Wednesday, January 19, 2022

... Y los SENDELICA crearon una nueva obra prog-psicodélica de gran excelencia

  

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de presentar el más reciente disco del grupo galés SENDELICA, el cual se titula “And Man Created God” y fue publicado el 14 de agosto del pasado año 2021. El ensamble actualmente conformado por Pete Bingham [guitarras y efectos], Colin Consterdine [batería, teclados y artilugios electrónicos], Lee Relfe [saxo] y Glenda Pescado [bajo] se ha lucido a lo grande con esta nueva exhibición de psicodelia progresiva con un foco space-rockero, siempre abierta a coqueteos con el krautrock, el acid-folk, la fusión contemporánea y la vanguardia cibernética. En el penúltimo tema del presente álbum, Elfin Bow colabora en el canto. Este grupo iniciado como trío en 2005 da claras muestras de la vigencia de su energía creativa en éste, su vigésimo disco de estudio de larga duración, dentro de una vasta discografía que también incluye varios EP y discos en directo. Este grupo cuenta ya con un público de culto en los circuitos de underground británico y de la Europa Continental de rock psicodélico y experimental. “And Man Created God” fue publicado tanto en CD como en doble vinilo, por los sellos FRG Records y Fruits De Mer Records, respectivamente; también hay una edición especial de doble vinilo (en versiones negra, transparente y multicolor) y CD que fue realizada conjuntamente por los sellos Fruits De Mer y Cramobophone Records. Veamos ahora los detalles del amplio y ambicioso repertorio de este disco en cuestión, ¿vale? 
 

Con su duración de 8 minutos, ‘Aeolian Sunrise’ da inicio a las cosas ostentando una imponente aureola etérea plagada de colores y matices flotantes, creando con éstos una amalgama sonora que se sitúa en la encrucijada entre los TANGERINE DREAM de la etapa 78-80, HARMONIA y la faceta prog-electrónica de unos DJAM KARET. El desarrollo temático explora solventemente el potencial evocador del motif central, el cual se centra principalmente en la interacción entre las gruesas capas de sintetizador y las escalas de la guitarra acústica. La percusión programada alberga una cadencia tribal que permite al grupo elaborar algunos retazos fusionescos. En la última instancia de dicho desarrollo, se aumenta levemente la densidad del esquema sonoro con la irrupción de cósmicos fraseos de la guitarra eléctrica, aunque queda bastante claro que la aureola etérea permanece incólume a través de esta ligera variación. Luego sigue ‘Exodus From Ur’, pieza que no establece muchas distancias respecto a la que abrió el álbum en lo referente a la creación y el manejo de climas cósmicos, pero que se distingue por usar en varias ocasiones un groove más intenso a la hora de instaurar la ingeniería básica que habrá de sustentar el viaje musical del ensamble. Esto funciona con especial fruición en los últimos minutos con miras al clímax conclusivo. Teniendo en cuenta el sigiloso refinamiento de los arreglos, las confluencias con DIAGONAL y OZRIC TENTACLES son claras (tal vez también un poco con DJAM KARET) para este cénit del álbum. Cuando llega el turno de ‘Deuterosophia’, el grupo cambia de registro y se transporta hacia su faceta más introspectiva, jugando sabiamente con un compás parsimonioso mientras va construyendo diversos recursos orquestales de teclado a lo largo del camino, algo que resulta totalmente útil para que la guitarra deje llevar su imparable e inherente majestuosidad a lo largo de los 9 minutos y medio que dura el tema. Sónicamente, aquí opera una estructura Floydiana y el ensamble la filtra a través del parámetro de unos STICK MEN. ‘MMT’ se hace cargo de recibir los ecos de los dos primeros temas y remodelarlos dentro de una lozanía fresca y ágil. La ocasión se presta genuinamente para que el grupo elabore recursos de sólido lirismo dentro del flujo space-rockero en curso.
 
‘Tainted Goat’ y ‘Seren Golawr’ son las piezas más extensas del repertorio, durando cada una más de 11 ½ minutos. El primero de estos temas mencionados explora un groove marcado por un cierto talante fusionesco para brindar una gracilidad peculiar a la robusta ingeniería rítmica, lo cual permite al grupo dar rienda suelta a su dimensión más muscular aunque sin llegar a lo propiamente machacón. Las confluencias con SUPERFJORD y SONIC DEBRIS son, por decirlo de alguna manera, fáciles de advertir en el desarrollo de este aguerrido viaje musical que hace valer su magnetismo esencial. Por su parte, ‘Seren Golawr’ se centra en la recuperación y la capitalización del aura mística de las dos primeras piezas del álbum para impulsarlas hacia una expresividad épica cuya naturaleza nebulosa acerca un poco a la banda al estándar del post-rock. Hay una mezcla de últimas refulgencias del crepúsculo y vibraciones oscuras de la noche en el modo en que los instrumentos se entrelazan para asentar el sencillos cuerpo central junto a las atmósferas circundantes. Éstas salen al frente con solvencia, llenandod espacios mientras los soliloquios de Elfin Bow acrecientan la sensación mágica que emana de la pieza misma. En medio de ellas se ubica la ilación de ‘The Seekers’ e ‘Illuminated Skies’, siendo así que ‘The Seekers’ recupera el vitalismo lírico del tema #4 y lo eleva a un escalón mayor de expresionismo onírico. La clave de este bien logrado explayamiento está en la manera tan articulada en que se conectan los guitarreos y los armazones aportados sobre los teclados: desde ahí se proyecta un fulgor sonoro muy elocuente que se encuadra en un diagrama muy poderoso en lo referente al preciosismo progresivo. En cuanto a ‘Illuminated Skies’, éste es también un tema bastante vivaz, pero su nivel de sofisticación es un poco menor al de la pieza precedente. Su fuerza está en su gancho. El álbum termina con ‘Epilogue Sunset’, un ejercicio de minimalismo a lo BRIAN ENO combinado con guitarreos psicodélicos que se sitúan a medio camino entre los paradigmas de ASH RA TEMPEL y KING CRIMSON. Una efectiva cohabitación de aire y fuego. 


Todo esto es lo que el colectivo de SENDELICA nos ha brindado con esta ambiciosa obra que es “And Man Created God”, un gran aporte para la avanzada progresiva del año 2021 desde la vertiente space-rockera. Un disco contundente y excitante que recomendamos genuinamente como ítem dentro de cualquier buena fonoteca de rock experimental.
 
