Friday, November 26, 2021

La tercera aventura musical del excelso trío británico DAS RAD

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el tercer disco de DAS RAD, titulado “Laik Tors”, el mismo que fue publicado el pasado 25 de agosto por el sello británico Discus Music, especializado en difundir propuestas vanguardistas de diversas tendencias. DAS RAD es una asociación de tres músicos veteranos y de gran personalidad que saben articular muy bien sus energías performativas y creativas dentro de un entramado experimental y ecléctico donde se cruzan los caminos del avant-prog, el jazz contemporáneo basado en formas libres, la electrónica y la psicodelia de inspiración krautrockera. Los tres integrantes son Nick Robinson [guitarras, teclados y recursos electrónicos], Martin Archer [saxofones, clarinete, flauta dulce, teclados, sintetizador bajo y recursos electrónicos] y Steve Dinsdale [batería, teclados y recursos electrónicos]. En uno de los temas de este disco aparece como invitado Peter Rophone con sus aportes de arreglos corales. DAS RAD comenzó sus días en el año 2018 con un disco homónimo que fue sucedido dos años después por “Adiós Al Futuro” (así, en español). “Laik Tors” es un disco que muestra a plenitud el leitmotiv del grupo como una entidad musical que sabe reforzar su esencia vanguardista continuamente mientras amplia sus recursos eclécticos y explora nuevos caminos de expresión con respecto a los plasmados en los trabajos predecesores. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio en él contenido. 
 

El repertorio del disco que ahora nos ocupa empieza con ‘Offtwerk’, tema que dura poco más de 7 minutos y cuarto. Su swing cadencioso y su manera moderada de manejar la densidad con la que se arropa a las bases armónicas nos remiten a un estupendo híbrido de TORTOISE y PENGUIN CAFE ORCHESTRA con añadidos ribetes de matiz post-rockero. En buena medida, son los vientos quienes asumen un enfoque más proactivo a la hora de modelar e instaurar los ornamentos que se van armando a lo largo del camino. Alrededor de la frontera del cuarto minuto y medio se nota un incremento de la tensión expresiva, pero solo se trata del preámbulo a un epílogo donde predomina un espíritu crepuscular, un epílogo donde el groove inicial se reviste de nebulosa inquietud. El segundo tema del repertorio, el cual ostenta el desafiante título de ‘Satanic Particles’, se centra en un ejercicio de deconstrucciones abstractas donde las interconexiones viabilizadas por los instrumentos van armando sutilezas dadaístas que, en cierta medida, coquetean con lo lóbrego, pero que también exhiben una musculatura genuina. De hecho, esta musculatura permite que esta expansión de señales sónicas que renuncian a las formas pueda preservar consistentemente su heterodoxa manifestación. Con la dupla de ‘Kapow!’ y ‘Lebensmude’, el trío se enfoca en la exploración de un lote más diverso de ambientes y recursos musicales. El primero de estos temas mencionados establece una vitalista cruza de krautrock machacón y avant-prog de tendencia RIO, algo así como un hermanamiento inaudito entre NEU!, MASSACRE y THE MUFFINS (inicios de los 80s), un hermanamiento muy eficaz. Hay una cautivadora mezcla de ensueño y dramatismo en el desarrollo temático que tiene lugar aquí. El segundo de estos temas, por su parte, vira hacia una estrategia de rastreos cósmicos donde los retazos de guitarra y las capas de sintetizador se enmarañan para armar el núcleo central de la pieza. Una vez que la batería establece un groove reconocible en clave jazzera en ciertos pasajes estratégicos, el bloque sonoro se orienta prístinamente hacia una confluencia de jazz contemporáneo y psicodelia progresiva. La sección final es notoriamente deconstructiva, asumiendo una dosis de garra mayor que la que tenía la segunda pieza del álbum. Notamos confluencias con los paradigma de FIRE! y de MORAINE, además de la faceta más etérea del patrón Crimsoniano de inicios del milenio. Hemos disfrutado de dos cénit decisivos del álbum en perfecta sucesión.

El quinto tema del álbum se titula ‘Kopfkino’ y desde su inicio deja evidencias claras de que llegó la hora de poner sobre el tapete las cartas más cálidas e introspectivas de la baraja de DAS RAD. Sobre la base de la guitarra acústica, los efímeros ornamentos de la flauta dulce plantean un breve encauzamiento pastoral, pero pronto todo deriva hacia un esquema prog-psicodélico que coquetea moderadamente con el paradigma post-rockero. Las alternancias entre los solos de guitarra y de saxofón y las apariciones de capas de teclado sirven a veces para indicar una ansiedad latente bajo el reinante paisaje cálido, y otras veces operan como recursos de capitalización para un encuadre ceremoniosamente misterioso. Para el epílogo, la pieza recupera la forma de motif central y retoma algunos elementos pastorales otrora abandonados. Un tema bastante hermoso, cabe decir. Cuando llega el turno de ‘Mauger Hay’, el grupo se dispone a retomar la vitalidad señorialmente densa que antes signó al tema de apertura, siendo así que ahora la musculatura rockera se siente incrementada. A dos tercios del camino, todo se interrumpe momentáneamente para abrir paso a un cántico exótico, pero las disciplinadas pulsaciones del sintetizador bajo garantizan que pronto volverá el punche palaciego a apoderarse de la situación. La séptima pieza del álbum es la que justamente da título al álbum y asienta otro momento culminante del mismo en base a un ejercicio de reactivación de los legados respectivos de TANGERINE DREAM (69-72), FRIPP & ENO y ASH RA TEMPEL. En efecto, ‘Laik Tors’ se edifica con texturas futuristas, las mismas que agrupan atmósferas flotantes que combinan el candor del ensueño y la intensidad de lo inescrutable dentro de un esquema minimalista arropado por una muy delicada exuberancia psicodélica. La emergencia de la batería, empeñada en imponer un compás marcial, añade una extraña agilidad a un asunto tan arrolladoramente lisérgico. La breve pieza ‘Kaprise!’ es una breve ejercicio progresivo que nos sorprende gratamente con sus abiertamente líricas tonalidades. Aunque solo dura un minuto y cuarto, su colorido deja una huella fuerte en la memoria del oyente empático.

Ocupando un espacio un poco mayor de 10 minutos y cuarto, ‘Starvation Hound’ se erige como la pieza más extensa del repertorio y, de paso, también se encarga de cerrarlo. La estrategia central de esta pieza es la de retomar la tarea pendiente de los pasajes más cadenciosos de ‘Lebensmude’ y revestirlos con ornamentos space-rockeros que pasan por los sofisticados filtros del jazz-rock contemporáneo y del avant-prog. Este momento pletórico del repertorio (uno de tantos) apuesta por encontrar vigor expresivo y exuberancia en un terreno crepuscular y ceremonioso, a fin de que el final del disco invoque a una secuencia que va desde la contemplación del anochecer hasta el abandono a los sueños que nos brinda el sosiego nocturno. Todo esto fue lo que el talentoso ensamble de DAS RAD nos brindó con “Laik Tors”, un disco que ilustra a la perfección el tipo de extravagante y extrañamente cautivadora magia que posee la música progresiva vanguardista cuando explora con ahínco e inteligencia su potencial ecléctico. Muy pero que muy recomendable este disco... al 300%, un ciento por cada uno de los genios involucrados en su gestación.

Wednesday, November 24, 2021

Sexta serie de exploraciones progresivas en el seno de NODO GORDIANO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el nuevo trabajo del grupo italiano NODO GORDIANO, un ya veterano ensamble dedicado a cultivar una propuesta progresiva experimental y ecléctica. Siendo un disco íntegramente instrumental gestado por la alineación de Filippo Brilli [saxofones tenor, barítono, alto y soprano], Andrea de Luca [sintetizadores análogos y digitlaes, bajo, guitarras eléctrica y acústca, sampleos y efectos] y Davide Guidoni [batería, percusiones acústicas electrónicas, teclados y sampleos], se titula “H.E.X.” y será publicado muy pronto, el primer día del próximo mes de diciembre, para ser más específicos, por el sello Lizard Records. El repertorio consiste de dos extensas suites que duran 26 minutos cada una, siendo así que el ahora trío establece la consigna de seguir explorando en los múltiples y eclécticos recovecos experimentales detallados en su anterior obra “Sonnar” para darles un vuelo mayor, capitalizar el potencial de incrementos de intensidades y densidades sonoras dentro de un discurso progresivo que asevera su propia renovación. Este material fue grabado en el estudio Officine Nodo Gordiano de Roma entre enero y agosto de 2021. De Luca, siendo el permanente líder de este proyecto, se hizo cargo de dirigir los procesos de grabación; por su parte, Guidone realizó el arte gráfica de este álbum que, desde ya, consideramos como una de las máximas expresiones de la experimentación progresiva de este año que ya se nos va. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “H.E.X.”, ¿vale?


