Wednesday, August 12, 2026

Una nueva sonrisa en el mundo avant-progresivo de CHEER-ACCIDENT



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega lo nuevo del veterano ensamble avant-progresivo estadounidense CHEER-ACCIDENT por vía del sello Cuneiform Records a fines de mayo último. “You Smile The Song Is Over” es el título del más reciente ítem de una discografía que todavía sigue adelante desde los 80 y su publicación tuvo lugar el 24 de abril pasado. Los créditos son muy lacónicos respecto a las personas partícipes en las sesiones de grabación del nuevo material, el cual tuvo lugar mayormente en el año 2022: Alex Perkolup, Ana Raba, Bethany Smoker, Candice Latimer, Carla Kihlstedt, Carmen Armillas, Cory Bengtsen, Jeff Libersher, John Yen, Kimberley Gilbert, Laura Boton, Mike Hagedorn, Ross Feller, Thymme Jones y Wyatt. También hay una lista de instrumentos limitada a indicar su mera presencia: guitarras eléctrica y acústica, piano, órgano, teclados, bajo, canto, violín, trompetas, saxos soprano, tenor y barítono, trombón, batería, sintetizador Moog, efectos radiofónicos, platillos, palmas y sonidos encontrados. El título de este álbum que hoy nos ocupa es un homenaje humorístico a un estándar de HERB ALPERT. “You Smile The Song Is Over” aparece no sólo como un CD de estudio nuevo normal, sino también en una edición deluxe con dos DVD añadidos, los cuales recogen, respectivamente, un concierto en el CheerAx Basement de Chicago (2 de abril de 2002) y otro en el local Reggie’s de Chicago (18 de septiembre de 2023). La información sobre ambos conciertos es más específica. Para el primero de ellos, que fue la vuelta de CHEER-ACCIDENT a los escenarios tras el distanciamiento social de la pandemia, fue así: Jeff Libersher [guitarra, trompeta, voz y efectos], Alex Perkolup [bajo, batería y marimba], Eleanor Schumacher [teclados, voz y efectos], Mike Hagedorn [bronces, voz y efectos], Angie Mead [voz y arpa], Laura Bolton [voz y pandereta], Josh Johannpeter [batería], Cory Bengtsen [efectos de tocadiscos y otros] y Thymme Jones [batería, piano, voz y efectos]. Para el concierto de 2023, el personal fue: Thymme Jones [batería, voz y teclados], Jeff Libersher [guitarra, trompeta y coros], Alex Perkolup [bajo], Laura Bolton [voz], Mike Hagedorn [trombón, trompeta y coros], Cory Bengtsent [saxo barítono, teclados, saxo eléctrico y batería] y Eleanor Schumacher [voz y teclados].


Vayamos ahora al repertorio de estudio concreto del disco que hoy nos ocupa. Todo comienza con ‘Episode 34’, una pieza bastante dinámica que sabe agitar jovialmente su groove esencial sobre un esquema rítmico inusual. Tras una introducción abstracta de distorsiones indefinidas, el centro temático devela una maquinaria tan fulgurosa como misteriosa donde el nu-jazz se reviste de avant-prog. La coda es un dislocado fin de fiesta. Luego sigue una estupenda dupla de dos piezas extensas: ‘Behind Your Smile’, que dura 12 ½ minutos, y ‘They Won’t Talk To Me’, que dura poco más de 10 ¼ minutos. ‘Behind Your Smile’ comienza con un estupendo swing de batería arropado por masivas capas deconstructivas de talante futurista, casi como una cruza entre THE RESIDENTS y RASCAL REPORTERS. Ya pasada la frontera del tercer minuto y medio, se instaura un motif reconocible que parece haber pugnado por su actual posicionamiento: lo que suena ahora es muy a lo Robert Wyatt a través  del filtro de unos HENRY COW comandados por el Kevin Ayers más alucinado. Realmente sospechábamos que se estaba cocinando algún tipo de tormenta, pero, en realidad, lo que surgió del agitado vientre surrealista fue un paisaje musical penetrado por una extraña calidez. El extenso epílogo se
 encamina por una etérea zona minimalista: el ensueño se prolonga con un despliegue de creciente densidad donde el suave misterio se va tornando invasivamente nebuloso, una tensión que no ostenta su propio poder, aunque tampoco lo oculta. Conectándose con la pieza precedente, ‘They Won’t Talk To Me’ comienza con una densidad minimalista que ya exhibe su filo inquietante, pasando de a pocos a lo tenebroso en una modalidad donde parecen cruzarse los paradigmas de UNIVERS ZÉRO y CLUSTER. De todas maneras, a poco de pasada la frontera del tercer minuto, unos sobrios acordes de guitarra toman la iniciativa para crear una atmósfera cuasi-pastoral, y es cuando irrumpe la batería que el encuadre global de la instrumentación se arroja vivazmente a una mezcla de punk-jazz y motorik sobre un compás inusual. Es como un exorcismo de lo mejor del Zappa de los 80 a través del filtro de unos THANK YOU SCIENTIST que quieren hacer un bizarro homenaje a CAN. Ya para los tres últimos minutos y medio, el desarrollo temático se torna más sofisticado, marcado por una parsimonia engañosa que parece esconder una cierta furia bajo un ropaje aristocrático. La labor de la batería resulta crucial para realzar la tensa majestuosidad del momento hasta que una ceremoniosa fanfarria corta de plano el exquisito disturbio musical. Todo un cénit del álbum con un oportuno cierre palaciego.


La miniatura ‘The Next Fog’ se basa en otro ejercicio minimalista que enfatiza lo oscurantista sin relajo, de hecho, incorporando arreglos de metales que parecen coquetear con el caos. ‘Incoming Angles’ no es mucho más larga, pero sabe establecer un desarrollo temático reconocible a través de un meticuloso juego de síncopas sobre los que la triangulación de vientos, piano y bajo arma una fraternidad cercana con el paradigma de la banda compatriota THINKING PLAGUE. ‘Tin Pan Galaxy’ vira hacia cierta calma con el empleo de una estructura melódica y una atmósfera que nos remiten al estándar del legendario Robert Wyatt, aunque es verdad que la gente de CHEER-ACCIDENT sabe darle su propio toque de original distinción. El empleo de algunos recursos electrónicos realza la cualidad flotante del desarrollo temático, el cual también contiene algunos pasajes fastuosos dirigidos por los vientos. De hecho, éstos se vuelven más puntiagudos durante el último minuto, causando una curiosa disrupción sónica que termina con una implosión en clave de free jazz. En su minúsculo espacio de 7 segundos, ‘Moon Homecoming’ cumple alegremente con la promesa de caos que sólo había quedado aludida en la miniatura anterior ‘The Next Fog’. En verdad, se trata de un puente hacia el tema siguiente, ‘Graffiti Eyes’, el cual se articula en torno al matrimonio entre las notas bajas del piano y un aguerrido armazón percusivo donde se respira un aire belicoso. Estando éste revestido y tapizado por una aureola futurista, parece estar centrado en realzar lo mecánico. Cuando entran a tallar los arreglos vocales, el estupor, la histeria y la furia se conjugan en una urgente fuerza expresiva. ‘The Blue Lie’ es el tercer tema de considerable duración con su espacio de poco más de 9 ½ minutos. Se advierte de entrada en su espiritualidad que su primer motif central destila una algarabía contagiosa, muy colorida y muy fulgurosa, desarrollando un núcleo melódico relativamente sencillo a través de una ingeniería rítmica genuinamente sofisticada. El vitalismo es absorbente y contagioso, pero mientras pasan los minutos, se abre campo a la presencia de algunos factores un tanto densos. La sección final vira hacia una parsimonia suntuosa cuyos aires aristocráticos son diáfanamente transmitidos por las muy cuidadas orquestaciones de los sintetizadores: ya no hay tensión aquí al modo de otras instancias anteriores del repertorio, es simplemente imposición. Otro momento culminante del disco.