 
Muestras de “And Man Created God”.-
Exodus From Ur: https://sendelica.bandcamp.com/track/exodus-from-ur
Deuterosophia: https://sendelica.bandcamp.com/track/deuterosophia
The Seekers: https://www.youtube.com/watch?v=4zzwuzoxDQQ
Seren Golawr: https://sendelica.bandcamp.com/track/seren-golawr

Sunday, January 16, 2022

PAKT: infinito lujo de supergrupo jazz-progresivo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a uno de los proyectos jazz-progresivos más notables que se han armado recientemente: nos estamos refiriendo al supergrupo conformado por el bajista Percy Jones, el baterista Kenny Grohowski y los guitarristas Alex Skolnick y Tim Motzer, el cual se llama PAKT a partir de las iniciales de los nombres de estos maestros. Este colectivo emergido bajo el auspicio del sello MoonJune Records publicó su disco doble de estudio “PAKT” a través del mencionado sello el 20 de julio del pasado año 2021, bajo la producción conjunta del ensamble y de Leonardo Pavkovic. El material aquí contenido fue grabado en el estudio Shapeshifter Lab de Brooklyn, Nueva York, el 15 de agosto de 2020, bajo la modalidad de composición conjunta espontánea, lo cual ha permitido al colectivo explorar los senderos de formas libres dentro de la esfera experimental del territorio jazz-progresivo. “PAKT” consta de dos ambiciosas secuencias de piezas, recogidas en dos distintos volúmnes que tienen nombres autónomos: el primer volumen se titula “The Unsilence”, el segundo, “The Sacred Ladder”. El más veterano integrante de PAKT es el galés Percy Jones, figura crucial de los inolvidables BRAND X hasta hace poco y, además, sesionista con infinitos pergaminos. Skolnick, por su parte, tiene un currículum que incluye membrecías en TESTAMENT y ATTENTION DEFICIT, además de proyectos de jazz-rock propios y acompañando a otros. Motzer, quien también es artista plástico, tiene una vasta experiencia en proyectos de música vanguardista (incluyendo asociaciones con Jaki Liebezeit y David Sylvian) donde se luce tanto a la guitarra eléctrica como a la electro-acústica con un sinfín de efectos. En fin, Grohowski es un joven veterano del metal experimental, el jazz y el prog (TITAN TO TACHYONS, SIMULACRUM, IMPERIAL TRIUMPHANT, incluso una temporada en BRAND X, etc.) Tras la grabación de este material, Markus Reuter y Benjamin Schäfer se hicieron cargo de la labor de mezcla; poco después, el propio Reuter (quien ya tocó con Grahowski y Motzer en un proyecto) y Fabio Trentini se hicieron cargo de la masterización. El propio Motzer hizo los cuadros que engalanan el arte gráfica de este álbum, y tanto él como Jason Waggaman realizaron el consecuente diseño gráfico. Bueno, repasemos ahora los detalles de este doble álbum.

  

Durando más de 12 ¼ minutos, ‘Emergence’ abre el ambicioso repertorio del disco con el despliegue de un aura grácil que permite a los dos guitarristas crear su maraña compartida de texturas, todo ello mientras el bajo llena espacios solventemente y la batería consistentemente se centra en el asentamiento de un groove sofisticado sin aspavientos. De esta manera, el encuadre sonoro refleja un acercamiento inteligente y sostenido entre los cuatro genios operantes, y ya cuando se ha traspasado la frontera del sexto minuto, se concreta un vigor diligente. Más adelante, las cosas viran hacia una breve instancia de grácil sutileza, la misma que sirve para que los músicos creen un nuevo ejercicio de incremento expresivo. El aterrizaje prologar es de talante cósmico, lo cual anuncia el arribo de ‘Over Strange Land’, la pieza que sigue a continuación. Ésta ostenta una espiritualidad más circunspecta y solipsista que la del tema de entrada; sus agitaciones comienzan con un temple abstracto, inicialmente penetrado por una nocturnidad hermética, pero cuando empiezan a sobresalir algunos solos de guitarra diseñados para elaborar algunos recursos de conmoción, el encuadre sonoro se torna en una cruza entre la faceta más filuda de John Zorn (NAKED CITY) y el patrón de David Torn. Cuando llega el turno de ‘The Mystery’, el cuarteto desenvuelve una serie de coloridos misteriosos e inquietantemente sublimes que se extienden por un espacio de 12 minutos y tres cuartos (es la pieza más extensa del repertorio). Utilizando una estrategia combinatoria de free-jazz, minimalismo y psicodelia, el cuarteto gesta un poderoso paisaje de vibraciones crepusculares que de a pocos va ganando forma mientras la intensidad expresiva se deja llevar por su propio crescendo. Al asentarse una estructura reconocible, el resultado es una especie de remodelación del paradigma de los WEATHER REPORT de los dos primeros álbumes a través de un filtro Crimsoniano, y así la pieza llega a convertirse en un cénit especial del disco. ‘Night Crossing’ consiste básicamente en un ejercicio de avant-jazz a través de un enfoque de psicodelia progresiva al modo de los STICK MEN. Se encarga de cerrar el volumen 1 ‘Brothers Of Energy’, un tema que sintetiza el desasosiego cósmico del tema precedente con la ígnea majestuosidad del tercer tema. Una muy oportuna manera de clausurar esta primera sesión del cuarteto.

  