La primera suite se titula ‘Heng’ empieza con una secuencia de ruidos de aguas fluviales y secuencias sintetizadas, siendo así que estas últimas se imponen pronto cuando emerge un lisérgico solo de sintetizador (a medio camino entre los TANGERINE DREAM de 1976 y los PINK FLOYD de 1975), el cual, a su vez, abre camino a un primer cuerpo central asentado sobre un compás de 7/8. Ahora las cosas se ponen más propiamente vitalistas, lo cual resulta bastante oportuno para que se dé lucimiento a los solos de saxo que ocupan el núcleo central del ágil entramado sonoro. Su fuerza llamativa no le impide diluirse dentro de una sección cósmica muy al estilo del krautrock cibernético poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, pero esta sección opera, a su vez, como puente hacia una secuencia de otras donde predomina una expresividad ceremoniosa y solemne. Ésta se encuentra marcada por una meticulosa combinación de jazz-rock y prog psicodélico, exhibiendo un nervio más profundo que la primera sección a la par que muestra un vitalismo aminorado. Luego sigue otra sección krautrockera que nos remite a una cruza entre HARMONIUM y CYBOTRON, con una cualidad ensoñadora propia de los TANGERINE DREAM de la fase 75-77; cuando entra en acción la batería, estos climas flotantes y envolventes adquieren un añadido matiz enérgico, lo cual sirve como preparación para una nueva sección suntuosa, esta vez en clave space-rockera. En líneas generales, lo cósmico logra preservarse como base impulsora del grácil groove que se termina por imponer. La mencionada gracilidad permite a la batería usar ornamentos de talante jazzeado a su labor rítmica y al saxo soltarse una vez más con colores tremendamente dinámicos. Mientras avanza esta sección, el enfoque psicodélico vigente va afianzando su propia sofisticación inherente; incluso el bajo perpetra una de sus labores más complejas dentro de esta primera suite. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 19, las cosas se tornan aún más briosas y majestuosas mientras el colectivo añade matices Crimsonianos al asunto. Para los seis último minutos, el grupo se proyecta hacia un continuado predominio de lo electrónico, comenzando con un ejercicio de languidez onírica y terminando con un motif de space-rock amable y sosegado.

La segunda suite se llama ‘Kou’ y sus pasajes iniciales se dan claramente bajo las pautas de la vanguardia electroacústica: una convivencia de capas y ornamentos de sintetizadores con pasajes alternados de guitarra acústica y guitarra eléctrica asegura que se sostenga un sistemático recurso de mágico lirismo, mientras que la presencia de percusiones (tanto reales como programadas) con un domesticado acento tribal garantiza que prospere una especie de estilizado vitalismo en medio y a través de este inicial bloque sonoro que se extiende por casi 7 minutos. Acto seguido, emerge un pasaje abstracto y oscurantista que suena y resuena como una deconstrucción postmodernista de algunos estándares del rock-in-opposition, algo así como una idea perdida de los UNIVERS ZERO de la etapa 79-84 que fue remodelada por los ART ZOYD de la fase 85-87. Cuando los arreglos de múltiples saxofones entra a tallar, el armazón musical se torna señorial, brindando una engañosa capa de fulgor místico a lo que sigue siendo una inquietud oscurantista. Si imaginamos una combinación de los VAN DER GRAAF GENERATOR de la fase 75-76 y THE MUFFINS del primer álbum quienes toman por asalto el escenario iniciado por las emblemáticas bandas europeas continentales que hemos mencionado antes, nos podremos imaginar lo que está sucediendo ahora. En este momento climático de la suite, el groove parece arrastrar una parsimonia sigilosa, aunque ciertos ornamentos de la batería ayudan al esquema rítmico a mantener algunos oportunos rasgos de genuina vivacidad. Alrededor de la frontera del cuarto de hora, el ensamble se complace en regresar a climas abstractos electroacústicos, los mismos que portan algunos ecos de las vibraciones lúgubres precedentes, pero de a pocos se van desprendiendo de éstos para empezar a dar prioridad a climas ensoñadores que están más cercanos al anuncio de un nuevo amanecer metafísico que al testimonio de la nocturnidad mundana. Volvemos al patrón de los ART ZOYD de fines de los 80s con algunos rezagos del krautrock cósmico. Definitivamente, esta suite se distingue de la primera en cuanto a su manera más sutil y comedida de manejar el potencial preciosista y grandilocuente del paradigma progresivo general. La prioridad de los recursos y tácticas avant-progresivos de talante áspero y arisco hace posible la consistencia de esta línea de trabajo. En las últimas instancias, un solo de guitarra de raigambre oriental estimula el empuje de una raga cibernética que añade unos aires casi celebratorios al asunto, algo que nos toma de sorpresa y que se instaura de una manera impolutamente fluida. ¿Será esto como un clímax Oldfieldiano retorcidamente derruido y pervertido por los TANGERINE DREAM de la fase 73-74 en conjunción con sus colegas de YATHA SIDHRA? Posiblemente... Y así termina la segunda suite del álbum.

Todo esto es lo que se nos ha brindado en “H.E.X.” desde los cuarteles de NODO GORDIANO. Como dijimos más arriba, este trabajo es uno de los más notables que se han gestado dentro de la variopinta escena progresiva italiana para la producción progresiva mundial de 2021. Va nuestro agradecimiento a los Sres. De Luca, Brilli y Guidoni por este deleite melómano tan especial. Totalmente recomendable este disco. 

Sunday, November 21, 2021

Trascendiendo al aislamiento con la música de BURNT BELIEF

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de “Mutual Isolation”, el nuevo álbum del dúo anglo-estadounidense BURNT BELIEF, conformado por los genios Colin Edwin y Jon Durant (éste, dueño de una amplia trayectoria como solista y en proyectos momentáneos de música experimental, aquél, famoso por su membrecía de larga data en PORCUPINE TREE). En este disco publicado el pasado 22 de octubre por el sello Alchemy Records, Durant se hace cargo de las guitarras eléctrica y acústica, las Cloud Guitars, la guitarra sin trastes y los teclados, mientras que Edwin hace lo propio con el contrabajo y las programaciones de ritmos. El dúo amplía el espectro sonoro de sus composiciones conjuntas con las participaciones de Vinny Sabatino (batería), Andi Putato (percusión) y Aleksei Saks (trompeta). Este disco, el cuarto dentro del currículum de este ensamble en cuestión, es una exhibición de un muy inspirado eclecticismo donde confluyen el jazz-prog, la psicodelia progresiva que oscila entre el ambient y lo cuasi-Crimsoniano, el avant-jazz y la fusión contemporánea, con algunos trazos ocasionales de prog sinfónico. Pero antes de entrar en los detalles de cómo funciona este enfoque musical, hagamos un poco de historia: el dúo se formó a mediados de 2012 y logró publicar a fines de ese mismo año su homónimo disco de debut, el cual les permitió asentar su propio lenguaje dentro de la avanzada fusionesca progresiva de raigambre etno-ambient (es así que como Durant y Edwin describen su propuesta). En una secuencia regular de dos años en medio, el dúo realizó otros dos álbumes (titulados “Etymology” y “Emergent”, respectivamente), y ya tuvimos que esperar 5 años para que “Mutual Isolation” saliera a la luz. Este disco, tal como se alude sin mayores disimulos en su mismo título, fue gestado, grabado y producido en estos tiempos de distanciamiento social sistemático, teniendo como inspiraciones centrales las ideas de un entendimiento universal y una conexión global a través de la distancia. Por otro lado, para un grupo acostumbrado a trabajar a larga distancia, las imposibilidades logísticas generadas por la pandemia no conformaron un obstáculo demasiado dramático de por sí. Alchemy Records es el sello de Durant y él se suele encargar de las fases de mezcla y masterización de cada trabajo de BURNT BELIEF. Bueno, veamos ahora los detalles de “Mutual Isolation”, ¿vale?

Ocupando un espacio de 7 ½ minutos, ‘Where It All Began (For TR)’ da inicio al álbum y lo hace con un despliegue de agradables cadencias jazzeras arropadas por capas psicodélicas elaboradas en la dimensión más etérea del discurso progresivo. Las atmósferas ondulantes que se van exhibiendo se benefician de la sobria calidez emanada de los aportes de la trompeta y el contrabajo mientras la batería brinda el toque de exquisitez vigorosa con el cual se completa la paleta sonora de la pieza. Cómo no, los fraseos de guitarra que salen al frente a poco de pasada la frontera del tercer minuto añaden más calidez durante sus momentos de lucimiento. A propósito, TR es el maestro Terje Rypdal, nada menos. Luego sigue ‘Month Of Moonlight’, una pieza gentil y cristalinamente señorial que se asienta muy cómodamente en un territorio intermedio entre el jazz-prog (al estilo de un BELEDO o un DEWA BUDJANA) y el nu-jazz. Su relativamente sencillo lirismo fluye con total naturalidad a través de la precisa arquitectura armada por el ensamble, la cual tiene algo de otoñal con algunos chispazos de fulgor primaveral. Por su parte, ‘Rosso Portofino’ instaura una atmósfera progresiva solemne y un groove ceremonioso con el fina de encuadrar con extrema fineza el casi minimalista bloque temático que se ha de explayar por un poco más de 5 minutos. La dupla de ‘Resistential’ y ‘Perilous Terrain’ permite a Durant, Edwin y sus colaboradores seguir explorando las diversas atmósferas que tienen en mente con la soltura de la que tenemos más que suficiente evidencia en este momento. El primero de estos temas mencionados se enfila hacia un ejercicio de nu-jazz que abre grandes espacios al empleo de recursos modernistas dentro del entramado sonoro. Si ‘Rosso Portofino’ ostentaba unas vibraciones que mostraban una espiritualidad contemplativa, las de ‘Resistential’ se decantan claramente hacia lo introspectivo (nos recuerda en algo a ZAAL con un toque de TORTOISE). En cuanto a ‘Perilous Terrain’, éste se sitúa dentro de un dinamismo oscilante entre lo contenido y lo enérgico, alternando pasajes marcados por retazos ensoñadores y otros con un groove más sólido. Todo un cénit del álbum. 
 
