Tuesday, March 03, 2026

Nuevo reconocimiento del maestro indonesio DWIKI DHARMAWAN para el año 2026



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el enorme placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del maestro pianista indonesio DWIKI DHARMAWAN, excelso pianista y ambicioso compositor que desde hace muchos años tiene un lugar fijo en la élite mundial del jazz-fusion vanguardista mundial. El título del disco en cuestión es “Anagnorisis” y su publicación tuvo lugar el 14 de noviembre del pasado año 2025 por vía del sello MoonJune Records (tanto en CD como en doble vinilo). Los compañeros de viaje de DHARMAWAN son Gilad Atzmon (saxo soprano y clarinete bajo), Kimon  Karoutzos (contrabajo), Harris Lambrakis (ney), Vironas Ntolas (guitarra eléctrica) y Nikos Sidirokastritis (batería). El material aquí contenido fue grabado en la ciudad de Atenas en diciembre de 2024. Tras estas sesiones en la capital de Grecia, Fabio Trentini se hizo cargo de la mezcla mientras que la masterización estuvo en manos de Emil Eskildsen; Markus Reuter supervisó la postproducción. El título del álbum es la palabra griega antigua para reconocimiento en el sentido de descubrir un rasgo o intención de un personaje de una tragedia, lo cual implica descubrir su verdadero lugar dentro de la trama: el filósofo ARISTÓTELES acuñó este término en su Poética. Pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales del repertorio. 


El álbum empieza con su tema más extenso, Gambang Ney’, el cual ocupa un espacio de poco más de 12 ½ minutos. La flauta étnica mencionada en el título es la protagonista de la sección epilogar sobre las sobrias bases del piano, y más adelante encontrará más espacios de lucimiento. Una vez que entra a tallar el saxo, el centro melódico con el que trabaja el bloque instrumental instaura un lirismo diáfano. Éste se explaya bajo una atmósfera crepuscular cuyos índices contemplativos están sujetos a una serena ingeniería sónica. Bien es verdad que el asunto se intensifica con la emergencia de un solo de piano, pero ilación de ulteriores solos de contrabajo y batería impulsa la retoma de la atmósfera originaria en camino hacia un cálido epílogo. Tras este amplio viaje musical, sigue la dupla de ‘Ya Kita Bisa’ y ‘Pacu Javi’, dos cénit de este disco. El primero de estos temas mencionados ostenta un groove más animado y una paleta sonora un poco más densa, situándose en un área intermedia entre los WEATHER REPORT pre-1974 y Terje Rypdal. Surge una magia muy especial desde el seno de este sumamente refinado sortilegio. El segundo tiene un talante más solemne, marcado por el piano desde las primeras notas. Aquí se preserva buena parte del vigor expresivo de la pieza precedente, pero con una espiritualidad más ceremoniosa. El saxo ocupa un lugar protagónico en el desarrollo temático, sucediéndole la guitarra para derivar el esquema musical hacia un lugar más sereno, pero allí está el piano para remodelar la dirección de la energía grupal. ‘Perjuangan’ regresa a la masiva prestancia lírica del tema inaugural con un poco más de energía y un formato menos expansivo. Es por eso que se hace notar un sólido fulgor a través del aura de atardecer que transpira del desarrollo melódico. ‘Kereta Keren’ sintetiza el esplendor contemplativo del tema #1 y el esplendor aristocrático del tema #3. El posicionamiento del saxo dentro del bloque sonoro le permite guiar el motif central con pulso firme mientras la maraña dialógica de los instrumentistas mantiene con suma inteligencia el ambiente adecuado para la ocasión.


‘Jazz For Freeport’ se focaliza frontalmente en la faceta más extrovertida del ensamble. La agilidad fusionesca en curso es manejada con señorial pulcritud mientras el ney y el saxo intercambian lugares dentro del núcleo central, antes de que el piano y la guitarra hagan lo propio. El swing de la batería elabora un swing exquisito que permite a la vivacidad esencial de la composición mostrarse en su más pura desnudez. Otro cénit del álbum. Cuando llega el turno de ‘Timun Mas’, la banda se adentra en la zona del jazz experimental con raíces étnicas. La actitud impresionista del bloque sonoro es llevada a un extremo de sutileza que mucho tiene de nocturnidad. Esta misma línea de exploración es seguida en ‘Lima Dadakan’, aunque con una mirada más contemporánea, al modo de una cruza entre el (así llamado) nu-jazz y el ambient. Los comedidos efluvios del piano y los introspectivos solos de los vientos don los principales acicates del desarrollo temático. ‘Toledo Trane’ se mete de lleno en un híbrido de las tradiciones del be-bop y el free jazz delicadamente asentado. El saxo parece ejecutado por un Coltrane revivido mientras la batería exorciza al mismísimo Art Taylor. Hay un motif definido aunque el grupo está decidido a reconstruirlo continuamente sobre el sostén de un swing exquisitamente sofisticado. El final del repertorio llega de la mano de la pieza titular: ‘Anagnorisis’ ocupa un espacio de cerca de 9 minutos y se asegura de que todo termine a lo grande. En una instancia inicial, el ensamble arma un paisaje sónico con matices y tonalidades misteriosas, siendo así que las interacciones entre el saxo y el ney proyectan un encanto inescrutable. Este retorno al impresionismo se quiebra en el último tercio cuando el ensamble recupera el revival que conformó el corazón del penúltimo tema. Muy bien centrado el clímax que estimuló el piano a partir de algunas florituras a mitad de camino: sinergia perfecta. Todo esto es lo que brotó de la mente y el alma de DWIKI DHARMAWAN para concretarse en esta hermosura de disco que es “Anagnorisis”. Esta renovadora exploración de reconocimientos musicales ha significado un muy creativo replanteamiento de la visión del jazz contemporáneo que siempre ha tenido DHARMWAN como bandera. Absolutamente recomendable.


Muestras de “Anagnorisis”.-

Sunday, March 01, 2026

BOLA: un catálogo de exploraciones electrónicas en la Andalucía de fines de los 70

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy traemos a colación un ítem fonográfico muy especial: el disco que recoge las maquetas de BOLA (o BOLA BANDA ELECTRÓNICA), dúo sevillano que se mantuvo activo entre septiembre de 1979 y noviembre 1980 tras la disolución del cuarteto progresivo KHORUS. BOLA se enfocó en una línea de trabajo electrónica desde la cual convergían vínculos con lo experimentado en varias escenas europeas de los 70 junto a las nuevas ansiedades creativas que estaban gestando eso que se dio por llamarse tecno-pop y cuya efervescencia en la primera mitad de los 80 signó buena parte de la escena musical popular mundial. Los integrantes del dúo eran los hermanos Fernando y Jesús Carmona. El primero de ellos se hacía cargo de las guitarras Gibson Les Paul Deluxe Gold Top, Ovation Preacher e Ibanez Double Neck, el sintetizador Korg MS-10, el talk box, los efectos y el canto; el segundo se hacía cargo de los sintetizadores Roland System 100, Farfisa Syntorchestra, Korg Lambda, MS-20, SQ-10 Sequencer, Yamaha OS-2 y ARP Solina String Ensemble, el piano eléctrico Fender Rhodes, la caja de ritmos Korg KR-55, los efectos y el canto. Fernando (Fernan) es el autor de las composiciones, mientras que su hermano se encargaba de los arreglos musicales. No habiendo grabado nada oficial durante su corta vida, sólo maquetas en los Estudios Bola con la asistencia de Manuel Salas en la ingeniería de sonido, BOLA no hizo acto de presencia formal en el mercado fonográfico hasta que el sello chileno publicó sus registros recopilados en el CD lacónicamente titulado “Grabaciones” en el año 2014. Un salto adelante en la historia hacia diciembre de 2025 y resulta que el sello español 5 Lunas reedita este material con un par de temas adicionales en un CD titulado simplemente “Bola Banda Electrónica”. De Sevilla a Málaga, y de allí a Sanlúcar de Barrameda, donde se sitúa Barrameda Mastering, el estudio donde Marco Bremen realizó la muy cuidada labor de masterización. Volviendo a 1979, consta en la historia que los conciertos de BOLA ostentaban un espíritu futurista inspirado: efectos de sonido al estilo de la ciencia-ficción, bolas mágicas, pelucas blancas y atavíos siderales de los músicos, alucinantes efectos de iluminación. La portada, diseñada por Rafa Tardío, es una reproducción de un cartel original de aquella época. Sonidos e imágenes del ayer rescatados para el hoy y la posteridad.


