Saturday, April 21, 2012

Música bizarra para monstruos y dinosaurios de la mano de LA MUJER BARBUDA


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

La banda que sacamos a colación en esta ocasión es una de las más llamativas de la siempre fructífera y sorprendente escena progresiva vanguardista de Argentina: LA MUJER BARBUDA. Fundado por el talentoso y siempre ocupado bajista Franco Fontanarrosa (también está en RESISTENCIA CHACO, además de estar metido en proyectos teatrales), este cuarteto dueño de una inspirada sonoridad experimental y poderosa cuya riqueza interna se sostiene en una magnífica confluencia de jazz-rock, psicodelia, avant-prog y estrategias de formas libres, amén de ciertos coqueteos con algunas pautas habituales del rock-in-opposition. LA MUJER BARBUDA concretizó su debut fonográfico con “Música Para Cuando Aparece Un Monstruo” en 2008, sucediéndole tres años más tarde con “Lagartos Terribles”. El grupo está conformado por: Sergio Álvarez (guitarra, efectos y objetos), Franco Fontanarrosa (bajo, efectos, montajes y objetos, además de ser el compositor principal), Lulo Isod (batería y objetos) y Martín Pantyrer (saxofones, clarinetes y objetos).


Comenzamos con el primer disco “Música Para Cuando Aparece Un Monstruo”, grabado, mezclado y masterizado a lo largo de los tres primeros meses de 2008. El inicio del disco es con el breve preludio ‘La Venganza Del Plomero Líquido’, una escalada de juguetes percusivos que levanta una tarima para la exhibición del fabuloso tema ‘Hipopótamo Amarillo’, el cual despliega un ambiente de furiosa neurosis arropado bajo ritmos y riffs extrovertidamente coloridos, además de insertar un breve interludio caótico por ahí. Con ‘Técnico Superior En Plásticos Y Elastómeros’, la banda sigue explorando estas ambientaciones de neurosis celebratoria y los lleva una más contundente expansión expresiva. La guitarra de Álvarez se luce de forma particularmente notable, estableciendo nexos entre la fiereza Hendrixiana y el vigor iconoclasta de un Fred Frith. Cuando llega el turno de ‘La Rana’, el grupo se relaja un poco para disponerse a explorar cadencias de corte fusionesco. El rol ocasionalmente destacado del clarinete y los sonidos de percusiones concretas que enriquecen la base rítmica capitalizan la gestación de una estructura sónica grácil, lo cual permite que en alguna ocasión pueda el bajo lucirse en un primer plano sin hacer mucho aspaviento. ‘El Plomero Líquido Ataca De Nuevo’ es otra breve pieza, esta vez armada con el ensamble grupal en pleno que se dedica a reelaborar la cadencia mecanicista del primer mini-tema, pero su función consiste esencialmente en prepararnos para la experiencia de ‘Enano De Jardín’, pieza donde la banda elabora motivos y matices explotando las aristas más intrincadas de su misión musical; la rica variedad de atmósferas y esquemas rítmicos y la pulcramente hilada progresión temática la convierten en un cénit indiscutible del álbum. ‘Coccix’ recibe el impulso de la peculiar magia del tema precedente con un grupo motivado a seguir jugando con los límites de sus propias ambiciones estéticas: el empleo de trucos de free-jazz y la inmersión en misteriosas interacciones deconstructivas refuerzan el sentido de aventura. De este modo, el grupo expone confluencias con las directrices de otras bandas especializadas en el jazz-rock contemporáneo como GUTBUCKET y LED BIB.