‘Absence Moving Backwards’ comienza como una parodia de coral religiosa al modo de unos elegantes y cautivadores cánticos apoyados sobre sobrios acordes de órgano. Con el ulterior ingreso de la batería, se motiva una adicional intensidad emocional a las expresiones vocales. La pieza idóneamente titulada ‘Epilogue’ trae consigo el cierre del álbum y su misión consiste en seguir explorando los aspectos más tensos y oscurantistas del factor minimalista que se hizo presente en varias canciones durante buena parte de su espacio de 7 minutos. La sección epilogar desarrolla un groove jazz-fusionesco refinado y evocador, casi cercano al patrón de WEATHER REPORT, aunque una vez finiquitada su efímera presencia, todavía late el minimalismo a la manera de un eco agazapado. Repasamos ahora detalles de algunos ítems registrados en vivo. ‘Humanizing The Distance’, canción del álbum “Fear Draws Misfortune” (del 2009, uno de sus discos más notables), aparece en el primer concierto y hace buena gala de su dinamismo complejo y sus inteligentes juegos de contrastes entre lo explícitamente aguerrido y lo artificiosamente contenido. Muy buena remodelación del estándar Zappiano a través de algo que se asemeja al punk-jazz con agitaciones de modo RIO. ‘Surviving The Methodology’ – originalmente incluida en “What Sequel?” (1994) – también está allí y su misión consiste en replantear la agilidad de la canción antes mencionada con un punche más directo y una arquitectura más drástica, casi coqueteando con el math-rock. Yendo ahora al segundo concierto ‘Failure’, que procede del álbum del 1997 “Enduring the American Dream”, refleja inicialmente un talante introvertido para luego abrirse a una distinguida algarabía donde lo Zappiano se enlaza con la fusión jazz-progresiva con pródiga liberalidad. ‘You Know, You Know’ es una balada también originaria de “What Sequel?”: su bello desarrollo melódico está bien llevado por el canto femenino y los arreglos de bronces ornamentan el bloque sonoro con supremo ingenio. Todo esto fue lo que se nos brindó en You Smile The Song Is Over” desde los cuarteles del ensamble CHEER-ACCIDENT, la enésima muestra del gran aporte que este colectivo asentado en la siempre inquieta ciudad de Chicago brinda al ideal del rock artístico. Un importante ítem de música avant-progresiva que resulta muy recomendable para cualquier buena fonoteca. Ya de por sí la edición del CD de estudio nos brinda algo excelente, y encima, la edición deluxe añade más cosas maravillosas. ¡¡Imperdible!!
 
 
Muestras de “
You Smile The Song Is Over”.-

Sunday, August 09, 2026

Desde el alma progresivo-metalera de los canadienses KARCIUS


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El 8 de mayo último sacó al mercado el grupo canadiense KARCIUS su nuevo trabajo fonográfico “Black Soul Sickness”, tanto en CD como en vinilo, de forma independiente: es el séptimo de su carrera iniciada a comienzos del (no tan) nuevo milenio. Este ensamble prog-metalero afincado en Montreal está conformado por Sylvain Auclair [voz y bajo], Thomas Brodeur [batería, percusiones y diseño sonoro], Sébastien Cloutier [pianos acústico y eléctrico Wurlitzer, sintetizadores, mellotrones y demás teclados] y Simon L’Espérance [guitarras, sintetizadores, percusiones y loops]. Auclair es el autor de todas las letras mientras que toda la música es de la autoría de L’Espérance. El material contenido en “Black Soul Sickness” fue grabado en el Wild Studio de Saint-Zénon, el Oakfloor Studio de Sainte-Sophie y en los estudios domésticos de los propios integrantes de KARCIUS en Montreal. L’Espérance estuvo a cargo de la ingeniería de sonido mientras que la mezcla fue realizada colectivamente por el grupo; la ulterior labor de masterización estuvo en manos de Tony Lindgren en los Fascination Street Studios de Suecia. El arte gráfica es de Michael Cloutier. Repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.
 
El repertorio de “Black Soul Sickness” empieza con ‘Wallow’, su tema más largo al ocupar un espacio de casi 13 ½ minutos. Todo empieza con suaves notas de piano y guitarra sobre el trasfondo de un viento distante. Cuando aparece el canto, las cosas se intensifican de a pocos mientras se preserva la parsimonia inicial, la cual bebe del manantial de THE PINEAPPLE THIEF. Cuando irrumpe la pesadez estilizada con la que se habrá de armar el cuerpo central, nos encontramos en un terreno afín a los de RIVERSIDE y OPETH con una dosis extra de agitaciones tanáticas. El nervio de la batería mantiene un perfil estilizado mientras las variantes temáticas van surgiendo a lo largo del camino. Tras un excelso solo de sintetizador se arma una sección epilogar electrizante y visceral, la cual se reviste de robusta majestuosidad. Gran inicio de álbum. ‘Out Of Nothing’ sigue a continuación para elaborar una versión un poco más matizada de la garra rockera de la primera canción sobre uns ingeniería rítmica más extrovertida. El breve prólogo marcado por armonías de guitarra acústica es el modo perfecto de iniciar las cosas mientras el bloque rockero asienta su elegante pesadez con adecuada premura. La dupla de ‘Darkest Heir’ y ‘Slow Down Son’ permite al grupo seguir expandiendo su paleta sonora. La primera de estas canciones mencionadas traslada la pesadez estilizada que se ha venido afianzando a lo largo de los dos primeros temas hacia un dramatismo incrementado. Los riffs tienen un nervio cortante y los pasajes intrépidos se insertan fluidamente entre los pasajes más contenidos. El factor OPETH sigue siendo predominante e incluso hay ciertas confluencias con los LEPROUS de los primeros discos a la hora de armar la ingeniería rockera diseñada para la ocasión. En cuanto a ‘Slow Down Son’, se trata de una balada bastante ceremoniosa cuya aura ensoñadora asume una cualidad grisácea merced a las vibraciones melancólicas de su centro melódico. No dura mucho, pero deja una huella importante en la expresividad nuclear de la canción siguiente. 
 
En efecto, ‘Rise’ es una poderosa canción a medio tiempo que empieza expandiendo el talante evocador del cuarto tema para remodelarla drásticamente a través de una majestuosidad razonablemente sofisticada, la misma que hace gala de una convincente furia existencialista. La batería elabora una inspirada síntesis de las más complejas acentuaciones y grooves que ha utilizado en casi todas las piezas anteriores. Cuando llega el turno de ‘Awakening The Spirit’,  el ensamble se dispone a desplegar una aureola vulnerable para este nuevo ejercicio de prog-metal melódico con su justa dosis de ácida garra. A veces nos hace acordar a los primeros años de PAIN OF SALVATION en ko concerniente a ese uso de apasionamientos expresionistas bajo el masivo manto de distinguidas erupciones metaleras armado por el bloque instrumental. El cierre del repertorio lo trae ‘Dusting My Coat’, canción de menos de 4 minutos de duración con la que el grupo da un nuevo giro de tuerca a su faceta más lírica: cerca del final emerge un robusto despliegue de fuego sónico dentro de una ingeniería razonablemente sofisticada. Lo que suena aquí es como una cruza entre PORCUPINE TREE y THRESHOLD con persistentes guiños a OPETH. Todo esto fue lo que la gente de KARCIUS nos brindó con “Black Soul Sickness”, un nuevo indicio de la particular trama progresivo-metalera que el mencionado grupo propone para el escenario rockero de este año 2026. Su alma musical está en el lugar correcto. 
 