El catálogo de BOLA comienza ‘El Cielo Azul, pieza de poco más de 8 ¼ minutos que hace gala de una solemnidad envolvente y mágica. Tras unos retazos refinadamente ácidos de guitarra, se instala un solemne cuerpo central cuya parsimonia expande sus vibraciones Floydianas con envolvente fastuosidad. Una segunda sección instaura un frenesí cibernético cuyo gancho esencial es eficazmente reforzado por los fraseos y bases armónicas de la guitarra. El dúo anticipa a OMD a través del filtro de CLUSTER con añadidos matices sinfónicos en el constante refuerzo del bloque armónico sobre el que se apoya el fulgor final. ‘Tengo Un Anillo De Plástico’ sigue a continuación para exhibir una gracilidad amable que parece inspirarse en la faceta más lírica de los KRAFTWERK de la etapa 1977-78. El carácter teatralmente urgente del canto y la agilidad robótica de las escalas sintetizadas garantizan la prestancia extrovertida de la canción. ‘Bolerías’ es el tema más largo del disco con su duración de 9 ¼ minutos: se destaca por las abundantes y mágicas tonalidades aflamencadas de su desarrollo melódico. Tras una evocadora introducción de guitarra prestamente acompañada por una flotante orquestación de teclado, el motif central se abre a una exuberancia fulgurosa con un ritmo programado en 3/4. Las variaciones elaboradas a lo largo del tema acentúan el aura telúrica de la pieza mientras los magníficos solos de sintetizador, piano eléctrico y guitarra impulsan a esta pieza hacia una auténtica inquietud sinfónica. Es como si Vangelis se hubiese apropiado de un residuo de las sesiones del primer álbum de IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE: dicho así, parece inaudito, pero es lo que surge aquí en nuestra experiencia auditiva. Un cénit decisivo dentro de este tesoro rescatado. Portando el futurista título de ‘El Baile De Los Electrones’, el cuarto tema se centra en una exhibición de señorío a lo TANGERINE DREAM (fase 75-76) con algunos toques del Klaus Schulze de 1977, algo introspectivo marcado por una candidez desarrollada dentro de una arquitectura cibernética bien afiatada, la misma que se torna cálida cuando entra en acción un ritmo razonablemente marchoso. ‘Intermezzo Grazioso’ es una miniatura de talante space-rockero cuyo surrealismo burlón es como un efímero guiño a GONG, y a partir de allí emerge ‘La Banda Electrónica’, una intrépida canción que se conecta directamente con esa etapa seminal del tecno-pop sin intermedios de ningún tipo. Una señal de camaradería para con Gary Numan.  


‘Eugenio II’ es otra pieza de generosa duración: ocupa un espacio de 8 ¾ minutos y nos muestra al dúo dispuesto nuevamente a explotar su faceta más ambiciosa. El énfasis en atmósferas etéreas que se concreta en la sucesión de evocadoras capas orquestales de los sintetizadores se sitúa dentro de un enfoque contemplativo; las texturas de base coquetean con el minimalismo y las vibraciones cósmicas sólidamente gestan una atmósfera noctámbula.  Otro cénit de este rescate. ‘La Escalera’ también se orienta por este espíritu sosegado, pero tiene un talante más fulguroso, más cercano a la claridad melódica que elaboraron los TD a fines de los 70 con su acercamiento al prog sinfónico. ‘Himno De La Bola’ regresa de lleno al paradigma de KRAFTWERK mientras ostenta un coqueto colorido en su estructura melódica. La vieja colección de BOLA concluye formalmente con la pieza graciosamente titulada ‘Por Si La Piden’, un trayecto de puro tecno-pop meticulosamente melódico. La abundancia de efectos parece emular juegos de batallas siderales. Pero hay algo más en esta reedición de 5 Lunas: los bonus tracks ‘Boladelia 2009’ y ‘Bolerías 2025’, dos grabaciones posteriores realizadas por Fernan Carmona. El primero de ellos se inserta íntegramente en un entramado de secuencias armónicas y gráciles texturas cibernéticas sobre un compás marchoso. Los fraseos de la guitarra añaden un factor punzante al asunto. En cuanto a ‘Bolerías 2025’, se trata de una remodelación más fastuosa del ítem original, incorporando una real guitarra española. He aquí el legado de BOLA BANDA ELECTRÓNICA, una reliquia que es algo más que eso, un sueño de inquietudes vanguardistas electrónicas hechas en Andalucía a fines de los 70 y que ahora es una realidad concreta muy recomendable para cualquier fonoteca dedicada a la música vanguardista de calidad. Gracias a los hermanos Carmona por haberse atrevido a imaginar y concretar este repertorio que ya es un legítimo testimonio histórico del arte contemporáneo español.


Muestras de “Bola Banda Electrónica”.- 


* En este mismo blog hemos hablado sobre KHORUS. Véase el enlace https://autopoietican.blogspot.com/2013/11/rescatando-el-legado-de-khorus.html

Thursday, February 26, 2026

El grupo español JUZZ y su segunda supernova jazz-progresiva

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Llega una gran novedad jazz-progresiva desde Pontevedra, Galicia, España: el nuevo disco de JUZZ, titulado “Juzz (II)”, publicado en el primer día del presente año 2026 en formato de vinilo. Vale añadir que para este inminente mes de marzo está programada la edición en CD por vía del sello áMARXE. Este nuevo trabajo sucede por casi 6 años al homónimo disco debut, el cual causó bastante sensación en varias redes de difusión de la música progresiva actual. El ensamble conformado por Rosolino Marinello [saxo tenor], Virxilio da Silva [guitarras], Álex Salgueiro [órgano Vox Continental, Mellotrón, sintetizadores Oberheim OB6 y Yamaha DX7, y flauta traversa], Xan Campos [piano eléctrico Fender Rhodes y sintetizador Poly D], Felix Barth [bajo] y Iago Fernández [batería] luce nuevamente sus galones de creatividad jazz-progresiva con un sano enfoque ecléctico. El material contenido en “Juzz (II)” fue grabado hace ya un tiempo, entre el 4 y el 18 de septiembre de 2023 en el estudio Laboratorio Soyuz, Trazo, Galicia: el ingeniero de sonido fue Hevi, quien también se hizo cargo de la mezcla. La masterización fue realizada por Cem Oral en el estudio Jammin Masters, Berlín, Alemania. El arte gráfica es de la autoría de Peligro Sánchez. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales de esta hermosura de disco.