La dupla de ‘Perseverance’ y ‘The Sacred Ladder’ abre el volumen 2. El primero de estos temas se focaliza en la elaboración y el florecimiento de una atmósfera otoñal donde las flotantes líneas de las guitarras y las cadencias sobrias del bajo van continuamente solidificando su hermanamiento mientras la batería va reforzando su groove central. En cuanto a ‘The Sacred Ladder’, éste se mete de lleno en un cálido groove fusionesco para crear una modalidad ágil de dinamismos avant-jazzeros, volviendo ciertamente al paradigma de los primeros álbumes de WEATHER REPORT, pero esta vez con la adición de un nervio centrado en una cruza entre MAHAVISHNU ORCHESTRA y TERJE RYPDAL. El cuarteto exhibe aquí otro momento de magia aguerrida atravesada por un brío elegantemente exultante. ‘Drifts & Alignments’ se proyecta extensa y ávidamente hacia ambientes repletos de nocturnidad, una nueva excursión musical por parajes marcados por una arcana nebulosidad. A mitad de camino, hay florituras de bajo que prometen agitar el cotarro para que el ensamble aumente su fogata sonora, lo cual efectivamente se concreta dentro de un contexto de free-jazz con contornos prog-psicodélicos. El empuje deconstructivo de la batería funciona como un acicate para la eventual elaboración de un complejo armazón rítmico que, de repente, se sitúa en una atmósfera de jovialidad surrealista. ‘Night Crossings’ (ojo, no confundirlo con ‘Night Crossing’ del primer volumen) expone una nueva centralización en la faceta más abstracta del cuarteto, lo cual funciona como un eficaz preámbulo a lo que vendrá acto seguido con ‘The Great Spirit’. En efecto, este quinto tema del volumen 2 se sostiene mayormente sobre un groove llamativo cuyas cadencias predominantes ostentan una cierta aureola sensual a través de su explícita fastuosidad. Las exploraciones realizadas por las dos guitarras incrementan el ímpetu festivo inherente a la pieza. ‘Departure Sanctuary’, por su parte, apunta hacia algo más sosegado en cuanto a la expresividad, aunque el espíritu latente a lo largo de las interacciones deconstructivas de los músicos es de zozobra incierta. Una buena combinación de misterio y tensión.


El final de este doble álbum llega de la mano de ‘Cosmic Fire’, un tema que recoge y remodela buena parte de las vibraciones extrovertidas de ‘The Great Spirit’ mientras añade recursos de tensión y densidad que ya hemos apreciado en los pasajes más exultantes del repertorio precedente. El cierre perfecto para una obra tan redonda como es “PAKT”, un magnífico manifiesto de la osada meta estética que se trazó este aquelarre de grandes magos del jazz-prog contemporáneo: los Sres. Jones, Skolick, Grohowski y Motzer han creado un disco importante y visionario para la vanguardia de nuestros tiempos. Los PAKT también han publicado en formato digital registros de algunos conciertos en el blog de Bandcamp de MoonJune Records. A fin de cuentas, este disco que acabamos de reseñar es sensacional y, por tanto, recomendado al 400%  para cualquier buena fonoteca (un ciento por cada integrante).


Friday, January 14, 2022

TAUK y la nueva instauración de su ordenamiento musical

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy comentamos el más reciente trabajo de estudio de la banda estadounidense TAUK, el cual se titula “Chaos Companion” y exhibe una vitalista mezcla de jazz-rock y space-rock con elementos progresivos. En este quinto trabajo de larga duración (el grupo tiene en su haber varios EP y grabaciones en vivo desde 2013, seis años después de su fundación en Oyster Bay), el cuarteto conformado por Alric Carter [teclados], Charlie Dolan [bajo], Matt Jalbert [guitarra] y Isaac Teel [batería] sigue adentrándose a paso fuerte dentro del dinamismo modernista insertado en su particular visión jazz-rockero-fusionesca que se ha estado explorando en sus últimos discos. “Chaos Companion” se publicó el 24 de setiembre del pasado año 2021 de manera independiente. A lo largo del disco que ahora nos ocupa, el personal de TAUK recibió la asistencia de invitados como los percusionistas Fredo Ortiz y Greg Ellis, el dúo de vientistas THE SHADY HORNS (Eric Bloom a la trompeta y Ryan Zoidis al saxofón), además de Max ZT (dulcémele) y Tyer Bates (texturas electrónicas). Las sesiones de grabación para este disco tuvieron lugar en los HowNow Studios de Oyster Bay entre fines del pasado año 2020 e inicios del presente año 2021. Bueno, repasemos ahora los detalles del repertorio contenido en él. 
 
Durando tres minutos poco más de 3 minutos, ‘Chandara’ abre el álbum con unas iniciales capas cósmicas marcadas por una ceremoniosidad un poco abstracta, las cuales terminando abriendo campo a un cuerpo central sereno que se deja arropar por una calidez relajante, la misma que porta unos sobrios aires psicodélicos. ‘Make Your Move’ sigue a continuación para agitar las cosas en base a un groove marchoso sobre el cual se edifica una amalgama sonora amable y vivaz donde el predominante tenor jazz-fusionesco adopta algunos colores propios del space-rock progresivo contemporáneo. De hecho, podríamos jurar que algún coqueteo hay con el paradigma de QUANTUM FANTAY en lo referente a la instalación del centro nuclear del motif básico. Un estupendo cénit del álbum. Cuando llega el turno de ‘Moon Dub’ el ensamble se dispone a explorar un terreno intermedio entre el nu-jazz y el dub-jazz, lo cual no solo da pie a que los aspectos psicodélicos explorados en los dos temas precedentes sigan cumpliendo un rol predominante en el entramado grupal, sino también a que la dupla rítmica haga destacar su aporte dentro del bloque sonoro global. Los ornamentos de teclado adoptan un aura etérea que opera como adecuado contrapunto a la estilización moderadamente férrea de la guitarra. La dupla de ‘New Age Trip’ y ‘Dormammu’ sirve para que los TAUK sigan explorando grooves y esquemas sonoros con un enfoque preciosista y cristalino que es marca de la casa. El primero de estos temas mencionados retoma la jovialidad del tema #2 y lo lleva hacia una capitalización bastante llamativa. Bajo los ingeniosos colores generados por el bajo, la batería puede sustentar solventemente su ágil swing mientras la guitarra y los teclados alternan momentos de protagonismo sin dejar que el motif central pierda un ápice de su fulgurosa elegancia. En cuanto a ‘Dormammu’, es aquí donde el cuarteto recibe la colaboración del dúo de vientos mencionado en el primer párrafo de la presente reseña. Este regreso al dub-jazz se da bajo un atavío más solemne y con un pronunciado énfasis en el potencial futurista de los sintetizadores, siendo así que los bronces sirven para añadir ocasionales ornamentos cordiales en medio de la parafernalia electrónica que sostiene la mayor parte de las labores del cuarteto. A propósito, qué hermoso es el solo de sintetizador que emerge antes de llegar a la frontera del cuarto minuto. 

