Wednesday, April 14, 2021

JATTI y una nueva fase para la siempre dinámica escena progresiva argentina

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión toca el turno de presentar una obra fonográfica especialmente hermosa – y también un poco breve – emergida de la siempre laboriosa escena progresiva argentina: nos referimos a “FaSes” de JATTI, disco conceptual realizado por este proyecto unipersonal de Jati Signorio. Él es un músico y compositor radicado en Buenos Aires, integrante de los grupos ÜNDER LINDEN y TERRIBLE SANDOKÁN, y ahora se ha podido dar abasto para crear este trabajo que dura alrededor de media hora. JATTI se hizo cargo de todo lo que suena en este disco publicado en plataformas digitales diversas (Bandcamp, Spotify, Soundcloud, etc.), tanto las ejecuciones de los instrumentos como las programaciones de baterías y de samplers de algunos pasajes de piano y efectos especiales. Él tocó las guitarras y los sintetizadores, y justamente fueron aquéllas las últimas en grabarse porque quiso que hubiese algo de espontaneidad e improvisación en los solos en medio de la estructura de cada una de las piezas. Los procesos de grabación y mezcla fueron realizados por el propio JATTI entre junio y octubre de 2020, con la ulterior labor de masterización estando en manos de Alfredo Calvelo en La Plata. El tenor general de los esquemas sonoros activos se centra mayormente en climas volátiles y contemplativas, bien de acuerdo con la sucesión de las fases lunares y su inspiración en los estados anímicos de quien las va contemplando: éste es justamente el concepto temático del álbum, tal como se muestra en el subtítulo correspondiente a cada tema que lo integra. JATTI tenía en mente una proyección audiovisual para este concepto, lo cual explica que todo se sienta tan cinematográfico mientras las piezas se van sucediendo en un continuum. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de “FaSeS”.

Los dos primeros minutos del disco están ocupados por ‘Mientras La Luz Sea Tenue (Luna Nueva)’, desarrollando un clima etéreo donde sutiles climas de teclados y evocadores fraseos de guitarra se engarzan fluidamente bajo el abrigo común de una atmósfera ensoñadora. El terreno está preparado para la enérgica emergencia de ‘Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente)’, una pieza con dos partes bien distinguidas entre sí: la primera de ellas está guiada por las briosas y envolventes líneas virtuosas de la guitarra dentro de un clima de extroversión contenida; la segunda, por su parte, se apoya sobre un groove de talante fusionesco que se articula con un aura sofisticada asentada en la faceta más reflexiva del estándar prog-sinfónico. El vigor expresivo se expande mucho más con el arribo de ‘Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente)’, un tema cuyo desarrollo temático está firmemente alimentado por el esplendoroso expresionismo que emana tanto de la guitarra (situada a mitad de camino entre los paradigmas de Hackett y de Howe) como de los preciosistas armazones de teclados. La base rítmica, por su parte, oscila entre esquemas rítmicos ágiles y otros a medio tiempo. La verdad que nos hubiese gustado que el fade-out de este tema, un cénit decisivo del álbum, no llegara tan pronto, pero es que ya llega el turno de ‘Lastimará El Sol De Ayer, Curará La Luna Su Crueldad (Gibosa Creciente)’. Este tema enarbola la bandera de lo contemplativo bajo un manto de vibraciones melancólicas. Mezclando aires de añoranza con atmosferas de suave talante cósmico, esta cuarta pieza del álbum nos brinda un generoso espacio de más de cinco minutos para visitar los rincones más introvertidos del palacio sonoro desde el cual se forja la multivalente espiritualidad del disco. Los sobrios fraseos del piano focalizan el mantra temático mientras los solos de guitarra entran al primer plano con la principal misión de ornamentar la ingeniería musical en curso. La dupla de ‘Promete Que Voy A Llegar (Luna Llena)’ y ‘Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante)’ sirve para que JATTI siga explorando más matices. El primero de estos temas s centra en un swing jazz-rockero moderadamente vivaz tras un prólogo que muestra las indicaciones de un astronauta. En cuanto al segundo, éste regresa al terreno de la melancolía, pero con una aureola más serena, la misma que permite que el desarrollo temático se torne fulguroso en su clímax intermedio. Esto suena a un híbrido entre el estándar Floydiano de la fase post-Waters y el legado más ambicioso de JEFF BECK. Otro cénit del repertorio.
 
Los últimos 8 ½ minutos del repertorio están ocupados por la secuencia de ‘En Ella Confío (Cuarto Menguante)’, ‘Porque Sé Que Está De Mi Lado (Luna Menguante)’ e ‘Y Volverá (Luna Nueva)’. El primero de estos temas se asienta sobre un compás inusual y su esquema musical se enfoca en las interacciones ceremoniosas entre los comedidos fraseos de la guitarra y las orquestaciones de teclado. A partir de allí, un swing vivaz abre la puerta al segundo de los temas mencionados, aunque en realidad, solo se trata del puente, pues el núcleo central del mismo descansa primeramente sobre un clima etéreo, y luego, en un motif sereno centrado en una ceremoniosa reflexividad. Por último, ‘Y Volverá (Luna Nueva)’ se encarga de volver a los índices temáticos y atmósferas de la pieza de apertura, pero esta vez con un aire más intimista y menos fastuoso. Una estupenda idea para cerrar el círculo musical desarrollado a lo largo del álbum. Esto es lo que nos ofrece JATTI con “FaSeS”, un disco repleto de atmósferas exquisitas con un enfoque recta e impolutamente centrado en una claridad melódica de talante evocador, algo consistente a través de todas las variantes de expresividad y colorido que tienen lugar. A pesar de su brevedad, dice mucho este disco: totalmente recomendable para los amantes del rock artístico. Esperamos su pronta edición física, algo que está en los planes de JATTI a corto o mediano plazo.
 

 
Muestras de “FaSeS”.-
Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-2-me-guiar-mi-intuici-n-luna-creciente
Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-3-cuando-el-reflejo-avance-cuarto-creciente
Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-6-ser-la-noche-menos-clara-gibosa-menguante


Monday, April 12, 2021

La esplendorosa sombra vanguardista de NICHOLAS WHITTAKER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar, aunque sea con algo de tardanza, el primer disco solista de NICHOLAS WHITTAKER, a la sazón, vientista de la banda británica DIAGONAL, el cual se titula “Umbra”. La gestación de este disco tuvo lugar después de que terminaran las sesiones de grabación de “Arc”, el disco de retorno de DIAGONAL que les valió varios comentarios positivos a lo largo de los años 2019 y 2020. En lo concerniente a este disco que ahora reseñamos, WHITTAKER asume muchas responsabilidades performativas dentro de la logística sónica del álbum. Además de hacerse cargo de los saxofones alto y soprano, el clarinete, la flauta y el canto, tal como suele hacerlo en DIAGONAL, también toca vientos exóticos como el duduk y el hulusi, además de los flautines celtas, la flauta dulce, algo de guitarra eléctrica, la kalimba, algunas percusiones y el sintetizador. Dejamos al propio WHITTAKER que nos explique el concepto del álbum: “Luz y sombra. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha meditado sobre estos dos estados, ya sea como representaciones de la lucha entre el bien y el mal, o simplemente desde un enfoque más científico y fundamental. La región de sombra que es arrojada desde la Luna hacia la Tierra durante un eclipse se conoce como Umbra.” Los colaboradores de WHITTAKER fueron su compañero de DIAGONAL Luje Foster a la batería y las percusiones; James Howarth, al bajo, y; Lisa Watt al canto. Bien es verdad que hay otros proyectos vinculados con diagonal, como el grupo BARON fundado por los integrantes Alex Crispin and Luke Foster, así como el disco solista de folk-rock del guitarrista David Wileman. WHITTAKER colaboró en ellos. En lo concerniente al disco que hoy reseñamos, éste fue publicado a mediados de setiembre del pasado año 2020, y hace gala de una ágil combinación de recursos del prog psicodélico, el krautrock, el acid-folk, el avant-jazz y la fusión experimental de línea atmosféricamente académica. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Umbra”.


