Wednesday, April 14, 2021

JATTI y una nueva fase para la siempre dinámica escena progresiva argentina

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión toca el turno de presentar una obra fonográfica especialmente hermosa – y también un poco breve – emergida de la siempre laboriosa escena progresiva argentina: nos referimos a “FaSes” de JATTI, disco conceptual realizado por este proyecto unipersonal de Jati Signorio. Él es un músico y compositor radicado en Buenos Aires, integrante de los grupos ÜNDER LINDEN y TERRIBLE SANDOKÁN, y ahora se ha podido dar abasto para crear este trabajo que dura alrededor de media hora. JATTI se hizo cargo de todo lo que suena en este disco publicado en plataformas digitales diversas (Bandcamp, Spotify, Soundcloud, etc.), tanto las ejecuciones de los instrumentos como las programaciones de baterías y de samplers de algunos pasajes de piano y efectos especiales. Él tocó las guitarras y los sintetizadores, y justamente fueron aquéllas las últimas en grabarse porque quiso que hubiese algo de espontaneidad e improvisación en los solos en medio de la estructura de cada una de las piezas. Los procesos de grabación y mezcla fueron realizados por el propio JATTI entre junio y octubre de 2020, con la ulterior labor de masterización estando en manos de Alfredo Calvelo en La Plata. El tenor general de los esquemas sonoros activos se centra mayormente en climas volátiles y contemplativas, bien de acuerdo con la sucesión de las fases lunares y su inspiración en los estados anímicos de quien las va contemplando: éste es justamente el concepto temático del álbum, tal como se muestra en el subtítulo correspondiente a cada tema que lo integra. JATTI tenía en mente una proyección audiovisual para este concepto, lo cual explica que todo se sienta tan cinematográfico mientras las piezas se van sucediendo en un continuum. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de “FaSeS”.

Los dos primeros minutos del disco están ocupados por ‘Mientras La Luz Sea Tenue (Luna Nueva)’, desarrollando un clima etéreo donde sutiles climas de teclados y evocadores fraseos de guitarra se engarzan fluidamente bajo el abrigo común de una atmósfera ensoñadora. El terreno está preparado para la enérgica emergencia de ‘Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente)’, una pieza con dos partes bien distinguidas entre sí: la primera de ellas está guiada por las briosas y envolventes líneas virtuosas de la guitarra dentro de un clima de extroversión contenida; la segunda, por su parte, se apoya sobre un groove de talante fusionesco que se articula con un aura sofisticada asentada en la faceta más reflexiva del estándar prog-sinfónico. El vigor expresivo se expande mucho más con el arribo de ‘Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente)’, un tema cuyo desarrollo temático está firmemente alimentado por el esplendoroso expresionismo que emana tanto de la guitarra (situada a mitad de camino entre los paradigmas de Hackett y de Howe) como de los preciosistas armazones de teclados. La base rítmica, por su parte, oscila entre esquemas rítmicos ágiles y otros a medio tiempo. La verdad que nos hubiese gustado que el fade-out de este tema, un cénit decisivo del álbum, no llegara tan pronto, pero es que ya llega el turno de ‘Lastimará El Sol De Ayer, Curará La Luna Su Crueldad (Gibosa Creciente)’. Este tema enarbola la bandera de lo contemplativo bajo un manto de vibraciones melancólicas. Mezclando aires de añoranza con atmosferas de suave talante cósmico, esta cuarta pieza del álbum nos brinda un generoso espacio de más de cinco minutos para visitar los rincones más introvertidos del palacio sonoro desde el cual se forja la multivalente espiritualidad del disco. Los sobrios fraseos del piano focalizan el mantra temático mientras los solos de guitarra entran al primer plano con la principal misión de ornamentar la ingeniería musical en curso. La dupla de ‘Promete Que Voy A Llegar (Luna Llena)’ y ‘Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante)’ sirve para que JATTI siga explorando más matices. El primero de estos temas s centra en un swing jazz-rockero moderadamente vivaz tras un prólogo que muestra las indicaciones de un astronauta. En cuanto al segundo, éste regresa al terreno de la melancolía, pero con una aureola más serena, la misma que permite que el desarrollo temático se torne fulguroso en su clímax intermedio. Esto suena a un híbrido entre el estándar Floydiano de la fase post-Waters y el legado más ambicioso de JEFF BECK. Otro cénit del repertorio.
 
