Saturday, August 30, 2014

El nuevo enigma prog-sinfónico de LOGOS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al grupo italiano LOGOS, formado en 1996 como banda tributo a LE ORME mientras iba aprendiendo a armar composiciones propias dentro de la tradición prog-sinfónica. Con dos discos grabados entre fines del milenio pasado e inicios del presente, LOGOS procuró hacerse de un sitio concreto dentro de la escena progresiva contemporánea, y ahora nos viene con su nuevo trabajo “L’Enigma Della Vita”, el cual ya ha sido apreciado en varias páginas web como su mejor disco hasta la fecha. El disco en cuestión fue publicado por el sello Andromeda relix en mayo pasado. Los músicos fundadores de la banda son el teclista Luca Zerman, el baterista Alessandro Perbellini y el guitarrista-bajista Fabio Gaspari, siendo así que actualmente conformada como cuarteto con la inclusión de otro teclista llamado Claudio Antolini. Los dos primeros discos también fueron grabados con la alineación de cuarteto, pero con un guitarrista en vez de otro teclista: parece que LOGOS se siente más firme en el asentamiento de su visión musical cuando hay dobles teclados a bordo, y justamente se siente su gran relevancia a la hora de manejar y sopesar varias de las ideas melódicas que se suceden a lo largo del repertorio de “L’Enigma Della Vita”. Revisemos dicho repertorio con más detalle.


El preludio del disco es ‘Antifona’, durando poco más de 2 minutos: sus climas flotantes y expectantes abren la puerta a ‘Venivo Da Un Lungo Sonno’, un sólido y generosamente expandido ejercicio de sinfonismo moderno en clave de 7/8. Los nexos estilísticos con los paradigmas de CAMEL y ELOY, así como con el neo de los 90s en adelante (MANGALA VALLIS, H20, TRAUMHAUS), son bastante evidentes, y en el caso de LOGOS, ellos saben darle una ingeniosa revitalización al asunto. Los últimos solos de guitarra ostentan una laxitud a lo DAVE GILMOUR, y de hecho el arreglo de las capas de los sintetizadores ayuda a intensificar las afinidades Floydianas en curso. La dupla de ‘In Fuga’ y ‘Alla Fine Dell’Ultimo Capitolo’ llega para incrementar las dosis de energía expresiva y musicalidad: el primero de estos temas ostenta una sana complejidad en las armazones rítmicas empleadas para la ocasión, así como intrincados desarrollos temáticos; por su parte, el segundo exhibe un vigor llamativo que nunca decae a través de sus 9 minutos y pico de duración. Vale destacar específicamente en ‘Alla Fine Dell’Ultimo Capitolo’ lo bien que se aprovecha la densa magia del mellotrón en el desarrollo del intermedio instrumental. ‘N.a.s.’ es un instrumental poderoso, dueño de un radiante dinamismo en el que la maquinaria sónica del grupo se luce con florituras comedidas, siempre al servicio de los motivos centrales y del espíritu general de la pieza, bastante extrovertido, típicamente signado por la sofisticación característica del género progresivo. Sin duda, se trata de un clímax decisivo del disco. El sexto tema del álbum es justamente el que le da título, explorando un medio tiempo con un manejo sobrio de cadencias propias del rock duro bajo un envoltorio casi cósmico: sin duda que se puede ver aquí la influencia del PORCUPINE TREE de los últimos álbumes, aunque sin dejar atrás del todo las afinidades con MANGALA VALLIS y H20. Las capas y bases de los sintetizadores portan el suficiente carácter como para establecer un adecuado complemento a los riffs guitarreros.   

‘In Principio’ es la pieza más extensa del álbum durando 11 ½ minutos. Su sección inicial nos toma de sorpresa – de una manera agradable – al proyectarse hacia contemplativos ambientes pastorales bajo la guía de la guitarra acústica y los flotantes ornamentos de los teclados. La cosa realmente parece Genesiana en la primera mitad, incluso estableciendo nexos con el modelo de revival que propone la banda compatriota THE WATCH. En la segunda mitad, el talante de la canción vira notoriamente hacia un dinamismo psicodélico donde los efectos electrónicos se combinan fluidamente con el vigor rockero explícitamente diseñado para la ocasión – algo así como lo que esperaríamos de LABIRINTO DI SPECCHI y GRAN TURISMO VELOCE. ‘Completamente Estranei’ mantiene ambientes y grooves propios del neo-progresivo, explotando cabalmente el gancho de los motivos melódicos en torno a los cuales gira la canción. ‘In Quale Luogo Si Fermó Il Mio Tempo’ es una bella sonata de piano que prepara el terreno para el segundo tema más largo del disco, ‘Pioggia In Campagna’: esta canción brinda una síntesis cohesiva de la magnificencia de ‘Alla Fine Dell’Ultimo Capitolo’ y el dinamismo ostentoso de ‘N.a.s.’, calzando con total eficacia las atmósferas esenciales de la vieja tradición 70era (LE ORME, PFM) dentro del esquema de trabajo obviamente moderno donde se mueven estos músicos. La claridad magistral de los desarrollos de los sucesivos motivos operan como la cima última idónea para el álbum, aunque todavía falta ‘Il Rumore Dell’Aria’, el breve epílogo que repite los climas cósmicos del prólogo mientras suena una recitación ceremoniosa.  



Musicalidad preciosista de una muy cuidadosa factura donde la energía expresiva y el refinamiento van de la mano a cada momento: esto es lo que encontramos en “L’Enigma Della Vita”, enésimo testimonio de la prestancia magnífica que la nutrida y prolífica escena italiana ostenta hasta el día de hoy. LOGOS es uno de muchos grupos que garantizan la buena salud del rock artístico europeo - los 13 años de distancia entre el disco anterior y el nuevo han rendido buenos frutos.

Wednesday, August 27, 2014

HOMÍNIDO o la nueva estirpe de la fusión progresiva chilena


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al grupo chileno HOMÍNIDO, el cual acaba de publicar su disco debut “Estirpe Lítica”. Este grupo ya tiene algunos años de existencia bajo la iniciativa del bajista Francisco Martín y el baterista-percusionista Rodrigo González Mera, quienes conformaron la dupla rítmica de la ya desaparecida banda LA DESOOORDEN. A esta nueva misión musical de González y Martín se han venido sumando Pablo Cárcamo [guitarras, E-bow, teclados, coros], Eliana Valenzuela [voz, coros], Benjamín Ruz [violín] y Christopher Hernández [trompeta, fiscorno]. Teniendo en cuenta que Martín no solo se limita a tocar el bajo sino que añade el trompe y el didgeridoo a su arsenal, pues se garantiza en HOMÍNIDO una plenitud sónica fundamental e inapelable.


‘Simún’ pone en marcha las cosas, empezando con un preludio expectante donde el clamor flotante del didgeridoo parece anunciar el pronto surgimiento de algo grande… y en efecto, eso es lo que sucede cuando el bloque grupal se asienta y empieza a elaborar el cuerpo central de la pieza, asentándolo sobre un groove llamativamente cadencioso que ostenta su sensual luminosidad fusionesca. Luego sigue ‘Ciudades De Piedra’, cuya misión central es la de seguir ahondando en estos cautivadores esquemas rítmicos, con el plus de que los guitarreos ahora portan un punche más filudo. Cuando llega el turno de la dupla de ‘Insano Devenir’ y ‘Desde Las Cumbres Del Mar’, el bloque sonoro de la banda se siente cada vez más robusto: en el caso del primero de estos temas, disfrutamos de un híbrido de RUSH y LED ZEPPELIN en clave jazz-rockera, siendo así que las percusiones añaden un oportuno sabor latino al asunto; en el caso del segundo, la banda se concentra en ambientes reflexivos y relajados, usando su bien afiatada prestancia colectiva para hacer de su creación sonora un acto pictórico de retratos de los horizontes que contempla el espíritu dentro de sí mismo. Por ahora ya tenemos en claro la línea de trabajo de HOMÍNIDO así como su nivel de creatividad al moverse en ambientes diversos sucesivos. ‘Shanlágram Shilá’ y ‘Eterno Retorno’ conforman otra dupla importante, y de hecho, se puede afirmar que instauran en su conjunción – prolongada por casi 16 minutos – un clímax fundamental para el disco. ‘Shanlágram Shilá’ elabora climas y paisajes de raíz medio-oriental con un punche lo suficientemente medido para no saturar al oyente mientras los instrumentistas y Valenzuela dan vueltas y más vueltas al mágico sortilegio sobre el que se centra el motivo recurrente. Por su parte, el brillante instrumental ‘Eterno Retorno’ edifica una hoguera sonora muy en línea con el legado del SANTANA primigenio, con firmes aproximaciones a ritmos caribeños y afro-brasileños, explorando el discurso del rock-fusión con una vitalidad psicodélica atrapante. La verdad que en varios pasajes, la guitarra se siente muy metalizada, lo cual resulta muy útil para dirigir el empuje de la instrumentación integral.   