‘Lofoten Dance’ abre el repertorio con un carácter solemne que ostenta un tenor ritualístico, algo así como una evocación a las fuerzas de la naturaleza desde un faro solitario. Las tonalidades mágicas y flotantes del saxo parecen anunciar el pronto arribo de algo más gradilocuente... y esa intuición efectivamente se concreta con el arribo de ‘Caraval’. En esta pieza, el talante solemne propuesto por la pieza de entrada adopta ropajes señoriales dentro de un esquema sonoro que resulta, a la vez, denso y envolvente. Las sobrias líneas del saxo flotan con cristalina limpieza sobre las atmosféricas capas de sintetizador y los exuberantes ornamentos percusivos, resultando todo en una cruza entre los TANGERINE DREAM de la fase 73-75 y los POPOL VUH de la etapa 72-75, más algunos elementos del segundo álbum de ANNEXUS QUAM. Sí, tal como suena, esta pieza es un ejercicio de krautrock cósmico con raigambre avant-jazzera y fusionesca, totalmente absorta en climas cinematográficos que se explayan con cristalina exquisitez. Un cénit decisivo del álbum, y cuando llega el turno de la dupla de ‘Folded Sun: Prelude’ y ‘Folded Sun’, nos preparamos para disfrutar de otro. El asunto empieza con un exorcismo de texturas sedosas de vientos que se van interponiendo como nubes que se funden mientras el viento de otoño las transporta etéreamente. A partir de allí, se asienta el terreno para un jam a medio tiempo que resuena como un intermedio entre las resonancias lisérgicas de los PINK FLOYD de la etapa 69-71 y el vitalismo reluciente del aspecto acid-folk de unos GILA o unos AMON DUÜL II. Los cánticos que entran a tallar se entrecruzan con el bloque instrumental con total naturalidad, logrando realzar oportunamente el carácter evocativo del groove y del minimalista desarrollo temático. ‘Sacral’ regresa de lleno a las atmosferas místicas que ya se habían hecho presentes en la pieza de apertura; en poco menos de 5 minutos, exhibe un sortilegio nebuloso y envolvente, alimentado por un bien perfilado esquema minimalista que se aplica no solo a las líneas de viento, sino también a las espartanas escalas de guitarra. 

‘Qamar’ se hace cargo de retomar la exuberante densidad que marcó al segundo tema del álbum, aunque esta vez, la expresividad es menos ostentosa. De este modo, WHITTAKER y su acompañante de turno (Foster) se embarcan en la exploración de matices un poco más abstractos mientras preservan recursos de estremecimiento telúrico en base a la presencia de las percusiones. Lo que en el caso de ‘Caraval’ era predominantemente ensoñador, en ‘Qamar’ se remodela como un ejercicio de pulsaciones místicas con un vibrante trasfondo arcano‘Lofoten Dance II’ cierra el álbum con una retoma de la solemnidad ritualística del primer tema, a la cual se suma una serie de capas sombrías de sintetizador que apuntan a la inserción de una aureola de misteriosa nocturnidad para la arquitectura sonora en curso. Las flotantes líneas de saxofón son hermosas y embrujadoras, crean un pequeño halo de inmaculada luz en medio del solipsismo integral que se arma con los otros instrumentos actuantes. “Umbra” es, ante todo, un testimonio cabal y concreto del genio musical de NICHOLAS WHITTAKER, una mente que es capaz de alzar un muy alto vuelo con sus propias alas sin desmedro para cualesquiera proyectos grupales de los cuales forma parte. Ahora que la gente de DIAGONAL está a punto de publicar su nuevo álbum en lo que parece ser un periodo bastante prolífico en esta actual etapa de reformación, es un buen momento para apreciar lo que WHITTAKER tiene que ofrecer a la escena vanguardista como compositor y músico de manera individual.



Friday, April 09, 2021

La segunda jornada de exploraciones fractalizadas del maestro STEPHAN THELEN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el enorme placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del maestro suizo STEPHAN THELEN (dueño de una muy interesante carrera solista, además de ser integrante de la genial banda SONAR), el cual se titula “Fractal Guitar 2”. Publicado por el sello MoonJune Records a inicios del pasado mes de marzo, este disco sucede a “Fractal Guitar”, el cual fue publicado en enero de 2019. También sucede a varios discos importantes hechos por el grupo SONAR, especialmente aquellos que se realizaron en asociación con el portentoso David Torn. Es más, Torn aparece como invitado en 2 de los 6 temas contenidos en “Fractal Guitar 2”. Otros nombres que aparecen en la nutrida lista de colaboradores son Markus Reuter (Touch Guitar y soundscapes), los guitarristas Jon Durant, Bill Walker, Barry Cleveland, Henry Kaiser y Chris Muir, Stefan Huth (Touch Guitar con labor de bajo), los bateristas Andy Brugger y Michael Pasquinelli, el percusionista Andi Pupato, el bajista Andy West y el teclista Fabio Anile. Por supuesto, THELEN es la principal figura dentro de los ensambles organizados para cada tema, tocando las guitarras eléctrica, fractal y e-bow, el órgano, el sintetizador granular, otros teclados y programaciones. Al igual que en el antes mencionado disco de 2013, las composiciones y ulteriores arreglos de las piezas contenidas en esta nueva  producción se centran en cadenas temáticas con muchas dosis de delay y feedback en compases de 3/8, 5/8, 7/8 y otros: lo que él bautizó como guitarra fractal. Respecto a la elaboración concreta del disco que ahora nos ocupa, THELEN nos cuenta lo siguiente: “En noviembre de 2019, yo estaba en San Francisco grabando unas piezas junto a Henry Kaiser, Andy West (DIXIE DREGS) y Chris Muir. De regreso a casa, me topé con que disponía de bastante material como para hacer un nuevo disco de Fractal Guitar. Debido a la pandemia que tuvo lugar poco después, casi todo el álbum se tuvo que realizar en condiciones de encierro. Usualmente, yo empezaba a trabajar con compases inusuales y añadir texturas, fraseos de guitarra y patrones de teclado. Luego, enviaba los archivos de estos grooves a guitarristas como Markus Reuter, David Torn, Jon Durant, Barry Cleveland o Bill Walker, dependiendo del estilo que yo pensaba que encajaría para cada uno. Poco a poco, las piezas adquirían forma. El siguiente paso consistió en grabar las partes de batería, y tuve la fortuna de contar con dos bateristas magistrales como Manuel Pasquinelli y Andy Brugger, quienes hicieron una gran labor concretando estos grooves complejos y polirrítmicos. [...] El álbum fue mezclado por Benjamin Schäfer y Markus Reuter en Berlín a lo largo de agosto de 2020, siendo después masterizado por Alexandr Vatagin en Viena en setiembre. Dicho sea de paso, Pasquinelli es colega de THELEN en SONAR. Bueno, veamos ahora los detalles de “Fractal Guitar 2”. 


Durando poco más de 14 minutos, el tema cínicamente titulado ‘Cosmic Krautrock’ de inicio a las cosas. Tras una breve ventisca de envolvente aura cósmica, emerge el jam central con una convincente autoridad, imponiendo una gracilidad arquitectónica donde también hay espacios para colores y semblanzas que van transitando entre lo etéreo y lo filudo. A mitad de camino, el groove reinante se enfila hacia un ambiente más definidamente sutil, algo que permite la emergencia cuidadosamente perfiladas de ornamentos flotantes de frontal cariz cibernético. Así las cosas, la atmósfera general se torna sigilosa, aunque en algún momento, la gracilidad inicial tendrá que ser reinstaurada, cosa que efectivamente sucede poco antes de pasar por la frontera del décimo minuto. El dinamismo no es estrepitoso, aunque el vigor expresivo es fácil de notar en medio de la sofisticada maraña sónica. Luego llega el turno de la pieza titular, la cual impulsa recursos de electrificante señorío dentro del esquema de trabajo plasmado en el álbum. En efecto, ‘Fractal Guitar 2’ ostenta un desarrollo temático impolutamente estructurado desde cuyo seno entran a tallar ornamentos percusivos y sucesivos solos de las guitarras prestos a elevar el señorío esencial de la composición hacia una configuración tremendamente refinada. El clímax elaborado durante el minuto y medio final brinda un broche exquisito a la pieza, una de las más notables de este repertorio. ‘Mercury Transit’ prosigue por una tónica semejante al groove ágil de la primera pieza, pero se advierte que se proyecta aquí una mayor dosis de musculatura, en paralelo con el empleo de algunos dinamismos fusionescos. Por lo general, el nervio rockero en curso es manejado con controlada soltura mientras la pieza refuerza continuamente su armazón básico. ‘Ladder To The Stars’ es la pieza más extensa del disco con sus casi 15 minutos de duración. Su mecánica tiene una orientación más minimalista que la que se desarrolló en cualquiera de las tres piezas precedentes, lo cual significa que su fuerza de carácter procede principalmente de los cruciales juegos de pulsaciones que emanan del bloque rítmico. Los engarzamientos de las guitarras oscilan en torno a sí mismos como un mantra cubista, pero cuando entra en acción el teclado, se añade un matiz más vivaz al asunto, un factor crucial que se prolongará hasta el final. También ayuda que el punche de la batería se haya incrementado unos momentos antes. 


