Saturday, July 01, 2017

El bestiario progresivamente literario de THE CIRCLE PROJECT


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Demorando un poco nuestra tardanza como cantaba Germán Coppini en una de las canciones más populares de GOLPES BAJOS, nos ponemos ahora a reseñar “Bestiario”, un disco publicado en la primera mitad del mes de octubre del año 2016 por un ensamble muy especial: THE CIRCLE PROJECT. Este ensamble surge de la inquietud de varios músicos, melómanos y escritores por aunar las creatividades específicas de la música y la literatura sobre la base de las ambiciones intelectuales del art-rock. El repertorio de “Bestiario”, genuino concept-album, alterna minúsculas secciones narradas y piezas propiamente musicales, lo cual realza oportunamente la inspiración literaria con que se motivó el origen y ulterior desarrollo de este proyecto: es como abrir la caja del espíritu a través de las posibilidades que el arte nos da para entender la realidad de algunos mundos posibles. Los músicos constantes de THE CIRCLE PROJECT son Rafael Pacha [guitarras, teclados, mandolina, banjo, bajo, flauta, percusión, autoarpa, mellotrón], Germán Fafián [guitarras, teclados, bajo, batería y mellotrón] y Raúl Díaz [teclados, batería y pad], siendo cruciales las presencias recurrentes de Ana Marín [bajos eléctricos con y sin trastes] y Javi Herrera [batería y voz]. El nutrido ensamble de apoyo ocasional se completa con José Carbadillo [solos de guitarra], Manoel García [guitarra acústica], Daniel F. Campañá [voz y coros], Aser Nova [batería, berenjenas y cencerro], Clara Morant [voz], Alexandro Baldassarini [narraciones] y Amador Gásquez [voz]. Por supuesto, también hay aportantes creativos en lo literario y para eso está Carlos Romeo, quien se hace cargo de todas las letras (salvo en el sexto tema del álbum ‘Equus Neptunialis’, cuya letra pertenece a Pachas). También aparecen como figuras importantes de la logística de THE CIRCLE PROJECT los productores Ángel G. Lajarín (quien funge también de manager, además de realizar el diseño gráfico y arte del disco) y Patricia García (quien además hizo la transcripción del manual del disco).

Con la ilación del monólogo de ‘Manual De Criptozoología – Prólogo’ y la pieza instrumental homónima se da el puntapié inicial al repertorio: esta última exhibe una musicalidad cristalina bajo la guía de la guitarra solista y con un bien equilibrado ropaje de los diversos teclados que entran en acción. Los aires de CAMEL y GENESIS se hacen notar hasta cierto punto pero el arreglo global se condice más con el paradigma de THE ALAN PARSONS PROJECT. Algo totalmente inesperado, en el sentido de ser una grata sorpresa, nos depara el arribo de ‘Equus Neptunialis’, una pieza majestuosa cuyas vibraciones místicas son manejadas en primera instancia con una luminosidad evocativa y melancólica, pasando finalmente a un clímax bizarro donde las líneas de las guitarras se desdoblan en explosivos retorcimientos flotantes mientras el esquema rítmico labora un groove sutilmente complejo donde el señorío reinante puede acomodar la expansión de su fulgor esencial. ‘Xiuló Farcit’ nos remite a una mezcla de sinfonismo moderno y prog clásico dentro de su esquema de balada: los paradigmas del GENESIS de la segunda mitad de los 70s, el MARILLION de los primeros años y THE ALAN PARSONS PROJECT se conjugan sabiamente bajo una aureola contemplativa que se impone sin aspavientos, simple y llanamente dejándose llevar por la intensidad emocional que brota del desarrollo melódico en curso y del talante apasionado del canto. Por su parte, ‘El Hada De Las Volutas De Humo’ emerge para cumplir con la misión de explayarse en sonoridades etéreas donde lo introspectivo se deja arropar por volátiles capas de teclado, las cuales se ornamentan ocasionalmente con retazos de guitarra y cálidos laminados de flauta. El fulgor bucólico que impera aquí se reviste efectivamente de una amable nebulosidad cósmica. Bien puede ser apreciada esta canción como la otra cara de ‘Equus Neptunialis’.


Cuando llega el turno de ‘Hyosube’, el grupo vuelve a subir la dosis de expresividad rockera, siendo así que el empleo de un compás no demasiado rápido conlleva un realce dramático: para este fin, el canto funciona a las mil maravillas, así como el solo de guitarra. El dinamismo del desarrollo temático es manejado con buen pulso, algo que nos prepara para recibir la ambientación central de la siguiente canción, ‘Pectoide Verde’: ésta apunta a un vigor más pronunciado que el de la canción precedente pero su agilidad tiene una orientación decididamente centrada en un intermedio entre el AOR y el pop-rock. Podemos ver aquí una mezcla del ASIA de los dos primeros álbumes y el FOREIGNER de la época 81-84. Los dos temas más extensos del disco son ‘Umátodo Obscuro’ y ‘Nubes Vivere’, durando casi 9 minutos y 8 minutos, respectivamente. ‘Umátodo Obscuro’ brilla con luz propia a punta de aguerrida vitalidad; en efecto, tenemos aquí a la canción más filuda del álbum mientras elabora un ambiente sólidamente pulido bajo pautas típicamente progresivas. Aunque su musculatura no llega a igualar a la de ‘Hyosube’, sin duda hay aquí una acentuación épica en la ilación de los diversos motivos melódicos, a veces creando algunos matices tétricos. Ya desde el tono calmado del prólogo se sospechaba que un despliegue de intensidad rockera nos aguardaba en el horizonte próximo, y las sospechas se confirman cabalmente. Mientras se instaura un interludio etéreo que combina lo manierista con lo espacial, se prepara el terreno para un glorioso cierre en clave neo-progresiva (como el mejor PENDRAGON) para los tres últimos minutos. Por su parte, ‘Nubes Vivere’ se remonta hacia la dimensión más vulnerable de la naturaleza humana explotando el formato de balada sinfónica en un punto intermedio entre los GENESIS de fines de los 70s y los CAMEL de la etapa 76-78. Muy efectiva la realización de las alternancias entre los cantos masculino y femenino, así como el juego de mutuas transversalidades entre las guitarras y los teclados, lográndose así un equilibrio melódico envolvente. Para el epílogo instrumental, el bloque sonora adopta una agradable aureola pastoral que nos hace recordar un poco al modo del lado folk de YES. Los últimos tres cuartos de minutos del disco están ocupados por la narración final de ‘Manual De Criptozoología – Epílogo’, siendo su aura netamente melancólica a través de su patente ceremoniosidad. 

Enormemente agradable ha resultado este paseo por el catálogo de bestias y criaturas musicales diversas que el colectivo de THE CIRCLE PROJECT ha diseñado para nosotros, los amantes del rock en general y los apreciadores del art-rock en particular. “Bestiario” tiene en la versatilidad de sus coloridos sónicos y la refinada estilización vertida en la ilación del repertorio sus cualidades más saltantes.  


Muestras de “Bestiario”.-

1 comment:

A.G.Lajarín said...

Gracias por la reseña, César. :)