Saturday, July 04, 2020

JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LEDESMA 2000-2003



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy echaremos un vistazo a una parte de la obra solista de un gran maestro de la vanguardia musical mexicana: el superlativo JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LEDESMA. Estrictamente hablando, haremos una retrospectiva de la serie de discos que produjo entre los años 2000 y 2003: “Sol Central” (2000), “Al Filo” (2002) y “Designios” (2003), todos ellos publicados por el sello Luna Negra. Más estrictamente hablando, hay que señalar que los dos primeros discos mencionados están firmados por el dúo de él y MARGARITA BOTELLO, su compañera sentimental y, sobre todo, una creadora musical con voz propia tanto en el canto como en el manejo de los teclados, el acordeón y otros instrumentos diversos. Eso sí, quien tiene un perfil más amplio y veterano es FERNÁNDEZ LEDESMA, pues ya en la década de los 80s, dentro de la emergente escena progresiva mexicana, fue el líder del inolvidable ensamble NIRGAL VALLIS, el cual cultivaba un enfoque sinfónico con elementos cósmicos y folklóricos, recibiendo influencias de figuras clásicas del género como GENESIS, PFM y YES, pero con un espíritu propio. Ya como solista, el susodicho maestro fue explorando y ampliando sus horizontes creativos, indagando en lo experimental aunque, a veces, retomando viejas ideas y atmósferas de corte lírico. El título de su primera obra solista es “Motivos Para Perderse”, que data del año 1996 y supuso un gran impulso de gigante para sus veloces pasos en camino hacia la pronta maduración de su propio ideal de música experimental ecléctica. La dupla de “Sol Central” y “Al Filo”, discos que tienen diferencias y afinidades por igual entre sí, conforma su primer cénit creativo, como repetimos, en conjunción con BOTELLO.* La logística sónica empleada en “Sol Central” se centra en torno al dúo de JOSÉ LUIS [teclados, guitarras acústica y eléctrica, kalimba, ocarina, percusión, efectos y voz] y MARGARITA [canto principal, efectos vocales, sintetizador y percusión]. Además, hay intervenciones ocasionales de ilustres invitados como Germán Bringas (saxofón y trompeta), Alquimia (canto y efectos), Marcela Albear (oboe) y Leonardo Pation (loops). Por ahora, repasemos los detalles del repertorio contenido en este disco.


Los primeros 35 ¾ minutos del disco están ocupados por las siete partes de la suite homónima: ‘Sol Central’ es todo un paradigma de musicalidad fastuosa, rica en miríadas de texturas y capas armónicas desafiantemente disonantes, todas ellas armadas en un armazón que sostiene una arquitectura cerebral establecida para cada una de las diversas secciones. A la par que ello, la explosión de emociones y las expresiones viscerales también tienen lugar, a veces con intensidad frontal, otras veces apaciguadas por el flujo de la introspección. La primera sección se titula ‘Datura Inoxia’ y, tras un inicio sigiloso, su motif central se explaya en un ingenioso cuadro de contrastes que permite establecer una serie de chocantes clímax: algo así como la confluencia entre ART BEARS y los ART ZOYD de los primeros años bajo el hechizo de un festejo surrealista organizado por el ensamble compatriota DECIBEL. ‘Amnesia’, la segunda sección, aborda un clima más reposado a base de la interacción entre el oboe y las percusiones étnicas, pero las disonancias de las melodías de base y las intrincadas polifonías vocales que surgen ocasionalmente ayudan a crear un aura perturbadora. Ésta no es tan exultante como la de la primera sección, pero sigue adelante con la lógica del encantamiento perturbador. ‘El Avatar’ nos remonta a la magia de lo exótico en combinación con una amalgama orquestada de teclados y percusiones, estando esta ultima sazonada con desoladores punteos de guitarra (muy a lo Fripp) y arrebatadores adornos de sintetizador y vientos, los cuales ostentan matices tétricos a lo UNIVERS ZERO. ‘Por los Cuatro Costados’ tiene como núcleo una serie de capas de teclado y efectos que parecen emerger desde una ventana abierta a los territorios del Purgatorio: hasta cierto punto recibiendo la herencia lúgubre de la sección precedente, aquí también hay elementos de calma. La presencia del oboe le da un cariz evocador al asunto, como intentando meter un poco de reposo en medio de la inquietud latente. Esta inquietud sale a flote con supremo frenesí en ‘La Gran Feria’, pieza que nos devuelve la intensidad de la primera sección, pero con un colorido más intenso y una actitud de desafío más arrolladora. La experimentación electrónica, el RIO a lo HENRY COW y el jazz de vanguardia se funden en un único núcleo sonoro donde la amalgama instrumental y el canto crean música para una feria inescrutable. En sentido estricto, su enfoque vanguardista se ubica más del lado del “teatro del absurdo” que del de una feria propiamente dicha. 

‘Ciencias Celestes’ ahonda en la fusión folklórica en un clima flotante y envolvente: una vez más, el diálogo entre los sintetizadores y las percusiones esta armado de tal manera que los demás instrumentos y el canto se meten para hallar su propio encuadre. El solo de trompeta a cargo de Bringas aporta una efectiva aura de tensión que se explaya convincentemente sobre las atmósferas etéreas que en ese momento arman las solemnes capas de sintetizador. Finalmente, ‘La De Los Acertijos’ retoma la faceta exótica que antes vimos plasmada en la tercera sección de la suite, brindando a esta un oportuno cierre a su secuencia global. El álbum concluye con ‘Pueblos Perdidos’, pieza arropada bajo una aureola profundamente celestial que se asienta sobre un cálido torrente minimalista, logrando que su propio magnetismo particular se mantenga por un largo espacio de 9 minutos; lo que suena aquí, al menos en parte, nos remite a las vibraciones estilizadamente místicas de los discos más significativos de POPOL VUH. Hay una estructura rítmica de talante tribal pero no es realizada con un foco celebratorio, sino como retratando con la paleta del sonido los pasos del yo interior cuando pasea por los bosques frondosos de su faceta melancólica. Las líneas dibujadas por la trompeta y las maderas son tremendamente líricas, como lo es el hechicero canto de BOTELLO. Así termina “Sol Central”, con esta réplica abierta a la exuberancia inagotable de la ambiciosa suite homónima. Pasamos ahora a “Al Filo”, un disco donde MARGARITA tiene un mayor rol instrumental pues, aparte de cantar, toca el sintetizador, el santur, el huéhuetl, el ayoyótl, las campanas, los címbalos y las maracas. Por su parte, JOSÉ LUIS toca la guitarra eléctrica, las guitarras acústicas de 6 y 12 cuerdas, la kalimba, la ocarina, el bajo, la autoharp, el piano, el piano eléctrico Fender Rhodes, la vihuela, el armonio, el djembé, la flauta, la flauta vacuna, los platillos, y hace algo de canto. En esta ocasión los invitados son solamente Germán Bringas (al saxo soprano) y Raúl Flores (al balafón, el tar, el tambor tarahumara, el cuerno, la chirimía, el dolki, los toms, los toms y los tepalcates). 