  


‘Cabeza De Piedra’ desarrolla una retoma de la solidez rockera que ya habíamos atestiguado en ‘Insano Devenir’, añadiéndola una vibración sofisticadamente electrizante mayor que atribuimos al impacto directo del tema precedente. ‘Mi Roca Interna’ vira hacia un clima de suave ensoñación: los roles protagónicos del piano y el violín a la hora de instalar el motivo central son bien aprovechados por el canto y la solemne cadencia latina de la armazón rítmica. Una delicia de poco menos de 4 minutos. Proyectándose desde estas cadencias ensoñadoras para elevarse hacia una exaltación rockero-tribal, ‘Adoquines Queretanos’ nos muestra al grupo preparado para volver a explorar su faceta más extrovertida; eso sí, lo hace con una actitud pertinentemente comedida. Cuando llega el turno del décimo tema – justamente el que da título al disco – la susodicha exaltación se trabaja más a fondo, una vez más, volviendo al estándar de ‘Insano Devenir’. ‘Salar’ nos remite a parajes introspección serena y cálida en base a la delicada triangulación armada entre la guitarra acústica, la percusión étnica y el corno. El canto de Valenzuela evoca un viaje en barca a través de un río desde donde se pueda proyectar una mirada nueva hacia el mundo que nos rodea. Durando casi 8 ½ minutos, ‘Magma’ cierra el álbum con un retorno en pleno hacia los parajes más esenciales del dinamismo fusionesco que HOMÍNIDO ha convertido en núcleo de sus exaltaciones musicales, pero como si estuviera sobrecogido por la excursión introspectiva de la canción precedente, mantiene una espiritualidad etérea a través de su patente luminosidad y su llamativo groove. Eso sí, el climático pasaje de cierre, nutrido con exuberantes vibraciones tribales y alimentado con un solo de guitarra casi Crimsoniano, ayuda a crear una electrizante sensación de esplendor mientras se explaya hacia su fade-out.


HOMÍNIDO es, sin duda, una revelación importante y esencial para la vertiente progresiva sudamericana de raíces fusionescas: este disco debut “Estirpe Lítica” es una gozada de principio a fin, una labor de artesanía musical elaborada a punta de nervio, creatividad y refinamiento extremo. ¡Recomendado!


Muestras de “Estirpe Lítica”.-

Sunday, August 24, 2014

La rueda perpetua de HUMUS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca fijarnos en el ensamble prog-psicodélico mexicano HUMUS so pretexto de su nuevo lanzamiento discográfico “The Wheel Of Malarkey”, el mismo que está publicado en CD y en doble vinilo. HUMUS es una banda veterana y muy idolatrada dentro del underground rockero mexicano: el trabajo que traemos ahora a colación ha sido publicado en junio del presente año 2014. El repertorio íntegro del disco se ha venido grabando desde el 2012, bajo la perpetua guía del guitarrista Jorge Beltrán, quien además de tocar la primera guitarra, también se hace cargo de los programas computarizados de teclado. A lo largo del disco, Charly López, Jeff Beltrán y John Westminster se alternan en el rol de baterista, mientras que Víctor Basurto se hace cargo del bajo y de efectos de iPad. Jorge Beltrán es el autor de casi todo el repertorio. Un dato curioso sobre “Wheel Of Malarkey” es que buena parte del material contenido en él fue compuesto como música de fondo para el menga “Bit Blood Aberrant” (un menga es un manga de factura mexicana).


Como dijimos más arriba, este disco está concebido no solo como ítem digital sino también como vinilo doble, y es por eso que los créditos del repertorio están repartidos en cuatro “lados”. El primer lado se abre con ‘Blatant/Mouge’, una pieza que comienza en clave cibernética (texturas de teclados y batería computarizadas) para luego virar hacia una enérgica demostración de space-rock de línea stoner. Así de llamativo es el inicio de las cosas, por lo que el terreno está adecuadamente preparado para que emerja el maratónico tema ‘Ultimate Help Resurgence’, que dura 10 minutos y pico. A través de diversos motivos que gozan de convenientes explayamientos efímeros, el grupo mantiene un groove dinámico y consistente: la guitarra de Beltrán, que mayormente se apoya en la elaboración de riffs y sencillas progresiones armónicas, mantiene una robustez sólida que resulta crucial a la hora de dar coherencia a la meticulosa ilación de motivos que sigue su curso al modo de los cambiantes niveles de intensidad de una corriente fluvial. ‘We’, por su parte, se articula dentro de una dinámica más focalizada, destacándose la vital aproximación entre el bajo y la guitarra, así como un estupendo solo a lo HENDRIX a la hora de elaborar el clímax conclusivo. El segundo lado comienza con ‘Bait For The Free’, un tema que suena al BLACK SABBATH de la etapa 71-73 remodelado con comedidas tonalidades etéreas a lo STEVE HILLAGE, seguido de ‘Flush Down The Mewk In June’, tema que da prioridad a los talantes del blues psicodélico y del jazz-rock dentro de su osada serie de variaciones sónicas muy propias de la esencia tradicional de la música progresiva. ‘The Mind Has A Mind Of It’s Own’ se perfila hacia climas góticos y misteriosos, apelando sutilmente a elementos tétricos de vez en cuando: el rol del órgano ocupa un protagonismo especial dentro del bloque sonoro. ‘Pouy Trell Koll’ suena como una versión reducida del espíritu general de ‘Flush Down The Mewk In June’, mientras que ‘Rat Bat Blue Variations’ cierra el segundo lado con una minúscula demostración de cálida ingeniería armónica de computadora. Los expertos en DEEP PURPLE reconocerán que se trata de una versión especial de un tema del álbum “Who Do We Think We Are”, de hecho, una de las piezas más enérgicas de ese disco. 


