Monday, August 29, 2011

La exquisita fiesta saturnal de OCTOBER EQUUS


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Seguimos concentrados en la Península Ibérica en relación con nuestra mirada hacia las modalidades de música progresiva que se está haciendo en el transcurso del presente año 2011: ahora es el turno de OCTOBER EQUUS y su tercera obra fonográfica “Saturnal”. Con los hermanos Ángel Ontalva y Víctor Rodríguez (El Sr. Ontalva en realidad se llama Ángel Hermógenes Rodríguez) repartiéndose las responsabilidades creativas del nuevo material, “Saturnal” prosigue en muchos aspectos por las vías de crecimiento y enriquecimiento sonoro hacia la cual la banda se había proyectado sólidamente en su disco antecesor “Charybdis”, cabiendo añadir que también tiende puentes con la modalidad dramáticamente sombría de chamber-rock reflejada en el homónimo disco debut de 2006. Desde los tiempos de “Charybdis”, el grupo había aumentado un vientista a su clásica alienación de guitarra-teclado-bajo-batería, pero en esta ocasión tenemos al grupo reinstaurado como septeto con un vientista más y un cellista, quienes suman sus energías al proyecto de hacer progresivo vanguardista en el nuevo milenio. Detalladamente, la formación del grupo es: Ángel Ontalva a la guitarra, Víctor Rodríguez a los teclados, Amanda Pazos al bajo, Fran Mangas a los saxos soprano y tenor y la flauta, Alfonso Muñoz a los saxos soprano, alto y barítono, Pablo Ortega al violonchelo y Vasco Trilla a la batería.


‘Estructuras primitivas en el crepúsculo’ abre el disco con un aura expectante ampliamente marcada por texturas siniestras, muy a lo UNIVERS ZERO. El clima de constante oscuridad tiene la inquietud propia de lo terrorífico que acecha, pero a partir del segundo minuto y medio, pasamos a un momento de vértigo que añade intensidad al asunto hasta el punto de que lo antes era oscuro ahora se torna brumoso, como si se abrieran posibilidades de salir a la luz y escapar del peligro que sigue siendo persistente. Es en estos dos minutos finales que la agilidad exhibida por la dupla rítmica resulta vital para el bloque sonoro integral. ‘El furioso despertar del homúnculo neonato’ nos lleva a la luminosidad prometida con una combinación de orquestaciones sólidas y cadencias extrovertidas, dando como resultado algo estilísticamente coincidente con YUGEN, mientras que ‘Una mirada furtiva en la Noche Saturnal’ se encarga de retomar la densidad precedente para traducirla a un discurso musical más etéreo. Esta dupla de los temas 2 y 3 establece un cénit particular del álbum, donde la banda da cuenta de su impecable versatilidad a la hora de crear y desarrollar ambientes diversos y contrastantes. Esto se ejemplifica muy bien en los matices que utiliza Ontalva en sus guitarreos reservados para cada uno de estos dos temas; también en las interacciones entre los vientos y el cello, juguetones en ‘El furioso despertar’, mágicamente envolventes en ‘Una mirada furtiva’. ‘Ingravidez’ instala brevemente una reiteración de ambientes cautivantes semejantes a los del tema precedente, aunque la presencia más destacada de los aportes de los saxos le da un toque extra de musculatura. ‘Llegó como un amanecer ardiente’ llega para instalar llamas de combinaciones sonoras abstractas sólidamente desplegadas sobre un dinamismo rítmico sumamente refinado, siendo así que los aportes de la guitarra, los vientos y el teclado se aúnan dentro de un entramado que parece el equivalente a los recuadros de una pintura cubista, cada espacio particular tiene su propia autonomía de colorido mientras guarda una posición establecida desde el todo. ‘Realidad ciega’ también esboza una maraña donde cada sonido se crea y cada fraseo se articula en base a un entretejido integral, pero esta vez el cuadro musical consiste en una gran mancha nebulosa minimalista e impresionista, un viaje hacia rincones introspectivos de la mente en medio de una aura de misterio no ajena del todo a sutilezas un tanto tétricas. Siguiendo con estos recovecos de contrastes, de idas y venidas, tras la precedente exploración en la densidad inescrutable según el modelo del RIO francófono, ‘Avanzando velozmente contra vientos lacerantes’ se explaya en un ambiente frontalmente extrovertido que instala un excitante híbrido de RIO contemporáneo (a lo RUNAWAY TOTEM) y jazz radical (a lo JOHN ZORN), con añadidos matices crimsonianos y free-jazz que aportan una saludable robustez neurótica al asunto.


Sin duda que ‘Avanzando velozmente contra vientos lacerantes’ ha marcado un clímax significativo dentro del repertorio de este disco, por lo que la experiencia posterior debe percibirse como una nueva página de este relato progresivo. El breve ‘Un mundo de sueños abstractos’ recapitula la lógica del entramado cubista que ya percibimos en un par de temas anteriores, abriendo así la puerta al travieso y engañosamente caótico colorido de ‘No pudieron detener el silencio’ (imaginemos un tributo simultáneo a DOCTOR NERVE y PRESENT en un espacio poco mayor al minuto y medio), los cuales son sucedidos por la sofisticación más pronunciada de ‘Sutiles ecuaciones vivientes’. Esta décima pieza del álbum desarrolla un esquema genuinamente épico donde conviven chamber-rock, jazz-fusión y texturas ocasionales de inspiración Canterbury: el grupo decide en este clímax expresivo particular hacer gala de sus más refinadas estrategias de fineza sonora, y dado el buen oficio de cada miembro del ensamble, el resultado queda bordado. ‘Ella era invisible en la oscuridad’ ofrece un momento de expectante inquietud cuya engañosa serenidad cristalina, basada en exóticos aires orientales bajo la guía de la guitarra, en realidad amenaza sutilmente con dejar rienda suelta a la ansiedad… y es ahí que emerge ‘¡Abre los ojos!’, asumiendo la misión de dejar aflorar la tensión sin desbordamiento alguno, siempre manteniendo una sólida y meticulosa estructura equilibrada en las interacciones entre los instrumentos. Es como una ansiedad que late bajo un ropaje siniestramente atormentado haciendo uso de un sistema circulatorio creado por una mente ingeniera. El bloque general de esta penúltima pieza porta herencias simultáneas del UNIVERS ZERO pre-“Uzed” y del HENRY COW post-“Unrest”, y en especial, el guitarreo está a cargo de dirigir las demostraciones de la antes mencionada tensión. Finalmente, nos replegamos hacia atmósferas contemplativas inmersas en una gama otoñalmente gris de evocativa melancolía para ‘Último refugio’, tema que cierra el disco. Su carga emocional está claramente signada por el flujo melódico así como por la cadencia rítmica, con un solo momento de interrupción cuando emerge una breve sección de cariz fusionesco. Cabe mencionar un solo de guitarra bellísimo que se explaya sobre un interludio jazzero de la dupla rítmica, un momento de efímera liberación de la oscura melancolía que se impone en el ambiente. Este último tema, ‘Una mirada furtiva en la Noche Saturnal’ y ‘Sutiles ecuaciones vivientes’ conforman el bloque más lírico del álbum, y para el caso específico de ‘Último refugio’, cabe señalar que funciona muy bien como expresión del dulce dolor de la despedida.

  

Por lo disfrutado en este disco y los otros dos que lo precedieron (además de su EP previo al homónimo debut oficial), OCTOBER EQUUS resulta todo un sinónimo de genialidad vanguardista que forma parte de la escena progresiva que se ha venido reconstruyendo y desarrollando en España desde los 90s. “Saturnal” es una fiesta celebratoria organizada por una banda que todavía está muy lejos de agotar su combustible creativo. ¡Genialidad pura, damas y caballeros!, ¡tan simple como eso!


Muestras de “Saturnal”.-
El furioso despertar del homúnculo neonato: http://www.youtube.com/watch?v=tfB84d9r0iU
Avanzando velozmente contra vientos lacerantes: http://www.youtube.com/watch?v=_bCJIvsTSdA
Último refugio: http://www.youtube.com/watch?v=1XcnJexaVBA

Saturday, August 27, 2011

SENOGUL y "III", su tercer gran triunfo progresivo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Con el no demasiado intrigante título de “III”, el grupo español SENOGUL obsequia al mundo su tercer disco de estudio desde su patria querida Asturias. Teniendo en cuenta la increíblemente positiva impresión que causó con justa razón su homónimo disco debut (2007), y luego el giro tan radical hacia matices sonoros totalmente diferentes que se articuló en su segundo álbum “Concierto De Evocación Sonora” (2009), la expectativa en torno a este nuevo disco era grande. Suficiente constancia de las infinitas ganas de proyectarse hacia diversas gamas estilísticas de parte de los músicos de SENOGUL había no solo en estos dos discos sino también en los diversos proyectos colaterales que fueron surgiendo en torno a este ensamble. La banda mantiene la alineación de Eduardo García Salueña (teclados), Pablo Canalís (bajo y un amplio arsenal de percusiones clásicas, concretas y étnicas), Israel Sánchez Barragán (guitarras y saxo), Pedro Álvarez Menchaca (guitarras) y Eva D. Toca (batería), aunque siempre se mantiene abierta al ingreso de cooperantes en vientos, percusiones extra, más guitarras, etc. Uno de los detalles más preciosos para los coleccionistas de rock progresivo y rock andaluz es la presencia de dos ex-Guadalquivir en el tema que cierra el disco ‘Sopa Colorá’: Pedro Onttiveros al saxo soprano y flauta, y Luis Cobo “El Manglis” a las guitarras eléctrica y acústica.