Cuando llega el turno de ‘Celestial Navigation’, el ensamble está encargado de crear y organizar las atmósferas más introspectivas del disco, estando las mismas sostenidas sobre un swing aterciopelado en una clave muy cercana al patrón del así llamado nu-jazz. Se alternan momentos de intensidad psicodélica controlada con otros más sosegados a la hora de armar los entramados de los diversos instrumentos de cuerda. Hay un pasaje particularmente destacado donde un fiero solo de guitarra se asienta sobre un paraje de grácil calidez gestionado por la asociación de guitarreos y tríada rítmica. Por otro lado, también hay un momento de tortuoso esplendor progresivo entre los minutos quinto y séptimo, donde THELEN interviene con sus guitarras fractal y e-bow. Con su espacio de poco menos de 12 ¼ minutos, ‘Point Of Inflection’ se encarga de cerrar el repertorio, una pieza que bien se puede definir como un inspirado ejercicio de síntesis entre el señorío imponente del tema #2, el garbo majestuoso del tema #3 y las pulsaciones filudas del tema #4. Las texturas y grooves que definen el esquema de esta pieza apuntan a una grandilocuencia contundente. El motif central tiene una persistencia embrujadora mientras que los ornamentos modernistas que salen al paso durante el transcurso del mismo aportan creativas dosis de colorido y de densidad. La breve coda misteriosa consiste en unos espartanos fraseos de guitarra arropados por un manto crepuscular. A fin de cuentas, “Fractal Guitar 2” resulta ser un disco pletórico y exuberante dentro de las coordenadas estructuralmente arquitectónicas que motivaron a todas y cada una de estas composiciones del maestro STEPHAN THELEN. Una obra recomendable al 100% por su inspirada y mágica mezcla de vibraciones experimentales, preciosismo psicodélico e inteligencia estética.

  
    
Muestras de “Fractal Guitar 2”.-
Fractal Guitar 2: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/fractal-guitar-2-2
Ladder To The Stars: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/ladder-to-the-stars
Point Of Inflection: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/point-of-inflection


Wednesday, April 07, 2021

La fraternidad prog-psidodélica de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy reseñamos con bastante retraso, pero con genuino entusiasmo, el disco homónimo de larga duración con el que debuta el grupo español afincado en Barcelona MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER, el cual fue publicado el 12 de junio del pasado año 2020. El ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está conformado por Eva Muntada [piano, sintetizadores, órgano, mellotrón y voz], Xavi Sandoval [bajo y guitarras], Marc Tena [batería, piano, órgano y voz] y Maya Fernández [flauta]. El material contenido en “Magick Brother & Mystic Sister” fue grabado en el estudio Kosmick Lodge, el mismo que está situado en el Parque Güell de Barcelona. El proceso de mezcla estuvo a cargo de Tena y Sandoval, el primero de éstos se hizo cargo de la masterización, y la producción corrió por cuenta del grupo entero. “Magick Brother & Mystic Sister” ha tenido varias ediciones por vía de la labor coproductora de los sellos Sound Effect Records y The John Colby Sect: en CD, vinilo azul eléctrico, transparente y el del habitual color negro. La propuesta estilística de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está enfilada hacia un retro-prog de línea jazz-progresivo al modo de la tradición del Canterbury,  añadiéndose algunos elementos de psicodelia de vieja escuela y de space-rock en algunos momentos esporádicos, dando especial prioridad a la instauración de refinados y delicados encuadres melódicos, así como a atmósferas sugerentes. Bueno, el mismo nombre del grupo tiene un referente directo al paradigma Gongiano de música espacial y mística. Ante todo, este disco nos muestra a un ensamble perfectamente compacto en cuanto a sus interacciones dentro de los armazones musicales encapsulados en cada una de sus piezas: repasemos ahora los detalles de cada una de ellas.

 

‘Utopia’, con sus casi 5 minutos de duración, exhibe una sólida muestra de encrucijada entre la magia lisérgica del prog espacial y la grácil exuberancia del Canterbury en su faceta melódica. El cuerpo central se orienta hacia los modelos de GILA y de los PINK FLOYD de la etapa 1968-70, siendo éste interrumpido por un ágil interludio reminiscente de los CARAVAN de los discos segundo tercero. Todo termina con un reprise del cuerpo central. ‘Waterforms’ sigue a continuación para elaborar recursos de soltura más extrovertidos y fulgurosos, gestando una maraña de CARAVAN, los SOFT MACHINE del primer disco y HATFIELD AND THE NORTH. Es una composición muy inspirada que permite al grupo conectarse con sus coetáneos de HOMUNCULUS RES y NEEDLEPOINT, un momentum del repertorio. La dupla de ‘The First Light’ y ‘Yogi Tea’ sirve para que el grupo se siga explayando en sus esenciales expresiones estilísticas que se apoyan fuertemente en la idea de rendir homenaje a sus ídolos. El primero de estos temas mencionados sigue el paradigma de la mística balada Floydiana con un filtro de la línea de trabajo de ROBERT WYATT en sus días del clásico “Rock Bottom”. Esta canción pudo durar un poco más porque tiene un gancho especial, pero es que de inmediato llega el turno de ‘Yogi Tea’, una pieza frontalmente vivaz que se sostiene consistente y convincentemente sobre un swing ameno y variable. Éste comienza con vibraciones funky, pasando luego a un breve momento de exquisita parsimonia, para, finalmente, focalizarse en una sofisticación jazz-progresiva. Dentro del entramado sonoro armado por el bloque grupal, las vivarachas florituras de la flauta y los sagaces esquemas rítmicos elaborados por la batería conforman el tándem impulsador del multivalente desarrollo temático. Definitivamente, tenemos aquí un cénit decisivo del repertorio. ‘Arroyo Del Búho’ es un instrumental introspectivo y misterioso que comienza con un prólogo de libres diálogos entre el piano y la flauta, para así abrir el camino a la emergencia del hermoso cuerpo central, el cual instaura una mezcla de PINK FLOYD y EGG. ‘Echoes From The Clouds’ nos remite a los GONG de los dos primeros discos y a los SOFT MACHINE del segundo a través del filtro de los británicos LOST CROWN, mientras renueva los recursos de vivacidad que ya apreciamos en varias piezas precedentes, muy particularmente, en la cuarta canción.
 

‘Movement 2’ se mete de lleno dentro del discurso jazz-progresivo con leves toques psicodélicos, algo que va en confluencia con MAGIC BUS. Las percusiones añadidas aportan una intensidad extra al tremendamente llamativo groove de la pieza. ‘Love Scene’ sigue muy fielmente la línea de trabajo de la pieza precedente, y como un muy valioso plus, nos obsequia uno de los mayores lucimientos del órgano, vitales para potenciar el atractivo inherente al sencillo motif de base. También hay un sugerente solo de guitarra portador de un claro talante  Gilmouriano. ‘Instructions For Judgment Visions’ nos devuelve al esquema de trabajo más sofisticado del grupo, situándose en una cruza entre los dos primeros discos de GONG y el segundo de CARAVAN. Su agilidad está claramente definida, así como las variaciones sobre compases inusuales que se insertan en un momento estratégico. Durando poco menos de 6 ¾ minutos, ‘Les Vampires’ cierra el álbum recogiendo la sofisticación y el vigor contenido de la pieza precedente mientras le brinda una dosis extra de vibraciones místicas. El factor Gongiano resulta más notorio a la hora de instaurar y desarrollar la expresividad esencial que se quiere para esta canción, la cual patentemente carga sobre sus hombros la misión de cerrar el álbum con una prestancia envolvente y rotunda. Dicha prestancia se expone a las mil maravillas a través de las capas de mellotrón y los ornamentos cósmicos de sintetizador, además del arreglo coral final. Todo esto es lo que nos brindó el ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER con su álbum homónimo; los nombres de la banda y del disco deben estar anotados con tinta gruesa y puño firme en la bitácora de las novedades más gratas dentro de la fraternidad universal del género progresivo, tal como se desarrolló en el pasado año 2020. Esperamos más producciones de este cuarteto en el futuro próximo porque, en verdad, este hermoso disco nos ha dejado con ganas de más.
 
