Friday, April 30, 2021

Un breve trayecto avant-progresivo bajo la guía de la fabulosa STOP MOTION ORCHESTRA

 

 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Llega un poco tarde esta reseña, pero nos alegramos mucho de poder publicarla ya. Resulta que a inicios de agosto del pasado año 2020, el ensamble estadounidense avant-progresivo STOP MOTION ORCHESTRA registró un EP titulado “Hydnora”, el mismo que dura poco más de un cuarto de hora. Dicho ítem fonográfico sucedió por dos años al breve álbum “Lightworks”. El personal que conforma el núcleo fijo de la STOP MOTION ORCHESTRA a través de todo el repertorio de “Hydnora” está conformado por Mohadev [guitarra, piano, sintetizadores, recursos computarizados y percusión concreta], Alden Doyle [violín], Leila Henley [saxofones tenor y soprano, y voz], Sam Arnold [bajo] y Aaron Parks [batería y percusión]. La lista de colaboradores ocasionales consiste en Henna Chou (cello), Ben DeGain (vibráfono), Scott Brazieal (piano eléctrico Fender Rhodes y efectos electrónicos), Steve Smith (samplers) y Charlie Duncan (batería y percusión). Los procesos de ingeniería de sonido y mezcla del material aquí contenidos estuvieron a cargo de Mohadev; los aportes de los colaboradores DeGain y Brazieal fueron grabados por ellos mismos. El ulterior proceso de masterización estuvo en manos de KM Abrams.
 
La pieza central de este EP es la misma que lo abre: se titula ‘Blue Fog’ y dura 10 ¾ minutos. Su primera sección se centra en una atmósfera grácil y luminosa de tenor folk-progresivo con algunos factores atonales insertados en ciertos pasajes estratégicos. El compás en 5/4 sostiene una agilidad muy peculiar para el encuadre general de los desarrollos melódicos en curso. Poco antes de llegar a la frontera del tercer minuto, las cosas viran hacia una tensión relativamente oscura y patentemente aguerrida, situándose en una posición intermedia entre PRESENT y SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM. Luego, tras un breve puente de talante jazz-progresivo que termina en un fade-out, emerge una tercera sección marcada por un modernismo combatiente donde el minimalismo electrónico se reviste de atmósferas frontalmente tétricas. Los sonidos aleatorios de guitarra y percusión que se van sucediendo sobre un trasfondo siniestramente sideral crean un clima eficazmente inquietante. La última parte de ‘Blue Fog’ es un reprise del colorido motif inicial. Las otras dos piezas son ‘Spaghettification’ y ‘On The Floor’, durando ambas menos de 2 ½ minutos. La primera de ellas se adentra decididamente en el estándar del RIO al estilo de los HENRY COW de los dos últimos discos, incorporando impetuosos elementos de la academia contemporánea dentro de la excelsamente intrincada ingeniería temática creada para la ocasión. En cuanto al tercer y último tema del álbum, se trata de una versión de una pieza del grupo japonés WHA HA HA. Éste comienza con un preludio amorfo para luego aterrizar en un motivo central bastante jovial, y nos referimos a una jovialidad un tanto dadaísta. Algo Zappiana, algo Magmiana, también emparentada con el patrón de los RASCAL REPORTERS en su faceta farsesca. Muchas cosas suceden en estos dos temas tan cortos, y su ilación cierra a lo grande un EP excelente como lo es “Hydnora”, un muestrario de los altos niveles de osada creatividad experimental dentro del polivalente terreno progresivo que la STOP MOTION ORCHESTRA todavía tiene intactos. Es una pena que se trate de una obra tan breve, pero nos parece que su lucidez estética es inconmensurable, por lo que la catalogamos como muy recomendable.
 
 
Muestra de “Hydnora”.-
Blue Fog: https://stopmotionorchestra.bandcamp.com/track/blue-fog


Tuesday, April 27, 2021

DUSTMAN DILEMMA: un excelso tercer suspiro avant-progresivo

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Un poco tardíamente pero con genino entusiasmo comentamos hoy el estupendo tercer disco del ensamble francés de música avant-progresiva DUSTMAN DILEMMA, radicado en la bella ciudad de Caen, región de Normandía. El disco en cuestión se titula “Third Sigh” y fue publicado el 9 de octubre del pasado año 2020 por el sello L'étourneur (que es, en realidad, una asociación cultural que promueve las artes en general). Este disco sucede por dos años a “On Second Thoughts”, cuando el grupo tenía una alineación bastante nutrida en forma de sexteto. Ahora en “Third Sigh”, el grupo queda reducido al trío de Pierre Blin [teclados, sintetizador, batería y percusiones], Samuel Frin [saxofón, clarinete, flauta, tuba, trombón y teclados] y Nicolas Tritschler [canto, batería, sintetizador y acordeón]. Este último también se hace cargo de las letras. Se ve que con las responsabilidades multívocas de estos tres músicos hay una opulenta logística sonora, pero el trío se da el lujo de contar también con las colaboraciones ocasionales de Samuel Belhomme a la trompeta; Manuel Decocq, al violín; Maxime Métais, a la guitarra y el bajo; y Andjelka Zivkovic, al canto y al piano. También hay efectos vocales de parte de Marine Petiot y Suzon Tritschler. La distribución de este disco en formatos de CD y vinilo contó con el apoyo de RADAR, mientras que Atypeek Music ayudó en la edición digital. El disco que ahora reseñamos sigue por la senda conceptual que el colectivo de DUSTMAN DILEMMA despliega en la secuencia de todos sus álbumes, un concepto centrado en los viajes que un personaje curioso y sensible realiza hacia realidades internas y externas: en este disco, su ciclo viajero se halla en un momento de quiebre interno, pues el protagonista, llamado Dustman, se halla conflictuado por la debacle de su relación amorosa con una dama metafísica llamada Soledad. Ese suspiro de nostalgia que culmina la última conversación con la distante Soledad e inicia una tortuosa experiencia de reflexiones y añoranzas es lo que se detalla a lo largo de todos los temas que conforman este álbum. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio contenido en “Third Sigh”.



La pieza homónima da inicio al repertorio: ‘Third Sigh’ es, en realidad, un preludio de menos de dos minutos signado por la confluencia de suaves ornamentos percusivos y de piano eléctrico con etéreos arreglos corales. ‘The Bunk’ es la primera pieza de desarrollo razonablemente amplio (dura poco más de 7 minutos, siendo el ítem más extenso del álbum), caracterizándose por dar rienda suelta a atmósferas sombrías y nebulosas a la hora de encauzar el solipsista y casi minimalista desarrollo temático. Es como si el paradigma de HOPPER & GOWEN hubiese sido inundada por corrientes marinas de la faceta más crepuscular de unos CLUSTER. Ya en las últimas instancias, algunos recursos de fastuosidad sonora entran a tallar para brindar una variante intensa al asunto. ‘The Pack’ sigue a continuación para llevarnos a un terreno más extrovertido y jovial, aunque hay un cierto tenor enigmático en curso que preserva a la canción dentro de una estratégicamente bien delineada aura inquietante. Esto suena a un ejercicio de cabaret-rock al modo de SLAPP HAPPY remodelado por la gente de THE ORVALIANS bajo las gráciles guías alternadas de HATFIELD AND THE NORTH y KING CRIMSON. Algunos momentos ácidos que emergen cerca del final ostentan un señorial tufo neurótico, lo cual implica que lo inquietante termina imponiéndose con solvencia dentro del esquema expresionista donde se mueven los instrumentistas. Un primer cénit del álbum. Con la dupla de ‘Passemêche’ y ‘The Grip’, el ensamble se explaya en el empuje de varios recursos estilísticos. El primero de estos temas mencionados es un elegante ejercicio de tonalidades jazz-progresivas que se sitúan en una interesante cruza entre el nu-jazz y el retro-Canterbury (TORTOISE y MATCHING MOLE), organizadas para darle un aire sutilmente siniestro a un motif de tenor circense tanto en su motif como en su groove general. Es como un regreso a la espiritualidad definitoria del segundo tema, pero con un enfoque un poco más inquietante y surrealista... Y eso que no se trata de un tema realmente abstruso. Por su parte, ‘The Grip’ exhibe algunos aires de familia con las líneas de trabajo de BENT KNEE y la banda compatriota POIL en cuanto a que exhibe una agilidad llamativa que se deja arropar por un acicalamiento extravagante, a la par que muestra un talante modernista en sus arreglos instrumentales, enfocados en el mecanicista armazón de batería y sintetizador. Los impetuosos (y a veces agónicos) fraseos de los vientos aportan una incandescencia imponente al asunto, muy útiles para completar y ornamentar la expresividad esencial de la pieza. 


