HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
PHOG, el proyecto
solista del multiinstrumentista y compositor francés Philippe Ogier, se hace
presente en el escenario progresivo del año 2026 con su nuevo disco “Brightness”:
éste fue publicado por vía independiente el 20 de febrero pasado. En el disco
que hoy nos ocupa, Ogier, además de crear todo el material, se hace cargo de
las guitarras, los teclados, el bajo, la flauta, el ukelele y las
programaciones de ritmos. El amplio repertorio de “Brightness” nos brinda más
de 51 minutos de esplendor sinfónico, siendo así que el resultado final es un
paso natural e inteligente dentro del enfoque sonoro que PHOG ha venido
madurando desde el tiempo de su disco “El Castillo” (2021).
Prestando nuestros
oídos al disco desde el punto de partida, nos damos cuenta de que éste comienza
con la pieza justamente titulada ‘All Ears’: he aquí una advertencia sobre el
tipo de colorido que será un tanto predominante en la estructura integral del
repertorio. Musicalidad prístina con calculados espacios para la garra, claridad melódica inserta en una espiritualidad solemne, refinado manejo de las texturas propias del discurso prog-sinfónico, enclaves rítmicos cuyas variantes son manejadas con fluidez. He aquí un inspirado híbrido de CAMEL, GENESIS y ECLAT que se concreta en un muy bien logrado punto de arranque para el álbum. ‘Find The Way’ sigue a continuación para surcar una senda más concisa que realza lo ceremonioso con miras a reforzar un desarrollo temático reconocible. El canto ayuda a mantener esta estrategia de refuerzo. Con la dupla de ‘Long Straight
Line’ y ‘Tit For Tat’, se sigue explorando diversos matices prog-sinfónicos. El
primero de estos temas mencionados empieza con un posicionamiento receptivo de los ecos del tema precedente para reactivarlos con un enfoque Floydiano, el mismo que se sostiene bajo la imponente guía de la guitarra. Más adelante, las cosas se tornan más gráciles y eso impulsa un retorno del factor Cameliano al frente, además de un fulgor renovador. Teniendo ahora los teclados un rol más relevante dentro del entramado musical, la alternancia entre pasajes animados y reposados es manejada con una fastuosidad exquisita que se muestra como un todo orquestado. El interludio pastoral que emerge a poco de pasada la frontera del cuarto minuto tiene una estupenda magia evocadora. Todo un cénit del álbum En cuanto a ‘Tit For Tat’, se trata de un ejercicio de sólidas expansiones melódicas que se apoyan en una mesurada musculatura. El medio tiempo diseñado para elaborar el motif central y sus ulteriores variantes está diseñado con un groove bastante versátil: de esta manera, los recursos de sobria sofisticación que van emergiendo a lo largo del camino pintan con pulso firme las tonalidades adicionales que proveen al tema de un colorido suficientemente expandido. Cierto parecido hay con el paradigma del colectivo compatriota ALCO FRISBASS.
Durando menos de 2 ½ minutos,
‘Northern Sky’ exhibe un aura bucólica al estilo de Anthony Phillips bajo una atmósfera flotante de relativo cariz cósmico. Las escalas armónicas de la guitarra acústica sustentan la ingeniería sónica integral. A partir de allí surge la pieza homónima: ‘Brightness’
fusiona los ambientes y grooves centrales de los temas #1 y #3, jugando con conexiones fluidas entre los variados ritmos y ambientes. ‘Road & Trip’ es otro momento culminante del repertorio: casi como una pieza prima-hermana de la homónima, explora los índices y senderos más suntuosos del esquema estilístico de PHOG sesuda estilización. Eso sí, sus ambiciones estructurales son más elevadas, aparte de que la fuerza de carácter del esquema instrumental global ostenta una organicidad más fastuosa. Cuando
llega el turno de ‘Forest Echoes’, reconocemos en él una conexión directa con el vitalismo sofisticado del tema precedente y del inaugural, dejándose llevar por una agilidad aristocrática muy Cameliana. ‘Shadow Of Memory’ trae
consigo el cierre del álbum: también es el tema más extenso del mismo con sus
cerca de 9 ¾ minutos de duración, siendo articulado como el cénit decisivo que el disco merece en base a una combinación compacta de los recursos de claridad melódica, agilidad y vibraciones contemplativas que se han venido desarrollando en la secuencia de los tres temas precedentes. De hecho, se reitera aquí algo del sosiego contemplativo que apreciamos en ‘Road & Trip’, pero también hay algunos parajes marcados por una vivacidad consistentemente colorida, la cual abre camino al explayamiento de un swing razonablemente animado para sostener algunos focos temáticos. Las influencias de Anthony Phillips y Mike Oldfield se hacen notar en varios momentos. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Brightness” desde el solitario cuartel musical del maestro Philippe Ogier: una vez más, PHOG se posiciona en un sitial preferente dentro de la élite de la música prog-sinfónica de nuestros días. Bastante recomendable este disco, no tenemos duda alguna al respecto.
Long Straight Line: https://phog.bandcamp.com/track/long-straight-line
Road & Trip: https://phog.bandcamp.com/track/road-trip


















