Wednesday, October 28, 2009

Viva la buena música - con DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA

En esta ocasión traigo a colación el disco “Viva Belice”, una reveladora obra progresiva para este año 2009 a cargo del ensamble argentino DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO. Más que un ensamble sin más, éste es un súper-grupo. Echemos un vistazo a la conformación: el baterista Daddy Antogna, versátil y veterana leyenda viviente de las vanguardias rockera y jazzera de su país, incluyendo su presencia en AVE ROCK, banda pionera del progresivo argentino de los 70s; el guitarrista Alan Courtis, curtido cultor del rock experimental que formó parte de REYNOLS; el bajista Nicolás Diab y el baterista Fernando de la Vega, quienes en LAS OREJAS Y LA LENGUA generaron un renovada motivación en el underground rockero argentino del nuevo milenio. Estos cuatro músicos juntos se asociaron para seguir alimentando las aguas de la experimentación rockera en base a una excitante confluencia de psicodelia y jazz-rock bajo un esquema progresivo tan enérgico como rico en texturas. El uso de baterías duales sirve para gestar un esquema nuclear sonoro contundente, siendo así que los guitarreos de Courtis y las ocasionales presencias del violín y el cello (a cargo de invitados especiales) ayudan a enriquecer la paleta sonora.

“Viva Belice”, ítem recientemente editado por el sello Viajero Inmóvil, está conformado por material grabado y producido entre 2007 y 2009. Comenzando con un tema como ‘Frascos tendidos’, que es tan efectivo en su sofisticada polenta rockera, más adelante encuentra expresiones más explícitas de su potente dinamismo en ‘Desincrustante’ y ‘Sub ombra floreo’: este último hace destacar con particular fruición su filo crimsoniano. En medio de estos dos temas se halla la pieza homónima, donde el grupo, elegantemente instalado sobre un swing jazzero en un compás inusual, da prioridad a explayaciones sónicas cálidas. Otro tema de talante predominantemente introspectivo es ‘Brazo largo’, ello a pesar de que en su última sección el trío rítmico apura el compás. ‘Colapsa’ establece una alternancia de pasajes introvertidos y extrovertidos, mientras que ‘Al-Carreta’ se despacha en incandescentes brotes de fuego rockero. Durando casi 10 minutos, ‘Verónica D.’ cierra el álbum en base a un jam básico en el que el cuarteto desarrolla dos distintos crescendos sucesivos: este conclusivo manifiesto psicodélico, me parece, porta las concluyentes herencias del post-rock y la tradición krautrock. ¡Un gran final para un gran disco!

En estos enlaces de Youtube podemos ver al grupo en acción.

Desincrustante: http://www.youtube.com/watch?v=7GUamzHg490
Colapsa: http://www.youtube.com/watch?v=L_5ZadxcZAo<
Verónica D.: http://www.youtube.com/watch?v=5v7pyla2ycE

Es muy probable que estas imágenes escogidas valgan más que mil palabras a la hora de intentar explicar por qué DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO es un grupo tan bueno y su disco “Viva Belice” es tan bueno. Más que buscar explicaciones, más rápido resulta dejarse convencer por las evidencias.

Sunday, October 11, 2009

DO MAKE SAY THINK: desde Canadá viene la verdad actual del post-rock



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

DO MAKE SAY THINK es el nombre de un ensamble canadiense que se ha estado convirtiendo sostenidamente en una nueva figura líder dentro de la vertiente post-rock mundial: “Other Truths” es el título de su oferta fonográfica para este año 2009. Una característica que se hace notar rápidamente sobre este grupo es que desarrolla sonidos y ambientes más musculares que los que se suelen manifestar en obras clásicas y otras no tan clásicas del susodicho género post-rock – justamente este disco puede servir como una buena vía de introducción para quienes aún están por descubrir a esta banda. En varias fuentes de Internet se saca a colación comparaciones y/o paralelos con TORTOISE y GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! a la hora de esbozar descripciones de su música, pero lo real es que este grupo sabe crear su voz propia en medio de los reconocibles estándares del género. Más bien, algunos pasajes caracterizados por una furia contenida pueden hacernos recordar un poco a Isis, pero como digo, DO MAKE SAY THINK exhibe suficientes recursos como para que se le pueda considerar un ítem de valía particular. “Other Truths” no es un disco muy largo – dura poco menos de tres cuartos de hora. Otro detalle está en que el esquema sonoro se muestra, en general, menos prolijo que en discos anteriores: un rasgo particular para una banda que no se cansa de explorar las potencialidades del buen post-rock.

‘Do’, el tema que abre el disco comienza con una amable secuencia de arpegios de guitarra que, al irse acompañando de inmediato con medidas intervenciones de trompeta y saxo, va articulando un preciso y coherente preludio al dinámico desarrollo del cuerpo central: atmósferas etéreas pero no lánguidas, sino más bien pertrechadas bajo un esquema rítmico ágil que permite al ensamble plasmar sus iniciales alusiones contemplativas con una inocultable aureola de entusiasmo. Una vez que la base rítmica se detiene, ‘Do’ transita hacia un eslabón muy diferente, lánguido y denso, emparentado con el estándar que GYBE! ha convertido en un relevante punto de referencia para el post-rock. Algunos adornos de corte industrial se inmiscuyen entre las texturas emitidas por las guitarras duales poco antes del final, el cual llega con un portazo. ‘Make’ ofrece una vibración expresiva un poco más contenida, menos veloz pero con una estructura rítmica de ciertas sutilezas jazzeras: las complementaciones que elaboran las guitarras permiten al esquema global de la pieza abarcar un dinamismo efectivo, el cual llega a momentáneos pasajes álgidos cuando la pieza llega a su clímax. Este clímax rebosa de intensidad grisáceamente otoñal en medio del fulgor rockero que tiene lugar. Una vez concluido el clímax, el bloque instrumental desemboca en un mar minimalista dotado de una medida pero indudablemente patente majestuosidad.

