Saturday, December 05, 2009

MIRIODOR avanza en su reinado progresivo con una joya progresiva del 2009


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

El grupo canadiense MIRIODOR, como para no perder la costumbre, ha vuelto a lucirse con una nueva joya fonográfica titulada “Avanti!”, la misma que supone para mí una integrante necesaria del Top 5 progresivo para el presente año 2009. Publicado por el sello Cuneiform, “Avanti!” nos muestra a esta banda convincentemente afianzada en su faceta más poderosa, siendo así que su propuesta de R.I.O. modernizado se beneficia de un uso más recurrente de sonoridades y arreglos musculares. Contando actualmente con el formato condensado de cuarteto, Bernard Falaise se encarga de las guitarras, bajo sin trastes, mandolina, banjo, teclados y efectos de tornamesa; Pascal Globensky, de los teclados, piano y sintetizadores; Rémi Leclerc, de la batería, percusiones y sampleos; y Nicolas Masino, del bajo, piano y teclados. Los invitados ocasionales a los vientos (incluída la ex- miembro Marie Chantal Leclair en el saxo soprano) hacen notar sus aportes con prestancia y habilidad debidas.

‘Envoutement’ abre el disco con una cadencia lenta y densa, explícitamente marcada por aires psicodélicos donde el bajo distorsionado asume un protagonismo inapelable dentro del esquema instrumental global. Cuando llega la segunda sección, el tema torna hacia climas más gráciles, basadas en juegos amables de disonancias en una suerte de confluencia entre UNIVERS ZERO, MANEIGE y GENTLE GIANT. La precisión arquitectónica en las interrelaciones de los músicos es admirable, lo cual no obstaculiza la expresión de calidez. ‘Bolide Debile’ se estructura sobre una sólida cadencia jazzera, con lo cual se gesta un esquema constantemente extrovertido sobre el cual los diversos motivos transitan con impecable fluidez. El solo de guitarra final es todo un tributo a Fred Frith. ‘La Roche’ guarda una aureola más contenida, incluso nostálgica: a pesar del tono decididamente experimental de su desarrollo temático (con algunos retazos inesperados a lo ZAPPA), el compás calmado permite que prevalezca y se afiance la sensación de dulce melancolía, incluso en aquellos pasajes donde lo tétrico parece apoderarse de la atmósfera general. ‘Écart-type’ se destaca, para empezar, como la pieza más extrovertida de todo el álbum: el clima juguetón que la atraviesa de forma sistemática parece diseñado para desarrollar un espíritu celebratorio. Una vez más, cabe destacar el fuerte peso que las herencias de MANEIGE y GENTLE GIANT tienen en le esencia particular de MIRIODOR, así como algunos factores procedentes del Canterbury de HATFIELD & THE NORTH y NATIONAL HEALTH. ‘À Déterminer’, con sus casi 10 ½ minutos de duración, resulta el tema más extenso del disco. Mayormente desarrollado sobre estructuras rítmicas contenidas, el tema despliega una majestuosidad a veces penetrada por una sensación de denso misterio, otras veces ordenada bajo la lógica de la tensión y la neurosis, siempre muscular, nunca chocante, sabiamente articulada a través de sus comedidos vaivenes internos hasta llegar a una conclusión alegremente traviesa. Los últimos 16 minutos del disco están ocupados por dos temas que conjuntamente completan un clímax perfecto para el mismo. El primero es el tema homónimo, el cual establece un esquema de jazz-progresivo que tiene tanto que ver con el estándar de MANEIGE y SLOCHE como con el nervio psicodélico del KING CRIMSON 73-74 y la ágil sofisticación de GENTLE GIANT, además de su momentánea sorpresa zappiana. El último es ‘Réveille-matin’, pieza contenida bajo una armazón evocativa en donde el núcleo melódico incorpora texturas exóticas. En buena medida, este tema captura una perfecta síntesis de los sonidos y ambientes que han ido predominando a lo largo del repertorio íntegro del álbum, y teniendo en cuenta que hay un espíritu primordialmente ceremonioso en esta pieza en particular, está correctamente ubicado al cierre.

“Avanti!” es un despliegue espectacular de imaginación progresiva. Teniendo una trayectoria tan extensa y un esquema sonoro tan férreamente definido, MIRIODOR no es hoy en día tanto una banda dispuesta a generar inauditas sorpresas para quienes ya la siguen desde hace tiempo como una banda capaz de recrear nuevas vitalidades a lo largo del camino – que tiene suficiente maestría como para lograrlo en proporciones geométricas con cada nuevo disco, es una intuición que se confirma a plenitud y con creces tras unas pocas escuchas detenidas de “Avanti!”.

Thursday, December 03, 2009

KANSAS, hogar del rock progresivo por 35 años



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Ya voy por mi tercer comentario sobre KANSAS desde que se inició mi asociación con José Zegarra y este blog AUTOPIETICAN. Todavía está presente en mi memoria reciente mi excitación por la re-edición digital del disco en vivo "Two For the Show" a mediados del año pasado, y más presente está la actuación de esta banda en Lima, mostrando buena parte de su repertorio clásico ante un público entregado y cómplice hace dos meses y medio. La razón de la gira mundial que ha estado realizando KANSAS en este año 2009 que ya se nos va fue la celebración de los 35 años de trayectoria discográfica, cuyo primer paso fue el disco homónimo de 1974. Este aniversario había comenzado el 7 de febrero de 2009 con un concierto especial en el Auditorio de la Universidad de Washburn, con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de dicho centro de estudios superiores, más invitados especiales… a la sazón, Kerry Livgren y Steve Morse, es decir, el hombre que completó la forma definitiva de la formación clásica y el hombre que ayudó a la banda a reactivar la energía rockera de la banda durante la segunda mitad de los 80s. Este concierto estaba a todas luces diseñado para repasar varios puntos de referencia vitales dentro de una amplia discografía, un homenaje meticuloso a la propia obra, asumida con orgullo. Teniendo en cuenta el contexto orquestal del asunto, quedaba claro que la faceta más ambiciosa artísticamente tendría un realce especial, y justamente es esto lo que nos trae el DVD "There's Know Place Like Home".

Ahora que "There's Know Place Like Home" es un ítem físico, puedo decir que es un DVD excelente, que refleja fielmente la buena onda y el espíritu entrañable que la ocasión ameritaba, lleno de ejecuciones precisas y sensibles de clásicos kansianos de diverso calibre, así como de otros temas no tan "decisivos" pero que igualmente tienen sentido dentro del esquema general del concierto. La secuencia de 'Howlin' At The Moon' y el arreglo moderno de 'Belexes' ya está circulando en las giras de Kansas desde hace tiempo, por lo que su dosis de majestad y polenta no nos toman por sorpresa, pero sí que se hace notar la pertinencia de los arreglos orquestales. Claro está, Ragsdale hace gala de su virtuosismo, candidez y carisma a todo momento, un hombre que ha absorbido el espíritu y la dinámica del KANSAS esencial. Larry Baird, desde su rol de director orquestal, opera como un cómplice perfecto al erigirse como pieza clave para gestar la realidad de la magnificencia de 'Song For America', 'Nobody's Home' y 'The Wall'; de la prestancia de 'Point Of Know Return', 'Cheyenne Anthem' y 'Miracles Out Of Nowhere'; de la introspección épica de 'On The Other Side' y 'Hold On' (con su infaltable interludio extraído del epílogo de 'Peaceful And Warm'); de la nostalgia envolvente de 'Ghosts' y 'Dust In The Wind'. Una cosa curiosa es el uso de arreglos orquestales también para 'Fight Fire With Fire', un tema alevosamente AOR que en este evento adquiere una dinámica extra merced al uso de la orquesta. El asunto adquiere intenciones cinematográficas en los temas 'Song For America' e 'Icarus II': durante el interludio del primero, se muestran imágenes del aspecto industrial de los EE.UU. en perfecto complemento con su excelsa cadencia, mientras que en varios momentos del segundo se pasan imágenes de combates bélicos aéreos, realzando así la vibración heroica de su temática. Por supuesto, este último tema viene seguido de ‘Icarus’, otra pieza fundamental dentro de la gloriosa tradición de KANSAS.

El ingreso del primer invitado de la noche, Steve Morse, supone un vórtice hacia un clima de revitalización en esa noche de febrero: la ejecución de 'Musicatto' es magistral en su potencia y colorido y de inmediato, 'Ghosts' vuelve a exhibir su vibrante belleza, suavemente aumentada con el estribillo de 'Rainmaker'. Ojalá no se hubiese limitado al
Estribillo, sino que también hubiese aportado su explosivo interludio, el cual constituye el mejor momento del disco "In The Spirit Of Things". En fin, así son las cosas. Sin duda, Kerry Livgren es el invitado estrella por antonomasia: siendo el más viejo de los rockeros presentes sobre el escenario, aún sigue siendo capaz de ensalzar los momentos más intensos de 'Hold On' y 'Carry On Wayward Son', tema que construye un explico clímax conclusivo para el evento. Pero aún debo hacer una mención especial del bonus track 'Down The Road'. La razón de ello es que se trata de un jam que el grupo hizo durante las sesiones de ensayo previo… ¡¡con los dos invitados simultáneamente!! Esto es, se tiene a tres guitarristas en pleno retomando esta vieja canción de rodeo en torno a las terribles vicisitudes de un narcotraficante de poca monta que pretende huir de la furia de su poderoso proveedor. Se nota el clima de camaradería, casi se pueda tocar en el aire mientras se ve en la pantalla: Ragsdale se siente particularmente complementado con el estilo de Morse, quien en buena medida se roba el show durante la secuencia de solos improvisados en la sección intermedia. Se trata de un bonus invaluable.

Uno de los detalles que me parecen menos satisfactorios dentro de este estupendo DVD es que no incluya 'The Wall' integrado con el preludio de 'Incomudro', y que además, el órgano de fuelles a cargo de Kerry Livgren no se haga notar debidamente (suena mejor en la música de los créditos, que es precisamente la introducción de 'Incomudro'). Otra cosa es que se puede advertir que la sección de cuerdas resalta enormemente sobre las maderas y metales: es una pena que en los momentos más épicos de 'Cheyenne Anthem', 'Icarus' o 'Miracles Out Of Nowhere' no se luzcan realmente los aportes de los cornos y trombones, ni tampoco que las adiciones de las flautas hagan resaltar un contrapunto realmente eficaz a las capas de violines. Por otra parte, la adición de 'On The Other Side' es un gesto muy oportuno a la hora de resaltar que estamos también en el 30mo. aniversario del disco "Monolith". La ovación final tras 'Carry On Wayward Son' es un justo premio para un grupo que ha mostrado por enésima vez su oficio y sensibilidad en un evento que ha de quedar registrado con letras de oro en la historia del rock. Por lo pronto, este DVD debutó en el no. 5 de ventas de la lista Billboard: como dije antes, el arte de Kansas se las arregla para mantener su vigencia a pesar de que hace ya muchos años pasó su momentum de mayor gloria comercial. Conclusión final: un gran DVD recomendado y obligado para todo aquel que aprecie, de una manera u otra, el legado de KANSAS.

Concluyo esta reseña con los siguientes enlaces de Youtube que muestran grandiosos retazos de este documento audiovisual.-
Musicatto: http://www.youtube.com/watch?v=vQRH97ZolpY
Hold On: http://www.youtube.com/watch?v=YRCh8yh5Oys

Monday, November 30, 2009

THE TANGENT y sus nuevos relatos progresivos - elogio de "Down And Out In London And Paris"







HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Tal parece que Andy Tillison no se conforma con ser un cercano amigo de Roine Stolt, sino que también se propone compartir con él el cetro del “mayor trabajólico del progresivo actual”: así parece demostrarlo con su manera tan consistente e imparable de dirigir la trayectoria fonográfica de THE TANGENT, siendo así que el nuevo disco “Down And Out In London And Paris” acaba de salir al mercado casi al unísono de “Jitters”, disco de retorno de PARALLEL OR 90 DEGREES que ya fue reseñado por quien escribe en un momento anterior. A diferencia de este último THE TANGENT es un ensamble que se siente cómodo transitando por las composiciones de largo aliento dentro de un esquema progresivo retro. Ostentando influencias de YES, ELP y el VAN DER GRAAF GENERATOR 75-76 que se filtran a través de esquemas sonoros afines a los de THE FLOWER KINGS (etapa hasta “Flower Power”) y el SPOCK’S BEARD con Neal Morse, THE TANGENT vuelve a regalarnos una obra musical efectiva y atractiva. De este modo, se recupera la grandeza de “A Place In The Queue” después de los peligros de saturación con lso que habá coqueteado el doble CD “Not As Good As The Book” – tras un puñado de primeras escuchas de “Down And Out In Paris And London”, siento que recupero mi motivación original por THE TANGENT. Con una formación renovada y totalmente británica, uno de los nuevos integrantes es el veterano baterista Paul Burgess (quien ha pasado por las filas de Camel, Jethro Tull, 10cc, entre otros).

‘Where Are They Now?’ ocupa los primeros casi 20 minutos del disco, y claro está, se trata de una suite progresiva épica a la vieja usanza, con pretensiones artísticas inocultadas que se muestran a lo largo de su secuencia de motivos varios y utilización de compases poco habituales. Tras un inicio calmo marcado por punteos adustos a lo Gilmour, la pieza no tarda en desarrollar una fastuosidad donde confluyen las herencias del YES de “Relayer” y el ELP estándar. La primera sección cantada tiene un predominio del compás 5/4, mientras que el entusiasta jam que comienza a partir del séptimo minuto incorpora algunas cadencias de tipo Canterbury (especialmente en ese vibrato que se pone a algunos sonidos de órgano) aunque sin perder el núcleo sinfónico, e incluso utilizando unos frenéticos trucos space-rock sobre el camino. Pasada la barrera de los 10’30”, nos topamos con una sección lenta dirigida por el canto y el piano, desde la cual se reelabora el motivo inicial y se transporta hacia nuevos caminos de desarrollo melódico trazados con fluidez y soltura. La parte final, ceremoniosa y potente, incluye un excelente solo de saxo a cargo del siempre infalible y refinado Theo Travis: no me hubiese importado que se recortara un poco el solo de guitarra con tal de dar unos segundos más a dicho solo, pero por lo demás, no tengo nada que objetar a este final tan poderoso. ‘Paroxetine 20 mg’ elaborar una confluencia entre contundentes sonoridades rockeras y cadencias rítmicas de corte R’n’B. A pesar del uso recurrente de su compás en 4/4, hay suficientes variantes de melodía, ambientación y atmósfera como para mantener el interés a un nivel tremendamente interesante. ‘Perdu Dans Paris’ es otro tema extenso, esta vez durando 11 ¾ minutos. A pesar de que el canto (habitual) de Tillison tiene un aura un tanto distante, influido por el estilo de Hammill en su obra solista, la canción porta una melancolía descorazonada, incluso en aquellos pasajes del interludio en los que la pieza adquiere un incremento en su compás. El refinado estilo de Jakko M. Jakszyk genera texturas cautivantes a través de los solos de guitarra. Se trata, a fin de cuentas, de un tema muy bello, emotivo a la vez que bien articulado. ‘The Company Car’ tiene un comienzo un poco engañoso con su esquema de balada sami-acústica, pero a medida que se van introduciendo las psicodélicas líneas de sintetizador y el canto se hace gradualmente más rasposo, se cimienta la vía para un nuevo despliegue sofisticado de claro talante progresivo. Yo percibo que el fade-out pudo llegar un poco más tarde, como para dar más espacio a los últimos solos de sinte y de saxo.

El setlist que contiene 6 temas corresponde a la edición especial del disco, pues su repertorio “oficial” solo debe constar de 5 temas. El bonus track no aparece al final sino en penúltimo lugar – me refiero a ‘Everyman’s Forgotten Monday’, una power-ballad progresiva de claros tintes floydianos, mezclando ambientaciones del “Wish You Were Here” y del “A Momentary Lapse Of Reason”. El disco culmina con ‘The Canterbury Sequence Volume 2:Ethanol Hat Nail’, un tema conceptualmente ligado a otro que formaba parte del ya lejano disco debut “The Music That Died Alone”. Bueno, y como indica el título, esta pieza es un tributo a esa vertiente tan especial de la añeja tradición progresiva: los ágiles sabores jazzeros abundan, así como los adornos juguetones y los sonidos “anticuados” de órgano y piano eléctrico, creando así un homenaje múltiple a HAFIELD & THE NORTH, CARAVAN, MATCHING MOLE y NATIONAL HEALTH, además de ocasionales efectos cósmicos de sintetizador que nos remiten a GONG. Atención a la secuencia densa y pesada que comienza a eso del minuto 8, ¡¡formidable!! Este tema está muy bien armado, no pierde el foco a través de su diversidad interna, y supone un redondeo bien definido de la ideología ecléctica que preconiza THE TANGENT. Como balance general, “Down And Out In Paris And London” resulta a mis oídos un disco recomendable para los obsesivos melómanos progresivos de siempre.

