Friday, May 27, 2022

FRANÇOIS THOLLOT y su laberinto de alternativas

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Todavía no termina el mes de mayo de 2022 y ya tiene un nuevo disco completado y publicado el maestro francés FRANÇOIS THOLLOT. Este prolífico compositor y multiinstrumentista especializado en crear un híbrido de avant-prog, Canterbury, prog sinfónico, jazz-rock y Zeuhl ha publicado otro disco solista para el presente año 2022, el cual se titula “Alternatives” y está asequible a través del blog de Bandcamp del susodicho THOLLOT. El disco del que hoy hablamos es su octavo trabajo solista desde inicios de 2021, siendo así que él hizo un disco de piezas de piano y formó parte del quinto álbum de su proyecto SCHERZOO antes de la pandemia (publicado éste en octubre del año 2020). Como ha sido siempre la norma con sus anteriores discos solistas, THOLLOT se hizo cargo de los teclados, el bajo, la batería, la guitarra y las programaciones, y también realizó las labores de mezcla y masterización del material aquí contenido en su estudio de Lyon. La línea de trabajo aquí plasmada está emparentada con las expuestas en los dos discos precedentes (“Separate Strings” e “Infinite”, de noviembre de 2021 y enero de 2022, respectivamente). Bueno, ya es hora de ver los detalles de “Alternatives”.

Durando casi 6 minutos, ‘The Fall’ abre el repertorio con una agilidad frontal que no tiene reparos en hacer gala de su jovialidad esencial desde el mismo punto de partida. Lo que suena es como un celebratorio híbrido de HATFIELD AND THE NORTH y HAPPY THE MAN con elementos de Zeuhl que han sido retorcidos de tal manera que solo pueden expresar un fulgor optimista. La amalgama de los teclados que hacen las bases armónicas con los que elaboran infatigables fraseos solistas conforma el núcleo central de la instrumentación integral, siendo ésta bien sostenida por un esquema rítmico razonablemente complejo. Luego de esta exhibición de colorido sonoro sigue la pieza homónima, la cual, en líneas generales, establece una grácil combinación de prestancia luminosa y vibraciones ceremoniosas. ‘Alternatives’ intercala pasajes donde dominan las síncopas aguerridas con otros donde predomina un candor sereno, siendo así que siempre está latente una suerte de enhebrado entre el paradigma de los primeros FRENCH TV y el dinamismo solipsista de los dos primeros discos de HENRY COW, aunque con una soltura que nunca llega a hacerse tensa o surrealista. Se nota el espíritu aventurero, sí, pero éste ni siquiera roza la senda de lo abstruso: el truco para concretar esta estrategia consiste en asentar todo el desarrollo temático sobre grooves jazz-rockeros. Cuando llega el turno de ‘Look Up’, nos topamos con un ejercicio de atmósferas contemplativas y serenas, aún dueña de grooves gráciles y esquemas melódicos cordiales, pero también se hace sentir una estilizada densidad en el trasfondo, así como en los recovecos de su sobrio desarrollo temático. Es como si una idea perdida del MIKE OLDFIELD de la etapa 1978-80 haya sido descubierta y remodelada bajo coordenadas jazz-progresivas tras unos arreglos nuevos hechos por la gente de HAPPY THE MAN. Los concisos acordes de la guitarra en el inicio abren con total naturalidad la organicidad del entramado sonoro que ha de explayarse por un espacio de 6 minutos. ‘Questioning’ se puede clasificar como una pieza situada en una posición intermedia entre el sobrio señorío de la pieza precedente y la misteriosa serenidad de la pieza inmediatamente precedente. La balanza se inclina un poco más hacia el primero de estos factores señalados. 

‘Stunt’ regresa de lleno al talante festivo del tema inaugural, realzando a lo largo del camino los recursos de sofisticación progresiva que se van insinuando en diversos pasajes estratégicos. De hecho, el elemento Canterbury está particularmente enfatizado, y posiblemente también se puede hablar de algunos matices Crimsonianos que emergen en una sección especialmente intrépida. El sexto tema del álbum se titula ‘Labyrinth’ y su función es la de volver a la senda del jazz-prog informado por sazones de herencia Zeuhl y RIO. Aprovechando exhaustivamente el entusiasta groove sobre el que se sostiene la ingeniería instrumental, el vitalismo extravagante que marca al desarrollo temático asume una espiritualidad grácil y vivaz, lo cual atenúa un poco el empuje tenso propio de la composición. Ocupando un espacio de poco más de 8 minutos y medio, ‘Travel’ es el tema más extenso del repertorio y también es el encargado de cerrarlo, cumpliendo con ello de una manera inapelablemente climática. En muchos aspectos, esta pieza delinea y define una síntesis de las atmósferas y estrategias musicales del tema precedente y los dos primeros. El señorío ágil (muchas veces juguetón) y el dinamismo abastecido de vibraciones densas se conjugan creativamente para facilitar la organización de las diversas bases armónicas del tema, así como la capitalización de los numerosos solos de teclado y de guitarra. La batería también sabe moverse con impecable fluidez a través de las exigentes variaciones de compás y groove que van surgiendo a lo largo del camino. Todo se detiene antes de acabarse: un epílogo dirigido por un piano eléctrico que va desde lo reposado a lo saltarín sostiene un efluvio general que resulta inquietante y esplendoroso a la vez. Como balance final, “Alternatives” nos muestra que el paradigma progresivo, desde hace muchos años bien perfilado, de FRANÇOIS THOLLOT todavía tiene muchas composiciones interesantes que ofrecer desde su seno vital para el ideario actual del rock artístico, tanto en Francia como en el mundo entero. Estos 47 minutos y algunos segundos que dura el disco valen realmente la pena: ¡¡totalmente recomendable!!



Wednesday, May 25, 2022

El castillo progresivo del cuarteto noruego TENDERTON

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el turno para el nuevo disco del ensamble progresivo noruego TENDERTON, el cual se titula “The Chateau y fue publicado el pasado 29 de abril de forma independiente. La alineación de TENDERTON conformada por Arild Hammerø [guitarras eléctrica y acústica], Marius Simonsen [batería, campanas tubulares, marimba, vibráfono y otras percusiones], Haakon-Marius Pettersen [órgano, clavinet, piano eléctrico Fender Rhodes y mellotrón] y Morten Kvam [bajo] se ha lucido a lo grande con este disco que sucede por seis años a su homónimo disco de debut, el cual había causado cierto furor en las redes progresivas. En los dos primeros temas de este álbum entra en acción el guitarrista Ronni Le Tekrø como invitado especial. El material contenido en “The Chateau” fue casi totalmente grabado en el Studio Nyhagen, ubicado en la localidad de Boverbru, en octubre de 2020, añadiéndose más sesiones en los Brageveien Studios de Oslo poco tiempo después. Los ingenieros de sonido que apoyaron este proceso son Kjartan Hesthagen y Øyvind Røsrud Gundersen, siendo este último también el encargado de la mezcla, así como de compartir el rol de productor junto a los cuatro integrantes de la banda. La masterización posterior a la mezcla fue realizada por Christian Obermeyer en el Strype Audio. Bueno, pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco que estamos reseñando ahora.