‘Say’ comienza con un motivo repetitivo que parece estar saliendo sigilosamente de un escondite. No pasa mucho tiempo antes de que el motivo se recicle a través de sonoridades un poco más enérgicas, siendo así que la alternancia entre toques suavizados y despliegues explícitos está manejada con pulcra fluidez. Hay una cierta cualidad acuática en algunos juegos de arpegios generados por las guitarras duales. La sección final se basa en una retoma del motivo inicial, siendo llevado a una dimensión etérea enfatizada, incluyendo un arreglo coral bastante lírico. ‘Think’ cierra el disco explayándose en atmósferas lánguidas semejantes a algunos de lo que ya se hicieron presentes en ‘Make’ y ‘Say’, con la novedad de que el lento esquema rítmico manejado en el inicio tiene una inconfundible cadencia jazzera. La tenue producción de sonido ejercida sobre esta pieza que se apoya en una recurrente monotonía que sabe a letanía permite que el álbum concluya con un tenor crepuscular donde la melancolía y el relax se mezclan en una sola sensación. De esta forma se completa la oferta mostrada por DO MAKE SAY THINK en este disco que promete cautivar a todos los melómanos aventureros durante este año 2009. ¿Se percataron que el nombre de cada tema corresponde a cada verbo que forma parte del nombre de la banda?

Monday, September 21, 2009

KANSAS en Lima - 19 de setiembre de 2009

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Nosotros, la sociedad de melómanos rockeros peruanos, tuvimos una ocasión tremendamente especial para disfrutar de parte del legado viviente del género progresivo, esta vez viniendo del Medio Oeste estadounidense – me refiero naturalmente al grupo KANSAS, ensamble que actualmente está celebrando el 35to. Aniversario de su trayectoria fonográfica, la cual se inició con su disco homónimo de 1974. La etapa generalmente considerada como clásica de KANSAS es la ubicada entre los años 1974 y 1978, donde el entonces sexteto de Phil Ehart (batería y percusión), David Hope (bajo), Kerry Livgren (guitarras y teclados), Robbie Steinhardt (violín, viola y voz), Steve Walsh (teclados, percusión y voz) y Rich Williams (guitarras) conquistó gradualmene un gran contingente de fans que les permitió llenar grandes auditorios durante una buena cantidad de años. Este éxito comercial, fruto sin duda de gran esfuerzo y aún más grande constancia, tambié nresulta sorprendente habida cuenta de que la propuesta musical de KANSAS se caracteriza por su sofisticación y actitud de exigencia para con el oyente.

La gira mundial que el grupo emprende desde febrero del presente año 2009 los ha traído incluso al territorio latinoamericano durante el mes de setiembre, siendo así que Chile, Argentina, Perú, El Salvador, Guatemala, Panamá y México son los países beneficiados por esta celebración del rock. Estamos a la espera del DVD “There’s Know Place Like Home” – esta paráfrasis de la frase que dice Dorothy al final de la película “El Mago De Oz” encabeza un espectacular concierto que el KANSAS actual dio con la Orquesta Sinfónica de Washburn, acompañado de invitados tan especiales como el mismísimo maestro Kerry Livgren y el no menos magistral Steve Morse.
Mientras tanto, muchos de sus seguidores estamos al tanto de la banda por medio de la experiencia directa de asistir a un concierto suyo.

El estilo de KANSAS históricamente está marcado por la inserción de aires típicamente estadounidenses (blues, boogie, rock pesado melódico y country-rock) dentro de una amalgama sonora ambiciosamente aspirante a plasmar los típicamente preciosistas recursos del progresivo sinfónico bajo la influencia de YES, JETHRO TULL, GENTLE GIANT y ELP. Este grupo siempre ha sido y se ha preciado de ser difícil de categorizar, a pesar de que de por sí buena parte de su repertorio exhibe patentes ganchos melódicos y porta una vibración contagiante. Más allá de la inmensa popularidad de su conmovedora balada acústica ‘Dust In The Wind’ y de los flirteos con el AOR a través de su otro gran referente radial ‘Carry On Wayward Son’, el asunto es que KANSAS tiene sobradas razones para ostentar con orgullo el haber sabido mantener un buen prestigio y un sostenido interés de parte de una gran cantidad de melómanos que buscan la exploración de ideas sustanciales en el rock. Este aniversario del grupo es también una celebración de quienes están dispuestos a celebrar su legado.