Con sus 7 ¾ minutos de duración, ‘Montaña Que Revienta’ se proyecta hacia una de las estrategias más filudas del álbum. En parte, recibe el impulso de ‘Técnico Superior En Plásticos Y Elastómeros’ y ‘Coccix’, con lo cual el ensamble tiene la ocasión de explorar de nuevo las dimensiones más agresivas de su arquitectura vibrante musical. ‘Montaña Que Revienta’ es una pieza imponente, dueña de una fuerza de carácter inapelable y un swing magnético: se trata, sin duda, de otro cénit decisivo del álbum. ‘El Plomero Líquido Insiste’ es un nuevo ejercicio grupal de minúsculas cadencias mecanizadas, y como es natural, su función es la de abrir la puerta al siguiente tema, ‘Pixel’. Éste nos devuelve a la dimensión más relajada del cuarteto, bien asentada en matices y cadencias jazzeras: el saxo ocupa un relevante lugar central a la hora de manejar y reciclar las potencialidades expresivas del cuerpo central de la pieza. Esta misma predominancia de lo jazzero se reitera acto seguido en ‘Axel, El Axolote’, pero se nota aquí que el espíritu experimental está más despierto. Los últimos 5 ½  minutos del álbum están ocupados por ‘Hombre Gangoso’, tema que condensa solventemente la dinámica del jazz vanguardista, la prestancia progresiva y las aristas psicodélicas que han venido ocupando lugares predominantes a lo largo del repertorio.



Pasamos ahora al segundo disco “Lagartos Terribles”, el mismo que nos muestra a una banda que ha evolucionado, desde su intrínseca esencia, a través del afinamiento de los notorios recursos de sofisticación musical que ya se habían hecho presentes en el disco debut. De esta manera, el grupo se adentra en las forestas y campiñas del avant-prog para generar un enriquecimiento crucial de su esquema sonoro. El repertorio de este disco, como corresponde a su título, gira en torno al concepto de los dinosaurios, elaborado en una secuencia de tres secciones: ‘Saurios Pequeños’ (con tres temas), ‘Saurios Medianos’ (también con tres temas) y ‘Saurios Grandes’ (con cuatro). En el blog de Myspace de la banda (http://www.myspace.com/mujerbarbuda) hay detalles específicos sobre las estrategias compositivas y sonoras creadas y encuadradas para cada una de estas tres secciones: “Los pequeños tienen un sonido de baja calidad y las composiciones son bastante abstractas. Los medianos suenan de una forma orgánica y sus temas son de una contextura creativa más ordenada. Mientras que los grandes saurios tienen una tímbrica filosa y agresiva junto con un lenguaje musical distorsionado y predador.” Por nuestra parte, haremos un repaso tema por tema según cómo vayamos intuyendo la dirección por la que se desarrolla la ilación del repertorio de este disco en cuestión.

‘Un Kronosaurus Viene De Lejos’ empieza con un extravagante efecto de guitarra que jocosamente emula un gruñido… y luego, un silencio enorme que anticipa la emergencia de una irrupción sónica contundente y filudamente dinámica, siniestra y grácil a la vez. ‘Trilobite’ da inicio a la secuencia de ‘Saurios Pequeños’ con un ejercicio de grisácea agilidad, precedido por una introducción caótica para ser posteriormente redondeado con una conclusión neuróticamente inquietante donde la tensión solo revienta parcialmente. ‘Longisquama’ se retuerce en su propio encuadre cubista de sonoridades entrecortadas de juguetes, riffs y quiebres rítmicos, un encuadre donde a veces se asienta un jam en el que se conjugan un esquema rítmico “motorik” y osados ornamentos de corte avant-jazz. ‘Microceratops’ ejecuta un ejercicio de caos controlado donde la energía inherente a las interacciones entre los instrumentos está sabiamente reciclada a través del patentemente descoyuntado desarrollo temático. Con ‘Dimetrodón’ se inicia la serie de ‘Saurios Medianos’: es un tema signado por una interesante diversidad temática a través de variadas atmósferas que van de lo juguetón a lo misterioso, y de allí a una etérea densidad. Siendo el factor jazz-rockero el predominante en esta pieza, se nota también la presencia de trucos sonoros confluyentes con el chamber-rock francófono de segunda generación (N.E.O. MUSEUM, HELLEBORE). En comparación con ‘Dimetrodón’, ‘Alvarezsaurus’ porta un aura más reposada y una armazón más arisca, dentro de una estrategia creativa que porta muchos aires de familia compartidos. ‘Pachycephalosaurus’ empieza con un solo de clarinete que, en muchos sentidos, se constituye en el primer momento de genuino lirismo de parte de este ensamble, aunque tal lirismo esté hidalgamente fundamentado en disonancias. A poco de pasada la mitad del tema, el grupo prepara gradualmente el camino para que emerja una avasalladora conclusión donde lo espectral y lo delirante forjan una avalancha sónica dispuesta a sembrar angustia y desolación a un ritmo ceremonioso. ¡PRESENT a la n-potencia!   


