Wednesday, April 23, 2014

CLEFT, expresión joven del math-rock británico


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al power-dúo inglés CLEFT, formado en Manchester a fines de 2011 por un guitarrista llamado Dan y un baterista llamado John. La línea de trabajo del dúo se orienta por la línea del math-rock, aunque ellos prefieren describir su estrategia musical como una labor de condensación de largas composiciones de rock progresivo bajo formatos de 3 minutos: en pocas palabras, turbo-prog. La rapidez con que surgían las ideas musicales de esta banda dejaron su constancia en la grabación de los dos EPs “Utter” y “Whale Bone” a lo largo del año 2012, difundiéndolos en su blog de Bandcamp (dirección: http://cleft.bandcamp.com/). El disco de CLEFT que hoy traemos a colación es su primer disco de larga duración “Bosh!”, publicado en febrero de 2014. 


‘12 Second Panda’ ocupa los primeros 4 ¼ minutos del álbum asentando las bases para lo que serán los rasgos centrales del tenor general del álbum: convincente musculatura de los guitarreos, manejo fluido de pautas rítmicas complejas, bien armadas ilaciones de grooves diversos que transitan de lo extrovertido hacia lo contenido. ‘Tamed Beests’ incrementa un poco la dosis de vibraciones extrovertidas mientras que ‘Alec Baldwin’s Hair’ se basa en una simple idea juguetona que suena casi a un riff punk modelado con una versión remodelada de jazz-rock. Con los refrescantes aires de renovada sofisticación que traen sucesivamente ‘Gutter Brush’ y ‘Ghost Thighs’, la gente de CLEFT vuelve a poner toda la fibra rockera sobre la palestra. ‘Elephant In The Bar Room’ tiene letra, lo cual hace que la banda se mueva ahora por terrenos más bufonescos en su expresividad esencial: si imaginamos un retorno del viejo PRIMUS a través del filtro de BATTLES, entonces no podemos hacer una buena idea de a que va el asunto con esta canción. El engarce inmediato con ‘Drop A Bastard’ permite a la banda completar el recurso de tensión creado anteriormente derivar hacia una proyección sónica más abstracta desde la cual se genera un crescendo inquietante y electrizante. ‘Buffet Remorse’, por su parte, empieza su arquitectura con una sonoridad más marcadamente etérea desde donde el dúo explora su faceta más relajada. Luego, la banda vuelve a su punche sofisticado habitual, trabajando síncopas y riffs con una ambición netamente progresiva. Así las cosas, ‘Pudendal’ pone las cosas al rojo vivo en lo que tal vez es la más explosiva exhibición de fiereza de todo el disco. ‘Hostage’ cierra el álbum en un solvente ejercicio de síntesis de los que fueron los rasgos sónicos más saltantes del repertorio precedente: un cierre muy oportuno.


“Bosh!” es un síntoma positivo sobre lo que la escena math-rockera británica todavía tiene que ofrecer para la actual escena progresiva: CLEFT ha sido un descubrimiento muy grato para nosotros.


Muestras de “Bosh!”.-


Sunday, April 20, 2014

RADAR MEN FROM THE MOON nos muestra las nuevas ondas musicales de la psicodelia holandesa


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a la joven banda holandesa RADAR MEN FROM THE MOON, cultora de una modalidad visceral y poderosa de prog psicodélico, por motivo de la reciente edición de su tercer disco “Strange Wave Galore”. Formado hace pocos años en la localidad de Enidhoven por el guitarrista Glenn Peeters, el bajista Jan-Titus Verkuijlen y el baterista Tony Lathouwers, RADAR MEN FROM THE MOON ha conquistado a un público de culto en su zona local con toda justicia. Su núcleo sonoro de power-trío se enriquece apropiadamente merced al empleo de recursos cibernéticos y generadores de audio por parte de sus integrantes: de esta manera, el grupo se permite contar con recursos suficientes para explorar solventemente las dimensiones lisérgicas del paradigma del rock psicodélico artístico. Muchas veces, el trío se hace acompañar de un colaborador al sintetizador para traducir mejor la sonoridad de los temas de estudio en el contexto del escenario.



El disco se abre con ‘Surrealist Appearance’, un viaje aguerrido que empieza con capas lisérgicas, tornándose pronto hacia una precisa combinación de vitalidad de la dupla rítmica y nervio de la guitarra. El grupo logra  desplegar una versión modernizada del viejo paradigma de HAWKWIND y del estándar del stoner. ‘Reverie’ se centra en ambientes cibernéticos que suena como si se tratara de una idea perdida de CLUSTER que fue retomada para expandirla bajo los patrones de la psicodelia árida que es tan común en la vanguardia progresiva del nuevo milenio. Su función es la de preparar el terreno para la fiereza rotunda de la pieza homónima, la cual exuda vibraciones cósmicas a raudales a través de un esquema sónico entusiastamente vivaz que nos recuerda a un híbrido entre el OZRIC TENTACLES de los primeros tiempos y el NEU! del tercer álbum. ‘The Sweet Confusion’ sigue a continuación, recibiendo directamente el impacto de ‘Strange Wave Galore’ mientras retoma el vigor electrizante del primer tema y añade nuevos recursos a la dimensión rítmica. Lathouwers se luce de forma especial aquí. ‘Lautrémont’ nos brinda otro espacio para expandir atmósferas electrónicas con un gancho envolvente, abriendo así la puerta al dinamismo space-rockero de ‘Opaque’: los aires de familia con bandas como AMPACITY, CAUSA SUI y EARTHLING SOCIETY son fáciles de notar, aunque siempre es preciso señalar que este trío tiende a focalizarse rigurosamente en la creación de vigor rockero con n inteligente manejo de la crudeza que sale de sus entrañas. ‘What The Lightning Said’ vuelve a traer a colación las influencias de NEU! y HAWKWIND. La banda explota el riff básico con convincente persistencia, llevando la parte final hacia una tonalidad relativamente etérea, algo para lo cual resulta gravitante la emergencia de atmósferas procedentes de los efectos sintetizados que insertan ágilmente entre el riff central y el esquema rítmico.


Recién hemos descubierto a RADAR MEN FROM THE MOON con este disco “Strange Wave Galore” y ya podemos afirmar que se trata de un grupo en el que vale la pena investigar. ¡Recomendación especial para los melómanos que aprecian la vertiente psicodélica del prog!


Muestras de “Strange Wave Galore”.-
Strange Wave Galore: http://radarmenfromthemoon.bandcamp.com/track/strange-wave-galore

Thursday, April 17, 2014

KROKOFANT, un nuevo monstruo jazz-progresivo escandinavo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al trío noruego KROKOFANT, integrado por Tom Hasslan [guitarras], Axel Skalstad [batería] y Jørgen Mathisen [saxofón]. Este ensamble de jazz-rock experimental patentemente filudo – algunos le llaman jazz noise – comenzó como un dúo conformado por los dos primeros músicos mencionados más arriba, pero con el ingreso del saxofonista pudo concretizar la forma más acabada de su propuesta sonora. Su disco debut, titulado con el mismo nombre del grupo, fue editado por el sello Rune Grammofon en febrero pasado, y conociendo el pedigrí que esta compañía fonográfica tiene, pues es de esperar que el repertorio de “Krokofant” contenga un talante aventurero y radiantemente vigoroso. Como siempre, la edición de este disco viene tanto en formato digital como de vinilo. Confirmemos las mejores expectativas con el siguiente repaso del repertorio pieza por pieza.