Con una sencilla escala de piano comienza Das Cabinet’ para dar inicio al repertorio. Al poco rato se une el resto del bloque instrumental con la meta de elaborar una atmósfera crecientemente suntuosa donde confluyen la densidad aparatosa de la psicodelia y la gracilidad elegante del estándar jazz-progresivo. Los delirios cósmicos expuestos por la guitarra y el sintetizador arman el centro gravitatorio del robusto núcleo temático. Lo que se manifiesta en este esquematismo in crescendo es como un hermanamiento entre los CARAVAN de los dos primeros discos y los ARTHUR BROWNS KINGDOM COME del primero. Vira hacia una mayor prestancia melódica y un swing más complejo el segundo tema, el cual se titula Nostalxia  Adolescente. Los sucesivos solos de guitarra y teclados se asientan cómodamente sobre el sofisticado groove armado por la dupla rítmica. El modo en que las vibraciones melancólicas aludidas en el título se reflejan en el paisaje sonoro no tiene nada de adolescente, es una expresión muy madura de claridad melódica pulimiento de los arreglos. Lo que suena aquí está emparentado con HOOFFOOT y los coetáneos AMOEBA SPLIT respecto a la fusión de los SOFT MACHINE de 1976 y los WEATHER REPORT de 1975. La sección epilogar adopta una serena espiritualidad crepuscular, como dando la bienvenida al inminente descanso. Un primer cénit del álbum tras un punto de arranque penetrante, el fulgor del oro tras la imposición del hierro. De paso, se trata de la pieza más larga del álbum con sus cerca de 10 ¾ minutos de duración. El antes mencionado epílogo siembra el terreno para la bella composición Supernova. Su emergencia trae al frente una cándida solemnidad que evoca un paisaje celestial confluyente con un envolvente remanso contemplativo. Tras un interludio de sintetizadores cósmicos, se remodela el motif nuclear con un fulgor renovador: la contemplación se hace ahora con una mirada más penetrante. 


Los dos últimos temas del repertorio son ‘Alto Do Paraño’ y ‘Despois Do Final’. El primero de ellos persiste en el aura reposada, esta vez con un lirismo cautivador que, en cierto modo, nos recuerda a uno de los patrones creativos de Pat Metheny. De todas maneras, la estrategia del arreglo grupal está más cercana al paradigma de Wayne Shorter. En cuanto a ‘Despois Do Final’, su esquema melódico se encuadra nas6 directamente dentro del modelo progresivo: puede situarse en un área intermedia entre los CAMEL de 1976 y los FOCUS de 1974 con algunos elementos adiciónales del CARAVAN más majestuoso. El índice temático es bastante agradable de por sí, suficientemente llamativo para una cordial bajada del telón. Todo esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de JUZZ con “Juzz (II)”, una hermosa obra musical que dignifica con inspirada grandilocuencia el ideal de la música jazz-progresiva. La gente de JUZZ inicia con abundante despliegue de ingenio musical la producción progresiva española del año 2026... y sólo ha necesitado poco más  de 35 minutos para hacerlo. La existencia de ésta, su segunda supernova musical, es totalmente recomendable para cualquier fonoteca que presuma de ser buena y actualizada en las diversas formas de avanzada realizadas hoy en día en España y en todo el mundo. 


Muestras de “Juzz (II)”.-    

Monday, February 23, 2026

Cuarta exploración avant-progresiva de los geniales CORIMA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Estamos de plácemes en abundancia dentro de la comunidad de amantes del rock artístico porque el genial grupo estadounidense de avant-prog CORIMA acaba de publicar su nueva obra fonográfica. “Hunab Ku” es su título y el sello francés Soleil Zeuhl fue el encargado de su edición. El ensamble conformado por Andrea Calderón [violín y canto], Paco Casanova [teclados, sintetizadores, órgano y canto], Patrick Shiroishi [saxofones, guitarra, glockenspiel y canto], Ryan Kamiyamazaki [bajo] y Gopala Bhakta [batería, tabla, armonio y canto] ha publicado éste, su cuarto disco, el pasado 16 de febrero. Hadon Shimmel se hizo cargo de organizar las sesiones de grabación; posteriormente, Vincent Sicot-Vantalon realizó las labores de mezcla y masterización. Han pasado más de 9 años desde “Amaterasu”, la anterior obra fonográfica de este ensamble radicado en California. El nombre de este nuevo disco procede de la mitología maya, más específicamente, se refiere al principio fundamental de la unidad orgánica del universo: “el orden subyacente, la idea de una única fuerza dinámica de donde emergen todos los movimientos, ciclos y relaciones, refleja el equilibrio, designa el pulso organizador de la existencia, el centro que unifica al mundo y que mantiene a cada parte de él en relación las otras.” Adelantamos que se trata de un trabajo magnífico, pero lo más adecuado es repasar los detalles de su contenido. 

Durando 4 minutos y pico, ‘Yok’hah’ abre el repertorio continuado con autoridad, basando su ingeniería rítmica en un trepidante juego de síncopas, principalmente bajo una orientación Crimsoniana con tintes de punk-jazz. El empleo de tempos inusuales y la ulterior agitación de un swing más animado hacen que el tema adopte una prestancia surrealista con bastantes matices lúdicos. Éstos aumentan gradualmente en entusiasmo mientras se acerca el final. ‘Xock’ab’ sigue sistemáticamente la senda del primer tema en lo referente a un armazón contundente articulado dentro de una ingeniería sofisticada. Se nota un lirismo más definido, y lo mismo puede decirse de ‘Manla’. Este tercer tema elabora y acoge una paleta sonora más exhaustiva dentro de la persistente  algarabía. El vitalismo se siente convincentemente pletórico mientras las exaltaciones del saxofón y el violín conviven con las punzantes florituras del bajo y la muscular plasticidad de la batería. Hay una fraternidad estilística con KOENJI HYAKKEI en estos dos ítems. Cuando llega el turno de ‘K’iik’’, el grupo se dispone a aumentar la aventurera garra predominante para que todo resuene como un aquelarre infernal. A mitad de camino, todo vira hacia un terreno más machacón,  visceral sin perder la noción de perversa arquitectura muy propia del Zeuhl. De hecho, lo que emerge aquí es un talante aristocrático con aspiraciones lunáticas. Inmediatamente después de la coda acelerada emerge ‘Inlilnaluk’, tema que preserva los aspectos más oscurantistas y tensos de los temas precedentes, elevándolos a un nivel mayor de densidad expresionista merced al empleo de un groove solemne y amenazante. Los delirios de la guitarra y el sintetizador completan el paisaje con su asertiva furia. Opera aquí un híbrido entre el MAGMA más  espectral y el GUAPO más grandilocuente. El solemne epílogo resuena como una apabullante elegía por algo inmenso que se derrumbó sin marcha atrás. Los únicos recursos de luz están en el motif exótico final que prepara el arribo del tema siguiente. 