Las cosas se ponen en marcha con ‘Cat’, un tema de poco más de 7 minutos de duración que comienza estableciendo simultáneamente una serie de atmósferas bucólicas y un despliegue muscular de psicodelia progresiva cuya pesadez se hace sentir genuinamente. Ciertamente, la presencia de este segundo factor se va acentuando mientras avanza el desarrollo temático hasta llegar al punto de llenar todos los espacios con meticulosa exuberancia, eso sí, sin desatarse. Encontramos aquí una hibridación entre ANEKDOTEN, TAAL y MOTORPSYCHO, con algunos matices añadidos del legado de aquellos inolvidables primeros años de NEKTAR. Durando casi un minuto más que el tema inaugural, ‘A Night At The Chateau’ emerge con la misión de jugar con atmósferas más reposadas para arroparlas bajo un manto de crepuscular misterio, siendo así que éste se intensifica notablemente al apoyarse en el evidente talante contemplativo que inunda al esquema melódico y al groove. Que quede claro que no hay atisbo o marca alguna de languidez en este tema, pero sí se advierte que la nocturnidad explícita del entramado sonoro articula y moldea una espiritualidad inquieta. Ya cerca del final, el groove de la batería y los fraseos de la guitarra aumentan sus respectivas dosis de intensidad, con lo cual, la persistente nocturnidad asume algunos matices aguerridos, incluso amenazantes. Siguen adelante los guiños al paradigma de los MOTORPSYCHO, pero en este explosivo clímax concluyente, el grupo va por la senda del heavy prog. El tercer tema del álbum es la miniatura ‘Garden Miracle’, una pieza alegre que ostenta grácilmente su aureola retro-progresiva, brindando un recurso de luminosidad a través de su sencillo esbozo melódico. Lo que percibimos aquí es como si se tratase de una idea perdida de BEGGAR’S OPERA que fue remodelada por los NEKTAR del año 1973 bajo la guía de los TRETTIOÅRIGA KRIGET de los dos primeros álbumes. ‘The Sun’ elabora un cálido y grácil ejercicio de space-rock con fuertes trazos melódicos y un estilizado manejo de las florituras del bajo; nos toma por sorpresa el swing machacón empleado por la batería en las primeras instancias. Los ornamentos y capas de los teclados ayudan a sustentar la fastuosidad de la instrumentación global, haciéndose ello particularmente evidente en los últimos momentos de la primera sección, así como en el carácter urgente y exultante de la sección epilogar.

El final del repertorio viene de la mano del tema más largo contenido en el mismo: ‘Mirror’ dura alrededor de 12 minutos y tres cuartos, siendo ostensiblemente diseñado para finiquitar el álbum con vibraciones épicas. Su cuerpo central sigue por un camino de continuas intersecciones entre el señorío evocador de la pieza inaugural y el vigor eclécticamente estilizado de ‘The Sun’. Hay unos ribetes añadidos de carácter jazz-progresivo que se acercan un poco al paradigma de SARCOPHAGUS NOW y, tal vez también, al de AGUSA. El swing sabe asumir cierta aureola sofisticada a través de su perfilada ingeniería rítmica. En la mayor parte del tiempo, son la guitarra y el bajo quienes aportan los ornamentos más efectivos y reveladores de la estructura compositiva que se va reforzando mientras el jam avanza. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, el espíritu de la instrumentación y el esquema rítmico se asocian en un viraje hacia un ejercicio de heavy prog con tintes space-rockeros. Aprovechando la situación, la guitarra ocupa el centro protagónico y nos obsequia su mejor solo en todo el álbum. Lo que suena aquí es ya como una cruza de AGITATION FREE y RED KITE en clave más melódica, lo cual finalmente aterriza en un terreno sereno e introspectivo que algo tiene de Floydiano (del año 71) sin dejar de lado la influencia de AGITATION FREE: es en este momento que las últimas manifestaciones de luz se proyectan sobre el sonido grupal, el cual se deja llevar de la mano por las primeras brumas de la noche. Es particularmente notable el solo de piano eléctrico que se va luciendo mientras progresa el fade-out... Y nos hace desear que éste no se haya armado más tarde. En menos de 40 minutos, la gente de TENDERTON nos ha brindado un gran ejemplo de la vivacidad perpetua que existe en el escenario progresivo escandinavo de nuestros tiempos. “The Chateau” es un disco que vale la pena conocer y adquirir para disfrutar de lo que tiene que dar esta generación del rock progresivo escandinavo y también mundial.


Sunday, May 22, 2022

Los KUNGENS MÄN celebran su aniversario #10 con un disco nuevo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos lo nuevo del ensamble sueco KUNGENS MÄN, publicado el 6 de mayo último (hace muy poco) bajo el título de “Kungens Ljud & Bild”, tanto en formato digital como en vinilo (en sendas ediciones limitadas de blanco y de azul). Ya siendo el año 2022, KUNGENS MÄN tiene 10 años de edad, habiendo comenzado como una congregación de amigos dispuestos a hacer algo de música por entretenimiento mientras cada uno de ellos se dedicaba principalmente a otros grupos donde eran integrantes vigentes, pero luego pasó a tener una entidad propia como grupo oficial. Una vez más, Peter Erikson [sintetizador], Hans Hjelm [guitarra], Gustav Nygren [guitarra], Mattias Indy Pettersson [batería], Mikael Tuominen [guitarra, bajo de 6 cuerdas y voz] y Magnus Öhrn [bajo] nos brinda una serie de ejercicios musicales donde conviven el space-rock, la psicodelia progresiva, el stoner, el krautrock guitarra-céntrico y el post-rock dentro de un dinamismo recurrente y bien afiatado. El material contenido en “Kungens Ljud & Bild” fue grabado en el estudio Moderskeppet, ubicado en la localidad de Aspudden, bajo la dirección de Tuominen, quien también se hizo cargo de la mezcla; posteriormente, la labor de masterización fue realizada por John McBain, veterano músico e ingeniero de sonido estadounidense, en su estudio JPM Mastering. Como es muy habitual dentro de la trayectoria fonográfica del grupo, la portada estuvo a cargo de Öhrn. Este disco marca un hito muy especial de por sí, pues se trata de la primera publicación producida por el sello independiente del los mismos KUNGENS MÄN, el cual se llama precisamente Kungens Ljud & Bild: el grupo quiso dar simplicidad a estas cosas. Este primer emprendimiento editor por cuenta de la banda contó con la colaboración del sello estadounidense Centripetal Force para una edición especial en los EE.UU. Bueno, vamos ahora a los detalles del repertorio contenido en este disco, ¿vale?

El potente y machacón tema ‘När Pisken Vinar’ pone en marcha las cosas. Filtrando las herencias de BLACK SABBATH y DEEP PURPLE a través de la faceta más ácidamente aguerrida del paradigma de HAWKWIND, el grupo se pone a delinear una electrizante dinámica donde el impactante esquema rítmico y las metrallas sonoras de los riffs guitarreros se fusionan en una mecánica incandescente. Son los solos que emergen sucesivamente a lo largo del camino los que aportan retazos ágiles al punzante esquema sonoro en curso: el último de ellos, en especial, ostenta unas trazas Gilmourianas. Durando poco más de 15 minutos y medio, ‘Stora Rummet’ emerge con la misión de establecer unas atmósferas más reposadas y proyectarlas hacia dimensiones cósmicas que ostentan sutil señorío que se siente tan circunspecto como ceremonioso. Elaborando una estrategia centrada en una cruza entre el space-rock y el post-rock (en afinidad con bandas como AUTOMATISM y PAPIR), el ensamble va hilando fibras e hilachas cada vez más envolventes mientras algunas de las guitarras van enriqueciendo melódicamente el contorno concreto que rodea al sencillo esqueleto armónico operante desde el primer instante de este vuelo sonoro. A poco de pasada la frontera del octavo minuto, el groove, a la vez que preserva el swing, asume una aureola más ceremoniosa que antes, lo cual permite al jam arroparse bajo una neblina crepuscular que se sitúa a medio camino entre lo onírico y lo introspectivo. Hay un solo de bajo de 6 cuerdas que refuerza esta renovada ambientación general del tema. Siendo la pieza más extensa del álbum, también es, de hecho, un cénit decisivo del mismo. ‘I Hjalles Kök’ comienza con un fade-in y a partir de allí exhibe un esquema de cadencias rítmicas que nos recuerda a CAN y a NEU!, añadiéndose algunos elementos de stoner que operan como impulsores de un creciente vigor expresivo. Tuominen improvisa una letra que es recitada con un talante solemne propio de las recitaciones que encontramos en discos clásicos de ASH RA TEMPEL y THE COSMIC JOKERS. Nygren no toca aquí, pero para eso está la voz cada vez más neurótica de Tuominen, para fungir como núcleo central de la ingeniería expresiva grupal. 

