Saturday, November 28, 2020

KANSAS y la persistencia de su presencia dentro del escenario progresivo actual



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos el enorme gusto de presentar el nuevo trabajo de la veterana y robustamente vigente banda estadounidense KANSAS, el cual se titula “The Absence Of Presence”. El grupo sigue adelante con el empuje creativo conquistado en el disco precedente “The Prelude Implicit”, de hace 4 años atrás, pero esta vez con un vigor más pronunciado dentro del planteamiento sonoro general. La formación del ahora septeto es casi la misma que gestó el mencionado disco con la permanencia de Phil Ehart [batería y percusión], Rich Williams [guitarras eléctricas y acústica], Billy Greer [bajo y voz], Ronnie Platt [voz], David Ragsdale [violines y coros] y Zak Rizvi [guitarras eléctricas], pero ahora el teclista Tom Brislin reemplaza a David Manion. A él le conocemos como integrante ocasional de RENAISSANCE, YES y CAMEL, cofundador del proyecto THE SEA WITHIN, entre otras cosas. No solo trae Brislin su virtuosismo y visión sofisticada del rock a esta legendaria banda, sino que también compone él solo cuatro de los nueve temas incluidos en este disco, y por si esto fuera poco, hasta asume el rol de vocalista principal en uno de éstos (además de hacer coros en otras canciones). Con un repertorio que ocupa un espacio total de poco menos de 47 minutos y medio, “The Absence Of Presence” salió al mercado a mediados del pasado mes de julio por vía del sello alemán Inside Out Music en asociación con Sony Music, tanto en CD como en ediciones especiales de vinilo (azul, verde o lila), además de CD con Blu-ray y un formato que incluye entrevistas a los miembros de la banda. Al igual que con el disco precedente, Rizvi se hizo cargo de la producción principal de la banda junto con las adicionales labores de coproducción asumidas por los eternos Ehart y Williams. Veamos ahora los detalles específicamente musicales del disco. 


Durando poco más de 8 ¼ minutos, la pieza homónima abre el álbum con un despliegue de vitalismo expresionista que se mueve cómodamente en la senda del paradigma prog-sinfónico. En sí mismo, el groove de la canción es más solemne que intrépido, pero exhibe una convincente garra rockera a través de la conexión de diversos pasajes que transitan entre lo rápido y lo lento, utilizando a veces algunos tempos complejos, y también abriendo campo a un efectivo interludio en clave hard-rockera (casi a lo URIAH HEEP) con variantes Emersonianas. Con algunos ornamentos orquestales de teclado y las estratégicamente ubicadas intervenciones del violín, el esquema grupal se siente rico en matices a lo largo del camino con impecable consistencia, lo cual repercute muy positivamente en la elaboración de un hermoso clímax epilogar. Un gran inicio de álbum, sin duda, un clímax de entrada. ‘Throwing Mountains’ sigue a continuación con la misión de jugar con un medio tiempo mientras desarrolla un foco temático marcado por un gancho señorial y ceremonioso; de esta manera, el punche dominante de la canción asume una majestuosidad serena que ayuda al nervio sonoro a desarrollarse con claridad melódica. La pomposidad de talante orquestal que entra a tallar para abrir la puerta al intermedio instrumental es algo propio del paradigma de KANSAS, mientras que los dos solos sucesivos de guitarra arrastran ese empuje a la par que guían el camino de regreso al motif central. El gran impacto inicial sigue vigente en este momento. ‘Jets Overhead’ es una semi-balada penetrada por una calidez luminosa que, desde su propia aureola de constricción, permite que las oleadas de las guitarras se asienten con gracilidad mientras el violín asume un rol particularmente protagónico. Los teclados, desde un segundo plano, se encargan de armar un trasfondo orquestal oportunamente discreto. Con la dupla del instrumental ‘Propulsion’ y la balada ‘Memories Down The Line’, la banda nos brinda un espacio de casi 7 minutos para expansiones sonoras que apuntan hacia algo razonablemente bombástico dentro de la esencia más puramente histórica del sinfonismo propio de KANSAS. El primero de estos temas es vibrante, luciendo orgullosamente sus magníficos centelleos a lo YES-con-ELP, y es así como la última nota sostenida de órgano, mientras se va desvaneciendo, anuncia el arribo de la primera nota de piano con la que habrá de comenzar el siguiente tema. Como dijimos antes, se trata de una balada, siendo así que está signada por una aureola reflexiva que tiene algo de vulnerabilidad. Al principio, es el violín el instrumento protagónico dentro del armazón instrumental general, pero luego son las guitarras las que centralizan el acrecentamiento expresivo con el que termina la canción.   

  

‘Circus Of illusion’ nos muestra al septeto volviendo de lleno a la exploración de su faceta más propiamente extrovertida: un esquema rítmico marchoso, un desarrollo melódico amigable, un uso ingenioso de las diversas armonías y riffs de las dos guitarras, y, como no puede faltar, una irrupción estratégica del violín que aporta un magnetismo majestuoso al elegante nervio rockero en curso. Tampoco puede faltar un viraje de tonalidades en el intermedio que afiance la esencia progresiva de la ingeniería grupal. ‘Animals On The Roof’ instaura, a paso firme, una continuación de los aires extrovertidos y preciosistas que ya disfrutamos en la canción precedente (así como en las dos primeras del repertorio), aunque su peculiaridad está ahora en que el groove armado por la dupla rítmica .tiene una soltura más notoria y una agilidad más fresca. Esto es posible porque el motif principal es más vivaz que en ‘Circus Of illusion’. Eso sí, prestemos atención a un detalle genial que nos toma de sorpresa: alrededor de la frontera del segundo minuto y medio, el grupo apela a un recurso de espléndido colorido cuando arma un intermedio envolvente al estilo de una cruza entre YES y GENTLE GIANT, y aunque el grupo no tarda mucho en volver al cuerpo central, este interludio dejó una pista a seguir para los últimos segundos de la sección epilogar. La secuencia de estas dos canciones tan bombásticas ha significado una importante dosis de frescura para la espiritualidad que se exuda desde esta serie de nuevas ideas musicales creadas por la banda. ‘Never’ es la única composición del álbum donde Platt interviene en la letra. Es la otra balada del álbum, y al igual que ‘Memories Down The Line’, se explaya cabalmente a través de un ambiente de tersa vulnerabilidad. Se abren espacios para sendos solos de violín y de guitarra (uno de los más bellos solos de guitarra del álbum) a fin de que el desarrollo temático adquiera solventes dosis de esplendor y corpulencia dentro del garbo afectado que la ocasión impone. ‘The Song The River Sang’ – la canción donde Brislin hace la voz principal – cierra el álbum, y lo hace como lo que es, el cénit concluyente y apodíctico del mismo. La combinación de músculo, vitalidad y sofisticación influye positivamente en el modo en que el esquema melódico, sostenido por vivaces compases inusuales, va hilando todos sus componentes individuales. Las estrategias de articulación entre el violín y los teclados en el intermedio acogen grácilmente los ecos de todo lo que sucedió anteriormente, y el espíritu sentencioso que marca al epilogo es manejado con un brío rotundo y contundente. El final abrupto acentúa efectistamente la majestuosidad ínsita en este espléndido fin del camino.      

  

Todo esto fue lo que se nos brindó en “The Absence Of Presence” de parte de esta comunidad de KANSAS que da muchos indicios de buena salud creativa en esta nueva etapa de su longeva carrera, una carrera afortunadamente vigente dentro de la escena actual del rock artístico. Tal como señalamos en el primer párrafo de la presente reseña, este álbum nos muestra una garra nueva y acrecentada en los tiempos actuales de KANSAS, por lo que resulta ser, a fin de cuentas, un disco muy digno de la tradición que le precede desde aquella lejana década de los 70s. Toda esta nueva sangre que se ha metido impetuosamente en las venas del organismo de este grupo desde 2015 ha servido para darle un empuje de nueva cosecha a una campiña que preserva su esencia artística de manera coherente y perseverante. 