Friday, November 27, 2009

El retorno de PO90 con "Jitters" - rock progresivo a puro músculo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Con la presente tengo el enorme agrado de presentar mis apreciaciones sobre el disco de retorno de PARALLEL OR 90 DEGREES, titulado “Jitters”. PO90 (como le llaman los amigos) era una de las bandas británicas que yo más apreciaba del revival progresivo noventero, y ciertamente se hizo extrañar por muchos mientras estaba relegado a un periodo de hibernación durante el desarrollo de THE TANGENT. El dinámico Andy Tillison, compositor, letrista, cantante, tecladista y guitarrista de PO90 se sentía cómodo y ocupado en su inicial asociación con Roine Stolt durante los primeros años de THE TANGENT. Quedando como única fuerza creativa al frente de esta banda, e incluso con un nuevo lanzamiento al mercado este año, Tillison pudo por fin darse abasto para retomar el proyecto de PO90. Por lo escuchado en “Jitters”, puedo aseverar fehacientemente que se ha tratado de una excelente ocurrencia, pues lo que se encuentra aquí es un disco muscular, repleto de sonoridades robustas y cimentado sobre un tratamiento moderno de las más típicas ambiciones progresivas. En buena medida, este disco preserva y enfatiza el tipo de garra sofisticada que se plasmó en el hasta ahora último disco de la banda “More Exotic Ways To Die” (del año 2002). Usualmente un quinteto durante sus primeros 7 años de existencia, en esta segunda fase de su carrera PO90 es un cuarteto de Andy Tillison (voz, teclados y guitarra), Dan Watts (guitarras y artilugios electrónicos), Matt Clark (bajo) y Alex King (batería y artilugios electrónicos).

Desde la vía de entrada plasmada en el tema irónicamente titulado ‘Interlude’ se siente un punche fenomenal, portando un filo inapelable que se desarrolla consistentemente a través de un motivo sólido: su estructura es un anticipo de riffs y motivos que aparecerán más desarrollados en varios temas que siguen a continuación. Como al fin y al cabo, se trata de un preludio, el primer ejercicio notable de desarrollo musical se da en ‘Standalone’. Durando casi 6 minutos, el tema se inicia con una evocativa introducción de piano que nos pone en ambiente con la emotividad arrolladora que se va instalando desde que los guitarreos entran en acción. ‘Threesome’ tiene una naturaleza más electrizante merced a la rabiosa confluencia entre los guitarreos y el sintetizador que se explaya sobre una arquitectura rítmica tremendamente sólida. Las alusiones a esquemas sonoros de PORCUPINE TREE, O.S.I. y MUSE son claras de percibir. ‘Entry Level’ tiene un swing un tanto tirado al soul de base funky, lo cual hace que se genere un oasis de contención en medio de los aguerridos ejercicios rockeros que han tenido lugar hasta ahora. ‘Backup’ parece portar descaradamente la influencia del PT de los últimos 10 años, estableciendo atmósferas llamativas en clave de rock potente que se explaya mayormente en un medio tiempo. En su interludio, el esquema rítmico se intensifica hasta el punto de crear un impacto psicodélico bárbaro desde una patente vecindad con el prog-metal, lo cual sirve para que el clima sonoro de la pieza implosione convincentemente tras regresar al compás inicial. El tema homónimo prosigue ciertamente por esta herencia PT, siendo así que también se pueden notar ciertas afinidades con MUSE y la faceta aguerrida de RADIOHEAD. Más adelante, las cosas se ponen un poco más eclécticas con la expansión de ciertas cadencias jazz-rockeras en el esquema rítmico y el uso relativamente destacado de teclados cósmicos, todo ello apuntando a asentar una especie de contraste con los pasajes más duros. ‘The Dock Of The Abyss’ combina en buena parte de su estructura interna la agilidad del post-punk con la pegada del rock alternativo melódico, pero lejos está PO90 de querer hacer una canción convencional sin más: los adornos de teclado son efectivamente bizarros, así como también lo es el intermedio metalero desde el cual se crea un clímax bastante ágil. Los últimos siete minutos del disco están ocupados por ‘On The Death Of Jade’: portando una base sonora patentemente digitalizada, la pieza recrea una ingeniosa confluencia de space-rock, Indie y krautrock, instalada sbre un compás semi-lento que evoca cadencias nostálgicas. Ya en discos antiguos de PO90 hallamos composiciones en esta línea, así que podemos decir que esta canción refleja la esencia más añeja de esta banda felizmente resucitada.

Éste es un disco que rebosa energía rockera en un sentido decididamente frontal, aunque no se enmarca en el mainstream, sino que cuenta con sólidos recursos de sofisticación artística como para ameritar credenciales progresivas. No cabe duda que Andy Tillison sabe sentirse seguro dentro de un terreno musical que es tan ajeno a la fastuosidad retro de THE TANGENT, y si “Jitters” fue diseñado para demostrar que PO90 es una fuente de polenta rockera que no se ha enmohecido durante su periodo de hibernación, entonces a mí me consta que la demostración ha sido irrefutable.

Sunday, November 22, 2009

THE MUFFINS - Repasando dos discos de este excelente ensamble progresivo estadounidense

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

En esta ocasión quisiera sacar a colación a una banda estadounidense llamada THE MUFFINS, banda que he descubierto hace poco. Dada su veteranía y lo especialmente relevante que ha sido y sigue siendo su marginal aporte al enriquecimiento de la vanguardia rockera de su país, debo decir que este el nombre de dicho grupo debe quedar registrado con suma urgencia en las agendas de los melómanos progresivos que aún no tienen nada de ellos en sus respectivas colecciones. Hasta ahora, lo que tengo de ellos se reduce a su disco debut de 1978 “Manna / Mirage” y el disco del año 2004 “Double Negative” (el segundo tras su reunión a fines de los 90s), dos trabajos fonográficos lo suficientemente distanciados entre sí como para poder apreciar sus orígenes tanto como su posición actual.

“Manna / Mirage” es un disco un tanto artesanal que, a pesar de no contar con un trabajo óptimo de producción sonora, refleja un genuino interés por realzar el potencial de la vanguardia progresiva desde el Canterbury, el rock in opposition y el estándar del jazz-rock fusión planteado por nombres como WEATHER REPORT y RETURN TO FOREVER. El grupo ya había estado por un par de años en salas de ensayo y estudios de grabación, registrando temas mientras aún andaban en busca de un contrato discográfico permanente. Cuando esto finalmente sucedió, el baterista del grupo era otro que el original y ya no había guitarrista en su alineación: es por ello que los teclados y los vientos ocupan un lugar tan patentemente crucial dentro del sonido global de grupo, y de hecho, esta circunstancia se constituirá en un eje esencial en torno al cual se irá desarrollando la obra de THE MUFFINS a través de su intermitente trayectoria.

‘Monkey With The Golden Eyes’ ocupa los primeros cuatro minutos del disco, creando texturas otoñales de directa orientación minimalista: con las cadencias de piano eléctrico y los medidos retazos de la flauta y otros vientos, se arma una base fértil para un ingenioso juego de texturas delicadas, líricas, ensoñadoras, que poco a poco elaboran un clímax otoñal bastante aventurero. Cabe decir que, a pesar del carácter esencialmente contemplativo de esta pieza, nos logra introducir inconfundiblemente en la exquisita mezcla de energía y estilización de la cual el grupo va a hacer gala de aquí en adelante. Una vez concluido el clímax del primer tema, emergen las deconstrucciones frontalmente free-form que dan inicio a ‘Hobart Got Burned’.

Esta introducción es todo un manifiesto contra nuestras ideas habituales de estructura a favor de la idea de caos coyuntural. Para decirlo de una forma más clara, se trata de un tema desestructurado que debe mucho al HENRY COW 73-74, y de manera indirecta, a las líneas de trabajo más bizarras del free jazz. Una vez que se asienta un esquema rítmico más cohesivo, las cosas se ponen bastante vibrantes, revelando influencias del SOFT MACHINE post-Wyatt sin hacerlas hiperbólicas. ‘Amelia Earhart’ comienza con una breve introducción de percusiones tonales y concretas, la cual precede a un entusiasta cuerpo central que conjuga una cálida confluencia entre GILGAMESH y WEATHER REPORT. El bajista encuentra dos o tres espacios para lucirse en medio de la amalgama sonora global, y realmente se muestra dispuesto a ostentar las influencias recibidas del maestro Hugh Hopper. En general, se nota que el grupo ha sacado buen provecho del espacio que se ha otorgado a sí mismo para explorar su faceta más extrovertida y reciclarla con la debida sofisticación inherente a toda intencionalidad progresiva genuinamente ambiciosa – en este caso, hay una sección lánguida que emite una sensación de misterioso peligro, la misma que el oyente puede especular que refleja la soledad de quien realiza un vuelo sobre el océano, o tal vez sea más bien una elegía en homenaje a la aviadora que terminó estrellándose sobre aguas misteriosas.

La total segunda mitad del disco está ocupada por una épica composición de más de 22 minutos titulada ‘The Adventures Of Captain Boomerang (For Mike Forrester)’. En muchos aspectos, hallamos aquí ambientes y arreglos instrumentales similares a los que ya habían marcado el desarrollo del tema anterior, aunque cabe señalar también que hay adornos tipo ZAPPA que permiten a esta pieza aumentar el sentido de aventura. Hay cambios de motivos y ambientes durante el largo desarrollo de la pieza, pero el grupo se resiste a jugar con contrastes: los giros y sorpresas se insertan convincentemente en una travesura fluida y grácil. Los últimos pasajes son juguetones con un cierto elemento de tensión incorporado, el cual motiva un efectista final abrupto.

Cuando después paso a “Double Negative”, se me revela un grupo que tiene ya total control sobre las técnicas para transmitir con total fluidez su oficio e ingenio creativo, contando además con medios más adecuados de producción.

‘The Highlands’ comienza con envolventes ambientes cósmicos signados por una combinación de capas de sintetizador y líneas de saxos, para que luego el cuerpo central reelabore estas atmósferas con un fulgor más extrovertido, casi como una cruza entre HAPPY THE MAN y SHADOWFAX. ‘Writing Blind’ exhibe una sonoridad más muscular, con un destaque de las secciones donde se da el notable realce de la dupla rítmica y los alucinados solos de saxo. La alternancia con interludios un poco más suavizados completan un cuadro de refinada sofisticación. ‘Choombachang’ tiene un título graciosamente zappiano, y fíjense por dónde, se puede describir como un eficaz ejercicio de reciclamiento del FRANK ZAPPA de big band. ‘The Ugly Buttling’ guarda una actitud más evocativa a través de su convincente armazón disonante tan propio del RIO. La secuencia de ‘The Man In The Skin Painted Suit’ y ‘Childhood's End’ muestra un talante especialmente calmado dentro del bloque general del álbum, mientras que ‘Exquisite Corpse’ – a contrapelo de su título idílicamente necrofílico – resulta una pieza bastante alegre y marchosa: el uso de climas fingidamente tétricos en sus arreglos de metales (a ratos afines al prototipo de ‘Peter Gunn’), guitarra eléctrica y percusión está diseñado para ensalzar lo humorístico, sin por ello perder un ápice de estilización. ‘They Come On Unknown Nights’ sí está lleno de sordidez, aunque no es chocante ni impenetrable, sino que es un exquisito ejercicio de chamber-rock; su conciso epílogo se engarza con el siguiente tema, ‘Cat’s Game’, el cual recoge un dinamismo híbrido entre ZAPPA y THINKING PLAGUE.

A partir de este punto, el disco pasa a focalizarse prioritariamente en esquemas sonoros más recurrentemente relajados - ‘Stethorus Punctum’ explora suaves esquemas disonantes con aires tipo Canterbury, mientras que ‘Dawning Star’ se apunta hacia un sendero más cándido de corte World Music, aunque no exento de efectivas dosis de densidad, y ‘5:00 Shadow’ tiene un groove simultáneamente sensual y relajante sobre el que superponen climas sonoros propios de la banda sonora de un film noir con moderados matices R.I.O. A pesar de que este tema daba en sí mismo como para un desarrollo más largo, el controlado deconstructivismo que prosigue con el siguiente tema, ‘Metropolis’, redondea los climas claroscuros con un uso inteligente de la raíz originaria del free jazz cálidamente instalada en un esquema rítmico sobrio y pulcro. ‘Angel From Lebanon’ combina secciones evocativas con otras un poco más áridas, para finalmente desembocar en un ágil jam honestamente inspirado en el estándar de HATFIELD & THE NORTH y el SOFT MACHINE post-Wyatt. La dupla de ‘Frozen Charlotte’ y ‘Maya’ porta un lirismo cautivante e irresistible, llenando un espacio de calma envolvente en medio del inteligente despliegue de eclecticismo del álbum, siendo así que el terreno está preparado para que ‘The Two Georges’ cierre el álbum con un nuevo ejercicio de progresivo jazzeado a lo Canterbury con ciertos ornamentos R.I.O. – mención especial para su bizarra introducción de órgano gótico.

En fin, ¿qué más puedo decir en este momento sobre THE MUFFINS? Pues que recomiendo fuertemente que los melómanos progresivos que aún no tienen nada de ellos en sus respectivas colecciones privadas que anoten su nombre en una agenda de próximas compras prioritarias. ¡¡No se habrán de arrepentir!!

Friday, November 06, 2009

La eternidad progresiva según SYZYGY

En esta ocasión traigo a colación a SYZYGY, banda estadounidense formada por veteranos amantes y cultores del progresivo sinfónico pero que recién en los últimos años ha podido gestar una carrera discográfica. Durante la primera mitad de los 90s, bajo el nombre original de WITSEND, el grupo liderado por el guitarrista Carl Baldassarre y el teclista Sam Giunta hizo su debut fonográfico con “Cosmos and Chaos”. Hizo falta que pasara una década completa y un nuevo bautizo (para llamarse SYZYGY) antes de que el grupo completara su segundo trabajo, “The Allegory Of Light”, un disco bastante sólido, definidamente enmarcado bajo el esquema retro sinfónico. Las influencias de YES, ELP, KANSAS y el PINK FLOYD 73-75 se reciclaban a través de filtros afines a los utilizados por TRANSATLIANTIC, el SPOCK’S BEARD pre-“Snow”, SALEM HILL, un poco de KAIPA y otro poco de HOLDING PATTERN también. Ahora, en 2009, “Realms of Eternity” confirma que SYZYGY sigue crucialmente interesado en explorar esta estrategia progresiva particular – en todo caso, este nuevo disco exhibe un ímpetu un poco más medido en comparación.

La secuencia de los tres primeros temas, ‘Darkfield’, ‘Vanitas’ y ‘Dreams’, instaura el modus operandi de la banda sin mayores tapujos. Entre los dos temas cantados (el primero y el tercero), prefiero el último dado que logra perfilar un esquema melódico más contundente, por vía de una serie especialmente ingeniosa de arreglos fastuosos, adecuados para la ocasión. Pero es en el instrumental ‘Vanitas’ donde hallamos las más poderosas dosis de polenta e ingenio melódico para la primera media hora del disco – me atrevería a asegurar que se trata de la mejor pieza de SYZYGY hasta la fecha. ‘Echoes Remain’, el cuarto tema, vira hacia un recurso muy diferente: se trata de una balada acústica desarrollada a través de una ambientación bucólica serena, plasmada en la elegantemente sobria comunión entre las guitarras acústicas y las delicadas capas de teclado (especialmente el sintetizador que emula al mellotron de flautas).

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
‘Dialectic’ (que dura 16 ½ minutos) y ‘The Sea’ (opus que ocupa los últimos 28 minutos del álbum) están a cargo de retomar la prestancia fastuosa propia del retro-prog en torno a la que SYZYGY articula su esencia artística, exhibiendo las influencias y afinidades que mencioné más arriba. En ‘The Sea’ tenemos piezas que tienen títulos autónomos: aparte de la delicada estilización otoñal de ‘Arranmore Isle’ y ‘Reflections’, y la suave agilidad pastoral de ‘The Morning Song’, todas las demás secciones de este opus reflejan dinámicos desarrollos melódicos y enérgicas arquitecturas sonoras robustamente ambientadas en un esquema sinfónico alimentado con ciertos elementos AOR. El solemne clímax con que se cierra la última sección ‘Finale’ establece un clima de majestuosidad bastante coherente con la base general del disco. El entusiasmo e ingenio de SYZYGY están más allá de cualquier duda, y aquí está “Realms Of Eternity” como prueba contundente de ello.