 
Muestras de “Magick Brother & Mystic Sister”.-
Waterforms: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/waterforms-2
Yogi Tea: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/yogi-tea
Les Vampires: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/les-vampires


Monday, April 05, 2021

Segunda ronda para la propuesta vanguardista de MOOP

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el segundo disco del grupo francés MOOP, el cual se titula “Ostara” y resulta ser una breve exhibición de lúcidas combinaciones de los discursos del avant-prog, del jazz experimental, de la academia posmoderna y de la psicodelia. Efectivamente breve, porque dura poco más de media hora, pero muy poderosa en cuento a su despliegue de osadía sonora y desafiantes interacciones entre los músicos actuantes. Tras haber gestado un primer disco homónimo como cuarteto que incluía a dos vientistas en el año 2017, hoy por hoy, MOOP opera como un trío conformado por William Brandy [saxofón barítono], Julien Coupet [guitarra] y Erwin Toul [batería]. El material contenido en “Ostara” fue grabado a inicios de marzo del  año 2020 en el estudio Le Local, en Poitiers, ciudad residencial del grupo. El baterista estuvo a cargo de organizar las sesiones de grabación. La ulterior publicación de este disco fue realizada por el sello alemán Tonzonen Records el pasado 26 de febrero, tanto en vinilo negro normal como en una edición limitada de color azul. La propuesta musical de MOOP se caracteriza por dar amplios espacios a la liberal soltura expresiva para organizar, a partir de ésta, intensos y lúcidos diálogos entre los instrumentos. También es justo notar que hay también lugar para algunos focos arquitectónicos dentro de algunas de sus composiciones, las cuales siempre se mantienen preclaras en cuanto a las osadas peculiaridades de sus proyecciones experimentales. Veamos ahora los detalles del disco que hoy nos ocupa.          
         


El repertorio del álbum contiene dos piezas que duran alrededor de 11 ½ minutos, y justamente es una de ellas la que lo inicia. ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ ejerce una robustez drástica y sombría desde el punto de arranque con un señorial preludio que apunta directamente hacia los matices siniestros que se habrán de desplegar a lo largo del núcleo central del parsimonioso enclave principal de la pieza. Proyectándose hacia un enfoque relativamente minimalista de los estándares chamber-rockeros de UNIVERS ZERO y SHUB-NIGGURATH, el trío se focaliza en la elaboración y el reforzamiento de atmósferas tétricas cuya languidez superficial es, en realidad, un manto de imponente oscuridad que cubre una inquietud infernal que amenaza con sacar de sus propias vísceras una energía ominosa. De forma muy sutil, la batería mantiene un perfil bajo mientras se arroja al terreno aleatorio del free-jazz: su misión no es la de asentar una ingeniería, sino la de dejarse llevar por la inspiración tanática del bloque grupal. Solo para el epílogo se construye un motif reconocible, un clímax lóbrego instalado sobre un majestuoso tempo de 3/4. Aquí está presente la influencia de una pieza de jazz contemporáneo llamada ‘Madagascar’, perteneciente al disco de MARK NAUSEEF “Sura” (del año 1973). La otra pieza extensa del álbum es la que justamente le da título. ‘Ostara’, en efecto, se alza como el cénit fundamental del álbum, tendiendo el puente perfecto entre los patrones de PRESENT y KING CRIMSON en base a una cruza de prog siniestro y punk-jazz. La primera sección consiste en un despliegue mecanicista de pulsaciones minimalistas y machaconas del saxo y la guitarra que se prolonga por 7 minutos; por su parte, la batería elabora ornamentos percusivos con los que se aporta un contraste de orgánica calidez al asunto. Una vez instalada la segunda sección dentro de un encuadre definido, la banda se proyecta hacia una exhibición de indómita tensión donde el saxo se erige como protagonista de la mampostería sónica. En el trasfondo, todavía laten algunas de las vibraciones de la sección precedente, pero ahora el esquema sonoro se ha tornado tortuoso y grandilocuente. El epílogo cierra este viaje con una aureola de nebulosa majestuosidad. 

En medio  de ambos temas se sitúa ‘#eule’, tal vez el ítem más etéreo del disco. Proponiendo abiertamente una alternativa al masivo oscurantismo de ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ y a la magnificencia insurrecta de ‘Ostara’, este tema utiliza recursos y dinámicas propias del free jazz, el aspecto más tenso del paradigma Crimsoniano de la fase 72-74 y la vanguardia académica para centrarse en la gestación y la gestión de climas surrealistas que, de alguna manera, dejan que se muestra una suerte de colorido extravagante que tiene mucho de dadaísta. Hay un claro ejemplo de ello en el risueño soliloquio que emerge dentro de un momento particularmente intenso de improvisaciones interconectadas. Los espacios de los que dispone la batería para explayarse son aprovechadas para motivar una musculatura contundente dentro del armazón triádico.* Los últimos 3 ¼ minutos del repertorio están ocupados por ‘Papatte Douce’, un ejercicio de punk-jazz a medio tiempo que, en ciertos pasajes, se ve interrumpido por parajes deconstructivos que añaden un cariz surrealista al asunto. El delirante solo de guitarra que llena espacios con sórdida neurosis en las instancias finales sirve para cerrar este breve álbum con incendiaria fuerza de carácter. Todo esto es lo que el colectivo de MOOP nos brindó con su disco “Ostara”, un disco señorialmente osado y tortuoso que dignifica y revitaliza a lo grande, por partes iguales, a los ideales del jazz y del prog experimentales. Nuestras felicitaciones a estos tres señores por haber concretado un trabajo bien logrado en ésta, su segunda ronda de aventuras musicales de exquisita vanguardia.                   
 
 
Muestras de “Ostara”.-
Ostara: https://moopercrew.bandcamp.com/track/ostara                              



* Tal como nos los explica un integrante del grupo, los efectos vocales que aparecen en ‘#eule’ proceden de “una grabación de policías agrediendo a un hombre que casi se ahoga mientras intentaba escapar. Uno de los policías dice que «los árabes no saben nadar», y otro responde que deberían haberle atado una pelota al pie para que se ahogara. La policía luego se ríe como grandes cerdos. El evento tuvo lugar en abril 2020.”


Friday, April 02, 2021

El excelente vuelo jazz-progresivo de JEREMY CUBERT

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar el nuevo trabajo fonográfico del multiinstrumentista estadounidense JEREMY CUBERT, el cual se titula “Toward The Sky” y fue publicado el pasado 25 de febrero. Se trata de una maravilla de música jazz-progresiva, repleta de una amplia gama de colores melódicos, grooves exquisitos y elegancia estructural. Este señor toca instrumentos de cuerda, teclado y percusión con solvencia: más específicamente, su arsenal usado en el álbum que aquí reseñamos está conformado por piano, órgano, guitarra eléctrica, sintetizadores, Chapman Stick, bajo sin trastes, programador de ritmos, Harpejji G16 y zendrum. En la última pieza del álbum, Mark Godino colabora a la guitarra. Conocemos a CUBERT, residente en Gaithersburg (Maryland) de la banda APOTHECARY, un ensamble de línea jazz-progresiva donde él se hacía cargo de los teclados y del Chapman Stick. También es miembro de la ALAN SCOTT BAND. Como anécdota especial, CUBERT tuvo la ocasión de aportar una composición al disco “The Living Tree” del dúo ANDERSON / WAKEMAN (del año 2016). Su blog de Bandcamp muestra una vasta cantidad de piezas sueltas, además de algunos álbumes, siendo el primero de ellos “From A To B” (publicado en diciembre del año 2000), así como proyectos a dúo con sus compañeros de APOTHECARY por separado. Vale la pena revisar todo ese material, pero lo que vamos a repasar aquí y ahora es el repertorio contenido en “Toward The Sky”
 