‘The Evolution Of Disintegration’ desarrolla un nuevo viaje por los parajes más introspectivos del cosmos musical de BURNT BELIEF en base a un núcleo temático que está penetrado de cabo a rabo por una atmósfera envolventemente evocadora. La serenidad con la que opera la dupla rítmica resulta crucial a la hora de encauzar el delicado proceso melódico, el mismo que se sostiene firmemente sobre los embrujadores solos de guitarra. Lo que sonó aquí está muy cercano al MIKE OLDFIELD de los 90s y la faceta serena de los STICK MEN, y, de hecho, cimentó otro momento culminante para el repertorio. ‘Precipitation’ trabaja sobre un compás de 10/8 para proyectar un nuevo ejercicio de ambient progresivo con raigambre de jazz contemporáneo y un delicado cuidado por que la atmósfera central se haga notar. Tenemos aquí una pieza prima hermana de la cuarta del presente repertorio. Cuando llega el turno de ‘Divine Rascal’, el ensamble se dispone a retornar un convincente retorno a la dimensión más extrovertida de su patrón estético, y lo hace elaborando un gentil ejercicio de jazz-prog melódico sazonado con una sobria gracilidad. El groove de la batería hace notar su palaciega sofisticación en medio del bloque sonoro integral, lo cual resulta bastante útil a la hora de enfatizar las dominantes cadencias fusionescas sobre las que se apoya el ambiente jovial de la composición. Esto suena a una cruza entre el patrón del NICOLAS MEIER WORLD GROUP y el paradigma de TREY GUNN. ‘Expanse’ es la pieza más extensa del álbum con sus casi 11 ½ minutos de duración, y también se encarga de cerrarlo a lo grande. Su grandilocuencia es expresada con una resolución serena que oportunamente comienza con capas cibernéticas de la Cloud Guitar en armonía con unos lacónicos fraseos de piano. De esta manera, el terreno está preparado para que emerja, como de a pocos, un esplendor que resulta misterioso y asertivo a la vez, algo bastante cinematográfico. La presencia del contrabajo sirve tanto para enriquecer el groove en curso como para colaborar con el armazón de la ingeniería melódica. Los ornamentos de guitarra nos remiten a una versión domesticada de la psicodelia progresiva de inspiración Crimsoniana, mientras que  las secuencias sintetizadas refuerzan los abstractos aires de ambient sobre los que se apoya la inspiración musical. Tal como dijimos, un exquisito ejercicio de grandilocuencia que flota en el aire explayándose por todos lados con poderosa sutileza.
 
Todo esto fue “Mutual Isolation”, otro gran triunfo para el ideal del jazz-prog ecléctico dentro de la producción de música vanguardista del presente año 2021. El ensamble de BURNT BELIEF se ha lucido a lo grande aquí, brindándonos uno de los discos más hermosos y evocadores del año. Recomendable al 300% (un ciento para Durant y otro para Edwin, más un tercer ciento repartido entre sus ilustres colaboradores) en cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo y otros afines.


Friday, November 19, 2021

La definitiva reactivación de URBAN TRAPEZE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar uno de los ítems españoles más especiales que se publicaron dentro del escenario mundial del rock progresivo: la nueva, decisiva y definitiva edición de “Reactivated Tarkus”, obra fundamental del quinteto español URBAN TRAPEZE, radicado en la localidad de Manresa (Barcelona). Este colectivo conformado por Daniel Seglers [teclados y voz], Juan Camilo Anzola [batería], Jan Satorras [guitarras], Daniel Fernández [bajo y coros] y Marc Viaplana [flautas] ya contaba en su haber con dos discos, uno de estudio del año 2006 titulado “Reactivated Tarkus (Rehearsal)” y otro casi íntegramente en vivo del año siguiente titulado “Single & Live”, pero el grupo no llegó vivo al segundo decenio del nuevo milenio. En fin, resulta que en el año 2015 los URBAN TRAPEZE decidieron reunirse para celebrar el décimo aniversario de su fundación, pero el asunto tuvo que posponerse hasta el 2016, pero bueno, la cosa es que todo derivó hacia la concreción de este vinilo y CD que lleva el título de la composición más ambiciosa y extensa dentro del repertorio de la banda. Este edición se fue preparando a lo largo de la segunda mitad del pasado año 2020 y salió al mercado a inicios del 2021 por vía independiente, con una cantidad limitada de 550 ejemplares. El disco de vinilo se centra en tres piezas, las mismas que fueron grabadas en el estudio BBSwing, con la ingeniería de sonido realizada por Jordi Buch mientras la producción estaba a cargo del propio grupo. El arte gráfica del vinilo, que es de funda doble, es de Ramiro Giménez y Bruno Alix, quienes se inspiraron en la que hizo en su momento William Neal para el legendario segundo álbum de EMERSON, LAKE & PALMER. Bueno, veamos ahora los detalles de esto que es el testamento definitivo y definitorio de “Reactivated Tarkus”, ¿vale?
 

El lado A del vinilo contiene la suite ‘Reactivated Tarkus’, que dura más de 20 ½ minutos y contiene seis secciones respectivamente tituladas ‘Revenge / Coda’, ‘Ironfish’, ‘Quicksands’, ‘Pyramid’, ‘Desert’s Wind’ y ‘Spider Of Fire’ (Nótese que la cuarta sección es nueva en relación con la versión de la suite registrada en el año 2006.) Tras unas capas flotantes de teclado ornamentadas con retazos de guitarra y agitaciones de platillos emerge un intenso y exultante bloque instrumental que se desenvuelve muy bien mientras se apoya sobre un swing tan fluido como sofisticado, algo muy marcado por la cruza entre los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER en su edad de oro y los YES de la etapa 71-74. Ya cuando van emergiendo e instalándose las partes cantadas, algunas de ellas adquieren una dosis extra de pesadez rockera sin dejar el sinfonismo a la par que se adaptan a los esquemas rítmicos más parsimoniosos que se van tornando predominantes: algo de QUATERMASS por aquí, algo de DEEP PURPLE por allá, y algunos cautivadores solos de sintetizador que ostentan su herencia Wakemaniana. Tras el arribo de una breve sección urgente y voraz, se desarrollan otras secciones temáticas introvertidas, muy emparentadas con lo Floydiano, siendo así que la atmósfera crepuscular que se va desarrollando adquiere algunos matices bucólicos por vía de las exquisitas intervenciones de la flauta. Mientras se suceden sendos solos de piano eléctrico y de guitarra, el asunto adquiere una incrementada dosis de vigor expresivo, haciendo que el aspecto ceremonioso del sonido grupal se torne más suntuoso, algo así como un híbrido de ELOY con COTÓ EN PÈL, más algunos recursos Yessianos añadidos para asegurar que el epílogo conquiste un clímax ambiciosamente estilizado. Muy bien lograda esta suite, pero, en nuestra humilde opinión, la actitud ecléctica de URBAN TRAPEZE recién podrá mostrarse más solventemente en varios de los otros temas del disco, así que... ¡Allí vamos!
 