El tercer lado comienza con una composición de Ben Williams titulada ‘Losless Faster’ donde el mismo Williams toca los teclados, la guitarra, la batería y el bajo. Su función principal es la de abrir la puerta para la composición más extensa del disco, ‘Fulham’. Con un amplio enfoque centrado en el desarrollo de texturas y climas computarizados dentro de una ingeniería de cadencias que coquetean en buena medida con el free-jazz, la ambientación general de la pieza en cuestión se siente flotante e inquieta a la vez. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto, se da una prioridad de texturas líricas, a veces juguetonas, a veces reposadas. Lo que se disfruta de ‘Fulham’ principalmente es la novedad que supone el dejarse llevar por esta refinada elaboración de excursiones electrónicas dentro de un clima expresivo muy rico en musicalidad. Luego siguen tres piezas un tanto breves para completar el tercer lado del álbum, siendo la primera de ellas ‘Float’, un tema signado por el vitalismo áspero y exquisito que es marca doméstica de HUMUS. La segunda, titulada ‘Fluctuation’, nos lleva hacia una expresividad visceralmente vigorosa más intensa donde la batería ocupa un privilegiado espacio central dentro de la instrumentación: por supuesto, Beltrán da rienda suelta a sus habituales signos a lo HILLAGE-HENDRIX sin dejar de darle una vitalidad nueva. Finalmente, ‘Bashes’ nos lleva hacia un ambiente relajado, tirado a lo jazzero, donde el piano se sitúa como protagonista. El cuarto y último lado de “Wheel Of Malarkey” comienza con ‘Junior Flake’, un jam rotundamente voraz que explora las facetas filudas del estándar del rock stoner con grooves muy pero que muy interesantes. Tras su abrupto final emerge la composición de Alejandro Toledano Castillo ‘Events’, el cual nos muestra la simpática idea de un trío de maderas elaborando matices estilizados sobre un compás básico bastante frenético. ‘Cream’ vuelve de lleno al esquema triádico de guitarra-bajo-batería con una excelsa demostración de pesadez rockera que tiene bastante del rollo de LED ZEPPELIN, pero con esa aureola de ácida complejidad que se deriva del space-rock. ‘11 12 13’ es un tema donde Beltrán cuenta con invitados muy especiales: el guitarrista Eliud Varela, el bajista Ricardo Salinas y el baterista Christopher Kreuzer. Se trata de un jam intenso y sanamente visceral donde los involucrados se recrean en un clima magníficamente incendiario, un tanto a lo HAWKWIND. ‘Joy’ cierra el álbum con una muy breve (ni siquiera dura 2 ¾ minutos) recapitulación de ambientes y cadencias que ya disfrutamos en ‘We’ y ‘Cream’, siempre con su oportuno toque de sofisticación.



Todo esto ha sido “The Wheel Of Malarkey”, un testimonio inequívoco del carácter incombustible del que goza la creatividad de Jorge Beltrán como compositor y músico, haciendo que HUMUS permanezca como una fuerza esencial para la vanguardia rockera mexicana. No nos cabe duda que es un disco altamente recomendable para apreciar parte de la cima del mejor rock progresivo hecho en tierras hispanohablantes. 

Thursday, August 21, 2014

ASTROLABIO o la integración de varias tradiciones del rock progresivo italiano


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al grupo italiano ASTROLABIO, el cual postula una visión reactivadora de la vieja escuela prog-sinfónica: su disco debut “L’Isolamiento Delli Numeri Pari” es una cabal exhibición de dicha visión musical. Formado en las postrimerías del año 2009 en la bella ciudad de Verona a partir de las cenizas del grupo ELETTROSMOG, ASTROLABIO se compone de Michele Antonelli [voz, guitarras eléctrica y acústica, flauta], Alessandro Pontone [batería], Massimo Babbi [teclados] y Paolo Iemmi [voz, bajo]. La publicación de este disco a cargo del sello Andromeda Relix es un evento culminante para un ensamble que ha tocado en cuanto sitio ha podido durante tres años y que en 2012 había publicado el demo “Temperato Demo(dé)”. Una curiosidad muy peculiar referente a este disco es que su repertorio está articulado para hacerse eco de su título: en efecto, en medio de cada una de las 11 canciones se sitúa una pista de pocos segundos de silencio, lo cual significa que cada pista numerada par queda literalmente aislada del repertorio en sí. En cuanto a la postura musical de ASTROLABIO en sí, se trata de una vertiente pesada de la vieja tradición sinfónica cuyas raíces se hunden en las escuelas de ALPHATAURUS, BIGLIETTO PER L’INFERNO y MUSEO ROSENBACH: muchas bandas actuales del revival progresivo italiano van por allí, por lo que el cuarteto que ahora nos ocupa se halla en una vertiente bien nutrida, y de hecho, ASTROLABIO integra también estas visiones más jóvenes dentro de su propia paleta sónica. Veamos ahora los aspectos específicos del repertorio de “L’Isolamiento Delli Numeri Pari”.


Con los temas primeros y tercero, titulados respectivamente ‘E’ Stato Detto Tutti’ y ‘31 Aprile’, disponemos de una clara muestra del tipo de vitalidad progresiva sobre el cual concentran ASTROLABIO sus mayores esfuerzos, generando incansablemente coloridos melódicos donde los teclados y la flauta suelen ocupar lugares relevantes. Los nexos estilísticos con sus compatriotas de LE PORTE NON APERTE e IL BACIO DELLA MEDUSA son fáciles de advertir; incluso remontándonos a los 90s, hallamos también afinidades con A PIEDI NUDI y MALIBRAN. La pequeña cita del clímax intermedio del clásico Crimsoniano ‘21st Century Schizoid Man’ en ‘E’ Stato Detto Tutti’ es un detalle simpático, así como lo es la pequeña cita del clásico Tulliano ‘Aqualung’ en algún lugar de ‘31 Aprile’. Durando poco más de 8 minutos, ‘Brie-Collage’ nos brinda inicialmente una atmósfera más calmada, orientada hacia el rescate de los paradigmas de GNIDROLOG y PINK FLOYD (etapa del “Meddle”); posteriormente emerge un extrovertido interludio que nos remite al glorioso primer disco de ALPHATAURUS, llevando así a la canción hacia su eficazmente airado cierre. Siendo ‘Aurora’ un bello pasaje pastoral de guitarra acústica acompañado de tenues capas de teclado, su función principal es la de servirnos como puente hacia la solemnidad poderosa de ‘Fotografie’, una canción que nos muestra una efectiva conjunción de parsimonia Floydiana y lirismo Genesiano, siempre con ese toque italiano que en este momento particular nos remite al aspecto intimista de JUMBO. ‘Sono Io O Sono Te’ nos devuelve de lleno a las ambientaciones predominantes de los temas primero y tercero, aunque con un poco más de parsimonia en algunas de las partes más agresivas, aunque también se destaca un vuelo rockero particularmente sofisticado a la hora de armar el pasaje de cierre. Tenemos aquí un lugar de plenitud para el álbum, sin duda

‘Corso Di Eurostima’ es una suave balada acústica a la cual sigue ‘Servilo’, una canción filuda y con mucho gancho, cercana tal vez a los que nos ofreció la legendaria banda ASGARD en su tetralogía inicial, pero también con guiños al primer disco de A PIEDI NUDI. ‘Non Ricordo’, por su parte, nos remite a las baladas progresivas de BIGLIETTO PER L’INFERNO pero con un toque moderno que identificamos con el paradigma retro de LA MASCHERA DI CERA. Durando casi 10 ½ minutos, se trata de la canción más larga del álbum, lo cual permite a la banda explorar ampliamente un clima flotante en 11/8 desde donde brotan atmósferas psicodélicas mientras se arma un crescendo suficientemente aguerrido como para mantener la intensidad expresiva en un nivel interesante. ‘Un Minuto Di Silenzio Per Il Sistema Bancario’ brinda una simpática viñeta de un poco fructífero uso de un cajero electrónico, abriendo así la puerta para la espiritualidad juguetona de ‘Pugni Chiusi’, una canción de la era del beat italiano para la cual ASTROLABIO hacen una remodelación típicamente progresiva. Para la ocasión Raffaello Regoli funge como vocalista invitado. (Él formó parte de CORMORANO y ha participado en LIIR BU FER, RUNAWAY TOTEM, etc.) El bonus track (sin título específico) consiste en una llamada telefónica que responde una recepcionista solamente para indicar que el autor de la llamada no puede ser atendido en ese momento. El cariz crítico contra las formalidades del sistema social moderno queda totalmente claro.


ASTROLABIO se ha lucido a placer con “L’Isolamiento Delli Numeri Pari”, un disco debut excelente que nos muestra los nuevos horizontes que siguen abriéndose sin parar para la escena retro-progresiva italiana. Su propuesta musical es, sin duda, una exitosa labor de integración de diversas generaciones del rock progresivo italiano, sacando a cada una de su propio castillo aislado para inundar un valle entero de sonidos magníficos.  


