Thursday, October 23, 2014

SPACE DEBRIS o el krautrock de hoy en día


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al cuarteto instrumental alemán SPACE DEBRIS so pretexto de su recientemente publicado disco “Phonomorphis”. Este grupo originado en la localidad de Odenwald está actualmente conformado por Tommy Gorny [guitarras], Christian Jäger [batería], Winnie Rimbach-Sator [órgano y sintetizadores] y Mitja Besen [bajo], o sea, tres cuartos de la formación que dio inicio a esta maquinaria musical en la primera mitad de los 90s con la misión de recapitular y reactivar los discursos del krautrock, la psicodelia Floydiana y los aspectos más artísticos del hard rock de aquellos años 70s. Con seis discos de estudio en su haber (el primero data del 2002), tres en vivo, algún DVD e incluso una edición especial de sus primeros demos especialmente proyectada para su fanaticada, SPACE DEBRIS se erige como una banda veterana por mérito propio, y su reciente “Phonomorphis” – publicado por el sello Breitklang como CD y como vinilo doble en abril último – es la excusa perfecta para empezar a ponernos al día con este grupo.  


De las cuatro piezas que completan el repertorio de este álbum, la más extensa es ‘Colossus Stranded’, justamente la que lo abre. Esta odisea de casi 20 ¾ minutos de duración empieza con un breve preludio aleatorio que pronto abre camino a un recurso de expansión del órgano, el mismo que sirve para que el grupo empiece a construir un jam en crescendo. El cuarteto se toma su tiempo para dejarse envolver por una atmósfera robusta al final del camino, y cuando lo hace, se complace en darle vueltas de una forma rotunda y llamativa. Los solos de guitarra y teclado se alternan, creando espacios con sus incandescentes florituras pero sin llegar nunca a lo abrumador, dejando siempre un margen oportuno para que la dupla rítmica dé amplias muestras de su habilidad para asentar los cimientos del jam. El núcleo esencial de estas armazones sónicas creadas por el grupo ostentan un talante Floydiano con niveles aumentados de vigor al más puro estilo del hard rock de los viejos años 70s. Más adelante, se genera un momento de calma donde el grupo pasa a explorar atmósferas contenidas, como si se cobijaran momentánemente bajo un manto introspectivo. Se trata, en realidad, de un puente transitorio hacia el pasaje final extrovertido que habrá de llenar los últimos 4 minutos y pico de la pieza, cuyo dinamismo tremendamente vibrante está en una onda muy a lo DEEP PURPLE. El tema homónimo es el que sigue a continuación, y realmente aquí nos metemos en terreno germánico pues el asunto empieza en clave de AGITATION FREE: atmósferas etéreas manejadas con un groove exquisito y un uso convincente, que no exagerado, de la garra esencial del rock. A poco de superar la barrera del séptimo minuto, el grupo agiliza las cosas y reorienta su actual excursión con un esquema más frenético, siendo la guitarra el referente principal para el desarrollo y continuado reforzamiento de las interacciones entre los músicos. De hecho, se nota un mayor nivel de aridez en el sonido integral del cuarteto, como si tuviéramos ante nosotros el rescate de una pieza perdida de HAWKWIND – de su época del “Doremi Fasol Latido” – que ha sido remodelada por un combo de músicos de AGITATION FREE y ASH RA TEMPEL. Después de la barrera del minuto 13, la banda vuelve al factor etéreo inicial pero recibiendo parte del impacto vigoroso inmediatamente precedente. El redondeo de esta sección final es impresionante, dueño de un colorido majestuoso, psicodelia progresiva más estilizada que está será imposible de encontrar hoy en día, o al menos, muy difícil.


Cuando ‘Cat Flow Deluxe’ entra a tallar, ya el oyente sabe ya de qué van los SPACE DEBRIS, pero aún el cuarteto es capaz de introducir y manejar variantes interesantes en lo que queda del disco. En efecto, ‘Cat Flow Deluxe’ de entrada nos mete en una cadencia rítmica jazz-rockera que se muestra en toda su señorial magnificencia, lo cual brinda una ocasión magnífica para que el cuarteto trabaje más a fondo su gusto por recursos estilizados, y ahora lo hace enfocándose en cuestiones blueseras y jazzeras. Los aires de familia con entidades compatriotas del pasado como AERA y EXMAGMA son fáciles de notar, así como figuras más actuales como son CAUSA SUI y AMPACITY. Un jam distinto se arma a partir del noveno minuto (más o menos) con el propósito de asentar una espiritualidad más ágil y reencaminar el asunto hacia una luminosidad más abierta. Aunque su tiempo de expansión no es tan extenso como el que se otorgó al primer jam, dura lo suficiente como para preparar debidamente el camino para el tercer jam, el cual se pone a explorar grooves de tenor funky dentro de un esquema hard-rockero. En este tercer jam disfrutamos de nuevos solos geniales a cargo del teclista Rimbach-Sator, los cuales proporcionan robustez a estos climas que no son precisamente feroces. La garra se siente más profunda desde el inicio del último tema, ‘Journey Back To The Moon’, el cual nos remite al legado de los tres primeros discos de AMON DÜÜL II (su faceta eléctrica) así como a los dos primeros discos de THE COSMIC JOKERS. El grupo llega a emplear un juego de escalas exóticas de carácter arábigo, logrando así motivar recursos de improvisación para los solos respectivos de guitarra y órgano. El propósito central de esto es darle un giro más pomposo al despliegue de vigor que tiene lugar. El contraste final llega con el jam final, el cual apela a la languidez contemplativa heredera del PINK FLOYD 69-71.

  

Todo esto fue “Phonomorphis”, un estupendo alegato en favor de la recuperación y refortalecimiento del ideal progresivo desde la provincia del krautrock. Lejos de limitarse a emular a sus maestros cuales alumnos aplicados, los SPACE DEBRIS saben cómo darle una energía propia al asunto a partir de un enfoque ecléctico de su evidente nostalgia estética. Vale la pena investigar en la discografía de esta banda… ¡la verdad que sí!


Muestra de “Phonomorphis”.-
Phonomorphis: http://www.youtube.com/watch?v=g0jib9mM4bA

Monday, October 20, 2014

SEVEN IMPALE: oda progresiva al sol


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión nos introducimos en el mundo musical del grupo noruego SEVEN IMPALE con su primer trabajo de larga duración “City Of The Sun”. Publicado en el pasado mes de setiembre por vía del sello Karisma Records, este disco sucede al EP de presentación “Beginning / Relieve” que se publicó el año pasado. El grupo está conformado por Stian Økland [guitarra y canto], Erlend Vottvik Olsen [guitarra], Benjamin Mekki Widerøe [saxofones], Fredrik Mekki Widerøe [batería], Tormod Fosso [bajo] y Håkon Vinje [keyboards], un sexteto que se congrega para generar una apuesta vitalista por el ideal del rock progresivo desde una óptica retro y ecléctica. Los aires de familia con ASTRA y DIAGONAL son fáciles de notar, así como las confluencias con figuras heroicas del prog psicodélico escandinavo contemporáneo (p.e., CAUSA SUI, PAPIR, y yendo más atrás, GARGAMEL) en los momentos más abiertamente filudos de su repertorio, cuando no coqueteando abiertamente con el post-metal y las vertientes más osadas del prog-metal. Las dosis de vitalidad y diversidad que se deriva de los procesos creativos a cargo de los músicos se entienden como resultado natural de sus variados lugares de procedencia: jazz, metal, space-rock, todos ellos congregados y reformulados en su mutua mezcla en una agenda típicamente progresiva. Vayamos al repertorio concreto de “City Of The Sun” para ver el detalle de cómo funciona esta variopinta fórmula de SEVEN IMPALE.