El clímax conclusivo de ‘Pachycephalosaurus’ es lo suficientemente poderoso como para asentar una piedra angular dentro del repertorio del disco. Así pues, ‘Carbono 14’ hila capas de guitarra en conexión con el clímax antes mencionado para abrir la puerta a las electrizantes vibraciones de ‘Dilophosaurus’, tema que inicia la secuencia de ‘Saurios Grandes’. ‘Dilophosaurus’ se desarrolla mayormente sobre un compás de 5/4, transitando entre ambientes saltarines y ambientes recargados de tensión rockera al rojo vivo. ‘Quetzalcoatlus’, por su parte, establece un vitalista eclecticismo entre jazz-rock experimental y noise con abundantes espacios para incandescentes efluvios psicodélicos, haciendo uso mayormente del compás de 7/8. Con sus poco más de 11 minutos de duración, ‘Baryonyx’ se erige en la pieza más extensa del álbum. El tema comienza con cuerpo central patentemente vigoroso aunque no radicalmente frenético, más bien porta una muscularidad estilizada a través de un encuadre armado sobre un swing razonablemente sofisticado. Llega un momento en que el grupo se detiene para dejar paso a un inquietante solo de capas densamente lisérgicas de guitarra. Una vez que el bloque global se reintegra a la acción, el grupo elabora un motivo final focalizado sobre un cadencioso esquema rítmico de tenor jazz-rockero, generando una atmósfera más sutil sin renunciar a la extroversión. ‘Nahuelito’ se encarga de clausurar el colorido sónico específico de las tres piezas precedentes y el álbum en general, y lo hace comenzando con un extenso prólogo que transita por venturosos senderos de jazz experimental free-form; una vez instalado el cuerpo central, el ensamble gesta un lento motivo crepuscular donde la esquemática dejadez de la superficie deja entrever un aura de oscuro misterio que abiertamente coquetea con las aristas oscurantistas de la tradición del R.I.O. La coda electrizantemente caótica funciona como un oportuno recurso de extravagancia.



Nuestro balance general sobre la obra que ha venido desarrollando LA MUJER BARBUDA hasta ahora tiene que ser absolutamente positivo a la luz del derroche de vigor e ingenio que se exhiben en los discos “Música Para Cuando Aparece Un Monstruo” y “Lagartos Terribles”. LA MUJER BARBUDA es un referente indiscutible e ineludible de las expresiones más excelsas de la vanguardia rockera argentina que se ha venido expandiendo en lo que va del nuevo milenio.



Muestras de “Música Para Cuando Aparece Un Monstruo”.-
Hipopótamo Amarillo: http://www.myspace.com/mujerbarbuda/music/songs/hipopotamo-amarillo-9071749
Enano De Jardín: http://www.youtube.com/watch?v=wA5fD3wLspM
La Rana: http://www.myspace.com/mujerbarbuda/music/songs/la-rana-9167723

Muestras de “Lagartos Terribles”.-
Quetzalcoatlus: http://www.youtube.com/watch?v=4XGXsVvBk6M
Pachycephalosautus: http://soundcloud.com/marcelomorera/la-mujer-barbuda-lagartos


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