 
Muestras de “Black Soul Sickness”.-
Wallow: https://karcius.bandcamp.com/track/wallow
Awakening The Spirit: https://karcius.bandcamp.com/track/awakening-the-spirit

Thursday, August 06, 2026

LE GRAND SBAM: semblanza avant-progresiva de los rostros cósmicos de Jano



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA  

Nos llegan las mejores noticias desde los cuarteles del ensamble avant-progresivo francés LE GRAND SBAM: hace poco tiempo salió al mercado su nuevo trabajo fonográfico “Janus”, más exactamente, el 19 de junio pasadoBajo la dirección de Léo Margue, LE GRAND SBAM opera con el amplio núcleo vocal de Pauline Laurendeau, Caroline Sentis, Agnès Potié, Louise Perret, Jessica Martin Maresco, Olivier Germain Noureux, Ismaël Colombani, Antoine Mermet y Thomas Arnera, junto a un nutrido ensamble de músicos: Lucie Leker y Fany Fresard a los violines; Dorothée Royez a la viola; Emilie Martin al contrabajo; Clélia Bobichon al clarinete; Pierre Horckmans al clarinete bajo; Pierre Glorieux al fagot; Nathalie Cornevin al arpa; Mihaï Trestian al cimbalom; Romain Baret, Boris Cassone y Matthieu Lemennicier a las guitarras eléctricas; Antoine Arnera a los teclados; Guilhem Meier a la batería y las percusiones, y; Benoit Lecomte a los efectos electrónicos. Lo mostrado en este disco es una parte de una composición más grande titulada Janus, Opera CthulhuAntoine Arnera es el autor de la música mientras él y Thomas Arnera son los autores de las letras. El concepto del álbum que hoy nos ocupa explora la naturaleza del compost, los fósiles y los muertos bajo la inspiración del controvertido astrofísico Jran-Pierre Petit, la bióloga ecofeminista Donna Haraway y el espíritu Matshish Kapéu, una divinidad que la comunidad inuit considera que se expresa a través de flatulencias tras liberar a la susodicha comunidad de la prohibición de cazar mandada por el Amo del Caribe. Juntando todo esto, la narrativa de este concepto aspira a iluminar el camino de integración de una entidad múltiple: el holobionte. En suma, “Janus” es un ritual celebratorio sobre el detritus, que es la necesaria contraparte del esplendor dentro del orden cósmico. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en los estudios 3 Grand Mères y L’Ampli, además del Theatre de la Renaissance Coullins 63. R3my Boy se hizo cargo de la mezcla y la masterización del nuevo material. El propio Antoine Arnera realizó el arte gráfica. 


Repasemos ahora el repertorio. La miniatura de cuarto de minuto y poco más ‘Poupée Léonisse’ abre el álbum con sonidos cibernéticos semejantes a los de un registro de información, y a partir de allí se instala la ‘Ouverture’, la cual establece una celebración grisácea donde las bases percusivas tribales y los incansables coros arman las columnas para sostener el sonido grupal en bloque. Definitivamente hay un aura festiva aquí, pero es más de un aquelarre que celebra la misma existencia de la tensión orgánica del universo. El ensamble se dispone a realizar variantes interesantes en esta festividad con particular fervor. ‘Tshishma’ es otra miniatura consistente en pulsaciones abstractas, la cual antecede a ‘Tourbifouette II’, una composición traviesa y majestuosa. Ésta se centra en un vigor expresionista donde las agitaciones tímbricas que sirven como base armónica son manejadas con impoluta precisión desde la ingeniería rítmica en curso. Se establece un aire de expectativa mientras las incesantes vibraciones saltarinas elaboradas por el bloque instrumental anuncian la pronta llegada de una exaltación. Cuando ésta llega, el encuadre sónico general refleja un fulgor alegre bajo un manto dadaísta mientras las síncopas generales del esquema rítmico mantienen una sofisticación imponentemente señorial. Primer cénit del álbum. ‘Mécanique Des Trous’ es la tercera miniatura y se estructura en un arreglo vocal hermético. ‘Ragga II’ emerge de allí como un sólido ejercicio de nervio ceremonioso mientras el rol destacado de los recursos electrónicos plantea un escenario futurista. ‘Phase Méduso-Végétative’ nos brinda un medio minuto de soliloquio, después de lo cual se despliega la dupla de ‘Mécanique Des Pompes’ y ‘Hypnose I’. La primera de estas piezas mencionadas instaura un hálito solemne que algo tiene de perturbador, aunque no llega a hacerse tétrico. Más bien, se trata de un boato solipsista donde se celebra un secreto perdido en lo oscuro que sólo quienes cantan pueden ver pero no quieren nombrar en sus versos. La segunda exhibe un mantra complejo donde se retoma parte de las agitaciones incandescentes del tema #4, pero con un enfoque menos tortuoso: aquí se quiere explorar lo telúrico de una manera desafiante al modo de un fuego que se deconstruye y reconstruye incesantemente mientras dura la pieza. El clímax vocal es, a la vez, vivaracho e infernal. 

‘Gaz Cloub’ es otro minúsculo soliloquio, esta vez, arropado por ornamentos electrónicos. ‘Duopodes II’ agita las aguas con una manifestación de vivacidad que nos muestra al ensamble decidido a explorar el discurso fusionesco con cierta coquetería emanada del fulguroso uso de elementos afrolatinos, gitanos y arábigos tanto en el esquema rítmico como en el motif central. Eso sí, no hay aquí una alegría frontal, pues los enrevesados arreglos corales se encargan de enfatizar una neurosis irrefrenable mientras la danza espiritual sigue adelante con sus pícaras revueltas. Otra miniatura llamada ‘Flakoku’ revela un nuevo soliloquio atrapado por vibraciones electrónicas, abriendo la puerta a ‘Tourbifouette I’, una poderosa expresión de excelsas explosividades donde el esquema sonoro del ensamble cobra matices y colores épicos. Los brincos y volteretas musicales que van desarrollándose a lo largo del camino van germinando un clímax explosivo durante el último tercio, el cual parece enfilarse hacia las estrellas del ímpetu tan grandilocuente que tiene. Lo ostenta con orgullo e inteligencia, lo cual hace del tema en cuestión otro cénit del disco. ‘Ragga I’ convierte la magnificencia convulsiva de la canción precedente en otro ejercicio tribal donde conviven gozo e inquietud. ‘Zone Trouble’ es un cántico espectral y minimalista que antecede a ‘Symbiotshish II’, la pieza más extensa del disco con sus 8 minutos de duración. Básicamente, lo que hace el ensamble es retomar la senda de ‘Tourbifouette I’ para darle un encauzamiento más brutalmente dadaísta. Los espasmos sistemáticos que brotan del complejo esquema rítmico se expresan de diversas maneras: con excelso vigor, con ingeniosa sutileza, con surrealista solemnidad. En la sección final. la asociación del bloque coral y el ensamble de cuerdas se pone al frente del enclave musical, lo cual genera un centelleo aristocrático. Otro momento culminante del repertorio. La miniatura de casi tres cuartos de minuto ‘Hybrose’ consiste en otro soliloquio. De esta manera se instala la pieza idóneamente titulada ‘Epilogue’ porque es la que justamente cierra el disco. Su espiritualidad crepuscular está dignamente expresada por las bases armónicas del teclado mientras unas suaves adiciones de instrumentos y voces añaden un cariz cinematográfico al asunto. Es el final de un extenso ritual, es la llegada de la noche para reposar después de tan exhaustiva sucesión de juegos y testimonios.