Exhibiendo sin tapujos ni cansancio su esplendor extraño e inescrutable, “Al Filo” triunfa en su celebración sonora de lo siniestro y lo espectral, rozando algunas veces con lo opresivo, pero sin llegar nunca a lo apabullante; este disco es un prodigio de belleza sombríamente misteriosa y espiritualidad surrealista fundidas en un único enfoque sonoro. Que conste que este disco es un manifiesto de lo oscuro y hasta de lo fúnebre, lo es ciertamente, y hay que ver cómo lo ostenta desde el mismo instante en que muestra su portada (hecha por el propio JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LEDESMA RUIZ) ante nuestros ojos: una etérea e inquietante imagen de niñas-duendes danzando en corro en medio de la noche, con gestos que no pueden atisbarse totalmente a través de la oscuridad azulada que arropa al límite entre el fulgor de la vida cotidiana y la noche de los muertos perpetuos. Hay una especie de macabra ternura en esa imagen que, tal como dijimos hace un rato, refleja muy bien la esencia de buena parte del repertorio contenido en “Al Filo”. De hecho, la pieza inaugural ‘Las Siete Columnas’ es todo un ejercicio de minimalismo mágico basado en misteriosos soundscapes de teclado sobre los cuales se deslizan olas de percusiones y brisas de corales exorcistas. El resultado es patentemente inquietante, pero no diríamos que llega a lo literalmente aterrorizador. ‘Presencias’, una cálida pieza centrada en los fraseos de la guitarra acústica, brinda un momento de serenidad y apaciguamiento, para que luego ‘Oniromante’ nos devuelva frontalmente el aura inquietante que marcó a ‘Las Siete Columnas’, esta vez aumentada. En lo estructural, ‘Oniromante’ es menos absorbente que la pieza de entrada, pero hay algo en los bien armados cánticos de BOTELLO, los soundscapes de teclado, guitarra y flauta que se van sucediendo y enmarañando, y también en esos efluvios percusivos que emergen en pasajes estratégicos, que exorciza imágenes del Limbo. En todo caso, el hermoso motivo de guitarra acústica y vihuela que ocupa el último minuto y medio trae una instancia final de calma.


Con ‘Espejismo’ encontramos el primer brote frontal de inquietud tanática, no al modo de una erupción destructiva, sino más bien como un viaje pausado por el ámbito de los muertos: más parece un descenso hacia las cuevas de las almas en pena que un espejismo literalmente hablando, con esas confluencias de sonidos disonantes y percusiones aleatorias que van desembocando continuamente en una niebla densa y metaterrenal. En los 2 minutos finales, lo siniestro baja un poco el tono para tornarse envolvente. ‘El Triángulo’ – pieza inspirada en el cuanto del mismo título que aparece en el libro de ARTURO MEZA Ansina como endenantes – sí se manda con todo, aludiendo a ambientes chillones sin caer en lo propiamente chillón – la inquietud más perturbadora es aquella aludida, no mostrada, por lo que podemos decir que el aura de elegancia empleada en este esquema instrumental, mientras ostenta una mayor dosis de urgencia, sigue siendo manejada con sugerente sobriedad. Podemos decir que la secuencia de los temas #3 al #5 completan un cénit decisivo de este álbum. ‘Ojo De Venado’ apunta hacia las cadencias del folklore de los desiertos mexicanos, con graciosos arreglos percusivos y bases melódicas delicadas; las texturas manipuladas de guitarra eléctrica ayudan a darle una intensidad especial al asunto. La suite ‘Las Cuatro Imágenes’, que dura casi 25 minutos, ofrece una suerte de compendio de la línea de trabajo más ostentosamente etérea que ha venido siendo predominante hasta ahora. La sección ‘Día Interno’ porta una aureola grisácea, casi innombrable, mientras que ‘Mirándome Mirarme’ expone un frenesí hipnótico sobre una cadencia rítmica y coral exótica. ‘Una Larga Agonía’, por su parte, nos suena como un paisaje sonoro de un crepúsculo que destrona a la luz solar de manera lenta y sostenida, casi como callando... o al menos, eso parece hasta los últimos 30 segundos, cuando emerge un alucinante crescendo fantasmal. En fin, ‘El Enyerbao’ cierra el disco con una nueva manifestación de osadía sonora, esta vez mas tirada hacia la musique concrète y el krautrock tribal, expuesta sobre un enfático ritmo del desierto mexicano. Si en “Sol Central”, el dúo de JOSÉ LUIS y MARGARITA había dado prioridad a la expansión de recursos eclécticos en un trayecto donde se combinan lo expresionista con lo surrealista, en “Al Filo” se dio mayor espacio a lo grisáceo y lo sospechosamente ominoso. Por lo demás, ambos discos coinciden en elaborar estrategias de experimentación musical bien encuadradas donde las atmósferas mayormente guían a la inspiración compositiva del momento. 


“Designios”, el último disco que revisamos en esta retrospectiva, está firmado a solas por FERNÁNDEZ LEDESMA, y fue a través del mismo que comenzó nuestro interés en adentramos en el vasto cosmos musical de este maestro; de hecho, ya éramos un fan convencido desde antes de que acabara la cuarta pieza del mismo. Claro está, este disco tiene una peculiaridad estilística, y es que su enfoque estético se centra en reabrir y cancelar de una vez por todas la fase prog-sinfónica que otrora cultivó FERNÁNDEZ LEDESMA. Este disco es prácticamente un homenaje a NIRGAL VALLIS; de hecho, aquí hay una nueva versión de un tema de ese grupo más una versión definitiva de una suite que entonces había quedado inédita. Para este disco, FERNÁNDEZ LEDESMA tocó las guitarras acústicas de 6 y 12 cuerdas, la guitarra eléctrica, la mandolina, el piano eléctrico Fender Rhodes, el piano Yamaha P100, los sintetizadores Crumar Spirit, Korg MS20, Oberheim Matrix y EMax, el bajo, la ocarina, el santur, la flauta, algunas percusiones étnicas y algo de canto. Las mayores partes vocales (y algunas labores percusivas) las ejerce BOTELLO, y, además, hay una gran pléyade de colaboradores: los violinistas Alejandro Sánchez, Ángela Aldama y Vera Koulkova, el cellista Vitali Roumanov, el clarinetista Fernando Domínguez, el flautista Manuel Ugarte, el Stickista Hugo Santos, el bajista Julio Sandoval, el baterista Hernan Hecht y el percusionista Raúl Flores. Con los dos primeros temas del álbum, ‘Ave Luz’ y ‘Muro Ciego’, nos hacemos una buena idea del tipo de candor melódico que será, en cierta medida, predominante a lo largo del álbum. El primero de ellos exhibe una florida amalgama de rasgueos de guitarra acústica y suaves gamas de guitarra eléctrica, siendo así que las maderas añaden un colorido delicado al asunto. El espíritu central de la pieza se centra en lo folklórico mientras hace gala de su esencial magnetismo etéreo. En cuanto a ‘Muro Ciego’, está más explícitamente enfocado en lo reflexivo, portando un aire experimental muy cristalino que se alimenta de cierto aire misterioso; las sonoridades procesadas de los instrumentos de cuerda y de percusión operan como un grácil trasfondo intrigante para el majestuoso canto de BOTELLO. Lo que suena es como música de fondo para un paseo a través de una neblina otoñal antes de que el sol se manifieste en todo su esplendor con el arribo de ‘Saena’.