‘Ho-Huitzilopochtli-Tlaloc’ es la pieza más extensa del álbum con sus cerca de 8 minutos de duración. Tras un prólogo marcado por una magia saltarina, establece notables diferencias de personalidad frente a cualquiera de los tres temas precedentes; su enfoque está más tirado hacia el swing del jazz-prog y el colorido ágil del jazz-fusion heredado de los 70, a la vez que establece nexos estilísticos con ZAO, ESKATON y SUN RA. El delicado y sensual fulgor sostenido sobre un sofisticado swing se enriquece enormemente con las florituras del saxofón. Más adelante, todo se torna más aguerrido, más tribal, lo cual permite a la batería lucirse con incendiario nervio. Es allí que se abre la puerta a ‘Kultunlilni’, tema que cierra el repertorio. Lo explosivo vuelve al frente en una primera instancia, trabajando con un contexto de caos controlado. Una vez instaurado el motif central, el grupo se desata en una celebración neurótica plagada de espasmos tanáticos donde parece reinar un masivo placer místico: es como una síntesis anfetamínica de los ambientes centrales de las dos primeras piezas del álbum. El abrupto final es muy efectivo. En menos de 40 minutos, la gente de CORIMA ha completado un catálogo de nuevas maravillas avant-progresivas. “Hunab Ku” es una gozada, así de simple: lo que se ha exhibido aquí es un prodigio de intensidad, majestuosidad y policromía vanguardista. En suma, totalmente recomendable: todavía no acaba el segundo mes de 2026 y ya existe este referente culminante para la escena progresiva del año. 


Muestras de “Hunab Ku”.-

Friday, February 20, 2026

TATSU AKIBA y su tercera revelación en la escena progresiva japonesa



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Nos llega una estupenda novedad progresiva desde Japón en estos primeros meses del año 2026: la tercera obra fonográfica del multiinstrumentista y compositor TATSU AKIBA, la cual se titula simplemente “Akiba Tatsu” y fue publicada el 28 de enero pasado. La línea de trabajo de este señor se encuadra dentro del área jazz-progresiva con ciertos elementos psicodélicos y de hard rock, sin que falten esos matices propios de eso que se ha dado por llamar Canterbury. Una propuesta sanamente ecléctica, para decirlo de manera concisa. TATSU se hace cargo de las guitarras, los teclados, el bajo, el canto, el contrabajo, el violín y la percusión; colaboran con él Tommy (saxofón alto), Kenji Imai (flauta), Madoka Tsukada (sintetizador), M. Hamada (canto) y los bateristas Tetsu Hattori, Zaragoza Japonicus, Hiromasa Yamagishi, Hiroto Arai y Shingo Yoshida. Además de las labores de composición y ejecución del material contenido en el disco que hoy nos ocupa, TATSU se hizo cargo de la mezcla, además de la realización de la portada y del diseño gráfico. Las labores de masterización estuvieron en manos de Soichiro Nakamura. Bueno, pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales de “Akiba Tatsu”.

El repertorio se inicia con ‘Overture, ABC & 123 Song’, una pieza que ostenta un convincente colorido sónico desde su primer arrebato de guitarra, piano eléctrico y batería, una breve manifestación de suntuoso sigilo antes de que entre a tallar el motif central sobre un ágil tempo complejo. El carácter relativamente denso del esquema sonoro colectivo nos remite a los SOFT MACHINE de 1971 y a MATCHING MOLE, pero el espíritu jovial reinante está más a tono con HATFIELD AND THE NORTH. La subsiguiente dupla de ‘Sign 2 Turn 4 Another 1’ y ‘Or O Or I’ se encarga de reforzar tempranamente la visión musical planteada por el protagonista de hoy. El primero de estos temas mencionados es una balada progresiva que hace gala de un candor introspectivo suficientemente mesurado como para permitir que las bases y ornamentos de los teclados instauren la atmósfera adecuada para la fuerza de carácter del canto. De hecho, el vigor expresivo de la canción va en gradual aumento mientras avanzan los minutos. El canto de TATSU está a medio camino entre el talante evocador de Robert Wyatt y la garra de Derek Shulman. En cuanto a ‘Or O Or I’, se trata de una pieza que se sitúa dentro de un ingenioso espacio intermedio entre el cromatismo sistemático de la pieza inaugural y la emotividad envolvente de la segunda, añadiéndose una dosis incrementada de sofisticación progresiva a lo largo de su desarrollo multitemático. De hecho, se trata del ítem más extenso del álbum con sus cerca de 9 minutos de duración. Tras una breve serie de capas de órgano donde emergen disonancias ensoñadoras, el cuerpo central emerge como un palacio a través de una neblina que desaparece raudamente. El canto es como un Sinclair-con-Shulman mientras el bloque sonoro de la instrumentación se inserta dentro de una elástica ingeniería jazz-progresiva. Hay ciertos detalles caleidoscópicos que también nos pueden hacer evocar a los GENTLE GIANT de 1972, pero son SOFT MACHINE y HATFIELD AND THE NORTH los referentes masivamente primordiales para este viaje meticulosamente refinado y encantadoramente aristocrático. ‘AWV 1202’ cumple con la misión de perpetuar las vibraciones reflexivas de la canción precedente, casi como si fuese un apéndice suyo. Los envolventes ornamentos de la flauta añaden un matiz interesante al asunto.

‘ROFLOLed’ usa un ágil riff de guitarra para engarzarse con el final del tema anterior: esta vez, el discurso jazz-progresivo pasa por un proceso quirúrgico musical que algo tiene de Zappiano y también de GONG. De hecho, hay algunos aires de familia con el ensamble connacional DE LORIANS. Con el arribo de ‘I Ain’t AI’, se inicia una secuencia poderosa de manifestaciones jazz-progresivas. Para este tema en particular, TATSU y sus compañeros de viaje regresan de lleno a la lógica de la fastuosidad progresiva, esta vez, añadiendo guiños al estándar sinfónico con profundos aires retro. Una vez instaurado el motif cantado, lo que suena es como una balada Caravanesca remodelada por YES. De inmediato, ‘2389’ se ocupa de ahondar en los matices más gráciles de ‘I Ain’t AI’, siendo así que el ingreso de los solos de órgano impulsa la elaboración de un groove razonablemente sofisticado. ‘ATGC’ cumple con la misión de recibir los ecos de los dos temas precedentes bajo un ropaje un poco más extrovertido. Los aires Caravanescos persisten mientras se incrementan la fastuosidad del desarrollo melódico y el boato del esquema rítmico. Poco antes de llegar a la frontera del tercer minuto, el aura melódica se eleva hacia un fragor contundente que es manejado con solvente refinamiento. Cuando llega el turno de ‘12-15-22-05’, las cosas se calman un poco para que se arme una nueva balada progresiva, esta vez, con un enfoque más centrado en el paradigma de HATN. El sonido del oleaje abre la puerta a ‘BGN 26’, la pieza encargada de cerrar el repertorio. Su espacio de casi 4 minutos está dominado por un nervio rotundo y refulgente, siendo así que los efectos sintetizados de tormenta ayudan a acrecentar la aureola tensa que ahora nos toma por sorpresa. Poco antes de atravesar la frontera del segundo minuto y medio, la sección cantada remodela la intensidad del momento para edificar un clímax opulento con su oportuna dosis de solemnidad. El enclave de las fanfarrias de sintetizador asegura un nuevo resplandor autoritario antes del golpe final de la batería. ¡Qué buen final del álbum! Ésta fue la experiencia de Akiba Tatsu”, el tercer lanzamiento de TATSU AKIBA, un creador musical que merece nuestra atención como exponente de la élite progresiva joven de nuestros días. Muy recomendable. 