Los últimos 8 ½ minutos del repertorio están ocupados por la secuencia de ‘En Ella Confío (Cuarto Menguante)’, ‘Porque Sé Que Está De Mi Lado (Luna Menguante)’ e ‘Y Volverá (Luna Nueva)’. El primero de estos temas se asienta sobre un compás inusual y su esquema musical se enfoca en las interacciones ceremoniosas entre los comedidos fraseos de la guitarra y las orquestaciones de teclado. A partir de allí, un swing vivaz abre la puerta al segundo de los temas mencionados, aunque en realidad, solo se trata del puente, pues el núcleo central del mismo descansa primeramente sobre un clima etéreo, y luego, en un motif sereno centrado en una ceremoniosa reflexividad. Por último, ‘Y Volverá (Luna Nueva)’ se encarga de volver a los índices temáticos y atmósferas de la pieza de apertura, pero esta vez con un aire más intimista y menos fastuoso. Una estupenda idea para cerrar el círculo musical desarrollado a lo largo del álbum. Esto es lo que nos ofrece JATTI con “FaSeS”, un disco repleto de atmósferas exquisitas con un enfoque recta e impolutamente centrado en una claridad melódica de talante evocador, algo consistente a través de todas las variantes de expresividad y colorido que tienen lugar. A pesar de su brevedad, dice mucho este disco: totalmente recomendable para los amantes del rock artístico. Esperamos su pronta edición física, algo que está en los planes de JATTI a corto o mediano plazo.
 

 
Muestras de “FaSeS”.-
Me Guiará Mi Intuición (Luna Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-2-me-guiar-mi-intuici-n-luna-creciente
Cuando El Reflejo Avance (Cuarto Creciente): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-3-cuando-el-reflejo-avance-cuarto-creciente
Será La Noche Menos Clara (Gibosa Menguante): https://jatti.bandcamp.com/track/jatti-fases-2021-6-ser-la-noche-menos-clara-gibosa-menguante


Monday, April 12, 2021

La esplendorosa sombra vanguardista de NICHOLAS WHITTAKER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar, aunque sea con algo de tardanza, el primer disco solista de NICHOLAS WHITTAKER, a la sazón, vientista de la banda británica DIAGONAL, el cual se titula “Umbra”. La gestación de este disco tuvo lugar después de que terminaran las sesiones de grabación de “Arc”, el disco de retorno de DIAGONAL que les valió varios comentarios positivos a lo largo de los años 2019 y 2020. En lo concerniente a este disco que ahora reseñamos, WHITTAKER asume muchas responsabilidades performativas dentro de la logística sónica del álbum. Además de hacerse cargo de los saxofones alto y soprano, el clarinete, la flauta y el canto, tal como suele hacerlo en DIAGONAL, también toca vientos exóticos como el duduk y el hulusi, además de los flautines celtas, la flauta dulce, algo de guitarra eléctrica, la kalimba, algunas percusiones y el sintetizador. Dejamos al propio WHITTAKER que nos explique el concepto del álbum: “Luz y sombra. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha meditado sobre estos dos estados, ya sea como representaciones de la lucha entre el bien y el mal, o simplemente desde un enfoque más científico y fundamental. La región de sombra que es arrojada desde la Luna hacia la Tierra durante un eclipse se conoce como Umbra.” Los colaboradores de WHITTAKER fueron su compañero de DIAGONAL Luje Foster a la batería y las percusiones; James Howarth, al bajo, y; Lisa Watt al canto. Bien es verdad que hay otros proyectos vinculados con diagonal, como el grupo BARON fundado por los integrantes Alex Crispin and Luke Foster, así como el disco solista de folk-rock del guitarrista David Wileman. WHITTAKER colaboró en ellos. En lo concerniente al disco que hoy reseñamos, éste fue publicado a mediados de setiembre del pasado año 2020, y hace gala de una ágil combinación de recursos del prog psicodélico, el krautrock, el acid-folk, el avant-jazz y la fusión experimental de línea atmosféricamente académica. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Umbra”.


‘Lofoten Dance’ abre el repertorio con un carácter solemne que ostenta un tenor ritualístico, algo así como una evocación a las fuerzas de la naturaleza desde un faro solitario. Las tonalidades mágicas y flotantes del saxo parecen anunciar el pronto arribo de algo más gradilocuente... y esa intuición efectivamente se concreta con el arribo de ‘Caraval’. En esta pieza, el talante solemne propuesto por la pieza de entrada adopta ropajes señoriales dentro de un esquema sonoro que resulta, a la vez, denso y envolvente. Las sobrias líneas del saxo flotan con cristalina limpieza sobre las atmosféricas capas de sintetizador y los exuberantes ornamentos percusivos, resultando todo en una cruza entre los TANGERINE DREAM de la fase 73-75 y los POPOL VUH de la etapa 72-75, más algunos elementos del segundo álbum de ANNEXUS QUAM. Sí, tal como suena, esta pieza es un ejercicio de krautrock cósmico con raigambre avant-jazzera y fusionesca, totalmente absorta en climas cinematográficos que se explayan con cristalina exquisitez. Un cénit decisivo del álbum, y cuando llega el turno de la dupla de ‘Folded Sun: Prelude’ y ‘Folded Sun’, nos preparamos para disfrutar de otro. El asunto empieza con un exorcismo de texturas sedosas de vientos que se van interponiendo como nubes que se funden mientras el viento de otoño las transporta etéreamente. A partir de allí, se asienta el terreno para un jam a medio tiempo que resuena como un intermedio entre las resonancias lisérgicas de los PINK FLOYD de la etapa 69-71 y el vitalismo reluciente del aspecto acid-folk de unos GILA o unos AMON DUÜL II. Los cánticos que entran a tallar se entrecruzan con el bloque instrumental con total naturalidad, logrando realzar oportunamente el carácter evocativo del groove y del minimalista desarrollo temático. ‘Sacral’ regresa de lleno a las atmosferas místicas que ya se habían hecho presentes en la pieza de apertura; en poco menos de 5 minutos, exhibe un sortilegio nebuloso y envolvente, alimentado por un bien perfilado esquema minimalista que se aplica no solo a las líneas de viento, sino también a las espartanas escalas de guitarra. 

