Sunday, February 01, 2026

JIZUE: décimo crucero en el mar del jazz-prog japonés

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega un poco tarde esta reseña, pero, de todas maneras, tiene que llegar. Hoy centramos nuestra atención en “Mer”, el décimo trabajo de estudio del ensamble japonés de jazz-rock con tintes eclécticamente progresivos JIZUE. Publicado el 21 de mayo del pasado año 2025 por la asociación de los sellos Victor Entertainment y Bud Music, Inc., este disco nos muestra al trío de Noriyuki Inoue [guitarras], Tsuyoshi “Gou” Yamada [bajo] y Katagi “Kie” Nozomiyo [teclados] dando nuevamente rienda suelta a las inquietudes musicales que les mueven desde el año 2006, que fue cuando el grupo se fundó en la localidad de Kioto. El trío asume colectivamente la autoría de todas las piezas contenidas en este disco; en el apoyo a la batería, se turnan Tsukasa Inoue y Genki Hashimoto. Como es habitual, Inoue se hizo cargo de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación, así como de la mezcla y la masterización del disco que hoy nos convoca. Todos estos procesos tuvieron lugar en el Studio DeCO. La evocadora foto en la portada de “Mer” es de la autoría de Takumi Yamamoto. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales de este disco.


‘Rex’ es el tema encargado de abrir el repertorio de “Mer” y lo hace con una inconfundible actitud de expresionismo vigoroso desde esos primeros instantes de unión de guitarra y batería: un poderoso despliegue de jazz-rock con varios aspectos prog-metaleros operando en el entramado sonoro de tal modo que se geste una suerte de híbrido entre LIQUID TENSION EXPERIMENT y TRIBAL TECH, además de algunas cercanías estilísticas con la banda compatriota KENSO en su faceta más aguerrida. No se podía iniciar el disco con más explosividad, en realidad, un truco bastante efectivo. A continuación, surge ‘Ri:ng’, un tema que sabe preservar el fulgor inherente al ítem inaugural, pero con una prestancia más exquisita y un esplendor más cristalino. El boato inherente al sofisticado desarrollo melódico mantiene bastantes estándares de eso que se suele llamar nu-jazz (a lo GOGO PENGUIN), así como de la vieja escuela fusionesca de los RETURN TO FOREVER (etapa de los dos primeros discos) y un oportuno toque de sinfonismo. En medio del protagonismo del piano con sus fascinantes e infatigables efluvios, hay espacio para que la virtuosa labor de la dupla rítmica ocupe un rol relevante dentro del conjunto. Una belleza de composición, un auténtico cénit del disco. La subsiguiente dupla de ‘Obsession’ y ‘Tapetum’ permite al ensamble asentarse en sus persistentes aventuras sónicas. El primero de estos temas mencionados exhibe una lozanía bastante ágil, a veces coqueteando con el Latin jazz, siempre haciendo gala de una coqueta vivacidad que se manifiesta continuamente bajo una aureola primaveral. En lo referente a ‘Tapetum’, se impone una gracilidad razonablemente sosegada que fluye naturalmente a través del bien perfilado lirismo con el que se edifica la composición. Mientras avanza el desarrollo temático, la pieza gana en intensidad expresiva mientras mantiene su candor esencial. ‘Uni’ se centra en lo sereno sin perder los ecos de frugal fulgor que signaron a la pieza precedente. El ensamble se enfoca seriamente en su faceta contemplativa. ‘Thoth’ es la pieza más extensa del disco con sus cerca de 4 ¾ minutos de duración. En abierto contraste con la espiritualidad común de las dos piezas precedentes, el grupo se focaliza en una aristocrática agitación donde los juegos de tensiones y contrastes son manejados con juguetona altivez. Las alusiones exóticas de los bloques melódicos son imponentes, incluso parece que hay algunos recovecos math-rockeros en el complejo armazón rítmico. Otro cénit decisivo del álbum.
 
Cuando llega el turno de ‘Calm’, el ensamble regresa a las exploraciones de su faceta más introvertida, y lo hace con un enfoque muy bien delimitado. El aura ensoñadora emanada del núcleo melódico se centra en lo reflexivo de forma bastante convincente, lo cual quiere decir que el enmarañamiento de los instrumentos está milimétricamente diseñado. El rol protagónico del piano, acompañado por la guitarra acústica en varios pasajes, funciona como una guía firme para el enclave general. Hay calma, sí, pero no falta algún recurso de etéreo dinamismo dentro del entramado sonoro. ‘The Gift’ persiste en esa misión de centrarse en el candor, pero esta vez lo hace con la exaltación de una alegría químicamente pura. La extrovertida luminosidad de las ondas tejidas por el piano es la base para que el ensamble concrete una vivaracha esbeltez con la que se brinda una eficaz fortaleza al desarrollo temático creado para la ocasión. ‘Republic’ prosigue por esta senda de tonalidades y ritmos alegres, volviendo de lleno a la sofisticación estilizada y aristocrática del jazz-fusion con expansiones progresivas. Es como si se hubiese regresado a la potencia risueña del tema #1 con el ropaje de algarabía palaciega con la que se signó al tema #3. Bajo el ameno título de ‘Hilarious’ emerge la pieza encargada de cerrar el repertorio. Su espíritu no es de comicidad, sino de bonhomía: las tonalidades melódicas y el ágil groove reflejan encanto y gentileza, el gozo se eleva lo suficiente sin llegar al arrebato. Todo esto fue 
Mer”, el décimo crucero en el mar del jazz-prog japonés que organizó y perpetró la gente de JIZUE en el pasado 2025. Bastante recomendable para cualquier buena colección de jazz contemporáneo y rock artístico. A propósito, nuestras felicitaciones a la pianista “Kie” Nozomiyo por su reciente maternidad. ¡Y que la maquinaria de JIZUE siga adelante! 
 
 
Muestras de 
Mer”.-  

Saturday, January 31, 2026

FLUX(US) DUO y VESPERO: el encuentro ítalo-ruso para una exquisita expedición vanguardista

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El 13 de junio del año 2024 se publicó un disco muy especial: “1246”. Lo que lo hace especial es que es el fruto de la cooperación entre el dúo italiano FLUX(US) DUO y la mitad del grupo ruso VESPERO. El ensamble activo en este disco consiste en Dario Lo Cicero [flautas, Soma Pipe, Eigenharp Pico y çibun], Mila Di Addario [Cristal Baschet, percusión y flauta de émbolo], Ivan Fedotov [batería y percusión], Arkady Fedotov [bajo sin trastes, sintetizadores y efectos] y Alexander Kuzovlev [guitarra]. Como se ve, los integrantes de FLUX(US) DUO gustan de crear texturas con vientos y percusiones tantos tradicionales como contemporáneos, mientras que VESPERO es una autoridad en el space-rock progresivo del nuevo milenio: se ve muy interesante y también muy intrigante el resultado de este encuentro musical cosmopolita. Lo que aparece en “1246” fue grabado en julio del 2023 en el VMS Studio de Astrakhan; los ulteriores procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Alexander Kuzovlev. La portada es de la autoría de Dario D’Alessandro (HOMUNCULUS RES y LUNOPHONE), estando su obra inspirada en un retrato del misionero franciscano italiano Giovanni da Pian del Carpine del siglo XVI. Ya es hora de repasar el material contenido en “1246”.
 
