Monday, September 21, 2020

Registros del paseo musical de los LASTRYKO por el Limbo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volvemos al cuarteto polaco LASTRYKO a pocas semanas de haber reseñado tardíamente su segundo disco “Tętno Pulsu” (originalmente publicado en su blog de Bandcamp en marzo de 2019); ahora, con mayor puntualidad, reseñamos su tercer disco “Limbo”, el cual se publicó en el susodicho blog el pasado 3 de julio. Este disco también tendrá su pronta edición en vinilo por vía del sello peruano Necio Records, en un tiraje limitado de 300 ejemplares de color claro: definitivamente, ya tenemos anunciada aquí una pieza de colección del rock contemporáneo. El cuarteto conformado por Wojciech Lacki [bajo], Jacek Rezner [batería], Artur Bieszke [guitarras] y Maciej Szkudlarek [sintetizadores] mantiene con vigente vitalidad sus deseos de explorar diversas aristas de la música progresiva sinfónica y del rock experimental contemporáneo para seguir madurando su voz personal y ecléctica. El material contenido en el repertorio de “Limbo” fue grabado en el estudio Vitage Records, ubicado en la localidad de Porażyn (centro-oeste de Polonia) bajo el mando técnico de Szymon Swoboda. La posterior labor de mezcla fue realizada nada menos que por The Norman Conquest, el apodo del estadounidense Norman Teale, ingeniero de sonido y músico especializado en sintetizadores y filtros computarizados. Por su parte, el músico y productor John McBain, tambipen estadounidense, en el afamado estudio de su propiedad JPM Mastering. Definitivamente, la gente de LASTRYKO se ha proyectado sesudamente en la ampliación de sus nexos artísticos con otras figuras de la vanguardia internacional con este nuevo disco. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio aquí contenidos, ¿vale?

Durando casi 5 minutos, ‘C•A’ abre el disco con una exhibición de cálido lirismo dentro de un enfoque post-rockero agilizado por el groove de tenor jazzero que elabora la batería. Las notas fluyen grácilmente a través de la muy amable atmósfera que envuelve y arropa al entramado sonoro; los breves pasajes aguerridos sirven para afianzar el aura extrovertida que se impone naturalmente durante el desarrollo temático. Con la dupla de ‘Firmament’ y ‘8 Kropel’ – que ocupa conjuntamente un espacio de más de 12 ½ minutos – el grupo se dispone a seguir explorando sus recursos sonoros a paso firme. El primero de estos temas mencionados se impulsa hacia un músculo y una agilidad más acrecentados que los de la pieza precedente, aunque la atmósfera con que se opera aquí sigue siendo amable. Una peculiaridad determinante está en el rol del bajo, el cual tiene un sonido más afilado y asume un rol muy proactivo en las ornamentaciones exigidas mientras el esquema de trabajo saca a relucir diversas variantes de motivos y esquemas rítmicos. También se nota que la labor del sintetizador se siente más a la hora de acompañar varios delineamientos melódicos dirigidos por la guitarra. Tenemos aquí un primer y decisivo cénit del álbum. Por su parte, ‘8 Kropel’ organiza y estructura un enfoque space-rockero, muy en línea con lo que hacen grupos como SOLAR CORONA y SHAMAN ELEPHANT cuando se ponen a exorcizar los espectros de HAWKWIND y el dinamismo mecanicista de NEU!. Algo parecido hace el personal de LASTRYKO ahora, aunque con su propia personalidad, permitiendo a los guitarreos proyectar un colorido flotante al asunto. La segunda mitad del álbum se abre con la secuencia conceptual homónima que integra a un total de cuatro piezas, siendo las dos primeras ‘Limbo•’ y ‘Limbo••’ (ésta, la pieza más extensa del disco con sus casi 7 ¾ minutos de duración). El primer ítem es un prólogo abstracto absorbentemente minimalista, un ejercicio de ruidismo controlado por una nebulosa sobriedad. El segundo sí exhibe un cuerpo temático reconocible, y su esquema de trabajo consiste en capitalizar el aguerrido nervio mecanicista heredado del tercer tema del álbum. El grupo lleva este sendero space-rockero hacia una instancia más sofisticada merced a la relevante presencia de las texturas y solos de sintetizador antes de que la guitarra asuma su habitual rol protagónico. El fragor grupal está genialmente sostenido durante todo el trayecto, obligando a crear un cierre caótico; otro cénit definitivo del álbum.      

‘Limbo•••’ cierra la puerta del final caótico de la parte precedente para variar totalmente de registro por vía de la creación de una lánguida atmósfera cósmica que nos remite a una cruza entre los AGITATION FREE de los dos primeros álbumes y los PINK FLOYD de la fase 68-71, todo ello a través de un elegante filtro post-rockero. También notamos alguna afinidad con el space-rock sofisticado de unos AUTOMATISM o unos KÜNGENS MAN. El cierre llega de la mano de ‘••••’, la pieza más lánguida del álbum, diseñada para plasmar un paisaje crepuscular en la frontera entre el otoño y el invierno. La oscuridad inminente no es la propia de una situación ominosa, sino, todo lo contrario, un relax emocional inmediatamente anterior al reposo dormido. Si el penúltimo ítem sonaba como una música de fondo para nuestras reflexiones con la perspectiva noctámbula que nace a partir de los últimos instantes del atardecer, este último resuena como una exhortación a dejarnos llevar por el reposo. Como balance general, apreciamos a “Limbo” como un disco rebosante de vigor y frescura dentro del panorama actual de la vanguardia psicodélica europea. Aunque este paseo musical por el Limbo de los LASTRYKO no nos parece que iguala al señorío del disco precedente “Tętno Pulsu”, se le acerca mucho y, por tanto, merece elogios de parte de los coleccionistas e investigadores en el space-rock progresivo y ecléctico de nuestros días. Definitivamente, este grupo merece nuestra atención. 


Muestras de “Limbo”.-

Saturday, September 19, 2020

El postrer opus de CTHULHU RISE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el EP que publicó el grupo instrumental ucraniano CHTULHU RISE a inicios del presente año 2020, más exactamente, el 23 de enero; el EP en cuestión se porta el categórico título de “Last” y consta de tres piezas cuyas duraciones oscilan entre los 6 ½ minutos y los 9 minutos. El cuarteto conformado por el guitarrista Ivan “S_D” Serdyuk, el teclista Stanislaw “Beaver” Bobritsky, el bajista Alexander Chub y el baterista Andriy “Gone” Prischenko recibió el apoyo ocasional del saxofonista Lisovsky Pavel en el primer tema de este disco. No solamente en el explícito título del disco que ahora reseñamos parece que tenemos el indicio de que se trata del disco de despedida de este excelente grupo, sino que lo anotado por el mismo grupo en su blog de Bandcamp apunta a esa idea. En efecto, las palabras allí expuestas aseveran que este disco representa el último esfuerzo por descifrar la Señal Submarina emitida por Cthulhu (siguiendo la mitología de horror del maestro H. P. LOVECRAFT), siendo así que, con el paso del tiempo, es inevitable que la Señal se apodere del alma de uno independientemente del equipamiento de defensa con el que cuente: 
 