Todo esto fue lo que se nos brindó con “Janus” desde los cuarteles de LE GRAND SBAM, banda campeona del ideal avant-progresivo extremo dentro de la actual escena francesa. El cosmos como integralidad tiene aquí sus banda sonora perfecta. El lenguaje musical del Zeuhl está tan vivo como siempre y el deseo perpetuo de la gente de LE GRAND SBAM de contar historias de índole cósmica hace que el arte de la música preserve su atemporal dignidad. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Janus”.-   

Tuesday, August 04, 2026

El pandemonio del jazz-metal progresivo según los franceses TRYTON



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hay buenas nuevas desde los cuarteles del grupo francés de jazz-metal progresivo TRYTON: a inicios del pasado mes de junio se publicó su nuevo trabajo “A Season Of Pandaemonium” por vía del sello The Hills Are Dead Records, tanto en CD como en casete (ediciones limitadas de 50 CD y 50 casetes). El colectivo conformado por Tiziano Sammarro [guitarras, guitarra-sintetizador y bajo], Frédérique Koebel [sintetizadores y piano] y Rimal Tarba [batería y percusión]. El trío recibe las ocasionales colaboraciones de Pierre Marrinet (flautas), Mishelle Villarroel (violín y viola), Pierre-Emmanuel Chartron (cello) y Damien Sarret (oud). La inspiración visual del disco que hoy nos ocupa es el celebérrimo cuadro del maestro inglés JOHN MARTIN Pandemonium, mas bajo este ímpetu visual late un concepto de mensaje de fuerte carga social motivador por los tumultos bélicos y políticos que generan un imparable caos que las altas autoridades de las naciones presumen de contener bajo sus arbitrarias estructuras de orden. La reivindicación del pensador Domenico Scandella, Il Menocchio, del siglo XVI, los retos pendientes de la Primavera Árabe, la esperanza fraterna del multiculturalismo mediterráneo y los continuos recursos de opresión de parte de los poderosos inspiran a cada composición particular. Veamos ahora los resultados estrictamente musicales de estos procesos de inspiración.


Tras el ruido de un relincho de caballo y golpes de llamada a una puerta, ‘Il Menocchio (The Story Of Domenico Scandella)’ abre el repertorio con un masivo despliegue de nervio sofisticado cuyas garras bizarras se notan bastante afiladas. Los ornamentos y bases armónicas de los teclados arman un eficaz contrapunto frente a la intensa ingeniería rítmica mientras las líneas de bajo y los guitarreos lideran conjuntamente el mando metálico. Sigue a continuación ‘Al-Thawra (La Revolución)’ para cumplir con la misión de remodelar la fuerza sistemática de la pieza inaugural a través de un filtro exótico de inspiración medio-oriental. De esta manera, se abre camino a mayores recursos de versatilidad en el armado de recovecos multitemáticos. La inclusión de efectos de sonido de turbas airadas añade dramatismo al esquema musical en curso. ‘Tree’ comienza con un groove tribal que permite al ensamble acercarse más al factor jazz-rockero del ideario grupal. Por un buen rato, es más progresivo que metalero el armazón donde se encuadra la energía expresiva colectiva; de hecho, ostenta una estilización muy fulgurosa que algo tiene de festivo, si no mucho. Cuando finalmente entra a tallar el músculo metalero, opera como el clímax incendiario que el núcleo musical de la pieza exigía. ‘Sea People’ se sitúa dentro de una cruza entre los matices exóticos del segundo tema y el rabioso señorío del primero, siendo así que la catedral sónica que se va edificando establece puntuaciones bastante macizas. Los juegos de síncopas que gesta la batería portan un fragor absorbente mientras evitan hacerse machacones, realmente crean un swing elegante con el cual los otros instrumentos actuantes pueden explayarse en sus respectivos aportes.

 
La pieza más extensa del repertorio es precisamente la homónima, la cual ocupa un espacio de cerca de 8 ½ minutos. ‘A Season Of Pandaemonium’ comienza con una sección jazz-progresiva bastante ágil que sabe fluir con paso firme sobre la contundente base de la batería. No tardan las cosas en enfilar por la senda pesada trazada con laberintos geométricamente precisos; es aquí que los teclados elaboran varios nudos melódicos mientras el entramado global mezcla elementos de ANIMALS AS LEADERS y PLANET X. En el último cuarto de su desarrollo se genera un epílogo vivazmente oscuro, el mismo que está signado por una asertiva neurosis. El cénit decisivo del repertorio... pero todavía queda el bonus track ‘Le Bal Des Dragons’, un tema predominantemente basado en un lirismo grácil bajo la guía del piano. El vitalismo habitual de la banda se torna ahora sedoso, hasta gentil, al modo de una pequeña fiesta donde el factor melódico envuelve la logística sónica. Poco antes de llegar a la frontera del segundo minuto y medio, el bloque  sonoro aumenta su musculatura, lo cual no es tanto un viraje como una explosión momentánea de colores destellantes. El piano dirige el retorno al motif inicial para el epílogo. Todo esto fue lo que la gente de TRYTON nos brindó con “A Season Of Pandaemonium”, un estupendo trabajo que mantiene a la banda en la primera línea de la avanzada jazz-metalera de su país, y por consiguiente, también la avanzada rockera europea. Bastante recomendable. 
 
 
Muestras de “A Season Of Pandaemonium”.-
 

Saturday, August 01, 2026

Las crónicas progresivas del dúo noruego JORDSJØ para el año 2026



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.     

He aquí lo nuevo del ensamble noruego JORDSJØ: “Pestkrønikene”, su séptimo trabajo de estudio exclusivo (el grupo tiene otros dos discos compartidos). La publicación del mencionado disco se dio el pasado 24 de julio por vía del sello Dying Victims Productions, tanto en CD como vinilo (formatos rojo y negro). El dúo conformado por Håkon Oftung [guitarras, flauta, teclados y voz] y Kristian Frøland [batería y percusión] recibió las colaboraciones ocasionales de Jon A. Henriksen (voz y pandereta), Lars Fredrik Frøislie (sí, el mismo de WOBBLER, al sintetizador Minimoog Model D), Andreas Prestmo (voz, también integrantes de WOBBLER) y Kristian Valbo (batería). La salida de este disco sirve para celebrar el décimo aniversario de JORDSJØ, un hito que la banda aprovecha para ostentar un nuevo giro más pesado que le da a su enclave históricamente centrado en el estándar folk-progresivo. El título del disco significa crónicas de la peste y ciertamente hay un dramatismo afín a esa noción en el modo en que los riffs de la guitarra eléctrica y los compases agitados de la ingeniería rítmica suenan tan prevalentes a lo largo del repertorio. De manera general, el disco gira en torno a las grandes lepras de nuestros tiempos: guerra, tensión social, la caída de gobiernos y el nuevo auge de sectas e ideologías excluyentes. En el aspecto técnico, Frøland estuvo a cargo de la producción y la mezcla de “Pestkrønikene”. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales del disco. 
 