El final del repertorio viene de la mano de ‘Vaska Lyckokaka’, otro momento culminante del disco donde el grupo desarrolla un ágil y luminoso híbrido de CAN, ASH RA TEMPEL y HAWKWIND que inserta una oportuna dosis de fulgor y soltura al esquema musical de la banda. El compás que elabora la dupla rítmica es vivaz aunque no contundente, pero su diligente energía es suficiente para impulsar una conexión celebratoria entre todas las capas, riffs y fraseos aportadas por las guitarras. Aires de familia hay con lo que hacen bancas como AUTOMATISM y SPACE DEBRIS. Ya en las instancias finales, algunos ornamentos de bajo se suman al fulgor reinante mientras las cosas se van calmando de a pocos; el sobrio epílogo marcado por efectos de sintetizador es el perfecto cierre para esta pieza en especial y el álbum en general. En fin, todo esto es lo que el colectivo de KUNGENS MÄN nos ha brindado con “Kungens Ljud & Bild”, un espectro de sonidos y ritmos que exponen diversas variantes de su fuerza de carácter esencial. Este nuevo álbum simboliza una estupenda celebración de su aniversario #10 y, de paso, también una excelente ocasión para seguir disfrutando de su oferta estética, una de las más notables y robustas del space-rock progresivo actual.


Muestras de “Kungens Ljud & Bild”.-
Stora Rummet: https://kungensman.bandcamp.com/track/stora-rummet
Vaska Lyckokaka: https://kungensman.bandcamp.com/track/vaska-lyckokaka


Thursday, May 19, 2022

FAUST: radiografía de la reactivación de una veteranía vanguardista en el año 2022

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el honor y el placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico de una de las leyendas vivientes del así llamado (mal llamado) krautrock: FAUST. Este nuevo disco de la banda surgida en el año 1971 en la localidad de Wümme se llama „Daumenbruch” y fue publicado el pasado 21 de enero por el sello Eroto Tox Decodings. El título y la portada de este disco hacen alusión a la portada del primer álbum, publicado en el ya lejanísimo año 1971 con la radiografía de un puño cerrado: el título se traduce como fractura del pulgar, pero la radiografía de este nuevo disco también muestra un dedo medio alzado, un signo internacional de desprecio ante alguna fuerza opositora. Ni más ni menos que 8 integrantes tiene la alineación de FAUST que realizó este nuevo álbum: además de los integrantes originales Gunther Wüsthof [caja musical] y Zappi Werner Diermaier [batería], también están Dirk Dresselhaus [bajo y guitarra], Uwe Bastiansen [guitarra y samples], Jochen Arbeit [guitarra y loops], Elke Drapatz [batería y efectos] y Sonja Kosche [instrumentos hechos a mano*, arpa y ventilador]. Pero, primero, un poco de historia de esta entidad llamada FAUST tras su disolución a mediados de los 70s. La misión musical del grupo se rehízo a inicios de los 90s bajo la iniciativa de tres de sus integrantes originales, el organista-sintetista Joachim Irmler, el bajista-trompetista-guitarrista Jean-Hervé Peron y el baterista-percusionista Werner Diermeier con estupendos discos como “Rien” (1994) y “You Know Faust” (1996), ejemplos de un nuevo empuje para su siempre arriesgada propuesta musical. Incluso el renovado ensamble, que incluía a nuevos y más jóvenes integrantes, hizo un disco minimalistamente oscurantista para acompañar a la clásica película Nosferatu de F.W. MORNAU, pero cuando llegó el año 1999 y la gente de FAUST publicó “Ravvivando” (una de sus obras más redondas en las últimas décadas), se empezó a advertir que no todo iba de manera armónica con los tres veteranos reactivadores de esta entidad. En el año 2004 empezaron a operar dos versiones rivales (no necesariamente antagónicas) de FAUST, una coliderada por Peron y Diermaier, la otra, por Irmler. Hasta hubo un disco donde solo tocaban Peron y Diermaier: “Just Us”, del año 2014. Bueno, este nuevo trabajo de FAUST nos muestra a unos Sres. Diermaier e Irmler volviendo a trabajar juntos en esta alineación octagonal que incluye a dos integrantes de EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN y uno de SCHENIDER TM, lo cual conlleva de por sí la apertura y la expansión de aires nuevos. De hecho, hay un aura épicamente industrial en este nuevo repertorio que contiene tres piezas de larga extensión. El modus operandi comenzaba con pistas básicas grabadas por los dos bateristas y por Dresselhaus en el estudio de este último, las cuales eran posteriormente enviadas a los demás músicos para que añadieran sus propios aportes sin conocer los de otros. Las grabaciones resultantes fueron mezcladas por Dresselhaus y Diermaier en el estudio ZONE de Berlín. Veamos ahora los detalles de „Daumenbruch”.


La maratónica pieza de casi 23 minutos ‘Weisse Schockolade’ abre el álbum y las parcas notas de piano que signan su prólogo anuncian frontalmente que nos hemos de encarar con un ejercicio de vibraciones y traqueteos ceremoniosos.... Y en efecto, eso es lo que se nos brinda desde la ingeniería sonora armada por dos frentes que operan como dos columnas expansivas y mutuamente dialogantes: el dirigido por las múltiples fuentes percusivas y el centrado en las diversas atmósferas y capas de guitarra y efectos virtuales. A poco de pasada la frontera del quinto minuto, el ensamble conquista un culmen de densidad sónica, pero ésta no tarda en desvanecerse para centrarse en algo más mecanicista. De esta manera, el vigor expresivo se vuelve mucho más sutil para permitir el lucimiento de ornamentos abstractos diversos, todo ello mientras el groove sigue obedientemente afianzando el señorío misteriosamente ceremonioso que se marcó desde el mismo punto de partida. Eso sí, poco antes de la frontera del décimo minuto se gesta un recurso de tensión que ya se estaba mascullando desde antes; una vez perfilada esa tensión, el factor percusivo empieza a adquirir un mayor protagonismo dentro del entramado sonoro. Tras un breve momento de estilizada fastuosidad que enriquece y, a la vez, desintegra la tensión reinante, el ensamble se proyecta hacia un renovado impulso psicodélico que se sustenta grácilmente sobre la intensificada ingeniería rítmica. Los instrumentos que no forman parte del armazón percusivo incrementan la cualidad ígnea de sus texturas en una última fase del vuelo instrumental, el cual termina aterrizando en una dimensión onírica muy sólidamente penetrada por un dinamismo inquietante, casi tirando al RIO. Un impresionante inicio de álbum, no nos cabe duda alguna al respecto. ‘Default Mode’ sigue a continuación para establecer un ahondamiento más sistemático en la solemnidad abstracta mientras le da un giro crepuscular y, en varios momentos, oscurantista, al asunto. A través de la sucesión de golpes de batería, ornamentos percusivos, efectos de guitarra y recursos cibernéticos, presenciamos algo que comienza como una especie de juego deconstructivo y termina virando hacia un ritual punzante de talante industrial. Una vez instaurada esta vía para la presente sección epilogar, el ensamble organiza un enclave fastuoso que incorpora algunos tintes celebratorios mientras se va acercando a su definitiva conclusión.