‘Oh, My Gravity’ da inicio al repertorio comenzando con un groove llamativo y contenido que nos remite a una versión hipotéticamente jazzeada de VAN DER GRAAF GENERATOR con algunos tintes propios de la tradición Canterbury. Mientras las pautas temáticas se van hilando en un continuum magistralmente armado, el grupo va robusteciendo con buen pulso su expresividad orgánica, llegando en ciertos momentos a crear una genuina aureola de agresividad sónica, eso sí, siempre manteniendo un talante de exquisitez típicamente progresiva. Tras esta gran vía de apertura al mundo de SEVEN IMPALE que nos ha mostrado poco menos de 10 minutos de deleite, todavía queda disfrute para rato. La dupla de ‘Windshears’ y ‘Eschaton Horo’ nos revela sucesivas aventuras de eclecticismo enérgico con esquemas de trabajo bien focalizados. Las guitarras duales suelen conjugarse para llenar espacios convincentemente a través de riffs y juegos armónicos, mientras los vientos de Benjamin Widerøe se hacen notar y los teclados de Vinje crean pertinentes capas y fraseos solistas según la ocasión: de hecho, se puede atisbar que Hugh Banton es su principal pauta maestra. Yendo al caso concreto de ‘Windshears’, este tema le da una gran importancia al swing armado por la dupla rítmica, muy alimentada de aires jazz-rockeros, pero claro está, su desarrollo no es ni mucho menos monocorde, sino que se abre a juegos de contrastes entre pasajes sobrios y otros macizo. Por su parte, ‘Eschaton Horo’ se adentra en un esquema más abiertamente complejo, dando prioridad a la espiritualidad reflexiva en las partes cantadas mientras que el interludio instrumental despliega una complejidad estructural cautivadora y, a la vez, inquietante. Y sobre todo, potente, ostentando una incandescencia que consume todo el aire que rodea al oyente. Este interludio ocupa un buen espacio de tiempo, lo cual supone una sorpresa atrapante para el oyente teniendo en cuenta que los primeros minutos del tema se habían focalizado en aires de etérea languidez. Aunque suene un poco feo decirlo, esta canción es inmensamente escandinava: se hacen notar los aires de familia con ANEKDOTEN y LANDBERK (los paradigmas d los primeros álbumes de ambos grupos), así como con varias bandas especializadas en el space-rock actual de esa área.


‘Extraction’ parece al inicio como una electrizante remodelación de lo que acabamos de escuchar en ‘Eschaton Horo’, pero finalmente es más afín a Windshears’ en lo que respecta el desarrollo de expansiones en torno al núcleo melódico de una canción para darle una esencia progresiva. Ocupando los últimos 14 ¼ minutos del disco, ‘God Left Us For A Black-Dressed Woman’ condensa y capitaliza las mayores virtudes de versatilidad sonora y ambición artística por las que la banda se ha venido explayando a lo largo del disco. Tenemos aquí algunas secciones contenidas donde la nostalgia es el principal parámetro de expresividad, otras donde el grupo desarrolla una arquitectura pletórica para atmósferas signadas por una avasallante fastuosidad, y también algunos momentos donde las guitarras crean interludios de tenor post-metalero. La manera en que se conectan el motivo recurrente del clímax final y el tormentoso epílogo aporta una dimensionalidad conmovedora, la misma que nos hace evocar a una extraña cruza entre VDGG y RUSSIAN CIRCLES.


Todo esto fue “City Of The Sun”, un trabajo muy bueno donde la ingeniosa ingeniería de melodías, atmósferas y esquemas rítmicos se traduce en una musicalidad psicodélica de primer nivel. Esta gente de SEVEN IMPALE se ha lucido a todo dar y solo nos queda recomendar a este disco como uno de los mejores que se han hecho en el prog escandinavo del presente año 2104.


Muestras de “City Of The Sun”.-
God Left Us For A Black-Dressed Woman:  http://www.youtube.com/watch?v=ht6eIqce210


Friday, October 17, 2014

BLY DE BLYANT: el precepto del eclecticismo para el jazz-rock contemporáneo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar a “Hindsight Bias”, el nuevo trabajo del colectivo triádico BLY DE BLYANT. Este ensamble está conformado por tres expertos de diversas áreas del rock y el jazz de vanguardia nacidos en tres países distintos: el finlandés Øyvind Skarbø [batería, percusión], el islandés Hilmar Jensson [guitarras, bajo, piano] y el estadounidense-pakistaní Shahzad Ismaily [bajo, sintetizador, órgano, banjo, efectos]. Sus pedigrís respectivos incluyen membrecías en TYFT, 1982, ALASNOAXIS, la banda de apoyo del maestro JOHN ZORN, SECRET CHIEFS 3, COSA BRAVA, etc., y ahora tenemos en la propuesta de BLY DE BLYANT un sistema ecléctico donde se alternan y combinan elementos del nu-jazz así como del jazz-fusion de vieja escuela, además de psicodelia, visión progresiva de inspiración Crimsoniana y experimentación aleatoria. Tal como una vez señaló el buen Jensson en una entrevista: «I don't know what kind of music we're making any longer – and I don't care («Ya no sé qué tipo de música estamos haciendo – ¡y no me importa!»). Esta misma desfachatez “falsamente” inconsciente a la hora de hacer música más allá de categorías fijas les permite moverse a través de todas ellas, cuando no quebrarlas, con solvencia a través de innegables despliegues de ingenio creativo. “ABC” fue una agradable sorpresa para los seguidores del avant-jazz el año pasado, y ahora es el turno de “Hindisght Bias”, publicado a inicios del presente año 2014. El material fue grabado en menos de una semana durante marzo del 2013, masterizado tres meses después, y finalmente publicado por el sello noruego Hubro tanto en formato digital como de vinilo. Es poco más de media hora lo que dura el repertorio de este trabajo, muy poco en realidad, pero este trío le saca el jugo al espacio que se da a sí mismo.


Durando casi 4 ¼ minutos, ‘Jiddu’ abre el álbum con una aureola etérea que se hace sentir robusta a través de los juegos de matices que el trío desarrolla en base a un motivo central recurrente. La atmósfera psicodélica en curso se va explayando fluidamente sobre la elegante cadencia jazz-rockera armada por la dupla rítmica. El siguiente tema, ‘Westkrenz’, nos lleva a la vieja tradición jazz-rockera de los 70s con menos dosis de fastuosidad sonora propia de iconos como RETURN TO FOREVER y WEATHER REPORT, aunque, sin duda, el groove general y el inteligente manejo de momentáneos quiebres rítmicos sobre el cual se arma la pieza nos suenan muy familiar. El trío maneja el colorido exigido por la ocasión con solvencia sin perder la sobriedad, algo que se puede advertir específicamente en los overdubs de teclados diversos que entran a tallar en algún momento. Un tema con bastante gancho, y más gancho lo tiene el siguiente, ‘Laura’, el cual emplea una base rítmica funky para armar un bloque sonoro ensoñador, muy al modo de los estándares del nu-jazz: a pesar de contar con una estructura sencilla, ‘Laura’ es un tema más sofisticado de lo que parece a través de una escucha superficial. Con el arribo del tema homónimo, el trío cambia totalmente de modalidad sonora y se retrotrae hacia un terreno introspectivo. Tras la experiencia contemplativa de las dimensiones más misteriosas del yo interior, ‘Michael Jackson Pollock’ nos lleva hacia los más vigorosos recursos de vibrante energía: se trata de un muy agradable viaje por territorios sonoros con sólidos antecedentes en BOZZIO LEVIN STEVENS y ATTENTION DEFICIT. ¡Qué pena que no llegue siquiera a los 3 minutos de duración!... pero sin duda, es inmensamente placentero mientras dura.

