Monday, May 10, 2021

KROKOFANT y la magia de la letra Q

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Con bastante demora llega esta reseña, pero… al final llega: nuestras apreciaciones sobre la cuarta obra fonográfica del ensamble noruego KROKOFANT, la cual se publicó a fines de setiembre del año 2019 y lleva el título de “Q”. De la mano del sello Rune Grammofon, este disco tuvo sus ediciones respectivas en CD y en vinilo (con logística adicional de parte del sello alemán Optimal Media GmbH para el CD), además de una edición limitada que junta a ambos formatos. Se trata de una obra muy especial, pues el trío conformado por Tom Hasslan [guitarras], Jørgen Mathisen [saxofones] y Axel Skalstad [batería y vibráfono] realizó este trabajo con las presencias añadidas del teclista Ståle Storløkken y el bajista Ingebrigt Håker Flaten, resultado ser, a fin de cuentas, un disco de quinteto. Conocemos a Storløkken por ELEPHANT9, una banda que junto a KROKOFANT y otras, se sitúa en la primera línea de la avanzada jazz-progresiva escandinava de los últimos 20 años. Por su parte, Flaten es un muy ocupado sesionista expertoe en bajo y contrabajo, actualmente residente en los EE.UU. Grabado y mezclado en el Studio Paradiso de Oslo, todo el material contenido en el disco que ahora reseñamos fue compuesto por Hasslan. Cada uno de los cuatro temas que conforma el repertorio de “Q” lleva ese mismo título como si fuese una parte específicamente ubicada dentro de una idea integral; veamos ahora los detalles estrictamente musicales de estos temas.


Con sus 13 ½ minutos de duración, ‘Q – Part 1’ abre las cosas a lo grande y, de paso, se explaya como la pieza más extensa del álbum. La batería elabora con exultante entusiasmo y electrizante musculatura un poderoso swing en un tempo complejo, empujando a que los demás instrumentos vayan ingresando con la orden de crear y mantener una sinergia vigorosa. El desarrollo temático, en sus pasajes iniciales, tiende a lo parco, pero las capas, solos y ornamentos de los teclados ayudan crucialmente a que dicho desarrollo preserve una inapelable majestuosidad. Una vez madurado el cuerpo central, éste entra a tallar con un derroche de espiritualidad resolutiva. Lo que suena aquí se puede describir como una cruza entre el legado del jazz-fusion de unos WEATHER REPORT pre-75 y unos RETURN TO FOREVER de la etapa 74-76, por un lado, y el estándar del jazz-rock alimentado por la psicodelia progresiva que hallamos en varios nombres notables del nuevo milenio (ELEPHANT9, FIRE!, MACHINE MASS, los propios KROKOFANT). Dicho sea de paso, el impresionante solo de guitarra que se ensancha por doquier mientras la pieza se acerca a su ecuador marca una electrizante mezcla de los paradigmas de McLaughlin y Rypdal. Para no quedarse atrás, cuando llega el momento de lucimiento para el órgano, éste ostenta una convincente agresividad revestida de tonos sombríos. Y bueno, cuando llega el momento del diálogo entre saxo y batería, el asunto vira hacia el free-jazz. Enorme temazo para abrir un álbum que promete brindarnos más cosas estupendas, y, en efecto, ‘Q – Part 2’ sigue a continuación para perfilar y capitalizar la metralla expresiva arrojada por el tema de entrada en un viraje hacia una atmósfera un poco más cálida. De este modo, se enfoca en los colores más extrovertidos que se despliegan en el álbum entero, dentro de un encuadre sonoro y un groove bastante gráciles: varios fraseos de la guitarra se amalgaman alternadamente con los teclados y el saxo. Hay muchos aires de familia con lo que la banda compatriota ELEPHANT9 ha venido haciendo en sus últimos álbumes, aunque cabe señalar que en esta actuación específica de KROKOFANT, hay una garra más explícita. 


‘Q – Part 3’ opta por un viraje hacia el sendero de lo ceremonioso. Ofreciendo un perfecto equilibrio entre la aspereza estilizada del punk-jazz y la faceta más serena del paradigma jazz-progresivo, el ensamble se deja llevar inicialmente por un lirismo que resulta renovador frente a las vibraciones vivaces que habían imperado en los dos temas precedentes. El groove tiene, en general, algo de sensual mientras que varios pasajes armados por la triangulación de teclado, saxo y guitarra tienen algo de enigmático. Un pasaje experimental que emerge en el intermedio sirve de cimiento para el armazón de unos aires espectrales al estilo del RIO antes de que el epílogo instaure un regreso al lirismo, esta vez con un nervio notoriamente incrementado.  Al igual que la Parte 1, la Parte 3 conforma otro cénit decisivo del repertorio, mas aún queda terminar con otra pieza estupenda que se titula ‘Q – Part 4’, la cual fue diseñada para sintetizar la musculatura jovial del primer tema y la gracilidad bien perfilada del segundo. Se abre un espacio generoso para el lucimiento del órgano a poco de iniciarse la pieza, aunque, sin duda, se hace sentir la batería bastante destacada dentro del entramado grupal. Un poco más adelante, es el saxo quien se sitúa en el centro protagónico, impulsado por las agitaciones perfectamente estructuradas por la confluencia de los otros instrumentos. Como es de esperar, el grupo arma un intermedio alevosamente desestructurado desde el cual impulsa un clímax fabuloso para redondear la faena en un ejercicio de elegantes exaltaciones incendiarias. Un gran final para esta pieza y también para “Q”, una magnífica obra jazz-progresiva donde los KROKOFANT, con las valiosísimas presencias de Ståle Storløkken y Ingebrigt Håker Flaten, lograron concretar con su habitual mezcla de sutileza atmosférica, color y vigor estilizado. 
Parece que este experimento de tocar con la alineación expandida de quinteto le gustó a KROKOFANT, pues en octubre del pasado año 2020, el trío unió fuerzas con Storløkken y Flaten en un concierto transmitido virtualmente desde el Kafé Hærverk de Oslo. Ya veremos en su momento cómo será el próximo disco de KROKOFANT. En fin, que esta reseña llega tarde, repetimos, pero nunca es tarde para explorar y evaluar la grandeza de cualquier obra fonográfica realizada por este genial colectivo noruego. En el transcurso de poco menos de tres cuartos de hora, este ensamble pentapartito se ha prodigado genialmente en la creación de vibraciones revitalizadoras para el paradigma de la vanguardia jazz-progresiva en un desdoblamiento consistente de sortilegios sonoros: debe ser que la letra Q tiene algo magia, quién sabe. Recomendable al 500% (un 100% por cada músico involucrado).


Friday, May 07, 2021

GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR: música para el apocalipsis cívico-político

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme agrado de presentar el nuevo disco del legendario y vigente ensamble canadiense GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR, el séptimo trabajo de larga duración de su carrera: éste se titula “G_d’s Pee at State’s End!” y fue publicado el pasado 2 de abril por el sello Constellation, tanto en CD como en vinilo. Los instrumentistas que conforman la alineación de GY!BE son Aidan Girt [batería], David Bryant [guitarras eléctricas y sintetizador MG-1], Efrim Manuel Menuck [guitarras eléctricas, sintetizador OP-1 y efectos radiales], Mauro Pezzente [bajo], Michael Moya [guitarras eléctricas], Sophie Trudeau [violines y órgano], Thierry Amar [bajo y contrabajo] y Timothy Herzog [batería y glockenspiel]. El grupo incluye oficialmente a Karl Lemieux y a Philippe Leonard, proyeccionistas de filmes de 16mm, como integrantes del mismo. Este disco sucede por casi cuatro años a “Luciferian Towers” y, de varias maneras, encarna un regreso a los enfoques sonoros gestados en sus primeras grabaciones (“F♯ A♯ ∞”, “Lift Your Skinny Fists Like Antennas To Heaven” y “Yanqui U.X.O.”, entre 1997 y 2002), aunque sin renunciar a la reforzada estilización que ha marcado su línea post-rockera de forma recurrente desde el fin de su hiato entre los años 2003 y 2012. El material contenido en “G_d’s Pee at State’s End!” fue grabado en vivo en el estudio Thee Mighty Hotel2Tango, entre el 6 y el 11 de octubre del 2020. Del 12 al 18, el grupo realizó edicionesy sobremezclas, completándose el proceso de masterización poco después en el estudio Greymarket bajo el mando de Harris Newman. En palabras de los propios integrantes del grupo, la música de este nuevo álbum fue compuesta mayormente mientras todavía podía hacer giras: “después lo grabamos portando máscaras, distanciados durante la segunda ola de la pandemia. Era otoño y el sol de los atardeceres era inauditamente gordo y anaranjado. Nosotros procuramos hacer un recuento más luminoso aquí, acurrucados bajo diversos estados de malestar, preocupación y sobrecogimiento.” El grupo también expone un manifiesto severo de corte cívico y político, al igual que en su disco precedente. En el caso presente, el manifiesto es éste: “Este álbum versa sobre todos nosotros que aguardamos el final. Todas las formas vigentes de gobierno son fallidas. Este álbum versa sobre todos nosotros que aguardamos al nuevo comienzo, y está informado por las siguientes demandas: 1) hay que vaciar las prisiones; 2) hay que sustraer el poder de la policía para dárselo a los vecindarios que ella misma aterroriza; 3) hay que acabar con las guerras interminables y otras formas de imperialismo; 4) hay que regular impuestos a los ricos hasta que ellos mismos resulten empobrecidos.” Se trata de un nuevo paso dentro de la concepción posmoderna y de cercanía anarquista sobre los temas políticos y sociales que el colectivo de GY!BE siempre ha tenido como credo conceptual para sus inspiraciones musicales. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de “G_d’s Pee at State’s End!”.