‘Border River’ ocupa un espacio de poco menos de 19 minutos y cierra el álbum. El dinamismo del entramado percusivo ostenta unas cadencias vitalistas muy estilizadas, a medio camino entre el avant-prog y el jazz experimental contemporáneo; por su parte, los guitarreos se orientan por una línea intermedia entre lo Frippiano y lo gótico. La atmósfera es, en líneas generales, oscurantista, mas ella se desarrolla con un realce en lo misterioso y no tanto en lo tétrico. A poco de pasada la frontera del quinto minuto, se empieza a armar un pasaje climático estructurado en una cruza entre sacudidas modernitas y matices exóticos de raigambre asiática. Un poco más adelante, un interludio relativamente apagado acoge un breve momento de relax antes de volver a las cadencias vitalistas con las que empezó la pieza, retomando directamente las herramientas del clímax antes mencionado. Esto tampoco dura mucho, pues una nueva sección emerge con una intencionalidad deconstructiva que va armando y desarmando instantáneamente posibles pistas temáticas a desarrollar. Mientras esto sucede, la batería mantiene un perfil bajo para que todo lo demás salga al frente, pero en una instancia siguiente, mientras se va trazando el camino de la sección epilogar, la batería regresa a un plano notorio mientras los ornamentos percusivos y los artilugios abstractos aportados por las guitarras y los efectos electrónicos nos brindan un paisaje surrealista. Cuando menos lo esperamos, la tensión vigente empieza a organizar un plan de destrucción donde se impone un aire de acabamiento y pulverización; esto se confirma con el golpe final asestado por el ensamble en pleno. Todo esto fue lo que esta renovada y nutrida alineación de FAUST nos ha brindado con „Daumenbruch, un disco muy importante en dos sentidos: la evocación de los viejos tiempos de la exploración progresiva radical y la celebración de que ese paradigma aventurero sigue vigente en este tercer decenio del nuevo milenio. Resurrección a lo grande y reactivación impresionante de FAUST.


Muestra de „Daumenbruch”.-


* Esos instrumentos hechos a mano fueron diseñados y fabricados por el renombrado luthier neerlandés Yuri Landman. 

Monday, May 16, 2022

BLACK EXPRESSION: muestras del tercer mundo progresivo de la actual escena rockera argentina

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy tenemos el enorme agrado de presentar a “Mundo Real”, el tercer registro fonográfico del grupo argentino BLACK EXPRESSION, el cual se ha convertido en un punto esencial de referencia para el rock prog-sinfónico de su país y toda Sudamérica. Este disco fue publicado por el sello connacional Viajero Inmóvil en formato físico el pasado 19 de abril, y, de hecho, se trata de la segunda de sus obras que cuenta con edición física hasta la fecha (la segunda solamente tuvo publicación digital). El trío conformado por Eduardo Martínez [guitarras eléctrica y acústica, y bajo], Pablo Martínez [piano, sintetizadores Mini Moog y ARP 2600, órgano Hammond, lead y pad] y Gabriel Bikerway [batería, marimba y otras percusiones] realmente se ha lucido a lo grande con este álbum, un muestrario de maravillas progresivas emanadas de un tercer mundo musical donde los músicos mencionados han hallado la inspiración para la que, por ahora, resulta ser su obra cumbre. Ocasionalmente, el grupo contó con el apoyo de Laura Ausensi en las intervenciones vocales. El material contenido en “Mundo Real” fue compuesto por Eduardo Martínez y se grabó, mezcló y masterizó en el estudio Mind Music de Buenos Aires, entre junio y diciembre de 2021. Repasemos ahora los detalles del mismo. 


Los primeros 18 minutos (o casi) del álbum están ocupados por la dupla de ‘Por Siempre’ y ‘Alcanzar’, dos excelentes temas que de inmediato nos muestran la vitalidad madura a la que rápidamente ha llegado el grupo. El primero de estos temas comienza con unas imponentes pulsaciones de bajo que abren camino a una contundente ingeniería donde el dinamismo preciosista del prog sinfónico y la garra señorial del hard rock clásico se articulan en una maraña sónica bastante efectiva. El medio tiempo que predomina en la arquitectura rítmica facilita el realce del desarrollo temático mientras que los ornamentos del canto femenino se integran muy fluidamente dentro de la instrumentación. Por su parte, ‘Alcanzar’ se sitúa a medio camino entre la suntuosidad del paradigma clásico Yessiano y las vibraciones gráciles del sinfonismo moderno. Sin llegar a igualar el colorido épico del tema de apertura, puede presumir de tener un groove más sofisticado, lo cual le permite alternar con impoluta solvencia entre los pasajes ligeros y otros más pesados. El enfoque temático se mantiene bien centrado en su específico núcleo central. En la última sección, el asunto vira hacia lo que parece ser una versión Emersoniana del paradigma del prog-metal melódico. Un gran final que viene muy bien antes de que emerja la pieza homónima del disco, la más extensa del mismo con sus poco más de 16 minutos de duración. ‘Mundo Real’ inicia su maratónico trayecto con aires bucólicos de tenor Genesiano: los gráciles fraseos de la guitarra acústica y las capas de teclado se amalgaman a la perfección. Al poco rato emerge un motif robusto y palaciego cuya vivacidad va afirmándose a cada paso en base a la confluencia entre la rotunda base rítmica y el punche electrizante de la guitarra. Los ornamentos de teclado que apuntalan ciertos pasajes intermedios son cruciales a la hora de insuflar recursos de caleidoscópica variedad al asunto. Alrededor de la frontera del noveno minuto, el trío regresa a una sección cálidamente bucólica, logrando con ello gestar una brisa de aire fresco, pero la musculatura y el nervio no tardan en volver al frente para la última sección de ‘Mundo Real’. Aunque no existe una pomposidad abundantemente explícita en la estructura melódica de dicha sección final, la vibrante interconexión entre los instrumentos garantiza que se dé un clímax rotundo. 
 

‘Tigre De Papel’ es una belleza de pieza musical cuyos signos distintivos son su carácter evocador y su gracilidad contemplativa, las cuales son anunciadas patentemente en su pasaje prologar y luego son magnificadas a través del incrementado vigor rockero que se utiliza para asentar el cuerpo central: aquí opera una cruza entre los GENESIS de la fase 76-78 y los RUSH de la etapa 77-81. Es oportuno que el breve epílogo consista en una retoma del motif inicial. El final de repertorio llega de la mano de ‘Suite’, tema de poco más de 11 ½ minutos que redondea la serie de esquemas sonoros propuestos por el grupo. El esquema central del desarrollo compositivo se focaliza en los elementos más musculares y fastuosos del ideario estético de la banda, lo cual se concreta en una cruza triádica entre DREAM THEATER, EMERSON, LAKE & PALMER y YES. La imponencia de los pasajes más ceremoniosos y la presencia de los más esplendorosos solos de sintetizador de todo el álbum ayudan de manera significativa a que la pieza conquiste una vitalidad tremendamente llamativa. Se trata de otro momento culminante de un álbum que, debido a su sistemática exposición de coloridos sonoros, tenía que ser concluido con esta precisa dosis de incandescencia musical. “Mundo Real” es, simple y llanamente, uno de los más bellos discos progresivos realizados en Sudamérica en lo que va del año 2022; tal como dijimos en el primer párrafo de la presente reseña, BLACK EXPRESSION se ha convertido en un punto esencial de referencia para el rock progresivo argentino en muy poco tiempo, y este disco nos parece la prueba infalible de ello. Totalmente recomendable.
 