‘The Let Out’ se caracteriza por mostrar una alegría dócil sobre la base de un groove sobrio que nos recuerda un poco a la ceremoniosidad de la pieza de apertura, pero con un retoque dinamizado por los recursos estilizadamente progresivos que antes signaron a los temas #2 y #4. El terreno está preparado para que en algún momento el cuarteto saque de su interior una manifestación de su faceta más aguerrida. Eso es lo que sucede, creando una aureola majestuosa que termina aterrizando en un epílogo flotante e introspectivo. ‘Technodrome’ es más fiel al estándar del jazz-rock con una guitarra que, aprovechando su rol protagónico, dirige la preservación del lirismo reinante dentro del vitalista ejercicio melódico armado por el ensamble íntegro. Fiel a las alusiones explícitas de su título, esta pieza también abre ciertos espacios para la expansión de ornamentos space-rockeros, los mismos que, de hecho, asumen un posicionamiento crucial durante la segunda mitad. Nos acercamos al final del álbum cuando emerge ‘Lonely Robot’, pieza que con sus casi 6 minutos de duración se erige como la más extensa del repertorio. Su estrategia temática se inicia con la articulación de la dilatación del espíritu sosegadamente cósmico que ya hizo acto de presencia en unos temas precedentes, a partir de allí, impulsar una remodelación más expresionista del mismo. De este modo, la pieza pronto se acerca a los estándares más extrovertidos de la visión musical de la banda y elabora una llamativa síntesis de los espíritus sónicos de los temas #1, #4 y #6. Hemos disfrutado de tres cúlmenes consecutivos aquí hasta que llega el turno de ‘Yasuke’ para poner el punto final al repertorio. Este tema de cierre ilustra un temple palaciego recubierto de un talante señorial que algo tiene de crepuscular. El hermanamiento de guitarra y teclado exhibe una fineza progresiva bastante envolvente. Todo esto fue “Chaos Companion”, casi 40 minutos completos de música jazz-progresiva ecléctica que exuda vibraciones amenas y excitantes por todos lados. La gente de TAUK ha vuelto a lucir su habilidad para crear piezas musicales llamativas que saben revestirse de colorido y sofisticación. Quién sabe, a lo mejor se trata de su mejor obra fonográfica hasta la fecha; como mínimo, una de las más notables. Mientras disfrutamos del repertorio de “Chaos Companion”, mantengámonos al tanto de lo que TAUK publica incesantemente en su blog de Bandcamp: registros en vivo de diversos conciertos realizados entre el 30 de setiembre y el 31 de octubre de 2021 (por ahora, eso es lo que hay publicado tras el disco que acabamos de reseñar). 

Wednesday, January 12, 2022

BLACK EXPRESSION: un hogar para la nueva generación del rock progresivo argentino

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Un poco tardíamente llega esta reseña, pero llega, la cual es sobre el álbum debut del trío argentino BLACK EXPRESSION, el cual se titula “Regreso A Casa” y fue publicado por el sello Viajero Inmóvil el 13 de marzo del pasado año 2021. BLACK EXPRESSION está conformado por Jorge Eduardo Martínez [guitarras y bajo], Pablo Martínez [piano, órgano Hammond, Mini-Moog, otros sintetizadores y Mark1] y Gabriel Bikerway [batería y percusión]. Todos los temas de “Regreso A Casa” fueron compuestos por Eduardo Martínez, el fundador de este proyecto. El disco que ahora reseñamos fue grabado, mezclado y masterizado en el estudio Mind Music de Buenos Aires, entre abril y diciembre del año 2020. La meta principal del ideario estético de la banda es la de reavivar el legado del rock progresivo y hacer su propio acomodamiento de las influencias recibidas de RUSH, DREAM THEATER, FLAMBOROUGH HEAD y YANG, principalmente. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Regreso A Casa”.
 

Ocupando los 6 primeros minutos del álbum, ‘Villa’ impone un groove llamativo y unos magnéticos despliegues de virtuosismo técnico que, manejados con buen gusto, permiten que se exhiba con prístina claridad el fluido entramado que opera en las interacciones de los instrumentos. En algunos pasajes estratégicos del intermedio, el groove predominante adquiere un comedido aumento de sofisticación para que la vivacidad también se incremente fehacientemente. Una efectiva pieza de entrada, sin duda. Luego sigue la secuencia de ‘Marcha De Sonidos – Parte 1’ y ‘Marcha De Sonidos – Parte 2’ (durando esta última casi 21 ½ minutos). La Parte 1 comienza con una extensa serie de capas y orquestaciones de múltiples sintetizadores que se alojan entre lo sinfónico y lo cósmico (un poco en línea con AYREON con algunos trazos del legado de EMERSON, LAKE & PALMER), creando así una atmósfera solemne que va circunvalando en torno a su núcleo originario mientras la pieza va progresando. Es recién alrededor de la frontera del quinto minuto que entra a tallar la dupla rítmica en un sosegado compás de 6/8 para instaurar un motif ceremonioso que se deja guiar por el piano, mientras el sintetizador va gestando ornamentos estilizados. En cuanto a la tremendamente ambiciosa Parte 2, ésta parte del señorío suntuoso con que terminó la Parte precedente y le da un aire más grave, basándose en circunspectas ambientaciones provistas por la guitarra y los teclados. En realidad, es el preludio a una serie de ejercicios de sinfonismo aguerrido y poderoso con grandes enclaves modernizados, los cuales acogen tanto influencias de PÄR LINDH PROJECT, YANG y DREAM THEATER, como del paradigma histórico de YES. Los pasajes extrovertidos e introvertidos se van hilando en una amalgama compacta merced a la bien afiatada instrumentación. Todas las variantes bases armónicas y rítmicas se suceden naturalmente a través de la compleja red concretada por la ilación de todos los motivos en curso. No son pocos los momentos en que el Mini-Moog sale al frente para lucirse dentro de esta fastuosa ingeniería progresiva, aunque también hay un pasaje que emerge antes del cuarto de hora para que el trío explore sus vibraciones prog-metaleras y abra campo para el protagonismo de la guitarra. Definitivamente, aquí está el cénit decisivo del álbum. Pero… ¡todavía queda más por disfrutar!
 