El primero de los dos viajes musicales contenidos en este disco se titula ‘Per Aspera Ad Astra(khan)’ y dura 25 minutos y pico. Los retazos de maderas exóticas que prontamente se apoderan del centro sonoro se proyectan sobre un ensamblaje de percusión etérea y sugerentes líneas de bajo. Una vez instalado el bloque entero, se elabora un clima misterioso con una amplia expansión del lado más denso del jazz vanguardista: algo así como una mezcla de SUN RA y ANNEXUS QUAM. En una siguiente sección, todo se deconstruye bajo una neblina sutilmente inquieta, siendo así que lo amorfo funciona como un motivador de texturas crípticas. Alrededor de la frontera del décimo minuto, un swing señorial de la batería permite al ensamble gestionar otro trayecto extravagante, esta vez, ostentando un embrujo peculiar; la tesitura musical del momento permite a la guitarra reforzar su rol protagónico, algo que continúa a paso firme cuando un nuevo swing se instala con un groove más jovial donde se amplifica lo telúrico. Así las cosas, la espiritualidad expresiva se torna un poco más luminosa mientras las intuiciones aventureras de los músicos se van enfilando hacia una senda refinada, la misma que halla un sustento adecuado en la cada vez más compleja labor de la sección rítmica. Un nuevo regreso a lo flotante permite a los cinco músicos explorar un recurso de calidez introspectiva donde el retornado misterio es inicialmente tratado con ensoñador lirismo. Eso sí, las cosas no tardan en sumergirse en un nuevo ejercicio de inquietante deconstrucción. Un delicado mantra de guitarra concluye el viaje con un talante evocador, un episodio final de parca serenidad. Por lo que hemos visto, la idea central de este largo trayecto musical es la de explorar varios momentos en diferentes turnos, generando espacios para varios ejercicios recios de formas libres. 
 
El segundo viaje se llama ‘La Fina Stepo’ y se extiende por un espacio de poco más de 20 minutos. Su enfoque general tiende a dar evidente predominio al manejo de núcleos temáticos claramente delineados, algo muy contrastado frente al esquema de trabajo concretado en el primer tema. Todo empieza con una figura minimalista de guitarra que parece beber de las aguas del post-rock, lo cual resulta en un clima parsimonioso arropado por aires de nocturnidad. Alrededor de la frontera del cuarto minuto, el esquema sonoro se sofistica dentro de un encuadre híbrido de jazz-prog y psicodelia. A partir de ahí, de forma gradual, el jam se torna un poco más oscuro sin perder el aura cósmica que ha estado operativo desde el inicio. Muy a lo ASH RA TEMPEL de los álbumes segundo y tercero, a decir verdad, y resulta un recurso exitoso porque este momento extendido de extroversión colectiva gana en musculatura. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 12, se produce una muy breve deconstrucción grisácea antes de que el ensamble retome el jam. La nueva presencia de la flauta, los vientos exóticos y el sintetizador añade prestancia al asunto, y de paso (siendo lo más importante de por sí), completa la dinámica arquitectónica que ha prevalecido de manera meticulosamente inteligente. El explícito ímpetu de estructuración coloca a ‘La Fina Stepo’ en un área opuesta a la de ‘Per Aspera Ad Astra(khan)’. Todo esto fue lo que creó la asociación de FLUX(US) DUO y VESPERO en ese año 2023 con este disco “1246”, una exquisita y exigente expedición vanguardista que merece ser valorado y recolectado en cualquier buena fonoteca dedicada a la música aventurera de todos los tiempos y lugares
 

Muestra de “1246”.-
Per Aspera Ad Astra(khan): https://fluxusduo.bandcamp.com/track/per-aspera-ad-astra-khan

Friday, January 30, 2026

Desde el gabinete de CABEZAS DE CERA, año 2015



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy echamos un vistazo atrás al año 2015 cuando el grupo mexicano CABEZAS DE CERA, con su alineación de los hermanos Mauricio [Grand Stick] y Francisco Sotelo [batería, percusión electrónica y piano] crearon su propia musicalización del clásico eterno del cine El gabinete del Dr. Caligari de ROBERT WIENE (1920). “Música En Escala De Grises” es el título de esta aventura multi-artística de CABEZAS DE CERA. Se trata del sexto trabajo de estudio de esta banda campeona del avant-prog mexicano, el segundo como dúo: ya estaban los antecedentes de las presentaciones de este espectáculo multimedia en la Cinetecael de diciembre de 2011 y en la 13ra. Feria de Las Calacas, a inicios de noviembre de 2014. Las sesiones de grabación para este disco tuvieron lugar a mediados de 2014 en los estudios StickMX y EAR Móvil, estando Édgar Arellín a cargo de la ingeniería de sonido. Pistas adicionales se grabaron después, en el otoño de ese mismo año, en el mencionado EAR Audio. También en este estudio se realizaron las labores de mezcla y masterización entre fines de 2014 e inicios de 2015, las cuales estuvieron en manos de Arellín y Mauricio Sotelo. En el mes de junio de ese mismo año 2015, CABEZAS DE CERA realizó esta musicalización en vivo en el Auditorio de la Fonoteca Nacional de México, claro está, con la proyección de la película en torno a la cual gira este proyecto. El arte gráfica es un mundo en sí mismo: la caja se despliega en una secuencia de figuras de cartón. Repasemos ahora los detalles del repertorio diseñado para este proyecto. 

  

Todo se inicia con ‘Inicia’, miniatura realizada con una estrategia de minimalismo industrial cortante, tras la cual emerge ‘La Conversación’, cuyo prólogo de piano emana un aura terrorífica en medio de su ambiente expectante. Con le transcurso de los segundos, el motif central va acomodando sus aires de inquieto impresionismo mientras los tenues efectos del Stick añaden un extraño embrujo al asunto. La pieza ‘De Un Sospechoso Asesinato’ es la más extensa del repertorio con su espacio de 7 ¾ minutos. La pronta instauración de un sofisticado groove jazz-rockero permite el explayamiento de fraseos y modismos de talante Crimsoniano de parte del Stick (si se quiere, con aires a lo STICK MEN). Algunos pasajes que van surgiendo a lo largo del camino revelan una vivacidad llamativa que sirve como fuerza impulsiva de gracilidad progresiva para el neurótico empuje rockero reflejado en las cuerdas: en general, la labor de la batería funge como motor básico de la maquinaria expresiva del dúo. ‘El Amigo’ vuelve a la ceremoniosidad del piano, pero esta vez su actitud es más controlada mientras el Stick añade ciertos colores evocadores. Realmente late un espíritu de conexión filial entre ambos instrumentos, aunque el talante crepuscular de la composición impide que llegue a sonar entrañable. Cuando llega el turno de ‘En La Feria’, el ensamble regresa a su faceta extrovertida, esta vez, con un mayor refuerzo del discurso fusionesco, lo cual sirve para plasmar una espiritualidad festivo a través de la persistente neurosis expresionista del dúo. De hecho, mientras avanza la pieza, la tensión va creciendo de forma sostenida hasta que una implosión conclusiva ofrece una estilizada calma en los momentos finales. ‘De La Noche’ gesta un nuevo momento solemne donde la obligatoria aura misteriosa se reviste de vibraciones contemplativas. Se prepara el camino para ‘Inquieta Por La Ausencia’, una exploración avant-progresiva que empieza con algunas contenidas agitaciones oscurantistas a lo PRESENT antes de virar hacia lo Crimsoniano. Todo aterriza en una secuencia cibernética de donde surge ‘Del Rapto’, pieza que ostenta una agilidad densa signada por una constancia punzante. El oscurantismo persiste.


