HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
La travesía musical de hoy se da bajo la capitanía de I SINCOPATICI, ensamble italiano conformado por Francesca Badalini [piano y guitarras], Silvia Maffeis [violín], Andrea Grumelli [bajo] y Teo Ravelli [batería y efectos electrónicos]. Este ensamble asentado en Milán fue fundado por Francesca Badalini con la misión de replantear las bandas sonoras de películas del cine mudo e incluir composiciones propias para realzar una nueva apreciación de las mismas. Badalini tiene experiencia desde fines de los 90 colaborando con la Cineteca Italiana creando y realizando música para películas silentes, siendo así que esta experiencia propia le sirvió como idea para formar un grupo de avanzada progresiva que encarne una extensión de esta labor. Estamos ahora en el año 2026: en la primera mitad de enero, la gente de I SINCOPATICI publicó un disco celebratorio del centenario de El acorazado Potemkin del maestro ruso SERGEI EINSENSTEIN: Броненосец «Потёмкин» en ruso, “La Corazzata Potëmkin” en italiano, que así se llama el disco que hoy nos convoca. Sucede por un par de años a “Decimo Cerchio (L’Inferno 1911 O.S.T.)”, trabajo hecho en asociación con Claudio Milano (él mismo, toda una institución en la vanguardia musical italiana).
Con un trasfondo de ruidos del surco de un viejo vinilo, ‘Uomini E Vermi’ abre el repertorio con
frontal elocuencia. Hay una capa densa inicial que guarda dentro de sí un potencial de explosiones tensas bajo un encuadre minimalista; el oscurantismo patente es, a la vez, autoritariamente tenebroso y extrañamente cautivador. De la neblina emana una base armónica de piano cuya imperiosa ceremoniosidad preserva un sólido aire dramático, el mismo que se sitúa en una zona híbrido de psicodelia progresiva y post-rock. La sección epilogar elabora un efectivo recurso de pesadez rockera que coquetea con la tradición stoner. Luego llega el turno de ‘Dramma Sul Ponte’, la pieza más
larga del repertorio con su espacio de casi 10 minutos: ésta aprovecha su espacio de expresión para elevarse hacia un área de rutilante energía cuyos pasos iniciales están marcados por una solemnidad señorial. Muy pronto emergen algunos recursos minimalistas de talante deconstructivo que enriquecen las inquietudes arcanas inherentes al desarrollo temático. El viraje hacia un ensueño crepuscular que tiene lugar a poco de pasada la frontera del tercer minuto lleva a una búsqueda colectiva de una forma próxima, lo que significa que se impone una actitud expectante durante dicha búsqueda. Los fraseos tentativos del piano salen al frente para dirigir esa busca indefinida, la misma que se prolonga a través de una atmósfera aristocráticamente ansiosa. Es sobre la frontera del séptimo minuto que se concreta el nuevo núcleo melódico, el cual pone al violín en el centro protagónico a fin de exhibir sus estilizadas vibraciones dramáticas. ‘Il Morto Chiama’ se adentra en la faceta minimalistamente posmoderna del ideario de I SINCOPATICI con filudo entusiasmo. El diálogo entre piano y diálogo se centra en lo textural en base a un núcleo armónico desarrollado con un perfil sereno y contemplativo; la pronta intervención del violín añade un cierto fulgor al asunto. Tras un intermedio orientado hacia un ambiente de desasosiego encubierto que abre campo a unas texturas oscurantistas, un nuevo motif evocador se deja arropar por matices distinguidos bajo la guía del piano.
‘La
Scalinata Di Odessa’ sigue directamente la huella de la última sección de la pieza precedente y se orientas hacia un lirismo envolvente y evocador. Permaneciendo el piano en su rol de guía, los discretos ornamentos del bajo añaden texturas que parecen anunciar la pronta emergencia de algo suntuoso. Dicho y hecho, los redobles de la batería entran a tallar mientras el piano ejecuta algunos fraseos imponentes y ya queda claro que el grupo va a perpetrar un momento de efluvios extrovertidos: el esplendor de ellos llega a su clímax cuando el violín empieza a desafiar el liderazgo del piano. He aquí una extraña mezcla de romanticismo, avant-jazz y encuadres progresivos de base impresionista. Todo aterriza en una nueva inmersión en la atmósfera nebulosa que ya hemos presenciado en temas anteriores. Los últimos 8 minutos (o casi) del repertorio
están ocupados por ‘Una Contro Tutte’, composición que prácticamente condensa los aspectos más saltantes de los dos temas anteriores, dando una cierta prioridad a la majestuosidad y la claridad lírica heredadas de ‘La Scalinata Di Odessa’. Lo particular de este último tema del disco es que explora el énfasis del nervio rockero en el pasaje donde la batería realiza un groove reconocible con la complicidad de la guitarra. La última sección es una nueva demostración de habilidad grupal para elaborar focalizados aires de solemnidad en base a un núcleo melódico bien definido. La coda minimalista refleja un retorno . Toda esta fue la oferta de “La Corazzata Potëmkin”, un paso muy importante dentro la misión estética bajo la cual opera I SINCOPATICI. Bajo el mando de Francesca Badalini, los talentos combinados que fluyen en diálogo dentro del esquema de trabajo de este ensamble dejan una clara evidencia de su creatividad en la navegación fonográfica aquí plasmada. En suma, se trata de un disco muy recomendable.
Muestras de “La Corazzata Potëmkin”.-
Dramma Sul Ponte: https://isincopatici.bandcamp.com/track/dramma-sul-ponte
La Scalinata Di Odessa: https://isincopatici.bandcamp.com/track/la-scalinata-di-odessa