‘Saena’, hermosísima pieza que en años ulteriores habrá de dar nombre al grupo en el cual están actualmente involucrados FERNÁNDEZ LEDESMA y BOTELLO, se sostiene sobre las bases de piano y las infinitamente pulcras orquestaciones de teclado. Los oleajes de mandolina y las florituras de flauta completan el cuadro eficazmente, pero lo más fastuoso está en un espléndido solo de violín que entra a tallar a mitad de camino. He aquí una versión fusionesca de un híbrido entre los YES de la época 73-75 y HAPPY THE MAN. Siguiendo con una cadencia muy similar, pero con unas vibraciones jazzeras incrementadas para que se equilibren con la persistente luminosidad de lo sinfónico, ‘Canción Para Un Solo Día’ coge la posta de soltura espiritual de ‘Saena’ y capitaliza sensaciones de festivo optimismo a través de su desarrollo melódico. Si los dos primeros temas eran exploraciones de diversos niveles de introversión, los dos siguientes se hilan en un viaje extrovertido imparable e irresistiblemente inspirador. Este viraje todavía habrá de continuar a paso firme en ‘Abismo’, pues en esta pieza opera una energía genuinamente punzante. El patrón rítmico está obviamente alimentado por el folklore mexicano, pero las inteligentes interacciones entre violín y clarinete (tendiendo puentes entre el folk y el jazz), los intensos solos de sintetizador que entran a tallar en pasajes estratégicos y la intromisión de un solo de guitarra de tenor Hackettiano refuerzan el vitalismo progresivo diseñado para la ocasión. Más de 4 ¼ minutos de gloria musical, y acto seguido, esa misma gloria se capitaliza hacia una suntuosidad sublime con ‘Los Designios De Géminis’, la suite que dura casi 18 minutos. Esta ambiciosa composición es el epítome crucial del álbum con su expansión de diversos espacios melódicos dentro de una arquitectura prog-sinfónica que es generosa en su abarcamiento de elementos fusionescos y folklóricos. Su variedad de atmósferas – las cuales van de lo amable a lo explosivo, de lo ensoñador a lo denso, de lo cósmico a lo robusto – se enfila en un flujo coherente. Por ejemplo, hay un puente etéreo marcado por misteriosos sonidos de maderas que es seguido por un pasaje de órgano que inicia una sección hipnótica donde se resaltan las intervenciones del clarinete y el cello. Gente como los YES en sus tiempos del “Tales From Topographic Oceans” o los GENTLE GIANT en los mejores años de su etapa de quinteto hubiese estado orgullosa de haber compuesto secciones de este tema tan pletórico de imponente señorío… pero no, se trata de algo fabricado en la mente de JLFL. Una gran maravilla de pieza que encarna el clímax decisivo de “Designios”… pero todavía queda ‘Punta Cometa’, tema que ocupa los últimos 8 ¾ minutos del disco. Su estrategia consiste básicamente en recuperar el espíritu flotante y contemplativo de la pieza con que se inició el repertorio, pero con una estructura más reconocible; incluye hermosos solos etéreos de guitarra de sintetizador, además de una envolvente coda minimalista que se siente como el último atisbo de luz del día.  



Hasta aquí llegamos con esta retrospectiva, la cual esperamos que haya podido dejar en claro por qué tenemos en tal alto aprecio a la obra de JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LEDESMA. Aunque solo nos hemos centrado en tres discos publicados en un tiempo menor que un lustro, nos parece que ellos contienen suficientes elementos de diversidad musical como para que nos podamos hacer una buena idea del significado que tiene para ayer y para hoy la visión progresiva de este maestro. Huelga decir que estos tres ítems son recomendables para cualquier buena fonoteca de vanguardia contemporánea. 



Muestras de JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ LEDESMA 2000-2003.-

Los Designios De Géminis: https://www.youtube.com/watch?v=17PU9zvPIS4


[Esta retrospectiva está inspirada en las reseñas originalmente publicadas en La Caja De Música con los siguientes enlaces: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/jlfernandezledesma_solcentral.html +
https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/jlfernandezledesma_alfilo.html + https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/jlfl_designios.html 
También está inspirada en estas dos reseñas originalmente publicadas en ProgArchives: https://www.progarchives.com/Review.asp?id=162249 + https://www.progarchives.com/Review.asp?id=162221]


* El maestro británico Chris Cutler, músico, productor e investigador especializado en diversas formas de vanguardia (especialmente célebre por haber formado parte de HENRY COW, ART BEARS y CASSIBER), tuvo expresiones muy elogiosas sobre “Sol Central”, señalándolo como un trabajo impresionante cuyos recursos densos e imaginativos se benefician del uso vanguardista de voces, yuxtaposiciones rítmicas y capas sonoras, en una equilibrada amalgama de instrumentos acústicos y electrónicos.    

Wednesday, July 01, 2020

Los nuevos alineamientos progresivos de AESTHESYS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace mucho presentar el nuevo disco de la banda rusa AESTHESYS, el cual se titula “Alignments” y apareció en el mercado el pasado 28 de mayo. Con la alineación de Sasha Coudray [bajo], Artem Taganov [batería], Victor Krabovich [guitarra y teclados] y Nik Koniwzski [violín y teclados], el grupo nos brinda este estupendo trabajo que se impone como un más que digno sucesor de “Achromata” (publicado en el mes de abril del año 2018). Siendo el tercer trabajo de estudio de AESTHESYS, “Alignments” es un álbum conceptual centrado en diversos aspectos de un mundo futuro cyberpunk, inundado de implementos y recursos de inteligencia artificial, investigación espacial, desarrollo industrial y programas de software que diagraman y computan nuestras vidas. Adelantamos que las atmósferas predominantes a lo largo del repertorio contenido en este disco están marcadas por la intensidad, el nervio y la exuberancia, lo cual ilustra, a la vez, el dinamismo acelerado de la sociedad moderna y la sensación de opresión y pérdida del espacio individual, elemento comunes en la literatura y el cine de temática distópica. También adelantamos que se trata de nuestro disco favorito de este colectivo dedicado a cultivar un poderoso híbrido de space-rock, post-rock, math-rock y prog-metal, siendo así que ahora la paleta sonora abre espacios para la inclusión de ocasionales recursos electrónicos: esto último, por lo demás, tiene sentido dentro del marco conceptual del disco. Bueno, repasemos ahora los detalles del repertorio de “Alignments”, ¿vale?


Abre el disco ‘Exodus’, pieza que se caracteriza por ostentar un lirismo flotante y grácilmente vitalista, bien metido en una confluencia de space-rock y post-rock bajo la influencia de PORCUPINE TREE. La expectante calma con la cual se arma la sencilla amalgama de teclados y guitarra marca la pauta para la que pronto será la instauración del cuerpo central. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el bloque instrumental asume una rotunda garra rockera merced al empuje muscular que imponen los riffs de guitarra, terminando todo con un breve repaso del lirismo flotante inicial. Gran inicio de disco. ‘Black Swans’ sigue a continuación para establecer un recurso de delicada sofisticación sobre un compás inusual que le brinda al garbo esencial de la banda una majestuosidad acrecentada. La influencia del factor post-rockero persiste aquí, pero es justo señalar que la atmósfera cibernética impuesta por los teclados y las tonalidades sobrias aportadas por el violín sustentan una aureola de ensoñación a través del dinamismo sónico más palpable dentro de la ingeniería temática. El bello epílogo se instaura fluidamente bajo un clima cinematográfico con un simple diálogo entre violín y guitarra. ‘01101001’ persiste en la creación de un dinamismo señorial sobre un esquema rítmico razonablemente sofisticado, y también abre un espacio relevante para los elementos cibernéticos que se filtran a través del punche grupal. Esta vez el nervio rockero está un poco más comedido, pero indudablemente perdura un brío y un pulso muy expresivos dentro del bloque sonoro; de hecho, percibimos aquí una suerte de extraño híbrido entre VESPERO y los UK de la época del trío. Estos tres primeros temas del álbum resultan ser los más extensos del mismo: siendo muchos de ellos los que ocupan un espacio menor de 4 ½ minutos, ‘Black Swans’ dura poco más de 5 ¾ minutos, mientras que ‘01101001’ dura casi 5 y ‘Exodus’ sobrepasa por poco el espacio de 5 ¼ minutos. ‘Transcendants’ es el primer tema del disco que podemos calificar como rabioso y filudo por derecho propio; desde el mismo instante inicial nos golpea ese embate de guitarra con el apego de la dupla rítmica. Las ocasionales inserciones de gráciles interludios ayudan a acentuar la corriente de embates prog-metaleros sobre la que transita y se forja el desarrollo temático. 