Monday, August 18, 2014

ILUVATAR regresa desde el silencio


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Hoy prestamos toda nuestra atención al quinteto estadounidense ILUVATAR y su nuevo disco “From The Silence”, el cual emerge efectivamente de un silencio fonográfico que se inició en 1999 cuando se publicó su tercer trabajo “A Story Two Days Wide…”. “From The Silence” fue grabado entre 2012 y 2013 por la formación clásica del grupo: Glenn McLaughlin [voz y percusión], Dennis Mullin [guitarras], Jim Rezek [teclados], Dean Morekas [bajos, pedales bajos y coros] y Chris Mack [batería y percusión]. 10T records ha sido el sello encargado de publicarlo en junio de este año 2014. Los músicos no han estado inactivos desde aquellos años de inicios del milenio: por ejemplo, Rezek y Mack han estado asociados con los maestros de HAPPY THE MAN Frank Wyatt y Stan Whitaker tanto en su proyecto PEDAL GIANT ANIMALS como en la conformación de OBLIVION SUN. Lo que nos ofrecen los resucitados ILUVATAR es una entusiasta confluencia del punche vigoroso de “A Story Two Days Wide…” y la elegancia colorida de “Children”, justamente los dos discos más apreciados por los fans. Imaginamos que lo que quiso ILUVATAR fue explorar su esencia a partir de los discos de los cuales estaban más orgullosos. En todo caso, a pesar de todo este orgullo, el vocalista Glenn McLaughlin anunció que dejaba el grupo (en buenos términos) después de culminarse las sesiones de grabación de este disco, decidiendo los demás seguir adelante. Pero bueno, vayamos ahora al repertorio del disco en cuestión.


‘From The Silence’ es un breve prólogo que dura menos de un minuto que empieza con ruidos de interferencias radiales y deriva en un breve adelanto de lo que será más adelante la canción ‘The Silence’. Con la inicial secuencia de escalas de sintetizador empieza la primera canción propiamente dicha, ‘Open The Door’, un ejercicio vibrante de sinfonismo moderno donde se aprecia a la perfección el gusto de ILUVATAR por crear climas intensos y llamativos, así como su agilidad para manejar fluidamente compases inusuales y cambios de ritmo a lo largo del desarrollo de una sola canción. ‘Resolution’ prosigue por esta senda de magnética intensidad aunque con un vigor rítmico más comedido: en todo caso, seguimos expuestos a pasajes sónicos incendiarios como el esplendoroso solo de guitarra que se inicia alrededor de la barrera del tercer minuto. Todavía no vamos por el primer cuarto de hora del disco y ya nos damos cuenta de que este nuevo amanecer de ILUVATAR está valiéndose de toda su luminosidad para hacerse notar. ‘Le Ungaire Moo-Moo’ es un arquetípico instrumental en 7/8 que suena a un híbrido entre IQ y el SPOCK’S BEARD 95-97, portando una musicalidad exultante bien sostenida por la dupla rítmica en un juego de moderada tensión. Este instrumental pone un lazo para cerrar el dinamismo explayado en los dos temas anteriores, pues cuando emerge ‘Across The Coals’ nos enfrentamos a un momento de introspección donde la gente de ILUVATAR explora los legados de GENESIS y CAMEL a través de un filtro contemporáneo que los emparenta con bandas como GREY LADY DOWN y AGENTS OF MERCY, siempre abriendo espacios para el inteligente manejo de variedad de motivos y ambientes, incluyendo además un hermoso solo e guitarra acústica en uno de los pasajes instrumentales. Se puede decir que con esta pieza y ‘Resolution’ se arma el cénit decisivo del repertorio integral. Durando casi 4 minutos exactos, ‘The Storm’ nos muestra un gancho inapelable sobre un tenor casi hard-rockero y un vibrante tempo de 7/8: definitivamente, aquí nos ha pasado que nos han metido en los tiempos del MARILLION pre-“Clutching At Straws” y del IQ de la primera etapa con Nicholls. 

  

La dupla de ‘Favourite Son’ y ‘Between’ se encarga de empujar la segunda mitad del repertorio. En ambas canciones se destaca la presencia de las guitarras acústicas, siendo así que la primera tiene una tendencia folk-rockera cálida, mientras que la segunda tiene una orientación de semi-balada progresiva con estilizada actitud filuda, algo así como una mezcla de los estándares del GENESIS de los últimos alientos de los 70s y el RUSH de la primera mitad de los 90s. Así las cosas, ‘Favourite Son’ hace valer una serenidad alegre (realzada en el solo de sintetizador final) mientras que ‘Between’ ostenta una melancolía fastuosa que aguarda el momento para explotar con flameantes colores, logrando generar otro cénit del repertorio. Con el final de ‘Between’ se inserta el inicio de ‘The Silence’, el cual muestra un solemne esquema cósmico en su preludio Floydiano para luego dejar paso a un cuerpo central armado sobre un groove sencillo y un tanto etéreo – esto va muy en onda con los dos primeros discos de la banda, y en general, con la faceta más “ligera” del paradigma neo-progresivo. También cabe notar un filo psicodélico que comparten los flotantes fraseos de la guitarra (a lo HACKETT) y las gruesas cortinas de sintetizadores, lo cual ayuda enormemente a la pieza a reflejar un sólido dramatismo. ‘Older Now’ es una balada sencilla e intimista que sirve principalmente como puente hacia la pieza de cierre titulada ‘Until’, una canción a medio tiempo que comienza explayándose por el tenor meditabundo de ‘Older Now’ para terminar revistiéndose de un esplendor rockero macizo donde los instrumentistas ornamentan el desarrollo melódico. Su ambientación general se sitúa en un intermedio entre ‘Between’ y ‘Resolution’. Como detalle curioso, el cuerpo central de esta canción termina poco después de pasada la barrera de los 4 ½ minutos, pero tras unos segundos de silencio se arma un reprise donde se reitera el clímax final y se regresa a los sonidos de interferencias radiales con las que había comenzado el álbum.

  

Como dijimos antes, McLaughlin dejó al grupo, por lo que ahora ILUVATAR cuenta con Jeff Sirody como nuevo frontman. Él ya ha debutado en los escenarios desde su rol, resultando especialmente significativa la actuación de la banda en el Prog Day Festival de 2012. Con el nuevo material contenido en “From The Silence” y el peso del repertorio de sus discos anteriores, ILUVATAR cuenta con suficientes recursos para manejar solventemente sus próximas misiones musicales. Nada ha decaído en esta banda que en su momento fue puntera del revival neo estadounidense: esto es un retorno a lo grande, sí señor.


Muestras de “From The Silence”.-


Friday, August 15, 2014

NATHAN MAHL, con un espíritu renovado bajo una luz infinita


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

NATHAN MAHL ha vuelto al ruedo, lo que es lo mismo que decir que Guy LeBlanc ha vuelto al ruedo. Tras un periodo sumamente gris en su vida donde perdió a su primera esposa y batalló contra el cáncer, finalmente he logrado recobrar la salud perdida, rehacer su vida sentimental… y en lo que concierne a los prog-melómanos esparcidos alrededor del mundo, ha creado un nuevo disco para seguir manteniendo vigente la carrera de NATHAN MAHL. En vez de hacer el truco que hizo Andy Latimer de organizar una nueva versión de un viejo clásico de CAMEL, Guy Le Blanc nos brinda siete nuevas composiciones que se asocian conceptualmente a la idea de la lucha entre el bien y el mal. Tocando teclados y flautas dulces, y asumiendo el rol de cantante en ciertos momentos, LeBlanc se hace acompañar de David Campbell [guitarras, teclados adicionales y canto], Tristan Vaillancourt [guitarras y bajo] y Don Prince [batería, percusión y canto], además de contar con su amigo de años Andy Latimer (sí, el líder perenne de CAMEL) como invitado especial para el último tema. 


