alternando a través del repertorio precedente. Los delicados oleajes del teclado se dan abasto para encauzar los mágicos solos de guitarra mientras la batería ejerce una sofisticación moderada para el swing. Ésta fue la propuesta íntegra de “Azimut” a modo de declaración de principios musicales de parte del joven ensamble MAPA DE MICELIO. Vale la pena prestar atención a esta propuesta que nos deja con ganas de más: esperamos nuevas obras de parte de este trío en el futuro próximo, mientras tanto, valoramos este primer trabajo de larga duración como una obra muy lograda. Anótese el día sábado 10 de octubre; a las 7:00 p.m. de ese día, el trío presentará este disco en Bar de Fondo.
 
 
Muestras de “Azimut”.-
Camino A Jujuy:  https://www.youtube.com/watch?v=pCt2SIUH4u8
Escafandra: https://www.youtube.com/watch?v=RgFxyWwEjN8
Lluvia Negra: https://www.youtube.com/watch?v=I_GMIi3UvRk


[Dedicamos esta reseña a Quique Quagliano y a toda la gente del programa radial rosarino Gigantes Gentiles por presentarnos esta banda.]

Sunday, September 27, 2026

El nuevo sueño progresivo de OSIRIS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Llega una gran novedad desde los cuarteles de OSIRIS, banda emblemática del prog sinfónico asiático desde los 80. El título de su nuevo disco es “Within A Dream” y fue publicado el pasado 14 de agosto por vía del sello Escape Music. La alineación vigente de este grupo oriundo de Bahrein consiste en Mohamed Alsadeqi [guitarras y voz], Nabil Alsadeqi [batería y percusión], Nader Sharif [teclados], Abdul Razzaq Arian [teclados], Khalid Shamlan [teclados, piano y voz], Hadi Saeed [bajo] y Syed Ahmed Rawanbakhsh [primera voz]. Es prácticamente la misma alineación que gestó el disco del año 2020 “Take A Closer Look”, el cual planteó un retorno al sinfonismo modernizado tras la aventura folk-neo-progresiva de “Visions From The Past” (bonito disco de laño 2007). Así las cosas, la misión de “Within A Dream” consiste en mantener este momentum de expresividad progresiva y la cumple con solvencia, permítasenos adelantarlo. Algo perfecto para una banda formada en 1980 y que todavía tiene para más con su actual cohabitación de viejos y nuevos integrantes. 

Los cinco temas contenidos en el disco que hoy nos ocupan son bastante largos: sus duraciones oscilan entre los 9 ¼ minutos y los 12 ½ minutos. ‘House Of Pain’ pone el rumbo inicial a las cosas y su inicio se centra en una atmósfera expectante que se sitúa en un híbrido de lo Floydiano y lo Genesiano mientras se va armando un magnífico bloque sonoro de a pocos. Las articulaciones de guitarra y teclados asientan una orquestación bastante poderosa. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el colorido se intensifica sobre un ágil compas inusual y, de esta manera, se centraliza el núcleo para la primera sección cantada. Toda la suntuosidad lograda se mantendrá sólida, incluso dando varias muestras de garra estilizada. Hallamos, en general, conexiones estilísticas con THE FLOWER KINGS y THE TANGENT, tal vez también con los PALLAS del nuevo milenio, algo bastante poderoso con una cristalina claridad melódica. ‘Freedom Within A Dream’ sigue a continuación para preservar esta majestuosa aureola sinfónica con buen pulso. De hecho, la musculatura es exhibida desde el primer instante con el uso de índices Emersonianos en la primera instancia dirigida por los teclados, hilándose luego una serie de motivos razonablemente complejos por un buen tiempo. A mitad de camino emerge un intermedio sereno con base de piano desde donde se arma un enclave fulgurosamente ceremonioso. La sección epilogar hereda los legados históricos de GENESIS y CAMEL con soltura y elegancia, incluyendo uno de los solos de guitarra más notables de todo el disco. Dos monumentos a la grandilocuencia paradigmática del discurso del rock sinfónico nos han dado una estupenda bienvenida en la excursión del disco que hoy nos ocupa. ‘Raz’ cumple gallardamente con la difícil misión de sucederlos mediante la expansión de climas jovialmente coloridos joviales y grooves extrovertidos donde la sofisticación es manejada con excelsa pulcritud. Este luminoso vitalismo, que está apoyado mayormente sobre la exultante amalgama de teclados, funciona muy bien como fuerza renovadora de las estrategias expresivas de la banda. Hay puntos de encuentro con SPOCK’S BEARD y TEMPUS FUGIT en el temple general de los desarrollos multitemáticos, así como en el refinamiento utilizado para concretar la fuerza colectiva. 