Pues bien, en la Pérgola del C. C. Jockey Plaza, KANSAS ofreció un excitante concierto para los limeños congregados en dicho local en la noche del sábado 19 de setiembre. El desde hace ya varios años quinteto se conectó desde el inicio con un público totalmente cautivado y entregado: a pesar de que la cantidad de asistentes no llenó el local, definitivamente se logró una comunidad entre las mentes creativas sobre el escenario y las mentes perceptivas frente a él. Las atmósferas misteriosas sobre las que se armaba poco a poco el preludio de ‘Howlin’ At The Moon’ iba asentando una base firme para las sucesivas expresiones de fuerza estilizada de ‘Musicatto’ y ‘Belexes’ – oficio y genuina potencia conjugadas en una única fuente sónica. El público siguió reaccionando receptivamente al dinamismo grácil de ‘Point Of Know Return’ y la magia exquisita de ‘Miracles Out Of Nowhere’. A partir de allí, quedó claro que el respetable esaba dispuesto a prestar debida atención al repertorio y premiar cada pieza individual con su merecida ovación, incluyendo algunas frases de elogio arrojadas al viento para que tal vez lleguen a los oídos de KANSAS.
Con la secuencia de ‘On The Other Side’ (tema del treinteañero disco “Monolith”), ‘The Wall’ y ‘Hold On’ se completaba una inmensa cuota de majestuosa melancolía en la que las reflexiones del ineleco y las añoranzas del corazón inspiran al arte en sus expresiones más elevadas. Manteniendo esta orientación de emotividad contemplativa, la clásica ‘Dust In The Wind’ llevó el ambiente hacia un lindero más calmado, que no por ello menos intenso. El hecho de que el público cantara toda la letra como si se tratara de una coral contratada para el evento no fue un estorbo, sino más bien una manifestación de la comunión entre artistas y oyentes que iba a perdurar hasta el fin del concierto.
‘Song For America’ es en muchos sentidos la canción emblemática de KANSAS, especialmente debido a su envolvente riqueza melódica, la cuidada elegancia de los arreglos y el manejo impoluto de los cambios de ritmo y ambiente que tienen lugar. ‘Cheyenne Anthem’ e ‘Icarus’ siguieron después, completando acertadamente la ideología del grupo de plasmar su imaginación musical en un inpelable equilibrio de contundencia y sofisticación. Pero también hay momentos para bajar a la tierra e instalar una manifestación de colores sonoro regionales, y para ello está el jam de ‘Down The Road’: el clima de jolgorio celebratorio fue contagioso, y cabe además señalar la novedad de ver a Steve Walsh añadir algunos toques de armónica para completar su labor en los teclados. Debido a su empleo de climas sinfónicos sobre una cadencia blues-rock, ‘Portrait’ resulta la canción ideal para redondear esta atmósfera de pura extroversión. Esta pieza fue sucedida por una “primera despedida” que, como suele suceder, no logró engañar al público. El encore se inició con ‘Fight Fire With Fire’, un breve guiño a la faceta más pegadiza del grupo (de la etapa con John Elefante), y terminó con un arrebatador ‘Carry On Wayward Son’, canción que sentenció a plenitud la hermandad que por poco más de hora y media había unido a estos rockeros cosmopolitas de la zona rural estadounidense con un auditorio peruano genuinamente ensimismado en su puro goce. Era sencillamente conmovedor sentir la conexión entre un público literalmente volcado hacia el escenario y un Walsh que saludaba y se despedía simultáneamente al cantar el puente y el estribillo final de 'Carry On Wayward Son'. ¡¡Vibrante!!

Repasemos algo de los aportes individuales que sustentaron la magia grupal de KANSAS.-
- Phil Ehart: Baterista fino y poderoso, dueño de un talante sólido que le permite operar solventemente en la base rítmica mientras maneja con soltura los complejos adornos y síncopas que salen a colación en varios pasajes de la música del grupo.
- Billy Greer: Bajista preciso, poseedor de un obvio carisma que le permite tanto complementar la labor vocal de Walsh como fungir de portavoz de la banda frente al auditorio.
- David Ragsdale: Violinista virtuoso e ingenioso, él encarna la esencia del mismo entusiasmo, haciéndolo extensivo a sus aportes adicionales en la segunda guitarra. Parece mentira que en su intermitente estadía de 9 años haya podido asimilar al 100% el espíritu de este grupo tan veterano y ubicarse como el incuestionable centro neurálgico del sonido grupal.
- Steve Walsh: A pesar del natural desgaste que traen los años, sigue luciendo su buena forma como vocalista así como su personalidad apasionada para expresar ideas y emociones con miradas y gestos. También sabe lucir su destreza en los teclados, algo fundamental para la arquitectura musical del grupo.
- Rich Williams: Guitarrista de gran oficio, hace gala de una sana actitud ecléctica que le permite fundar sonoridades a veces aguerridas, otras veces sutiles y funcionales, otras veces cálidas y serenas, todas ellas siempre adecuadas para el momento y ejecutadas con perenne sensibilidad.

El repertorio del concierto fue idéntico al de los conciertos de Santiago y Buenos Aires.-
1. Howlin’ At The Moon / Musicatto / Belexes [con extracto de Lightning's Hand]
2. Point Of Know Return
3. Miracles Out Of Nowhere
4. On The Other Side
5. The Wall
6. Hold On [con extracto de Peaceful And Warm]
7. Dust In The Wind
8. Song For America
9. Cheyenne Anthem
10. Icarus (Born On Wings Of Steel)
11. Down The Road
12. Portrait (He Knew)
13. Fight Fire With Fire
14. Carry On Wayward Son

Personalmente, no me hubiera molestado que hubiesen tocado alguna canción del “Freaks Of Nature”, así como celebrando el retorno de Ragsdale hace tres años, o tal vez que se incluyera una canción del disco “In The Spirit Of Things”, el cual contiene algunas gemas que no merecen perderse en el olvido. ¿Y dónde está ‘Paradox’? ¿Y por qué no se ofreció nada del emblemático disco “Somewhere To Elsewhere”, tal vez ‘Icarus II’, que ya de por sí es un “clásico nuevo” de KANSAS? Bueno, no se puede tener todo en todo momento en esta vida, y con lo que hubo ya tuvimos bastante. Estas pequeñas quejas puntuales no deben oscurecer la gran verdad de esa noche de setiembre: que KANSAS ofreció un concierto memorable, mostrando que su talante y potencia son incombustibles y que su aún vigente legado musical está destinado a perdurar hasta el fin de los tiempos.

Aquí me despido hasta otra ocasión - Carry on wayward son!!!

Monday, September 14, 2009

ProgDay 2009 - Primer Dia



El fin de semana pasado tuve el grato gusto de disfrutar con toda la familia el 15avo Aniversario del ProgDay 2009. Como todos los años, el festival se lleva a cabo en la granja de Storybook en Chapel Hill, North Carolina. El lugar es una gran explanada de pasto verde muy bien cortado rodeado por un gran bosque y una pequeña laguna, asi como unas pocas viejas casonas y un amplio escenario techado centrado en un extremo del campo.