Cuando llega el turno de ‘Martes De Agosto’, el grupo se dispone a explorar los aspectos más filudos de su visión musical tras un hermoso pasaje prologar centrado en ambientes románticos de piano y sintetizador. Una vez enrumbado el cuerpo central, se desenvuelve una ilación de pasajes estilizadamente enérgicos donde se cruzan las influencias de LIQUID TENSION EXPERIMENT y AYREON. El vitalismo en curso reclama pasajes alternados de protagonismo para la guitarra y el teclado. ‘Fortaleza’ pone el broche final del repertorio desarrollando una electrizante síntesis entre los ambientes predominantes en los temas #3 y #4; o sea, recapitula la absorbente fastuosidad de aquél y el nervio rotundo de éste para enmarañarlos en una refinada arquitectura sónica. Los últimos 4 minutos son particularmente explosivos en lo referente al impulso que tiene el electrizante bloque sonoro y la garra con la que lo sostiene la batería a través de sus recovecos. Un cierre épico como el que justamente merecía este álbum. Todo esto fue lo que la talentosa gente de BLACK EXPRESSION nos brindó con “Regreso A Casa”. Ya antes de que terminase el año 2021, el grupo publicó su siguiente álbum “Más Experiencia”, pero eso será motivo para otra reseña; mientras tanto, calificamos a “Regreso A Casa” como una obra sobresaliente por causa de sus despliegues de vigor y colorido musical, una excelente novedad dentro de la actual escena progresiva argentina.
 
 
Muestras de “Regreso A Casa”.-
Marcha De Sonidos – Parte 2: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/marcha-de-sonidos-parte-2
Fortaleza: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/fortaleza


Monday, January 10, 2022

Una nueva misión para la avanzada progresiva estadounidense: MOON X

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a un nuevo colectivo progresivo estadounidense llamado MOON X, el cual exactamente es el trío resultante de la implosión de MOON MEN, grupo que por varios años fue un exhaustivo cultor de una mezcla de avant-prog, jazz-prog y space-rock. MOON X sigue ahora por esta senda musical y está conformado por Dave Newhouse [teclados, saxofones, flauta y voz], Jerry King [guitarra, bajo, trombón] y George Newhouse [batería]; este último es hijo de Dave, y los otros dos fueron integrantes del extinto grupo MOON MEN, antes mencionado. Pero no solo presentamos a la banda en sí, sino también a su álbum de debut que fue publicado el 7 de enero último, hace muy poco, bajo el título de “Zap!”. Este disco en cuestión fue grabado en varias instancias del pasado año 2021, siendo así que Ian Beabout se hizo cargo de los procesos de mezcla y de masterización de “Zap!” en el ShedSounds Studio. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco, ¿vale?


El tema justamente titulado ‘Zap!’ abre el repertorio, el cual comienza con un diálogo humorístico de tenor caricaturesco entre dos personajes que proponen pasar el rato escuchando el nuevo disco de MOON X. Tras este chiste autorreferencial, el trío exhibe un muy vitalista ejercicio de prog psicodélico con ciertos ribetes de los GONG de la fase 71-73 y algunas confluencias con la faceta más ágil de los RASCAL REPORTERS. Esto último le da un matiz dadaísta de talante RIO a lo que es básicamente un tema alegre y juguetón... Y todo termina con una invitación a escuchar lo que sigue. Tras esta exhibición de jovialidad llega el turno de ‘Yggdrasil’, un tema mucho más cadencioso que se mete en el territorio del space-rock con una actitud jazz-progresiva y con algunas texturas aguerridas de guitarra que nos remiten al paradigma Crimsoniano. De hecho, la guitarra ocupa un rol protagónico a través del armazón sonoro, aunque también hay campo para el lucimiento del bajo, algún solo de saxofón y ciertos ornamentos de teclado. Un estupendo cénit. La miniatura ‘Interview With A Hooman’ es un nuevo diálogo caricaturesco donde se describe a tres extrañas criaturas (las que integran el personal de MOON X, claro está). Así, el camino está abierto para la emergencia de ‘Man Of Tomorrow’, un tema bien asentado en una firme cruza entre el avant-prog de ribetes Canterburyanos y el krautrock al modo de CAN. Aquí se establece una peculiar combinación de fineza y rudeza mientras el jam se va reforzando a lo largo del camino en un medio tiempo que permite al trío sacar de sí una energía expresiva de forma señorial. Más adelante, con el surgimiento de unos ornamentos de sintetizador, el potencial psicodélico de la pieza se concreta de manera solvente. ‘Invisible Man’, por su parte, se centra en grooves y atmósferas más cálidas, propias del discurso jazz-progresivo. Aunque todavía hay una grácil rudeza en algunos aspectos sonoros, el desarrollo temático se siente más envolvente a pesar de incluir algunos pasajes disonantes. El epílogo cósmico es simplemente encantador. ‘Pickman’s Brew’ es otra miniatura, esta vez consistente en un ceremonioso soliloquio sobre un fondo de marea de playa. ‘La Lune Et Son Histoire’ se caracteriza por centrarse en la dimensión cibernética del space-rock, siendo así que este enfoque está filtrado a través del patrón del ambient. La calidez predominante en la pieza precedente se impulsa ahora hacia una aureola ensoñadora con amplios matices oníricos.


‘Trouble In Ranagar’ es tal vez la pieza más aguerrida del repertorio, lo cual brinda un efectivo y supremo contraste con la ilación de los dos temas precedentes. Brindando un enclave entrecruzado de los paradigmas de KING CRIMSON y MAHOGANY FROG junto al legado de los propios MOON MEN, este ítem se enfila hacia la elaboración y moldeamiento de expresiones de sofisticado nervio rockero sobre la base de una bien inspirada ilación de motivos y esquemas rítmicos. La última sección, centrada en la interacción de un compás tribal de ala batería y toques elegantes del clarinete bajo, ostenta un embrujo bastante peculiar mientras asienta un final crepuscular para la pieza. Otro cénit del álbum, sin duda. El punto final del disco llega de la mano de ‘March Of The Moon Shadows’, la pieza más extensa del mismo con sus más de 7 minutos y cuarto de duración. Su principal función es la de resaltar y capitalizar la espiritualidad crepuscular con la que había terminado el penúltimo tema, insertando elementos avant-jazzeros en el flotante entramado sonoro que se arma en los primeros tres minutos y medio. Ya cuando la batería entra a tallar para instaurar un compás reconocible en complicidad con las cadencias del piano, emerge un interesante diálogo entre el sintetizador y el trombón que permite que el aura crepuscular inicial sea sustituida por unas vibraciones luminosas desde las que parece anunciarse el próximo amanecer. La sección epilogar de piano cierra el círculo con un retorno a la atmósfera inicial. Todo esto esto fue lo que el talentoso ensamble tripartito MOON X nos trajo con “Zap!”, un disco que afianza ingeniosa y solventemente este nuevo camino de experimentación progresiva que los Sres. Dave Newhouse y Jerry King han emprendido junto al Sr. George Davison. Totalmente recomendable este disco, gran inicio del año 2022 para la vanguardia estadounidense.