Con el arribo de ‘Every Tear A Mother Sheds’, el grupo se dispone a afinar sus recursos de cristalino lirismo con miras a desarrollar en el inicio una suntuosa balada sinfónica que se sitúa en una zona intermedia entre el retro-prog de las últimas décadas (BRIGHTEYE BRISON, MAGIC PIE) y el neo (los aspectos más rimbombantes de PENDRAGON y ARENA). Los parajes vigorosos están diseñados para realzar las vibraciones dramáticas inherentes a la estructura melódica. Una variante posterior propone un viraje hacia un nuevo ejercicio de extroversión suntuosa, la misma que acoge aires exóticos en las melodías principales de los teclados. Las alternancias entre los solos de guitarra y sintetizador aportan una incandescencia extra al ímpetu señorial que atraviesa a todo el bloque instrumental. Una vez que la banda regresa a la vulnerabilidad inaugural, el asunto ya está resuelto dentro de un señorío imponente y contundente, el mismo que se completa con una conmovedora coda de piano. ‘Don’t Ask Me Why’ trae consigo el cierre del disco y lo hace con un sistemático ahondamiento en el lirismo preciosista que signó al tema precedente que combina con el nervio estilizado de la segunda canción. De hecho, varios de los pasajes más rotundos casi llegan a coquetear con la faceta melódica del estándar prog-metalero. Las ilaciones temáticas que ocupan los dos últimos minutos y medio son explosivamente cautivadoras. Esto es lo que nos ha brindado la gente de OSIRIS con “Within A Dream”, un disco que funciona a la perfección como garante de la fuerza perenne que tiene el ideal del rock progresivo sinfónico en esta tercera década del nuevo milenio. Más de 55 minutos de música evocadora y maciza. Muy pero que muy recomendable para cualquier fonoteca dedicada al rock artístico de todos los tiempos y lugares: desde Bahrein para todo el mundo, OSIRIS se revela como una fuerza musical que no sólo es capaz de mantenerse en pie a paso firme, sino que sigue siendo capaz de crear obras cumbre dentro de su propio canon histórico de más de 40 años. 


Muestras de “Within A Dream”.- 

Thursday, September 24, 2026

Eterno resplandor de las mentes de la ilustre y veterana banda OZRIC TENTACLES



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Nos llega una interesante novedad desde los cuarteles de la veterana banda británica OZRIC TENTACLES, su nuevo álbum de estudio. “Harmonic Mind” es su título y fue publicado tanto en CD como en vinilo por el sello Kscope el 18 de septiembre último… hace muy poco. El centro operativo actual de OZRIC TENTACLES consiste en Ed Wynne [guitarras, sintetizador, bajo y efectos] y Silas Neptune [sintetizadores, teclados y efectos]. También aparecen Pata Garvey (batería), Saskia Maxwell (flauta), Paul Hankin (percusión) y Corey Wallace (bajo en algunos temas). El personal íntegro es el habitual de las últimas giras perpetradas por estos maestros incombustibles del space-rock progresivo desde la década de los 80. Las grabaciones se realizaron en diversos estudios domésticos y la producción fue tomando forma en Escocia, Devon y Glastonbury. La masterización del material aquí incluido corrió a cargo de Silas (su debut en esta labor).


La díada inicial de “Harmonic Mind” está conformada por ‘Guardstones’ y ‘Space Platform’, estando a cargo de trazar y asentar los fundamentos primordiales del esquema de trabajo del álbum. La pieza inaugural comienza con una breve fanfarria cósmica de sintetizador que pronto abre paso a una secuencia armónica sintetizada; en base a ésta, se asienta un groove colectivo cuyas cadencias sistemáticas están muy bien perfiladas. Hay una intendidad implícita, mas su manifestación ostenta un sobrio señorío, algo que se basa en el empleo de recursos jazz-rockeros dentro del entramado sónico. Respecto a ‘Space Platform’, se trata de una expansión más exultante cuya exuberancia emana del hecho de que su ingeniería rítmica es sofisticada y diversa. Más allá de algún momento donde la guitarra sale al frente, son los ornamentos y oscilaciones de los sintetizadores quienes centran la fuerza de carácter de la pieza. El tercer tema del repertorio se titula precisamente ‘Harmonic Mind’ y es uno de los dos que duran cerca de 9 ¼ minutos. Dignifica apropiadamente el privilegio de su nombre desplegando un enfoque sofisticado y versátil para su enclave psicodélico, comenzando con una perfecta amalgama de lo acústico con lo cibernético en su sección inicial, la misma que va tanteando cómo habrá de gestarse el núcleo firme del groove central. Es sobre la frontera del tercer minuto que dicha forma logra cimentarse con un foco definitivo. A partir de aquí, el jam va enriqueciendo su paleta con impoluta fluidez, en camino del auge de la robustez rockera en el último tercio. ‘Malachite’ tiene también esta inclinación por lo frontalmente majestuoso, siendo su encuadre sonoro un poco más dado a generar espacios de talante etéreo, pero no renunciando a la extroversión cromática, sino dándole un aura más lírica y más grácil. A destacar el muy melódico solo de guitarra que emerge a mitad de camino, gestado con un pie en el jazz-fusion y otro en el preciosismo sinfónico. El flotante epílogo es un detalle muy fino. Tal vez hemos apreciado aquí los dos cénit decisivos del disco, pero bueno, es cuestión solamente de nuestro gusto personal. 