‘The Hook’ dura poco menos de dos minutos y medio, pero tiene algo muy interesante que ofrecer. Regresando a la marca circense que signó al cuarto tema del disco, esta vez le da un aire cálido y melancólico; el centro temático gira en torno a los arreglos de vientos, mientras el canto ostenta una muy suave gracia. Con el final de este tema se engarza ‘The Backlight’, un tema centrado en pulsaciones cavernosas y relativamente siniestras, aunque no en un sentido tenebroso, sino con el conato de rabia y frustración propio de una pesadumbre que reflexiona sobre su propia lobreguez. Esta vez son las meticulosas orquestaciones de teclados los que preparan el camino para el inminente clímax parsimonioso que ha de sostener a las entrañas fundamentales de esta canción. La coda exhibe un distante arreglo pomposo de vientos en una indefinida lejanía. ‘Swamped’ exhibe el último hálito de legítimo esplendor sonoro del álbum, elaborando una estrategia de entrecruzamientos de avant-prog a lo KAYO DOT (etapa 2008-12) y chamber-rock a lo UNIVERS ZERO, en base a una señorial atmósfera lánguida muy emparentada con las modalidades contemporáneas de free-jazz. El crescendo que florece a mitad de camino garantiza una exhibición majestuosa de tensión emocional. Sin ser muy fulgurosa que digamos, esta pieza hace brillar su decisiva fuerza de carácter dentro de este paraje específico del repertorio, instalando así su último cénit. El epílogo del álbum es la breve pieza de un minuto y tres cuartos de duración titulada ‘So And Then’, la cual reitera la espiritualidad envolventemente crepuscular del prólogo con un enfoque un poco más alumbrado; este detalle se nota en el tenor engañosamente juguetón del piano y la batería que subyace al arreglo coral. Todo esto fue “Third Sigh”, un estupendo trabajo donde el colectivo de DUSTMAN DILEMMA, en poco más de 40 minutos, ha lucido sus galones como una importante fuerza creativa dentro de la vanguardia progresiva francesa contemporánea. Llega con unos meses de tardanza la presente reseña, pero nunca es demorada la ocasión en que se refrenda a este álbum como un ítem totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca progresiva atenta a los diversos senderos de desarrollo estilístico para el rock artístico del nuevo milenio.
 
 
Muestras de “Third Sigh”.-
The Pack: https://etourneur.bandcamp.com/track/the-pack  
The Grip: https://etourneur.bandcamp.com/track/the-grip
Swamped: https://etourneur.bandcamp.com/track/swamped


Saturday, April 24, 2021

Hacia un nuevo horizonte bajo la guía de los ilustres veteranos TRETTIOÅRIGA KRIGET

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy estamos de plácemes porque los ilustres veteranos del rock progresivo sueco de TRETTIOÅRIGA KRIGET vuelven al ruedo con un nuevo álbum titulado “Till Horisonten”, el mismo que fue publicado de forma independiente el pasado 25 de marzo. Se trata del álbum de estudio #10 de su catálogo. Sucediendo al muy buen álbum “Seaside Air” por cinco años, el quinteto conformado por Robert Zima [primera voz], Stefan Fredin [bajo, guitarra rítmica, coros y primera voz ocasional], Dag Lundquist [batería, violín y coros], Christer Åkerberg [guitarras eléctricas y acústicas] y Mats Lindberg [teclados] nos brinda ahora una obra musical más exuberante y con una elaboración más rica en atmósferas para los arreglos que definen los núcleos melódicos de cada pieza. Realmente este grupo sabe conservar sus energías creativas desde su resurrección (¡Cómo olvidar el impacto de sus discos de inicio del milenio “Elden Av År” e “I Början Och Slutet”!), y definitivamente, “Till Horisonten” es una prueba fehaciente de ello. En el repertorio de este nuevo disco, casi todas las piezas se van sucediendo en un continuum. El material contenido aquí fue grabado en los H.O.M.E. Studios, situados en Saltsjöbaden, a las afueras de Estocolmo, entre noviembre de 2019 y marzo de 2020. El proceso de mezcla estuvo a cargo del baterista Dag Lundquist, mientras que la masterización corrió luego a cargo de Peter In de Betou en Tailor Maid Productions, Estocolmo, en el mes de noviembre, ya cuando las condiciones mundiales de convivencia social habían cambiado drásticamente. Siendo el quinto disco de estudio de estas leyendas vivientes del rock progresivo sueco de su etapa del nuevo milenio, podemos decir que es una muy buena señal que este colectivo sepa mantener vivas su esencia estética y su empuje creativo. Sin ser propiamente un álbum conceptual en el más estricto sentido de la expresión, su línea temática general se centra en reflexiones y memorias de la historia del grupo y de las vidas de sus integrantes individuales. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de “Till Horisonten”.
 
La breve ‘Intro’, con sus efectos graves de sintetizador a través de un ambiente de metro subterráneo, abre el camino para la emergencia de ‘In Memoriam’, una canción amable que está patentemente rebosante de un lirismo grácil y atractivo. Al comienzo, los guitarreos arman sólidamente el groove de base mientras la dupla rítmica añade una efectiva dosis de vigor al relativamente sencillo swing de base. Una vez que el fragor rockero baja un poco su fragor, el canto entra a tallar para abrir camino a unas vibraciones más reflexivas. El terreno está preparado para gestionar variantes dentro del desarrollo temático sin romper con la placidez melódica dominante. ‘Tidigt’ sigue a continuación para establecer un aura un poco más distante, lo cual sirve para ahondar en la faceta reflexiva ya presente en la pieza precedente. Las parcas pulsaciones del bajo, las espartanas armonías de guitarra y las sobrias capas de sintetizador marcan un ambiente expectante inicial que, en la segunda mitad de la canción, deja paso a un motif en medio tiempo. La inclusión de un breve interludio con un bonito solo de guitarra ayuda a brindar una sana variedad sónica a la canción. ‘Staden’ exhibe un dinamismo rockero desde el punto de arranque, además de una refrescante sofisticación en el armazón del compás. Los momentos en que los riffs se tornan más fieros y también aquellos donde el mellotrón hace sentir su presencia señorial aportan una vivacidad muy musculosa al asunto, la cual se acentúa crucialmente en el climático final bajo la guía de la guitarra. He aquí un primer momento culminante del álbum, un híbrido de URIAH HEEP y YES bajo el signo de TRETTIOÅRIGA KRIGET. ‘Till En Vän’ es una balada otoñal en cuyo esquema melódico predomina un ambiente delicadamente sobrio, siendo así que se ornamente adecuadamente con un fastuoso interludio en típica clave prog-sinfónica. Exquisitez contemplativa en estado químicamente puro. ‘En Gång’ y ‘Brevet’ son dos canciones breves; juntas, ocupan un espacio de 4 ¼ minutos. La primera es una balada folk-rockera cuya instrumentación se basa en una armonización de guitarras acústica y eléctrica, mientras que la segunda se centra en una exhibición de fulgor melódico progresivo con una adecuada cuota de punche rockero. Tal vez merecía ser un poco más larga. 
 
‘Vägen Till Horisonten’ es la pieza maratónica del álbum con sus poco menos de 14 minutos de duración. Gestando y organizando un bien focalizado derroche de energía a través de las sofisticadas ilaciones entre los diferentes motifs y esquemas rítmicos que se van sucediendo, el grupo elabora un sólido ejercicio de majestuosidad progresiva. Hay un equilibrado protagonismo compartido entre los momentos explícitamente aguerridos y otros más sutiles. Durante la mayor parte del tiempo, no son muy dramáticas las transiciones de unas secciones a otras, pero es notable como la batería hace sentir su ecléctico vigor dentro del entramado sonoro general: esto resulta particularmente crucial para el clímax dual, que comienza con una languidez grácilmente pomposa donde convergen lo Genesiano y lo Floydiano, y concluye con una vivacidad explosiva cuyo fulgor sonoro se siente convincentemente filudo. A lo largo de este extenso tema, las partes vocales se limitan a breves arreglos corales situados en lugares estratégicos. Sin duda, tenemos aquí el cénit definitivo y fundamental del álbum. La pieza homónima es la que justamente cierra el álbum, y tampoco tiene desperdicio alguno: se trata de una balada signada por un clima sereno centrado en una cristalina calidez melódica, algo que nos remite a un híbrido entre PROCOL HARUM y los GENESIS de la etapa 70-72. ‘Till Horisonten’ concluye las cosas con una disposición reflexiva desde la que el grupo impulsa un efectivo contrapunto a la fastuosidad patente y enérgica de la pieza precedente. Una bella canción que refuerza la intencionalidad contemplativa que atravesó a este bello álbum. Como balance general, tenemos que la gente de TRETTIOÅRIGA KRIGET se ha lucido sólida y solventemente con la gestación de “Till Horisonten”, dando amplias muestras de su buen oficio, producto tanto de su veteranía como de la iluminación de sus musas particulares. Nos queda claro que estos señores siguen asentando un lugar de genuina vigencia dentro del actual escenario del rock progresivo: este disco logra reforzar convincentemente su horizonte particular dentro del mismo, y por lo tanto, lo declaramos como totalmente recomendable para una buena colección progresiva. 
 