 

‘The Nightstalker’ abre el disco con una amalgama de arreglo coral, capas de teclado, retazos de e-bow y vientos para crear un ambiente tenebroso: creación exclusiva de Pablo Canalís, inquieto y consumado investigador del sonido. Se trata, al fin y al cabo, de una travesura idónea para abrir la puerta a la colorida pieza ‘Pijamas’, cuya ilación multi-temática es todo un ejemplo de variedad bien llevada y asumida con osada soltura. Tenemos pasajes sinfónicos por aquí, otros pasajes de tendencia psicodélica por allá, y como quien no quiere la cosa, se insertan motivos de corte chamber-rock que prontamente dejan paso a otros donde la banda da rienda suelta a sus persistentes inquietudes fusionescas, y finalmente, algunos pasajes intermedios y el final que se aferran seriamente a estándares gente-giantianos provistos del refinamiento y nervio contenido propios de SENOGUL. Este comienzo genial anticipa una fiesta progresiva para los oídos, ¡y vaya si esta intuición no es acertada! Los siguientes 5 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘La Serpiente De Jade’ tiene una cadencia más reposada, poderosamente enriquecida por las líneas dibujadas por los vientos y las elegantes bases del piano; en los momentos en que la pieza se torna más extrovertida, emerge un simpático ritmo de rumba latina cuyo exotismo patente ayuda a motivar una agradable sensación de frivolidad en el ambiente. La cuestión fusionesca sigue haciéndose fuertemente presente en ‘Paraná’, cover de una de las composiciones clásicas de Airto Moreira en los 70s: el grupo se sumerge en aromas del folklore brasileño combinadas con atmósferas ágiles propias de lo guaraní. Después de la candidez de ‘La Serpiente De Jade’ y el aura optimista de ‘Paraná’, SENOGUL hace una excursión por recovecos más sofisticados en ‘The Black Cat’, comenzando con una introducción densa y misteriosa que prepara el terreno para un primer motivo fulguroso armado sobre un esquema rítmico complejo. Es una pena que no dure mucho, pues su base melódica es bastante llamativa, pero se agradece la sorpresa que llega a continuación: un ambiente grisáceo que se instala con una aureola psicodélica tan refinada como atemorizante (al menos, en parte), recurriendo primero a un compás a medio tiempo, y posteriormente, desarrollándose en un pasaje ingeniosamente complejo donde la sofisticación reinante se condice perfectamente con la agilidad. Poco antes de llegar a la barrera del quinto minuto, una dupla de saxos despide esta sección y anuncia el arribo de un sencillo y calmado pasaje marcado por la guitarra acústica, un interludio ceremonioso a otra sección sofisticada que en parte retoma la densidad inicial, ornamentándola con eficaces arreglos disonantes y retomando algunas ideas anteriores para el inminente epílogo. ‘Tales From Buanga’ tiene al bajo como protagonista indiscutible, con sus armonías, quiebres y texturas fluyendo como un río a través de varios parajes donde se incidentalmente se van sucediendo intervenciones percusivas varias, adornos de teclado, fraseos de guitarra y arreglo coral; el último pasaje es un alegre ensamble grupal jazz-progresivo muy a lo Canterbury, hermoso realmente… ¡y también demasiado breve! En fin, cosas de la vida.


‘Gameland’ es definitivamente la pieza más bizarra del álbum: su atmósfera de caos organizado sin duda tiene mucho de homenaje al impredecible maestro ZAPPA, con sus constantes alteraciones de esquema, motivo, ritmo y estructura. Yo lo interpreto como una exhibición de espíritu frontalmente disfrazado de absurdo dadaísta y desvarío psicopatológico, algo totalmente idóneo para retratar el mundo contemporáneo tan frenético y sobrecargado en el que vivimos. Y lo gracioso del caso es que la base compositiva de esta pieza es un arreglo que hizo Canalís de una pieza folclórica africana. ‘Sopa Colorá’, el último tema del disco, ocupa un espacio de más de 13 ½ minutos. Con ese título se nos vienen imágenes anticipatorias de rock andaluz y fusión flamenca… y no estaremos errados en imaginar eso. El preludio marcado por el piano va muy en onda con el legado de ALAMEDA, mientras que desarrollos posteriores nos llevan a terrenos de IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE, TRIANA y GUADALQUIVIR (recordemos quiénes son los invitados de lujo para la ocasión). Algunos elementos de fusión latina tampoco desentonan para nada a la hora de explotar la grácil calidez inherente a las exploraciones progresivas de raigambre andaluza, por lo que resulta una idea estupenda sacarlos a colación en algún momento. Cabe destacar la presencia de un bello interludio de piano que aporta un momento de plena serenidad tras el explícito despliegue de colorido que ocupó varios minutos; el pasaje final también tiene una cautivante belleza, exquisitamente explayada sobre un ceremonioso compás de tres cuartos, con un destaque especial del sintetizador (Mantero-con-Bardens).


¿Qué tenemos, como balance general, en esta tercera obra de SENOGUL? Un nuevo muestrario de la brillantemente ecléctica creatividad musical de este quinteto, el cual sigue cimentando su permanencia en la cima de la experimentación progresiva española de los últimos años. El genio creativo es fácil de notar a la primera ocasión (y eso lo sabemos quienes hemos estado siguiendo a la banda desde sus primeros demos y homónimo disco debut), pero ciertamente hace falta más de una escucha para “III” a fin de asimilar el bloque general de este repertorio, debido al estupor y al desconcierto que los detalles abiertos y desarrollados en cada pieza individual generan en el oyente. Reiterando la idea con otras palabras, hace falta más de una escucha detenida para que el regocijo ante la obra general se condiga con un aprecio debido de cada ítem particular que la conforma. Una vez llegado a este punto, el oyente (o por lo menos, el oyente que esto escribe) solo podrá sentirse obligado a designar a “III” como una nueva prueba de la grandeza progresiva que se ha venido haciendo en la Península Ibérica en las últimas décadas, y especialmente, en lo que va del milenio.


Muestras de “III”.-
The Nightstalker / Pijamas: http://www.youtube.com/watch?v=-PKi0zKLgJg
Sopa Colorá: http://www.youtube.com/watch?v=jWXGY7eTPys

Tuesday, August 23, 2011

FLOR DE LOTO impone nuevamente su cristalino imperio progresivo en 2011


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Después de echar un par de vistazos a la actualidad progresiva que tiene lugar en Italia, volvemos a fijarnos en la escena sudamericana para traer a colación al nuevo disco de la banda peruana FLOR DE LOTO – “Imperio De Cristal”. Digámoslo de entrada: este disco refuerza y confirma el posicionamiento crucial que se ha forjado desde hace años dentro de la vanguardia rockera peruana. Hay también novedades significativas relacionadas con “Imperio De Cristal”: hay un nuevo baterista llamado Carlos Llontop (quien reemplaza al histórico Jorge Puccini); el vientista Junior Pacora afianza su posición en la banda aportando una composición propia y añadiendo percusiones y charango a su logística individual; Ignacio Flórez ingresa como segundo guitarrista, escalando posiciones desde su inicial rol como guitarrista ocasional de apoyo. Por su parte, los mismos de siempre, Alonso Herrera y Alejandro Jarrín, siguen explayando sus inclinaciones creativas con un bloque de composiciones maduras donde el filo rockero y el dinamismo esenciales a la banda exhiben un brillo creciente. Este disco es también el que ha tenido un proceso más ambicioso de grabación y producción en lo que va de la discografía de la banda: fue registrado en Virtual Estudios de Buenos Aires, contando con la entusiasta participación del productor Emiliano Obregón también en arreglos orquestales en un par de temas, así como algún que otro solo de guitarra por allí.


En varios momentos y aspectos, se nota que este disco arrastra la inercia provocada por el dinamismo aguerrido y épico que tan anchamente se desarrolló en el trabajo anterior “Mundos Bizarros”. Tanto la pieza homónima que abre el disco como ‘Sombras En La Oscuridad’ brindan un sólido testimonio de ello. La primera da marcha a la maquinaria sónica de la banda con frontal contundencia, revelándose como hermana menor de ‘Volver A Nacer’ y ‘Mundos Bizarros’; la polenta acrecentada para la sección final redondea la idea central de la pieza con furiosa brillantez. La segunda baja un poco el tono épico del asunto, optando por poner más énfasis en el gancho rockero en sí mismo (en un encuentro entre lo maidenesco y lo dream-theatero), aunque igualmente da muestras de esa sofisticación rockera que ya es marca registrada de FLOR DE LOTO. ‘Sueños Diurnos’ es otra canción que cae dentro de este perfil, aunque tiene la particularidad de centrarse en aires menos extrovertidos que los expuestos en las dos canciones anteriormente mencionadas: aparte de la afinidad en cuanto a ingeniería compositiva y estructura sonora, hay en ‘Sueños Diurnos’ un lirismo tajantemente perfilado y una emotividad firmemente dibujada a través de los arrebatos metaleros finamente estilizados. La idea de cerrar el álbum con una composición particularmente ambiciosa del lote también es síntoma de la “herencia bizarra” a la cual nos seguimos refiriendo: nos referimos a ‘Hasta El Final’, tema sobre el cual nos detendremos más adelante. Pero no se trata de la única pieza explícitamente majestuosa del álbum, pues también tenemos en este departamento a ‘Mar Amargo’. Su primera sección se dedica a explorar atmósferas contemplativas, portadoras de una energía dramática en medio de la predominante serenidad; su segunda sección se articula bajo la lógica de la pomposidad a través de la vibración céltica que el grupo elabora con nervio y precisión, ayudado además por una serie de arreglos orquestales que están a cargo de reforzar la opulencia sónica de una forma estilizadamente envolvente. Mención aparte va para el solo de flauta que se desarrolla antes de la coda, manifestación del brío y la gallardía impecables que suelen provenir de un maestro como lo es Junior Pacora.