Con la dupla de ‘Y La Confusión’ y ‘En La Farsa Del Sonámbulo’, el dúo sigue explorando colores y matices dentro de este enclave musical-cinematográfico. El primero de estos temas mencionados elabora una neblina abstracta donde irrumpen unos desconcertantes golpes de batería. El segundo se apoya en un swing llamativo donde el rutinario motif central sabe preservar una fulgurosa gracilidad. A poco de llegar a la frontera del segundo minuto, se crea un recurso de tensión desde el cual se remodela el swing inicial con mayores dosis de vigor y de sofisticación. ‘Dentro Del Manicomio’ es una nueva exploración de climas expectantes centrada en el piano. ‘Se Descubre La Verdad’ refleja una sombría densidad focalizada en un despliegue psicodélico de formas libres, soltando así los retazos de tensión que habían quedado un tanto ocultos en la pieza precedente. ‘Con La Obsesión De Saber Que’ enriquece esa tensión con otro despliegue de distinguida e inescrutable soltura en clave jazz-progresiva. Muy bien.podría haber durado  un poco más  este ítem, pero llega el momento  del cierre con ‘Todos Estamos Locos’: en este viaje epilogar, lo abstracto define la mayor parte del trayecto. El piano protagoniza la situación con una inicial expectativa que posteriormente deriva hacia una neurosis caóticamente saltarina, para finalmente aterrizar en una breve coda marchosa tras un puente caóticamente tenso. Si la película termina con una observación autorreferencial sobre la locura y la búsqueda de una nueva racionalidad, el dúo decide hacer una declaración de rendición ante el imperio de la demencia difusa y tirana. Todo esto fue lo que hizo en ese año 1975 el colectivo de CABEZAS DE CERA con “Música En Escala De Grises”. 


Muestras de “Música En Escala De Grises”.-  
De Un Sospechoso Asesinato: https://www.youtube.com/watch?v=ToHw82oLlB8 
En La Farsa Del Sonámbulo: https://www.youtube.com/watch?v=qeX2LfydwUI 


[Dedicamos esta retrospectiva a Tomás Casanova por su gran ayuda en la apreciación de esta gran obra de CABEZAS DE CERA.]

Tuesday, January 27, 2026

El espíritu férreamente vanguardista del ensamble italiano ZU



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos la excelente ocasión de presentar una excelente obra avant-progresiva para estos primeros meses del año 2026: “Ferrum Sidereum”, del grupo italiano ZU, el cual está actualmente conformado por Massimo Pupillo [bajo, guitarra de 12 cuerdas, sintetizador y teclados], Luna Tommaso Mai [saxofón barítono, teclados, sintetizador y órgano] y Paolo Mongardi [batería, percusiones acústicas y sintéticas]. El disco en cuestión fue publicado este 9 de enero último por vía del sello House Of Mythology,  tanto en CD como en doble vinilo verde: se trata del octavo trabajo de estudio íntegro de este ensamble fundado en 1997 en el barrio romano de Ostia. El nombre del álbum que hoy nos ocupa se refiere al hierro meteorítico, un material hallado en varias herramientas del Antiguo Egipto y mencionado en la descripción de la espada del arcángel San Miguel. Marc Urselli se encargó de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación del material aquí contenido, así como de la mezcla, recibiendo aquí la asistencia de Claudio Adamo, Enrico Baraldi y Lorenzo Stecconi. La masterización estuvo en manos del propio Adamo. La portada es de Sunshine Posho. Haciendo un poco de historia, el debut fonográfico de ZU se dio en el año 1999 con “Bromio”, seguido éste por “Igneo” 3 años después. El grupo comenzó centrándose en una logística básica de saxo, bajo y batería, ocasionalmente con algún músico de apoyo, pero con el paso del tiempo y la gestación de discos multigrupales en asociación con SPACEWAYS INCORPORATED, Mats Gustafsson (de FIRE!) y el sintetista japonés Nobukazu Takemura, el trío fue desarrollando crecientes noveles de suntuosidad para su propuesta combativamente experimental. “Ferrum Sidereum” no es sólo un nuevo capítulo en la existencia de ZU, es un testimonio de la renovación musical sobre la cual su álbum de 2021 “Jhator” ya daba indicios. Veamos los detalles de esta nueva manifestación fonográfica del grupo.   


El amplio repertorio de “Ferrum Sidereum” empieza con ‘Charagma’, pieza cuya inicial implosión solemne abre pronta vía a un vitalista groove asentado sobre un inteligente juego de síncopas. La manera en que el masivo  oscurantismo sabe agitar su propia agilidad  interior para revelarse con un carisma tan extrovertido se puede describir como un híbrido de HAPPY FAMILY y RUNAWAY TOTEM con la adición de ciertos matices Crimsonianos (etapa 2000-03). A continuación, llega el turno de ‘Golgotha’, una pieza más decididamente insertada en el paradigma Zeuhl que se mueve dentro de un dinamismo un poco más contenido que el del tema inaugural. De esta manera, el armazón rítmico puede ser más sofisticado y el vigor rockero se torna un poco más denso; la incorporación ocasional de vibraciones tribales ayuda a preservar la señorial fiereza del tema. Primer cénit del disco. La dupla de ‘Kether’ y ‘A.I. Hive Mind’ sirve para que el ensamble siga afinando los detalles de su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados encuadra su espiritualidad expresiva dentro de una cruza de punk-jazz y avant-metal, creando cierta fraternidad estilística con SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM más un plus de experimentación fusionesca. La batería sale al frente varias veces en medio del aguerrido nervio común del bajo, los teclados y el saxofón. En lo referente al segundo, se trata de una remodelación capitalizada de la neurosis sistemática que había signado al inquietante fulgor del tema #1. Los recovecos exaltados con los que se edifica la compleja ingeniería rítmica ordenan versátilmente al incendio musical en curso,  incluyendo algunas misteriosas secciones misteriosas de índole folclórica. El epílogo marcial ostenta una musculatura ceremoniosa y bastante fastuosa. Otro culmen del álbum. ‘La Donna Vestita Di Sole’ es la pieza más extensa del álbum con sus más de 9 ¼ minutos de duración. Su desarrollo temático y sus atmósferas predominantes se encauzan por un híbrido de PRESENT, KING CRIMSON y DR. NERVE. La explicitación intrincada de la arquitectura musical apunta hacia el explayamiento de una monstruosidad racional que sabe en qué momentos puede aligerar la carga para jugar con grooves más sueltos. Algunos paralelos hay con el UNIVERS ZÉRO contemporáneo, pero la garra estructural está más emparentada con NEBELNEST y NI. La coda parece el hundimiento de algo que ya dio todo de sí y sólo tiene que desvanecerse.