 
Muestras de “Till Horisonten”.-
Staden: https://www.youtube.com/watch?v=2kuiXFLZbJs
Til En Vän: https://www.youtube.com/watch?v=3lxyjkTDYtk
Vägen Till Horisonten: https://www.youtube.com/watch?v=LDZXdHeCgRg


Thursday, April 22, 2021

Un horizonte que se expande para los irlandeses PARHELIA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da la ocasión de hablar del ensamble irlandés PARHELIA, el cual está conformado por Greg Clarke [guitarras, teclados y efectos] y Cathal Rodgers [bajo y teclados]. El disco más reciente dentro de su vigente trayectoria se titula “Celestial Horizons” y fue publicado el 19 de mayo del pasado año 2020. Se trata de su quinto trabajo de estudio, tercer disco de larga duración (siendo así que el primero de ellos fue publicado tras un par de EPs sucesivos de 2006 y 2007). Para este disco, el bloque instrumental se completa convenientemente con el baterista Ben Wanders. La línea de trabajo de PARHELIA está esencialmente enfocada al post-metal, incluyendo elementos de las tradiciones del stoner y la psicodelia progresiva de tendencia atmosférica dentro de su esquema sonoro. Sucediendo por 7 años a “The Precipice Of Change”, que fue muy bien celebrado en su momento, “Celestial Horizons” da nuevos motivos de jolgorio melómano al establecer una dinámica sonora donde el fulgor y la densidad son manejados con una grácil soltura, combinándose de manera fluida y elegante. La gestación de este álbum fue particularmente larga, comenzando con un periodo de composición, maquetas y producción que se extendió del año 2014 al 2019. Las bases de batería fueron las primeras en ser registradas en la grabación definitiva del disco entre los años 2018 y 2019, siendo así que el dúo de Clarke y Rodgers asentaron sus múltiples aportes en los dos primeros meses del año 2020. Y bueno, el disco pudo ser publicado... y revisamos sus detalles ahora mismo.

 


‘A Lonesome Journey’ abre el disco con un poderoso efecto de ventisca que pronto desaparece para abrir paso a un jam solemne sostenido por un groove razonablemente ceremonioso que incluye algunas variantes sofisticadas en su armazón rítmico. Se siente aquí un firme y rotundo vigor rockero que se centra en las bases armónicas del desarrollo temático, permitiendo así que el potencial onírico del mismo se concrete con sugerente musculatura. La pieza homónima sigue a continuación para imponer una atmósfera más comedida y grácil, abriendo espacios para pasajes parsimoniosos en medio de otros más animados. En comparación con el fulgor primaveral emanado por la pieza de inicio, este tema se centra más en grisáceas vibraciones que oscilan entre lo crepuscular y lo noctámbulo. Lo que nos ha brindado ‘Celestial Horizons’ es un soberbiamente elegante juego de sonoridades densas dentro de un índice temático que, sin duda, tiene su propio gancho. Tenemos aquí un cénit decisivo del álbum. La dupla de ‘Olympus Mons’ y ‘Open Heart’ permite al ensamble expandir su paleta sonora, siendo así que el primero de estos temas exhibe una gentiliza lírica bastante transparente mientras, de a pocos, edifica su trayecto desde un inicial swing sigiloso hasta otro mucho más vivaz durante el clímax final. La idea melódica es sencilla, pero es afirmada con lucida eficacia. Por su parte, el segundo de estos temas mencionados ostenta un aura más misteriosa, en muchos aspectos emparentada con la densidad que marcó al segundo tema del álbum, pero, esta vez, dicha densidad es instaurada como el centro neurálgico de la expresividad envolvente y claroscura en curso. El hecho de que los riffs cuenten con una dosis especial de electrizante autoridad permite a la pieza preservar un genuino brío rockero a despecho de la languidez inherente al esquema rítmico utilizado para la ocasión. ‘Stars Align’ comienza con un prólogo sereno de matices cósmicos que asienta el terreno para un vivaz cuerpo central: el gancho esencial de éste nos hace desear que esta pieza durara un poco más de los 4 minutos y pico que el grupo le concedió. 
 
‘The Veil Of Truth’ se caracteriza por establecer una ágil y llamativa síntesis entre los temas #1 y #3. La secuencia de ‘Maps Of Meaning’ y ‘Closing Chapter’ se encarga de cerrar el álbum, siendo así que ambos temas sirven para que el ensamble vuelva a explorar fehacientemente loe vértices más sofisticados de su propuesta musical. La primera de estas piezas establece coqueteos con el patrón del prog-metal e incluye algunos modismos cuasi-Crimsonianos a su desarrollo temático. Por su parte, la adecuadamente titulada ‘Closing Chapter’ exhibe una majestuosa variante de la faceta crepuscular de la banda, la cual es trabajada con meticulosos entramados de los guitarreos que, a pesar de no esconder la sencillez estructural de la composición, logran brindarle una eficaz aureola de contundencia rockera, una aureola muy fiel al estándar habitual del post-rock con su efectivo toque de nervio expresivo. En menos de 37 minutos, el colectivo de PARHELIA logró concretar una de las obras más rotundas del pasado año 2020 dentro de la escena post-metalera merced a la manifestación de sus pletóricas ambiciones estéticas. Aunque llega bastante tarde esta reseña, todo elogio vertido para con 
“Celestial Horizons” ha sido honesto. 

 
 
Muestras de “Celestial Horizons”.-
Celestial Horizons: https://parheliaband.bandcamp.com/track/celestial-horizons
Open Heart: https://parheliaband.bandcamp.com/track/open-heart
Closing Chapter: https://parheliaband.bandcamp.com/track/closing-chapter


Monday, April 19, 2021

FRK: satisfacción ecléctica para los latidos vanguardistas del corazón de la escena progresiva argentina actual

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el honor de presentar el fabuloso disco “El Gremio De Los Satisfechos”, perteneciente a FRK, ensamble dirigido por el músico y compositor Enrico Rocca; el disco en cuestión fue publicado por el sello Viajero Inmóvil en el Día de Nochebuena del pasado año 2020. Rocca teclados y guitarras, y se hizo acompañar por una muy nutrida lista de músicos a lo largo del recorrido del repertorio de “El Gremio De Los Satisfechos”: Alavar Llusá-Damiani (violín y teclado), los bajistas Beto Chaia y Gus DeMartín, los saxofonistas Fercho Diaco, Sara Marech y Manu Demartín, Jorge Díaz Sundara (guitarras y bajo), los teclistas Lucas Batista y Orne Yori, los bateristas Lucas Galiñanes y Pato Benítez, los guitarristas Mariano Echelini, Martín Pereyra y Richard Limbo Patané, y Martín Cuto en los vientos y los arreglos. También hay intervenciones vocales a cargo de Laura Pron, Natalia M y Tizi Rocca. A la hora de buscar referentes para explicar el esquema sonoro tortuoso y variopinto de FRK, se nos vienen a la mente los nombres de sus ensambles compatriotas FACTOR BURZACO, LAS OREJAS Y LA LENGUA, BUBU y PANZA, además de los foráneos HENRY COW (desde su segundo álbum), YUGEN y BREŽNEV FUN CLUB. El nutrido repertorio contenido en “El Gremio De Los Satisfechos” – 19 temas, nada menos – está basado en ideas musicales de Enrico Rocca, quien es autor exclusivo de casi todo el material, exceptuando un pequeño puñado de piezas de autoría compartida. Básicamente, tenemos aquí un disco de rock-in-opposition, aunque para ser más detallados, se trata de un enfoque musical donde confluyen el avant-prog, el jazz contemporáneo, modismos psicodélicos de tenor dadaísta y la cámara modernista. Pero, ¿quién es Enrico Rocca? Originario de Quilmes, él es un artista plástico que juega en varias áreas con varios estilos diferentes, incluyéndose en su curriculum vitae la realización de portadas de discos de BUBU, NAU ALETHEIA, LA HERENCIA DE PABLO, CANTURBE y otras bandas del medio argentino. También hace música, pero “El Gremio De Los Satisfechos” es su primera aventura concreta en esta modalidad artística. El disco fue casi en su totalidad grabado en el pasado año 2020 en el estudios StoneHauss y en Home Studio Jupiter; el violinista-teclista Alvar Llusa Damiani grabó sus aportes en el ZABK Studio de Barcelona, mientras que el baterista Lucas Galiñanes hizo lo propio en el Estudio Manitos. Las ulteriores labores de edición, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Jorge Díaz Sundara. Bueno, veamos ahora los detalles del disco que ahora reseñamos, el cual dura poco más de 48 minutos.

