Tuesday, June 18, 2013

La magnifique et fasteuse désolation du RICHARD PINHAS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy no solo anunciamos sino que celebramos el hecho de que RICHARD PINHAS aporte un nuevo trabajo musical para el presente año 2013: “Desolation Row”. Este músico francés ha sabido mantenerse ocupado desde su carrera estrictamente solista y también colaborando en proyectos (como por ejemplo, un trío con dos integrantes de DJAM KARET en UKAB MAERD). Es un hecho que su labor más reconocida habitualmente es la de fundador y líder de HELDON, ensamble pionero de la música progresiva electrónica con una actitud anarquista y postmoderna, desde 1974 hasta 1979, generando obras magnas como “Agneta Nilsson”, “Un Rêve Sans Conséquence Spéciale” y “Stand By”. Pero también es un hecho es que PINHAS ha sobrevivido ampliamente a la estructura estética de HELDON hasta el día de hoy: no olvidemos, además, que mientras el ideal de HELDON se mantenía vivo con sus incesantes cambios de formación, PINHAS también iniciaba su trayectoria solista con discos como “Rizòsphere” y “Chronolyse”. Se puede decir que el primer disco solista de PINHAS post-HELDON, “L’ethique” del año 1982, el paradigma musical de este genio francés reforzaba las columnas y tuercas definitivas de su feroz arquitectura creativa. Más de 30 años después, y con una carrera razonablemente bien sostenida, “Desolation Row” nos demuestra que la brillantez de RICHARD PINHAS sigue siendo magistralmente auténtica y vorazmente osada. Para esta ocasión, el maestro francés, quien ya peina algunas canas de un hombre de 62 años, se hace acompañar de una nutrida serie de colaboradores tremendamente eficientes: Oren Ambarchi [batería, guitarra y recursos electrónicos], Lasse Marhaug [recursos electrónicos y efectos], Etienne Jaumet [sintetizadores análogos y saxofón], Noel Akchote [guitarras en estéreo], Eric Borelva [batería] y Duncan Nilsson [recursos electrónicos y efectos].



Durando casi 16 ½ minutos, ‘North’ abre el disco en una suerte de perpetuo punto álgido donde las pérfidamente pulsaciones mecánicas de los sintetizadores y las ominosamente compulsivas texturas de los guitarreos se imponen en un ejercicio incesante de luminosidad tanática. La batería instaura desarrollos de un swing ingenioso que permiten añadir un ágil dinamismo sobre el cual pueda instalarse el foco de este torbellino de fuego. Con una cadencia menos intensa y una aureola más ceremoniosa, ‘Square’ elabora una fluida combinación de esquematismo rítmico en la batería y tonalidades jazzeras en los guitarreos bajo el ropaje de capas de teclado o soundscapes de guitarra. La bien resuelta tensión entre la visceralidad de la psicodelia, la espontaneidad inteligente del jazz y la dinámica imponente de la experimentación electrónica hacen que el jam central de ‘Square’ mantenga su magnetismo a lo largo de sus casi 9 minutos de extensión. También dura cerca de 9 minutos el siguiente tema, titulado ‘South’, el cual cumple con la misión de explayarse en atmósferas inquietantes y crepusculares, llevando el legado de psicodelia y jazz-rock recibido de la pieza anterior hacia dimensiones más oníricas. Definitivamente, la espiritualidad retratada en esta pieza está reposada una suerte de solaz, pero el aura de inquietud se revela misteriosamente arrolladora a través de la fachada externa de serenidad contemplativa que se muestra al frente de una estructura musical genuinamente tensa.


El cuarto tema porta el emblemático título ‘Moog’: sí, ‘Moog’, en doble homenaje al sintetizador más famoso de los 70s y el personaje que lo inventó, Robert Albert Moog. PINHAS y sus colaboradores de turno se engarzan en una esforzada labor de hilar y conjugar copiosas atmósferas y ambientaciones electrónicas sobre un ritmo sintético ágil durante los primeros 12 minutos. Es obvio que la idea guía de esta pieza es celebrar el Moog como mecanismo de arte moderno, celebrando sus potenciales de fuerza expresiva; esto se refleja cabalmente en la manera en que los músicos se orientan hacia un talante ensoñador que sabe cómo ajustarse propiamente al esquema rítmico en curso. La segunda sección de la pieza se centra en un ejercicio de denso lirismo que tiende puentes hacia el estándar del TANGERINE DREAM 75-78 y el CLUSTER 74-76: ahora, la idea guía de celebración se focaliza en el jolgorio emocional que supone el acto de crear. Los últimos 25 minutos del álbum están ocupados por la dupla de ‘Circle’ y ‘Drone 1’. ‘Circle’ retoma la espiritualidad de ‘North’ pero le otorga un esquema sonoro más cercano al de ‘Square’. Específicamente cabe destacar el modo en que se resaltan varias capas cibernéticas con el propósito de opacar alevosamente el planteamiento dibujado por la dupla de guitarra y batería; esta “agresión” desde dentro funciona como agente motivador de una neurosis musical muy bien lograda. Por su parte, ‘Drone 1’ es una celebración exhaustiva de la ansiedad desquebrajada del ruidismo: PINHAS crea texturas arrojadas al aire cuales piedras de la honda de David para convertirlas en texturas angustiadas con las cuales se pretende crear un nuevo cobijo para la mente, ciertamente electrizada por el ímpetu enajenante de la pieza en cuestión.

 

Todo esto fue “Desolation Row”, un nuevo muestrario desafiante de la vitalidad postmoderna que RICHARD PINHAS nos ha enrostrado como su raison d’être desde aquellos viejos tiempos de los primeros álbumes de HELDON. “Desolation Row” es, para decirlo de la forma más sencilla posible, un disco fastuoso y magnífico, un manifiesto claro y directo de lo apocalíptico del mundo que habitamos tanto como de la psique que se alberga en nuestro interior.    


Muestras de “Desolation Row”.-

Saturday, June 15, 2013

UNREAL CITY - la joven voracidad de la nueva realidad progresiva italiana


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de hablar de UNREAL CITY, uno de muchos nuevos grupos que siguen incesantemente surgiendo en la presente escena progresiva italiana para llenarla de excelencia y energía. La formación de UNREAL CITY consiste de Emanuele Tarasconi [teclados, sintetizadores y voz], Francesca Zanetta [guitarras eléctricas y acústicas], Francesco Orefice [bajo y coros] y Federico Bedostri [batería y percusión]. El grupo surgió en Parma en 2008 bajo la iniciativa de los dos primeros, y una vez que se completó como cuarteto, se dio abasto para publicar un demo en 2010. Tras lamaduración del proyecto y ciertos cambios de integrantes en la dupla rítmica, llegó el verano de 2012 cuando la gente de UNREAL CITY estableció contacto con Fabio Zuffanti, quien quedó encantado con la propuesta musical de la banda y consecuentemente les ofreció una dirección artística mientras le conseguía un contrato discográfico compartido con Mirror Records y BTF: todo esto llevó a la concreción del disco debut “La Crudeltà Di Aprile” a inicios del presente año 2013.  