‘Pleroma’ comienza con un aura expectante e inescrutable que parece esconder algo ominoso bajo su manto. Una vez instalado el cuerpo central, se devela una ambientación crepuscular asentada sobre un paisaje nocturno. Los ornamentos percusivos que suegen a mitad de camino gestan un inteligente contrapunto que, de a pocos, arma una catarsis exquisita de oscuros sortilegios. La explosión ritualísticaves, a la vez, celebratoria y amenazante,  un clímax inteligente y visceral. ‘Fuoco Saturnio’ coquetea sobriamente con el post-rock en su prólogo antes de resolverse en una perversa arquitectura avant-metalera encumbrada con tensiones punzantes propias del paradigma punk-jazz. ‘The Celestial Bull And The White Lady’ tiene un inicio calmo semejante al del tema anterior y, de hecho, se asienta a sus anchas dentro de un clima étnico para dar forma a la materia sónica forjada para la ocasión. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, la metralla rítmica está bien definida y lista para delinear una hoguera tribal. El aterrizaje en una serie de enclaves rockeros permite al ensamble dar una nueva vuelta de tuerca a su habitual estrategia de fuego controlado. ‘Hymn Of The Pearl’ coquetea con el space-rock mientras hace un devaneo Crimsoniano sobre un swing complejo, lo cual significa un nuevo impulso telúrico para el armazón sonoro. Una vez establecida la industria rockera, la banda juega con una versión ácida del patrón math-rockero con algunos ornamentos jazzeros. La miniatura ‘Perseidi’ desarrolla una atmósfera  cinematográfica donde los ornamentos percusivos aportan un elemento ceremonioso; de este modo, se abre campo a la irrupción del último tema del álbum, el cual justamente se titula ‘Ferrum Sidereum’. Todo empieza con un talante sereno que no esconde su musculatura esencial. El asunto principal consiste en edificar con calma una serie de recursos aguerridos que deberán volver a soltar a los monstruos de la noche en un embriagado aquelarre. El esquema de trabajo se centra en un hermanamiento de lo Crimsoniano y PRESENT, un espíritu dionisíaco que alegremente muestra sus fauces más siniestras: lo más delirante se reserva para la ígnea erupción de los dos últimos minutos, una tormenta asertiva de contundente luminosidad que presume de su violenta prestancia. Fin de fiesta, ya no queda más néctar de la demencia, solamente queda el silencio que tenía que llegar.

  

Todo esto es lo que se nos ofreció desde los cuarteles del trío italiano ZU para este primer mes del año 2026: “Ferrum Sidereum”, un disco desafiante, aventurero, exhaustivamente tenso, un hito revelador y trascendental para el grupo en cuestión dentro de su amplia trayectoria de casi 30 años. Desde ya, podemos gozar  una obra musical rica en texturas, sistemáticamente repleta de energía y generosa en vigor creativo, un disco que dignifica enormemente el ideal de la vanguardia progresiva radical. Por lo pronto, la banda se mantiene activa con una gira europea que le mantendrá ocupada en estos meses de enero, febrero y abril. ¡Grandes ZU!


Muestras de “Ferrum Sidereum”.- 

Sunday, January 25, 2026

EMILIO MOLINA y el arte de nadar en las aguas de la vanguardia progresiva chilena

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy echamos la mirada atrás hacia la segunda mitad de agosto del año 2024 y nos topamos con “Nadador”, una estupenda obra de música progresiva vanguardista y ecléctica gestada por el músico y compositor chileno EMILIO MOLINA. Siendo el autor de toda la música aquí registrada, MOLINA también se hace cargo de las guitarras, el bajo, el piano, los sintetizadores, la voz, la batería digital, las percusiones y los efectos de sonido MIDI. Colaboran con él Fabián Fernández (batería), Rubens Bustamante (flauta, saxofón barítono y sintetizador Korg MS 20), Pablo Fernández (bajo), Cris Áneta (percusión), Simón Asenjo (darbuka) y Morus (sintetizador King Korg). Radicado en Valparaíso, EMILIO MOLINA es un joven veterano de la vanguardia rockera que se aventuró en “Nadador”, su tercer disco, con una obra conceptual centrada en los viajes terrenales y espirituales del Teniente Clark Niggeriah, apodado como El Nadador de Diáfanas Aguas, quien se dispuso a recorrer el universo para desentrañar las grandes interrogantes de la conciencia, pero que en realidad se trató de una prueba para hallar la iluminación que le haría fundirse con el cosmos. Cedemos la palabra a MOLINA: “La inspiración, tanto de la música como de las ideas conceptuales vienen principalmente de mi viejo, Marko Molina, un gran y multidisciplinar artista, y particularmente de un cuadro suyo realizado en técnica de litografía, del cual tomé el título y decidí incluir como contratapa para la edición física de este disco.” La etapa de composición comenzó en el año 2021, pero fue cuando ganó en el año 2024 una beca otorgada por el Instituto Profesional Arcos para viajar al Encuentro Internacional de Industria Musical BIME en Bogotá, Colombia. Eso implicó una maduración renovadora del proyecto que ahora se concreta en “Nadador”.*
 
La dupla de ‘Nadador De Aguas Diáfanas’ y ‘Liebestod’ pone varias cartas sobre la mesa sonora del álbum para dar pistas relevantes al oyente empático. 
‘Nadador De Aguas Diáfanas’ comienza con una atmósfera expectante, casi amorfa, buscando lugares donde asentar la fuerza latente de las guitarras y teclados actuantes, y finalmente se instaura una sugerente figura de piano que muy pronto asume un aura señorial, aura realzada por las suaves capas de sintetizador que también hacen acto de presencia. He aquí una exhibición de sinfonismo que no vimos venir. Una vez que emerge ‘Liebestod’ (muerte de amor en alemán), el bloque instrumental se torna más asertivo, apelando a una espiritualidad extrovertida que se maneja con razonable complejidad en la ingeniería rítmica e inspirados juegos de contrastes entre los diversos grooves que se van sucediendo. De hecho, alrededor de la frontera del primer minuto y medio, surge una sección cuasi-pastoral que evoca aires reflexivos en un primer momento, impulsando poco después un nuevo despliegue de fulgor progresivo no exento de densidad. Dicha densidad sirve principalmente para activar algunos matices oscurantistas en medio de la refulgencia sónica. A continuación, llega el turno de ‘Descenso’, pieza que empieza con un enfoque oscurantista del impresionismo para luego virar hacia un exhaustivo trayecto laberíntico con talante Zeuhl, más algunos aspectos distinguidamente densos al estilo de PRESENT (y también un poco de MASAL). Algunos minúsculos pasajes líricos aportan detalles cinematográficos al laberinto  musical en curso. En suma, un cénit decisivo del álbum. ‘La Edad De la Pirámide’ comienza con una actitud muy ágil que opera con un enfoque progresivo impulsado por algunos grooves de inspiración jazz-rockera. Incluso más adelante, el factor fusionesco sale al frente para proveer al bloque instrumental de un colorido renovador. A mitad de camino, la pieza vira hacia un sinfonismo etéreo que tiene bastante de misterioso, para luego aterrizar brevemente en un pantano caótico. Finalmente, todo se reconstruye con una reactivación de la atmósfera inicial con un añadido factor neurótico. ‘El Viejo Mapa Del Mundo’ se centra en un ambiente relajado mientras da rienda suelta a una elegante prestancia progresiva con patentes ribetes jazzeros, especialmente, en la labor de los teclados. Éstos se apropian de la mayor parte del núcleo temático. 
 
Durando cerca de 11 minutos, ‘Circunstancias Circenses’ es la pieza más larga del repertorio. Muchos de sus índices sonoros y arreglos siguen una senda semejante a la del tema precedente, añadiéndose el detalle de que hay una dosis incrementada de gracilidad. Cabe decir que los arpegios iniciales de teclado dejan entrever el arribo de algo épico, lo cual se define con el despliegue de caleidoscópicas solturas que conforma el núcleo central. A partir de allí, la ingeniería musical en curso despliega un aura aristocrática que algo tiene de rimbombante y bastante tiene de inquietante, sin llegar nunca a lo sórdido ni lo chocante. El tema que cierra el álbum es el que justamente le da título. ‘Nadador’ se centra en una masiva orquestación ambiental que algo tiene de elegíaco bajo su prestancia melancólica. Los cánticos ceremoniales despliegan una misteriosa emotividad. El pasaje epilogar se desarma en una sombría solemnidad que nos recuerda en algo al krautrock electrónico (o como se le quiera llamar), sólo que con un talante cinematográfico. Un final de disco que nos toma por sorpresa de una manera muy sugerente. 
Todo esto fue lo que nos ofreció EMILIO MOLINA con su álbum conceptual “Nadador”, un ítem bastante recomendable para cualquier buena fonoteca abierta a las propuestas musicales más vanguardistas dentro del multifacético ideal progresivo. Llega bastante tarde esta reseña, pero los elogios aquí vertido son totalmente genuinos.