Llegamos el Sabado un poco tarde y ya no alcanzamos a ver a Brave, una banda de progresivo metalico. Mientras armabamos la tienda y descargabamos el equipo, pudimos oir las dos finales rolas de la banda RIO/Avant French TV, cuya eclectica y divertida musica, especialmente el tremendo bajo de Mike Sary y el saxo y teclados de Warren Dale, nos jalo ya de lleno al ambiente netamente progresivo de la concurrencia. Despues vino Qui, un quinteto japones de jazz-rock, que destaca un flautista de tonalidades suaves al estilo cameliano y un percusionista que le da con sabor a unos bongoes muy salseros. Al final de cada rola, el percusionista se armaba de un magnetofono para gritar a viva voz epitetos entusiastas y chocarreros. Tambien en un par de rolas, el extrovertido percusionista procedio durante una jazzeante pieza a golpear el piso de madera usando uno de los platillos de la bateria, creando asi sonoridades inesperadas y contrastantes al estilo mas bien tranquilo de esta banda de Tokio. Destaco sobretodo el trabajo del guitarrista y compositor Takashi Hayashi.

Durante el break, el publico tuvo oportunidad de consumir abundante cerveza de barril, hamburguesas y hot dogs preparados al mejor estilo sureño. El ambiente relajado y muy informal permitia a muchos simplemente leer un buen libro, jugar cartas o domino con los amigos, o simplemente lanzar el frisbee lo mas lejos posible. Otros, reclinados en sus comodad reclinables echaban un sueñito reparador, antes de la venida de la ultima banda del dia.

La Maschera de Cera dio un buen espectaculo que prendio a los progheads, con rolas de LuxAde y sus dos discos anteriores, destacando el trabajo de Fabio Zufanti, Agostino Macor y Andrea Monetti. El nuevo guitarrista Matteo Nahum se notaba indispuesto durante la tocada, pero resistio y dio una satisfactoria muestra de lo que es capaz de hacer frente a los embates del teclado de Agostino. Mi impresion es que aqui la banda se sintio mas en cancha y dio un mejor espectaculo que en el NearFest.

Tuvimos ocasion de conversar con los organizadores del festival, tanto con Mike Bennet como con Steve Sly, asi como con el fundador Peter Renfro y a su mentor Chris Lamcka (quien organizo ProgScape en Baltimore, el antecedente directo del ProgDay ya que fue trabajando para Chris en el ProgScape 1994 como Renfro tomo la inspiracion para organizar el primer ProgDay en Septiembre de 1995) , todos ellos muy entusiastas y con las pilas bien prendidas. Tambien entrevistamos a todos los musicos de la banda italiana, a Hiroshi, representante de la banda japonesa, y a los organizadores del NearFest, Ray Loboda y Jim Morrison.

En resumen, el dia dio mucho mas de lo que de primera impresion esperabamos.

Thursday, August 20, 2009

Un futuro radiante para el rock progresivo de la mano de... UPSILON ACRUX



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La escena progresiva estadounidense sigue generando réditos importantes para la permanencia y replanteamiento del género – UPSILON ACRUX es el caso específico que hoy traemos a colación. Este grupo ha mantenido, desde fines del milenio pasado, una fructífera carrera musical desde la escena underground californiana, dando claros indicios de su aventurera propuesta musical desde su disco debut “In the Acrux of the Upsilon King” hasta este mismo año de 2009, en el que el grupo ha lanzado un exquisito disco titulado “Radian Futura”. Contando con su líder creativo Paul Lai (guitarrista) como único integrante permanente a lo largo de toda la historia de la banda, “Radian Futura” resulta un magnífico testimonio inicial para la formación actual del grupo, la cual viene a reemplazar masivamente a la que grabó dos años antes el también aclamado “Galapagus Momentum”. Ahora, operando como quinteto de dos guitarristas, un bajista, un baterista y un teclista que se basta con su sintetizador Moog, UPSILON ACRUX camina firme en esta fase nueva de su trayectoria.

En líneas generales, el ecléctico esquema sonoro que desarrolla UPSILON ACRUX se basa en una filuda confluencia de varios estereotipos del math-rock, el crimsonismo, el metal experimental, el post-rock, el jazz modernista y el noise-rock, con trazos de PRIMUS, SONIC YOUTH, el rock industrial, la psicodelia resultante de una complejización de sonoridades post-punk, el rock in opposition, el krautrock y, en fin, un campo abierto por lo que podemos denominar genéricamente como avanti-garde. Basta con escuchar las tres primeras piezas, ‘In-A-Gadda-Devito’, ‘Prelude to Forshadow'n’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’, para trazar en nuestras mentes una imagen adecuada de la línea estética que maneja UPSILON ACRUX. Temas fulgurosos donde los fraseos agresivos, síncopas exigentes y quiebres imposibles generan una dinámicamente dadaísta combinación de alegría, neurosis y misterio. Los efectos de disco rayado en ‘Prelude to Forshadow'n’ son peculiarmente llamativos. ‘Keeping Rice Evil’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’ comparten un relativo aligeramiento de este esquema de trabajo, pero sin renunciar a la integración del arte exigente dentro del rock. La mayor exigencia, eso sí, está encapsulada en ‘Transparent Seas (Radio Edit)’, una maratón de 28 minutos y pico. La intrincada ilación de motivos los sucesivos retorcidos motivos no será descrita aquí – quedémonos con que este tremendo viaje progresivo está diseñado para apuntalar nuestra mente, de modo que ésta pueda proyectarse hacia deleites alucinados y pensamientos surrealistas. Incluye una sección de batería sola… ¿será que Chris Meszler quería lucirse como carta de presentación?... en fin… El disco termina con un breve epílogo ingenioso donde conviven guitarreos surf y una secuencia sintetizada a lo CAN: su título es ‘The Infinitesimal Fractions of Ping & Pong’.
UPSILON ACRUX encarna realmente una sólida catapulta hacia un futuro radiante para este arte musical tan complejo y disparatado que llamamos rock progresivo. “Radian Futura” es una exhibición sónica altamente recomendada para cualquier buena fonoteca progresiva.