Durando poco más de 20 ¼ minutos, la maratónica pieza cuatripartita ‘A Military Alphabet (Five Eyes All Blind) (4521.0kHz 6730.0kHz 4109.09kHz) / Job’s Lament / First Of The Last Glaciers / Where We Break How We Shine (ROCKETS FOR MARY)’. Todo empieza con un clima minimalista y distante atravesado por voces instructivas radiales, siendo éstas las que impulsan el arribo de efectos de sintetizador con los que se ha de reforzar el aire abstracto de este prólogo. El talante distante se torna crepuscular cuando unas notas graves de contrabajo instalan un solo denso y espartano, el mismo que anuncia con una misteriosa solemnidad el pronto arribo del primer cuerpo central, uno basado en sobrias escalas de guitarra sobre las que se habrá de sostener un denso motif en 6/8. El armazón rítmico se asienta poco antes de llegar a pasar la frontera del octavo minuto tras un crescendo onírico y muy sutil, y es ahora que la ambientación general del ensamble se torna aguerrido, añadiendo una aureola nebulosamente intensa que tiene algo de bélico. Un poco más adelante, el frenesí expresionista se acrecienta por un breve rato, gestándose con esto un puente hacia la siguiente sección que, desde su particularidad, es capaz de aportar un clímax explosivo con personalidad propia. La sección nueva a la que nos referimos antes se explaya en un groove más cadencioso, muy propio de lo que el ensamble de GY!BE hacía en sus tres primeros discos, ya clásicos perennes del post-rock: una mezcla de los estándares Floydiano y Crimsoniano con un enfoque cinematográfico y un empleo estratégicamente disperso de los desarrollos melódicos. Para los últimos minutos, el enclave ceremonioso ya instaurado se torna contemplativo y sereno: tras los últimos embates de los guitarreos y el violín, algunos disgregados efectos percusivos marcan el final de la pieza. Algo así como un cántico simbólico a los últimos instantes en los que el Sol se deja ver en el crepúsculo. Una vez terminada toda esta esplendorosa aventura sonora, llega el turno de ‘Fire at Static Valley’, una pieza centrada sistemáticamente en un lirismo envolvente donde lo onírico y lo furioso parecen fusionarse como una sola corriente de turbias aguas comunicativas. Los sutiles punteos de una de las guitarras y las elegíacas líneas del violín dirigen el constante refuerzo del motif central mientras los dos percusionistas sostienen al bloque general con un swing tanático y parco. 


La segunda mitad del álbum comienza con otro mamut musical cuatripartito, esta vez ocupado un espacio de 19 ¾ minutos; se trata de ‘«GOVERNMENT CAME» (9980.0kHz 3617.1kHz 4521.0 kHz) / Cliffs Gaze / Cliffs’ Gaze At Empty Waters’ Rise / ASHES TO SEA Or NEARER TO THEE’. Al igual que la otra pieza monumental del álbum, efectos sonoros dan inicio al tema, esta vez, con voces callejeras que suenan como emanadas de un paraje fantasmagórico. Una vez que las guitarras y el violín dan inicio a la intervención instrumental, todo se inicia con un flujo libre donde las aleatorias intervenciones de las baterías y los bajos brindan sólidos recursos deconstructivos a esta sección inundada por un aire expectante. Al poco rato se instala un motif reconocible al modo de un blues psicodélico en clave típicamente post-rockera. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto y medio, mientras se preserva el tempo, los guitarreos transitan hacia unas vibraciones más oscurantistas. Pasando de este modo de un espíritu contemplativo a otro pesimista y agrio, el terreno está preparado para que se sienten los cimientos de una próxima sección minimalista de talante cósmico poco antes de llegar a la frontera del décimo primer minuto. Ahora parece que todo evoca al paradigma exploratorio de los primeros años de TANGERINE DREAM y KLUSTER mientras los mantos sonoros ostentan una especie de perturbación celestial mientras explora los espacios más cavernosos de su faceta introspectiva. En algún momento, cuando emergen unos calmados arpegios de guitarra, se va gestando una última sección que no vemos venir, una muy vibrante y fulgurosa que mezcla el vigor mecanicista de NEU! y la densidad arrolladora de MOGWAI. Tanto la personalidad jovial del motif en curso como el entusiasta swing creado para la ocasión apuntan hacia los sueños de celebración de un triunfo futuro, una magnificencia que nos aguarda en el horizonte cercano. Los efectos de campanas jubilosas que surgen en los instantes finales refuerzan esta intuición. Una vez acabada esta segunda suite, cuando todavía resuena en nuestras mentes el eco de ese jolgorio, emerge ‘OUR SIDE HAS TO WIN (For D.H.)’ como cierre del repertorio del álbum. Sin intervenciones percusivas de ningún tipo, todo el esquema sonoro queda en manos de las capas evocadoras de las guitarras duales, el violín y el contrabajo. En cuanto a lo propiamente estructural, este epílogo del disco ostenta unas tonalidades fluviales donde las notas van sosteniéndose a lo largo de su imparable flujo; en cuanto a su espiritualidad, se trata de un despliegue de matices elegíacos donde se enmarañan los hilos de la nostalgia y de la introspección.

Todo esto fue “G_d’s Pee At State’s End!”, la banda sonora para la hecatombe cívico-política que la gente de GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR percibe como herencia perpetua y peligrosa del ideal político moderno. En cuanto a lo estrictamente musical, se trata de un álbum que combina perfectamente la musculatura ácida y oscurantista de la primera etapa con las inquietudes introspectivas exploradas en los enfoques predominantes que se plasmaron en ésta, su segunda etapa. Un gran trabajo fonográfico que mantiene a este colectivo como una figura señera dentro de la historia y el presente del rock vanguardista en su vertiente post-rockera.
 
 
Muestras de “G_d’s Pee At State’s End!”.-
A Military Alphabet (Five Eyes All Blind) (4521​.​0kHz 6730​.​0kHz 4109​.​09kHz) / Job’s Lament / First Of The Last Glaciers / Where We Break How We Shine (ROCKETS FOR MARY): https://godspeedyoublackemperor.bandcamp.com/track/a-military-alphabet-five-eyes-all-blind-45210khz-67300khz-410909khz-job-s-lament-first-of-the-last-glaciers-where-we-break-how-we-shine-rockets-for-mary
OUR SIDE HAS TO WIN (For D​.​H​.​): https://godspeedyoublackemperor.bandcamp.com/track/our-side-has-to-win-for-d-h


Wednesday, May 05, 2021

La edición definitiva del primer sueño musical de CELESTE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Tenemos hoy la estupenda ocasión de echar una mirada atrás a una página muy especial de la historia de la primera generación progresiva italiana: la página escrita por el grupo CELESTE con la música contenida en el trabajo homónimo originalmente publicado en el año 1976. El colectivo encargado de grabar este clásico del prog pastoral estaba conformado por Mariano Schiavolini [guitarras acústica y clásica, violín, voz y coros], Leonardo Lagorio [pianos acústico y eléctrico, espineta, flauta, saxos tenor y alto, mellotrón, sintetizadores Eminent, ARP Odyssey y 2600, y coros], Giorgio Battaglia [bajo, pedales bajos, guitarras eléctrica y pedal steel, xilófono y coros], Ciro Perrino [batería, percusión, flauta, flauta dulce, mellotrón, xilófono, voz y coros]. El pequeño sello Grog Records se hizo cargo de publicar “Celeste”, con todo el material incluido allí habiendo sigo grabado dos años antes, y a tres años de sus respectivos procesos de composición antes de entrar al Studio G. Muchas veces se la daba a “Celeste” el título alternativo extraoficial de “Principe Di Un Giornio” al igual que la canción que lo abre, por lo que cuando llegó la hora de que Ciro Perrino – el único integrante sobreviviente y activador de la actual fase de renacimiento de CELESTE – preparara una reedición especial con bonus tracks, ésta recibió el título de “Principe De Un Giorno – The Definitive Edition”. La publicación de este ítem estuvo a cargo de Mellow Records a mediados de julio del año 2020, y realmente se trata de una edición definitiva porque ilustra la historia de la banda, todos los aspectos truncos de su sueño estético, e incluso trae curiosos bonus tracks en inglés que muestran la intención del grupo de realizar una versión destinada al gran mercado foráneo, además de un par de piezas que se grabaron para este álbum de debut pero que no entraron en su momento.