Thursday, January 22, 2026

El octavo núcleo jazz-progresivo de los noruegos PYMLICO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En la primera mitad de mayo del pasado año 2025, el ensamble noruego de jazz-fusion PYMLICO publicó su octavo disco de estudio. “Core” es el título del disco y el sello Apollon Records lo publicó tanto en CD como en vinilo. El grupo coliderado por los hermanos Brøter (Øyvind a los teclados, y Arild a la batería, la caja de ritmos y los teclados) se completa con Stephan Hvinden [guitarras], Andreas Sjo Engen [guitarras], Are Nerland [bajo, guitarra eléctrica de 12 cuerdas y sintetizador], Robin Havem Løvøy [saxofones alto, tenor, barítono y soprano] y Oda Rydning [percusiones tonales y atonales]: es la primera vez en la historia de PYMLICO que se realiza dos discos seguidos con la misma alineación, pues en“Core” toca la misma gente que en el disco de 2022 “Supermassive”. El grupo se planteó este reto con la adrenalina positiva que provino de la buena recepción que tuvo su actuación en el Festival Crescendo de 2022 (al sur de Francia). Además, el sexteto vigente se planteó la idea de hacer un disco más frontal y menos acicalado que cualquiera de los anteriores, de allí su título. El único invitado ocasional es el guitarrista Mattias Krohn Nielsen. Arild Brøter se hizo cargo de la mezcla del material aquí recogido y Morten Lund realizó la masterización.


Los 12 primeros minutos del álbum están ocupados por la dupla de ‘Welcome Back’ y ‘Ellipsis’, una situación fundacional de buena parte de las pautas esenciales del disco como un todo. La pieza inaugural exhibe una aureola extrovertida bañada en una luminosidad señorial que se preserva consistentemente a través de la triangulación de las bases armónicas de los teclados, los solos de saxofón y los solos de guitarra. El groove instaurado por la batería es extrovertido con su oportuno toque de gentileza, estando esta misma embebida en el núcleo melódico. En cuanto a ‘Ellipsis’, se trata de un viaje jazz-rockero bastante modernizado con sazones del así llama nu-jazz. La convivencia entre elementos aguerridos y serenos va a la par de la complementación de organicidad y electrónica estilizada con la que se arma la ingeniería sonora. Las orquestaciones emergentes en la sección epilogar ostentan un aura aristocrática que logran culminar una envolvente conclusión para este momento elevado del disco. ‘Captain Teebs’ ahonda aún más en esta faceta vivaz del ideario musical del grupo, manteniéndola fresca y capitalizando su magnetismo. Además, el refinamiento melódico también se incrementa en el modo tan cristalino con que los índices temáticos van fluyendo. ‘Fair Play’ sigue en parte la línea de trabajo concretada en la pieza precedente, aunque con una mayor suntuosidad y una soltura más urgente. También se hacen notar algunos ornamentos space-rockeros en el trasfondo de la sección intermedia antes de que el epílogo revele unos mágicos colores progresivos. Todo un cénit del álbum. Cuando llega el turno de ‘Don’t Do That’, el grupo retoma y remodela vibraciones fulgurosas que ya hemos apreciado en los temas #1 y #4, esta vez con un foco fusionesco más pronunciado en ciertos pasajes. Esto último implica que el ensamble cuida más sigilosamente el cariz cristalino de su entramado sonoro.

‘Point Nemo’ es una pieza más amable que cualquiera de las anteriores, apoyándose en un swing cadencioso que permite al groove colectivo perfilar su elegancia esencial con explícita holgura. En medio de esta atmósfera palaciega brotan los solos de guitarra más contundentes de todo el disco. Siendo el tema más extenso del disco con sus 8 minutos de duración, ‘221B’ se encamina por una mezcla de jazz-prog y space-rock donde los ornamentos cósmicos se sienten bien armonizados con la vigorosa gracilidad que impera en la composición. Lo que  suena es como un híbrido de TAUK y JAGA JAZZIST. El tenor celebratorio va aumentando mientras pasan los minutos y la espiritualidad jovial es manejada con elegante precisión: el arreglo coral final lo manifiesta muy cabalmente. ‘Done And Dusted’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con una espiritualidad serena que algo tiene de noctámbulo, una sensación de que el manto de la noche arropa los recuerdos de una agradable jornada diurna reflejada en la secuencia de todos los temas precedentes. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Core” desde los cuarteles del grupo noruego PYMLICO el pasado año 2025, una magnífica obra de música jazz-progresiva que resulta bastante recomendable para cualquier buena fonoteca actualizada en las cosas más interesantes que se hacen en las líneas de avanzada de cualquier lugar.


Muestras de “Core”.-

Tuesday, January 20, 2026

La película musical de JON DURANT y BOB MAGNUSON


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hiy presentamos un disco muy especial, el del dúo de los excelsos músicos estadounidenses JON DURANT y BOB MAGNUSON. “Film Noir” es el título de este disco que el sello Alchemy Records publicará el próximo 6 de febrero: como nos han hecho llegar el material con anticipación, podemos hacer ya esta reseña. En este trabajo, DURANT se hace cargo de las guitarras eléctricas de 6 y 12 cuerdas, acústica y sin trastes, y la Cloud Guitar, mientras que MAGNUSON toca el oboe, el corno inglés, los saxos tenor, barítono y soprano, el EWI, la flauta bajo y el clarinete contrabajo. Lo que se nos brinda en “Film Noir” es un híbrido de jazz minimalista contemporáneo, ambient-jazz y electrónica atmosférica. Y pensar que el disco que hoy nos ocupa es el resultado de una simple conversación entre viejos amigos que comparten una visión muy peculiar de la vanguardia: bastó con preguntarse ¿y si hacemos un disco juntos? y ya. Ambos músicos se atribuyen la autoría de todos los cinco temas que aquí aparecen. 

‘The Rain Season’ da inicio a las cosas con un despliegue de texturas flotantes que comienzan con una actitud sigilosa, pero que pronto se pone a dar rienda suelta a sus vibraciones impresionistas. Los elegantes fraseos entrecortados de los saxos saben asentarse cómodamente sobre el trasfondo de las etéreas agitaciones de la Cloud Guitar, sistemáticamente cinematográficas ellas, muy sólidamente enfocadas en crear un paisaje evocador donde las armonías minimalistas caen como gotas de rocío. ‘Peeking Through Drawn Blinds’ sigue a continuación para seguir ahondando en este tipo de atmósferas, incluso realzando el factor crepuscular; además, se trata de la pieza más extensa del repertorio con sus 12 ½ minutos de duración. El factor contemplativo está más pronunciado aquí, lo cual repercute crucialmente en el enfoque más relajado que tienen los músicos a la hora de dialogar. También, y esto nos parece aún más importante, exige que la instrumentación sea más minuciosa en el armado del bloque sonoro: la variedad de los vientos, la inserción de ocasionales fraseos de guitarra acústica en medio de los ambientes generados por la Cloud Guitar y los giros de acordes que van teniendo lugar a lo largo del trayecto capitalizan el señorío inherente a los ingenios creativos de DURANT y MAGNUSON. He aquí una especie de resurrección del Surman más minimalista filtrado a través de la faceta impresionista de Gary Burton. La sección epilogar que emerge desde poco antes de llegar a la frontera del décimo minuto tiene algo de inquietante, pero transportándose hacia una zona de inenarrable misterio. ‘She’s Beautiful, If You Dare’ mantiene parte de esa extraña y cautivadora densidad que marcó a buena parte del último tercio de la pieza anterior y la eleva hacia una espiritualidad exultante merced a la asertividad de la mayoría de las líneas de saxo y los torcimientos místicos de la guitarra. Hay ciertas oscilaciones tanáticas ínsitas en la expresividad romántica de esta composición, pero en los últimos minutos se advierte la instauración de un momento relajado.