La pieza que abre el disco es el que justamente le da título y, además de abrirlo a lo grande, es el más extenso del mismo con sus poco más de 9 ½ minutos de duración. ‘Toward The Sky’ comienza con unas escalas de teclado sostenidas sobre un compás de 7/8, lo cual empuja al bloque instrumental que se integra prontamente a exhibir un vitalismo sofisticado y cristalino. Los efluvios del piano y del Chapman Stick se engarzan a las mil maravillas con los fraseos cósmicos de sintetizador. Poco antes de llegar a la frontera del segundo minuto, todo se detiene para sumergirse en un ambiente crepuscular dominado por melancólicos pasajes sobrios de piano. Es como saltar repentinamente del cosmos de HAPPY THE MAN al de los WEATHER REPORT de inicios de los 80s. Poco a poco, todo se va derivando hacia una instanciación introspectiva de free-jazz por vía de un envolvente diálogo entre piano y bajo. Así las cosas, el terreno está preparado para la irrupción de un motif ceremonioso en clave prog-sinfónica que permite al bloque instrumental recuperar algo de la fastuosidad inicial mientras nos lleva hacia una languidez casi onírica. ‘Take Note’ establece un retorno a la agilidad presta y vivaz, tendiendo puentes entre el modelo del legendario PAT METHENY GROUP en su etapa de fines de los 80s y los no menos legendarios HAPPY THE MAN. Hay un fulgor especial en esta pieza que le permite enrumbar convincentemente los efímeros aspectos extrovertidos de la larga pieza de entrada. ‘Space Race’, que se inicia con un preludio sigiloso de piano eléctrico, tiene un cuerpo central enfocado en la perpetuación de los aires extrovertidos de la pieza precedente y elevar los aspectos jazzeros dentro de su desarrollo temático, lo cual se traduce en la apertura de más espacios para solos (especialmente, de bajo y de Stick). El final consiste en un clima psicodélico de tenor solipsista que arropa al reprise del pasaje inicial de piano eléctrico. Con la dupla de ‘Saving Grace’ y ‘Sidewinder’, tenemos 10 ¼ minutos de nuevas expansiones sonoras. El primero de estos temas sigue explorando el clímax expresionista del tercer tema del álbum mientras retoma la lógica del esplendor sofisticado y señorial que signó a la segunda piza del álbum. Las variantes temáticas están hiladas con impoluta fluidez. Aquí notamos aires de familia con la labor de STEAM THEORY. Por su parte, el segundo de estos temas mencionados es un ejercicio de jazz-fusión melódico donde se da espacio al factor étnico (el Harpejji y el zendrum) en el realce del foco temático y el groove.
 
Cuando llega el turno de ‘Backwards Forwards’, la fuerza del jazz-rock regresa con una solidez llamativa, la cual se sustenta principalmente en los arreglos de bronce filtrados a través de los sintetizadores. la base compositiva es razonablemente sencilla, dejando los recursos de sofisticación al desarrollo del groove y al empleo de unas breves variantes de atmósfera mientras el encauzamiento temático se asienta firmemente. ‘The Field And The Crow’, en lo principal, regresa a la influencia del PAT METHENY GROUP en lo referente a su equilibrio entre vibraciones melódicas y enfoque vanguardista del discurso del jazz-fusion. La calidez persistente de su atmósfera general acoge un dinamismo sobrio donde se alternan la introspección y la contemplación ensoñadora. De hecho, en su minuto y medio finales, el bloque sonoro elabora una apoteosis expresiva que es muy difícil de resistir debido a su magnetismo melódico. El último tema del álbum es ‘Frame Of Reference’ y cumple con la función de instaurar una ambientación majestuosa que coquetea abiertamente con los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y de RICK WAKEMAN: las bases armónicas y las orquestaciones de los teclados lo dejan bien en claro, aunque, por otro lado, el groove que se arma desde la dupla rítmica ostenta estilizadas vibraciones jazz-rockeras. Todo esto fue “Toward The Sky”, un disco que se caracteriza por sus masivas expansiones de preciosismo y fastuosidad dentro de un marco de sistemática claridad melódica. Jazz-prog de nivel superior, esto es lo que nos brinda JEREMY CUBERT en este álbum, uno de los más hermosos que hemos disfrutado en estos primeros meses del año 2021. Muy recomendable.
 

 
Muestras de “Toward The Sky”.-
Toward The Sky: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/toward-the-sky-2
Saving Grace: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/saving-grace
The Field And The Crow: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/the-field-and-the-crow


Tuesday, March 30, 2021

Fábulas progresivas para nuestro tiempo gestadas en la narrativa de MISTER ROBOT

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos un proyecto progresivo muy especial que procede de la escena rusa; se trata de una iniciativa del compositor y multiinstrumentista Aleksei Ruzakin que se llama Мистер Робот (MISTER ROBOT) y cuyo disco debut fue publicado originalmente a fines de abril del pasado año 2020, de manera independiente, en su propio canal de YouTube, y mucho nos tememos que esta reseña llega muy tarde, pero bueno, es honesta en sus expresiones elogiosas para con el ítem que hoy nos ocupa. La publicación de este material significó una grata sorpresa dentro de los círculos de apreciación del rock progresivo. Ya a mediados de abril de 2020, el disco se puso a disposición de descargas digitales a través del blog de Bandcamp del buen Aleksei [https://misterrobot.bandcamp.com/album/fables-for-robots], unas semanas antes de su publicación física. Se trata de un álbum conceptual que consta de una sola suite con dos partes, siendo la suite en cuestión titulada “Сказки Роботов” (“Fables For Robots”). Ruzakin toca los muchos teclados que aparecen en el álbum, junto a las guitarras, el bajo y la programación de ritmos. La Parte 1 (Часть Первая) dura poco más de 19 ¼ minutos, mientras que la Parte 2 (Часть Вторая) se extiende por casi 20 ½ minutos. Ruzakin, nacido y residente en la localidad de Omsk, tiene detrás de sí una trayectoria en varios grupos de rock, así como una participación en dos discos del grupo de rap TANGENT, que tiene fama nacional desde la ciudad de Novosibirsk. Cuando él se decidió a formar un grupo de música progresiva en el año 2015, se topó con que no conocía a nadie dispuesto a acompañarlo en esta aventura dentro de su entorno vivencial, sí que, poco a poco, fue armando esta obra y encargándose de todos los instrumentos y de todas las partes cantadas. Tras cinco años componiendo y recomponiendo ideas, grabando y mezclando maquetas hasta concretar las versiones definitivas de las diversas secciones de la suite ‘Fables For Robots’, finalmente se completó la misión. El concepto del álbum se centra en los alcances y límites de la vida humana en nuestros tiempos de dominio de lo digital y lo cibernético, los orígenes de sus deseos y metas de la vida, y su programabilidad de acuerdo a la maquinaria industrial global. A propósito, existe un libro llamado Fábulas para robots cuya primera edición data del año 1964 y cuya autoría es del narrador polaco STANISŁAW LEM, el mismo autor de Solaris y La voz de su amo. Este libro de cuentos consiste en elaboraciones grotescas de cuentos folclóricos típicos dentro del inaudito contexto de un mundo poblado por robots, por lo que allí pululan reyes, damas, caballeros, animales, dragones robóticos. Esta dato muy bien puede explicar por qué predomina en el álbum que estamos ahora reseñando un espíritu jovial y lúdico. 
 
Bueno, yendo ahora a los detalles estrictamente musicales de “Fables For Robots”, comenzamos con la Parte 1, cuyos fragmentos se titulan ‘In the Laboratory’, ‘Robot Dance’, ‘Robot Free Will’, ‘Creating Robots’, ‘Robots Talk’, ‘Robots Have Been Created And Roles Assigned To Them’, ‘Image Creation’, ‘Matter Is Woven’ y ‘Wild And Strange’. Ésta comienza con sonidos de unos pasos, una puerta abriéndose, una persona mayor y una niña conversando por un rato mientras suena un trasfondo de cajita musical, y luego se amplifica dicho trasfondo para hacer brotar desde allí el primer cuerpo central, uno basado en un espíritu de vodevil con raigambre prog-sinfónica en clave muy ligera. Más adelante, las cosas viran hacia un aura mucho más ceremoniosa en base al armazón de densas orquestaciones de teclados, sobrias intervenciones de la guitarra y algunas adiciones de sintetizador con talante cósmico. Ya el asunto pasa a sonar a mitad de camino entre los CAMEL y los GENESIS de fines de los 70s, y para cuando vuelven a agilizarse, el groove asume un temple jazzero mientras el piano asume un rol protagónico... Y regresamos a una ambientación muy semejante al la del punto de partida con total naturalidad, eso sí, con un arropamiento musical más rico (casi al modo de THE ENID). Tras un final envolventemente climático que incluye refinadas excursiones de guitarras acústicas, emerge un nuevo motif que se enrumba hacia un explayamiento de la fastuosidad sinfónica que se había apoderado del norte musical, capitalizando sus recursos de estilización melódica y abriendo paso a una estrategia más ambiciosa de variantes temáticas (un poco a lo KARFAGEN), e incluso recurriendo a veces a subterfugios disonantes que permiten el brote de una especie de tensión. A la hora de elaborar una conclusión para este pasaje tan intenso y tan explícitamente fulguroso, poco antes de llegar a la frontera del decimoquinto minuto, el bloque instrumental incorpora recursos ambientales propios de la electrónica (el JEAN-MICHEL JARRE de los cuatro primeros álbumes, los TANGERINE DREAM de la fase 77-82). Este segundo gran final sirve, a fin de cuentas, como puente para el epílogo, el cual retoma el espíritu central del segundo cuerpo central y reactiva sus aires cálidamente joviales.       
 
