HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy presentamos el nuevo disco del cuarteto instrumental italiano AETHER, el mismo que fue publicado el pasado 22 de mayo: siendo su tercera obra fonográfica, la gente de AETHER la tituló simplemente “III”. La publicación de este ítem fue producida por el sello Luminol Records. El personal está integrado por Andrea Ferrari [guitarras y teclados], Andrea Grumelli [bajo sin trastes], Andrea Serino [piano eléctrico Fender Rhodes y teclados] y Matteo Ravelli [batería y efectos electrónicos]. Fundado a fines del año 2021 en Milán, el grupo se dedica a desarrollar un híbrido de jazz-rock contemporáneo, rock progresivo y post-rock con una importante presencia de ornamentos propios del ambient electrónico: un eclecticismo aventurero signado por la búsqueda de elegancia máxima para el enfoque experimental contemporáneo de las pautas generales del discurso jazz-progresivo. Todo ellos individualmente tienen amplia experiencia en otros grupos y proyectos dentro de las áreas del rock psicodélico, el heavy metal, el jazz-fusion y la música académica; dicho sea de paso, Grumelli y Ravelli también forman parte del ensamble I SINCOPATICI. En el disco que hoy nos ocupa, el cuarteto cuenta con las ocasionales colaboraciones de Claudio Milano (recitación) y Rosarita Crisafi (flauta). Las sesiones de grabación tuvieron lugar en los Guscio Recording Studios y el ulterior proceso de mezcla se hizo en los Distant Zombie Warning Studios. Veamos ahora los contenidos específicos de “III”.
El repertorio de “III” empieza con ‘Oort
Cloud’, tema que aprovecha su espacio de poco más de 6 ¼ minutos para plasmar una interesante exhibición de recursos estilísticos. Comenzando con un clima expectante donde lo misterioso y lo espectral se fusionan en una sola fuerza expresiva. De este modo, se nos devela un ejercicio de atmósferas sombrías que se toma su tiempo para arribar a la espiritualidad aguerrida y densa donde la locación sónica se empieza a estructurar cabalmente. La fraternidad de jazz-prog y post-rock gana nervio con la incorporación de elementos de tipo Zeuhl. ‘Vogon’
sigue a continuación para expandir la presencia de grooves jazzeros y lo hace con una prestancia renovada que se siente bastante fulgurosa. Así, nos damos cuenta de que el grupo está bien dispuesto a explotar su faceta más extrovertida, algo que se resalta particularmente cuando entra a tallar un intenso solo de guitarra, el mismo que introduce inteligentes retazos psicodélicos en un contexto jazz-rockero. El canto de Milano añade un aura de exquisita extravagancia al asunto, es muy efectivo a despecho de su brevedad. En líneas generales, el bloque instrumental suena a un híbrido de WEATHER REPORT y SUN RA, añadiéndose algunas cercanías (posiblemente involuntarias) con grandes nombres del jazz-prog escandinavo actual como KROKOFANT y ELEPHANT9. ‘Cinq Teintes, Quatre Cadres’ se explaya por un espacio
de casi 8 ¾ minutos. Tras una sección prologar de talante ambient, la intervención de un estilizado solo de sintetizador dirige la senda hacia un cuerpo central evocador que se deja arropar por una espiritualidad etérea. Hay un nervio operante bajo la capa de retazos flotantes que sabe cuándo dar indicios de sí mismo en medio del meticuloso entramado instrumental, el cual desarrolla una ambientación crepuscular sobre el sustento de un compás atípico en clave lenta. La guitarra exorciza efluvios expresivos de Allan Holdsworth y Larry Coryell en simultáneo mientras las cosas se orientan hacia un primer clímax, un arrebato inquieto y absorbente cuyo abrupto final abre la puerta a la sostenida emergencia de un nuevo motif, esta vez, con la mira puesta en la guía del piano eléctrico. Mientras tanto, el groove se torna aún más sofisticado, generando un clima cuasi-Crimsoniano para el armazón instrumental general. Bastante reveladora esta secuencia de los tres primeros temas del álbum, siendo ‘Cinq Teintes, Quatre Cadres’ un cénit fundamental del álbum como un todo.
‘La Mélancolie Du Petit Prince’ comienza con una plenitud de vibraciones meditabundas bajo la guía de las bases armónicas del piano, las mismas que se benefician de las puntuaciones precisas del bajo. Mientras avanza el desarrollo temático, el talante contemplativo de la composición asume una creciente densidad y su aureola expresiva se hace más tensa. La permanente exquisitez del lienzo sonoro alcanza un brío de desahogo ante de que las últimas escalas del piano regresen a la calma inicial. Cuando llega el turno de ‘Panta Rei’, el ensamble se dispone a crear un híbrido de los temas #1 y #3 con un especial énfasis en el desarrollo de climas contemplativos. El tránsito de una inicial espiritualidad distante hacia una incandescencia estilizada se realiza con un refinamiento aristocrático donde el entramado colectivo funciona como un solemne palacio de acogida para el núcleo temático. Cuando irrumpe el solo de guitarra, la intensidad resultante dentro del bloque íntegro adquiere una cualidad avasalladora con un ademán cautivante. ‘Swerve’ trae consigo el cierre del repertorio, erigiéndose como la pieza más extensa del mismo con sus cerca de 10 ¾ minutos de
duración. Tal como se insinuaba en la secuencia de las tres piezas precedentes, el ensamble juega al unísono con la tradición del jazz-fusion de los 70 y las nuevas formas del jazz-rock experimental con añadidos enclaves de prog vanguardista. Tras unos iniciales coqueteos sistemáticos con lo parsimonioso, la banda crea espacios para la gestación y la gestión de un nervio sónico bastante cercano al Zeuhl-fusion (ESKATON, ONE SHOT y ZAO, por ejemplo) una vez pasada la frontera del quinto minuto. La exuberancia de la batería y el talante sofisticado del bajo se unen para sustentar compactamente al enclave musical en curso. Tres minutos después, las cosas se calman un poco para abrir campo a una placidez señorial de raigambre progresiva. Ahora prima una candidez melódica meticulosamente perfilada. Los trazos del campo de aterrizaje están perfectamente delineados para este excelente fin del álbum. Todo esto fue lo ofrecido en “III” desde los cuarteles del cuarteto italiano AETHER: en ésta, su tercera excursión por el territorio de la música jazz-progresiva, el mencionado grupo logra.
Muestras de “III”.-
Cinq Teintes, Quatre Cadres: https://aether5.bandcamp.com/track/cinq-teintes-quatre-cadres