Muestras de “Akiba Tatsu”.- 

Wednesday, February 18, 2026

La gente del grupo avant-progresivo francés LA STPO siempre quiere más

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Desde mediados del mes de enero que ya se nos fue está en el mercado una nueva obra fonográfica del grupo francés LA STPO (LA SOCIÉTÉ DES TIMIDES À LA PARADE DES OISEAUX), un EP con tres piezas de estudio y cuatro en vivo. El título del disco en cuestión es “Je Vous Envercifelle” y ha sido publicado en vinilo por la asociación de los sellos KDB Records y Attenuation Circuit. El ensamble conformado por JimB [guitarra], Patrice Babin [batería y percusión], Sebastien Desloges [bajo y violín], Christophe Gautheur [saxo, clarinete y teclados] y Pascal Godjikian [voz] aprovecha muy bien el impulso creativo que hace muy poco le permitió gestar el disco “L’Oeil Au Centre De l’Oeil” a fines del año pasado.* Un detalle importante es que François Morel es el encargado de tocar el bajo en el primer tema de este EP.


El repertorio de “Je Vous Envercifelle” comienza con ‘Mécontent (Ma Troppo?)’, una canción brutalmente surrealista cuyos impulsos expresivos primordiales se centran en un ceremonioso enfoque de la cruza entre ETRON FOU LELOUBLAN y PERE UBU. Los mayores eventos sonoros se articulan desde el canto y la batería. La exacerbada solemnidad de la voz y los arcanamente traviesos ornamentos del sintetizador se sitúan en un territorio intermedio entre el exorcismo y la pesadilla; más adelante, la machacona maquinaria a lo FAUST que entra a tallar instaura una combativa vivacidad al asunto antes de que la una nueva sección solemne instaure un clima de cabaret desaforado. ‘Idol 2 (.2)’ sigue a continuación para exhibir un aura celebratoria que fluye muy bien bajo el ropaje vanguardista armado por el bloque instrumental. El colorido es más alegre, la neurosis sigue igual, aunque con menos fervores deconstructivos. ‘Tiède’ completa la serie de piezas de estudio con un despliegue de extroversión dadaísta sobre cuyos fundamentos las expansiones teatrales transitan de una extraña densidad a un misterioso lirismo con impoluta fluidez. El momento del lucimiento de la percusión tonal es bizarramente jovial. Tal vez sirva esta pieza como una síntesis de las dos que la precedieron. Siendo un grupo muy dado a las composiciones de largo aliente, es muy placentero ver a la gente de LA STPO elaborar nuevas muestras de su delirio musical sistemático en formatos más breves. El primero de los temas en vivo es ‘L’Intitulé Crème’. Su abrasiva teatralidad es manejada con un esquematismo riguroso donde cada sección se centra en un aspecto específico del ideario de la banda: la jovialidad surrealista, el vigor neurótico, el encantamiento sórdido, el libre flujo de colores instrumentales. La sucesión de viñetas es como una drástica sucesión de estampas de ART BEARS remodeladas radicalmente por una cirugía Zappiana bajo la mirada despótica de los ETRON FOU LELOUBLAN del primer álbum. Tras las ovaciones del público emerge la breve ‘Asaphum’, que más que una canción, es una exhortación plasmada dentro de un contexto tribal. La seriedad del momento se incrementa inteligentemente por causa de la teatralidad exagerada.

Cerrando el repertorio oficial del EP, ‘L'imparfait’ proviene del disco de 2015 L'imparfait Multiple De Dieu”: su misión consiste básicamente en explorar la faceta más puramente ácida del paradigma estético del grupo. El aura carnavalesca de la sección final es bastante llamativa, que no complaciente, eso está prohibido dentro de la ley de la exacerbación que LA STPO enarbola como bandera y erige como su raison d’être. Todavía queda el bonus track que es la versión en vivo de ‘Mécontent’. Como es natural, el esquema sonoro es más urgente y recio; se hace evidente el muy buen oficio que tiene la banda para trasladar el dinamismo enloquecido y desorbitado de la canción al escenario del momento. El colectivo de LA STPO siempre quiere más y este EP “Je Vous Envercifelle” es una muy cabal muestra de lo que ha surgido de este nuevo periodo creativo en el seno de la banda. Otra estupenda obra de parte de este desfile de héroes del avant-prog francés de las últimas décadas.


Muestras de “Je Vous Envercifelle”.- 


* Nuestra reseña sobre este disco del pasado año 2025 está en el enlace https://autopoietican.blogspot.com/2025/11/el-veterano-ensamble-frances-la-stpo.html

Monday, February 16, 2026

ROLAND BÜHLMANN y sus genuinas percepciones musicales para el año 2025


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos ”GAPVIS” y H59  Schallbilder, los dos discos más recientes del multi-instrumentista y compositor suizo ROLAND BÜHLMANN, los cuales fueron publicados en el recién fenecido año 2025: son los trabajos séptimo y octavo en lo que va de su carrera. El primero de ellos fue publicado el 2 de mayo: en él, BÜHLMAN se hace cargo de un arsenal de guitarras eléctricas, clásica y e-bow, sintetizadores, bajo, kalimba, programaciones de ritmos y percusiones concretas. El título del disco consiste simplemente en una unión de las letras iniciales de cada uno de los seis temas recogidos en él: el mensaje resultante es la genuina percepción autista contempla los secretos interiores. El autor se hizo cargo de dirigir los procesos de grabación, mezcla y producción de ”GAPVIS”, además de su publicación independiente: el buen ROLAND es el absoluto controlador de todos los pasos que se dan durante el proceso creativo de sus discos. Este álbum está dedicado al diplomático suizo Carl Lutz (1875-1975), quien durante su estadía en Budapest en aquellos turbulentos y atroces tiempos de la Segunda Guerra Mundial salvó a 62.000 judíos húngaros. H59  Schallbilder”, por su parte, tiene una estructura muy distinta: se trata de una serie de copiosas miniaturas musicales (59, para ser exactos) que sirve como extensión musical de un proyecto de artes visuales de Antonius Kurz. Publicado el 7 de septiembre, la H del título de este disco hace alusión a la palabra francesa para el número ocho, huit, siendo el octavo disco de BÜLHMANN; y claro, el número 59 designa la cantidad de cuadros para las que sirven las piezas musicales compuestas para la ocasión. Repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del primero de estos discos en cuestión.
 
El repertorio de “GAPVIS” se abre con ‘Genuine’, una pieza que se enfila claramente por la prioridad de lo sutil y lo ensoñador, aunque con una estrategia sónica impulsada por lo majestuoso, la cual permite que en algún momento se abra espacios para unos delirantes solos de guitarra. Éstos se ubican en un área intermedia entre los paradigmas de Di Meola y Vai. La instrumentación misma cuenta con un apoyo importante de las animadas escalas de la guitarra acústica, mientras los teclados añaden elementos de corte cósmico que nos pueden remitir a los TANGERINE DREAM de inicios de los 80. Así de colorido es el armazón desplegado ante nuestros oídos. Acto seguido, emerge ‘Autistic’, a la sazón, el tema más largo del álbum con sus más de 10 ¾ minutos de duración. Aprovechando oportunamente su opulento espacio, esta pieza proyecta unas ambiciones eclécticas que se inician con aires del Medio Oriente por vía del empleo de matices y atmósferas exóticas que algo tienen de musculatura. La inocultable aureola señorial del bloque sonoro persiste con impoluta consistencia mientras una diversidad de recursos va añadiendo renovadoras agitaciones a los recovecos que se van formando: electrónica psicodélica, coqueteos con el prog-metal ecléctico al estilo de esa inolvidable entidad que fue GORDIAN KNOT, aventuras cacofónicas de talante futurista, fraseos y armonías de guitarra centradas en el paradigma Crimsoniano de los 80 en adelante. Todo un cénit del álbum. ‘Perception’ es un ítem más centrado en la faceta lírica del ideario musical de BÜHLMANN, lo cual exige que se defina muy bien la senda melódica del cuerpo central. También es verdad que hay algunos pasajes estratégicos donde el vigor rockero se suelta notoriamente, pero queda claro que lo contemplativo signa la espiritualidad central de una composición que avanza en un crescendo de esplendor. ‘Views’ es el segundo tema más largo del disco con su espacio de casi 10 ½ minutos. Aquí tenemos una preservación del lirismo sistemático de la pieza precedente a un nivel más elocuente: comenzando con un híbrido de jazz-fusion y prog sinfónico sobre un trasfondo cibernético a lo TANGERINE DREAM, la pieza declara una bien focalizada intención de desarrollar recursos de claridad melódica. Tras un solo de guitarra clásica a lo Steve Howe y una breve excursión en el estándar del prog-metal, el ambiente inicial regresa al frente con una luminosidad incrementada, asentada ésta cómodamente sobre un aristocrático fuego rockero.  
 