Yendo al resto del repertorio, es de notar de forma especial la presencia de la primera composición de Pacora al grupo en el segundo corte: ‘Mosoj Pacha’. Este número instrumental se concentra en trabajar sobre una base de donde se alternan cadencias de la costa norteña y la serranía sur peruanas, aunque lejos de ser un simple ejercicio de fusión en base a lugares comunes, incluye sus buenas dosis de colorido rockero y vuelo psicodélico, dosis utilizadas con la debida inteligencia para que la fuerza inherente a los riffs y solos de guitarra complementen la lógica del esquema compositivo. Incluso la irrupción tormentosa que emerge en un breve interludio después de la barrera del tercer minuto y medio es utilizado para solidificar la ilación temática en curso; las presencias de las percusiones étnicas y el charango, por su parte, terminar de asentar el aliento fusionesco dentro del bloque sonoro global. Tras la arquitectura robusta del antes mencionado ‘Sombras En La Oscuridad’ llega otro instrumental, ‘El Jardín Secreto’, compuesto por Jarrín: su estructura melódica ágil y colorida se alimenta de la inserción de variopintas texturas andinas, célticas y arábigas dentro de un desarrollo compositivo que fluye de forma natural a través de su diversidad. Como ocurre varias veces, los elementos tullianos y rusheros dejan traslucir sus huellas en el esquema sonoro que la banda crea para la ocasión. ‘Laberinto’ es también un instrumental compuesto por Jarrín. Su timbre inicial está basado en un manejo sobrio de climas metaleros sobre un compás lento, permitiendo a la flauta diseñar figuras magnéticamente melancólicas, pasando posteriormente a un segundo cuerpo donde la vibración rockera se revitaliza de manera contundente: muy maidenesco el asunto, al estilo de los tres últimos discos que han lanzado los reyes de la NWBHM. Para el último minuto, el grupo elabora una cadencia rítmica de inspiración andina, momento que aprovecha Pacora para tomar el charango y complementar con sus rasgueos los sutiles ornamentos que Jarrín emite con su bajo. ‘Despertar’ sigue a continuación, despegando desde los cimientos etéreos con los que había concluido ‘Laberinto’ y volviendo a consolidar un viaje rockero sobre un esquema rítmico ceremonioso que se hace debido eco del desgarro emocional vertido en la letra: la letra pertenece a Jarrín, mientras que la composición está a cargo del nuevo baterista Llontop. Mientras las secciones cantadas reflejan la huella maidenesco-tulliana que recurrentemente se hace presente en el mundo musical de FLOR DE LOTO, el estupendo interludio instrumental se explaya en trabajar ambiente y recursos de tipo DREAM THEATER y FATES WARNING. Y llegó la hora del final, o mejor dicho, ‘Hasta El Final’, pieza que ocupa los casi 10 último minutos del álbum. Esta pieza tiene un desarrollo consistente en torno a la base melódica en torno a la cual se arma el cuerpo central, encarnando una amalgama perfecta de ampulosidad prog sinfónica, destellos metaleros de carácter rigurosamente solemne y lirismo de puro corte folk-rock.


En suma, “Imperio De Cristal” resulta una cumbre única e imponente para el rock peruano del año 2011. Mis momentos personalmente favoritos están en ‘Mosoj Pacha’, ‘El Jardín Secreto’ y la secuencia de los tres últimos temas, pero más allá de esta observación de detalles seleccionados, vale la mirada general a la cohesión bien integrada que se extiende a través de todo el repertorio del disco. Tal como se ven (y oyen) las cosas, FLOR DE LOTO tiene vida para rato después de un pasado marcado por un continuo crecimiento y a partir de este presente brillante.
 

Saturday, August 20, 2011

GRAN TURISMO VELOCE - vientos modernistas en el progresivo italiano contemporáneo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Formado en 2008 en la localidad de Grosseto (Toscana), el cuarteto italiano GRAN TURISMO VELOCE brinda una peculiar propuesta progresiva donde se combinan y alternan con fácil fluidez estándares clásicos y recientes del rock artístico: el repertorio de su disco debut “Di Carne, Di Anima”, el cual ocupa nuestra atención en esta ocasión, engloba y amalgama aspectos estilizadamente melódicos propios del sinfonismo italiano, atmósferas envolventes floydianas amalgamadas con recursos musculares a lo PORCUPINE TREE, ambientes de raíz neo-prog, manejos de electrónica pop-psicodélica a lo RADIOHEAD, también algunos aires de familia con la inflada solemnidad propia de varios referentes retro-sinfónicos de los últimos 15 años. O sea, GRAN TURISMO VELOCE forja su estilo sobre la pretensión de sintetizar pautas del progresivo de vieja escuela, desarrollos más recientes de los 80s y recursos de claras consonancias contemporáneas. La alineación del grupo para esta aventura animista-carnal es: Claudio Filippeschi (voz y teclados), Flavio Timpanaro (bajo, pedales Moog Taurus y coros), Stefano Magini (batería) y Massimo Dolce (guitarras, efectos y programación de loops).


‘Sorgente Sonora’ comienza con una base escalas de piano para que, a partir de ahí, el cuerpo central (alternando compases de 5/4 y 6/4) desarrolle una atractiva recreación de sinfonismo revestido de texturas psicodélicas moderadamente pesadas. El tema final sirve para que el grupo aumente la vibración rockera del momento, una idea muy rara en tanto que el teclado emula momentáneamente al acordeón, pero funciona muy bien. Los siguientes 5 minutos y pico están ocupados por ‘Misera Venere’, tema que porta un aire un poco más introvertido, cercano en algo al PORCUPINE TREE de la etapa “Stupid Dream” y al PINK FLOYD post-Waters, pero con una garra menos llena, centrándose más en la inquietud por elaborar una aureola de magnificencia en torno al tenor contemplativo en curso. A continuación viene ‘Quantocàmia’, pieza que cumple con la misión asignada de estrenar la expresividad de la faceta más fastuosa de la banda: con un esquema sónico donde confluyen los estándares de RPWL, KARMACANIC, el CAMEL 90ero y el FINISTERRE de “La Meccanica Naturale”, el grupo organiza un excitante viaje instrumental que comienza explayándose sobre un exultante tempo de 3/4, luego vira hacia un ambiente reposado donde inicialmente florece un solitario piano eléctrico y posteriormente emerge el ensamble completo bajo el liderazgo de una guitarra solista muy a lo Latimer, para finalmente completar la idea con una pomposidad solemne que nos es habitual hallar tanto en las ofertas neo-progresivas continentales del nuevo milenio como en el retro-prog, cerrando finalmente con una coda donde se cita brevemente el primer motivo. Este instrumental puede ser percibido instantáneamente como un cénit seguro y decisivo del disco. Con ‘L’Artista’, la banda regresa a su faceta más introspectiva con su peculiar manera de reciclar el sonido de unos MARILLION (post-“Marbles”) radioheadizados: nada especial en cuanto a lo estrictamente compositivo, pero con unos interesantes efectos de ruidos callejeros en medio que ayudan a darle un cierto aire desquiciado al asunto reflexivo. Las cosas cambian drásticamente con ‘L'Estremo Viaggiatore’, pieza que alterna pasajes marcados por riffs prog-metaleros con otros más cálidos, armados con la sencillez propia de un medio tiempo neo: una vez más, la irrupción momentánea de una atmósfera inesperada en el intermedio logra reformular la experiencia de modo muy efectivo.


‘La Paura’ retoma una vez más el aura del RADIOHEAD cibernético en combinación con una vibración rockera de inspiración space-rockera que aporta una moderada densidad a la bien definida y no muy compleja estructura melódica de la canción. Los siguientes 3 minutos y medio del álbum están ocupados por el reprise de ‘Misera Venere’, pieza absorbida por una cadencia melancólica que toma el último motivo del primer ‘Misera Venere’ y la brinda una aureola envolvente, a veces alimentada de ornamentos psicodélicos calculadamente suavizados. La intervención del flautista invitado Aldo Milani es de mucha ayuda para estos fines. Este tema y el anterior me hacen recordar un poco a RÖHMER, uno de esos tantos proyectos italianos de Zuffanti. ‘L'Indice E l'Occhio’ está a cargo de cerrar el álbum con un aire de estilizada grandilocuencia que recibe ciertas herencias del BMS de “Canto Di Primavera” y el LE ORME de los últimos años, explotando su sencillo motivo básico con soltura y elegancia, sin caer ni en la pesadez ni en la languidez, por el contrario, manteniendo su vibración reflexiva de forma ecuánime. Tras un breve soliloquio y un par de minutos de silencio, emerge una reformulación del pasaje final de ‘Misera Venere (Reprise)’ a fin de completar el segundo y final cénit del álbum es clara la intención de hacer de la dupla de estos dos últimos temas un bloque musical unitario y cabalmente integrado.