Monday, November 02, 2009

INDUKTI y su segunda arremetida progresiva con "Idmen"

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

En esta ocasión quiero sacar a colación el nuevo disco de INDUKTI llamado “Idmen” – se trata de la segunda obra de este ensamble polaco de metal progresivo, y vaya si no ha logrado capitalizar y acrecentar las dosis de energía y creatividad que años atrás habían sido vertidas en “S.U.S.A.R.”, el disco debut que fue tan bien recibido en su momento. Pues bien, INDUKTI ahora ha conquistado una especial culminación de intensidad musical, la cual atraviesa de manera integral y consistente el repertorio de “Idmen”. Esta oferta de INDUKTI se focaliza en un progresivo metálico empapado de math-rock, metal experimental a lo TOOL, fusión psicodélica a lo GORDIAN KNOT y ciertos recursos industriales. Hay una lista de invitados especiales que se turnan en las contadas piezas cantadas, destacando Nils Frykdahl de SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM (en 'Tusan Homichi Tuvota'); también hay invitados en instrumentos tales como la trompeta y el cimbalom, ítems que son bien aprovechados en varios de los arreglos que salen a colación a lo largo del disco.

‘Sansara’ abre el disco con una polenta poderosa y mágica, con unas guitarras duales que manejan muy bien sus impecables complementaciones mutuas en los riffs, mientras que la batería se desenvuelve ágilmente a través de complejos desarrollos rítmicos. Poco antes de llegar al minuto 5, el tema vira hacia lo reflexivo, con un medido protagonismo de lo acústico. ‘Tusan Homichi Tuvota’ abre con guitarras acústicas y cimbalom, mostrando una calma engañosa que pronto abre sus horizontes hacia sonoridades neuróticas en medio de aguerridas pulsaciones que poco a poco van instalando las bases para una creciente oscuridad emocional. De por sí, esta pieza se destaca principalmente por sus aires exóticos, los cuales volverán a aparecer en varios otros momentos del disco. Tal vez se trate de mi tema favorito de “Idmen”. ‘Sunken Bell’ es un retazo de percusiones exóticas y capas cósmicas, como si se tratara de una hipotética banda sonora para una película de David Lynch producida y compuesta por una banda étnica en los Real World Studios. ‘And Who's the God Now?!...’ comienza con una dinámica tribal para grisáceos sortilegios, para que luego el cuerpo central siga los aportes de OPETH y el PORCUPINE TREE actual, aunque cabe señalar que lo exótico sigue siendo un elemento crucial. Los delirios ritualísticos del final conjuran una mezcla de magia y locura tan inquietante como atractiva.

Nada puede sorprendernos al llegar al ecuador del disco, pero seguimos escuchando para complacernos con ‘Indukted’, tema arrollador e intimidante donde las ráfagas rockeramente pesadas se transportan ágilmente sobre ingeniosos juegos de síncopas, muy a lo math-rock (un poco refiriendo al DON CABALLERO de los primeros cuatro discos). Tras una coda de cimbalom, ‘Aemaet’ comienza perpetuando el clima de neurosis impenetrable de la pieza anterior. Poco antes de llegar a la frontera de los 3 ½ minutos, la pieza vira hacia un paraje etéreo de corte space-rock, alimentado por una estilización a lo PORCUPINE TREE pre-“In Absentia”. El pasaje final retoma la contundencia inicial a la par que conserva la vibración cósmica recién instalada. ‘Nemesis Voices’ es básicamente un nuevo ejercicio de prog-metal con acentos math-rock, precediendo a ‘Ninth Wave’, el mismo que ocupa los últimos 11 ½ minutos del disco. El tema abre con atmósferas contemplativas en las que la trompeta invitada ocupa un lugar destacado. Más adelante tenemos un delicioso dueto de guitarras acústicas cuya sencillez estructural sirve para estimular el armado de una ambientación cálida empapada de misterio. Al llegar al tercer minuto, el esquema rítmico y el trío de guitarras y violín crean un crescendo en aras de armar un nuevo despliegue de potencia inteligente. Con el posterior uso de fraseos místicos de violín y una breve sección de rock-fusión, la pieza recrea un aventurero eclecticismo antes de pasar a la fastuosa coda metálica. Los sonidos de olas y gaviotas en la costa marcan el epílogo de esta pieza y de este excelente álbum. INDUKTI ha logrado engalanar el ámbito progresivo para este año 2009.

Wednesday, October 28, 2009

Viva la buena música - con DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA

En esta ocasión traigo a colación el disco “Viva Belice”, una reveladora obra progresiva para este año 2009 a cargo del ensamble argentino DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO. Más que un ensamble sin más, éste es un súper-grupo. Echemos un vistazo a la conformación: el baterista Daddy Antogna, versátil y veterana leyenda viviente de las vanguardias rockera y jazzera de su país, incluyendo su presencia en AVE ROCK, banda pionera del progresivo argentino de los 70s; el guitarrista Alan Courtis, curtido cultor del rock experimental que formó parte de REYNOLS; el bajista Nicolás Diab y el baterista Fernando de la Vega, quienes en LAS OREJAS Y LA LENGUA generaron un renovada motivación en el underground rockero argentino del nuevo milenio. Estos cuatro músicos juntos se asociaron para seguir alimentando las aguas de la experimentación rockera en base a una excitante confluencia de psicodelia y jazz-rock bajo un esquema progresivo tan enérgico como rico en texturas. El uso de baterías duales sirve para gestar un esquema nuclear sonoro contundente, siendo así que los guitarreos de Courtis y las ocasionales presencias del violín y el cello (a cargo de invitados especiales) ayudan a enriquecer la paleta sonora.

“Viva Belice”, ítem recientemente editado por el sello Viajero Inmóvil, está conformado por material grabado y producido entre 2007 y 2009. Comenzando con un tema como ‘Frascos tendidos’, que es tan efectivo en su sofisticada polenta rockera, más adelante encuentra expresiones más explícitas de su potente dinamismo en ‘Desincrustante’ y ‘Sub ombra floreo’: este último hace destacar con particular fruición su filo crimsoniano. En medio de estos dos temas se halla la pieza homónima, donde el grupo, elegantemente instalado sobre un swing jazzero en un compás inusual, da prioridad a explayaciones sónicas cálidas. Otro tema de talante predominantemente introspectivo es ‘Brazo largo’, ello a pesar de que en su última sección el trío rítmico apura el compás. ‘Colapsa’ establece una alternancia de pasajes introvertidos y extrovertidos, mientras que ‘Al-Carreta’ se despacha en incandescentes brotes de fuego rockero. Durando casi 10 minutos, ‘Verónica D.’ cierra el álbum en base a un jam básico en el que el cuarteto desarrolla dos distintos crescendos sucesivos: este conclusivo manifiesto psicodélico, me parece, porta las concluyentes herencias del post-rock y la tradición krautrock. ¡Un gran final para un gran disco!

En estos enlaces de Youtube podemos ver al grupo en acción.

Desincrustante: http://www.youtube.com/watch?v=7GUamzHg490
Colapsa: http://www.youtube.com/watch?v=L_5ZadxcZAo<
Verónica D.: http://www.youtube.com/watch?v=5v7pyla2ycE

Es muy probable que estas imágenes escogidas valgan más que mil palabras a la hora de intentar explicar por qué DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO es un grupo tan bueno y su disco “Viva Belice” es tan bueno. Más que buscar explicaciones, más rápido resulta dejarse convencer por las evidencias.

Sunday, October 11, 2009

DO MAKE SAY THINK: desde Canadá viene la verdad actual del post-rock



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

DO MAKE SAY THINK es el nombre de un ensamble canadiense que se ha estado convirtiendo sostenidamente en una nueva figura líder dentro de la vertiente post-rock mundial: “Other Truths” es el título de su oferta fonográfica para este año 2009. Una característica que se hace notar rápidamente sobre este grupo es que desarrolla sonidos y ambientes más musculares que los que se suelen manifestar en obras clásicas y otras no tan clásicas del susodicho género post-rock – justamente este disco puede servir como una buena vía de introducción para quienes aún están por descubrir a esta banda. En varias fuentes de Internet se saca a colación comparaciones y/o paralelos con TORTOISE y GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! a la hora de esbozar descripciones de su música, pero lo real es que este grupo sabe crear su voz propia en medio de los reconocibles estándares del género. Más bien, algunos pasajes caracterizados por una furia contenida pueden hacernos recordar un poco a Isis, pero como digo, DO MAKE SAY THINK exhibe suficientes recursos como para que se le pueda considerar un ítem de valía particular. “Other Truths” no es un disco muy largo – dura poco menos de tres cuartos de hora. Otro detalle está en que el esquema sonoro se muestra, en general, menos prolijo que en discos anteriores: un rasgo particular para una banda que no se cansa de explorar las potencialidades del buen post-rock.

‘Do’, el tema que abre el disco comienza con una amable secuencia de arpegios de guitarra que, al irse acompañando de inmediato con medidas intervenciones de trompeta y saxo, va articulando un preciso y coherente preludio al dinámico desarrollo del cuerpo central: atmósferas etéreas pero no lánguidas, sino más bien pertrechadas bajo un esquema rítmico ágil que permite al ensamble plasmar sus iniciales alusiones contemplativas con una inocultable aureola de entusiasmo. Una vez que la base rítmica se detiene, ‘Do’ transita hacia un eslabón muy diferente, lánguido y denso, emparentado con el estándar que GYBE! ha convertido en un relevante punto de referencia para el post-rock. Algunos adornos de corte industrial se inmiscuyen entre las texturas emitidas por las guitarras duales poco antes del final, el cual llega con un portazo. ‘Make’ ofrece una vibración expresiva un poco más contenida, menos veloz pero con una estructura rítmica de ciertas sutilezas jazzeras: las complementaciones que elaboran las guitarras permiten al esquema global de la pieza abarcar un dinamismo efectivo, el cual llega a momentáneos pasajes álgidos cuando la pieza llega a su clímax. Este clímax rebosa de intensidad grisáceamente otoñal en medio del fulgor rockero que tiene lugar. Una vez concluido el clímax, el bloque instrumental desemboca en un mar minimalista dotado de una medida pero indudablemente patente majestuosidad.

‘Say’ comienza con un motivo repetitivo que parece estar saliendo sigilosamente de un escondite. No pasa mucho tiempo antes de que el motivo se recicle a través de sonoridades un poco más enérgicas, siendo así que la alternancia entre toques suavizados y despliegues explícitos está manejada con pulcra fluidez. Hay una cierta cualidad acuática en algunos juegos de arpegios generados por las guitarras duales. La sección final se basa en una retoma del motivo inicial, siendo llevado a una dimensión etérea enfatizada, incluyendo un arreglo coral bastante lírico. ‘Think’ cierra el disco explayándose en atmósferas lánguidas semejantes a algunos de lo que ya se hicieron presentes en ‘Make’ y ‘Say’, con la novedad de que el lento esquema rítmico manejado en el inicio tiene una inconfundible cadencia jazzera. La tenue producción de sonido ejercida sobre esta pieza que se apoya en una recurrente monotonía que sabe a letanía permite que el álbum concluya con un tenor crepuscular donde la melancolía y el relax se mezclan en una sola sensación. De esta forma se completa la oferta mostrada por DO MAKE SAY THINK en este disco que promete cautivar a todos los melómanos aventureros durante este año 2009. ¿Se percataron que el nombre de cada tema corresponde a cada verbo que forma parte del nombre de la banda?

Monday, September 21, 2009

KANSAS en Lima - 19 de setiembre de 2009

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Nosotros, la sociedad de melómanos rockeros peruanos, tuvimos una ocasión tremendamente especial para disfrutar de parte del legado viviente del género progresivo, esta vez viniendo del Medio Oeste estadounidense – me refiero naturalmente al grupo KANSAS, ensamble que actualmente está celebrando el 35to. Aniversario de su trayectoria fonográfica, la cual se inició con su disco homónimo de 1974. La etapa generalmente considerada como clásica de KANSAS es la ubicada entre los años 1974 y 1978, donde el entonces sexteto de Phil Ehart (batería y percusión), David Hope (bajo), Kerry Livgren (guitarras y teclados), Robbie Steinhardt (violín, viola y voz), Steve Walsh (teclados, percusión y voz) y Rich Williams (guitarras) conquistó gradualmene un gran contingente de fans que les permitió llenar grandes auditorios durante una buena cantidad de años. Este éxito comercial, fruto sin duda de gran esfuerzo y aún más grande constancia, tambié nresulta sorprendente habida cuenta de que la propuesta musical de KANSAS se caracteriza por su sofisticación y actitud de exigencia para con el oyente.

La gira mundial que el grupo emprende desde febrero del presente año 2009 los ha traído incluso al territorio latinoamericano durante el mes de setiembre, siendo así que Chile, Argentina, Perú, El Salvador, Guatemala, Panamá y México son los países beneficiados por esta celebración del rock. Estamos a la espera del DVD “There’s Know Place Like Home” – esta paráfrasis de la frase que dice Dorothy al final de la película “El Mago De Oz” encabeza un espectacular concierto que el KANSAS actual dio con la Orquesta Sinfónica de Washburn, acompañado de invitados tan especiales como el mismísimo maestro Kerry Livgren y el no menos magistral Steve Morse.
Mientras tanto, muchos de sus seguidores estamos al tanto de la banda por medio de la experiencia directa de asistir a un concierto suyo.

El estilo de KANSAS históricamente está marcado por la inserción de aires típicamente estadounidenses (blues, boogie, rock pesado melódico y country-rock) dentro de una amalgama sonora ambiciosamente aspirante a plasmar los típicamente preciosistas recursos del progresivo sinfónico bajo la influencia de YES, JETHRO TULL, GENTLE GIANT y ELP. Este grupo siempre ha sido y se ha preciado de ser difícil de categorizar, a pesar de que de por sí buena parte de su repertorio exhibe patentes ganchos melódicos y porta una vibración contagiante. Más allá de la inmensa popularidad de su conmovedora balada acústica ‘Dust In The Wind’ y de los flirteos con el AOR a través de su otro gran referente radial ‘Carry On Wayward Son’, el asunto es que KANSAS tiene sobradas razones para ostentar con orgullo el haber sabido mantener un buen prestigio y un sostenido interés de parte de una gran cantidad de melómanos que buscan la exploración de ideas sustanciales en el rock. Este aniversario del grupo es también una celebración de quienes están dispuestos a celebrar su legado.

Pues bien, en la Pérgola del C. C. Jockey Plaza, KANSAS ofreció un excitante concierto para los limeños congregados en dicho local en la noche del sábado 19 de setiembre. El desde hace ya varios años quinteto se conectó desde el inicio con un público totalmente cautivado y entregado: a pesar de que la cantidad de asistentes no llenó el local, definitivamente se logró una comunidad entre las mentes creativas sobre el escenario y las mentes perceptivas frente a él. Las atmósferas misteriosas sobre las que se armaba poco a poco el preludio de ‘Howlin’ At The Moon’ iba asentando una base firme para las sucesivas expresiones de fuerza estilizada de ‘Musicatto’ y ‘Belexes’ – oficio y genuina potencia conjugadas en una única fuente sónica. El público siguió reaccionando receptivamente al dinamismo grácil de ‘Point Of Know Return’ y la magia exquisita de ‘Miracles Out Of Nowhere’. A parir de allí, quedó claro que el respetable esaba dispuesto a prestar debida atención al repertorio y premiar cada pieza individual con su merecida ovación, incluyendo algunas frases de elogio arrojadas al viento para que tal vez lleguen a los oídos de KANSAS.
Con la secuencia de ‘On The Other Side’ (tema del treinteañero disco “Monolith”), ‘The Wall’ y ‘Hold On’ se completaba una inmensa cuota de majestuosa melancolía en la que las reflexiones del ineleco y las añoranzas del corazón inspiran al arte en sus expresiones más elevadas. Manteniendo esta orientación de emotividad contemplativa, la clásica ‘Dust In The Wind’ llevó el ambiente hacia un lindero más calmado, que no por ello menos intenso. El hecho de que el público cantara toda la letra como si se tratara de una coral contratada para el evento no fue un estorbo, sino más bien una manifestación de la comunión entre artistas y oyentes que iba a perdurar hasta el fin del concierto.
‘Song For America’ es en muchos sentidos la canción emblemática de KANSAS, especialmente debido a su envolvente riqueza melódica, la cuidada elegancia de los arreglos y el manejo impoluto de los cambios de ritmo y ambiente que tienen lugar. ‘Cheyenne Anthem’ e ‘Icarus’ siguieron después, completando acertadamente la ideología del grupo de plasmar su imaginación musical en un inpelable equilibrio de contundencia y sofisticación. Pero también hay momentos para bajar a la tierra e instalar una manifestación de colores sonoro regionales, y para ello está el jam de ‘Down The Road’: el clima de jolgorio celebratorio fue contagioso, y cabe además señalar la novedad de ver a Steve Walsh añadir algunos toques de armónica para completar su labor en los teclados. Debido a su empleo de climas sinfónicos sobre una cadencia blues-rock, ‘Portrait’ resulta la canción ideal para redondear esta atmósfera de pura extroversión. Esta pieza fue sucedida por una “primera despedida” que, como suele suceder, no logró engañar al público. El encore se inició con ‘Fight Fire With Fire’, un breve guiño a la faceta más pegadiza del grupo (de la etapa con John Elefante), y terminó con un arrebatador ‘Carry On Wayward Son’, canción que sentenció a plenitud la hermandad que por poco más de hora y media había unido a estos rockeros cosmopolitas de la zona rural estadounidense con un auditorio peruano genuinamente ensimismado en su puro goce. Era sencillamente conmovedor sentir la conexión entre un público literalmente volcado hacia el escenario y un Walsh que saludaba y se despedía simultáneamente al cantar el puente y el estribillo final de 'Carry On Wayward Son'. ¡¡Vibrante!!