Muestras de “The Absence Of Presence”.-
The Absence Of Presence: https://www.youtube.com/watch?v=lAkBt5MEp6U
Jets Overhead: https://www.youtube.com/watch?v=uLY4KMirXKA
The Song The River Sang: https://www.youtube.com/watch?v=XaA6bjYI7EE


Thursday, November 26, 2020

La linterna que nos guía a través del río musical póstumo de TOM DONCOURT


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el honor de presentar una obra fonográfica muy especial, el disco póstumo del músico estadounidense TOM DONCOURT titulado “Lantern”, el mismo que fue publicado a fines de febrero último. THOMAS CARLTON DONCOURT (su nombre completo) es principalmente conocido en las redes progresivas por haber sido teclista del grupo sinfónico CATHEDRAL, cuyo único álbum del 1978 “Stained Glass Stories” es considerado como un objeto de culto para los melómanos detallistas. Nacido el 10 de diciembre de 1955, dejó este mundo el 20 de marzo del año pasado 2019, pero desde antes de encontrar su fatal y universal destino, estaba trabajando incansablemente en el cultivo de diversas artes, como siempre hizo a lo largo de toda su vida adulta. Claro está, la música era uno de esos intereses, y ya tenía casi terminado el álbum “Lantern”, el cual sirve como testamento definitivo de las exploraciones musicales a las cuales dedicaba su espíritu de aventura. El mismo autor del disco dejó explicado el concepto del disco: “«Lantern» recibe su nombre a partir de una linterna que yo poseía de niño. Esa linterna creaba un mundo móvil y mágico. Yo imaginaba que algún día mi vida sería así, como las dos figuras en la linterna que están sentadas junto a una fogata que nunca se apaga, cerca de un río que fluye sin parar a lo largo de un hermoso lugar. De hecho, he tenido momentos así porque siempre los ando buscando, pero nunca duran, se desvanecen en un tumulto o una distracción, se alejan del fuego, del río y del sol en constante ocaso. Pero la imagen de esa linterna sigue fija en mi mente; pensaba que podría encontrar ese lugar, pero que no podía quedarme allí.” Una bella reflexión sobre el carácter efímero de los pasajes de la vida y la permanencia de nuestras inquietudes y añoranzas. “The Mortal Coil” fue el disco del año 2014 que reseñamos en su momento en este blog [enlace: https://autopoietican.blogspot.com/2015/03/tom-doncourt-en-busqueda-de-la.html], disco publicado de forma autogestionada al igual que otros que llegaron después como “The Moon Will Rise”, “House In The Woods”(2017), “Blacklight” (reedición del 2018 de este disco del 2009 que originalmente fue firmado con el seudónimo FAUVE MUSEUM), y por último, “Lantern”. Además de DONCOURT haciéndose cargo de los mellotrones, el Chamberlin, el órgano, los sintetizadores, algunas percusiones y efectos de sonidos, también aparecen recurrentemente en este álbum Eunice Wobble Wong (canto), Mattias Olsson (batería y percusiones) y Chuck Bernklau (bajo).
 


Revisando el material contenido de “Lantern”, lo primero con que nos topamos es ‘Treetops’, una canción ágil y ensoñadora que suena como un sortilegio festivo. Las texturas de lo teclados y el armazón rítmico siembran una floresta etérea y juguetona para que el canto femenino se pasee grácilmente por sus recovecos con un poético señorío. El intermedio instrumental pasa luego a un tenor ceremonioso antes de que el esquema musical regrese al ambiente inicial, esta vez con una dosis menor de sofisticación. Aquí ha operado una suerte de cruza entre DEAD CAN DANCE y la KATE BUSH de la segunda mitad de los 80s. Luego sigue la canción homónima, la cual comienza con un aura cósmica y misteriosa centrada en solipsistas capas de teclado, hasta que el dueto de voz y piano instaura el motif central. El aura introspectiva que se exuda aquí encuadra cabalmente una espiritualidad contemplativa que se sitúa a medio camino entre la añoranza y la serenidad. Las capas de mellotrón y efectos percusivos que entran a tallar un poco más tarde añaden una majestuosidad un tanto surrealista al asunto, y con ello se logra recuperar el camino de regreso hacia las atmósferas flotantes con las que se había iniciado el álbum. Con la dupla de ‘Invisible Fire’ y ‘Barrier’, DONCOURT y sus socios siguen explorando diversos caminos de refinada expresión musical. El primero de estos temas porta un talante jazz-progresivo con delicados ornamentos psicodélicos: se trata de una semi-balada que no hubiera estorbado para nada en un disco de THE OPIUM CARTEL o de WHITE WILLOW, y, de hecho, no nos hubiera molestado que hubiese durado más, pero es que llega el turno para la segunda de las canciones antes mencionadas. Ésta se centra en explorar la herencia recibida de la canción de apertura, aunque esta vez con una mayor presencia de recursos disonantes en el desarrollo temático y un nervio expresivo heredado de la tercera canción. Así las cosas, el esquema sonoro entra a coquetear seriamente con el avant-prog sin romper con el clima reflexivo que es indeclinablemente predominante en el álbum. Estos dos temas encarnan sendos momentos culminantes del álbum, y lo mismo ha de valer para la quinta canción del repertorio, titulada ‘Constellation Orpheus’. No llegando a completar los 3 minutos y tres cuartos de duración, esta pieza instrumental centrada en la asociación de escalas de piano y capas de mellotrón, con añadidas capas de sintetizador y campanas dentro del armazón sonoro, exhibe un manifiesto de majestuosidad serena y evocadora. Alguien como MIKE OLDFIELD o ANTHONY PHILLIPS hubiese estado orgulloso de componer esta pieza de raigambre pastoral y arquitectura prog-sinfónica... pero no, es del maestro TOM DONCOURT.


‘The Vine’ refleja un viaje por el área del art-pop con elementos tecno-pop, algo así como un híbrido entre el PETER GABRIEL de inicios de los 90s y los OMD clásicos, pero con una estructura melódica misteriosa y sugerente al estilo de KATE BUSH. Interesante idea que también daba para un mayor espacio en la expansión temática. Durando poco más de 6 ½ minutos, ‘Stone’ es la pieza más extensa del disco. Su misión consiste en reelaborar el espíritu general de la canción homónima y trasladarla a una dimensión de mayor fulgor y una más densa fastuosidad. La primera sección contiene un encuadre ingenieril sobre la base de la base rítmica programada, mientras que en una segunda sección, ya desembarazada de ésta, el asunto está ahora en centrarse en las atmósferas a través del uso de capas de teclado que parecen ir desvaneciéndose y reapareciendo. Los ornamentos percusivos que entran a tallar aleatoriamente añaden un aire de mágico ensueño mientras el canto se dedica a exponer una vibraciones inescrutables que parecen brotar de algún lugar recóndito del corazón. Así termina esta pieza, lo cual resulta muy idóneo para que el instrumental ‘Teotihuacan’ pueda iniciar sus exploraciones cósmicas a lo VANGELIS. Los suaves adornos percusivos aportan un delicado matiz tribal al asunto. Los últimos ocho minutos y pico del repertorio están ocupados por la dupla de ‘Lost On Long Island’ y ‘Plasma’, dos canciones muy diferentes entre sí: la primera de ellas es ágil y machacante, mayormente extrovertida y ocasionalmente ornamentada con ambientes sombríos e inquietantes; la segunda de ellas se orienta hacia una combinación de lo grácil y lo introspectivo bajo pautas muy semejantes a varias de las canciones que la precedieron (#1, #3 y #4). Así concluye todo lo que se nos ofrece en “Lantern”, la hermosa exposición de luminosidades musicales variopintas que se articuló como testamento final del maestro TOM DONCOURT. Alzamos una copa de vino al cielo y agradecemos a este señor por haberse despedido del mundo tan a lo grande.

  

Muestras de “Lantern”.-
Barrier: https://tomdoncourt.bandcamp.com/track/barrier
Constellation Orpheus: https://tomdoncourt.bandcamp.com/track/constellation-orpheus
Stone: https://tomdoncourt.bandcamp.com/track/stone

Monday, November 23, 2020

Segundo menú progresivo de los alemanes SPROINGG, un menú ecléctico y audaz


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy prestamos atención a la agrupación alemana SPROINGG y su nuevo álbum titulado “Clam”, el mismo que fue publicado en el último tercio del pasado mes de setiembre. Este colectivo afincado en la bella ciudad de Friburgo está conformado por Prudi Bruschgo [guitarra eléctrica y guitarra barítono], Erik Feder [batería] y Johannes Korn [Chapman Sticks y violín eléctrico], siendo su enfoque progresivo una amalgama extrovertida y lúdica de psicodelia progresiva, densidades Crimsonianas propias de los 90s en adelante, punk-jazz, avant-prog, prog-metal de corte experimental, math-rock y extravagancias Zappianas. Se trata del segundo disco de larga duración tras su homónimo álbum de debut que data de julio de 2017, siendo ambos publicados de forma independiente bajo la modalidad de autoproducción. El grupo presume de poder ser encasillado de diversas maneras: caos experimental polirrítmico, excesivo minimalismo progresivo, psicodelia space-rockera fusionada con el punk y el ambient, rock dramático influenciado por el jazz y la cámara. O
bviamente, todos estos rótulos grandilocuentes (tomados de algunas reseñas de su primer álbum) son anotados por el trío con un abierto sentido del humor, pero también son adecuadas pautas descriptivas para lo que nos aguarda en éste, su segundo álbum. 
 