El disco comienza su andanza con ‘Dell’Innocenza Perduta’, toda una exhibición de exaltaciones progresivas sabiamente modernizadas en un lapso generoso de 7 ½ minutos. La heroica introducción instrumental es seguida por una melancólica sección cantada; más adelante, un breve interludio en forma de rondó motiva la instauración de un cierre decisivamente épico. Tras esta fabulosa entrada, ‘Atlantis (Conferendis Pecuniis)’ se orienta hacia un ejercicio explícito de remodelaciones barrocas y manieristas dentro del enfoque sinfónico global de la banda: la introducción de un soliloquio y algún pasaje patentemente teatralizado en el desarrollo temático apunta a realzar el dramatismo general de la pieza, el cual nos recuerda a sus coetáneos de LA COSCENZA DI ZENO (y muy a lo APOTEOSI, vale acotar). ‘Catabasi (Descensio Ad Inferos)’ se orienta hacia climas más pronunciadamente góticos, en afinidad con lo hecho por A PIEDI NUDI e IL TEMPIO DELLE CLESSIDRE: lo gótico se amalgama muy bien con los motivos pesados psicodélicos que se hilan más tarde, diseñados para ilustrar el horror propio de un viaje hacia los infiernos. De todas maneras, la canción hace un sorpresivo giro hacia un lirismo cándido a poco de traspasar la barrera del quinto minuto, marcando así el tenor del cierre definitivo. ‘Dove La Luce E’ Più Intensa’ ostenta desde el inicio un groove llamativo y contagioso, el cual habrá de signar muchos de los pasajes extrovertidos de la pieza en cuestión. La ilación de motivos está muy bien hecha, ostentando la estructura de una mini-suite que nos recuerda en buena parte a los estándares de BIGLIETTO PER L’INFERNO y METAMORFOSI (etapa del “Inferno”), bajo el poderoso manto de influencia de LA MASCHERA DI CERA como plataforma modernizadora.   


‘Ecate (Walpurgisnacht)’ retoma en cierta medida la aureola gótica de estilizaciones siniestras en su breve prólogo, pero muy pronto percibimos que el núcleo esencial de esta canción se apoya más bien en el impacto de la vitalidad de la pieza anterior; también notamos el impacto de la teatralidad manierista que formó parte de muchos momentos de ‘Atlantis’. Los últimos 18 minutos (o casi) del álbum están ocupados por la suite ‘Horror Vacui’, cuyas cuatro secciones se titulan sucesivamente ‘Le Radici Del Male’, ‘L’Assassino’, ‘Nel Sonno Della Ragione’ e ‘Il Baratro Della Follia’. De entrada, la pieza se explaya en desarrollos temáticos instrumentales repletos de florituras líricas estupendas, hiladas con coherencia de modo que su complejidad se siente ágil al oído: los cuatro primeros minutos son un símbolo real de la mayor gloria de la esencia del prog sinfónico. El primer motivo cantado se proyecta sobre un ritmo pausado en medio de una base melódica enmarcada en un colorido elegante; para el segundo, el grupo sube un poco la intensidad rítmica y aporta una espiritualidad un poco más densa al desarrollo melódico en curso, situándose en un parentesco con el primer LA MASCHERA DI CERA y CHIAVE DI VOLTA. Tras viajar de un motivo exaltado a otro más reposado, la banda aterriza en la frontera del minuto 12 en un pasaje introspectivo fielmente heredero de aquellos momentos entrañables en que PINK FLOYD (‘Echoes’) y GENESIS (‘Seven Stones’) trabajaban la faceta melancólica del estándar progresivo. Se trata de un hermoso interludio, sin duda, sirviendo como antesala a la última secuencia de partes cantadas y parajes instrumentales, secuencia que redondea la naturaleza fastuosa de la suite con pulcra solvencia.   


UNREAL CITY entra por la puerta grande en la gran ciudad progresiva que continuamente se viene renovando en la actual escena italiana: “La Crudeltà Di Aprile” es una carta de presentación perfecta del concepto de que el ideal del rock artístico no solo sigue vivito y coleando, sino que también es capaz de proyectarse a paso firme hacia futuros horizontes. ¡Muy recomendable!


Muestra de “La Crudeltà Di Aprile”.-

Dove La Luce E’ Più Intensa [vídeo-clip]: http://www.youtube.com/watch?v=TBlSuvJIPiE

Wednesday, June 12, 2013

La nueva estación de ASTRALIS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos concentramos en el nuevo disco del grupo prog-sinfónico chileno ASTRALIS: “Fantasía De Invierno”. Recientemente publicado por el sello Mylodon Records, su repertorio consta de canciones compuestas entre los años 1989 y 1995: o sea, este disco es básicamente un repaso de viejas composiciones que se revelan ahora con el beneficio de la pericia y la madurez estilística que el grupo ha venido forjando en la secuencia de sus dos discos anteriores “Bienvenida Al Interior” y “Voces Del Bosque”. Dehecho, estos dos ítems conviertieron a ASTRALIS en una de las bandas más respetadas del círculo progresivo de su país. A lo largo de este nuevo disco, los únicos integrantes fijos son Patricio Alejandro Vera-Pinto [guitarrista, vocalista y compositor exclusivo] y Mauricio Arcís [bajista]; los demás participantes son el teclista Carlos González Nanjarí (para los dos últimos temas), el teclista Francisco Conejera (para los cinco primeros temas) y Luis Álvarez a la segunda guitarra, mientras que el baterista Jaime Labarca está acreditado como invitado para todos los temas.  


‘La Canción Es Libre’ abre el disco con un aire de exaltación prístino, un canto entusiasta a la esencia libre del arte musical que se arma en base a una claridad melódica bien pulida y un esquema rítmico marchoso, al modo de un YES post-70ero mezclado con el CAMEL 79-81. El siguiente tema, ‘La Marcha De Los Que Vienen’, prosigue en la expansión de esta extroversión sonora, aumentando la dosis de sofisticación en ciertos pasajes instrumentales así como el nivel de vigor rockero en la estructura general. Juzgando por el carácter magnético de su fuerza expresiva (volvemos a los paralelos con el YES contemporáneo, pero también añadimos algo del estándar retro resucitado por las versiones renovadas de KAIPA y KAYAK), tal vez hubiera valido la pena extender un poco más la duración de la canción, pero tras el paso de sus 4 minutos y 10 segundos debe seguir el tercer tema ‘Algo Tiene Que Cambiar’. Esta canción se proyecta sobre un compás más lento que los esbozados en los esquemas de las dos primeras canciones, lo cual tiene sentido en relación con el acento dramático de su letra ecologista, pero en lo referente a la generación de vigor rockero, todavía puede verse en ella una continuidad fluida. Portando una estructura propia de las baladas de rock duro, la armazón orquestal de teclados ayuda a sustentar solventemente el colorido típicamente sinfónico que la banda tiene en mente para este arreglo final. ‘Tristezas Del Juego’ es la primera canción con duración ambiciosa del disco: poco más de 8 minutos. Este detalle es importante porque la característica esencial de esta canción es la de explayarse en las más exultantes vibraciones rockeras del álbum, empezando con una sección a medio tiempo y culminando con una proactiva exhibición de fiero esplendor. El rol protagónico de los guitarreos es la clave para que el punche se concretice la manera tan contundente como lo hace.


