Saturday, August 06, 2022

La agenda krautrockera del maestro sueco NICKLAS BARKER para el año 2022

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volvemos a tener el gusto de visitar el mundo musical del maestro sueco NICKLAS BARKER, quien sigue explorando sus inquietudes electrónicas krautrockeras inspiradas en la tradición de la Escuela de Berlín con un disco solista donde el único arsenal que utiliza consiste en dos Mellotrones, un sintetizador ARP Odyssey y algunas percusiones. Por ahora, este señor se sitúa en las antípodas del paradigma intenso de ANEKDOTEN y de las ígneas vibraciones psicodélicas de MY BROTHER THE WIND, los grupos de rock donde más ha sobresalido. Bien es verdad que su faceta dedicada al minimalismo electrónico no es tampoco un gran misterio si recordamos que él empleó esta estrategia creativa para realizar la banda sonora de la película de terror española El último fin de semana, allá por el año 2011. Además, es integrante del dúo KOSMOGON, que precisamente se dedica a cultivar esta línea de trabajo. El disco que ahora nos ocupa se titula “Epektasis” y fue publicado el pasado 29 de julio, tanto en CD como en vinilo, por el sello Tonbad Grammofon (el mismo que se encargó de publicar el homónimo disco debut de KOSMOGON el año pasado). El material aquí contenido fue compuesto y grabado en el Magic City Studio de Estocolmo y en un estudio doméstico de Åre, a lo largo del mes de setiembre de 2021. Los procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Hans Fredriksson en el estudio Klaxon Audio, en abril de 2022; Sophie Linder, su compañera de KOSMOGON, realizó la producción ejecutiva. Los TANGERINE DREAM de la etapa 73-75, el KLAUS SCHULZE de la etapa 74-78 y figuras pioneras del minimalismo como LA MONTE YOUNG y TONY CONRAD son los principales referentes de BARKER a la hora de componer, articular y grabar los seis temas que conforman este nuevo disco. Veamos ahora los detalles de los mismos.


Pletórica de misterioso señorío, la pieza titulada ‘Himlarynderma’ abre el álbum con un despliegue impolutamente etéreo de capas de teclado que van creando una incesante sofisticación de perfil cuidadosamente bajo. Las sutilezas de los flotantes ornamentos que van enriqueciendo el ensoñador desarrollo temático emergen con oportuna delicadeza. Aquí se fusionan la calidez de la primera luz del amanecer y el remanso del incipiente atardecer, estando ambos a disposición de quien usa el arte del sonido para gestar paisajes. Acto seguido, llega el turno de ‘Offret’, un tema levemente más intenso que se centra en establecer una cruza entre lo solemne y lo misterioso, lo cual se nota abiertamente en el sesudo aprovechamiento de las pistas corales de uno de los Mellotrones. Con algunos golpes de campana que emergen en ciertos momentos estratégicos, las vibraciones ceremoniosas se van tornando más densas, siendo así que el bloque de teclados asume un talante fastuoso. Un primer cénit del álbum. BARKER sigue explorando matices dentro del encuadre sonoro diseñado para el álbum cuando llega la dupla de ‘Celest Mekanik’ y ‘Mörkret På Berget’. El primero de estos temas mencionados se focaliza en una atmósfera sobriamente inquietante que parece estar arropada bajo un manto de indescifrable neblina. Esta vez, las capas sonoras no tienen una actitud evocadora, sino que, más bien, entran a tallar con una especie de nebulosa cortedad que gradualmente se va adentrando en lo tenebroso. La lógica del minimalismo está llevada hacia su faceta más espartana y, a la vez, asume un aura especialmente imponente. ‘Mörkret På Berget’, por su parte, traza una continuación de esta vía expresiva hasta cierto punto, pues, si bien esa nebulosidad espartana sigue vigente, ella está siendo ahora manejada con una mayor asertividad. Las vibraciones cósmicas inherentes a este cuarto tema del repertorio se explayan con una actitud muy comedida, aunque no deja de tener algunos aspectos densamente impresionistas en algunos momentos. ‘Kinglande Solar’ establece una síntesis entre la placidez de la pieza de apertura y la densidad impresionista del tema antecesor, dedicándose principalmente a realzar el minimalismo con un ímpetu renovado.

El tema final del repertorio es ‘Klara Skyar’, el cual se enfila mayormente hacia un prístina y ensoñadora serenidad, la misma que es manejada con una majestuosidad elegante que ya habíamos disfrutado en el primer tema del repertorio. De hecho, a poco de pasada la frontera del segundo minuto, los diversos enclaves de los teclados se articulan en una orquestación vibrante y fulgurante. Todos estos recursos expresivos invitan al oyente empático a la contemplación y la autoinspección en clave relajada bajo un manto matutino marcado por una gloria luminosa. El disco termina con otro cénit. Todo esto fue “Epektasis”, un disco que muy bien puede apreciado como un triunfo artístico dentro de la línea electrónico-minimalista de la actual escena vanguardista sueca. También puede ser apreciado como una nueva muestra de cuán versátil es NICKLAS BARKER, una de las figuras más notables e indiscutibles de la escena musical escandinava de los últimos 30 años. Totalmente recomendable este disco que dice mucho en un espacio de poco más de 35 minutos. 



Wednesday, August 03, 2022

La elegante pomposidad jazz-progresiva de THE JOHN IRVINE BAND

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy traemos a colación el nuevo disco de THE JOHN IRVINE BAND “Psychopomp”, el cual fue publicado de manera independiente el pasado 20 de abril. Este ensamble es bastante reducido, de hecho, pero suena como si su alineación fuese multitudinaria; así de robusto es su esquema sonoro. El líder titular de la banda John Irvine se hace cargo de las guitarras, los teclados y el bajo, mientras que Calum McIntyre toca la batería. Irvine es un talentoso compositor y virtuoso multiinstrumentista británico cuyos estudios musicales comenzaron en los 80s en el Dartington College Of Arts, tras lo cual se concentró en la guitarra clásica, para finalmente estudiar composición en la Universidad de Edimburgo, en los 90s. “Psychopomp” es el quinto trabajo de estudio de THE JOHN IRVINE BAND, siendo el primero “Wait & See”, que data del año 2011. No es la primera vez que IRVINE trabaja a dúo dentro de este proyecto, pero éste comenzó como un trío con Doug Kemp oficiando como bajista. Además, en el tercer álbum de la banda “Metaphysical Attractions” (2018), aparecen un saxofonista y un flautista. Volviendo a “Psychopomp”, este disco fue grabado en diversas sesiones de 2021 y 2022, siendo así que la grabación de las partes de batería tuvo lugar en los Castlesound Studios, el mismo sitio donde Stuart Hamilton se hizo cargo de las labores de mezcla y masterización. Veamos ahora los detalles del repertorio de este disco. 