Repasemos algo de los aportes individuales que sustentaron la magia grupal de KANSAS.-
- Phil Ehart: Baterista fino y poderoso, dueño de un talante sólido que le permite operar solventemente en la base rítmica mientras maneja con soltura los complejos adornos y síncopas que salen a colación en varios pasajes de la música del grupo.
- Billy Greer: Bajista preciso, poseedor de un obvio carisma que le permite tanto complementar la labor vocal de Walsh como fungir de portavoz de la banda frente al auditorio.
- David Ragsdale: Violinista virtuoso e ingenioso, él encarna la esencia del mismo entusiasmo, haciéndolo extensivo a sus aportes adicionales en la segunda guitarra. Parece mentira que en su intermitente estadía de 9 años haya podido asimilar al 100% el espíritu de este grupo tan veterano y ubicarse como el incuestionable centro neurálgico del sonido grupal.
- Steve Walsh: A pesar del natural desgaste que traen los años, sigue luciendo su buena forma como vocalista así como su personalidad apasionada para expresar ideas y emociones con miradas y gestos. También sabe lucir su destreza en los teclados, algo fundamental para la arquitectura musical del grupo.
- Rich Williams: Guitarrista de gran oficio, hace gala de una sana actitud ecléctica que le permite fundar sonoridades a veces aguerridas, otras veces sutiles y funcionales, otras veces cálidas y serenas, todas ellas siempre adecuadas para el momento y ejecutadas con perenne sensibilidad.

El repertorio del concierto fue idéntico al de los conciertos de Santiago y Buenos Aires.-
1. Howlin’ At The Moon / Musicatto / Belexes [con extracto de Lightning's Hand]
2. Point Of Know Return
3. Miracles Out Of Nowhere
4. On The Other Side
5. The Wall
6. Hold On [con extracto de Peaceful And Warm]
7. Dust In The Wind
8. Song For America
9. Cheyenne Anthem
10. Icarus (Born On Wings Of Steel)
11. Down The Road
12. Portrait (He Knew)
13. Fight Fire With Fire
14. Carry On Wayward Son

Personalmente, no me hubiera molestado que hubiesen tocado alguna canción del “Freaks Of Nature”, así como celebrando el retorno de Ragsdale hace tres años, o tal vez que se incluyera una canción del disco “In The Spirit Of Things”, el cual contiene algunas gemas que no merecen perderse en el olvido. ¿Y dónde está ‘Paradox’? ¿Y por qué no se ofreció nada del emblemático disco “Somewhere To Elsewhere”, tal vez ‘Icarus II’, que ya de por sí es un “clásico nuevo” de KANSAS? Bueno, no se puede tener todo en todo momento en esta vida, y con lo que hubo ya tuvimos bastante. Estas pequeñas quejas puntuales no deben oscurecer la gran verdad de esa noche de setiembre: que KANSAS ofreció un concierto memorable, mostrando que su talante y potencia son incombustibles y que su aún vigente legado musical está destinado a perdurar hasta el fin de los tiempos.

Aquí me despido hasta otra ocasión - Carry on wayward son!!!

Monday, September 14, 2009

ProgDay 2009 - Primer Dia



El fin de semana pasado tuve el grato gusto de disfrutar con toda la familia el 15avo Aniversario del ProgDay 2009. Como todos los años, el festival se lleva a cabo en la granja de Storybook en Chapel Hill, North Carolina. El lugar es una gran explanada de pasto verde muy bien cortado rodeado por un gran bosque y una pequeña laguna, asi como unas pocas viejas casonas y un amplio escenario techado centrado en un extremo del campo.

Llegamos el Sabado un poco tarde y ya no alcanzamos a ver a Brave, una banda de progresivo metalico. Mientras armabamos la tienda y descargabamos el equipo, pudimos oir las dos finales rolas de la banda RIO/Avant French TV, cuya eclectica y divertida musica, especialmente el tremendo bajo de Mike Sary y el saxo y teclados de Warren Dale, nos jalo ya de lleno al ambiente netamente progresivo de la concurrencia. Despues vino Qui, un quinteto japones de jazz-rock, que destaca un flautista de tonalidades suaves al estilo cameliano y un percusionista que le da con sabor a unos bongoes muy salseros. Al final de cada rola, el percusionista se armaba de un magnetofono para gritar a viva voz epitetos entusiastas y chocarreros. Tambien en un par de rolas, el extrovertido percusionista procedio durante una jazzeante pieza a golpear el piso de madera usando uno de los platillos de la bateria, creando asi sonoridades inesperadas y contrastantes al estilo mas bien tranquilo de esta banda de Tokio. Destaco sobretodo el trabajo del guitarrista y compositor Takashi Hayashi.

Durante el break, el publico tuvo oportunidad de consumir abundante cerveza de barril, hamburguesas y hot dogs preparados al mejor estilo sureño. El ambiente relajado y muy informal permitia a muchos simplemente leer un buen libro, jugar cartas o domino con los amigos, o simplemente lanzar el frisbee lo mas lejos posible. Otros, reclinados en sus comodad reclinables echaban un sueñito reparador, antes de la venida de la ultima banda del dia.

La Maschera de Cera dio un buen espectaculo que prendio a los progheads, con rolas de LuxAde y sus dos discos anteriores, destacando el trabajo de Fabio Zufanti, Agostino Macor y Andrea Monetti. El nuevo guitarrista Matteo Nahum se notaba indispuesto durante la tocada, pero resistio y dio una satisfactoria muestra de lo que es capaz de hacer frente a los embates del teclado de Agostino. Mi impresion es que aqui la banda se sintio mas en cancha y dio un mejor espectaculo que en el NearFest.

Tuvimos ocasion de conversar con los organizadores del festival, tanto con Mike Bennet como con Steve Sly, asi como con el fundador Peter Renfro y a su mentor Chris Lamcka (quien organizo ProgScape en Baltimore, el antecedente directo del ProgDay ya que fue trabajando para Chris en el ProgScape 1994 como Renfro tomo la inspiracion para organizar el primer ProgDay en Septiembre de 1995) , todos ellos muy entusiastas y con las pilas bien prendidas. Tambien entrevistamos a todos los musicos de la banda italiana, a Hiroshi, representante de la banda japonesa, y a los organizadores del NearFest, Ray Loboda y Jim Morrison.

En resumen, el dia dio mucho mas de lo que de primera impresion esperabamos.

Thursday, August 20, 2009

Un futuro radiante para el rock progresivo de la mano de... UPSILON ACRUX



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La escena progresiva estadounidense sigue generando réditos importantes para la permanencia y replanteamiento del género – UPSILON ACRUX es el caso específico que hoy traemos a colación. Este grupo ha mantenido, desde fines del milenio pasado, una fructífera carrera musical desde la escena underground californiana, dando claros indicios de su aventurera propuesta musical desde su disco debut “In the Acrux of the Upsilon King” hasta este mismo año de 2009, en el que el grupo ha lanzado un exquisito disco titulado “Radian Futura”. Contando con su líder creativo Paul Lai (guitarrista) como único integrante permanente a lo largo de toda la historia de la banda, “Radian Futura” resulta un magnífico testimonio inicial para la formación actual del grupo, la cual viene a reemplazar masivamente a la que grabó dos años antes el también aclamado “Galapagus Momentum”. Ahora, operando como quinteto de dos guitarristas, un bajista, un baterista y un teclista que se basta con su sintetizador Moog, UPSILON ACRUX camina firme en esta fase nueva de su trayectoria.

En líneas generales, el ecléctico esquema sonoro que desarrolla UPSILON ACRUX se basa en una filuda confluencia de varios estereotipos del math-rock, el crimsonismo, el metal experimental, el post-rock, el jazz modernista y el noise-rock, con trazos de PRIMUS, SONIC YOUTH, el rock industrial, la psicodelia resultante de una complejización de sonoridades post-punk, el rock in opposition, el krautrock y, en fin, un campo abierto por lo que podemos denominar genéricamente como avanti-garde. Basta con escuchar las tres primeras piezas, ‘In-A-Gadda-Devito’, ‘Prelude to Forshadow'n’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’, para trazar en nuestras mentes una imagen adecuada de la línea estética que maneja UPSILON ACRUX. Temas fulgurosos donde los fraseos agresivos, síncopas exigentes y quiebres imposibles generan una dinámicamente dadaísta combinación de alegría, neurosis y misterio. Los efectos de disco rayado en ‘Prelude to Forshadow'n’ son peculiarmente llamativos. ‘Keeping Rice Evil’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’ comparten un relativo aligeramiento de este esquema de trabajo, pero sin renunciar a la integración del arte exigente dentro del rock. La mayor exigencia, eso sí, está encapsulada en ‘Transparent Seas (Radio Edit)’, una maratón de 28 minutos y pico. La intrincada ilación de motivos los sucesivos retorcidos motivos no será descrita aquí – quedémonos con que este tremendo viaje progresivo está diseñado para apuntalar nuestra mente, de modo que ésta pueda proyectarse hacia deleites alucinados y pensamientos surrealistas. Incluye una sección de batería sola… ¿será que Chris Meszler quería lucirse como carta de presentación?... en fin… El disco termina con un breve epílogo ingenioso donde conviven guitarreos surf y una secuencia sintetizada a lo CAN: su título es ‘The Infinitesimal Fractions of Ping & Pong’.
UPSILON ACRUX encarna realmente una sólida catapulta hacia un futuro radiante para este arte musical tan complejo y disparatado que llamamos rock progresivo. “Radian Futura” es una exhibición sónica altamente recomendada para cualquier buena fonoteca progresiva.

Monday, August 17, 2009

La buena forma progresiva de DELUGE GRANDER




HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN , LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

El año 2009 nos sigue trayendo exquisitas novedades progresivas, y ciertamente, el caso de “The Form of the Good”, segundo disco de DELUGE GRANDER, no es para nada una excepción. Después de que Dan Britton nos regalara una joya progresiva para el año 2008 con “Bentam to Behemoth” por vía de otro proyecto musical denominado BIRDS AND BUILDINGS, repite un merecido protagonismo con un disco tan rico en sonoridades, texturas y motivos como “The Form of the Good”, excelso sucesor de “August in the Urals” (2006). “The Form of the Good” retoma en buena parte las atmósferas del disco mencionado y le da una definición un poco más contenida, sin descuidar la sofisticación y la peculiar densidad con que Britton y compañía arreglan y reformulan sus composiciones de base. De paso, nótese que el título del disco se inspira en la Idea del Bien, entidad fundamental dentro de la filosofía de Platón: esta ambición metafísica se condice bastante con el nivel de pretensión artística que DELUGE GRANDER insufla en su música con nervio y fineza.

‘Before the Common Era’ da inicio al disco con una ambientación notoriamente etérea, estableciendo una atmósfera reflexiva y serena, con una efectiva sutileza cósmica que va operando a través del motivo desarrollado. La aureola de ensueño y reflexión se acrecenta con el la presencia de cánticos sampleados y un pequeño ensamble de cuerdas. ‘The Tree Factory’ nos ofrece, de entrada, algo más explícitamente denso, con ese prólogo basado en góticas sonoridades cuasi-mellotrónicas - se trata de algo bastante escandinavo, recomendado para nostálgicos incurables de ANGLAGARD, SINKADUS, WHITE WILLOW, etc. De pronto, el prólogo concluye para dar paso a un motivo ágil de base jazz-funky. A pesar de la alegría aparente, el abierto uso de disonancias en los acordes básicos, solos y ornamentos permanece como un recurso sólido de tensión musical, ocasionalmente roto por cálidos solos de la guitarra de David Berggren y tambien de violín planteados con una conmovedora limpieza melódica. Otro motivo torna hacia un jam veloz, juguetón, que se podría describir tal vez como un híbrido de BMS y CAMEL, y luego otro nos plantea una especia de ELP “canterburizado”. En fin, la última sección se acomoda en un esquema ágil y coqueto, casi como un hibrido de KAYAK y SUPERTRAMP. ‘Common Era Caveman’ se explaya en una simple secuencia de acordes, haciendo que esta base armónica sostenga el clímax delicadamente sostenido que los músicos van elaborando con estupenda pulcritud. La masivamente adornada labor del baterista Pat Gaffney y las múltiples cortinas de teclado conforman la columna vertebral de este atractivo viaje progresivo, el cual aterriza finalmente en una conclusión épica y envolvente.

La pieza más larga de disco se titula ‘Aggrandizement’, que con sus casi 19 minutos de duración incorpora una elaborada variedad de motivos y matices. El tenor general de ‘Aggrandizement’ se resuelve en base a esa típicamente etérea fastuosidad que DELUGE GRANDER prácticamente ha convertido en marca registrada. Hay momentos en lo que el grupo apela a trucos de aparente caos para crear una apariencia de exquisita neurosis, mientras que hay otros en lo que predomina una actitud de estilizada reflexión, así como hay otros en los que se impone una arquitectura muy bien medida. Como sea, se nota que el grupo se apoya en su propio "temor al vacío" para animarse a explorar continuamente los motivos que sucesivamente entran en juego. Además de los abiertos coqueteos con el esplendor otoñal escandinavo, también notamos aquí varios pasajes donde se flirtea con el chamber-rock (con una actitud semejante a la de FAR CORNER), siendo así que el grupo y sus colaboradores logran perfilar una amalgama bien lograda. El clímax conclusivo emana ciertas ambientaciones terroríficas, un tanto reminiscentes a las facetas épicas de la suite crimsoniana "Lizard" – el cortante final completa efectistamente el imponente dramatismo que se había apoderado implacablemente de la armazón instrumental. El tema homónimo ocupa los últimos 8 minutos y pico del álbum. Con un espíritu un tanto semejante al del etéreo tema de entrada, se desarrolla primeramente por un ejercicio vanguardista donde se combinan el chamber-rock y la psicodelia "spacey", para luego pasar a un esquema más propiamente sinfónico, enmarcado entre una pomposidad lánguida y un dinamismo no demasiado explícito.

De este modo llegamos a la conclusión de que "The Form of the Good" es un discazo que confirma a Dan Britton como un creador progresivo muy a tener en cuenta en los últimos y próximos años. DELUGE GRANDER debe asegurarse un lugar en los Top 5 y Top 10 de las encuestas sobre las mejores obra progresivas de 2009.

Fotos: JZH

Tuesday, July 28, 2009

Las evocaciones sonoras de SENOGUL - una gema metaprogresiva del año 2009







HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Ahora que se va acabando julio, regreso a este blog para hablarles de “Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental”, segunda obra fonográfica de SENOGUL, banda española que encarna una de las propuestas más sólidas de progresivo contemporáneo. Después de ofrecernos con su homónimo disco debut de 2007 un catálogo de exquisito eclecticismo donde convivían el sinfonismo, la fusión y la psicodelia, “Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental” surge en 2009 como todo un deleite de magnífica envergadura; un disco portador de una magia peculiar donde el grupo luce tanto su lucidez perceptiva de las raíces sónicas más íntimas como su sapiencia arquitectónica sobre la articulación musical.