El lado B contiene las piezas ‘Dreams & Legends In The Iceberg’s Heart’ y ‘My Body’ (including ‘The Submission’). Ambas aparecieron por primera vez en “Single & Live”, pero esta vez el grupo las ha expandido, refinando inteligentemente los elementos melódicos y grooves inherentes a las mismas, llegando hasta los 9 minutos de duración en un caso y los casi 11 en el otro. ‘Dreams & Legends In The Iceberg’s Heart’ se focaliza en una sucesión de pasajes serenos y otros alborozados: los primeros ocupan el centro de su desarrollo temático y se centran en un esquema sonoro donde se cruzan los paradigmas Genesiano y Caravanesco, con algunos tintes extra de SUPERSISTER. El primero de los pasajes extrovertidos, que no es muy largo, se encauza por un dinamismo juguetón al estilo de los HATFIELD AND THE NORTH. El segundo apuesta por una solemnidad sinfónica a lo YES con algunas remodelaciones Floydianas. Por su parte, ‘My Body’, se orienta entre dos frentes estéticos: uno Canterburyano donde predomina la influencia de la faceta más sofisticada de CARAVAN; otra sinfónica donde impera un híbrido de la jovialidad de JETHRO TULL, la majestuosidad de YES y la vibrante imponencia de FOCUS. Un gran cierre para el repertorio central de este disco, sin duda. El quinteto se siente muy cómodo transitando por todos estos meandros musicales tan complejos que ha diseñado para la ocasión. El CD añade más material musical, el mismo que procede de un concierto que el grupo dio el 3 de abril de 2005 en el local La Gramola de Manresa, el mismo que fue recogido en partes de sus publicaciones precedentes. El asunto comienza con las tres primeras secciones de ‘Tarkus Reactivated’, algo que no impide al grupo exhibir una muestra cabal del colorido y la energía propias de la composición entera. Luego sigue ‘Answer?’, una pieza que empieza como una balada sinfónica, sobriamente alumbrada por una atmósfera pastoral, para terminar con un ágil vuelo de cariz inconfundiblemente Canterburyano bajo un ropaje Emersoniano que añade garra al asunto.
 

La pieza justamente titulada ‘Urban Trapeze’, la cual reincide convincentemente en el factor Canterbury, esta vez con una autoridad más galopante que nos remite al paradigma de EGG (y, en algo, también a NATIONAL HEALTH); de allí viene un fabuloso solo de batería que se extiende por un espacio de 4 minutos y tres cuartos, el mismo que sirve para que Anzola haga gala de su destreza jazzera. Los últimos 12 ½ minutos del evento – o por ahí – están ocupados por un jam jazz-progresivo titulado ‘Evolution’, el cual combina el señorío de unos FOCUS de la época 72-73 con la elegancia vivaz de unos  PREMIATA FORNERIA MARCONI de la fase 74-75, más algunos matices space-rockeros que emergen en algunos pasajes estratégicos. La parte simpática de esta pieza es que, aparentemente, el flautista había sido olvidado por el resto de la banda cuando finalizó el extenso solo guitarra (uno muy fabuloso, dicho sea de paso) con las añadidas virguerías de la batería, por lo que el propio Viaplana tuvo que usar un par de notas de su instrumento para recordar a los otros cuatro músicos que era su turno. Todo esto es lo que nos brindaron los URBAN TRAPEZE con la edición definitiva y ampliada de “Reactivated Tarkus”, un aporte sumamente importante y significativo para la siempre efervescente escena progresiva española. Este ítem es muy recomendable para cualquier colección dedicada al rock artístico.


Muestras de “Reactivated Tarkus”.-
Reactivated Tarkus: https://www.youtube.com/watch?v=RKAVT0hy6Gg
Evolution: https://www.youtube.com/watch?v=lfBVh7vLxnI


Tuesday, November 16, 2021

ASAF SIRKIS y el esplendor sonoro de los rayos solares


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos topamos con un disco muy especial que se publicó a mediados de julio pasado por vía del sello MoonJune Records en colaboración con el sello Sunbird: de trata de “Solar Flash” del magistral ASAF SIRKIS, baterista y compositor anglo-israelí que está entre los más renombrados en las escenas del jazz-fusion y el jazz-prog que se han venido desarrollando en los últimos años. Este fabuloso instrumentista radicado en Londres desde fines de los 90s se ha labrado un excelente renombre como sesionista prácticamente desde el punto de arranque, lo cual le sirvió también para asegurarse un sitio como solista. SIRKIS, quien añade los a su habitual batería, decidió trabajar con el formato de trío, el cual fue completado por dos maestros como Gary Husband (sintetizadores y piano) y Kevin Glasgow (bajo). Además, para algunos temas, el trío recibe los aportes del virtuoso guitarrista Mark Wingfield y de la cantante Sylwia Bialas. SIRKIS se siente cómodo con la labor triangular pues, de hecho, tiene su trío de jazz contemporáneo (además de un amplio currículum colaborando con y para grandes figuras del jazz contemporáneo, el rock progresivo y el rock experimental), pero ahora decidió firmar este disco solo con su nombre. El material de “Solar Flash” fue grabado en el estudio barcelonés de La Casa Murada en mayo de 2018, siendo luego mezclado y masterizado en estudios alemanes en marzo del presente año 2021. Le cedemos ahora la palabra al Dr. Bill Bruford: “Cuando uno escucha lo que hace ASAF SIRKIS en su trabajo, hay dos cosas que se hacen obvias: pasión y compromiso. Estando dotado con habilidades técnicas que cautivadoramente él maneja con sutileza, su sensibilidad meso-oriental le permite crear un equilibrio entre lo volcánico y lo meditativo. Un maestro de la sorpresa creativa, él obliga al oyente a ponerse al borde su asiento.” Hay otra gran figura que tiene grandes elogios que manifestar para con SIRKIS, Robert Wyatt: “He estado al tanto del talento de ASAF durante muchos años, tanto así que puedo decir con certeza que NO HAY NADA que él no pueda hacer cuando se propone hacerlo.” Bueno, veamos ahora los detalles de este disco que, desde ya adelantamos, es de lo más notable que ha salido de la escena jazz-rockera mundial en el presente año 2021.


La pieza encargada de iniciar el rumbo de las cosas es ‘Kinship’, una pieza de naturaleza cálida y alimentada por una razonable dosis de vibraciones solemnes que, sobre un swing a medio tiempo, sabe establecer una atmósfera señorial que va fluyendo naturalmente, sin aspavientos excesivos y sin añadir más florituras de las necesarias. En medio del bloque dual entre la batería y los teclados, el bajo llena espacios con sobrio virtuosismo (incluyendo un solo), lo cual también permite un genial momento de lucimiento de parte del sintetizador en un pasaje crucial de la pieza. Con este referente inicial, se abre camino para que ‘Under The Ice’ instaure su propia posición sonora dentro de una ceremoniosidad incrementada que ya entra en el terreno de lo introspectivo. Las sutilezas cósmicas que emanan del sintetizador, quien opera como lona de seguridad para los vuelos iniciales del bajo, se apoyan cómodamente en el meticulosamente cadencioso groove que arma SIRKIS para la ocasión. Estamos aquí en un área expresiva donde se cruzan los patrones de CAB y de la CHICK COREA ELEKTRIC BAND. ‘Aquila’ se encarga de prolongar esta pauta expresiva y añadirle una intensidad reflexiva por vía de la exploración de sonoridades ensoñadoras, las cuales se revelan como muy amables, a la vez que portan un relajado aire de misterio. El concepto de ‘Polish Suite’ consta de dos partes. Para la Parte 1, las sosegadas y solemnes líneas del piano (bien marcadas por el paradigma impresionista) se hacen acompañar por un cántico femenino que exorciza a la perfección la dimensión meditabunda del espíritu humano. A partir de aquí, ya con la intervención de la dupla rítmica, la Parte 2 remodela sobriamente la espiritualidad evocadora de la Parte 2 (que dura casi 8 minutos) arropándola con una gentil luminosidad otoñal. Hay un solo de batería que se enfila por el sendero del free jazz, lo cual permite al ilustre invitado Wingfield a explayarse en sus osados juegos de bizarras tonalidades que forman parte de su esencia estética. Lo que al inicio era calmo se torna ahora inquietante con texturas desosegadas que se sitúan entre lo espectral y lo inescrutable. Ya en las últimas instancias emerge una explosión de emotividad que refleja una pasión exultante, la misma que aún mantiene algunas vibraciones arcanas que se arrastran desde la más parca Parte 1.


‘For Eric’ es el tema más largo del disco con sus 9 minutos de duración. El título se debe a que está dedicado al baterista Eric Kamau Gravatt, e incluye en sus instancias iniciales un discurso del mismísimo Sun Ra. Dentro de su amplio e imponente currículum, Gravatt llegó a tocar en tres álbumes de la primera etapa de WEATHER REPORT, y por eso no es de extrañar que este patrón estético sea la inspiración crucial para la composición de SIRKIS y los arreglos posteriores aportados por sus compañeros de viaje. Esta mezcla de avant-jazz y jazz-fusion con matices psicodélicos es manejada con gran creatividad, gestándose así un excelso homenaje a una parte fundamental de la historia del jazz contemporáneo y el jazz-rock. La penúltima pieza del álbum es la que precisamente le da título. Tras un prólogo abstractamente cósmico, ‘Solar Flash’ asume la tarea de capitalizar el vigor expresivo expuesto en la pieza precedente y remodelarla dentro de un fastuoso encuadre jazz-progresivo que, en cierta medida, nos remite a una cruza entre los patrones estéticos del proyecto WINGFIELD / REUTER / SIRKIS y del maestro DWIKI DHARMAWAN. Todos los aspectos otoñales que fueron tan importantes en varios segmentos del repertorio precedente desaparecen cuando se impone esta combinación de gracia primaveral y neurótica agilidad estival. La tercera parte de ‘Polish Suite’ se encarga de cerrar el álbum con una prestancia especial, haciendo que el aura introvertida del concepto general se revista de un discreto fulgor que tiene mucho de aristocrático. Es el momento de delicadeza con el que se cierra la breve serie de manifestaciones exultantes que se dio en la secuencia de las dos piezas precedentes. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Solar Flash”, un disco fenomenal que nos demuestra por enésima vez que ASAF SIRKIS es uno de los bateristas más notables de la vanguardia musical contemporánea, además de un muy solvente compositor.    