Yendo ahora al repertorio mismo, sus 9 primeros minutos están ocupados por ‘Stuffer Gapes And Drapes His Cape On A Vaping Ape (Including Destiny’s Abortion)’. Lo que se nos muestra aquí en un inicio es un groove ágil en 6/8 cuyo potencial luminoso se enfrenta al contraste de tensión razonablemente oscurantista que la guitarra y el Stick articulan en su amalgama diseñada para concretar una cruza entre el paradigma Crimsoniano y el patrón de los inolvidables FOREVER EINSTEIN. Más adelante, las cosas viran hacia un ejercicio de jazz-rock de modalidad libre donde la tensión antes mostrada a medias se apodera de la situación, entrando ahora al terreno de NAKED CITY. Para el bloque final, el trío se enfoca vivazmente en el despliegue de vigor expresivo que se fue conquistando gradualmente y gesta un epílogo en clave de jazz-metal. Tras esta impactante pieza de apretura sigue ‘(Impure Thoughts) Pure Cushion’, cuya función es la de encauzar el nervio incandescente e implacable del trío de una manera más frontalmente arquitectónica. Tras una sección prologar de tendencia cósmica emerge un cuerpo central que ostenta una garra ampulosa, que no apabullante, mientras la batería establece un fabuloso groove en clave de experimentación fusionesca. La capa espacial subyacente permanece incólume bajo el jam armado por el trío hasta que éste se detiene, momento en el que se muestra fehacientemente para armar un escueto epílogo. ‘Z’Mörgele’ se encarga de preservar la aventurera energía expresiva de las dos piezas precedentes por vía de un ejercicio de vitalismo neurótico Crimsoniano a través de los filtros del FRED FRITH TRIO y GUTBUCKET, eso sí, con un gancho más patente. Con las variantes que van emergiendo a lo largo del camino, el trío se dispone a jugar con diversas dosis de combustión jazz-progresiva, llegando ésta en algunas instancias a tornarse bastante contenida. Estos tres primeros temas del álbum han instaurado un continuo clímax del mismo. ‘Lovebird Dogbane Receives Higher Education’, en su mayor parte, exhibe una faceta más ligera del trío, lo cual quiere decir que su gusto por las disonancias y la densidad extravagante está arropada por una vivacidad un poco más fulgurosa que la que hemos percibido en el repertorio anterior, un poco a lo UPSILON ACRUX. Eso sí, a través de estas vibraciones arquitectónicamente saltarinas, la musculatura y la sofisticación siguen vigentes sin perder un átomo de sus respectivas relevancias. Ya para la sección epilogar, la banda crea una ambientación crepuscular y sutilmente tenebrosa.


‘And Her Name Was “Jo-Jo, The Dog-Faced Boy”, Part 1’, que dura 3 minutos y pico, establece un juego de marañas disonantes Crimsonianas sobre un señorial y delicado swing jazz-rockero. Hay algo de vitalidad saltarina en el extremadamente complejo desarrollo temático diseñado para la ocasión, pero su expresividad está convenientemente controlada por la interacción meticulosamente equilibrada que elaboran las cuerdas y la batería. Con el jocoso título de ‘Progg Is A Five-Letter Word’, el sexto tema del álbum exhibe una dinámica cruza entre los senderos de los STICK MEN y PRESENT para el asentamiento y la puntuación de su motif central. También entra a tallar en algún momento un pasaje ceremonioso que sirve para instaurar un recurso señorial desde el cual el trío muestra su faceta más propiamente espacial, algo al modo de un replanteamiento Crimsoniano del paradigma de STEVE HILLAGE. La pieza más extensa del repertorio dura casi 12 minutos clavados y se titula ‘Stuffer Vapes And Drapes His Cape On A Gaping Ape’, y su misión principal es la de retomar uno de los índices temáticos del tema #1 a fin de expandirlo a través de la lógica de la más combativa versatilidad. El inicio se da en clave space-rockera con ribetes de jazz metal filtrados a través del patrón Crimsoniano que siembran un terreno de belicosa tensión, algo bien acentuado por los juegos de síncopas en los que se centra la batería. En medio de esta atmósfera terrorífica emerge un misterioso y hermoso solo de violín. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, el viaje musical en curso se remite a un swing más suelto, haciendo que el despliegue de músculo rockero se sienta un poco más punzante. La batería vuelve a usar síncopas, siendo así que éstas ahora se adaptan a un realce mecanicista de lo que queda del jam. Las últimas líneas de violín se proyectan solitariamente hacia una ambientación evocadora. El título más largo pertenece a la pieza que cierra el álbum: ‘In A Recent Survey, 4 Out Of 5 Clinically Depressed, Middle-Aged Suburbanites Strongly Preferred New And Improved Jizzo™ Brand Cream Cheese To A Mortally Wounded Clam’. Para la primera sección, su carácter aguerrido establecido sobre un compás complejo y el talante puntilloso de las cuerdas concretan un muy logrado ejemplo de hibridización entre prog psicodélico, math-rock y punk jazz. Poco antes de llegar a la frontera del segundo minuto, todo se detiene abruptamente para que emerja una secuencia cósmica aleatoria, la cual prepara el terreno para un ágil jam de tenor prog-metalero. Todo vuelve a detenerse para que la guitarra haga una circunspecta serie de fraseos en solitario, y luego el trío regrese a un groove muy semejante al original; de este modo, todo termina para este tema y para el álbum. 


“Clam” es una sorpresa intensa y agradable para una de las varias vertientes vanguardistas de la música progresiva hecha hoy en día. Este trío alemán SPROINGG se ha lucido a lo grande desde su rincón friburgués para mantener viva la llama del ideal del rock como arte aventurero, ecléctico y audaz. Vale la pena seguirles la pista a los Sres. Bruschgo, Feder y Korn, la verdad que sí. ¡Recomendado al 100%!... ¡O más!
 
 
Muestras de “Clam”.-
Impure Thoughts (Pure Cussion): https://sproingg.bandcamp.com/track/impure-thoughts-pure-cushion
Progg Is A Five-Letter Word: https://sproingg.bandcamp.com/track/progg-is-a-five-letter-word
Stuffer Vapes And Drapes His Cape On A Gaping Ape: https://sproingg.bandcamp.com/track/stuffer-vapes-and-drapes-his-cape-on-a-gaping-ape

Saturday, November 21, 2020

Cuadros de la exposición de ÁNGEL ONTALVA y VESPERO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIEITCAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la muy agradable ocasión de presentar el tercer ítem fonográfico de la asociación hispano-rusa ÁNGEL ONTALVA & VESPERO, el disco en vivo “Live At The Astrakhan State Theatre Of Opera And Ballet”. Casi todo el material aquí contenido procede de ese fabuloso álbum debut de la asociación que fue “Carta Marina” (2018), añadiéndose tres temas que ya aparecieron en un disco solista del propio ONTALVA: todo esto fue registrado en vivo durante la inauguración de una exhibición de obras de Ontalva en el local mencionado en el título, el día 28 de febrero de 2019. Ulteriores grabaciones adicionales se repartieron entre los estudios La Ratonera (Fuensalida, España) y Astracán (Rusia). El disco en cuestión fue publicado por el sello OctoberXart Records el pasado 23 de junio bajo la coproducción del propio ONTALVA y Francisco Macías, aunque cabe aclarar que, literalmente, hablando, no se trata solamente de un disco de él junto a VESPERO. En efecto, además del sexteto de Ontalva [guitarra eléctrica], Alexander Kuzovlev [guitarra acústica y mandolina], Arkady Fedotov [bajo], Ivan Fedotov [batería], Alexey Klabukov [teclados] y Vitaly Borodin [violín], también aparece Natasha Blinova al pie del cañón, haciéndose cargo de la melódica y el piano en la mitad de los temas contenidos en este ítem fonográfico. Toda esta información sonora es manejada con una precisión impoluta que permite realzar el sentido de ensamble que el conjunto proyecta, lo cual se traduce en un enfoque más movido por la sutileza y el espíritu ingenieril a la hora de concretar el esquema progresivo psicodélico y experimental que es marca de esta casa multinacional. Por supuesto, Ontalva se hace cargo del arte gráfica, y la labor es impresionante, como siempre.
 


Los 14 primeros minutos del disco están ocupados por la dupla de ‘Horrenda Charybdis Near Lofoten’ y ‘Giant Lobster Between The Orkneys And The Hebrides’. Ambas piezas, que son de las más significativas de la asociación de ONTALVA y VESPERO, exhiben sendos ejercicios de elegante y refinada musicalidad jazz-progresiva con inocultables ribetes Crimsonianos y otros tantos de raíz fusionesca. El primero de estos temas es toda una expresión de fulgurosa extroversión dentro de una ingeniería sofisticada, mientras que el segundo de ellos da prioridad a la gracilidad evocadora, asentándose sobre un juego de alternancias entre pasajes intensos y otros más contenidos. El protagonismo del violín y las relevantes texturas de la mandolina marcan un importante contrapeso frente al señorío impuesto por la dupla rítmica. Se puede aseverar ya mismo que casi todas las cartas del ensamble están echadas sobre la mesa. Luego sigue ‘Satellites, pieza que cumple con la función de explorar matices serenos y contemplativos en base a un desarrollo temático que se mantiene firmemente dentro del área de lo envolvente a través de las variantes que se van sucediendo a lo largo del camino. La particular cadencia de la melódica ayuda a reforzar una aureola de intimismo espiritual, convirtiéndose en cómplice perfecta del violín, el cual, junto a la guitarar electrica, se deja empapar por un lirismo cristalino. Imaginamos aquí a los WEATHER REPORT experimentado con estándares Canterburyanos. ‘Sledges Crossing The Gulf Of Bothnia’ es el ítem más extenso con su casi 8 ½ minutos de duración, y su función consiste en realizar una nueva exploración en aires fusionescos dentro de un encuadre sonoro sostenido inicialmente por una suavidad meticulosamente elegante, y posteriormente, reencauzado hacia un groove más animado. En esta nueva situación, el ensamble añade colores space-rockeros a su paleta sonora. ‘Never Again’ regresa al terreno del jazz contemporáneo, esta vez con ornamentos heredados de lo latino. Las señoriales florituras del piano son los principales recursos de expansión y realce del desarrollo temático. ‘Carta Marina’ establece lo opuesto a la calidezde la pieza precedente con su exhibición de densidad y tensión dentro de una arquitectura sonora donde confluyen el avant-prog y el jazz contemporáneo. El piano de Blinova sigue haciéndose presente para reforzar el rol de los teclados dentro de la ambientación general, mientras que la guitarra de Ontalva dirige a paso firme las transiciones por donde surca el ensamble. 