El hecho de que el quinteto haya contado con una cantidad enorme de colaboradores y que no haya seguido una pauta estructural común en todos los temas de repertorio sirve para dar forma definitiva al rico viaje sonoro que el grupo había proyectado para este segundo disco. Elementos de World-music, fusión y ambient son los más recurrentes en esta magistral ejercitación de evocaciones sonoras que ora se muestran envolventes, ora se tornan sugerentes, ora se explayan en recursos oníricos y surreales. ‘Itamaracá’ abre el disco con una cálida candidez apoyada en el acordeón y el saxo barítono, siendo así que un reprise del mismo tema con solo de acordeón habrá de cerrarlo. En el ínterin, nos encontramos con estupendos despliegues multicolores. Hay temas de talante predominantemente percusivo en los que se exploran inquietudes ritualísticas y celebratorias, como en ‘Siete Lunas (La Canción del Nómada)’ y ‘Terra–Terreiro’. También tenemos un tema como ‘Swaranjali (Sangama Mantra)’, cuyo prólogo y epílogo se focalizan en un motivo de cítara, mientras que buena parte de su cuerpo central está ocupada por un lento motivo psicodélico en el que unas guitarras sutilmente crimsonianas aportan un eficaz aire de grisácea densidad, nada chocante. 'De Nooijer' comienza con un ambiente etéreo, portador de una melancolía espacial que finalmente aterriza en un clímax sinfónico calmo y envolvente. ‘En Permanente Estado de Vigilia’ y ‘Lughnassad’ prácticamente son encarnaciones puras de lo ensoñador, la suave y misteriosa liviandad del flujo pensante humano al servicio del sonido, recursos musicales vanguardistas dispuestos como telas de sábanas que arropan nuestras mentes en ese inescrutable limbo que llamamos mundo.

“Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental” es un disco hermoso y misterioso, una exhibición sónica frente a la que las palabras son vanas, y con eso incluyo a esta misma reseña que escribe un servidor. Como sea, espero a lo sumo haber llamado un poco la atención de los lectores para así manifestar mi total aprecio por SENOGUL y su obra. ¡¡Totalmente recomendado!!

Sunday, July 12, 2009

"Ouroboros" - exquisito bestiario progresivo de KOTEBEL



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La banda hispano-venezolana KOTEBEL sigue adelante con su más reciente lanzamiento “Ouroboros”, un disco conceptual sobre figuras mitológicas – en base al “Libro De Seres Imaginarios” de Jorge Luis Borges –, y realmente resulta una obra notable para este año 2009. En un hermoso formato de digipack con dibujos donde predominan suaves coloridos ocres expandidos en tonalidades suavemente nebulosas, KOTEBEL nos ofrece una muestra más de su pulcra e ingeniosa manera de revitalizar el sinfonismo para nuestros tiempos. A pesar de la ausencia de la flauta y la voz femenina, ítems relevantes para el sonido de KOTEBEL en discos anteriores como “Mysticae Visiones” y “Omphalos”, lo cierto es que el grupo demuestra que sabe mantenerse en su habitual grandilocuente magnificencia con el formato netamente instrumental. ‘Amphisbaena’ abre el disco con una breve introducción tenue antes de que el ensamble entero se enfrasque vigorosamente en una deliciosa arquitectura sinfónica generosamente adornada con elementos de corte fusionesco y otros más tirados hacia el estándar de GENTLE GIANT. Bien efectivo es el recurso de los dos Plaza de enfatizar sus masivos aportes duales de teclado para complementar y/o rodear y/o acompañar a los variopintos aportes del guitarrista César García Forero. Siendo éste un músico que se siente igualmente cómodo en la fineza sinfónica, las texturas jazzeras y la polenta rockera, se alza como una figura crucial a la hora de sostener el sonido grupal. Los pasajes dominados por el piano durante el último tercio del tema crean una oportuna expectativa para el dinamismo parcialmente etéreo que se va armando camino al fin. La suite ‘Ouroboros’ sigue a continuación, exhibiendo una intensa travesía progresiva donde no hay decaimiento alguno – en realidad, los motivos básicos son precisos y concisos, siendo así que el desarrollo de la suite misma se sostiene sobre un balanceado juego de variantes y recovecos donde la ilación se conserva fluyendo de manera bastante natural. El factor jazzero, con ciertas tendencias chamber-rock sabiamente matizadas, está bastante patente en una buena cantidad de pasajes, mostrando una especial vitalidad en ‘Variation II’. ‘Variation IV’ cabalga más bien en atmósferas flotantes que nos remiten un tanto al MIKE OLDFIELD de “Incantations” inicialmente, pero al arribar los tambores y la guitarra el asunto adquiere una ambientación un poco más bizarra para anunciar la ‘Variation V’. Más adelante, en la siguiente ‘Variation’, el grupo baja el nivel de intensidad y transita más decididamente por senderos más evocativos, comenzando con un solo de piano, continuando con una exhibición de calidez sinfónica, para luego a partir de aquí elaborar un clímax bien definido. El swing tan marchoso de la ‘Variation VII’ sostiene un pasaje particularmente vibrante, logrando que los motivos recurrentes nunca se hagan tediosos ni caprichosamente cargosos. Hay una sensación de ascenso que se va enarbolando de manera tremendamente cuidadosa. La ‘Coda’ resuelve la conclusión de la suite en un tono un tanto melancólico, aunque no por ello exento de energía.


‘Satyrs’ cumple solventemente con la difícil tarea de seguir detrás de la suite; la estrategia de ir por un camino muy diferente resulta efectiva. Tenemos aquí una pieza donde la guitarra ocupa una esfera predominante, contando además con un manejo más ligero de la complejidad rítmica a través del siempre exigente desarrollo compositivo. El uso de ciertos trucos “tangueros” en algunos momentos es una ocasión bastante curiosa, pero más me llama la atención ese pasaje lento en clave de psicodelia pesada que antecede al cierre, pues su espíritu misteriosamente denso resulta una sorpresa bien instalada en medio de la colorida vorágine instrumental. ‘Simurgh’ se embarca plenamente dentro de las coordenadas sinfónicas, exhibiendo una fastuosidad exquisita y elegante: la utilización de pasajes al estilo Latin jazz no pretende crear contraste sino guiar el desarrollo de la inspiración compositiva hacia un enfoque razonablemente ecléctico. ‘Behemoth’ se orienta por un sendero un poco más grisáceo, apoyado en un tempo semi-lento y densas cortinas de sintetizadores “mellotronizados” que edifican un bloque sonoro suntuoso, bastante afín al esquema crimsoniano de los 70s. Con los disonantes fraseos de la guitarra solista y las mágicamente cósmicas líneas de sintetizador, esta estilizada densidad adquiere un aura envolvente. ‘Legal Identity V’ cierra el repertorio oficial de “Ouroboros” con una manifestación pletórica de bombástica explosividad progresiva, donde los instrumentos se amalgaman perfectamente en un frenesí común.

Lo último que realmente escuchamos del disco es la ejecución de extracto de la suite ‘Mysticae Visiones’ (del álbum del mismo nombre) en el contexto del festival Gouveia Art 2007. Esta versión en vivo tiene realmente más polenta que la de estudio, y es una pena que no haya más espacio para mostrar más de esta excelente actuación. Pero bueno, la razón de ser de este disco está en los seis temas de estudio, los cuales suponen un nuevo cénit musical para KOTEBEL. Parte del disco se puede escuchar en el enlace http://www.myspace.com/kotebel

“Ouroboros” es un bestiario progresivo que recomiendo a ojos (y oídos) cerrados.

Saturday, July 11, 2009

La nueva frecuencia de IQ, la vieja maestría de siempre


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

“Frequency” es el nombre de la nueva oferta fonográfica de IQ, veterano ensamble que formó una parte importante de la nueva ola del rock progresivo en la primera mitad de los 80s, y que ahora, casi 30 años más tarde, todavía tiene suficientes dosis de ingenio y energía como para seguir creando música progresiva de primera categoría. Para este disco, el cual tiene la función de suceder al universalmente aclamado “Dark Matter” (2004), nos muestra a un IQ con dos nuevos miembros – el baterista Andy Edwards y el teclista Mark Westworth. Ellos se unen a Peter Nicholls (canto), Mike Holmes (guitarras) y John Jowitt (bajos), siendo así que la inconstancia inherente a todo recambio no fracturó para nada la cohesiva fortaleza de la propuesta sonora de IQ.

El tema homónimo abre el disco con iniciales emisiones radiales de la Segunda Guerra Mundial, las mismas que abren camino para un contundente motivo que suena a un híbrido de ‘Kashmir’ y ‘Fly on the Windshield’. Esta impresionante vía de entrada se complementa muy bien con la subsiguiente sección cantada (sobre una base de piano eléctrico) y el posterior frenético motivo en 7/8. Este último motivo desarrolla un impresionante clímax que aterriza en un breve reprise del antes mencionado motivo zeppeliniano-genesiano. ‘Life Support’ sigue a continuación, ostentando un esquema afín a algunas canciones viejas de la banda, como si se mezclaran ‘Guiding Light’ y ‘Fading Senses’: con un enérgico solo de sintetizador y unas atmósferas que reflejan muy bien la imagen de máquinas que sostienen una vida que se va marchitando poco a poco, la pieza evoluciona hacia un adecuado ambiente de claros ribetes cósmicos. ‘Stronger Than Friction’ (¡qué adorable ingenio hay en el título!) ocupa un espacio de 10 ½ minutos: el motivo central desarrolla un esquema melódico limpio y ágil, casi fronterizo con el AOR. La sección en 7/8 que signa la conclusión expansiva de la pieza muestra otra sólida exhibición del fuego sinfónico del estilo IQ. La balada ‘One Fatal Mistake’ es hermosa y refinada, apoyada en una atmósfera sencilla y razonablemente etérea, apropiada para que Nicholls de cuenta de esa vibración particularmente evocativa que él sabe imprimir a las melodías más vulnerables de IQ. Las cortinas espaciales de sintetizador y los retazos de mellotron coral indican el final de esta canción y el puente de transición hacia el siguiente, ‘Ryker Skies’. Ésta es otra canción extensa, la cual aporta un aire refrescante de agresividad rockera, a la par que retoma la vibración y las cadencias de ‘Frequency’. De hecho, en algún momento se inserta un par de citas de la susodicha canción. ‘The Province’ es la pieza épica por excelencia del disco. Heredando en gran medida la pomposidad perfectamente estilizada que había sido predominante en “Dark Matter”, ‘The Province’ exhibe un espectacular despliegue de variantes de atmósfera, compases inusuales y una instrumentación sólida que llena espacios con innegable contundencia. El viaje progresivo que tiene lugar refleja un articulado juego de desarrollos melódicos y ambientes pletóricos de potencia y colorido. El solo de sintetizador que tiene lugar tras el minuto 8 es tal vez el mejor de todo el disco. Los últimos 8 minutos del disco están ocupados por ‘Closer’, una atractiva semi-balada progresiva donde se destaca un efectivo interludio en 7/8, el cual genera un momentum envolvente que anima el motivo central.

A fin de cuentas, esta nueva frecuencia musical de IQ resulta otra notable muestra de la recurrente maestría que IQ ha ejercitado por más de un cuarto de siglo para la supervivencia y mantenimiento del rock progresivo – “Frequency” es un ítem muy valioso para este año 2009.

Thursday, July 02, 2009

"Part the Second", cuarta aventura sónica de maudlin of the Well


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

MAUDLIN OF THE WELL, así se llama un ensamble estadounidense de progresivo vanguardista que, en realidad, es uno de tantos proyectos dirigidos por el multi-instrumentista (principalmente guitarrista) Toby Driver. Habiendo gestado una obra preciosa dentro de KAYO DOT el año pasado con “Blue Lambency Downward”, ahora como parte del quinteto MAUDLIN OF THE WELL nos entrega “Part the Second” a fin de aportar una etérea y multicolor prestancia al rock artístico del 2009. Como al grupo le gusta poner en minúscula la letra inicial de la primera palabra, a veces se usa el diminutivo mofW para designar a este ensamble en cuestión. La presente formación está compuesta por el antes mencionado Toby Driver (guitarra, guitarra barítona, bajo, cello, voz), Sam Gutterman (batería, percusión, bajo, voz), Terran Olson (flauta, saxos, piano, órgano, sinteizadores), y los guitarristas Greg Massi y Josh-Seipp Williams. La fuerte presencia de instrumentos de cuerdas entre los aportes ocasionales de invitados (incluyendo a la violinista de KAYO DOT Mia Matsumiya) implica un vital enriquecimiento de un espectro sonoro que apunta a mantener siempre altas dosis de exquisitez, no tendiendo realmente a boatos magnificentes ni pomposidades patentes sino más bien a juegos ingeniosos de texturas y atmósferas de corte otoñal, casi surreal.

Con una carrera fonográfica iniciada en 1996 y tras pasar un hiato producto del desbande ocurrido en 2003, “Part the Second” resulta el cuarto disco oficial del grupo (que también ha editado varios demos anteriormente), y se puede descargar directamente de la página web de motW en varios formatos – para más detalles, sírvanse consultar el enlace http://www.maudlinofthewell.net/downloads.html

‘Excerpt from 6, 000, 000, 000, 000 Miles Before the First (Revisitation of the Blue Ghost)’ abre el disco con casi 11 minutos de deleite etéreo donde la luminosidad opaca del atardecer inicial y la bruma inapelable que precede al latente anochecer se alternan y/o combinan de manera totalmente fluida. El ambiente intimista queda debidamente reforzado por los arreglos de cuerdas y el hermoso solo de guitarra acústica, haciendo así al adusto canto susurrante que emerge en varios pasajes. Al llegar al quinto minuto y medio, los instrumentistas se engarzan en un crescendo bien sostenido cuyo clímax no dura demasiado, en verdad, pero que abre la puerta para la retoma del motivo central con un toque extra de psicodelia lisérgica, muy a lo "indie". ‘Another Excerpt – Keep Light Near You, Even When Dying’ comienza como un ensueño distante llevado conjurado por la arquitectura de violín saxo barítono y caja musical sintetizada, antes de que el arribo de la batería haga que el ensamble entero ofrezca una cadencia jazz-rock para el desarrollo de un motivo mayestático, casi sinfónico. El solo de guitarra es poderoso, logrando lucirse debidamente antes de la emergencia de una alternancia entre motivos sincopados y otros más constreñidos. La coda resulta en un despliegue de melancolía mística. 'Rose Quartz Turning to Glass' suena como una combinación de chamber-rock y fusión, explotando inteligentemente el lado más amable del R.I.O. A pesar de ser solo una invitada, Mia Mtsumiya se prodiga mucho en sus intervenciones al violín. Las partes finales se focalizan en una exhibición no demasiado compleja pero sí patentemente ágil de rock progresivo alimentado de vibraciones modernas. Aunque pueda no parecer obvio al comienzo, el siguiente tema ‘Clover Garland Island’ aplica bastante espacio para mantener el momentum heredado del tema precedente. La presencia de un interludio basado en espartanos acordes de guitarra y flotantes cuerdas aporta un importante espacio introspectivo, antes de que la batería ingrese para intensificar las cosas por un rato, aunque el núcleo conclusivo de la pieza permanezca sólidamente nostálgico. En fin, los últimos 11 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Laboratories of the Invisible World’, tema fácilmente designable como el pináculo indudable del mismo. Comenzando bajo parámetros rítmicos lentos, la pieza no tarda mucho en expandirse en un giro hacia atmósferas explícitas y desarrollos rítmicos versátiles. La densidad bombástica logra expresar una suerte de rabia mística, que se siente tan cósmica como robusta. La coda se resuelve al modo de un MOGWAI o un TORTOISE enfrascado en una banda sonora para un filme de David Lynch, pero ciertamente se nota que estamos disfrutando del estilo propio de motW. Los hermosos pasajes de piano de cola con que culminan este tema y el álbum nos despiden con un aura de inmaculada distinción.

Escuchar “Part the Second” es una experiencia totalmente recomendable para cualquier melómano exigente, y especialmente para todo melómano progresivamente obsesivo como quien esto escribe. MAUDLIN OF THE WELL es una banda a descubrir, si es que no se ha hecho eso todavía.

Wednesday, June 24, 2009

JARDÍN DE PIEDRA - revelación progresiva peruana del año 2009



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La vertiente vanguardista dentro de la escena rockera peruana cuenta con un novel gran nombre en JARDÍN DE PIEDRA, cuarteto de reforzadas tendencias progresivas que ha estado llamando la atención de la prensa musical peruana con sus impresionantes presentaciones en vivo y su disco debut “Mapa Universo”. El grupo, originado a mediados de 2003, consiste en: Luis Álvarez (guitarra, teclados y coros), Alex Garrido (bajo, teclados y voz), Daniel Límaco (batería, percusión y coros) y Carlos Vicente (guitarra). Este último vino a reemplazar al cuarto miembro original Julio César Valdizán, tristemente desaparecido de forma prematura, pero cuyo legado aún se hace sentir en la música de JARDÍN DE PIEDRA.