Después del continuo despliegue de sofisticada fuerza rockera bajo diversas guisas y matices que ha tenido lugar a lo largo de los primeros 21 minutos del disco, llega la refrescante dupla de ‘Después De La Lluvia’ e ‘Invocación… Oda Y Adagio’. ‘Después De La Lluvia’ maneja un discurso folk-rockero ampliamente influido por las facetas líricas de YES y LE ORME, además de esa sensibilidad cándida que es tan peculiar en la tradición progresiva sudamericana. Por su parte, ‘Invocación…’ nos transporta hacia una dimensión más cargada de densidad emocional, al modo de una elegía introspectiva cuya aureola cósmica que envuelve al oyente y le somete a una rara conmoción. Las flotantes capas de teclado portan una ceremoniosidad casi Floydiana. La canción homónima cierra el álbum de una manera explícitamente fastuosa, pues se prodiga en un despliegue de musicalidad que sostiene un bien focalizado ingenio melódico en un espacio de casi 14 ½ minutos. En base a una confluencia del YES clásico, el PINK FLOYD del “Wish You Were Here” y la obsesión retro de HÖSTSONATEN, más algunas tonalidades modernas a lo ARENA, Vera-Pinto y sus compañeros de viajen realizan una travesía sonora de generosos coloridos y mágicas orquestaciones. Para decirlo de forma simple y sencilla, digamos que se trata de un fabuloso broche de oro para el disco.

 

ASTRALIS sigue tirando para adelante en su misión de mantener vigente el ideal del prog sinfónico en la escena chilena: habla muy bien del grupo en cuestión el que este material (recodemos lo dicho en el primer párrafo de esta reseña) recupere sus primeras composiciones. “Fantasía De Invierno” es un disco hermoso que puede y debe engalanar los estantes de una colección progresiva contemporánea mínimamente solvente.   


Muestras de “Fantasía De Invierno”.-    

Tuesday, June 11, 2013

ASTRALIS - un viaje retrospectivo al bosque interior del rock progresivo chileno


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión fijamos nuestra mirada y nuestros oídos en la banda chilena ASTRALIS. Este ensamble nació a principios del año 1999, en la comuna de Ñuñoa, bajo la iniciativa del guitarrista Patricio Vera-Pinto, quien funge como director artístico de la banda y compositor de todo el material: este veterano músico que ya desde los años 70s inició una trayectoria musical que incluye membresías en LUNALLENA y AMAPOLA. En cuanto al grupo ASTRALIS en sí, su propuesta sinfónica se basa en la confluencia del legado neo (MARILLION, PENDRAGON, tal vez un poco de ABEL GANZ) con los estándares sinfónicos propios de YES, el GENESIS 77-79 y el CAMEL post-Bardens. Tiene coincidencias con lo que bandas de otras áreas sudamericanas hacen también: CHANETON, ARION, TEMPUS FUGIT, DOGMA, CRISÁLIDA, etc. De esta manera, su disco debut de 2006 “Bienvenida Al Interior” manifestó un aporte sólido a la escena neo dentro del rock sudamericano actual. Junto a Vera-Pinto tocan Sergio Heredia [batería y percusión], Mauricio Arcís [bajo] y Juan Pablo Gaete [teclados].


Este disco cuenta con tres piezas que se expanden más allá de la frontera de los 10 minutos, además de dos temas que bordean los 8 minutos de duración: la banda asume frontalmente la proyección hacia composiciones de largo desarrollo. Así pues, ‘Bienvenida Al Interior’ abre el primer disco con una musicalidad envuelta en una aureola de cálido optimismo en su primera mitad, pero algún breve interludio de carácter tenso (manejado con mucho preciosismo) arma el terreno propicio para una momentánea variante endurecida de la expansión melódica en curso. A partir de aquí, el motivo central se retoma con un ceremoniosidad renovada. Luego sigue la dupla de ‘Nocturno Urbano’ y ‘Noventa Y Nueve’, diseñada para ahondar en la fastuosidad siempre latente en el esquema sonoro grupal. ‘Nocturno Urbano’ ostenta una languidez contemplativa que nos remite a los estándares de PINK FLOYD y CAMEL, pulcramente filtrados a través de la influencia de PENDRAGON (especialmente en sus parámetros sonoros plasmados en álbumes como “Not Of This World” y “Believe”). La última sección deja la languidez para remontar vuelo hacia un colorido sereno. Por su parte, ‘Noventa Y Nueve’ exhibe una expresividad más plenamente sofisticada, ostentando una arquitectura multi-temática más rica en variantes en las atmósferas y ambientes: cuando el cántico final de tenor Yessiano llega a su conclusión, se hace evidente que el disco conquista un cénit rotundo con este tema. ‘Doble Arcoiris’ elabora un viaje sonoro propio de lo que se espera de una semi-balada neo-progresiva; por su parte, ‘Bajo El Domo De Cristal’ empieza de forma similar, pero merced al impulso de la luminosidad más plena que exhibe su desarrollo lírico, la pieza termina elevándose hacia un clímax conclusivo eficazmente intenso. Los últimos 10 minutos y pico del disco están ocupados por ‘Kinnara’, el cual comienza reavivando la llama de la espiritualidad lánguida que antes había marcado a ‘Nocturno Urbano’. Un interludio armado en base a un flotante solo de guitarra arropado bajo capas cósmicas de teclado instaura el punto de quiebre para que la pieza vire hacia un dinamismo llamativamente extrovertido donde se cruzan los legados perpetuos de YES y GENESIS, siempre con su oportuno toque modernizado. Un cierre muy vitalista para un disco como “Bienvenida Al Interior”, cuyo mérito musical más saltante es su continua exhibición de inspirado preciosismo.

  

Con “Voces Del Bosque”, su segundo disco del año 2009, el grupo decidió enriquecer su propuesta sonora con la incorporación de elementos folk en modalidad estilizada y un acercamiento más profundo a la tradición sinfónica en sus facetas más cristalinas. La alineación del grupo acoge una ligera variante con el ingreso del nuevo teclista Mauricio Gaggero, aunque su antecesor Juan Pablo Gaete aún hace acto de presencia en un tema. La pieza homónima abre el disco con aires de naturaleza y atmósferas ensoñadoras muy a lo YES, logrando así abrir la experiencia del disco con un aura optimista y un colorido sónico frontal, el cual pronto muestra afinidades con estándares de LE ORME y ERIS PLUVIA de forma consistente hasta el final. Con esto, ASTRALIS se conecta en mayor afinidad con lo que en la escena argentina hace HÁBITAT, por ejemplo. Una mención especial debe ir hacia los solos de sintetizador, los cuales portan una magia bien desarrollada que sirve para darle un enfoque claro al encuadre melódico de la pieza. El segundo tema, ‘Caminos Internos’, nos muestra a la banda mostrando una dimensión más grácil de su esencia estilística, haciendo dos cosas a la vez: reforzar los roles de la guitarra y la batería a la hora de generar dinamismo rockero y explotar matices folclóricos de cueca en varios ornamentos rítmicos estratégicamente ubicados. Con ‘Los Pasantes’ (el tema con Gaete a los teclados), el cuarteto se mete de lleno en el estándar de LOS JAIVAS: alegre dinamismo andino traducido a refinamientos prog-sinfónicos, al estilo de los discos “Alturas De Machu Picchu” y “Aconcagua”. Siguiendo por esta línea folk-progresiva y añadiendo elementos de la herencia del CONGRESO 70ero, ‘Néctar De Luz’ emerge como una deliciosa cueca-rock donde el grupo explora la candidez propia de este emblemático ítem cultural chileno.