Durando casi 4 ½ minutos, la pieza homónima abre el repertorio con amplia prestancia. En efecto, ‘Pestkrønikene’ instaura un encuentro entre los mundos de WOBBLER y el maestro Bo Hansson con un gran impacto del factor de rock duro a la hora de concretar el esquema sónico.  En efecto, éste impone su potencia extrovertida para instalar el robusto cuerpo central. El intermedio bucólico pone una breve cuota de introspección lírica en medio del dominante fuego estilizado. Una apertura de álbum con mucho gancho, ojalá hubiera durado un poco más. ‘White Magic’ sigue a continuación para brindar una vivacidad renovada a la visión folk-progresiva que es esencial para el grupo. El cuerpo central, iniciado por un juguetón motivo de guitarra acústica, despliega un aura alegre donde los sobrios fraseos de la guitarra eléctrica añaden un colorido eficaz. El breve interludio reposado aporta una variable pastoral; finalmente, el epílogo vira hacia una solemnidad suntuosa. ‘Seven Heads’ regresa de lleno a la solidez hard-progresiva exhibida en la canción homónima, al modo de una composición perdida de QUATERMASS que pasó por el filtro de los URIAH HEEP de 1971-72. La dupla de ‘Kaosvelde – Vasallens Elegi’ y ‘Kaosveldets Endelikt’ permite al dúo explayarse en su bien definida paleta sonora. El primero de estos temas mencionados es un evocador juego folklórico cuyo emplazamiento padtora recibe interesantes ornamentos oscurantistas de parte de los teclados. Por su parte, el segundo es un animado instrumental rockero donde el grupo juega con agitaciones imponentes sobre un groove bastante intrépido. Las intervenciones del sintetizador ayudan a realzar el filo contundente del ensamble.
 
‘The Awakened’ establece un vínculo con los JETHRO TULL de 1977-78 con añadidos matices a lo DEEP PURPLE, además de una garra refinada afín al paradigma de BRIGHTEYE BRISON. Los solos de guitarra ostentan la elocuencia necesaria para preservar la claridad melódica del momento. ‘Spiritual Lament’ es la pieza más extensa del disco con su espacio de cerca de 5 ¾ minutos. Desde el mismo punto de partida, la pieza demuestra su iniciativa de explorar los recovecos más sofisticados del estándar progresivo. Tras un pasaje prologar ajustado a un tempo inusual, la banda elabora una inspirada alternancia entre pasajes aguerridos y otros más líricos, siendo aquéllos los predominantes. La labor de la dupla rítmica a través de los diversos motivos incrementa la aureola señorial de los índices melódicos. Para nosotros, se trata del momento culminante de este disco. ‘Talisman II’ dura casi 5 minutos y se encarga de cerrar el álbum. Su espíritu expresivo, que ostenta cierto aire de familia con la banda compatriota TUSMØRKE, se enfila por una síntesis de la canción inaugural y la precedente, aunque con una variante un poco más solemne. La sección epilogar despliega una magnificencia aristocrática que brinda al disco el cierre suntuoso que merece. En poco más de 35 minutos, la gente de JORDSJØ nos ha mostrado que sigue siendo una voz fuerte dentro del escenario progresivo noruego de nuestros días. Nos sorprende el grupo con esta musculatura nueva que se exhibe sistemáticamente en la mayor parte de “Pestkrønikene”; de verdad, una obra bastante recomendable. 
 
 
Muestras de “Pestkrønikene”.-

Tuesday, July 28, 2026

La magna travesura del veterano grupo estadounidense FRENCH TV: desde el norte de España para el mundo entero

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos algo muy grande que presentar, tanto cualitativa como cuantitativamente: se trata del nuevo trabajo fonográfico de la veterana banda estadounidense de rock progresivo ecléctico FRENCH TV, un doble álbum titulado “The Spanish Caper” que fue publicado por el sello Cuneiform Records el 24 de abril último. Como siempre, el personal de FRENCH TV opera bajo el mando del bajista Mike Sary. En el primer volumen, él está acompañado por Katsumi Yoneda [guitarra], Jeff Gard [batería], Nico Fabre [teclados], Ludo Fabre [violín] y Karl Ledus [saxofón y weirdophone]. En el segundo, FRENCH TV opera con el quinteto de Sary, Yoneda, el teclista Pat Stawser, el baterista Jeff “The Funky Judge” Gard y Gregory Acker al saxofón y la flauta. El nuevo material de la banda está reservado para el primer volumen: casi todo lo que suena allí fue registrado en los Estudios Pen de Ceros Studios de Oviedo, el norte de España, la hermosa Asturias, en julio de 2024. El segundo volumen está ocupado por versiones de canciones clásicas del rock de los 60 y 70, grabadas, mezcladas y masterizadas en el estudio Louisville Recording Arts, Louisville, Kentucky, en los años 2023 y 2024. Howie Gano se hizo cargo de todas estas cuestiones técnicas, incluyendo la posproducción y las mezclas de instrumentaciones adicionales para el repertorio nuevo. Mientras tanto, Sary realizó la imagen de la portada y el diseño gráfico. Él siempre tuvo en mente emular lo que muchos grupos hicieron en los 60 y 70, grabar un disco en alguna cabaña apartada del mundanal ruido urbano en medio de los conciertos de una gira. La oportunidad se presentó cuando el grupo realizó un concierto en la costa norteña española y gestó nuevo material durante un par de semana. La idea para el segundo volumen es una fantasía de Sary de hacer un disco completo de versiones, algo no ajeno al mundo de FRENCH TV, pues ya había versiones ocasionales de canciones de NEKTAR y SAMLA MAMMAS MANNA en algunos discos, además de un popurrí de aportes de grupos progresivos franceses. Pero esta vez se trata de canciones de diversos estilos que datan de los 60 y 70 y que contienen un elemento progresivo en sus pasajes instrumentales. El reto consistió en familiarizar a todos los demás integrantes de la banda con los 12 temas que Sary les propuso, pues ellos sólo conocían 2 o 3. En palabras del propio Mike, aunque la evaporación cultural de estas canciones pertenecientes a la leyenda del rock sea inevitable, él y sus compañeros de viaje pondrán su grano de arena en la postergación de ese momento. 


Veamos ahora los detalles concretos del vastísimo repertorio de “The Spanish Caper”. Todo empieza con ‘Entrance Of The Small-Faced Man’, una pieza bastante alegre cuya persistente vivacidad se manifiesta en el colorido esencial de sus centros temáticos, bien encuadrados ellos dentro de una ingeniería híbrida de jazz-prog y modismos Zappianos al estilo de fines de los 70. Los incesantes cambios de ritmo que tienen lugar brindan un dinamismo coquetamente exótico a la composición. ‘Who Is X-35?’ sigue a continuación para explayarse una aureola más ligera que permite a la continuada algarabía centrarse en un foco prog-sinfónico donde la banda establece nexos estilísticos con YES y CAMEL. Hay unos enormes solos respectivos de saxofón y sintetizador que emergen para dar una magnificencia especial al bloque sonoro íntegro. La dupla de ‘Just Another Tapdance On The Frying Pan Of Life’ y ‘The Eyes Roll For Thee’ expande la paleta sonora del ensamble con fruición y entusiasmo. El primero de estos temas mencionados se dedica básicamente a volver sobre los pasos andados por la pieza precedente, sólo que esta vez el vigor expresivo se atenúa un poco para que el ensamble pueda dar rienda suelta a su potencial de gracilidad. Las intervenciones del violín son cruciales para el refuerzo de las tonalidades grupales. En cuanto a ‘The Eyes Roll For Thee’, se trata de una nueva visita al área de jovialidad jazz-progresiva en la que el ensamble había instaurado la pieza de apertura. Eso sí, en esta ocasión, los colores sonoros tienen un fulgor más presuroso debido a las inteligentes variaciones de groove que impone la dupla rítmica. Los torcimientos y replanteamientos de la ingeniería musical están a la orden del día y gestan una sana variedad para el desarrollo multitemático hasta el rotundo golpe final. ‘In Pursuit Of Element 'Z'’ mantiene las cosas dentro de este talante extrovertido que es la pauta histórica de la banda y que ha ganado en luminosidad desde el año 2017 (el tiempo de “Operation: Mockingbird”). Los momentos de ágil esplendor y cálida gentileza se suceden con total fluidez; mientras tanto, el sintetizador genera recursos extravagantes en medio del bien estructurado dinamismo colectivo. El reposado epílogo llega de sorpresa, mostrando una vez más un ingenio portentoso dentro de una musicalidad que siempre quiere presumir de ser vivazmente ostentosa. Un cénit del álbum, no nos cabe duda de ello.