‘DEFGHIJKL’ nos lleva hacia terrenos de abstracción aventurera, creando un inquietante, y a la vez, atractivo híbrido de free-jazz y space-rock: más un soundscape que un tema en sí, los tránsitos caóticos de la batería sumergen su suave gentileza dentro del onírico cúmulo de efectos que focalizan el espacio musical creado por el trío. ‘Bunker Hill’ porta una espiritualidad grisácea muy semejante a la de ‘Hindsgith Bias’, pero su esquema es bastante diferente del de éste: el dinamismo musical que ostenta es filudo e intenso, como una celebración de la oscuridad inminente mientras aún hay luz emanándose a raudales en el entorno. El saxofonista noruego Kjetil Møster aporta coloridos adicionales de manera efectiva, con lo cual se llena ciertos espacios sin romper para nada con la magia rítmica de las complejas síncopas elaboradas por Skarbø. Ocupando los últimos 6 ¾ minutos del disco, ‘The Eighteen Irascibles’ nos brinda un viaje sobrio y sereno que comienza con una cálida dupla de banjo y guitarra para que luego la armazón de batería y percusiones impulse el esquema sonoro reinante hacia una especie de vitalismo grisáceo (un tanto similar a lo que hacen los DIRTY THREE). El segundo momento está marcado por una flotante languidez donde el banjo arma colores etéreos sobre unas leves capas de sintetizador: las alusiones orientales que entran a tallar nos remiten al aspecto acid-folk de unos AMON DÜÜL II, y del krautrock en general. Eso sí, el trío maneja este tipo de atmósferas con una impresionante disciplina de autocontención, siempre manteniendo esa aureola de reflexivo apartamiento presente a lo largo de toda la pieza.


Todo esto fue “Hindsight Bias”, uno de los discos más agradablemente peculiares y variados que se han hecho en el mundo jazz-progresivo durante el presente año 2014. Portando sus disfraces de animales para las fotos de portada y contraportada del disco, los BLY DE BLYANT han demostrado tener grandes dosis de desfachatez y buen humor, y a fin de cuentas, es una gran cosa que hayan podido trasladar esta buena onda lúdica a una propuesta musical tan heterogénea como estimulante para el paladar auditivo. Eclecticismo de amplio alcance... ¡disco ampliamente recomendado!


Muestra de “Hindsight Bias”.-


Tuesday, October 14, 2014

INNER DRIVE: un oasis de música progresiva en Rusia


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el motivo de presentar al grupo ruso INNER DRIVE y su primera grabación oficial “Oasis”. Fundado en el 2006 como un power-trío de teclado, bajo y batería bajo el liderazgo del teclista Srgey Bolotov, pronto empezó el grupo a ampliar su paleta sonora con la inclusión de músicos al violín, la flauta y la guitarra. Lo curioso es que en este disco vemos que la guitarra solo está presente en unos cuantos temas, mientras que la flauta y el violín nunca conviven dentro del arsenal utilizado en un tema específico. Los créditos del álbum también indican que hay dos bajistas y dos bateristas alternándose a lo largo del repertorio: cuando la dupla rítmica no está conformada por Alexei Kublochkin y Fedor Kozharinov, lo está por Dmitry Shtatnov y Vimal Nikonov. Todo esto indica que el grupo sigue teniendo a la estructura de power-trío como su principal enfoque sonoro, y además, resulta que el repertorio del álbum pretende reflejar los diversos estadios que ha atravesado el proceso de maduración y reforzamiento de la visión musical del grupo. Este disco es no solo un disco, sino el diario de la larga vivencia de una entidad musical.


‘Way To The Unknown’ da inicio al disco con un derroche de colorido pletórico al modo de una arquetípica melodía en clave de chamber-rock remodelada con un dinamismo jazz-progresivo desde donde se impulsan las aristas más líricas de la musicalidad nuclear. Con el protagonismo esencial del violín y la armazón básica que conjuntamente instalan el piano y la batería tenemos una entrada genial. La segunda pieza es justamente la homónima, ocupando un espacio de casi 4 minutos: su tenor general apunta hacia un lirismo más reposado y estilizado, tal vez “convencional” en el sentido de que se focaliza más abiertamente en las pautas del romanticismo, con algunos cauces para un impresionismo sereno. Hay algo en este tema que nos recuerda a THE ENID, pero bajo el filtro del ISILDUR’S BANE de la época del “The Voyager”. Con el particular título de ‘Inspired By Pink Floyd’, el ensamble de INNER DRIVE nos muestra una idea musical más bien inspirada en THE ALAN PARSONS PROJECT – su versión más ambiciosa – en cuanto a la obvia vitalidad cálida con que se desarrolla la ilación de los motivos centrales. Con todo, la riqueza de los arreglos instrumentales en curso nos vuelven a remitir a esos viejos tiempos de ISILDUR’S BANE. ‘Full Moon’ comienza con un órgano Hammond instaurando la base para el groove general que no tardará en motivar al ensamble íntegro, pero es el sintetizador quien asumirá el rol de guía para el desarrollo temático de la pieza: hay mucho de Emersoniano en las sonoridades de los teclados así como en el carácter de la composición misma, y bien puede describirse esta fulgurante pieza como una remodelación del paradigma de EMERSON, LAKE & PALMER bajo la influencia del AFTER CRYING de la época del “6”. A continuación, ‘Life In Our Minds’ despliega una exuberancia que ostenta aires de familia con ‘Way To The Unknown’ y ‘Oasis’, poniendo énfasis en el aura de serena gravedad que predominaba en este último.

Las dos piezas más extensas del álbum son ‘Elephants’ y ‘Chaos’, durando ambas más de seis minutos. En el caso de ‘Elephants’ tenemos una exhibición de modismos sinfónicos con unos detalles Canteburyanos que claramente se hacen notar en la labor de la dupla rítmica; en especial cabe destacarse la sólida labor del bajo, el cual crea complejas líneas en varios momentos con el fin de explotar a fondo la sofisticada atmósfera general de la pieza. Por su parte, ‘Chaos’ se inicia con un prólogo etéreo que tiene cierto tufillo Crimsoniano, mas cuando entra a tallar el cuerpo central, la prestancia sonora se enfila hacia una vibración extrovertida netamente sinfónica, muy en línea con ELP y los solistas de RICK WAKEMAN. En medio de ellas está ‘Lost Dreams’, un tema más cálido y relajado donde la banda va hilando fino el desarrollo temático en curso, dejando siempre un espacio donde la flauta pueda explayarse en su rol protagónico dentro del ensamble grupal. ‘Aigba’, el penúltimo tema, está marcado por una relativamente tranquila expresividad desde la cual el ensamble puede trabajar con texturas fusionescas mientras los motivos centrales se van desarrollando y abriendo ventanas a ciertos recursos de variedad. El piano sabe asumir con carácter su posición de ítem integrador de toda la instrumentación, y por su parte, el violín sabe cómo realzar una idea cuando es su turno para salir al frente. Con un fondo de ruidos de corrientes marinas, el piano gesta sus últimos fraseos en un final magníficamente elegante que nos remite nuevamente a los viejos paradigmas de AFTER CRYING e ISILDUR’S BANE. Aún queda el no muy extenso epílogo ‘Transience’ para cerrar el álbum: impresionismo ornamentado de tal manera que las florituras de la flauta no rompan con el equilibrio comandado por el piano eléctrico, plasmando así el idóneo retrato sonoro de una risa serena. 


Lo que tenemos en “Oasis” es, a fin de cuentas, una serie de más de tres cuartos de hora de música progresiva de gran nivel, dueña de una vitalidad ecléctica equiparada por pocas bandas de la actualidad, o sea, un disco totalmente bordado. Los INNER DRIVE se han lucido bárbaramente y solo nos queda recomendar este disco a los coleccionistas a ojos y oídos cerrados.