 
 
   
Entremos más en detalle en los primeros tiempos del colectivo de CELESTE. El grupo nació como tal en setiembre de 1972 en San Remo, tras la desintegración del grupo IL SISTEMA, donde estuvieron Ciro Perrino y Leonardo Lagorio. El primero, mientras aún seguía en la banda, dedicaba tiempo a la retoma de sus estudios de piano, flauta, oboe, sintetizador y composición, mientras que el segundo pasaba una breve temporada en la recién nacida banda MUSEO ROSENBACH. Tras salir de ésta, Lagorio se reencontró con Perrino y ambos acordaron crear un nuevo proyecto musical donde se explorara a fondo los elementos acústicos y académicos que les interesaban. La idea era crear una música progresiva que estuviese impregnada de espiritualidad mediterránea mientras se enfocaba hacia una fusión entre lo pastoral y lo clásico. Perrino tuvo la idea de quitar el bombo y los rototoms de su batería para que la batería operara más como ornamento percusivo y menos como un instrumento de rock. También estuvo a cargo de buscar otros músicos interesados en formar parte de este proyecto en la Escuela de Música Ottorino Respighi de San Remo, y fue así que se contactó con Mariano Schiavolini, quien pronto se reveló como uno de los compositores más prolíficos de la naciente banda. Además de ser violinista y guitarrista, también era un diestro clarinetista. Lagorio se hacía cargo del piano, la flauta, el saxo y el Moog, mientras que Perrino alternaba roles de percusionista, flautista y mellotronista, además de crear efectos de sonido con su recién comprado sintetizador Davoli. Por medio de audiciones, el trío conoció al bajista Giorgio Battaglia, quien se haría cargo de aportar grooves a las composiciones de la banda. Como el cuarteto quería expandir aún más su paleta sonora a fin de darle una mayor profundidad melódica a sus ideas musicales, convocó también al cellista Riccardo Novero y al jovencísimo Marco Tudini (con solo 14 años de edad) para que aportara también flauta, saxo y percusiones. El grupo no tenía nombre, pero ya tenía composiciones, salas de ensayo y amigos que se quedaban admirados por la belleza del creciente catálogo del sexteto: dichos amigos fueron prestos a señalar que la línea del grupo era folk-sinfónica.
 
En unas gratas ocasiones, el músico Vittorio Di Scalzi (del afamado grupo NEW TROLLS) curioseó en los ensayos de la joven banda y hasta se puso a tocar partes de guitarra acústica con los integrantes. Otra visita grata fue la de Luciano Cavanna, viejo colega de Perrino y Lagorio en IL SISTEMA, quien les mostró una composición de inspiración bíblica, la cual, a su vez, inspiró al grupo para que focalizara su sonido dentro de un esquema más lleno. Un amigo de la banda fue el que señaló que el sonido de la banda parecía evocar el manto celeste de un pálido y limpio cielo luminoso… Y de aquí surgió la idea de bautizar a la banda como CELESTE. Acto seguido, se le ocurrió a la banda buscar un vocalista, pues se consideraba que debía haber una persona con solvente registro vocal para que pudiese cantar con la debida energía las letras escritas por Perrino para las composiciones de Schiavolini y Lagorio. Con la decisión de que la persona a cargo del liderazgo vocal tenía que ser una mujer, y sin poder encontrarla en Italia, el grupo se mudó brevemente al Reino Unido para realizar audiciones: fue allí que conocieron a Nikki Berenice Burton y la integraron a la banda. Ahora las letras tenían que ser en inglés, y la propia Burton, que tenía aspiraciones de cantautora, pudo proveer las letras con relativa facilidad. El grupo se contactó con el bajista de THE ANIMALS Chas Chadler, no para reemplazar al bajista actual, sino para ver si estaba interesado en apoyar a CELESTE fuera de Italia. Esto último no se concretó, por lo que el ahora septeto regresó rápidamente a Italia. Era el verano de 1974 cuando los CELESTE fueron invitados a formar parte de un festival en Imperia, pero poco después de esta presentación pública, Burton decidió volver a su país para retomar su recién iniciada carrera solista. De todas formas, antes de este suceso, el grupo pudo grabar maquetas de ensayo en el Studio G de Génova, y el sexteto remanente decidió quedarse en la ciudad para aprovechar las ventajas de dicho estudio y, de paso, terminar de componer, arreglar y grabar maquetas de lo que habría de ser su disco debut. El Studio G estaba ubicado en una vieja estructura de una iglesia. En cuanto a la responsabilidad vocal principal, se decidió que Perrino, siendo el autor de las letras, fuese el primer cantante. En italiano, por supuesto. Las sesiones de grabación comenzaron en 1974 y demoraron prácticamente todo el año, contando con Aldo De Scalzi y Renzo Cochis (baterista de J.E.T.) como ingenieros de sonido. Haciéndose todos buenos amigos, De Scalzi pidió a Lagorio y Perroni que tocaran en algunas piezas del primer álbum de la entonces recién nacida banda PICCHIO DAL POZZO. El material completo de “Celeste” tatardó en publicarse hasta que el pequeño sello Grog se fijó en la banda y mostró un momentáneo interés por lanzarlo al mercado: fue enero de 1976. Mientras tanto, el grupo tuvo algunas ocasiones para tocar en vivo, principalmente en festivales; uno de ellos fue el Primo Incontro Di Musica Pop en el Teatro Rossini de Imperia, el 18 de agosto de 1975. A veces, CELESTE tuvo que tocar como trío pues Schiavolini tenía que prepararse para sus exámenes de la academia de música, por lo que Perrini se enfocó principalmente en la batería.  
 
 

Vayamos ahora al repertorio mismo de este clásico. ‘Principe Di Un Giorno’, que es para muchos la canción paradigmática de CELESTE, abre el álbum con un esplendor envolvente y absorbente, comienza con un ensoñador y etéreo preludio de mellotrón sazonado con algunas líneas de violín, a la cual le sigue un primer cuerpo central de corte bucólico donde el canto delicado y elegante se engarza muy bien con la base acústica, grácilmente colorida con hermosos pasajes de flauta. La sección final consiste en un nuevo pasaje pastoral con un rol más atenuado para las percusiones y con sucesivos solos de flauta y saxo, tras los cuales llega un cierre de mellotrón que exhibe la misma majestuosidad con que se había iniciado la canción. Luego sigue ‘Favole Antiche’, una de las dos piezas del álbum que supera los 8 minutos de duración. Su apertura de sintetizadores con tenor cósmico pronto abre paso a una nueva exhibición de lirismo bucólico, aunque, esta vez, enfocada en una exuberancia mucho más pronunciada debido a las múltiples variantes temáticas (que van desde lo renacentista a lo barroco, y de allí a lo romántico), la importante presencia de los teclados en algunos pasajes estratégicos, los efectivos ornamentos aportados por las maderas y la percusión tonal, y, en la última sección, un hermoso solo de piano. La inclusión de arreglos corales y ruidos de conversación añaden vibraciones solemnes al asunto. La otra es ‘Giochi Della Notte’, que abre el lado B del álbum. Al igual que ‘Favole Antiche’, establece un esquema sofisticado centrado en diversidades temáticas y de atmósferas que transitan fluidamente entre las exploraciones bucólicas y el sinfonismo. Los momentos de serenidad sonora se sostienen principalmente por la labor de las guitarras acústicas, pero a lo largo del camino nos topamos con envolventes y dinámicas orquestaciones de mellotrón, solos de flauta y saxo, adicionales bases armónicas de teclado. En algún momento, el piano asume un rol protagónico en solitario para despacharse en un breve interludio de carácter romántico, tras lo cual el ensamble regresa en pleno para desarrollar un ensoñador ejercicio de evocaciones sinfónicas. La última sección retorna de lleno al discurso del folk, con algunos fraseos sobrios de guitarra eléctrica que impulsan un espíritu de cálido jolgorio.
 