‘Qamar’ se hace cargo de retomar la exuberante densidad que marcó al segundo tema del álbum, aunque esta vez, la expresividad es menos ostentosa. De este modo, WHITTAKER y su acompañante de turno (Foster) se embarcan en la exploración de matices un poco más abstractos mientras preservan recursos de estremecimiento telúrico en base a la presencia de las percusiones. Lo que en el caso de ‘Caraval’ era predominantemente ensoñador, en ‘Qamar’ se remodela como un ejercicio de pulsaciones místicas con un vibrante trasfondo arcano‘Lofoten Dance II’ cierra el álbum con una retoma de la solemnidad ritualística del primer tema, a la cual se suma una serie de capas sombrías de sintetizador que apuntan a la inserción de una aureola de misteriosa nocturnidad para la arquitectura sonora en curso. Las flotantes líneas de saxofón son hermosas y embrujadoras, crean un pequeño halo de inmaculada luz en medio del solipsismo integral que se arma con los otros instrumentos actuantes. “Umbra” es, ante todo, un testimonio cabal y concreto del genio musical de NICHOLAS WHITTAKER, una mente que es capaz de alzar un muy alto vuelo con sus propias alas sin desmedro para cualesquiera proyectos grupales de los cuales forma parte. Ahora que la gente de DIAGONAL está a punto de publicar su nuevo álbum en lo que parece ser un periodo bastante prolífico en esta actual etapa de reformación, es un buen momento para apreciar lo que WHITTAKER tiene que ofrecer a la escena vanguardista como compositor y músico de manera individual.



Friday, April 09, 2021

La segunda jornada de exploraciones fractalizadas del maestro STEPHAN THELEN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el enorme placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del maestro suizo STEPHAN THELEN (dueño de una muy interesante carrera solista, además de ser integrante de la genial banda SONAR), el cual se titula “Fractal Guitar 2”. Publicado por el sello MoonJune Records a inicios del pasado mes de marzo, este disco sucede a “Fractal Guitar”, el cual fue publicado en enero de 2019. También sucede a varios discos importantes hechos por el grupo SONAR, especialmente aquellos que se realizaron en asociación con el portentoso David Torn. Es más, Torn aparece como invitado en 2 de los 6 temas contenidos en “Fractal Guitar 2”. Otros nombres que aparecen en la nutrida lista de colaboradores son Markus Reuter (Touch Guitar y soundscapes), los guitarristas Jon Durant, Bill Walker, Barry Cleveland, Henry Kaiser y Chris Muir, Stefan Huth (Touch Guitar con labor de bajo), los bateristas Andy Brugger y Michael Pasquinelli, el percusionista Andi Pupato, el bajista Andy West y el teclista Fabio Anile. Por supuesto, THELEN es la principal figura dentro de los ensambles organizados para cada tema, tocando las guitarras eléctrica, fractal y e-bow, el órgano, el sintetizador granular, otros teclados y programaciones. Al igual que en el antes mencionado disco de 2013, las composiciones y ulteriores arreglos de las piezas contenidas en esta nueva  producción se centran en cadenas temáticas con muchas dosis de delay y feedback en compases de 3/8, 5/8, 7/8 y otros: lo que él bautizó como guitarra fractal. Respecto a la elaboración concreta del disco que ahora nos ocupa, THELEN nos cuenta lo siguiente: “En noviembre de 2019, yo estaba en San Francisco grabando unas piezas junto a Henry Kaiser, Andy West (DIXIE DREGS) y Chris Muir. De regreso a casa, me topé con que disponía de bastante material como para hacer un nuevo disco de Fractal Guitar. Debido a la pandemia que tuvo lugar poco después, casi todo el álbum se tuvo que realizar en condiciones de encierro. Usualmente, yo empezaba a trabajar con compases inusuales y añadir texturas, fraseos de guitarra y patrones de teclado. Luego, enviaba los archivos de estos grooves a guitarristas como Markus Reuter, David Torn, Jon Durant, Barry Cleveland o Bill Walker, dependiendo del estilo que yo pensaba que encajaría para cada uno. Poco a poco, las piezas adquirían forma. El siguiente paso consistió en grabar las partes de batería, y tuve la fortuna de contar con dos bateristas magistrales como Manuel Pasquinelli y Andy Brugger, quienes hicieron una gran labor concretando estos grooves complejos y polirrítmicos. [...] El álbum fue mezclado por Benjamin Schäfer y Markus Reuter en Berlín a lo largo de agosto de 2020, siendo después masterizado por Alexandr Vatagin en Viena en setiembre. Dicho sea de paso, Pasquinelli es colega de THELEN en SONAR. Bueno, veamos ahora los detalles de “Fractal Guitar 2”. 