Seguimos. ‘Tillamook’ es el otro tema que dura cerca de 9 ¼ minutos, caracterizándose por un nuevo énfasis en lo punzante y lo animado. Tras un etéreo prólogo, se asienta tempranamente un groove bastante marchoso. El vitalismo del solo de guitarra empuja al enclave global a organizar los ambientes y texturas con la musculatura oportuna para el animado espíritu reinante. Su vigor está impecablemente centrado y tiene suficiente consistencia como para dejar que se imponga otro solo de guitarra, más breve, antes del arribo del ensoñador epílogo. ‘Sumipad’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con un renovador talante solemne, uno que se traduce en la remodelación del factor majestuoso que ya hemos apreciado en algunas piezas precedentes. Ahora se luce un esplendor palaciego donde el armazón convergente de los instrumentos no evoca un viaje o un vuelo, sino un momento de contemplación sedentaria. Hay algo de crepuscular en el esquema expresivo de esta composición que la hace muy idónea para cerrar el telón. Todo esto fue lo nuevo que se nos brinda desde los cuarteles de los veteranos OZRIC TENTACLES, un síntoma inequívoco del eterno resplandor que brota de su mente space-rockera. “Harmonic Mind” es la enésima muestra del tipo de ilustre magia musical que la gente de OZRIC TENTACLES, a través de todas sus etapas y formaciones, ha venido prodigando con la bandera del rock hecho arte, y es por eso que lo evaluamos como un ítem totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca.


Muestras de “Harmonic Mind”.-   

Monday, September 21, 2026

La excelsa teoría musical de los legendarios BRAND X en el año 1977



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy celebramos un gran evento fonográfico referido a otro gran evento musical de hace casi 50 años: la publicación por parte del sello MoonJune Records de “Theory Of Nothing – Recorded Live 1977”, excelso rescate de una reliquia que data de la época en que el legendario ensamble británico BRAND X estaba promocionando su segundo álbum de estudio “Moroccan Roll”. En este testimonio de la gira estadounidense de BRAND X aparecen John Goodsall [guitarras], Percy Jones [bajo], Robin Lumley [teclados], Morris Pert [percusión] y Kenwood Dennard [batería]. La posibilidad de este rescate fonográfico surgió cuando Sylvain Despretz, residente en París que está preparando un documental sobre la historia de BRAND X a llamarse The Desert Years, visitó a Lumley poco antes de que éste falleciera: el buen Rob se estaba deshaciendo de cosas que no creía necesitar y una de ellas era una cinta con la que se quedó Sylvain. Era un registro en vivo de 1977 que, según descubrió su nuevo dueño al escucharlo en su casa, sonaba bastante bien, por lo menos, mejor que muchos otros bootlegs que circulan por ahí.* La fuente puede ser Chicago o Rochester, lo que queda claro es que tuvo lugar en otoño de 1977, período que el mánager de logística Pete Donovan consideraba como la cima del grupo. Algo digno de rescatarse, al fin y al cabo, pero algo que Lumley no llegó a ver convertido en un ítem físico. El buen Sylvain digitalizó el archivo de audio y el maestro Percy Jones se hizo cargo de la masterización. Por estas cosas que se dan en el mundo de las argucias gestoras y burocráticas del negocio musical, se trata del primer disco del cual es realmente dueño el personal de BRAND X, bueno, Jones y los herederos de Goodsall y Lumley. Pero aquí no termina el involucramiento de Sylvain, pues suya fue la idea de usar una portada que homenajeara a la de 
“Moroccan Roll”, diseñada por Hipgnosis (Storm Thorgerson), así que él viajó a Túnez para ubicar el lugar de la foto original y tomarse una nueva foto. La idea del título es del propio Jones, quien quería darle un aire humorísticamente científico al asunto: dado que tenemos el concepto de multi-verso, la teoría del todo y la mecánica cuántica, qué tal si se viene con la teoría de la nada y se pone un círculo lleno de curvas de Fibonacci en lugar del sol. Bueno, es hora de revisar el contenido estrictamente musical de “Theory Of Nothing – Recorded Live 1977”.

 
La agilidad equitativamente repartida entre ‘Smacks Of Euphoric Hysteria’ y ‘Disco Suicide’, los dos primeros temas del concierto, significa un gran punto de partida para el mismo. ‘Smacks Of Euphoric Hysteria’ destila un entusiasmo expresionista sólido e imparable desde el mismo punto de partida en base a un groove muy contagioso que muestra cuán bien amalgamada está la labor conjunta de la batería y la percusión. Las implacables virguerías del bajo completan el esquema básico sobre el cual se despliegan los solos de guitarra y de sintetizador hasta que emerge ‘Disco Suicide’ hilándose con las últimas notas de esta euforia inaugural. Teniendo un swing un poco más diverso, el vigor perpetuo del ensamble se adentra en un área de texturas líricas mientras elabora y asienta los matices propios del motif más presuroso en alternancia con el más sereno. Esta situación permite que la fuerza colectiva se luzca más explícitamente en los parajes sistemáticamente vivaces. A continuación, llega el turno de ‘Access To Data’, entonces una composición nueva que será grabada en estudio recién para el tercer álbum “Masques” (otra obra cumbre del grupo, la cual se publicó en septiembre de 1978). Tras la primera presentación, la banda da rienda suelta a un vitalismo ágil que establece conexiones estilísticas con los RETURN TO FOREVER de 1975-76 y con los WEATHER REPORT de aquel tiempo. Los colores melódicos guiados por el sintetizador y los absorbentes juegos de síncopas armados por la tríada rítmica abren camino a la cimentación del cuerpo central, algo muy meritorio esto último teniendo en cuenta los retorcimientos rítmicos que tienen lugar a lo largo del camino. De hecho, la pieza va ganando en musculatura mientras pasan los minutos, aunque manteniendo ésta bajo un comando preciso donde los índices melódicos siguen siendo fáciles de notar. A propósito, qué gran solo de guitarra surge a poco de traspasarse la frontera del tercer minuto. ‘Why Should I Lend You Mine When You’ve Broken Yours Off Already?’ es la pieza más larga del entonces nuevo disco 
“Moroccan Roll” y, en el contexto de este concierto, funge como un acicate convincente del vocabulario fusionesco del grupo. Tras la marca inicial de la exquisita suntuosidad del swing introductorio, los cinco músicos organizan una nueva ronda de fabulosas interacciones donde el control del núcleo temático se deja adornar por los solos, gestándose así un vitalismo bastante sedoso.  