Monday, August 17, 2009

La buena forma progresiva de DELUGE GRANDER




HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN , LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

El año 2009 nos sigue trayendo exquisitas novedades progresivas, y ciertamente, el caso de “The Form of the Good”, segundo disco de DELUGE GRANDER, no es para nada una excepción. Después de que Dan Britton nos regalara una joya progresiva para el año 2008 con “Bentam to Behemoth” por vía de otro proyecto musical denominado BIRDS AND BUILDINGS, repite un merecido protagonismo con un disco tan rico en sonoridades, texturas y motivos como “The Form of the Good”, excelso sucesor de “August in the Urals” (2006). “The Form of the Good” retoma en buena parte las atmósferas del disco mencionado y le da una definición un poco más contenida, sin descuidar la sofisticación y la peculiar densidad con que Britton y compañía arreglan y reformulan sus composiciones de base. De paso, nótese que el título del disco se inspira en la Idea del Bien, entidad fundamental dentro de la filosofía de Platón: esta ambición metafísica se condice bastante con el nivel de pretensión artística que DELUGE GRANDER insufla en su música con nervio y fineza.

‘Before the Common Era’ da inicio al disco con una ambientación notoriamente etérea, estableciendo una atmósfera reflexiva y serena, con una efectiva sutileza cósmica que va operando a través del motivo desarrollado. La aureola de ensueño y reflexión se acrecenta con el la presencia de cánticos sampleados y un pequeño ensamble de cuerdas. ‘The Tree Factory’ nos ofrece, de entrada, algo más explícitamente denso, con ese prólogo basado en góticas sonoridades cuasi-mellotrónicas - se trata de algo bastante escandinavo, recomendado para nostálgicos incurables de ANGLAGARD, SINKADUS, WHITE WILLOW, etc. De pronto, el prólogo concluye para dar paso a un motivo ágil de base jazz-funky. A pesar de la alegría aparente, el abierto uso de disonancias en los acordes básicos, solos y ornamentos permanece como un recurso sólido de tensión musical, ocasionalmente roto por cálidos solos de la guitarra de David Berggren y tambien de violín planteados con una conmovedora limpieza melódica. Otro motivo torna hacia un jam veloz, juguetón, que se podría describir tal vez como un híbrido de BMS y CAMEL, y luego otro nos plantea una especia de ELP “canterburizado”. En fin, la última sección se acomoda en un esquema ágil y coqueto, casi como un hibrido de KAYAK y SUPERTRAMP. ‘Common Era Caveman’ se explaya en una simple secuencia de acordes, haciendo que esta base armónica sostenga el clímax delicadamente sostenido que los músicos van elaborando con estupenda pulcritud. La masivamente adornada labor del baterista Pat Gaffney y las múltiples cortinas de teclado conforman la columna vertebral de este atractivo viaje progresivo, el cual aterriza finalmente en una conclusión épica y envolvente.

La pieza más larga de disco se titula ‘Aggrandizement’, que con sus casi 19 minutos de duración incorpora una elaborada variedad de motivos y matices. El tenor general de ‘Aggrandizement’ se resuelve en base a esa típicamente etérea fastuosidad que DELUGE GRANDER prácticamente ha convertido en marca registrada. Hay momentos en lo que el grupo apela a trucos de aparente caos para crear una apariencia de exquisita neurosis, mientras que hay otros en lo que predomina una actitud de estilizada reflexión, así como hay otros en los que se impone una arquitectura muy bien medida. Como sea, se nota que el grupo se apoya en su propio "temor al vacío" para animarse a explorar continuamente los motivos que sucesivamente entran en juego. Además de los abiertos coqueteos con el esplendor otoñal escandinavo, también notamos aquí varios pasajes donde se flirtea con el chamber-rock (con una actitud semejante a la de FAR CORNER), siendo así que el grupo y sus colaboradores logran perfilar una amalgama bien lograda. El clímax conclusivo emana ciertas ambientaciones terroríficas, un tanto reminiscentes a las facetas épicas de la suite crimsoniana "Lizard" – el cortante final completa efectistamente el imponente dramatismo que se había apoderado implacablemente de la armazón instrumental. El tema homónimo ocupa los últimos 8 minutos y pico del álbum. Con un espíritu un tanto semejante al del etéreo tema de entrada, se desarrolla primeramente por un ejercicio vanguardista donde se combinan el chamber-rock y la psicodelia "spacey", para luego pasar a un esquema más propiamente sinfónico, enmarcado entre una pomposidad lánguida y un dinamismo no demasiado explícito.

De este modo llegamos a la conclusión de que "The Form of the Good" es un discazo que confirma a Dan Britton como un creador progresivo muy a tener en cuenta en los últimos y próximos años. DELUGE GRANDER debe asegurarse un lugar en los Top 5 y Top 10 de las encuestas sobre las mejores obra progresivas de 2009.