Creando puentes entre la faceta más ambiciosa del fiero grunge a lo SOUNDGARDEN (etapa del “Superunknown” y el “Down On the Upside”) y la reflexividad etérea de RADIOHEAD, el vigor sofisticado de TOOL y los recovecos ensoñadores de la añeja escuela psicodélica (KING CRIMSON, AMON DÜÜL II, el PINK FLOYD pre-“Meddle”), conjugando todo ello bajo un inconfundible ropaje ambiciosamente progresivo, JARDÍN DE PIEDRA vino gestando “Mapa Universo”, obra prima que finalmente vio la luz del día en mayo de 2009. Sin duda, se trata de un disco destinado a marcar un hito dentro de las esferas más vanguardistas del rock peruano.

“Mapa Universo” dura más de 70 minutos, un tiempo bien invertido en constantes transmisiones de intensas ráfagas guitarreras enredadas en torno a incendiarias meditaciones y torturadas ensoñaciones. El disco abre con un cósmico efecto de sintetizador que asienta la atmósfera para el envolvente jam de ‘Nébula’ cuyas alusiones oníricas reciben un giro muy interesante con el manejo de riffs pesados y las constantemente punzantes líneas de bajo. Dicho espíritu se realza en ‘Hora Celeste’, cuya complementación entre polenta languidecida y compás lento ayuda enormemente a la hora de transmitir el furioso existencialismo encapsulado en la letra. ‘Nimbos’ se desarrolla como una semi-balada alternativa cuya fuerza inherente recibe un impulso mayor con la inclusión de ornamentos stoner y pesadamente psicodélicos durante el desarrollo de sus interludios, lo cual repercute favorablemente en la maquinación de una intensa emotividad climática. ‘Piedras que Arrastra el Mar’, por su parte, parece extraerse a partir de una confluencia de ambientes de los dos temas precedentes, resultando así una pieza diseñada para completar el hasta ahora cuadro sonoro general. El relajado dueto de guitarras ‘Canción de Cuna Para un Mundo Enfermo’ sirve como una breve bisagra instrumental que permite al disco virar definitivamente hacia el ahondamiento en las aspiraciones más ambiciosas de JARDÍN DE PIEDRA. ‘Ruidos Mecánicos en la Luna’ es el primer viaje musical explícitamente ampuloso, marcado por flotantes cadencias psicodélicas donde lo enérgico y lo nebuloso se conjugan en su dinámico contraste mutuo. ‘Mandala’ comienza con aires exóticos manifestados a través de tonalidades filudas donde convergen la pesadez patente de las guitarras duales y los vuelos lisérgicos establecidos por el esquema rítmico. Tras la barrera de los 4 ½ minutos, atestiguamos el tránsito desde un breve pasaje agresivo de corte stoner hasta otro más medido que coquetea con el post-rock de tendencia filuda. La manera tan inteligente con la que el grupo sostiene sus pasajes instrumentales le permite afianzar su camino hacia el final. ‘La Desaparición del Reino de la No Razón’ tiene desde sus instantes iniciales una huella clara de tensión contenida: la flotante densidad emanada por su cósmico preludio se extiende en un crescendo efectivo (que no exagerado), que poco antes de llegar al minuto 4, se renueva en otro ejercicio de atmósferas flotantes. El restante despliegue de melancolía redondea la idea con más pasajes otoñales antes de llegar a una coda relajante. El disco cierra con el tema homónimo, el mismo que se hace debido eco de la aureola melancólica del tema precedente y la reelabora con un despliegue más explícito de energía rockera. El empleo ocasional de algunos adornos jazz-rock ayuda a crear efectivas variantes en el complejo swing que emplea el grupo a fin de mantener un atractivo dinamismo por un espacio de 11 minutos.

Mientras tanto, podemos ir familiarizándonos con su propuesta musical visitando los siguientes enlaces:
- Myspace: www.myspace.com/jardindepiedra
- Purevolume: www.purevolume.com/jardindepiedra

Sirva este comentario como bienvenida oficial de parte de los melómanos progresivos de todo el mundo para las mentes creativas que conforman JARDÍN DE PIEDRA.

Tuesday, June 09, 2009

Nono Belvis celebra con los ángeles

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
Una vieja gloria del progresivo y el free jazz se ha ido a otra dimensión: me refiero al guitarrista argentino NONO BELVIS. Él fue famoso principalmente por su participación en ese poblado y genial ensamble argentino que fue M.I.A., cuyos discos “Transparencias”, “Mágicos Juegos del Tiempo” y “Cornostipicum” conforman sendos clásicos del progresivo sudamericano y aún hoy en día reciben ampliamente favorables reseñas entre coleccionistas y reseñadores en la red. También cabe destacar su dúo con el baterista/percusionista KIKE SANZOL, con quien grabó “¿Qué Están Celebrando los Hombres?” – este disco es todo un prodigio de desafiante eclecticismo donde conviven la fusión, el free jazz, la psicodelia pesada y la vanguardia deconstructivista.

Desde inicios de los 80s, Belvis concentró su creatividad en el área del jazz, con una prolífica trayectoria que incluyó a formación de El Umbral, cuarteto rosarino que formó con los hermanos Luis y Mariano Suárez y Fernando de la Riestra, con un currículo de cuatro discos y varias giras nacionales e internacionales. La causa de su muerte fue un accidente cerebrovascular fulminante que sucedió a algunos otros que sufrió en el pasado reciente.
Ahora, a modo de homenaje póstumo de mi parte, transcribo mi vieja reseña (publicada originalmente en La Caja de Música) sobre el disco “¿Qué Están Celebrando los Hombres?”, tremenda obra del dúo de NONO BELVIS y KIKE SANZOL.

NONO BELVIS / KIKE SANZOL “Qué Están Celebrando los Hombres” (1982)

Durante los últimos años de existencia del excelso colectivo musical argentino M.I.A., las cosas iban intensificándose más y más en lo que respecta a la experimentación sonora, pero los fractales que se fueron formando hicieron que el mismo colectivo se disolviera por el peso de las circunstancias. El dúo conformado por el guitarrista Nono Belvis y el baterista-percusionista Kike Sanzol conformaba uno de tales fractales, generando una oferta musical bastante aventurera y dando varios conciertos que incluían a veces performances de danza moderna. “Qué Están Celebrando los Hombres”, editado en 1982, es el único testimonio en vinilo de su música – el sello Viajero Inmóvil lo ha reeditado con la adición de dos temas bonus.

A pesar del reducido formato cuantitativo de dúo al cual se limitan Belvis y Sanzol, la diversidad de colores vertida en sus ideas y la infinita diversidad en los arreglos de los que se valen para reciclar tales ideas les permite crear paisajes sónicos constantemente desafiantes e impredecibles. Bajo la influencia del jazz de vanguardia, la psicodelia, el folklore latinoamericano, la cámara contemporánea y el RIO, el dúo se pasea por una foresta de sonoridades en un alucinado viaje que parece no tener reglas ni dirección, pero que con una escucha atenta y sensible, devela una lógica diferente y una arquitectura inteligente dentro de las cuales se encuadran oportunamente los recovecos musicales que los músicos utilizan para enriquecer sobre el camino las ideas básicas y, en simultáneo, estimularse mutuamente en un clima de explosivo desafío.

Las tres primeras piezas están elaboradas en un formato acústico. ‘Lazos Reales’ es principalmente un flujo mágico de acordes de guitarra y retazos inquietos de vibráfono, guardando una cadencia lúdica de principio a fin. ‘Blanca Presencia’ es más reposada, con la guitarra a cargo de la creación de climas sonoros reflexivos, casi coqueteando con la melancolía. Lo lúdico regresa en todo su esplendor con ‘Al Acecho’, una pieza donde la guitarra y las congas asumen el control de una celebración de la soltura y la simple alegría, llegando incluso al delirio en los momentos en que Belvis enarbola los fraseos más exaltados. El dúo logra reformular los colores del folklore afro-brasileño a través de la fusión experimental con un implacable nervio que se mantiene constante hasta el abrupto clímax. La segunda mitad del repertorio oficial es la más abiertamente experimental. ‘Una Especie de Hueco’ es una sutil aventura onírica iniciada por un sobrio juego de acordes emanados por la guitarra eléctrica, los mismos que el vibráfono complementa dejando algunos espacios vacíos bastante efectivos. La segunda mitad se enfoca en un solo de guitarra sutil, espartano, como evocando una introspección que se hunde en su propio misterio para refugiarse en un rincón apartado del alma. El tenor misterioso adquiere ribetes de tenebrismo con la nebulosa secuencia de adornos percusivos vertida en ‘Lengua de Gato’, la cual se despliega en una estepa aleatoria de platillos, persianas y gongs en comunión con los quejidos inescrutables de cornetas. El tremendo solo de batería que conforma ‘Cucú’ sirve de puente entre la niebla solipsista de ‘Lengua de Gato’ y la llama exorbitante que se desata en la imponente explosión psicodélica del tema homónimo. La guitarra de Belvis se divide entre el frenesí hipnótico hendrixiano y la neurosis inapelable de Fripp, mientras que la batería y las percusiones de Sanzol completan con infinita soltura los efluvios caóticos que van tanteando y demoliendo su propio orden interno sobre el camino. Este final climático aterriza en un contundente final marcado por golpes finales de tambor y emisiones de cornetas.

El material extra tiene una mayor afinidad con la primera mitad del disco. ‘Mínimo de Quietud’ nos devuelve al dueto de guitarra acústica y vibráfono manejando una base melódica y armónica que nos muestra la faceta más cálida y ensoñadora del ensamble. Por su parte, ‘Rumbe Rumbé’ juega con cadencias propias de la bosanova y el folklore tropical con un sentido lúdico honesto y sobrio: el formato instrumental es ahora de guitarra eléctrica y vibráfono. De esta manera concluye nuestra escucha de “Qué Están Celebrando los Hombres”: se trata de toda una joya recomendada a los acérrimos amantes de la música de libre expresión y múltiples recursos.


¡¡Descanse en paz, Maestro Belvis!! ¡¡Gracias por la música!!

Monday, June 08, 2009

Descanse en paz, HUGH HOPPER

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Con la presente tengo que compartir la tristísima noticia de la partida de este mundo terrenal de HUGH HOPPER, quien fuera una incuestionable figura del Canterbury desde sus días en SOFT MACHINE y a través de una posterior carrera solista, intermitente aunque seriamente prolífica, que alternó dinámicamente con su participación ocasional en bandas como GILGAMESH, IN CAHOOTS e ISOTOPE. Además, colaboró muy asertivamente en discos solistas de LINDSAY COOPER, STOMU YAMASH’TA, y esa joya incuestionable que es “Rock Bottom”, el primer disco post-accidente de ROBERT WYATT (viejo compinche de SOFT MACHINE).

El domingo 7 de junio de 2009 se anunció su muerte, sucumbiendo a su lucha de un año contra la leucemia, a casi dos meses de cumplir la edad de 64 años. Su trayectoria musical estuvo bastante activa hasta hace poco, siendo así que unas de sus últimas participaciones más notorias fueron como miembro del SOFT MACHINE LEGACY y del trío experimental BRAINVILLE3, junto a sus viejos amigos DAEVID ALLEN y CHRIS CUTLER. El concierto a beneficio programado en Le Triton de París para el 27 de junio seguirá adelante, ahora convertido en concierto de homenaje póstumo.

A continuación, transcribo viejas reseñas mías sobre los discos “Third” y “Fourth” de SOFT MACHINE, a modo de tributo al Maestro HOPPER en una de sus etapas cumbre.


SOFT MACHINE “Third” (1970)

El tercer disco de Soft Machine significó no solo un importante paso en la evolución artística de la banda, sino que marco uno de los hitos definitivos e inapelables del movimiento así llamado Canterbury. De hecho, llamo particularmente la atención de la critica y entusiasmo a un numero cada vez mayor de conversos aficionados a la vanguardia rockera que intensamente se venia desarrollando por aquel entonces en los círculos underground de Gran Bretaña: recordemos que por aquel entonces, Pink Floyd estaba pavimentando su camino hacia el estrellato, King Crimson había tomado por asalto y sorpresa la escena rock, The Nice estaba gozando de sus últimos días de gloria comercial, y mientras tanto, Yes estaba entrando con su incipiente pero ya promisoria propuesta musical. Sin haber llegado a ser precisamente un superventas, ‘Third’ tiene bien ganado un sitial histórico muy importante dentro del parnaso de los discos mas influyentes e inventivos del genero progresivo. Mucho mas que en sus dos trabajos precedentes, Soft Machine logra plasmar en el acetato su agresividad sonora, así como su eficacia instrumental a la hora de jugar y expandirse con ideas musicales ambiciosas: claro esta, la participación de varios colaboradores (incluyendo el ingreso del saxofonista Elton Dean como miembro oficial del combo) funciona como un complemento invalorable a la hora de crear un colorido adecuado a las exigencias de los cuatro mega-temas que se repartían cada uno un lado del doble vinilo.



Los temas primero y cuarto son los que mas decididamente muestran las aristas vanguardistas que ya inundaban el sonido de Soft Machine, con un despliegue de potente volumen, motivos musicales densas e inquietantes, y exploraciones intensas. “Facelift” fue editado a partir de la fusión de dos ejecuciones en vivo realizadas en sendos recitales de Enero de 1970. “Slightly All the Time” está demarcado por una pauta mas obediente al tipico swing jazzero propio de la vanguardia de Miles Davies (et al.) en 6/4, con un alternado protagonismo del saxo soprano, el bajo y el piano electrico: me parece el menos destacado del repertorio de ‘Third’, pues se me hace un poco excesivo en su extension, pero ciertamente el despliegue de virtuosismo de los musicos (incluyendo el paso inmensamente preciso de Wyatt en la bateria) no tiene un segundo de pierde. Ahora que mencionamos a Wyatt, el unico tema cantado del disco, “Moon in June”, es de su autoria. El susodicho número consta de dos partes bien definidas: la primera, que es cantada, mantiene un aire coqueto y humorístico que no llega a ser tan notorio como en el disco anterior (‘Soft Machine, Vol. 2’), pero que esta ahí, funcionando con el mismo desparpajo; cuando pasamos a la parte exclusivamente instrumental, el sonido grupal se vuelve mas agresivo y explosivo, concluyendo con una densa y oscura cortina de órgano sobre la cual se explaya un alucinado solo de violín - un final ciertamente esplendido.


¿Qué más puedo decir que otros no hayan dicho ya en otros lugares, y mucho mejor que quien escribe?... Solo puedo dictaminar que ‘Third’ es un tesoro indiscutible dentro de la tradición progresiva de vertiente jazzera, un testimonio del SM tradicional en su mejor momento creativo como ensamble bien integrado. A fin de cuentas, un diamante especial que brilla con luz propia en cualquier buena discoteca de música popular contemporánea.


SOFT MACHINE “Fourth” (1971)

Este habría de ser el ultimo disco de Soft Machine con Wyatt en sus filas; el hecho de que no haya ninguna pieza escrita por el en el repertorio, y que ni siquiera haya una sección cantada por él en ningún tema, es simplemente la manifestación de un descontento mutuo entre Wyatt y el resto de la banda. A pesar de las tensiones que esto conlleva necesariamente, nada de ello impide que ‘Fourth’ resulte otro trabajo brillante de SM. En buena medida, este disco retoma el sendero iniciado por “Third”, aunque bajando un poco la intensidad, y midiendo la mayor parte de las veces el alcance de los vuelos instrumentales que tienen lugar. Ya estamos en una etapa en la que SM se define como una banda de jazz vanguardista de manera plena.

Tal como señalé antes, Wyatt estaba sintiéndose relegado por la afiliación tan abrumadoramente jazzera del grupo, siendo así que las inclinaciones creativas de Wyatt apuntaban a una combinación del jazz vanguardista con elementos de psicodelia, cantos y ambientes de humor absurdo, y disonancias sistemáticas (cosa testimoniada en su primer disco solista, producido justamente casi en simultáneo a ‘Fourth’). Pero con todo, sus aportes siguen siendo relevantes como músico, a pesar de que aquí no hay ningún tema de su autoria y no se incluye ninguno de sus distintivos pasajes vocales. Por otra parte, se nota que Dean se ha acomodado bastante bien dentro de esta maquinaria, siendo así que desde su rol de miembro oficial ha pasado a convertirse en el nuevo protagonista del grupo. Sus partes de saxo y saxello dominan el espectro sonoro de SM, mientras que Ratledge opta por ocupar un puesto mas discreto en comparación con los discos anteriores, al darle particular relevancia a las sutilezas de su piano electrico, jugando con acordes, texturas y vacíos. Quien si encuentra espacio mas que suficiente para la manifestación de sus ideas es Hopper, quien no solo aporta el envolvente ‘Kings and Queens’, sino también la suite cuatripartita ‘Virtually’, que con sus 20 minutos de exquisitez pura ha quedado para la posteridad (con toda justicia) como uno de los clásicos definitivos de la historia de SM.