Muestras de “Oasis”.-


Saturday, October 11, 2014

La fabulosa química sonora de SALES DE BAÑO


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es la ocasión de presentar a SALES DE BAÑO, que es un joven grupo argentino dedicado a cultivar un híbrido de jazz-rock y rock-in-opposition dentro de un esquema genuinamente progresivo sensible a la inclusión de elementos fusionescos en el camino. Formado este grupo por el talentoso bajista Carlos Quebrada (integrante también de otra banda heroica de la vanguardia argentina, FACTOR BURZACO, nada más y nada menos), el personal de SALES DE BAÑO se completa con Camilo Ángeles [flauta], Agustín Zuanigh [trompeta y fiscorno], Andrés Marino [pianos y sintetizadores], Mariano Cepeda [guitarra y efectos] y Federico Isasti [batería]: ahora nuestra atención se enfoca en su estupendo disco debut “Estrangulando El Mundo”. Todo el material contenido en este disco, compuesto íntegramente por Quebrada, fue grabado en noviembre del año pasado en los Fort Studios de Buenos Aires, para luego ser mezclado en el estudio neoyorquino Bacqué Recording Engineering. Vayamos ahora a los detalles del repertorio.


Durando 9 minutos y pico, ‘Zoroastro’ pone en marcha la maquinaria grupal con un colorido tan bizarro como misterioso. La estructura rítmica del motivo inicial es sólida pero no muy trepidante, lo cual permite a los instrumentos asociarse con oportuna delicadeza, y así, permitir que el tránsito al posterior interludio abiertamente melancólico sea muy fluido. Una sección siguiente está marcada por unos aires a lo MAHAVISHNU ORCHESTRA, siendo así que la guitarra se explaya noblemente en sus fraseos mientras que el piano engalana el paisaje general con fraseos a lo free-jazz. El segundo tema del disco, titulado ‘30’, es más largo aún que el primero: dura 10 minutos y segundos. Su esquema de trabajo tiene una aureola un poco más extrovertida que la del tema inicial, incluso aproximándose a la mágica delicadeza de las expresiones más excelsas del jazz-prog de tradición Canterbury (GILGAMESH, HATFIELD AND THE NORTH). Se nota el empleo de trucos Crimsonianos emanados de algunas partes de guitarra, y por qué no, también algunos elementos avant-jazz a lo ZAPPA en ciertos pasajes donde el grupo se pone en plan juguetón. Los solos de flauta y trompeta son esplendorosos, bien lucidos, sin romper con el clima general de la instrumentación. Con estos poco menos de 20 minutos iniciales, el grupo revela su gusto por esquemas sonoros señoriales y desafiantes, así como su talento para concretizarlas con nervio e inteligencia artística. ‘Wildeinsamkeit, Acto I’ es lo que sigue a continuación, estando a cargo de ahondar en el factor Canterbury para darle un enfoque centrado en las excursiones del piano eléctrico. El segundo acto del concepto de ‘Wildeinsamkeit’ se halla un poco más adelante, y aquí el asunto se deriva mayormente hacia un delirio abstracto basado principalmente en retazos deconstructivistas de guitarra, aterrizando finalmente en una juguetona y tensa coda.


Entre esas dos partes distanciadas de‘Wildeinsamkeit’ se ubican ‘Los Mayores Ríos Se Deslizan Bajo Tierra’ y ‘Lo Verde, Lo Apacible’, sucesivamente. El primero de estos temas empieza con pulsiones aleatorias de batería, el bloque grupal se asocia en un dinamismo ágil y complejo que mencionados nos lleva hacia el paradigma de HENRY COW (sus dos primeros álbumes), para desembocar en un largo explayamiento de matices relajados y etéreos; para la coda, el grupo vuelve a la cálida exaltación precedente. Por su parte, el segundo se enmarca claramente dentro del aura apacible al cual hace alusión el título: yendo más allá que otras piezas anteriores que también incluían momentos calmados, la personalidad contemplativa de ‘Lo Verde, Lo Apacible’ se orienta hacia el acto de mirar detrás de una niebla metafísica y descubrir algo permanentemente oculto, afrontar su misterio, dejarse llevar por lo inesperado mientras se conserva la actitud contemplativa de manera incólume. El piano no solo dispone de un buen espacio para armar una sección solista, sino que también sostiene todo este viaje de forma integral. ‘Ascesis’ ostenta un aire místico en su desarrollo temático, prominentemente articulado bajo la guía del piano, una vez más. Hay una atmósfera criolla inundando la etérea atmósfera que envuelve al cuerpo central cual niebla de introspectiva serenidad, lo cual hace que el ensamble se conecte – aunque sea parcialmente – con otras entidades compatriotas que saben añadir elementos fusionescos a sus respectivas propuestas de vanguardia (LAS OREJAS Y LA LENGUA, ORQUESTA METAFÍSICA, LES MINOTS, etc.).

  

En fin, el disco se completa con ‘20’, la pieza más abiertamente neurótica del álbum, y es justamente la actitud particularmente extrovertida de la armazón instrumental lo que permite que esta nueva y definitiva exploración de la faceta más dadaísta de la banda se explaye con una dosis de tensión más intensa que nunca. Con alusiones a MATCHING MOLE y NUCLEUS, el factor Cantebury regresa en pleno, así como el paradigma del rock-in-opposition (otra vez, bajo el encanto del HENRY COW temprano). Termina así “Estrangulando El Mundo”, un excelso catálogo de composiciones que honran hasta altísimos niveles la perspectiva actual de las vanguardias del rock y del jazz: ojalá sigamos teniendo a SALES DE BAÑO como una entidad viviente por mucho tiempo, pues sin duda, se trata de un tesoro dentro de la escena progresiva hispanoamericana.


Muestras de “Estrangulando El Mundo”.-
Los Mayores Ríos Se Deslizan Bajo Tierra: http://kuaimusic.bandcamp.com/track/los-mayores-r-os-se-deslizan-bajo-tierra

Thursday, October 09, 2014

Viajes e inspecciones desde la CASA DE ORATES


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volcamos nuestra atención al nuevo trabajo de CASA DE ORATES, el proyecto de vanguardia radical con base electrónica fundado por el multi-instrumentista chileno Manuel Knwell. El título de este nuevo disco es “Viaje Astral” y en él se hace cargo este polifacético y muy activo músico de los teclados, sintetizadores, percusiones, programaciones y efectos computarizados, kultrun, trompeta, vientos y tambores tradicionales tibetanos y contrabajo, además de algunas voces. Sus compañeros/as de viaje para la ocasión son Serena Toxicat [voces], Eduardo Villanueva [sintetizadores], Sergio Daniel De Blois [voces], Karenn González [voces] y Sergio Peralta [saxofón tenor, flauta y clarinete]. Hay también una mención especial a Miguel Conejeros por hacer un remix del tema homónimo del álbum como penúltimo ítem del mismo (volveremos a ello en su momento). Respecto a los anteriores trabajos de CASA DE ORATES, Manuel Knwell establece una continuidad evolutiva en ciertos aspectos, pero también trae otros nuevos: uno de ellos consiste en la incorporación de ambientes y sonidos punzantemente coloridos al estilo de la IDM; otro es el énfasis en pulsaciones y encantamientos de inspiración ancestral que, lejos de oponerse al recurrente aspecto electrónico de la línea de trabajo de CASA DE ORATES, le da un giro refrescante y sugerente. Vayamos ahora al repaso del repertorio de este disco.