Todo esto fue la experiencia de “Di Carne, Di Anima”, disco que pone a GRAN TURISMO VELOCE en el gran mapa mundial del rock progresivo: cabe resaltar, como punto final, que este ítem viene siendo ampliamente elogiado en las redes especializadas en la difusión del género progresivo y afines.


Muestras de “De Anima, De Carne”.-
Sorgente Sonora: http://www.youtube.com/watch?v=moh3NkrZq9c
Quantocàmia: http://www.youtube.com/watch?v=YLyaJvjn1QM
L'Estremo Viaggiatore: http://www.youtube.com/watch?v=N0g2P4-OnIU

Wednesday, August 17, 2011

LABIRINTO DI SPECCHI - sonidos progresivos italianos de última generación


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy es momento de prestar atención a un grupo italiano formado en Siena en 2005: LABIRINTO DI SPECCHI. Este grupo ha venido desarrollando una interesante trayectoria en el underground de su país en aras de aportar algo propio al actual estado de la cuestión en el género progresivo. El año 2011 ve la edición de su disco debut “Hanblecheya”, siendo así que la única experiencia fonográfica anterior de LABERINTO DI SPECCHI era un demo promocional que eventualmente llamó la atención del sello Lizard Records. ¿Qué nos muestra “Hanblecheya”? – un híbrido interesante de space-rock, psicodelia relajada floydiana, elementos de sinfonismo estandarizado, excursiones en vibrantes momentos prog-metaleros, y en menores pero también importantes dosis, matices de post-rock y jazz-fusión. O sea, un viaje musical ricamente ecléctico gestado y armado con vitalidad y convicción. Con el uso de narraciones, algunos pasajes del disco adquieren una cierta solemnidad poética, y con las intervenciones de un cellista invitado se enriquecen algunos ornamentos y orquestaciones de teclado. De hecho, la presencia de dos teclistas en la banda es un indicio de lo importante que es para el grupo sustentar su visión ecléctica para que convivan lo melódico con lo espacial, o lo sutil con lo grandilocuente, algo para lo cual se reparten responsabilidades Andrea Valerio y Diego Armando Samo.

  

‘Eclissi, pt. 1 - L’Occio E La Maschera’ abre el disco ocupando un espacio de casi 8 ½ minutos. Tras una introducción cósmica que dura casi 3 minutos (y que incluye retazos de cello y una narración), el cuerpo central desarrolla un sólido jam bastante estilizado, articulado bajo la lógica del space-rock con una cadencia melódica lo suficientemente relevante como para controlar notablemente el potencial expresivo del motivo, el cual se inspira en exóticos aires orientales. El detalle de la percusión extra es fundamental para realzar el groove de la composición. La coda etérea sirve tanto para cerrar el círculo de esta pieza inicial como para abrir la puerta al arribo de la siguiente, ‘LaMaschera Della Visione’, la cual explora más decididamente un enfoque ecléctico donde el sinfonismo, el space-rock y el prog-metal se funden en una expresividad energética cuyo gancho se condice fluidamente con la abierta sofisticación en la que se zambullen los instrumentistas. Hay un fabuloso solo de sintetizador después de la barrera del cuarto minuto y medio que, de haberse hecho un poco más extenso, no hubiese hecho ningún daño: es fabuloso, un atractivo destello de esplendor wakemaniano en medio del esquema psicodélico-sinfónico. ‘Fantasia’ y ‘Nel Nulla Etereo Soggiogato Dall'Ignoto La Mente Si Espande’ están sucesivamente a cargo de preservar y alimentar la fastuosidad musical que ahora se halla en un momento de especial plenitud. El primero de estos temas comienza bajo el liderazgo de la guitarra acústica, comenzando con una solemnidad serena arropada de matices grisáceos, para luego pasar a un interludio jazz-folk que en realidad sirve de puente hacia una sección más fastuosa, siendo esta vez el teclado el que dirige la situación melódica, mientras el bajo aporta ornamentos armónicos que alimentan la expresión de vigor resuelta por el bloque de la dupla rítmica. En la barrera del sexto minuto, se da un viraje total hacia un nuevo interludio marcado por atmósferas de inspiración floydiana, un puente hacia la sección final muy a lo PORCUPINE TREE de la etapa 93-96. Por su parte, el segundo de estos temas nos transporta hacia un espacio psicodélico enfilado hacia un imponente fragor lisérgico, marcado por la combinación de percusiones acústicas e industriales, inquietantes ornamentos de sintetizador, machacantes líneas de bajo y filudas intervenciones de la guitarra. El bloque compositivo es sumamente sencillo, pero es la armazón de los arreglos lo que le brinda al tema ese aire de neurótica complejidad que, con todo, no resulta chocante ni siniestra.


A continuación viene ‘Purpurea’, tema que aprovecha su espacio de 10 minutos para expandirse en una variedad de motivos y ambientes a través de la cual el grupo hace gala de su pulso y nervio a la hora de trabajar, elaborar y arreglar la ilación de diferencias: comenzando con una introducción basada en el flotante engranaje cósmico de sintetizador, florituras de bajo, guitarra acústica y percusión sampleada, el primer cuerpo se orienta hacia un ejercicio de sinfonismo interceptado por una guitarra portadora de poderosos matices metaleros; luego sigue un segundo cuerpo donde se recupera el aura cósmica en parte, aunque esta vez con una dupla rítmica que incorpora cadencias jazzeras al asunto mientras que el guitarreo se divide entre texturas más propias del post-rock y fraseos solistas propios de un Steve Vai romántico; finalmente, este motivo aterriza en una breve coda en la que la guitarra retoma su cadencia pesada y la dupla rítmica recoge su aura rockera. Quedan casi 29 minutos para que concluya el repertorio, lo cual deja a ‘Foll(i)a’ y ‘Eclissi, pt. 2 - La Genesi’ con la misión de completar sucesivamente el concepto artístico del álbum. ‘Foll(i)a’ comienza, al igual que el tema precedente, con una pasaje dominado por la guitarra acústica. El siguiente pasaje tiene una cadencia moderadamente lánguida que suena a post-rock empapado de rocío space-rockero y bañado en aromas reflexivos de inspiración floydiana. Para el asentamiento de la parte narrada, la languidez se acentúa a fin de preparar el impulso hacia el siguiente pasaje, uno más extrovertido donde al compás de 6/4 el ensamble arma un ejercicio de space-rock muscular y contundente, que fluidamente va evolucionando en complejidad de tendencia sinfónica hasta desembocar en otro pasaje nuevo donde lo reflexivo retorna bajo una forma más iluminada. Esta circunstancia sirve para que más adelante el grupo vuelva a explorar sonoridades filudas, a la par que preserva la emotividad meditabunda que ha venido predominando hasta el momento. En algún punto se inserta un motivo musical recurrente de cariz arábigo, el cual termina generando un frenesí desde su propio núcleo central para explayarse en un clímax explosivo dirigido por la lógica de la psicodelia progresiva: la intensificación de la labor percusiva y la arrebatadora expansión de las capas de sintetizadores son los co-líderes de esta impactante conclusión.


‘Eclissi, pt. 2 - La Genesi’ tiene un preludio extrovertido y colorido, pero lo suficientemente breve como para que el oyente no se haga ilusiones de acostumbrarse a lo que está escuchando: el cuerpo central más bien explora lo colorido con un jam centrado en un motivo que, nuevamente, basa su esquema armónico y ambiente general en atmósferas exóticas. La idea se explaya fluidamente, sin sopor ni pesadez, apelando a la limpia interacción entre los músicos en medio de la columna vertebral de la dupla rítmica y la pulsación de las capas de teclado: la pieza concluye con el ceremonioso armado de un reposo final que incluye una última recitación. Así termina “Hanblecheya” y así nos manifiesta LABIRINTO DI SPECCHI sus ganas de aportar algo interesante y refrescante al escenario progresivo de última generación.


Muestras de “Hanblecheya”.-
La Maschera Della Visione: http://www.youtube.com/watch?v=OB-lmYFSylI
Purpurea: http://www.youtube.com/watch?v=jQHI3nXPVkg
Eclissi, pt. 2 - La Genesi: http://www.youtube.com/watch?v=1bEde2ONf0Y


[Dedico esta reseña a todos mis amigos contertulianos del foro progresivo PROGSOFÍA]

Sunday, August 14, 2011

ÁBRETE GANDUL, ¡vuelve como un vibrante enjambre progresivo!