‘Inside’ cumple con la misión de renovar las vibraciones místicas que signaron al tema de apertura, aunque con una mayor dosis de destellos etéreos, lo cual ayuda bastante a crear una atmósfera misteriosa. Los ornamentos cibernéticos que surgen a lo largo del camino completan los espacios mágicos que se expanden continuamente; las gráciles confluencias entre varios fraseos flotantes de la guitarra y las capas recurrentes de los teclados funciona a las mil maravillas. ‘Secrets’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con una despliegue especial de energía expresionista en medio de un nuevo ejercicio de rock progresivo cósmico con múltiples índices modernistas. La asociación de pulcras anotaciones de kalimba, intensos retazos de guitarra y dispersas cadencias de las percusiones programadas se sitúa firmemente en el núcleo del desarrollo temático; el entramado de teclados afianza sus cimientos armónicos. A través de la fastuosidad ambiental en curso se destila un fulgor espiritual que exhibe una cruza entre la fuerza de carácter y el ensimismamiento. Todo esto fue lo que se nos brindó con “GAPVIS” desde el cuartel de hacer buena música del maestro suizo ROLAND BÜHLMANN: la propuesta de este señor es bastante seria en lo que respecta a la idea de traer algo modernizado y osado al paradigma del rock progresivo. Se trata de un disco bastante recomendable, la verdad que sí. Y ahora pasamos al repertorio de H59  Schallbilder”, una copiosa serie de miniaturas que mayormente se mueven dentro del área del prog-ambient. Echemos un vistazo a los temas #2 y #4, respectivamente titulados ‘Blaue Stunde’ y ‘Budokan’: el primero porta un lirismo revestido por una moderada suntuosidad, mientras que el segundo se proyecta hacia una densidad señorial al estilo de los STICK MEN (o Crimsonismo contemporáneo, si se prefiere). Esto último se perpetúa en ‘Peacock’, el quinto tema, el cual exuda genuina tensión a través de su sistemática parquedad. Lo onírico se manifiesta de modo adusto en ‘Disappear In The Color Box’ y con un enclave cálidamente cósmico en ‘Traumwelt’.

Otras miniaturas particularmente llamativas son ‘Brave New World’, ‘Green Meditation’ y ‘Landscapes And Dark Rooms’: la primera de ellas se explaya en una gracilidad cibernética con ciertos ribetes jazz-progresivos; la segunda se enfila por una atmósfera Crimsoniana que se proyecta hacia lo etéreo; ‘Landscapes And Dark Rooms’ apela a una serenidad impresionista donde se explora la faceta más ensoñadora del estándar psicodélico. ‘Wallpaper And Water Bucket’ se ubica también en un área serena, pero esta vez, con un enfoque solemne. ‘Zauberstock’ despliega una calidez telúrica donde convergen densidad fastuosa y misterio intrigante. ‘Explosion’ gesta una exaltación abstracta marcada por una tensión tormentosa, mientras que ‘The Place Of Return’ instgaura un fausto despliegue de texturas electrónicas saltarinas. ‘Origin’ eleva estos recursos de fastuosidad hacia una dimensión aristocrática que hace resonar las confluencias con DJAM KARET. La miniatura final se titula ‘Magenta World’ y cumple con la función de rizar el rizo de la psicodelia progresiva con bases telúricas. Éstas son las manifestaciones de las genuinas manifestaciones musicales del maestro ROLAND BÜHLMANN a lo largo de este año 2025 que ya se nos va: con el material meticulosamente desarrollado en “GAPVIS” y la copiosa cantidad de miniaturas modernistas de “H59 – Schallbilder”, tenemos a nuestra disposición una amplia gama para apreciar su creatividad y su fineza performativa. Bastante recomendables estos discos. 



Friday, February 13, 2026

Los elementos fundamentales de la visión musical del maestro MARK WINGFIELD



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos aquí el más reciente trabajo fonográfico de MARK WINGFIELD, maestro británico del jazz-prog contemporáneo de las últimas décadas. “Elemental” es el título del disco en cuestión, el mismo que fue publicado a inicios de diciembre del pasado año 2025 por vía de la colaboración entre los sellos Dark Energy Music y MoonJune Records. Para el material incluido en “Elemental”, WINGFIELD se hace cargo de toda la instrumentación. De hecho, casi todo el repertorio procede de dos fuentes: grabaciones improvisadas en el estudio sin sobremezclas y un concierto realizado por Livestream  en el mes de septiembre del mismo año 2025. Algunos otros temas (como el inaugural, por ejemplo) tuvieron una producción más meticulosa con el empleo de secuencia de teclados y ritmos, pero, de manera íntegra, es un disco solista en el sentido más literal del término. Eso incluye su posición exclusiva en la mezcla y la masterización del álbum en el Heron Island Studio. Dada esta situación, nos damos cuenta del sentido del título: es un catálogo de instancias expresivas de los elementos fundamentales de la visión musical de WINGFIELD. 

Iniciamos nuestra revisión del disco que hoy nos ocupa. ‘Hope Valley’ abre el repertorio con convincente fuerza de carácter, la cual se manifiesta con un garbo irresistible que se deriva de la confluencia entre cautivadoras líneas de guitarra y seductores grooves fusionescos. Hay algo de cinematográfico atravesando al lirismo perpetuo de la pieza. Tras esta apertura llega el turno de ‘We Live Here’, un tema que vira hacia un talante contemplativo desde la cual el desarrollo melódico exhibe una ensoñadora delicadeza. Lo cristalino de los arpegios básicos se combinan a la perfección con el refinamiento expresionista de los solos. Belleza de composición, uno de varios momentos culminantes dentro de este repertorio. Con la dupla de ‘Tamin Negara’ y ‘Suntar’, WINGFIELD sigue explorando texturas y ambientes como sólo él sabe hacerlo. El primero de estos temas mencionados despliega una agilidad gentil que saca buen provecho de la constante gracilidad de la muy inspirada estructura rítmica creada para la ocasión. WINGFIELD exorciza sus fantasmas Rypdalianos bajo un señorial clima crepuscular que bastante tiene de vivaz. En cuanto a ‘Suntar’, se orienta hacia una espiritualidad introspectiva bajo un manto cósmico. La resultante atmósfera noctámbula es manejada con un sobrio enfoque abstracto: es algo así como viajar en el país de Ray Russell con un vehículo Frippiano. ‘Falcons Ridge’ tiene un ambiente muy semejante al del tema de apertura, aparte de ostentar un fulgor más pronunciado y una soltura más expansiva. De esta manera, los colores más vivaces dentro de la paleta paradigmática del buen MARK pueden lucirse gallardamente. Cuando llega el turno de ‘Zig Zag’, se expresa un dinamismo sobrio dentro del típico discurso del jazz-fusion moderno. El groove de las percusiones programadas tiene un swing bien definido que empuja a las líneas de la guitarra a proyectar unas tonalidades embrujadoras y cristalinamente refinadas. Es una pieza bastante embrujadora, ojalá hubiera durado un poco más... pero es que el disco debe continuar.
 