 
Muestras de “Mundo Real”.-
Alcanzar: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/alcanzar
Mundo Real: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/album/black-expression-mundo-real-2022


Friday, May 13, 2022

THE LIGHT IN THE OCEAN y su tercer sueño progresivo

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de presentar el nuevo disco del grupo estadounidense THE LIGHT N THE OCEAN, el tercero en su haber, siendo así que el grupo está conformado por el cuarteto de Jared Emery [gutiarras, saxofón, sintetizador y voz], Jacob Ewert [batería, percusión, piano y voz], Chris Lyons [bajo, trompeta, sintetizador y voz] y Stephen Decker [violines]. Este tercer disco en cuestión se titula “Deep Reef Dream” y fue publicado el 15 de abril pasado, sucediendo por poco menos de dos años a The Pseudo​-​Scientific Study of Oceanic Neo​-​Cryptid Zoology”, el cual brindó grandes réditos a la banda mientras ésta pasaba por una crisis de personal. Ahora, con alineación reformada y constante (al menos, hasta ahora), el ensamble puede presumir de tener un esquema sonoro más lleno con los ingresos de Lyons y Decker. El disco que ahora reseñamos se empezó a gestar y grabar durante los primeros meses de distanciamiento social sistemático. Mientras se iban acumulando las canciones de este nuevo álbum, éstas se iban grabando bajo la supervisión del ingeniero de sonido Chris Johnson, quien también se hizo cargo de la mezcla y la producción; la masterización ulterior estuvo a cargo de Bruce Templeton. Vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “Deep Reef Dream”.


‘Things Inside’ inaugura el repertorio instaurando un groove que es bastante optimista y grácil a la vez, muy metido en el paradigma Yessiano con algunas instancias paralelas a las de sus compatriotas de FARMHOUSE ODYSSEY y los RUSH de la fase 1993-96; respecto a lo último, ello supone el impacto de cierto filo sonoro en algunos lugares estratégicos dentro del paraje general que delinea la serie de riffs. El siguiente tema se titula ‘Parthenon’ y exhibe, en su espacio poco menor de 3 minutos y medio, un vuelo instrumental ceremonioso donde, en buena parte, se desarrolla una prolongación del groove general de la pieza de apertura, pero esta vez, con una espiritualidad más ceremoniosa. Hay elementos de KANSAS y HAPPY THE MAN que se insertan dentro del persistente modelo Yessiano. La tercera pieza es ‘Tijuana Sunset’ y dura poco menos de 4 minutos, siendo su misión la de imponer un señorío aguerrido y contundente dentro de una bien estilizada cruza de space-rock, sinfonismo y jazz-rock. Definitivamente, el cuarteto está determinado a avivar su propuesta sonora con un dinamismo llamativo y razonablemente sofisticado. La batería sabe hacerse notar en medio de este rico entramado sonoro que está convenientemente delineado por las interacciones entre el sintetizador, el violín, los vientos y la guitarra. Dicho sea de paso, tenemos aquí uno de los solos de guitarra más impresionantes del repertorio. ‘Smee’ consiste en una relativamente breve expansión de climas misteriosos cósmicos, lo cual abre camino al arribo de ‘Psyclops’, una canción estilizadamente potente que se sitúa a medio camino entre el legado de los primeros álbumes de WISHBONE ASH y el paradigma de RESISTOR, con la adición de algunos matices prog-metaleros al estilo de TILES. La dupla de la miniatura ‘Underwater Cigarettes’ y ‘Deep Reef Dream’ permite a la gente de TLITO expandir su paleta sonora. Todo comienza con una descendente escala de piano de tenor romántico que se va hundiendo dentro de un clima cinematográfico, algo que abre vía a la canción homónima para que nos muestre una combinación de climas intimistas de tenor neo-prog (al modo de una cruza entre KARMAMOI y FROST) y jazz-rock con comedidos matices ambient. La solidez de la arquitectura melódica es la clave del magnetismo peculiar de esta pieza que se aparta notoriamente de los variados recursos de exuberancia y vigor expresivo que habían signado a las piezas precedentes. 

‘Mr. Pippy’ es un breve instrumental que ostenta una calidez flotante y ensoñadora, lo cual contrasta abiertamente con la espiritualidad expresiva de ‘Big Reef’, el ítem más extenso del repertorio con sus 8 minutos y medio de duración, y que también trae su instancia final. La enérgica intrepidez y la contundente musculatura del compás que sostiene al cuerpo principal no se presta a confusiones. Tenemos aquí un ejercicio de prog-metal melódico que explora a fondo los territorios anteriormente señalados en ‘Psyclops’: notamos nuevamente algunas afinidades con TILES. En el último tercio, emerge un pasaje más calmado donde la soltura atmosférica permite el lucimiento paralelo del saxofón y el violín, siendo así que el asunto termina virando hacia la dimensión space-rockera (un poco a lo MOTORPSYCHO). Con este viraje que nos toma totalmente por sorpresa, el disco nos dice adiós exhibiendo tonalidades oníricas mientras el fade-out hace que la canción aterrice en el valle del silencio. Todo esto fue “Deep Reef Dream”, un disco poderoso y llamativo que nos pone al tanto de la nueva vitalidad creativa que tiene el colectivo de THE LIGHT IN THE OCEAN. Este grupo afincado en Mineápolis, Minnesota, está bien encaminado dentro de su gradual posicionamiento dentro de la élite progresiva estadounidense de los últimos años.   



Wednesday, May 11, 2022

IL PORTO DI VENERE: una nueva maravilla dentro de la escena progresiva italiana actual

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega un poco tarde, pero llega al fin esta reseña dedicada al disco debut de IL PORTO DI VENERE, un ensamble formado por varios veteranos del rock progresivo italiano del nuevo milenio, un supergrupo de mucho respeto que surgió bajo las iniciativas conjuntas de Maurizio Di Tollo y Cristiano Roversi, quienes son los coautores de todas las letras y partituras musicales contenidas en el álbum. Los nombres de estos dos gestores nos remiten a LA MASCHERA DI CERA, MOONGARDEN, FINISTERRE y SUBMARINE SILENCE. “E Pensa Che Mi Meraviglio Ancora” es el título del disco al cual nos referimos ahora, y fue publicado el 24 de setiembre del pasado año 2021 por el sello Ma.Ra.Cash Records. Los integrantes de IL PORTO DI VENERE son, además de Di Tollo [voz, guitarras acústicas, batería, teclados adicionales y samples] y Roversi [teclados, pedales bajos, guitarras adicionales y samples], Stefano Zeni [violines eléctrico y acústico], Marco Remondini [violoncello y saxofones], Elisa Mineri [bajo] y Erik Montanari [guitarras eléctricas y acústicas de 6 y 12 cuerdas]. Algunos colaboradores ocasionales ayudaron a enriquecer el sistema sonoro de la banda: Tiziano Bianchi (fiscorno), Faso (bajo de 6 cuerdas) y Massimo Menotti (guitarra acústica). La propuesta estilística de este ensamble está, en buena medida, enraizada en las de las bandas donde han estado, siendo ellas algunas de las más notables que han emergido en la escena del art-rock italiano de las tres últimas décadas. Con todo, también es justo señalar la presencia de elementos provenientes del sinfonismo de primera escuela y algún retazo ocasional de avant-prog, siendo todo ellos manejados con solvente creatividad. Para las sesiones de grabación de “E Pensa Che Mi Meraviglio Ancora”, Roversi fungió como ingeniero de sonido y productor. Pasemos ahora al repertorio del disco en cuestión. 