Durando poco más de 14 minutos, el tema cínicamente titulado ‘Cosmic Krautrock’ de inicio a las cosas. Tras una breve ventisca de envolvente aura cósmica, emerge el jam central con una convincente autoridad, imponiendo una gracilidad arquitectónica donde también hay espacios para colores y semblanzas que van transitando entre lo etéreo y lo filudo. A mitad de camino, el groove reinante se enfila hacia un ambiente más definidamente sutil, algo que permite la emergencia cuidadosamente perfiladas de ornamentos flotantes de frontal cariz cibernético. Así las cosas, la atmósfera general se torna sigilosa, aunque en algún momento, la gracilidad inicial tendrá que ser reinstaurada, cosa que efectivamente sucede poco antes de pasar por la frontera del décimo minuto. El dinamismo no es estrepitoso, aunque el vigor expresivo es fácil de notar en medio de la sofisticada maraña sónica. Luego llega el turno de la pieza titular, la cual impulsa recursos de electrificante señorío dentro del esquema de trabajo plasmado en el álbum. En efecto, ‘Fractal Guitar 2’ ostenta un desarrollo temático impolutamente estructurado desde cuyo seno entran a tallar ornamentos percusivos y sucesivos solos de las guitarras prestos a elevar el señorío esencial de la composición hacia una configuración tremendamente refinada. El clímax elaborado durante el minuto y medio final brinda un broche exquisito a la pieza, una de las más notables de este repertorio. ‘Mercury Transit’ prosigue por una tónica semejante al groove ágil de la primera pieza, pero se advierte que se proyecta aquí una mayor dosis de musculatura, en paralelo con el empleo de algunos dinamismos fusionescos. Por lo general, el nervio rockero en curso es manejado con controlada soltura mientras la pieza refuerza continuamente su armazón básico. ‘Ladder To The Stars’ es la pieza más extensa del disco con sus casi 15 minutos de duración. Su mecánica tiene una orientación más minimalista que la que se desarrolló en cualquiera de las tres piezas precedentes, lo cual significa que su fuerza de carácter procede principalmente de los cruciales juegos de pulsaciones que emanan del bloque rítmico. Los engarzamientos de las guitarras oscilan en torno a sí mismos como un mantra cubista, pero cuando entra en acción el teclado, se añade un matiz más vivaz al asunto, un factor crucial que se prolongará hasta el final. También ayuda que el punche de la batería se haya incrementado unos momentos antes. 


Cuando llega el turno de ‘Celestial Navigation’, el ensamble está encargado de crear y organizar las atmósferas más introspectivas del disco, estando las mismas sostenidas sobre un swing aterciopelado en una clave muy cercana al patrón del así llamado nu-jazz. Se alternan momentos de intensidad psicodélica controlada con otros más sosegados a la hora de armar los entramados de los diversos instrumentos de cuerda. Hay un pasaje particularmente destacado donde un fiero solo de guitarra se asienta sobre un paraje de grácil calidez gestionado por la asociación de guitarreos y tríada rítmica. Por otro lado, también hay un momento de tortuoso esplendor progresivo entre los minutos quinto y séptimo, donde THELEN interviene con sus guitarras fractal y e-bow. Con su espacio de poco menos de 12 ¼ minutos, ‘Point Of Inflection’ se encarga de cerrar el repertorio, una pieza que bien se puede definir como un inspirado ejercicio de síntesis entre el señorío imponente del tema #2, el garbo majestuoso del tema #3 y las pulsaciones filudas del tema #4. Las texturas y grooves que definen el esquema de esta pieza apuntan a una grandilocuencia contundente. El motif central tiene una persistencia embrujadora mientras que los ornamentos modernistas que salen al paso durante el transcurso del mismo aportan creativas dosis de colorido y de densidad. La breve coda misteriosa consiste en unos espartanos fraseos de guitarra arropados por un manto crepuscular. A fin de cuentas, “Fractal Guitar 2” resulta ser un disco pletórico y exuberante dentro de las coordenadas estructuralmente arquitectónicas que motivaron a todas y cada una de estas composiciones del maestro STEPHAN THELEN. Una obra recomendable al 100% por su inspirada y mágica mezcla de vibraciones experimentales, preciosismo psicodélico e inteligencia estética.