Saturday, November 13, 2021

El palaciego ensueño progresivo de PHOG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de presentar el nuevo álbum de PHOG, proyecto unipersonal del francés Philippe Ogier dedicado a cultivar un prog sinfónico refinado y fastuosamente centrado en la claridad melódica. “El Castillo” (así, en español) es el nombre de este cuarto álbum de PHOG, habiendo sido publicado el pasado 22 de octubre, y desde ya adelantamos que nos parece lo más notable de su discografía hasta la fecha. Sucediendo al disco predecesor “This World...” por un año y tres meses, “El Castillo” ahonda sesudamente en el señorío sinfónico de aquel para encuadrarse dentro de un dinamismo palaciego que se mantiene consistente a través de las diversas atmósferas y motivos que forman parte de este nuevo repertorio. Ogier se hizo cargo de todo aquí: las guitarras, los teclados, el bajo y las programaciones de ritmos. Este disco tiene un enfoque conceptual que gira en torno a un castillo actualmente en ruinas que está ubicado a 100 km. de Lyon, la ciudad natal de Ogier. De hecho, un cuadro que hay en la casa del propio Ogier y que retrata a dicho castillo es el que se ha utilizado como imagen de la portada. Bueno, veamos ahora los detalles del disco en cuestión, ¿vale? 


Todo empieza con ‘Camino’ (sí, también en español), una pieza imponente que ya da indicios de la renovada y refrescante prestancia que ha adquirido el esquema sonoro de PHOG. Su generosa duración de casi 10 ½ minutos es aprovechada solventemente a la hora de exponer una cuestión de principios sobre la fastuosidad contundente por la que se perfila este álbum en concreto. En efecto, su majestuoso punto de arranque abre amplios caminos a una manifestación prioritaria de ceremoniosidad sinfónica, aunque más adelante, a lo largo de la segunda mitas, se abrirá espacios para rotundas manifestaciones gráciles de colorido melódico en la segunda mitad. De hecho, esto servirá para asentar el terreno para la exultante coda. Las conexiones estilísticas con GENESIS, YES, KARFAGEN y ECLAT son patentes mientras se va delineando la serie de ilaciones multitemáticas, las mismas que predominantemente se apoyan en las orquestaciones y bases de los teclados. ‘Inter Canem Et Lupus’ sigue a continuación para exhibir un inspirado viaje melódico signado por una hermosura envolvente que adopta algunos matices jazzeros en su groove central; éste apunta hacia un talante fusionesco mientras los armazones de teclado refuerzan una delicada maraña sonora signada por una cristalina claridad melódica. Los muy Hackettianos fraseos de la guitarra solista acentúan esta elegante dinámica, la cual culmina en un clímax sutilmente inquietante y patentemente fastuoso: de hecho, podemos imaginar que esta instancia retrata musicalmente la imaginería rapaz del título de este tema. En líneas generales, hallamos aquí una cruza entre el paradigma de ALCO FRISBASS y la línea de trabajo de los GENESIS de la etapa 76-78. ‘Tour De Garde’ dedica más tiempo que cualquiera de las dos piezas precedentes a crear un foco de expresión solemne mientras se detiene en el primer motivo central, pero más adelante, como si emergiera un nuevo amanecer, el bloque instrumental adopta una agilidad renovadora. Aunque no dura mucho, resulta vital para que la pieza adquiera un fulgor interesante antes de regresar a lo solemne para la sección epilogar. 


Cuando llega el turno de ‘Prison Stones’, nos topamos con la pieza más ágil y breve del álbum (dura poco más de 4 minutos y medio). Su gancho melódico y su groove razonablemente sofisticado nos remiten a una cruza entre YES y CAMEL, además de algunas confluencias con los legendarios japoneses BELLAPHON. Su misión consiste en proyectar una frescura especial al ecuador del repertorio al recoger los ecos de la faceta extrovertida del ítem precedente. La pieza justamente titulada ‘El Castillo’ es la más extensa del repertorio – dura 18 minutos – y también se encarga de cerrarlo. Los primeros minutos sirven para crear una atmósfera densa y misteriosa que coquetea abiertamente con lo tétrico sin adentrarse realmente en él, un preludio que no nos permite adivinar el tipo de agilidad señorial que ha de signar al primer cuerpo central, el cual más bien destila una luminosidad amable y cálida, casi como si se tratara de una partitura perdida de THE ENID que fue remodelada por GENESIS. Una vez calmadas las cosas un poco, se abre un espacio sosegado para que emerjan alternadamente florituras de flauta y guitarra acústica. Este puente sirve para retomar y remodelar los aires de misteriosa ceremoniosidad que también signaron a la primera parte del tema de apertura. Así las cosas, el esquema sonoro vuelve a tornarse denso, claro está, siempre dentro de las pautas de refinamiento prog-sinfónico que conforman la esencia de PHOG. Los diversos motivos que se van sucediendo exploran varias instancias de suntuosidad, pasando de lo más sosegado y sutil hasta lo más explícito; es en este último momento que se instala un compás marcial desde el cual se impulsará un esplendoroso epílogo que va muy en línea con los ya mencionados THE ENID. Todo esto es lo que se gestó en los cuarteles del maestro Philippe Ogier en “El Castillo”, disco que refrendamos desde este blog como la máxima obra musical de PHOG hasta el momento. Definitivamente, se trata de uno de los discos más hermosos que se han realizado bajo los inmortales delineamientos del prog sinfónico en este año 2021, por lo que se recomienda altamente su inclusión en cualquier fonoteca dedicada al género.
 
 
Muestras de “El Castillo”.-
Camino: https://phog.bandcamp.com/track/camino
Inter Canem Et Lupus: https://phog.bandcamp.com/track/inter-canem-et-lupum
El Castillo: https://phog.bandcamp.com/track/el-castillo

Wednesday, November 10, 2021

Una nueva aurora para el maestro DEWA BUDJANA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos el placer de presentar el nuevo trabajo del maestro guitarrista indonesio DEWA BUDJANA, una institución viviente del jazz-prog contemporáneo de su país y a nivel internacional. El nuevo disco en cuestión se titula “Naurora” y fue publicado por el sello MoonJune Records el pasado 21 de junio en CD, además de una edición limitada en vinilo que tuvo lugar el 1 de agosto siguiente. En este disco donde el propio BUDJANA se hace cargo de las guitarras eléctricas, acústica y sintetizada, además de los soundscapes, también se hacen presentes ilustres invitados en continua rotación: Carlitos del Puerto al bajo y al contrabajo eléctrico, Dave Weckl a la batería, Gary Husband al piano y al sintetizador, Ben Williams al contrabajo eléctrico, Jimmy Johnson al bajo, Joey Alexander al piano, Mateus Asato a la guitarra eléctrica, Imee Ooi al canto, Paul McCandless al saxo soprano y Simon Phillips a la batería. ¿No dijimos que los invitados eran personajes ilustres? En lo que respecta a las sesiones de grabación de “Naurora”, disco que dura poco más de 40 minutos, éstas tuvieron lugar en varias sesiones a distancia por motivo de la pandemia, en los años 2020 y 2021. Los estudios utilizados para todas estas ocasiones de grabación fueron el Temple Audio Studio de Yakarta, Carbonite Sound de Ojai (California), What’s For Lunch Studio de San Francisco (California) y iCanStudioLive, ubicado también en Yakarta. Las cinco composiciones aquí contenidas son de BUDJANA, así como sus ulteriores arreglos; también se encargó él de la producción. Los procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Rich Breen en el Dogmatic Studio de Burbank (también California). Veamos ahora los detalles del repertorio de “Naurora”.


La pieza homónima, que es la más extensa del álbum con sus 11 minutos y pico de duración, pone las cosas en marcha con un envolvente derrotero de distinción. En efecto, ‘Naurora’ comienza con una flotante confluencia de soundscapes y parcos fraseos de piano, un prólogo cósmico para una pieza cuyo ambicioso cuerpo central se focaliza en una mezcla de sofisticados grooves propios del estándar progresivo (de alguna manera, reminiscentes del paradigma de los legendarios HAPPY THE MAN) con aromas de resonante exuberancia inspirados en la tradición del jazz-fusion (a lo RETURN TO FOREVER), más unos ocasionales pasajes agresivos de tenor jazz-rockero. De este modo, lo que se instaura aquí es una arquitectura luminosa y fresca que también cuenta con una oportuna y comedida cuota de tensión (específicamente, en el momento donde se luce el incendiario solo de la guitarra sintetizada). Todo fluye naturalmente a través de los meandros temáticos organizados y engarzados para la ocasión, siendo así que la ilación de los solos respectivos de bajo y piano sirve como pauta para la edificación de un excelso crescendo que habrá de determinar la espiritualidad de la sección final. Toda una agradable osadía comenzar un álbum con un cénit tan contundente como éste. A continuación, llega el turno de ‘Swarna Jingga’, una pieza que recibe varios de los ecos de distinguida extroversión que marcaron a la pieza de apertura a la par que los traslada hacia una ambientación un poco más sosegada. Si el tema de apertura fue como un paseo por un palacio que dejaba lucir todos sus colores y todo su boato, esta segunda pieza del álbum ostenta un aura más acogedora, al modo de un paseo de mediodía primaveral por unos bosques cercanos al antes mencionado palacio. Lo que suena aquí está más en sintonía con una cruza entre los WEATHER REPORT de fines de los 70s y el ALLAN HODSWORTH de fines de los 80s. 