‘Hello World’ se enfoca en un talante electrónico que está relativamente emparentado con el estándar de los TANGERINE DREAM de los 80s mientras la dupla rítmica se encarga de sostener una agilidad sofisticada al típico estilo progresivo. El centro temático de esta pieza radica en las escalas machaconamente repetitivas de los sintetizadores, dando la apariencia de que la música aquí plasmada pinta un paisaje sonoro de un mundo mecanizado. Con la dupla de ‘Replicant Party’ y ‘Obey’, el personal de AESTHESYS se centra en el apuntalamiento de varias estrategias estilísticas empleadas con anterioridad. El primero de estos temas se centra en una encrucijada de post-rock y space-rock con añadidos matices de prog-metal, siendo así que éstos cumplen con la función de gestar un empuje dramático para la última mitad del encuadre temático. Por su parte, ‘Obey’ traza una diagramación cósmica del paradigma post-rockero, dándole al inicio cierta prioridad a los recursos mecanicistas y modernistas propios del lenguaje electrónico. Así las cosas, el lirismo que resuena a lo largo y ancho de este vigoroso tema da la impresión de ir madurando hasta que, a mitad de camino, se impone velozmente una emergente estrategia rockera de electrizante robustez, la misma que trazará el definitorio final de la pieza. La misión de ‘Better Stranger’ es la de seguir la línea trazada de la pieza precedente mientras le proporciona una dosis mayor de señorío progresivo, un poco coqueteando con el math-rock en algunos pasajes tremendamente pulsátiles. La labor de la dupla rítmica es fundamental a la hora de preservar un foco bien delineado para el armazón sonoro que se va desenvolviendo. Pasan más cosas de lo que parecen suceder en este espacio de 3 ¾ minutos, y, de hecho, este tema nos parece uno de los momentos culminantes del álbum. Los últimos ocho minutos y cuarto de “Alignments” están ocupados por la dupla de ‘Me2’ y ‘Amen D’, y tal como sucedió con la dupla de ‘Replicant Party’ y ‘Obey’, la secuencia de estas dos piezas tiene sentido en tanto labor de reforzamiento de recursos estilísticos precedentes. Así, ‘Replicant Party’ establece un ejercicio bastante muscular de space-rock con fuertes sazones prog-metaleras, mientras que ‘Obey’ erige una arquitectura híbrida de space-rock y sinfonismo sobre un groove tremendamente ágil y unos guitarreos muy tirados al modelo del stoner. Un broche muy potente para un repertorio que ha brillado todo el tiempo por su mezcla de gancho y garra.

A fin de cuentas, el posicionamiento de “Alignments” dentro del universo de AESTHESYS es el de un enriquecimiento creativo y sustantivo de su propuesta musical, lo cual significa que el grupo ha sabido seguir adelante por su bien delineado camino estilístico mientras le daba una frescura renovadora y vibrante. Totalmente recomendable para quienes gustan de los enfoques modernizados y eclécticos del lenguaje progresivo. 


Muestras de “Alignments”.-
Better Stranger: https://aesthesys.bandcamp.com/track/better-stranger 

Saturday, June 27, 2020

Una doble historia de los grandes FRENCH TV



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme deleite de presentar el nuevo trabajo de la veterana banda estadounidense FRENCH TV, un gran nombre dentro de la escena progresiva estadounidense desde la segunda mitad de los 80s en su vertiente ecléctica y vanguardista. El disco en cuestión se titula “Stories Without Fingertips” y se trata de un álbum, doble, uno con nuevo material, y otro con un recital en vivo y en una sola toma en el mismo estudio con los temas que conformaron su actuación en el Chicago’s Progtober Festival del año 2018.  Fue publicado por el sello Pretentious Dinosaur Records (que publica todo lo que hace el grupo en cuestión) en el primer día de este mes de junio que ya se nos va. Algunos de los temas del segundo volumen, curiosamente, aparecen también en el primero, lo cual significa que los músicos ya tenían bien avanzado el esquema del entonces futuro nuevo disco en sus mentes. El ensamble perpetuamente liderado por el bajista Mike Sary se completa en esta ocasión con el guitarrista Katsumi Yoneda, el teclista Patrick Strawser, y los bateristas-percusionistas Jeff Gard y Mark L. Perry turnándose (el segundo de ellos solo toca en tres temas). Según parece, Gard ha estado reemplazando a Perry durante la realización de este doble álbum. También aparece como invitado el violinista Ludovic Fabre en un par de ítems. Sary, además de producir el álbum y tocar su instrumento habitual, añade loops y efecots computarizados en algunos temas. En muchos aspectos, el nuevo material de FRENCH TV acoge y capitaliza la línea de trabajo seguida en los dos discos precedentes, “Ambassadors Of Good Health And Clean Living” (2016) y “Operation: MOCKINGBIRD” (2017); o sea, se trata de una muy dinámica mezcla de la exquisita extravagancia del avant-prog a lo HENRY COW con la grácil majestuosidad del mejor Canterbury (NATIONAL HEALTH, HATFIELD AND THE NORTH) y la noble extravagancia Zappiana, más algunos toques de la tradición del jazz-fusión de los 70s.

El volumen de estudio, que dura alrededor de tres cuartos de hora, comienza y termina con sus piezas más extensas. ‘Unexpected Secrets Of The House Of Mystery At The Witching Hour’, que dura 8 ½ minutos, se sostiene sobre un despliegue de vitalismo humorístico; incluso hay un murmullo sarcástico que se hace notar a través del redoble de batería que da inicio a las cosas. El vitalismo se desarrolla con una muy convincente gracilidad mientras los solos de guitarra y de violín van desarrollándose sobre las orquestaciones básicas de los teclados. Por su parte, la dupla rítmica exhibe una agilidad lo suficientemente refinada para no permitir que la cristalina fastuosidad que signa a la integralidad de la pieza se quiebre, algo muy propio de unos RETURN TO FOREVER y unos BRAND X mientras los aportes de guitarra y los teclados siguen los moldes de NATIONAL HEALTH y de los HENRY COW del primer álbum: una muy bella apertura del disco. ‘This Decadent Poetry Is Awful’ sigue a continuación para establecer un recurso de mayor agilidad en comparación con la pieza precedente, estableciendo una muy inspirada cruza entre los senderos de HAPPY THE MAN y el ZAPPA de la fase 70-73. Incorporando un breve groove de talante funky a mitad de camino, el asunto se pone un poco más juguetón, y de paso, se asienta el terreno para la instauración de uno de los más impresionantes solos de sintetizador de todo el disco. Un cénit del álbum, sin duda. Con la dupla de ‘Stubby Index Finger’ y ‘The Museum Of Worthless Inventions’, que ocupa un espacio ligeramente mayor de 15 ½ minutos, el grupo apunta hacia una consolidación de su gusto por el virtuosismo elegante y los incesantes quiebres temáticos. El primero de estos temas transita por pasajes de estilizada adustez y otras de grácil luminosidad con impoluta fluidez a despecho de lo exigente que resulta meterse en la ingeniería politemática de la pieza. Para la sección final, se arma un excelente juego de alternancias entre un pasaje intenso donde lo surrealista se impone a punta de la gestación de juegos imposibles de cadencias y otro que impone una atmósfera envolvente y serena. Por su parte, ‘The Museum Of Worthless Inventions’ regresa al esquema de trabajo que antes funcionó en la pieza de apertura, dándole al factor sinfónico un mayor espacio de expansión, algo que se debe en no poca medida al rol protagónico de los teclados. También cabe señalar el modo en que la batería “interfiere” traviesamente en el potencial desarrollo de un mayor lirismo cuando elabora un magnífico solo durante un pasaje donde los sintetizadores elaboran un recurso cósmico. Los dos últimos solos de guitarra merecen una mención especial: el primero nos recuerda al paradigma de Holdsworth mientras que el segundo nos remite a Beck.       
   