Tal como señale antes, ‘Fourth’ sigue por el camino de investigación que se abrió en su brillante antecesor, el doble ‘Third’, aunque con un nivel un poco menor de intensidad y ebullición. Con todo, la dosis de efervescencia que se expande a través de cada molécula de los solos respectivos de Dean y Ratledge en ‘Teeth’ es apremiante, contando además con un ensamble de metales que añade mayor consistencia al asunto: se nota que la influencia del Miles de fines de los 60s sigue siendo una fuente crucial de influencia para SM. A continuación viene una pieza compuesta por Hopper, ‘Kings and Queens’, una notable muestra de creatividad reflexiva, que posteriormente se engarza con el alucinante ejercicio de caos titulado ‘Fletcher’s Blemish’ (primer aporte de Dean como autor para el repertorio del grupo), el cual calienta el ambiente como un cúmulo de llamas desaforadas de free jazz. ‘Virtually’ es la magnifica cereza que corona el disco. La Parte 1 instara un motivo de acordes simple sobre el cual Dean explaya sus toques de saxo, mientras es acompañado por Skidmore, Hastings y Evans; mientras tanto, Ratledge, Hopper y Wyatt afianzan la cadencia rítmica con mucha clase, contando con la complicidad de Bobbington, quien extrae elementos casi etéreos de su contrabajo. La Parte 2 nos muestra inicialmente a Ratledge estableciendo un dialogo desafiante con Dean, mientras que Wyatt y Hopper salen “por su cuenta” para crear un cierto ambiente de tensión en un lugar aparte, antes de retomar el motivo de la Parte 1, lo cual es aprovechado por la sección de metales para salir al frente de manera mas notoria. Tras la abrupta conclusión de la Parte 2, la Parte 3 comienza con una secuencia retorcida de cintas al revés y otros efectos que distorsionan los golpes de platillo y cortinas de órgano, espacio que aprovecha Hopper para lucir su bajo con un fuzz contundente, mientras que en simultaneo Dean arroja unos tenues retazos de saxello. Los últimos segundos de esta sección funcionan como un preludio para la Parte 4, la cual retoma los acordes básicos de la Parte 1, haciendo que ‘Virtually’ concluya en un cierto clima de misterio introspectivo.


Es un consenso muy amplio el que señala que la grandeza de ‘Third’ no llego a ser igualada por ninguno de los discos de SM que vinieron después, y yo en lo personal estoy de acuerdo con esta visión de las cosas. Pero si algo ha de quedar claro tras una escucha atenta de ‘Fourth’, es que la capacidad creativa y exquisitez interpretativa de la banda siguen intactas, y tan brillantes como siempre.


¡Gracias por toda la música, Maestro! ¡Descanse en paz!

Sunday, May 31, 2009

Homenaje a ULI TREPTE (1941 - 2009)


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
Con la presente viene una nueva triste noticia en el mundo del rock progresivo: el nombre del veterano que ha abandonado la existencia terrenal es Uli Trepte, talentoso y enérgico bajista alemán que fuera miembro de GURU GURU y SPACEBOX. Con el primero de estos grupos, él se erigió como una fuerza creativa tremendamente importante dentro del krautrock centrado en guitarras pesadas. Los tres primeros trabajos de estudio de GURU GURU, “UFO”, “Hinten” y “KänGuru”, son expresiones culminantes de esa poderosa mezcla, solo posible dentro de la vanguardia germana de los 60s-70s, de psicodelia radicalmente lisérgica, jams eléctricos de inspiración hendrixiana, jazz-rock aventurero y rock pesado proto-industrial.

Nacido en Konstanz en 1941, Uli Trepte comenzó su trayectoria musical tocando contrabajo en grupos de jazz que desde los 60s recibían poderosamente el influjo del free-jazz y de las ideas experimentales propias de la vanguardia de la época. Tras su estadía en GURU GURU, a partir de 1972 estuvo involucrado en colaboraciones varias con NEU! Y FAUST (entre otros), hasta formar SPACEBOX en 1975, ensamble donde pudo desarrollar incansablemente su ecléctica y desafiante visión musical, hasta entrados los 80s. Habiendo tenido breves estadías en Japón y Los EE.UU., Trepte finalmente se instaló en Berlín para seguir produciendo música rock vanguardista. Una etapa especialmente prolífica fue entre 1996 y 2001, donde formó el proyecto musical MODAL GROOVE CONCEPT, donde contó con la colaboración del ex-EMBRYO Edgar Hoffman, entre otros veteranos ilustres del rock y jazz experimentales alemanes.


Uli Trepte murió en Berlín este 21 de mayo, perdiendo su larga batalla contra el cáncer. En homenaje póstumo a este grande del rock progresivo y experimental germano, paso a reseñar brevemente mis dos discos favoritos de GURU GURU – “UFO” y “KänGuru”

UFO (1970)
El estilo de GURU GURU es similar en algunos aspectos al de ASH RA TEMPEL, es decir, rock agresivamente pesado que absorbe millones de elementos psicodélicos al modo de un hibrido entre HENDRIX y el "Ummagumma" de PINK FLOYD, asimilando también la tradición de experimentación electrónica y concreta que el academicismo germano de posguerra había puesto en funcionamiento en los ambientes musicales eruditos. Con esto dicho, creo que el lector puede ir haciéndose una idea de por dónde va la línea de trabajo de GURU GURU en esta fase primera de su carrera: se trata de una propuesta que apuesta por el lado más visceral y salvaje del krautrock. Lo que escuchamos aquí es una especie de explosión onírica que estalla recurrentemente desde los pasillos más grises de los hábitats industriales, llevando la polenta propia del rock hacia terrenos nuevos, mezclados incluso con elementos improvisacionales de raigambre free-jazz en varias ocasiones.

Los tres primeros temas trabajan. al menos parcialmente, con bases rítmicas precisas y contundentes (que no monótonas): los tonos predominantes están inspirados en la psicodelia vanguardista y el blues eléctrico, sazonados con una tendencia fastuosa y tenebrista a la vez. ‘Stone in’ da inicio al disco con todo un despliegue de polenta, explayado a través de ingeniosos diálogos entre los músicos quienes se conducen fluidamente a través de las variaciones originadas en el camino. ‘Girl call’ asume la misma dinámica pero con una actitud diferente, trabajando con la elaboración de un clímax que va en busca de la neurosis definitiva. Los alocados fraseos finales de la guitarra, tensamente agudos, anuncian el inicio del tercer tema, ‘Next time see you at the Dalai Lama’, tema donde la psicodelia free-form de GURU GURU alcanza un culmen especial. Pero es en los dos últimos temas, ‘UFO’ y ‘Der LSD-March’, donde las potencialidades lisérgicas y alucinadas de la banda están mejor explotadas. En ‘UFO’, los sonidos y riffs de guitarra, los efectos electrónicos, y los golpes de tambores, platillos y gongs no están sujetos a una estructura rítmica definida, y ni qué decir de lo melódico, que es algo a lo que renuncia de entrada el grupo. El ensamble opta aquí por someterse radical e incondicionalmente a la ley del caos en un ambiente irreal y onírico, creando paisajes musicales potentes, oscuros, hipnóticos, dentro de sus cadencias que son innegablemente feroces y siniestras. Algo similar encontramos en ‘Der LSD-March’, aunque aquí se hace uso de una base rítmica explícitamente funcional desde la segunda mitad: la potencia está un poco más “comedida”, pero comparte mucho de la densidad impenetrable que inundaba el tema anterior. Es en esta segunda mitad del disco donde el material alcanza un clímax peculiar, diseñado para desafiar al oyente sin un miligramo de condescendencia estética. Definitivamente, esta segunda mitad nos muestra el punto de llegada hacia el cual el trío se estaba proyectando desde la primera mitad.


KänGuru (1972)
“KänGuru” muestra a un trío un poco menos denso y más interesado en explorar diversas facetas y cadencias del rock desde su óptica innegociablemente experimental. En este momento, el trío empieza a equilibrar ciertas afinidades con otras bandas igualmente inmersas en la lógica del jam como AGITATION FREE, AMON DÜÜL II y ASH RA TEMPEL.

‘Oxymoron’ tiene un sello irremediablemente bluesero en el jam básico marcado por el riff recurrente. Durante el desarrollo de la pieza, los solos de guitarra, los adornos de bajo y el entramado rítmico planteado y replanteado continuamente por el incansable Mani Neumeier dan buena cuenta del núcleo esencial de la banda, a medio camino entre el jazz-rock, la experimentación lisérgica del PINK FLOYD arcano y la psicodelia pesada hendrixiana; mientras tanto, los momentáneos pasajes cantados le dan una impronta un poco burlona al asunto. Se trata de un apertura bastante atractiva, pero en realidad será más adelante cuando nos topemos más claramente con la intensidad propia de GURU GURU. Así pues, ‘Immer Lustig’ comienza con un discurso y una marcha militar, la misma que pronto deriva en un blues-rock psicodélico bastante áspero: su gancho hace que el abrupto paso a otra sección se sienta un tanto apresurado, pero ciertamente la sección que sigue tiene una vibración bastante magnética, con esa confluencia de swing a lo funk y psicodelia pesada que logra gestar un jam tan atractivo como envolvente. La guitarra de Genrich es el pilar decisivo para este jam con sus variantes de garra e incluso momentos de escondite.

Luego pasamos a una sección cósmica armada sobre guitarreos recortados (a lo rockabilly) que terminan atravesados por capas de ecos lisérgicos. Lo cósmico se perpetúa y ahonda en una nueva sección donde una nueva serie de efectos se explaya sobre un sincopado esquema rítmico. El rock se hace presente con toda su fuerza en el jam semi-zeppeliniano que emerge al minuto 12 ½, orquestando un dinamismo muy efectivo que llena el ambiente con genuina polenta: el fabuloso solo de guitarra supone una exquisita guinda en la cima del pastel.

‘Baby Cake Walk’ da inicio a la segunda mitad del disco recogiendo la vibración explosiva con la que había concluido el tema precedente, comenzando con un filudo jam pesado que fluye sólidamente a través de cadencias llamativas y un despliegue de pura urgencia rockera. Al llegar el quinto minuto, el trío gira hacia torrentes más etéreos, haciendo que la energía se recicle por otras vías de experimentación rockera en un breve interludio. Terminado dicho interludio, el grupo elabora un nuevo crescendo que comienza con una pauta rítmica marcadamente sincopada que termina produciendo una escalada hacia un frenesí patentemente pesado y sutilmente controlado, en camino hacia una coda entusiasta. ‘Ooga Booga’ comienza con un extrovertido manejo del compás en 5/4 en su prólogo, preparando el camino para una sección fusionesca en 6/8 de inspiración arábiga (incluyendo armazones de percusiones exóticas). El momentum rockero que sigue a continuación recoge esta ambientación y la transforma en un viaje intenso de múltiples solos de guitarra superpuestos en una exhibición de densa magia, firmemente apoyada sobre la bien cimentada base rítmica de Trepte y Neumeier. Me atrevería a jurar que esta sección es la hora cumbre de GURU GURU por siempre jamás… en fin… La siguiente sección es menos sublime y más marchosa, con una incendiaria psicodelia funky que nos recuerda al último HENDRIX. Experimentando con ambientes más misteriosos, el tema cierra con un pasaje ceremonioso a medio tiempo que reitera la típica densidad esencial de la banda, cerrado por una coda cacofónica que empieza arquitectónicamente estructurada y concluye con un caos climático de tenor perturbador.

¡¡GRACIAS POR LA MÚSICA, MAESTRO ULI!!

Friday, May 22, 2009

El mundo bizarro de FLOR DE LOTO



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
Buenas, buenísimas noticias progresivas llegan de la mano del grupo peruano FLOR DE LOTO y su tercera placa de estudio “Mundos Bizarros”, toda una joya progresiva para este año 2009. Se trata también de la primera obra con la membresía del flautista Junior Pacora (el “nuevo miembro” desde el último tercio de 2007), “Mundos bizarros” muestra a un ensamble que perpetuamente va afinando su solidez interna tanto desde lo creativo como desde lo performativo. Parece mentira que esta robustez tan compacta que el grupo va conquistando con cada álbum vaya a contrapelo de las inconstancias que han tenido lugar hasta ahora en la posición del flautista dentro del encuadre instrumental de FLOR DE LOTO, pero ciertamente cabe decir que el rol que cumple Pacora está compactamente engranado dentro de esta rica maquinaria sonora. En cuanto a los más veteranos del grupo, todo sigue igual e incluso mejor que antes: Jorge Puccini sigue dejando constancia de su poderoso dinamismo y Alonso Herrera sigue exhibiendo su total entrega sobre su arsenal de guitarras eléctricas y acústicas, mientras que las intervenciones del bajistaAlejandro Jarrín empiezan a resaltarse mejor en la mezcla global.

La orientación multidimensional del repertorio de “Mundos Bizarros” pone en varios pasajes un especial énfasis en el pulido y reforzamiento de las aristas más concentradamente rockeras de la banda: de hecho, la secuencia de los tres primeros temas transcurre como un vendaval de incendiaria electricidad rockera suministrada con la sofisticación progresiva requerida para ocasiones como ésta. Los abstractos retazos etéreos que signan la breve ‘Intro’ abren cósmicamente el camino para el delirio exquisitamente agresivo de ‘La Fortaleza’, la cual a su vez se engarza con la primera pieza cantada del disco, ‘Volver a Nacer’, rotunda composición bien enmarcada bajo las coordenadas metal-prog con raigambres maidenescas sólidamente patentes. ‘Shamballa’ muy bien se hace eco de este despliegue de vigor y dinamismo pero esta vez atenuando deliberadamente el esquema sónico a fin de explotar más focalizadamente la vertiente exóticamente fusionesca de los sucesivos motivos, a través de sus variables rítmicas. Aquí y en ‘La Fortaleza’ hallamos el que para mí es uno de los mejores solos de flauta traversa a cargo de Pacora, quien es capaz de crear texturas espectaculares y floritura casi imposibles. Los últimos ecos de ‘Shamballa’ se engarzan con los primeros sonidos de flauta y guitarra acústica de ‘Amnesia’, tema cantado donde FLOR DE LOTO Loto despliega su también importante faceta lírica, apoyada principalmente en el predominio de sonoridades acústicas y un evocativo talante romántico. El pasaje eléctrico que emerge durante la segunda mitad mayormente sirve para enfatizar la espiritualidad contenida en las letras. A contrapelo del título de esta canción específica, la siguiente pieza nos remite al recuerdo de uno de los temas más juguetones de “Madre Tierra”, ‘Danza Celta’: esta vez tenemos a ‘Danza Celta (Parte II)’, una nueva manifestación de la onda MAGO DE OZ, a la cual Flor de Loto adeuda buena parte de sus inquietudes folk cosmopolitas. En comparación esta segunda ‘Danza Celta’ resulta más poderosa y con un manejo más afiatado de los arreglos finales.

Algo resaltante dentro del repertorio de este nuevo disco es la mayor presencia de Jarrín en el aspecto compositivo, revelándose como un creador de ideas muy poderosas – después de ‘Shamballa’ él nos regala ‘Habitante de un Mundo Imaginario’, una composición muy versátil que da buena cuenta de esa manera tan especial que tiene FLOR DE LOTO combinar lo IRON MAIDEN y JETHRO TULL con un ingenioso equilibrio entre la fusión y el prog metal, exhibiendo además unas simpáticas cadencias exóticas en el camino. Este punto álgido del disco viene acompañado poco después de otro culmen, ‘Atlantis’, compuesto por Herrera. ‘Atlantis’ es otro favorito personal de “Mundos Bizarros”, siendo así que desarrolla una polenta tan colorida como arrolladora a través de su motivo central en clave céltico-metalera. Mientras que el preciso lirismo de la flauta de Pacora y el dinamismo típico de Herrera constituyen las claves centrales de la pieza, las multivalentes líneas de bajo (alternando lo heavy, lo psicodélico y lo funky) y la soltura impecable de Puccini completan el cuadro sonoro a las mil maravillas. Una mención especial va para el grisáceo interludio psicodélico, el cual aporta un interesante momento de nebulosidad en medio de los predominantes destellos. Alternando con estos momentos patentemente explícitos de disco tenemos otros momentos más intimistas, pautados por Herrera. Uno de ellos lo constituye ‘Nubes Oscuras’, la más larga de las tres canciones acústicas que forman parte de “Mundos Bizarros”: tras un etéreo preludio andino marcado por delicados pasajes de flauta, el cuerpo central se manifiesta bajo un esquema propio de la trova latinoamericana, debidamente sazonado con cadencias fusionescas. ‘Noche Azul’ tiene un desarrollo menos expansivo en aras de enfatizar más concienzudamente el espíritu reflexivo que está operando. Personalmente, hubiera preferido que esta canción se hubiese beneficiado de una elaboración mas extendida de su hermosa coda… pero así son las cosas. ‘La Puerta Dorada’ despliega una conexión con la vertiente telúricamente andina que había contado con un espacio tan grande en “Madre Tierra”: ‘La Puerta Dorada’ exhibe ese colorido potente que ya se nos hace deliciosamente típico de FLOR DE LOTO. El disco cierra con el tema homónimo, que es toda una suite de 11 ½ minutos de duración. Los motivos van oscilando fluidamente entre pasajes cálidos de predominancia acústica y otros más pletóricamente pesados, estableciendo una bien definida claridad melódica a través de estas variantes: la estrategia de fusión mezclada con rock pesado sigue generando muy buenos réditos a la banda, y en ‘Mundos Bizarros’ le permiten explorar unas potencialidades épicas hasta ahora insólitas. Los aires de MAIDEN, TULL y SOLARIS se despliegan de manera efectiva sin caer en redundancias triviales en ningún momento. Con esta mini-suite concluye esplendorosamente “Mundos Bizarros”, bueno, si descontamos la versión editada de ‘Nubes Oscuras’ que aparece como bonus.