Fotos: JZH

Tuesday, July 28, 2009

Las evocaciones sonoras de SENOGUL - una gema metaprogresiva del año 2009







HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Ahora que se va acabando julio, regreso a este blog para hablarles de “Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental”, segunda obra fonográfica de SENOGUL, banda española que encarna una de las propuestas más sólidas de progresivo contemporáneo. Después de ofrecernos con su homónimo disco debut de 2007 un catálogo de exquisito eclecticismo donde convivían el sinfonismo, la fusión y la psicodelia, “Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental” surge en 2009 como todo un deleite de magnífica envergadura; un disco portador de una magia peculiar donde el grupo luce tanto su lucidez perceptiva de las raíces sónicas más íntimas como su sapiencia arquitectónica sobre la articulación musical.

El hecho de que el quinteto haya contado con una cantidad enorme de colaboradores y que no haya seguido una pauta estructural común en todos los temas de repertorio sirve para dar forma definitiva al rico viaje sonoro que el grupo había proyectado para este segundo disco. Elementos de World-music, fusión y ambient son los más recurrentes en esta magistral ejercitación de evocaciones sonoras que ora se muestran envolventes, ora se tornan sugerentes, ora se explayan en recursos oníricos y surreales. ‘Itamaracá’ abre el disco con una cálida candidez apoyada en el acordeón y el saxo barítono, siendo así que un reprise del mismo tema con solo de acordeón habrá de cerrarlo. En el ínterin, nos encontramos con estupendos despliegues multicolores. Hay temas de talante predominantemente percusivo en los que se exploran inquietudes ritualísticas y celebratorias, como en ‘Siete Lunas (La Canción del Nómada)’ y ‘Terra–Terreiro’. También tenemos un tema como ‘Swaranjali (Sangama Mantra)’, cuyo prólogo y epílogo se focalizan en un motivo de cítara, mientras que buena parte de su cuerpo central está ocupada por un lento motivo psicodélico en el que unas guitarras sutilmente crimsonianas aportan un eficaz aire de grisácea densidad, nada chocante. 'De Nooijer' comienza con un ambiente etéreo, portador de una melancolía espacial que finalmente aterriza en un clímax sinfónico calmo y envolvente. ‘En Permanente Estado de Vigilia’ y ‘Lughnassad’ prácticamente son encarnaciones puras de lo ensoñador, la suave y misteriosa liviandad del flujo pensante humano al servicio del sonido, recursos musicales vanguardistas dispuestos como telas de sábanas que arropan nuestras mentes en ese inescrutable limbo que llamamos mundo.

“Concierto De Evocación Sonora Para Conjunto Instrumental” es un disco hermoso y misterioso, una exhibición sónica frente a la que las palabras son vanas, y con eso incluyo a esta misma reseña que escribe un servidor. Como sea, espero a lo sumo haber llamado un poco la atención de los lectores para así manifestar mi total aprecio por SENOGUL y su obra. ¡¡Totalmente recomendado!!

Sunday, July 12, 2009

"Ouroboros" - exquisito bestiario progresivo de KOTEBEL






  












HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La banda hispano-venezolana KOTEBEL sigue adelante con su más reciente lanzamiento “Ouroboros”, un disco conceptual sobre figuras mitológicas – en base al “Libro De Seres Imaginarios” de Jorge Luis Borges –, y realmente resulta una obra notable para este año 2009. En un hermoso formato de digipack con dibujos donde predominan suaves coloridos ocres expandidos en tonalidades suavemente nebulosas, KOTEBEL nos ofrece una muestra más de su pulcra e ingeniosa manera de revitalizar el sinfonismo para nuestros tiempos. A pesar de la ausencia de la flauta y la voz femenina, ítems relevantes para el sonido de KOTEBEL en discos anteriores como “Mysticae Visiones” y “Omphalos”, lo cierto es que el grupo demuestra que sabe mantenerse en su habitual grandilocuente magnificencia con el formato netamente instrumental. ‘Amphisbaena’ abre el disco con una breve introducción tenue antes de que el ensamble entero se enfrasque vigorosamente en una deliciosa arquitectura sinfónica generosamente adornada con elementos de corte fusionesco y otros más tirados hacia el estándar de GENTLE GIANT. Bien efectivo es el recurso de los dos Plaza de enfatizar sus masivos aportes duales de teclado para complementar y/o rodear y/o acompañar a los variopintos aportes del guitarrista César García Forero. Siendo éste un músico que se siente igualmente cómodo en la fineza sinfónica, las texturas jazzeras y la polenta rockera, se alza como una figura crucial a la hora de sostener el sonido grupal. Los pasajes dominados por el piano durante el último tercio del tema crean una oportuna expectativa para el dinamismo parcialmente etéreo que se va armando camino al fin. La suite ‘Ouroboros’ sigue a continuación, exhibiendo una intensa travesía progresiva donde no hay decaimiento alguno – en realidad, los motivos básicos son precisos y concisos, siendo así que el desarrollo de la suite misma se sostiene sobre un balanceado juego de variantes y recovecos donde la ilación se conserva fluyendo de manera bastante natural. El factor jazzero, con ciertas tendencias chamber-rock sabiamente matizadas, está bastante patente en una buena cantidad de pasajes, mostrando una especial vitalidad en ‘Variation II’. ‘Variation IV’ cabalga más bien en atmósferas flotantes que nos remiten un tanto al MIKE OLDFIELD de “Incantations” inicialmente, pero al arribar los tambores y la guitarra el asunto adquiere una ambientación un poco más bizarra para anunciar la ‘Variation V’. Más adelante, en la siguiente ‘Variation’, el grupo baja el nivel de intensidad y transita más decididamente por senderos más evocativos, comenzando con un solo de piano, continuando con una exhibición de calidez sinfónica, para luego a partir de aquí elaborar un clímax bien definido. El swing tan marchoso de la ‘Variation VII’ sostiene un pasaje particularmente vibrante, logrando que los motivos recurrentes nunca se hagan tediosos ni caprichosamente cargosos. Hay una sensación de ascenso que se va enarbolando de manera tremendamente cuidadosa. La ‘Coda’ resuelve la conclusión de la suite en un tono un tanto melancólico, aunque no por ello exento de energía.