Friday, January 07, 2022

Tercera caminata por el acantilado progresivo de KANT FREUD KAFKA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos uno de los discos más esperados del ya fenecido año 2021 dentro de la escena progresiva española: nos referimos al nuevo trabajo de KANT FREUD KAFKA, el cual se titula “Historias Del Acantilado” y fue publicado el pasado 19 de noviembre por vía independiente. El núcleo central de KANT FREUD KAFKA está conformado por Javi Herrera [batería, percusión, voz e instrumentos VST], Alia Herrera [voz] y Dani Fernández [bajo]. Pero también interviene una nutrida cantidad de músicos invitados: Cecilia Burguera (violín), Mónica Cruzata (viola), Pol Farell (cello), Joan Flores (piano), Miquel González (teclados), Joan Grados “Nitus” (guitarras eléctricas), Laia Pujol (clarinete y clarinete bajo), Guillem Vilar (oboe y corno inglés), Pep Espasa (flauta y saxo tenor), Dick Them (bajo sin trastes), Rafael Pacha (guitarras acústica y de 12 cuerdas) y Yago Pajarón (guitarra). Parecía que este proyecto gestado por el multinstrumentalista y compositor barcelonés Javi Herrera había cumplido con su ciclo tras el lanzamiento de su segunda obra fonográfica “Onírico” de 2017, pero, en estos tiempos difíciles para la humanidad, en los cuarteles de KANT FREUD KAFKA se dio empuje a una nueva fuerza de inspiración musical. La inspiración para la creación del material de este disco llegó en pleno confinamiento por el Covid-19: en palabras de Herrera, “esta música es hija de la pandemia y de la preocupación por nuestro destino común como especie.” La música y las letras de las cinco piezas aquí contenidas conforman una auténtica caminata por nuestros temores y ansiedades más profundos en estos tiempos. Bueno, con esta idea en mente, repasamos los detalles específicos del repertorio de “Historias Del Acantilado”.


Durando alrededor de 10 minutos y cuarto, ‘Voz De Metal’ da inicio al álbum con un generoso despliegue de atmósferas sutiles que van arropándose de a pocos con unas exquisitas texturas orquestales. Oscilando entre la solemnidad y la languidez, el cuerpo central se va explayando por un talante claramente cinematográfico, a veces tirando hacia el impresionismo, otras veces yendo hacia lo romántico. También cabe destacar que hay una aureola sombría que ondea sobre varios momentos del desarrollo temático, lo cual resulta idóneo no solo para recalcar las vibraciones dramáticas que serán imperantes a lo largo del álbum, sino también para abrir espacio a un pasaje intenso y suntuoso en el último tercio a mitad de camino. De esta forma, la pieza garantiza un eficaz epílogo expresionista. Sigue a continuación ‘Carta De Gaia’, una pieza diseñada para capitalizar el señorío prog-sinfónico de la pieza de apertura, siendo así que la estrategia es ahora la de explotar la faceta lírica del ensamble y recubrirla de una excelsa estilización. La narración inaugural impone un aire de grave ceremoniosidad, pero muy pronto emerge un preludio instrumental donde se mezclan lo bucólico y lo onírico (al modo de un híbrido entre ANTHONY PHILLIPS y AMAROK). A partir de allí se siembra el camino para que brote una ambiciosa sección cantada donde predominan los ambientes pastorales en base al gran peso que tiene la maraña de guitarras acústicas para instalar el esquema melódico. Más adelante, cuando entran a tallar la batería y los instrumentos eléctricos, se da un encuadre de sonoridades majestuosas donde parecen cruzarse los universos de CICCADA y GENESIS. El epílogo regresa a lo pastoral, cerrando así el círculo de este cénit del álbum. Cuando llega el turno de ‘Conspiranoia’, todo se centra en los efluvios preciosistas del piano mientras las capas y ornamentos provistos por los teclados, las percusiones y el cello van llenando espacios con un enfoque situado a medio camino entre lo sinfónico y lo espacial. En los últimos instantes surgen unas vibraciones siniestras que casi parecen coquetear con la tradición del RIO francófono.


‘My Baby Just Scares For Me’ es un tema movido por una creciente densificación de los ornamentos orquestales en curso que rodean los paisajes dibujados por el piano, sin hacerles perder su gracilidad inherente. La momentánea irrupción de la dupla rítmica sirve para elaborar un recurso de comedida agilidad mientras el piano, de a pocos, acoge un poco de garra para hacerle frente a las orquestaciones y las capas de sintetizador. Hay una cierta aura de grisácea ensoñación en los pasajes finales. La última pieza del álbum es la más larga del mismo con su ambicioso espacio de 15 minutos y se titula ‘El Acantilado’. Todo empieza con un preciosista enmarañamiento entre las líneas de sintetizador y los arreglos de cámara que se extiende por los cuatro primeros minutos. A partir de allí surge un motif llevadero y relativamente marchoso que está marcado por el patrón del sinfonismo moderno; mientras se van alternando los solos de teclado y de guitarra, el ensamble rockero va encontrando vías para incrementar la sofisticación operante en el groove. En algún momento, todo se calma para volver a lo introspectivo, pasando de un interludio cósmico a un ejercicio de sereno sinfonismo, el mismo que recurre a lo pastoral para armar el esquema melódico, aunque su expresión se da dentro de una cruza entre el jazz-prog y el prog-folk. La presencia de algunos trucos discordantes abre vías a la emergencia de una siguiente sección que se focaliza en un dramatismo envolvente y ceremonioso. El virtuoso solo de saxofón carga sobre sus espaldas la mayor parte de la tensión de este momentum diseñado para impulsar un nervio claroscuro, el mismo que ostenta unos inquietantes tintes mortuorios. Otro cénit del disco situado aquí para cerrarlo con un enigmático broche de oro. En fin, esto es lo que se nos brindó en “Historias Del Acantilado”, una obra máxima dentro de la producción progresiva española realizada en el año 2021, y, de paso, también la obra cumbre de KANT FREUD KAFKA. 