‘Seven Bridges’, que es el tema más largo del disco con sus 7 ¾ minutos de duración, sintetiza varios aspectos de ciertas pautas musicales que ye hemos visto plasmadas en algunas piezas precedentes: específicamente, la creación de texturas modernistas. Aquí hay un predominio de las cadencias que se refuerza constantemente con el empleo de un juego de minimalismos puntillistas. Los apuntes de la guitarra saben preservar la sutileza y las pasajeras orquestaciones etéreas que emergen más adelante operan como un idóneo paisaje de fondo. Un cénit definitivo del álbum. ‘A Sign In The Weather’ dura 7 minutos y pico y también se encarga de una reiteración, esta vez, del factor flotante. El poder evocador de los celestiales fraseos de la guitarra coquetean con lo dramático en más de una ocasión, apelando a los legados de Rypdal y Holdsworth simultáneamente. Ya van dos cénit sucesivos: ¡Muy bien! La ilación de ‘Silver Wind’ y ‘Tantallon’ refleja los últimos indicios del espíritu ambiciosamente explorador de WINGFIELD. El primero de estos temas mencionados ostenta un cierto parentesco con la expresividad sumamente refinada de ‘Zig Zag’, sólo que esta vez la guitarra suena más punzante en la elaboración de sus fraseos. Muy a lo Holdsworth, a decir verdad. El segundo expone un aura crepuscular sobre una base electrónica que coquetea con al ambient: la idea es dar rienda suelta a vibraciones melancólicas sobre un groove bastante animado, un muy bien perfilado contraste entre las añoranzas que persisten en el mundo interior y el imparable frenesí del entorno exterior. La nostalgia se torna ansiedad cuando cesa el ritmo y la voz del espíritu se eleva más allá de los mundanales mecanismos. Una muy eficaz manera de cerrar el álbum. A fin de cuentas, todo esto fue lo que se nos brindó con “Elemental” desde el cuartel musical del genial músico MARK WINGFIELD: es muy recomendable este disco para cualquier fonoteca actualizada en la experimentación contemporánea dentro de las áreas del jazz y del art-rock.
 
 
Muestras de “Elemental”.-
Hope Valley: https://markwingfield.bandcamp.com/track/hope-valley    

Thursday, February 12, 2026

El néctar del rock psicodélico sigue fluyendo en el río del trío alemán THE SPACELORDS

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy hablamos del que hasta ahora es el último disco de THE SPACELORDS, grupo germano dedicado a cultivar un potente híbrido de stoner y psicodelia pesada bajo un encuadre progresivo. El ítem en cuestión es “Nectar Of The Gods” y fue publicado el 20 de octubre del año 2023 por el sello Tonzonen Records,  tanto en CD como en vinilo (versiones amarilla y negra). Llega bastante tarde la presente reseña, es verdad, pero adelantamos que cualesquiera palabras elogiosas vertidas en ella son genuinas. Este trío conformado por el guitarrista Matthias Wettsein, el baterista Marcus Schnitzler y el bajista Akee Kazmaier gestó un nuevo catálogo interesante de piezas señorialmente férreas. Ocasionalmente, el trío se benefició de la colaboración de Jens Eberhard al piano eléctrico y al órgano. Schnitzler se hizo cargo de las labores de ingeniería de sonido y mezcla de este material registrado en los Far Out Studios. El legendario Eroc realizó la masterización en su rancho. El propio Marcus Schnitzler realizó la hermosa portada del álbum. Repasamos ahora los detalles de este néctar de rock psicodélico que perpetraron THE SPACELORDS. 


Durando poco más de 9 ½ minutos, la pieza homónima abre el repertorio con la típica fuerza de carácter que late en la esencia musical de THE SPACELORDS. En su sección prologar, ‘Nectar Of The Gods’ exhibe un drone de estilo indio con un canto ceremonioso y ornamentos cósmicos, logrando así preparar el arribo de un groove a medio tiempo donde el ensamble elabora un despliegue de garra patentemente solemne. Los fraseos de la guitarra y las infatigablemente punzantes líneas del bajo se asocian cómodamente sobre el férreo denominador común que aporta la batería. La base temática, siendo tan sencilla como es en cuanto a lo estructural, tiene suficiente gancho como para expandirse sin perder su potencial llamativo. Sigue a continuación ‘Endorphine High’, un tema un poco más extenso con su espacio de casi 10 ½ minutos y también con un groove un poco más reposado. En esta situación, los guitarreos van flotando con una ácida gracilidad cuya vivacidad, sin dejar de hacerse notar, está filtrada por una actitud constreñida. Es en esta instancia que los habituales recursos de stoner del trío se sitúan en una zona fronteriza con eso que se suele llamar post-metal: hay, de hecho, cierta cercanía con las líneas de trabajo de bandas como RED SPAROWES y RUSSIAN CIRCLES, aunque podemos señalar que el personal de THE SPACELORDS adopta una sistemática rudeza en el manejo del swing central. ‘Mindscapes’ sigue inicialmente por esta senda de creciente parsimonia y pasa a asentarse sobre una ingeniería de cadencias sutiles con retazos tribales. Cerca de la frontera del segundo minuto y medio, la garra grupal emerge con empuje cañero para fortalecer recurrentemente el jam básico. Es algo así como un jam perdido de ASH RA TEMPEL remodelado por CAUSA SUI a través de un filtro enfocado en el metal experimental, que finalmente decide preservar la cruda majestuosidad que se eleva desde la meticulosa interacción de los instrumentos actuantes.  

Los últimos 14 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Lost Sounds Of Lemuria’; es la pieza más extensa del repertorio y también la más sofisticada del mismo. Añadiéndose texturas de teclados a la logística de THE SPACELORDS, la parsimonia reinante en la extensa sección inicial gana en prestancia progresiva. La guitarra se toma su tiempo para abordar el centro protagónico mientras la batería añade ornamentos precisos a su esquema rítmico muy prontamente; también es verdad que la presencia de los teclados añade una cierta aureola de fastuosidad al esquema grupal. Se termina concretando una afinidad con el patrón de los históricos AGITATION FREE junto a ciertas afinidades con los PINK FLOYD de 1969. A poco de pasada la frontera del octavo minuto, se da un gradual ascenso de la densidad rockera dentro del armazón instrumental en curso: el reinante señorío se deja arropar por un manto de niebla catártica de forma creciente. La senda está perfectamente trazada en camino hacia la nota final. Un final épico como lo merece este álbum. Ésta es la grata remembranza general que nos deja este octavo disco de THE SPACELORDS 
“Nectar Of The Gods”, una solvente exhibición de musculatura y vigor creativo como varias otras a las que nos tiene acostumbrados este trío alemán desde el año 2010 con su homónimo disco debut. Es mucho lo que ha recorrido este ensamble desde ese día del año 2008 cuando se fundó en la localidad de Reutlingen: a propósito, THE SPACELORDS ya están creando el disco sucesor, así que hay que mantenerse al tanto d sus próximas actividades fonográficas.
 