‘Footsteps In A Dense Fog’ regresa a la lógica sistemática del paisaje sonoro que tan buenos resultados dio en la pieza inaugural. Este tema en particular se distingue por ostentar un talante un poco más ceremonioso, a veces rayano con la parsimonia: no se pretende gestar aquí una imagen de contemplación admirada, sino más bien una celebración del arte de caminar que se explaya en una satisfacción con la neblima envolvente. El cierre del álbum viene de la mano del tema idóneamente titulado ‘Coming To Conclusions’: el tenor central de las intervenciones del saxofón es de melancolía mientras que los efectos flotantes de la Cloud Guitar apelan a lo cósmico con convincente prestencia. También hay un embrujador solo de guitarra que tantea el lamento mientras se entromete entre los muchos fraseos del saxofón: he ahí una ligera variante expresiva que resulta bastante efectiva para la esencia integral de esta pieza de despedida. Todo esto fue “Film Noir”, una realización muy inspirada de registros muy elevados del encuentro entre las mentes de JON DURANT y BOB MAGNUSON. El repertorio de este disco dignifica ampliamente a la avanzada musical de nuestros tiempos y se revela como una muy grata sorpresa melómana en este año 2026 que recién empieza.  

Saturday, January 17, 2026

DEMO RUMUDO: naturaleza y método del jazz-prog español


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Muy buenas noticias desde las vanguardias jazzera y progresiva española: emerge el ensamble DEMO RUMUDO, el mismo que publicó su disco “Second Nature” el 5 de diciembre del pasado año 2025. Este virtuoso quinteto asentado en A Coruña está conformado por Álvaro Fernández [saxos soprano, alto y tenor, flauta y EWI], Gabriel Visinel [guitarras], Ángel Rodríguez [batería], Andrés Real [bajo sin trastes y contrabajo] y Hugo Martsan [teclados y programaciones] cultiva una modalidad colorida de jazz-rock progresivo que tiene sus raíces mayormente en el jazz-fusion de los 70. El proceso de gestación de 
“Second Nature” se expandió entre los años 2023 y 2025; el disco que hoy nos convoca sucede a “Consecuencias”, el EP del año 2022 con el que grupo hizo su debut fonográfico. La producción del disco que hoy nos ocupa estuvo en manos del teclista Martsan, quien también es el autor de todas las piezas contenidas en el álbum que hoy nos convoca; los arreglos fueron gestados por el ensamble. Los procesos de ingeniería de sonido para las sesiones de grabación, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Martsan y el baterista Rodríguez. El arte gráfica es de la autoría de Joako Ayala. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de esta maravilla que es “Second Nature” (es necesario adelantarlo, es una maravilla).

Todo empieza con ‘Buratos’, pieza que dura casi 9 ½ minutos, de hecho, la más extensa del repertorio. Su sección prologar está  signada por un aura cósmica de cuyo núcleo emerge una escala repetitiva de piano, la misma que abre camino al cuerpo central. Ésta se proyecta sobre una serie de tempos irregulares sobre los que se despliegan diversos motivos, los cuales tienen un vigor elegante y llamativo como denominador común. Las ulteriores variantes abren espacios sucesivos a hermosos solos de sintetizador y saxofón, pero lo más relevante es la fluidez con la que la banda transita de lo sedoso a lo enérgico a través de los recovecos estructurales que se van develando. Lo que suena es como una combinación de MÖBIUS STRIP y ON THE RAW: el golpe final es simplemente fabuloso. Acto seguido, llega el turno de ‘Flavours Of Failure’, una pieza que recibe los ecos de los momentos más fulgurosos del tema inaugural. Si bien el gusto por los grooves complejos prevalece y el manejo distinguido de la energía expresiva se mantiene incólume, el centro melódico está más focalizado; el grupo quiere ser un poco más conciso en la gestión de los focos melódicos. El tercer tema es el que justamente da nombre al disco. ‘Second Nature’ se orienta por áreas más amables, remodelando la aureola alegre de las dos composiciones precedentes para que se expresen con un poco más de sutileza. Así, la luminosidad puede ser más  atenuada y los juegos de síncopas ínsitos al esquema rítmico pueden destacarse dentro del entramado sonoro general... Muy a lo WEATHER  REPORT de los 80, dicho sea de paso, con un toque contemporáneo propio del discurso jazz-progresivo de la actualidad. El giro semi-bluesero del epílogo resulta muy agradable. A propósito, aquí encontramos el que tal vez sea el mejor solo de guitarra de todo el disco, no muy largo, pero capaz de proyectar espirales de musculatura estilizada en medio de la grácil algarabía que signa la esencia integral de ‘Second Nature’.
 
‘Helix’ es un tema que se define en un lugar intermedio entre la sofisticación extrovertida de la pieza #1 y el cadencioso encanto del tema homónimo. Como siempre, el armazón rítmico emergido del complejo swing de batería y los pilares armónicos derivados de los teclados marcan conjuntamente la pauta del vitalismo colectivo. Hay ciertos factores exóticos en el colorido esencial de algunos índices temáticos, los cuales nos vuelven a remitir a la banda compatriota ON THE RAW. El punto final del álbum llega de la mano de ‘Methods Of Expression’, pieza a la que conviene buena parte de las descripciones utilizadas para el tema anterior, pero con la novedad de que el grupo adopta una espiritualidad expresiva un poco más grave. También se nota una mayor acentuación del aspecto de jazz-fusion en el intrincado desarrollo temático, pero que conste que ello no va en desmedro del factor rockero cuando emergen los pasajes más enérgicos. Ya nos es familiar esa manera tan particular que tiene DEMO RUMUDO de gestar su faceta más aguerrida para condimentar los preceptos más contundentes de su propuesta musical. Todo esto es lo que tenemos en “Second Nature”, una brisa de aire muy fresco en el paisaje del jazz-prog español de nuestros días, un prodigio de naturaleza creativa y método sonoro. El nombre de DEMO RUMUDO debe ser anotado en un lugar preferente dentro de nuestras perspectivas sobre las provincias jazz-rockera y progresiva de nuestros días. En suma, este disco demuestra en menos de 40 minutos cuán recomendable es para cualquier buena fonoteca.
 