Durando poco menos de 1 minuto y medio, el prólogo ‘Antakarana’ arma un esquema minimalista oscuro que anticipa pertinentemente el arribo de ‘The Last Selknam’ con su dinámica coloristamente robótica, desde la que se hace una interesante confluencia de destellos cibernéticos y resplandores juguetones. Con la tríada de ‘Saturne’, ‘Autoscopy’ y ‘Axis Mundi’ se elabora un tránsito desde un oscurantismo abstracto – con el talante etéreo de ‘Saturne’ y el esquematismo electrónico de ‘Autoscopy’ – hasta la celebración maquinista de la sociedad posmoderna, pues en efecto, ‘Axis Mundi’ es toda una orgía de golpes computarizados de metales que se explaya en busca de una musicalidad nueva. Todo este camino que nos ha llevado desde un ensueño vibrante hasta un vitalismo hermético es una muestra palpable del tipo de replanteamientos que se propone Manuel Knwell en esta nueva fase de su carrea musical. La emergencia de ‘Ánimas En Penumbras’ nos retrotrae frontalmente al oscurantismo etéreo de piezas anteriores, pero esta vez no para motivar una exaltación ulterior sino para detenerse en su propia implosión: el cántico femenino está dirigido a convocar a los fantasmas interiores en la realización de un exorcismo inquietante, casi fatal. A través de su espacio de casi 8 ½ minutos, la pieza homónima genera un esencial punto de inflexión para el disco. Su esquema de trabajo machacador y punzante gesta una meticulosa mezcla de espiritualidad celebratoria de claros tonos tribales y festivos explayamientos de la realidad cibernética de nuestro mundo: una ingeniosa fusión entre lo ancestralmente mítico y el paradigma contemporáneo del acero y el cemento. En el pasaje final se impone un efecto de drone que aporta un aire de extraño ensueño para las últimas cadencias tribales que surgen para el fade-out conclusivo.

‘Ancient Of Bantú’ es un breve interludio de sonidos percusivos reciclados por computadora, un preámbulo al oscurantismo inquietante de ‘The Sacred Tree Of The Sephiroth’, todo un homenaje a las ignotas fuerzas metafísicas que guían y llenan las facetas más oscuras de la naturaleza humana. Los ecos y resabios de los vientos folklóricos son tan importantes como los sonidos mismos a la hora de desarrollar la ambientación general; además, las percusiones adicionales aportan un reforzamiento de la imperante e incesante espiritualidad ritualística, la cual alcanza una cima especial cerca del final. ‘Tíbet’ prosigue por una senda telúrica un tanto similar, pero esta vez con un aura más ostensiblemente reflexiva, y el hecho de que se incluya una recitación femenina sobre una forma diferente de verse a sí mismo en conexión con la faz más profunda del Universo se ajusta a esta descripción. Los retazos de vientos y percusiones, las minimalistas capas de teclado, los cánticos que emergen en un momento dado, y en general, la ambientación etérea global de esta pieza nos apartan de la danza precedente y nos sumergen en los quiebres impredecibles de la reflexión. Volviendo a las pautas de la IDM, el tema homónimo resurge en un ‘Remix F600Rmx’ que es más que una remezcla, es una deconstrucción motivada por el ansia de remodelar la intensidad celebratoria de la primera versión a través de desarticulaciones que instauran una nueva lógica de neurosis rítmicas. En fin, llegamos a los últimos 10 minutos del disco que están ocupados por ‘…….’: bajo este solipsista título se cobija una excursión minimalista que se refocila en su propio misterio abstracto, algo que nos hace evocar aquellos tiempos de KLUSTER y del concepto de “Zeit” de TANGERINE DREAM. La firmeza con que la bruma sónica en curso inunda el espacio circundante del oyente se hace realmente opresivo a pesar de no ser ella misma aparatosa ni estridente: es una invasión que triunfa desde lo no sensorial.


Esto fue todo lo ofrecido en “Viaje Astral” por CASA DE ORATES: tenemos aquí una nueva demostración del tipo de osada grandeza que Manuel Knwell aporta cual mente inagotable a la vanguardia musical sudamericana. Todavía no está este disco publicado físicamente (por ahora solo podemos acceder en el enlace http://casadeorates.bandcamp.com/album/viaje-astral ), pero ojalá lo esté pronto.


Muestras de “Viaje Astral”.-
The Sacred Tree Of The Sephiroth: http://www.youtube.com/watch?v=mR0ktMBO4Gg


Monday, October 06, 2014

EL CEREBRO DE GREGORIO SAMSA: nuevas percepciones de la psicodelia progresiva peruana


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de EL CEREBRO DE GREGORIO SAMSA, un grupo peruano surgido en la hermosa ciudad de Huancayo y que se dedica a cultivar una música psicodélica aventurera, una propuesta ecléctica en el sentido más genuinamente progresivo del término, aunque el resultado dista mucho de los caminos “habitualmente ortodoxos” del pasado y el presente del género. El grupo en cuestión es un dúo instrumental consistente de Jhordan Miguel Jurado Aponte [guitarra, bajo y efectos] y Joel Riofano Clemente [batería y percusión]. Con algunos años de actividad musical a sus espaldas y varios trabajos de corta y larga duración publicados en su web de Bandcamp, ahora aparece publicado en edición física su registro más reciente, “¿Me Percibes, Animal?” [http://elcerebrodegregoriosamsa.bandcamp.com/], bajo la iniciativa conjunta de los sellos limeños Necio Records y Cuaderno Roto. Incluso uno de los impulsores del primero de estos sellos mencionados, Arturo Quispe – también integrante de CHOLO VISCERAL, SPATIAL MOODS y RAPA NUI –, se hizo cargo de la bella imagen de la portada, logrando así mostrar su talento creativo en el área de las artes plásticas. El material de “¿Me Percibes, Animal?” fue grabado entre los meses de setiembre y diciembre del año pasado, y fue publicado en Bandcamp a inicios del 2014 antes de que se concretara la edición física a la cual nos referimos. Vamos ahora al repertorio del disco, ¿vale?

  

‘Ya Va A Venir El Día, Ponte El Alma’ ocupa los primeros 13 minutos y pico del álbum. Comenzando con una atmósfera de expectante caos bajo la aleatoria guía de los impetuosos redobles de batería, el grupo no tarda en instalar los cimientos de un viaje ceremonioso en el que se aúnan la dimensionalidad aguerrida del stoner, la sofisticada rudeza del primer GURU GURU y la languidez densa del PINK FLOYD 69-71. Dentro de la armazón creada por el dúo, es la batería la que dirige su frenética ingeniería en base a las rotundas vibraciones de su labor rítmica. Cuando los diversos efluvios rockeros en curso se detienen momentáneamente, se abre camino un interludio cósmico cuya aureola de inquietud nos remite a ese tipo de minimalismo siniestro que era tan común en varios estándares del kraut sintetizado, creando así un espejismo de extraña relajación, y de hecho, es una referencia para que más adelante resurja con una actitud más torturada. Antes de eso, el encuadre rockero reaparece con la misión de retomar y redondear los recursos de impredecible vitalismo que se habían instaurado anteriormente. El último motivo sigue un estereotipo psicodélico con una actitud relativamente relajada, siendo así que las capas cósmicas de fondo se notan ahora calmadas en lugar de tensas. Tras este impactante comienzo, el álbum continúa con ‘Transido’, una pieza más abiertamente extrovertida donde la huella del paradigma Crimsoniano (de la época 73-74) sirve como inspiración principal, añadiéndose algunos recursos math-rockeros en el camino desde donde el asunto se nutre de una agilidad simultáneamente cálida y neurótica. Si ‘Ya Va A Venir El Día, Ponte El Alma’ era una muestra del tipo de estrategia que utiliza el ensamble para contar historias a través de sus abstracciones sónicas, perturbadoras y etéreas a la vez, ‘Transido’ nos revela su manera de manejar situaciones centradas en un encuadre musical más focalizado y con una expresividad más furiosa. 