 


‘Sea Orm’ – otro de los más celebrados estándares de este proyecto – totaliza una ingeniería musical coherentemente enarbolada bajo un ropaje prog-psicodélico donde el núcleo temático deja clara constancia de su fulgor y carisma esenciales. Todo se cierra con el arribo de ‘Eyes In The Mirror’, una pieza que vuelve de lleno al discurso y al groove propios del jazz-fusión con orientación progresiva. La calidez cautivadora que emana del encuentro entre violín y melódica instaura el cuerpo central desde el cual la guitarra eléctrica habrá de partir para marcar un sistema de florituras que dinamizan unas virguerías sumamente notables. Tal vez se trate de la mejor presencia de la guitarra en todo el evento. La ágil jovialidad que aquí impera convierte a esta pieza como el perfecto momento de entrañable despedida. En fin, todo esto es lo que nos ha brindado el colectivo de ÁNGEL ONTALVA y VESPERO en Live At The Astrakhan State Theatre Of Opera And Ballet”, un documento sonoro muy especial que designa nuevamente el nivel de grandeza que esta asociación hispano-rusa ofrece al escenario mundial de la vanguardia rockera actual.

 
 
Muestras de Live At The Astrakhan State Theatre Of Opera And Ballet”.-
Giant Lobster Between The Orkneys And The Hebrides: https://octoberxart.bandcamp.com/track/giant-lobster-between-the-orkneys-and-the-hebrides-3
Sea Orm: https://octoberxart.bandcamp.com/track/sea-orm-4
Eyes In The Mirror: https://octoberxart.bandcamp.com/track/eyes-in-the-mirror-4

Thursday, November 19, 2020

Semblanzas musicales matutinas de DARÍO ÍSCARO Y MARCELO GARCÍA

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar “Lo Que Trajo La Mañana”, disco a dúo de DARÍO ÍSCARO y MARCELO GARCÍA, cada uno de ellos, un veterano de gran espíritu aventurero dentro de la vanguardia argentina y con personalidades afines respecto al gusto por explorar caminos nuevos e inventar estrategias heterodoxas para la música contemporánea. Conocemos a ÍSCARO por grandes proyectos de música progresiva y jazz contemporáneo como son ANTIHÉROE, TRÍO DESATANUDOS y BUMA TRÍO, además de otros proyectos esporádicos por aquí y por allá. Por su parte, GARCÍA es un baterista y percusionista de extensa trayectoria  que se ha movido en varias áreas desde el rock hasta el jazz, pasando por la electrónica y el folk, un espíritu versátil y aventurero que es totalmente compatible con el siempre visionario ÍSCARO. El esquema de trabajo concretado en este disco por ÍSCARO [guitarra eléctrica y procesadores] y GARCÍA [percusiones acústicas, étnicas y electrónicas, y efectos] se centra en un irrefrenablemente versátil viaje por las áreas del jazz-rock, la fusión contemporáneo y el rock progresivo. El repertorio contenido en
“Lo Que Trajo La Mañana” fue grabado, mezclado y remasterizado entre diciembre de 2019 y marzo de este mismo año 2020 en el estudio Ringo Rules de Buenos Aires. Por vía del sello argentino Viajero Inmóvil, este disco se hizo asequible como descarga digital a mediados del pasado mes de junio, gestando con ello un nuevo referente importante para la vanguardia jazz-rockera argentina del momento. Bueno, ahora vayamos a los detalles musicales de este disco en cuestión. 



Los primeros seis minutos y pico del repertorio están ocupados por ‘Buenos Aires Desierta’, una pieza grácil y extrovertida que se mueve lúcidamente a través de luminosos grooves de bien focalizado talante fusionesco. Los fraseos de la guitarra son ágiles y sobrios a la vez, mientras que la percusión establece un vitalismo señorial y razonablemente sofisticado. Tras este exultante y climático inicio del álbum sigue la miniatura de poco menos de dos minutos ‘Procesos De Salida’, la cual nos traslada a una atmósfera totalmente diferente donde predomina lo introspectivo dentro de un ambiente pastoral. Con la dupla de ‘Cántico Solar’ y ‘Raga Para F’, el dúo se dispone a seguir explorando con fehaciente entusiasmo nuevos recursos musicales. El primero de estos temas se sitúa dentro de un esquema de trabajo avant-progresivo donde confluyen el señorío robusto del avant-prog y la vitalidad tensa del paradigma Crimsoniano, asumiendo una agilidad muy peculiar en este contexto donde la singular exquisitez de la fusión contemporánea reposa sobre los hombros de la labor percusiva de GARCÍA. Como el swing no es demasiado intrépido, prevalece en la pieza un espíritu inapelablemente ceremonioso; de este modo, la guitarra cuenta con más espacios para trabajar las texturas aludidas a cada paso de su virtuosa labor. Por su parte, ‘Raga En F’ explora una alternativa de luminosidad a través de un cálido motif que se explaya fluidamente sobre un esquema rítmico inspirado en el folclore indio. Dicha calidez es trabajada con un pulso impoluto. ‘Planeador’ es una pieza ensoñadora cuyo trasfondo de cánticos femeninos es completado por aleatorias intervenciones de fraseos de la guitarra y trucos percusivos: ensoñadora e inescrutable a la vez. ‘Procesos De Entrada’ explora un camino de vibraciones evocadoras semejantes a los que signaron al tema de apertura, pero con una ligereza incrementada que permite que las cadencias fusionescas generadas por las percusiones se sientan un poco más punzantes y exuberantes. ÍSCARO también se luce una barbaridad aquí, y probablemente sea en esta pieza donde encontremos algunos de sus pasajes más destacados. Nos hubiese gustado que durara un poco más de los 4 ¾ minutos que el dúo le otorgó, pues se trata de un tema con mucho gancho.  
 
‘Solético’ y ‘Xiéxié’ son otras dos piezas que duran menos de dos minutos: ‘Solético’ es un ejercicio de formas libres expandidas fulgurosamente dentro del discurso del jazz contemporáneo; mientras tanto, ‘Xiéxié’ es un viaje introspectivo cuya ambientación densa es manejada con la debida delicadeza. ‘Santa Rita’ bien puede describirse como un replanteamiento Crimsoniano de la faceta más aventurera del multívoco paradigma Methenyano dentro del jazz ecléctico de las últimas décadas. Late aquí un espíritu jubiloso con una calculada cuota de tensión. El final del disco llega de la mano de ‘Tiempo Adentro’, una pieza que nos devuelve a la dimensión más inescrutablemente vanguardista del dúo, siendo así que su estrategia creativa se centra en la creación de atmósferas sombrías y nocturnales. Coqueteando con el minimalismo y abriéndose a la proyección de climas cósmicos, este tema va paso a paso reforzando una etérea zozobra onírica que, a ratos, parece encaminarse hacia una especie de remanso misterioso. A fin de cuentas, el disco “Lo Que Trajo La Mañana” no llega siquiera a los 40 minutos duración, pero este excelente dúo de DARÍO ÍSCARO y MARCELO GARCÍA no requiere de más tiempo para dejar amplia constancia del tipo de fulgor sonoro que cultiva con su propuesta. Este disco es un maravilla, así de claro, así de simple: lo recomendamos al 200%, un ciento por cada uno de los maestros involucrados en su hechura.
 
 
Muestras de “Lo Que Trajo La Mañana”.-
Buenos Aires Desierta: https://darioiscaro.bandcamp.com/track/buenos-aires-desierta
Cántico Solar: https://darioiscaro.bandcamp.com/track/c-ntico-solar
Procesos De Entrada: https://darioiscaro.bandcamp.com/track/procesos-de-entrada

 