El sexto tema del disco ostenta el peculiar título de ‘An Unusual Tolerance For The Detrius Of Memorabilia’ y se enfoca preferentemente en el avant-prog de talante gentil y mentalidad dadaísta. Regresan esos extraños solos cósmicos de sintetizador y está desatada la lógica del cambio de reglas dentro de lo que, en la práctica, es un rompecabezas musical donde hay que ver el todo completado para captar la belleza de los colores dispersos en las piezas individuales. La séptima pieza es la que justamente da título al doble álbum. ‘The Spanish Caper’ es una digna heredera de las piezas #1 y #4 por su manera tan frontal de jugar con lo vitalista de una manera amable que también sabe ser estrambótica dentro de un entramado sonoro bien organizado. Es que la gente de FRENCH TV sabe cómo evocar a la anarquía mientras se mantiene en las antípodas de la misma, su singular organicidad donde conviven lo disparatado y lo compacto. Incluso en este caso, hay un par de pasajes donde se visita el ámbito del jaleo flamenco-latino. ‘Forest Of Forgotten Skulls’ cierra el primer volumen y es el ítem más extenso del mismo con su duración de 6 ¼ minutos. Comenzando con un breve preludio etéreo, la instrumentación pronto se torna bastante muscular, extrovertida pero ya no tan alegre, es más ruda y neurótica aunque con un manejo muy controlado del nervio rockero. Algunos pasajes todavía manifiestan esa frescura luminosa que es marca de la casa y una mención especial debe ir para el solo de violín eléctrico que emerge cerca del final. Tal como dijimos al inicio de la presente reseña, el segundo volumen está lleno de versiones de temas de otros grandes nombres del rock inmortal de ayer que el propio Sary considera que tienen suficiente potencial de sofisticación progresiva como para elevarlo de nuevas maneras. ‘20th Century Man’ de THE KINKS da inicio a este volumen con un despliegue de sofisticado lirismo que sabe elevarse hacia alturas aristocráticas en cualquier momento. ‘Nantucket Sleigh Ride’ de MOUNTAIN se revela con su garra chispeante sobre un compás ceremonioso. ‘Goin’ a Little Crazy’ de THE GUESS WHO contiene varios matices complejos en sus diversos pasajes instrumentales mientras que buena parte del canto exhibe una teatralidad masiva. ‘Fresh Garbage’ de SPIRIT porta una extroversión semejante, pero su estructura musical es más ligera mientras que el groove es más tirado al área del rock-fusión.


‘Butterfly Bleu’ de IRON BUTTERFLY es tratada con arquitectónico vigor mientras que la excelsa elegía gótico-progresiva de PROCOL HARUM ‘Dead Man’s Dream’ manifiesta lealmente su cautivador embrujo tanático marcado a fuego metafísico. El blues progresivo de IRON BUTTERFLY es como el crepúsculo esplendoroso que antecede a la noche sinfónica que encubre ese oscuro peregrinaje de los amos PROCOL HARUM. ‘Take A Look Around’ y ‘Funky Judge’ nos meten en los universos de THE JAMES GANG y BULL & THE MATADORS, respectivamente. La psicodelia ágil de la primera versión porta una espiritualidad inocente que funciona como oportuno contrate frente a la furia sarcástica que define a la segunda. ‘Freedom Rider’, uno de los muchos clásicos de TRAFFIC, es trabajado aquí con un máximo respeto por la prestancia envolvente de la canción original. La adición de un solo de sintetizador a mitad de camino agita las aguas sónicas con suma elegancia, la cual se resalta poco después con unas magníficas florituras de flauta. ‘Days And Nights’ (de BLOODROCK) y ‘A Million Miles Away’ (de RORY GALLAGHER) duran 7 minutos y pico y 7 ½ minutos, respectivamente, y el grupo saca buen provecho a sus espacios expresivos. El interludio del primero de estos temas gesta una solvente fluorescencia para la épica construcción integral, mientras que el desgarro telúrico sustenta la gloria musical del segundo: estupendos derroches de pathos para dos composiciones estupendas e inolvidables. ‘Renegade’ de STEPPENWOLF concluye el paseo por el pasado de los FRENCH TV y la banda rinde justo honor a ese espíritu de hard rock melódico con aires psicodélicos. Todo esto es lo que se nos brinda con “The Spanish Caper” desde los cuarteles de la versátil y maravillosa banda estadounidense FRENCH TV, una entidad que sigue manteniéndose muy viva a 43 años de su fundación y con la creatividad en un nivel siempre altísimo. Este doble álbum es una magna travesura que seguramente se erigirá como una de las obras progresivas más destacadas de este año. 

Monday, July 27, 2026

La memoria retro-progresiva de los suecos SULPHUROUS SEA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA  

Hoy se da la ocasión de presentar lo nuevo del colectivo sueco SULPHUROUS SEA, tercer trabajo publicado en poco más de un año de actividad: “Flake Of A Memory”, el disco que hoy nos ocupa, salió al mercado a fines de febrero de este año 2026, sucediendo a “Tadmor” (de enero de 2025) y el homónimo segundo álbum (septiembre de 2025). Esta entidad tan prolífica que es SULPHUROUS SEA se inició en Estocolmo en 2024 como un proyecto unipersonal del compositor y multiinstrumentista Elis Ericson hasta que entró en escena también el guitarrista Viktor Hurst a inicios del presente año 2026. El enfoque estético del ahora dúo se centra en lo atmosférico y lo cinemático con una inspiración en el prog sinfónico de primera generación. Ericson sigue siendo el líder absoluto de este proyecto, quien no sólo es el autor de todo el material, sino que también realizó las labores de mezcla y masterización para el disco que hoy nos ocupa. Veamos los detalles específicos del repertorio de “Flake Of A Memory”. 