  
El disco comienza con el espacio de un minuto y tres cuartos que tiene ‘A Través De La Arboleda, Parte I’, consistente en una sección inicial de capas y atmósferas ensoñadoras de talante cósmico seguida de otra surrealista y disonante, y luego llega una coda de carácter pastoral. Se abren así las puertas para el arribo de la pieza homónima: ‘El Gremio De Los Satisfechos’ es un sólido ejercicio de rock-in-opposition portador de un vitalismo equilibrado a través de las imparables variaciones temáticas que se van dando. El espíritu es extrovertido y luminoso, con una cuota razonable de tensión. ‘A Través De La Arboleda, Parte II’ se centra en lo etéreo de manera más sistemática que la parte inaugural y tiene un cierre exótico de inspiración asiática. ‘Frkland’ emerge para dar rienda suelta a una de las exhibiciones más robustas de dinamismo rotundo, no exento éste de jovialidad en clave dadaísta. Los juegos de síncopas armados por el bloque rítmico ayudan mucho a perfilar esa jovialidad tan deliciosamente extravagante. Con la dupla de ‘Valentine’ y ‘Chinatown’, el ensamble explora más caminos diversos para su enfoque de inquietudes sesudamente aventureras. El primero de estos temas se centra en una cruza de grooves tribales y acentuaciones atonales juguetonas que dejan entrever algo de inquietud; el segundo de ellos explora una ágil y llamativa hibridización de torsiones a lo HENRY COW con estándares jazz-rockeros que se sitúan a medio camino entre los discursos de la tradición fusionesca y el del nu-jazz. Así las cosas, es oportuno que la siguiente pieza, ‘Tramonto Sul Mare’, comience con una cálida exhibición de climas fusionescos, aunque pronto se desvía radicalmente hacia una mezcla de COS y ART BEARS a través del filtro de sus compatriotas de FACTOR BURZACO. Este recurso de perturbación contundente y grácil deja claramente sus huellas en el reprise final. ‘Montaña Rusa’ sí se enfoca directa y convincentemente en esa estrategia de perturbación, cuidadosamente magnificada a través de una meticulosa maraña de intervenciones instrumentales y corales que destilan un claro tufo Zappiano con matices heredados del legado de BUBU. ‘Nowhere’ es una simpática miniatura de jazz electrónico que abre espacios para un magnífico solo de guitarra acústica.
 
‘A Través de la Arboleda, Parte III’ regresa a lo etéreo, esta vez con un cierto matiz sombrío, aunque manteniendo su talante ensoñador. El terreno está preparado para que se instale la magnífica secuencia de ‘Mental Torture, El Agua Organizadora’, ‘Sammy’ y ‘Sometimes’. El primero de estos temas mencionados instaura un cénit decisivo para el álbum con su compacta ilación entre una sección dadaístamente traviesa y otra más relajadamente lírica, para luego pasar a un puente tenso y claroscuro al modo de un híbrido entre COS y HENRY COW. Todo culmina con un regreso frontal al lirismo envolvente y relajado. El segundo tema ostenta una musculatura más consistente, pero sigue apostando por lo evocador a través de su luminosamente abstruso desarrollo temático. El tercero de ellos es más claramente jovial, convirtiendo al factor dadaísta en algo acogedor y venturoso. En este contexto, el rol de ‘To Beat Or Not To Beat’ es el de cosechar la siembra de los pasajes y atmósferas más explícitamente celebratorias para amalgamarlas en una nueva exhibición de genial encrucijada entre el dinamismo exquisito del jazz-rock experimental y el expresionismo complejo del RIO británico. El carácter onírico de la coda nos toma de sorpresa. ‘Save Muy Bone’ se mete en un terreno de mescolanzas de JOHN ZORN, PANZA y TORTOISE con un gran peso del aspecto modernista en los arreglos rítmicos, otro aspecto importante que se acoge de la tríada de las piezas #11 al #13. ‘Amanece’ trae consigo un ahondamiento en la lógica deconstructiva, lo cual repercute en que adquiera una actitud más solipsista que cualquiera de los dos temas precedentes. Lo mismo sucede con ‘Zmba’, aunque su núcleo temático es más reconocible; además, contiene un excelente solo de batería. Con ‘Tramonto II’, la táctica consiste ahora en centrarse en expansiones contemplativas con un fuerte énfasis en lo pastoral, casi a lo ANTHONY PHILLIPS. Con todo, no faltan los ocasionales ornamentos extravagantes en algunos pasajes estratégicos, así como tampoco una coda cibernética de tenor cósmico. Durando casi 5 ¼ minutos, ‘Vaekemandt’ cierra el repertorio de una manera muy solemne y vivaz. La gama orquestal tan ceremoniosa con la que comienza este tema traza y dirige el sendero de densa y señorial solemnidad a través del cual se organiza la arquitectura temática. Los segundos finales consisten en un fade-out dirigido por el piano donde se realiza un desmontaje parsimonioso del tenor general de la pieza. Un gran cierre para la pieza más majestuosa del repertorio y para un disco que, en su conjunto, establece un enorme señorío en cuanto a su despliegue de creatividad sonora.
 
Toda esta fue la propuesta presentada en “El Gremio De Los Satisfechos”, una obra sistemáticamente inquieta que nos brinda un monumental ejemplo de cómo concretar a cabalidad un enfoque sólidamente ecléctico para el discurso del avant-prog. Enrico Rocca y su nutrida compañía de colegas dentro de FRK se han lucido a lo grande con este disco que, no nos cabe duda, es uno de los más fulgurosos e imponentes que han brotado últimamente en el seno de la avanzada musical argentina actual: muchas gracias al ensamble entero por ello. ¡Totalmente recomendable para la gente amante de las vertientes más osadas del género progresivo!

 
 
Muestras de “El Gremio De Los Satisfechos”.-
El Gremio De Los Satisfechos: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/el-gremio-de-los-satisfechos
Tramonto Sul Mare: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/tramonto-sul-mare
Mental Torture, El Agua Organizadora: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/mental-torture-el-agua-organizadora
Vaekemandt: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/vaekemandt


Friday, April 16, 2021

Informe de la observación musical #4 de los HUMAN FACTOR


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos el agrado de presentar el nuevo trabajo fonográfico del cuarteto ruso HUMAN FACTOR, el mismo que se titula “Observer” y fue publicado el pasado 18 de marzo. La alineación de Pavel Vorobyov [guitarras y teclados], Sergey Volkov [teclados], Alexander Meshcheryakov [bajo] y Konstantin Shtirlitz [batería] ha gestado aquí un disco que gira conceptualmente en torno a la noción de que el orden del Universo está en la mirada del observador. Para el primer tema del álbum (en realidad, un breve prólogo) que hoy nos convoca, el trombonista Ramil Shamsutdinov aportó su colaboración instrumental. Ya han pasado muchos años desde que este grupo nos sorprendió gratamente con su álbum debut del año 2012 “4.Hm.f”, y a lo largo de estos últimos años, el ensamble de HUMAN FACTOR ha ido robusteciendo su voz musical. Para este nuevo trabajo fonográfico, las labores de producción e ingeniería de sonido para las sesiones de grabación estuvieron en manos de los cuatro integrantes del grupo, mientras que la mezcla y la masterización estuvieron a cargo de Artem Amatuni. En líneas generales, este disco se caracteriza por dar prioridad a la focalización de las aristas más musculares de su propuesta musical, aunque, como es natural en el caso del enfoque estético de este cuarteto, siempre hay espacios generosos para la elaboración de climas y ornamentos cósmicos. Bueno, ya es hora de repasar los detalles del repertorio contenido en “Observer”.
 

El preludio ‘Gathering’, que dura un minuto y cuarto, expone una atmósfera sigilosa que coquetea abiertamente con lo tenebroso, usando como base una minimalista interacción entre capas cósmicas de sintetizador, retazos de guitarra y fraseos etéreos de trombón. Así, las puertas se abren para el arribo de ‘Riding The Giants’, la primera pieza con una estructura plenamente desarrollada dentro del álbum. Su esquema de trabajo se centra en un dinamismo sobrio y señorial donde las vibraciones sugerentes del post-metal y las sacudidas fornidas del space-rock se entrecruzan de manera perfectamente fluida dentro de una configuración progresiva modernista. Ésta está guiada principalmente por las envolventes bases armónicas y los sutiles solos de teclados; mientras tanto, la labor de la batería permite que la pieza vaya ganando gradualmente en vigor expresivo mientras su aura señorial se mantiene constante. Un gran inicio de álbum al cual le sigue el tema ‘Opal Voids’, el mismo que se caracteriza por capitalizar el señorío llamativo e imponente de la pieza precedente a través de la utilización de un swing más parsimonioso inspirado en el estándar del post-rock. De este modo, el cuarteto activa recursos de majestuosidad y luminosidad que motivan el ingreso de matices contemplativos dentro del desarrollo temático. La ingeniería de éste abre varios espacios para el lucimiento de la guitarra dentro del bloque instrumental general. ‘Sagittarius A*’ cumple principalmente con perpetuar el clima contemplativo de la tercera pieza, lo cual se traduce en un ahondamiento en las posibilidades ensoñadoras y lisérgicas del post-rock y del stoner dentro de un bien definido tenor space-rockero. Eso sí, el cuarteto le da su toque propio a través de dos factores: las masivas capas y ornamentos psicodélicos de los teclados y el modo en que la guitarra hace gala de su punche para movilizar el impacto de sus intervenciones. Tenemos aquí un cénit decisivo y del álbum y, de inmediato, llega otro cuando los HUMAN FACTOR nos brindan el tema ‘Upstream’, el cual se encuadra grácilmente dentro de las coordenadas del space-rock con tenor progresivo. Lo que suena aquí es como un híbrido entre OZRIC TENTACLES, AESTHESYS y VESPERO cuyo vigor expresivo encuentra una tersura cristalina en base al sofisticado swing básico por la batería y a los diversos recursos ejercidos por los teclados. Se trata de una pieza vitalista y distinguida a la vez.
 