Con el arribo de ‘Kmalasana’, BUDJANA y sus ilustres compinches se disponen a viajar por los parajes introvertidos del espíritu humano, cifrando su motif central bajo una aureola sosegada sazonada con ribetes crepusculares. Adiós a los paseos, ahora es momento de contemplar el paisaje que pronto será absorbido por la noche mientras la mente reflexiona sobre lo que existe dentro de ella. El principal solo de guitarra se centra mayormente en texturas, dejando que el ceremonioso swing aplicado por la dupla rítmica y los soundscapes se luzcan dentro del entramado sonoro integral. La dupla de ‘Sabana Shanti’ y ‘Blue Mansion’ – dos temas que duran poco más de 7 ¾ minutos – marca el fin del repertorio de este disco. El primero de estos ítems mencionados incorpora ciertos elementos fusionescos orientales dentro del esquema melódico que encuadra al desarrollo temático, el cual nos devuelve al terreno de los WEATHER REPORT de la época con el maestro Pastorius. A fin de sacar el debido provecho al encanto llamativo del motif central, el ensamble persiste en manejar una espiritualidad sosegada, pero, a diferencia de la pieza anterior, no es la nostalgia reflexiva sino el relax emocional lo que queda retratado por la paleta sonora en manos de los músicos. El saxo soprano asume un rol protagónico que hace sentir su aspecto crucial a la hora de reforzar la atmósfera consistente de la pieza. Una belleza de tema. En cuanto a ‘Blue Mansion’, esta pieza porta sobre sus espaldas la de cerrar el círculo expresivo del álbum, volviendo de lleno al fulgor jovial y a la magia extrovertida. Mayormente concentrada en un esquema musical afín a la aureola grácilmente relajada del tema #2, también hereda algunos detalles de la fastuosidad jazz-progresiva del tema de apertura. Los momentos donde la guitarra y los teclados (éstos, a cargo del sensacional Husband) se entregan a un amigable desafío conforman no solo el núcleo central de la pieza, sino también los pasajes más virtuosos del álbum. Llegando el turno de un solo de bajo para insertar una momentánea instancia de constricción, no tardan mucho las cosas en volver al esplendor central con el que la pieza instaló su esencia determinante (incluyendo un brillante solo de batería acompañado por matices aportados por los demás instrumentistas). 

Esto fue todo lo que se nos ofreció en “Naurora”, un nuevo muestrario de maestría creativa y performativa del magistral DEWA BUDJANA. Ésta nos parece una de sus obras más cálidas o focalizadas dentro de una discografía sin altibajos y con muchos momentos brillantes. Hasta ahora, BUDJANA no nos decepciona, y por ello recomendamos a este disco como un ítem totalmente recomendable para cualquier fonoteca receptiva a los nuevos aportes de la música jazzera y la música progresiva por igual.
 
 
Muestras de “Naurora”.-
Naurora: https://dewabudjana-moonjunerecords.bandcamp.com/track/naurora
Blue Mansion: https://www.youtube.com/watch?v=BRgNRWEDW5w


Monday, November 08, 2021

El nuevo catálogo de sueños progresivos de CODY CARPENTER



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el último disco del músico y compositor estadounidense CODY CARPENTER, dedicado a cultivar una ágil fusión de prog y jazz-rock con equitativas proporciones de recursos sonoros modernos e implementos compositivos nostálgicos: se titula “Memories And Dreams” y fue publicado el 28 de mayo del presente año 2021 por el sello Blue Canoe Records, así como en su propio blog de Bandcamp. Se trata de su quinta obra fonográfica. A lo largo del disco, CODY CARPENTER se encarga principalmente de los teclados, pero también toca la guitarra en la mayor parte del repertorio, pues en un tema es Marco Sfogli quien se hace cargo de dicho instrumento. Los demás colaboradores ocasionales son el bajista Jimmy Haslip y los bateristas Jimmy Branly, Scott Seiver y Virgil Donati. El autor de la bella portada es, como siempre pasa con los discos que hace este talentoso músico, Nobokatsu Mizoguchi. Bueno, vayamos ahora a los detalles específicos del disco.

‘Attract Mode’, con sus poco menos de 3 ¾ minutos de duración, logra imponer un buen ambiente inicial de intrépida extroversión sobre un swing muy marchoso, muy en línea con el paradigma de Jordan Rudess en su faceta jazz-progresiva, generando también algunos diálogos con el patrón estético de un Rick Wakeman con miras a reforzar el aspecto sinfónico. ‘Kindness Of The Goddess’ sigue a continuación para ahondar en el sendero del jazz-prog dentro de un encuadre melódico un poco más sereno, aunque todavía portador de un genuino clima extrovertido. Esta vez, el fulgor musical es más contenido, cercano al modelo de HAPPY THE MAN a través del filtro del Jan Hammer de fines de los 70s. El piano delinea las bases armónicas y los ornamentos básicos mientras el sintetizador se encarga de aportar algo de exuberancia al asunto. Tras estos dos estupendos temas de inicio, llega el turno de ‘Daybreak’ con sus vibraciones alegres que se sitúan a medio camino entre el prog sinfónico de primera escuela y el neo-prog: su desarrollo temático tiene una gentileza muy oportuna en relación con el groove innegablemente atractivo sobre el que se sustenta. Con la dupla de ‘Depth’ y ‘Sleight Of Hand’, CARPENTER y sus colegas siguen explorando los espectros sonoros que tienen diseñados para seguir adelante con el álbum. El primero de estos temas es un breve interludio de tenor cósmico, mientras que el segundo sigue de cerca los ecos de la pieza de apertura, solo que esta vez su nervio expresivo ostenta una gracilidad mayor. De este modo, el armazón sonoro y los comedidos ornamentos que entran a tallar para reforzar el desarrollo melódico reflejan una vivacidad más cristalina. Definitivamente, esta pieza retoma la aspiración de excelsa jovialidad hacia la que apuntaba ‘Attract Mode’. ‘Oppression’ introduce un dinamismo ceremonioso dentro de la ya persistente aureola de extroversión con la que trabaja CARPENTER a la hora de idear estas aventuras melódicas. La combinación de jazz-rock y sinfonismo sigue generando sólidos recursos de vigor expresivo, y en este caso, hay ligeros coqueteos con el jazz-prog-metal a lo PLANET X en ciertos pasajes. ‘Brave The Living Labyrinth’ retoma la senda de la pieza de entrada con el añadido de un factor Emersoniano que permite al esquema sonoro general asumir una mayor musculatura. De todas formas, la fluidez melódica es más afín al paradigma Wakemaniano. 

Cuando llega el turno de  la miniatura ‘Null’, CARPENTER juega con climas cósmicos con un ímpetu virtuoso en las florituras del sintetizador principal; de este modo, se prepara el terreno para la emergencia de ‘Slag Of Heart’, pieza que regresa de lleno al jazz-rock al estilo de Jan Hammer con algunos ribetes emparentados con COLOSSEUM II y el Herbie Hancock de inicios de los 80s. La disciplina sobria con la que el entramado instrumental obedece al groove central (de hecho, se da un espacio de lucimiento para la batería en un momento) ayuda a que todo fluya naturalmente a través del clima festivo que impera aquí. El disco termina con la dupla de ‘Dimensional Crossings’ y ‘The Grind’. El primero de estos temas mencionados es el más extenso del repertorio con sus poco más de 8 minutos y cuarto de duración. Su estrategia estilística radica en la potenciación de las estilizaciones melódicas propias del discurso prog-sinfónico sobre un tempo impetuoso y vibrante penetrado por un candor celebratorio. Nos topamos con nuevamente un híbrido del Wakeman de la etapa 76-82 y la faceta más exultante del paradigma de Erik Norlander. En cuanto a ‘The Grind’, éste cierra el álbum con una magnificencia muy semejante a la de la extensa pieza que la precedió, pero con un espíritu más sofisticado debido a la inserción de trucos rockeros tanto en su desarrollo temático como en algunos pasajes estratégicos (específicamente, los excelentes solos de bajo y de batería que entran a tallar mientras el enclave melódico reposa). “Memories And Dreams” es, ante todo, un disco pletórico de estilizaciones y magnificencias progresivas, las mismas que son manejadas con satisfactorios niveles de energía y creatividad. Así hay que apreciarlo, como hay que apreciar a CODY CARPENTER como una figura muy a tener en cuenta dentro del universo progresivo tal como se mantiene activo en nuestros tiempos. 


