HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA
CÉSAR INCA.
En esta ocasión presentamos el más reciente trabajo del grupo belga QUANTUM FANTAY, el cual se titula “The Butterfly EffeX” y es el décimo disco de su carrera. El cuarteto conformado por Pete Mush [sintetizadores], Tom Tee [guitarras], Jaro [bajo] y Jazzper Coulier [batería] publicó el disco en cuestión a inicios del pasado mes de mayo por vía independiente, contando con el apoyo del sello alemán Progressive Promotion Records para la promoción. Todo el material contenido en “The Butterfly EffeX” fue compuesto por Mush, quien también fungió de productor y mezclador. El cuarteto se benefició de las colaboraciones ocasionales de Charels Sla a la flauta y el duduk, y de Lyssa Toyinbo al cello. La labor de masterización estuvo en manos de Frank Van Bogaert. El arte gráfica es de la autoría de Liya Livet, siempre bajo la pauta conceptual señalada por Mush. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa.
‘Return To Xaia’ da el rumbo inicial al álbum siendo la pieza más extensa del mismo con sus poco más de 11 ½ minutos de duración. Tras un envolvente prólogo marcado por una grácil densidad cósmica, emerge un cuerpo central bastante marchoso donde el sintetizador comienza liderando el dinamismo grupal hasta que la guitarra sale al frente para compartir con aquél el protagonismo. El ensamble logra concretar un esquema sonoro bastante majestuoso mientras hace gala de una musculatura señorial con impoluta consistencia. Alrededor de la frontera del sexto minuto, el jam se torna más exótico, algo favorecido por la presencia de la flauta en algunos parajes; mientras tanto, se va cocinando un breve momento de fragor aguerrido en el bloque sonoro que, a su vez, sirve de puente hacia una sección un poco más serena. Todo culmina con un retorno de la agilidad inicial con una dosis extra de punche rockero. Estupendo inicio del disco. ‘Phoenix’ sigue a continuación para exhibir una faceta más atenuada del suntuoso expresionismo de QF. Con un esquema rítmico más sofisticado y un mayor peso de lo atmosférico en varios arreglos instrumentales, el cuerpo central exhibe un aura aristocrática inmersa en un refinamiento progresivo bastante convincente. Si alguien hubiese imaginado un híbrido inaudito entre los OZRIC TENTACLES de la etapa 1989-94 y los GENESIS de 1976, pues aquí está el asunto apropiadamente realizado. ‘Vernal Equinox’ se centra básicamente en remodelar el swing y las atmósferas centrales del tema inaugural, pero con un talante un poco más ligero y una estilización más explícita. La dupla rítmica maneja muy bien las sutiles variantes de groove. La díada de ‘Xemuta’ y ‘Xellestial Dream’ permite al grupo seguir explorando su paleta sónica. El primero de estos temas mencionados comienza con una secuencia rítmica tribal cuyo encanto ritualístico se refuerza en su compás inusual. Sobre dicha secuencia instaura el ensamble un motif de inspiración arábiga que es manejado con un fastuoso vitalismo. En cuanto a ‘Xellestial Dream’, se trata de un ejercicio de énfasis en el factor exótico, esta vez, con un enfoque grácil y misterioso que se proyecta solventemente sobre un compás lento. Las delicadas texturas que arropan al encentador centro melódico concretan una opulencia meticulosamente elegante. Algunos aires de familia con HIDRIA SPACEFOLK son factibles de advertir.
En esta ocasión presentamos el más reciente trabajo del grupo belga QUANTUM FANTAY, el cual se titula “The Butterfly EffeX” y es el décimo disco de su carrera. El cuarteto conformado por Pete Mush [sintetizadores], Tom Tee [guitarras], Jaro [bajo] y Jazzper Coulier [batería] publicó el disco en cuestión a inicios del pasado mes de mayo por vía independiente, contando con el apoyo del sello alemán Progressive Promotion Records para la promoción. Todo el material contenido en “The Butterfly EffeX” fue compuesto por Mush, quien también fungió de productor y mezclador. El cuarteto se benefició de las colaboraciones ocasionales de Charels Sla a la flauta y el duduk, y de Lyssa Toyinbo al cello. La labor de masterización estuvo en manos de Frank Van Bogaert. El arte gráfica es de la autoría de Liya Livet, siempre bajo la pauta conceptual señalada por Mush. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa.