‘Polyfant’ abre el disco con una demostración de arrolladora vitalidad que se anuncia desde el minimalista loop cósmico de inicio: en una inspirada combinación de vieja escuela Crimsoniana y dinamismo osado a lo JOHN ZORN, el trío se embarca en el armado y consistencia de una robusta arquitectura rabiosamente alimentada de riffs y síncopas. El solo de saxo es puro fuego hecho sonido. Luego sigue la dupla de ‘Supermann’ y ‘Bodega’, una sucesión de piezas que ahonda en la manifestación sónica que el trío genera desde sus propias inquietudes estéticas confluyentes. Ambos exhiben electrizantes dosis de sofisticación progresiva y vigor rockero con incandescentes riffs, grooves salvajemente extrovertidos y complejas ingenierías rítmicas: el caso de ‘Bodega’ es especialmente paradigmático del tipo de brillo que puede alcanzar la estelar sonoridad de KROKOFANT, mientras que ‘Supermann’ elabora un esquema un poco más ambicioso en cuanto a las variaciones de ambiente que tienen lugar, incluso coqueteando a ratos con el math-rock. Otro detalle que hay que destacar de ‘Bodega’ es el solo de guitarra que tiene lugar, generoso en su extensión y humanamente imposible en su ejecución. Después de esta ilación de tres aventuras sónicas tan rotundas, emerge ‘Thispair’ para poner un poco de calma, o en todo caso, explorar la espiritualidad filuda de la banda desde su dimensión más reflexiva. El esquema rítmico es reposado, pero eso no impide a Skalstad usar ornamentos interesantes al compás básico: el saxo es el principal dibujante de líneas y atmósferas mientras que la guitarra establece bases etéreas que no se alejan mucho del paradigma de Fred Frith. De hecho, hay algunos ribetes de HENRY COW en este tema en particular.


‘EJS’ emerge para volver a la exhibición de fuego y acero, y lo hace con un aspaviento imposible de controlar. La pulsátil neurosis de la batería coquetea con el espíritu del free-jazz en un insano coqueteo con el thrash-metal mientras que el guitarreo crea vendavales de extravagancia jazz-rockera en una increíble consonancia con las exigencias rítmicas impuestas por Skalstad; por ahora, Mathisen se toma un descanso. En fin, ‘Castaway’ cierra el álbum ocupando los últimos 12 ¾ minutos del mismo. Su estrategia consiste en volver a la faceta más reposada del grupo, pero no para mostrar un talante reflexivo sino para explorar recursos sonoros inspirados en la psicodelia de vieja escuela y el aspecto abstracto del KING CRIMSON de la era Wetton. Después de haber dado una prioridad prácticamente absolutista a lo extrovertido y lo incendiario, ahora Hasslan, Skalstad y Mathisen deciden pintar un espectro sonoro de brumas parsimoniosas y nieblas otoñales. El vigor no ha desaparecido ni se ha trocado por otra cosa, sino que ahora se ha transformado en una fuerza adormecida que controla su expresividad en base a una actitud de misteriosa sutileza. Así concluye el disco homónimo de KROKOFANT, una entidad que permite a Noruega mantenerse en un lugar de privilegio dentro de la avanzada jazz-progresiva internacional. 


Muestra de “Krokofant”.-

Monday, April 14, 2014

El rock progresivo se torna estelar con RESISTOR


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de prestar nuestros oídos al fantástico nuevo álbum de RESISTOR, el ensamble estadounidense liderado por Steve Unruh [guitarra, violín, flauta y canto] en la compañía de sus solventes colegas Rob Winslow [bajo], Barry Farrands [batería y coros] y Fran Turner [guitarra]. “To The Stars” es el título de esta nueva obra autoproducida que salió al mercado a inicios de marzo pasado. En líneas generales, podemos decir que el catálogo contenido en este disco recoge una adecuada síntesis de lo mejor de los dos lanzamientos anteriores, “Rise” (de 2010) y “The Secret Island Band Jams” (de 2011): nos referimos a la combinación de robustez y soltura en aquél junto a la sofisticación estilística de éste, que era totalmente instrumental. Vayamos a los detalles de “To The Stars”.



La canción homónima, que dura 11 ¾ minutos, abre el álbum con un esplendor vitalista donde la energía rockera en curso se siente refinada y convincente a la vez. El canto solitario de Unruh que comienza justamente con las palabras del título abre paso a un llamativo motivo en 7/8 donde las dos guitarras se hermanan en armonizaciones bien cuidadas sobre el dinámico swing trazado por Winslow y Farrands. Alrededor de la frontera del quinto minuto y medio, la pieza vira a otro motivo que se explaya a través de un clima sónico donde conviven la claridad melódica y las pulsaciones tribales de la batería. Este mismo motivo se retuerce prontamente por senderos de robustez, coqueteando abiertamente con la psicodelia heavy… y es aquí donde entra a tallar un solo de violín diseñado con ribetes exóticos y ornamentos efectivamente tensos. Así las cosas, la canción se enrumba hacia su épico final. Tras esta estupenda entrada emerge ‘Random Values’, canción que dura menos de 3 minutos pero con mucha polenta y un buen despliegue de sofisticación progresiva: su atmósfera general se sitúa a medio camino entre los legados clásicos de CURVED AIR y KANSAS. Los aires de extroversión se perpetúan en ‘I, Of The Hurricane’, una muestra pura y directa de rock duro melódico con no pocos guiños al estándar del mejor grunge – es un recurso que de vez en cuando hace acto de presencia en los discos de RESISTOR, y la banda sabe emplearlo con distinción. ‘Train To Tucana’ tiene al violín como figura principal dentro del entramado instrumental, posteriormente reemplazado por la flauta: el lucimiento de Unruh se da dentro de una dinámica llamativa donde el esplendor psicodélico-fusionesco de unos EAST OF EDEN y la faceta rockera del paradigma de JETHRO TULL se complementan dentro de una sonoridad notoriamente contemporánea.


Con ‘Atlantis’ Final Flight’ y ‘Little Lie’ tenemos ocupados los siguientes 11 ½ minutos del disco. El primero de estos temas refleja un solvente híbrido de YES y PINK FLOYD (sin el boato habitual de los teclados) donde la banda da vueltas a un motivo central sencillo, sin agotarlo, añadiendo ornamentos y cambios de ambiente a lo largo del camino de forma muy natural. La poca letra que tiene es narrada por Unruh. Por su parte, ‘Little Lie’ es un blues sazonado con un correcto nivel de sofisticación procedente del mejor NEIL YOUNG  de los 70s. ‘AnnihilExcavation’ vuelve al elemento de rock duro pero con un buen empleo de recursos típicamente progresivos en cuanto a las variantes de ritmo y ambiente, algo necesario debido a la duración de la pieza en cuestión – poco más de ocho minutos y medio. La sección lenta porta un cierto aire Floydiano, y es obvio que Turner gesta el mejor híbrido de Dave Gilmour y Jeff Beck en uno de sus solos. Durando cerca de 13 minutos, ‘The Boy With His Brain Out In Space’ es la canción encargada de cerrar el álbum. Comienza con un motivo lento en clave céltica donde el violín ocupa el rol protagónico mientras los demás instrumentos coquetean con el paradigma stoner: el grupo se toma su tiempo para instalar y reforzar la magia melódica emanada del motivo central. Después, la banda inserta un motivo diferente de carácter ceremonioso, sostenido bajo una atmósfera grisácea donde el vigor psicodélico se despliega con comedida energía. Poco antes de traspasar la barrera del octavo minuto, el grupo elabora un nuevo motivo donde se intercambian interludios hard-rockeros recortados con inteligentes juegos de síncopas y secciones cantadas sobre una clave  blues-rockera. De este modo, el grupo se prepara para culminar la fase final de la canción, que consiste en un reprise del motivo inicial y una breve coda donde se reitera el antes mencionado interludio hard-rockero.  

 

Como balance general, “To The Stars” resulta un disco muy ameno y rebosante de vigor rockero dentro de una multitud de recursos estilísticos que encaja perfectamente con el perfil de la música progresiva que aún tiene cosas interesantes que decir en el nuevo milenio. Steve Unruh y sus secuaces han vuelto a lucirse una barbaridad. ¡Disco recomendado!