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Ya más de una vez hemos concentrado nuestros ojos y oídos a la escena progresiva chilena actual, hallando estupendos aportes fonográficos para el año 2011… y esta vez no es para nada una excepción, pues el excelente grupo ÁBRETE GANDUL ha vuelto a dejar constancia de su ingenio y creatividad con su tercer trabajo de estudio “Enjambre Sísmico”. Editado por el sello italiano AltrOck, este disco resulta especial en varios sentidos, especialmente porque se trata del testimonio de un grupo que ha sabido sobrevivir, reconstruirse e impulsarse con renovadores bríos creativos tras la crisis que supuso la partida del guitarrista Rodrigo Pinto. En vez de reemplazarlo, el grupo decidió quedarse como cuarteto mientras se disponía a gestar un digno sucesor del fabuloso segundo álbum “Cuentos Para Dormir”, el cual data del año 2005. Para esta nueva ocasión, el grupo sigue echando mano de sus afinidades hacia el jazz-rock, la psicodelia, el space-rock, el estándar crimsoniano y la fusión contemporánea, y es verdad que el rol de la guitarra no ha quedado disminuido merced a la decisión de Rodrigo Maccioni de doblar su presencia y redoblar sus esfuerzos mientras conserva su simultáneo rol de flautista. Pero también es verdad que se nota un posicionamiento más notable de parte de los teclados de Aime Acuña dentro del sonido global, algo que resulta muy útil a la hora de crear momentos particularmente coloridos o de explorar matices cósmicos en ciertos momentos proyectados hacia vuelos psicodélicos y atmósferas misteriosas. En general, el grupo sigue siendo capaz de funcionar a las mil maravillas como un bloque orgánico, no como el enjambre del título, sino más bien como una coalición armónica donde las sensibilidades paralelas e intercambios manejan exquisitamente las ideas compositivas y arreglos de cada pieza individual. La ocasional presencia del saxofonista invitado Leo Arias ayuda bastante a la hora de fortalecer el aura de equilibrada diversidad que se explaya a lo largo del repertorio.


El disco abre con un tema cuyo título resulta irónico: ‘Hacia La Nada’. La pieza refleja una armazón donde se conjugan cadencias jazz-rockeras, psicodelia y aureolas crimsonianas con una fineza tremendamente exquisita producto de la equilibrada interacción entre los músicos. El lugar predominante del compás en 5/4 dentro del entramado rítmico ayuda a crear y sostener un swing especial tanto en los pasajes líricos como en los agresivos. ‘Necro Sistema’ sigue a continuación, asumiendo la misión de ahondar en la sofisticación musical en curso de acuerdo a parámetros cercanos al sinfonismo de vieja escuela pero con una vibración enérgica que se siente muy vital y moderna: el final es electrizantemente climático, resolviendo un breve momento de tensión con una contundencia decisiva. Todo ha empezado muy bien y va a seguir mejorando durante el transcurso del disco, y si no estamos dispuestos a ponernos tan optimistas cuando solo hemos escuchado por más de siete minutos del disco, ‘Marejada’ irrumpe para invitarnos a cambiar de actitud y disfrutar de su aureola envolvente y brumosa, la cual nos transporta hacia una atmósfera muy diferente a las de los dos primeros temas. Durante el desarrollo del cuerpo central, los oyentes nos hacemos cómplices de una actitud de contemplación basada en un manejo psicodélico de pistas musicales emergidas sobre un compás de 7/8 desde una confluencia entre crimsonismo suave y jazz-fusión relajante. Tras un interludio en el que la serenidad parece ahondarse, la pieza llega a una coda absorbentemente enérgica que, de alguna manera, se hace eco del espíritu esencial del cuerpo central. Los dos siguientes temas, ‘Consecuencia Natural’ y ‘Colapso’, son los más extensos del disco. ‘Consecuencia Natural’ se basa en un jam consistentemente inundado de cadencias jazz-rockeras, pero no se trata de una estrategia monocorde, sino más bien de una nueva exhibición de la soltura y solvencia que siempre muestra ÁBRETE GANDUL en sus excursiones instrumentales. El interludio en clave space-rock y los neuróticos retazos de guitarra que entran a tallar desde los márgenes para colaborar con los recursos de tensión aportados por el saxo permiten a la idea extenderse sólidamente sin agotarse de buenas a primeras. Por su parte, ‘Colapso’ establece una especie de recapitulación bien armonizada de las huellas sónicas de ‘Necro Sistema’ y ‘Marejada’, llegando incluso a superar en vigor al primero en sus pasajes más densos: el compás en 9/8 proporciona una vitalidad bizarra al bloque sonoro. En su ecuador, la pieza baja un poco su nivel de vigor para permitir que la flauta se erija como núcleo focalizador de la instrumentación durante poco menos de dos minutos y medio; de ahí en adelante, el grupo empieza a armar un nuevo momento de intensidad que habrá de redondear el concepto de la pieza con una poderosa iluminación épica donde los pesados guitarreos (entre crimsonianos y presentianos) se hermanan con los teclados cósmicos sobre una base rítmica tan compacta como ágil. ‘Colapso’ es un cénit indiscutible del disco.



Todavía quedan 23 minutos y pico hasta que concluya este enjambre progresivo de sonoridades sísmicas, y ‘Convergencia Caótica’ es la pieza a cargo de iniciar el resto de este viaje musical. Lo hace a las mil maravillas, por cierto, pues su manejo tan versátil de los momentos marcados por gráciles vibraciones funk-rockeras junto con otros signados por una sofisticación psicodélica y otros más de tenor reposado la convierte en una especie de contraparte dinámica de ‘Colapso’. Cuando el teclado asume el rol protagónico, el grupo pasa a explorar matices refrescantes de tendencia introspectiva, una actitud que se resalta peculiarmente en el cierre del piano. ‘Intangible’, el tema siguiente, empieza con un prólogo que se hace eco de la introspección con la que se cerró la pieza precedente, pero no tarda en reubicarse sobre un compás más exultante... aunque no precisamente para plasmar un talante optimista, sino más bien portando una tensa espiritualidad, patentemente emparentada con ‘Hacia La Nada’ y ‘Colapso’. O lo que es lo mismo, realizando una nueva operación de exorcismo celebratorio del paradigma Crimsoniano. La pieza de cierre lleva un título tan cínicamente apropiado como ‘...Y Ahora Qué?’, lo cual nos motiva a preguntarnos: ¿qué hay ahora? La respuesta es: un motivo recurrente de base jazz-rockera con un swing alegre pero con su optimismo implícito lo suficientemente contenido a fin de que el lirismo no se vuelva frívolo. Una vez más, el saxo asume un rol crucial en el destaque de los ambientes sobre el esquema central del perpetuo viaje musical en el que se embarca el grupo.


Ésta fue la experiencia íntegra y completa con el disco “Enjambre Sísmico”, una obra donde ÁBRETE GANDUL vuelve a dignificar y engrandecer magníficamente el lugar de la escena latinoamericana dentro del ámbito progresivo mundial. Siendo como es un disco que cuenta con una gama de matices variopintos encuadrada en una razonable coherencia sonora, resulta… ¡¡un gran disco de un gran grupo!!


Muestra de “Enjambre Sísmico”.-
Hacia La Nada: http://www.youtube.com/watch?v=pGN4kmJ60uc

Thursday, August 11, 2011

HUMUS - felicidad progresiva recargada de neurosis vibrante y agilidad sofisticada











HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión traemos a colación al grupo HUMUS, que más que un grupo en el sentido habitual de la palabra, es un proyecto del músico mexicano Jorge Beltrán, especialista en la guitarra e incansable curioso explorador de las potencialidades inherentes a los márgenes más experimentales del lenguaje rockero. Mucho tiempo ha pasado desde 1987, cuando Jorge Beltrán comenzó a mostrar sus imágenes y expresiones sonoras en casetes. Con el paso del tiempo, Beltrán pudo contar con la participación de colaboradores más permanentes (principalmente, el bajista Víctor Basurto). Ahora, en el año 2011, HUMUS nos trae su sexta oferta fonográfica “Happy Days Ahead”. Editado independientemente y difundido a través de iTunes desde fines del pasado mes de julio, “Happy Days Ahead” refleja lo creado y desarrollado en un periodo de cosecha y siembra que duró entre 2008 y 2011, siendo así que algunas pistas de base datan del año 2002. Este periodo, por lo escuchado en el disco antes mencionado, no fue uno donde la creatividad entró en crisis, pero sí se nota una labor más meticulosa en la gestación, arreglos y desarrollo del repertorio de los 10 temas aquí presentes. La labor de complejidad temática y rítmica es tan exigente como alucinante, y además, se nota un fuerte componente digital en las partes de teclado, detalle que interpretamos como síntoma de una actitud futurista para con el aún vigente patrón del rock progresivo psicodélico.

El conjunto íntegro del álbum fue grabado en lugares tan diversos como México, Inglaterra, Holanda y Alemania: esta variedad de lugares es una perfecta metáfora para el electrizante eclecticismo que se construye y reconstruye continuamente a lo largo del disco, pero para más detalle, mejor vamos tema por tema. Comenzamos con ‘Welcome To MMVIII’, tema que pone toda la carne en el asador desde el punto de partida: sonoridades potentes encapsuladas en complejas armazones rítmicas, entramado de teclados digitales y guitarreos macizos, esquema compositivo equitativamente heredero del crimsonismo y del chamber-rock sombríamente tenso de la escuela gala (UNIVERS ZERO, PRESENT), todo ello plasmado con un vigor contundentemente vitalista. ‘News From A Convulsive Truck From Wark’ tiene una primera sección marcada por la psicodelia heavy alternada con pasajes de rock metálico neto: el esquema rítmico durante los primeros dos minutos es menos complejo que en la pieza de apertura, pero esto no es simplicidad sino una exploración concienzuda de un groove específico, lo cual viene muy bien en este caso. Pero cuando llegamos a la barrera del segundo minuto, las cosas viran hacia una dimensión deconstructiva, una segunda sección enredada en un juego dadaísta desafiante, casi como un ZAPPA “Henry-cowizado”. Una tercera sección irrumpe interrumpiendo con un nuevo groove rockero llamativo, con un punche semejante al del primer motivo y un espacio reservado para pirotecnias de guitarra. ‘Not Having It Doesn’t Mean They Don’t Know It’ es un jam jazz-rockero psicodélico que me parece situado a medio camino entre la tradición del kraut guitarra-céntrico (ASH RA TEMPEL, GURU GURU) y el patrón más filudo de DJAM KARET. ‘Way Cookies’ comienza en clave de blues-rock, pero la inquietud de HUMUS marca la pauta desde el inicio, lo cual explica la continua desestructuración y reconstrucción de las pautas rítmicas marcadas por la batería y el empleo de continuo de fraseos disonantes de piano al modo de la cámara contemporánea, siendo así que la pieza se traduce sucesivamente a los lenguajes de la psicodelia heavy y el free-jazz a través de una postura dadaísta consistente. ‘Act Your H’ (el título más gracioso del repertorio) reitera el protagonismo del estándar psicodélico, pero esta vez retorciéndolo para convertirlo en el revestimiento de una composición que es esencialmente de corte RIO con matices space-rockeros en sus pasajes finales. ‘One Year Old + The Runaround’ comienza con un tenor calmado e intimista, para luego abrirse a través de una sonoridad extrovertida en base a una apuesta por pasajes oscuros explícitamente sofisticados, llegando finalmente a una coda en fade-out de ambiente fulguroso. Es una pena que se dé este fade-out, pues me parece que hubiera resultado interesante ver hacia dónde podían desembocar esos últimos flujos de la guitarra solista.