‘Euthanasia Waltz’ se encarga de cerrar el primer volumen con una exhibición de cálida sinergia donde se deja que las articulaciones de las notas principales del motif central y la tersa elegancia del swing se hermanen bajo una atmósfera relativamente contemplativa, una vez más, reminiscente de RETURN TO FOREVER. ‘Malaga Virgen’ abre el segundo volumen con su ímpetu majestuoso que mucho tiene de travieso bajo sus señoriales ropajes sónicos. El bajo de Jones más parece una tormenta subterránea que un instrumentos musical, en verdad. El interludio flemático siembra de a pocos el terreno para el intrépido epílogo. Las dos piezas siguientes, ‘Earth Dance’ y ‘Deadly Nightshade’, también son anticipos de ese tercer disco de estudio “Masques”. La primera de ellas se acomoda en un ambiente sereno y bastante reposado, más de lo que se habrá de plasmar en su ulterior versión de estudio. No se trata de un inconveniente, sino más bien de un testimonio del tipo de texturas flotantes que el grupo estaba buscando a lo largo y ancho de este esquema compositivo en su versión temprana.** La segunda, que se anuncia como la última (aunque no será así, además, hay simpáticas bromas con parte del público que no acepta la situación), se inicia con una cálida introducción de glockenspiel antes de desplegar una sucesión de tres motivos definidos con sus progresivas remodelaciones. Los jams y núcleos melódicos están bien centrados, es una composición muy completa; además, el solo de guitarra que emerge apenas pasada la frontera del sexto minuto es simplemente brutal. El ceremonioso final ostenta un encanto envolvente. ‘Nuclear Burn’, el primer tema del primer disco de BRAND X, es el primer bis del concierto. La pletórica incandescencia del momento con la que el grupo conecta la bien definida estructura del tema en cuestión es fenomenal. Con ‘Nightmare Patrol’ concluye el evento: cabe señalar que este tema también aparece en “Livestock”, el primer disco en vivo de BRAND X (publicado en noviembre de 1977). Aquí muestra un enfoque un poco más refinado, eso sí, preservando fielmente la luminosa gracilidad que siempre se le conoció. Por enésima vez, se destaca un espléndido solo de guitarra. Ovación final, agradecimiento y despedida.
 

Todo esto fue lo testimoniado de ese momento en la historia de BRAND X, su trama para lograr un posicionamiento reconocible dentro del universo del jazz-rock progresivo de la segunda mitad de los 70. Disfrutar de “Theory Of Nothing – Recorded Live 1977” es más que un ejercicio de nostalgia, es una reivindicación de la voz propia que sostuvo el colectivo de BRAND X durante sus primeros años de existencia. ¿Es éste el rescate arqueológico del año? Tal vez sí, tal vez no, pero lo indudable es que se trata de... ¡¡un disco totalmente recomendable!! Por último, dedicamos esta humilde reseña a las memorias de los maestros Robin Lumley (17 de enero de 1948 - 9 de marzo de 2023), John Goodsall (15 de febrero de 1953 - 10 de noviembre de 2021) y Morris David Brough Pert (8 de septiembre de 1947 - 27 de abril de 2010).


* Éste y otros detalles interesantes se revelan en esta entrevista que concedió el maestro Percy Jones a Innerviews: https://www.innerviews.org/inner/percy-jones-2 También hay una aclaración de que esta banda nunca fue liderada por Phil Collins, aunque en el ideario colectivo del público general quedara esa imagen de él al tener popularidad como miembro de GENESIS. Además, él nos cuenta que el propio Collins pidió a sus colegas de BRAND X que le esperaran un par de años pues podía considerar la opción de dejar a GENESIS para dedicar el 100% de su tiempo a este otro grupo, propuesta que los demás no aceptaron. Aquí está la razón por la cual Kenwood Dennard aparece aquí y también en “Livestock”. De hecho, en ese año 1977, Dennard estuvo más presente en la banda que Collins, pero según Jones, éste pidió que incluyeran algunos temas con su presencia dentro de “Livestock”. Respecto a la portada del disco que hoy nos ocupa, Jones cuenta que un imán ya viejo recuerda el tiempo en que hubo una sesión de fotos en ese mismo lugar casi 50 años atrás.