 
Muestras de “Second Nature”.- 
Buratos: https://astronomyrecordingmusic.bandcamp.com/track/buratos 
Helix: https://astronomyrecordingmusic.bandcamp.com/track/helix

Thursday, January 15, 2026

Renovación de una misión progresiva de la LOST WORLD BAND para el año 2025



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Nos llegan buenas nuevas desde los cuarteles de la LOST WORLD BAND, entidad progresiva rusa asentada en Nueva York desde hace muchos años. Desde el 15 de mayo del pasado año 2025 está disponible en el mercado su nuevo trabajo fonográfico “Remission”, que es (dicho sea de paso) su primer álbum conceptual. La gestación de “Remission” proviene de un proceso muy peculiar y azaroso. Los orígenes de todo esto se remontan al mes de julio del año 1994 cuando la LOST WORLD BAND, entonces conformada por el trío de Vassili Soloviev [flauta], Andy Didorenko [violín, guitarras, bajo y canto] y Alex Akimov [teclados], decidió hacer un álbum conceptual de temática existencialista. La idea fue pronto abandonada, pero no sin antes componer cuatro canciones. De todas maneras, el grupo recuperó la idea de finalizar una serie entera de canciones sobre la mortalidad, las falsas fantasías y el lado oscuro de la vida, y con el material disponible ampliado, el grupo publicó una edición limitada en formato de CD-r durante el año 1996. Finalmente, pasaron los años y las décadas y llegó el año 2024. El grupo tomó la firme decisión de culminar la versión definitiva de “Remission”, siendo así que el grupo contó con las colaboraciones de los instrumentistas Jordan McQueen (batería) y Sergey Didorenko (saxofón), además de las labores al canto de parte de Brian Paley y Phoebe Carter, junto a algunos coros de Yuliya Basis.* Pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.


El inicio del disco se da con ‘Almost Asleep’, una fastuosa balada sinfónica cuyo efímero prólogo cósmico captura de inmediato nuestra atención. Estando muy en línea con el paradigma Genesiano, su sencillo desarrollo melódico está filtrado por el aura cristalinamente estilizada de unos PENDRAGON de los 90 en adelante. El segundo tema es justamente el homónimo y emerge para imponer sólidos recursos de vigor rockero. En efecto, ‘Remission’ revela desde el primer instante un dinamismo exquisitamente ágil que resalta el núcleo melódico con fluidez y eficacia. Los breves intermedios parsimoniosos redundan en una acentuación del colorido sónico, el cual tiene a la guitarra como su figura líder. Con la dupla de ‘Lullaby Part 1’ y ‘Lullaby Part 2’, la banda sigue explorando las coordenadas musicales planteadas para el disco. La Parte 1 exhibe una etérea aureola de misterio que acoge unas comedidas vibraciones sombrías, hasta que los sucesivos ingresos del canto, el violín y el saxofón permiten la inserción de retazos pastorales que algo tienen de ensoñador. La Parte 2 es totalmente distinta, una intrépida excursión ecléctica que se asocia estilísticamente con bandas como PANDORA SNAIL, PANZERPAPPA e ISILDURS BANE. utilizando dinámicamente varios recursos de ágil densidad a lo largo de una ilación perfectamente compacta. Un muy inspirado híbrido de sinfonismo, avant-prog y jazz-prog. El epílogo sirve para regresar a las coordenadas expresivas de la Parte 2. Todo un culmen del disco. Otra dupla sucede a ésta: ‘Deep Still Part 1’ y ‘Deep Still Part 2’. La Parte 1 es una exploración de ambientes flotantes donde las capas de teclados arropan todo el entramado. El epílogo de guitarra acústica es una expresión de puro remanso. La Parte 2 vuelve de lleno a lo extrovertido, elaborando una inspirada cruza de musculatura y solemnidad. Las alternancias entre los solos de guitarra y de sintetizador encauzan eficazmente la expansión de la maraña grupal, la misma que exhibe una robustez imponente en algunos pasajes estratégicos. La ágil manera de lidiar con los cambios de ritmo y los coqueteos con el prog-metal prolongan la vivacidad colectiva.


‘The Waltz’ opera con un tempo de vals (naturalmente) para armar y gestionar un interesante enclave jazz-progresivo donde hay espacio para aportes bucólicos de parte de la flauta, así como otros intrigantes desvíos por el área del chamber-rock. Las bases de los teclados guían los continuos tránsitos entre lo prístino y lo denso a través de los tortuosos meandros del desarrollo multitemático. En especial, los dos últimos tercios son bastante desafiantes en su manera de articular todos los elementos de su encuadre general, explayándose en un peculiar derroche de energía expresiva. Cuando llega el turno de ‘Under Broken Skies’, el ensamble se centra en su faceta más sedosa: para ser concisos, se trata de una plácida balada orientada hacia una solemnidad reflexiva donde el espíritu humano. Hay algo Genesiano aquí. El cierre del álbum llega de la mano de la breve composición ‘Solitude’, la cual despliega una agradable aureola de gentileza etérea donde los matices de las cuerdas son bien aprovechados sobre las bases de piano. “Remission” es, a fin de cuentas, un disco inspirado y con suficientes dosis de versatilidad melódica como para mantener a la LOST WORLD BAND como una figura prominente dentro de la nueva generación rusa de rock progresivo sinfónico. A propósito, el grupo publicó el disco “In An Empty Town” en el penúltimo año de 2025 y pronto nos centraremos en él. Pero bueno, ciñéndonos al disco que hemos comentado hoy, lo calificamos como bastante recomendable. 


Muestras de “Remission”.- 

* Más detalles en la página web de la LOST WORLD BAND: https://www.lostworldband.com/

Monday, January 12, 2026

El camino progresivo de los estadounidenses EDENSONG sigue adelante

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión prestamos atención al más reciente trabajo fonográfico del grupo estadounidense EDENSONG. El cuarteto conformado por James Byron Schoen [guitarras eléctricas y acústicas, guitarra portuguesa, banjo de 6 cuerdas, teclados, secuencias y voz], TD “BenBen” Towers [bajo y voz], Barry Seroff [flautas] y Nick DiGregorio [batería y percusión] publicó “The Road To Dust” el 9 de mayo del pasado año 2025 por el sello The Laser’s Edge. El grupo recibió en este disco las asistencias de Shelby Logan Warne (teclados principales, mellotrón y secuencias), Stefano Paolini (piano), Chris Baum (violín) y Robby Schwartz (coros). EDENSONG nos tomó por sorpresa con su disco “Years In The Garden Of Years” del año 2016“The Road To Dust”, aunque no iguala la grandeza de su predecesor, captura eficientemente la vitalidad esencial y sistemática del grupo. El material aquí contenido fue ggrabado en el estudio Firecat Audio bajo la guía de Schoen y Schwartz. El proceso de mezcla tuvo lugar en los Fascination Street Studios por Johan Martin, mientras que el de masterización se realizó en los Fascination Street Studios en manos de Tony Lindgren. La banda asume colectivamente la autoría de todos los temas del disco. Ben Wigler y Nate Dorr son los autores del arte gráfica.