‘Return To Xaia’ da el rumbo inicial al álbum siendo la pieza más extensa del mismo con sus poco más de 11 ½ minutos de duración. Tras un envolvente prólogo marcado por una grácil densidad cósmica, emerge un cuerpo central bastante marchoso donde el sintetizador comienza liderando el dinamismo grupal hasta que la guitarra sale al frente para compartir con aquél el protagonismo. El ensamble logra concretar un esquema sonoro bastante majestuoso mientras hace gala de una musculatura señorial con impoluta consistencia. Alrededor de la frontera del sexto minuto, el jam se torna más exótico, algo favorecido por la presencia de la flauta en algunos parajes; mientras tanto, se va cocinando un breve momento de fragor aguerrido en el bloque sonoro que, a su vez, sirve de puente hacia una sección un poco más serena. Todo culmina con un retorno de la agilidad inicial con una dosis extra de punche rockero. Estupendo inicio del disco. ‘Phoenix’ sigue a continuación para exhibir una faceta más atenuada del suntuoso expresionismo de QF. Con un esquema rítmico más sofisticado y un mayor peso de lo atmosférico en varios arreglos instrumentales, el cuerpo central exhibe un aura aristocrática inmersa en un refinamiento progresivo bastante convincente. Si alguien hubiese imaginado un híbrido inaudito entre los OZRIC TENTACLES de la etapa 1989-94 y los GENESIS de 1976, pues aquí está el asunto apropiadamente realizado. ‘Vernal Equinox’ se centra básicamente en remodelar el swing y las atmósferas centrales del tema inaugural, pero con un talante un poco más ligero y una estilización más explícita. La dupla rítmica maneja muy bien las sutiles variantes de groove. La díada de ‘Xemuta’ y ‘Xellestial Dream’ permite al grupo seguir explorando su paleta sónica. El primero de estos temas mencionados comienza con una secuencia rítmica tribal cuyo encanto ritualístico se refuerza en su compás inusual. Sobre dicha secuencia instaura el ensamble un motif de inspiración arábiga que es manejado con un fastuoso vitalismo. En cuanto a ‘Xellestial Dream’, se trata de un ejercicio de énfasis en el factor exótico, esta vez, con un enfoque grácil y misterioso que se proyecta solventemente sobre un compás lento. Las delicadas texturas que arropan al encentador centro melódico concretan una opulencia meticulosamente elegante. Algunos aires de familia con HIDRIA SPACEFOLK son factibles de advertir.
‘Xcelleration’ nos regala
el ímpetu más contundente de todo el disco. Sobre un frenético groove que se
apoya tanto en la tradición de HAWKWIND como en la de los OZRIC TENTACLES de la primera mitad de los 90, la gente de QF desarrolla un jam atractivo que despliega una magia
convincente. La fuerza de carácter del bloque instrumental es sólido e
imponente, portando una vivacidad celebratoria. Cuando llega el turno de ‘Xtra
Hop’, el cuarteto se dispone a jugar de nuevo con las facetas más serenas de su
misión estética. En muchos sentidos, se plasma aquí un retorno a los aspectos
más saltantes de ‘Phoenix’: el mismo manejo de razonablemente complejas
variantes rítmicas a lo largo del camino, la misma aureola distinguida, la
misma presencia ocasional de la flauta para añadir matices peculiares al
entramado sonoro. El cariz particular en este caso de ‘Xtra Hop’ es que ostenta
una mayor dosis de musculatura, lo cual impulsa el potencial de irradiación
sónica diseñada para la ocasión. ‘Quantum X’ trae consigo el cierre del
repertorio y lo hace de una forma bastante idónea: fusionando el aspecto más
frontalmente muscular del estándar grupal y su enfoque más firmemente
progresivo. Ello hace que esta exhibición final de arquitecturas space-rockeras
se asiente cómodamente sobre sus variables cimientos temáticos mientras se deja
llevar por su propio nervio expresivo. Los momentos más reposados funcionan
como parajes de variedad en medio de la omnívora magnificencia y es justamente
uno de ellos el que articula la sección eilogar. De paso, cabe destacar que en
estos dos últimos temas se hallan algunos de los mejores solos de guitarra de
todo el álbum. Todo esto fue lo que se nos brindó con “The Butterfly EffeX” desde los cuarteles de QUANTUM FANTAY. En un espacio de más de una hora, este veterano e imponente ensamble belga ha vuelto a demostrar fehacientemente por qué está en la primera línea del space-rock progresivo del nuevo milenio. ¡¡Totalmente recomendable!!
Muestras de “The Butterfly EffeX”.-
Return To Xaia: https://quantumfantay.bandcamp.com/track/return-to-xaia
Phoenix: https://quantumfantay.bandcamp.com/track/phoenix
Quantum X: https://quantumfantay.bandcamp.com/track/quantum-x
