Muestra de “To The Stars”.-

Friday, April 11, 2014

La vida como música según SUSAN CLYNES


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar a SUSAN CLYNES, una intérprete y compositora belga graduada de la Universidad de gante en 2012 y que ha supuesto toda una revelación dentro del recientemente aumentado catálogo de MoonJune Records con su segundo disco “Life Is…”. Ella ya se hizo notar como invitada ocasional al canto en el disco de THE WRONG OBJECT “After The Exhibition” (publicado el año pasado también por MoonJune Records), y ahora le toca exhibirse ejecutando sus propias composiciones. El repertorio de “Life Is…” proviene de sendas presentaciones en vivo en The Archiduc de Bruselas (acompañada del baterista Nico Chkifi y el bajista Pierre Mottet) y el Auditorio de la Biblioteca Centro Cultural de Bree (acompañada del cellista Simon Lenski).


‘Life Is’ da inicio al disco con un aura de reflexiva serenidad, bastando el piano y el canto de CLYNES para hacer una entrada con fuerza de carácter. ‘A Good Man’ sigue a continuación para instaurar un ambiente alegre embebido en un swing jazzero muy vitalista: la batería y el bajo se suman a la instrumentación de una manera muy funcional. ‘Childhood Dreams’ conjuga cabalmente la ceremoniosidad del primer tema y el vitalismo alegre del segundo, a la par que empieza a desplegar su faceta más sofisticada – dicho despliegue, sin duda, es facilitado por la presencia del cellista invitado Simon Lenski, quien aporta capas etéreas sutilmente inquietantes al asunto. ‘Les Larmes’ también cuenta con la presencia del cello, y con sus 9 ½ minutos de duración resulta la pieza más extensa del álbum. Los desarrollos temáticos a cargo del piano portan un talante ominoso, a la vez que elegante, mientras que el cello se encarga de realzar los matices oscuros indicados por el piano en varios momentos, usando para ello dibujos sónicos retorcidos: es casi como un UNIVERS ZERO traducido al lenguaje de KATE BUSH. Después de estas dos piezas densas, la hermosa ‘Tuesday Rain’ nos muestra un majestuoso retrato de nostalgia y vulnerabilidad emocional en clave de balada jazzera. No solo se trata de plantear un contraste frente a lo inmediatamente anterior, sino también de asentar el terreno para ‘Ileana’s Song’, probablemente la canción más cálida del disco. 

‘When You’re Dead’ nos muestra un híbrido de CAROLE KING y ART BEARS con una soltura creativa y una arquitectura impoluta: la pieza porta un aire místico, incluso entrañable, pero con una cierta brisa oscurantista que emana de los delirantes ornamentos de cello que entran a tallar en ciertos pasajes estratégicos. ‘Pigeon’s Intrusion’ es un instrumental que nos lleva por terrenos de SLAPP HAPPY: cabaret con un patente aire farsesco y un factor deconstructivo adicional inspirado en la cámara vanguardista. La dupla de ‘Le Voyage’ y ‘Linear Blindness’ se encarga de atar los últimos cabos del repertorio: el primero expande el tenor exquisitamente fastuoso de ‘Pigeon’s Intrusion’ con tonalidades más serias, mientras que el segundo nos devuelve a la espiritualidad de ‘Life Is’ y ‘Childhood Dreams’ con una mayor urgencia emocional. En fin, ‘Butterflies’ cierra el disco dándole un nuevo giro de tuerca al la faceta vanguardista de esta propuesta musical: el canto de CLYNES es tremendamente ceremonioso mientras que el cello se explaya en alevosos ornamentos intensos durante el clímax neurótico que tiene lugar en el intermedio, así como en el pasaje final. 


SUSAN CLYNES se revela a través de “Life is…” como una presencia importante para entender y apreciar una forma novedosa de crear canciones y atmósferas por vía de la dimensión más adusta de la escena vanguardista estadounidense, a la par que refleja enfoque originales de emotividad en el lenguaje musical. Vale la pena echar un vistazo detenido a este disco.


Muestras de “Life Is…”.-
When You’re Dead: http://moonjunerecords.bandcamp.com/track/when-youre-dead   

Wednesday, April 09, 2014

El sonido del color rojo según BASta! (desde el sótano de ARANIS)


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUD CÉSAR INCA.

A fines de 2013, el ensamble belga-neerlandés BASta! (que es una especie de off-shoot de ARANIS, a la sazón, uno de los nombres más destacados a nivel mundial dentro del chamber-rock de última generación), publicó el disco “In Rood”. BASta! es un proyecto donde el contrabajista Joris Vanvinckenroye asume una línea de trabajo patentemente más densa y oscura que la que se refleja en los discos de ARANIS, pero la asociación con sus colegas sigue firme en este proyecto. Así, el sexteto que grabó el repertorio de “In Rood” lo completaron Liesbeth Lambrecht [violín], Marjolein Cools [acordeón], StijnDenys [guitarra acústica], Jana Arns [flauta] y Ward De Vleeschhouwer [piano] se dispuo a plantearse nuevos horizontes sonoros cercanos a los márgenes oscurantistas del estándar del chamber-rock. 

La pieza homónima ocupa los primeros 28 minutos y pico del álbum. Las primeras notas asientan lo que será un protagonismo recurrente del violín y el contrabajo a la hora de crear los ambientes y cadencias del desarrollo temático, el cual pronto se revela como grisáceo y ceremonioso, portando un sutil aire de sombría amenaza. Wim Geysen se encarga de escribir y emitir las narraciones que se expanden a lo largo de toda la pieza, lo cual supone la creación de una atmósfera teatral como parte esencial de su núcleo musical, dado que son varios los momentos en los que el relato impone una presencia apabullante frente a la instrumentación que se va desarrollando... o mientras ésta se detiene momentáneamente, haciendo que el silencio signe una especie de gestación para su próxima aparición. Al escuchar esto, no hay manera de evitar la evocación a los discos conceptuales que de vez en cuando hacía ART ZOYD para obras teatrales o de ballet moderno, pero claro, sin toda esa amalgama sintetizada: los instrumentistas se preocupan sobremanera por perfilar los timbres y matices más propiamente naturales de los instrumentos, y en este caso son las cuerdas las que asumen el rol principal.


El concepto de ‘Aorta-tak’ ocupa el resto del disco a través de cuatro secciones que juntas suman casi 19 ½ minutos de duración. La primera sección comienza instaurando un clima de sigilosa tristeza, mostrando una faceta suave de lo lúgubre. Alrededor de la frontera del segundo minuto y medio, la pieza adopta una cadencia un poco más extrovertida, la misma que permite al clima general agilizarse de manera segura aunque sin dejar atrás la aureola de desolación; más aún, lo que hace es reforzarla mediante un giro fastuoso, especialmente en el clímax que se proyecta a lo largo del quinto minuto. El último paraje sirve para volver al sigilo inicial, aunque con una dosis de densidad moderadamente aumentada. La segunda sección empieza trasladando la sensación otoñal que nos dejó la primera hacia una dimensión más abstracta, con una clara tendencia deconstructiva que refleja una cierta intensidad oscurantista, pero más adelante vira hacia una dimensión sónica genuinamente vivaz. No se trata tanto de un contraste como de un giro inesperado a una idea musical que se mantiene cohesiva de principio a fin, lo cual se culmina en la breve coda ceremoniosa. La tercera sección reitera en buena medida el ambiente general de la segunda, mientras que la cuarta y última establece un punto intermedio entre la oscuridad predominante de la primera sección y la actitud expresionista de la segunda.

BASta! es una referencia muy interesante para el chamber-rock continental de hoy en día: se luce como una especie de mellizo perverso de ARANIS, y como tal debe ser apreciado por los habituales amantes de la música progresiva vanguardista. 