El disco se abre con ‘Tantrik Kobbler’, una pieza vigorosa e intensa que se desarrolla fluidamente a través de sus sucesivos parajes rápidos y lentos. Teniendo en cuenta con cuánto nervio maneja el ensamble la espiritualidad filuda del tema, dando ingeniosas vueltas a una idea melódica sencilla en clave de jazz-rock potente, parece que el grupo le da un guiño a los tiempos del “Exodus”. Los nexos con TRIBAL TECH y CAB están ahí, latentes con parcial sutileza, aunque también hay momentos en que los diálogos amablemente desafiantes entre la guitarra y el sintetizador nos llevan al territorio paradigmático de RETURN TO FOREVER. Luego sigue ‘Deception’, el cual se hace eco del colorido expresivo del tema anterior pero con una vibración extrovertida un poco más comedida y una ambientación más cálida, plasmando una recta combinación equilibrada de estándares del sinfonismo y del jazz-rock. Su espacio de 8 ½ minutos está muy bien aprovechado, dejando que cada motivo en curso se expande y asiente apropiadamente mientras la voluptuosa fastuosidad de la arquitectura multi-temática se va revelando de una forma cautivadora. Sin duda, aquí hay aires de familia con lo que la banda hizo en los tiempos de “The Clever Use Of Shadows”; a su vez, ciertos pasajes relajados que forman parte de esta arquitectura nos recuerdan a los paradigmas de HAPPY THE MAN y del CAMEL 75-78. ‘It Tolls For Thee’ es el primer tema cantado del álbum: se trata de una balada emotiva y envolvente. ‘Spirit’ – durando también alrededor de 8 ½ minutos – nos devuelve al esplendor electrizante con el que nos topamos a inicio del álbum, situándose más cerca de la luminosidad controlada de ‘Deception’ pero ostentando un swing vibrante que nos recuerda colateralmente a ‘Tantrik Kobbler’. Posiblemente sea justo percibir a esta pieza como el cénit del disco.

‘Ballad Of An Angry Man’ porta un engañoso aire de pastoral en sus instantes iniciales, pero pronto se revela como un ejercicio de refinada musicalidad sinfónica que busca proyectar una aureola introvertida bajo una armazón alegre. Es fácil encontrar nexos estilísticos con el paradigma Yessiano de los mejores tiempos, y sobre todo, entramos en la parte del disco donde Guy LeBlanc y sus secuaces empiezan a dar prioridad al factor prog-sinfónico. El pasaje intermedio dirigido por el piano y adornado con etéreas capas de sintetizador, aunque breve, consigna un impacto importante en el desarrollo temático que habrá de proseguir hasta el final de la canción; cabe añadir que la mayoría de los solos está a cargo de la guitarra eléctrica. La canción homónima tiene un espíritu de semi-balada en las partes cantadas mientras que los pasajes instrumentales sirven para que los músicos elaboren grooves más sueltos, abriendo a su paso espacios para que se vuelva a dar una intensa alternancia de solos de guitarra y sintetizador. ‘Infinite Light’ ocupa los últimos 5 minutos y pico del disco; tal como dijimos en el primer párrafo, el legendario Andy Latimer funge de invitado especial, trayendo consigo su espiritualidad contemplativa y sabiduría melódica, algo que viene muy bien para brindar un aire de candidez a esta balada progresiva, la cual apunta a una tendencia a preciosismos plenos pero no la lleva hacia lugares extremos. Las alusiones al modelo del GENESIS 76-78 y al CAMEL de los últimos discos son fáciles de observar; definitivamente, esta canción cumple a cabalidad con la función de completar el repertorio con una actitud reflexiva, aunque tal vez nos hubiera gustado que el rollo instrumental se desarrollara con un poco más de ahínco. Como sea, es lo que hay y está bien, a fin de cuentas.


Es una noticia buena, y hasta entrañable, el hecho de que Guy LeBlanc emerja a la escena pública para reactivar su actividad como ejecutor y creador de música progresiva, como viene haciendo desde la primera mitad de los 80s cuando NATHAN MAHL publicó su primer álbum de estudio. Más de 30 años han pasado desde entonces y el nuevo disco “Justify” es una muestra inequívoca de que la esencia artística del grupo tiene el mismo vigor de siempre y una nueva frescura.


Muestras de “Justify”.-


Wednesday, August 13, 2014

Hola otra vez, AMOEBA SPLIT


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy traemos a colación al grupo español AMOEBA SPLIT, el cual ha sacado recientemente una re-edición de su primer disco de larga duración “Dance Of The Goodbyes” a través del sello mexicano Azafrán Media. En el tiempo en que se grabó este disco, la alineación de AMOEBA SPLIT consistía en: Alberto Villarroya [bajo y guitarra], Ricardo Castro [teclados], Pablo Añón [saxos], María Toro [flauta y canto] y Fernando Lamas [batería]. En el enlace http://autopoietican.blogspot.com/2010/10/amoeba-split-danza-progresiva-en-clave.html, que data de octubre de 2010, encontramos una reseña de la edición original del disco en cuestión, una reseña muy entusiasta que celebra la manera tan enérgica con que AMOEBA SPLIT ha revitalizado su particular visión del legado progresivo del Canterbury y de otras vertientes de experimentación jazz-rockera enraizadas en los 70s. Por ejemplo, se destacó en ‘Turbulent Matrix’  su explayamiento en cadencias jazzeras con aires a lo WEATHER REPORT; además, “en algún momento la pieza vira hacia una especie de homenaje al SOFT MACHINE del “Vol. 2” antes de retomar el motivo central para el cierre”. Respecto a ‘Blessed Water’ se dijo: “Comienza con una calidez romántica y envolvente, y mientras va evolucionando su desarrollo melódico y secuencias de solos de guitarra y vientos, lo romántico va reforzándose por niveles más intensos y coloridos. Suena casi como una balada de ROBERT WYATT reciclada por un conglomerado de músicos de CARAVAN y CATAPILLA; el breve interludio blues-rockero a lo TRAFFIC que tiene lugar antes del último estribillo aporta un conveniente momento de extroversión al asunto. El canto de la Srta. Toro es sumamente gravitante a la hora de completar la intencionalidad majestuosa del tema: su registro me suena a un punto intermedio entre Anna Meek (CATAPILLA) y Barbara Gaskin (leyenda del canto en la escena Canterbury). ‘Blessed Water’ es, para decirlo con palabras simples, una pieza particularmente brillante.”


Por supuesto, también resulta placentero reencontrarse con la extensa pieza ‘Flight To Nowhere’, sobre la cual se dijo lo siguiente: “Tras una breve introducción densamente psicodélica, se nos viene una primera sección cantada elaborada a través de un esquema melódico reflexivo y sencillo, seguido por un jam muy a lo CARAVAN temprano donde la flauta de la Srta. Toro se luce como quiere. Con el siguiente jam, más tirado hacia la onda de HATFIELD, las cosas empiezan a adquirir un colorido más vivaz: esta vez hay solos alternados de guitarra y saxo, además de la consolidación de la amalgama instrumental. Una nueva sección calma ofrece nuevos climas envolventes que sirven de cobijo para otro solo de flauta, esta vez portador de una serena belleza pastoral que nos puede remitir más al prog italiano tipo PFM que a otra cosa. Tras un tiempo pertinente de desarrollo para esta sección sinfónica, el grupo vira de nuevo hacia el jazz-prog elaborando una suerte de clímax parcial antes de asentar la nueva porción cantada. La atmósfera está armada para generar una sonoridad gradualmente fastuosa, ahora que el tema se va acercando a su final: el rol del órgano es vital para que el esquema instrumental opere hacia esta dirección. En el vigésimo primer minuto y medio, la música se detiene dramáticamente para dar paso a los últimos latidos de un corazón… y tras un momento de silencio, una secuencia de piano se solaza en impetuosos y disonantes acordes en una coda inquieta.”