La segunda mitad del álbum empieza con ‘La Muerte Ha Estado Alegre Y Ha Cantado En Su Hueso’: portando una fuerza expresiva claramente inspirada en HAWKWIND y ASH RA TEMPEL, se trata de una pieza signada por una rudeza rimbombante en cuanto a su arquitectura temática, la cual hila dos motivos patentemente diferenciados entre sí, uno misterioso sobre un medio tiempo en compás de blues-rock, el otro extrovertido y portador de un aura aguerrida bajo la cual el grupo exorciza sus inquietudes space-rockeras con generoso nervio. Un breve epílogo sereno concluye la pieza para dejarnos con los 9 minutos restantes del disco, los cuales están ocupados por ‘Extinción O El Canto Cordial De Las Distancias’. Esta pieza se articula bajo las pautas del post-rock de forma directa, generando sutiles recursos de sofisticación en el desarrollo temático a fin de plasmar atmósferas grisáceas atravesadas por una intensa melancolía otoñal. El groove cuasi-jazzero de la batería ayuda aporta un dinamismo especial para el cuerpo central. Ya en el pasaje final nos enfrentamos a una capa minimalista que parece cubrir algo que “late desde el más allá” para respetar su vibración trasmundana. Ésta es la forma en que se culmina nuestro trayecto melómano por los motivos, atmósferas y ritmos de “¿Me Percibes, Animal?”, un testimonio concreto e inequívoco del grado de alucinante vitalidad del que goza el rock del underground peruano. EL CEREBRO DE GREGORIO SAMSA no es solo una banda, también es una congregación de exorcistas de osadas percepciones musicales.

Muestras de “¿Me Percibes, Animal?”.-



[Con especial cariño dedico esta reseña a la prog-girl venezolana Jackie Suárez.]

Friday, October 03, 2014

ICONOCLASTA: reminiscencias de sus orígenes y primeros años de cúspide


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hace poco, más exactamente, a fines del pasado mes de agosto, una asociación mexicana de amantes del rock progresivo organizó una entrañable reunión para celebrar los 33 años de trayectoria de uno de sus máximos referentes esenciales nacionales: ICONOCLASTA. Para hacernos eco de este aniversario, pasaremos revista a los dos primeros trabajos de larga duración la banda – su disco homónimo del 1983 y “Reminiscencias” del 1985 – y al EP “Suite Mexicana”, del 1987. ICONOCLASTA fue uno de los más notorios exponentes de una ebullición de propuestas de de rock artístico y ecléctico en un tiempo en que la mayoría de los dioses de la primera generación del rock progresivo había caducado o caído en periodos de trastocamiento de identidad (por así decirlo).


Fue en 1983 que ICONOCLASTA logró entrar en el mercado fonográfico por vía de un disco homónimo que daba amplias muestras de los raudales energía creativa e ingenio melódico que el quinteto de Ricardo Moreno [guitarras acústica, clásica y eléctrica, sintetizadores], su hermana Rosa Flora [órgano, piano acústico y eléctrico, sintetizadores], Ricardo Ortegón [guitarras eléctricas], Nohemi D’Rubin [bajo, guitarra acústica] y Víctor Baldovinos [batería, percusión] era capaz de exponer desde su fuerza interna. Nada mal para un grupo que iba contracorriente frente a las tendencias comerciales del rock desde fines de 1980, tiempo de su fundación. Justamente se sentía en la propuesta de ICONOCLASTA el afán de revitalizar las herencias de YES, GENESIS, PREMIATA FORNERIA MARCONI y CAMEL, añadiendo colores propios a la amalgama sonora resultante. ‘Cuentos De Arquicia’ abre el álbum con fulgurante entusiasmo: una pieza con alta carga rockera y una dosis de sofisticación progresiva que realza eficazmente su gancho. Este inicial despliegue frontal de energía se prolonga en el envolvente ‘Dorian’, el cual comienza con una breve trasposición entre piano eléctrico y sintetizador antes de que el ensamble completo entre de lleno de forma casi avasalladora – la guitarra de Ortegón es un elemento crucial dentro del magnetismo musical de Iconoclasta, pues sus punteos y fraseos saben resaltar en medio de las fastuosas cortinas y orquestaciones de teclado por los hermanos Moreno (principalmente Rosa Flora). Al contener varios aires de jazz-rock en la evolución de su esquema rítmico, ‘Dorian’ asume una excelso aura de exquisitez; una mención especial va para la laboriosa dupla rítmica, que a punta de destreza y punche sostiene las pirotecnias de guitarra y teclado.

‘Manantial’, tal como su titulo insinúa, apunta hacia un ambiente más relajado y bucólico: los acordes de guitarra acústica a cargo de Ricardo y las cortinas de sintetizador que trae a colación Rosa Flora sirven de paisaje de fondo para los solos eminentemente Hackettianos de Ortegón. Cuando llega el turno de ‘Memorias De Un Hechicero’, la banda recapitula la excelsa energía de las dos primeras piezas fusionándola con la magia flotante de la tercera sobre una base inspirada en el paradigma del jazz-fusion. Los contrastes entre los pasajes pomposos y los momentos introspectivos están muy bien armados, manteniendo una impecable fluidez para el bloque general de las ilaciones temáticas que resurgiendo en el camino. Una vez más, debemos especificar un elogio particular para la dupla D’Rubin-Baldovinos, proveedora de unos robustos cimientos para los vericuetos melódicos de las composiciones. Con un estilizado prólogo aflamencado comienza ‘Estudio VI’: la guitarra clásica marca la pauta del tema, asumiendo un protagonismo que nunca se desborda, dejando ocasionales espacios para el lucimiento de los sintetizadores y la guitarra eléctrica. También en la dupla final de ‘Origen, Cúspide Y Muerte’ y ‘Fuera De Casa’ es la guitarra clásica la que marca la pauta – el primero de estos temas mencionados está marcado decisivamente por una confluencia de jazz-rock y sinfonismo de vieja escuela, mientras que el segundo enfatiza la creación de pasajes fastuosamente coloridos desde el lado más épico del ideal progresivo, incluso utilizando un arreglo vocal femenino en ciertos pasajes. De hecho, el espléndido final de ‘Fuera De Casa’ sirve como el corolario perfecto para un disco rebosante de calidad e ingenio.


Si este álbum homónimo nos abrió las puertas a un encantador jardín de melodías y ritmos, “Reminiscencias”, el segundo disco, encarna un minucioso y puntilloso paseo por este jardín para explotar meticulosamente sus detalles más coloridos. No son pocos los que consideran que este disco supone una evolución a lo grande respecto al primero, e incluso lo consideran una de las obras más bellas de toda la historia del rock progresivo de los países hispanohablantes. Se trata de un disco conceptual que gira en torno a la continua y creciente deflagración del medio ambiente que ha conllevado el avance científico y tecnológico producto del ingenio del hombre: un precio dramáticamente alto que se ha pagado a cambio de la amplitud del conocimiento y el acceso a las comodidades de la vida moderna. Esta temática tan sombría – reflejada de forma impactante en la portada misma – es traducida sónicamente por ICONOCLASTA en un derroche inagotable de pompa y circunstancia, haciendo gala de una sublime elegancia que acentúa el dramatismo de la idea central con un toques enérgicos de clase y pulcritud. Cabe señalar la reveladora anécdota de que por aquel entonces, el grupo contó con cierto apoyo institucional de la Secretaría de Educación Pública de su país debido al buen nivel de éxito comercial que había obtenido el primer disco, un apoyo que les permitió contar con logística para armar giras nacionales hasta el año 1986. Sí… ¡a veces sucedían cosas así!

“Reminiscencias” comienza con ‘La Gestación De Nuestro Mundo’, el cual funciona como una entrada efectiva y poderosa, con una estupenda Rosa Flora Moreno que lleva la batuta del grupo mientras dirige la línea melódica principal en su piano de cola. El tenor académico predomina aquí sin que se haga impostado o trivial: es una pieza esplendorosa, capitalizada por obra y gracia de ingeniosos arreglos y finas ejecuciones. El segundo tema me suena un poco como una cruza entre los esquemas más recurrentes del ‘The Geese And The Ghost’ de ANTHONY PHILLIPS y la cálida densidad del “Wind And Wuthering” de GENESIS; aquí se da una sabia combinación de sintetizadores atmosféricos, armazones de guitarras de corte folk y envolventes texturas de guitarra eléctrica, todos estos elementos compactamente amalgamados sobre un groove impecable a cargo de la dupla D’Rubin-Baldovinos, un Groove donde se hermanan buen pulso y sutileza. Pasando a una dimensión muy distinta, el siguiente tema, ‘La Era De Los Metabolismos Tecnológicos’, nos muestra la faceta más fiera de este enorme iconoclasta mexicano. La poderosa fastuosidad que se destila por todos y cada uno de los poros de dispone el perfecto escenario para los solos alternados de guitarra y órgano: este tema puede dar la impresión de que los tipos de EMERSON, LAKE & PALMER se asociaron momentáneamente junto a algunos miembros de YES para tocar alguna pieza sobrante del “Relayer”. Dadas las fantásticas proporciones de estas electrizantes vibraciones que emanan de las interacciones de los instrumentos, queda bien retratada la frenética locura de nuestra sociedad urbana contemporánea.