  
    
Muestras de “Fractal Guitar 2”.-
Fractal Guitar 2: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/fractal-guitar-2-2
Ladder To The Stars: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/ladder-to-the-stars
Point Of Inflection: https://stephanthelen.bandcamp.com/track/point-of-inflection


Wednesday, April 07, 2021

La fraternidad prog-psidodélica de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy reseñamos con bastante retraso, pero con genuino entusiasmo, el disco homónimo de larga duración con el que debuta el grupo español afincado en Barcelona MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER, el cual fue publicado el 12 de junio del pasado año 2020. El ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está conformado por Eva Muntada [piano, sintetizadores, órgano, mellotrón y voz], Xavi Sandoval [bajo y guitarras], Marc Tena [batería, piano, órgano y voz] y Maya Fernández [flauta]. El material contenido en “Magick Brother & Mystic Sister” fue grabado en el estudio Kosmick Lodge, el mismo que está situado en el Parque Güell de Barcelona. El proceso de mezcla estuvo a cargo de Tena y Sandoval, el primero de éstos se hizo cargo de la masterización, y la producción corrió por cuenta del grupo entero. “Magick Brother & Mystic Sister” ha tenido varias ediciones por vía de la labor coproductora de los sellos Sound Effect Records y The John Colby Sect: en CD, vinilo azul eléctrico, transparente y el del habitual color negro. La propuesta estilística de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER está enfilada hacia un retro-prog de línea jazz-progresivo al modo de la tradición del Canterbury,  añadiéndose algunos elementos de psicodelia de vieja escuela y de space-rock en algunos momentos esporádicos, dando especial prioridad a la instauración de refinados y delicados encuadres melódicos, así como a atmósferas sugerentes. Bueno, el mismo nombre del grupo tiene un referente directo al paradigma Gongiano de música espacial y mística. Ante todo, este disco nos muestra a un ensamble perfectamente compacto en cuanto a sus interacciones dentro de los armazones musicales encapsulados en cada una de sus piezas: repasemos ahora los detalles de cada una de ellas.

 

‘Utopia’, con sus casi 5 minutos de duración, exhibe una sólida muestra de encrucijada entre la magia lisérgica del prog espacial y la grácil exuberancia del Canterbury en su faceta melódica. El cuerpo central se orienta hacia los modelos de GILA y de los PINK FLOYD de la etapa 1968-70, siendo éste interrumpido por un ágil interludio reminiscente de los CARAVAN de los discos segundo tercero. Todo termina con un reprise del cuerpo central. ‘Waterforms’ sigue a continuación para elaborar recursos de soltura más extrovertidos y fulgurosos, gestando una maraña de CARAVAN, los SOFT MACHINE del primer disco y HATFIELD AND THE NORTH. Es una composición muy inspirada que permite al grupo conectarse con sus coetáneos de HOMUNCULUS RES y NEEDLEPOINT, un momentum del repertorio. La dupla de ‘The First Light’ y ‘Yogi Tea’ sirve para que el grupo se siga explayando en sus esenciales expresiones estilísticas que se apoyan fuertemente en la idea de rendir homenaje a sus ídolos. El primero de estos temas mencionados sigue el paradigma de la mística balada Floydiana con un filtro de la línea de trabajo de ROBERT WYATT en sus días del clásico “Rock Bottom”. Esta canción pudo durar un poco más porque tiene un gancho especial, pero es que de inmediato llega el turno de ‘Yogi Tea’, una pieza frontalmente vivaz que se sostiene consistente y convincentemente sobre un swing ameno y variable. Éste comienza con vibraciones funky, pasando luego a un breve momento de exquisita parsimonia, para, finalmente, focalizarse en una sofisticación jazz-progresiva. Dentro del entramado sonoro armado por el bloque grupal, las vivarachas florituras de la flauta y los sagaces esquemas rítmicos elaborados por la batería conforman el tándem impulsador del multivalente desarrollo temático. Definitivamente, tenemos aquí un cénit decisivo del repertorio. ‘Arroyo Del Búho’ es un instrumental introspectivo y misterioso que comienza con un prólogo de libres diálogos entre el piano y la flauta, para así abrir el camino a la emergencia del hermoso cuerpo central, el cual instaura una mezcla de PINK FLOYD y EGG. ‘Echoes From The Clouds’ nos remite a los GONG de los dos primeros discos y a los SOFT MACHINE del segundo a través del filtro de los británicos LOST CROWN, mientras renueva los recursos de vivacidad que ya apreciamos en varias piezas precedentes, muy particularmente, en la cuarta canción.
 