** Se anuncia que no es su título definitivo, pues también se tantean otro títulos como ‘Saratoga Tango’. En retrospectiva, Jones lamenta que haya tenido un arreglo tan parsimonioso, tal como lo expresa en la entrevista antes señalada.

Friday, September 18, 2026

COMPASSIONIZER y la estricta fidelidad al ideal de la vanguardia progresiva



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Nos llegan las mejores noticias desde los cuarteles del ensamble ruso COMPASSIONIZER: la publicación de su nuevo álbum “The Faithful Of The Land”. Dicha publicación se dio el 15 de septiembre último, hace muy poco, por vía de ArtBeat Music. Este ítem nos revela una nueva muestra del encanto de la faceta más colorida del chamber rock progresivo desde la óptica tan peculiar que este colectivo realiza desde hace varios años. Se trata del quinto trabajo de larga duración de este ensamble emergido de ROZ VITALIS. El personal que hizo realidad a “The Faithful Of The Land” está conformado por Ivan Rozmainsky [sintetizadores y samples], Serghei Liubcenco [guitarras eléctrica y acústica, bajo, rubab, batería, doira, dholak y otras percusiones], Leonid Perevalov [clarinetes bajos y pícolo, y flauta dulce], AndRey Stefinoff [clarinetes] y Sabina Vostner [voz y ukelele]. También aparecen en colaboraciones ocasionales los siguientes músicos: Dmitry Chichagov [balalaika], Alexey Evlanov [guitarras acústicas y balalaika], Alexey Krupa [Theremin], Kota Davudova [voz], Konstantin Mochalov [guitarra eléctrica], Anna Nitsman [órgano de fuelles Herberts Kolbe] y Oleg Prilutsky [trompetas]. Tómo una labor de casi dos años producir y componer este nuevo material a Rozmainsky. Las labores de mezcla y masterización del material que aquí se escucha estuvieron a cargo de Anatoly Nikulin. La portada es de Dmitry Petrov-Tverskoy y Alexander Medvedev. Bueno, revisemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa. 

Durando 10 minutos y pico, ‘Blessed Is He That Considereth The Poor’, abre el repertorio a lo grande. Instaurando desde el mismo punto de partida una atmósfera solemne donde la robustez propia de la fuerza de carácter expresiva se reviste de refinadas texturas que atraviesan a los hilados índices melódicos, el ensamble concreta un centramiento bien definido donde el aura contemplativa se enriquece con dinamismos fusionescos y algunos recursos ocasionales del jazz-prog. En el ecuador del viaje sonoro, el vitalismo estilizado reinante vira hacia una área de densidad donde los efluvios de la guitarra indican algo que parece ominoso. En realidad no es tanto así, se trató más bien del surgimiento de algo misterioso y sublime donde la densidad es síntoma de lo inescrutable. Para la sección epilogar, el asunto se torna etéreo mientras se despoja de a pocos de la erupción climática precedente. Sigue a continuación otra pieza extensa, ‘In Exchange For His Soul (Part 1)’, la cual prosigue por algunas señales sónicas planteadas en el tema inaugural desde su posicionamiento más gentil. En esta ocasión particular, el grupo realiza un trayecto fusionesco donde la estilización es más pronunciada, incluso altiva, ostentando su fulgor intrínseco a través de las majestuosas líneas de los vientos, y más adelante, en la meticulosa triangulación de percusiones, sintetizadores y guitarra. También hay espacios para el sinfonismo de línea bucólica. Los coqueteos con lo grisáceo son persistentes, pero no hay inmersión en esa zona específica; eso sí, mientras avanza la pieza, se va elevando una neblina misteriosa que llega a ser muy absorbente algún momento. Por otro lado, la parte final es candidez químicamente pura. ‘My Joy And Crown’ sigue ajustando las tuercas del chamber-rock atmosférico que adopta aires de jazz-fusion. La presencia del canto femenino pone un elemento evocador al esquema sonoro. ‘Some That Trouble You’ retoma frontalmente la magnificencia de las dos primeras piezas y la lleva hacia una dimensión más suntuosa. Lo que se desarrolla aquí es un inspirado ejercicio preciosista de conexiones integrales entre los instrumentos actuantes: la base percusiva y las orquestaciones de los sintetizadores guían con buen pulso los parajes donde las maderas y los retazos de guitarra eléctrica deben añadir sus colores específicos. Un cénit decisivo del álbum. 