En fin, “Mundos Bizarros” significa para FLOR DE LOTO un nuevo afianzamiento de su propuesta musical, logrando renovarse significativamente a la par que recalca su propia voz dentro la escena progresiva local/regional/internacional.

Saturday, May 16, 2009

GARGAMEL asciende con "Descending", gran obra prog para el año 2009

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
Siguiendo con nuestra exploración de los aportes recientes que varios grupos están dando al género progresivo con sus discos de 2009, nos topamos ahora con el ensamble noruego GARGAMEL, que para su segunda obra fonográfica “Descending” pasa a ser un cuarteto después de haber sido un quinteto para su disco debut oficial “Watch For the Umbles”.

‘Descending’, el tema homónimo, ocupa los casi primeros 10 minutos del álbum, focalizándose en climas un tanto cáusticos, al modo de un AREKNAMÉS menos endurecido mezclado con el ANEKDOTEN post-“From Within” y el esquema cósmico de METROGNOME. Los viajes instrumentales que se destacan entre los pasajes cantados no son excesivamente complejos pero sí logran edificar una intensa arquitectura neurótica que bebe tanto del VDGG etapa 75-76 como del space-rock y, en menor medida, del stoner. Con la segunda pieza del álbum, la gente de GARGAMEL empieza a soltarse un poco más en sus inquietas búsquedas de sofisticación progresiva: ‘Prevail’, que dura casi 14 minutos, supone un clímax de colorido e intensidad. El tema comienza con un efecto de ventisca psicodélica antes de que el ensamble entre en un robusto despliegue sonoro que me hace recordar a GNIDROLOG en su faceta más agresiva, aunque GARGAMEL lleva esta orientación hacia quiebres un poco más tétricos.
En algún momento, este clima grisáceo al modo de una pesadilla atenuada se traslada hacia atmósferas menos explícitas cuando una procesión liderada por la flauta recrea un aura misteriosa. Con la inclusión de un interludio en clave jazz-rock y el tránsito hacia las siguientes secciones cantadas, ola cosa se pone a tono con la herencia vandergraffiana (una vez más). Poco antes de llegar al noveno minuto y medio, emerge un estupendo clímax semi-cacofónico que, a su vez, desemboca en un épico pasaje cantado en clave de blues progresivo. La incorporación de un solo de trompeta aporta un colorido llamativo al asunto, aunque la mayor responsabilidad de eso está en las calculadamente opresivas cortinas de teclado que se hacen notar sin apelación alguna. ‘Trap’ es la pieza menos larga del disco: comenzando con una cadencia casi tribal en 15/8, la sección intermedia instrumental vira hacia un compás lento antes de que la segunda parte cantada se concentre en una alternancia de psicodelia beat y lánguida solemnidad progresiva.

Los últimos 17 ¾ minutos del disco están ocupados por ‘Labyrinth’, tema que supone un verídico cénit para el disco. Las ceremoniosamente vibrantes cortinas de mellotron y theremin resultan familiares para cualquier melómano familiarizado con el estándar escandinavo, así como el puntilloso esquema rítmico de claras referencias space-rock que completa esta excelente obertura. La primera parte cantada se decanta por un enojo contenido, con un Tom Uglebakken que parece emular a un híbrido de Bowie y Lou Reed. A partir del quinto minuto, el grupo extiende sus pasiones psicodélicas a través de una extensa sección aleatoria que resucita al PINK FLOYD etapa 68-70 y al krautrock en una contundente comunión cósmica. El solo de saxo que se desarrolla desde el minuto 9 abre poco a poco las puertas hacia el proceso instrumental más violento del disco, donde lo cósmico se alía con sonoridades heavy prog y jazz-rock – es como si GARGAMEL quisiera hacer un simultáneo homenaje a KING CRIMSON, EAST OF EDEN y HAWKWIND. Esta explosiva orgía sonora mantiene un sólido nivel de incandescencia que reposa consistentemente en la laboro percusiva de Morten Tornes, así como en los metaleros efluvios que Arne Ton extrae de sus bases y solos de Hammond. El epílogo cantado nos devuelve a un lánguido tempo de ¾, a su vez arrastrando convincentemente el delirio psicodélico que se había estado armando – el añadido del mellotron resulta crucial a la hora de explotar totalmente la efectividad de este epílogo, lo cual redunda en el tipo de broche que debe cerrar “Descending”. Este final tan redondo simboliza muy bien el nivel de musculatura sonora que GARGAMEL ha elaborado en su propio proceso de maduración, ahora manifiesto en este segundo trabajo de estudio. ¡¡Escucha recomendada!!

Monday, May 11, 2009

RETSAM SURIV y su exégesis progresiva



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN , LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Con la presente les quisiera hablar de RETSAM SURIV, banda argentina que ya lleva unos cuantos años en la escena progresiva creando música potente y bien definida melódicamente desde su reducto de La Plata. Recién en esta primera mitad del año 2009, después de pasar por algunos cambios de formación, RETSAM SURIV ha podido publicar su obra fonográfica debut a través del sello mexicano Luna Negra: el disco se titula “Exégesys”, y realmente promete ser uno de los ítems progresivos sudamericanos más llamativos del año.

‘Estigma’ da inicio al disco con unos climas espaciales de teclado que se hacen muy floydianos a través de los filtros de AYREON y JORDAN RUDESS; al empalmarse el ensamble, pasamos a una bien amalgamada sonoridad que combina el prog clásico (YES, GENESIS, PINK FLOYD) con elementos más modernos trasladados del neo de vertiente pesada (ARENA) y el prog metal (DREAM THEATER).

La inclusión de algunos momentos específicos de corte jazzero funcionan como un simpático adorno ocasiona, pero más relevante es el majestuoso giro melódico que la pieza adquiere poco antes de llegar al cuarto minuto y medio, el cual conduce finalmente a un muy atractivo cierre del tema. La primera pieza cantada es ‘Lombardía’, y comienza con unos aires floydianos muy similares a los de la primera canción – una vez que llegamos al núcleo de la canción y nos familiarizamos con su desarrollo que lleva un total de 10 ½ minutos, advertimos que este nuevo viaje progresivo tiene un acento ceremonioso más marcado.

El interludio que se desarrolla entre los minutos 7 y 8 destaca por sus etéreas orquestaciones de teclado que emergen entre la robusta labor del baterista y los precisos riffs de guitarra. El final conduce a un clímax efectivo. La pieza homónima sigue a continuación, enarbolando una polenta muy dinámica desde el mismísimo inicio: la labor del teclista exhibe un híbrido entre WAKEMAN y RUDESS en los solos y atmósferas, mientras que la guitarra se maneja muy bien en su registro pesado sin renunciar para nada a la sensibilidad melódica, la cual es bien llevada por la desfachatada pericia técnica de Federico di Santi. A poco de pasados los 3 minutos, la pieza vira dramáticamente hacia un interludio de piano que inadvertidamente anuncia un homenaje al ragtime, el cual a su vez cede el sitio a un hermoso pasaje lírico en clave ensoñadora. Este mismo pasaje cimienta el paso a un pasaje moderadamente pomposo que se engarza a la perfección con el breve reprise que sirve de coda. ‘Recuerdos de Traición’ es básicamente una semi-power ballad con un interludio más veloz que funciona para acrecentar la emoción del momento hacia un clímax momentáneo. ‘Lluvia de Estrellas’, con una base de voz y piano que ocupa casi exclusivamente la mayor parte de la canción, es una serenata compuesta por la vocalista Vilma del Giorgio en memoria de FREDDIE MERCURY.

En ‘Triste Final’, RETSAM SURIV comienza arrojándose de cabeza a la piscina del rock duro “progresivizado” de una manera afín a la de ENTRANCE. Los momentos menos exaltados aportan caminos de variedad dentro del desarrollo temático de la pieza, y de este modo ella evoluciona hacia una parte más sinfónica que contiene un aura bombástica bien definida. Pero si hablamos de algo bombástico, el instrumental que sigue a continuación y que responde al título de ‘Bajo Tu Dominio’ exhibe una dosis exigente de musicalidad, un pico de explosividad progresiva dentro del álbum. ‘Reflejo’, con sus casi 13 minutos de duración, es el tema más prolongado del disco. Los motivos transcurren fluidamente en la sucesión de pasajes pomposos y relajados: yo destaco especialmente el pasaje etéreo que se desarrolla entre los minutos 7 y 9, así como el claroscuro pasaje que le sigue donde el grupo combina un sinfonismo límpido con aires un tanto góticos. Los últimos 9 minutos del disco están ocupados por ‘Ósmosis’, una pieza consistentemente robusta que sigue explorando la faceta más ampulosa del grupo. En cierto modo, se puede describir como un encuentro entre ‘Estigma’ y ‘Bajo Tu Dominio’ con una recepción de los quiebres eclécticos que ya se habían mostrad fehacientemente en ‘Reflejo’; también es posible que aquí hallemos los mejores solos de sintetizador de todo el disco – es un buen final para “Exégesys”.

En el blog que el grupo tiene en Myspace (www.myspace.com/retsamsuriv) se puede escuchar buena parte del mejor material de RETSAM SURIV.

Se puede ver al grupo en acción en los siguientes tubitos:
‘Siento’: http://www.youtube.com/watch?v=xtjLRoUUFwI

‘Exégesys’: http://www.youtube.com/watch?v=P6zOS6qEwas

‘Lombardía’: http://www.youtube.com/watch?v=FkUu-RyRED8 (con invitados en vientos y coros)


Aquí me despido hasta una nueva ocasión.

Friday, May 01, 2009

Cheer Accident - Fear Draws Misfortune



Humanizing the Distance (menos vientos y vocales)
Si este no es uno de los top 5 albumes del 2009, este año seguramente tendria que ser fuera de serie. Fear Draws Misfortune es un album muy maduro, fruto de mas de 20 años de experimentar practicamente todas las formas musicales del siglo 20.

La música del legendario grupo de Thymme Jones nos impresiona cual criatura exuberante, deslumbrante de creatividad. Luego de varios trabajos avant /experimentales anteriores, del cual destacan el muy eclectico "Introducing Lemon" y "Babies shouldn't Smoke", Cheer Accident nos zambulle en un océano convulsionado que fluye entre la continuidad sin fisuras, olas grávidas de prog-jazz, guitarra de espasmos volcánicos, coros etereos y percusión en metricas muy irregulares. Es ciertamente un organismo de RIO, visible por que aun conserva las formas de la escena de Chicago '90, dispuestas en una escala cuadriculada que va del noise-rock hasta el math rock hasta el avant, que recorre el espectro desde el extremo refrescante hasta el mas opresivo, del típico fade-in de la batería, los riffs atonales de guitarra, y las trompetas, hasta la secuencia melodiosa al piano.

Cheer-Accident es una banda progresiva experimental del Chicago underground, con 16 albumes a la fecha, conocida por muchos por sus gestos surrealistas y dadaistas, por su desviación ocasional hacia lo zappanesco y lo lúdico, en permanente búsqueda de la chispa de originalidad que atrape al escucha para siempre. “Fear Draws Misfortune”, primero en el sello Cuneiform, es un discazo progresivo, que trabaja en multiples niveles y estratos, mas denso y mas detallado que The Mars Volta, pero mucho mas facil de escuchar gracias a progresiones que si funcionan y mejores vocalizaciones.

Los miembros son Thymme en la bacteria y teclados, Jeff Libersher en la guitarra, y el fabuloso bajista Alex Perkolup, quienes son acompañados por una orquesta de amigos del American underground de avant/rock/jazz/clasica, incluyendo a Carla Kihlstedt de Sleepytime Gorilla Museum en violin y coros.

El album abre con “Sun Dies”, enfrentandonos con un rechinido, dando paso a un ritmo angular Crimsoniano que nos lleva a una modulante atmósfera de cabaret entre guitarra rispida, trompetas languidas, batería en tiempos irregulares y coros extraños. Siguen casi seis minutos de vibrante vorágine instrumental, el ritmo galopa como una mula con la pata rota, atropellado y amenazante, mientras unas voces femeninas en sincronizada armonía al estilo de Koenjihyakkei nos subliman con texturas de candencias Zeuhl, que dan paso al suave elixir nostalgico de trompetas y toques de violin para luego explotar en ritmos de bajo y bataca en persecucion continua apoyandose en notas progresivas de un teclado hasta desembocar en un remanso de luz y brillo multicolor al son de la marimba que gradualmente acalla los lamentos que repiten sin parar "dies, dies...dies...dies"..

Luego sigue “Mescalito” (1:06), nombre que esconde el secreto del Peyote, una corta pero brillante composición al bajo de Alex Perkolup, intercalando ritmos de alta complejidad con un intenso Thymme al piano y marimba en magnifica ejecución.

"And Then You Realize" (1:31) suena, se podria decir, como el soundtrack para una pelicula de accion, el piano en persecucion con bataca y bajos a maxima velocidad.

La expresionista "Blue Cheadle" (5:47) contrapone una guitarra de sonoracion angular a ritmo funky del bajo en repetida secuencia y a un piano keithjarretiano que se acompaña de progresiones ascendentes del bajo para terminar con cuerdas de violin de tintes atonales. Despues de todo esto, casi siempre llegan a ese misterioso lugar donde se oyen los drones y las baterias en suave retemblar.

"Disenchantment" (3:42) es un largo drone con la bataca todavia en el ritmo de su predecesora "Blue Cheadle", interrumpida con explosiones atinadas de noise-rock y melodias de organos de aire en contrapunto con voces angelicales sobre piano y bajo en emocionante persecucion.

El pastiche Dada hace eco en "The Carnal, Garish City” (4:17), una compleja composicion con trompetas y cellos en tono de jazz, la bataca funky, coros y un saxo, sobrepuesta la angelical voz femenina de Marketa Fajrajzlova casi recitandonos en una lengua este-europea.

“Humanizing the Distance” (6:54) es el remolino de nuevos conocimientos obtenidos gracias a la multiplicación de la combinación. El trombon de Mike Haggedorn y el saxo de Doug Abram se enamoran de la voz de Lauta Boton y entrelazan con la expresiva guitarra de Jeff, la bataca irregular de Thymme y un excelente trabajo de Alex Perkolub al bajo, una suculenta melodia de largo alcance, en mi opinion junto con "Your Weak Heart" los mejores ejemplos de la progresividad avant-garde de Cheer Accident.

En “According to the Spiral” (2:48) las progresiones ludicas de piano oscilan a través de un prisma rítmico cuadrangular y crean por la fusión con una flauta (Beth Yates) que perfila, un espacio figurativo de dinamicas luces y sombras asomandose juguetonas entre las intersecciones de planos arquitectónicos.


According to the Spiral

En la surrealista "Your Weak Heart” 9:41), despues de una suave balada en voz de Thymme, logran configurar tensos y paranoicos pasajes minimalistas, sonámbulos y melódicos, melancólicos o trágicos y ocasionalmente atonales, entrelazados con inagotable imaginación. Patrón mnemotécnico-sónico (bajos de piano y viola catatonicos, batería, sintetizadores, guitarras, instrumentos de viento) en progresión infinita parecen partículas en un remolino de liquidos que gira y cae con beligerante urgencia hasta el fondo de una pintura de Dalí.

Crear música asi es la aspiración de muchos, la nostalgia vista a través de la lente empírica y absurda del inconsciente, donde las fantasías y abstracciones piden prestado a las traumáticas y exuberantes miniaturas sónicas del cubismo.

Un album que nos quita el aliento, Fear Draws Misfortune es un trabajo esencial para quienes quieran saber hasta donde puede llegar el math-rock o al avant progresivo de finales de década.