Muestras de “Memories And Dreams”.-
Kindness Of The Goddess: https://ludrium.bandcamp.com/track/kindness-of-the-goddess
Brave The Living Labyrinth: https://ludrium.bandcamp.com/track/brave-the-living-labyrinth
Dimensional Crossings: https://ludrium.bandcamp.com/track/dimensional-crossings  

Friday, November 05, 2021

Segundo brote musical en el criadero progresivo de los MYTHOPOEIC MIND

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Es con gran gusto que hoy presentamos esta novedad procedente del criadero progresivo de la banda noruega MYTHOPOEIC MIND, la cual se titula “Hatchling” y salió al mercado el pasado 20 de agosto. La alineación responsable de gestar este disco está conformada por Pål Selsjord Bjørseth [teclados y trompeta], Ola Mile Bruland [bajo sin trastes, contrabajo y eufonio], Steinar Børve [saxofones, sintetizador de viento EWI, teclados, coros y programaciones], Trond Gjellum [batería, percusión y programaciones], Veronika Hørven Jensen [voz y coros] y Anders K. Krabberød [guitarras eléctricas y acústicas]. Para este disco que sucede por dos años y medio al muy interesante álbum debut titulado “Mythopoetry”, el grupo ha decidido expandir su paleta sonora con un uso más meticuloso de los contrastes entre los momentos enérgicos y los más reposados. También la inclusión de Veronika Hørven como vocalista (a quien conocemos del segundo disco de los ya extintos GENTLE KNIFE) ayuda a realzar el lirismo y la elegancia que son partes fundamentales de la propuesta musical de la banda. El material de “Hatchling” fue grabado durante la temporada de pandemia en varios lugares de Oslo y Bergen entre junio de 2020 y marzo de 2021. Todos los temas del disco están compuestos por Børve con la excepción de uno donde comparte la autoría con Bruland. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio en cuestión. 

Con una duración cercana a los ocho minutos, ‘Fear Fiesta’ abre el repertorio y lo hace con un vigor grácil y llamativo, estructurando su desarrollo temático en torno a un híbrido de YES, GENTLE GIANT y algunos detalles extrovertidos de los últimos trabajos de WHITE WILLOW. Desde el inicio con esa fanfarria claroscura hasta el empleo de ornamentos jazz-rockeros en varios pasajes del animado y fresco groove sobre el cual se sostiene consistentemente la canción, todos los arreglos instrumentales y vocales van fluyendo con un fulgor entusiasta que se enriquece bastante con los diversos solos de sintetizador que emergen a lo largo del camino. Tras este estupendo arranque llega el turno de ‘Winter Of 73’, un tema penetrado por atmósferas etéreas que se asientan plácidamente sobre un swing fusionesco de tenor cuasi-tribal. Así las cosas, el terreno está preparado para que el ensamble se acerque más a los paradigmas de banas como HOOFFOOT y PANZERPAPPA, aunque cabe señalar que en este entramado late un punche rockero particularmente convincente. Los guitarreos que entran en acción poco antes de que el tema arribe a su ecuador ayudan al bloque sonoro a asumir una garra renovadora; por su parte, los vientos se encargan de guiar el lirismo esencial de la composición con una soltura bien articulada que encaja bien con el señorío general de la arquitectura musical. Dos cúlmenes sucesivos para iniciar el álbum. Las dos piezas siguientes, respectivamente tituladas ‘Fog Vision’ y ‘Cottage Of Lost Play’ coinciden en ocupar un espacio de alrededor de ocho minutos y medio. La primera de ellas se enfoca en atmósferas cósmicas dentro de un esquema modernista que se sitúa a medio camino entre lo misterioso y lo solipsista. El solo introductorio de saxo, el canto solemne y las florituras de bajo se van sucediendo mientras las capas sintetizadas y los efectos de guitarra arman y sostienen la ambientación general de la canción, la cual nos remite a una cruza entre el último disco de TALK TALK, la faceta melódica de los TANGERINE DREAM de fines de los 70s y el minimalismo académico.* De este modo, ‘Cottage Of Lost Play’ aprovecha su turno para seguir por este sendero de serenidad expresiva y darle un giro un poco más colorido, apoyándose en una ingeniería rítmica moderadamente compleja. Aires de familia hay con NECROMONKEY y SUBURBAN SAVAGES, y también se notan algunos dejos del paradigma de MARILLION (sus primeros discos del nuevo milenio). 

La canción homónima es la más extensa del disco con sus poco más de 11 minutos y medio de duración, los cuales son bien aprovechados para que el grupo concrete las resoluciones más épicas de su visión musical. En efecto, ‘Hatchling’ comienza con una evocadora parsimonia pastoral que en no poca medida establece aires de familia con los primeros discos de WHITE WILLOW. La ensoñadora calidez del canto de Hørven brilla mientras se deja arropar por las bases de guitarra clásica y las ocasionales líneas de los vientos. Alrededor de la frontera del cuarto minuto, el groove de la canción se intensifica y el boque instrumental se completa a través de un ejercicio de puro lirismo progresivo, el mismo que está encuadrado dentro de un enclave donde el predominante tenor sinfónico se deja empapar por gotas de rocío folclóricas en varios pasajes estratégicos. Cuando éstos se vuelven predominantes, el grupo vuelve a exhibir su faceta contemplativa. Tras un epílogo solventemente expresivo, la breve coda retorna al primer motif, esta vez con una actitud un poco más adusta. Notamos confluencias con los patrones de CICCADA y de AGUSA. Cierra el repertorio ‘Supreme Vision’, pieza que con sus poco más de cuatro minutos y medio de duración expone un clima sonoro envolvente que evoca el inicio de una gran iluminación, el esplendor creciente de un nuevo grácil amanecer. Las serenas y hermosas líneas del saxo se acomodan bien dentro de la atmósfera ensoñadora y volátil que sirve de fondo para esta enunciación conclusiva. Así concluye la labor creativa que los MYTHOPOEIC MIND volcaron en “Hatchling” para brindarnos uno de los discos más coloridos que han emergido dentro de la provincia escandinava dentro del gran escenario mundial del rock progresivo. Nos complació bastante lo que hemos escuchado aquí y esperamos que este proyecto siga vigente por varios años más.




‘Fog Vision’ está dedicada a la memoria de la maestra Lindsay Cooper, quien nos dejó en el año 2013.


Wednesday, November 03, 2021

REDD: el pulido definitivo de la diamantina música del subsuelo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hace varios años hicimos en este blog una retrospectiva sobre el primer álbum del grupo argentino REDD “Tristes Noticias Del Imperio”, la cual dedicamos a la memoria de Juan Bautista Escalante, el baterista-percusionista original del grupo*. Esta vez hacemos una retrospectiva sobre el segundo y último disco de la banda en cuestión, “Cuentos Del Subsuelo”, y también tenemos que hacer una dedicatoria póstuma al respecto: en esta ocasión nuestra actitud de homenaje va para Esteban Cerioni, el bajista permanente del grupo, quien falleció el domingo 17 de marzo del pasado año 2019 a la edad de 63 años, justamente cuando estaba en plena actividad musical en su Tucumán natal. De hecho, estaba en medio de una actuación en un pub, lleno de energía y vitalidad tras haber formado parte de un show de recreación del clásico álbum del grupo argentino VOX DEI “La Biblia”, un show que él tenía en mente repetir en ocasiones futuras próximas como parte de una congregación de músicos. Ya no podrá ser.... y ciertamente son noticias muy tristes para el reino del rock tucumano. Pero es el disco “Cuentos Del Subsuelo” quien, al fin y al cabo, debe ser el protagonista de este texto y en él nos hemos de concentrar. Para el tiempo de “Cuentos Del Subsuelo”, el otrora trío ya se había aumentado a quinteto con la preservación de los integrantes originales Luis Albornoz [guitarras eléctricas y acústica] y Esteban Cerioni [bajo y voz], más las incorporaciones de Óscar Imhoff [voz principal], Marco Pusineri [batería y percusiones] y Juan “Pollo” Raffo [teclados]. Ricardo Gandolfo seguía operando como el poeta del grupo, con sus letras que abarcan temáticas de nostalgia, introspección, mitología y sátira política. Las exigencias de la remodelación de la alineación de REDD se dieron cuando el trío, ya asentado como figura central del rock tucumano, sufrió la partida del baterista-cantante Juan Escalante por causas serias de salud, justo ad portas de la realización del evento Encuentro De Rock junto a la banda rosarina IRREAL y la bonaerense TRIGÉMINO. A fin de poder concretar el evento en los días 19 y 20 de ese mismo de mayo, y también seguir adelante, el baterista de TRIGÉMINO se ofreció a reemplazar a Escalante, y ya al poco tiempo, el grupo convocó a Óscar Imhoff para grabar el nuevo disco, así como al teclista de TRIGÉMINO. Los cinco temas que contiene “Cuentos Del Subsuelo” fueron grabados en los Estudios Take I de Fonema, bajo la supervisión de Jorge Da Silva en octubre de 1979; sin embargo, la publicación del disco en cuestión no pudo concretarse en su momento. La primera edición se dio en el año 1996 en formato de CD por vía del sello brasileño Progressive Rock Worldwide, el cual incluía como bonus tracks acompañantes a las cinco canciones del álbum a sendas versiones en vivo de ‘Reyes En Guerra’, ‘Dedos Tristes’ y ‘Matinée’. El concierto parcialmente documentado tuvo lugar en Buenos Aires a fines de setiembre de 1980. Pero mucho más recientemente, el sello argentino Viajero Inmóvil produjo una reedición de este disco con otros bonus tracks: para ser más exactos, en el pasado año 2020. Cerioni se había hecho cargo de la masterización del material, mientras que Gustavo Bolasini hizo el rescate sonoro en junio del mentado año pasado. Bueno, veamos ahora los detalles de esta divina reliquia del rock progresivo argentino de los 70s que ostenta un título bastante dostoyevskiano.