La presente re-edición de Azafrán Media trae un bonus track y ése es su detalle más atractivo. Se trata de una modificación ampliada de ‘Qwerty’, tema que en la primera edición consistía en una grácil travesura minúscula, y que ahora se duplica tras ‘Flight To Nowhere’ bajo el título de ‘Qwerty Revisited’ con una duración un poco mayor. Ostentando su nueva alineación de sexteto con el cuarteto nuclear de Castro, Villarroya, Añón y Lamas más otro saxofonista llamado Eduardo ‘Dubi’ Baamonde y el trompetista Rubén Salvador, la banda le da una dimensión más llena a la idea central de ‘Qwerty’, aprovechando la ampliada presencia de los vientos a fin de que el bloque de instrumentistas desarrolle variaciones con una vibración más “orquestal”. Actualmente, AMOEBA SPLIT se encuentra reparando el que será su segundo disco desde 2013: el grupo se está tomando su tiempo, pero sin duda, esta re-edición de “Dance Of The Goodbyes” resulta un excelente aperitivo musical mientras esperamos.


Muestra de AMOEBA SPLIT en vivo (A Coruña, FNAC 24.3.2012).-

Sunday, August 10, 2014

TOM MOTO - llama y furia de la vanguardia italiana del momento


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de acercarnos al grupo italiano TOM MOTO, trío conformado por Marco Calcaprina [trompeta y sintetizador], Giulio Tosi [bajo y guitarras] y Juri Massa [batería], so pretexto de su nueva obra “Allob Allen”, una de las más brillantes aventuras progresivas del año. Seis años después de “Junk” (otra gozada), Lizard Records publica este catálogo de exaltaciones sonoras y cerebrales celebraciones surrealistas que es “Allob Allen”. Siendo la escena italiana jazz-progresiva una tan repleta de talentos creativos de primer nivel, TOM MOTO sabe darse maña para establecer su propio nicho, caracterizado por una muscularidad peculiar y un manejo muy original de ideas musicales sencillas que en los diálogos musicales concretos se tornan en tirabuzones musicales bastante dinámicos y absorbentes. “Allob Allen”, lo decimos de entrada, es un disco pletórico en vibraciones sonoras que establecen un nuevo norte para el ideal del avant-jazz contemporáneo. La secuencia de todos los temas del repertorio sigue una ilación, síntoma de que la gente de TOM MOTO tiene un especial interés por retar al melómano de turno respecto a su capacidad de absorción. Vayamos ahora a los detalles del repertorio de este disco en cuestión, ¿vale?


Iniciando el álbum con una ingeniosamente dosificada visceralidad neurótica, ‘Ampullaria’ empieza su ingeniería sónica oscilando entre la grisácea solemnidad del primer UNIVERS ZERO y la psicodelia free-form. Ya a poco de pasada la frontera del segundo minuto, pasamos a un cuerpo central patentemente vitalista que muestra los aires de familia que la banda sostiene con otros grupos compatriotas de la vanguardia jazz-progresiva: ROUND 11, CALOMITO, BREZNEV FUN CLUB – es una sonoridad ruda y fastuosa a la vez, ostentando orgullosamente su híbrido de jazz-rock, psicodelia y recursos Crimsonianos. La dupla subsiguiente de ‘Calcamoto’ y ‘Esenia Foetida’ se encarga de preservar y capitalizar el momentum cristalizado por la pieza inaugural. ‘Calcamoto’ porta un aura extrovertida electrizante y robusto, desarrollado magníficamente a través de la sucesión de sus diversos motivos. Poco antes de llegar a la barrera del noveno minuto, emerge un interludio marcado por una ambientación oscurantistamente lánguida, propia de una procesión de almas perdidas en algún purgatorio. Tras recuperar la extroversión perdida en un siguiente pasaje, se nota que el trío no deja atrás del todo los ecos de la opresiva niebla anterior, y de hecho, no tarda en resurgir el motivo del interludio para impulsar el cierre de la pieza, esta vez con un inconfundible aire a lo PRESENT. Tras los 16 minutos y pico que duró ‘Calcamoto’, ‘Esenia Foetida’ se erige como una exploración de aires festivos en tono surrealista, creando un groove llamativo a través de complejos esquemas rítmicos y desafiantes juegos atonales protagonizados por los metales de Calcaprina. En un pasaje posterior, los rasgueos de guitarra guían a la amalgama grupal hacia una suerte de clímax donde el grupo parece coquetear con la tradición del stoner, sin romper con la magia progresiva que se va armando para esta pieza en particular. Para estos dos temas, el trío ha contado con las colaboraciones especiales de Alice Casarosa e Irene Rametta en aportes vocales, lo cual también se reiterará en ‘XXL’. El inicio de este tema se engarza con las últimas notas flotantes de trompeta del tema anterior. ‘XXL’ tiene algo de apabullante vigor en su primer cuerpo, lindando seriamente con la faceta ácida del rock psicodélico, pero luego, en un segundo motivo, el asunto vira hacia un intermedio entre el R.I.O. de la vanguardia gala actual y la neurosis pomposa del paradigma Zappiano.

La adustamente calculada  interrupción del vuelo instrumental abre la puerta a un epílogo donde el arreglo vocal vuelve a exorcizar imágenes de purgatorio, y es cuando el arreglo vocal se vuelve juguetón que se da inicio al siguiente tema, titulado ‘D P’, el cual nos muestra una acabada síntesis de lo que ya pudimos apreciar en ‘Calcamoto’ y ‘Ampullaria’: demoledoras exhibiciones de virtuosismo integrado de parte del trío en torno a ideas musicales que se sienten adustas y majestuosas a la vez, alimentadas por una espiritualidad cortante que no deja de ostentar una luminosidad bizarra. Los últimos 11 ¼ minutos del disco están ocupados por la pieza homónima, la cual no ofrece nada nuevo al menú musical de TOM MOTO pero que cumple eficazmente con regalarnos más expresiones de soltura, sofisticación y vigor. El extravagante preludio sintetizado que suena como una máquina perdiéndose en un estropicio es en realidad el anuncio de una nueva aurora de sonoridades jazz-progresivas armadas en torno a una febril arquitectura neurótica. Los fraseos de guitarra que añade el bajista Tosi ocasionalmente operan como un contrapunto de extraña calidez frente a la perpetua incandescencia de la trompeta y la incandescencia inagotable de la dupla rítmica.


En resumen, lo que tenemos en “Allob Allen” es una manifestación del dinamismo más enérgico que late en el seno de la vanguardia progresiva más radical de la actual escena italiana. TOM MOTO reafirma así su posición prominente dentro de la experimentación progresiva del momento a nivel mundial. ¡Disco mil veces recomendado!


Muestras de “Allob Allen”.-

Thursday, August 07, 2014

Las aventuras de POIL


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el nuevo disco de un grupo francés que hemos descubierto un tanto tardíamente: POIL. El disco en cuestión se titula “BrossaKlitt”, el tercero del grupo, publicado en mayo pasado en co-producción de los sellos Dur Et Doux y AltrOck. El grupo está conformado por Antoine Arnera [teclados y voz], Boris Cassone [bajo, guitarra y voz] y Guilhem Meier [batería, percusión y voz], asociados desde el año 2006 en este proyecto mientras cada uno semana tiene activo en otros donde también se explota cabalmente la aventura de experimentar con los conceptos y límites de la vanguardia rockera. Dándole giros nuevos a las influencias de FRANK ZAPPA, SAMLA MAMMAS MANNA, ETRON FOU LELOUBLAN, MAGMA y RUINS, POIL es un grupo que también se siente cómodo dentro de la gran familia de las nuevas generaciones de agrupaciones reformadoras del Zeuhl y del rock-in-opposition que efervescentemente han venido surgiendo en la escena francesa (y también mundial) en lo que va del nuevo milenio.