Muestras de “In Rood”.-
Aorta-tak 2: http://aranis.bandcamp.com/track/aorta-tak-2

Sunday, April 06, 2014

4 por IIII con PAPIR


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El power-trío danés PAPIR lo ha vuelto a hacer; hablando más específicamente, ha vuelto a realizar una estupenda obra de música prog-psicodélica con inmensas dosis de fuerza electrizante. El sello El Paraiso Records ha publicado en febrero pasado “Papir IIII”, un disco que contiene cuatro viajes musicales contundentes donde los pilotos son el guitarrista Nicklas Sørensen, el bajista Christian Becher Clausen y el baterista Christopher Brøchmann Christensen. Al igual que en el caso del disco “Papir III”, los temas se titulan según la numeración romana. Se trata, en efecto, del cuarto disco de la banda como tal, aunque cabe señalar que algunos meses después de la publicación de “Papir III”, Sørensen, Becher Clausen y Brøchmann Christensen hicieron unos cuantos jams con dos integrantes de ELECTRIC MOON y uno de ØRESUND SOUND COLLECTIVE, recogiéndolos en el registro del disco “The Papermoon Sessions” bajo el nombre de PAPIR MEETS ELECTRIC MOON. Bueno, vayamos a los temas de “Papir IIII” ahora mismo.


‘I’ abre el álbum en clave de 5/4, comenzando con una ambientación sobria que pronto se torna gravitantemente intensa merced al creciente aumento de musculatura que se le da a los guitarreos. A mitad de camino, la banda vuelve a un estado de sobriedad mientras mantiene impoluta la ingeniería rítmica, la cual se vale de ciertas cadencias tribales en su estructura. En los últimos minutos, la guitarra y la dupla rítmica se compenetran en una armonización efectiva y atractiva. No está nada mal este comienzo, como tampoco lo está ‘II’, un tema que empieza con un talante sutil, marcado por series de acordes distantes de guitarra y una batería concentrada en hacer síncopas de carácter casi jazzero… Pero ésta es tan solo la antesala para el ulterior arribo del cuerpo central, el cual exhibe una explosividad cósmica que se siente genuinamente etérea a través de los arrebatos sonoros que lo conforman. Ciertas confluencias con sus paisanos de OBSTACLES (otra banda campeona de la psicodelia progresiva europea actual) se puede advertir sin lugar a confusión. Poco a poco, el vuelo del grupo se prepara para aterrizar en serenos parajes que invitan al oyente a relajarse en un ejercicio de introspección. Durando 21 ¾ minutos, ‘III’ resulta la proyección sónica más ambiciosa del álbum. Comienza con un amplio desarrollo de climas cósmicos bien perfilados, relativamente contenidos hasta poco después de pasar el margen del cuarto minuto y medio, que es cuando el trío desata solventemente la energía acumulada hasta entonces. La banda maneja muy bien los tiempos en los que se suelta más y se suelta menos: un indicio de ello está en el tipo de posicionamiento que toma la dupla rítmica. Las huellas de AGITATION FREE y ASH RA TEMPEL se notan a leguas dentro del esquema de trabajo que desarrolla PAPIR en el primer jam central, el cual pasa a un momento de receso a partir del minuto 11. A partir de aquí, la guitarra se pasea momentáneamente solitaria para armar la base del que será el segundo jam central: éste emerge decisivamente poco antes de llegar a la barrera del minuto 15, instalándose en un clima típicamente stoner e insertando algunos trucos rítmicos inusuales en su firme e incandescente ingeniería. La coda es brutal, muy afín al PINK FLOYD 69-71 con su aire stoner añadido. ‘IIII’ ocupa los últimos 5 ¼ minutos del disco, y lo que propone es lo más lógico después del extenso vendaval que tuvo lugar en el tema precedente – tomándose las cosas con calma. En efecto, se trata de un jam gentilmente cadencioso, focalizado en guitarreos de tonalidades otoñales y una relajada armazón tribal en el esquema rítmico. Si bien no hay muchas variaciones en la idea central, ésta es explorada con suficiente mesura como para no aburrir ni caer en lo trivial. Un buen cierre de álbum, la verdad que sí. Este último tema solo aparece en la edición digital, pues en la versión de vinilo solamente aparecen los tres primeros temas.


Nada más podemos añadir a esta reseña: solo nos queda reiterar que “IIII” es un disco excelente que permite a PAPIR mantenerse en las ligas mayores de la línea psicodélica dentro de la música progresiva escandinava de nuestros días.


Muestras de “Papir IIII”.-

Thursday, April 03, 2014

El magnífico saludo al nuevo sol de parte de DEWA BUDJANA


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Prolífico y creativo como él solo, el soberbio guitarrista indonesio DEWA BUDJANA nos ofrece un nuevo trabajo titulado “Surya Namaskar” después de habernos brindado otras dos joyas fonográficas en 2013 (“Dawai In Paradise” y “Joged Kahyangan”) – todo ello a través del sello MoonJune Records. El trío de base para este disco se completa con un bajista y un baterista de lujo: Jimmy Johnson y Vinnie Colaiuta, dos de los nombres más distinguidos del jazz-rock contemporáneo, dos de las figuras más reclamadas para sesiones, giras y demás actividades musicales de la crema y nata de las escenas jazzera y fusionesca. Por supuesto que el anfitrión BUDJANA da la talla, por supuesto que sí, y es la confluencia de todas estas creatividades lo que hace de “Surya Namaskar” uno de los ítems más impresionantes de inicios de 2014. El disco fue grabado en 2013 en dos estudios distintos de Los Ángeles en sendas sesiones bastante espaciadas entre sí: a fines de enero en Henson Studio y a fines de octubre en Stagg Street Studio.


El disco empieza con ‘Fifty’, tema compuesto por Budjana en el mismo día de su cumpleaños no. 50, y como si se tratara de extender la celebración, el trío de Budjana, Johnson y Colaiuta se hace acompañar por Gary Husband al teclado. ‘Fifty’ es una pieza que ostenta su sofisticada gracilidad a través de sus versátiles esquemas rítmicos y su vitalista ambientación general. Los síntomas de virtuosismo técnico son fácilmente captables, pero sobre todo cabe rescatar la capacidad de diálogo y complicidad que muestra el trío nuclear en esta performance tan osada y elegante a la vez. Husband grabó sus colchones y solos en un estudio aparte, pero se nota que ha captado el espíritu de la pieza y ha sabido dar con los sonidos y cadencias adecuados para la ocasión. Tras este maravilloso punto de partida que dura casi 7 ½ minutos emerge ‘Duaji & Guruji’, un tema que se refugia un enfoque un poco más sereno aunque manteniendo la garra y la musicalidad expresionista que ya se habían manifestado abiertamente en ‘Fifty’. La peculiaridad de ‘Duaji & Guruji’ es que parece haber inventado el balance perfecto entre el paradigma de MAHAVISHNU ORCHESTRA (colorido fastuoso y denso) y el legado del WEATHER REPORT de la legendaria época con PASTORIUS (groove majestuoso). Si ‘Capistrano Road’ carga con la misión de suceder a la dupla inicial, pues cumple con ella cabalmente a punta de transportar el esquema sonoro del trío hacia una dimensión introspectiva, como paseando relajadamente no tanto por el gusto de caminar sino para complacerse en la contemplación del paisaje desde diversas posiciones, dejando que la vista de lo exterior y los pensamientos sobre el mundo interior se conjuguen en perfecta armonía. La influencia de HOLDSWORTH se hace notar en los fraseos que dibuja BUDJANA – de hecho, fue después de una visita a este ilustre maestro inglés que BUDJANA compuso este tema, además dedicándoselo. ‘Lamboya’ nos revela un clima musical ligero en clave de 11/8, con un groove parcialmente semejante al de ‘Duaji & Guruji’ pero con una vibración etérea que atraviesa los feroces fraseos de BUDJANA, exorcizando una vez más los ecos de JOHN MCLAUGHLIN. Es imposible que Vinnie Colaiuta no se luzca en cualquier cosa que haga, pero vale hacerle una mención especial respecto a este tema, pues hace un excelente empleo de ornamentos percusivos en ciertos parajes donde el trío se entretiene en intensificar el desarrollo temático. ¡Qué formidable primera mitad!... y todavía queda la segunda, donde BUDJANA dan una cierta prioridad a matices sonoros más contenidos. 