Durando poco menos de 10 minutos, ‘Changing Worlds’ abre el repertorio a lo grande. Tras unos breves destellos de retazos cósmicos, se abre camino el enérgico primer cuerpo central que impone un groove tremendamente ágil y un colorido temático rotundamente extático. Un poco más adelante, la vitalidad se torna más sutil y comedida sin ceder un ápice del rotundo fulgor sónico que se impuso desde el primer instante; ha sido como pasar de un híbrido de SPECIAL PROVIDENCE y LIQUID TENSION EXPERIMENT al paradigma del Allan Holdsworth de los 90s con añadidos toques prog-sinfónicos provistos por la gama de teclados. Alrededor de la frontera del quinto minuto, el armazón sonoro ya empieza a asentarse bajo una atmósfera serena a fin de ir sembrando el terreno para la que será la irrupción decisiva y definitiva de un nuevo golpe de adrenalina musical. La pieza homónima sigue a continuación para que el ensamble dual siga mostrando más matices de su propuesta: ‘Psychopomp’ se centra en un groove más sencillo en lo estructural mientras juega con una creciente sofisticación en lo referente a la edificación del desarrollo temático, todo ello mientras asume un leve coqueteo con el space-rock moderno. De hecho, esto parece una idea perdida de los QUANTUM FANTAY que fue descubierta y remodelada por PLANET X bajo la influencia de la banda eléctrica de CHICK COREA. La miniatura ‘The Devil’s Work’ despliega una versión más trepidante de la anterior cruza de jazz-rock y space-rock, realzando algunos aspectos pesados que nos remiten, de cierta manera, al estándar del prog-metal. De este modo, se cierra el círculo abierto por la pieza homónima mientras se abre las puertas al arribo del preciosismo sistemático de ‘Esoteric Dimensions’, una pieza llamativa que se apoya enormemente en el gancho de sus virtuosas expansiones jazz-rockeras sobre un compás a medio tiempo. Si bien el rol de la guitarra es bastante relevante en los solos y riffs, son las bases y solos de sintetizador quienes ocupan el rol más protagónico dentro del esquema sonoro. En algunos pasajes estratégicos, el swing se intensifica para generar oportunos recursos de variedad al asunto. ‘Weight Of The Heart’ sirve para que el dúo explore su faceta más lírica, explotando más a fondo la influencia del inmortal maestro Holdsworth mientras la batería elabora el swing más fastuoso en lo que va del álbum. También hay un coqueteo con el avant-jazz durante el solo de batería, cuya emergencia se veía venir. Un cénit muy especial del álbum junto a la ilación de los dos primeros temas.
 
Con la dupla de ‘In A Higher Gear’ y ‘The Melancholy Martian’, el ensamble empieza a manejar las herramientas musicales que ya puso sobre la mesa. El primero de estos temas mencionados se enfoca en un groove ágil y alegre que permite a la guitarra desarrollar algunos de sus solos más gráciles de todo el repertorio. La vitalidad de esta pieza es contagiosa a través del relativamente sencillo desarrollo melódico. Nos recuerda en algo al paradigma de VITAL INFORMATION. En cuanto a ‘The Melancholy Martian’, el esquema sonoro consiste en una solvente y dinámica cruza entre las atmósferas centrales del tema #2 y el señorío sereno del tema #5, una labor que el dúo concreta con absoluta soltura. El final del álbum llega de la mano de ‘Childhood Jetpack Delirium’, tema que ocupa un espacio de poco más de 8 ¼ minutos. En él sigue operando un dominio del señorío lírico de la pieza precedente, convirtiéndolo, de hecho, en el núcleo central de las continuas interacciones entre los guitarreos y los teclados. De hecho, las orquestaciones y ornamentos de los teclados conforman la clave global para que la pieza conserve una convincente fuerza de carácter de principio a fin. Todo esto fue “Psychopomp”, un muy interesante disco de música jazz-progresiva que hace que THE JOHN IRVINE BAND asuma un posicionamiento particularmente destacado dentro de la producción musical de esta área estilística en lo que va del año 2022 (que ya está bastante avanzado, por cierto). Bastante recomendable. 


Monday, August 01, 2022

Las magistrales señales de vida de GONG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complacemos enormemente en presentar el nuevo disco en vivo de la legendaria banda multinacional GONG, actualmente conformada por Kavus Torabi [guitarra y voz], Fabio Golfetti [guitarra y voz], Ian East [saxofones tenor y soprano], Dave Sturt [bajo, efectos y voz] y Cheb Nettles [batería y voz]. El disco en cuestión se titula “Pulsing Signals” y fue publicado por el sello Kscope, tanto en doble CD como en doble vinilo, el pasado 18 de febrero. Se trata de un evento fonográfico que da testimonio debido de la manera tan digna y eficaz con la que esta nueva generación de GONG se hace valedera de los diversos avatares de la tradición que la precede (avatares desarrollados casi siempre bajo la guía del legendario Daevid Allen). El material recogido en “Pulsing Signals” procede de actuaciones en diversos locales: The Wardrobe en Leeds, The Cluny en Newcastle y Rescue Rooms en Nottingham, en el año 2019 durante la gira de promoción de su hasta ahora último trabajo de estudio The Universe Also Collapses”. De hecho, 3 de los 4 temas de este disco aparecen aquí, así como otros tantos del álbum precedente “Rejoice! Im Dead!”. Una vez impuesta la pandemia en el mundo con sus consecuentes normas de distanciamiento social sistemático, la naturaleza multinacional de la alineación de GONG hizo imposible que los integrantes pudieran volver a grabar un disco tras la mencionada gira, pero también es verdad que el material creado desde los últimos años de vida del fundador Daevid Allen hasta años después daba lugar a la producción de un disco en vivo con la actual formación, algo que, de por sí, era solicitado por los fans desde hace varios años. A partir de las diversas piezas grabadas por Pete Wibrew y ulteriormente seleccionadas por el bajista Sturt, la mezcla del material de este disco estuvo en manos de Frank Byng en los Snorkel Studios de Londres en el año 2021, y el ulterior proceso de masterización fue realizado por Andy Jackson en el Tube Mastering. Bueno, ahora prestemos atención a los detalles específicos de lo que tenemos en “Pulsing Signals”.


Todo comienza con la introducción ‘What We Was’, un collage sonoro que pronto abre camino a uno de los clásicos históricos de GONG: ‘You Can’t Kill Me’. Éste es manejado con la soltura vibrante y el regocijo anarquista inherente a la versión original, pero con una dosis extra de vigor rockero que procede de la participación de dos guitarristas de fuerte presencia que operan con total empatía. También se nota que hay espacio para algunos vuelos sonoros en clave jazz-rockera que añaden un grosor sofisticado al esquema sonoro general. ‘Rejoice!’, una de las canciones más directamente simbólicas de la persistencia del grupo tras la muerte de Allen, sigue a continuación para mantener la aureola de fulgor optimistamente cósmico, aunque esta vez, dicho fulgor se sustenta sobre una ingeniería melódica más concreta, algo muy propio de la versión original de estudio. La dupla de ‘If Never I’m And Ever You y ‘Kapital’ sirve para que el ensamble siga mostrando y ahondando en matices de su majestuoso colorido. El primero de estos temas mencionados explaya su lirismo fundamental sobre una ingeniería rítmica entusiasta, mientras que el segundo se enfila hacia un ejercicio de tensa psicodelia que se sitúa a medio camino entre lo denso y lo surrealista. ‘Kapital’ es uno de esos temas nuevos que guarda estricta fidelidad al inolvidable encuadre estético que GONG elaboró en sus cuatro primeros álbumes. Y hablando de los buenos viejos tiempos, ‘Master Builder’ es otro ítem histórico de GONG que se mete en el repertorio para agitar nuevamente las dimensiones más ígneas del esquema de trabajo grupal, ocupando un espacio de 15 ¾ minutos. Su largo pasaje introductorio abre camino al explayamiento de un solo de bajo antes de que el cuerpo central y sus cánticos correspondientes se dispongan a llenar todos los espacios. Es todo un cénit de este álbum, no nos cabe duda alguna al respecto. La maratónica pieza ‘Forever Reocurring’ exhibe sus 22 minutos y pico de totalizante prestancia con la soltura que ya habíamos apreciado anteriormente en su versión de estudio. Todo lo que brinda cada integrante está bien afiatado con lo que ofrecen los demás, creándose así una suntuosidad prog-psicodélica que es más grande que cualquiera de los individuos actuantes pero que, a su vez, solo obtiene su lógica interna a partir de las acciones concretas de cada una de esas individuales. 