Los últimos 24 minutos y pico del álbum están ocupados por la dupla de ‘Estás Aquí’ y ‘Saraswati’. ‘Estás Aquí’ brinda una expansión ambiciosa sobre el equilibrio entre sinfonismo modernizado y prog-folk antes exhibido en ‘Caminos Internos’, con el gesto añadido de que el cuarteto aprovecha el extenso esquema dentro del cual arma la pieza para amplificar las potencialidades épicas del asunto, además de guiar el colorido esencial al sonido grupal hacia tonalidades más claroscuras (como un híbrido del IQ 80ero y el LE ORME de “Uomo Di Pezza”): la persistencia del interludio hace que el clima general sea denso, aunque sin perder la agilidad propia del neo-prog clásico de los 80s. Posiblemente sea justo catalogar a ‘Estás Aquí’ como el cénit decisivo del disco, aunque para nada implica esto desestimar lo que tiene que ofrecer ‘Saraswati’ a la clausura de “Voces Del Bosque”. Este tema, llamado como la diosa hindú de la sabiduría y las artes escénicas, traslada la línea de trabajo de ‘Caminos Internos’ y ‘Estás Aquí’ hacia un impulso marcado por influencias Floydianas y Camelianas, siendo así que la dupla rítmica se encarga de sustentar la vibración folclórica en el subsuelo del esquema instrumental (al modo de las secciones más solemnes de esa tremenda suite de LOS JAIVAS “La Poderosa Muerte”). ASTRALIS explota su faceta épica con impecable solvencia por segunda vez consecutiva, concluyéndola con majestuosos ruidos de oleaje, al modo de un egreso a las fuerzas de la naturaleza de donde había surgido el primer tema del álbum. Este disco, evaluado en bloque, supone un desarrollo muy personal del aporte que la banda pretende dar a la preservación del legado ideológico del rock artístico en su país y en el ámbito latinoamericano.

  

El año 2012 signa otro momento importante dentro de la historia de ASTRALIS: su tercer álbum “Confesiones de Invierno” ha estado pasando por un largo proceso de post-producción, llegando finalmente a su edición en esta primera mitad de 2013… pero ése es tema de otra reseña. En este momento, celebramos que ASTRALIS haya sido capaz de aportar un alto nivel de creatividad al paradigma del rock sinfónico, un bosque propio dentro de la aldea chilena.


Muestras de “Bienvenida Al Interior”.-

Muestras de “Voces Del Bosque”.-

Saturday, June 08, 2013

DIALETO - un lenguaje nuevo para las tribus actuales del rock progresivo brasileño


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión nos toca hablar de DIALETO, estupendo power-trío brasileño formado por Nelson Coelho [guitarra], Jorge Pescara [touch guitars] y Miguel Angel [batería], el mismo que se proyecta al mercado internacional de la mano de MoonJune Records como una agradable sorpresa en el mundo del rock progresivo. En efecto, con su original propuesta basada en la confluencia de jazz-rock, paradigma de BRUFORD/LEVIN, psicodelia de tendencia dura, elementos del KING CRIMSON (tanto de la etapa 73-74 como de la fase 80era) y fusión contemporánea, Nelson Coelho y sus compañeros se explayan hacia horizontes sonoros llenos de ingenio y vigor. “The Last Tribe”, tercer disco de su producción fonográfica hasta el momento, promete ser uno de los ítems más excitantes surgidos de tierras sudamericanas en el presente año 2013. Y adviértase que estamos hablando de una banda que se formó a fines de los 80s, pero recién en 2008 pudo darse abasto para publicar su disco debut “Will Exist Forever”, sucediéndolo dos años después con “Chromatic Freedom”. Fijándonos ahora en “The Last Tribe”, llegamos a la conclusión de que mejor es tarde que nunca en lo que se refiere a valorar la música bien hecha… pero antes de seguir ahondando en esta reflexión, vayamos a los detalles del disco.


Durando casi 6 ½ minutos, ‘Windmaster’ con una exquisita aura contemplativa que maneja un régimen sabiamente controlado de fuerza expresiva a lo largo de su recurrente motivo central en 6/8. A continuación sigue ‘Dorian Grey’, pieza que se enfila hacia sonoridades patentemente mucho más robustas, como haciendo una recapitulación Crimsoniana de un jam Zeppeliniano, portando ciertos aires de familia con BOZZIO LEVIN STEVENS y ATTENTION DEFICIT. La pieza homónima dura poco menos de dos minutos, un espacio corto pero suficiente para expresar un dinamismo exótico un poco más ligero a fin de que el tema siguiente, ‘Lydia In The Playground’, pueda exponer eficazmente un recurso de moderado contraste al exhibir un ambiente sonoro de tenor reflexivo: la sencilla estructura básica de su motivo central asume un vigor rockero necesario para aportar una dosis de densidad al asunto, pero es fácil de notar que la dimensión más vulnerable de la espiritualidad es el principal foco de inspiración para esta pieza en cuestión. En cierto modo, nos hace recordar a sus paisanos de ALGARAVIA. Su fade-out se siente muy repentino, pues el carácter llamativo del jam es inapelable, pero inmediatamente nos sentimos compensados con ‘Unimpossible’, tema que nos revela 7 ¾ minutos de ingeniosas creaciones y recreaciones de tensión musical. Dicha tensión se muestra contenida en sus dos primeros minutos, en base a una atmósfera expectante sustentada por el diálogo entre guitarra y touch guitar… pero una vez que la batería de Miguel Angel entra en acción, emerge toda la potencial musculatura de la pieza en un fluido ejercicio de combinación del KING CRIMSON de la era “Red” con las áreas más rudas del primer MAHAVISHNU ORCHESTRA y el estándar Hendrixiano. Tras esta estilizada tormenta sónica, ‘Tarde Demais’ se retrotrae hacia una sonoridad introspectiva, propia de un ambiente crepuscular, una despedida a la luz del día y el candor de la tarde. Las armazones de escalas y punteos por el dúo de Coelho y Pescara son simple y llanamente hermosos: la batería entra para el minuto final de modo que los otros dos instrumentos puedan adornar su esquema de acción con un realce de intensidad rockera.


La tríada de ‘Vintitreis’, ‘Whereisit’ y ‘Sand Horses’ añade renovados matices a nuestra exploración del disco. ‘Vintitreis’ establece una dinámica propia del mejor PAT METHENY GROUP pero con una presencia guitarrera más robusta en la que Coelho realiza una mezcla ingeniosa de FRIPP y JEFF BECK. Por su parte, ‘Whereisit’ establece un homenaje al rock duro de raíz bluesera, combinando una especie de estándar stoner y LED ZEPPELIN. Tal vez podamos notar ciertas confluencias con lo que antes hizo la banda en ‘Dorian Grey’, pero es menester resaltar que aquí es la pesadez del rock el que se alza como discurso predominante. En el caso de ‘Sand Horses’ tenemos un inteligente aprovechamiento de la polenta que se ha venido generando con la secuencia de los dos temas anteriores, con una dupla rítmica que añade ocasionalmente elementos juguetones a lo PRIMUS y un Coelho que exorciza sus “fantasmas Blackmorianos” sin complejos ni tapujos de ningún tipo. Esta ilación tripartita bien puede describirse como una expansión creciente de expresividad extrovertida. Cerrando el álbum, ‘Chromaterius’ regresa a lo netamente Crimsoniano, implementando una sólida hibridización del modelo 70ero de FRIPP & cía. con el modelo particular de BRUFORD/ LEVIN.


Todo esto fue “The Last Tribe”, una gozada de álbum que ha de situar a DIALETO en el centro de atención de los círculos progresivos en este año 2013 y años por venir. La verdad que este grupo merece algún tipo de reconocimiento positivo pues “The Last Tribe” es una de las cosas más recomendables que la vanguardia progresiva nos ha ofrecido en los últimos años.