Durando 9 minutos y pico, ‘Kalingga’ es la pieza más extensa del álbum. El trío cuenta ahora con los aportes de Mang Ayi al canto, Kang Pupung al violín y Kang Iya al arpa (estos dos instrumentos, en sus versiones folclóricas sundanesas). Dentro de los ribetes claramente fusionescos del motivo central, el esquema rítmico de la pieza porta una cadencia lenta donde los momentos pesados (casi Zeppelinianos) y los livianos se alternan con impoluta fluidez. BUDJANA le da un punche rockero tremendamente poderoso a sus guitarreos durante los momentos agresivos… especialmente en el cierre. ‘Campuhan Hill’ es algo totalmente opuesto, una muestra de jazz-fusión con predominio de guitarra acústica y una armazón amable de Johnson y Colaiuta desde donde se realza el groove exótico inherente a la pieza. Es como volver a los tiempos de “Dawai In Paradise” por un rato… o por dos, porque luego sigue el tema homónimo (que significa “buenos días al sol” en el idioma indonesio, indicando el nombre de una posición de Yoga) para invitarnos a pasear por parajes aún más intimistas. En ‘Surya Namaskar’, BUDJANA se circunscribe a la guitarra acústica mientras deja que el invitado Michael Landau se haga cargo de la eléctrica. La pieza ostenta su aura reflexiva con un candor cautivador y suavemente envolvente, incluso en esos momentos en que la guitarra de Landau saca buen provecho de su rol protagónico. En fin, ‘Dalem Waturenggong’ cierra el repertorio con un nuevo juego de alusiones folclóricas, anexándose así al espíritu general de ‘Campuhan Hill’, pero con un empuje extra en el dinamismo que aporta la guitarra eléctrica, lo cual refuerza también la conexión con las sonoridades plasmadas en los temas 3 y 5. A propósito, hay un pasaje donde la guitarra y el bajo proyectan unos diálogos muy divertidos, logrando así que el vigor emocional en curso asuma matices especiales.


Como perspectiva conclusiva de esta reseña solo nos queda invitar a todos a ponerse de pie y quitarse el sombrero ante el magistral repertorio de “Surya Namaskar”: DEWA BUDJANA y sus señoriales compañeros de viaje han logrado darle un nuevo empuje al concepto contemporáneo del jazz-rock, del mismo modo que un nuevo sol da nuevos bríos al mundo.


Muestras de “Surya Namaskar”.-

Monday, March 31, 2014

Las secuencias y frecuencias progresivas de LUIS COLUCCI


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy prestamos nuestra atención a LUIS COLUCCI, músico argentino al que usualmente vemos como integrante de la banda TANGER (una de las más interesantes del revival prog argentino desde fines de los 90s), y que ahora nos trae su primer trabajo solista titulado “Secuencia”, el mismo que ha sido publicado por el sello argentino Viajero Inmóvil en enero último. A lo largo de este disco, COLUCCI se hace cargo de todo un arsenal de Bajo, guitarras, sintetizadores, loops, samples, secuencias y programación de batería, grabando todo el repertorio de 10 temas en el estudio de su hogar bonaerense entre mayo y octubre de 2013. Las composiciones no son muy extensas: todas duran 4 minutos y pico excepto ‘Secuencia 4’, que dura 3 ¾ minutos. El propósito de la labor compositiva de COLUCCI es dejar que cada pieza haga respirar la idea musical central de turno con la justa medida de expansiones y ornamentos… y si esto suena muy “mecanizado”, pues a perder cuidado, pues hay mucho pathos y mucha vitalidad genuina a lo largo de la serie de 10 temas que completan este álbum. De hecho, la frecuencia de las expresividades intensas a lo largo del disco es muy consistente y coherente a través de la diversidad de ideas musicales en curso: veamos ahora por qué afirmamos esto. 


‘Secuencia 1’ abre el álbum con un delicioso ejercicio Crimsoniano que nos remite directamente a los tiempos de “Discipline” y “Beat”: las armonizaciones de las guitarras y las cadencias de la sección rítmica programada reflejan una vitalista mezcla de tensión y agilidad. ‘Secuencia 2’ introduce elementos de fusión en su desarrollo temático y las cadencias rítmicas utilizadas, a la vez que refleja claramente el impacto de la primera ‘Secuencia’ en cuanto al elemento de tensión. Los juegos de disonancias se elaboran con bastante ingenio, arrojándose en un flujo que no concluye en resoluciones sino que dejan al oyente en vilo. ‘Secuencia 3’ es una pieza lenta que alterna compases de 5/4 y 3/4, cuyos climas envolventes reflejan una actitud serena no exenta de intensidad emocional: el esquema del rock sinfónico es explorado con dosis grandes de elegancia a través de su estructura de canon. ‘Secuencia 4’ cumple con el propósito de volver a lo Crimsoniano, y lo hace con una dosis extra de vigor expresivo en comparación con la primera ‘Secuencia’, mientras que ‘Secuencia 5’ establece un buen equilibrio entre los estándares del rock progresivo y el jazz-fusión de talante tanguero dentro del dinamismo exigido por el motivo central. Definitivamente, esta ‘Secuencia’ hace bien en impulsarse a partir de la energía expresiva de la precedente, y lo mismo vale para ‘Secuencia 6’, una pieza que sabe transmitir auténtica robustez rockera en medio de su sofisticada ingeniería rítmica.

‘Secuencia 7’, una vez más, nos abre las puertas del corazón Crimsoniano de COLUCCI de par en par: esta vez, la ambientación general de la pieza se siente un poco más etérea, aunque esto no quiere decir en lo absoluto que carezca de fuerza expresiva. Lo mismo valdrá después para ‘Secuencia 9’, otra pieza que utiliza esta misma fuente de influencia para darle un giro distinto al ambiente general que antes inundó a las ‘Secuencias’ 1 y 4. Con el arribo de ‘Secuencia 8’, COLUCCI vuelve a dar amplio espacio a la manifestación de sus inquietudes jazzeras, elaborando una pieza con un swing ágil que se alimenta inteligentemente de algunos juegos de síncopas que surgen en el camino. En fin, ‘Secuencia 10’ cierra el álbum con una vibración enérgica similar a la de ‘Secuencia 5’, redondeando así la faena con una intuición plenamente acabada.



¿Qué más podemos concluir en esta reseña sino que LUIS COLUCCI se ha lucido enormemente con “Secuencia”? En consecuencia, solo nos resta decir que es un trabajo muy recomendable para apreciar la buena vanguardia progresiva que se viene haciendo en las latitudes sudamericanas.


Muestras de “Secuencia”.-

Friday, March 28, 2014

Una nueva óptica sobre el prog moderno italiano nos brinda CAMERA CHIARA


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al cuarteto instrumental italiano CAMERA CHIARA, procedente de la localidad de Salerno y cultor de un estilo progresivo filudo y elegante a la vez. Este joven grupo está integrado por el teclista Francesco Lembo, el baterista Antonio Pappacoda, el bajista Danilo Lupi y el guitarrista Vincenzo Manzi. Lleva poco tiempo de formado, pero ya tiene en su curriculum vitae un disco debut homónimo, el cual ha sido publicado en edición física en enero de 2014 después de llevar unos meses expuesto en su blog de Bandcamp (dirección: http://camerachiara.bandcamp.com/). Si bien la propuesta musical que nos ofrece CAMERA CHIARA está mayormente signada por una línea sinfónica aggiornada, también incluye elementos eclécticos y atmosféricos que hacen que el grupo sea más que una agrupación de “discípulos aplicados”. El cuarteto cita a varias bandas como influencias en su página de Facebook: GENESIS, GOBLIN, KING CRIMSON, BIGLIETTO PER L’INFERNO, PINK FLOYD, LE ORME, RUSH, SOFT MACHINE,… Vayamos al repertorio del disco en sí para detectar sus rasgos puntuales.