 
Muestras de “Nectar Of The Gods”.-
Nectar Of The Gods: https://thespacelords1.bandcamp.com/track/nectar-of-the-gods
Lost Sounds Of Lemuria: https://thespacelords1.bandcamp.com/track/lost-sounds-of-lemuria

Tuesday, February 10, 2026

QUESO SAGRADO: testimonios del orden reptante de la vanguardia rockera mexicana entre 1974 y 1981

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Esta ocasión es muy especial pues nos ponemos a inspeccionar la trayectoria de QUESO SAGRADO, banda legendaria dentro de la vanguardia rockera mexicana en la década de los 70 que duró hasta inicios de la década siguiente. En sí, el grupo no registró una discografía oficial, pero existe una recopilación homónima de material grabado por el ensamble en diversas circunstancias entre los años 1974 y 1981: 1973 es la fecha oficial de su formación. “Queso Sagrado” fue publicado por el sello connacional Kathmandu Records en diciembre del año 2019 como su cuarto ítem fonográfico. Alex Eisenring, el fundador y constante líder del ensamble (nombre completo, Alex Roger Eisenring Castro), fue el encargado del rescate y la producción de todos los vestigios que quedan del reptante orden vanguardista que QUESO SAGRADO adoptó y desarrolló como misión musical. La portada de este tesoro musical es de Flamel (apodo de Eisenring) y la ilustración es de Alifie Rojas. Mientras trataba de seguir adelante dentro de la escena vanguardista del rock mexicano, QUESO SAGRADO mantuvo una asociación de largo tiempo con  el director teatral Abraham Oceransky. siendo ellos los autores de la musicalización de obras como Simio, Deus Machina, Muerte de un girasol y Frankenstein. De hecho, fue este aspecto de la carrera de la banda lo que le permitió mantenerse bastante activa, ganando una presencia que la propia industria musical no era muy propicia en facilitarle.

  

El disco recopilatorio va en orden cronológico inverso, comenzando con tres temas grabados en el año 1981, poco antes de disolverse el grupo: ‘El Caos Reptante’, ‘Renata’ y ‘El Otoño En Beijing’. La alineación de QUESO SAGRADO consistía entonces en Eisenring [guitarra y sintetizador], Antonio Sánchez “Toñito” [batería], Carlos Vivanco [guitarra], Fabián Reyes [bajo], Alfredo Flores [violín] y Ulises Figueroa [trombón]. También había el apoyo vocal ocasional de Bernardo González, Norma Carrillo y Silvia Candanedo. El primero de estos temas mencionados se mueve ágilmente sobre un compás de 6/8 que luego vira hacia el 5/4 y otros compases; en base a ello, se nos brinda un cálido ejercicio de sinfonismo que parece exorcizar fantasmas de los GENESIS y CAMEL clásicos, añadiéndose cadencias jazzeras a la ingeniería rítmica diseñada para la ocasión. El momento de los alternados solos de trombón y violín exhibe una particular fuerza de carácter desde el bloque instrumental, y, de hecho, se nota que la batería intensifica su swing. Tras un breve intermedio marcado por una sedosa sutileza, el vigor del segundo motif vuelve al frente para edificar un empuje fastuoso que incluye algunos pasajes de tensa disonancia. ‘Renata’ refuerza el factor suntuoso desde el punto de partida con ese autoritario redoble de batería. La ilación de los motivos ostenta una extroversión más pronunciada que en el tema inicial, y sobre todo, abre espacios para interludios densos y contundentes, a veces, coqueteando con lo Crimsoniano, otras, con las deconstrucciones de tipo vanguardista. Cuando llega el turno de ‘El Otoño En Beijing’, el ensamble inicia su viaje con una ceremoniosidad cuasi-circense que abre la puerta a un nuevo ejercicio de eclecticismos gráciles y densos, reforzando la espiritualidad ingeniosamente retorcida que antes signó a ‘Renata’. Hay una furia muy singular en las intervenciones del violín y del trombón, lo cual también se conecta con la pieza que abrió esta recopilación. En general, este bloque de tres temas muestra una visión musical muy claramente definida, una vocación ecléctica manejada con virtuosismo y buen gusto. 

Ahora retrocedemos al año 1980 y nos topamos con ‘Mpdmad’, que es un experimento solitario del maestro Alex al sintetizador. Lo que suena aquí es como una remodelación de lo que hicieron los TANGERINE DREAM de la fase 1971-73, pero con un enfoque oscurantista más cercano a los CLUSTER de los dos primeros álbumes, junto a cierta aridez abstracta de los connacionales DECIBEL. Se nota el enamoramiento con el sintetizador que brota de esta exploración: no nos sorprende del todo que, tras la disolución de QUESO SAGRADO, se volcara al tecno-pop con SYNTOMA. ‘Impro’ es un registro del año 1978 donde Eisenring, a cargo de la guitarra y el piano eléctrico, está acompañado por el también guitarrista René Romero, el baterista-percusionista Jesús González Martín y el bajista Carlos Blázquez. En este viaje en reversa nos damos cuenta de que el impacto Crimsoniano fue muy fuerte a lo largo de la senda evolutiva de QUESO SAGRADO: son inocultables los ecos de la trilogía carmesí de 1973-74 cuando el grupo gesta un preludio aleatorio desesperadamente en busca de un norte fijo para que, al encontrarlo, lo traduzca en una tormenta exquisita donde todo está bastante articulado dentro del fragor global. Los dos últimos temas, ‘Nyarlathotep’ y ‘Odessa’, datan del año 1974: en aquél actúa el trío de Héctor Candanedo [bajo], Luis Rojas Lefort [batería] y Eisenring [guitarra y piano eléctrico], mientras que en el último sólo toca el dúo de Eisenring y Rojas. He aquí el testimonio más próximo a las inquietudes originarias de QUESO SAGRADO como idea real. ‘Nyarlathotep’ elabora una fluida mezcla de sinfonismo y jazz-rock con añadidos matices psicodélicos. Hay un motivo recurrente que se caracteriza por un genuino candor, pero los arreglos estructurales y las expansiones posteriores llevan todo a un área más tensa, coqueteando con lo sombrío mientras preserva un lote de fulgor sónico. Se explora muy bien el contraste entre la compleja musculatura de la batería y la magia crepuscular del piano eléctrico: Eisenring maneja el instrumento con bastante soltura. El último tercio de la pieza muestra a la banda muy firme en su aristocrática robustez. ‘Odessa’ es menos complejo, aunque también tiene un aura distinguida: de trata básicamente de un jam en clave de blues donde los músicos dan rienda suelta a su gusto por la psicodelia pesada sazonada con algunos enclaves jazz-rockeros.

Después de QUESO SAGRADO, Eisenring halló espacio creativos en SYNTOMA, CULTO SIN NOMBRE y DECIBEL, además de algunos proyectos con su colega de los últimos años de QUESO SAGRADO Carlos Vivanco. Ciñéndonos a “Queso Sagrado”, se trata de un gran ítem de colección que, a pesar de las notorias cortedades en lo referente a la calidad audófila del material rescatado, nos muestra una parte importante de la vanguardia progresiva mexicana entre 1974 y 1981. Muchas gracias a la gente de Kathmandu Records por poner esto a la disposición de la gente amante del rock artístico de todos los tiempos y lugares.


Muestras de “Queso Sagrado”.-