Muestras de “The Last Tribe”.-

Wednesday, June 05, 2013

THE WRONG OBJECT o la exhibición continua de maravillosos sonidos jazz-progresivos



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de hablar de THE WRONG OBJECT y su nuevo álbum “After The Exhibition”, nuevo ítem de MoonJune Records que inició su existencia a través del método de crowdfunding en julio del año pasado. Pues bien, ahora este disco es una realidad fáctica, una entidad espacio-temporal. Este combo de Michel Deville [guitarra eléctrica y guitarra sintetizada GR-09], Antoine Guenet [teclados y voz], Marti Melia [saxos tenor y bajo, y clarinete], François Lourtie [saxos tenor, alto y soprano, y voz], Pierre Mottet [bajo] y Laurent Delchambre [batería, percusiones, objetos y samples] ha edificado un nuevo repertorio signado por una arquitectura robusta y una ingeniería vigorosamente dinámica. Contando con el ocasional apoyo del legendario percusionista Benoit Moerlen (famoso principalmente por su presencia en el GONG post-Allen y en GONGZILLA), la banda se permite completar de manera adecuadamente fastuosa muchas instancias de su esquema rítmico, y como botón de muestra va el segundo tema del álbum, ‘Spanish Fly’, donde sus intervenciones a la marimba y al vibráfono electrónico añaden texturas pintorescas a la expansión de las extrovertidas cadencias que se van desarrollando con elegante complejidad. Por su parte, la presencia de la vocalista Susan Clynes en la canción ‘Glass Cubes’ ayuda a realzar el lirismo otoñal de la misma: esta canción conforma el momento de mayor relax emocional del disco, y de hecho, parece propio de un momento melancólico en un disco de HATFIELD & THE NORTH o de ROBERT WYATT, pero signado por la exuberancia inteligentemente organizada de Michel Delville y co. El rol protagónico del piano le permite dirigir con pulso firme el camino hacia la exaltación que se arma en el climático paraje final.


Pero ya que no hemos comenzado por el principio, pues lo mencionamos ahora mismo: la manera tan punzante con la que empieza “After The Exhibition” de la mano de ‘Detox Gruel’ solo puede describirse como 4 ¼ minutos de hermoso asalto sónico que de manera sostenida y continuada va haciendo gala de un fenomenal joie de vivre, una vitalidad celebratoria diseñada para contagiar masivamente el corazón del oyente con vibraciones positivas. Influencias de la vieja escuela de NUCLEUS y del FRANK ZAPPA de las big bands son evidentes, pero más evidente es ese matiz que Delville y sus secuaces saben proporcionar a sus viajes sonoros desde la raíz. Después de que ‘Spanish Fly’ prosigue por este tenor extrovertido y le añade buenas dosis de densidad dentro de una armazón elegantemente extravagante, emerge ‘Yantra’ para virar las cosas hacia una dimensión un poco más neurótica, incluso grisácea, aunque preservando intactas las dosis de vigor y fuerza expresiva que hasta ahora se han venido imponiendo rotundamente. La manera de combinar elementos de HENRY COW (etapa “Leg End”) y el WEATHER REPORT pre-Pastorius funciona con total naturalidad, dejando que el dinamismo que surge de la electricidad compartida por todos los instrumentos en acción se manifieste en toda su fulgor a través de la compleja estructura compositiva de la pieza. Mención especial para la dupla rítmica de Mottet y Delchambre… ¡cómo se han estado luciendo, pardiez! En estos primeros 18 minutos y pico del álbum ya tiene el oyente la certeza de que está cara a cara con un disco genial… y no hay más alternativa que seguir confirmando dicha certeza. Durando poco más de 3 ½ minutos, ‘Frank Nuts’ ofrece una ambientación menos compleja que las de las dos piezas anteriores, pero sigue siendo una fiel muestra de la sofisticación inherente a la visión de THE WRONG OBJECT: el refinamiento plasmado por la dupla de saxos (muy a lo Canterbury, valgan verdades) es fundamental para guiar el groove de los demás instrumentos.

  

La trilogía de ‘Jungle Cow’ ocupa un espacio de casi 15 ½ minutos. La primera parte se extiende por un espacio de casi 6 minutos de improvisaciones abstractas donde el ensamble entusiastamente se abandona a la lógica de la deconstrucción. La emergencia de un motivo lento de piano en 5/4 anuncia la instalación de la segunda parte, en la cual el grupo retoma en buena medida su faceta neurótica y grisácea, dándole un cariz de reflexiva inquietud merced al poderoso embrujo del solo de guitarra de Delville (una de sus más brillantes intervenciones en todo el disco). En fin, la tercera parte se encarga de explotar esta neurosis hacia una esplendorosa combinación de prog psicodélico y Canterbury (KING CRIMSON, SOFT MACHINE y NATIONAL HEALTH), donde la garra y la vibración meditabunda se conjugan de una manera perfectamente compacta. Durando 8 ½ minutos, ‘Glass Cubes’ se erige como la pieza más extensa del álbum. Después del pretexto para añoranzas y visiones introspectivas que nos brinda ‘Glass Cubes’, ‘Wrong But Not False’ evoca paisajes serenos de nuestra psique en base a un sencillo motivo armado con una bien llevada estilización: la armonización de los vientos y la etérea expresividad del piano eléctrico encarnan a la perfección esta forma de viaje espiritual, y cuando Delville impone un solo a lo PHIL MILLER-con-BILL CONNORS, la ambientación adquiere nuevos colores. ‘Flashlight Into Black Hole’ establece un pertinente intermedio entre la atmósfera del tema precedente y el colorido vitalista que antes apreciamos en ‘Detox Gruel’ y ‘Frank Nuts’: se podría muy bien describir a esta pieza como una síntesis, mientras que el tema de cierre, ‘Stammtisch’ (composición de Benoit Moerlen), encapsula más bien un afianzamiento de la faceta reflexiva de la banda, pero lejos de retrotraerse hacia recursos de tenor lánguido, se complace en expresionismos propios de ‘Yantra’ y ‘Glass Cubes’.   

  

Bueno, todo esto fue “After The Exhibition”… ¿y qué más queda decir sobre este álbum que es una genuina obra maestra jazz-progresiva del año 2013 y que su compra es ampliamente recomendable? Lo último que diremos en esta reseña es que THE WRONG OBJECT ha vuelto a demostrar que las equivocaciones no forman parte de su vocabulario artístico: cada obra suya es un acierto maravillosos de exhibición jazz-progresiva, y éste es uno de los aciertos más grandes en lo que va de su carrera fonográfica.


Muestra de “After The Exhibition”.-

Frank Nuts [en vivo]: http://vimeo.com/23424692

Monday, June 03, 2013

RAPA NUI - una isla de experimentación multidimensional en el archipiélago psicodélico peruano



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión traemos a colación al ensamble peruano RAPA NUI, un proyecto experimental osado y consistente co-dirigido por Arturo Quispe [saxofón, guitarra, efectos y controlador MIDI] e Israel Tenor [batería, bajo, efectos y oscilador] desde la segunda mitad de 2012: sus álbumes de estudio “Frida” y “Lucha Trogolodita” se pueden escuchar en la red a través de los enlaces http://rapanuiperu.bandcamp.com/album/frida y http://rapanuiperu.bandcamp.com/album/lucha-troglodita, respectivamente. Los dos músicos antes mencionados operan también en los grupos CHOLO VISCERAL y MERCÌ BABOON, respectivamente. Cabe señalar que para “Lucha Trogolodita”, el dúo se hace acompañar ocasionalmente de Ale Borea a los bongós y el djembé: en el dúo mismo, Israel se concentra más arduamente en la batería y Arturo hace lo propio con el saxofón, además de crear ambos las cortinas cibernéticas exigidas en determinados momentos. También tiene RAPA NUI un disco en vivo en su curriculum vitae, “Punani”, el mismo que se puede escuchar en el enlace  http://rapanuiperu.bandcamp.com/album/punani-en-vivo - este  registro de un solo tema de 15 minutos y pico, editado en noviembre de 2012, recoge la primera actuación del dúo en el local Edith Sachs, en el mágico distrito limeño de Barranco.  


