Sunday, October 26, 2025

BLACK EXPRESSION: progreso continuo en la actual escena rockera de Argentina

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
A mediados del pasado mes de julio salió al mercado “Progressus Musicae”, el disco que el grupo argentino BLACK EXPRESSION lanzó el 18 de julio último. Este trío conformado por Eduardo Martínez [guitarras eléctricas y acústica, bajos con y sin trastes], Pablo Martínez [pianos acústico y eléctrico Fender Rhodes Mark I, órgano Hammond, Mini Moog y otros sintetizadores] y Gabriel Bikerway [batería y percusión] nos brinda una nueva muestra de su propuesta híbrida prog sinfónico clásico (YES, EMERSON, LAKE & PALMER, PÄR LINDH PROJECT) y prog-metal (DREAM THEATER, SYMPHONY X). “Progressus Musicae” está a la venta en formato de descarga digital por vía del sello Viajero Inmóvil. Tal como se señala en la portada del disco, “Progressus Musicae” está dedicado Graciela Gori, compañera de vida de Eduardo. El material aquí contenido fue grabado, mezclado y masterizado en el estudio Mind Music de Buenos Aires. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca. 
 
Abre el disco ‘Opening Excerpt From Firebird Suite’, una muy popular obertura de música académica que aquí se recicla con una bien armada labor de sampleo, rumbo a un esplendor creciente cuyas explosiones finales son la esencia misma del señorío. Luego sigue el tema más extenso del álbum, una suite tripartita que ocupa un espacio de 18 minutos y pico y que se titula ‘Suite Reloaded’. Sus secciones portan los nombres autónomos de ‘Madrugada’, ‘Preparación’ y ‘La Fortaleza’. La primera sección está marcada por el liderazgo de los efluvios del piano a la hora de desarrollar un ejercicio híbrido de barroquismo y romanticismo con las oportunas adiciones de pomposas orquestaciones de teclado. Una vez instalado el ensamble íntegro, el asunto vira hacia una musculatura rockera bastante maciza donde se compenetran fluidamente las agitaciones estilizadas del prog-meta con el empuje preciosista tan propio del prog sinfónico en su dimensión más aristocrática. Como es de suponer, el desarrollo temático transita por una serie de diversos grooves mientras los motivos se van sucediendo, portando éstos diversos niveles de potencia aguerrida. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, un pasaje de piano añade un momento de calidez en medio de un fragor suntuoso que no tiene cómo detenerse. Poco antes de llegar a la frontera del undécimo minuto, algunos ornamentos cósmicos entran a tallar para anunciar la inserción de un lirismo más definido dentro de la persistente garra rockera. De hecho, ésta se torna más  frontal, haciendo gala de una vivacidad llamativa que parece orientarse hacia un mundo paralelo donde DEEP PURPLE, RUSH y ELP son tres lados de un mismo triángulo. El breve epílogo nos devuelve a la serenidad contemplativa del inicio. La tercera pieza del álbum es ‘For All Eternity’, la cual empieza con unos evocadores fraseos de guitarra sobre unas capas flotantes de sintetizador. Una una vez instalado el cuerpo central, el ensamble trabaja con un groove relajado y razonablemente calmo, aunque también hay algunas breves emergencias de un swing más ágil. Esto suena muy al estilo de los PINK FLOYD de 1975, pero con un vigor más propio de las bandas del legendario Jeff Beck y los aspectos más agresivos de los álbumes solistas de Rick Wakeman de los 90 en adelante. Una bella composición, ante todo.  
 
‘Mirage’ es una versión de uno de los muchos clásicos del maestro francés JEAN-LUC PONTY. El trío se acopla cómodamente a las vibraciones jazz-progresivas de la composición original mientras remodela ligeramente el swing para que suene un poco más recio. En los solos de sintetizador reposa el punche nuclear de esta versión. ‘Marcha Sonido (Shortened)’ es el segundo tema más largo del disco con su duración de casi 15 ¼ minutos, y también es el encargado de cerrarlo. Desde el primer momento, el trío enciende todos los cilindros de su sofisticada maquinaria musical, exhibiendo múltiples recursos de nervio y agudeza incendiaria sobre la intrincada (en muchas ocasiones, laberíntica) ingeniería rítmica que la batería elabora. A mitad del camino, emergen unos interesantes duelos entre la guitarra y el sintetizador, un factor que nos recuerda a LIQUID TENSION EXPERIMENT en cierto modo. Más adelante, el aspecto sinfónico adquiere clara predominancia, lo cual hace que el vigor grupal adopte una luminosidad especial: estando los teclados a cargo de llenar espacios orquestales mientras disemina varios solos y ornamentos por aquí y allí, la guitarra sabe encontrar espacios donde también puede hacer lucir su garra en riffs y solos. El impacto de los últimos destellos de esta grandilocuente fogata rockera es bastante efectivo. Bueno, todo esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de BLACK EXPRESSION con “Progressus Musicae”, un disco bastante recomendable para cualquier buena fonoteca que esté actualizada en la sección de rock progresivo y afines. Y esto no es todo, pues la gente de BLACK EXPRESSION ha publicado recientemente dos volúmenes de maquetas y ensayos grabados en su blog de Bandcamp. Sus títulos son muy concisos: “Demos, Jam, Tests And Other Herbs Vol. 1” y “Demos, Jam, Tests And Other Herbs Vol. 2”. Vale la pena actualizar regularmente nuestras investigaciones en la producción musical de este poderoso trío argentino que se destaca como una de las voces más enérgicas del rock artístico de su país y, por extensión, toda Hispanoamérica. 


Muestras de “Progressus Musicae”.-  

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