‘My Sawtooth Wake’ e ‘Insert Yr Own Prophecy’ ocupan conjuntamente los últimos 23 minutos y cuarto del repertorio. La intensidad cautivadora e ígnea del aparato sonoro grupal sigue adelante con absoluta soltura, siendo así que la vitalidad con la que interactúan el saxo y las dos guitarras se establece como el núcleo fundamental del sonido grupal. Además, con creciente insistencia se va luciendo la batería con sus múltiples ornamentos de síncopas complejas en base a los esquema rítmicos empleados para cada momento particular. haciendo algunas comparaciones de matiz, ‘My Sawtooth Wake’ exhibe una rudeza mayor que el tema que le sigue, el cual ostenta un señorío más explícito; de todas maneras, queda clara la sensación de que ambas piezas funcionan integralmente como una sucesión bien armada. Todo esto fue “Pulsing Signals”, un mágico e intenso testimonio de lo que GONG es ahora, un árbol de diferente madera pero con las mismas raíces estéticas del árbol primigenio que brotó y maduró entre los años 1969 y 1974. Desde el Planeta Ultraterrenal donde actualmente habita, el ahora angelical Allen sonríe complacido al ver cómo el colectivo de los maestros Torabi, Golfetti, East, Sturt y Nettles está manejando la trayectoria de la antorcha musical de GONG tanto en los discos de estudio como en las presentaciones en vivo desde hace algunos años. Este disco en vivo y los dos de estudio que le precedieron son excelentes ejemplos de la mezcla de autonomía creativa y comprensión de las pautas esenciales del paradigma con el que trabajan los integrantes actuales de GONG. De hecho... ¡GONG sigue dando magistrales señales de vida! 

Friday, July 29, 2022

FRACTAL SEXTET: música fractal a la sexta potencia progresiva



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el increíble deleite de presentar “Fractal Sextet”, el disco del colectivo también denominado FRACTAL SEXTET que armó el maestro suizo Stephan Thelen para que se pudiera concretar la grabación de sus nuevas composiciones centradas en la guitarra fractal (y retomar un par de composiciones previas), las mismas que acabaron exigiendo una logística armada por un amplio ensamble de músicos. También haya aquí una composición del maestro italiano Fabio Anile. La línea de trabajo de esta congregación consiste principalmente en seguir firmemente la senda de “Fractal Guitar” y “Fractal Guitar 2”, dos discos solistas de Thelen donde se proyecta una visión clara de una estética comprometida con vanguardia rockera del nuevo milenio; a partir de ahí, el sexteto brinda una exuberancia especial y genuina a esa visión. El sexteto, que tiene a Thelen a cargo de las guitarras, la guitarra e-bow y las programaciones fractales, y a Fabio Anile a cargo de los pianos acústico y eléctrico, el sintetizador y los samplers, se completa con Jon Durant [guitarras con y sin trastes, y Cloud Guitars], Colin Edwin [bajo], Yogev Gabay [batería] y Andi Pupato [percusión]. Thelen ya colaboró con Durant con un hermoso álbum “Crossings” del año 2021 y, a su vez, Durant es colega de Edwin en BURNT BELIEF (dúo gestor de otro hermoso disco del año pasado titulado “Mutual Isolation”). Edwin es principalmente conocido por su extenso paso por PORCUPINE TREE, pero tanto en BURNT BELIEF como en O.R.K., así como en este proyecto del FRACTAL SEXTET, él da rienda suelta a sus inquietudes más experimentales (mientras está liberado del grupo liderado por Steven Wilson). Durant es un respetado veterano del avant-prog, el jazz contemporáneo y el ambient, siendo además gestor de la Cloud Guitar, una guitarra eléctrica provista de enormes efectos cibernéticos para crear texturas y soundscapes. Anile es un músico italiano experto en electrónica y ambient, Pupato es un percusionista especialista en avant-jazz y fusión contemporánea, y Gabay es integrante del grupo avant-progresivo israelí ANAKDOTA. Todo una asociación cosmopolita que congrega a maestros de Suiza, Gran Bretaña, Estados Unidos, Italia e Israel. El material aquí recogido fue grabado entre abril de 2020 y febrero de 2022 en Zurich, Londres, Roma y Portland, dado que los planes iniciales de conformar una banda capaz de grabar y tocar presencialmente se vieron anulados por el arribo de la pandemia. Benjamis Schäfer y Markus Reuter se hicieron cargo del proceso de mezcla en Berlín entre los meses de febrero y marzo de 2022, mientras que la consecuente masterización tuvo lugar en el estudio Magic Garden Masterin de Los Ángeles, EE.UU., en manos de Brian Lucey. La publicación oficial del disco “Fractal Sextet” tendrá lugar el próximo 16 de setiembre y la campaña de pre-venta tendrá lugar a inicios de ese mismo mes, pero aprovechamos la ocasión de que tenemos ya en nuestras manos un ejemplar de este ítem; repasemos ahora cada tema contenido en él.