‘Sagittarius B’ es otra pieza breve – dura casi 1 ¾ minuto – que prepara el terreno de ‘Himiko’s Lament’. El preludio antes mencionado consiste en una exploración cósmica bastante intimista asentada sobre un groove sensual, algo así como una remodelación de una vieja idea de los TANGERINE DREAM de la fase 1980-84 en manos de los HIDRIA SPACEFOLK que se dejan llevar por su vertiente más etérea. Pudo ser una pieza con un enclave propio, la verdad que sí, pero el tempranero fade-out lo deja como preludio a ‘Himiko’s Lament’, pieza que irrumpe con un despliegue de magnos encuadres electro-psicodélicos que se instalan firmemente sobre una bien equilibrada encrucijada entre VESPERO y RED SPAROWES, sazonada con atmósferas modernistas a lo NECROMONKEY. La banda ha retomado con refinado pulso la faceta más reflexiva de su propuesta musical a la hora de crear y organizar el centro temático de esta pieza. Cuando llega el turno de ‘Naked Singularity’, elensamble vira nuevamente hacia su dimensión más extrovertida y luminosa, brindándonos un tema patentemente vitalista que despliega matices ordenadamente focalizados de su sencillo motif central. Las diversas pistas de guitarra en las bases armónicas y los ocasionales solos dirigen al bloque grupal, pero también hay espacio de lucimiento para bien pulidas orquestaciones de sintetizador. Los últimos siete minutos y pico del repertorio están ocupados por ‘…And A Silver Lining’, el culmen final del disco. Su estructura musical y sus grooves predominantes apuntan hacia un cálido ambiente donde lo sereno y lo crepuscular se fusionan en un espíritu ceremonioso. A través de las cadencias contenidas y moderadamente complejas que arma la dupla rítmica, los implementos expresivos creados por los guitarreos y las expansiones de los sintetizadores transitan entre lo circunspecto y lo fastuoso. En este segundo aspecto mencionado, el grupo crea recursos de imponente densidad rockera que abiertamente coquetean con los estándares del post-metal y del prog-metal; esto resulta bastante eficaz a la hora de impulsar un poderoso clímax rockero antes del arribo de una envolvente coda donde los últimos sonidos instrumentales dejan paso a ruidos de un par de truenos, una coral románica y un campaneo. 

Todo esto es lo que el colectivo moscovita de HUMAN FACTOR ha gestado y concretado en su nuevo disco “Observer”. Nuestro informe sobre ésta, su cuarta observación musical progresiva, es bastante positivo respecto al aporte que el susodicho grupo brinda al ideal del rock artístico en nuestros tiempos. Bastante recomendable.
 
 
Muestras de “Observer”.-
Riding The Giants: https://humanfactor.bandcamp.com/track/riding-the-giants
Upstream: https://humanfactor.bandcamp.com/track/upstream
…And A Silver Lining: https://humanfactor.bandcamp.com/track/and-a-silver-lining


Wednesday, April 14, 2021

JATTI y una nueva fase para la siempre dinámica escena progresiva argentina

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión toca el turno de presentar una obra fonográfica especialmente hermosa – y también un poco breve – emergida de la siempre laboriosa escena progresiva argentina: nos referimos a “FaSes” de JATTI, disco conceptual realizado por este proyecto unipersonal de Jati Signorio. Él es un músico y compositor radicado en Buenos Aires, integrante de los grupos ÜNDER LINDEN y TERRIBLE SANDOKÁN, y ahora se ha podido dar abasto para crear este trabajo que dura alrededor de media hora. JATTI se hizo cargo de todo lo que suena en este disco publicado en plataformas digitales diversas (Bandcamp, Spotify, Soundcloud, etc.), tanto las ejecuciones de los instrumentos como las programaciones de baterías y de samplers de algunos pasajes de piano y efectos especiales. Él tocó las guitarras y los sintetizadores, y justamente fueron aquéllas las últimas en grabarse porque quiso que hubiese algo de espontaneidad e improvisación en los solos en medio de la estructura de cada una de las piezas. Los procesos de grabación y mezcla fueron realizados por el propio JATTI entre junio y octubre de 2020, con la ulterior labor de masterización estando en manos de Alfredo Calvelo en La Plata. El tenor general de los esquemas sonoros activos se centra mayormente en climas volátiles y contemplativas, bien de acuerdo con la sucesión de las fases lunares y su inspiración en los estados anímicos de quien las va contemplando: éste es justamente el concepto temático del álbum, tal como se muestra en el subtítulo correspondiente a cada tema que lo integra. JATTI tenía en mente una proyección audiovisual para este concepto, lo cual explica que todo se sienta tan cinematográfico mientras las piezas se van sucediendo en un continuum. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de “FaSeS”.

Los dos primeros minutos del disco están ocupados por ‘Mientras La Luz Sea Tenue (Luna Nueva)’, desarrollando un clima etéreo donde sutiles climas de teclados y evocadores fraseos de guitarra se engarzan fluidamente bajo el abrigo común de una atmósfera ensoñadora. El terreno está preparado para la enérgica emergencia de ‘Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente)’, una pieza con dos partes bien distinguidas entre sí: la primera de ellas está guiada por las briosas y envolventes líneas virtuosas de la guitarra dentro de un clima de extroversión contenida; la segunda, por su parte, se apoya sobre un groove de talante fusionesco que se articula con un aura sofisticada asentada en la faceta más reflexiva del estándar prog-sinfónico. El vigor expresivo se expande mucho más con el arribo de ‘Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente)’, un tema cuyo desarrollo temático está firmemente alimentado por el esplendoroso expresionismo que emana tanto de la guitarra (situada a mitad de camino entre los paradigmas de Hackett y de Howe) como de los preciosistas armazones de teclados. La base rítmica, por su parte, oscila entre esquemas rítmicos ágiles y otros a medio tiempo. La verdad que nos hubiese gustado que el fade-out de este tema, un cénit decisivo del álbum, no llegara tan pronto, pero es que ya llega el turno de ‘Lastimará El Sol De Ayer, Curará La Luna Su Crueldad (Gibosa Creciente)’. Este tema enarbola la bandera de lo contemplativo bajo un manto de vibraciones melancólicas. Mezclando aires de añoranza con atmosferas de suave talante cósmico, esta cuarta pieza del álbum nos brinda un generoso espacio de más de cinco minutos para visitar los rincones más introvertidos del palacio sonoro desde el cual se forja la multivalente espiritualidad del disco. Los sobrios fraseos del piano focalizan el mantra temático mientras los solos de guitarra entran al primer plano con la principal misión de ornamentar la ingeniería musical en curso. La dupla de ‘Promete Que Voy A Llegar (Luna Llena)’ y ‘Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante)’ sirve para que JATTI siga explorando más matices. El primero de estos temas s centra en un swing jazz-rockero moderadamente vivaz tras un prólogo que muestra las indicaciones de un astronauta. En cuanto al segundo, éste regresa al terreno de la melancolía, pero con una aureola más serena, la misma que permite que el desarrollo temático se torne fulguroso en su clímax intermedio. Esto suena a un híbrido entre el estándar Floydiano de la fase post-Waters y el legado más ambicioso de JEFF BECK. Otro cénit del repertorio.
 