El álbum se abre con ‘Formidabile’, ambiciosa pieza que ocupa un espacio de 10 minutos y tres cuartos, y que, desde ya, instaura un cénit para aquél. Asentado sobre un groove ágil y comedidamente intenso que se beneficia de los ocasionales quiebres para absorber recursos de sofisticación estructural, la canción puede exhibir un abierto y extrovertido colorido tanto en el esquema de trabajo instrumental como en el canto. Lo que suena se sitúa a medio camino entre NOT A GOOD SIGN y LA MASCHERA DI CERA con sazones adicionales de los GENESIS de la fase 70-72, CELESTE y los PREMIATA FORNERIA MARCONI de la etapa 75-76. El sereno interludio de tenor pastoral ofrece oportunos espacios para los respectivos lucimientos del violín, el fiscorno y del piano eléctrico, logrando así instaurar un efectivo recurso de variedad y, sobre todo, preparar el terreno para el futuro arribo de una sección final bastante poderosa. El disco comienza con un cénit. Con la dupla de ‘Stop Al Televoto’ y ‘Dahlia’, el ensamble sigue expandiendo su paleta sonora con rotunda convicción y fineza melódica. El primero de estos temas mencionados establece una combinación de recursos electrónicos y genuino vigor rockero a través de un desarrollo temático focalizado en el sinfonismo moderno. Entre otras cosas, hallamos aquí uno de los mejores solos de sintetizador de todo el álbum. Por su parte, ‘Dahlia’ exhibe una aureola etérea y ensoñadora que nos remite a una confluencia entre la línea de trabajo de ISILDURS BANE, las atmósferas más experimentales de PENSIERO NOMADE y las vibraciones inquietantes del estándar del chamber-rock. El aura surrealista que arropa y penetra a la ingeniería sonora nuclear de esta pieza es un argumento suficiente para considerar a ésta como otro momento culminante del álbum. Durando casi 12 minutos, ‘Miserere Sovietico’ es el ítem más extenso del repertorio. Siendo una balada progresiva que tiene un pie en el sinfonismo clásico y otro en el moderno, sus pasajes más electrizantes son aquellos donde se abre campo a magníficos solos de guitarra eléctrica, sintetizador y violín. En su mayor parte, las bases de teclado y la robusta labor de la dupla rítmica unen fuerzas para preservar el ceremonioso dramatismo que informa constantemente al desarrollo temático. El pasaje introspectivo que emerge cerca del final guía el sendero hacia un clímax conclusivo muy solemne, algo muy al estilo de una cruza entre lo Yessiano y lo Floydiano.

El penúltimo tema del álbum es justamente el homónimo. E Pensa Che Mi Meraviglio Ancora’ es la canción más breve del disco y consiste en una balada pastoral que transmite una aureola de serenidad contemplativa, una atmósfera relajante tras la contundente fastuosidad de la pieza precedente. Los ornamentos de piano y las capas de mellotrón se acomodan bien dentro de un encuadre instrumental dominado por la guitarra y el violín: el grupo vuelve a mirar las influencias de CELESTE (y, de rebote, las confluencias con ANCIENT VEIL). El cierre del álbum llega de la mano de la pieza instrumental ‘...E Ancora...’, una pieza que se centra en una recepción de los ecos bucólicos recibidos de la canción anterior para remodelarlos a través de un envolvente esquema sinfónico, el mismo que incluye algunos matices jazzeros en las intervenciones de los vientos. El solo de guitarra entra más en el terreno paradigmático de CAMEL. La ceremoniosidad que marcó a algunas piezas precedentes regresa ahora envuelta bajo un manto reflexivo que parece envolver tanto a la conciencia como a la bruma de anochecer que se explaya frente a nosotros. Todo esto fue “E Pensa Che Mi Meraviglio Ancora”, el testimonio de esta nueva maravilla dentro de la actual escena progresiva italiana que es IL PORTO DI VENERE. Ante todo, hay que apreciar este disco como uno muy cálido estilizado dentro de las pautas melódicas y expresivas propias del rock prog-sinfónico italiano de ayer y hoy. ¿Y de mañana? Quién sabe qué publicaciones fonográficas podrá brindarnos el personal de IL PORTO DI VENERE en el futuro próximo; lo que sabemos es que este primer disco es uno de los puntos máximos de la producción progresiva italiana del pasado año 2021.  


Sunday, May 08, 2022

GHOST TOAST: la búsqueda de nuevos colores

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la ocasión de presentar el nuevo disco del grupo húngaro GHOST TOAST, cultor de una modalidad interesante de prog-metal. El disco que ahora reseñamos es “Shade Without Color”, el cual fue publicado el pasado 3 de marzo: es el quinto ítem de su producción fonográfica y opera como sucesor conceptual de “Shape Without Form” (2020). De hecho, varios temas de este nuevo álbum ya estaban compuestos durante la época de ese álbum predecesor, el cual había sido inicialmente planificado como un álbum doble. Como sea, el concepto es el mismo: se trata de observaciones instrumentales sobre el continuo e imparable vaciamiento del espíritu humano que se traduce en un convertir a las personas en meros peones manipulables e instrumentalizados de parte de quienes controlan el sistema político a niveles nacional y mundial. Los títulos de ambos discos proceden del celebérrimo poema The hollow men de T.S. ELIOT, y la gente de GHOST TOAST orienta sus composiciones hacia una reinterpretación social de las inquietudes existenciales masivamente vertidas en ese poema paradigmático de la literatura modernista del siglo XX *. Este cuarteto conformado por János Stefán [bajo, guitarra acústica, teclados, efectos de sonido y programaciones], Bence Rózsavölgyi [guitarras], Zoltán Cserős [batería y programaciones] y János Pusker [cello y teclados] se ha lucido a lo grande en este álbum publicado por el sello Inverse Records en el ya mencionado 3 de mayo de 2022. La presencia de soliloquios en varios temas refuerza la importancia del concepto al que antes aludimos. Bueno, veamos ahora los detalles de “Shade Without Color”.


El repertorio del álbum se abre con ‘In Spite Of’, una pieza que muy pronto da rienda suelta a un nervio rockero tan contundente como arquitectónico tras un breve preludio signado por el efecto de una cerilla encendiéndose. Mientras avanza el desarrollo temático, se arma una alternancia entre pasajes sosegados y otros explosivos, siendo así que el preciso dinamismo de la batería y los ocasionales colores aportados por el bajo ayudan bastante a fundamentar el esquema de trabajo diseñado para la ocasión. El ceremonioso epílogo abre camino al segundo tema, el cual se titula ‘Leaders’. Este tema tiene un núcleo central fundado en un groove futurista y una presencia mayoritaria de sintetizadores, lo cual asienta un escenario sonoro afín a la abrumadora presencias de ítems cibernéticos en nuestros contextos urbanos modernos. En una segunda instancia, este clima mecanizado se remodela bajo una muscular pauta rockera cuyo vigor metalero es apropiadamente manejado bajo un aura progresiva. Ocupando un espacio de casi 12 minutos y cuarto, ‘Chasing Time’ se erige como la pieza más monumental del álbum, y también es particularmente ambiciosa. Comienza con una calidez prog-sinfónica donde las serenas escalas de guitarra y los retazos de cello orientan sus respectivos aportes para el asentamiento de un prólogo contemplativo. Más adelante, la fibra rockera vuelve a emerger con electrizante convicción, pero siempre preservando una claridad melódica bien perfilada: aquí parece que se da una cruza entre los PORCUPINE TREE de los tres últimos discos, los TOOL de la etapa 1996-2201 y los FATES WARNING de la fase 2004-13. A mitad de camino, un nuevo motif emerge para que se dé un viraje de la atmósfera general hacia un talante más ácido y aguerrido: ahora impera una espiritualidad más furiosa, aunque los ornamentos de teclado intervienen como un mesurado contrapeso ante estas nuevas vibraciones. Ya en el transcurso de los dos últimos minutos, el grupo prepara un clímax conclusivo de tenor épico donde se combinan el fulgor melódico inicial con la furia ulterior. Un cénit del disco, sin duda alguna. ‘Let Me Be No Nearer’ gesta un híbrido entre el estándar del prog-metal y el space-rock a lo OZRIC TENTACLES (con algunos matices a lo QUANTUM FANTAY). La musculatura propia de la guitarra metalera se luce en varios pasajes, pero posiblemente es la batería el instrumento protagónico dentro del bloque sonoro global. La presencia del canto femenino en las instancias finales añade un embrujo especial al asunto. 