Durando casi 10 ¾ minutos, ‘Fionosphère’ abre el álbum con un ímpetu contundente y complejo donde los momentos de desgarro electrizantemente furioso (a lo DOCTOR NERVE con matices de THE CARDIACS) se entrelazan con otros pasajes marcados por un colorido cacofónico (al modo del paradigma del Zeuhl). El tono oscurantista de los claramente satíricos cantos aporta un oportuno acento dadaísta a las osadas aventuras musicales que se van desarrollando en el hilo de la instrumentación. Algunos compases compartidos por la batería y el canto recitado muestran afinidades con recursos del dub rap (algo no ajeno a varios grupos avant-progresivos de la actualidad como, por ejemplo, CHROME HOOF y MIRTHKON), lo cual ayuda a fortalecer la aureola anarquista de la pieza. ‘Introklitt’ es un breve relato femenino sobre una mínima capa de teclado que sirve como puente hacia la canción homónima, la misma que refleja un énfasis en los elementos satíricos del tema de apertura. Esto suena a una versión posmoderna de SAMLA MAMMAS MANNA con las logísticas compartidas de RUINS y GUAPO. ‘Patachou’ nos remite acto seguido a un dinamismo aún más exacerbado que en los temas primero y tercero, el mismo que utiliza varios interludios instrumentales que ostentan un refinado lirismo arquitectónico. El manejo del swing organizado por la dupla rítmica muestra una especial atención a la organización sofisticada del bloque sonoro de la banda: toda la extravagancia que sigue caminos desde lo circense a lo torturado y de regreso se arropa de fineza extrema en cuanto al delicado equilibrio superpuesto a través de las interacciones entre los tres músicos. No hay duda de que ‘Fionosphère’ y ‘Patachou’ instalan sendas columnas para la focalización de la organización del repertorio global del álbum. ‘MAO’ es una excursión cuasi-popera de poco menos de 3 ½ minutos de duración donde nos topamos con una mezcla de tecno y electro-house (a lo MADONNA del “Blood On The Dancefloor”, sí, en efecto) donde el trío aprovecha el barullo alevosamente trivial para darle un nuevo giro a sus caricaturescos cánticos.

‘Goddog’ es un ejemplo más de las fraternidades estilísticas que POIL guardan con DOCTOR NERVE, MIRTHKON y THE CARDIACS. Esta vez la dosis de travieso dadaísmo en los cantos es menos notoria que en las canciones precedentes, y de hecho, el despliegue instrumental (particularmente intrincado con sus inescrutables desarrollos temáticos e incansables quiebres rítmicos) nos vuelve a confirmar cuán meritoria es la idea de crear toda esta complejidad a seis manos. ‘Dins O Klitt’ es otra pieza breve, esta vez consistente en efectos sintetizados impregnados de minúsculas viñetas que simulan tanteos por varias emisoras radiales. Por supuesto, su función principal es la de oficiar como intermedio entre la canción anterior y la siguiente, ‘Pikiwa’, a la sazón, la más larga del disco con su espacio de 14 minutos. El primer cuerpo central consiste en una delirante reinstauración del dadaísmo avasallador de ‘Fionosphère’, mientras que el segundo está centrado en un impetuoso jam de tendencias space-rockeras (al modo de una vigorosa cruza del GONG pre-“Angel’s Egg”, ESKATON y CAN). La tercera y última sección establece una ilación de ideas basadas en complejas síncopas que pone al oyente en estado de catarsis expectante, llevando todo ello a un abrupto final, más abrupto que la nota final de una danza cabaretera o el cierre del telón de un circo. Así las cosas, ‘La Balade Des Gentils Minouchoux’, una pieza amable que se apoya en una gentil armazón rítmica cuya compleja estructura es manejada pulcramente por Meier y Cossone mientras el motivo se basa en la repetición de una sofisticada progresión atonal, bien plasmada en el piano eléctrico de Arnera. Los ornamentos de guitarra y sintetizador añaden un innegable tono mágico al asunto, culminando así un efectivo broche de oro para el álbum.

 

Bueno, todo esto fue “BrossaKlitt”, en pocas palabras, una celebración de la osadía y la extravagancia en base a una concepción dadaísta de la música progresiva de ayer y hoy: POIL es una banda que merece ser investigada y descubierta por parte de melómanos y coleccionistas. ¡Disco altamente recomendado!


Muestras de “BrossaKlitt”.-

Monday, August 04, 2014

RICHARD PINHAS y OREN AMBARCHI: una asociación para trazos y rectificaciones musicales


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

¡Tremendo aquelarre musical el que organizan los visionarios RICHARD PINHAS y OREN AMBARCHI al decidir armar juntos un proyecto para gestar alucinantes vuelos musicales posmodernos y recopilar parte de ellos en el disco “Tikkun”! Ambos músicos son veteranos experimentadores que se especializan en reinventar el lenguaje de la guitarra eléctrica y crear osados horizontes artísticos para los sintetizadores y demás recursos cibernéticos. PINHAS tiene ya más de 40 años como líder de HELDON y gestor de una inagotable trayectoria solista que lo ha erigido como un notable veterano de la avanzada francesa, mientras que el australiano AMBARCHI cuenta también con un vasto currículum en las áreas del noise, el drone doom y el progresivo electrónico, siendo así capaz de tratar de tú a tú a PINHAS a pesar de ser un par de décadas más joven que él. Apoyados por unos cuantos músicos colaboradores – Joe Talia a la batería, Eric Borelva también a la batería en ciertos pasajes, Masami Akita organizando loops y trucos ruidistas, Duncan Pinhas manipulando efectos y trucos ruidistas – el corso PINHAS y el australiano AMBARCHI. Cuneiform Records (sí, es el mismo sello que publicó este mismo año un disco a dúo de PINHAS y YOSHIDA TATSUYA) se encargó de publicar una selección de registros en vivo de esta asociación.

 

‘Washington, D.C. – T4V1’ ocupa un espacio de más de media hora, brindando lo que finalmente se nos revelará como un orgiástico despliegue de las nieblas más opresivas dentro de esta intensa oscuridad sónica que atraviesa el repertorio global del álbum. El dúo nuclear y sus colaboradores de turno cuentan con bastante espacio para fabricar un aura de persistente tensión que se nutre de las secuencias computarizadas que vibran inapelablemente en el centro neurálgico. Las capas de guitarra y efectos ruidistas se acumulan cuales soles metálicos mientras la batería establece pulsaciones tan disciplinadas como insanas por bastantes minutos. Recién alrededor del octavo minuto es que emergen de sus tambores y platillos algunos coqueteos con grooves jazz-rockeros. Una vez que se termina de instalar esta dinámica, la vitalidad del bloque sonoro se revitaliza para generar una vitalidad más expansiva a la interminable tensión. Pero bueno, sobre la frontera del vigésimo minuto se van minimizando gradualmente las capas para llegar a una especie de sosiego cósmico, un momento de relax que nos recuerda a la faceta contemplativa del krautrock sintetizado. Ya los últimos cinco minutos están focalizados en un reposo signado por ambientes aleatorios, ocasionalmente agitados por algunos recursos de intensidad.