En esta ocasión presentamos el EP que publicó el grupo instrumental ucraniano CHTULHU RISE a inicios del presente año 2020, más exactamente, el 23 de enero; el EP en cuestión se porta el categórico título de “Last” y consta de tres piezas cuyas duraciones oscilan entre los 6 ½ minutos y los 9 minutos. El cuarteto conformado por el guitarrista Ivan “S_D” Serdyuk, el teclista Stanislaw “Beaver” Bobritsky, el bajista Alexander Chub y el baterista Andriy “Gone” Prischenko recibió el apoyo ocasional del saxofonista Lisovsky Pavel en el primer tema de este disco. No solamente en el explícito título del disco que ahora reseñamos parece que tenemos el indicio de que se trata del disco de despedida de este excelente grupo, sino que lo anotado por el mismo grupo en su blog de Bandcamp apunta a esa idea. En efecto, las palabras allí expuestas aseveran que este disco representa el último esfuerzo por descifrar la Señal Submarina emitida por Cthulhu (siguiendo la mitología de horror del maestro H. P. LOVECRAFT), siendo así que, con el paso del tiempo, es inevitable que la Señal se apodere del alma de uno independientemente del equipamiento de defensa con el que cuente: “Tras todos estos años hemos padecido tanto sufrimiento que nos hemos visto en la necesidad de parar. mas no es el fin pues todo está allí todavía. Alguien tendrá que retomarlo. Gracias a todos los que nos han seguido hasta este momentos. Las palabras nos parecen elocuantemente claras: “Last” es el testamento de un grupo valioso como CTHULHU RISE, cultor de una mezcla de jazz-rock y prog-metal con serios acentos vanguardistas. De hecho, el grupo ya llevaba un par de años sin tocar en vivo, así que su última labor grupal fue la de registrar este excelente canto de cisne cuyos detalles pasamos a repasar de inmediato.
‘Opus 43’ – el ítem más largo del repertorio – pone en marcha las cosas con un poderoso golpe de efecto que instaura el campo libre para que instale rápidamente el cuerpo central: una combinación de jazz-rock y prog-metal con la inserción de ágiles pasajes de corte funky-jazz sobre un compás inusual y otros de tenor latino-fusionesco. Estos últimos también se explayan sobre una ingeniería rítmica compleja, y además, ostentan un gran nervio de parte de los guitarreos, lo cual permite que la fluidez del desarrollo temático preserve su cristalina impolutez. Con la alternancia de solos de teclado y guitarra se enriquecen las variantes del centro temático.  Un detalle relevante es que a poco de llegar a la frontera del cuarto minuto, las cosas se calman notoriamente para que el saxofón entre en acción con una actitud evocadora; este pasaje no dura mucho pero permite un oportuno momento de relax antes de que la predominante y absorbente garra rockera vuelva con todo. Tras este electrizante inicio de álbum sigue una pieza más decididamente lírica llamada ‘Opus 44’. Notándose las influencias de los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y LIQUID TENSION EXPERIMENT en el manejo del nervio expresivo de la amalgama instrumental, en lo referente al espíritu de la composición, éste se halla más cerca de los RETURN TO FOREVER de la etapa 74-76 y NIACIN (tal vez también algo del PONTY de fines de los 70s). Estilización pletórica e inteligencia arquitectónica para el manejo fluido de todos los quiebres rítmicos que tienen lugar: he aquí la suma de los elementos esenciales de esta composición. Para nosotros, se trata del cénit decisivo del repertorio. En fin, ‘Opus 45’ pone el broche final creando una especie de síntesis de las dos piezas anteriores al combinar la fastuosidad progresiva absorbida por esquemas jazz-rockeros de ‘Opus 44’ con la contundente opulencia de ‘Opus 43’. Las partes de órgano van muy en línea de Emerson y Rudess mientras que la dupla rítmica se sitúa eficaz y orgullosamente en un terreno intermedio entre RETURN TO FOREVER y DREAM THEATER. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, el ensamble elabora un breve pasaje relativamente sutil para que se noten las ágiles bases de piano eléctrico y unas florituras de bajo, todo ello mientras la guitarra gesta un solo de guitarra misterioso y disonante. 


Todo esto es lo que nos brindó el colectivo de CTHULHU RISE con “Last”, una obra de pequeña duración pero con mucha exuberancia musical que ofrecer. De hecho, este postrer opus encarna una gran despedida a lo grande de parte de este grupo ucraniano que ha brindado tantas muestras de ingenio, musculatura y vigor dentro del escenario presente de la música progresiva ecléctica. Gracias por este disco y por todos los anteriores al colectivo de CTHULHU RISE.


Muestra de “Last”.-
Opus 44: https://cthulhurise.bandcamp.com/track/opus-44

  

Wednesday, September 16, 2020

ILLEGAL ALIENS: un tesoro recuperado desde aquel lejano territorio de la vanguardia progresiva estadounidense de los 70s

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Esto que presentamos es algo fenomenal, simple y llanamente fenomenal, y usamos este adjetivo en el sentido de lo peculiarmente ingeniosa que fue la vanguardia rockera estadounidense de los 70s: nos referimos a bandas como HAPPY THE MAN, YEZDA URFA, THE MUFFINS, y ya con un perfil más notorio, FRANK ZAPPA. En relación con el tercero de los grupos antes mencionados, traemos a colación a un colectivo llamado ILLEGAL ALIENS, que incluía a la mayor parte de los integrantes de la alineación original de THE MUFFINS en simultáneo. Por iniciativa del teclista-vientista Dave Newhouse, se ha reeditado recientemente (el pasado 7 de agosto, para ser exactos) una recopilación de grabaciones realizadas por ILLEGAL ALIENS 
entre los años 1975 y 1978 en The Animal Nations, bajo el título de “Territory”. Esto vio la luz por primera vez muy tardíamente, en el año 1989, en formato de casete. Ahora, bajo la remasterización realizada por Ian Beabout en el ShedSounds Studio, y con su portada rediseñada por Eric Kearns en el estudio de diseño PhinBot Graphics, este testimonio de ILLEGAL ALIENS vuelve a la luz en formato de descarga desde el blog de Bandcamp del maestro Newhouse. El personal permanente de ILLEGAL ALIENS estaba conformado por un ensamble de músicos versátiles: el antes mencionado Newhouse [teclados, vientos, bajo y guitarra], Billy Swann [bajo, teclados y batería], Scott Raffel [vientos, batería, violín y teclados] y Steve Feigenbaum [guitarras]. Todo este arsenal sonoro está complementado ocasionalmente por las apariciones momentáneas de Gary Mayne (batería), Reid Brown (trompeta), Barney Jones (guitarra) y Laurie Liebenson (saxo soprano). Como dato entrañable, la publicación de este material está dedicada a la memoria de uno de los integrantes del grupo, Scott Raffel. Bueno, vayamos ahora a los detalles de “Territory”, ¿vale?                                                   

 
‘Captains In Council’ abre el repertorio y lo hace a lo grande, creando un sublime ejercicio de cálidos dinamismos y grooves jazz-progresivos que nos remite tanto a los espíritus de los discos cuarto al sexto de SOFT MACHINE como al paradigma de WEATHER REPORT. En medio de todo el ensamblaje instrumental que tiene lugar, se nota que las columnas de Hércules del bloque sonoro son el piano eléctrico y la batería. El saxofón añade un colorido extra con sus ocasionales florituras, un tanto graves en su ceremoniosa expresividad. ‘Code Napoleon’ se instala en un terreno más espartano con su esquema compositivo más cáustico, pero la forma de traducir el mismo a la concreción performativa se hace con tanta soltura que, en buena medida, se puede decir que lo que ha hecho el grupo básicamente ha sido remodelar la agilidad de la pieza de apertura para llevarla por una senda más mecanicista. Esa agilidad se siente bastante en los ornamentos percusivos que se suman a la estricta labor ingenieril de la bateria. La dupla de ‘4 Rooms’ y ‘2 Cities’ está a cargo de exhibir más aristas experimentales de parte del ensamble. El primero de estos temas mencionados se impulsa hacia la lógica deconstructiva propia de unos HENRY COW con algunos matices añadidos del lirismo bizarro de inspiración Zappiana (especialmente en esos pasajes en los que la percusión tonal asume un rol protagónico). Por su parte, el segundo de ellos se explaya en un ejercicio vanguardista que enlaza la fase cósmica de SUN RA con el posmodernismo académico propio de la m
usique concrète. Cuando llega el turno de ‘Sputnik’ (tema engarzado con ‘2 Cities’), el grupo está listo para volver a ejercitarse en la instalación y el desarrollo de un swing llamativo y reconocible, situándose a medio camino entre la soltura jovial del primer tema del repertorio y la extroversión mecanicista del segundo. Con el arribo de ‘Happy Charlies’, la jovialidad sigue adelante y lo hace con una estrategia muy específica de crear un motif Zappiano y elaborarlo con un arreglo al estilo de un híbrido de HATFIELD AND THE NORTH y EGG. La conclusión del cuerpo central está guiado por un festival percusivo mientras que el epílogo está signado por un delicado juego disonante de maderas. Todo un cénit del álbum, una de nuestras piezas firmemente favoritas del álbum.

