Llega una gran novedad desde los cuarteles de OSIRIS, banda emblemática del prog sinfónico asiático desde los 80. El título de su nuevo disco es “Within A Dream” y fue publicado el pasado 14 de agosto por vía del sello Escape Music. La alineación vigente de este grupo oriundo de Bahrein consiste en Mohamed Alsadeqi [guitarras y voz], Nabil Alsadeqi [batería y percusión], Nader Sharif [teclados], Abdul Razzaq Arian [teclados], Khalid Shamlan [teclados, piano y voz], Hadi Saeed [bajo] y Syed Ahmed Rawanbakhsh [primera voz]. Es prácticamente la misma alineación que gestó el disco del año 2020 “Take A Closer Look”, el cual planteó un retorno al sinfonismo modernizado tras la aventura folk-neo-progresiva de “Visions From The Past” (bonito disco de laño 2007). Así las cosas, la misión de “Within A Dream” consiste en mantener este momentum de expresividad progresiva y la cumple con solvencia, permítasenos adelantarlo. Algo perfecto para una banda formada en 1980 y que todavía tiene para más con su actual cohabitación de viejos y nuevos integrantes.
Los cinco temas contenidos en el disco que hoy nos ocupan son bastante largos: sus duraciones oscilan entre los 9 ¼ minutos y los 12 ½ minutos. ‘House Of Pain’ pone el rumbo inicial a las
cosas y su inicio se centra en una atmósfera expectante que se sitúa en un híbrido de lo Floydiano y lo Genesiano mientras se va armando un magnífico bloque sonoro de a pocos. Las articulaciones de guitarra y teclados asientan una orquestación bastante poderosa. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el colorido se intensifica sobre un ágil compas inusual y, de esta manera, se centraliza el núcleo para la primera sección cantada. Toda la suntuosidad lograda se mantendrá sólida, incluso dando varias muestras de garra estilizada. Hallamos, en general, conexiones estilísticas con THE FLOWER KINGS y THE TANGENT, tal vez también con los PALLAS del nuevo milenio, algo bastante poderoso con una cristalina claridad melódica. ‘Freedom Within A Dream’ sigue a continuación para preservar esta majestuosa aureola sinfónica con buen pulso. De hecho, la musculatura es exhibida desde el primer instante con el uso de índices Emersonianos en la primera instancia dirigida por los teclados, hilándose luego una serie de motivos razonablemente complejos por un buen tiempo. A mitad de camino emerge un intermedio sereno con base de piano desde donde se arma un enclave fulgurosamente ceremonioso. La sección epilogar hereda los legados históricos de GENESIS y CAMEL con soltura y elegancia, incluyendo uno de los solos de guitarra más notables de todo el disco. Dos monumentos a la grandilocuencia paradigmática
del discurso del rock sinfónico nos han dado una estupenda bienvenida en la
excursión del disco que hoy nos ocupa. ‘Raz’ cumple gallardamente con la difícil misión de sucederlos mediante la expansión de climas jovialmente coloridos joviales y grooves extrovertidos donde la sofisticación es manejada con excelsa pulcritud. Este luminoso vitalismo, que está apoyado mayormente sobre la exultante amalgama de teclados, funciona muy bien como fuerza renovadora de las estrategias expresivas de la banda. Hay puntos de encuentro con SPOCK’S BEARD y TEMPUS FUGIT en el temple general de los desarrollos multitemáticos, así como en el refinamiento utilizado para concretar la fuerza colectiva.
Con el arribo de ‘Every
Tear A Mother Sheds’, el grupo se dispone a afinar sus recursos de cristalino lirismo con miras a desarrollar en el inicio una suntuosa balada sinfónica que se sitúa en una zona intermedia entre el retro-prog de las últimas décadas (BRIGHTEYE BRISON, MAGIC PIE) y el neo (los aspectos más rimbombantes de PENDRAGON y ARENA). Los parajes vigorosos están diseñados para realzar las vibraciones dramáticas inherentes a la estructura melódica. Una variante posterior propone un viraje hacia un nuevo ejercicio de extroversión suntuosa, la misma que acoge aires exóticos en las melodías principales de los teclados. Las alternancias entre los solos de guitarra y sintetizador aportan una incandescencia extra al ímpetu señorial que atraviesa a todo el bloque instrumental. Una vez que la banda regresa a la vulnerabilidad inaugural, el asunto ya está resuelto dentro de un señorío imponente y contundente, el mismo que se completa con una conmovedora coda de piano. ‘Don’t
Ask Me Why’ trae consigo el cierre del disco y lo hace con un sistemático ahondamiento en el lirismo preciosista que signó al tema precedente que combina con el nervio estilizado de la segunda canción. De hecho, varios de los pasajes más rotundos casi llegan a coquetear con la faceta melódica del estándar prog-metalero. Las ilaciones temáticas que ocupan los dos últimos minutos y medio son explosivamente cautivadoras. Esto es lo que nos ha brindado la gente de OSIRIS con “Within A Dream”, un disco que funciona a la perfección como garante de la fuerza perenne que tiene el ideal del rock progresivo sinfónico en esta tercera década del nuevo milenio. Más de 55 minutos de música evocadora y maciza. Muy pero que muy recomendable para cualquier fonoteca dedicada al rock artístico de todos los tiempos y lugares: desde Bahrein para todo el mundo, OSIRIS se revela como una fuerza musical que no sólo es capaz de mantenerse en pie a paso firme, sino que sigue siendo capaz de crear obras cumbre dentro de su propio canon histórico de más de 40 años.
Muestras
de “Within A Dream”.-
Freedom
Within A Dream: https://www.youtube.com/watch?v=EfbZDb3g1ik

