Revisemos ahora los detalles estrictamente musicales de “The Road To Dust”. La miniatura ‘Of Ascents’ funciona como prólogo del disco al modo de un paraje bucólico con base de guitarra acústica. Sobre una cadencia de 3/4, los fraseos de la guitarra desarrollan un esquema pastoral de talante renacentista. De esta manera, se abre camino al arribo de ‘The Illusion Of Permanence’, una pieza enérgica que se instala cómodamente dentro de una sofisticada ingeniería de síncopas y mesurados quiebres rítmicos. La vitalidad es plena y convincente mientras los instrumentos actuantes se hermanan fluidamente dentro de una bien calculada amalgama de tensiones saltarinas. ‘These Old Wounds’ sigue a continuación para remodelar esta veta de dramatismo rockero con una agilidad más frontal, aunque ciertamente los grooves diseñados para la instauración de los quiebres temáticos siguen siendo fervorosamente complejos. En líneas generales, las vibraciones expresionistas en curso tienen cierta afinidad con una remodelación  prog-metalera del paradigma de la banda compatriota ADVENT. Un cénit del disco. ‘Black Crow’ exhibe un señorío refinadamente fulguroso desde el mismo punto de arranque, abriendo campo a la exhibición de matices progresivos más sobrios. Los meticulosos pasajes centrados en la asociación de guitarra acústica y flauta permiten que esa sobriedad se apodere del núcleo central de la canción, envuelto éste en un manto de aristocrática estilización que sigue incólume mientras la garra aumenta. Cuando llega el turno de ‘Hall Of Statues’, la banda se dispone a jugar más abiertamente con los aspectos más líricos de su visión musical, gestionando un pulido equilibrio entre lo folclórico y lo roquero. El clamor epilogar es simplemente magnífico con sus quiebres inquietos desarrollados sobre una exigentemente versátil arquitectura.

 

Para ‘Book Of Complaints’, el grupo está determinado a volver a dar rienda suelta a su faceta más aguerrida, aunque cabe notar que el candor melódico creado para la ocasión se sitúa en un lugar muy cercano al de SPOCK’S BEARD. ‘Of Ascents (Reprise)’ es lo que justamente indica su título, una labor de remodelación del centro temático de la miniatura inaugural: las expansiones melódicas guiadas por las flautas incluyen unos ingeniosos trucos disonantes. De un instrumental a otro, ‘Wykkr Bäsct’ irrumpe con uba agilidad aplastante para desarrollar una explosiva aventura folk-progresiva. La magia peculiar de la muy destacada dupla violín-flauta tiene un egicaz contrapeso en el armazón guiado por la triangulación de guitarra, bajo y batería. La pieza homónima es la más larga del álbum con sus casi 8 minutos de duración y es también la encargada de cerrarlo. En general, ‘Our Road To Dust’ focaliza su largo espacio de desarrollos musicales en una bien definida síntesis de vigor sofisticado y lirismo cautivador. Todo comienza con una prístina claridad bucólica aunque no tarda en irrumpir el primer registro de ímpetu pesado, asentando un antecedente de hibridización de FATES WARNING y JETHRO TULL para otras emergencias posteriores. Mientras tanto, los pasajes más serenos se encargan principalmente de reforzar el principal foco melódico. El talante ceremonioso de la letanía conclusiva es bastante efectivo. Todo esto fue lo que se nos ofreció en “Our Road To Dust” desde los cuarteles de EDENSONG, una de las bandas más peculiares e interesantes dentro de la escena progresiva estadounidense del momento con raíces sinfónicas. Su eclecticismo en las composiciones y su osado ingenio en los arreglos de las mismas hacen de la banda un gran referente del rock artístico. Una obra muy recomendable.


Muestras de “Our Road To Dust”.- 

Friday, January 09, 2026

NANKAI TRIO: un viaje jazz-rockero desde Japón hacia la Antártida



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy es el día para presentar a NANKAI TRIO, ensamble japonés de jazz-rock. Conformado por el bajista Masatoshi Mizuno, la baterista Senri Kawaguchi y el guitarrista Shoya Kitagawa. “Antarctica” fue publicado por el sello A=tonal Music en la segunda mitad de abril del pasado año 2025: la autoría de los temas contenidos en él se reparte entre los tres integrantes. El maestro Masatoshi Mizuno es el más veterano del grupo: nacido en el año 1954, tiene en su haber sucesivas membrecías en bandas como FRAGILE, PONTO BOX, PORTFOLIO y SHAKUSYAIN. Por su parte, los otros dos integrantes nacieron a fines de los 90, por lo que podrían portar el rótulo de niños prodigio del jazz-rock japonés actual. O tal vez no tanto, pues la propia Senri tiene experiencia en KKK-CORE, KIYO * SEN y THE JAZZ AVENGERS, mientras que Shoya es integrante del grupo jazz-progresivo DEZOLVE. 


El repertorio del disco comienza con ‘Battle On Southern Sea’, pieza que se erige como la más larga del mismo con su espacio de casi 7 minutos. Tras unos concisos golpes tribales de la batería, el trío se une en un despliegue de lúdica tormenta sonora donde los patentes aires de algarabía están filtrados a través de un vigor sistemáticamente neurótico. El intenso groove fusionesco diseñado para la ocasión tiende puentes con el estándar del Latin jazz mientras hermana los paradigmas de CAB y MAHAVISHNU ORCHESTRA. Los constantemente electrizantes solos de guitarra hallan el idóneo contrapeso en las complejas líneas de bajo, e incluso un solo de dicho instrumento; la batería, por su parte, parece triplicarse masivamente con su suntuosa labor. ¡Enorme inicio de disco! Luego sigue el tema que justamente da título al álbum. ‘Antarctica’ ostenta un esplendor expresivo semejante al del tema inaugural, pero su punche es un poco más distendido y su swing tiene una sofisticación más meticulosa. El tiempo de expansión para las florituras del bajo y de la batería provee un señorío especial al desarrollo temático. Un cénit del disco. ‘Kisame’ incursiona convincentemente en la tradición del jazz-rock de los 70, realizando una nave agil a través de una cálida corriente melódica. La batería es imparable en su llenado de espacios. ‘Nankai Do’ es, en muchos sentidos, un regreso al dinamismo exhaustivo del primer tema, eso sí, con una audacia virtuosa particularmente pomposa. La extroversión reinante ostenta las peripecias de sus numerosos recovecos. Cuando llega el turno de ‘Five Senses’, el trío se dispone a reforzar la suntuosidad reinante con una acentuación de lo rockero dentro del jazz. El fulgor intrépido de la banda está rectamente centrado en el robusto armazón gestado y organizado por la dupal rítmica. 
 
‘Re-Departure’ cambia de registro para explorar una atmósfera solemne donde la prestancia del misterioso núcleo temático y las refinadas vibraciones del swing general sustentan una vivacidad controlada. Los aires fusionescos se proyectan con una garra muy bien perfilada, haciendo que este tema concrete otro momento culminante del disco. A propósito, ¡qué magnífico es el solo de bajo que emerge a mitad de camino! ‘No Control’ supone,  hasta cierto  punto, un regreso al dinamismo más fulguroso que forma parte de la paleta sonora del grupo (especialmente, el tema #2). Operando sobre un compás en 6/8, el ensamble vuelve a hacer gala de su ingeniosa capacidad para dar vueltas a un motif bien definido y reiterarlo con la debida frescura. De paso, el bajo vuelve a destacarse de manera muy relevante en la gestación de un impresionante solo así como en el llenado de espacios dentro del groove global. A su vez, esta alusión al groove nos hace observar (nuevamente) cuán resaltada está la batería dentro de la triangulación grupal. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Go For A Wander’, una pieza marcada por una serenidad grácil cuyo lirismo relajado nos recuerda un poco a Pat Martino, aunque también a la faceta más tranquila de los WEATHER REPORT de los últimos discos. Hay un vitalismo implícito en el modus operandi del trío, pero su marca expresiva se mantiene un en nivel bastante controlado. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Antarctica”, el vigoroso disco debut de NANKAI TRIO. El viaje musical de este grupo supuso una muy interesante sorpresa para las escenas del jazz-rock y de la música progresiva de Japón en el año 2025. Muy recomendable para cualquier buena fonoteca de jazz y de rock artístico, la verdad que sí.