‘In Exchange For His Soul (Part 2)’ retoma el flotante prólogo de la Parte 1 y lo expande como una fanfarria ceremoniosa donde lo señorial se mezcla con lo misterioso. La ilación de capas disonantes es manejada con suprema delicadeza. ‘Deep Calleth Unto Deep At The Noise Of Thy Waterspouts’ se centra básicamente en encuadrar el sobrio y sofisticado vitalismo del tema #2 y el aristocrático esplendor del tema #4. Esto se traduce en una síntesis entre lo luminoso y lo arcano que se da tanto en la estructura melódica que tan ambiciosamente se desarrolla como en los arreglos dialogantes entre los instrumentos actuantes. Se incluye un pasaje oníricamente inquietante a mitad de camino que amenaza con romper con lo anterior, pero, en realidad, es un espectral puente hacia una sección más ágil. Hay aires de familia con colectivos tales como FINNEGANS WAKE y RATIONAL DIET, pero ante todo, esto es el COMPASSIONIZER que conocemos desde los días de “Narrow Is The Road” (del año 2022). La coda sí resuena como algo tenebroso, pero de una manera sutilmente refinada. Otro momento culminante del álbum. La pieza encargada de cerrar el disco es la que justamente le da título, y además, es la más larga del mismo con su espacio de más de 11 ¼ minutos. ‘The Faithful Of The Land’. Su enfoque consiste en explorar más a fondo los elementos fusionescos que ya se habían hecho presentes en temas precedentes para trabajar áreas más atmosféricas a partir de ellos. Los diálogos entre las percusiones y las maderas ocupan un rol protagónico en varias instancias de este viaje musical, el mismo que está diseñado para culminar el álbum con un aura de exorcismo relajado e introspectivo. Algunos fraseos de guitarra y líneas de trompeta aportan una energía extra al entramado sonoro. Mayormente, hay un espíritu de encuentro entre el solaz interior que se desea y la tranquilidad del paisaje alrededor, lo cual se concreta en el logro del primero. Pero cerca del final, el colectivo nos sorprende con un breve momento incendiario cuyos efímeros segundos bastan con instaurar un aire de tensión a lo que resta de la pieza, la misma que concluye con un regreso hacia lo contemplativo dentro de un ambiente de ingrávido ensueño. 

Todo esto fue lo que se nos brindó con “The Faithful Of The Land” desde los cuarteles de COMPASSIONIZER, uno de los ensambles más creativos y eclécticos dentro de la escena avant-progresiva actual. Desde Rusia para todo el mundo, he aquí un disco que se destaca por sus ingeniosos juegos de matices y texturas dentro de un esquema de trabajo ambicioso y pulcramente perfilado, un disco totalmente recomendable para cualquier fonoteca centrada en el rock artístico contemporáneo.


Muestras de “The Faithful Of The Land”.- 

Tuesday, September 15, 2026

MANIC VICE: la realidad concreta del rock progresivo español de última generación



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos al grupo español MANIC VICE y su álbum debut “Sólo En Nuestra Cabeza”, un estupendo muestrario híbrido de psicodelia, jazz-prog (a veces, a lo Canterbury) y rock sinfónico de vieja usanza. El disco en cuestión salió al mercado el 1 de mayo último tras asegurarse la concreción de su producción con una exitosa campaña de crowdfunding. La banda ya había recorrido un buen camino de sus sueños progresivos desde su formación en el año 2021. A lo largo del proceso de grabación de “Sólo En Nuestra Cabeza”, MANIC VICE operó con el trío de Martín Cervera Villalobos [guitarras, bajo y voz], Celia Martín Navas [teclados y voz] y Nicolás Marquerie Lorenzo [batería], aunque también contó con la colaboración ocasional de Martín Samos Ventureira al bajo. El sello Astronomy Recording Music fue el encargado del lanzamiento. Pablo Solo se hizo cargo de las labores de producción y de mezcla, mientras que Ibon Larruzea hizo lo propio con la masterización en los Estudios Euridia. La magnífica arte gráfica es de autoría de Ojos De Papel. Bueno, pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa. 

La miniatura ‘Patrocinado Por McChrystal’s’ da inicio al repertorio al modo de un mantra tribal en clave fusionesca donde las estilizadas agitaciones de la batería y las creativas líneas del bajo marcan la pauta para el bloque instrumental entero. De este modo, se abre el camino para la emergencia de la mini-suite ‘Canción De Reencuentro (I. Tirar La Toalla; II. No Quieres Ver Ná; III. El Porvenir)’. Con un medio tiempo bien armado que va articulando creativas variantes complejas y un sobrio manejo del vigor rockero, el grupo transita cómodamente a través de los recovecos musicales que gesta a lo largo del camino. Lo que suena aquí es como una cruza entre los SOFT MACHINE de 1968-69, el Kevin Ayers de 1970-71 y HATFIELD AND THE NORTH mientras establece nexos estilísticos con nombres más actuales como SINGLELITO y JUZZ. Los bien perfilados momentos de nervio expresivo plasmados por la guitarra se conectan muy fluidamente con las bases armónicas y ornamentos de los teclados. Acto seguido, llega el turno de ‘Da Igual’, una canción más serena que se mueve bajo el cobijo de un talante contemplativo. El carácter ensoñador de los coros femeninos que acompañan al canto principal ofrece un efectivo contraste frente al carácter adusto del desarrollo temático; textura y vigor se mezclan en los sucesivos solos de sintetizador y guitarra. Una vez pasado el ecuador del tema, la garra que estaba un tanto contenida se suelta liberalmente, lo cual repercutirá en un ascenso imparable del fuego rockero, el mismo que parece aludir a los legados de IRON BUTTERFLY y VANILLA FUDGE. Dos momentos culminantes para un disco que recién empieza. La díada de ‘Jambalaya’ y ‘Comic Boy’ sirve para que la gente de MANIC VICE siga ampliando su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados recoge parte de la musculatura primordial que implosionó en la pieza precedente y la remodela sobre un sofisticado groove jazz-rockero a partir de una jubilosa figura de bajo que desde el punto de partida anuncia una contundente algarabía sónica. En cuanto al segundo, comienza como una balada en clave psicodélica y más adelante, va animándose a paso sostenido como un crescendo que vuela por cielos prog-sinfónicos con un plan de viaje muy bien perfilado. Sucede mucho en un espacio de 3 minutos. 