 
La miniatura ‘Student Page’ y ‘The Forgotten Man’ completan conjuntamente un espacio de poco más de tres minutos y medio. 
‘Student Page’ es un pasaje solitario de piano eléctrico ensimismado en su propias vibraciones introvertidas, mientras que ‘The Forgotten Man’ es una versión free-jazzera de la faceta más etérea de HENRY COW. ‘Hour Of Vienna’ sigue explorando esta estrategia sónica con una ampliación notoria del espíritu deconstructivo, siendo así que los músicos hacen de su búsqueda de diálogo el núcleo de su propio motivo común. Lo único constante está en las misteriosas pulsaciones del bajo, cobijadas en su propio minimalismo. Durando poco más de 11 minutos, ‘Journals’ es el ítem más extenso del disco. Ya a estas alturas, el grupo ha establecido apropiada y claramente su lenguaje, así como su habilidad para incorporar creativas variantes dentro del mismo, por lo que esta pieza sirve, en buena medida, como la definitiva declaración de principios estético de los Sres. Fiegenbaum, Newhouse, Raffel y Swann. El grupo transita fluidamente a través de la nutrida y veleidosa ilación multitemática, pasando del jazz-prog de modalidad Canterbury a una psicodelia progresiva de matices Crimsonianos, con algunos parajes fusionescos que parecen coquetear extravagantemente con el acid folk, otros arrojados a exploraciones free form donde se combinan lo  árido con lo distinguido (casi al modo de una cruza entre FAUST y HENRY COW). Tal vez tenemos aquí los mejores solos de guitarra del disco (uno iniciado a la altura de la frontera del octavo minuto, el otro, alrededor del noveno minuto y medio) con una estupenda maniobra para hilvanar los paradigmas de Fripp y de Frith; de hecho, el último de estos solos articula el centro del clímax concluyente de la pieza. Con todo lo que se ha plasmado aquí, vemos que el grupo se esmeró por mostrar su potencial épico de una manera suntuosa; el cénit definitivo de este repertorio. Otra miniatura es ‘Battle Language’, la cual consiste en un breve ejercicio de grooves ágiles donde se preserva el aspecto más vigoroso de la pieza precedente; es una pena que no dure más tiempo, pues el motif es muy atractivo de por sí, pero ya llega el turno de la última pieza de este repertorio, la misma que se titula ‘Wands’. La base del desarrollo temático se focaliza en un solipsista e intrigante dueto de saxos que gesta una vía intermedia entre lo dadaísta y lo tenebroso. En algún momento irrumpen ornamentos de órgano y percusión, pero principalmente, la estructura de la pieza se centra en cómo, poco a poco, se suelta uno de los saxos para elaborar un clima de juguetona tensión que sirve para matizar crecientemente ese factor tenebroso que al inicio ocupaba un rol prominente. Un desafiante ejercicio  deconstructivo para concluir este paseo por una nave perdida en las profundidades del mar de la vanguardia estadounidense de los 70s. 


Los nombres de ILLEGAL ALIENS y “Territory” deben ser anotados en cualquier agenda de búsqueda de cualquier amante de la música progresiva vanguardista. Cada byte contenido en la reedición de este tesoro recuperado desde aquel lejano territorio de la vanguardia progresiva estadounidense de los 70s vale su peso en oro. 



Muestras de “Territory”.-
Captains In Council: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/captains-in-council   
Happy Charlies: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/happy-charlies
Journals: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/journals


Sunday, September 13, 2020

ELDER: una procesión de presagios


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


Hoy se da el turno de presentar el nuevo disco de ELDER, prestigioso grupo estadounidense perteneciente a la línea de la psicodelia pesada dentro de la gran región internacional del rock progresivo y experimental. Dicho nuevo trabajo se titula “Omens” y salió  al mercado durante la última semana del pasado mes de abril. La publicación de este disco se ha dado en formatos de CD, vinilo doble y casete por vía de los sellos Armageddon Shop y Stickman Records. Este grupo opera ahora como un cuarteto conformado por Nicholas DiSalvo [guitarras, voz y sintetizador], Michael Risberg [guitarras y teclados], Jack Donovan [bajo] y Georg Edert [batería], el cual contó para la ocasión con algunos aportes adicionales del teclista invitado Fabio Cuomo (a quien conocemos por los grupos EREMITE y BANTORIAK) a los sintetizadores adicionales, los pianos eléctrico y acústico. El grupo que hoy nos ocupa se formó en Boston, Massachusetts, en el año 2005 como trío, logrando concretar su homónimo disco de debut en el año 2008. Los dos discos anteriores, “Lore” (2015) y “Reflections Of A Floating World” (2017), lograron aumentar el perfil de ELDER dentro de los universos del rock psicodélico y del rock progresivo, especialmente el último, que era un trabajo patentementemente monumental. Ahora, a juzgar por los elogios recurrentes que ya está cosechando en las redes dedicadas a difundir el rock de vanguardia, “Omens” puede muy bien reforzar ese perfil del cual hablamos. Este trabajo, el quinto disco de la banda, es el primero realizado con el formato de cuarteto con el ingreso de Risberg, quien, por lo demás, no es un recién llegado pues participó como invitado en el disco anterior. La otra novedad es la presencia de Edert, quien reemplaza al baterista original Matt Couto. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en este disco. 


La dupla inicial de la pieza titular e ‘In Procession’ – la primera dura casi 11 minutos mientras que la segunda dura poco más de 9 ¼ minutos – establece de inmediato muchos de los tenores y enfoques sonoros que se habrán de apoderar del esquema integral del álbum. Desde el punto de arranque, ‘Elder’ instaura una poderosa mezcla de vigor rockero de línea stoner y texturas psicodélicas sobre un medio tiempo que se presta muy bien para exhibir recursos sonoros sofisticados que se alimenten de vibraciones razonablemente sosegadas. El desarrollo temático fluye muy bien, e incluso algunos ornamentos de teclado se hacen notar con el fin de dotar de una particular majestuosidad al aguerrido entramado sonoro en curso. Ya en el momento en que atraviesa la frontera del séptimo minuto, la pieza se expande hacia un nivel incrementado de densidad, lo cual hace que el vigor rockero gane una musculatura extra de manera relevante, particularmente por la expresividad tan rotunda que se plasma en los solos y bases de las dos guitarras. Se puede decir que el álbum comenzó con uno de sus momentos culminantes. Por su parte, ‘In Procession’ se enfoca hacia la faceta lírica de la banda, con una primera mitad que remodela el músculo esencial del ensamble a través de un motif amable que añade algo de gracilidad al llamativo groove armado por los guitarreos enmarañados y sostenido con impoluta precisión por la dupla rítmica. La segunda mitad de la pieza, tras un breve interludio flotante, retoma el groove inicial y la da un colorido más estilizado al dar un poco más de protagonismo a las intervenciones de los teclados. Esto suena a un híbrido de SQUINTALOO y SPACE DEBRIS. El epílogo de guitarra acústica es simplemente exquisito. El tercer tema del disco se titula ‘Halcyon’ y es el más extenso del mismo con sus 12 ¾ minutos de duración. Sus primeros minutos están dedicados a instaurar y reforzar un mantra nuclear basada en una mezcla de post-metal, psicodelia Crimsoniana a lo ANEKDOTEN y heavy prog, y ya para cuando entra a tallar el canto, el grupo alterna partes cantadas e instrumentales a través de una serie de variantes temáticas. La firmeza versátil que emplea la batería al sustentas las largas exploraciones del ensamble, lo cual permite al encuadre de las guitarras y el bajo gozar de una agilidad determinante en medio de la reinante pesadez. Los aires flotantes exhibidos en los últimos minutos permite a los ornamentos de teclado realzar su marca onírica. En resumen, otro cénit del álbum