Tras un lado A tan contundente, a la suite de siete partes que llenaba todo el lado B del vinilo, ‘Reminiscencias De Un Mundo Sin Futuro’, no le quedaba más remedio que sintetizar las pautas centrales de todo lo anterior y revitalizarlas con un esplendor aún mayor. ¡Y realmente cumple a cabalidad con esta misión musical! Los diversos motivos, ambientes y esquemas rítmicos que se suceden a lo largo de sus casi 17 minutos de duración pueden ser apreciados como constituyentes de un compendio sistemático del álbum entero y como la cosecha perfecta de las semillas instauradas por el primer álbum. A pesar de la escasa presencia de pasajes vocales (aparte de algunos arreglos corales, no hay nada mas), se puede advertir claramente un abierto sentido de dramatismo en las ideas musicales que se van sucediendo en la suite, cimentando así la concreción decisiva del apocalíptico tema conceptual que sirve de punto de inspiración. En suma, solo queda volver sobre las palabras que escribimos al comienzo de esta reseña: “Reminiscencias” es una obra sumamente bella y majestuosa. Su inclusión en cualquier discoteca progresiva que se precie de ser buena por lo menos no puede sino ser recomendada con ahínco.


Y bueno, llegaron nuevas ideas a las cabezas de los músicos de ICONOCLASTA y llegó el año 1987, el tiempo de su EP “Suite Mexicana”. Este ítem consiste en una obra de 15 minutos dividida en dos partes para ocupar ambas partes del vinilo, siendo así que ambos temas tienen en común el uso consistente del compás de seis octavos y el notable uso de cadencias del folklore mexicano en plena manifestación de su ímpetu tan típico. El nexo entre ‘Mestizaje (26-a-1)’ y ‘Revolución en 6/8’ se advierte en la manera en que la secuencia percusiva que establece el fade-out de la primera pieza coincide con la que inicia el fade-in de la segunda. ‘Mestizaje (26-a-1)’ comienza con unos reflexivos acordes de guitarra acústica que parecen establecer un momento de reflexión antes del arribo de una iluminación. Y ciertamente parece que se da una explosión de fulgor en la emergencia de las percusiones y la flauta dulce, asentando de este modo el escenario para la irrupción del ensamble entero. Todo funciona a las mil maravillas en el despliegue de mágico frenesí que se desarrolla en esta danza en clave progresiva: los fraseos de guitarra eléctrica, los juguetones rasgueos de la acústica, los variados solos y contrapuntos de teclado, el esforzado trabajo de una siempre precisa e ingeniosa dupla rítmica. Con el fade-in mencionado anteriormente comienza ‘Revolución en 6/8’, un tema que hereda una cadencia idéntica, pero esta vez con un tenor un poco más ceremoniosos en algunos pasajes, especialmente aquellos donde los teclados asumen el rol protagónico en un abierto desafío cara a cara con la primera guitarra. Más bien, cuando ésta asume el rol principal de la melodía de turno, las cosas transitan hacia una mayor candidez. Para nosotros, el mayor mérito de este disco dentro del currículum vitae de ICONOCLASTA está en su apelación directa a una línea de trabajo más tirada hacia la fusión, aunque no se abandona para nada el esplendor progresivo que tan buenos réditos había dado en los dos primeros discos de la banda. Esta suite bipartita supuso, en retrospectiva, el decisivo punto de inicio para la inflexión hacia musicalidades de carácter fusionesco que, gradualmente, ocuparán un rol preponderante en los siguientes álbumes del grupo. El primero de éstos es “Soliloquio”, grabado y publicado un poco más tarde en el mismo 1987... pero detenemos esta breve retrospectiva en “Suite Mexicana”, ¿vale?

Esperamos que este repaso de los tres primeros ítems fonográficos de ICONOCLASTA sirva para que los neófitos se sientan interesados en investigar en su legado, y por otro lado, para que los conocedores sigamos teniéndolas muy presentes en nuestras escuchas habituales.


Muestras de ICONOCLASTA.-
Origen, Cúspide Y Muerte: https://www.youtube.com/watch?v=o1Y5nTicTBA
Reminiscencias De Un Mundo Sin Futuro: https://www.youtube.com/watch?v=fjwrjRCk1eQ



Tuesday, September 30, 2014

LATTE E MIELE: tras la resurrección viene la ascensión de una vieja pasión


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

LATTE E MIELE, una de las leyendas de la primera generación del rock prog-sinfónico italiano y que actualmente está gozando de una fase de entusiasta resurrección, vuelve a la carga con una versión ampliada de su primer disco, el concept-album “Passio Secundum Mattheum” que ahora conquista su expresión definitiva bajo el título de “Passio Secundum Mattheum: The Complete Work”. Este grupo oriundo de Génova comenzó como trío (bajo el molde de EMERSON, LAKE & PALMER y LE ORME) pero desde que se reformó en el nuevo milenio opera como cuarteto de Marcello Giancarlo Dellacasa, Oliviero Lacagnina, Massimo Gori y Alfio Vitanza. Su última maniobra ha sido la de reactivar el concepto de la Pasión del Mesías, el mismo concepto de su álbum debut del 1972 “Passio Secundum Mattheum”. Ya entraremos en más detalles sobre esta maniobra en particular, pero cabe señalar que se trata de una iniciativa que ha estado en la cabeza de los integrantes del grupo desde antes de que se reformara en la segunda mitad de la década pasada.


Empezamos siguiendo la pista del disco original, cuando el grupo constaba de unos jovencísimos Marcello Giancarlo Dellacasa [guitarras acústica, clásica y eléctrica, bajo, violín, primera voz], Oliviero “Oliver” Lacagnina [piano, órgano, mellotrón, clavicémbalo, celesta, sintetizadores Moog y String Ensemble, voz] y Alfio Vitanza [batería, bongoes, tímpanos, campanas, percusiones surtidas, flauta y voz]. ‘Introduzione’ abre el disco con un tono patentemente majestuoso, desarrollado en un ambiente envolvente y ensoñador; los dos siguientes temas, ‘Il Giornio Degli Azzimi’ y ‘Ultima Cena’, alternan pasajes pastorales y otros enérgicos (un poco a lo ELP) bajo el esquema sinfónico que desde ya está férreamente instalado. En el caso de ‘Ultima Cena’, no nos hubiese molestado que se hubiese dado un desarrollo más expansivo pues nos parece que el potencial de fuerza rockera hubiese aportado un clímax realmente interesante y no simplemente una viñeta entre otras que arman una secuencia. ‘Getzemani’ tiene un swing ágil y sencillo en su esquema rítmico, siendo así que las capas de sintetizador y mellotrón aportan un predominante color onírico al asunto: con el ingreso del clavicémbalo y un robustecimiento ligeramente mayor del esquema rítmico, las cosas pasan a una clave un poco más pomposa, no ajena al estilo de EKSEPTION o al de sus coetáneos de PREMIATA FORNERIA MARCONI. ‘Il Proceso’ tiene un aire declarado a lo ópera-rock, sirviendo como un preludio a ‘I Testimoni’. Éste comienza con un tenor sinfónico ceremonioso conservado por las cortinas flotantes de teclado, siendo así que finalmente el trío pasa a un jam de raigambre jazzera cuyo esquema rítmico tiene cierto aura Latin merced a la presencia de bongoes junto a la batería: el jam, marcado por el piano en primer lugar, pasa luego a compartir la primera línea con la guitarra eléctrica. ‘I Testimoni (Parte 2)’, que abría el lado B del LP de vinilo, es una continuación del jam.