‘Tu Palabra No Valía Nada’ recupera los recursos de ágil extroversión que dejaron marcas tan fuertes en varias de las piezas precedentes para remodelarlas a través de un filtro de mayor exquisitez. El aura que emana de las ilaciones entre las diversas secciones de la composición y la conexión entre los instrumentos actuantes destila una luminosidad aristocrática mientras deja entrever un talante moderadamente travieso. Para realzar este último detalle, opera muy eficazmente la musculatura de la batería en algunos pasajes estratégicos. También se nota un meticuloso delineamiento lírico en los pasajes melódicamente más estilizados, incluyendo a la reposada coda. Otro cénit del álbum. ‘La Estela Del Navegante Solitario’ vuelve de lleno a la jovialidad plena, exhibiendo una soltura pletórica a través del muy entusiasta groove con el que se centra el cuerpo inicial. Más adelante, el vigor reinante se matiza con unas variantes temáticas que fluyen con total naturalidad. La díada de ‘El Fin (Pt. 1)’ y ‘El Fin (Pt. 2)’ ocupa íntegramente un espacio de poco más de 10 ½ minutos. La Parte 1 se proyecta hacia una compacta combinación de garra, ceremoniosidad y vibraciones un tanto grisáceas. Todavía hay un convincente colorido agitando las notas y bases armónicas, pero se nota el arribo de una cierta densidad crepuscular, la misma que se torna en tensión cuando entra a tallar el solo de batería. Un solo fabuloso, por cierto, al cual le sigue apropiadamente un vendaval colectivo guiado por la guitarra. La Parte 2 empieza siguiendo la pauta de una compleja figura de bajo para armar un breve jam sobre un compás inusual. Tras eso, se arma una sucesión de momentos serenos marcados por una atmósfera misteriosa y vendavales resurgentes. El solemne cierre es bastante ingenioso. Comenzando con un motivo de piano, ‘La Mujer Esquizofrénica Del S. XXI’ pronto vira hacia una estrategia extrovertida donde se recibe los ecos de las piezas #2 y #6. El piano regresa al frente para la envolvente conclusión. En fin, la pieza homónima trae consigo el cierre del repertorio. ‘Sólo En Nuestra Cabeza’ impone un realce del dinamismo sofisticado que ya hemos visto en otros temas para darle un foco más inclinado hacia lo sinfónico. El enclave estético general de la banda ahora se centra en la estilización melódica más pura, por así decirlo: de hecho, hay una fusión sistemática de YES y CAMEL en el cautivador moto perpetuo con el que se arma el epílogo. 

Todo esto es lo que nos brindaron los MANIC VICE en éste, su primer álbum: un grupo que se tiró de cabeza a la piscina de hacer música rock sofisticada en nuestros tiempos… y que salió bastante airosa en su labor de nado artístico. “Sólo En Nuestra Cabeza” no es una simple idea de la imaginación de un oyente utópico, es un manifiesto auténtico de la real comunicación que este grupo gestiona con oyentes concretos . Teniendo sus mentes puestas en perpetuar el rock progresivo de modalidad retro en este milenio a punta de ingenio y carácter, el grupo convierte este ideal en una realidad propia de la maquinaria del mundo. Atención a lo que nos vaya a brindar la gente de MANIC VICE en el futuro próximo. Hoy por hoy, nuestro veredicto sobre el disco que hoy nos ocupa es: ¡¡Muy recomendable!! 


Muestras de “Sólo En Nuestra Cabeza”.-  
Canción De Reencuentro (I. Tirar La Toalla; II. No Quieres Ver Ná; III. El Porvenir): https://astronomyrecordingmusic.bandcamp.com/track/canci-n-de-reencuentro-i-tirar-la-toalla-ii-no-quieres-ver-n-iii-el-porvenir 
 

Saturday, September 12, 2026

Las alturas musicales del maestro JOHN McLAUGHLIN



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

El mundo del jazz contemporáneo y atemporal está de plácemes desde inicios de enero de 2026 con la publicación del último disco del veterano maestro JOHN McLAUGHLIN: “Music For Abandoned Heights” es su título y su publicación se dio por vía del sello Impex Records, tanto en CD como en vinilo, aunque su grabación data del año 2019. Lo que pasa es que se trata de una serie de composiciones creadas para el proyecto fílmico Abandoned Heights que tenía en el año 2018 el cineasta Jack Stallings: la película todavía no se completa, pero ya tenemos su banda sonora a nuestra disposición. Acompañado de gente tan ilustre y veterana por derecho propio como Gary Husband (batería, piano y teclados), Etienne Mbappé (bajo eléctrico), Julian Siegel (saxofones tenor y soprano) y Misha Mullov-Abbado (contrabajo), McLAUGHLIN exhibe su destreza creativa y performativa a las guitarras y a la guitarra-sintetizador. El colectivo multinacional acoge a gente oriunda de Italia y Camerún, además de dos compatriotas del buen JOHN. George Murphy se hizo cargo de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación, así como de la mezcla en los Eastcoate Studios, mientras que la ulterior labor de masterización estuvo en manos de Chris Bellman en el estudio Bernie Grundman Mastering. McLAUGHLIN es el autor de todo el material contenido en este disco.