‘Embers’ se sostiene sobre una confluencia de extroversión y desenvoltura en base a las bien delineadas proyecciones melódicas de su primer núcleo temático. El esquema de trabajo aquí elaborado nos suena a una encrucijada entre CALIGULA’S HORSE, RUSSIAN CIRCLES y MONOMYTH. Para el segundo núcleo temático, el grupo se concentra en una exhibición de atractivos climas psicodélicos que se emparentan muy cercanamente con los punzantes ambientes predominantes del segundo tema de este álbum. Tenemos aquí la pieza con más gancho del álbum en el sentido de que su esquema melódico ha sido el más asequible que se ha elaborado, aunque siempre preservado ese aire de distinción propio del multivalente art-rock. El repertorio se cierra con ‘One Light Retreating’, y el grupo lo hace a lo grande, recogiendo en buena medida los ecos del vigor cálido de varias de las piezas precedentes mientras edifica su propia atmósfera intensa y contundente como núcleo de rotación para el desarrollo temático. El swing opera mayormente con un medio tiempo, la amalgama sonora se recubre de una estrategia sofisticada de fuerza post-metalera y la arquitectura rítmica discurre fluidamente a través de un moderado sentido de la complejidad. Con el ingreso de ciertos parajes introvertidos en algunos momentos estratégicos, esta pieza concreta eficazmente el aura dramática operativa a lo largo de los recovecos melódicos, la misma que se refuerza con un hermoso solo de guitarra que emerge en el ecuador de la pieza. El epílogo torna hacia un swing parsimonioso y misterioso, refugiado en una caverna contemplativa donde el tenue y sutil fulgor de la introversión pasa a comandar la ingeniería rockera. En conclusión, la labor hecha por la gente de ELDER en “Omens” es una estupenda procesión de presagios musicalizados desde la óptica de la psicodelia progresiva pesada, un posicionamiento en el que este ensamble norteamericano es tremendamente experto. Un enorme agradecimiento a esta banda por brindarnos un deleite tan grande con este nuevo trabajo fonográfico, su quinto disco de estudio de larga de duración, un disco que ha de fortalecer su lugar de alta relevancia dentro del escenario actual de rock experimental.


Muestras de “Omens”.-

Monday, September 07, 2020

La concreción de una nueva escala musical para los suecos GÖSTA BERLINGS SAGA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

 

Hoy nos complace enormemente presentar el nuevo trabajo fonográfico del excelente y ya veterano – aunque aún joven – grupo sueco GÖSTA BERLINGS SAGA, el cual se titula “Konkret Musik” y fue publicado durante la segunda mitad del pasado mes de julio. Para éste, su sexto trabajo de estudio, el grupo cuenta con una ampliada alineación de quinteto tras estar muchos años operando como cuarteto: los integrantes son Rasmus Booberg [guitarras y sintetizadores], David Lundberg [sintetizadores, pianos clásico y eléctrico Fender Rhodes, y mellotrón], Gabriel Tapper [bajo y pedales Moog Taurus], Alexander Skepp [batería y percusión] y Jasper Skarin [percusión]. En cuanto al contenido de los enfoques compositivos y estructuras sonoras que hallamos en “Konkret Musik”, nos queda claro que el personal de GÖSTA BERLINGS SAGA tenía algo renovador en su mente a la hora de concebir y grabar este nuevo disco: establecer una nueva escala dentro de un particular ascensión por la vía del prog psicodélico contemporáneo, algo que ya se venía anunciando a medias en su anterior trabajo de estudio “ET EX” (2018). El grupo prefiere trabajar con temas más breves, siendo la primera vez que no hallamos un solo tema que llegue si quiera a acercarse a los 7 minutos de duración, y sobre todo, establece una logística creativa centrada en atmósferas lacónicas y con una fuerte presencia de lo electrónico. Eso sí, queda claro que la banda sigue definiendo su modus operandi dentro del terreno del prog psicodélico ecléctico y energético, irradiando una vitalidad muy particular dentro de su estilo. El colectivo de GÖSTA BERLINGS SAGA hace brotar de sus entrañas estéticas una evolución hacia una etapa nueva sin perder lo más esencial de la genuina identidad desarrollada a lo largo de su discografía. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Konkret Musik”.           

 


Durando poco más de 5 minutos, ‘Släpad’ abre el repertorio con una exhibición de envolventes y cálidas atmósferas que se expanden firmemente sobre un groove modernista. El punche rockero no está ausente, pero sí se expresa de manera comedida por medio de retazos ornamentales para dejar que el factor cibernético haga pesar su prioridad dentro del encuadre sonoro planificado para la ocasión. Lo que suena es como un híbrido de los JAGA JAZZIST de los últimos álbumes y los STICK MEN sobre un armazón rítmico ideado en los cuarteles de los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio. Luego sigue ‘Vinsta Guldklocka’, una hermosa pieza en clave prog-electrónica con sutiles matices space-rockeros que transita grácilmente sobre un compás inusual. Ahora el grupo elabora un swing más movido, lo cual le ayuda bastante a explorar su faceta más propiamente extrovertida; así las cosas, la guitarra puede ocupar un rol más protagónico dentro del entramado general. De paso, también nos remite a huellas y designios marcados en los dos discos precedentes, a la par que perpetúa la exploración de ambientes y esquemas electrónicos. Un cénit del álbum. Con la dupla de ‘Basement Traps’ y ‘Close To Home’, el cuarteto se apresta a reforzar estrategias musicales y seguir ampliando su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados regresa en buena medida a los motivos y grooves que marcaron a la pieza de apertura, mas se nota aquí un espíritu más señorial y distante, algo así como un dejar que la maquinaria sonora enfoque la mirada en el seno de su propia armadura. Aunque su espacio de poco más de dos minutos y medio no le deja explotar todo su gancho, sí queda clara la idea. En cuanto al segundo tema mencionado, éste es frontalmente introspectivo, absorto en una ambientación contemplativa que se siente muy cómoda a medio camino entre DJAM KARET y TANGERINE DREAM, recurriendo solamente al protagonismo compartido entre los sobrios fraseos de la guitarra y las flotantes capas orquestales de los teclados. Una pieza muy bella, valgan verdades. El quinto tema del álbum es el que justamente le da título, y se hace notar por su particular musculatura provista por el dinamismo colectivo de los músicos. En efecto, ‘Konkret Musik’ establece una capitalización robusta y contundente del ideal del space-rock con un talante machacón que resulta muy convenientemente estilizada por medio de los ornamentos progresivos que tienen ligar tanto en el desarrollo temático como en el esquema rítmico. Un interludio sereno, casi opaco, instaura un momento de solaz antes del regreso definitivo de lo machacón para el gran y aguerrido final. Otro momento culminante del álbum.

La miniatura ‘Closing Borders’ (no llega a completar un minuto de espacio) opera como preludio a ‘To Never Return’ (la pieza más larga del repertorio con sus 6 ¼ minutos de duración.
‘Closing Borders’ es, en lo básico, un ejercicio de atmósferas sintetizadas un tanto tenebrosas, casi al modo de una partitura perdida de GOBLIN que fue redescubierta y remodelada por la gente de HARMONIA. Por su parte, ‘To Never Return’ se concentra en la dimensión más densa del ideario estético de la banda sobre los cimientos puestos por un motif repetitivo y sencillo. Este ejercicio de elegante psicodelia razonablemente densa recoge algunas de las vibraciones tenebrosas de la miniatura precedente, pero, en lo principal, recoge la herencia del tercer tema del álbum con un esquema rítmico más parsimonioso (casi a lo post-rock). Una nueva mirada atrás a los dos disco anteriores, un nuevo cénit del disco presente.* ‘Instrument VI’ es otra miniatura que dura poco menos de 2 minutos y su estructura sónica nos remite a unos KRAFTWERK radicalmente reciclados a través de una cirugía space-rockera. ‘The Pugilist’ emerge con una aureola pugilística (valga la redundancia) por vía de un enfoque recio y cañero que nos lleva hacia un híbrido de psicodelia progresiva y post-metal. Este relativo coqueteo con los paradigmas de MY SLEEPING KARMA y SQUINTALOO nos toma un poco por sorpresa, pero se nota que es la gente de GÖSTA BERLINGS SAGA por su manera de proyectar el rol de los teclados y el aire de sofisticación quese brinda a la ingeniería rítmica. Cuarto pasaje sobresaliente del repertorio. La tercera miniatura del álbum es ‘A Fucking Good Man’, un ejercicio de electrónica a lo JARRE con VANGELIS, una evocadora pieza que siembre el camino para la pronta emergencia de ‘Förbifart Stockholm’. Este tema se define por una excelsa ambientación solemne expuesta sobre un swing parsimonioso, siendo así que el motif recurrente ostenta una mágica aridez que se sitúa a medio camino entre KING CRIMSON y TORTOISE. El hecho de que la arquitectura de esta pieza tenga este preciso enfoque permite que las orquestaciones de teclado porten una majestuosidad misteriosa y que los pasajes de guitarra gesten un filudo minimalismo. Cierra el álbum la pieza titulada ‘A Question Of Currency’, un epílogo intimista y tremendamente lírico donde el suave esplendor del matrimonio de sintetizador y guitarra acústica se realza convincentemente. Aunque se nota una espiritualidad crepuscular en el desarrollo temático, este tema de cierra no exhibe tristeza ni nostalgia, sino una escueta reflexividad.  