Los últimos 8 ½ minutos del repertorio están ocupados por la secuencia de ‘En Ella Confío (Cuarto Menguante)’, ‘Porque Sé Que Está De Mi Lado (Luna Menguante)’ e ‘Y Volverá (Luna Nueva)’. El primero de estos temas se asienta sobre un compás inusual y su esquema musical se enfoca en las interacciones ceremoniosas entre los comedidos fraseos de la guitarra y las orquestaciones de teclado. A partir de allí, un swing vivaz abre la puerta al segundo de los temas mencionados, aunque en realidad, solo se trata del puente, pues el núcleo central del mismo descansa primeramente sobre un clima etéreo, y luego, en un motif sereno centrado en una ceremoniosa reflexividad. Por último, ‘Y Volverá (Luna Nueva)’ se encarga de volver a los índices temáticos y atmósferas de la pieza de apertura, pero esta vez con un aire más intimista y menos fastuoso. Una estupenda idea para cerrar el círculo musical desarrollado a lo largo del álbum. Esto es lo que nos ofrece JATTI con “FaSeS”, un disco repleto de atmósferas exquisitas con un enfoque recta e impolutamente centrado en una claridad melódica de talante evocador, algo consistente a través de todas las variantes de expresividad y colorido que tienen lugar. A pesar de su brevedad, dice mucho este disco: totalmente recomendable para los amantes del rock artístico. Esperamos su pronta edición física, algo que está en los planes de JATTI a corto o mediano plazo.
 

 
Muestras de “FaSeS”.-
Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-2-me-guiar-mi-intuici-n-luna-creciente
Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-3-cuando-el-reflejo-avance-cuarto-creciente
Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-6-ser-la-noche-menos-clara-gibosa-menguante


Monday, April 12, 2021

La esplendorosa sombra vanguardista de NICHOLAS WHITTAKER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar, aunque sea con algo de tardanza, el primer disco solista de NICHOLAS WHITTAKER, a la sazón, vientista de la banda británica DIAGONAL, el cual se titula “Umbra”. La gestación de este disco tuvo lugar después de que terminaran las sesiones de grabación de “Arc”, el disco de retorno de DIAGONAL que les valió varios comentarios positivos a lo largo de los años 2019 y 2020. En lo concerniente a este disco que ahora reseñamos, WHITTAKER asume muchas responsabilidades performativas dentro de la logística sónica del álbum. Además de hacerse cargo de los saxofones alto y soprano, el clarinete, la flauta y el canto, tal como suele hacerlo en DIAGONAL, también toca vientos exóticos como el duduk y el hulusi, además de los flautines celtas, la flauta dulce, algo de guitarra eléctrica, la kalimba, algunas percusiones y el sintetizador. Dejamos al propio WHITTAKER que nos explique el concepto del álbum: “Luz y sombra. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha meditado sobre estos dos estados, ya sea como representaciones de la lucha entre el bien y el mal, o simplemente desde un enfoque más científico y fundamental. La región de sombra que es arrojada desde la Luna hacia la Tierra durante un eclipse se conoce como Umbra.” Los colaboradores de WHITTAKER fueron su compañero de DIAGONAL Luje Foster a la batería y las percusiones; James Howarth, al bajo, y; Lisa Watt al canto. Bien es verdad que hay otros proyectos vinculados con diagonal, como el grupo BARON fundado por los integrantes Alex Crispin and Luke Foster, así como el disco solista de folk-rock del guitarrista David Wileman. WHITTAKER colaboró en ellos. En lo concerniente al disco que hoy reseñamos, éste fue publicado a mediados de setiembre del pasado año 2020, y hace gala de una ágil combinación de recursos del prog psicodélico, el krautrock, el acid-folk, el avant-jazz y la fusión experimental de línea atmosféricamente académica. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Umbra”.


‘Lofoten Dance’ abre el repertorio con un carácter solemne que ostenta un tenor ritualístico, algo así como una evocación a las fuerzas de la naturaleza desde un faro solitario. Las tonalidades mágicas y flotantes del saxo parecen anunciar el pronto arribo de algo más gradilocuente... y esa intuición efectivamente se concreta con el arribo de ‘Caraval’. En esta pieza, el talante solemne propuesto por la pieza de entrada adopta ropajes señoriales dentro de un esquema sonoro que resulta, a la vez, denso y envolvente. Las sobrias líneas del saxo flotan con cristalina limpieza sobre las atmosféricas capas de sintetizador y los exuberantes ornamentos percusivos, resultando todo en una cruza entre los TANGERINE DREAM de la fase 73-75 y los POPOL VUH de la etapa 72-75, más algunos elementos del segundo álbum de ANNEXUS QUAM. Sí, tal como suena, esta pieza es un ejercicio de krautrock cósmico con raigambre avant-jazzera y fusionesca, totalmente absorta en climas cinematográficos que se explayan con cristalina exquisitez. Un cénit decisivo del álbum, y cuando llega el turno de la dupla de ‘Folded Sun: Prelude’ y ‘Folded Sun’, nos preparamos para disfrutar de otro. El asunto empieza con un exorcismo de texturas sedosas de vientos que se van interponiendo como nubes que se funden mientras el viento de otoño las transporta etéreamente. A partir de allí, se asienta el terreno para un jam a medio tiempo que resuena como un intermedio entre las resonancias lisérgicas de los PINK FLOYD de la etapa 69-71 y el vitalismo reluciente del aspecto acid-folk de unos GILA o unos AMON DUÜL II. Los cánticos que entran a tallar se entrecruzan con el bloque instrumental con total naturalidad, logrando realzar oportunamente el carácter evocativo del groove y del minimalista desarrollo temático. ‘Sacral’ regresa de lleno a las atmosferas místicas que ya se habían hecho presentes en la pieza de apertura; en poco menos de 5 minutos, exhibe un sortilegio nebuloso y envolvente, alimentado por un bien perfilado esquema minimalista que se aplica no solo a las líneas de viento, sino también a las espartanas escalas de guitarra. 

‘Qamar’ se hace cargo de retomar la exuberante densidad que marcó al segundo tema del álbum, aunque esta vez, la expresividad es menos ostentosa. De este modo, WHITTAKER y su acompañante de turno (Foster) se embarcan en la exploración de matices un poco más abstractos mientras preservan recursos de estremecimiento telúrico en base a la presencia de las percusiones. Lo que en el caso de ‘Caraval’ era predominantemente ensoñador, en ‘Qamar’ se remodela como un ejercicio de pulsaciones místicas con un vibrante trasfondo arcano‘Lofoten Dance II’ cierra el álbum con una retoma de la solemnidad ritualística del primer tema, a la cual se suma una serie de capas sombrías de sintetizador que apuntan a la inserción de una aureola de misteriosa nocturnidad para la arquitectura sonora en curso. Las flotantes líneas de saxofón son hermosas y embrujadoras, crean un pequeño halo de inmaculada luz en medio del solipsismo integral que se arma con los otros instrumentos actuantes. “Umbra” es, ante todo, un testimonio cabal y concreto del genio musical de NICHOLAS WHITTAKER, una mente que es capaz de alzar un muy alto vuelo con sus propias alas sin desmedro para cualesquiera proyectos grupales de los cuales forma parte. Ahora que la gente de DIAGONAL está a punto de publicar su nuevo álbum en lo que parece ser un periodo bastante prolífico en esta actual etapa de reformación, es un buen momento para apreciar lo que WHITTAKER tiene que ofrecer a la escena vanguardista como compositor y músico de manera individual.



Friday, April 09, 2021

La segunda jornada de exploraciones fractalizadas del maestro STEPHAN THELEN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el enorme placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del maestro suizo STEPHAN THELEN (dueño de una muy interesante carrera solista, además de ser integrante de la genial banda SONAR), el cual se titula “Fractal Guitar 2”. Publicado por el sello MoonJune Records a inicios del pasado mes de marzo, este disco sucede a “Fractal Guitar”, el cual fue publicado en enero de 2019. También sucede a varios discos importantes hechos por el grupo SONAR, especialmente aquellos que se realizaron en asociación con el portentoso David Torn. Es más, Torn aparece como invitado en 2 de los 6 temas contenidos en “Fractal Guitar 2”. Otros nombres que aparecen en la nutrida lista de colaboradores son Markus Reuter (Touch Guitar y soundscapes), los guitarristas Jon Durant, Bill Walker, Barry Cleveland, Henry Kaiser y Chris Muir, Stefan Huth (Touch Guitar con labor de bajo), los bateristas Andy Brugger y Michael Pasquinelli, el percusionista Andi Pupato, el bajista Andy West y el teclista Fabio Anile. Por supuesto, THELEN es la principal figura dentro de los ensambles organizados para cada tema, tocando las guitarras eléctrica, fractal y e-bow, el órgano, el sintetizador granular, otros teclados y programaciones. Al igual que en el antes mencionado disco de 2013, las composiciones y ulteriores arreglos de las piezas contenidas en esta nueva  producción se centran en cadenas temáticas con muchas dosis de delay y feedback en compases de 3/8, 5/8, 7/8 y otros: lo que él bautizó como guitarra fractal. Respecto a la elaboración concreta del disco que ahora nos ocupa, THELEN nos cuenta lo siguiente: “En noviembre de 2019, yo estaba en San Francisco grabando unas piezas junto a Henry Kaiser, Andy West (DIXIE DREGS) y Chris Muir. De regreso a casa, me topé con que disponía de bastante material como para hacer un nuevo disco de Fractal Guitar. Debido a la pandemia que tuvo lugar poco después, casi todo el álbum se tuvo que realizar en condiciones de encierro. Usualmente, yo empezaba a trabajar con compases inusuales y añadir texturas, fraseos de guitarra y patrones de teclado. Luego, enviaba los archivos de estos grooves a guitarristas como Markus Reuter, David Torn, Jon Durant, Barry Cleveland o Bill Walker, dependiendo del estilo que yo pensaba que encajaría para cada uno. Poco a poco, las piezas adquirían forma. El siguiente paso consistió en grabar las partes de batería, y tuve la fortuna de contar con dos bateristas magistrales como Manuel Pasquinelli y Andy Brugger, quienes hicieron una gran labor concretando estos grooves complejos y polirrítmicos. [...] El álbum fue mezclado por Benjamin Schäfer y Markus Reuter en Berlín a lo largo de agosto de 2020, siendo después masterizado por Alexandr Vatagin en Viena en setiembre. Dicho sea de paso, Pasquinelli es colega de THELEN en SONAR. Bueno, veamos ahora los detalles de “Fractal Guitar 2”. 