Los últimos 20 minutos y pico del disco se inician con el inesperado ‘What’s The Cure’, tema de base hip-hop donde el solo jazzeado de guitarra, cerca del final, le da un cariz “artsy”. ‘Rainflow Before Gloomy Revolution’ comienza con un talante jazz-rockero relativamente calmado, para luego virar en su segunda mitad hacia un despliegue de variantes progresivas bastante filudas, mayormente con reminiscencias crimsonianas, aunque también con algunos ornamentos space-rockeros coherentemente insertos dentro de una musicalidad que inunda el ambiente sin desbordarse. ‘Monsterdawp’ adopta una actitud distinta en torno al nervio rockero, lo muestra desde el punto de partida sin tapujos de ninguna clase, con una solidez heavy administrada con buen pulso a través de las complejidades inherentes a la ilación compositiva: los virajes de motivos y ambientes y los usos de compases rítmicos inusuales están a la orden del día mientras el contundente magnetismo rockero se preserva consistentemente. Los últimos 5 minutos del album están ocupados por ‘Being Paranoid Does Not Mean The Danger Isn’t Real’, tema donde Beltrán deja que el invitado especial Ben Williams (miembro del grupo WHAT ACID DOES) asuma el rol protagónico: la pieza se conduce a través de una robusta amalgama donde el jazz-rock y la psicodelia heavy se hermanan en una simbiosis tan enérgica como inquietante, siendo así que las capas y adornos de teclado colaboran a la hora de aportar un matiz siniestramente claustrofóbico en algunos pasajes. Agresión y estilización convertidas en una sola fuente sónica.

Ésta fue la experiencia de “Happy Days Ahead”, un catálogo de neurosis vibrante y agilidad sofisticada que está diseñado para dar una bizarra gratificación a los aventureros de HUMUS en particular y a los amantes de las versiones más filudas del rock progresivo en general.


Un puñado de muestras de “Happy Days Ahead”.-
Welcome To MMVIII: http://www.youtube.com/watch?v=qfEpENwLQj0
Way Cookies: http://www.youtube.com/watch?v=4zqsaSKac6s
Act Your H: http://www.youtube.com/watch?v=38GcD70kkaw

Monday, August 08, 2011

1870 o la reconstrucción del horror a través de la deconstrucción del arte musical









HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy fijamos nuestros oídos en el ensamble mexicano 1870, que vuelve al ruedo para renovar su posicionamiento dentro de las formas contemporáneas de chamber-rock: “Pogo Y 4 Historias De Horror” es el manifiesto de esta labor creativa para el año 2011. Esta vez, el grupo no se limita a la obra del Conde de Lautréamont para motivar su propia creatividad, sino que también apela a historias ficticias y reales de horror, lo cual sirve en bandeja la ocasión de darle nuevas vueltas de tuerca a las estrategias de creación de oscuridad sónica a través de recovecos musicales enraizados en las herencias de ART ZOYD (1976-82), la propia leyenda vanguardista mexicana encarnada en NAZCA y DECIBEL, la electrónica krautrock y, en menor medida, el UNIVERS ZERO de los tres primeros discos. 1870 sigue conformado por Gustavo Albarrán (corno francés, percusión y voz), Hugo Luque (efectos y modificaciones electrónicas), Karel Gómez (oboe, corno inglés y Theremin) y Alfonso (corno francés procesado y controlador).

El tema de apertura, ‘Canto Tercero’, sigue directamente el hilo lautreamontiano del disco anterior con una expansión musical ágil y diversa que funciona prácticamente como una obra teatral en sí misma: los pasajes traviesos se alternan con los ceremoniosos de manera muy natural, haciendo que las arquitecturas sónicas trazadas, delineadas y coloreadas por los vientos fluyan a través de precisas combinaciones de texturas. Las apariciones de las partes recitadas ayudan oportunamente a realzar la sensación de magia teatral. ‘Romance De la Muerte De Agua’ se aparta de esta particular temática y vira hacia la narrativa de la dramaturga mexicana Maruxa Vilalta Soteras y su cuento del mismo título. La cadencia del pasaje inicial marca el ritmo de goteos cáusticos, tornándose pronto en una expansión de flujos medianamente serenos, y de allí virando hacia climas electrónicos muy a tono con la musique concrete de inspiración industrial post-modernista: hasta aquí, hemos presenciado el camino desde la placidez hasta la densidad, un camino que se desvanece alrededor del cuarto minuto y medio para que emerja un cálido trío de vientos que, a pesar de no ocultar la vibración tétrica que ha venido operando, le da una dimensión más etérea, una dimensión que se acrecienta con la aparición de ornamentos percusivos computarizados (como “kalimbas cósmicas”, por así decirlo). La sensación de calma espiritual en medio del nebuloso misterio se mantiene mientras la pieza se acerca al fade-out. Con ‘Líquido’ pasamos a la temática de H. P. Lovecraft, una figura literaria que no ha sido precisamente ignorada en las tradiciones del RIO y el zeuhl (incluso inspirando nombres de grupos). En esta ocasión, la gente de 1870 se inspira en el cuento “Herbert West, reanimador”, lo cual da un contexto adecuado a la aureola alevosamente artificial que se genera desde las inquietantes interacciones entre las neuróticamente juguetonas armazones de los vientos y las inasiblemente abstractas emisiones de los artilugios electrónicos. La música no retrata, sino que testimonia casi a gritos las atrocidades contra las leyes de la vida y la muerte que se están gestando en un laboratorio dirigido por la sinrazón. 1870 resucita y remodela brillantemente el legado artzoydiano.

La segunda mitad del disco comienza con la pieza más extensa del álbum, ‘Pogo’, cuya inspiración proviene del deleznable y lamentablemente real drama en torno a John Wayne Gacy, un asesino serial que ocultaba sus monstruosas verdades de seducción, asesinato y enterramiento de jóvenes apuestos tras una fachada de figura pública constructiva y aficionado a jugar al payaso Pogo en las fiestas infantiles organizadas por sus vecinos. Esta pieza se centra en el develamiento de la galería de muerte y locura en manos de las fuerzas del orden, lo cual implica un develamiento de la más atroz verdad de este sujeto. Los deconstructivos diálogos que se arman, durante los primeros dos minutos y pico, entre las juguetonas líneas de vientos y el organillo sintetizado desde el corazón del esquema musical de la pieza conforman el perfecto escenario para la oscuridad inasible que subyace a la caparazón de alegría y altruismo del burgués con esqueletos en el closet. A partir de ahí, la música deja que se manifieste el corazón oscuro que emite sus latidos irrefrenablemente sádicos, abriendo así un espacio para la contemplación retrospectiva de la amalgama de satisfacción de pasiones psicóticas y el desgaste definitivo de vidas gradualmente victimizadas. El espacio amplio se llena de mil y un recursos sonoros que se hacen eco de sucesivas formas de hacer el mal.

‘El Horla’ retoma la inspiración lautreamontiana para concluir el álbum en una secuencia de dos temas que juntos suman un espacio de 11 ¼ minutos. La primera parte de ‘El Horla’, subtitulada ‘2 De Junio’, comienza en amplio contraste con la tensión tanática de ‘Pogo’, es decir, abriendo surcos minimalistas de percusión y maderas al modo de una procesión calmada de espíritus sutiles dispuestos a apoderarse de la razón e imponer la lógica de la locura: algo muy coherente con el creciente tormento que padece el protagonista del relato. A poco de pasada la barrera del quinto minuto, la (¿imaginaria?) procesión de espíritus dobla el paso y asienta un ritmo consistente, generando una ansiedad revestida de inquietante estilización, a ratos también un poco juguetona. La segunda parte, subtitulada ‘La Danza De Maupassant’, vira dramáticamente hacia un aire de solemnidad que traduce la persistente esquizofrenia a un lenguaje musical retorcidamente elegante, logrando así darle un enfoque más introspectivo y un poco menos denso a la locura reinante. Termina así “Pogo”, un disco que sigue a ratos en la vena de “Mitos De Una Resurrección” pero con una estrategia de enriquecimiento de la sofisticación sonora en una implosión musical bien lograda: 1870 se afianza así como exponente crucial de la vanguardia contemporánea en los ámbitos mexicano, latinoamericano y mundial.