‘That Jigsaw Puzzle Is Tearing Our Family Apart’ sigue adelante con el reinado de la jovialidad ágil y grácil que ha signado a los esquemas de trabajo mayoritarios de todo el repertorio precedente, siendo así que, en este caso, el grupo realiza una suerte de síntesis entre ‘Stubby Index Finger’ y ‘This Decadent Poetry Is Awful’: para ser más específicos, entre la meticulosa fluidez de la diversidad instrumental de éste y la pertinaz lógica de traviesos contrastes de aquél. Durando poco más de 9 ¼ minutos, ‘A Cornucopia Of Riches’ se hace cargo de cerrar el primer volumen, y es muy efectivo que lo haga pues se trata del ítem más cautivador dentro del nuevo material que el personal de FRENCH TV creó para esta ocasión. Todo comienza en clave muy lírica y envolvente sobre un lento compás de 3/4, muy cercano al modelo de los GENESIS de la época 76-78, pero luego las cosas transitan hacia una extroversión moderadamente surrealista donde se fusionan los mundos de RETURN TO FOREVER y LARRY CORYELL bajo una guía patentemente Zappiana. Pasando ahora al volumen en vivo, comenzamos diciendo que nos complace mucho que se incluya un tema de cada uno de nuestros dos discos históricamente favoritos de la banda, los cuales son “The Violence Of Amateurs” y “The Case Against Art”. Nos referimos a ‘The Odessa Steps Sequence’ y ‘That Thing On The Wall’, respectivamente. El primero de estos temas exhibe una aureola contemplativa, la cual no está para nada exenta de fuerza de carácter: el solo de sintetizador que se apropia del centro temático es realmente electrizante, e incluso abre camino hacia un incremento de la intensidad expresiva. El otro tema mencionado navega cómodamente por aguas de SAMLA MAMMAS MANNA, HENRY COW, ZAO y NATIONAL HEALTH mientras se deja arropar por su propio fulgor progresivamente sofisticado a través de sus diversas ilaciones temáticas. El repertorio comienza con ‘Ghost Zone / Noble Obelisk’, la dupla que justamente abría el álbum precedente “Operation: MOCKINGBIRD”: el primer ítem es el preludio sigiloso y aparentemente sombrío para el ejercicio de fluido y travieso colorido en torna al cual se centra el segundo. 

‘Look At The Bears! Look At The Bears! Look At The Bears!’ (de “This Is What We Do”) hace gala de su elocuente versatilidad al exhibir una poliforme ingeniería sonora donde se alternan pasajes ágiles al modo del Canterbury y otros misteriosos de corte RIO mientras se entrometen otros marcados por una psicodelia de orientación pesada, y, de paso, también hacen acto de presencia ornamentos disonantes de sintetizador. ‘Conversational Paradigms’ (de “I Forgive You For All My Unhappiness”) se explaya con impoluta fluidez a través de sus variantes atmosféricas que van transitando desde una ágil extroversión hacia un etéreo lirismo, abriendo espacios para refulgentes ejercicios jazz-progresivos en algunos pasajes intermedios y en la elaboración del epílogo. ‘Black Pit’ es la versión de una canción de STEPPENWOLF, y aquí el grupo aprovecha la ocasión para centrarse por única vez en su faceta más relajada, usando el esquema blues-rockero de la canción original para darle un aire un poco más señorial en clave de jazz-rock. Tal como dijimos en el primer párrafo de la presente reseña, hay dos temas del disco de estudio ya anticipados en el repertorio del segundo volumen, y ellos son ‘This Decadent Poetry Is Awful’ y ‘A Cornucopia Of Riches’ (este último cierra el disco): ambos temas no nos ofrecen nada nuevo en este contexto salvo un esquema de trabajo un poco más árido, lo cual se debe, como es natural, al enfoque directo abordado por los músicos. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Stories Without Fingertips” de parte del personal activo de FRENCH TV, una entidad veterana y aún capaz de crear nuevas ideas musicales vigorosas y constructivas para la preservación del ideal de la música progresiva vanguardista. Dado que cada uno de los volúmenes da una doble dimensión al significado de la palabra excelente, entonces este doble álbum resulta...¡¡recomendable al 400%!!



Muestras de “Stories Without Fingertips”.-
Look At The Bears! Look At The Bears! Look At The Bears!: https://frenchtv.bandcamp.com/track/look-at-the-bears-look-at-the-bears-look-at-the-bears

Thursday, June 25, 2020

MOON LETTERS: una misiva progresiva para el sol



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el turno del grupo estadounidense MOON LETTERS y su disco debut “Until They Feel The Sun”, el cual fue publicado a inicios del mes de junio del pasado año 2019: la estupenda recepción del disco en cuestión convirtió en las redes progresivas a este grupo en una muy agradable revelación dentro de la actual escena progresiva de su país. El personal de MOON LETTERS, grupo radicado en Seattle, está conformado por John Allday [teclados, voz y trompeta], Mike Murphy [bajo, voz y trompeta], Kelly Mynes [batería y percusión], Michael Trew [voz y flauta] y Dave Webb [guitarras]. Aunque se trata del primer álbum de la banda, los integrantes de la misma no son para nada novatos en la vanguardia rockera de su país, pues proceden de WAH WAH EXIT WOUND, SPACEBAG, PANTHER ATTACK, BONE CAVE BALLET y THE AUTUMN ELECTRIC (vemos aquí variadas ofertas de prog, space-rock, psicodelia ecléctica y math-rock). Su propuesta musical se enfoca en un rescate concienzudo de los esquemas y atmósferas propios de la primera generación del rock progresivo, lo que usualmente se denomina retro-progresivo. Claro está, el pedigrí diverso de los integrantes de MOON LETTERS afortunadamente imponía en la banda un delineamiento vivazmente ecléctico para su línea de trabajo. El repertorio de “Until They Feel The Sun” gira conceptualmente en torno a leyendas del Mar del Norte. Bueno, sin más preámbulos, repasamos los detalles del disco. 


Abre el álbum ‘Skara Brae’, pieza instrumental que en sus menos de 3 minutos de duración dice muchas cosas respecto a la instauración de un fuerte núcleo melódico y una robusta focalización sonora que sirve para realzar el carácter evocativo del motif central para llevarlo hacia un nivel fastuoso. Los índices disonantes que se emplean para los ornamentos finales nos remiten a un territorio surrealista tras haberse prodigado generosamente en arrebatos Yessianos. ‘On The Shoreline’, una canción amable con un sentido relativamente contenido de la prestancia sinfónica, establece un nexo fuerte entre los GENESIS de la fase 72-73 y los YES del mismo período, creando también nexos con los SPOCK’S BEARD de los primeros discos y THE FLOWER KINGS de fines de los 90s. ‘What Is Your Country’ se centra en un arreglo coral cuyo talante se sitúa entre lo elegíaco y lo melancólico, al modo de un añoranza: el refinamiento expresivo de las voces y los arreglos finales de piano le dan un aire de aparente calma a la aureola preocupada que se destila a través de la letra. Con eso, se abre la puerta al arribo de ‘Beware The Finman’, una grandilocuente canción que ya se sitúa dentro de una cruza entre el retro-prog contemporáneo (BRIGHTEYE BRISON, KARMACANIC) y el neo-prog (a lo ILUVATAR), incluso mostrando algunos nexos estilísticos con el paradigma de KANSAS en su edad de oro (75-78). También entran a tallar algunos riffs de guitarra que, desde sus efímeras zonas efímeras, coquetean ligeramente con el prog-metal, por no mencionar el suntuoso solo de guitarra que llena espacios por doquier antes de la última sección cantada, un solo que recibe el impacto del modelo de John Petrucci en la fase de los primeros años 90s dentro de la historia de DREAM THEATER. Al igual que la canción precedente, ‘Those Dark Eyes’ dura más de 7 ½ minutos, y también saca buen provecho de su campo de expansión para impulsar un interesante mecanismo de sofisticación progresiva. Su prólogo en clave jazz-progresiva sobre un tempo de 7/8 nos remite a los ECHOLYN de los primeros álbumes, pero es cuando el variado cuerpo central se va instalando que descubrimos que el grupo pretende desarrollar un agitado juego de contrastes entre pasajes aguerridos y otros introspectivamente solemnes, jugando con las influencias de GENTLE GIANT, GENESIS y YES… Y sin olvidar la bisagra instalada por THE FLOWER KINGS y ADVENT. Aunque su versatilidad multitemática tiene una dosis menor de opulencia que ‘Beware The Finman’, se puede considerar con justicia que la ilación de ambas canciones conforma una cresta prolongada dentro del oleaje musical del disco. 