‘Satyrs’ cumple solventemente con la difícil tarea de seguir detrás de la suite; la estrategia de ir por un camino muy diferente resulta efectiva. Tenemos aquí una pieza donde la guitarra ocupa una esfera predominante, contando además con un manejo más ligero de la complejidad rítmica a través del siempre exigente desarrollo compositivo. El uso de ciertos trucos “tangueros” en algunos momentos es una ocasión bastante curiosa, pero más me llama la atención ese pasaje lento en clave de psicodelia pesada que antecede al cierre, pues su espíritu misteriosamente denso resulta una sorpresa bien instalada en medio de la colorida vorágine instrumental. ‘Simurgh’ se embarca plenamente dentro de las coordenadas sinfónicas, exhibiendo una fastuosidad exquisita y elegante: la utilización de pasajes al estilo Latin jazz no pretende crear contraste sino guiar el desarrollo de la inspiración compositiva hacia un enfoque razonablemente ecléctico. ‘Behemoth’ se orienta por un sendero un poco más grisáceo, apoyado en un tempo semi-lento y densas cortinas de sintetizadores “mellotronizados” que edifican un bloque sonoro suntuoso, bastante afín al esquema crimsoniano de los 70s. Con los disonantes fraseos de la guitarra solista y las mágicamente cósmicas líneas de sintetizador, esta estilizada densidad adquiere un aura envolvente. ‘Legal Identity V’ cierra el repertorio oficial de “Ouroboros” con una manifestación pletórica de bombástica explosividad progresiva, donde los instrumentos se amalgaman perfectamente en un frenesí común.

Lo último que realmente escuchamos del disco es la ejecución de extracto de la suite ‘Mysticae Visiones’ (del álbum del mismo nombre) en el contexto del festival Gouveia Art 2007. Esta versión en vivo tiene realmente más polenta que la de estudio, y es una pena que no haya más espacio para mostrar más de esta excelente actuación. Pero bueno, la razón de ser de este disco está en los seis temas de estudio, los cuales suponen un nuevo cénit musical para KOTEBEL. Parte del disco se puede escuchar en el enlace http://www.myspace.com/kotebel

“Ouroboros” es un bestiario progresivo que recomiendo a ojos (y oídos) cerrados.

Saturday, July 11, 2009

La nueva frecuencia de IQ, la vieja maestría de siempre


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

“Frequency” es el nombre de la nueva oferta fonográfica de IQ, veterano ensamble que formó una parte importante de la nueva ola del rock progresivo en la primera mitad de los 80s, y que ahora, casi 30 años más tarde, todavía tiene suficientes dosis de ingenio y energía como para seguir creando música progresiva de primera categoría. Para este disco, el cual tiene la función de suceder al universalmente aclamado “Dark Matter” (2004), nos muestra a un IQ con dos nuevos miembros – el baterista Andy Edwards y el teclista Mark Westworth. Ellos se unen a Peter Nicholls (canto), Mike Holmes (guitarras) y John Jowitt (bajos), siendo así que la inconstancia inherente a todo recambio no fracturó para nada la cohesiva fortaleza de la propuesta sonora de IQ.

El tema homónimo abre el disco con iniciales emisiones radiales de la Segunda Guerra Mundial, las mismas que abren camino para un contundente motivo que suena a un híbrido de ‘Kashmir’ y ‘Fly on the Windshield’. Esta impresionante vía de entrada se complementa muy bien con la subsiguiente sección cantada (sobre una base de piano eléctrico) y el posterior frenético motivo en 7/8. Este último motivo desarrolla un impresionante clímax que aterriza en un breve reprise del antes mencionado motivo zeppeliniano-genesiano. ‘Life Support’ sigue a continuación, ostentando un esquema afín a algunas canciones viejas de la banda, como si se mezclaran ‘Guiding Light’ y ‘Fading Senses’: con un enérgico solo de sintetizador y unas atmósferas que reflejan muy bien la imagen de máquinas que sostienen una vida que se va marchitando poco a poco, la pieza evoluciona hacia un adecuado ambiente de claros ribetes cósmicos. ‘Stronger Than Friction’ (¡qué adorable ingenio hay en el título!) ocupa un espacio de 10 ½ minutos: el motivo central desarrolla un esquema melódico limpio y ágil, casi fronterizo con el AOR. La sección en 7/8 que signa la conclusión expansiva de la pieza muestra otra sólida exhibición del fuego sinfónico del estilo IQ. La balada ‘One Fatal Mistake’ es hermosa y refinada, apoyada en una atmósfera sencilla y razonablemente etérea, apropiada para que Nicholls de cuenta de esa vibración particularmente evocativa que él sabe imprimir a las melodías más vulnerables de IQ. Las cortinas espaciales de sintetizador y los retazos de mellotron coral indican el final de esta canción y el puente de transición hacia el siguiente, ‘Ryker Skies’. Ésta es otra canción extensa, la cual aporta un aire refrescante de agresividad rockera, a la par que retoma la vibración y las cadencias de ‘Frequency’. De hecho, en algún momento se inserta un par de citas de la susodicha canción. ‘The Province’ es la pieza épica por excelencia del disco. Heredando en gran medida la pomposidad perfectamente estilizada que había sido predominante en “Dark Matter”, ‘The Province’ exhibe un espectacular despliegue de variantes de atmósfera, compases inusuales y una instrumentación sólida que llena espacios con innegable contundencia (dicho sea de paso, también toma prestados algunos fragmentos de un tema precedente, en este caso, 'Life Support'). El viaje progresivo que tiene lugar refleja un articulado juego de desarrollos melódicos y ambientes pletóricos de potencia y colorido. El solo de sintetizador que tiene lugar tras el minuto 8 es tal vez el mejor de todo el disco. Los últimos 8 minutos del disco están ocupados por ‘Closer’, una atractiva semi-balada progresiva donde se destaca un efectivo interludio en 7/8, el cual genera un momentum envolvente que anima el motivo central.