Muestras de “Pogo”.-
Romance De La Muerte De Agua: http://www.myspace.com/1870rio/music/songs/02-romance-de-la-muerte-de-agua-81360571
Pogo: http://www.myspace.com/1870rio/music/songs/04-pogo-81360721


Thursday, August 04, 2011

El "Flashback" progresivo de JAIME ROSAS - uniendo el pasado y el porvenir








HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

¿Qué tal si echamos una mirada a la actualidad progresiva chilena? Pues bien, tenemos en nuestras manos un disco que tomó más de dos años de trabajo al virtuoso y perfeccionista teclista JAIME ROSAS para desarrollar y completar, retomando y reciclando viejas ideas a la par que iba germinando, forjando y concluyendo otras nuevas: el resultado, “Flashback”. En perfecta coherencia con la idea general de repaso del lugar propio dentro del entorno musical desarrollado durante años y años, Jaime Rosas vuelve a operar estrictamente como solista acompañado de invitados de turno después de haber hecho sus dos discos de estudio anteriores en formato grupal de trío y cuarteto. Esta nueva obra tiene una cierta conexión con “Creciendo”, pero también es justo matizar que este nuevo disco cuenta con una personalidad propia bien afianzada, e incluso contiene una mayor dosis de colorido en la paleta de sonidos y estrategias estilísticas abarcadas en su repertorio, eso sí, siempre dentro de una coherencia musical bien definida: unidad en la heterogeneidad.

Siendo el tema que abre el disco una suite progresiva de más de 20 minutos de duración, queda clara la decisión de ROSAS de poner toda la carne progresiva en el asador desde el punto de arranque. Dando rienda suelta a sus influencias emersoniano-wakemanianas con un punche sólido y contundente que tiene mucho que ver con el sinfonismo ultra-barroco de las últimas décadas practicado por nombres como PÄR LINDH PROJECT y GERARD, los primeros tres minutos son ocupados por un vendaval fastuoso bien sostenido por la dupla rítmica. La siguiente fase tiene un aura mucho más calmada, siendo así que la fastuosidad en curso se torna introspectiva aunque para nada carente de punche: hablé de calma, no de languidez. Poco antes de llegar a la barrera del séptimo minuto, la calma cede paso a un nuevo momento de fuerza explícita, esta vez al ritmo de blues-rock pero con las lógicas florituras del sintetizador que aseguran el ambiente sinfónico a buen recaudo: este momento es en realidad un puente hacia una serie de pasajes más trepidantes, los cuales sí son muy semejantes en espíritu al motivo inicial… y las florituras siguen llenando espacio en su perfecta combinación de solvencia técnica y buen gusto. En el minuto 10 pasamos a una sección reflexiva y solemne, donde el canto de Jaime Scalpello pone voz al misticismo patente en las armonías de piano y las etéreas orquestaciones de teclado. La irrupción de un interludio extrovertido sirve principalmente para realzar el misticismo bajo una nueva luz por un momento, no como contraste; el contraste propiamente dicho llega al finalizar la parte cantada, con una retoma de la contundencia electrizante dispuesta para redondear la idea para los últimos 5 minutos. ‘El Principio Del Ritmo’ es un animal de otra fauna: un ejercicio de jazz suave donde se explora una cadencia tranquila con suma elegancia, siendo así que en algunos momentos de producen unos interesantes intercambio de piano y guitarra guiados por un refinadísimo sentido de la sutileza. Y si de seguir cambiando de fauna se trata, entonces el momento es más que propicio para el surgimiento de una pieza como ‘Buenos Momentos’, la cual encaja de lleno con el estándar de JAIME ROSAS en su faceta más extrovertida, sinfonismo incendiario en posición “borderline” con el paradigma del prog-metal. Gustosamente comparte protagonismo ROSAS con el guitarrista Javier Sepúlveda en los pasajes más fieros, pero la atmósfera predominante es la de una “orquesta wagneriana” traducida al lenguaje del rock: en esto último, podemos hallar ciertas reminiscencias de sus propias composiciones épicas dentro del modus operandi de ENTRANCE.

‘Lejos’ es una vieja composición que Rosas rescata para la ocasión: se trata de une balada que aparentemente tiene el potencial de una típica power-ballad, pero que el autor, en colaboración con su colega Rodrigo Godoy, reelabora como balada envolvente donde el sinfonismo se manifiesta en su expresión más etérea, con algunos matices fusionescos en el intermedio que añaden algunas interesantes variantes en la cadencia general de la canción. Si ‘Buenos Momentos’ se emparentaba con las aventuras más incendiarias del anterior álbum “Creciendo”, ‘Lejos’ se conecta con los momentos más intimistas del mismo. ‘Memoria’ es otro tema rescatado de los viejos tiempos, y de hecho data del tiempo en que ROSAS debutó en el mundillo del rock con un grupo llamado Iron Will: ‘Memoria’ es una power-ballad instrumental hecha bajo el modelo de las piezas lentas de SATRIANI y VAI, y de hecho, ROSAS se mantiene fiel a la idea original para dejar que el guitarrista de turno (Ignacio Ruiz) ocupe inamoviblemente el lugar central. Los últimos 10 minutos y medio del álbum están ocupados por la pieza homónima, la cual epitomiza grandemente el concepto de tributo al rock progresivo. Con un prólogo cuyo lienzo consiste en una serie de minimalistas capas de teclado y cuyos retazos consisten en extractos breves de clásicos compuestos por ELP, GENESIS, YES, LOS JAIVAS y otros, el primer motivo se instala dentro de un esquema donde lo vangelisiano y lo floydiano se enlazan para marcar a través de un cogobierno el paisaje de una reflexión cósmica. El segundo motivo se explaya en un aire hard-rockero que nos remite a DEEP PURPLE con algo del UK de la etapa “Danger Money”, no por mucho tiempo en verdad, porque no tarda en emerger un tercer motivo donde la pieza vira hacia esa área continuamente explorada por Rosas, la confluencia entre la obsesiva estilización barroca de WAKEMAN y el nervio aguerrido emersoniano. Esta sección es la última, y su fade-out desemboca en un arreglo cibernético a lo JEAN-MICHEL JARRE, además de una coda donde nuestro héroe despierta enojado por el ruido del despertador… ¡y lo rompe! ¿Una alusión satírica al personaje Pink mientras rompía su multitud de televisores en uno de sus tantos momentos de demencia rabiosa en “The Wall”? Posiblemente sí, pues la clave de humor ha sido uno de los elementos esenciales de esta pieza en su concepto integral. Una manera muy ocurrente de concluir este disco: justamente con una pieza que individualmente recapitula la unidad en la heterogeneidad que mencionamos en el primer párrafo.

“Flashback” es, como balance general, una obra que confirma el sitial que tiene JAIME ROSAS como figura central de los teclados dentro del circuito progresivo sudamericano. ¡Muy recomendable!

Wednesday, August 03, 2011

CALOMITO - regreso triunfal, afianzamiento glorioso


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de concentrar nuesta ratención en el genial grupo italiano CALOMITO, el cual, cinco años después de plantear con su disco debut “Inaudito” una voz peculiar e interesante dentro de la vanguardia jazz-progresiva, vuelve a la carga en 2011 con su nueva joya musical: “Cane Di Schiena”. Este disco nos muestra a una banda dispuesta a evolucionar por senderos más ricos sonoramente y con un groove más consistente y pronunciado a través de su variada paleta de recursos estilísticos (RIO, Canterbury, ZAPPA, jazz vanguardista, space-rock, fusión). El trío del guitarrista Marco Ravera, el bajista/trompetista/teclista Tommaso Rolando y el violinista Filippo Cantarella permanece invariable respecto a la alineación que grabó “Inaudito”: ahora, sin un teclista y saxofonista fijos pero con un nuevo baterista (Nocila Magri) y un trombonista (Nando Magni), el reformado quinteto se ha marcado una nueva cima creativa con este álbum que aporta frescura nueva a la escena progresiva en particular y a la música contemporánea en general.


