Thursday, January 01, 2015

SOLARIS regresan a Marte


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Los húngaros de SOLARIS volvieron a la carga en el año 2014 con un disco muy significativo: “Marsbéli Krónikák II”, o sea, “Crónicas Marcianas II”. Es una movida muy inteligente y arriesgada a la vez la de salir de un largo periodo de letargo con la secuela de ese disco debut de mediados de los 80s que significó una gran afirmación de la movida progresiva magiar en un tiempo donde el género sufría de un gran descrédito tanto en el gran mercado musical como en sus propias entrañas. Sí, nos referimos a “Marsbéli Krónikák”, un clásico indiscutible del prog europeo post-70s y que hasta ahora muchos coleccionistas del género veneran como la obra más esencial y mejor lograda de la banda. Por entonces, la conformación de SOLARIS incluía a Cziglán István (ya fallecido), Erdész Róbert, Pócs Tamás, Kollár Attila y Gömör Lászlo. Con posteriores modificaciones parciales en la alineación y ulteriores discos, SOLARIS se afianzó como una figura importante en el revival prog de los 90s, pero la actividad del grupo en el nuevo milenio ha sido prácticamente nula. Pero bueno, la hibernación ha terminado y ahora tenemos al grupo conformado actualmente por Bogdán Csaba [guitarras], Erdész Róbert [teclados], Kóllar Attila [flautas, vientos y pandereta], Gömör Lászlo [batería y percusión] y Séres Attila [bajo]; o sea, a 4/5 del personal que concibió y grabó el genial concept-album “Nostradamus: Próféciák Könyve” y 3/5 del que grabó el primer disco.


Esta nueva obra de SOLARIS se ha completado con las intervenciones de los siguientes invitados: el baterista Ferenc Raus, quien toca en los temas quinto y séptimo del álbum, Szirtes Edina “Mokus” al violín y la voz, Ullmann Zsuzsa y Krasznaia Tunde la voz, Szendőfi Balázs al bajo, Gerendas Peter a la guitarra acústica, Ferenz Muck al saxofón y Erdész Tamás a la guitarra eléctrica adicional. En general, se trata de un disco con un calibre fastuoso, concebido con una ingeniería dispuesta a llenar espacios por todos lados a fin de reflejar musicalidad rebosante. Esto lo notamos enseguida con la suite de ‘Marsbéli Krónikák II’, la cual ocupa los primeros 23 minutos y pico del álbum, con siete movimientos que se reparten en tres partes; la más larga de estas partes dura 12’42” porque encapsula los movimientos segundo al sexto. ‘1. Tetel’ (Primer Movimiento en húngaro) pone sobre las brasas la carnalidad rockera del grupo en la primera sección, dando espacio debido al sintetizador para ofrecer un primer solo, breve pero efectivo a la hora de instaurar el clima musical preciso. El cuerpo central se desarrolla con un tenor más reflexivo, envuelto bajo ropajes de fastuosidad sinfónica típicos de la banda: los solos sucesivos de flauta y saxofón llevan las riendas del desarrollo temático, mientras la guitarra funge como mensajera de los pasajes más intensos. Los aires Floydianos son fáciles de notar, aunque claro está que la gente de SOLARIS sabe hacer gala de su voz propia. Con ‘2-6. Tetel’ tenemos el viaje musical más extenso del disco. Contando con un canto femenino y un violín como compañeros de viaje, el ensamble comienza este vuelo musical con una atmósfera serena y etérea empapada de aires folclóricos de la Europa Oriental; más adelante, el vigor rockero entra a tallar de forma inequívoca para gestar un ambiente ampuloso y meticulosamente estilizado, al modo de una cruza entre JETHRO TULL y THE ENID mientras el arreglo de cuerdas se amplía a cuarteto. Una vez que la melodía de guitarra principal queda debidamente reforzada, el grupo da vueltas en torno suyo incorporando interesantes variantes temáticas donde se conserva la espiritualidad solemne que ya habíamos encontrado en el concept-album “Nostradamus”. Con todo, los arreglos de violín siguen apareciendo de vez en cuando para ayudar mantener las cadencias folclóricas en ciertos momentos estratégicos. Los últimos 3 ½ minutos de la suite inicial están ocupados por ‘7. Tetel’ (el Séptimo Movimiento), pieza que se encarga de reiterar el factor Floydiano con una fuerte presencia de la coral femenina.

  

La segunda composición multipartita del álbum es ‘Hangok A Multbol’, que consta de dos Movimientos (1-2. Tetel). Comenzando con una atmósfera electrónica evidentemente robótica pero con un cierto dejo de calidez, la banda pasa en una segunda instancia a elaborar un motivo bien dibujado donde el elemento electrónico se reviste de vigor rockero en un compás a medio tiempo que tiene algo de hipnótico. Después de dos composiciones tan explícitamente magnas emerge ‘A Vilag Nelkulunk’ para hacerse eco de los precedentes esquemas sónicos tan ambiciosos y capitalizarlos a través de un enfoque melódico perfectamente delineado donde se alternan pasajes serenos de tendencia bucólica con otros más aguerridos donde el ideal sinfónico se muestra en toda su grandeza. Comenzando con un cálido y sereno motivo de guitarra acústica, ‘Az Emberbogarak Buszkesege’ se elabora en clave folclórica, con claros acentos de la tradición de Europa Oriental, debidamente estilizados por vía de orquestaciones de teclado, un poderoso solo de guitarra y un arreglo de violín que se imponen a lo largo del desarrollo temático. Los dos últimos temas del repertorio son ‘Lehetetlen’ y ‘Alien Song’. En el caso del primero tenemos en su cuerpo central un ejercicio de rock duro melódico sabiamente pasado por el filtro sinfónico, al modo de un híbrido de DEEP PURPLE y JETHRO TULL; el prólogo y el epílogo constan de un motivo intimista y lento no ajeno al paradigma de CAMEL, un motivo muy bello que, en combinación con el tremendo gancho del cuerpo central, nos hace desear que el tema fuese más extenso. En cuanto a ‘Alien Song’, éste no es un jam space-rockero ni un ejercicio de climas electrónicos como puede tal vez anticiparse por el título, sino una pieza de tendencia folclórica, alegre, a medio tiempo, y con un patente sentido humorístico que se expone en los arreglos de sintetizador y cánticos tecnificados que emulan duendes cibernéticos. No se trata de un cierre muy impresionante para el disco, la verdad sea dicha, pero refleja el tipo de frivolidad intelectualizada que también habíamos encontrado en el último bonus track del primer Marsbéli KrónikákI(‘A Sárga Kör’, a todas luces, un tema mucho más logrado).


Bueno, más allá de esta (más o menos) pifia en la instancia final de “Marsbéli Krónikák II”, el hecho es que se trata de un agradable y más que digno retorno a la escena progresiva real de parte de una de las bandas húngaras más veneradas del medio, y con justa razón. De hecho, se realizó un puñado de conciertos de presentación de este disco a fines del 2013 con gran expectativa local, y el grupo ha seguido dando algunos más en el transcurso del 2014 con una buena acogida de su hinchada. El colectivo de SOLARIS vuelve a firmar su nombre en los anales de la actualidad del rock progresivo, haciendo gala de sus excelso y refinados conceptos musicales en beneficio del género. 


Muestras de “Marsbéli Krónikák II”.-
Marsbéli Krónikák II, 2-6. Tetel:  https://www.youtube.com/watch?v=ACBUcfg2QH8

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