Durando poco más de 14 minutos, el tema cínicamente titulado ‘Cosmic Krautrock’ de inicio a las cosas. Tras una breve ventisca de envolvente aura cósmica, emerge el jam central con una convincente autoridad, imponiendo una gracilidad arquitectónica donde también hay espacios para colores y semblanzas que van transitando entre lo etéreo y lo filudo. A mitad de camino, el groove reinante se enfila hacia un ambiente más definidamente sutil, algo que permite la emergencia cuidadosamente perfiladas de ornamentos flotantes de frontal cariz cibernético. Así las cosas, la atmósfera general se torna sigilosa, aunque en algún momento, la gracilidad inicial tendrá que ser reinstaurada, cosa que efectivamente sucede poco antes de pasar por la frontera del décimo minuto. El dinamismo no es estrepitoso, aunque el vigor expresivo es fácil de notar en medio de la sofisticada maraña sónica. Luego llega el turno de la pieza titular, la cual impulsa recursos de electrificante señorío dentro del esquema de trabajo plasmado en el álbum. En efecto, ‘Fractal Guitar 2’ ostenta un desarrollo temático impolutamente estructurado desde cuyo seno entran a tallar ornamentos percusivos y sucesivos solos de las guitarras prestos a elevar el señorío esencial de la composición hacia una configuración tremendamente refinada. El clímax elaborado durante el minuto y medio final brinda un broche exquisito a la pieza, una de las más notables de este repertorio. ‘Mercury Transit’ prosigue por una tónica semejante al groove ágil de la primera pieza, pero se advierte que se proyecta aquí una mayor dosis de musculatura, en paralelo con el empleo de algunos dinamismos fusionescos. Por lo general, el nervio rockero en curso es manejado con controlada soltura mientras la pieza refuerza continuamente su armazón básico. ‘Ladder To The Stars’ es la pieza más extensa del disco con sus casi 15 minutos de duración. Su mecánica tiene una orientación más minimalista que la que se desarrolló en cualquiera de las tres piezas precedentes, lo cual significa que su fuerza de carácter procede principalmente de los cruciales juegos de pulsaciones que emanan del bloque rítmico. Los engarzamientos de las guitarras oscilan en torno a sí mismos como un mantra cubista, pero cuando entra en acción el teclado, se añade un matiz más vivaz al asunto, un factor crucial que se prolongará hasta el final. También ayuda que el punche de la batería se haya incrementado unos momentos antes. 


Cuando llega el turno de ‘Celestial Navigation’, el ensamble está encargado de crear y organizar las atmósferas más introspectivas del disco, estando las mismas sostenidas sobre un swing aterciopelado en una clave muy cercana al patrón del así llamado nu-jazz. Se alternan momentos de intensidad psicodélica controlada con otros más sosegados a la hora de armar los entramados de los diversos instrumentos de cuerda. Hay un pasaje particularmente destacado donde un fiero solo de guitarra se asienta sobre un paraje de grácil calidez gestionado por la asociación de guitarreos y tríada rítmica. Por otro lado, también hay un momento de tortuoso esplendor progresivo entre los minutos quinto y séptimo, donde THELEN interviene con sus guitarras fractal y e-bow. Con su espacio de poco menos de 12 ¼ minutos, ‘Point Of Inflection’ se encarga de cerrar el repertorio, una pieza que bien se puede definir como un inspirado ejercicio de síntesis entre el señorío imponente del tema #2, el garbo majestuoso del tema #3 y las pulsaciones filudas del tema #4. Las texturas y grooves que definen el esquema de esta pieza apuntan a una grandilocuencia contundente. El motif central tiene una persistencia embrujadora mientras que los ornamentos modernistas que salen al paso durante el transcurso del mismo aportan creativas dosis de colorido y de densidad. La breve coda misteriosa consiste en unos espartanos fraseos de guitarra arropados por un manto crepuscular. A fin de cuentas, “Fractal Guitar 2” resulta ser un disco pletórico y exuberante dentro de las coordenadas estructuralmente arquitectónicas que motivaron a todas y cada una de estas composiciones del maestro STEPHAN THELEN. Una obra recomendable al 100% por su inspirada y mágica mezcla de vibraciones experimentales, preciosismo psicodélico e inteligencia estética.

  
    
Muestras de “Fractal Guitar 2”.-
Fractal Guitar 2: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/fractal-guitar-2-2
Ladder To The Stars: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/ladder-to-the-stars
Point Of Inflection: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/point-of-inflection


Wednesday, April 07, 2021

La fraternidad prog-psidodélica de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy reseñamos con bastante retraso, pero con genuino entusiasmo, el disco homónimo de larga duración con el que debuta el grupo español afincado en Barcelona MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER, el cual fue publicado el 12 de junio del pasado año 2020. El ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está conformado por Eva Muntada [piano, sintetizadores, órgano, mellotrón y voz], Xavi Sandoval [bajo y guitarras], Marc Tena [batería, piano, órgano y voz] y Maya Fernández [flauta]. El material contenido en “Magick Brother & Mystic Sister” fue grabado en el estudio Kosmick Lodge, el mismo que está situado en el Parque Güell de Barcelona. El proceso de mezcla estuvo a cargo de Tena y Sandoval, el primero de éstos se hizo cargo de la masterización, y la producción corrió por cuenta del grupo entero. “Magick Brother & Mystic Sister” ha tenido varias ediciones por vía de la labor coproductora de los sellos Sound Effect Records y The John Colby Sect: en CD, vinilo azul eléctrico, transparente y el del habitual color negro. La propuesta estilística de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está enfilada hacia un retro-prog de línea jazz-progresivo al modo de la tradición del Canterbury,  añadiéndose algunos elementos de psicodelia de vieja escuela y de space-rock en algunos momentos esporádicos, dando especial prioridad a la instauración de refinados y delicados encuadres melódicos, así como a atmósferas sugerentes. Bueno, el mismo nombre del grupo tiene un referente directo al paradigma Gongiano de música espacial y mística. Ante todo, este disco nos muestra a un ensamble perfectamente compacto en cuanto a sus interacciones dentro de los armazones musicales encapsulados en cada una de sus piezas: repasemos ahora los detalles de cada una de ellas.

 

‘Utopia’, con sus casi 5 minutos de duración, exhibe una sólida muestra de encrucijada entre la magia lisérgica del prog espacial y la grácil exuberancia del Canterbury en su faceta melódica. El cuerpo central se orienta hacia los modelos de GILA y de los PINK FLOYD de la etapa 1968-70, siendo éste interrumpido por un ágil interludio reminiscente de los CARAVAN de los discos segundo tercero. Todo termina con un reprise del cuerpo central. ‘Waterforms’ sigue a continuación para elaborar recursos de soltura más extrovertidos y fulgurosos, gestando una maraña de CARAVAN, los SOFT MACHINE del primer disco y HATFIELD AND THE NORTH. Es una composición muy inspirada que permite al grupo conectarse con sus coetáneos de HOMUNCULUS RES y NEEDLEPOINT, un momentum del repertorio. La dupla de ‘The First Light’ y ‘Yogi Tea’ sirve para que el grupo se siga explayando en sus esenciales expresiones estilísticas que se apoyan fuertemente en la idea de rendir homenaje a sus ídolos. El primero de estos temas mencionados sigue el paradigma de la mística balada Floydiana con un filtro de la línea de trabajo de ROBERT WYATT en sus días del clásico “Rock Bottom”. Esta canción pudo durar un poco más porque tiene un gancho especial, pero es que de inmediato llega el turno de ‘Yogi Tea’, una pieza frontalmente vivaz que se sostiene consistente y convincentemente sobre un swing ameno y variable. Éste comienza con vibraciones funky, pasando luego a un breve momento de exquisita parsimonia, para, finalmente, focalizarse en una sofisticación jazz-progresiva. Dentro del entramado sonoro armado por el bloque grupal, las vivarachas florituras de la flauta y los sagaces esquemas rítmicos elaborados por la batería conforman el tándem impulsador del multivalente desarrollo temático. Definitivamente, tenemos aquí un cénit decisivo del repertorio. ‘Arroyo Del Búho’ es un instrumental introspectivo y misterioso que comienza con un prólogo de libres diálogos entre el piano y la flauta, para así abrir el camino a la emergencia del hermoso cuerpo central, el cual instaura una mezcla de PINK FLOYD y EGG. ‘Echoes From The Clouds’ nos remite a los GONG de los dos primeros discos y a los SOFT MACHINE del segundo a través del filtro de los británicos LOST CROWN, mientras renueva los recursos de vivacidad que ya apreciamos en varias piezas precedentes, muy particularmente, en la cuarta canción.
 