‘Bella Lee’ ocupa los primeros tres minutos y medio del álbum poniendo toda la carne en el asador desde el punto de partida: esa mezcla de extrovertido entusiasmo y surrealista densidad que se explaya en la ágil instrumentación a través de las sofisticadas variaciones de motivos y ritmos es manejada con impoluta precisión, algo particularmente notable en esos casos donde el contraste entre un motivo y otro es más marcado. ‘Parliamone’ tiene una atmósfera evidentemente menos frenética, pero para nada se instala en una situación lánguida o calmada: más bien, la gente de Calamito explora su faceta jazzera con mayor fruición, instaurando una exploración en áreas sónicas cercanas a las tradiciones del Canterbury y de las primeras etapas respectivas de ARTI + MESTIERI y PICCHIO DAL POZZO, aunque también con un matiz contemporáneo relativamente cercano a algunas líneas de trabajo seguidas por sus contemporáneos de FONDERIA. ‘Infraditi’ prosigue por esta senda de ahondamientos jazz-progresivos, apelando esta vez a retomar buena parte del espíritu juguetón que había caracterizado al entusiasta tema de entrada: los elementos zappianos, fusionescos y de free-jazz que entran a tallar sucesivamente ayudan crucialmente a los motivos centrales a desplegar su complejidad retadora sin renunciar al gancho. Después del colorido dinámico de ‘Infraditi’, viene bien seguir por este camino de la mano de ‘Fungo’, pieza que elabora una estupenda combinación de armazones perturbadoramente vibrantes a lo Cosa Brava con matices grácilmente deconstructivos a lo RASCAL REPORTERS, además de algunos adornos de inocultable inspiración zappiana, todo ello dentro de un marco que asegura la preservación de una dinámica puramente rockera. Posiblemente sea justo señalar a esta dupla de ‘Infraditi’ y ‘Fungo’ como un cénit particular del álbum. La siguiente pieza es la que precisamente da título al álbum: de manera conveniente, el grupo decide darse un reposo después de sus precedentes arrebatos de exaltación sonora para remitirse a su faceta más introspectiva, creando así una composición de jazz tranquilo cuyo pronunciado tenor evocativo hace que el lirismo inherente a la idea básica se imponga de forma inapelable, incluso en esos pasajes donde la polenta se intensifica para llevar la amalgama de saxo, trombón, guitarra y teclado hacia un clímax inmediatamente anterior al cierre definitivo. Una ensoñación vespertina de sobremesa después del inquieto fragor de la mañana y el mediodía, un ensueño de raíz Canterbury (NUCLEUS, KEITH TIPPETT, el SOFT MACHINE de “6”).


Todavía quedan 23 minutos de “Cane Di Schiena”, un tiempo más que suficiente para que CALOMITO siga haciendo de las suyas en cuanto a inquietudes y extravagancias sonoras, todas ellas gestadas y ejecutadas con la genialidad que caracteriza a la banda, por supuesto. ‘Pappa Irreale’ es una pieza de base acústica que ofrece una curiosa y bien lograda mezcla de ragtime y charleston bañada en agua de azahar mediterránea: un tema exquisito y simpático que nos extrae una cálida sonrisa y que puede incluso provocar escuchar más de dos veces seguidas. Durando casi 8 minutos clavados, ‘Antenna’ nos remite a un escenario totalmente distinto, más solemne y cargado de estructuras densas, aunque con toda esta ornamentación todavía se respira un aire de agilidad y magnetismo mágico. Las referencias a la tradición del chamber-rock francófono son inocultables, pero CALOMITO le brinda un aura lírica que hace de este recurso algo menos cerebral de lo habitual, yendo más bien hacia lo emotivo bajo sus ropajes cuidadosamente estilizados. Otro cénit del disco sin duda, pero no el último paraje para investigaciones chamber-rockeras, como evidencia acto seguido ‘Klez’, tema que nos remite a un territorio mixto de HENRY COW y RIO francófono 80ero (a lo NEO MUSEUM). La presencia destacada de la guitarra y el uso de una armazón rítmica llena de cierta fiereza son los elementos prioritarios en esta composición, lo cual le da un aire más arisco que al tema precedente, lo cual lo sitúa en una posición cercana a ‘Infraditi’ y ‘Fungo’. A través de un espacio de poco menos de 9 minutos, ‘Max Dembo’ vuelve a postular un nuevo giro al repertorio del álbum para su cierre. Explayándose inicialmente en una estructura básica de bossa nova durante los primeros 2 minutos, luego se remodela en clave de jazz vanguardista que se alimenta de la irrupción previa de un breve interludio de psicodelia libre; la sencilla calidez del inicio se desvaneció a favor de una extraña tensión, la misma que se siente emparentada con las líneas de trabajo de bandas como JAGA-JAZZIST, CHEER-ACCIDENT y THINKING PLAGUE. Todo se disuelve finalmente en una calma que dura dos minutos, ocupados por efectos de maquinarias distantes y aves en el cielo. Un epílogo extrañamente acogedor para un disco que es tremendamente genial.


En conclusión: “Cane Di Schiena” confirma a CALOMITO como una fuerza creadora de primer nivel, portadora de una personalidad propia a la hora de construir sus bloques sonoros a partir de sus referentes vanguardistas y elaborar una propuesta sonora verídica y coloridamente desafiante para el polivalente mundo progresivo actual.


Muestras de “Cane Di Schiena”.-
Fungo: http://www.youtube.com/watch?v=tmR5ViBscGE
Parliamone: http://www.youtube.com/watch?v=zs9E7wymHJA
Antenna: http://www.youtube.com/watch?v=8xCQyPf0UHY

Monday, August 01, 2011

La música plena de LA MÁQUINA CINEMÁTICA













HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy quisiera hablar de LA MÁQUINA CINEMÁTICA, una fantástica criatura musical fundada por el pianista argentino Exequiel Mantega: un ensamble de cámara contemporánea dispuesta para crear ideas musicales apropiadas como fondos para películas, generada sobre las bases confluyentes del tango-fusión, la vanguardia jazzera de los 60s y la tradición del cool jazz, con toques notables de chamber-rock que sirven no para aportar oscuridad sino para aportar ciertos momentos de tensión que alimentan el brillante lirismo reinante en el repertorio de la banda. “Música Para Pantallas Vacías” es el título del disco editado en 2010 que muestra directamente la apuesta estética de parte de LA MÁQUINA CINEMÁTICA en aras de tender puentes entre la academia, el jazz y el rock artístico. Repasemos ahora el repertorio del susodicho disco con detalle.

La serie dual del concepto de ‘Amigos’ muestra de frente el aire de distinguida sofisticación y el aura de delicada musicalidad que operan como “leyes fundantes” del paradigma sonoro de LA MÁQUINA CINEMÁTICA: el cuerpo central de la Parte 1 se centra en un esquema rítmico que combina 5/4 y 6/4, forjando un ambiente flotante portador de una fastuosidad sensiblemente calculada, el que finalmente aterriza en un candoroso ejercicio de calma envolvente; la Parte 2 se mueve en un terreno más introspectivo, donde lo romántico y lo nostálgico se conjugan en una única motivación solemne que se enfila en su último minuto en un suave encuadre de jazz de salón. ‘Luana’ prosigue por una senda intimista e introspectiva similar a la de la pieza anterior, pero el carácter saltarín de algunos pasajes sirve para aportar algunos recursos de expresividad extrovertida en medio de la calma prominente. Otra cosa sucede con ‘Intrusos’, toda una oda a la alegría de vivir cuyo convincente dinamismo en los fraseos de las maderas y las cuerdas encaja de lo más bien con las escalas del piano, todo ello dentro de un encuadre rítmico marcado por un vibrante magnetismo. Para ‘Eterno Sábado’, los aires extrovertidos se tornan extravagantes a partir de un masivo juego de disonancias enmarcados sobre un compás ágil, eso sí, nada alarmantes porque el ensamble preserva solventemente su arquitectura sónica cristalina. ‘Pesebre’ nos traslada de nuevo hacia atmósferas introspectivas, realzando lo romántico para generar imágenes embriagadoramente emotivas en el oyente. Cuando la batería entra en acción, el romanticismo básico permanece pero la cualidad embriagadora es reemplazada por una cadencia coqueta que aporta un interesante matiz lúdico al asunto. ‘Anomir’ encarna brillantemente la faceta fusionesca de este ensamble: es realmente un cénit imponente dentro del esquema global del álbum: el interludio se centra en la interacción entre piano, cello y clarinete, diseñada para plasmar un aire de serenidad antes de que el regreso del ensamble completo genere la secuencia de un clímax decisivo y una coda suavemente evocativa.

Los temas 8-10 conforman una suite tripartita cuyos títulos autónomos sucesivos de ‘Besos’, ‘Abrazos’ y ‘Mordiscones’ parecen explicarse por sí mismos. ¿Y cómo se desarrolla lo musical en esta trilogía? Veamos. ‘Besos’ alterna matices sobrios y pasajes juguetones, mientras que ‘Abrazos’ se instala en un viaje de creciente solemnidad marcado a contrapelo del decreciente ritmo de los oleajes del piano bajo los cuales flotan el cello y las maderas; finalmente, ‘Mordiscones’ irrumpe para explayarse solventemente en entusiastas colores y cadencias abiertamente inspiradas en el tango-fusión, con oportunos ingresos de elementos disonantes dentro del desarrollo melódico guiado por el clarinete. Los últimos 9 minutos del disco están ocupados sucesivamente por ‘Candombe Para Los Pájaros’ y ‘Media Luna’. El primero de estos temas exuda coquetos colores fusionescos manejados con colosal finura, mientras que el segundo recapitula varias de las atmósferas que tuvieron presencia en momentos selectos del repertorio previo, incluso ahondando en el tenor romántico, cuya guía está a cargo del piano, mientras que la batería y el cello refuerzan la base jazzera de antigua usanza. Así concluye la experiencia de LA MÁQUINA CINEMÁTICA plasmada en este catálogo de sonidos para pantallas vacías; una experiencia más que recomendable para quienes simple y llanamente gustan de la música hecha con calidad excelsa y compromiso con la belleza.


Muestras de “Música Para Pantallas Vacías”.-
Intrusos: http://www.youtube.com/watch?v=khSy9VGb8zA
Luana: http://www.youtube.com/watch?v=YbKCqKNDdvg
Mordiscones: http://www.myspace.com/exequielmantega/music/songs/mordiscones-51891020
(Un agradecimiento especial al Sr. Germán Rojas Acosta por ayudarme a ahondar en la recta apreciación de este bello disco.)