Abre el repertorio ‘Zeptoscope’, tema que ocupa un espacio de 10 ¾ minutos. Desde el primer instante hay una cadencia bien marcada dentro de una sofisticación que, aunque patente, se desarrolla bajo una pauta de sutileza. A partir de allí, se arma una atmósfera situada entre lo gentil y lo cósmico bajo un ropaje serenamente misterioso. Los solos de guitarra que van emergiendo en sucesivos pasajes estratégicos forjan recursos de filuda densidad, algo que ayuda bastante a que la pieza vaya ganando en musculatura a lo largo de una sobria dosificación. Pero, a fin de cuentas, el tema concluirá envuelta en la misma atmósfera con la que comenzó. ‘Fractal 5.7’ sigue a continuación para seguir explorando dinámicas complejas, las cuales remodelan y amplifican la estructura de la versión original presente en “Crossings”, el álbum de Durant y Thelen que mencionamos antes. Aquí hay un groove jazz-rockero absorto en una placidez crepuscular mientras las guitarras se reparten las labores con las armonías y los solos, y los teclados enriquecen el bloque sonoro global con capas y ornamentaciones. Todo es muy lírico aquí mientras se preserva esa aureola misteriosa que había signado de manera tan importante al tema de apertura. Un primer cénit del repertorio. La pieza más extensa del disco es la cuarta, durando poco más de 11 ½ minutos; se titula ‘Mise En Abyme’ y también se trata de una nueva versión de una idea originalmente compuesta para “Crossings”. En esta ocasión, el ensamble trabaja con vibraciones delicadas cuyo talante etéreo no esconde la tensión operante de forma latente en la inteligentemente enmarañada ingeniería rítmica. Todo se mantiene nebuloso la mayor parte del tiempo, pero algunas horadaciones permiten que se filtre algo de neurosis (solos de guitarra) o algo de intensidad introspectiva (solo de bajo). En medio de ellas se halla ‘Planet Nine’, un señorial tema bien asentado en el estándar del discurso jazz-progresivo en cuanto al desarrollo y al refuerzo de su swing básico, algo que obliga al ensamble a darle un viraje aún más vaporoso y sutil a su construcción de esquemas sonoros. Como dato curioso, uno de los solos de guitarra cita una sección de ‘Sailor’s Tale’, el clásico instrumental de “Islands”, el cuarto álbum de KING CRIMSON. Tras un breve dueto de batería y percusión, el ensamble íntegro regresa y lo hace con un expresionismo vivazmente activado, casi como si la luz de un nuevo día estallara con un fulgor divino. Otro estupendo cénit del álbum.
 

El final del álbum llega de la mano de ‘Slow Over Fast’, otra pieza de ambiciosa duración (casi 11 minutos) cuya misión específica es la de trabajar en la dimensión más propiamente extrovertida del ensamble, lo cual permite la gestación de una nueva instancia climática del disco. Contando con una particular agilidad de parte del entramado de las guitarras y teclados, por un lado, y con un meticulosamente ingenioso desarrollo de síncopas alternadamente sueltas y constreñidas por parte del trípode rítmico, el desarrollo temático logra pintar un paisaje sonoro donde se combinan la frescura de la brisa primaveral y el ígneo fervor del verano. Parece que cualquier síntoma suelto de vivacidad que formó parte ocasional de varias precedentes del álbum fue un anticipo de la espiritualidad invocada para este tema de cierre. Algunas florituras de piano son simplemente geniales. El epílogo vira drásticamente hacia un ambiente de anochecer, con un calmo diálogo entre la guitarra y el bajo sobre una sedosa base percusiva. Toda esta es la grandeza musical que los maestros Anile, Durant, Edwin, Gabay, Papato y Thelen plasmaron en “Fractal Sextet”. El colectivo del FRACTAL SEXTET nos ha brindado una exquisita demostración de música aventurera que plantea uno de muchos rumbos posibles para el rock artístico del nuevo milenio. Con toda sinceridad, recomendamos enormemente la adquisición de este disco apenas salga al mercado. 

Thursday, July 28, 2022

ODUMODNEURTSE: un espectro que pasea por el castillo de la vanguardia rockera peruana

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos a ODUMODNEURTSE, proyecto de rock vanguardista del músico multiinstrumentista y compositor peruano Jhordan Jurado Aponte. Este proyecto surgió en la bella localidad de Huancayo, patria chica de Hurtado, en el año 2018, siendo así que al año siguiente ya contaba con suficiente material para un álbum completo. Éste, que responde al título de “Espectros E Imaginarios De Posguerra”, fue publicado en CD y en casete por los sellos connacionales Discos Astromelia e Inti Records, respectivamente, en los sucesivos años de 2019 y 2020.* La propuesta de este proyecto se focaliza en un híbrido de psicodelia progresiva, krautrock, fusión contemporánea de talante posmoderno, space-rock y post-rock. Jurado es el autor de todo este material y está a cargo de un abundante arsenal performativo: guitarras eléctrica, acústica y preparada, bajo, teclados, batería, arpa, palo de agua, xilófono, triángulo, claves, platillos, chacchas, shakers, pandereta, cascabeles, sonaja, bombo de cuero, timbre, campana, percusión de metal y samplers. Además, cuenta con el apoyo ocasional de varios músicos como son Jhosep Santiago (guitarra eléctrica y tubo), Juan Palomares (violín, cello y voz), Felipe Benavides (saxo), Cristian Caballero (bajo), Raúl Cevallos (bongós, yembés y cencerro) y Luis Sarapura (tarola, hi-hat, pandereta, darbuka, palo de agua, platillos, timbales y batería). Mucho se ha expandido la visión musical desde aquellos días en los que fungía de líder de la inolvidable banda EL CEREBRO DE GREGORIO SAMSA, pilar solitario de la avanzada progresiva de Huancayo. Los dos primeros ítems del presente disco fueron grabados y producidos en la ciudad de Huancayo, Junín, durante el año 2018, mientras que el tercero fue grabado en Eco Estudio, ubicado en Lima. Este mismo estudio fue donde Camilo Uriarte se hizo cargo de las labores de mezcla y masterización en el año 2019. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Espectros E Imaginarios De Posguerra”.


La magna maratón sonora de 21 ½ minutos ‘Invitación A La Vida Heroica’ inicia las cosas a lo grande con una apertura donde se cruzan el estándar del stoner y el krautrock a lo ASH RA TEMPEL de una forma bastante dinámica, aunque preservando un aura etérea que permite que fluya naturalmente la pronta inserción de percusiones y azotes cósmicos de sintetizador. En este nuevo e intensificado escenario, se abre espacios para excelsos y filudos solos de guitarra: el esquema sonoro añade elementos de acid-folk a la reinante aureola lisérgica que alumbra a las interconexiones instrumentales. A poco de pasada la frontera del sexto minuto, las cosas se calman para adentrarse en una misteriosa bruma donde, bajo el sutil ropaje de flotantes sintetizadores, se gesta un efectivo cruce entre florituras de bajo, espartanos acordes de guitarra y ornamentos percusivos. Todo resulta ceremonioso, incluso introspectivo, desarrollándose un lirismo grácil que se sitúa entre lo abstracto y lo evocador. Una vez que la guitarra vuelve al primer plano, la ceremoniosidad asume un aire de expectativa ante la próxima irrupción de un relativamente denso ejercicio de psicodelia, el mismo que está motivado por un motif exótico. Los ornamentos percusivos ostentan ahora un tenor ritualístico que, finalmente, aterriza en un lento y solemne pasaje enmarcado dentro del post-rock. Un puente centrado en abstracciones electrónicas nos lleva hacia una nueva sección signada por una cruza de krautrock y space-rock oportunamente alimentada por agitaciones fusionescas (focalizadas éstas en las intervenciones percusivas). Es a partir de estas vibraciones luminosas y celebratorias que se arma el exultante clímax conclusivo de este ambicioso tema. Sigue a continuación ‘San Gregorio: Canto Funerario Mágico-Religioso Entre Los Ayllus Quechuas Del Sur Del Perú’, que comienza con un prólogo apoyado sobre un groove tribal de fuerte raigambre solemne, la misma que se realza eficazmente con el uso de percusiones folclóricas. Pronto se da un viraje radical hacia un ejercicio de space-rock asentado sobre un swing cañero, el cual, a su vez, es pronto reemplazado por una expansión de cánticos ancestrales arropados por efectos de guitarra y sintetizador. El viaje musical tiene sus siguientes estaciones en una breve secuencia electrónica, una serie de corrientes fluviales y otra sección electrónica que parece tener una orientación más gentil. A partir de allí, unos minimalistas efectos sintetizados anuncian un jam psicodélico con base de jazz-fusión; en éste, el saxofón sabe hacerse notar en medio de las aguerridas intervenciones de las guitarras, y así termina este tema con un talante jovial.     