Si bien “Konkret Musik” no nos parece lo mejor que ha hecho la gente de GÖSTA BERLINGS SAGA en lo que va de su trayectoria (somos particularmente fanáticos de sus cuatro primeros álbumes), de todas maneras es justo reconocer que se trata de un trabajo notable que indica un momento importante para la evolución estilística de esta banda, casi tan veterana como el nuevo milenio. Bajo nuevas modalidades sonoras y estrategias creativas, la energía y la apuesta por un eclecticismo vitalista y locuaz siguen allí, y por ello, merece este nuevo disco de GÖSTA BERLINGS SAGA toda nuestra recomendación para cualquier buena fonoteca de rock progresivo y líneas afines.    



Muestras de “Konkret Musik”.-
Basement Trap [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=VSpt7sU4T2g
Konkret Musik [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=Y9UlYTN5NbY
To Never Return [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=MS2B3yVVcRA



* El grupo hizo un vídeo promocional de este tema en una versión un poco más corta. 


FATAL FUSION y la consonancia del actual escenario retro-progresivo de Noruega


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el nuevo disco de la estupenda banda noruega de rock retro-prog sinfónico FATAL FUSION, el cual se titula “Dissonant Minds” y fue publicado el pasado 10 de julio por el sello Apollon Records, tanto en CD como en vinilo. El personal de FATAL FUSION está conformado por Knut Erik Grøntvedt [voz], Stig Selnes [guitarras eléctricas y acústica], Erlend Engebretsen [teclados y órgano Hammond], Lasse Lie [bajos] y Audun Engebretsen [batería y percusión]. “Dissonant Minds” es el cuarto trabajo fonográfico de esta banda fundada en Oslo a inicios del año 2008 con la confluencia de diversos exintegrantes de bandas de versiones de rock clásico y blues, siendo así que su disco de debut se publicó hace 10 años bajo el título de “Land Of The Sun”. Eran claras sus intenciones de meterse de lleno dentro del discurso retro-progresivo con ciertas sensibilidades modernizadas y la inclusión de elementos del hard rock clásico de los 70s. El buen oficio de los ya veteranos integrantes de la banda se hacía inevitablemente evidente desde ese primer paso. Para la grabación de este nuevo disco, el colectivo de FATAL FUSION contó con las colaboraciones ocasionales de la flautista Astraea Antal (quien fue integrante de los inolvidables GENTLE KNIFE) y del guitarrista Kjetil Saltnes, aportes importantes para añadir más color al de por sí refulgente esquema sonoro de la banda. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en 
“Dissonant Minds”.

  


El largo tema ‘Coming Forth By Day’ – dura poco más de 14 ¼ minutos – abre el repertorio del álbum y lo hace con un esplendor frontalmente suntuoso que nos recuerda tanto a VERSUS X como a los LANDBERK de los dos primeros álbumes. La canción contiene secciones con títulos propios: ‘Another Day In The Duat’, ‘Memories Of A Slave’ e ‘Into The Underworld’. El ambiente comienza con tono aguerrido y muscular mientras el lirismo típicamente sinfónico signa las orquestaciones y ornamentos de teclado que llenan los espacios abiertos por la tríada de guitarra, bajo y batería. Alrededor de la frontera del tercer minuto, todo se calma para que se geste un ceremonioso interludio bajo la guía de la guitarra acústica, sirviendo éste como puente a una evocadora sección cantada que se sitúa a medio camino entre el paradigma clásico de GENESIS y el estándar de BRIGHTEYE BRISON. El vigor de los guitarreos permite a la canción mantener un razonable nivel de musculatura a través de las ahora reinantes vibraciones melancólicas; esto es algo que viene muy bien, pues en la siguiente sección, el grupo sube la adrenalina y elabora un clima fastuoso donde se entra más a fondo en climas góticos, alternando un pasaje intrépido (que incluye uno de los solos de sintetizador más brillantes del álbum) con otro más solemne. Este último es el que impulsa la elaboración del rotundo epílogo de la canción (al modo de un PÄR LINDH PROJECT matizado con aires Floydianos y algunos matices Camelianos), cuya coda se sostiene sobre un dueto de voz y piano. ‘Quo Vadimus’ sigue a continuación para explorar las aristas más contundentes del ideario musical de la banda, el cual está muy emparentado con las líneas de trabajos de los antes mencionados BRIGHTEYE BRISON, KAIPA y RING VAN MÖBIUS. Hay un pasaje muy notable donde la flauta y la guitarra alternan sus solos sobre una agresiva base elaborada por la dupla rítmica y el órgano. La sección final nos lleva hacia un interesante híbrido de ELP y URIAH HEEP, un recurso más que adecuado para redondear la articulación de los mecanismos de apasionado nervio en torno a los cuales se compuso la pieza. Por su parte, ‘Beneath The Skydome’ es una gentil balada instrumental sinfónica que ostenta aires románticos (un poco en la línea de THE ENID) bajo un encuadre solemne y otoñal que se emparenta con los WHITE WILLOW de los cuatro primeros álbumes.
 
‘Broken Man Pt. 2’ es el tema más extenso del disco con sus poco menos de 16 ¾ minutos de duración, y también es el encargado de cerrarlo. Al igual que la extensa canción que abrió el álbum, ésta que lo cierra también encapsula una serie de secciones con títulos propios: ‘Chained And Broken’, ‘Dissolving A Legend’, ‘Angry And Vengeful’, ‘Thoughts Of Regret’ y ‘Peace At Last?’. Esta maratón progresiva emerge tras el aura contemplativa expuesta en la pieza instrumental precedente, y comienza con un terso y lánguido prólogo de guitarra acústica para luego meterse de lleno en un electrizante esplendor rockero donde el heavy prog y el prog sinfónico de vieja escuela se hermanan con pulcra fluidez. El cuerpo central queda bien instalado durante un lapso de casi seis minutos, y así llega el momento de un viraje temático donde el grupo explora un groove adusto bajo el manto de una persistente majestuosidad melódica. Los ornamentos de mellotrón (duplicándose en flauta y ensamble coral) ayudan bastante a impulsar el aire dramático necesario para esta ocasión, haciendo que lo majestuoso se recubra de un manto de misteriosa nocturnidad. La tercera sección es solemne y contemplativa, comenzando con un breve puente de piano para que pronto el ensamble entero pinte el paisaje orquestal entero con grácil soltura. Este pasaje no dura mucho pero deja una huella importante en el índice temático que ha de seguir la siguiente sección, la cual se apoya en un compás ágil y frenético que, a fin de cuentas, termina con un reprise de la primera sección. El solo de guitarra que marca el camino a seguir en las instancias finales traza las pautas para la vehiculización de un contundente dramatismo final. Así se dieron las cosas a lo largo del repertorio de “Dissonant Minds”, un disco refinado con un enfoque patentemente preciosista, sistemáticamente estilizado bajo los perfiles históricos del rock progresivo sinfónico y el rock clásico mientras establece algunas líneas conductoras con el retro-prog de nuestros días. El colectivo de FATAL FUSION se ha lucido a lo grande con este nuevo disco y lo recomendamos como lo que es, un ejercicio de sinfonismo con estupenda claridad melódica: muy recomendable esta obra fonográfica que dignifica a la siempre grandilocuente y versátil escena progresiva escandinava de ayer y hoy.             