‘Tufa Domes, Pyramid Lake’ abre el álbum al modo de un preludio estilizadamente cósmico, afín a los estándares de PINK FLOYD (etapa del “Wish You Were Here”) y ELOY, engarzándose pronto con el segundo tema, titulado ‘Chiaroscuri’. Dicho segundo tema está a cargo de asentar la visión musical esencial del grupo ante el oyente atento: se da aquí una ágil mezcla de sinfonismo de talante oscurantista y psicodelia etérea, en no poca medida emparentada con la línea de trabajo de otros grupos italianos como LABIRINTO DI SPECCHI e IL GIARDINO ONIRICO. Una sección intermedia se introduce en senderos de flotante languidez de la mano de un solitario piano eléctrico, para luego armar un crescendo desde donde el grupo se impulsa hacia la explosiva intensidad de la segunda mitad del tema, un momentum marcado por un notable punche y una vitalidad rotunda. El grupo se atrve a causar una buena primera impresión apostando por lo épico sin más. La siguiente pieza, titulada ‘Maschere Cadute’, muestra una faceta más amable de la banda a través del breve motivo ágil que se utiliza para la ocasión (dura poco menos de un minuto y tres cuartos), lo cual implica que su función principal es la de preparar el terreno para el siguiente tema: ‘Nel Tuo Mondo’. Esta pieza en particular se concentra en una intensidad emocional que se siente particularmente vibrante, pero sin desbordarse: su sencillo cuerpo central es explotado de manera muy meticulosa, al modo de una cruza entre PINK FLOYD y CAMEL, con una guitarra que evita la saturación mientras se apodera imponentemente del rol protagónico dentro del bloque sonoro general.


‘Danzano Le Memorie’ es un bello interludio de piano que evoca una atmósfera grisácea, otoñalmente melancólica. ‘In Un Gioco Di Specchi’ despega su vuelo sónico a partir de la última frase de ‘Danzano Le Memorie’, y lo hace elaborando un viaje ecléctico robusto y contundente donde encontramos pasajes poderosamente sombríos así como otros marcados por una agilidad sofisticada, no exenta de ribetes jazz-rockeros en su estructura rítmica, además de añadir algo del vigor denso que usualmente encontramos en el estándar del post-metal. ‘Come Il Bianco Col Nero’ reitera en buena medida la atmósfera lograda en el tema inmediatamente anterior, aunque con una robustez más patente en las sonoridades de los riffs y fraseos de la guitarra. Algunos matices del estándar de RUSH pueden advertirse en el camino, pero básicamente se sienten bastante “domesticados” con el fin de no romper con la esencia sinfónica de la estructura compositiva. El disco se cierra con ‘Il Nuevo E Il Vecchio Giorno’, pieza que está a cargo de sintetizar la vitalidad colorida de los dos temas anteriores y la contundencia épica de ‘Chiaroscuri’. Como siempre, la guitarra se luce con una dinámica excelencia cada vez que irrumpe con sus solos de turno, mientras que las capas y orquestaciones de los teclados asumen el rol más importante a la hora de equilibrar el conjunto de los aportes de los instrumentistas.


Pues bueno, a fin de cuentas, podemos anotar a CAMERA CHIARA y su homónimo disco debut como nombres importantes dentro de la nueva hornada progresiva italiana, lo cual significa que en este año 2014 podemos seguir esperando que las propuestas de rock artístico de este país se sigan manifestando con vigor y entusiasmo.


Muestras de “Camera Chiara”.-


Tuesday, March 25, 2014

El genio de GATTO MARTE sigue brillando en nombre del chamber-rock contemporáneo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El ensamble de origen italiano GATTO MARTE ha publicado hace poco su nuevo trabajo fonográfico “Madame Penguin”. Decimos que se trata de un ensamble de origen italiano y no italiano a secas porque actualmente su membrecía es multinacional, más exactamente, ítalo-británico: Maximilian Brooks [piano], Ben Newton [teclados y acordeón], Mark Knight [batería] y John Shepherd [guitarras] se suman al violinista Nino Cotone y al contrabajista  Pietro Lusvardi. Los dos italianos son los únicos supervivientes de todas las alteraciones de formación que ha sufrido GATTO MARTE, mientras que Brooks, Newton y Shepherd repiten el plato tras el hermoso disco de 2012 “Marte Sulla Luna”.

‘The Bells After Life’s Chase To Nowhere’ abre el disco con un engañoso preludio ceremonioso que muy pronto abre camino a un cuerpo central ágil donde la gracilidad compartida del piano y la batería dirige el espíritu amable de la instrumentación general: se trata de una composición de esencia grisácea pero con una motivación luminosa. Es como si a la gente de ARANIS le hubiera poseído el alma de PHILIP GLASS y el cerebro de PENGUIN CAFÉ ORCHESTRA. Luego sigue la dupla de ‘Sinfonia No. 3 (La Giudecca)’ y ‘Sinfonia No. 4 (La Turca)’: la primera de estas piezas se arropa de una alegría juguetona y vibrante, casi como si estuviera diseñada para poner fondo a una intensa celebración palaciega en alguna corte de Europa del Este; la segunda, por su parte, se empapa de una espiritualidad un poco más intimista, lo cual no impide que también muestre la misma actitud celebratoria que ‘La Giudecca’. En bloque, esta dupla de temas retrata la habilidad de la banda para recrear elementos folclóricos con un inapelable aire de distinción. ‘Azathoth’ mezcla un aura oscurantista y una actitud farsesca, como si se tratara de un híbrido de ISILDUR’S BANE y SAMLA MAMMAS MANNA.

Durando alrededor de 20 ½ minutos y dividiéndose en seis secciones, la suite homónima cierra el álbum con un esplendor sonoro magnífico. La primera parte se complace en abordar un desarrollo melódico cautivadoramente romántico dentro de un swing de predominante raigambre jazzera, conectándose después con el esplendor extrovertido que marcará la segunda parte. En estos primeros 4 minutos y 50 segundos el oyente queda atrapado por lo que está ofreciendo el ensamble, pero todavía quedan cuatro secciones más. La tercera parte capitaliza el talante extrovertido de la segunda parte y le da unos matices más propiamente rockeros, aunque de una forma muy comedida – esto es, si los comparamos con grupos como FAR CORNER, que enfatizan el rock en la etiqueta del RIO, pues más se parece a la delicadeza desafiante de unos PENGUIN CAFÉ ORCHESTRA. La cuarta parte empieza con una serenidad relajada, haciendo un abierto contraste con lo que se escuchó en las dos secciones precedentes; para el interludio, el grupo le pone más polenta al asunto para volver a la senda de pulcro optimismo, terminando finalmente con un pasaje de piano que retoma efímeramente la serenidad inicial. La quinta y sexta secciones son las más largas del bloque, durando poco más de 4 ½ minutos y poco menos de 5 ½ minutos respectivamente. La quinta sección establece un colorido ágil sobre un esquema rítmico de fuertes connotaciones fusionescas, mientras que la sexta elabora la dinámica más fastuosa de toda la suite, y de paso, le da un exultante broche de oro al disco.         