A fin de cuentas, esta nueva frecuencia musical de IQ resulta otra notable muestra de la recurrente maestría que IQ ha ejercitado por más de un cuarto de siglo para la supervivencia y mantenimiento del rock progresivo – “Frequency” es un ítem muy valioso para este año 2009.

Thursday, July 02, 2009

"Part the Second", cuarta aventura sónica de maudlin of the Well


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

MAUDLIN OF THE WELL, así se llama un ensamble estadounidense de progresivo vanguardista que, en realidad, es uno de tantos proyectos dirigidos por el multi-instrumentista (principalmente guitarrista) Toby Driver. Habiendo gestado una obra preciosa dentro de KAYO DOT el año pasado con “Blue Lambency Downward”, ahora como parte del quinteto MAUDLIN OF THE WELL nos entrega “Part the Second” a fin de aportar una etérea y multicolor prestancia al rock artístico del 2009. Como al grupo le gusta poner en minúscula la letra inicial de la primera palabra, a veces se usa el diminutivo mofW para designar a este ensamble en cuestión. La presente formación está compuesta por el antes mencionado Toby Driver (guitarra, guitarra barítona, bajo, cello, voz), Sam Gutterman (batería, percusión, bajo, voz), Terran Olson (flauta, saxos, piano, órgano, sinteizadores), y los guitarristas Greg Massi y Josh-Seipp Williams. La fuerte presencia de instrumentos de cuerdas entre los aportes ocasionales de invitados (incluyendo a la violinista de KAYO DOT Mia Matsumiya) implica un vital enriquecimiento de un espectro sonoro que apunta a mantener siempre altas dosis de exquisitez, no tendiendo realmente a boatos magnificentes ni pomposidades patentes sino más bien a juegos ingeniosos de texturas y atmósferas de corte otoñal, casi surreal.

Con una carrera fonográfica iniciada en 1996 y tras pasar un hiato producto del desbande ocurrido en 2003, “Part the Second” resulta el cuarto disco oficial del grupo (que también ha editado varios demos anteriormente), y se puede descargar directamente de la página web de motW en varios formatos – para más detalles, sírvanse consultar el enlace http://www.maudlinofthewell.net/downloads.html

‘Excerpt from 6, 000, 000, 000, 000 Miles Before the First (Revisitation of the Blue Ghost)’ abre el disco con casi 11 minutos de deleite etéreo donde la luminosidad opaca del atardecer inicial y la bruma inapelable que precede al latente anochecer se alternan y/o combinan de manera totalmente fluida. El ambiente intimista queda debidamente reforzado por los arreglos de cuerdas y el hermoso solo de guitarra acústica, haciendo así al adusto canto susurrante que emerge en varios pasajes. Al llegar al quinto minuto y medio, los instrumentistas se engarzan en un crescendo bien sostenido cuyo clímax no dura demasiado, en verdad, pero que abre la puerta para la retoma del motivo central con un toque extra de psicodelia lisérgica, muy a lo "indie". ‘Another Excerpt – Keep Light Near You, Even When Dying’ comienza como un ensueño distante llevado conjurado por la arquitectura de violín saxo barítono y caja musical sintetizada, antes de que el arribo de la batería haga que el ensamble entero ofrezca una cadencia jazz-rock para el desarrollo de un motivo mayestático, casi sinfónico. El solo de guitarra es poderoso, logrando lucirse debidamente antes de la emergencia de una alternancia entre motivos sincopados y otros más constreñidos. La coda resulta en un despliegue de melancolía mística. 'Rose Quartz Turning to Glass' suena como una combinación de chamber-rock y fusión, explotando inteligentemente el lado más amable del R.I.O. A pesar de ser solo una invitada, Mia Mtsumiya se prodiga mucho en sus intervenciones al violín. Las partes finales se focalizan en una exhibición no demasiado compleja pero sí patentemente ágil de rock progresivo alimentado de vibraciones modernas. Aunque pueda no parecer obvio al comienzo, el siguiente tema ‘Clover Garland Island’ aplica bastante espacio para mantener el momentum heredado del tema precedente. La presencia de un interludio basado en espartanos acordes de guitarra y flotantes cuerdas aporta un importante espacio introspectivo, antes de que la batería ingrese para intensificar las cosas por un rato, aunque el núcleo conclusivo de la pieza permanezca sólidamente nostálgico. En fin, los últimos 11 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Laboratories of the Invisible World’, tema fácilmente designable como el pináculo indudable del mismo. Comenzando bajo parámetros rítmicos lentos, la pieza no tarda mucho en expandirse en un giro hacia atmósferas explícitas y desarrollos rítmicos versátiles. La densidad bombástica logra expresar una suerte de rabia mística, que se siente tan cósmica como robusta. La coda se resuelve al modo de un MOGWAI o un TORTOISE enfrascado en una banda sonora para un filme de David Lynch, pero ciertamente se nota que estamos disfrutando del estilo propio de motW. Los hermosos pasajes de piano de cola con que culminan este tema y el álbum nos despiden con un aura de inmaculada distinción.

Escuchar “Part the Second” es una experiencia totalmente recomendable para cualquier melómano exigente, y especialmente para todo melómano progresivamente obsesivo como quien esto escribe. MAUDLIN OF THE WELL es una banda a descubrir, si es que no se ha hecho eso todavía.