‘Movement 2’ se mete de lleno dentro del discurso jazz-progresivo con leves toques psicodélicos, algo que va en confluencia con MAGIC BUS. Las percusiones añadidas aportan una intensidad extra al tremendamente llamativo groove de la pieza. ‘Love Scene’ sigue muy fielmente la línea de trabajo de la pieza precedente, y como un muy valioso plus, nos obsequia uno de los mayores lucimientos del órgano, vitales para potenciar el atractivo inherente al sencillo motif de base. También hay un sugerente solo de guitarra portador de un claro talante  Gilmouriano. ‘Instructions For Judgment Visions’ nos devuelve al esquema de trabajo más sofisticado del grupo, situándose en una cruza entre los dos primeros discos de GONG y el segundo de CARAVAN. Su agilidad está claramente definida, así como las variaciones sobre compases inusuales que se insertan en un momento estratégico. Durando poco menos de 6 ¾ minutos, ‘Les Vampires’ cierra el álbum recogiendo la sofisticación y el vigor contenido de la pieza precedente mientras le brinda una dosis extra de vibraciones místicas. El factor Gongiano resulta más notorio a la hora de instaurar y desarrollar la expresividad esencial que se quiere para esta canción, la cual patentemente carga sobre sus hombros la misión de cerrar el álbum con una prestancia envolvente y rotunda. Dicha prestancia se expone a las mil maravillas a través de las capas de mellotrón y los ornamentos cósmicos de sintetizador, además del arreglo coral final. Todo esto es lo que nos brindó el ensamble de MAGICK BROTHER & MYSTIC SISTER con su álbum homónimo; los nombres de la banda y del disco deben estar anotados con tinta gruesa y puño firme en la bitácora de las novedades más gratas dentro de la fraternidad universal del género progresivo, tal como se desarrolló en el pasado año 2020. Esperamos más producciones de este cuarteto en el futuro próximo porque, en verdad, este hermoso disco nos ha dejado con ganas de más.
 
 
Muestras de “Magick Brother & Mystic Sister”.-
Waterforms: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/waterforms-2
Yogi Tea: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/yogi-tea
Les Vampires: https://magicbrothermysticsister.bandcamp.com/track/les-vampires


Monday, April 05, 2021

Segunda ronda para la propuesta vanguardista de MOOP

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el segundo disco del grupo francés MOOP, el cual se titula “Ostara” y resulta ser una breve exhibición de lúcidas combinaciones de los discursos del avant-prog, del jazz experimental, de la academia posmoderna y de la psicodelia. Efectivamente breve, porque dura poco más de media hora, pero muy poderosa en cuento a su despliegue de osadía sonora y desafiantes interacciones entre los músicos actuantes. Tras haber gestado un primer disco homónimo como cuarteto que incluía a dos vientistas en el año 2017, hoy por hoy, MOOP opera como un trío conformado por William Brandy [saxofón barítono], Julien Coupet [guitarra] y Erwin Toul [batería]. El material contenido en “Ostara” fue grabado a inicios de marzo del  año 2020 en el estudio Le Local, en Poitiers, ciudad residencial del grupo. El baterista estuvo a cargo de organizar las sesiones de grabación. La ulterior publicación de este disco fue realizada por el sello alemán Tonzonen Records el pasado 26 de febrero, tanto en vinilo negro normal como en una edición limitada de color azul. La propuesta musical de MOOP se caracteriza por dar amplios espacios a la liberal soltura expresiva para organizar, a partir de ésta, intensos y lúcidos diálogos entre los instrumentos. También es justo notar que hay también lugar para algunos focos arquitectónicos dentro de algunas de sus composiciones, las cuales siempre se mantienen preclaras en cuanto a las osadas peculiaridades de sus proyecciones experimentales. Veamos ahora los detalles del disco que hoy nos ocupa.          
         