‘Tokyo – T4V2’ es el viaje menos extenso de los tres que recoge “Tikkun”. La articulación de este viaje sónico goza de una arquitectura más precisa, aplicada sobre el complejo groove que arman las dos baterías de Talia y Borelva, respectivamente. La vitalidad Frippiana de las múltiples capas de guitarra no solo llena espacios por doquier sino que giran sobre sí mismas para generar una luminosidad auditiva que nos impregna de una lumbre inquietantemente densa. En lo que respecta al aire cuasi-tribal que asume el esquema rítmico para esta ocasión, notamos varios aires de familia con lo que HELDON hizo en su momento en una de sus indiscutibles obras cumbre: “Un Rêve Sans Conséquence Spéciale”. En fin, ‘San Francisco – T2V2’ cierra el disco con una majestuosa capa de cadencias electrónicas sobre las cuales los músicos arman y magnifican vibrantes retazos maquinistas donde la furia optimista del futurismo y la rabiosa desazón del posmodernismo se hermanan y funden. La batería recién entra a tallar poco antes de llegar a la barrera del octavo minuto, y cuando lo hace, nos remite nuevamente a los pasajes más robustos de ‘Washington, D.C. – T4V1’, aunque con un nivel de tensión un poco menos apremiante. Eso sí, las capas sónicas que cortan el aire cuales sierras eléctricas y los loops que emergen de vez en cuando forman una celebración de lo oscuro a través del arte del ruido. La coda es minimalista y reposada, pero no con calidez precisamente, sino al modo de una fuerza amenazante que se toma un descanso indefinido.


Todo esto fue “Tikkun”, una exhibición de rock forjado bajo el fuego de la vanguardia contemporánea y con el vigor ansioso de la más genuina visión futurista del arte. Este dúo de RICHARD PINHAS y OREN AMBARCHI ha dignificado infinitamente la idea de aventura dentro del arte del ruido.



Muestra de Pinhas y Ambarchi tocando en vivo en L’Espace B – 9 de abril de 2013: https://www.youtube.com/watch?v=j3NePnR1x9s

Friday, August 01, 2014

RICHARD PINHAS y YOSHIDA TATSUYA, asociados en torno a la plenitud del vacío


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

¡Qué placer nos da hoy hablar de esta asociación del corso más famoso de la vanguardia prog-electrónica y del creador japonés más trabajólico de los últimos 20 años! No resulta muy difícil adivinar que nos estamos refiriendo a RICHARD PINHAS y YOSHIDA TATSUYA: respectivamente, el guitarrista-sintetista gestor de una vertiente avant-rockera cíber-punk-progresiva a través HELDON y una vasta trayectoria solista, y el baterista líder de presencias progresivas tan legendarias como RUINS y KOENJI HYAKKEI, además de trabajólico obsesionado con las formas más iconoclastas de rock progresivo desde varios frentes (KOREKYOJINN, SOFT MOUNTAIN, DAIMONJI, SEIKAZOKU, ZLETOVSKO, etc.). “Welcome… In The Void” es el ítem resultante de esta asociación de mentes ácratas, el mismo que ha sido publicado a fines de mayo pasado por el sello Cuneiform Records. PINHAS se acredita la guitarra loop stereo y la guitarra stereo loop – lo cual imaginamos que tiene que ver con el tipo de conexión que cada guitarra tiene con la PC o entramado de enchufes utilizado para la ocasión – mientras que YOSHIDA se acredita la batería y las percusiones. El repertorio de “Welcome… In The Void” fue grabado en dos sesiones que tuvieron lugar en Tokio y París, respectivamente, estando la mezcla final a cargo de PINHAS en el Heldon Studio, en el otoño de 2013.



Durando “solamente” 4 ¼, ‘Part One – Intro’ abre al álbum con una secuencia envolventemente nutrida  de capas de guitarra y loops sintetizados sobre los cuales la batería de YOSHIDA se explaya orgiásticamente en un tempo de 7/8, muy a lo free-jazz la verdad. Mientras PINHAS es el creador de armazones y texturas, su colega japonés se luce en el núcleo central del bloque sonoro como protagonista real del asunto. El segundo tema ‘Part Two – Core Trax’ ocupa un maratónico espacio de 1 hora y casi 4 minutos. Los primeros efluvios de efectos computarizados se nos vienen encima como un alud que se prolonga atosigadoramente, un alud a través del cual emergen ruidos mecánicos como sierras eléctricas y acordes de guitarra soltadas al aire como si vinieran para anunciar algo. Y ese algo emerge sobre la barrera del cuarto minuto: capas flotantes agudas de guitarra que arman un primer paisaje sonoro donde reconocemos ese paradigma cibernético-Frippiano del que PINHAS se ha apropiado desde el primer disco de HELDON. Se toma unos minutos YOSHIDA para entrar en acción, pero una vez que lo hace, reitera su alucinado dinamismo en 7/8 que permite a su colega rearmar los últimos climas guitarra-computarizados del primer tema. A poco de pasada la barrera del décimo tercer minuto, el dúo arma una explosión caótica donde el loop sintetizado y las extravagantes cadencias de la batería se asocian en una desafiante disociación: máquina y pulmón conectándose en desencuentros mientras las capas de guitarra pintan retazos que se proyectan hacia un paisaje entero. Dicho paisaje se empieza a asentar tres minutos y medio después, cuando la batería se calma y los colores se amontonan en un orden robusto. Así las cosas, la segunda irrupción de YOSHIDA es breve pero rotunda, incluso salvaje, acomodándose a la robustez de las cada vez más nutridas capas de guitarra y llevándola a un nivel más intenso de expresividad. En el minuto vigésimo nos topamos con una tercera sección marcada por una pauta rítmica más lenta – sin renunciar a la exuberancia y el punche – y eso resulta útil para que PINHAS elabore un pasaje solista cósmico y conmovedor.

  

Una vez que se vuelve a detener la batería de YOSHIDA, las capas cósmicas se explayan por un par minutos para ir preparando un nuevo viraje para ‘Part Two – Core Trax’, esta vez doble: una sección marcada por una armazón rítmica de tenor tribal y otra posterior que parece de naturaleza stoner, o sea, vigorosa y comedidamente lenta. La ilación de estos diversos ambientes se siente perfectamente fluida, a la par que se notan bien instalados los pasajes intermedios entre ellos. Cuando menos nos damos cuenta, la batería vuelve a revolcarse sobre sus propias ansias de caos, oscilando entre el simple vigor anarquista y el free-jazz, mientras que las capas de guitarra generan una nueva montaña sónica de aguerrida densidad. Se arma así un cénit electrizante donde la osada musicalidad del dúo ostenta con precisión milimétrica todas las aristas de su neurosis surrealista. Desde antes de llegar a la barrera del minuto 42 se empieza a armar un pasaje abstracto muy tirado hacia lo minimalista: YOSHIDA se limita a jugar con texturas de algunos de sus platillos mientras PINHAS elabora una etérea maraña de repeticiones de fraseos puntuales y capas de guitarra. Por supuesto que esta sección es tan solo un breve paraje de lo que queda de este bosque musical: pronto reemergen los tambores y la faceta extrovertida del dúo se remodela volviendo a la mezcla de capas densas y entusiastas swings jazz-rockeros, los mismos que no pueden aguantar las ganas de acelerarse y desacelerarse en un despliegue de juguetona demencia. Una vez que las cosas se calman un poco se da un instante de descanso… y es solo un instante porque nos topamos con la enésima demostración de caos compartido donde YOSHIDA se muestra más desatado que nunca, aunque posteriormente vuelve a aplicar una pauta rítmica de tendencia stoner. Una vez que se detiene, PINHAS se concentra en ahondar en climas opresivamente oscuros para las últimas capas de sonido que crea desde su guitarra computarizada: el esquema minimalista que él usa para este epílogo es como el manto de la noche que extiende su negritud tocando una nota única y solipsista mientras las estrellas refulgen cuales ornamentos sutiles.


“Welcome… In The Void” ha sido, en efecto, un delirante trayecto sónico hacia el vacío más fulguroso después de atravesar los lugares más incendiarios de la plenitud del ser: el arte mecanicista posmoderno de RICHARD PINHAS y la musicalidad osadamente rabiosa de YOSHIDA TATSUYA han congeniado de una manera insólita, logrando así motivar una electrizante renovación para la vanguardia rockera extrema del nuevo milenio. Dos viejos zorros se han enseñado mutuamente nuevos trucos ante nuestros oídos y podemos decir que lo hemos gozado en grande.


Muestra de “Welcome… In The Void”.-