¡Qué bello disco es “Madame Penguin”!... ¡Y qué pena que dura penas 37 minutos en total! Los despliegues de vitalidad y colorido que GATTO MARTE ofrece a través de los exquisitos viajes musicales comprendidos en este disco confirman de forma abundante e inapelable que es una de las figuras señeras del chamber-rock de nuestros días.

Saturday, March 22, 2014

A todo lado con BANDA ELÁSTICA


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

BANDA ELÁSTICA es uno de lo ensambles mexicanos más respetados dentro de la vanguardia rockera de su país: de hecho, se puede describir su estilo aventurero como una mezcla de rock-in-opposition, jazz de vanguardia y fusión modernista de elementos folklóricos. Si bien no tiene una discografía muy nutrida, BANDA ELÁSTICA sí puede presumir de tener una veteranía bien curtida, y por ello, a fines de 2013, celebró su trigésimo aniversario con la publicación de “Aquí, Allá Y Acullá”, una selección de temas capturados en varios conciertos que se realizaron entre 1994 y 2008. Azafrán Media y Musea Records se encargaron de co-producir este ítem que es, para decirlo de forma muy simple, fabuloso. En el librillo que acompaña esta edición se hace una muy merecida celebración de la intuición artística tremendamente aventurera de este ensamble formado a inicios de los 80s. El guitarrista Guillermo González recuerda que el nombre del grupo surgió a modo de chiste, pero pronto cobró un sentido auténtico en tanto que congregaba a músicos de diversas formaciones en las áreas del rock, el jazz y la academia: “entonces, la elasticidad empezó a tomar sentido en la medida en que cada quien, en sus composiciones y ejecuciones, jalaba el proyecto hacia su lado”. La primera formación de BANDA ELÁSTICA constaba de González a la guitarra, José Navarro a las percusiones, Rodolfo Navarro a la batería, José Luis Navarro a los saxos y clarinetes, Lucio Sánchez al bajo y Rosino Serrano a los teclados – así las cosas, el grupo debutó con un EP homónimo en 1985, y en el transcurso de los cuatro años siguientes, grabaría dos LPs. Por supuesto, el grupo no fue ajeno al proceso de cambios de formación, pero lo más relevante fue que se dedicó a cultivar y reforzar su lado vanguardista en un potente híbrido de rock-in-opposition y jazz experimental, lo cual pasó a convertirse en su esencia artística definitiva. En este sentido, sus discos “Maquizcoatl”, “Catálogo De Tiradedos” y “Ai Te Encargo” – de 1996, 1997 y 2003, respectivamente – resultaron los más significativos para los fans y conocedores del grupo. Pero bueno, concentrémonos ahora en el repertorio de “Aquí, Allá Y Acullá”, ¿vale?    


Los primeros 6 temas se extraen de una actuación en el Knitting Factory de Nueva York en 1994. La formación de BANDA ELÁSTICA consistía entonces del bajista Sósimo Hernández, el teclista Rosino Serrano, el baterista Rodolfo Nava, el guitarrista Guillermo González, el percusionista José Navarro y el vientista Guillermo Portillo, y para esta ocasión se les sumó el saxofonista invitado Miguel Ángel Samperio. ‘Suite Regresiva’ abre la sesión con un despliegue de coloridos deliciosamente extravagantes donde la fusión, la osadía delirante a lo ZAPPA y los aires circenses se mezclan con bizarra fluidez. Luego siguen ‘Ronulfo’ e ‘Insomnio’, siendo la primera una pieza rigurosamente construida sobre una compleja estructura rítmica cuya agilidad intrínseca se acrecienta con el lucimiento de la marimba; por su parte, la segunda se apoya en expresiones de forma libre que van armando la confluencia de todos los instrumentos sobre el camino, culminando con una coda milimétricamente orquestada. Por ahora tenemos una estupenda primera impresión del nivel de osadía creativa que ostenta el grupo… ¡y aún queda mucho más! ‘Tonada’ es una excelsa demostración de cómo se puede mezclar el paradigma de HENRY COW con el de SOFT MACHINE y darle un toque extra de vitalidad con el empleo de algunos juegos pulsátiles de carácter Zeuhl – definitivamente, se trata de un cénit del presente catálogo. ‘A Perpetuidad’ porta una calidez melódica muy a tono con los legados de HAPPY THE MAN y GILGAMESH, un ejercicio de entrañables  evocaciones en base a una sencilla secuencia de percusiones tonales sobre la cual los demás instrumentos dibujan delicados retazos sonoros. El último tema de esta serie se titula ‘Haciendo El Quehacer Y Otros Tiradedos’, y consiste en un juego de improvisaciones bastante deconstructivo, caótico y ajeno a estridencias, un ejercicio de dadaísmo etéreo que culmina con un fabuloso solo de batería.  


Los temas ‘Reencuentro’ y ‘Fierabrás’ se tomaron de un concierto que tuvo lugar en Noruega en 2006. Ya para entonces, el grupo operaba como septeto con la inclusión de un segundo percusionista llamado Ismael Palomares y un segundo baterista llamado Luis Miguel Costero mientras que ya no había teclista. ‘Reencuentro F’ desarrolla una dinámica de free jazz: al principio se alternan los roles protagónicos de la flauta y el bajo, pero más adelante es la sección percusiva quien toma el mando del ambiente sonoro que se está armando. ‘Fierabrás’, por su parte, exhibe una estructura bien perfilada bajo los cánones del ZAPPA orquestal y cierto tufillo Crimsoniano que emanan algunas partes del guitarreo. Pasamos a continuación al año 1999, en el Museo de la Ciudad de Querétaro, con la improvisación ‘Tiradero Con Dave Barrett’. De eso se trata, de una aventura musical con el saxofonista Dave Barrett (veterano del jazz), con una BANDA ELÁSTICA que por entonces estaba conformada por el quinteto de Hernández, Costero, González, Navarro y Portillo.

 

Los dos últimos temas proceden de sendas improvisaciones en las ediciones 2006 y 2008 del FestivAlterNativo, en la localidad mexicana de Querétaro, siendo así que en la última de estas dos hace acto de presencia el ilustre invitado Chris Cutler (figura heroica de HENRY COW, CASSIBER y ART BEARS entre otras entidades musicales de vanguardia). La improvisación de 2006 se titula ‘Tiradero Con El Violo’, en alusión a la presencia del invitado especial Alejandro Sánchez al violín (veterano del RIO mexicano como integrante de NAZCA y DECIBEL, por solo nombrar una pequeña parte de su currículum). La cadencia básica de este jam tiene un aire funky-jazz al estilo de la vieja escuela fusionesca de los 70s, pero los alucinados fraseos de Sánchez y los recursos deconstructivos que emergen en cierto momento terminan por destruir esta “ilusión” en aras de incentivar atmósferas abstractas. La improvisación de 2008 tiene el poco sorprendente título de ‘Tiradero Con Chris Cutler’. Comenzando con un preludio donde un relativamente extenso dueto aleatorio de marimbas parece exorcizar un clamor ritual, llega el dueto de batería para empezar a armar el contexto donde el ensamble en pleno deberá operar. Los aires de ritual adquieren ahora una sonoridad más intensa dentro de un clima sónico arrollador; se produce un efecto muy especial cuando se contrastan las etéreamente neuróticas líneas de la guitarra con el arrollador empuje de la muy nutrida sección rítmica. Cutler debe haberse sentido como en aquellos tiempos de “In Praise Of Learning”, cuando HENRY COW le dio una dimensión más filuda a sus sistemáticas obsesiones avant-garde, con el añadido de factores fusionescos que le dan un vigor renovado al discurso del rock-in-opposition.



Aquí, Allá Y Acullá” nos complace enormemente como lo que es, una magnífica selección de alucinantes muestras de creatividad de parte de BANDA ELÁSTICA, la cual se regala a sí misma, así como nos regala a los oyentes, un retrato certero de su genio artístico colectivo y de su manera tan osada de reflejar inquietudes en forma de sonido musical.