Siendo el tema más extenso del disco con su espacio de 9 minutos, ‘Sea Battle’ explora más a fondo las aureolas de exquisitez melódica y fastuosidad estructural que ya se habían exhibido con liberal gracia en la canción precedente. Incluso hay algunos pasajes en los que los guitarreos se ponen en plan recio al estilo del prog-metal. En fin, tenemos aquí otro excelso cénit del álbum. ‘The Tarnalin’ es una semibalada que añade más granos de arena al enfoque retro-progresivo sinfónico que es predominante en el disco: su función parece ser la de traer algo de continencia emocional tras los sólidos despliegues de fulgor que se sucedieron en la cadena de las tres canciones precedentes. La balada miniatura ‘It’s All Around You’ exhibe un clima pastoril relajado muy lo GENESIS, con lo cual prepara el camino para que ‘The Red Knight’ emerja para enfilar su estrategia melódica hacia senderos más suntuosos tras el efecto de cierre con el sonido de un trueno relativamente distante. ‘The Red Knight’ aprovecha su propios espacio de poco menos de 4 ½ minutos para explayarse en un gancho rockero marcado por una agilidad cañera y procesado por una refinada claridad melódica. La cosa suena a una especie de encuentro inusitado entre los mundos de KANSAS, ILUVATAR, SALEM HILL y RUSH (lo último se hace notar especialmente en el solo de guitarra). Siendo una pieza notoriamente más ágil y llamativa que otras más fastuosas con las que nos hemos topado en el repertorio precedente, difícilmente puede ser acusada de ser facilista o ramplona: su magia progresiva está bien explorada. Los últimos 7 ½ minutos del disco están ocupados por ‘Sunset Of Man’, una nueva vía de exploración de las aristas más señoriales del grupo. En su primera sección, el piano eléctrico, acompañado por sobrias florituras de la flauta, marca las bases armónicas para el sereno desarrollo melódico, el mismo que se sitúa a medio camino entre los paradigmas de los GENESIS clásicos y los AMBROSIA de los dos primeros álbumes. Cuando el bloque instrumental íntegro se hace presente, los coloridos solemnes que se van desarrollando para afianzar un esplendor sinfónico que ya se va derivando hacia lo Yessiano. Así las cosas, la canción vira hacia lo extrovertido mientras mantiene esa prestancia de distinción reflexiva que ha estado presente desde el primer instante. Hay pasajes realmente sublimes donde se exhibe el que tal vez sea el solo de sintetizador más hermoso del álbum, ornamentado parcialmente por la flauta, y tampoco puede faltar un solo de guitarra que nos suena tanto a lo Hackett como a lo Howe. El talante celebratorio de la sección final se asienta sobre la robusta labor de la dupla rítmica. Gran final de disco.



Todo esto es lo que el personal de MOON LETTERS nos brindó con “Until They Feel The Sun” hace poco más de un año. Muy tardía es esta reseña, es verdad, pero debe constar nuestra entera sinceridad cuando dictaminamos que este álbum es uno de los más bellos que se han producido el año pasado dentro del sendero del rock progresivo sinfónico. Lo recomendamos especialmente a todos los amantes acérrimos del rock progresivo con grandilocuentes enfoques melódicos de cualquier época... y también esperamos nuevas obras de parte de este grupo en el futuro próximo.


Muestras de “Until They Feel The Sun”.-

On The Shoreline [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=I8iZMCFaSSI

Monday, June 22, 2020

Una nueva entonación para la voz progresiva de MANGALA VALLIS


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar el nuevo trabajo fonográfico del grupo italiano de música progresiva sinfónica MANGALA VALLIS, el cual se titula “Voices”. y fue publicado a inicios del pasado mes de febrero. por el sello Ma.Ra.Cash Records. La pentagonal alineación de MANGALA VALLIS que se hizo cargo de gestar y grabar este disco, el cuarto de la banda, está conformada por Gigi Cavalli Cocchi [batería y percusiones], Mirco Consolini [guitarras eléctricas y acústicas, bajo, y coros], Niky Milazzo [guitarra eléctricas], Roberto Tiranti [voz] y Gianfranco Fornaciari [teclados y coros]. Este último es el nuevo integrante de esta banda que debutó con “The Book Of Dreams” en el ya lejano año 2002, un disco conceptual sobre la literatura de JULIO VERNE. Mucha agua ha corrido bajo el puente de este grupo que siempre se enfocó en hilar conexiones entre un sinfonismo de tendencia retro y el estándar del así llamado neo-prog. Pues bien, el modo en que el grupo ha decidido evolucionar para “Voices” se ha traducido en una labor centrada en un predominio (no exagerado) del factor neo, a la vez que se abre más espacios para el canto. En lo que respecta a esto último, los MANGALA VALLIS de hoy exhiben aires de familia con sus compatriotas de NOT A GOOD SIGN y SYNDONE, pero en lo referente a la ingeniería instrumental, el grupo está en varias ocasiones más cerca de IQ, PENDRAGON y sus compatriotas de ARCADELT. 



Con la dupla inicial de ‘The Centre Of Life’ y ‘No Reason’, la banda nos brinda 11 ½ minutos de esquemática brillantez sinfónica enmarcada dentro de una estrategia de claridades melódicas y bien delineados entramados instrumentales, estrategia que se focaliza en una cruza entre el paradigma histórico del prog sinfónico y el sinfonismo modernizado. ‘The Centre Of Life’ se caracteriza por exhibir una ágil y atractiva mezcla de garra rockera y fulgor melódico, algo a medio camino entre los estándares de THE FLOWER KINGS, ENCHANT y IQ. Por su parte, ‘No Reason’ tiene una primera parte desarrollada como una balada progresiva en 3/4 que guarda equitativas dosis de envolvente sobriedad y pasión urgente. La segunda mitad se activa hacia una ascensión de color que nos remite tanto a los legados de YES como de GENESIS a través de un filtro enérgico que a ratos parece coquetear con el prog-metal melódico de unos ENCHANT. Las interacciones entre los solos de guitarra y de sintetizador son fabulosas en cuanto que el virtuosismo en curso está al servicio del realce de la nueva atmósfera sonora. Tras el abrupto golpe final de ‘No Reason’, el carácter etéreamente lírico de las primeras notas de piano de ‘Get It While You Can’, tercera canción del álbum, aparecen como un contraste oportuno. El cuerpo central se centra consistentemente en el groove y el espíritu de una balada rockera: la canción no solo es estilizadamente hermosa sino que emite una ceremoniosidad convincente. El fabuloso solo de guitarra que tiene lugar en el intermedio se sitúa entre los paradigmas de Mike Holmes y Steve Hackett. ‘The Voice Inside’ entra a tallar con la misión de reforzar la aureola ceremoniosa de las dos canciones precedentes mientras entra en áreas más sofisticadas de musicalidad en la expansión de los arreglos melódicos. Tenemos aquí un híbrido entre UNREAL CITY y PENDRAGON. Podemos decir que en esta secuencia de los temas #2 y #4 se ha edificado un clímax continuo y robusto para el repertorio del álbum. ‘An End To An End’ sigue a continuación para explorar un poco más este culmen de expresividades rotundas: un nuevo ejercicio de sinfonismo moderno con elementos relativamente pesados en las intervenciones de la guitarra.



Durando poco más de 7 ¼ minutos, ‘Demon’ se erige como el tema más largo del disco. En una mezcla de espiritualidad serena y vibraciones solemnes bajo un ropaje de fiereza emocional, el grupo explora un dinamismo fastuoso dentro de un medio tiempo sostenido sobre un alternancia de compases de 6/8 y 7/8. En su integridad, esta canción encarna otro pasaje culminante del repertorio, así como también contiene otro fabuloso solo de guitarra; a su manera, éste encarna el cénit de los aspectos más aguerridos de esta composición, algo a lo cual llevaba el pletórico canto de Tiranti. Aquí se sienten muy fuertes los exorcismos a los espíritus sonoros de MARILLION de fines de los 80s y de IQ de los 90s, así como algún que otro aire de familia con la faceta más aguerrida de IL GIARDINO ONIRICO. ‘Sour’ cierra el repertorio en clave de balada con una notoria predominancia del piano en la elaboración de la conmovedora y contundente ingeniería melódica. La solemnidad del momento está siempre a flor de piel gracias al canto, pero es en la última sección, cuando el bloque instrumental entra a tallar y abre un espacio adecuado para un electrizante solo de guitarra, que las cosas pasan a una dimensión genuinamente épica. La grandilocuencia del momento muy bien hubiese podido impulsar un mayor explayamiento de la muscular emotividad invertida en esta canción, pero el grupo decidió que esta canción de cierre solamente durara poco más de 4 ¾ minutos. Suponemos que también queda bien de esta manera. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Voices” desde los cuarteles de MANGALA VALLIS.