Entre estas dos piezas se sitúa ‘Eftus’, una sencilla balada bucólica que a lo largo del camino halla ocasionales recursos de sofisticación por vía de un arreglo renacentista perpetrado por el engranaje de sintetizador y percusión. El colorido aportado por la flauta ayuda crucialmente al efectivo realce de la gracilidad melódica esencial para la pieza. Aldo Di Scalzi aparece como invitado en los arreglos vocales, dicho sea de paso. ‘La Grande Isola’ se hace eco del vitalismo delicado que se vertió generosamente en las dos canciones más largas y lo condensa en un espacio un poco más pequeño, aunque sin dejar de abrir algún que otro espacio a palaciegos despliegues de esplendor progresivo bajo la guía de los teclados. Esto es particularmente notable en el epílogo, donde el solo del ARP 2600 despliega una inapelable majestuosidad. Las infaltables flautas – casi siempre operan a dúo – están allí para expandir los colores inherentes a las secciones más calmadas. Las dos últimas piezas de “Celeste” son ‘La Danza Del Fato’ y ‘L’Imbroglio’. La primera de ellas, tras un inicio de tenor cósmico, instaura un cántico extrovertido que se maneja con lírica serenidad; la segunda ostenta aires de festividad renacentista, resultando muy simpáticos los arreglos de flauta y percusión que enfatizan algunos momentos cruciales del desarrollo melódico. Una despedida con sabor a celebración del disfrute vivido que incluye una nueva participación de Di Scalzi en los farsescos arreglos vocales. Todo esto es lo que nos brinda el repertorio oficial de este disco homónimo de debut de CELESTE. A pesar del poco éxito y comercial y aun menor apoyo del sello comercial que los acogió, los integrantes de la banda siguieron un poco más adelante con el proyecto. Estimulados por algunos elogios recogidos en la prensa musical de aquel entonces, así como por los cambios generales en la escena musical, CELESTE reformuló su propuesta musical para virar hacia un sendero jazz-rockero de base progresiva. Con el ingreso del baterista Francesco “Bat” Dimasi, armando una eficaz dupla rítmica con Battaglia. Por su parte, Perrino limitó su rol percusivo y decidió centrarse en los teclados, el sintetizador, la marimba y la flauta, además del canto; Schiavolini añadió aportes con el sintetizador Eminent además de sus guitarras acústica y electroacústica; y Lagorio se hizo cargo de los saxofones, la flauta y el piano eléctrico Wurlitzer. Así las cosas, entre la primavera de 1976 y la primera mitad del año 1977, el grupo compuso nuevo material que se distanciaba del estilo del primer álbum, algo más sofisticado, a la vez que preservaba la sensibilidad melódica y el gusto por lo atmosférico. El sello Grog seguía terco en su indiferencia por lo que hacía o no hacía el ahora quinteto, por lo que el grupo, tras tener algunas actividades tocando en festivales e invertir la mayor parte del tiempo en ensayos en el estudio de grabación de Perrino, decidió disolverse antes de que el año 1977 llegara a su fin.
 

Tal como lo mencionamos en los primeros párrafos de la presente retrospectiva, existen versiones inglesas de varias composiciones de la banda mientras aún no concretaban un contrato de grabación. De aquí provienen algunos de los bonus tracks de esta edición especial: ‘Prince Of One Day’, ‘Ancient Fables’, ‘Far White Halo’ y ‘The Merchant’, además de una versión instrumental de ‘Aftus’ y un nuevo instrumental titulado ‘Fireflies In The Grass’. Respecto a los cinco primeros temas mencionados, cabe señalar que los esquemas y arreglos instrumentales son más breves que los plasmados posteriormente en el álbum original. En cuanto a ‘Fireflies In The Grass’, se trata de una delicada y cristalina fantasía pastoral donde los duetos de guitarras acústicas y de flautas exhiben un paisaje ensoñador que porta una magia relajante. Los suaves ornamentos del sintetizador Eminent sirven para realzar el lirismo reinante. Los demás bonus tracks son ‘Boswellia Sacra’, ‘Nora’ y una versión instrumental de ‘Favole Antiche’ donde Marco Tudini se hacía cargo de la flauta. Concentrándonos en los dos primeros bonus mencionados, son piezas grabadas para el álbum pero que fueron descartadas a última hora. ‘Nora’ tuvo una resurrección oficial en el repertorio de “Il Principe Del Regno Perduto”, el épico álbum que los reformados CELESTE hicieron el pasado año 2020; en la versión primeriza aquí mostrada, exhibe un colorido juguetón y vivaz de inspiración juglar. Francesco “Bat” Dimasi se hace cargo de la batería. Lo más novedoso para nosotros es ‘Boswellia Sacra’, una pieza señorial que despliega unos cálidos aires palaciegos en base a la tríada fundante de las escalas de piano, las minuciosas capas orquestales de los teclados y el swing sobriamente saltarín de la batería. Todo esto es lo que se nos ofrece en “Principe De Un Giorno – The Definitive Edition”, una perspectiva completa de lo que significó la gestación del homónimo disco debut de CELESTE para la continuidad del ideal progresivo dentro de la escena musical italiana de los 70s. Cabe señalar que, en el año 2010, el sello AMS Records publicó una caja de 4 CDs que incluye este disco y sus bonus tracks, más material de IL SISTEMA y de un grupo posterior creado por Ciro Perrino llamado ST. TROPEZ, el cual se denomina “Celeste 1969 • 1977 The Complete Recordings”. Sea cual sea la reedición ampliada que uno tenga, siempre es lo mas conveniente a la hora de no solo disfrutar de “Celeste”, sino también de comprender sus motivaciones estéticas y averiguar su desarrollo. Éste fue el punto de partida oficial de la aún vigente leyenda de CELESTE.
 
 
Muestras de “Celeste”.-
Principe Di Un Giorno: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/principe-di-un-giorno
Favole Antiche: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/favole-antiche
Giochi Della Notte: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/giochi-nella-notte
Far White Halo: https://www.youtube.com/watch?v=LGiWJZNukj8
Fireflies In The Grass: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/fireflies-in-the-grass-2
Boswelia Sacra: 
https://ciroperrino.bandcamp.com/track/boswellia-sacra

  

Sunday, May 02, 2021

Decimocuarto catálogo de aciertos progresivos del ensamble FRENCH TV

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos complace enormemente, hasta sublimemente, presentar el nuevo trabajo fonográfico del ensamble avant-progresivo estadounidense FRENCH TV, el mismo que se titula “All Our Failures Are Behind Us”. A menos de un año después del disco anterior, el doble álbum “Stories Without Fingerprints”, este ensamble sabe organizar sus asuntos muy bien a través de estos tiempos pandémicos para mantenerse como una fuerza activa dentro de la escena progresiva estadounidense, así como una entidad veterana dentro del espectro internacional del rock artístico. Los FRENCH TV no pierden el tiempo en la labor de ser lo que son, una asociación de personas con coherente vocación para el arte de la música. El nuevo disco fue grabado y mezclado en diversas sesiones realizadas en el estudio Louisville Recording Arts, en el último tramo del año pasado y a inicios del presente año 2021. Asentado en Louisville, Kentucky, este grupo opera actualmente con la alineación de Mike Sary [bajo, loops y simples], Katsumi Yoneda [guitarras], Patrick Strawser [teclados] y Jeff Gard [batería]. El cuarteto vigente se benefició de las colaboraciones ocasionales de Warren Dale [maderas y acordeón], Ludo Fabre [violín] y Apolline Pailler [canto]. El primero de ellos es un magistral multinstrumentista que formó parte de la banda en los primeros años del milenio, haciéndose presente en tres discos: “The Case Against Art” (2001), “Pardon Our French” (2004) y “This Is What We Do” (2006). Este nuevo disco salió al mercado de forma independiente el pasado 20 de abril, y promete erigirse en una de las ofertas progresivas más notables del año… aunque bien es verdad que siempre decimos lo mismo sobre cada nuevo disco que nos brindan Mike Sary & co. En todo caso, vale la pena apuntalar que el ensamble ha decidido reforzar su preferencia por el discurso jazz-progresivo, tal como ha venido haciendo en el bloque de sus cuatro últimos álbumes. Como es natural, el disco que hoy reseñamos fue publicado por el sello Pretentious Dinosaur Records, dirigido por el propio Sary. En cuanto a la autoría de los seis temas contenidos en “All Our Failures Are Behind Us”, está acreditada colectivamente a todos los integrantes del cuarteto junto a Dale y Fabre; repasemos ahora los detalles de cada uno de ellos.
 
Los primeros 6 ¾ minutos del álbum están ocupados por ‘Desire And Consequence’. Una breve secuencia de capas cósmicas de sintetizador a lo JAN HAMMER funge como prólogo para un extrovertido y vivaracho cuerpo central plenamente situado en una encrucijada entre el paradigma de HAPPY THE MAN y el estándar de los WEATHER REPORT de la etapa 77-82. Las variantes de compás fluyen con compacta naturalidad, siendo así que tanto en los pasajes más ágiles como en los más relajados se explaya un recurrente caleidoscopio de tonalidades vitalistas. Ya de entrada, el teclista nos brinda algunos de los mejores solos de sintetizador de todo el álbum. Luego de este refulgente inicio de las cosas sigue el no menos radiante tema titulado ‘The Secret History Of The Fez’, el cual recalca las oscilaciones y sonoridades centrales de la pieza de apertura, pero esta vez con un halo un poco más incrementado de sofisticación estructural. El vuelo compositivo se evidencia aquí más ambicioso, añadiendo algunas travesuras atonales de tenor Zappiano a la activa mezcla de estilizaciones prog-sinfónicas y elegancia jazz-rockera. Sin duda, la destacada presencia del violín en numerosos parajes del desarrollo temático (más la de algunos ornamentos de percusión tonal) ayuda a realzar la majestuosidad esencial de este tema, el cual termina con un epílogo etéreo al estilo de A TRIGGERING MYTH. Ya tenemos un cénit decisivo para el disco integral. El tercer ítem del álbum se titula ‘Los Idiotas’ (sí, así en español) exhibe un juguetón retorno a la faceta dadaístamente circense de la banda, la cual nunca desaparecerá del todo. RIO jovial que destila una extravagante amabilidad y un bizarro sentido de la deconstrucción melódica, a la par que va hilando diversos motivos reconocibles a través de variadas instancias de expresividad, garra y soltura. La música refleja, a la vez, la inocencia lúdica de un espíritu libre y el descaro inconsciente del inconformista. El enfoque persistentemente jazzero que aporta la batería ayuda al bloque sonoro a concretar los vericuetos sonoros con una excelsa gracilidad. Otro momento culminante del disco. ‘Sadly, Time Travel Is Not An Option’ se enfoca en una mezcla de la intrincada magia del tema precedente y la atmósfera refinadamente señorial del segundo. El espíritu de los motifs centrales alterna pasajes nebulosos con otros que destilan una pletórica gracilidad.
 