El repertorio del álbum contiene dos piezas que duran alrededor de 11 ½ minutos, y justamente es una de ellas la que lo inicia. ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ ejerce una robustez drástica y sombría desde el punto de arranque con un señorial preludio que apunta directamente hacia los matices siniestros que se habrán de desplegar a lo largo del núcleo central del parsimonioso enclave principal de la pieza. Proyectándose hacia un enfoque relativamente minimalista de los estándares chamber-rockeros de UNIVERS ZERO y SHUB-NIGGURATH, el trío se focaliza en la elaboración y el reforzamiento de atmósferas tétricas cuya languidez superficial es, en realidad, un manto de imponente oscuridad que cubre una inquietud infernal que amenaza con sacar de sus propias vísceras una energía ominosa. De forma muy sutil, la batería mantiene un perfil bajo mientras se arroja al terreno aleatorio del free-jazz: su misión no es la de asentar una ingeniería, sino la de dejarse llevar por la inspiración tanática del bloque grupal. Solo para el epílogo se construye un motif reconocible, un clímax lóbrego instalado sobre un majestuoso tempo de 3/4. Aquí está presente la influencia de una pieza de jazz contemporáneo llamada ‘Madagascar’, perteneciente al disco de MARK NAUSEEF “Sura” (del año 1973). La otra pieza extensa del álbum es la que justamente le da título. ‘Ostara’, en efecto, se alza como el cénit fundamental del álbum, tendiendo el puente perfecto entre los patrones de PRESENT y KING CRIMSON en base a una cruza de prog siniestro y punk-jazz. La primera sección consiste en un despliegue mecanicista de pulsaciones minimalistas y machaconas del saxo y la guitarra que se prolonga por 7 minutos; por su parte, la batería elabora ornamentos percusivos con los que se aporta un contraste de orgánica calidez al asunto. Una vez instalada la segunda sección dentro de un encuadre definido, la banda se proyecta hacia una exhibición de indómita tensión donde el saxo se erige como protagonista de la mampostería sónica. En el trasfondo, todavía laten algunas de las vibraciones de la sección precedente, pero ahora el esquema sonoro se ha tornado tortuoso y grandilocuente. El epílogo cierra este viaje con una aureola de nebulosa majestuosidad. 

En medio  de ambos temas se sitúa ‘#eule’, tal vez el ítem más etéreo del disco. Proponiendo abiertamente una alternativa al masivo oscurantismo de ‘Manlayl – Half Completed / Half Started’ y a la magnificencia insurrecta de ‘Ostara’, este tema utiliza recursos y dinámicas propias del free jazz, el aspecto más tenso del paradigma Crimsoniano de la fase 72-74 y la vanguardia académica para centrarse en la gestación y la gestión de climas surrealistas que, de alguna manera, dejan que se muestra una suerte de colorido extravagante que tiene mucho de dadaísta. Hay un claro ejemplo de ello en el risueño soliloquio que emerge dentro de un momento particularmente intenso de improvisaciones interconectadas. Los espacios de los que dispone la batería para explayarse son aprovechadas para motivar una musculatura contundente dentro del armazón triádico.* Los últimos 3 ¼ minutos del repertorio están ocupados por ‘Papatte Douce’, un ejercicio de punk-jazz a medio tiempo que, en ciertos pasajes, se ve interrumpido por parajes deconstructivos que añaden un cariz surrealista al asunto. El delirante solo de guitarra que llena espacios con sórdida neurosis en las instancias finales sirve para cerrar este breve álbum con incendiaria fuerza de carácter. Todo esto es lo que el colectivo de MOOP nos brindó con su disco “Ostara”, un disco señorialmente osado y tortuoso que dignifica y revitaliza a lo grande, por partes iguales, a los ideales del jazz y del prog experimentales. Nuestras felicitaciones a estos tres señores por haber concretado un trabajo bien logrado en ésta, su segunda ronda de aventuras musicales de exquisita vanguardia.                   
 
 
Muestras de “Ostara”.-
Ostara: https://moopercrew.bandcamp.com/track/ostara                              



* Tal como nos los explica un integrante del grupo, los efectos vocales que aparecen en ‘#eule’ proceden de “una grabación de policías agrediendo a un hombre que casi se ahoga mientras intentaba escapar. Uno de los policías dice que «los árabes no saben nadar», y otro responde que deberían haberle atado una pelota al pie para que se ahogara. La policía luego se ríe como grandes cerdos. El evento tuvo lugar en abril 2020.”


Friday, April 02, 2021

El excelente vuelo jazz-progresivo de JEREMY CUBERT

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar el nuevo trabajo fonográfico del multiinstrumentista estadounidense JEREMY CUBERT, el cual se titula “Toward The Sky” y fue publicado el pasado 25 de febrero. Se trata de una maravilla de música jazz-progresiva, repleta de una amplia gama de colores melódicos, grooves exquisitos y elegancia estructural. Este señor toca instrumentos de cuerda, teclado y percusión con solvencia: más específicamente, su arsenal usado en el álbum que aquí reseñamos está conformado por piano, órgano, guitarra eléctrica, sintetizadores, Chapman Stick, bajo sin trastes, programador de ritmos, Harpejji G16 y zendrum. En la última pieza del álbum, Mark Godino colabora a la guitarra. Conocemos a CUBERT, residente en Gaithersburg (Maryland) de la banda APOTHECARY, un ensamble de línea jazz-progresiva donde él se hacía cargo de los teclados y del Chapman Stick. También es miembro de la ALAN SCOTT BAND. Como anécdota especial, CUBERT tuvo la ocasión de aportar una composición al disco “The Living Tree” del dúo ANDERSON / WAKEMAN (del año 2016). Su blog de Bandcamp muestra una vasta cantidad de piezas sueltas, además de algunos álbumes, siendo el primero de ellos “From A To B” (publicado en diciembre del año 2000), así como proyectos a dúo con sus compañeros de APOTHECARY por separado. Vale la pena revisar todo ese material, pero lo que vamos a repasar aquí y ahora es el repertorio contenido en “Toward The Sky”
 

