Sunday, November 11, 2012

CASA DE ORATES: vanguardia electrónica desde Chile


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy prestamos atención a Knwell, que es más exactamente el sobrenombre del músico chileno Manuel Rubilar Valenzuela, un creativo cultor de música experimental sustentada en los legados de la academia concreta, el krautrock y las vertientes avant-progresivas. CASA DE ORATES es el nombre del proyecto en el que viene trabajando desde fines de 2009, un proyecto que ha servido para que Knwell descubra e investigue sus propias inquietudes artísticas. “Novutrefall Songs For Orates” es el título de la primera selección de composiciones que ha venido elaborando y registrando en sitios de Internet (Myspace, Bandcamp, Soundcloud): en primera instancia, la edición es solo en casete, un recurso “curiosamente anacrónico” que realza el hecho de que CASA DE ORATES es una entidad desenvuelta fuera de los confines del mercado musical estandarizado… underground en el sentido más estricto del término. El arsenal sonoro con el que cuenta Knwell consiste de sintetizadores, programas cibernéticos, percusiones concretas e instrumentos ancestrales tibetanos: en ocasiones específicas, se hace acompañar de invitados que aportan intervenciones a la flauta japonesa, las flautas dulces, el acordeón, etc.   
  

‘Círculo De Manías’ ocupa los primeros 9 minutos y medio del disco: un despliegue de soundscapes abstractos, efectos aleatorios de voces y capas retocadas, una sensación de estar atrapados en una solipsista cueva de sordidez emocional que no permite vías de escape ni gritos de desahogo. Acto seguido, ‘In Out’ rinde homenaje a la rebeldía lujuriosa del aturdido protagonista de “La Naranja Mecánica”: este ejercicio de tensión lúdica principalmente basada en percusiones concretas de utensilios de cocina y obsesivas pulsiones vocales da lugar a un auténtico desahogo. Lo oscuro y lo tenebroso se imponen cabalmente en la ingeniería sonora oscurantista de ‘Primordial Sounds’, pero esta vez no se trata de la oscuridad de un encierro sino de la oscuridad de una mirada interior que recibe ecos de paisajes misterioso para impulsarse hacia el aprecio de algo nuevo. ‘Alucarda’ se proyecta por un espacio de más de 12 ½ minutos, un espacio donde Knwell desarrolla ahondamientos más rotundos en lo tenebroso, esta vez reformulando y amplificando las tendencias minimalistas que ya se habían impuesto indolente y contundentemente en los temas 1ro y 3ro. Los aires del TANGERINE DREAM del “Zeit” y los primeros discos solistas de Konrad Schnitzler son fáciles de trazar al recibir este impacto gótico-electrónico, aunque la solidez filuda con la que se instalan y explayan las capas sónicas de los sintetizadores tiene más que ver con el ideario de KLAUS SCHULZE. El clímax destructivo que revela un trance de gritos desbocados nos confronta con el dolor en su expresión más brutal: en ese momento, la solidez antes mencionada toca un cénit de genuina locura. Por su parte, ‘The Blind See Reality’ tiene un aire más de travesura, una aventura lúdica que ostenta su propio desorden inherente de una manera muy colorida en base a las flautas dulces que imponen sus dibujos sobre el lienzo grisáceo de los sintetizadores y efectos concretos de trasfondo.
 

‘Mensaje Del Niño Negro’ da inicio a la segunda mitad del disco al modo de un monólogo de reflexiones rupturistas respecto a “lo transcendental”, marcado por la confluencia de tétricamente lánguidos fraseos de piano y desasosegados efectos de sintetizador. El desasosiego se replanteará con una estructura más mecánica en ‘Oblivion’, lo logrando así que el ambiente de limbo adquiera una aureola más árida en comparación. ‘Ánimas En Penumbras (Prologue)’ edifica un reelaboración del rotundo minimalismo espectral que había lucido sus aristas inquietantemente góticas anteriormente en ‘Círculo De Manías’ y ‘Alucarda’, mientras que ‘The Sacred Tree Of Sephiroth (Epilogue)’ sigue una lógica ritual diseñada en torno a la recurrente reconstrucción de una vibración rítmica dentro de la cual las incansables intervenciones de la trompeta tibetana ocupan un protagonismo incandescente. Esta dupla de temas refleja a la perfección esa dualidad de angustioso minimalismo siniestro y misteriosas vibraciones telúricas que Knwell maneja a la perfección. Esta obra concluye con la versión editada de ‘Aleiarsela’, pieza que completa el círculo de las arquitecturas ambientales que se instaurado consistentemente como el centro neurálgico de los recursos creativos de Knwell. Las intervenciones de acordeón, a cargo del invitado Daniel Arostegui, abiertamente se complacen en aportar elementos de densidad semejantes a los de un órgano de fuelles en la banda sonora de la película “Carnival Of Souls”.

Todo esto fue “Novutrefall Songs For Orates”, un catálogo de muestras alucinadas de ingenio experimental donde la osadía y la magia se conjugan en conjuros tan siniestros como liberadores. CASA DE ORATES

 
 
Muestras de “Novutrefall Songs For Orates”.-
Mensaje Del Niño Negro: http://casadeorates.bandcamp.com/track/mensaje-del-ni-o-negro-novutrefall
Primordial Sounds:  http://casadeorates.bandcamp.com/track/primordial-sounds

1 comment:

Carla Marin said...

Geniales! Gracias Maestro !