HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Desde haces algunos meses, está brillando una gema reciente dentro de la escena jazz-progresiva escandinava. A fines de mayo último el trío noruego BUSHMAN’S REVENGE lazó al mercado su décimo trabajo de estudio “Ah, Les Vaches!” (tiene doce en total, incuyendo registros en vivo) por vía del sello Is It Jazz? Records. La edición tuvo lugar tanto en CD como en vinilo. El título de este disco está en francés y se traduce al español como ¡Ah, las vacas!. El colectivo conformado por Even Helte Hermansen [guitarras alto y barítono], Gard Nilssen [batería, percusión y vibráfono] y Tor Egil Kreken [bajo] recibió la colaboración ocasional de Johan Lindström a la guitarra pedal steel. Para el material aquí contenido, Bård Ingebrigtsen se hizo cargo de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación y de la mezcla; el ulterior proceso de masterización estuvo en manos de Johnny Skalleberg.
La breve pieza ‘Unholy Ghost’ da el
puntapié inicial a las cosas con un despliegue de elegante musculatura donde la sinergia aleatoria de los instrumentos actuantes impide que el temporal se aleje de la tentación del caos. A partir de allí, ‘Velkommen
Til Gards’ entra a tallar con una exhibición de vitalismo versátil donde el lenguaje de las formas libres del jazz contemporáneo se reviste del electrizante vigor del rock. Tras un tormentoso pasaje prologar que recibe graciosamente los ecos del fragor inaugural, el ensamble se detiene a armar una retorcida arquitectura donde la explícita complejidad de los grooves marca la pauta para el bizarro dinamismo que delinea el hermanamiento de las guitarras y el bajo. Definitivamente, la batería hace lucir su rol protagónico dentro de la amalgama global. El grupo ha puesto bien en claro al oyente cuáles son algunas de las reglas principales del esquema de trabajo que habrá de desarrollarse en todo lo que queda del álbum. ‘And Gullit Was His Name-O’ sigue a continuación para virar hacia una ambientación más ligera, cercana en sí misma hacia el lado más grácil del math-rock y con el enfoque domesticado de lo que usualmente reconocemos como pop-rock. Eso sí, el uso de inusuales tempos durante la instauración del motif central señala claramente que hay una mentalidad progresiva en la creación y los arreglos concomitantes de esta composición. ‘Rådyrparet’ es un ejercicio de melancolía crepuscular que establece aires de familia con bandas compatriotas tales como ELEPHANT9 y RED KITE (en sus facetas más introspectivas). Los retazos de la guitarra pedal steel que acompañan a los sobrios fraseos de la primera guitarra refuerzan ese espíritu de ensimismamiento inherente a la composición; el esplendoroso crescendo de los últimos segundos consolida la emotividad expresiva para acentuarla como algo sublime. Un tema bastante bello que tiene en la concreción de una estilizada delicadeza su mayor logro estético. ‘Purple Rain’ es exactamente lo que parece, una versión de la magnífica balada de Prince de 1984, más exactamente, una versión de la versión que hizo la cantautora sueca Stina Nordenstam en los 90 (bajo las influencias de TALK TALK y PORTISHEAD), pero con sus debidos toques psicodélicos, los mismos que aportan un aura cósmica al enclave jazz-rockero. Lo melancólico del tema precedente se reitera con la adición de una densidad sombría; lo introspectivo recurre a una añoranza desesperada que se refugia tras la cortina de su grito silencioso.
Bajo el sarcástico título de ‘One Small Misstep For Man, One Giant Mistake For Mankind’ emerge una pieza eminentemente vitalista que opera como un posicionamiento contrastado frente a la secuencia de las dos piezas precedentes. Incluso se puede decir que explora nuevos territorios a la vista tras la puerta que abrió el tema #2. El imperio de un swing sofisticado y las elocuentes aseveraciones de la guitarra aseguran una expresividad contundente, dueña de una patente fuerza de carácter sin llegar a la furia. Los creativos apuntalamientos del bajo incrementan la suntuosa autoridad del esquema rítmico mientras las intervenciones de la guitarra pedal steel completan el colorido esencial de la pieza. Tal vez sea éste el cénit del disco. La díada de ‘Bram’ y ‘Barbara’ sirve para
que el trío siga engrosando los recursos sonoros de su arsenal musical. El
primero de estos temas mencionados ostenta una soltura semejante a la de ‘One Small Misstep For Man, One Giant Mistake For Mankind’, pero opera con un swing menos vivaz y unas cadencias más plácidas; estos dos factores permiten que el centro temático se maneje con mayores dosis de sofisticación. En cuanto a ‘Barbara’, se trata de un convincente retorno a las vibraciones crepusculares de lo contemplativo dentro de una parsimonia introspectiva. Cerca del final
emerge otra miniatura titulada ‘Pauseakvariet’, un ejercicio de jazz-fusion al clásico estilo de l9s 70 como si una vieja idea de Hancock se trasladase a un trío de Rypdal. ‘I Am A Ghost Now’ es el tema
encargado de cerrar el repertorio y lo hace con un aura espectral que va llenando espacios a un ritmo sereno, casi como si cada nota se desparramara con aristocrática languidez. Las texturas impresionistas que sustentan el arreglo general de la pieza conforman el fondo musical adecuado para cerrar el telón. Eso sí, esta melancolía es feliz y garbosa, no angustiada como en algunos temas precedentes: los aires de exaltación plasmados en el epílogo hablan por sí mismos. Todo esto fue lo que la gente de BUSHMAN’S REVENGE nos ha brindado con “Ah, Les Vaches!” en este año 2026, otro ejemplo de sus excelsos niveles de creatividad y energía dentro de la vanguardia jazz-progresiva actual dentro y fuera de Noruega. Muy recomendable.
Velkommen Til Gards: https://bushmansrevenge.bandcamp.com/track/velkommen-til-gards
Rådyrparet: https://bushmansrevenge.bandcamp.com/track/r-dyrparet
One Snall Misstep For Man, One Giant Mistake For Mankind: https://bushmansrevenge.bandcamp.com/track/one-small-misstep-for-man-one-giant-mistake-for-mankind


