Tuesday, January 04, 2022

SHAMBLEMATHS: un gran nombre noruego para el avant-prog de nuestros tiempos

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Con un poco de demora, pero con toda la sinceridad del mundo, presentamos este elogio del segundo disco del grupo noruego SHAMBLEMATHS, el cual responde simplemente al título de “Shamblemaths 2” y fue publicado el 22 de octubre del pasado año 2021, resultando una de las más notables ofertas escandinavas dentro de la producción progresiva mundial en dicho año. El disco en cuestión fue publicado en CD y en dos formatos de vinilo (colores negro y rojo) por vía del sello Apollon Records. El mencionado colectivo está conformado por el dúo de Simen Å. Ellingsen [saxofones soprano, alto, tenor y barítono, guitarras eléctrica y acústica, flauta dulce soprano, tin whistle, voz, cánticos, samples de saxo y teclados ocasionales] e Ingvald A. Vassbø [batería y xilofón]. Para la realización de este álbum, el dúo contó con las colaboraciones de un nutrido personal de apoyo: Eskild Myrvoll (bajo), Paolo Botta (teclados), Eirik Ø. Dischler (teclados), Marianne Lønstad (voz), Anna Gaustad Nistad (voz), Pia M. Samset (voz), Leon Li (fagot), Eivor Å. Ellingsen (voz), Michael Francis Duch (contrabajo), Morten A. Nome (contrabajo) y Ask Vatn Strøm (guitarra), además del grupo KANAAN, al cual pertenece el propio Vassbø. Dicho grupo aparece en unos 15 segundos de un tema, y, claro está, conocemos al maestro italiano Botta por SKE,YUGEN y NOT A GOOD SIGN. Ya dijimos que Vassbø es integrante de KANAAN y es músico a tiempo completo; por su parte, Ellingsen, aparte de un virtuoso músico, es profesor de mecánica de fluidos. El disco que ahora reseñamos fue grabado en los estudios Eigenstudio y Observatoriet, para luego ser mezclado y masterizado en The Dude Ranch Studio (cuyo dueño es Jacob Holm-Lupo, el mismo líder de WHITE WILLOW y THE OPIUM CARTEL). Haciendo un poco de historia, resulta que los Sres. Ellingsen y Vassbø se conocían desde el año 2004 como integrantes del proyecto musical FALLEN FOWL, pero esto duró poco tiempo. Ya más adelante el dúo se reencontró para formar SHAMBLEMATHS con la misión de gestar una propuesta progresiva enérgica y ecléctica. Tras un disco homónimo publicado en 2016 que tuvo buena acogida, llegó “Shamblemaths 2” para recibir una acogida aún más entusiasta: veamos ahora los detalles de su repertorio.


La miniatura ‘Måneskygge’ consiste en una solitaria exhortación de saxo en clave de free jazz que impone sin aspavientos una atmósfera solipsista donde brilla un discreto lirismo. De este modo se abre camino al primer cénit del álbum, ‘Knucklecog’, una canción compleja donde se cruzan los paradigmas del prog clásico, el jazz-prog  y la psicodelia. Hay pasajes claramente signados por el patrón Crimsoniano de los 70s (a través del filtro de GUAPO), así como otros donde se perfila la influencia del RIO continental (UNIVERS ZERO, PRESENT), así como aquellos momentos más serenos donde se combinan atmósferas etéreas y delicados grooves jazzeros. En medio de este caos organizado, los complejos manejos de los contrastes y las instauraciones de sofisticadas arquitecturas rítmicas ayudan a brindarle a esta canción un aura de señorío oscurantista y laberíntico. Sigue a continuación ‘D.S.C.H. (8th String Quartet In Cm, Op. 110, Mvts. 1 & 2)’, una pieza académica original del maestro DMITRI SHOSTAKOVICH que es un cuarteto de cuerdas y que el grupo convierte en un dinámico y estilizado ejercicio de neurótica intensidad a partir de los recovecos atonales y espectros gitanos que inundan a la pieza en cuestión. El dúo y sus colaboradores ostentan confluencias con ALAMAAILMAN VASARAT y DR. NERVE, más algunos recursos Zappianos cuyas vibraciones lúdicas impiden que la densidad reinante se vuelva demasiado avasalladora. El concepto de ‘Lat Kvar Jordisk Skapning Teia’ (Que Toda Carne Mortal Se Mantenga En Silencio en nuestro idioma), adaptación de un himno tradicional del siglo III, contiene 9 partes repartidas a lo largo de 4 temas: el primero de ellos encapsula las partes 1–4, el segundo integra a la quinta parte, el tercero engloba a las partes 6–8, y finamente, el cuarto tema contiene la parte 9. El primer tramo se explaya en una alternancia entre pasajes robustos y otros ensoñadores que oscilan cómoda e inquietantemente entre lo surrealista y lo siniestro. Ya el peso de la influencia del paradigma del RIO continental se hace sentir con mayor audacia, aunque se nota que la ingeniería temática es tremendamente meticulosa. El segundo tramo se mete más de lleno en el área del jazz experimental con retazos oscurantistas propios del chamber-rock. El talante primordial es, en general, más calmado, mientras las vibraciones siniestras persisten tercamente en su delineamiento de la atmósfera central; de todas formas, hay un interludio más agitado que determina el modo en que terminará la pieza. 
 

El tercer tramo de ‘Lat Kvar Jordisk Skapning Teia’ impacta por su autoritario talante sombrío que está apropiadamente activado por un vibrante groove armado por la batería, mientras que el cuarto concluye las cosas con un radical viraje hacia una calidez conmovedora, aunque los aportes del canto infantil y el piano se dejan arropar por un manto arcano de órgano. ‘Been And Gone’ es un instrumental sostenido por capas minimalistas de sintetizador del cual brotan en ciertos parajes estratégicos sonidos propios de un circo de horror. El repertorio del álbum concluye con ‘This River’, la canción más relajada dentro del paradigma grupal. El comienzo es sereno y reservado, tal vez algo sardónico también, con un canto diáfano que se apoya en unos arreglos instrumentales sencillos y flemáticos. El intermedio es otra cosa, un fastuoso y elocuente ejercicio de dinamismos progresivos que se sitúa a medio camino entre el retro-prog (al estilo de unos YES de 1974 deconstruidos por los KING CRIMSON de 1973) y el patrón jazz-progresivo escandinavo de nuestros días (en línea con JAGA JAZZIST, FIRE! ORCHESTRA y SHINING), más algunos guiños al Canterbury en su versión más majestuosa (estamos pensando en el segundo álbum de NATIONAL HEALTH). Tampoco falta una pequeña sazón de RIO dentro del entramado sonoro, pero no es oscurantismo sino vehemencia fulgurosa lo que guía mayormente a la inspiración musical del momento. La coda retoma una parte del motivo inicial con solo piano y voces, mientras los efluvios de un río no demasiado agitado se dejan sentir a la distancia. Un gran cierre para un gran disco. Pues bien, todo esto fue “Shamblemaths 2”, una joya absoluta del rock progresivo escandinavo del año 2021 que sitúa a los SHAMBLEMATHS en la primera línea del rock artístico contemporáneo. Recomendado al 200% (un ciento por cada integrante).