Tuesday, November 17, 2020

Suite para la resurrección de una magia prog-sinfónica de 1975: la de SUPERNOVA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos un disco muy peculiar pues se trata de una serie de versiones nuevas de un viejo material de música progresivo-sinfónica argentina que se gestó en la década de los 70s, más exactamente, en el año 1975. Nos estamos refiriendo al grupo SUPERNOVA, el cual ha resucitado de la mano de uno de sus integrantes clásicos: nos referimos al maestro Rodolfo Planes, quien se hizo cargo de las guitarras acústica y eléctrica, el bajo, los sintetizadores, el mellotrón, el Mini-Moog, el piano Yamaha y la programación de baterías. El sello Viajero Inmóvil gestionó la publicación de estas nuevas grabaciones en octubre del año 2017, pero recién a inicios de noviembre de 2019 salió al público a través de la red de Bandcamp del susodicho sello bajo la firma de SUPERNOVA ’75  y con el título de “Supernova Suite”. En los viejos tiempos, la formación original de SUPERNOVA en el año 1975 consistía en el mencionado Planes a las guitarras, los teclados y los efectos; Eduardo Galimany, a las guitarras y los efectos; Fernando Peña Pérez, al bajo y la guitarra acústica, y; Ricardo Vricella, a la batería. Todos eran unos adolescentes tan impetuosos como talentosos, pero los cambios no tardaron en llegar cuando, al año siguiente, Jorge Mónaco empezó a alternar el rol de baterista con Vricella mientras Claudio Dinzelbacher reemplazó a Gallimany. Ya a finales de 1977, se produjo la separación definitiva de la banda. Volviendo a los tiempos iniciales de la banda, el grupo presentó su repertorio original en setiembre de 1975 en el Teatro Don Bosco de San isidro, tras lo cual llegaron varias ofertas para que el cuarteto tocara en otros eventos. La ansiada oferta de contrato de grabación llegó recién en diciembre de 1976, aunque ésta estaba programada para que se realizase en Brasil; siendo así que los integrantes de SUPERNOVA tenían entre 18 y 19 años de edad, ellos debían contar con sus respectivos permisos parentales oficiales para viajar al extranjero... y no los consiguieron. En su último periodo, el grupo se redujo a trío y solo duró, como dijimos antes, hasta fines de 1977: la última presentación de la banda tuvo lugar en el Club YPF en diciembre de ese año. Una fatal desgracia sacudió a este grupo de amigos cuando Fernando Peña Pérez falleció a la prematura edad de 22 años por causa del cáncer. En este sentido, el material recogido en este disco es también un homenaje a su memoria, además de una celebración del grupo como entidad colectiva. Hasta el arte gráfica interna consiste en una ilustración hecha en ese año 1975. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Supernova Suite”.   

De hecho, la ‘Suite Supernova’ conforma el centro neurálgico del repertorio histórico aquí recuperado, y las cosas comienzan con la dupla de ‘Evolución – Parte 1’ y ‘Evolución – Parte 2’, que conjuntamente ocupan un espacio de poco menos de 6 minutos. La Primera Parte está armada en torno a una muy interesante encrucijada entre lo bucólico y lo cósmico bajo un gentil ropaje prog-sinfónico. Articulado entre las cristalinas escalas de la guitarra acústica y las inventivas capas de sintetizador, el motif central pronto emerge bajo la guía de la guitarra eléctrica, absorta en su propio lirismo evocador. El epílogo se torna exultante sin perder del todo el factor bucólico. Para la Segunda Parte, el esquema sonoro del ensamble se torna abiertamente entusiasta, exhibiendo una mezcla de agilidad y lucidez melódica que es tan digna del paradigma de CAMEL como del de YES, estableciendo también alguna conexión con sus entonces coetáneos de ESPÍRITU. ‘Almas Lejanas’, la Tercera Parte, sigue a continuación para virar hacia una atmósfera serena e introspectiva, muy afín al estándar Genesiano, y con un preciso sentido del color y la textura a lo largo del desarrollo temático. Aquí late una parsimonia reflexiva que se las arregla para no hacerse sombría merced a los ornamentos y solos de sintetizador que entran a tallar a lo largo del camino: éstos aportan una adecuada cuota de luminosidad sinfónica al asunto. El epílogo se enfila hacia una atmósfera cósmica que dota de ciertos aires misteriosos a la serenidad reinante, La parte siguiente se titula ‘Thames’ y se caracteriza por establecer un sesudo juego de sofisticaciones progresivas que beben tanto de las aguas de CAMEL como de las de FOCUS. A lo largo de la ilación de los diversos motivos y atmósferas que se van desplegando a lo largo del camino, los armazones melódicos y los esquemas rítmicos se asocian en una magia multivalente y caleidoscópica. En su espacio de poco menos de 4 ¼ minutos, instaura un cénit contundente para lo que va de la ‘Suite Supernova’ debido a esta forma tan inspirada de establecer un dinamismo ágil y rotundo dentro del modelo progresivo, siendo así que la cristalina sensibilidad melódica y la garra se funden en una única fuente de energía creativa.

La quinta sección de la ‘Suite Supernova’ se titula ‘Magia Del Sur’ y es la más extensa con sus más de 9 ¾ minutos de duración. La pieza saca óptimo provecho de su ambicioso espacio para expandir la lógica de la sistemática diversidad atmosférica y melódica que ya antes se ha plasmado en varios momentos precedentes de la suite en cuestión. Comenzando con un talante sereno de ribetes nostálgicos, y dando prioridad a un relativamente calmado swing jazz-progresivo (al modo de la faceta más calmada de FOCUS), la guitarra se apropia rápidamente de la dirección del centro temático. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, la ambientación se intensifica un poco mientras preserva su actitud contemplativa. Ya más adelante, se abre la puerta a un viraje hacia una aureola de saltarina gracilidad donde la instrumentación adquiere un fulgor renovado. El asunto suena ahora a un híbrido de CAMEL y GENESIS, y lo mismo sucede con la sección más ceremoniosa que emerge para los dos últimos minutos de la pieza, dándole una aureola crepuscular al asunto: los retazos de guitarra asumen un tenor un tanto Frippiano en este momento particular. Otro gran cénit de la suite y del álbum, en general. La suite se cierra con ‘Sonata De La Tierra Del Sol’, sección que dura poco más de 5 ½ minutos. El cuerpo central se divide en dos partes: una centrada en el estándar de lucidez melódica prog-sinfónica, y otra enfocada en un dinamismo fastuoso cuya parsimonia proyecta una mezcla de intensidad y vibraciones introspectivas. Los dos temas restantes del disco responden a los nombres respectivos de ‘Uno’ y ‘Dos’ (durando poco más de 8 ¾ minutos y poco más de 5 ¼ minutos, respectivamente). El primero de estos temas da una amplia prioridad a la guitarra a la hora de brindar una guía para los desarrollos temáticos, haciendo múltiples excursiones por parajes juguetones y otros flemáticos, usando alternancias entre enfoques de prog sinfónico y el jazz-prog (con algunas afinidades con INVISIBLE). El último solo de guitarra, dicho sea de paso, es de los más electrizantes de todo el disco, portador de una espiritualidad tormentosa a lo KC aunque sin abandonar el lirismo bien perfilado que es marca de la casa. El segundo de estos temas tiene un núcleo más establecido en el sinfonismo durante el manejo de las diversas variantes de motif y de ritmo; también hallamos aquí un predominio claro del rol de las guitarras. Esta dupla final de ‘Uno’ y ‘Dos’ nos muestra, a fin de cuentas, la faz más aguerrida del ideario progresivo de SUPERNOVA. 

Esta resurrección de SUPERNOVA con el nombre oficial de SUPERNOVA ’75  y este portafolio de bellas piezas musicales agrupadas en este ítem titulado “Supernova Suite” nos brindan una nueva y más ampliada perspectiva sobre cuán inquieta y creativa fue la escena progresiva argentina en aquellos años 70s. Iniciativas de publicación fonográfica póstuma como ésta merecen un espacio destacado dentro de cualquier fonoteca dedicada al género progresivo, no nos cabe duda alguna de ello.



Sunday, November 15, 2020

FLOTANTE, banda estrella de la radio progresiva chilena


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos en nuestras manos esta excelente reliquia del grupo chileno FLOTANTE, un disco en vivo llamado “Radio” que registra una actuación en vivo en la Sala Rubén Darío de la Universidad de Valparaíso, la misma que tuvo lugar en octubre 2006 y fue transmitida en directo por la Radio Valentín Letelier. “Radio” fue publicado en la segunda mitad de mayo pasado. El cuarteto operativo consistía en Camilo Acevedo [guitarra], Leonardo Cortés [bajo], Patricio Cortés [guitarra] y Felipe Morros [batería y percusión]. Por aquel entonces, el grupo había publicado su segundo álbum “En La Agitación”, por lo que aquí encontramos un par de temas del mismo, mas lo que prevalece aquí es una serie de piezas que no están incluidas en ninguno de sus dos trabajos de estudio. Grabado por Javier Moraga, este ítem fonográfico pasó después por el proceso de mezcla en manos de Vicente Fernández y Camilo Acevedo, masterización por parte del primero de éstos, y producción de parte del mismo grupo. El diseño gráfico de la portada estuvo a cargo de Leonardo Cortés y Patricio Cortés. El disco en sí muestra a esta banda afincada en Viña del Mar muy dispuesta a explorar su lado más deconstructivo frente al público, lo cual no es del todo nuevo pues en sus dos discos de 2004 (el homónimo) y el 2006 (el mencionado más arriba) habían momentos de experimentación aleatoria, pero es que ahora se trata de la norma central del modus operandi de la banda, crear continuas combustione sonoras a partir de la continua labor de elaboraciones efímeras y descoyuntamientos feroces. Toda una oda al dadaísmo desde el lenguaje del rock progresivo en su faceta más combativamente herética. Hoy por hoy, el grupo está preparando material para un futuro nuevo disco de estudio, pero, por ahora, nos limitamos a disfrutar de este documento en vivo; repasemos ahora los detalles del mismo.
 