Todo concluye con ‘Aia Marccai Quilla: Ceremoniales En Torno A La Vida Y La Muerte’, un tema cuyo inicio tiene vibraciones lisérgicas y claroscuras de una manera muy similar a las que imperaron al inicio del primer tema, aunque el factor cósmico está patentemente más ensalzado. La maraña de guitarreos y sintetizadores se arma en una atmósfera lúcida y contemplativa que nos remite a los paradigmas de HARMONIA y CLUSTER (discos tercero y cuarto). Tras una relativamente capa minimalista de teclado que anuncia el final de la primera sección, emerge otra que se centra en nimbos flotantes de guitarra que, de cierta manera, emulan el patrón de FRIPP & ENO. Este enfoque apunta a la edificación de una base instrumental para el cálidamente embrujador cántico femenino con el cual ha de concluir la pieza. De esta manera concluye la experiencia de “Espectros E Imaginarios De Posguerra”, el anuncio de ODUMODNEURTSE como una fuerza creativa importante dentro de la vanguardia rockera peruana de los últimos años. Llega un poco tarde esta reseña, pero puede servir como un referente de información sobre algunas vertientes creativas dentro del castillo de la vanguardia rockera peruana de estos últimos años. 


Muestra de “Espectros E Imaginarios De Posguerra”.-
Invitación A La Vida Heroica: https://discosastromelia.bandcamp.com/track/invitaci-n-a-la-vida-heroica


* A propósito, el nombre de este colectivo procede de la palabra que cierra uno de los poemas más célebres de CÉSAR VALLEJO, el Poema XIII – Pienso en tu sexo que forma parte del poemario Trilce (originalmente publicado en el año 1922).

Tuesday, July 26, 2022

Los diversos paisajes musicales del colectivo progresivo francés ENNEADE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos “Withered Flowers And Cinnamon”, el nuevo disco del grupo francés ENNEADE, el mismo que está actualmente conformado por Julien Fayolle [bajo, contrabajo, Chapman Stick, pedales Moog Taurus y glockenspiel], Christophe Goulevitch [guitarras eléctricas], Christian Greven [voz, coros y teclados], Frédéric Lacousse [batería, percusiones, marimba y xilófono] y Georges-Marc Lavarenne [guitarras eléctrica y acústica, mellotrón y coros]. Este disco en cuestión fue publicado a fines del pasado mes de abril por el sello Vallis Lupi Productions. Se trata del tercer álbum de estudio de este ensamble formado en 1995 como sexteto en la bella localidad de Lyon, usando mayormente las coordenadas estilísticas del prog-metal. Eso sí, para el tiempo en que llegó el año 2005 y el grupo pudo concretar su álbum de debut “Remembrance”, el esquema sonoro de ENNEADE había virado hacia juegos de contrastes entre pasajes aguerridos y serenos, asimilando más elementos del sinfonismo de ayer y de hoy, y, a fin de cuentas, convirtiéndose en un grupo de prog ecléctico con ocasionales matices de prog-metal. De hecho, con cada nuevo álbum, el grupo tornaba su enfoque musical hacia terrenos más matizados. Aunque el arsenal sonoro del grupo es de por sí robusto, se dio todavía el lujo de contar con algunas participaciones extra: la de Kunio Suma (de la inolvidable banda japonesa BI KYO RAN), quien tocó sendos solos de guitarra en dos temas, y la del saxofonista Olivier Sola, quien aparece en el último tema. El material de “Withered Flowers And Cinnamon”se grabó en Warmaudio Studio y en Convulsound Studio, siendo así que Thibault Bernard (el dueño del segundo de estos estudios mencionados) se hizo cargo de la mezcla y la masterización. El baterista-percusionista de la banda Frédéric Lacousse realizó el arte gráfica del disco bajo la inspiración de una fotografía tomada por Martine Planet. Bueno, vamos ahora a los detalles del repertorio de “Withered Flowers And Cinnamon”.
 

Ocupando un espacio de poco más de 9 ¼ minutos, ‘A Foul Taste Of Freedom’ abre el disco a lo grande, iniciándose con un sereno cántico que pronto abre paso a un ejercicio de ágiles dinamismos rockeros que se sitúan a medio camino entre EDENSONG y YES, y estando así las cosas, se intercalan otros pasajes más filudos donde los riffs y efectos de guitarra ingresan convincentemente en el terreno de lo pesado a través del filtro de RIVERSIDE. De esta manera, opera en la canción una cruza entre la lozana frescura del aire y la fiera incandescencia del fuego. El cuerpo central se ornamenta cabalmente con algunos comedidos solos de sintetizador y de guitarra ubicados en ciertos lugares estratégicos. A poco de pasada la frontera del sexto minuto, emerge un interludio parco e introspectivo signado por armonías mínimas de guitarra acústica; esto sirve como puente hacia una nueva exaltación del bloque sonoro que está diseñada para redondear la faena con suficiente señorío. ‘Illumination’ sigue a continuación y no se deja opacar fácilmente por la canción precedente. De hecho, su estrategia consiste en trabajar la fastuosidad esencial de la banda por vía de una acentuación del perfil lírico, lo cual vez de la mano de un enfoque refinadamente arquitectónico de las secciones pesadas cada vez que estás surgen y salen al frente, algo que, en no poca medida, se siente emparentado con los DREAM THEATER de los dos últimos discos. Es por eso que su presencia ostenta una expresividad ígneamente dramática. Así pues, tenemos aquí una versión semi-metalizada de una cruza entre YES y GENESIS, y de paso, un primer cénit del álbum. Los ornamentos de percusión enlazan el final de este tema con el inicio de ‘Tinkling Forks’, canción, la cual sigue una línea de combinaciones estilísticas entre el paradigma de los BUBBLEMATH y el mejor legado de los KING CRIMSON de la etapa 81-84. La maraña de las guitarras crea una atmósfera grácil oportunamente ataviada por los aportes de las percusiones tonales. Todo se torna mágico cuando surge un flotante solo de guitarra, tras cuyo final se acerca el engarce con el cuarto tema del álbum, titulado ‘Grand Buffet’. Éste sigue por la línea del anterior con un enclave aumentado para el vigor rockero; de hecho, parece como si se tratara de una sola canción bien focalizada en torno a algunos centros temáticos bien definidos. 
 