Con la dupla de ‘Acceptance’ y ‘Deliberate Disguises’, la banda sigue explorando diversas gamas y tonalidades dentro de su bien definida propuesta musical. El primero de estos temas mencionados nos sorprende con su inicial despliegue de candidez melódica bajo la guía de las capas y sutiles esquemas melódicos trazados por los teclados, coqueteando seriamente con el así llamado nu-jazz. Eso sí, podemos dar por sentado que el vigor rockero tendrá que emerger en algún momento, y cuando lo haga, impondrá un brío incendiario a lo largo y ancho del bloque instrumental. De todas maneras, aquí opera como un interludio, pues pronto se regresa al esquema sonoro inicial, algo que sirve para que el grupo arme una conclusión irresistiblemente fastuosa. ‘Deliberate Disguises’, por su parte, regresa al nervio combativo que signó a las secciones más agresivas de los temas #1 y #3, pero, esta vez, la cosa se enfila hacia un vitalismo voraz que la banda concreta a través de un filtro opulentamente ígneo. ¿Qué pasa cuando el paradigma de PANTERA es remodelado por los DREAM THEATER de la fase 2002-07? Pues algo como lo que estamos escuchando ahora. ‘Reaper Man’ es otra pieza especialmente ambiciosa con su ostentoso espacio de poco más de 9 minutos y cuarto, desde los cuales se abre generosos espacios para el recogimiento de ecos expresivos del tema precedente. Con todo, es justo añadir que la presencia de algunos pasajes psicodélicos relativamente cercanos al space-rock y el generoso uso de grooves y esquemas rítmicos sofisticados en varios lugares estratégicos permiten a este nuevo despliegue de músculo y pesadez ostentar un genuino enfoque progresivo. ‘Whimper’, que dura un minuto menos que la pieza precedente, le da una nueva vuelta de tuerca a la majestuosidad explosiva que ya apreciamos en los temas #3 y #6. El swing es de por sí bastante complejo, y el hermanamiento entre los riffs y el ingenioso manejo del inusual tempo de parte de la batería nos remiten tanto al paradigma de MESHUGGAH como al de CANVAS SOLARIS. El último tercio comienza con un sencillo pasaje de guitarra acústica que motiva el armazón y el ulterior refuerzo de un colorido inapelablemente fastuoso. Otro cénit del repertorio. Cierra el álbum ‘Rejtekből’, tema centrado en un talante contemplativo y misterioso donde se da prioridad a sonoridades de sintetizadores etéreos y ritmos programados. Mientras avanza el sencillo esquema musical de base, el exótico sortilegio encarnado en el canto femenino y los encuadres paralelos del cello y los tambores preservan el ímpetu sutil de la pieza, dándole un toque extra de energía en los momentos finales.    


Todo esto fue lo que se nos brindó en “Shade Without Color” desde los cuarteles de los húngaros GHOST TOAST, quienes ya tienen un lugar cada vez más fortalecido dentro de la escena prog-metalera europea. Han logrado confirmar con este nuevo disco su alta dosis de ingenio ecléctico: una inspirada y honesta dignificación del ideal del rock artístico, un disco que busca nuevos colores y encuentra la excelencia progresiva para el presente año 2022, un disco totalmente recomendable.


Shape without form, shade without colour, / Paralysed force, gesture without motion.

Thursday, May 05, 2022

El gran golpe de gracia del colectivo belga YÔKAÏ

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al ensamble belga YÔKAÏ y “Coup De Grâce”, su segundo trabajo de estudio; éste fue publicado el pasado 25 de mayo tanto en CD como en vinilo (ediciones limitadas en blanco y negro). Este proyecto fue iniciado en mayo de 2011 por el músico y compositor Yannick Dupont en la ciudad de Bruselas, pero recién fue en 2019 que el grupo pudo publicar su homónimo disco de debut. La alineación que participa en este disco consiste en el antes mencionado Dupont [batería y percusión], Jordi Grognard [clarinete, clarinete bajo, saxofón tenor y flauta], Axel Gilain [bajo y sintetizador Moog], Eric Bribosia [piano eléctrico, órgano Farfisa y sintetizador Roland SH], Clément Nourry [guitarra], Fred Becker [saxofones alto, tenor y barítono, y percusión], Louis Evrard [batería y efectos electrónicos] e Ivan Tirtiaux [guitarra]. La propuesta musical de YÔKAÏ se centra en una confluencia orgánicamente ecléctica de jazz-prog, nu-jazz, psicodelia refinada y fusión contemporánea, dando prioridad a climas cinematográficos en la proyección de los arreglos instrumentales. Su primer álbum, titulado igual que el grupo, fue publicado en febrero de 2019 y recibió muy buenas reseñas en blogs dedicados al jazz y al rock de vanguardia. Ahora, con “Coup De Grâce”, este colectivo está presto a afianzar el lugar importante que pronto conquistó dentro de la avanzada de su país para beneplácito de todo el público amante de la música progresiva del nuevo milenio. 

‘Mascotte’ comienza con unas etéreas capas minimalistas cuyas vibraciones cristalinas pronto hallan su contrapunto en un swing machacón que termina introduciendo un motif marcado por una confluencia de nu-jazz, krautrock y space-rock (algo así como una cruza entre NEU!, TORTOISE y los GONG de los dos primeros álbumes). La vitalidad es amplia pero razonablemente constreñida, el fulgor es patente mas no absorbente. Un interludio cósmico entra a tallar antes de que el swing machacón y los plácidos retazos de la guitarra y el teclado vuelvan a imponer su vivaz encuadre. Tras esta estupendo inicio, el siguiente tema, titulado ‘Roubaix’, exhibe un groove moderadamente sofisticado mientras los instrumentos van armando de a pocos una envolvente maraña melódica. La punzante musicalidad del bajo y la grácil labor de la batería se unen en una labor que es, a la vez, arquitectónica y aportante esencial de la estructura temática de la pieza. Lo que suena aquí tiene afinidades con lo que hacen bandas como FONDERIA, CALOMITO y THE GÖDEL CODEX, y algo similar se puede decir del tercer tema del álbum, el cual dura poco más de 8 minutos y medio, siendo el más extenso del disco. Éste se titula ‘Het Bos’ y es un ítem particularmente sofisticado. Su espiritualidad es notablemente más solemne que la de cualquiera de las dos piezas que le precedieron, apelando a una suntuosidad comedida desde la cual se explayan las intervenciones respectivas de los teclados, la guitarra y los vientos. También notamos algún coqueteo con la nebulosidad inquietante que suele ser propia del paradigma del RIO francófono, pero este factor se centra principalmente en el tratamiento de algunos ornamentos sonoros, no en el bloque sonoro en sí mismo. Hemos disfrutado de dos cénit seguidos del álbum, sin duda. La dupla de ‘Laika’ y ‘Amazonas’, siendo dos piezas que duran menos de 3 minutos, sirve para que el grupo siga explorando esquemas sónicos dentro de su particular propuesta progresiva. La primera de ellas se centra en un ejercicio fusionesco marcado por una adustez bien calculada en lo referente a ciertos sonidos de guitarra y de sintetizador filtrados dentro de la sobria multivocidad del ensamble, La segunda, por su parte, ostenta unos matices más futuristas dentro de su explícitamente alegre swing: opera aquí una mezcla de los TANGERINE DREAM de la etapa 180-82 y la faceta más etérea de TORTOISE.