Casi completando los 6 ½ minutos de duración, ‘Como La Esmeralda’ abre el álbum con un señorío tan cristalino como convincente, una canción que porta un espíritu reflexivo y una atmósfera crepuscular muy semejantes a las que trazaban el lirismo envolvente de a canción que abría el primer disco de la banda. De hecho, se trata de una canción que ya existía desde los tiempos en que todavía el grupo era un trío con Escalante dentro, y eso se nota mucho en el modo en que su delicado desarrollo temático transita desde su preludio casi pastoril de guitarras eléctrica y acústica con sus muy sobrias puntuaciones de bajo y de piano eléctrico, conduciendo fluidamente hacia la sección cantada. Sí, esta faceta de “Tristes Noticias Del Imperio” seguía muy presente dentro de este segundo disco. Las líneas melódicas de los estribillos se realzan eficazmente con los aterciopelados arreglos de sintetizador y guitarra que le siguen, enfatizando la clave armónica que subyace al desarrollo temático en curso. Algo así como la faceta introspectiva de INVISIBLE a través de un filtro cuasi-Genesiano, más unos detalles estilizados al modo de unos MIA. ‘El Padre De Ícaro’ es la segunda pieza del disco – tenemos que admitirlo, es nuestra canción preferida de todas las que han hecho estos grossos – y el dramatismo inapelable de su temática ya se hace obvia en su propio título. Todo transita por parajes sonoros aún más sutiles y crepusculares que los que habían signado el camino de ‘Como La Esmeralda’, lo cual tiene todo el sentido del mundo pues la letra relata el modo en que el sufriente Dédalo solo haya algo de cobijo emocional durante la oscura quietud de la noche, pues el arribo del sol en cada nuevo amanecer, en vez de esperanza, le devuelve la imagen de ese dios de fuego que mató a su hijo Ícaro: la luz del día significa para él el sepulcro de una vida que no vale la pena vivirse y que acabó antes de su deceso real. Esa fútil negación de la presencia solar también nos recuerda un poco a ese magnífico relato de RAY BRADSBURY El hombre del cohete. El drama del señor duramente golpeado por la vida al presenciar la muerte de su hijo llega a su clímax poético en las palabras desparramadas durante la última estrofa: “Oye la caída final, / cerca del templo frente al mar. / Viejo sentado en su sillón, / Llora y nunca mira el sol.” Las frenéticas amalgamas de sintetizador y guitarra en el epílogo son contundentes e inapelables a la hora de reflejar la furia que subyace a la resignada miseria. Antes de eso, todo era una exhibición de volátiles climas etéreos que solo en una breve ocasión eran interrumpidos por un breve pasaje sinfónico casi de de tenor Genesiano.


‘Los Entretenimientos De Medianoche Del Profesor Frankenstein’ instaura el momentum cabalmente rockero del repertorio. La eficacia con que se impone el gancho vivaz de la pieza realza la cruel ironía de la letra, centrada en una voraz condena de la manipulación mental y emocional de la gente: en el bloque instrumental se da una insospechada confluencia entre CAMEL y CRUCIS. La irrupción de algunos pasajes blues-rockeros de talante tétrico empapado por retazos Crimsonianos y unos efectos sintetizados que acompañan al relato teatral inserto en el intermedio realzan la mentada actitud irónica. A propósito, Carlos Garófalo (músico de TRIGÉMINO) aparecía sobre el escenario actuando como el Dr. Frankenstein cada vez que el grupo tocaba esta pieza en concierto. La segunda mitad del disco está ocupada por la dupla de las hermosas canciones ‘El Asesino Sentimental’ y ‘Dedos Tristes’, dos canciones que reflejan con suma claridad ese aprecio especial que siempre tuvieron los REDD para con las atmósferas reflexivas y las cadencias sobrias a fin de elaborar inspirados recursos melódicos bajo esas coordenadas. Ambas canciones coinciden en explorar escenarios emocionales intensos dentro de un sinfonismo apropiadamente alimentado por grooves jazzeros y cubiertos bajo un manto de urdimbre introspectiva, lo cual redunda primordialmente en la sustentación de matices impresionistas dentro del bloque sonoro. En el caso de ‘El Asesino Sentimental’, se da un despliegue delicadamente contundente de un envolvente aire blues-rockeroero con sobrios ornamentos progresivos y jazzeros (va una mención especial para el fabuloso solo de piano eléctrico que emerge en algún momento). Por su parte, ‘Dedos Tristes’ exhibe una solemne mezcla de vibraciones Spinettianas y ensueños Floydianos. Esa evocación existencialista de que “todo hombres es una pregunta en la oscuridad” es tremendamente conmovedora. En el intermedio encontramos un hermoso solo de guitarra y más adelante, en el jam de cierre, las cosas se agitan en clave jazz-progresiva mientras llega el fade-out. Como dijimos más arriba, la primera edición de este disco incluía unos temas en vivo, y en dos de ellos, ‘Dedos Tristes’ y ‘Matinée’, el grupo se explaya en sus respectivos pasajes instrumentales de cierre, lo cual ayuda mucho a realzar el potencial de liberalidad expresiva que subyace a su fineza melódica. Cabe señalar las peculiares anécdotas de que en algunos conciertos, Lito Vitale (de MIA) reemplazó a Raffo, mientras que un tiempo después, Cerioni formó parte de TRIGÉMINO cuando Raffo ya no era parte del grupo.  


La reedición producida por Viajero Inmóvil en el pasado año 2020, la misma que podemos considerar como la definitiva labor de rescate de este gran diamante fonográfico de REDD, contiene otros bonus tracks, respectivamente titulados ‘El Rincón De Los Objetos’, ‘Jugando Con El Ritmo’, ‘Un Gusto A Campo’ y ‘Viaje’. El primero de ellos es un tema que Albornoz compuso en el año 1979 y que en agosto del 2020 retomó con un arreglo bucólico de guitarra acústica. Los otros tres ítems fueron tomados de un par de conciertos del año 1977, época en la que estaba vigente el trío original (Escenario del Club Caja Popular de Ahorros en el 10 de junio y el Colegio Salesiano Manuel Belgrano en el 7 de setiembre). ‘Jugando Con El Ritmo’ nos muestra un ejercicio distinguido de vibraciones intensamente rockeras que se instalan fluidamente sobre un vivaz swing jazz-rockero, algo así como una reforma radical forma del espíritu general del segundo disco de los compatriotas de POLIFEMO sobre una base rítmica a lo BRAND X. En cuanto al penúltimo bonus, éste es un poco más exploratorio, con una dupla rítmica que gesta y organiza arreglos complejos para un groove relativamente sencillo, mientras la guitarra despliega una generosa variedad de colores. En fin, ‘Viaje’, que dura 9 minutos y medio, se focaliza en una estructuración de dinamismos épicos que oscilan entre lo Spinettiano, lo Floydiano y el heavy prog con fuertes matices jazz-rockeros, siendo así que estos últimos dinamizan soberbiamente el múltiple armazón arquitectónico que se va desarrollando a lo largo del camino. He aquí la segunda parte del legado de los legendarios e inolvidables REDD para su álbum “Cuentos Del Subsuelo”, un disco que mostró una estilizada remodelación de su voz esencial por vía de la logística sonora aumentada en esta fase final de la banda. Se lucieron a lo grande estos reyes del rock progresivo tucumano. Tal como dijimos en el primer párrafo, dedicamos esta retrospectiva a la memoria de Esteban Cerioni, como debe ser. 




[Gracias perpetuas a Humberto Luna Tirado por habernos presentado a esta banda hace ya casi 20 años, agradecimiento que se repite para él, Gustavo García, Quique Quagliano y D’Nilson Sáenz por la información adicional que nos brindaron sobre este disco. Por último, cómo no, otro agradecimiento a Felipe Abel Surkan, Gustavo Bolasini y toda la gente de Viajero Inmóvil por realizar esta reedición definitiva.]