El repertorio del álbum se cierra con ‘Autumn’, la más larga del disco con su espacio de casi 12 ¼ minutos. Todo comienza con una atmósfera ceremoniosa que raya con lo tétrico en base a un misterioso groove de la batería y unas capas misteriosas de sintetizador y mellotrón. Ya cuando las armonías de las guitarras entran a tallar, lo ceremonioso es reemplazado por lo evocador, siendo así que cuando el dúo rítmico termina de asentarse, la canción asume unas rotundas vibraciones expresionistas. Mientras el grupo va reforzando este posicionamiento en un terreno intermedio entre ADVENT y ECHOLYN, la inserción de algunos pasajes rockeramente vivaces ayuda bastante a sostener el clima de permanente sofisticación musical al cual apunta la banda, aunque la espiritualidad sigue siendo predominantemente evocadora. Esta noción es impulsada diáfanamente por el modo en que el saxofón guía el camino hacia el clímax conclusivo de la canción, uno bastante majestuoso. En menos de 40 minutos, la gente de ENNEADE se ha lucido muy decentemente en cuanto a la creatividad y la energía expuestas en “Withered Flowers And Cinnamon”, un disco que, según nuestra percepción, es uno de los más bonitos que se han realizado en la actual escena progresiva francesa en lo que va del presente año 2022. Muy recomendable, para decirlo con pocas palabras.
 
 
Muestras de “Withered Flowers And Cinnamon”.-
Illumination: https://vallislupi.bandcamp.com/track/illumination-2
Autumn: https://vallislupi.bandcamp.com/track/autumn-2


Saturday, July 23, 2022

La progresivamente electrónica materia gris de INNER PROSPEKT

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

“Grey Origin” es la más reciente obra gestada en los cuarteles de INNER PROSPEKT, proyecto del músico y compositor italiano Alessandro di Benedetti (a quien conocemos de MAD CRAYON), y es el disco que ahora reseñamos. INNER PROSPEKT fue fundado por Di Benedetti con el propósito de generar música ecléctica sin restricciones o limitaciones, siempre bajo ese gran abanico que solemos denominar como rock progresivo. Este proyecto funciona desde el año 2014, llevando un trajín bastante prolífico; entre sus discos más celebrados se hallan “The Gene Machine” (2014), “Canvas One” (2020) y “Canvas Two” (2021), los cuales, en mayor o menor medida, establecían un efectivo balance entre la electrónica, la tradición prog-sinfónica y el sinfonismo moderno. Ahora, con “Grey Origin”, INNER PROSPEKT nos brinda un álbum conceptual de ambientación futurista que pone un cierto énfasis en la electrónica mientras abre varios espacios a la inserción de elementos de jazz-rock contemporáneo, ambient y rock progresivo influido por el paradigma de GOBLIN. Publicado el pasado 2 de marzo por el sello Somnus Media, este disco se inspira en Dianetic Input-Output 5, una obra de ciencia-ficción de ALEX TROMA que aún está en proceso de terminarse, pero que ya tiene una trama bien definida: un científico trata de injertar cerebros en androides diseñados por él mismo, lo cual le lleva a descubrir una nueva forma de vida que él creó inadvertidamente, llegando todo a unos catastróficos resultados, al fin y al cabo. Di Benedetti se hace cargo de los sintetizadores, el piano, la batería, las programaciones de ritmo y el bajo, contando como colaborador en un tema con el guitarrista Rafael Pacha. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio de “Grey Origin”.


La obertura del disco se titula ‘En Trance’ y su estructura musical consiste en una elaboración de climas expectantes sobre un swing grácil, gestando desde allí un agradable y envolvente híbrido de nu-jazz y prog electrónico bajo un ropaje ambient. Así las cosas, los ligeros ribetes grisáceos que se mantienen latentes bajo la superficie sonora se mantienen relativamente contenidos por la serenidad emanada del armazón instrumental. ‘The Machinery’ sigue a continuación para plantear el viaje más extenso del álbum, el mismo que ocupa un espacio de casi 10 ¾ minutos. Bien pronto comienza el disco a poner varias de sus cartas sobre la mesa mientras el perturbador sonido de una maquinaria se despliega bajo las serenas escalas y ornamentos de los teclados, lo cual ya empieza a sonar como un inaudito (y eficaz) híbrido de GOBLIN y BURNT BELIEF. Cuando el esquema rítmico cibernético entra a tallar junto a las calculadas florituras del bajo, se da el momento idóneo para que una orquestación etérea de corales computarizadas impulse una ambientación sutilmente inquietante. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio, las cosas se intensifican con estratégica gradualidad hasta convertirse en una mezcla de space-rock gentil y el patrón de los TANGERINE DREAM de los 80s, con algunos matices de tenor jazzero (especialmente, por la destacada labor del bajo). Más adelante, el swing se agiliza incrementadamente mientras los teclados arman una orquestación llamativa que podemos señalar como propia del prog sinfónico si no fuera porque esto se parece más a unos THE HUMAN LEAGUE tratando de emular a los GENESIS de la segunda mitad de los 80s que a YES o a los propios GENESIS en sí mismos. Finalmente, todo vuelve a la serenidad misteriosa con que se comenzó. Todo un cénit dentro del concepto del álbum. ‘Brain Sausage’ es un ejercicio de electro-jazz que se mueve naturalmente a través de un groove razonablemente sofisticado. Más allá de los ornamentos y esquemas rítmicos cibernéticos, nos topamos con un foco melódico que muy bien encajaría en un disco de los SOFT MACHINE de la etapa 75-78 que es remodelado por el personal de LA BATTERIA. Cuando llega el turno de ‘Gymnoectomie’, la estrategia creativa comienza con un drástico viraje hacia una cristalina sutileza de claro talante impresionista, para luego sorprendernos con un magnífico despliegue de esplendorosas vibraciones electrónicas con sus consabidos ornamentos jazzeros. Se sienten nexos con el tema #2.  

‘Le Docteur’ parece regresar de lleno a las referencias al paradigma de GOBLIN en un contexto de experimentación electrónica con el ambient, siendo así que la arquitectura general de la pieza se inclina hacia cierto tipo de minimalismo. De todas maneras, hay algunos pasajes estratégicos donde se dan efímeros enclaves de estilización melódica. ‘Cavie’ regresa al sendero de lo más fastuoso de los temas #2 al #4 del álbum para alimentar al ágil groove en curso con una exquisitez cinematográfica que se explaya por igual a través de sus diversas secciones: algunas se enfocan en lo jazz-progresivo, otras se internan en un minimalismo etéreo con sutiles tonalidades espectrales. La presencia de la guitarra eléctrica para gestar un elegante solo a mitad de camino es suficiente para guiar al bloque instrumental entero hacia un aumento de la plasticidad y el colorido en el antes mencionado factor jazz-progresivo. La sección epilogar vira hacia un ambient moderadamente suntuoso que aterriza sobre unas grisáceas escalas de piano eléctrico. La segunda pieza más larga del álbum es la que sigue a continuación y se llama ‘Special Waste’ (dura 10 minutos y pico). Tras un preludio flotante y misterioso, emerge un bloque instrumental electrónico que se focaliza en una cruza entre el nu-jazz y la Escuela de Berlín, logrando también dar alas a desarrollos líricos que siempre se asocian a la faceta romántica del prog sinfónico tradicional en varios momentos. Eso sí, también hay otros pasajes de piano o de sintetizador que nos perturban con sus espartanos fraseos encuadrados dentro de una espiritualidad gótica, ostentando una apariencia solipsista y tenebrosa. Debemos volver a la imagen del paradigma GOBLIN filtrado a través de las pautas generales del ambient como referencia descriptiva. Con la dupla de ‘L’Assistant’ y ‘The Plague’, el repertorio sigue mostrando matices interesantes dentro del esquema de trabajo del disco. El primero de estos temas mencionados consiste en una ilación abstracta de varios motivos, mientras que el segundo se explaya fluidamente en una vivaz combinación de electrónica y jazz-rock con tonalidades un tanto espectrales. ‘Ex It’ trae consigo el cierre del disco y lo hace cerrando el círculo abierto por ‘En Trance’, mostrando una expansión de sus atmósferas cinematográficas