Durando más de 9 ½ minutos, ‘From Trunk To Tail’ es el tema más extenso del álbum. Comenzando con un breve prólogo sigiloso, pronto la pieza empieza a hilar diversos motivos marcados por variadas atmósferas y esquemas rítmicos, lo cual permite al grupo, por enésima vez, lucir sus galones en el arte de hacer collages sonoros osados que no pierden un ápice de integralidad interna. Varios pasajes son realmente amables, exhibiendo una calidez lírica sobre esquemas jazz-progresivos perfectamente perfilados. Otra vez es el violín quien funge como colega sumamente confiable para que la guitarra y el sintetizador, en sus muchos momentos de lucimiento, lideren el multivalente desarrollo temático. Desde RETURN TO FOREVER hasta CAMEL, pasando por HAPPY THE MAN y NATIONAL HEALTH, el ensamble retoma algunos grooves propios de sus discos de fines de los 90s dentro de su esquema sonoro actual. Este penúltimo ítem del álbum encarna un cénit definitivo del mismo. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘The ¡ÓXÖ! Lesson’, que es, a todas luces, el tema más plagado de matices etéreos de todo el disco. El talante crepuscular del desarrollo melódico y las diversas estructuras cadenciosas que realiza la dupla rítmica enfilan la expresión de un predominante clima reflexivo para el bloque instrumental, lo cual se emparenta directamente con los temas #1 y #5 del álbum. Dicho esto, también cabe indicar que también hay unos pasajes presurosos que añaden una oportuna diversidad al asunto. FRENCH TV y “All Our Failures Are Behind Us” son, en nuestro balance final, dos nombres que tienen que ser anotados con letras grandes y doradas dentro de nuestras agendas melómanas progresivas del presente año 2021. Este ensamble no ha perdido ni una partícula de su maestría para crear música progresiva aventurera de gran nivel y excelente espíritu aventurero. Un disco totalmente recomendable para cualquier fonoteca actualizada de rock artístico: es un catálogo de aciertos progresivos de FRENCH TV, un grupo que nos tiene acostumbrados a tirar al centro de la diana con cada disco que gesta.


Muestras de “All Our Failures Are Behind Us”.-
The Secret History Of The Fez: https://frenchtv.bandcamp.com/track/the-secret-history-of-the-fez
Los Idiotas: https://frenchtv.bandcamp.com/track/los-idiotas
From Trunk To Tail: https://frenchtv.bandcamp.com/track/from-trunk-to-tail


Friday, April 30, 2021

Un breve trayecto avant-progresivo bajo la guía de la fabulosa STOP MOTION ORCHESTRA

 

 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Llega un poco tarde esta reseña, pero nos alegramos mucho de poder publicarla ya. Resulta que a inicios de agosto del pasado año 2020, el ensamble estadounidense avant-progresivo STOP MOTION ORCHESTRA registró un EP titulado “Hydnora”, el mismo que dura poco más de un cuarto de hora. Dicho ítem fonográfico sucedió por dos años al breve álbum “Lightworks”. El personal que conforma el núcleo fijo de la STOP MOTION ORCHESTRA a través de todo el repertorio de “Hydnora” está conformado por Mohadev [guitarra, piano, sintetizadores, recursos computarizados y percusión concreta], Alden Doyle [violín], Leila Henley [saxofones tenor y soprano, y voz], Sam Arnold [bajo] y Aaron Parks [batería y percusión]. La lista de colaboradores ocasionales consiste en Henna Chou (cello), Ben DeGain (vibráfono), Scott Brazieal (piano eléctrico Fender Rhodes y efectos electrónicos), Steve Smith (samplers) y Charlie Duncan (batería y percusión). Los procesos de ingeniería de sonido y mezcla del material aquí contenidos estuvieron a cargo de Mohadev; los aportes de los colaboradores DeGain y Brazieal fueron grabados por ellos mismos. El ulterior proceso de masterización estuvo en manos de KM Abrams.
 
La pieza central de este EP es la misma que lo abre: se titula ‘Blue Fog’ y dura 10 ¾ minutos. Su primera sección se centra en una atmósfera grácil y luminosa de tenor folk-progresivo con algunos factores atonales insertados en ciertos pasajes estratégicos. El compás en 5/4 sostiene una agilidad muy peculiar para el encuadre general de los desarrollos melódicos en curso. Poco antes de llegar a la frontera del tercer minuto, las cosas viran hacia una tensión relativamente oscura y patentemente aguerrida, situándose en una posición intermedia entre PRESENT y SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM. Luego, tras un breve puente de talante jazz-progresivo que termina en un fade-out, emerge una tercera sección marcada por un modernismo combatiente donde el minimalismo electrónico se reviste de atmósferas frontalmente tétricas. Los sonidos aleatorios de guitarra y percusión que se van sucediendo sobre un trasfondo siniestramente sideral crean un clima eficazmente inquietante. La última parte de ‘Blue Fog’ es un reprise del colorido motif inicial. Las otras dos piezas son ‘Spaghettification’ y ‘On The Floor’, durando ambas menos de 2 ½ minutos. La primera de ellas se adentra decididamente en el estándar del RIO al estilo de los HENRY COW de los dos últimos discos, incorporando impetuosos elementos de la academia contemporánea dentro de la excelsamente intrincada ingeniería temática creada para la ocasión. En cuanto al tercer y último tema del álbum, se trata de una versión de una pieza del grupo japonés WHA HA HA. Éste comienza con un preludio amorfo para luego aterrizar en un motivo central bastante jovial, y nos referimos a una jovialidad un tanto dadaísta. Algo Zappiana, algo Magmiana, también emparentada con el patrón de los RASCAL REPORTERS en su faceta farsesca. Muchas cosas suceden en estos dos temas tan cortos, y su ilación cierra a lo grande un EP excelente como lo es “Hydnora”, un muestrario de los altos niveles de osada creatividad experimental dentro del polivalente terreno progresivo que la STOP MOTION ORCHESTRA todavía tiene intactos. Es una pena que se trate de una obra tan breve, pero nos parece que su lucidez estética es inconmensurable, por lo que la catalogamos como muy recomendable.
 
 
Muestra de “Hydnora”.-
Blue Fog: https://stopmotionorchestra.bandcamp.com/track/blue-fog


Tuesday, April 27, 2021

DUSTMAN DILEMMA: un excelso tercer suspiro avant-progresivo

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Un poco tardíamente pero con genino entusiasmo comentamos hoy el estupendo tercer disco del ensamble francés de música avant-progresiva DUSTMAN DILEMMA, radicado en la bella ciudad de Caen, región de Normandía. El disco en cuestión se titula “Third Sigh” y fue publicado el 9 de octubre del pasado año 2020 por el sello L'étourneur (que es, en realidad, una asociación cultural que promueve las artes en general). Este disco sucede por dos años a “On Second Thoughts”, cuando el grupo tenía una alineación bastante nutrida en forma de sexteto. Ahora en “Third Sigh”, el grupo queda reducido al trío de Pierre Blin [teclados, sintetizador, batería y percusiones], Samuel Frin [saxofón, clarinete, flauta, tuba, trombón y teclados] y Nicolas Tritschler [canto, batería, sintetizador y acordeón]. Este último también se hace cargo de las letras. Se ve que con las responsabilidades multívocas de estos tres músicos hay una opulenta logística sonora, pero el trío se da el lujo de contar también con las colaboraciones ocasionales de Samuel Belhomme a la trompeta; Manuel Decocq, al violín; Maxime Métais, a la guitarra y el bajo; y Andjelka Zivkovic, al canto y al piano. También hay efectos vocales de parte de Marine Petiot y Suzon Tritschler. La distribución de este disco en formatos de CD y vinilo contó con el apoyo de RADAR, mientras que Atypeek Music ayudó en la edición digital. El disco que ahora reseñamos sigue por la senda conceptual que el colectivo de DUSTMAN DILEMMA despliega en la secuencia de todos sus álbumes, un concepto centrado en los viajes que un personaje curioso y sensible realiza hacia realidades internas y externas: en este disco, su ciclo viajero se halla en un momento de quiebre interno, pues el protagonista, llamado Dustman, se halla conflictuado por la debacle de su relación amorosa con una dama metafísica llamada Soledad. Ese suspiro de nostalgia que culmina la última conversación con la distante Soledad e inicia una tortuosa experiencia de reflexiones y añoranzas es lo que se detalla a lo largo de todos los temas que conforman este álbum. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio contenido en “Third Sigh”.