Friday, September 04, 2020

TITAN TO TACHYONS: la bandera de un nuevo alunizaje musical progresivo

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la ocasión de presentar a TITAN TO TACHYONS, trío estadounidense liderado por la guitarrista neozelandesa radicada en Nueva York Sally Gates (quien fue integrante de ORBWEAVER, RELENTLESS ATTRITION y GIGAN), y completado por el baterista Kenny Grohowski (quien pasó por las filas de SECRET CHIEFS 3 y BRAND X, entre otros) y Matt Hollenberg (quien, entre otras cosas, ha sido integrante de la banda del maestro JOHN ZORN). El trío en cuestión ha publicado el pasado 14 de agosto, en su blog de Bandcamp, su disco debut “Cactides”, el mismo que fue grabado, mezclado y masterizado durante los días conmemorativos del quincuagésimo aniversario de la llegada del hombre a la Luna en el estudio The Thousand Caves, ubicado en el vecindario neoyorquino de Woodhaven. O sea, “Cactides” tardó un poco más de un año en salir a la luz tras su gestación. Pero antes de ese día de agosto, en el último día de julio pasado, e
l disco que aquí reseñamos fue publicado físicamente en formato de vinilo por el sello Nefarious Industries en una edición limitada de color dorado con manchas celestes. Para el último tema del álbum, es Trevor Dunn quien se hace cargo del bajo, músico a quien conocemos de MR. BUNGLE, ELECTRIC MASSADA, FANTÔMAS, SECRET CHIEFS 3, etc. En cuanto a lo específico de TITAN TO TACHYONS, se trata de un proyecto que la siempre inquieta Gates (sesuda e infatigable investigadora en las aristas más aventureras del doom metal, el prog-metal, el jazz experimental y la psicodelia) ideó la gestación de este trío mientras estaba disfrutando de unas vacaciones en un balneario de su Nueva Zelanda natal, anotando en un cuaderno su propósito de explorar a fondo la evolución de su propia voz con la inserción de algunos aspectos musicales de su pasado que no pudo explorar adecuadamente en proyectos anteriores. Para darle forma a este enfoque, quiso componer material que tuviese un carácter surrealista al estilo de las películas de DAVID LYNCH y un imaginario misterioso al modo de las novelas de ciencia-ficción (PHILLIP K. DICK, por ejemplo)*. A la vista de los resultados aquí plasmados, esta propuesta que comenzó como una serie de frases anotadas en un cuaderno germinó como una factible exhibición de osadas y desafiantes estructuras sónicas donde se combinan lo enérgico, lo siniestro, lo incendiario y lo abstracto. Nos ha gustado mucho este disco, pero mejor es que aclaremos nuestros conceptos repasando los ítems contenidos en su repertorio. 

 


Durando poco más de 5 ¾ minutos, ‘Morphing Machineminds’ abre el álbum comenzando con un prólogo signado por una pesadez metalera desplegada sobre una cadencia bluesera, abriéndose pronto paso a un cuerpo central donde los mundos del jazz-rock y el prog-metal crean una dialéctica del desencuentro a través de un manejo alternado de los núcleos expresivos. Alrededor de la frontera del tercer minuto, el ensamble se dispone a agilizar las cosas de una manera convincentemente incendiaria, y lo hace estableciendo un laberíntico bloque sonoro donde se conjugan el math-rock con el metal experimental. Establecido este baluarte de surrealista extroversión, el grupo retoma brevemente alguno de los motivos precedentes para asentar un epílogo salvajemente celebratorio. Esta primera pieza ha funcionado realmente como una declaración de principios, y al llegar el turno de la segunda pieza, titulada ‘The Starthinker Is Obsolete’, ahora es el momento de asentar la estrategia estilística del trío. La mezcla math-rock, prog-metal, free jazz y avant-prog que se desarrolla a lo largo de los recovecos multitemáticos en curso nos remiten a una encrucijada entre los paradigmas de ZEVIOUS, UPSILON ACRUX y MÖRGLBL, con añadidos toques del Crimsonismo de los 90s y el avant-prog de unos MASSACRE. Las alternancias entre pasajes exaltados, dadaístas y misteriosos se dan dentro de una desafiante lógica alimentada por el nervio de la más intensa garra rockera y lo más desconcertante de la esencia aventurera del prog experimental deconstructivista. La manera en que se construye el jubiloso epílogo tras varios minutos de tanteos expectantes es simplemente brillante; tenemos aquí un primer cénit del álbum. El tercer tema del álbum se titula ‘Tycho Magnetic’ y es uno de los dos que duran 9 ½ minutos. La pieza comienza con un groove bluesero desarrollado con un mecanismo stoner, para luego abrir camino a un primer motif cuya base estilística es jazz-rockera, claro está, con un agudo filo experimental que permite que algunos pasajes oscurantistas y otros traviesos entren a tallar en algunos momentos estratégicos. A poco de llegada a su segunda mitad, la pieza gesta un interludio feroz tras el cual la guitarra elabora un bellísimo solo de tonalidades arabescas sobre un tempo lento, casi introspectivo. El motif stoner-bluesero del inicio regresa para el reprise que ha de marcar el fin de la pieza. Otro tema culminante del repertorio, un tema que revisa la señorial exuberancia del tema precedente para llevarla hacia un territorio un poco más otoñal y matizado.
 


‘Earth, And Squidless’ puede muy bien identificarse como una síntesis entre la densidad versátil de la pieza #3 y la extravagancia sistemática de la pieza #2. Como es habitual, los cambios de centros temáticos y ambientes están a la orden del día, y no duran mucho, algo que ayuda crucialmente a la hora de preservar una persistente aureola de tensión. Eso sí, también tenemos aquí un extenso jam de tenor exótico sobre un complejo compás fusionesco, algo así como una idea perdida de un proyecto de JOHN ZORN que ha sido remodelada y pervertida a través de un filtro hermanado de prog-metal, avant-prog y dadaísmo Zappiano... y justamente, esa fuerza volcánica que se mantiene en estado latente durante el jam antes mencionado brota exorbitantemente en las últimas instancias de la pieza. El epílogo desemboca en un ejercicio de caos juguetón controlado que nos recuerda (por si acaso lo habíamos olvidado) que la deconstrucción es una de las armas vitales dentro de la ciudadela sónica de TITAN TO TACHYONS. El ítem que cierra el repertorio es el segundo que dura 9 ½ minutos, y responde al título de ‘Everybody’s Dead, Dave’, un último cénit para redondear un final perfecto para el álbum. El trío sigue puliendo el filo del enfoque aventurero que se ha planteado como norte estético y lo lleva a su dimensión más abiertamente abstracta. Un pasaje inicial cuyos retazos tenebrosos e inescrutables que hubiesen llenado de orgullo a unos PRESENT asienta el terreno para un impenetrable ejercicio de tensiones donde se alternan momentos aguerridos y otros cósmicos, siempre con un nervio rockero sólido y contundente, siempre con una táctica de apertura hacia las formas libres en base a la ideología del jazz contemporáneo. La guitarra de Gates va flotando continuamente, a veces con llana furia, otras veces con fosforescencia metafísica, mientras los integrantes de la dupla rítmica van haciendo y deshaciendo senderos a punta de un hermetismo metódico. Si alguna vez alguien se preguntó si podía haber un encuentro entre los universos del FRED FRITH TRIO, AHLEUCHATISTAS y la tradición francófona del chamber-rock con matices añadidos de metal, pues la misma existencia de esta pieza de cierre de “Cactides” resulta ser la respuesta directa a dicha pregunta.



Todo esto es lo que se ha desarrollado y plasmado en “Cactides”, el disco debut de TITAN TO TACHYONS que instala al grupo en cuestión, así, de golpe, dentro de la primera línea de la avanzada musical del momento. Ha sido un alunizaje instantáneo en el satélite residencial de la élite vanguardista del rock contemporáneo para TITAN TO TACHYONS. Este disco es excelente y desafiante, y como tal, lo recomendamos ampliamente a quienes aman el ideal de la experimentación rockera llevada a nuevos extremos y no ponen reparos a que dicho ideal utilice varios recursos pesados y contundentes en su expresividad. 