Como balance final, solo queda agradecer a INNER PROSPEKT que nos haya brindado un disco tan refinado como “Grey Origin”, renovando su senda musical con respecto a la línea de trabajo plasmada en los dos discos precedentes, a la par que conserva un espíritu de aventura y exploración dentro del multicolor mundo progresivo... y más allá. Un disco tan pletórico de orfebrería modernista solo puede recibir palabras de elogio y de recomendación.


Muestras de “Grey Origin”.-

Wednesday, July 20, 2022

El masivo protocolo jazz-progresivo del ensamble noruego PYMLICO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de presentar al ensamble jazz-progresivo noruego PYMLICO y su tercer trabajo de estudio “Supermassive”, el cual fue publicado el pasado 20 de mayo, tanto en CD como en vinilo (ediciones respectivas en colores negro y blanco). Se trata del séptimo disco de este grupo conformado por Øyvind Brøter [teclados], Stephan Hvinden [guitarras], Andreas Sjo Engen [guitarras], Arild Brøter [batería y teclados], Oda Rydning [percusión], Robin Havem Løvøy [saxofones] y Are Nerland [bajo y guitarras y teclados adicionales]. El disco que hoy reseñamos fue publicado tanto en CD como en vinilo por el hiperactivo sello Apollon Records el 20 de mayo pasado. Para algunas partes del repertorio de “Supermassive”, el ya abundante colectivo contó con las colaboraciones ocasionales de Mattias Krohn Nielsen (guitarras eléctricas y acústicas), Ole Michael Bjørndal (guitarra lap steel), Roine Stolt (guitarra), Erlend Lindvåg Solemdal (piano eléctrico Fender Rhodes), Filip Brekke Steigedal (trombón) y Petter Lien (trompeta). PYMLICO se formó en la ciudad de Oslo en 2009 como proyecto del compositor y multiinstrumentista Arild Brøter*, quien, trayendo consigo a su hermano Øyvind para tocar teclados y a otros amigos de su entorno para que añadan más instrumentos en la grabación de sus primeras composiciones, logró debutar en el año 2011 con el álbum “Inspirations”. A partir del cuarto álbum “Meeting Point” (2016), PYMLICO amplió su membrecía a quinteto y al poco tiempo se amplió a septeto. De paso, el repertorio de la ahora banda incluía composiciones de otros integrantes aparte de las del fundador. La línea de trabajo de PYMLICO siempre se ha movido dentro de una cruza modernizada de estándares del jazz-rock y el prog sinfónico, siendo así que en los últimos discos, la balanza se ha inclinado más hacia el primero de estos factores mencionados. “Supermassive” reafirma esta tendencia, tal como veremos al repasar los detalles del repertorio contenido en él. 
 

La dupla inicial de ‘Breaking Protocol’ y ‘Confusion’ ocupa un total conjunto de 12 minutos y sirve para que el ensamble ponga buena parte de las cartas de su baraja musical sobre la mesa. El primer tema ostenta un groove modernista sobre el cual se termina enarbolando las bases para el motivo central, el cual establece frontalmente un aura extrovertida y llamativa. La combinación de batería y ritmo programado asegura el encuadre perfecto para la combinación de jazz-fusion al estilo de los fines de los 70s y nu-jazz que delinea el esquema de trabajo del ensamble. En cuanto a ‘Confusion’, el ambiente se asienta sobre un groove muy semejante al de la pieza inicial, pero su dinamismo se siente un poco más sofisticado y, sobre todo, abre campo a un lirismo más fulguroso. En un inicio, el saxofón se destaca bastante dentro del entramado global, dejando después el protagonismo para las guitarras. La inclusión de pasajes etéreos y ornamentos cósmicos de sintetizador permite al grupo adentrarse convincentemente en un eclecticismo bien capitalizado. Un primer cénit del disco. ‘Clockwork’ cambia de registro por dos vertientes: una es la de trabajar con cadencias más reposadas, la otra es la de explorar un dinamismo más muscular para el enmarañamiento de los instrumentos actuantes. Hay algunos pasajes donde la banda parece coquetear con un swing de tenor reggae. También hay un hermoso solo de guitarra al final que es uno de los más destacados del disco entero (posiblemente sea el de Roine Stolt). ‘Are We There Yet?’ recoge en buena medida los trazos del segundo tema del álbum y le insufla un aura contemplativa en medio de la reinante luminosidad sonora. Regresando a la ingeniería sonora los ornamentos cósmicos de sintetizador, éstos son manejados a través de un filtro progresivo; por encima de ellos van brotando los sucesivos solos de las dos guitarras y del saxofón. ‘Time Out’ comienza mostrándonos la faceta más introvertida del ensamble, apoyándose sobre calmadas capas y ornamentos de teclado, pero cuando se instala el cuerpo central, el colectivo se enfoca en un cálido y llamativo ejercicio de jazz-funky propio del paradigma del HERBIE HANCOCK de fines de los 70s con algunos retazos de los WEATHER REPORT de inicios de los 80s. Otro momento culminante del álbum.


‘Little Nellie’ se centra ya en una extroversión aún más expandida, centrando su foco sonoro en el estándar del jazz-rock con matices funky, incluyendo un pequeño dueto de batería y percusión de tenor Latin-jazz. De todas maneras, también hay espacio para que entre a tallar un pasaje más comedido donde se trabaja con sutilezas evocadoras, un estupendo recursos de variedad. Lo que suena tiene ciertos aires de familia con el patrón de VITAL  INFORMATION. Cuando llega el turno de ‘Doppelmayr’, el grupo regresa al señorío explícito que marcó anteriormente a la secuencia de los temas #2 a #4, aunque no con el mismo punche; eso sí, la labor de los teclados sigue siendo fundamental para marcar la pauta del motif central y los solos duales de guitarra y saxofón que entran a tallar en momentos estratégicos. El repertorio termina con ‘WTG’, una galante exhibición de jazz-fusion melódico con las suficientes dosis de lucimientos individuales (incluyendo un breve solo de bajo) en medio del ambiente moderadamente crepuscular que marca al desarrollo temático. Una vez más, el mejor solo de guitarra está reservado para los últimos momentos, los cuales anuncian un epílogo trazado por una muy bien cuidadamente orquestada atmósfera. Todo esto fue lo que la gente de PYMLICO nos brindó con su nuevo álbum “Supermassive”, casi tres cuartos de hora de música exquisita y refinada que puede complacer por igual a los coleccionistas de rock progresivo y los de jazz-rock. De paso, recomendamos a quienes nos lean que investiguen en toda su discografía anterior. 