La pieza homónima da inicio al repertorio: ‘Third Sigh’ es, en realidad, un preludio de menos de dos minutos signado por la confluencia de suaves ornamentos percusivos y de piano eléctrico con etéreos arreglos corales. ‘The Bunk’ es la primera pieza de desarrollo razonablemente amplio (dura poco más de 7 minutos, siendo el ítem más extenso del álbum), caracterizándose por dar rienda suelta a atmósferas sombrías y nebulosas a la hora de encauzar el solipsista y casi minimalista desarrollo temático. Es como si el paradigma de HOPPER & GOWEN hubiese sido inundada por corrientes marinas de la faceta más crepuscular de unos CLUSTER. Ya en las últimas instancias, algunos recursos de fastuosidad sonora entran a tallar para brindar una variante intensa al asunto. ‘The Pack’ sigue a continuación para llevarnos a un terreno más extrovertido y jovial, aunque hay un cierto tenor enigmático en curso que preserva a la canción dentro de una estratégicamente bien delineada aura inquietante. Esto suena a un ejercicio de cabaret-rock al modo de SLAPP HAPPY remodelado por la gente de THE ORVALIANS bajo las gráciles guías alternadas de HATFIELD AND THE NORTH y KING CRIMSON. Algunos momentos ácidos que emergen cerca del final ostentan un señorial tufo neurótico, lo cual implica que lo inquietante termina imponiéndose con solvencia dentro del esquema expresionista donde se mueven los instrumentistas. Un primer cénit del álbum. Con la dupla de ‘Passemêche’ y ‘The Grip’, el ensamble se explaya en el empuje de varios recursos estilísticos. El primero de estos temas mencionados es un elegante ejercicio de tonalidades jazz-progresivas que se sitúan en una interesante cruza entre el nu-jazz y el retro-Canterbury (TORTOISE y MATCHING MOLE), organizadas para darle un aire sutilmente siniestro a un motif de tenor circense tanto en su motif como en su groove general. Es como un regreso a la espiritualidad definitoria del segundo tema, pero con un enfoque un poco más inquietante y surrealista... Y eso que no se trata de un tema realmente abstruso. Por su parte, ‘The Grip’ exhibe algunos aires de familia con las líneas de trabajo de BENT KNEE y la banda compatriota POIL en cuanto a que exhibe una agilidad llamativa que se deja arropar por un acicalamiento extravagante, a la par que muestra un talante modernista en sus arreglos instrumentales, enfocados en el mecanicista armazón de batería y sintetizador. Los impetuosos (y a veces agónicos) fraseos de los vientos aportan una incandescencia imponente al asunto, muy útiles para completar y ornamentar la expresividad esencial de la pieza. 


‘The Hook’ dura poco menos de dos minutos y medio, pero tiene algo muy interesante que ofrecer. Regresando a la marca circense que signó al cuarto tema del disco, esta vez le da un aire cálido y melancólico; el centro temático gira en torno a los arreglos de vientos, mientras el canto ostenta una muy suave gracia. Con el final de este tema se engarza ‘The Backlight’, un tema centrado en pulsaciones cavernosas y relativamente siniestras, aunque no en un sentido tenebroso, sino con el conato de rabia y frustración propio de una pesadumbre que reflexiona sobre su propia lobreguez. Esta vez son las meticulosas orquestaciones de teclados los que preparan el camino para el inminente clímax parsimonioso que ha de sostener a las entrañas fundamentales de esta canción. La coda exhibe un distante arreglo pomposo de vientos en una indefinida lejanía. ‘Swamped’ exhibe el último hálito de legítimo esplendor sonoro del álbum, elaborando una estrategia de entrecruzamientos de avant-prog a lo KAYO DOT (etapa 2008-12) y chamber-rock a lo UNIVERS ZERO, en base a una señorial atmósfera lánguida muy emparentada con las modalidades contemporáneas de free-jazz. El crescendo que florece a mitad de camino garantiza una exhibición majestuosa de tensión emocional. Sin ser muy fulgurosa que digamos, esta pieza hace brillar su decisiva fuerza de carácter dentro de este paraje específico del repertorio, instalando así su último cénit. El epílogo del álbum es la breve pieza de un minuto y tres cuartos de duración titulada ‘So And Then’, la cual reitera la espiritualidad envolventemente crepuscular del prólogo con un enfoque un poco más alumbrado; este detalle se nota en el tenor engañosamente juguetón del piano y la batería que subyace al arreglo coral. Todo esto fue “Third Sigh”, un estupendo trabajo donde el colectivo de DUSTMAN DILEMMA, en poco más de 40 minutos, ha lucido sus galones como una importante fuerza creativa dentro de la vanguardia progresiva francesa contemporánea. Llega con unos meses de tardanza la presente reseña, pero nunca es demorada la ocasión en que se refrenda a este álbum como un ítem totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca progresiva atenta a los diversos senderos de desarrollo estilístico para el rock artístico del nuevo milenio.
 
 
Muestras de “Third Sigh”.-
The Pack: https://etourneur.bandcamp.com/track/the-pack  
The Grip: https://etourneur.bandcamp.com/track/the-grip
Swamped: https://etourneur.bandcamp.com/track/swamped


Saturday, April 24, 2021

Hacia un nuevo horizonte bajo la guía de los ilustres veteranos TRETTIOÅRIGA KRIGET

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy estamos de plácemes porque los ilustres veteranos del rock progresivo sueco de TRETTIOÅRIGA KRIGET vuelven al ruedo con un nuevo álbum titulado “Till Horisonten”, el mismo que fue publicado de forma independiente el pasado 25 de marzo. Se trata del álbum de estudio #10 de su catálogo. Sucediendo al muy buen álbum “Seaside Air” por cinco años, el quinteto conformado por Robert Zima [primera voz], Stefan Fredin [bajo, guitarra rítmica, coros y primera voz ocasional], Dag Lundquist [batería, violín y coros], Christer Åkerberg [guitarras eléctricas y acústicas] y Mats Lindberg [teclados] nos brinda ahora una obra musical más exuberante y con una elaboración más rica en atmósferas para los arreglos que definen los núcleos melódicos de cada pieza. Realmente este grupo sabe conservar sus energías creativas desde su resurrección (¡Cómo olvidar el impacto de sus discos de inicio del milenio “Elden Av År” e “I Början Och Slutet”!), y definitivamente, “Till Horisonten” es una prueba fehaciente de ello. En el repertorio de este nuevo disco, casi todas las piezas se van sucediendo en un continuum. El material contenido aquí fue grabado en los H.O.M.E. Studios, situados en Saltsjöbaden, a las afueras de Estocolmo, entre noviembre de 2019 y marzo de 2020. El proceso de mezcla estuvo a cargo del baterista Dag Lundquist, mientras que la masterización corrió luego a cargo de Peter In de Betou en Tailor Maid Productions, Estocolmo, en el mes de noviembre, ya cuando las condiciones mundiales de convivencia social habían cambiado drásticamente. Siendo el quinto disco de estudio de estas leyendas vivientes del rock progresivo sueco de su etapa del nuevo milenio, podemos decir que es una muy buena señal que este colectivo sepa mantener vivas su esencia estética y su empuje creativo. Sin ser propiamente un álbum conceptual en el más estricto sentido de la expresión, su línea temática general se centra en reflexiones y memorias de la historia del grupo y de las vidas de sus integrantes individuales. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de “Till Horisonten”.
 