‘Movement 2’ se mete de lleno dentro del discurso jazz-progresivo con leves toques psicodélicos, algo que va en confluencia con MAGIC BUS. Las percusiones añadidas aportan una intensidad extra al tremendamente llamativo groove de la pieza. ‘Love Scene’ sigue muy fielmente la línea de trabajo de la pieza precedente, y como un muy valioso plus, nos obsequia uno de los mayores lucimientos del órgano, vitales para potenciar el atractivo inherente al sencillo motif de base. También hay un sugerente solo de guitarra portador de un claro talante  Gilmouriano. ‘Instructions For Judgment Visions’ nos devuelve al esquema de trabajo más sofisticado del grupo, situándose en una cruza entre los dos primeros discos de GONG y el segundo de CARAVAN. Su agilidad está claramente definida, así como las variaciones sobre compases inusuales que se insertan en un momento estratégico. Durando poco menos de 6 ¾ minutos, ‘Les Vampires’ cierra el álbum recogiendo la sofisticación y el vigor contenido de la pieza precedente mientras le brinda una dosis extra de vibraciones místicas. El factor Gongiano resulta más notorio a la hora de instaurar y desarrollar la expresividad esencial que se quiere para esta canción, la cual patentemente carga sobre sus hombros la misión de cerrar el álbum con una prestancia envolvente y rotunda. Dicha prestancia se expone a las mil maravillas a través de las capas de mellotrón y los ornamentos cósmicos de sintetizador, además del arreglo coral final. Todo esto es lo que nos brindó el ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER con su álbum homónimo; los nombres de la banda y del disco deben estar anotados con tinta gruesa y puño firme en la bitácora de las novedades más gratas dentro de la fraternidad universal del género progresivo, tal como se desarrolló en el pasado año 2020. Esperamos más producciones de este cuarteto en el futuro próximo porque, en verdad, este hermoso disco nos ha dejado con ganas de más.
 
 
Muestras de “Magick Brother & Mystic Sister”.-
Waterforms: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/waterforms-2
Yogi Tea: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/yogi-tea
Les Vampires: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/les-vampires


Monday, April 05, 2021

Segunda ronda para la propuesta vanguardista de MOOP

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el segundo disco del grupo francés MOOP, el cual se titula “Ostara” y resulta ser una breve exhibición de lúcidas combinaciones de los discursos del avant-prog, del jazz experimental, de la academia posmoderna y de la psicodelia. Efectivamente breve, porque dura poco más de media hora, pero muy poderosa en cuento a su despliegue de osadía sonora y desafiantes interacciones entre los músicos actuantes. Tras haber gestado un primer disco homónimo como cuarteto que incluía a dos vientistas en el año 2017, hoy por hoy, MOOP opera como un trío conformado por William Brandy [saxofón barítono], Julien Coupet [guitarra] y Erwin Toul [batería]. El material contenido en “Ostara” fue grabado a inicios de marzo del  año 2020 en el estudio Le Local, en Poitiers, ciudad residencial del grupo. El baterista estuvo a cargo de organizar las sesiones de grabación. La ulterior publicación de este disco fue realizada por el sello alemán Tonzonen Records el pasado 26 de febrero, tanto en vinilo negro normal como en una edición limitada de color azul. La propuesta musical de MOOP se caracteriza por dar amplios espacios a la liberal soltura expresiva para organizar, a partir de ésta, intensos y lúcidos diálogos entre los instrumentos. También es justo notar que hay también lugar para algunos focos arquitectónicos dentro de algunas de sus composiciones, las cuales siempre se mantienen preclaras en cuanto a las osadas peculiaridades de sus proyecciones experimentales. Veamos ahora los detalles del disco que hoy nos ocupa.          
         


El repertorio del álbum contiene dos piezas que duran alrededor de 11 ½ minutos, y justamente es una de ellas la que lo inicia. ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ ejerce una robustez drástica y sombría desde el punto de arranque con un señorial preludio que apunta directamente hacia los matices siniestros que se habrán de desplegar a lo largo del núcleo central del parsimonioso enclave principal de la pieza. Proyectándose hacia un enfoque relativamente minimalista de los estándares chamber-rockeros de UNIVERS ZERO y SHUB-NIGGURATH, el trío se focaliza en la elaboración y el reforzamiento de atmósferas tétricas cuya languidez superficial es, en realidad, un manto de imponente oscuridad que cubre una inquietud infernal que amenaza con sacar de sus propias vísceras una energía ominosa. De forma muy sutil, la batería mantiene un perfil bajo mientras se arroja al terreno aleatorio del free-jazz: su misión no es la de asentar una ingeniería, sino la de dejarse llevar por la inspiración tanática del bloque grupal. Solo para el epílogo se construye un motif reconocible, un clímax lóbrego instalado sobre un majestuoso tempo de 3/4. Aquí está presente la influencia de una pieza de jazz contemporáneo llamada ‘Madagascar’, perteneciente al disco de MARK NAUSEEF “Sura” (del año 1973). La otra pieza extensa del álbum es la que justamente le da título. ‘Ostara’, en efecto, se alza como el cénit fundamental del álbum, tendiendo el puente perfecto entre los patrones de PRESENT y KING CRIMSON en base a una cruza de prog siniestro y punk-jazz. La primera sección consiste en un despliegue mecanicista de pulsaciones minimalistas y machaconas del saxo y la guitarra que se prolonga por 7 minutos; por su parte, la batería elabora ornamentos percusivos con los que se aporta un contraste de orgánica calidez al asunto. Una vez instalada la segunda sección dentro de un encuadre definido, la banda se proyecta hacia una exhibición de indómita tensión donde el saxo se erige como protagonista de la mampostería sónica. En el trasfondo, todavía laten algunas de las vibraciones de la sección precedente, pero ahora el esquema sonoro se ha tornado tortuoso y grandilocuente. El epílogo cierra este viaje con una aureola de nebulosa majestuosidad. 

En medio  de ambos temas se sitúa ‘#eule’, tal vez el ítem más etéreo del disco. Proponiendo abiertamente una alternativa al masivo oscurantismo de ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ y a la magnificencia insurrecta de ‘Ostara’, este tema utiliza recursos y dinámicas propias del free jazz, el aspecto más tenso del paradigma Crimsoniano de la fase 72-74 y la vanguardia académica para centrarse en la gestación y la gestión de climas surrealistas que, de alguna manera, dejan que se muestra una suerte de colorido extravagante que tiene mucho de dadaísta. Hay un claro ejemplo de ello en el risueño soliloquio que emerge dentro de un momento particularmente intenso de improvisaciones interconectadas. Los espacios de los que dispone la batería para explayarse son aprovechadas para motivar una musculatura contundente dentro del armazón triádico.* Los últimos 3 ¼ minutos del repertorio están ocupados por ‘Papatte Douce’, un ejercicio de punk-jazz a medio tiempo que, en ciertos pasajes, se ve interrumpido por parajes deconstructivos que añaden un cariz surrealista al asunto. El delirante solo de guitarra que llena espacios con sórdida neurosis en las instancias finales sirve para cerrar este breve álbum con incendiaria fuerza de carácter. Todo esto es lo que el colectivo de MOOP nos brindó con su disco “Ostara”, un disco señorialmente osado y tortuoso que dignifica y revitaliza a lo grande, por partes iguales, a los ideales del jazz y del prog experimentales. Nuestras felicitaciones a estos tres señores por haber concretado un trabajo bien logrado en ésta, su segunda ronda de aventuras musicales de exquisita vanguardia.                   
 
 
Muestras de “Ostara”.-
Ostara: https://moopercrew.bandcamp.com/track/ostara                              



* Tal como nos los explica un integrante del grupo, los efectos vocales que aparecen en ‘#eule’ proceden de “una grabación de policías agrediendo a un hombre que casi se ahoga mientras intentaba escapar. Uno de los policías dice que «los árabes no saben nadar», y otro responde que deberían haberle atado una pelota al pie para que se ahogara. La policía luego se ríe como grandes cerdos. El evento tuvo lugar en abril 2020.”