Ocupando el monumental espacio de casi 13 minutos, ‘Trece’ abre el repertorio con un despliegue de vigor abstracto. Ornamentos cibernéticos y percusivos se congregan aleatoriamente junto a efectos de monólogos distorsionados para gestar un ambiente surrealista que se prolonga lo suficiente como para crear una aureola de inescrutable inquietud. Ruidismo y psicodelia minimalista se congregan dentro de este desafiante paisaje musical de ominosa nocturnidad donde los niveles de densidad van ascendiendo y descendiendo sucesivamente, y esto último sirve para que el grupo arme un motif reconocible sobre un compás complejo durante los últimos 2 ½ minutos. La miniatura ‘Nuestros Secretos Más Hediondos’ es un simple extracto de efectos de sonido provisto en la pieza original (del álbum homónimo de 2004), y de inmediato emerge ‘Soy El Peque’, uno de nuestros temas favoritos de toda la discografía de FLOTANTE. Este ejercicio de hibridización de jazz-rock, modismos Crimsonianos y prog-metal es un delicia para cualquier amante de las modalidades más musculares del ideal del rock progresivo. ‘Peque Sam Rivers’ es otra miniatura – dura poco más de medio minuto que abre el camino para otra pieza ambiciosamente extensa: ‘¿Te Molesta El Incienso? Parte II’. La miniatura en cuestión es un reprise de la ligera sección introductoria en una clave diferente, mientras que la pieza siguiente elabora una alucinada confluencia de psicodelia de formas libres y ruidismo. Es clara la cercanía con el espíritu creativo improvisado del primer tema, pero se nota aquí algo menos tenebroso y más travieso, una celebración de la exploración por la exploración misma. Algunas intervenciones de percusión tonal aportan matices exóticos al asunto, y, en líneas generales, lo que se produce ante nuestros oídos es la construcción de un sendero sonoro mientras se va andando. ‘Entrevista’ se proyecta hacia climas cósmicos, los cuales están principalmente signados por efectos de voz radicalmente filtrados, a medio camino entre lo celestial y lo robótico. Minimalismo abstracto e intrigante con controlados matices tenebrosos. 
 
‘No Si Ya Voy’ explora una misteriosa tensión emanada de la confluencia entre el avant-jazz, la psicodelia progresiva y el rock-in-opposition. Aquí, los recursos de abstracto misterio, que evidentemente son los factores protagonistas del evento, adquieren una robustez especial por un buen tiempo. Cerca del final, las cosas se van atenuando hasta ahondar en un minimalismo misterioso, lo cual resulta muy oportuno para el arribo de ‘Fat James’. Este tema originalmente incluido en el álbum “En la Agitación” se explaya aquí por un espacio de casi 16 minutos. Su sección inicial se instala dentro de una cruza entre el post-rock y al jazz-prog. Ya con una creciente vitalización del desarrollo temático, surge un jam que irradia una magia expresionista muy vivaz sobre un compás inusual. Una vez que el grupo para y recibe las merecidas ovaciones de parte del respetable, una voz anuncia la pronta repetición de la repetición del evento... ¡Y el grupo va a por más! Un jam pesado y señorial irrumpe y se impone sobre un groove relativamente parsimonioso. El jam se extiende por bastante tiempo, reforzando su inherente cadencia incendiaria y dándole una creciente gracilidad mientras progresan los minutos. Un epílogo modernista minimalista pone fin a las cosas y las ovaciones merecidas vuelven. El epílogo del álbum es ‘Hola Muy Buenas Noches’, una deconstrucción cibernética de un anuncio radial: buen humor dadaísta que posiblemente designa también la paradoja de que el arte vanguardista también forma parte del sistema cultural al cual, en principio, cuestiona. Todo esto fue 
“Radio”, un disco muy particular dentro de la escena vanguardista chilena que nos brinda un testimonio claro del espíritu osadamente creativo y aventurero de FLOTANTE. Como dijimos en el primer párrafo de la presente reseña, el grupo está actualmente en fase de recomposición y creación de nuevo material, así que este disco en vivo se muestra como un aperitivo contundente para lo que pueda provenir de los cuarteles de este cuarteto en el futuro próximo. 

 
 
Muestras de “Radio”.-
¿Te Molesta El Incienso? Parte II: https://flotante.bandcamp.com/track/te-molesta-el-incienso-parte-ii
No Si Ya Voy: https://flotante.bandcamp.com/track/no-si-ya-voy
Fat James: https://flotante.bandcamp.com/track/fat-james-2

Thursday, November 12, 2020

La segunda visita de RING VAN MÖBIUS, triunvirato regio del retro-prog noruego



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Siguen lloviendo las buenas noticias progresivas desde Escandinavia, esta vez desde la localidad noruega de Karmøy, donde opera el trío RING VAN MÖBIUS; el nuevo disco de este ensamble, “The 3rd Majesty”, fue publicado en el penúltimo día de octubre pasado por el sello Apollon Records, tanto en CD como en vinilo (en versiones de color negro, dorado y transparente plateado). RING VAN MÖBIUS está conformado por Thor Erik Helgesen [órgano Hammond L100, piano eléctrico Fender Rhodes, clavinet, sintetizadores, piano de cola, voz y coros], Håvard Rasmussen [bajo, Moog Theremin, modulador y efectos de sonido] y Dag Olav Husås [batería, tímpanos, gong, campanas tubulares, glockenspiel, otras percusiones y coros]. El material contenido en este disco fue grabado en el Spectral Tape Studio. En algunos pasajes del repertorio de 
“The 3rd Majesty”, el trío contó con la colaboración de un cuarteto de cuerdas conformado por Nabo Nayuki (violín), Nora Myrset Asheim (violín), Darya Govorun (viola) y Petro Sokach (cello). Por lo pronto, estamos al tanto de los muchos elogios que este disco ha venido recogiendo en estas últimas semanas en las redes difusoras de rock progresivo y afines, y este blog se une al coro de elogios. Una vez más, tenemos a una banda escandinava dignificando al ideal del rock artístico lo grande; en este caso particular de RING VAN MÖBIUS, tenemos un disco intenso, bien enfocado y de excelente factura. Si “Past The Evening Sun” encarnó hace un par de años un excelente amanecer para la visión musical del grupo,  “The 3rd Majesty” instaura una auténtica oda al mediodía, el momento de la sombra más corta y la manifestación más vibrantes de los colores del mundo. Bueno, veamos ahora los detalles de su repertorio.

 


La suite ‘The Seven Movements Of The Third Majesty’ ocupa los primeros 22 minutos y pico del álbum, y consta de las siete secciones correspondientemente tituladas ‘Universal’, ‘Spectrum’, ‘Reaction’, ‘Bilateral’, ‘Zenith’, ‘Strife Of The Icons’ y ‘Altitude Over Azimuth’. Con un golpe de gong ampliado en la consola para crear un efecto parecido al de un golpe de ventisca, se anuncia el momento en el que el trío entra en acción con un despliegue elegante de furia majestuosa al modo de un híbrido entre VAN DER GRAAF GENERATOR, QUATERMASS y EGG, y más adelante, cuando entran a tallar algunos solos de sintetizador marcados por una cósmica pomposidad, algunos elementos Emersonianos también entran a tallar en algunos pasajes donde se establece una cruza perfecta entre sinfonismo y psicodelia. Es en estos momentos donde la dupla intensifica la arquitectura que va remodelando a lo largo del camino de acuerdo a las imponentes exigencias expresionistas.  Por su parte, algunas partes cantadas, penetradas por un groove lento y una espiritualidad ceremoniosa, nos remite a una cruza entre PROCOL HARUM y CRESSIDA; éstas son agradables y solemnes, portadoras de una suntuosidad muy sobria. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 11, se arma un motif en 5/4 que se mueve bajo un cariz etéreo, siendo así que la dupla rítmica se toma su tiempo para dejar aflorar el nuevo recurso de tensión que se ha gestado ahora. A partir de allí, un nuevo bloque instrumental crea otro pasaje de confluencia entre los paradigmas de VDGG, ELP y DICE, con una inclinación más precisa hacia el oscurantismo emocional de los primeros. Poco a poco, la liberación de la tensión se transforma en algo más aguerrido y denso, siendo así que la batería asume un rol protagónico fundamental a la hora de facilitar al bloque sonora desplegar su tormenta inherente. El siguiente pasaje nos devuelve al ámbito de lo ceremonioso mientras el canto sigue adelante con la pasión nerviosa que había signado a la sección precedente. Con un pequeño pasaje bélico se arma el puente hacia la sección conclusiva, la misma que se complace en desarrollar un adicional esquema sinfónico imperialmente suntuoso, orquestado con la inspiración de parte de los espíritus de los maestros STRAUSS y WAGNER. Definitivamente, esta suite tiene vida propia, ya sea como parte de un álbum o desde su propia individualidad: cénit decisivo del disco, y posiblemente, lo mejor que ha compuesto el trío hasta el momento.    