* También es productor del disco de CALIGONAUT y fue baterista en el primer álbum de MYTHOPOEIC MIND, además de formar parte de la alineación momentáneamente reformada de la legendaria banda LUCIFER WAS a mediados del decenio pasado. 

Sunday, July 17, 2022

La ósmosis jazz-progresiva del cuarteto inglés SPLINK

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el turno del cuarteto inglés de música jazz-progresiva SPLINK y su recientemente publicado álbum de estudio “Kozmosis”, más específicamente, publicado el pasado 22 de junio en el blog de Bandcamp del propio grupo, estando después disponibles los ejemplares físicos (desde el último día de ese mismo mes, para ser más exactos). La alineación de SPLINK está conformada por Matt Evans [guitarras y teclados], Tim Chapman [batería], Vikki Ings [violín] y Andy Crickett [bajo]. Se trata de su segundo disco de estudio tras el debut del 2017 titulado “Free”. Partiendo desde una muy ágil cruza entre el señorío del jazz-rock con elementos fusionescos y la colorida estilización de la más pura tradición prog-sinfónica, el colectivo de SPLINK se impulsa hacia un eclecticismo sólido y caleidoscópico donde los obligados despliegues de virtuosismo individual saben ajustarse compactamente a las exigencias emergidas de las bien delineadas interacciones entre los instrumentos. Todo se siente muy libre y muy articulado a la vez, y en sus actuaciones en vivo, los integrantes de SPLINK suelen disfrutar de hacer largos jams, tal como se evidencia en los registros en vivo “Live At The Avalon Ballroom Weekender 2019” y “Live At Glastonbury Psychfest”, ambos publicados a fines del año 2020 en el ya mencionado blog de Bandcamp de la banda. En este disco de estudio “Kozmosis”, el cuarteto explora ideas más concretas en cuanto a la ingeniería de sus desarrollos temáticos, pero la sofisticación estética del grupo está siempre a flor de piel. Veamos los detalles del disco en cuestión.  


Abre el álbum la pieza que justamente le da título, ocupando un espacio de poco más de 6 minutos y medio. ‘Kozmosis’ despliega una energía expresiva bien articulada sobre un medio tiempo en 6/8 que permite resaltar el peso lírico invertido en la gestación del motif principal y sus variantes sucesivas. Lo que suena parece una cruza entre el patrón del JEAN-LUC PONTY de la etapa 75-80 y el de la CHICK COREA ELEKTRIC BAND, con algunos toques de esa refinada garra alucinada que ALLAN HOLDSWORTH exhibió en su inolvidable fase 1983-89. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, la mecánica sonora se detiene, y justo cuando esperábamos un viraje, en realidad se trataba de un breve paréntesis humorístico diseñado para reactivar de lleno el motif inicial hasta el final del camino. Con este estupenda apertura del álbum se engarza el siguiente tema, titulado ‘In The Pocket’, el cual se mete en un groove más propio del nu-jazz para, a partir de allí, explorar aspectos más densos del colorido esencial del ensamble. El violín ocupa un lugar más protagónico en el armado de la atmósfera general mientras las complejas líneas de bajo establecen el nexo perfecto entre el bloque rítmico y el bloque melódico. La dupla de ‘Brambling Song’ y ‘Pins And Noodles’ permite a la banda explorar más recursos sonoros dentro de su versátil paleta musical. El primero de estos temas mencionados, que dura poco más de 2 minutos y medio, se apoya en un esquema de trabajo bucólico muy genuinamente metido en el estándar prog-sinfónico: una pieza con una atmósfera así no hubiera estado fuera de lugar en un disco de HANDS o de PREMIATA FORNERIA MARCONI. En cuanto a ‘Pins And Noodles’, éste nos devuelve al terreno más plácido del ideario de PONTY a través de un filtro Yessiano y algunos toques extra de HAPPY THE MAN. La manera en que el compás inusual marcado por la dupla rítmica se destaca dentro del armazón sonoro global conlleva que el desarrollo temático se deje envolver por una expresividad bárbaramente magnética, grandilocuente con meticuloso refinamiento. 

‘Greenlands’ abre la veta de exploraciones folclóricas con altas dosis de convicción dentro de un contexto jazz-rockero particularmente sereno. Así las cosas, el estilizado núcleo melódico guiado por el violín asume una aureola reflexiva (de una manera afín a la flauta en los JETHRO TULL de la fase 77-78) mientras el resto del ensamble exhibe una garra expresiva relativamente contenida. Esa línea de trabajo continúa con el arribo de ‘Cavendish’ aunque con un enfoque notoriamente impactado por el incremento de garra expresiva apropiado por el ensamble para esta ocasión. En este momento, el grupo apela a un prólogo psicodélico de carácter cuasi-Crimsoniano y a un swing ágil para permitir que el nervio rockero remodele y hasta retuerza las vibraciones primigeniamente folclóricas del núcleo melódico. Es como tener juntos en un cuarto a MORAINE y BOUD DEUN elaborando una estrategia común para fomentar la heterodoxia progresiva plena dentro de la tradición pastoral. Tenemos aquí uno de los momentos más notables del disco. ‘Jeremy’s Been Shot’ es un ejercicio de jazz-rock sobre una base bluesera que se sostiene sobre el refuerzo continuo de un motif bien delineado. Algunas breves partes cantadas que, en realidad, son casi recitadas, añaden solemnidad al asunto. Siendo la pieza más extensa del álbum con su espacio de casi 8 ¾ minutos, ‘Spaghetti Double Gazing’ está diseñada para llevar al repertorio del álbum hacia un clímax decisivo. Los pasajes principales se mueven sobre un ágil swing jazz-progresivo mientras el violín y la guitarra se van turnando en la asunción de la guía de los desarrollos temáticos, los cuales transitan entre lo grácil y lo aguerrido. A mitad de camino, las cosas se calman para abrir campo a un interludio cósmico, el cual, a su vez, sirve como puente para un nuevo motif donde se abre campo un nuevo recurso de exultante vivacidad. Aquí se despacha más a su gusto la dupla rítmica en cuanto a su demostración de virtuosismo porque el swing adquiere una mayor dosis de sofisticación. Todavía queda algo más, la versión acústica de ‘Greenlands’: si bien la primera versión ya tenía guitarra acústica dentro de su armazón sonoro, ahora opera aquí solamente un dueto de guitarra acústica y violín, y además, opera aquí un espíritu más reposado y reflexivo. Es la manera que tiene el grupo de decirnos las buenas noches tras las diversas expresiones de jolgorio progresivo que se han venid sucediendo hasta este punto. 

Todo esto fue lo que se nos ofreció en “Kozmosis” desde los cuarteles de SPLINK para nuestro deleite melómano; hemos descubierto a esta banda recién con este segundo trabajo fonográfico de estudio y nos parece interesante investigar en todos los registros pasados de este cuarteto que nos ha dejado muy per que muy complacidos. Un disco totalmente recomendable para cualquier fonoteca dedicada al jazz-rock o al rock progresivo... ¡o a ambos géneros!