La breve ‘Intro’, con sus efectos graves de sintetizador a través de un ambiente de metro subterráneo, abre el camino para la emergencia de ‘In Memoriam’, una canción amable que está patentemente rebosante de un lirismo grácil y atractivo. Al comienzo, los guitarreos arman sólidamente el groove de base mientras la dupla rítmica añade una efectiva dosis de vigor al relativamente sencillo swing de base. Una vez que el fragor rockero baja un poco su fragor, el canto entra a tallar para abrir camino a unas vibraciones más reflexivas. El terreno está preparado para gestionar variantes dentro del desarrollo temático sin romper con la placidez melódica dominante. ‘Tidigt’ sigue a continuación para establecer un aura un poco más distante, lo cual sirve para ahondar en la faceta reflexiva ya presente en la pieza precedente. Las parcas pulsaciones del bajo, las espartanas armonías de guitarra y las sobrias capas de sintetizador marcan un ambiente expectante inicial que, en la segunda mitad de la canción, deja paso a un motif en medio tiempo. La inclusión de un breve interludio con un bonito solo de guitarra ayuda a brindar una sana variedad sónica a la canción. ‘Staden’ exhibe un dinamismo rockero desde el punto de arranque, además de una refrescante sofisticación en el armazón del compás. Los momentos en que los riffs se tornan más fieros y también aquellos donde el mellotrón hace sentir su presencia señorial aportan una vivacidad muy musculosa al asunto, la cual se acentúa crucialmente en el climático final bajo la guía de la guitarra. He aquí un primer momento culminante del álbum, un híbrido de URIAH HEEP y YES bajo el signo de TRETTIOÅRIGA KRIGET. ‘Till En Vän’ es una balada otoñal en cuyo esquema melódico predomina un ambiente delicadamente sobrio, siendo así que se ornamente adecuadamente con un fastuoso interludio en típica clave prog-sinfónica. Exquisitez contemplativa en estado químicamente puro. ‘En Gång’ y ‘Brevet’ son dos canciones breves; juntas, ocupan un espacio de 4 ¼ minutos. La primera es una balada folk-rockera cuya instrumentación se basa en una armonización de guitarras acústica y eléctrica, mientras que la segunda se centra en una exhibición de fulgor melódico progresivo con una adecuada cuota de punche rockero. Tal vez merecía ser un poco más larga. 
 
‘Vägen Till Horisonten’ es la pieza maratónica del álbum con sus poco menos de 14 minutos de duración. Gestando y organizando un bien focalizado derroche de energía a través de las sofisticadas ilaciones entre los diferentes motifs y esquemas rítmicos que se van sucediendo, el grupo elabora un sólido ejercicio de majestuosidad progresiva. Hay un equilibrado protagonismo compartido entre los momentos explícitamente aguerridos y otros más sutiles. Durante la mayor parte del tiempo, no son muy dramáticas las transiciones de unas secciones a otras, pero es notable como la batería hace sentir su ecléctico vigor dentro del entramado sonoro general: esto resulta particularmente crucial para el clímax dual, que comienza con una languidez grácilmente pomposa donde convergen lo Genesiano y lo Floydiano, y concluye con una vivacidad explosiva cuyo fulgor sonoro se siente convincentemente filudo. A lo largo de este extenso tema, las partes vocales se limitan a breves arreglos corales situados en lugares estratégicos. Sin duda, tenemos aquí el cénit definitivo y fundamental del álbum. La pieza homónima es la que justamente cierra el álbum, y tampoco tiene desperdicio alguno: se trata de una balada signada por un clima sereno centrado en una cristalina calidez melódica, algo que nos remite a un híbrido entre PROCOL HARUM y los GENESIS de la etapa 70-72. ‘Till Horisonten’ concluye las cosas con una disposición reflexiva desde la que el grupo impulsa un efectivo contrapunto a la fastuosidad patente y enérgica de la pieza precedente. Una bella canción que refuerza la intencionalidad contemplativa que atravesó a este bello álbum. Como balance general, tenemos que la gente de TRETTIOÅRIGA KRIGET se ha lucido sólida y solventemente con la gestación de “Till Horisonten”, dando amplias muestras de su buen oficio, producto tanto de su veteranía como de la iluminación de sus musas particulares. Nos queda claro que estos señores siguen asentando un lugar de genuina vigencia dentro del actual escenario del rock progresivo: este disco logra reforzar convincentemente su horizonte particular dentro del mismo, y por lo tanto, lo declaramos como totalmente recomendable para una buena colección progresiva. 
 
 
Muestras de “Till Horisonten”.-
Staden: https://www.youtube.com/watch?v=2kuiXFLZbJs
Til En Vän: https://www.youtube.com/watch?v=3lxyjkTDYtk
Vägen Till Horisonten: https://www.youtube.com/watch?v=LDZXdHeCgRg


Thursday, April 22, 2021

Un horizonte que se expande para los irlandeses PARHELIA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da la ocasión de hablar del ensamble irlandés PARHELIA, el cual está conformado por Greg Clarke [guitarras, teclados y efectos] y Cathal Rodgers [bajo y teclados]. El disco más reciente dentro de su vigente trayectoria se titula “Celestial Horizons” y fue publicado el 19 de mayo del pasado año 2020. Se trata de su quinto trabajo de estudio, tercer disco de larga duración (siendo así que el primero de ellos fue publicado tras un par de EPs sucesivos de 2006 y 2007). Para este disco, el bloque instrumental se completa convenientemente con el baterista Ben Wanders. La línea de trabajo de PARHELIA está esencialmente enfocada al post-metal, incluyendo elementos de las tradiciones del stoner y la psicodelia progresiva de tendencia atmosférica dentro de su esquema sonoro. Sucediendo por 7 años a “The Precipice Of Change”, que fue muy bien celebrado en su momento, “Celestial Horizons” da nuevos motivos de jolgorio melómano al establecer una dinámica sonora donde el fulgor y la densidad son manejados con una grácil soltura, combinándose de manera fluida y elegante. La gestación de este álbum fue particularmente larga, comenzando con un periodo de composición, maquetas y producción que se extendió del año 2014 al 2019. Las bases de batería fueron las primeras en ser registradas en la grabación definitiva del disco entre los años 2018 y 2019, siendo así que el dúo de Clarke y Rodgers asentaron sus múltiples aportes en los dos primeros meses del año 2020. Y bueno, el disco pudo ser publicado... y revisamos sus detalles ahora mismo.

 


‘A Lonesome Journey’ abre el disco con un poderoso efecto de ventisca que pronto desaparece para abrir paso a un jam solemne sostenido por un groove razonablemente ceremonioso que incluye algunas variantes sofisticadas en su armazón rítmico. Se siente aquí un firme y rotundo vigor rockero que se centra en las bases armónicas del desarrollo temático, permitiendo así que el potencial onírico del mismo se concrete con sugerente musculatura. La pieza homónima sigue a continuación para imponer una atmósfera más comedida y grácil, abriendo espacios para pasajes parsimoniosos en medio de otros más animados. En comparación con el fulgor primaveral emanado por la pieza de inicio, este tema se centra más en grisáceas vibraciones que oscilan entre lo crepuscular y lo noctámbulo. Lo que nos ha brindado ‘Celestial Horizons’ es un soberbiamente elegante juego de sonoridades densas dentro de un índice temático que, sin duda, tiene su propio gancho. Tenemos aquí un cénit decisivo del álbum. La dupla de ‘Olympus Mons’ y ‘Open Heart’ permite al ensamble expandir su paleta sonora, siendo así que el primero de estos temas exhibe una gentiliza lírica bastante transparente mientras, de a pocos, edifica su trayecto desde un inicial swing sigiloso hasta otro mucho más vivaz durante el clímax final. La idea melódica es sencilla, pero es afirmada con lucida eficacia. Por su parte, el segundo de estos temas mencionados ostenta un aura más misteriosa, en muchos aspectos emparentada con la densidad que marcó al segundo tema del álbum, pero, esta vez, dicha densidad es instaurada como el centro neurálgico de la expresividad envolvente y claroscura en curso. El hecho de que los riffs cuenten con una dosis especial de electrizante autoridad permite a la pieza preservar un genuino brío rockero a despecho de la languidez inherente al esquema rítmico utilizado para la ocasión. ‘Stars Align’ comienza con un prólogo sereno de matices cósmicos que asienta el terreno para un vivaz cuerpo central: el gancho esencial de éste nos hace desear que esta pieza durara un poco más de los 4 minutos y pico que el grupo le concedió. 
 
‘The Veil Of Truth’ se caracteriza por establecer una ágil y llamativa síntesis entre los temas #1 y #3. La secuencia de ‘Maps Of Meaning’ y ‘Closing Chapter’ se encarga de cerrar el álbum, siendo así que ambos temas sirven para que el ensamble vuelva a explorar fehacientemente loe vértices más sofisticados de su propuesta musical. La primera de estas piezas establece coqueteos con el patrón del prog-metal e incluye algunos modismos cuasi-Crimsonianos a su desarrollo temático. Por su parte, la adecuadamente titulada ‘Closing Chapter’ exhibe una majestuosa variante de la faceta crepuscular de la banda, la cual es trabajada con meticulosos entramados de los guitarreos que, a pesar de no esconder la sencillez estructural de la composición, logran brindarle una eficaz aureola de contundencia rockera, una aureola muy fiel al estándar habitual del post-rock con su efectivo toque de nervio expresivo. En menos de 37 minutos, el colectivo de PARHELIA logró concretar una de las obras más rotundas del pasado año 2020 dentro de la escena post-metalera merced a la manifestación de sus pletóricas ambiciones estéticas. Aunque llega bastante tarde esta reseña, todo elogio vertido para con 
“Celestial Horizons” ha sido honesto. 