 

 

Todavía nos queda por disfrutar la segunda mitad del repertorio, la cual se inicia con una canción titulada ‘Illuminati’. Comienza con un aura convincentemente llamativa y ágil que se apoya solventemente sobre swings rockeros y jazzeros en diferentes pasajes que se van alternando. Más adelante, las cosas se serenan bastante y transitan hacia una modalidad ceremoniosa donde se combinan lo meditabundo y lo crepuscular. Si en los parajes ágiles que marcaron a la primera mitad de esta canción predominó la presencia de lo barroco en los arreglos de los teclados (particularmente, el clavinet), en la segunda mitad predominó lo gótico. Durando casi 11 ¼ minutos, ‘Distant Sphere’ se extiende por un espacio de más de 11 minutos para decir todo lo que tiene que decir. El prólogo de 2 minutos está armado por un canto sereno arropado por un cuarteto de cuerdas, tras lo cual emerge un primer cuerpo central que brinda un dinamismo bien focalizado donde el piano eléctrico hace flotar grácilmente sus fraseos para guiar la cristalización de sonoridades frescas. Luego, tras un breve interludio psicodélico guiado por un órgano vivazmente distorsionado, el grupo establece un nuevo motif en clave jazz-progresiva con algunos matices de Canterbury (algo que los emparenta en cierto modo con los también escandinavos SARCOPHAGUS NOW), y así, el trío se dispone a jugar con un nuevo tipo de sofisticación musical. Para los tres minutos finales, el grupo arma un ceremonioso y denso epílogo donde se combinan lo evocador y lo intenso, culminando todo con una breve coda de piano eléctrico que brinda unos últimos segundos de relax emocional. Los últimos 9 minutos del disco están ocupados por ‘The Möbius Ring’, que resulta ser la pieza más extrovertida del álbum, y, de paso, otro cénit del mismo. Con un renovador colorido que nos lleva a los paradigmas de YES y ELP, además de algunos aires de familia con sus compatriotas de WOBBLER, el grupo hace gala de una soltura bastante fulgurosa a la hora de manejar los complejos armazones rítmicos y las no menos complejas variaciones temáticas que se van sucediendo. Algunos pasajes austeros y circunspectos emergen para establecer momentáneos contrapuntos al fulgor musical predominante, un truco bastante conveniente a la hora de apuntalar elegantes ardides de tensión controlada. El generoso epílogo crea un crescendo majestuoso e imponente que se ajusta penetrantemente al paradigma sinfónico. ¡Qué gran final para tan estupendo disco!
 


En fin, todo esto es lo que nos ha brindado el excelente triunvirato RING VAN MÖBIUS con “The 3rd Majesty”, un catálogo de radiantes exhibiciones musicales que refuerza el rol importantísimo que tiene la escena vanguardista escandinava dentro del gran escenario internacional del rock progresivo. Podemos estar seguros de que estos tres señores se han superado a sí mismos respecto a su estupendo disco de debut, esta segunda visita al palacio arcano y aristocrático del ideal retro-progresivo ha sido sumamente fructífera, y por ello, recomendamos este álbum al 300% (un ciento completo por cada integrante de la banda).    



Muestra de “The 3rd Majesty”.-
The Seven Movements Of The Third Majesty: https://www.youtube.com/watch?v=W6FvHpKDsTg


Tuesday, November 10, 2020

AADAL: un debut jazz-rockero de muy noble metal


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el agrado de presentar el disco del grupo jazz-rock progresivo noruego AADAL, el cual se titula “Silver” y fue publicado por el sello Apollon Records a inicios del pasado mes de febrero tanto en CD como en vinilo. Se trata del disco debut de este grupo dedicado a cultivar una música ecléctica con base jazz-rockera, pero también con vasos comunicantes con el rock progresivo, el post-rock y el indie folk estadounidense. El hecho de que el colectivo de AADAL dé amplia preferencia a atmósferas y swings relajados y etéreos es significativo del enfoque contemplativo y sereno por el que juega todas sus cartas a la hora de componer y arreglar su material. El cuarteto de AADAL está conformado por Michael Aadal [guitarras], André Kassen [saxofones], Audun Ramo [contrabajo] y Gunnar Sæter [batería]. Figuras como Brian Blade, Terje Rypdal, Bon Ivor y Daniel Lanois son mencionadas como inspiraciones centrales para su propuesta estética.

 
Durando casi cinco minutos completos, ‘Looking Back’ abre el repertorio del álbum y lo hace con una amable y etéreo espíritu melancólico, el cual se plasma exquisitamente en el modo en que las sobrias bases de la guitarra guían el groove general de la pieza. Dicho groove adquiere un dinamismo especial, oportunamente contenido, de parte de la batería; por su parte, el saxofón se encarga de darle punche al asunto en algunos pasajes estratégicos con sus floridos solos. Luego sigue ‘Dusty’, una pieza un poco más intensa que exhibe abiertamente recursos de sofisticación y densidad en su compleja ingeniería musical, situada en medio de la estilizada luminosidad del jazz-prog y el nervio agudo del avant-jazz. A través de los lucimientos sucesivos de la guitarra y el saxofón (espartano y cósmico el primero, neurótico el segundo), es realmente la dupla rítmica quien asume el rol protagónico a la hora de desarrollar y asentar el dinamismo grupal, el cual combina vibraciones ondeantes con atmósferas crepusculares. La señorial fortaleza de la dupla rítmica se acentúa en el caótico y surrealista epílogo, el cual sirve para añadir un matiz áspero al desarrollo temático. Un estupendo y desafiante cénit del álbum. La pieza titular es la tercera, y su enfoque consiste mayormente en acoger los ecos impresionistas y crepusculares de la pieza precedente y llevarlos hacia una dimensión más introvertida, lo cual repercute en un incremento de su estremecimiento flotante. Esto se convierte en un remezón lírico cuando el grupo decide aumentar la intensidad sonora para la recta final, la cual se erige como un epílogo de esplendor contundente que, lejos de romper con la melancolía original, la arropa con un atavío más luminoso. Estas pieza logra preservar el ímpetu climático iniciado por el tema anterior. Cuando llega el turno de ‘Revival’, el ensamble asume un aura convincentemente grácil que emerge de la delicada y perfectamente equilibrada cruza de post-rock y jazz-rock. Durando poco más de 3¾ minutos, la pieza daba para un más prolongado desarrollo temático en base al gancho que tiene. ‘Telegram’ es la pieza más breve del repertorio con sus 2 ¾ minutos de duración: suena como si uno cogiera una balada bluesera al estilo de Neil Young y la convirtiera en un breve paseo por el parque del jazz-rock. Su aureola evocadora es también algo que merecía ser explorada con mayor detenimiento, pero ése es el espacio que el grupo decidió darle.

 
Tras el tema más corto de
l disco llega el turno del más extenso: ‘Follow The Sun’, que dura poco más de 7 ¼ minutos, siendo así que aquí vierte la banda algunos de sus recursos sonoros más rimbombantes dentro de las coordenadas más introspectivas de su enfoque musical. En efecto, la estrategia grupal es la de ensamblar la añoranza mágica de la pieza precedente con la cálida y etérea densidad del tema que abrió el álbum. Los ornamentos de la batería son imponentemente señoriales y el largo solo inicial de guitarra exorciza una pasión parcialmente contenida. Por su parte, el solo de saxo se centra mayormente en dibujar retazos y marcar luminosidades impresionistas; en este nuevo contexto, la batería baja un poco el vigor, que no la sofisticación. En el tercer y último momento, el cuarteto se detiene en explorar matices sutiles desde los que se establece un abierto coqueteo con el estándar post-rockero, algo diseñado para invocar al reposo definitivo. Una hermosa pieza, sin duda. ‘Remembrance’ tiene la misión de aportar una ambientación alegre, aunque ésta se manifiesta de manera sosegada. Estableciendo nuevamente puentes con el country-rock y el rock sureño propios de la tradición estadounidense, la pieza se explaya a sus anchas en su atmósfera amable. La dupla de ‘The Last Walk’ y ‘The Canyon’, que ocupa conjuntamente un espacio de casi 10 ¼ minutos, se encarga de cerrar el álbum, y lo hace recapitulando varios de los índices sonoros expuestos y desarrollados a lo largo del repertorio precedente. En efecto, el primero de ellos regresa a la senda de la introspección y lo hace con un muy inspirado despliegue de lirismo, siendo así que la guitarra expone una refulgente sobriedad mientras que el saxo, después, hace gala de una exuberancia contenida. Por su parte, el segundo de ellos comienza con un volátil solo de guitarra a lo Metheny para luego abrir paso a un ejercicio de post-rock jazzeado. Más adelante, empujado por punzantes redobles de la batería, el ensamble elabora un epílogo en clave space-rockera que nos toma de sorpresa (en el sentido más positivo de la expresión). Es como la celebración del arribo de un nuevo día después de varias excursiones a través de varios lugares grisáceos y otoñales que se mostraron ante nuestros ojos. En fin, todo esto fue “Silver”, una excelente carta de presentación de AADAL ante el escenario mundial del jazz-rock que se defiende por sí sola a causa de su consistencia y su versatilidad. Debemos mantenernos a atentos a cualesquiera agradables sorpresas fonográficas que vaya a gestar este estupendo ensamble noruego en el futuro próximo. 