Muestra de “Aquí, Allá Y Acullá”.-

Thursday, March 20, 2014

INSONAR: vanguardia sonora para aves e infantes


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión nos concentramos en el doble álbum del dúo italiano de vanguardia radical INSONAR, conformado por Claudio Milano [canto] y Marco Tuppo [efectos de PC]. “L’Enfant Et Le Ménure”. Editado en un paquete compartido con el trabajo final de NICHELODEON “Bath Salts” poco antes de que el año 2013 llegara a su ecuador, este disco nos mostró una faceta específica que forma parte de las versátiles y siempre osadas inquietudes musicales del siempre magistral Milano. Siendo un trabajo triple, cada volumen de estudio y el volumen en vivo tiene su título autónomo: el del primero es “L’Enfant” y el del segundo es “Ashima”, mientras que el volumen en directo se titula “Neve Sporca”. Más de 60 músicos han colaborado en este proyecto registrado a lo largo de un intenso y exhaustivo cronograma que incluía sesiones en varios estudios de países europeos, asiáticos, americanos, oceánicos y africanos entre diciembre de 2009 y enero de 2013. Algunos de ellos han sido compañeros del propio Milano en NICHELODEON, y también vemos a otros invitados ilustres de renombre mundial como Trey Gunn, Pat Mastelotto, Nik Turner, Dieter Moebius, Elliot Sharp… ¡vaya, vaya, qué tremendo parnaso viviente del art-rock de ayer y hoy! Y eso que hasta ahora no hemos mencionado a los compatriotas Paolo Tofani (de esa poderosa entidad legendaria que es AREA) y Francesco Zago (líder de YUGEN, banda señera del rock-in-opposition de nueva generación).


El primer volumen de este disco se inicia con ‘The Simpsons Sing Gounod’, una delirante reformulación del ‘Ave Maria’ de Charles Gounod con los múltiples cantos de Milano emulando a los emblemáticos integrantes de la familia Simpson con un dueto de marimbas en el fondo instrumental. ‘L’Estasi Di Santo Nessuno’ es una composición de tenor renacentista que Milano y sus colaboradores de turno convierten en una excéntrica aventura chamber-rockera donde lo dadaísta se reviste de patente exquisitez, logrando así realzar el trágico humor negro sobre la temática del abuso infantil. ‘La Stanza A Sonagli’ porta una adusta robustez a través de su esquema sonoro etéreo, al modo de una cruza entre ART BEARS y HARMONIA. Por su parte, ‘Thief Of Toys’ establece una ambientación dramática y extrañamente perturbadora muy en línea con lo que usualmente hacía NICHELODEON: un piano en el rol protagónico, un saxo viajando a través de formas libres, una vitalidad aventurera en las líneas vocales y los ornamentos cibernéticos. ‘L’Inventasogni’ empieza como un tenso arrebato de canto y sintetizadores de fondo para luego virar hacia un desafiante ejercicio de free-jazz en torno a la tríada de piano, saxo y batería. ‘Menura Latham’ sigue esta senda y la explora con una vitalidad reforzada por la presencia más rotunda de la batería y el rol más determinante que tiene los ornamentos cibernéticos – INSONAR abraza el futurismo y vuela hacia la luna llena con este impulso alucinado. Lo que sigue después es una dupla de versiones de material ajeno: una es la primera parte de un tema de PIERROT LUNAIRE, ‘Gallia’ – la segunda parte forma parte del otro volumen – mientras que la otra es el clásico de VELVET UNDERGROUND ‘Venus In Furs’. En el primer caso tenemos un ejercicio de abstracción cósmica, mientras que en el segundo se nos muestra una aventura psicodélica estilizadamente parsimoniosa. ‘Dieci Bambini Cacao’ es la pieza más extensa de este volumen, con sus poco menos de 13 minutos de duración. El aire ceremonioso que se impone a través de toda la pieza es la clave de la cohesión que ésta tiene a través de las variantes de atmósfera que tienen lugar: algunos pasajes suena señorialmente relajados, otros portan una espiritualidad ensoñadora con un moderado cariz perturbador. “L’Enfant” se cierra con ‘Hamelinvoice’. Canción en la que Milano y sus secuaces exploran su recurrente lado oscuro, manejando atmósferas tétricas con una delicadeza que puede engañosamente confundirse con algún tipo de paz.


El segundo volumen comienza con ‘Liberami – Tabernacolo Erotico’, un tema de alta carga ritual que se sitúa a medio camino entre la exaltación mística y la celebración orgiástica. La versión del tema de Tim Buckley ‘Song To The Siren’ ostenta una espiritualidad flotante y densa, mientras que la musicalización del poema de Federico García Lorca ‘Canción Del Jinete’ se explaya en aventureros desarrollos disonantes debidamente reciclados a través de recursos cibernéticos. ‘La Torre Più Alta’ es un vitalista ejercicio de fusión arabesca en el que el ensamble hace gala de las dimensiones más musculares del estereotipo de AREA, además de añadir algunos matices abstractos de corte space-rockero al asunto. Los aportes de Nik Turner, Dieter Moebius y Walter Calloni (uno de los bateristas más respetados de las vanguardias rockera y jazzera de Italia) son cruciales a la hora de convertir a esta pieza en un clímax decisivo de este volumen… y por qué no, del disco en general. ‘Plaisir d’Amour’ es otra versión de un tema de PIERROT LUNAIRE: la verdad que el segundo disco de esta banda italiana de los 70s, “Gudrun”, es una joya muy peculiar dentro de los márgenes más osados del ideal de la música progresiva, y la asociación de Milano y Tuppo sabe rescatar el espíritu de esta obra mientras le da nuevos aires. Otra versión interesante es la de ‘Warszawa’, un clásico indiscutible del genial DAVID BOWIE durante su etapa de asociación con BRIAN ENO. En manos de INSONAR, este triunfo de la atmósfera adopta una sonoridad más adusta en el manejo de los climas sintetizados y una vitalidad renovada merced al empleo de violines y vientos en el ensamble general: las cadencias étnicas y los recursos computarizados arman un engranaje muy interesante para este hito sónico que data de 1977. Ocupando los últimos 5 ¼ minutos de “Ashima”, ‘Medina’ es un denso viaje instrumental que nos transporta por parajes oníricamente envolventes, muy en línea con el krautrock electrónico clásico derivado de los legados de TANGERINE DREAM (etapa 74-76) y CLUSTER.  

“Neve Sporca” es una selección de 9 temas tocados en vivo en estudios de Europa y los EE.UU. ‘Liberami – Tabernacolo Erotico’ abre la selección con un enfoque más abiertamente rudo de este exorcismo perturbador, mientras que ‘Hamelinvoice’ seengarza a un despliegue abstracto titulado ‘Interior Landscape’ para así generar una aventura sónica rotunda que dura 10 ¾ minutos. ‘3&2&1’ es una hermosa arquitectura cibernética que Marco Tuppo elabora como un ensueño cósmico, mientras que la dupla de ‘Junio’ y ‘L’inventasogni’ hace que esta última se arrope de texturas aún más siniestras que las que aparecen en la versión de estudio que cierra el primer volumen. También cabe destacar la tercera parte de la versión del tema de PIERROT LUNAIRE ‘Gallia’: los ornamentos de guitarra procesada que aporta Richard A. Ingram (Paolo Tofani había hecho lo propio en la segunda parte) armonizan muy bien con los surrealistas climas que crea Tuppo en su PC.  



Lo que nos ha brindado INSONAR con “L’Enfant Et Le Ménure” es un ambicioso testamento de lo que la escena vanguardista italiana puede ofrecer a las provincias más radicales de la experimentación progresiva. Muy recomendable para quienes aprecian el arte de la música como aventura y desafío.


Muestras de “L’Enfant Et Le Ménure”.-