   

Su osada mezcla de free-jazz, acid-folk, noise y krautrock (oscilando entre el estándar de AMON DÜÜL y las exploraciones aguerridas del TANGERINE DREAM primigenio y KLUSTER) nos tiene bastante entusiasmados. Desde lo que se escucha en “Frida”, disco debut de octubre de 2012, podemos captar una magia tan iluminadora como siniestra, tan racional como visceral. La pieza homónima que ocupa los primeros 16 ½ minutos del álbum es todo un genuino emblema de lo que cabe esperar de las metas estéticas que se traza este proyecto. Tras una larga introducción de batería y sintetizador que suena a convocatoria tribal, el saxo entra a tallar para generar una estrategia para la pronta instauración de una ingeniería de cadencias reconocibles, la cual se inicia efectivamente a poco de pasada la frontera de los 6 minutos y medio. A partir de ahí, el dúo se proyecta en un jam psicodélico, no ajeno a elementos jazzeros en su articulación de vibraciones rítmicas. Los últimos minutos sirven para que el dúo vuelva a sumergirse en el misterio oculto de donde había emergido anteriormente. ‘El Sendero Al Inframundo’ es aún más largo, durando casi 18 minutos. Empieza con una larga jornada de sonoridades oscurantistas manejadas con un aura cósmica lo suficientemente sutil para no dejar que la penumbra sonora se haga abrumadora; luego, se proyecta hacia una dimensionalidad caótica en la que la oscuridad se siente a gusto para mostrar sus garras de inquietud y desasosiego, aunque la atmósfera general no es exactamente de tendencia siniestra sino neurótica. La última pieza es ‘Sereno Japón’, pieza que se focaliza inicialmente en una especie de esquema post-rockero a lo MOGWAI pero preservando la aureola cósmica que es una constante irremediable en el ideario musical de Quispe y Tenor: así, llega el pasaje final que es una nueva celebración de la desestructuración.


Vamos ahora a ‘Eco De Los Neutrinos’, el tema en vivo registrado en “Punani” a partir de la participación del dúo en una jornada musical barranquina: la grabación artesanal de la improvisación perpetrada por Quispe [saxofón alto, guitarra y oscilador] y Tenor [bajo, efectos y oscilador] ayuda a realzar la mágica rudeza de las sonoridades creadas in situ. Ahora bien, esta mágica rudeza a la que nos referimos se transmite a través de flujos sónicos alevosamente desestructurados que operan como chispazos de luz que emergen inconstantemente en búsqueda de algo indefinido en las entrañas de la mente: las diversas fases de esta búsqueda se trazan de acuerdo a cuál sea el instrumento dominante, sucesivamente, el saxo, la guitarra y el bajo. RAPA NUI hace una celebración radicalmente consistente de los ideales de la forma libre en la música, hasta el punto de crear formas que no trasciendan a sus mínimas expresiones.


El segundo disco de estudio, “Lucha Troglodita”, maneja una aspereza más filuda que la expuesta en “Frida”, apostando por sonoridades más llenas que se articulan por explayamientos de la libre expresión psicodélica. El peso añadido que tiene el factor percusivo (aportado pro Ale Borea, como mencionamos anteriormente) ayuda a este notorio realce sónico, sin duda. Al igual que “Frida”, contiene un repertorio de tres temas. Abriendo el disco, ‘Australopithecus Africanus’ es un viaje de casi media hora que comienza desde el primer instante con una exaltación vitalista abundante y espléndida, alternando momentos de consonancia tribal con otros de anarquía libertaria en la que los instrumentos dialogan en un clima de espontánea expectativa. La tensión mantiene su luminosidad de forma constante, derivando finalmente en un solo de batería. Una vez terminado éste, el grupo arma un jam en clave de raga india, la cual es manejada con un pulso etéreo propio de los discursos krautrockeros de AMON DÜÜL II y GILA: Ale Borea hace que sus percusiones se erijan en el centro neurálgico de la instrumentación global, mientras que los efectos sintetizados aportan un trasfondo trascendental al asunto y el saxo irrumpe impetuosamente en ciertos momentos estratégicos. En los últimos parajes, la ambientación se ensombrece como si apareciera la noche a brindar el solaz de un descanso próximo. ‘Kenyanthropus Platyops’ sigue a continuación para traer el resplandor de un nuevo día a partir de libres expresiones sónicas donde confluyen el free-jazz y la psicodelia en un dinamismo deconstructivo que va recreando su magia particular mientras cava surcos por dónde fluir. El álbum se cierra con ‘Homo Sapiens’, pieza en la que Borea regresa a apoyar con sus percusiones. ‘Homo Sapiens’ porta una estructura más definida hacia los patrones de la primera mitad de ‘Australopithecus Africanus’, aunque en esta ocasión el despliegue de vigor está un poco más medido. El elemento intrigante e inquietante está principalmente encarnado en las capas sintetizadas que flotan sobre la intensa amalgama de batería, saxo y percusión.



Todo esto fue nuestro repaso general de RAPA NUI, un proyecto al que vale la pena descubrir a través de la red: ojalá pronto se den las ocasiones para editar estos discos en formato físico. El hecho es que el dúo siempre se mantiene en actividad, grabando material que se recopila y articula en futuros ítems nuevos de Bandcamp. ¡A seguirles el paso!


Muestras de RAPA NUI.-

Friday, May 31, 2013

Más que una intención, un modo de vivir la música rock: ASFALTO 30 años después



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

2013 es el año del 30mo. aniversario de uno de los discos más importantes de toda la trayectoria de ASFALTO, leyenda decisiva del rock español de los 70sy 80s surgida en el barrio madrileño de Vallecas y que aún sigue en actividad. Pero concentrándonos en el caso particular de “Más Que Una Intención”, el sello mexicano Azafrán Media nos viene con la estupenda iniciativa de re-editar este disco junto con el siguiente trabajo “Cronophobia” y un DVD que recoge una actuación del grupo en la Casa de campo de Madrid, en setiembre de 1985. La banda entraba en una etapa de remodelación de su alineación con el ingreso del frontman Miguel Oñate a la primera voz, mientras que los instrumentistas Julio Castejón [guitarras y coros], José R. Pérez “Guny” [bajo y coros], Jorge W. García Banegas [teclados] y Enrique Cajide [batería] se encargaban de solidificar la orientación de rock duro melódico que la banda había convertido en su innegable esencia mientras le proporcionaba de una riqueza sonora más madura, producto del ímpetu sostenidamente plasmado en sus dos discos de estudio anteriores (“Ahora” y “Déjalo Así”).