 
 
Muestras de “Cactides”.-
The Starthinker Is Obsolete: https://titantotachyons.bandcamp.com/track/the-starthinker-is-obsolete
Tycho Magnetic: https://titantotachyons.bandcamp.com/track/tycho-magnetic



* Hay unos detalles más en esta entrevista publicada en la revista virtual DECIBEL con el enlace https://www.decibelmagazine.com/2020/06/25/track-premiere-titan-to-tachyons-morphing-machineminds/

Sunday, August 30, 2020

Cuarta llamarada musical de los HOMUNCULUS RES emanada del fuego nocturno del mundo contemporáneo

 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 


En esta ocasión tenemos el infinito placer de presentar el nuevo disco de la banda italiana HOMUNCULUS RES, una de las más interesantes de las que han emergido en la escena progresiva de su país en los 10 últimos años: el disco nuevo en cuestión se titula “Andiamo In Giro Di Notte E Ci Consumiamo Nel Fuoco” y salió al mercado el pasado 24 de julio por vía del sello AMS Records, amenazando seriamente con convertirse en nuevo referente del prog retro-Canterbury. El título del disco procede de una sentencia antigua en forma de palíndromo y de autoría incierta: In girum imus nocte et consumimur igni (“Damos vueltas por la noche y nos consumimos en el fuego”). Esta aseveración de cuán cerca estamos siempre de caer en las tentaciones mundanas fue retomada por el cineasta francés Guy Debord a fines de los 70s para realizar una película donde se denunciaba la futilidad y la esclavitud de la sociedad de consumo en nuestra vida contemporánea. Como vemos, el título del nuevo disco de este grupo italiano que ya cuenta con una estupenda reputación en el círculo progresivo mundial tiene una larga raigambre moral y social, y, de entrada, sospechamos que puede motivar un enfoque conceptual para un grupo que tiene mucho de satírico y travieso en su línea retro-Canterbury. El ensamble de HOMUNCULUS RES está conformado por Dario D’Alessandro [voz, guitarra, teclados y glockenspiel], Davide Di Giovanni [órgano, piano, sintetizador y guitarra], Mauro Turdo [primera guitarra], Daniele Di Giovanni [batería] y Daniele Crisci [bajo]. Como suele suceder con este ensamble, la lista de colaboradores ocasionales para el disco es muy copiosa: Giorgio Trombino (saxo alto), Petter Herbertsson (vibráfono, contrabajo, banjo y guitarras), Giuseppe Turdo (corno francés y oboe), Antono Tralongo: (viola), Emanuele “Sterbus” Sterbini voz, cuerdas y guitarra), Dominique D’Avanzo (voz, flauta y clarinete), Danilo Mancino (bajo), Dario Lo Cicero (flautas y fagot), Patrick Dufour (piano eléctrico Fender Rhodes) y James Strain (bajo). Veamos ahora los detalles del repertorio del disco que aquí reseñamos.

 


Abre el disco ‘Lucciole Per Lanterne’, una canción moderadamente ágil cuyo cuerpo central se llena convincentemente de una de sobria densidad tras un suave y amable inicio cantado. Lo que comenzó brevemente como un híbrido de KEVIN AYERS y la faceta más cándida de CARAVAN se tornó en un híbrido de GENTLE GIANT (del periodo 71-72) y HATFIELD AND THE NORTH. Los vientos y los teclados congenian a las mil maravillas mientras la dupla rítmica sostiene el nervio de la pieza desde sus cimientos. Luego sigue ‘Il Carrozzone’, canción que capitaliza la lúdica aureola de travesura progresiva que marcó a la canción de apertura para gestar un ropaje aún más sofisticado para su propio desarrollo temático. También hay un generoso uso de síncopas y quiebres dentro del complejo armazón rítmico. Durando un minuto menos que ‘Lucciole Per Lanterne’, enarbola más recovecos musicales, y eso lo erige como el primer cénit del álbum. Con su espacio de casi 6 ¾ minutos, ‘Buco Nero’ resulta ser el tema más largo del disco, y de paso, saca buen provecho de los ecos recibidos de las dos canciones precedentes; para ser más concretos, recoge le densidad extrañamente grácil del primer tema y la sofisticación señorial del segundo. Con todo, el resultado final se traduce en un aligeramiento de la logística sonora y un swing más llevadero a fin de que el esquema melódico creado para la ocasión se enfile hacia una elegancia serena. Un poco más breve es la pieza que sigue a continuación, la cual se titula ‘Supermercato’. Su groove alegre y su atmósfera descaradamente juguetona se dispone a sí misma dentro de un terreno emparentado con la psicodelia de fines de los 70s y el estándar de los primeros discos respectivos de CARAVAN y de SOFT MACHINE... y de paso, hermana a la gente de HOMUNCULUS RES con la banda compatriota THE WINSTONS. Sus vibraciones poperas reflejan claramente una sátira de la felicidad fatua y el boato iluminado de los supermercados y demás enclaves de la sociedad de consumo. El genero epílogo instrumental comienza como un homenaje a la psicodelia Beatlesca y luego se deriva hacia un homenaje simultáneo a EGG y PICCHIO DAL POZZO. ‘La Spia’ preserva el sarcasmo frontal de la canción precedente pero con menor fastuosidad, sonando a unos BEACH BOYS reeducados por el ZAPPA de la etapa 68-70.           


‘La Salamandra’ es otra pieza de considerable extensión que se explaya por un espacio de casi 6 ½ minutos. Su esquema de trabajo tiene bastantes cercanías con las atmósferas y grooves de las canciones segunda a la cuarta; con todo esto, el sereno swing en curso se orienta hacia un dinamismo jazz-progresivo muy útil a la hora de calibrar y sustentar todas las variantes de motivo y compás que se van hilando. En lo particular, esta canción funciona perfectamente como una síntesis prototípica del álbum, y como tal, resulta ser otro cénit del álbum. ‘In Girum’, por su parte, conjura a los espectros sarcásticos que antes dominaron a la quinta canción mientras los recubre de los ropajes exquisitos y refinadamente caleidoscópicos que también conformaron los atavíos de las canciones segunda y tercera. Su sección final, guiada por la dupla de órgano y sintetizador, establece uno de los pasajes más rotundos del álbum, un clímax de viscosa densidad que para nada hubiese estado fuera de lugar en alguno de los dos primeros discos de EGG o en el tercero de SOFT MACHINE. Con la dupla de ‘La Luccicanza’ y ‘Tetraktys’, el grupo sigue ajustando las tuercas de su grácil y colorida maquinaria musical. El primero de estos temas mencionados conjuga estándares de ágil suavidad y revoltoso colorido que ya apreciamos en varias canciones anteriores; el segundo rinde un nuevo homenaje al paradigma de los CARAVAN de los tres primeros álbumes sobre un recurrente compás de 5/4, sumando una cuota extra de jolgorio surrealista a algunos arreglos instrumentales. El álbum llega a su momento final con el arribo de ‘Non Dire No’, una canción marcada dualmente por el swing en clave de vals sinfónico por el piano y el groove jazzero de la dupla rítmica, haciendo que el entramado de sintetizadores, órgano, guitarra y vientos arme cómodamente un espíritu circense que, a despecho de su colorido esencial, destila un espíritu de desgano y agotamiento. Hermoso símbolo de cómo el esquema estructural de la sociedad de consumo se muerde continuamente la cola y aplasta a sus títeres con la pesadez de su perpetua avaricia. 

 

Todo esto fue “Andiamo In Giro Di Notte E Ci Consumiamo Nel Fuoco”, una maravilla de disco que confirma por enésima vez al colectivo de HOMUNCULUS RES como una de las fuerzas creativas más interesantes y peculiares dentro de la nueva generación del rock progresivo italiano. Su enfoque retro-progresivo de línea Canterbury no se limita a un ejercicio de nostalgia metódica sino que se preocupa sesudamente por darle una nueva frescura a esta herencia inmortal. Así ha sido desde su primer álbum, realizado a pocos meses de la fundación de este grupo siciliano en el año 2013, y así ha seguido siendo con todos los demás discos que hicieron: “Andiamo In Giro Di Notte E Ci Consumiamo Nel Fuoco” es exactamente un nuevo capítulo de la grandeza de este ensamble radicado en Palermo, una apuesta a ganador dentro de la experiencia melómana per se, y como tal, lo recomendamos ampliamente a cualquier coleccionista serio de rock artístico. 