El repertorio del disco que hoy nos ocupa empieza con ‘The Scene’, una pieza solventemente ágil que se mueve cómodamente sobre un swing sofisticado en clave cercana al Latin-jazz. Las exigencias propias del tempo añaden un señorío especial al desarrollo temático mientras la batería realiza alucinantes ornamentos. Casi se puede palpar la sistemática exuberancia emanada del enfático cuerpo central y los solos sucesivos de guitarra, piano y saxo. Muy impactante este inicio de álbum marcado por tan elocuente vivacidad. Sigue a continuación ‘Malcolm Fitzgerald’, una pieza asentada sobre un groove más sincopado, virando desde los aires de familia con RETURN TO FOREVER que delinearon al tema inaugural hacia un área coetánea a la de los WEATHER REPORT de la fase 1974-76. Esto significa que el fulgor inherente al esquema de trabajo grupal se emplaza dentro de un enclave un poco más ceremonioso, siendo así que el nervio preserva su intensidad junto a su garbo. ‘Curaçao Dream’ es una pieza no demasiado extensa que se apoya en una serenidad solemnidad revestida por un delicado espíritu noctámbulo; lo oscuro como espacio de relax, no de misterio ni peligro, la sola contemplación centrada gozosamente en su propia labranza. ‘Elijah In DC’ remodela esta serenidad dentro de un terreno sonoro un poco más extrovertido, siendo así que el preciso swing de la dupla rítmica y las armonías básicas del piano eléctrico dan alas a la guitarra para gestar un hermoso solo. Los subsiguientes solos de teclado y saxo completan el otoñal colorido esencial de esta composición. ‘One Step Out’ se mueve en un área más grácil, usando un swing jazz clásico para elaborar un ahondamiento en el lirismo estilizado sobre un compás estandarizado. Cuando llega el turno de ‘DC Basketball’, McLAUGHLIN y sus ilustres compinches regresan de lleno a su faceta más fulgurosa, soltándose resueltamente dentro de un dinamismo bastante jovial. Aquí disfrutamos de uno de los mejores solos de saxo, así como de una de las intervenciones más puntiagudas del bajo eléctrico; la musculatura en la batería y los saltarines colores vertidos en el solo de piano hacen de Husband el auténtico héroe principal de este momento particular del disco. ‘Christine’ es todo lo contrario, una gentil neblina nocturna tras el masivo esplendor diurno de ‘DC Basketball’: aquí tenemos una exhibición de sutilezas melódicas donde reina lo introspectivo en medio de un ensueño cristalino y envolvente. 

‘Nathaniel Drives To New Jersey’ regresa a la vitalidad del jazz-funk, pero siendo el groove armado para la ocasión signado por juegos sincopados relativamente serenos, la refulgencia melódica sugerida por el esquema compositivo se muestra de manera muy atenuada. De todas maneras, es inocultable que aquí opera un vigor colectivo bastante solvente. ‘Will & Elijah On The Train’ ostenta una dosis un poco mayor de agilidad, pero lo que le caracteriza principalmente es el empleo de un lirismo cautivador que permite a la pieza moverse espiritualmente por un terreno de estilizada serenidad. Los virtuosos fraseos del contrabajo añaden matices oportunamente sobrios a la expansión del motif central. ‘Nathaniel & Christine’ es una balada em clave de blues donde la cándida suavidad de la melodía marcada por la guitarra desarrolla un inmenso potencial expresivo. ‘The Beat Goes On’ es el tema más extenso del disco con su espacio de casi 7 ¾ minutos. El riff cañero de guitarra que inicia este trayecto dirige el explayamiento de un tempo sofisticado para que todos los instrumentistas se den gusto en aportar colores y cadencias en la que definitivamente es la pieza más extrovertida de todo el álbum, de hecho, está empapada por una espiritualidad celebratoria. Todo concluye con la pieza precisamente titulada ‘The End’, la cual reitera mucho del ambiente central del antepenúltimo tema, eso sí, con una cualidad etérea ampliada. Esto último hace que se resalte más la elegante pasión emanada de los fraseos de guitarra. Esto fue lo que se nos brindó con la aventura musical plasmada en “Music For Abandoned Heights”, un disco enorme del veterano JOHN McLAUGHLIN quien, junto a sus venerables compañeros de viaje, ha concretado una sensacional bitácora de alturas musicales dentro del lenguaje del jazz-rock. 


Muestras de “Music For Abandoned Heights”.-