 
Más Que Una Intención” empieza cabalmente con una canción frontalmente poderosa como es ‘Concierto Fatal’: un ritmo marchoso y una bien llevada amalgama de guitarreos refinados y teclados conforman la atractiva ingeniería de esta canción. ‘La Batalla’ sigue a continuación, asumiendo aires muy afines a lo que RUSH y SAGA ya estaban haciendo en aquellos años 80s – se nota que ASFALTO se siente bastante cómodo trabajando con estos esquemas rockeros tan patentemente estilizados. Vaya una mención especial a los sucesivos solos de guitarra y sintetizadores que tienen lugar en la sección intermedia, son breves pero contundentes en su misión de añadir más esplendor a la polenta rockera. Luego siguen ‘Joven Ruso’ y ‘El Hijo De Lindbergh’: el primero establece un vigor aumentado sobre la capitalización del esquema de trabajo predominante en la canción anterior, mientras que el segundo resulta una power-ballad efectiva en su manera de transmitir una aureola de tristeza bajo la glamorosa arquitectura sinfónica centrada en el piano y los sintetizadores (un poco a lo GENESIS, verdaderamente). Tal vez el aspecto dramático de esta última canción hubiese quedado más redondo de haberse extendido un poco más, pero está bien tal como está, al fin y al cabo. A estas alturas, el disco impone un aura de plenitud, quedando como responsabilidad del resto del repertorio el mantener vigente esta musicalidad. Así, ‘Richi (Estrella Del Rock)’ y ‘La Paz Es Verde’ instauran un carácter extrovertido lleno de gancho, equilibrando lo marchoso y lo estilizado: de hecho, estas dos canciones fueron los dos singles del álbum. Evaluando las orientaciones específicas de ambas canciones, cabe precisar que ‘Richi (Estrella Del Rock)’ enfatiza los juegos de armonías en las intervenciones vocales, mientras que ‘La Paz Es Verde’ se focaliza más en el vigor rockero en sí. La séptima canción del disco es la que justamente le da título: casi 5 ½ minutos dedicados a reconstruir los ambientes predominantes de ‘Concierto Fatal’ y ‘Joven Ruso’, con una polenta permanente e imparable. ‘Tiempo Gris’ entra a tallar para calmar las cosas momentáneamente, exhibiendo un esquema de semi-balada a lo QUEEN-con-JOURNEY: el colorido ocasional que añade el invitado Juan Jiménez al saxo viene bien. ‘Tenías Razón’ cierra el álbum con un compás frenético muy afín al estándar del heavy metal de esos tiempos, aunque el rol de los teclados (muy a lo SAGA una vez más) hace que el glamur art-rockero siga siendo un componente crucial del sonido global de la banda.   
 

  
“Cronophobia” tiene unos primeros 8 minutos estupendos con la dupla inicial de ‘Nada, Nadie, Nunca’ y ‘Es Nuestro Momento’: comenzando con la robusta ceremoniosidad de la primera canción y siguiendo con la gracilidad elegantemente estructurada de la segunda, la banda asienta las fichas de su juego musical con fuerza de carácter y refinamiento. Con su relato de protesta social frente a las dictaduras militares, ‘Desaparecido’ añade una cuota de pasión catártica a la polenta rockera heredada de las dos canciones anteriores: atención a los solos de teclado, fundamentales para llenar espacios mientras Oñate emite sus vitamínicos lamentos anti-sistema. Pasamos de la vitalidad explícita a la espiritualidad reflexiva con ‘Frente Al Espejo’, una semi-balada que suena a una cruza entre RAINBOW y GENESIS: tiene bastante prestancia esta canción, sin duda daba para un arreglo musical más expansivo que el que le permite su espacio de poco más de 4 minutos. La letra refleja un logrado retrato de decadencia y autocompasión. La primera mitad del álbum concluye con ‘Contrarreloj’, pieza signada por un compás frenético y una fluidez melódica estilizadamente delineada: gancho al 100%. La segunda mitad de “Cronophobia” empieza con ‘El Regreso’, canción que en su espacio de 5 ¾ minutos se proyecta hacia la dimensión más épica de la banda: la canción porta algo de las buenas vibraciones sinfónicas que eran propias del YES de la era Rabin así como de la faceta más robusta de THE ALAN PARSONS PROJECT, las ideas musicales de base son ambiciosas y cuajan muy bien dentro de la polenta permanentemente esencial del grupo. Un poco más adelante, ‘Búfalo “Vil”’ reforzará y consolidará este abierto coqueteo con lo sinfónico: los aires de familia con SAGA y las confluencias con THE ALAN PARSONS PROJECT (deliberadas o no) son fáciles de notar mientras nuestros oídos se dejan llevar por la progresión melódica en curso. Entre ambas canciones se sitúa ‘¡Que Siga El Show!’, pieza marchosa que preserva consistentemente el arquetipo de ASFALTO. El repertorio oficial del disco termina con ‘Secuestro Legal’, canción con mucho gancho y una agilidad bien sostenida, pero además tenemos el añadido del bonus track ‘Dinos Qué Fue’, una bella oda a los tiempos de las viejas ilusiones y las jóvenes fantasías donde los teclados de García Banegas se erigen en imponentes protagonistas (al modo de RICK WAKEMAN).   


  
 
El DVD recoge, tal como dijimos en el primer párrafo, una actuación del quinteto que tuvo lugar en la Casa de campo de Madrid el 13 de setiembre de 1985. Se nota que la fuente es una cinta de VHS, pero la nueva labor de producción rescata de forma solvente los formatos de vídeo y audio. La sección final de ‘La Batalla’ da inicio al vídeo con sus créditos iniciales: parece ser que fue la primera canción de la noche, pues la banda se muestra ya entrando en acción con la intención de calentar el ambiente con bastante desparpajo. Una canción como ‘La Batalla’ es idónea para empezar a encender la hoguera del rock, y con la secuencia de ‘Es Nuestro Momento’, ‘Desaparecido’ y ‘La Paz Es Verde’, la fuerza incendiaria del grupo se asienta con rotunda robustez. Cuando Oñate anuncia ‘Contrarreloj’ en relación con el mensaje de la canción precedente ‘La Paz Es Verde’, hace toda una declaración de principios sobre el interés de la banda por cantar sobre asuntos de conciencia social: ya el mensaje de ‘Desaparecido’ era capaz de calar hondo en el público. ‘Frente Al Espejo’ permite al grupo explotar su lado más explícitamente dramático. Más adelante, los dos clásicos indiscutibles del homónimo disco debut ‘Días De Escuela’ y ‘Rocinante’ sirven de pretexto para que el grupo celebre el vínculo perenne con sus raíces originarias: Castejón se pone en el rol de primera voz en ambas canciones mientras Oñate apoya con la guitarra acústica. La fogosa ironía de ‘Días’ y la ensoñadora melancolía de ‘Rocinante’ son emblemas genuinos de la importancia que siempre tendrá ASFALTO para la tradición del rock urbano español. Yendo del pasado al futuro, el grupo presenta acto seguido una canción titulada ‘No Es Solo Amor’, la cual recién vería plasmada su versión oficial en vinilo en el siguiente LP “Corredor De Fondo” (con otro frontman… pero ésa es otra historia). A continuación, García Banegas dispone de un momento para lucirse en un estupendo pasaje solista donde se explaya al piano y los sintetizadores en recovecos sonoros inspirados en la música de cámara y el jazz antiguo… ¡y alguna cita de un clásico de The Beatles! Esta explayamiento de versatilidad y pericia no debe tomarnosde sorpresa de ninguna manera, pues en su Uruguay natal, allá a a inicios de los 70s, el maestro Banegas era componente de PSIGLO, banda crucial para la germinación de la movida progresiva en Sudamérica. En fin, con la dupla de ‘Más Que Una Intención’ y ‘Búfalo “Vil”’, la banda cierra esta presentación exhibiendo su típico colorido intenso y rebosante de punche.  
 