 
 
Muestras de “Celestial Horizons”.-
Celestial Horizons: https://parheliaband.bandcamp.com/track/celestial-horizons
Open Heart: https://parheliaband.bandcamp.com/track/open-heart
Closing Chapter: https://parheliaband.bandcamp.com/track/closing-chapter


Monday, April 19, 2021

FRK: satisfacción ecléctica para los latidos vanguardistas del corazón de la escena progresiva argentina actual

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el honor de presentar el fabuloso disco “El Gremio De Los Satisfechos”, perteneciente a FRK, ensamble dirigido por el músico y compositor Enrico Rocca; el disco en cuestión fue publicado por el sello Viajero Inmóvil en el Día de Nochebuena del pasado año 2020. Rocca teclados y guitarras, y se hizo acompañar por una muy nutrida lista de músicos a lo largo del recorrido del repertorio de “El Gremio De Los Satisfechos”: Alavar Llusá-Damiani (violín y teclado), los bajistas Beto Chaia y Gus DeMartín, los saxofonistas Fercho Diaco, Sara Marech y Manu Demartín, Jorge Díaz Sundara (guitarras y bajo), los teclistas Lucas Batista y Orne Yori, los bateristas Lucas Galiñanes y Pato Benítez, los guitarristas Mariano Echelini, Martín Pereyra y Richard Limbo Patané, y Martín Cuto en los vientos y los arreglos. También hay intervenciones vocales a cargo de Laura Pron, Natalia M y Tizi Rocca. A la hora de buscar referentes para explicar el esquema sonoro tortuoso y variopinto de FRK, se nos vienen a la mente los nombres de sus ensambles compatriotas FACTOR BURZACO, LAS OREJAS Y LA LENGUA, BUBU y PANZA, además de los foráneos HENRY COW (desde su segundo álbum), YUGEN y BREŽNEV FUN CLUB. El nutrido repertorio contenido en “El Gremio De Los Satisfechos” – 19 temas, nada menos – está basado en ideas musicales de Enrico Rocca, quien es autor exclusivo de casi todo el material, exceptuando un pequeño puñado de piezas de autoría compartida. Básicamente, tenemos aquí un disco de rock-in-opposition, aunque para ser más detallados, se trata de un enfoque musical donde confluyen el avant-prog, el jazz contemporáneo, modismos psicodélicos de tenor dadaísta y la cámara modernista. Pero, ¿quién es Enrico Rocca? Originario de Quilmes, él es un artista plástico que juega en varias áreas con varios estilos diferentes, incluyéndose en su curriculum vitae la realización de portadas de discos de BUBU, NAU ALETHEIA, LA HERENCIA DE PABLO, CANTURBE y otras bandas del medio argentino. También hace música, pero “El Gremio De Los Satisfechos” es su primera aventura concreta en esta modalidad artística. El disco fue casi en su totalidad grabado en el pasado año 2020 en el estudios StoneHauss y en Home Studio Jupiter; el violinista-teclista Alvar Llusa Damiani grabó sus aportes en el ZABK Studio de Barcelona, mientras que el baterista Lucas Galiñanes hizo lo propio en el Estudio Manitos. Las ulteriores labores de edición, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Jorge Díaz Sundara. Bueno, veamos ahora los detalles del disco que ahora reseñamos, el cual dura poco más de 48 minutos.

  
El disco comienza con el espacio de un minuto y tres cuartos que tiene ‘A Través De La Arboleda, Parte I’, consistente en una sección inicial de capas y atmósferas ensoñadoras de talante cósmico seguida de otra surrealista y disonante, y luego llega una coda de carácter pastoral. Se abren así las puertas para el arribo de la pieza homónima: ‘El Gremio De Los Satisfechos’ es un sólido ejercicio de rock-in-opposition portador de un vitalismo equilibrado a través de las imparables variaciones temáticas que se van dando. El espíritu es extrovertido y luminoso, con una cuota razonable de tensión. ‘A Través De La Arboleda, Parte II’ se centra en lo etéreo de manera más sistemática que la parte inaugural y tiene un cierre exótico de inspiración asiática. ‘Frkland’ emerge para dar rienda suelta a una de las exhibiciones más robustas de dinamismo rotundo, no exento éste de jovialidad en clave dadaísta. Los juegos de síncopas armados por el bloque rítmico ayudan mucho a perfilar esa jovialidad tan deliciosamente extravagante. Con la dupla de ‘Valentine’ y ‘Chinatown’, el ensamble explora más caminos diversos para su enfoque de inquietudes sesudamente aventureras. El primero de estos temas se centra en una cruza de grooves tribales y acentuaciones atonales juguetonas que dejan entrever algo de inquietud; el segundo de ellos explora una ágil y llamativa hibridización de torsiones a lo HENRY COW con estándares jazz-rockeros que se sitúan a medio camino entre los discursos de la tradición fusionesca y el del nu-jazz. Así las cosas, es oportuno que la siguiente pieza, ‘Tramonto Sul Mare’, comience con una cálida exhibición de climas fusionescos, aunque pronto se desvía radicalmente hacia una mezcla de COS y ART BEARS a través del filtro de sus compatriotas de FACTOR BURZACO. Este recurso de perturbación contundente y grácil deja claramente sus huellas en el reprise final. ‘Montaña Rusa’ sí se enfoca directa y convincentemente en esa estrategia de perturbación, cuidadosamente magnificada a través de una meticulosa maraña de intervenciones instrumentales y corales que destilan un claro tufo Zappiano con matices heredados del legado de BUBU. ‘Nowhere’ es una simpática miniatura de jazz electrónico que abre espacios para un magnífico solo de guitarra acústica.
 
‘A Través de la Arboleda, Parte III’ regresa a lo etéreo, esta vez con un cierto matiz sombrío, aunque manteniendo su talante ensoñador. El terreno está preparado para que se instale la magnífica secuencia de ‘Mental Torture, El Agua Organizadora’, ‘Sammy’ y ‘Sometimes’. El primero de estos temas mencionados instaura un cénit decisivo para el álbum con su compacta ilación entre una sección dadaístamente traviesa y otra más relajadamente lírica, para luego pasar a un puente tenso y claroscuro al modo de un híbrido entre COS y HENRY COW. Todo culmina con un regreso frontal al lirismo envolvente y relajado. El segundo tema ostenta una musculatura más consistente, pero sigue apostando por lo evocador a través de su luminosamente abstruso desarrollo temático. El tercero de ellos es más claramente jovial, convirtiendo al factor dadaísta en algo acogedor y venturoso. En este contexto, el rol de ‘To Beat Or Not To Beat’ es el de cosechar la siembra de los pasajes y atmósferas más explícitamente celebratorias para amalgamarlas en una nueva exhibición de genial encrucijada entre el dinamismo exquisito del jazz-rock experimental y el expresionismo complejo del RIO británico. El carácter onírico de la coda nos toma de sorpresa. ‘Save Muy Bone’ se mete en un terreno de mescolanzas de JOHN ZORN, PANZA y TORTOISE con un gran peso del aspecto modernista en los arreglos rítmicos, otro aspecto importante que se acoge de la tríada de las piezas #11 al #13. ‘Amanece’ trae consigo un ahondamiento en la lógica deconstructiva, lo cual repercute en que adquiera una actitud más solipsista que cualquiera de los dos temas precedentes. Lo mismo sucede con ‘Zmba’, aunque su núcleo temático es más reconocible; además, contiene un excelente solo de batería. Con ‘Tramonto II’, la táctica consiste ahora en centrarse en expansiones contemplativas con un fuerte énfasis en lo pastoral, casi a lo ANTHONY PHILLIPS. Con todo, no faltan los ocasionales ornamentos extravagantes en algunos pasajes estratégicos, así como tampoco una coda cibernética de tenor cósmico. Durando casi 5 ¼ minutos, ‘Vaekemandt’ cierra el repertorio de una manera muy solemne y vivaz. La gama orquestal tan ceremoniosa con la que comienza este tema traza y dirige el sendero de densa y señorial solemnidad a través del cual se organiza la arquitectura temática. Los segundos finales consisten en un fade-out dirigido por el piano donde se realiza un desmontaje parsimonioso del tenor general de la pieza. Un gran cierre para la pieza más majestuosa del repertorio y para un disco que, en su conjunto, establece un enorme señorío en cuanto a su despliegue de creatividad sonora.
 
Toda esta fue la propuesta presentada en “El Gremio De Los Satisfechos”, una obra sistemáticamente inquieta que nos brinda un monumental ejemplo de cómo concretar a cabalidad un enfoque sólidamente ecléctico para el discurso del avant-prog. Enrico Rocca y su nutrida compañía de colegas dentro de FRK se han lucido a lo grande con este disco que, no nos cabe duda, es uno de los más fulgurosos e imponentes que han brotado últimamente en el seno de la avanzada musical argentina actual: muchas gracias al ensamble entero por ello. ¡Totalmente recomendable para la gente amante de las vertientes más osadas del género progresivo!

 
 
Muestras de “El Gremio De Los Satisfechos”.-
El Gremio De Los Satisfechos: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/el-gremio-de-los-satisfechos
Tramonto Sul Mare: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/tramonto-sul-mare
Mental Torture, El Agua Organizadora: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/mental-torture-el-agua-organizadora
Vaekemandt: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/vaekemandt