La Parte 2, según nos parece, es la más notable de la suite: los títulos respectivos de sus fragmentos son ‘Visiting The Moon By Magic In Astronomical Dreams’,’You Will!’, ‘What Is Life?’, ‘Erasing Images’, ‘Robot’s Free Will (Reprise)’, ‘What Does The Robot Dream Of? (Lucifer’s Flight)’ y ‘We Don’t Know Who We Are’. Sus ornamentos inaugurales se basan en atmósferas espaciales con un enclave en capas agudas de sintetizador, los cuales pronto dejan paso a otras más sutiles sobre las cuales se sueltan unos bellos (aunque demasiado breves) pasajes de guitarra acústica, y a partir de allí, el bloque sonoro se centra en una alternancia entre ambientes sinfónicos de carácter extrovertido con otros que se orientan más tentativamente hacia lo solemne. Poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto, un pequeño solo de sintetizador nos llama la atención porque su actitud afilada sirve para reforzar el factor vigoroso que muy pronto se asentó en esta Parte 2. Una vez más, nos acordamos del modelo de KARFAGEN, e indirectamente, del paradigma Yessiano. De todas maneras, la siguiente sección se orienta hacia una mezcla de sinfonismo y jazz-prog, lo cual significa que el groove se sofistica un poco y, también, que el colorido sónico se atenúa levemente. En algún momento, llega la hora de poner una serena cuota de dramatismo al asunto, por lo que las bases de teclado se densifican para que la intervención vocal inserte pasajes en modo de rap: desconcierto o furia, una de estas dos cosas es la que está siendo expresada aquí. Una siguiente sección se instala cómodamente en un nuevo ejercicio de sinfonismo amalgamado con elementos jazzeros; siendo ahora el piano el instrumento protagónico, la ingeniería rítmica se orienta hacia un groove beatífico mientras los ocasionales solos de guitarra colorean la senda señalada por el piano. Sobre la frontera del minuto 16, el esquema instrumental regresa de lleno a lo fastuoso mientras enfatiza un enclave parsimonioso... Y, de paso, nos brinda el mejor solo de guitarra eléctrica de toda la obra, muy al estilo jazzero. El pasaje final de este clímax conclusivo se completa con un golpe de gong, tras el cual sigue una breve coda armada con una coral mecanizada: posiblemente simboliza la ovación de un público robótico, lo cual va en línea con el concepto del álbum referido al conformismo masivo y la programabilidad de un mundo cada vez más mecanizado.


Todo esto fue lo que se nos ofreció en el ambicioso repertorio de “Fables For Robots” de parte de MISTER ROBOT; este proyecto de Aleksei Ruzakin nos ha causado una muy buena impresión, surgiendo prácticamente de la nada para ornamentar con su voz propia a la vasta producción progresiva del pasado año 2020. Es por eso que esperamos que dé más frutos musicales en el futuro próximo; por lo pronto, nos queda el deleite de este álbum.

 
 
Muestra de “Fables For Robots”.-
Fables For Robots (Part 2): https://www.youtube.com/watch?v=t0O1E7AYksM  


Friday, March 26, 2021

Remodelación del universo eléctrico de los MAHOGANY FROG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy estamos de fiesta porque tenemos aquí el nuevo disco del colosal ensamble canadiense MAHOGANY FROG, el cual porta el título autorreferencial de “Mahogany Frog In The Electric Universe” y fue publicado hace muy poco, en esta segunda mitad del mes de marzo. Sucediendo a “SENNA” por ocho meses y medio, el cuarteto conformado por Graham Epp [guitarras, teclados y efectos electrónicos], Jesse Warkentin [guitarras, teclados y efectos electrónicos], Scott Ellenberger [bajo, teclados y efectos electrónicos] y Andy Rudolph [batería, teclados y efectos electrónicos] se ha tomado varias sesiones entre los años 2013 y 2019 para completar el material aquí contenido. Los estudios utilizados fueron Private Ear Recording, Video Pool Media Arts Centre, 70 Albert Street y Uncle Stan’s Basement, todos ellos ubicados en Winnipeg, la ciudad residencial del grupo. El ulterior proceso de masterización fue realizado por Harris Newman en el estudio Greymarket Mastering de Montreal, mientras que la producción general corrió a cargo del grupo mismo. Este séptimo disco de MAHOGANY FROG es el tercero publicado en CD por el sello MoonJune Records, mientras que la edición de doble vinilo se da por vía del propio sello independiente de la banda, Mafrogany Hog. En líneas generales, “Mahogany Frog In The Electric Universe” exhibe una fase evolutiva dentro del enfoque ecléctico que el grupo históricamente ha desarrollado dentro de su esquema de trabajo progresivo. En este nuevo álbum, los factores de space-rock y electrónica de raigambre krautrockera son los predominantes a la hora de elaborar los arreglos para las seis nuevas composiciones, poniendo especial énfasis tanto en el ensalzamiento de atmósferas como en el trasiego de surcos experimentales: es este nuevo factor el más productivo a la hora de plantear rumbos sonoros particularmente osados. Dentro del canon de MAHOGANY FROG, este disco puede sonar muy desconcertante, pero, a la vez, da amplias muestras de estar encauzada por una sesuda ingeniería estilística. Bueno, veamos ahora los detalles de cada uno de los temas contenidos en este álbum en cuestión.  



Las dos piezas más extensas son las que abren y cierran respectivamente el álbum. ‘Theme From P.D.’ dura poco menos de 14 ¼ minutos y comienza con un imponente fade-in de varios sintetizadores que, desde su nido de silencio, elabora un clima idóneo para la pronta expansión de un clima solemne que se sustenta sobriamente sobre un compás a medio tiempo. Todo muy en línea con el krautrock electrónico hasta que la guitarra y la batería entran en acción para guiar una variante temática a poco de pasada la frontera del tercer minuto. Así las cosas, la atmósfera general se torna robusta sin romper con el imperio de la ceremoniosidad precedente. Hemos pasado del mundo de los TANGERINE DREAM de inicios de los 80s a un subterfugio de afinidades con NECROMONKEY y GÖSTA BERLINGS SAGA. Una segunda sección impone unas vibraciones pulsátiles sólidamente acuciantes, estableciendo un groove y un dinamismo en clave space-rockera con un pulso rotundo y un foco musical sesudamente definido. Opera aquí una cruza entre el músculo lisérgico del paradigma clásico de GONG y la vitalidad cibernética de ASHRA con oportunos condimentos progresivos en algunos momentos del armazón rítmico. La cosa no dura mucho, pero sí llega a dejar un impacto con el que la siguiente sección, diseñada para retomar la agudeza ceremoniosa con la que comenzó la pieza, tenga unas agitaciones muy intensas a la hora de ornamentar densamente el motif en curso. El epílogo brinda un carácter onírico a su logística masivamente cibernética. ‘Psychic Police Force’ sigue a continuación para exhibir frontalmente una urgencia colosal que le debe tanto a la faceta más impetuosa de los HAWKWIND de la fase 72-76 como al cyber-punk maduro de los tres últimos álbumes de HELDON, además de unos toques de stoner que entran a tallar cuando el compás se torna más parsimonioso. Este último factor es el que arma el núcleo para el largo y tortuoso epílogo. Si el primer tema fue como una inspección meticulosa de diversos matices del aire, el segundo reflejó la furia de una pequeña pero intensa hoguera.
 
Cuando llega el turno de ‘Floral Flotilla (Sail To Me My Love In Your…)’, la banda explora su faceta lírica mientras le da a su persistente fuerza expresiva un renovado aire distinguido. Este ítem tiene aires de familia con varios temas que formaron parte de “DO5” y “SENNA”, aunque ahora se trabaja más a fondo los recursos de tensión que se aporta desde la maraña de grandilocuentes guitarreos. También nos parece un culmen notable dentro del disco. ‘CUbe’ sigue fielmente la línea estilística de la pieza precedente, con la particularidad de que los ornamentos cibernéticos se sienten más densos y el vitalismo operante se integra en una ingeniería psicodélica más estricta. El mismo nervio, el mismo espíritu modernista, un encuadre un poco menos exuberante con miras a realzar la compacidad. ‘Octavio (Including: The Ascension Of The Moonrise Children)’ instaura inicialmente un muy poético clima electrónico de carácter introspectivo (al modo de un híbrido entre los CLUSTER de la fase 74-79 y los TANGERINE DREAM de la etapa 75-77) para su prólogo, y cuando emerge el cuerpo central, el ensamble desarrolla un exquisito ejercicio de jazz-rock progresivo con ribetes futuristas y algunos matices sinfónicos, algo así como un híbrido de JAGA JAZZIST y PIXIE NINJA impulsado por extensiones sónicas derivadas de los ecos de los tres discos precedentes de MAHOGANY FROG. Hay un solo de guitarra que hubiese llenado de orgullo a un Steve Hackett que surge alrededor del quinto minuto y medio. El desarrollo temático es cautivador y envolvente. El epílogo retoma el clima flotante inicial, pero esta vez, con el aumento de grosor aportado por ornamentos razonablemente densos de sintetizador y un aparato rítmico con un swing militar. Atendiendo al nivel de inspiración invertido en el cuerpo central y la inteligencia arquitectónica con la que se organizó su polivalente diagrama musical, es justo señalar a este tema como otro cénit decisivo del álbum.