 
 
Muestras de “Silver”.-
Dusty: https://www.youtube.com/watch?v=q-VFDTO6vWE
Follow The Sun: https://www.youtube.com/watch?v=cWRocGKjYZU
The Last Walk: https://www.youtube.com/watch?v=Af2KvhLl55M

Saturday, November 07, 2020

ISOBAR: un estupendo proyecto progresivo ecléctico desde California


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el gusto de presentar al proyecto ISOBAR y su disco homónimo de debut, el cual fue publicado a mediados del pasado mes de agosto en el blog de Bandcamp del grupo, y luego, a fines de octubre, se tradujo en un CD por vía de una iniciativa conjunta entre el sello japonés Belle Antique y el estadounidense Trope Audio. Este ensamble provino de la reunión de tres exintegrantes de METAPHOR Jim Anderson [bajo], Malcolm Smith [guitarras] y Marc Spooner [teclados]. En su momento, METAPHOR fue una banda neo-progresiva formada en California en la primera mitad de los 90s como una banda tributo a GENESIS, logrando evolucionar como una banda con material propio entre el 2000 y el 2019: por lo general, son sus dos primeros discos – “Starfooted” (2000) y “Thanatos” (2004) – los más celebrados de su discografía. El cuarto y último disco de METAPHOR, “The Pearl”, fue publicado a inicios del 2019 tras un largo hiato, el cual ya indicaba que las cosas se presentaban muy inestables para su posible supervivenvia, la cual, finalmente, no se dio. Un factor crucial para la concreción definitiva de este nuevo proyecto es la presencia del baterista Mattias Olsson como invitado constante (sí, el mismo Sr. Olsson de NECROMONKEY y WHITE WILLOW, que alguna vez perteneció a 
ÄNGLAGÅRD, y que hoy en día produce mil y un proyectos cuando no toca en ellos). Además, en varios temas de “Isobar”, el grupo contó con la presencia de un dueto de trompeta y saxofón; a veces, el dúo participante estaba conformado por Evan Weiss y Ben Bohorquez, otras veces, por Lonnie Cory y Tony Abena. Tal como se ve en la estupenda factura de este disco, las cosas han funcionado bastante bien para este proyecto de los Sres. Anderson, Malcolm Smith y Spooner, asentados todos ellos en la localidad californiana de San José. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en este disco en cuestión.

 
Con la dupla de ‘Weekend Of Mammals’ y  ‘Control Mouse’, la gente de ISOBAR pone sus cartas sobre la mesa con convicción. El índice temático del primero de estos temas mencionados se enfila hacia un encuadre Yessiano-Emersoniano a través de un filtro combinado de THE FLOWER KINGS y SPOCK
’S BEARD, lo cual hace que el grupo establezca un parentesco con la banda compatriota THIRTEEN OF EVERYTHING. El vivaz vitalismo con el que se arman los diálogos y paralelismos entre la guitarra y el sintetizador alimenta eficazmente el dinamismo inherente a la pieza. En el caso de ‘Control Mouse’, tenemos un ejercicio de sinfonismo que lleva la vivacidad precedente por una vía un poco más disonante, acercándose más al modelo de GENTLE GIANT, y de remate, a los contemporáneos ADVENT. Eso significa que la apuesta por la complejidad musical se torna más osada, especialmente en lo referente a los juegos de síncopas que se exhiben en varios pasajes del último tercio. Un primer cénit del álbum. ‘Major Matt Mason’ comienza con un breve prólogo de piano que abre camino a un bloque global bien metido en un encuadre jazz-progresivo de razonable tenor fastuoso; éste establece nexos estilísticos con THIEVES’ KITCHEN a la vez que preserva el factor Gigantesco-Gentil. También emergen algunos trucos Crimsonianos de cariz superficial, no diseñados para crear tensión sino más bien para brindar un leve tenor sofisticado a algunos riffs de guitarra que entran a tallar. Cuando llega el turno de ‘Off The A6’, el grupo crea un primer motif marcado por una rara mezcla de sinfonismo bucólico con orquestaciones masivamente disonantes que se sienten extrañamente emparentadas con el modelo del chamber-rock. La segunda sección vira drásticamente hacia un sinfonismo pomposo estandarizado con ciertas filiaciones Yessianas mientras mantiene algunos recursos oscurantistas. Por insólito que suene esto que estamos diciendo, eso es lo que se revela ante nuestros oídos en este momento, y de ahí emerge otra gema muy especial del disco. Así las cosas, ‘Dinky Planet’ llega como una brisa fresca con su diversidad de grooves jazz-rockeros, los cuales establecen un vínculo entre la tradición del jazz-fusion de los 70s con propuestas posteriores como la de NIACIN. La intromisión de variantes en los motivos y los tempos ayuda a crear una ambientación claramente progresiva para el entramado sonoro impulsado por todos los instrumentos actuantes. Otro notable cénit del repertorio.

 
Todavía quedan 8 temas por repasar y la gente de ISOBAR ya he dejado en claro con cuánta convicción está desarrollando su visión ecléctica del rock artístico, y la dupla de ‘Mais Daze’ y ‘New Math’ muestra que las cosas van a continuar así. El primero de estos temas ahonda más en el factor jazz-rockero y lo hace con una jovialidad incrementada, siendo así que los bronces ayudan mucho a capitalizar el colorido melódico de la composición. El segundo de ellos se mete en un sinfonismo más frontal, lírico como CAMEL y suntuoso como YES; la guitarra es quien se luce más en los solos. Las piezas octava y novena, respectivamente tituladas ‘79¢’ y ‘Dinner Ain’t Ready’, coinciden en durar cinco minutos y pico. El primero de ellos tiene un preludio sigiloso y un tanto sombrío que oculta la sorpresa de agilidad y llamativa sencillez con la que se ha de encuadrar el cuerpo central, el mismo que está dominado por los teclados. El grupo establece vínculos estilísticos con los GENESIS de fines de los 70s así como con MORON POLICE, e incluye algunos de los solos y capas de teclado más envolventes de todo el álbum. La labor compositiva aquí invertida ha sido tremendamente refinada, además de haber aprovechado muy bien los recursos de jovial dinamismo intrínsecos al razonablemente complejo groove gestado por la dupla rítmica. Algo muy similar pasa con el segundo de ellos, pero se nota en la espiritualidad general de la pieza que hay una gravedad subyacente al despliegue de colorido prog-sinfónico que se despliega con extrovertida fastuosidad. En una suerte de cruza entre lo Cameliano y lo Yessiano, los instrumentistas crean diversos recovecos temáticos que se congregan dentro de una ingeniería fluida. ‘Elves Are Go!’ tiene la misión de volver de lleno a los aspectos más luminosos y gráciles del enfoque prog-sinfónico de la banda, y en muchos aspectos, hereda el gancho de las dos piezas precedentes. Tras un ensoñador preludio armado por diversas capas impresionistas de sintetizador, el grupo en bloque entra en acción bajo la guía de la guitarra y con un peculiar empuje de la dupla rítmica. El epílogo es un reprise del prólogo. Siendo el tema más largo del álbum con sus poco más de 9 ¼ minutos de duración, ‘AP Alchemy’. Trabajando con el impacto de los diversos matices y atmósferas que se desarrollaron en la secuencia de las cinco piezas precedentes, el grupo trabaja a mayor escala con todos ellos mientras afina aún más su capacidad de hilar diversos ambientes y motivos que transitan de lo reflexivo a lo extrovertido y viceversa. Bien es verdad que ahora es el primero de estos factores el prioritario en la arquitectura multitemática que la banda diseñó para la ocasión; el resultado final se traduce en un esplendor evocativo sistemático, algo que convierte a esta pieza en otra de sus expresiones culminantes.


Tras esta fabulosa maratón, ‘Uncanny, The’ se mete a explorar ambientes ceremoniosos que tienen algo de oscurantista: se trata prácticamente de un estrambótico ejercicio de hibridización entre las disonancias ágiles de unos GENTLE GIANT, la densidad de unos STICK MEN y el oscurantismo mágico de unos KING CRIMSON (73-74), pero el truco está en que el grupo se da maña para organizar el entramado de estos dispares ingredientes sonoros bajo una atmósfera mayormente etérea que se centra en el modelo prog-sinfónico. La estructura compositiva de esta pieza fue claramente tensa, mas el grupo le dio un giro peculiarmente esplendoroso al asunto. Es una pena que solo dure poco más de tres minutos y medio, pues nos hubiese interesado ver cómo resultaba todo esto si se expandía un poco más, pero es que ya llega el turno de ‘Isobars’, el tema encargado de cerrar el repertorio. Básicamente, su estructura melódica y su ambiente central se basan en una confluencia entre la agilidad luminosa de los dos primeros temas y la gracilidad exquisita de las piezas #5 y #6. Fueron cerca de 66 minutos de esplendorosas exhibiciones prog-sinfónicas impulsadas por un sano espíritu ecléctico los que quedaron encapsulados en el repertorio de “Isobar”. El nombre de este disco y el de la banda ISOBAR deben ser anotados con tinta indeleble en nuestros mapas de investigación en los tesoros de la vigente generación progresiva. En conclusión, este disco es todo un sueño californiano en clave progresiva.

 
 
Muestras de “Isobar”.-
Control Mouse: https://isobarprog.bandcamp.com/track/control-mouse
Dinky Planet: https://isobarprog.bandcamp.com/track/dinky-planet
79¢: https://isobarprog.bandcamp.com/track/79
AP Alchemy: https://isobarprog.bandcamp.com/track/ap-alchemy