  

‘Il Pianto’ tiene un hermoso color pastoral, donde el mellotrón proporciona una densidad amable y otoñal; nada de esto nos hace prever el despliegue de fuerza y contraste entre psicodelia pesada y jazz a la antigua en el breve pero efectista ‘Giuda’. ‘Il Re dei Giudei’ toma las líneas finales de mellotrón de ‘Giuda’ para desarrollar una elegante coda sinfónica. ‘Il Calvario’, con su espacio de 7 minutos, es el tema más extenso del disco. Comenzando con un breve arreglo coral dramático, a continuación el órgano de fuelles asume el protagonismo con su alternancia de colores barrocos y góticos. Una vez que se arma una sección con el trío entero, la cosa pasa a una ambientación tan majestuosa como sombría sobre un compás lento y funerario: la guitarra eléctrica refleja un aire triste, el cual realza el aire de réquiem al que alude la pieza. Una vez que se detiene la batería, emerge un estilizado pasaje de guitarra clásica sobre la cual se enuncian las 7 palabras de Cristo en la cruz. ‘Il Dono Della Vita’ concluye el panorama de solemnidad bajando el tono de lo sombrío en beneficio de una cadencia más etérea, marcada por acentuaciones barrocas (incluyendo algunas citas de alguna fuga de Bach). Todo esto nos da “Passio Secundum Mattheum”, posteriormente editado digitalmente con dos bonus, ‘Mese Di Maggio’ y ‘Tanto Amore’. En todo caso, más vale la pena destacar la entrañable anécdota de que el trío hizo un concierto especial de la “Passio” en un auditorio del vaticano en febrero de 1973, una muestra de cómo el rock sinfónico podía sentirse a gusto dentro de la tradición cultural mientras le insuflaba nuevos modismos, desafiando conscientemente a sus presencias más ortodoxas... ¡y salirse con la suya!


Ahora nos trasladamos al presente año 2014, cuando el grupo cuenta con la formación de cuarteto con la inclusión del bajista-vocalista Massimo Gori. Sabemos que esto puede sonar a una reciente inclusión, así que cabe aclarar que Gori no es para nada un recién iniciado en el mundo musical de LATTE E MIELE; por el contrario, formó parte de la segunda etapa de la banda – entre 1975 y 1977 –, cuando el baterista Vitanza reformó el grupo con tres nuevos integrantes e incluso grabó un tercer LP, “Aquile E Scoliattoli”, bien recibido por la hinchada progresiva que aún existía en Italia. Gori era en ese momento el reemplazante absoluto de Dellacassa mientras que los otros dos nuevos miembros se repartían un nutrido arsenal de teclados, sintetizadores y guitarra eléctrica adicional. Ya en el nuevo milenio, Gori se sumó a la resurrección de LATTE E MIELE con la experiencia del concept-album del 2009 “Marco Polo: Sogni E Viaggi”, por lo que resulta que el actual cuarteto encarna eficazmente lo mejor de sus fases 70eras. Qué bonito disco fue  “Marco Polo: Sogni E Viaggi”, por lo que ahora queda ver si esto que tenemos ahora en nuestras manos es un digno sucesor del mismo.


Viendo la situación de esta nueva versión “Passio Secundum Mattheum: The Complete Work”, advertimos desde el punto de inicio un sonido más lleno y una producción de sonido más meticulosa, atenta a la sensibilidad moderna. Los arreglos corales se sienten más plenos cada vez que emergen. ‘Introduzione’ goza de un dramatismo ceremonioso intenso mientras que ‘Ultima Cena’ incluye un arreglo de capas orquestales más ambicioso que en la versión original. La nueva canción ‘Il Pane E Il Sangue Dell'Alleanza’ hace una buena labor a la hora de enfatizar la solemnidad poderosa y envolvente de  ‘Ultima Cena’. En cuanto a ‘Getzemani’, las variaciones no son muchas: su nueva presencia es el ejemplo perfecto de lo que pretenden los de LATTE E MIELE para este proyecto. ‘I Falsi Testimoni’, con sus 2 ¾ minutos de duración, reemplaza al más extenso tema ‘I Testimoni’: la función de ‘I Falsi Testimoni’ consiste en ahondar en la aureola teatral del álbum, la misma que cumple otra canción nueva, ‘Il Rinnegamento Di Pietro’. ‘Il Prezzo Del Sangue’ sigue por esta línea de magnificencia sinfónica, aunque es justo indicar que hay una vibración rockera más pronunciada, muy conveniente para enfatizar el momento trágico del juicio contra Jesucristo. ‘Toccata Per Organo’ es una composición de Lacagnina para órgano de fuelles, y el registro que aparece en este disco data del año 1972: una gema rescatada del baúl de los recuerdos de la primera generación progresiva italiana. ‘Il Calvario’ dura ahora poco más de la mitad que en su primera versión. Acto seguido y hasta el final tenemos una cadena de nuevas canciones: ‘Aria Della Croce’, ‘La Spartizione Della Tunica’, ‘Dall'Ora Sesta All'Ora Nona’, ‘Il Velo Del Tempio’ y ‘Come Un Ruscello Che...’. La primera está marcada por un dramatismo colorido mientras que la segunda aporta un momento de estilización rockera a lo RICK WAKEMAN, y esto mismo sucederá más adelante en ‘Il Velo Del Tempio’. Entre estas dos canciones se sitúa ‘Dall'Ora Sesta All'Ora Nona’, una breve pieza de guitarra clásica y capas orquestales. ‘Come Un Ruscello Che...’ cierra el álbum; su desarrollo temático incluye amplias citas de la canción que cerraba el álbum original, ‘Il Dono Della Vita’.   


Lo que vemos aquí, a diferencia del caso del remake de “The Snow Goose” de parte de CAMEL bajo la guía de un recuperado Andy Latimer, es una combinación de recuperación de ideas viejas con desarrollo de algunas ideas nuevas. Respecto a las primeras, se trata de una justa venganza del destino; respecto a las segundas, cabe resaltar que, lejos de hacer redundantes las atmósferas de turno o tentar a los fantasmas del sopor, se integran muy bien dentro del concepto inicial. También es digno de mencionarse explícitamente la presencia de enormes invitados en las instrumentaciones, cantos y narraciones, figuras que representan parte de lo mejor del prog italiano de ayer y hoy: Alvaro Fella (JUMBO), Lino Vairetti (OSANNA), Giorgio D'Adamo (NEW TROLLS), Aldo de Scalzi y Paolo Griguolo (PICCHIO DAL POZZO), Elisa Montaldo (IL TEMPIO DELLE CLESSIDRE), además del coro CLASSE MISTA y los músicos de GNU QUARTET, y un largo etcétera. En conclusión, ahora tenemos la sensación de que esta nueva mirada prog-sinfónica a la narrativa de la Pasión de Jesucristo se sienta ya como una obra musical genuinamente completa. Un brindis en honor a los LATTE E MIELE por haber logrado cerrar un círculo de creatividad esplendorosa a través del pasado y el presente del sinfonismo italiano: ojalá nos vengan en un futuro próximo con más muestras del estado de gracia con el que abordan esta nueva etapa de pasión y resurrección, llevando a su primera obra a una etapa de definitiva ascensión.

Muestras de “Passio Secundum Mattheum”.-
Temas 2-5 del disco del 1972:  https://www.youtube.com/watch?v=VNcLdryChZs
Getzemani según la nueva versión (en vivo en Tokio, abril del 2011): https://www.youtube.com/watch?v=0KaMY52bzpo   



[Este texto contiene fragmentos de una reseña originalmente publicada en La Caja de Música: http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/latteemiele_passiosecundummattheum.html]