Con su espacio de casi 17 ¾ minutos, ‘((Sundog))’ cierra el repertorio a lo grande. Comienza con una combinación de misteriosas y grisáceas capas sintetizadas y un swing tribal cibernético elaborado con un compás complejo, lo cual genera una aureola de embrujo cósmico. Hay algunos matices de musique concrète que poco a poco van gestando un crescendo “por cuenta propia”, lo cual redunda en una interferencia contundente desde la que el grupo organiza un vendaval sonoro. Dicho vendaval termina apoderándose de todos los espacios a poco de pasada la frontera del séptimo minuto y medio, tras lo cual, el ensamble se dedica a explorar climas espaciales de amplio tenor abstracto (al modo de los TANGERINE DREAM de “Atem”). Tras esto, el grupo nos sorprende con una siguiente sección muy articulada, la misma que se centra en un jam jazz-rockero de base electrónica, logrando crear una inusitada convivencia entre la tirantez propia de los psicodélico y el vitalismo grácil de lo fusionesco. De hecho, cuando todos los teclados y efectos de guitarra se van callando, quedan todavía unos segundos de llamativo tamboreo para la despedida. Todo esto es lo que se nos brinda en “Mahogany Frog In The Electric Universe” de parte de los geniales MAHOGANY FROG, quienes una vez más nos dan evidencias incontrovertibles e irrefutables de cuán importante es su aporte en el escenario contemporáneo del rock progresivo a nivel internacional. Éste no es tanto un viaje a un universo eléctrico de parte de una pequeña orquesta de terrícolas foráneos, sino, más bien, una aventura de remodelaciones y maniobras revitalizadoras de los aspectos más futuristas de la visión musical ecléctica de MAHOGANY FROG, aventura que se tradujo en una bitácora y un mapa de hallazgos eléctricos. Valió la pena esperar tantos años a que saliera un nuevo disco de ellos, pues resulta ser uno de los más impresionantes del año. Recomendable al 400% (un 100% por cada integrante).


Muestras de “Mahogany Frog In The Electric Universe”.-
Theme From P.D.: https://mahoganyfrog.bandcamp.com/track/theme-from-p-d
Floral Flotilla (Sail To Me My Love In Your…): https://www.youtube.com/watch?v=chenAEUHnbI
Octavio (Including: The Ascension Of The Moonrise Children): https://mahoganyfrog.bandcamp.com/track/octavio-including-the-ascension-of-the-moonrise-children

Tuesday, March 23, 2021

FOG LIGHT: en busca de una nueva señal para la actualidad del jazz-rock


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de presentar al trío finlandés FOG LIGHT y su cuarto álbum de estudio, el cual se titula “Sign” y sucede al ítem precedente “New Element” por un año y cuatro meses. Más exactamente, este nuevo álbum se publicó a inicios de diciembre del pasado año 2020 por vía del sello Inverse Records, y supuso un importante paso adelante para la propuesta de jazz-rock con talante eclécticamente progresivo que el trío tiene como su estandarte estético. Este ensamble conformado por Jarmo Pikka [batería], Saku Hakuli [guitarras] y Pasi Hakuli [bajo y teclados] ha realizado aquí un disco poderoso, inundado de vigor y dinamismo por doquier, centrado en el paradigma del jazz-rock con referencias claras a los paradigmas de TRIBAL TECH, ALLAN HOLDSWORTH y NIACIN, más algunos avatares progresivos aprendidos de KING CRIMSON y LIQUID TENSION EXPERIMENT. En cierto sentido, la línea de trabajo de esta agrupación escandinava va en paralelo con los de otros ensambles como COUNTER-WORLD EXPERIENCE, SOFTEN THE GLARE y SPECIAL PROVIDENCE. Si en su momento, el celebrado “New Element” encarnó una señal clara de maduración sólida para la visión musical de FOG LIGHT, “Sign” es el manifiesto del refuerzo de dicha maduración en pos de instaurar una nueva crónica dentro del variopinto mundo del jazz-rock de nuestros tiempos. Repasemos ahora los detalles del repertorio contenido en este enérgico disco, el mismo que, adelantamos, nos ha causado una muy buena impresión. 


La dupla de ‘Aamu Nousee’ y ‘Mitä Jos’ pone las cosas en marcha con convicción y sólida expresividad. El primero de estos temas, tras un inicio de talante sigiloso y con un calculado registro de expresividades robustas, termina instalando un cuerpo central caracterizado por una musculatura sobria sobre un compás constreñido y ceremonioso. Dentro de un enfoque sonoro que coquetea con el punk-jazz, la atmósfera general se acerca someramente al estándar del stoner. El segundo de estos temas apuesta por un swing más explícito y un esquema rítmico más sofisticado, obligando al trío a explorar con sistemática persistencia su faceta más propiamente extrovertida. A través del llamativo desarrollo temático, hay algunos pasajes asentados sobre inteligentes juegos de síncopas, así como hay otros más ligeros donde se impone un groove funk-jazzero. ‘Unessa Ei Voi Huutaa, el tercer tema del álbum, se caracteriza por exhibir una atmósfera un tanto misteriosa, hasta árida, dentro de un bloque sonoro relajado que se acerca a lo introspectivo; solo al final se ponen las cosas en un plan más robusto y contundente. Las asertivas líneas del bajo a veces elaboran unas vibraciones pulsátiles y otras veces acompaña ciertas virguerías de la guitarra. La aparición del sintetizador en algunos pasajes estratégicos añade un momentáneo tenor progresivamente cósmico al asunto. Por su parte, la batería sabe llenar espacios y crear ornamentos exquisitos dentro del groove mayormente calmado sobre el que se instaura este tema. Tenemos aquí uno de los temas más ingeniosos del repertorio, logrando completar el clímax conquistado por el tema precedente a pesar de tener un espíritu totalmente distinto. La cuarta pieza del álbum se titula ‘Koranilma’ y despliega una luminosidad señorial donde reinan la extroversión y el júbilo. Casi parece que está diseñada para hacer contrapeso frontal a la que estuvo antes, pues la aureola expresionista que hila todas las variantes temáticas en curso nunca deja de ser fulgurosa, ni siquiera en los pocos momentos más tirados hacia lo otoñal. ‘Kuunsilta’ sigue fielmente la senda trazada por ‘Mitä Jos’ mientras le da un enfoque más liviano al asunto. La sencillez estructural del cuerpo temático emite un aura entrañable; los ocasionales ornamentos de sintetizador añaden un matiz ensoñador. 


Vyöhyke’ crea una atmósfera medio Crimsoniana para insuflar algo de neurótica magnificencia a su núcleo temático, el cual se basa en una fabulosa y electrizante mezcla de jazz-rock y psicodelia pesada de talante progresivo. Vitalista y distante a la vez, esta pieza crea un aura majestuosa en torno a sus sofisticados grooves y los punzantes riffs de la guitarra. Así las cosas, ‘Lainauni’ se enfoca en la gestación de una combinación de los aspectos sereno y aguerrido del trío. La tríada de ‘Säätyyppi’, ‘Jazzifisti’ y ‘Tanssivat Valot’ da conclusión al álbum, ocupando un total colectivo de 14 ¾ minutos. ‘Säätyyppi’ sigue por el terreno del jazz-rock con base funky y musculatura decisiva en los guitarreos, un encuadre sonoro que será reiterado de inmediato en ‘Jazzifisti’. De hecho, aquí se da una capitalización notoria de esta estrategia, pues algunos pasajes están genuinamente signados por una pesadez rockera. En fin, ‘Tanssivat Valot’ (el tema más largo del disco con sus poco menos de 6 minutos de duración) desarrolla una vitalista síntesis entre la energía expresiva del tema #8, la aureola misteriosa del tema #6 y la dimensión serena de la banda. La ingeniería temática es muy precisa, siendo así que las atmósferas de los teclados resultan muy relevantes para el bloque general. En este contexto, la excelsa labor de la batería está para darle un empuje especial a la pieza, además de algunos oportunos recursos de complejidad. Todo esto fue “Sign”, un disco diseñado para transmitir una nueva señal de vitalidad para el escenario actual del jazz-rock, tanto a nivel europeo como mundial. La gente de FOG LIGHT ha hecho un trabajo bordado en la secuencia de 10 temas que completan el repertorio de este álbum y merece todos los elogios por ello. 