Saturday, January 01, 2022

El segundo acto de ISOBAR


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy se da la ocasión de presentar el segundo disco del excelente grupo estadounidense ISOBAR, el cual fue publicado el 10 de diciembre del pasado año 2021 y porta el sencillo título de “Isobar II”. Trope Audio es el sello encargado de publicar el disco que ahora reseñamos. Este trío conformado por Jim Anderson [bajo], Malcolm Smith [guitarras] y Marc Spooner [teclados] vuelve a gozar de la íntegra colaboración del trabajólico músico sueco Mattias Olsson a la batería y las percusiones, al igual que sucedió en el homónimo disco de debut del pasado año 2020. Colaboran ocasionalmente Evan Weiss a la trompeta y Ben Bohorquez al saxofón en este disco que fue grabado en los Dolores Gulch Studios, mezclado por Robert Berry en los Soundtek Studios y masterizado por Rainer Gembalcyk en el estudio Sienna Digital. Bueno, repasemos ahora los detalles de este nuevo repertorio de ISOBAR.

Durando poco menos de 9 minutos y medio, ‘Short Story Long’ abre el repertorio con una declaración de principios sobre la revitalizadora fastuosidad que el grupo está dispuesto a desarrollar a lo largo del álbum; de hecho, es la pieza más extensa del álbum. Tras un solemne preludio cósmico, una compleja línea de bajo abre campo a la instauración del cuerpo central, el cual se ubica en una encrucijada entre el estilizado esplendor de YES y el complejo señorío de GENTLE GIANT a través del filtro de ECHOLYN. La ilación de los diversos motivos corre fluidamente a través de las estepas melódicas que se van articulando en una ingeniería sónica tan robusta como refinada, ingeniería que siempre se apoya en un esquema rítmico sofisticado, independientemente de la dosis de ímpetu utilizada en cada ocasión particular. Gran inicio de álbum. ‘Obstination’ sigue a continuación para imponer un clima de plenitud jovial muy especial sobre la base de una intensidad rítmica muy inclinada hacia el jazz-prog y las travesuras Zappianas (casi como un híbrido de BUBBLEMATH y HOOFFOOT) y un generoso uso de recursos disonantes en el desarrollo temático. El epílogo solitario de la batería es simplemente espectacular. Con la dupla de ‘Social Meteor’ y ‘Eigengrau’, el grupo prosigue con la exploración de su paleta sonora. El primero de estos temas prosigue por la senda de fulgurosa jovialidad de la anterior y le añade un mayor punche rockero, además de incluir algunos de los mejores solos de guitarra de todo el álbum. En cuanto al segundo de estos temas mencionados, éste da un viraje hacia un lirismo mesuradamente etéreo cuyos trazos sonoros son dibujados con meticulosa delicadeza. Un oportuno cambio de ambiente para este momento del álbum. Cuando llega el turno de ‘Zed The Exhaler’, la banda regresa a la fastuosidad sinfónica que signó a la pieza de apertura, esta vez centrándose sistemáticamente en los aspectos más ceremoniosos de dicha solemnidad para exhibir un aura de exquisita densidad, al modo de un híbrido entre los GENESIS de la fase 76-78 y los KING CRIMSON de inicios del milenio. En verdad que los matices oscurantistas son los que más se hacen notar dentro del sofisticado bloque musical que los músicos arman con una perfecta interconexión de sus fortalezas vecinas. 

Los temas 6-10 conforman la suite ‘The Jury Of Ten Men’, siendo así que los títulos de sus secciones son, respectivamente, ‘The Suppressor Of The Archives’, ‘The Impaler Of Distortions’, ‘The Impersonator Of Sorrows’, ‘The Image Motivator’ y ‘The Squire Of Reason’. La primera sección establece una ingeniosa y ágil combinación de sinfonismo de vieja escuela, espectros de GENTLE GIANT y sinfonismo moderno afiatándose mutuamente con una muy despierta vivacidad, la misma que permite al grupo impulsar solventemente el colorido inherente al laberíntico desarrollo compositivo en curso. La segunda sección se instala bajo una atmósfera cálida y reposada, creando un ambiente de ensueño señorial y preciosista, mientras que la tercera se explaya en un lirismo que oscila entre lo romántico y lo impresionista (un poco al estilo de THE ENID). De todas formas, en esta cuarta sección hay también algunos espacios estratégicos para dejar que el vigor rockero se manifieste con total naturalidad. La cuarta sección es una miniatura vivaz que coquetea con el patrón de GENTLE GIANT a través del filtro de A TRIGGERING MYTH, siendo su principal función la de preparar el camino para el arribo de la quinta y última sección. Ésta se focaliza en un ágil y robusto ejercicio de sinfonismo que recoge y remodela los aspectos más fastuosos de las secciones precedentes. ‘Flannel’ se encarga de cerrar el álbum y lo hace con un vitalismo llamativo y magnético, apelando inicialmente a una combinación compacta entre la fineza melódica del prog sinfónico y el groove señorial del jazz-rock. Más adelante emerge un interludio donde el asunto vira drásticamente hacia una ambientación parsimoniosa y noctámbula, no exenta de ciertos matices inquietantes que rayan con el avant-prog y con el paradigma Crimsoniano en simultáneo. De todas maneras, mientras se va prolongando este momentum, la espiritualidad se torna más versátil y suntuosa, creando un aura densamente palaciega en torno a sí. De esta manera, el grupo prepara la vía hacia un epílogo genuinamente majestuoso (a su vez, seguido por una coda cibernética).

Esto fue lo que nos ofrecieron los ISOBAR con “Isobar II”, un disco fabuloso que confirma a la banda en cuestión como una fuerza importante dentro de la producción progresiva estadounidense de estos últimos años. De hecho, nos parece uno de los aportes más notables al rock artístico mundial desde los EE.UU. en el pasado año 2021. Un gran segundo acto de ISOBAR.