La pieza que abre el disco es el que justamente le da título y, además de abrirlo a lo grande, es el más extenso del mismo con sus poco más de 9 ½ minutos de duración. ‘Toward The Sky’ comienza con unas escalas de teclado sostenidas sobre un compás de 7/8, lo cual empuja al bloque instrumental que se integra prontamente a exhibir un vitalismo sofisticado y cristalino. Los efluvios del piano y del Chapman Stick se engarzan a las mil maravillas con los fraseos cósmicos de sintetizador. Poco antes de llegar a la frontera del segundo minuto, todo se detiene para sumergirse en un ambiente crepuscular dominado por melancólicos pasajes sobrios de piano. Es como saltar repentinamente del cosmos de HAPPY THE MAN al de los WEATHER REPORT de inicios de los 80s. Poco a poco, todo se va derivando hacia una instanciación introspectiva de free-jazz por vía de un envolvente diálogo entre piano y bajo. Así las cosas, el terreno está preparado para la irrupción de un motif ceremonioso en clave prog-sinfónica que permite al bloque instrumental recuperar algo de la fastuosidad inicial mientras nos lleva hacia una languidez casi onírica. ‘Take Note’ establece un retorno a la agilidad presta y vivaz, tendiendo puentes entre el modelo del legendario PAT METHENY GROUP en su etapa de fines de los 80s y los no menos legendarios HAPPY THE MAN. Hay un fulgor especial en esta pieza que le permite enrumbar convincentemente los efímeros aspectos extrovertidos de la larga pieza de entrada. ‘Space Race’, que se inicia con un preludio sigiloso de piano eléctrico, tiene un cuerpo central enfocado en la perpetuación de los aires extrovertidos de la pieza precedente y elevar los aspectos jazzeros dentro de su desarrollo temático, lo cual se traduce en la apertura de más espacios para solos (especialmente, de bajo y de Stick). El final consiste en un clima psicodélico de tenor solipsista que arropa al reprise del pasaje inicial de piano eléctrico. Con la dupla de ‘Saving Grace’ y ‘Sidewinder’, tenemos 10 ¼ minutos de nuevas expansiones sonoras. El primero de estos temas sigue explorando el clímax expresionista del tercer tema del álbum mientras retoma la lógica del esplendor sofisticado y señorial que signó a la segunda piza del álbum. Las variantes temáticas están hiladas con impoluta fluidez. Aquí notamos aires de familia con la labor de STEAM THEORY. Por su parte, el segundo de estos temas mencionados es un ejercicio de jazz-fusión melódico donde se da espacio al factor étnico (el Harpejji y el zendrum) en el realce del foco temático y el groove.
 
Cuando llega el turno de ‘Backwards Forwards’, la fuerza del jazz-rock regresa con una solidez llamativa, la cual se sustenta principalmente en los arreglos de bronce filtrados a través de los sintetizadores. la base compositiva es razonablemente sencilla, dejando los recursos de sofisticación al desarrollo del groove y al empleo de unas breves variantes de atmósfera mientras el encauzamiento temático se asienta firmemente. ‘The Field And The Crow’, en lo principal, regresa a la influencia del PAT METHENY GROUP en lo referente a su equilibrio entre vibraciones melódicas y enfoque vanguardista del discurso del jazz-fusion. La calidez persistente de su atmósfera general acoge un dinamismo sobrio donde se alternan la introspección y la contemplación ensoñadora. De hecho, en su minuto y medio finales, el bloque sonoro elabora una apoteosis expresiva que es muy difícil de resistir debido a su magnetismo melódico. El último tema del álbum es ‘Frame Of Reference’ y cumple con la función de instaurar una ambientación majestuosa que coquetea abiertamente con los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y de RICK WAKEMAN: las bases armónicas y las orquestaciones de los teclados lo dejan bien en claro, aunque, por otro lado, el groove que se arma desde la dupla rítmica ostenta estilizadas vibraciones jazz-rockeras. Todo esto fue “Toward The Sky”, un disco que se caracteriza por sus masivas expansiones de preciosismo y fastuosidad dentro de un marco de sistemática claridad melódica. Jazz-prog de nivel superior, esto es lo que nos brinda JEREMY CUBERT en este álbum, uno de los más hermosos que hemos disfrutado en estos primeros meses del año 2021. Muy recomendable.
 

 
Muestras de “Toward The Sky”.-
Toward The Sky: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/toward-the-sky-2
Saving Grace: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/saving-grace
The Field And The Crow: https://jeremycubert.bandcamp.com/track/the-field-and-the-crow