Muestras de “Voices”.-
No Reason: https://maracashrecords.bandcamp.com/track/no-reason

Friday, June 19, 2020

ASGARD: de regreso al campo de batalla



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el gusto de presentar el nuevo disco del grupo italiano ASGARD, el cual en su momento operó como una de las voces fundamentales para el revival progresivo italiano de los 90s: la secuencia de sus cuatro primeros álbumes – de “Götterdämmerung” (1989) a “Imago Mundi” (1993) – es valorada y recordada con mucho cariño por muchos coleccionistas de rock progresivo. Pues bien, ahora, desde mediados de mayo del presente año 2020, tenemos a nuestra disposición su nuevo trabajo de estudio, el cual se titula “Ragnarøkkr”. La alineación pentagonal vigente de ASGARD consta de Alberto Ambrosi [teclados, flauta y coros], Franco Violo [voz principal], Andrea Gottoli [guitarras], Kikko Rebeschini Sambugaro [batería y percusiones] y Paolo Scandolo [bajo]. El sello encargado de publicar este nuevo disco es Pride & Joy, de residencia alemana. Ambrosi es el único integrante sobreviviente de aquellas alineaciones iniciales que gestaron joyas como “Arkana” (1992) y la antes mencionada “Imago Mundi”; también es verdad que el grupo ya no cultiva un sinfonismo de estilo clásico con generosos matices folk-progresivos y ocasionales excursiones en el prog-metal. Hoy por hoy, ASGARD es una entidad prog-folk-metalera, persistiendo, eso sí, en las temáticas de las mitologías germanas, escandinavas y británicas del medioevo en lo referente a las letras de las canciones. El grupo siempre gustaba de emplear grafías rúnicas en algunas partes de los librillos de sus discos, y en el caso de “Ragnarøkkr” no tenemos precisamente una excepción. De todas maneras, ya en varios momentos de “Imago Mundi” y de su disco sucesor “Drachenblut” (2000), se notaba una expansión del factor prog-metalero… pero ahora el quinteto entra con todo en ello para convertirlo en su foco de expansión sonora. A propósito, el registro y el estilo vocal de Violo nos recuerda bastante al de Kikko Grosso, quien estuvo en lo cuatro primeros álbumes de la banda: en lo personal, nos parece muy oportuno este elemento. El material de “Ragnarøkkr” se grabó entre los días 12 y 26 de octubre del pasado año 2019, en los Grapow Studios de Eslovaquia.



Vayamos ahora al repertorio del disco en cuestión. ‘Trance-Preparation’ y ‘Rituals’ es la dupla que ocupa los 8 primeros minutos del álbum. La canción inicial es totalmente recia con su contundente plenitud rockera de signo prog-metalero, confluyendo un poco con el paradigma de RHAPSODY pero situándose más cerca de la majestuosidad típica de unos SYMPHONY X. no necesita completar el espacio total de 3 minutos para dejar que su gancho abra con fuerza de carácter el camino hacia el resto de su repertorio. ‘Rituals’, por su parte, ostenta unas vibraciones renacentistas en su desarrollo temático mientras el trípode de guitarra, bajo y batería se adueña del control de la mayor parte del esquema sonoro en curso. A mitad de camino, la ambientación general asume unos aires célticos, lo cual permite a los teclados incrementar su presencia dentro del bloque general y, sobre todo, crea un sólido recurso de ceremoniosidad para la canción. ‘The Night Of The Wild-Boar’ sigue a continuación, asumiendo una aureola solemne dentro de una estructura rítmica más señorial, la cual comienza siendo poco impetuosa, pero pronto las cosas vuelven a la vitalidad electrizante habitual. El nervio rockero se alimenta convenientemente de una claridad melódica llamativa y una fluida ilación de variantes en su núcleo temático. ‘Visions’ perpetúa la atmósfera de imponente solemnidad mientras añade a su propia musculatura una dosis mayor de densidad en el armazón sonoro. Su espacio de casi 7 ½ minutos está muy bien aprovechado para la expansión de las atmósferas esenciales diseñadas para la ocasión. Notamos aquí varios aires de familia con algunas de las piezas más filudas de “Imago Mundi” y de “Drachenblut”, así como a ciertos detalles góticos propios del tercer y último álbum que hicieron sus compatriotas de A PIEDI NUDI. ‘Kali-Yuga’ (nombre de la “era de la riña” en el texto hinduista Bhagavata-purana) claramente recibe los ecos de las dos canciones precedentes mientras se deja empapar por un rocío de evocadora melancolía en sus secciones más reposadas. En cuanto a las más extrovertidas, se mantiene un apego al estándar solemne de la tercera canción.

Así las cosas, el terreno está preparado para el arribo de ‘Shaman’, la pieza más extensa del álbum con sus 11 ¼ minutos de duración. Su sección prologar es serena y ligeramente misteriosa, con unas hermosas líneas de flauta que siguen la pauta de las escalas de guitarra y complementan al canto. Una vez que la batería entra en acción, el grupo gesta una musculatura flotante para armar un vigor renovado mientras mantiene el lirismo originario con esquemático rigor. Los diversos solos de guitarra aquí contenidos están entre los mejores de todo el repertorio. A pocos instantes de llegar a la barrera del tercer minuto y medio, se produce un relevante viraje temático hacia un ejercicio de ágiles pulsaciones prog-metaleras alternadas con estilizaciones prog-sinfónicas. En este interludio, el grupo vuelve a coquetear cercanamente con el paradigma de SYMPHONY X antes de volver a la atmósfera inicial. La sección final vuelve al lado impetuoso de las cosas, mas no con nervio airado sino con un espíritu celebratorio, siendo así que el armazón melódico tiene inspiración céltica. ‘Battle’, que ocupa un espacio de casi 6 minutos, cumple con la misión de asentar un enclave de mayestática suntuosidad en base a un desarrollo temático que combina lo gótico con lo manierista. Tras un hermoso prólogo de teclado, la litúrgica aridez de lo primero y el colorido de los segundo se combinan fluidamente sobre un compás en 6/8, el mismo que comienza con un swing parsimonioso y más tarde estalla en un despliegue de cristalina extroversión: el canto ayuda bastante en el refuerzo de las ambientaciones centrales de la canción. Todo termina con un reprise del prólogo de teclado. ‘Der Tod’ es una canción emparentada con ‘Battle’ y ‘Shaman’, acogiendo las vibraciones robustas y el señorío sofisticado de ambas canciones en un espacio condensado de poco más de 3 ¼ minutos, Cuando llega el turno de ‘Danse Macabre’, la banda regresa de lleno a la aureola de corpulencia estilizada que signó a la secuencia de las tres primeras canciones, añadiendo algunos retazos del circunspecto preciosismo de ‘Shaman’. De este modo, el terreno está preparado para la emergencia de ‘Anrufung’, otra canción de poco menos de 3 minutos de duración que despliega un gancho exquisito; eso sí, a diferencia de ‘Trance-Preparation’, aquí se da una serie de contrastes más pronunciados entre las diversas secciones, siendo la primera de marcado carácter ritualístico.