La larga y ambiciosa suite ‘A Pilgrim’s Tale’, que se extiende por un espacio de 23 ¼ minutos, se encarga de iniciar el repertorio de “Flake Of A Memory”. El prólogo se focaliza en un ambiente relajadamente suntuoso donde las flotantes capas de sintetizadores arropan grácilmente a las precisas escalas de guitarra. Un primer cuerpo central se centra en el etéreo despliegue de un aura impresionista de órgano que no tarda en completarse con la emergencia de una impetuosa guitarra solista y la sección rítmica; así las cosas, el asunto suena como una noción Floydiana de 1975 remodelada por la magnificencia romántica de los GENESIS de 1976 por un rato hasta que el órgano vuelve al frente en solitario. El terreno está preparado para un nuevo despliegue de núcleos temáticos, los cuales alternan compases de 3/4 y 4/4 en su base rítmica: lo Cameliano (al estilo del nuevo milenio) pasa a ser el factor predominante en el armado del paisaje sonoro. Poco antes del ecuador, emerge un motif de tenor cósmico donde las capas de teclados parecen proyectarse hacia un fulgor celestial, lo cual no es sino el puente hacia un nuevo pasaje de talante Floydiano, bien metido en una introspección fastuosa donde la implosión emocional se cuida mucho de sobrepasar fronteras expresivas rígidamente definidas. Con la ilación de una sección más intimista al estilo de Anthony Phillips y la breve retoma de un motivo de vals anterior, la suite está lista para cerrarse con una aureola estilizada que, de alguna manera, se emparenta con el paradigma de THE ENID. El segundo tema del disco justamente se titula ‘Flake Of A Memory’. Con sus bases armónicas de piano y sus exquisitas orquestaciones donde se combinan lo romántico y lo impresionista, parece que nos remontamos a las exploraciones de tipo ambient-progresivo que realizaba Anthony Phillips preferencialmente entre mediados de los 80 y buena parte de los 90. ‘The Tavern’ opera prácticamente un apéndice de la composición precedente, siendo así que el boato es menor con la excepción de una breve irrupción de una articulación rítmica en un ágil interludio: ojalá se hubiese ampliado más esta parte, pues realzaba el encanto del motif central, pero bueno, así quedó el asunto.  

‘Foreigner’ se parece mucho a las dos piezas precedentes en lo pertinente a la estructuración de la atmósfera general, pero su enfoque es más fulguroso a la hora de desarrollar los índices melódicos. La hibridación entre lo Cameliano y el paradigma de THE ENID vuelve a ser el factor predominante, teniendo en cuenta que los teclados reinan con mano absolutista el entramado sonoro en curso. La gran baza de este tema es que cumple con la misión de sintetizar los aspectos más coloridos de la suite dentro de un bien aprovechado espacio de 6 ¼ minutos. La dupla de ‘Winter Carnival’ y ‘Road To Nidaros’ cierra el repertorio con presta elocuencia. El primero de estos temas mencionados reitera la estrategia de calma suntuosidad elaborada por la pieza precedente, incluso enfatizando el tenor contemplativo por vía de un posicionamiento claro de las capas de teclados. En cuanto a ‘Road To Nidaros’, se trata de una nueva vuelta de tuerca al mesurado fulgor Floyd-Cameliano que también hemos apreciado antes en la suite inaugural; siendo así que la guitarra aparece en el centro protagónico en una par de pasajes estratégicos, el señorío introspectivo está dispuesto para mostrar su sobria paleta sonora con la dosis apropiada de soltura. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Flake Of A Memory” desde los cuarteles de SULPHUROUS SEA como aporte particular para la preservación del ideal rock progresivo sinfónico en este año 2026. Una obra muy refinada, realmente se nota que la meticulosidad en los planteamientos de melodías y atmósferas dentro de un contexto consistentemente gentil es el fuerte de este colectivo sueco. Hay que prestar atención a este álbum y, en general, a todo lo que ha venido haciendo este interesante proyecto sueco.


Muestra de “Flake Of A Memory”.- 

Friday, July 24, 2026

Lo que viene después, o sea, ahora para el dúo alemán CHOCLAT FROG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos lo nuevo del dúo alemán CHOCLAT FROG, conformado por los hermanos Tim [bajo, guitarras, teclados, programaciones y voz] y Rainer Ludwig [voz, batería, percusiones, teclados, programaciones, kazoo y arpa de boca]. “What’s Next?” es el elocuente título de este tercer álbum de CHOCLAT FROG, el cual se lanzó al mercado el 17 de julio último (hace muy poco). Las sesiones de grabación para el álbum que hoy nos ocupa tuvieron lugar entre noviembre de 2023 y febrero de este año 2026 en los Homerun Studios; allí se realizó también la labor de masterización de parte de Rainer Ludwig. Ludwig se hizo cargo de la imagen de la portada y del diseño artístico. El dúo recibió las colaboraciones vocales ocasionales de Mira Ludwig, Monica Ludwig, Floyd Anthony y… alguna mujer desconocida. En líneas generales, la banda se aferra a su alevosamente extravagante visión musical de explorar varias zonas vanguardistas del diverso discurso progresivo dentro de un todo colorido donde la elegancia, la osadía y el sentido de travesura conviven dentro de un vórtex sonoro marcado por un consistente dinamismo. Bueno, centrémonos ahora en los detalles estrictamente musicales de “What’s Next?”.


Todo empieza con el no muy largo tema ‘Reroot’ (sólo dura 2 ¼ minutos), una obertura marcada por capas y armonías de teclados donde se fusionan lo sombrío y lo evocador, estando lo segundo marcado por fraseos en clave de jazz contemplativo. A partir de allí emerge la pieza justamente titulada ‘What’s Next?’, una explosión de garra sofisticada donde el nervio neurótico es la fuerza rectora y el sofisticado swing de la batería es el cimiento impulsor de todas las variantes expresivas que se van hilando. Lo que suena es el matrimonio perfecto del paradigma Crimsoniano con la soltura extravagante del math-rock, todo ello sazonado con varios recursos jazz-rockeros. En el último tercio hay también algunos devaneos con el prog-metal. Muy impresionante este primer arrebato de luz. ‘Dangerous Ignorance’ sigue a continuación para instaurar un lirismo bien definido bajo coordenadas un tanto humorísticas, tal vez en afinidad con FROGG CAFÉ y BUBBLEMATH. La furia rockera en curso se enfila por una sistemática sofisticación donde conviven el punk-jazz y el avant-metal. Aunque el índice temático parece coquetear con la música de circo o de cabaret, el ensamble se las arregla muy bien para que los arreglos complejos lleven esta aureola burlona hacia una excelencia típicamente progresiva. ‘Cruel Ballad’ tiene un groove más pausado, siendo así que el cuerpo central de la pieza ostenta un refinamiento jazz-progresivo que no puede evitar seguir la estrategia sónica vigorosa sustancial al dúo. A mitad de camino, unas florituras melódicas del bajo impulsan la pieza hacia una tormenta momentánea antes de regresar definitivamente al motif principal. La traviesa incursión del kazoo invita nuevamente a lo humorístico. Cuando llega el turno de ‘Stampin’ And Toilin’’, el grupo se dispone a recrear una versión cálida del estándar de los STICK MEN, añadiendo algunas vibraciones Crimsonianas al modo de la fase 2000-03. Los aportes del teclado resultan fundamentales para añadir una candidez colorida al asunto que establece una rara, aunque, sin duda, efectiva, conexión con el patrón prog-sinfónico. Tal vez, el cénit crucial del álbum. 

‘The Poet’ se instala en un lugar intermedio entre la socarronería estilizada de la tercera canción y la excelencia señorial del segundo tema, lo cual se traduce en una muy fluida maraña de instancias joviales con otras más solemnemente preciosistas. También hay que hacer notar que el grupo sabe hacer combinaciones extrañas con inteligencia estructural: ceremoniosas escalas de piano interrumpidas por golpes metaleros de guitarra y batería, inserción de parlamentos airados en medio de un croquis gentilmente sinfónico. De hecho, hay un trasfondo dadaísta en estas motivaciones musicales específicas, pero sus realizaciones se ciñen a una ingeniería tan rigurosa como dinámica. ‘Joe Umpf’ sí se sitúa alevosamente en una posición más cercana a la de ‘Dangerous Ignorance’, dándose aquí la peculiaridad de que el vigor rockero a cargo de la concreción de la arquitectura musical es, en comparación, menos compleja y más punzante. La presencia de las voces es más persistente y eso colabora con el hecho de que el swing general sea más frontal que en otros temas anteriores del disco. Otra vez emergen los momentáneos solos de sintetizador para irradiar su esbelta prestancia dentro de la controlada explosión sonora en curso. ¿Cómo actuarían los PRIMUS imitando a TOOL usando una composición perdida de Frank Zappa de la etapa 1981-83? Pues así. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Eau (O)’. La aureola cibernética que se impone en la sección prologar pronto abre paso a un motif serpenteante que reactiva y amplía los aspectos más tensos y neuróticos de la propuesta musical del grupo, algo así como una síntesis de las vibraciones más fulgurosas de los temas #2, #5 y #6. También hallamos aquí uno de los mejores solos de guitarra del disco; también se luce el bajo, más puntilloso que nunca en su recorrido a través de los diversos ambientes que se van manifestando en el camino.* “What’s Next?” es el preclaro manifiesto del aquí y ahora de CHOCLAT FROG. Su vitalidad y su creatividad son cruciales para mantener a la escena progresiva alemana en un sitial destacado dentro de la escena mundial. Muy recomendable este disco, la verdad que sí.