Saturday, March 20, 2021

Segunda visita a las catacumbas avant-progresivas de los RASCAL REPORTERS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme placer de presentar lo nuevo-viejo de RASCAL REPORTERS, esa entidad musical estadounidense que, en su momento, desde su residencia de Detroit, Michigan, fue un baluarte solitario y persistente de la línea avant-progresiva entre fines de los 70s y los primeros años del nuevo milenio. ¿Cómo no nos va a dar alegría que podamos contar con nuevo material de parte de una de nuestras bandas favoritas de los últimos 40 años dentro de cualquier vertiente progresiva? Al igual que “Redux, Vol. 1” (publicado en abril de 2019), este nuevo disco “Redux, Vol. 2: Rascals Revenge And The Great Reset” recoge varias piezas de sus copiosos archivos que quedaron incompletas para renovarlas con instrumentación añadida y remodelarlas con una apropiada producción de sonido. Hoy por hoy, la conformación de RASCAL REPORTERS acoge a uno de sus miembros fundadores Steve Kretzmer [sintetizadores, piano, órgano y canto] y James Strain [batería, guitarras, bajo, sintetizadores y órgano]. Este disco publicado el pasado 5 de marzo se centra mayormente en composiciones antiguas de Kretzmer, pero, además hay una extensa pieza que hila varias piezas breves compuestas por el otro cofundador de la banda Steve Gore (quien no está con nosotros desde 2009). En esta última, Gore grabó los teclados, la guitarra, la percusión y la caja de ritmos, siendo así que Strain añadió los demás instrumentos que allí se escuchan. Otra aparición de Gore es a la batería para el último tema de este álbum. Un detalle entrañable sobre el arte gráfica del álbum es que ésta estuvo a cargo del italiano Dario D’Alessandro, quien es integrante y principal compositor del excelente grupo HOMUNCULUS RES. Su particular sentido del color se percibe a través del homenaje a las historietas de ciencia-ficción de los 50s y 60s. El propio D’Alessandro también se hace presente como músico tocando algunas partes de sintetizadores en el quinto tema; por su parte, el bajista Rick Barenholtz aparece en el último tema. Este disco fue masterizado por Bob Drake, quien además de ser ingeniero de sonido, es un muy bien reputado músico que en su momento fue miembro fundador de THINKING PLAGUE, además de pasar por las filas de 5UU’S, THE SCIENCE GROUP, hacer varios discos solistas y en asociaciones efímeras, etc. Bueno, veamos ahora los detalles específicos del disco que nos ocupa, ¿vale?
 
‘The Unfettered Way’, que dura poco más de 4 minutos, da inicio a las cosas con un empuje convincente y persistente. Estableciendo una ingeniosa cruza entre los HENRY COW del primer álbum, el ZAPPA de la etapa 69-73 y el paradigma de NATIONAL HEALTH a través del filtro de THE MUFFINS, la pieza hila sus bien definidos núcleos temáticos sobre un groove sumamente complejo que, a pesar de que pueda sonar paradójico, fluye con imponente naturalidad. Los armazones de sintetizadores tienen un encanto muy especial a despecho de su extravagancia sustancial. ‘Cashew Medley’, una intensa maratón progresiva de 16 ½ minutos, es justamente esa suite armada con pequeñas composiciones de Gore a la que hicimos alusión más arriba. Teniendo en cuenta las circunstancias de su génesis y su ulterior concreción que ha llegado a nosotros, se trata de una secuencia de diversos motivos donde el esquema global hace gala de una diversidad ingeniosa de atmósferas, coloridos y grooves. Hallamos aquí pasajes de ligera calidez, de tensión, de ejercicios atonales marcados por una rutilante exquisitez al estilo de la academia posmoderna, de jazz-rock melódico, de ejercicios abstractos con tenor modernista... También algunos pasajes hablados que añaden un fuerte componente de humor dadaísta al asunto. Las confluencias con los legados de HENRY COW, AKSAK MABOUL, FAUST, AKSAK MABOUL y el rey de las disrupciones FRANK ZAPPA son evidentes, así como la desfiguración jovial del patrón de unos UNIVERS ZERO, pero ya se percibe claramente la personalidad propia de la visión vanguardista de los RASCAL REPORTERS. Varios de los pasajes aquí contenidos no hubiesen estado fuera de lugar en álbumes paradigmáticos del grupo como son “Happy Accidents” y “Purple Entrapment”. Después de que todo este carnaval de imparables delicias surrealistas ha terminado, llega el turno de ‘Fallen Mind’, una canción que el propio autor describe como cercano a PREFAB SPROUT, pero que nosotros percibimos más bien como una cruza entre JOHN GREAVES & PETER BLEGVAD y HATFIELD AND THE NORTH con algunos ligeros matices de pop burlón al estilo de THE RESIDENTS. 

Los tres siguientes temas son remodelaciones ampliadas de viejas composiciones de Kretzmer al piano, ahora convertidas en auténticas joyas del RIO. ‘Moments’ sigue en buena medida el sendero trazado por la pieza que abrió el álbum, especialmente en lo que se refiere a la preocupación por preservar un lirismo cristalino a través de las intrigantes variantes temáticas (primordialmente guiadas por el piano), pero se nota aquí una dosis mucho mayor de densidad en algunos pasajes. Además, con su duración de 9 minutos y pico, se puede dar el lujo de aplicar una exuberancia irrefrenable a cada uno de los recovecos de su tortuosa ingeniería musical. Con la dupla de ‘Egg Soup’ y ‘Hubert Greenery Peck’ tenemos 24 ½ minutos de grandilocuentes ejercicios de líneas melódicas traviesas y atmósferas reactivas. El primero de estos temas mencionados ostenta una ingeniería y una exuberancia densa muy semejantes a las de la pieza inmediatamente precedente, pero, en esta ocasión, los parajes tensos son muy pocos, y todo el despliegue de extravagancia aventurera que tiene lugar a lo largo de sus bizarras ilaciones musicales da prioridad (no exclusiva) a la utilización de atmósferas relativamente amables. Hay componentes de jazz-rock experimental que permiten a este ejercicio de hibridizaciones entre HENRY COW y EGG que le permiten mantener un halo fulguroso. La última sección es particularmente hermosa. En lo que respecta al segundo tema mencionado, éste es más extenso (dura 14 minutos y pico) y su función consiste básicamente en preservar la lógica de la masiva exuberancia y la rimbombante extravagancia que ha signado a todas las piezas extensas del presente álbum. Eso sí, aquí tenemos la particularidad de que los pasajes definidos tienden a gozar de espacios más largos para proyectar sus propios lugares dentro del multívoco trayecto por la que transita esta pieza. Todo se completa con ‘Deep Dish Beaver Pies For Breakfast’, una pieza que, en lo esencial, sigue por la senda de ‘Moments’ y ‘Hubert Greenery Peck’ mientras incorpora algunos elementos estilísticos bastante épicos: algunos de ellos nos recuerdan a HAPPY THE MAN y otros nos remiten a los SOFT MACHINE de los discos segundo y tercero. Incluso se oye algunas exclamaciones de alegría durante la escalada climática que tiene lugar antes del arribo de la envolvente sección final. Es verdad que aquí la batería suena más potente en la mezcla en varrios pasajes, así como es verdad que en estos tres últimos temas del álbum hay una prevalencia del piano dentro del arsenal de teclados y sintetizadores. 
 
Todo esto fue lo que se nos brindó en “Redux, Vol. 2: Rascals Revenge And The Great Reset”. Es algo excelente saber que el legado de los RASCAL REPORTERS todavía tiene mucho que dar al ideal concretizado del prog vanguardista cada vez que se explora en sus catacumbas y se restaura sus copiosos tesoros escondidos. Escondidos, que no perdidos, y ahora recuperados y exhibidos por la dupla de Steve Kretzmer y James Strain. ¡Que sigan llegando más y más! Por lo pronto, este disco debe ser considerado como una de las reliquias progresivas renovadas más notables del año 2021. 

 
 
Muestras de “Redux, Vol. 2: Rascals Revenge And The Great Reset”.-
The Unfettered Way: https://rascalreporters.bandcamp.com/track/the-unfettered-way
Cashew Medley: https://rascalreporters.bandcamp.com/track/cashew-medley
Hubert Greenery Peck:
https://rascalreporters.bandcamp.com/track/hubert-greenery-peck-new-mix-bonus-track