La pieza homónima del álbum es la segunda más extensa del mismo con sus poco menos de 9 ¼ minutos de duración, y también es la que se encarga de cerrarlo. ‘Ragnarøkkr’ saca muy buen provecho de su rol como broche del repertorio y del espacio con el que cuenta para crear una imponente atmósfera de grave pomposidad a través de la ilación de sus motivos constitutivos. Un par de ellos citan a algunas canciones precedentes, así que esta canción también funciona como una mirada general a los recursos melódicos y atmósferas expuestos en la estructura global del disco. Las secciones más agresivas suelen situarse sobre un tempo parsimonioso mientras los teclados se aseguran de que en a mayor parte del tiempo opere un subterfugio orquestal a lo largo de la garra metalera en curso. El fade-out que se va armando poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto es rotundo en la sencilla repetición de un atractivo riff de guitarra, lo cual, a su vez, prepara el fade-in para la coda. Este truco es muy ingenioso a la hora de mostrar, como dice la letra, que nunca hay un final definitivo para las luchas de la vida. Todo esto fue lo que nos brindó el remodelado personal de ASGARD con “Ragnarøkkr”, un disco que refleja la vía completa de transformación y evolución musical que Ambrosi tenía en mente para el grupo desde la segunda mitad de los 90s. Se trata, ante todo, de un enfoque más filudo y aguerrido que nunca antes para su espiritualidad melódica de siempre. Nos gustó bastante “Ragnarøkkr”, la verdad que sí.


Muestras de “Ragnarøkkr”.-

Tuesday, June 16, 2020

AJNA: el primer paso hacia la inmensidad



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos al trío húngaro AJNA, el mismo que está integrado por el baterista Altmann János, el bajista Pillar György y el guitarrista Uhljár Zsaboles. El pasado 9 de abril se publicó su disco “Rengeteg” por vía del sello finlandés Inverse Records. Este grupo afincado en la localidad de Kondoros, ubicada en el sudeste de Hungría, cultiva un prog instrumental de línea psicodélica con matices jazz-rockeros, math-rockeros, Crimsonianos y metaleros experimentales; el resultado final de toda esta amalgama de recursos sonoros se concreta en un estilo ágil y uniforme que funciona igual de bien tanto en las piezas basadas en un jam como en otras donde se desarrolla una labor compositiva más ambiciosa. La prehistoria de este grupo se remonta hacia el ya un tanto lejano año 1999 cuando Uhljár y Altmann formaron un proyecto musical que, dadas las circunstancias, se desenvolvía de manera inconstante y lenta, pero en el año 2010, con el ingreso del bajista Pillar, las cosas se asentaron un poco más y el grupo asumió el nombre AJNA. El trío tardó varios años en terminar de armar todo el repertorio que ahora está contenido en su disco de debut, pero bueno, el hecho es que ya estamos hablando de una realidad concreta dentro del mercado fonográfico. La palabra húngara que da título al álbum significa gran cantidad, inmensidad, muchomontón... y ciertamente, este disco, tan sólido como suena tanto en su esquema como en su dinamismo, supone un primer paso la inmensidad del rock artístico, y también un destacado debut dentro de la escena progresiva del presente año 2020. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Rengeteg”, ¿vale?


Durando poco más de 7 minutos, la pieza homónima abre el álbum con convicción y fuerza de carácter. En efecto, ‘Rengeteg’ se caracteriza por ostentar una dinámica llamativa que emana tanto de las marañas de fraseos gestadas por la guitarra como del razonablemente complejo groove creado por la dupla rítmica. Esa dinámica se sostiene con persistente frescura por vía de su sofisticado gancho, el cual se sostiene sobre una alternancia de compases en 7/8 y 4/4. Aquí, el grupo hermana su sentido del vigor con los de bandas como AND SO I WATCH YOU FROM APART y TÉ. Acto seguido, viene la dupla de ‘B’’ y ‘Eta Carinae’ con la misión de mantener la frescura del momento mientras pone sobre el tapete nuevos matices dentro del esquema sonoro esencial del trío. El primero de estos temas mencionados conforma un cénit del disco merced a la luminosa gracia con la que mezcla la garra rockera con el señorío jazzero dentro de un encuadre progresivo solventemente impulsado sobre una compleja arquitectura rítmica. La sensación de vitalidad con la que se inició el disco adquiere aquí, en esta segunda instancia, una aureola más exquisita: es como PRIMUS haciendo una versión de un tema de los últimos álbumes de DON CABALLERO, e incluyendo algunos elementos prog-metaleros en el camino. En lo referente a ‘Eta Carinae’, el trío se dispone a explorar territorio post-rockero bajo una introspectiva capa de sutil bruma. Las escalas de bajo conforman el ancla del cuerpo central. La misión de ‘Spirál’, la cuarta pieza del repertorio, consiste en llevar la extroversión sistemática de las dos primeras piezas hacia un nivel más elevado de sofisticación, creando en torno a la ágilmente compleja ilación de motivos una poderosa combinación de jazz-rock y sinfonismo clásico, y además, añadiendo algunos ornamentos de cariz prog-metalero al asunto. O sea, le da una nueva y más robusta vuelta de tuerca al vitalismo del segundo tema del disco. Definitivamente, aquí tenemos cénit decisivo del álbum. Con sus poco más de 8 ¼ minutos de duración, ‘Nyergelt Táltos Kancacsikók’ se erige como el ítem más extenso de “Rengateg”, y también instaura otro momento culminante dentro del repertorio. La pieza ostenta un lirismo sereno y majestuoso encuadrado dentro de un enfoque grácil del lenguaje space-rockero, siendo así que la guitarra ostenta un talante jazzero la mayor parte del tiempo mientras el bajo marca un derrotero exuberante y, por su parte, la batería hila diversos grooves de tenor fusionesco. Ya esto parece una versión apacible de la faceta más fulgurosa de VESPERO.   


En el transcursos de los cinco primeros temas de este álbum, el personal de AJNA ha dado amplias muestras de ingenio y versatilidad musicales, pero que conste que aún quedan varias cosas por disfrutar. ‘Hekate’ y ‘Turba’, los dos temas siguientes, duran cada uno más de 6 ½ minutos y añaden más nobleza a un disco que ya a estas alturas resulta señorial. El primero de estos temas porta la misión de entretejer las aristas más robustas del dinamismo grupal, elaborando un clima Crimsoniano que arropa a un moderadamente incendiario híbrido de jazz-rock y math-rock bajo una estrategia progresiva. La persistencia del compás inusual que emplea el baterista para proyectar su groove (casi tribal) durante la mayor parte del tiempo ayuda al bloque instrumental a ir llenando espacios con tremenda solvencia. Por su parte, ‘Turba’se mete de lleno en el estándar del jazz-rock y lo hace con una gracilidad entrañable y evocadora. Las garbosas líneas y ornamentos de bajo crean el empuje necesario para el motif sobre el cual se centran los fraseos y desarrollos armónicos de la guitarra. A mitad de camino, el asunto vira ligeramente hacia algo más otoñal, ciertamente al modo de una recuperación del espíritu general de ‘Nyergelt Táltos Kancacsikók’, lo cual opera como un puente hacia un interludio vivaz y donoso. Así las cosas, el trío regresa al groove jazz-rockero con el que inició la pieza y elabora un excelso cierre de fulguroso y sofisticado vigor. ‘Seiran’ se encarga básicamente de explorar la faceta más ágil y llevadera de la pieza precedente, y además, añade algunos trucos metaleros para el explosivo epílogo. Tal vez se trata del tema más alegre del disco, aunque tampoco es alegría lo que le falta a ‘Zsuzsi Mozog’, la pieza que ha de poner el broche final al disco. El swing del jam en curso se siente muy cálido y cordial: se llena muy bien con las labores de la guitarra y la batería mientras el bajo realiza algunas florituras muy interesantes para completar el esquema de trabajo aquí plasmado. En fin, todo esto es lo que nos brindó el personal de AJNA con “Rengeteg”, un disco que simboliza a plenitud lo que bien podría ser el primer paso hacia una plenitud nueva dentro de la escena del rock experimental húngaro. De todas formas, queda como una de las más agradables sorpresas de la música progresiva del año 2020. ¡Recomendable al 100%!


Muestras de “Rengeteg”.-
B’: https://ajna.bandcamp.com/track/b