‘Ledeberg’ abre camino a la exploración grupal de tonalidades que ya están completamente reforzadas a estas alturas del partido. Una nueva vuelta de tuerca para la faceta extrovertida y ágil de la banda y una nueva ocasión para desarrollar delicados entramados melódicos arropados por una engañosa sencillez. Imaginemos a unos AKSAK MABOUL arreglando un borrador de una partitura perdida del maestro ENNIO MORRICONE mientras tratan de emular a los TALK TALK de la etapa 1986-88. Algo así de inaudito, así de versátil, así de excelso. Cuando llega el turno de Cheval De Rêve’, el ensamble expone un regreso a su faceta más solemne, aunque todavía preserva algo de luminosidad, una iluminación propia de las últimas horas del atardecer; no hay inquietud, sino melancolía en la espiritualidad manifestada a través del esquema temático en curso. ‘Sentinelle’, a contrapelo de la pieza precedente, exhibe un muy ágil ejercicio de jazz-prog ornamentado con delicadas gamas de una paleta ecléctica de space-rock y krautrock melódico (a lo HARMONIA, también un poco de los CLUSTER del cuarto álbum). El groove tiene cierta complejidad, pero ella está encubierta bajo el exterior motorik que usa la batería como estrategia rítmica. El final del repertorio llega de la mano de la pieza homónima: ‘Coup De Grâce’, en su espacio de 3 minutos y pico, muestra un circunspecto retrato de grisáceas parsimonias envueltas bajo un halo de misterio solipsista, un aire de abandono propio de un epitafio que se marca para indicar la conclusión definitiva de algo. Todo esto fue lo que la gente de YÔKAÏ nos brindó con este disco tan hermoso y elegante como es “Coup De Grâce”, un gran punto de referencia para la avanzada progresiva europea del momento. Recién los acabamos de descubrir, pero vale la pena al 100% explorar en sus dos discos valorarles como portadores de una renovadora fuente de creatividad para nuestro deleite melómano. Totalmente recomendable. 



Tuesday, May 03, 2022

La aventura sideral de los grandes maestros ISCARO y LAZO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy se da el turno de presentar un disco bastante especial: “Objetos Siderales”, segunda obra realizada a dúo por los grandes maestros argentinos DARÍO ISCARO y WENCHI LAZO. ISCARO y LAZO se hicieron cargo, por igual, de componer esta suite experimental de poco menos de media hora de duración, tocar la guitarra eléctrica y activar los procesadores sonoros adecuados para cada textura y cada groove. La edición de “Objetos Siderales” es exclusivamente digital y se da por vía del sello Viajero Inmóvil desde el pasado 28 de marzo. Solo para completar el panorama, mencionamos que el primer trabajo de este dúo se titula “Encuentro Enigma” y fue publicado en el año 2019. Este disco dura poco menos de media hora y su repertorio consiste exclusivamente en la suite homónima, la cual fue concebida como una road movie interestelar (según palabras del propio ISCARO). Dicha suite fue grabada en diciembre del año pasado 2021 en Estudio Iscaromonte; LAZO se hizo cargo de las funciones de edición, mezcla y masterización de este material. La línea de trabajo aquí expuesta es un híbrido de krautrock electrónico, space-rock de tintes progresivos, ambient y noise. Queremos dejar en claro que este factor noise es manejado con un pulso cristalino centrado en el realce de ciertas texturas cibernétics, algo que sitúa al dúo en el área opuesta a los tratamientos más aguerridos del ruidismo que encontramos en algunas bandas de stoner o psicodelia pesada. Conocemos a ISCARO por su proyecto avant-jazz-progresivo ANTIHÉROE y otro de de jazz-rock que es el DARÍO ISCARO TRÍO, así como por su presencia en otros ensambles como el TRÍO DESATANUDOS y sus asociaciones con otras grandes figuras del rock y el jazz de avanzada en la escena argentina del nuevo milenio. Por su parte, LAZO es un veterano músico y compositor que se dedica a la experimentación ecléctica e improvisatoria desde fines de los 80s. Al igual que su compañero de viaje cósmico en este disco, se siente cómodo en las áreas del jazz y el rock contemporáneos, y también tiene un amplio trayecto con obras solistas y otras en asociaciones con otros colegas. Como dijimos más arriba, “Objetos Siderales” es el resultado concreto de la segunda colaboración de estos dos maestros. 

La suite consiste en 9 secciones que responden sucesivamente a los títulos de ‘Algo Entrando En La Atmósfera’, ‘Punto De Fluctuación’, ‘Antimateria’, ‘Orbitándonos’, ‘Otro Asteroide Con Tu Nombre’, ‘Cero Gravedad’, ‘Atracción Gamma’, ‘Chatarra Espacial’ y ‘Deriva y Vacío’. Una secuencia cibernética de talante cálido inicia las cosas, aunque hay un cierto conato de densidad que no tardará en brotar explícitamente mientras algunos fraseos de guitarra marcados por una espiritualidad jazzísticamente psicodélica van ornamentando estos momentos prologares. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, esa densidad tímida y latente pasa al frente, como anunciamos anteriormente, y lo hace con una actitud ceremoniosa y circunspecta, creando un núcleo sonoro a medio camino entre CLUSTER y FRIPP & ENO. Las graves puntuaciones y solos de las guitarras se van alternando con debida sobriedad en el armado de un clima crepuscularmente misterioso: lo cósmico ha dejado de ser celestial y ha virado drásticamente hacia lo inquietante, aunque sin asperezas, por el contrario, albergando un señorío prístino. La tercera sección gesta una secuencia electrónica frenética cuya principal función es la de asentar una envolvente ambientación futurista, la cual se apacigua un poco en la siguiente sección con miras a exorcizar recursos paradigmáticos del noise dentro de un entramado más explícitamente sofisticado. Nos suena dicho entramado como el equivalente sonoro de una maraña fabricada con polvo de estrellas e iluminada por un sol arrogante y arisco; poco a poco, ese fulgor asciende muscularmente en un crescendo inapelablemente intenso. La ilación de los dos siguientes pasajes nos lleva desde una tensión arropada bajo un manto de circunspecta introspección a un minimalismo cibernético que retoma y reformula varios de los matices más misteriosos que ya se hicieron presentes con anterioridad: el asunto fluyó con impoluta compacidad a pesar de los abiertos contrastes existentes entre ambas instancias.

La antepenúltima sección establece malabares sónicos entre lo aleatorio y lo arquitectónico en base a una confluencia de avant-jazz y electrónica de clara herencia kraut. La mayor parte de los brotes sonoros ostenta una cualidad saltarina, lo cual repercute en que el aura traviesa (por llamarla de algún modo) sea predominante en toda la sección, aunque en sus últimos pasajes se torna más sinuoso. La siguiente sección regresa a una sensación de calidez contemplativa que ya habíamos disfrutado en la primera parte de esta obra, aunque, al recibir ecos de las tres anteriores, ésta emerge de manera más ensortijada. Es un pasaje muy breve, pero dice mucho a través de sus vibraciones metafísicas. La última sección se encarga de llevar al concepto general de la obra a un clímax fastuosamente retorcido donde el grosor de las calibraciones abstractas que ha estado manejando el dúo llega a su máximo esplendor. Tan misteriosa como es esta sección final, no puede ocultar la fastuosidad extravagantemente alucinada que la empuja y delinea. Todo esto es lo que el dúo DARÍO ISCARO Y WENCHI LAZO nos ha brindado en “Objetos Siderales”, una de las sorpresas vanguardistas más notables de la escena progresiva en el presente año 2022. Un buen indicio desde el rincón sudamericano del mundo de que el sueño del arte musical como aventura posmoderna sigue teniendo mucho que dar desde sus inacabables entrañas siderales.