Muestras de “What’s Next?”.-  


* De hecho, el bajo que suena aquí es un Rickenbacker que Peter Latsch prestó a Tim Ludwig, algo que se le agredece explícitamente en los créditos.

Wednesday, July 22, 2026

La propuesta del XAVI REIJA ELECTRIC QUINTET para el año 2026

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el disco del XAVI REIJA ELECTRIC QUINTET “Nu Breed”, el cual se publicó a fines del pasado mes de marzo por vía del sello MoonJune Records. Los compañeros del maestro barcelonés Reija en el ELECTRIC QUINTET son Tomás Fosch (piano eléctrico Fender Rhodes y sintetizador Mini Moog), su colega de largo tiempo Dušan Jevtović (guitarra eléctrica), Rafael Garcés (saxo) y Bernat Hernández (bajo). El material aquí contenido fue registrado en La Casa Murada en los días 31 de julio y 1 de agosto del pasado año 2025. Las labores de mezcla y masterización estuvieron en manos de Juan Pablo Alcaro en ese mismo mes de agosto. El arte gráfica es de la autoría del propio Reija. Algunos temas del repertorio de “Nu Breed” proceden de trabajos solistas previos de Reija: “Reflections”, 
“Dreamscape Room” y “Workplace”. Además, uno de los temas es una reelaboración de la pieza homónima del primer álbum de este proyecto de REIJA, el cual data de 20 años atrás. Aquí tenemos la primera exploración en el jazz-prog eléctrico desde el año 2018, el tiempo de ese hermoso álbum conceptual “The Sound Of The Earth”, un trabajo muy peculiar dentro del canon del maestro Xavi. La labor del quinteto actual brinda algo nuevo a dicho canon, una luminosidad nueva que emana de la gracia y el candor con que interactúan todos los músicos involucrados, quienes demostraron ser totalmente capaces de insuflar sensibilidad e inteligencia en las instalaciones de los núcleos temáticos y sus respectivos desarrollos. Más detalles sobre lo bien que funcionó esto, de inmediato. 


Los 5 primeros minutos de “Nu Breed” están  ocupados por ‘Dream Land’: este tema inicia el rumbo de las cosas con un despliegue de pura extroversión donde la claridad melódica exhibe su fulgor esencial mientras la banda mantiene su nervio colectivo dentro de una ambientación genuinamente aristocrática. Las iniciales líneas de bajo son vibrantes por sí mismas, cumpliendo a la perfección con la función de impulsar la algarabía colectiva; el momento del solo de saxo resulta vital para realzar esto que de por sí es patente. Acto seguido, emerge ‘Dusan V3.0’ con la misión de intensificar la sensación de algarabía fusionesca merced a la inspiración emergida de esta composición del crack Jevtović. El swing preserva consistentemente un aura aristocrática y desde ya entra a tallar uno de los más notables solos de guitarra dentro del álbum. En cierto sentido, es como si el espíritu de WEATHER REPORT hubiera penetrado el área de SLIVOVITZ bajo la guía de Larry Coryell. La tercera pieza es justamente la titular y su manera de prolongar el esparcimiento de los colores musicales desarrollados en los dos temas precedentes es bastante significativa; de paso, es la pieza más extensa del álbum con sus 6 ½ minutos de duración. En efecto, ‘Nu Breed’ nos muestra a un ensamble cada vez más firme en sus avances a lo largo de la jornada musical en curso, notándose en la soltura del saxofón y las intrincadas exaltaciones del bajo que la banda está consistentemente inmersa en una nueva fiesta de agilidades efervescentes donde se reavivan los legados de RETURN TO FOREVER y los BRAND X de los tres primeros discos. Todos los instrumentos tienen sus momentos de lucimiento particular dentro de una agitación sistemática que se afianza sobre el sólido terreno cimentado por la infatigable batería del jefe Xavi. Cuando llega el turno de Reflections’, el ensamble explora senderos de serenidad que, haciendo honor al título de la pieza, elabora un enfoque de evocaciones reflexivas bajo una modalidad de suntuosa placidez. Cabe destacar los respectivos solos de bajo y piano eléctrico en lo que se refiere a las instalaciones de elegantes variantes para el motif central. 

‘Dreamscape Room’ exhibe un aura de serenidad muy similar a la de la pieza anterior, pero esta vez lo hace sobre un swing un poco más animado, el cual porta un cauce un tanto arquitectónico; así, los diálogos y enmarañamientos entre los instrumentos actuantes pueden ir fluyendo con grácil naturalidad a través del paisaje fusionesco en curso. El solo de piano eléctrico es muy bello, de hecho, nos hace recordar a Jarrett y Hancock simultáneamente. La dupla de ‘We Keep Walking’ y ‘Are You Religious?’ sirve para que el quinteto siga añadiendo matices a su bien definida fuerza de carácter comunal. El primero de estos temas mencionados explora más a fondo los colores impresionistas que, de alguna manera, predominaron en los dos temas precedentes, esta vez con la mirada puesta en una agilidad mesurada donde el evidente ímpetu exuberante de la composición se focalice en la noción de que lo textural debe priorizarse sobre lo enérgico. Esto se ejemplifica muy bien en la ilación de los solos de sintetizador y saxofón, un nuevo recordatorio del impacto perenne del paradigma de los WEATHER REPORT de la segunda mitad de los 70. Por su parte, ‘Are You Religious?’ funciona como una pieza inmersa en los aspectos más extrovertidos del ensamble. Proyectando un vigor jazz-rockero que no estaría fuera de lugar dentro de algunos de los últimos discos del perpetuo proyecto Protocol del venerable maestro Simon Phillips, la banda se suelta con sobresaliente vivacidad. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Two Sides’, pieza que muy bien puede describirse como una síntesis de los espíritus expresivos de los tres primeros temas del álbum. Es como el cierre de un círculo que se empaqueta con todos los nudos meticulosamente atados. Adicionalmente, algunos ecos del señorío de ‘We Keep Walking’ se hacen notar dentro de la logística grupal. Todo esto fue lo que el XAVI REIJA ELECTRIC QUINTET forjó para nuestros oídos en este año 2026: “Nu Breed” es una muestra fehacientemente genuina del tipo de organicidad expresiva y emocional que el crack Xavi y sus compañeros de viaje son capaces de concretar dentro de un contexto de música jazz-progresiva repleta de energía y colorido. En suma, muy recomendable.
 
 
Muestras de “Nu Breed”.-
Dusan V3.0: https://xavireija-moonjune.bandcamp.com/track/dusan-song
Nu Breed: https://xavireija-moonjune.bandcamp.com/track/nu-breed