Muestras de “Andiamo In Giro Di Notte E Ci Consumiamo Nel Fuoco”.-
Buco Nero: https://homunculusres.bandcamp.com/track/buco-nero

 

 

Thursday, August 27, 2020

J.G. THIRLWELL y SIMON STEENSLAND: asociación para un chamber-rock vibrante y vitalista



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Aquí tenemos este disco a dúo de J.G. THIRLWELL y SIMON STEENSLAND titulado “Oscillospira”, el cual fue publicado el pasado 24 de abril, convirtiéndose instantáneamente en un clásico del prog de línea chamber-rock de nuestros tiempos. Este disco ha sido publicado en CD y en doble vinilo por el sello Ipecac Recordings (que tiene a Mike Patton como uno de sus cofundadores). Con un repertorio total que dura casi 70 minutos, éste contiene tres piezas que superan el espacio de 10 minutos y otra que casi lo completa. THIRLWELL es un cantante y compositor australiano de intereres eclécticos y que es principalmente conocido por su proyecto FOETUS (y FRANK WANT y CLINT RUIN); por su parte, STEENSLAND es un compositor y multiinstrumentista sueco especializado en las áreas progresivas del RIO y el chamber-rock, y en general, la vanguardia dentro de los mundos del rock y la cámara. En el disco que ahora reseñamos, ambos se hacen cargo de las composiciones y del encuadre conceptual para el repertorio contenido en este álbum; ellos se conocieron en 2017 en la ciudad de Estocolmo durante un taller organizado por la Great Learning Orchestra, un ensamble rotante de música experimental que explora nuevos caminos para la vanguardia de la música de cámara y para el jazz. THIRLWELL asumió el reto de desarrollar una misión musical para la GLO, y muy pronto se le unió STEENSLAND. Ambos personajes se repartieron las responsabilidades instrumentales (siendo STEENSLAND el más prolífico en las labores de teclados y percusiones tonales), y contaron, nada más ni nada menos, que con el maestro Morgan Ågren a la batería. Los demás músicos que aparecen aquí pertenecen a la GLO: Lisa Grotherus (clarinete bajo), Pelle Halvarsson (cello), Fredric Thurfjell (saxofones contrabajo y barítono), Simon Hanes (guitarra), Ossian Willén (guitarra), Scott Bartucca (oboe), Chris McIntyre (trombón), Joanna Mattrey (violín), y las cantantes Ellekari Sander, Eva Rexed y Sami Stevens. Para los procesos de grabación, THIRLWELL grabó sus registros en sus Self Immolation Studios, mientras que STEENSLAND hizo lo propio en su Studio No Klang. THIRLWELL es el autor del diseño gráfico de la portada de este hermoso y perturbador álbum; veamos ahora sus detalles. 


Los dos temas más extensos del disco duran más 11 ¼ minutos y son los que abren y cierran el repertorio, respectivamente: el primero de ellos porta el desafiante título de ‘Catholic Deceit’. Tras un breve epílogo de tenor flotante se instala el primer motif, el cual elabora un robusto ambiente de amenazante tensión oscurantista que gira en torno a su propio eje mientras se ensancha llenando espacios. El esquema rítmico es de corte avant-jazzero de tal manera que las síncopas conforman lo fundamental dentro del groove en curso. Tras un interludio etéreo que vibra con cierta aureola reposada tras la tensión antes reinante, un segundo cuerpo emerge para añadir densidad a la tensión, lo cual solo puede provocar que el oscurantismo aumente de manera rotunda. El vitalismo pulsátil del esquema rítmico acentúa la lógica de las síncopas, casi hasta dar un aire netamente marcial al nervio tenebrista en curso; el sonido de percusiones tonales añade colorido al asunto, aunque no alivia la tensión. Todo termina con un siniestro campaneo que anuncia no tanto un momento de necesario reposo sino un efímero silencio desde el cual habrá de germinar el próximo viaje musical hacia las cavernas ominosas del universo y del espíritu humano. En efecto, el esquema de trabajo seguido por el segundo tema del álbum, titulado ‘Heron’, consiste en una exploración ceremoniosa del perturbador y glorioso oscurantismo que había signado al ítem de apertura. Lo fúnebre se reviste de mayestática elegancia, lo tanático se torna relativamente etéreo por causa del señorío imperante en los arreglos musicales. Hemos testificado aquí el encuentro entre los paradigmas de UNIVERS ZERO, RATIONAL DIET y los SHUB-NIGGURATH de los dos primeros discos. ‘Night Shift’ comienza con una parsimonia pesada y grave, pero pronto deriva hacia un swing más ágil, lo cual da un aire de mágica distinción a la imponente neblina sonora. También hay algunos retazos grácilmente líricos en ciertos parajes donde lo misterioso reemplaza a lo fatalista, así como otros calmados que no nos confrontan con el Infierno sino el Purgatorio, especialmente en los fraseos finales de piano.     

‘Papal Stain’, pieza que dura casi 10 minutos, se centra en un esquema musical más cerebral y solipsista que cualquiera de las tres piezas precedentes, aunque notamos la presencia ocasional de algunos recursos líricos semejantes a los que aparecieron en algunos pasajes estratégicos de los temas #2 y #3. Su bien articulada alternancia de pasajes sigilosos con otros abrumadoramente densos da buena cuenta del combativo surrealismo que late bajo la superficie del abstracto oscurantismo que opera en la meticulosa orquestación de todos los instrumentos operantes. Tenemos aquí un ejercicio de resurgimiento del patrón de unos PRESENT revestido de una versión más muscular del paradigma que desarrollaron los UNIVERS ZERO en sus discos segundo al cuarto. Cuando llega el turno de ‘Heresy Flank’, se genera una hibridación entre los ambientes y grooves que hemos apreciado tanto en la pieza de entrada como en la inmediatamente precedente. La inclusión de abundantes y suntuosos ornamentos percusivos y el dinamismo renovador que traza el paso firme del desarrollo temático nos hace recordar un poco a los ISILDUR’S BANE en su faceta más notoriamente vanguardista. ‘Mare’ empieza con un centramiento pulsátil marcado por una inconfundible aura de procesión tanática para luego proyectarse a un ejercicio de minimalismo etéreo, el cual, a su vez, sirve de puente para un cuerpo avant-jazzero de inspiración cósmica sobre un trasfondo sutilmente enrarecido. La cosa permanece así hasta el momento final de la pieza con la inclusión de varios momentos en los que las orquestaciones explotan cuales fuegos artificiales dadaístas. ‘Crystal Night’ es la pieza más breve del álbum con sus poco menos de 4 minutos de duración, y su función es la de proyectar un juego de oscilaciones minimalistas que muy bien puede servir como fondo para un atardecer otoñal en un parque donde conviven vivos y espectros. He aquí el verdadero momento de mágica serenidad dentro del álbum. El final del repertorio viene de la mano de ‘Redbug’, pieza cuyo amplio cuerpo central está alimentado por un punche machacón y un motif repetitivo marcado por matices que, aunque parezca extraño en este contexto, irradian genuina calidez en medio del irrefrenable gobierno de la densidad. Es como un OLDFIELD deconstruido por YUGEN bajo la dirección de PRESENT. El epílogo está marcado por unos susurros herméticos y un arreglo orquestal retorcidamente abstracto. En estos dos últimos minutos vamos de regreso a la tensión oscurantista del primer tema del álbum.  

Debemos anotar con tinta muy gruesa el nombre de “Oscillospira”, así como el de este tándem creativo de J.G. THIRLWELL & SIMON STEENSLAND, en nuestras agendas melómanas del presente año 2020: nuestra experiencia con este chamber-rock vibrante y vitalista nos ha parecido totalmente satisfactoria, y por tanto, la recomendamos dentro de cualquier buena colección de música progresiva de vanguardia de hoy y de siempre.


Muestras de “Oscillospira”.-