 
  
 
Tenemso en este paquete de 2 CDs más el DVD no solo un motivo para revalorizar la buena música rock española de todos los tiempos sino también un pretexto para dejarse llevar por la dulce añoranza de tiempos donde las esferas del rock duro y el heavy metal se asentaban como una alternativa firme frente al mainstream pop de los 80s. Los respetables que asistían a los conciertos de bandas señeras del heavy peninsular (como BARÓN ROJO y OBÚS) solían converger con los que iban a disfrutar de TOPO, COZ, BANZAI, LEÑO, los cada vez más hard-rockeros ÑU y, por supuesto, ASFALTO. Esta edición triple en homenaje al 30mo. aniversario de “Más Que Una Intención” es un testimonio fehaciente de cómo cantar rock era más que eso, una intención, era la instauración de un ideal de vida dentro del mercado musical… ¡y lo sigue siendo! ASFALTO continúa en activo, Don Quijote sigue cabalgando su Rocinante de cuerdas de metal con nuevos conciertos fatales sin una pizca de miedo al paso del tiempo.



Muestras de “Más Que Una Intención”.-

Muestras de “Cronophobia”.-

Tuesday, May 28, 2013

La anunciación de la buena nueva de GUAPO


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de hablar del retorno de la banda británica GUAPO, una de las agrupaciones más sagazmente campeonas del ideal del rock progresivo de vanguardia en los últimos dos decenios. El disco que GUAPO nos brinda desde enero de 2013 se llama “History Of The Visitation” y consta no solo de un disco con nuevo material, sino también de un DVD que recoge un tema ejecutado en el NEARFEST de 2006 (en Bethlehem, EE.UU.) y otro en la edición 2007 del Rock In Opposition Festival (en Carmaux, Francia). GUAPO ha tenido que lidiar con sus demonios e inseguridades internas desde la edición de su anterior trabajo de estudio “Elixirs” debido a la deserción de Daniel O’Sullivan, quien a pesar de no ser miembro fundante de la banda, fue un crucial impulsor de su evolución artística. Pues bueno, hoy por hoy, el único miembro original vigente en el grupo es David J. Smith [batería, percusión, teclados y santoor], pero el relativamente novicio integrante Kavus Torabi [guitarra y santoor] hace buena gala de su vigor creativo para convertirse en un socio más que idóneo para Smith. No solo eso: al entrar también en acción Emmett Elvin [piano eléctrico FenderRhodes, órgano, sintetizadores y armonio] y seguir con James Sedwards [bajo], el grupo encuentra un foco contundente para concretizar la vitalidad exigida por las ideas que se expanden en este nuevo disco. La verdad que el esquema sónico que maneja GUAPO se siente pletórico, y no es justo escatimar menciones a la gente de apoyo: los vientistas Thomas Frasier Scott, Dave Newhouse, Sam Morris, Emma Sullivan y Chloe Herrington, las violinistas Sarah Anderson y Geri McEwan, y Antti Uusmaki colaborando en teclados adicionales en alguna parte.


Yendo a los detalles estrictamente estéticos de lo que se manifiesta en esta anunciación musical, nos topamos de entrada con la suite de 26 ¼ minutos ‘ThePilmanRadiant’, que con su ilación de 5 secciones refleja fielmente la ambiciosa amalgama sonora que confirma a GUAPO como banda esencial para el mundo avant-progresivo presente, apuntando hacia un realce especial del factor jazz-rockero. Así las cosas, la renovada propuesta sónica del grupo se siente más grácil, a la par que revela ciertas conexiones con lo hecho antes en “Elixirs”. La sección ‘Visitation’ comienza con un aire de anarquista expectativa, generando flotantes capas minimalistas envueltas en una aureola moderadamente tétrica. Una vez armado el esquema que recorre la sección ‘The Divine Vessel’, la banda se focaliza en una cadencia misteriosa y contemplativa que coquetea en cierta medida con el estándar de la psicodelia bluesera (un poco a lo PINK FLOYD y lo AGITATION FREE, más sazones del KING CRIMSON de la época “Islands”). Para las dos siguientes secciones, ‘Wriggling Magnet’ y ‘Mosquito Mange’, la banda intensifica su expresividad y su musculatura a la hora de asentar, desarrollar y ornamentar los motivos centrales correspondientes. Con la inserción de un pasaje etéreo marcado por los efluvios del piano eléctrico y las vibraciones free-form de la guitarra, la banda prepara el terreno para perpetrar el turbulento clímax conclusivo de esta sección desde donde se dispara una metralla rockera cautivantemente neurótica. La breve última sección, ‘Divine Vessel’s Reprise’, completa la paleta musical haciéndose eco del vigor expuesto en la sección precedente. ¡Qué estupendo viaje progresivo!... pero queda más por disfrutar.

 

Durando alrededor de 4 ¾ minutos, “Complex #7” consiste en un entramado de sigilosas texturas sombrías que se orientan hacia climas de limbo y oscurantista misterio: la combinación de espartanos fraseos de clarinete bajo, capas de sintetizadores y armonio y las frotaciones cadenciosas de  percusiones concretas invoca a las áreas ocultas de la psique a echar una mirada dentro de sus rincones más ocultos. Perfecta combinación del ART ZOYD de la etapa “Berlin” y el TANGERINE DREAM de la etapa “Zeit”. ‘Tremors From The Future’ ocupa los últimos 11 ¼ minutos del disco. Su agilidad colorida, además de instaurar un abierto contraste frente al minimalismo denso de la pieza precedente, resulta el pretexto idóneo para convertirla en la pieza de cierre del nuevo repertorio. En efecto, el dinamismo iniciado por la amalgama inicial de teclado y batería se llena cabalmente cuando el grupo íntegro entra en acción. Esta pieza toma estándares aparentemente inspirados las tradiciones de MAGMA y ESKATON para esquematizarlos en una estructura celebratoriamente rockera donde se combinan, rara pero a la vez eficazmente, los paradigmas del jazz-fusion, el stoner y el space-rock. Se nota, de hecho, un lirismo juguetón en el desarrollo temático de esta pieza.



El DVD es una joya magnífica dentro de esta edición. Tal como dijimos en el primer párrafo de esta reseña, contiene dos piezas largas: la primera se muestra en blanco y negro y muestra una versión condensada de ‘Five Suns’ tocada en el Zoelliner Arts Center de Bethelehem (Filadelfia); la segunda se ve a color y muestra a ‘King Lindorm’, tocada en el RIO Festival de 2007, como siempre, en la localidad francesa de Carmaux. Un momento significativo de ‘Five Suns’ es el modo en que el pasaje introductorio, remodelado para la ocasión, se explaya largamente en un minimalismo cósmico sobriamente inquietante, lo cual permite a Smith, Toravi y el entonces todavía miembro del banda Daniel O’Sullivan pasearse en medio del público: el primero con un platillo, los otros dos con sendas melódicas. Una vez ingresada la segunda sección, la banda y el público comparten una electricidad estético-emocional hasta el final de la pieza. La manera tan compacta en que los músicos interactúan mientras transitan de una ambientación a otra hasta llegar a la intimista sección final es asombrosa, como si viéramos en acción a una sola con cuatro partes. Para ‘King Lindorm’, el trabajo de cámara es menos consistente pero la producción de audio es muy solvente: la pieza en cuestión porta un aura ensoñadora a través de su dinámica grisácea.      


En fin, todo esto fue “History Of TheVisitation”, una muestra parcial de lo que aún tiene por ofrecer el variopinto sueño progresivo como estrategia vigente de experimentación rockera. GUAPO ha resurgido de sus cenizas y esta nueva visitación musical supone una declaración de principios inapelable sobre lo que significa renacer para Smith, Torabi y cía.  


Muestra de “The History Of The Visitation”.-
Tremors From The Future: http://www.youtube.com/watch?v=CtD7Vdq0KCg