HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy es el día indicado para una reseña muy pero que muy especial. VAN DER GRAAF GENERATOR, esa gran personalidad que se instauró velozmente como una de las figuras campeonas más sólidas del ideal del rock progresivo desde fines de los 60s, vuelve al ring de la lucha de la vida para pelear su round #13; en efecto, el título de su recientemente publicado 13er disco es “Do Not Disturb”. Conformado por el trío de Peter Hammill [voz, guitarras y pianos], Hugh Banton [órganos, teclados, bajo, glockenspiel y acordeón] y Guy Evans [batería y percusión], el legado aún viviente de VAN DER GRAAF GENERATOR se mantiene sólidamente asentado como uno de los referentes más absorbentes del ayer y del hoy del movimiento progresivo. En entrevistas previas al lanzamiento de este nuevo disco, los integrantes señalaron que se trataba de uno de sus trabajos más técnicamente complejos de su trayectoria [veamos el enlace de la página Team Rock: http://teamrock.com/news/2016-06-28/van-der-graaf-generator-talk-technically-demanding-13th-album], y en verdad que estaban siendo totalmente sinceros al respecto. Grabado a fines de octubre del 2015, “Do Not Disturb” pasó por su proceso de mezcla y posproducción durante la primera mitad del 2016 para finalmente ser lanzado al mercado en el último día del pasado mes de setiembre. Veamos ahora los detalles de su repertorio.
Hoy es el día indicado para una reseña muy pero que muy especial. VAN DER GRAAF GENERATOR, esa gran personalidad que se instauró velozmente como una de las figuras campeonas más sólidas del ideal del rock progresivo desde fines de los 60s, vuelve al ring de la lucha de la vida para pelear su round #13; en efecto, el título de su recientemente publicado 13er disco es “Do Not Disturb”. Conformado por el trío de Peter Hammill [voz, guitarras y pianos], Hugh Banton [órganos, teclados, bajo, glockenspiel y acordeón] y Guy Evans [batería y percusión], el legado aún viviente de VAN DER GRAAF GENERATOR se mantiene sólidamente asentado como uno de los referentes más absorbentes del ayer y del hoy del movimiento progresivo. En entrevistas previas al lanzamiento de este nuevo disco, los integrantes señalaron que se trataba de uno de sus trabajos más técnicamente complejos de su trayectoria [veamos el enlace de la página Team Rock: http://teamrock.com/news/2016-06-28/van-der-graaf-generator-talk-technically-demanding-13th-album], y en verdad que estaban siendo totalmente sinceros al respecto. Grabado a fines de octubre del 2015, “Do Not Disturb” pasó por su proceso de mezcla y posproducción durante la primera mitad del 2016 para finalmente ser lanzado al mercado en el último día del pasado mes de setiembre. Veamos ahora los detalles de su repertorio.
Ya
desde el inicio, de la mano de ‘Aloft’, se nota que el grupo alimenta con
genuina fuerza el grosor sonoro con el cual ha ido conquistando la vitalidad
que le exigía la situación de fungir como trío desde los tiempos del “Trisector”.
La base temática es primordialmente reflexiva y serena, pero siempre hay campo
abierto para que los quiebres de atmósfera y motif entren a tallar con miras al
enriquecimiento del desarrollo temático. Así las cosas, Evans da cabal muestra
de que en su estrategia jazzera cuenta con la herramienta perfecta para
sustentar al esquema global de esta espectacular canción de apertura, especialmente con el empleo de factores de bossanova. El viraje que se da a poco de llegar a la barrera
del cuarto minuto es simplemente grandioso: se nos regala un minuto y
medio de envolvente gravedad. Si tanto
gusto nos da que Evans se aferre a sus raíces jazzeras y que Banton se sienta
tan libre para explorar texturas psicodélicas para potencializar las texturas y
orientaciones emocionales que se aluden desde el núcleo compositivo en curso,
pues con ‘Alfa Berlina’ nos espera aún más deleite. Esta balada irradia un aire de inquietante
nostalgia mientras su núcleo temático recibe unos arreglos, tan sobrios como
impactantes, de parte de un teclado que ocasionalmente irrumpe con ejercicios de mordiente
minimalismo. ‘Room 1210’, por su parte, se impone con un señorial híbrido entre
la tradición Vandergraafiana de la época 1975-6 y la faceta más majestuosa de
la época 2008-11. Nos parece una pena que el interludio extrovertido no tenga mayor duración que la que se le otorgó, pero sin duda que es un recurso esencial para explotar
la elocuencia latente de la canción con un efecto dramático. La primera canción
netamente marchosa del repertorio es ‘Forever Falling’, y él se instaura sobre
un groove lo suficientemente llamativo como para honrar el legado del rock’n’roll…
aunque tratándose del trío que es, no esperemos algo obedientemente
convencional. Junto a los estimulantemente perturbadores retorcimientos rítmicos que se sitúan en lugares
estratégicos tenemos tremendo un viraje temático poco antes de llegar a la
marca del minuto y tres cuartos: dicho viraje plantea un desarrollo vivazmente notorio
antes de volver al motif inicial para armar un final contundente.
‘Shigata Ga Nai’ (“no hay más remedio” en japonés) es tema
instrumental caracterizado por un sombrío sentido de lo etéreo que gira en
torno a la armazón de acordeón y glockenspiel elaborada por Banton: las inocultables
vibraciones oscuras de este tema nos recuerdan un poco al paradigma del
rock-in-opposition de UNIVERS ZERO, lo cual también nos lleva indirectamente a la
referencia de la cámara modernista. Una sólida muestra de intensa sobriedad
desde la cual lo minimalista muestra su propio fuego sutil. Como estableciendo
un contrapunto tajante, emerge a continuación otra de las canciones
explícitamente filudas del disco: ‘(Oh No, I Must Have Said) Yes’. Con su
guitarra bien ubicada en el centro neurálgico de la instrumentación y un Banton
creando una ingeniosa base de bajo para el inusual compás elegido para la
ocasión, el trío exorciza en simultáneo los ecos de la vieja psicodelia y los
estándares del rock duro clásico, sustentándose así un inquietante primer
motif. Como las cosas nunca son normales en el peculiar cosmos musical de VAN
DER GRAAF GENERATOR, a poco de pasada la barrera del segundo minuto y medio se
da la inescrutable sorpresa de un viraje brusco hacia un clima jazzero donde Evans
pasa a ser el dueño de la voz cantante. Con
ese sofisticado agente jazzero que brota tan persistentemente de la ingeniería
rítmica de un siempre soberbio Evans y el ulterior desarrollo de un
electrizante solo de órgano a cargo de Banton (a medio camino entre lo gótico y
lo expresionista), el rigor emocional y el vigor visceral con los que
comenzó la canción reciben la savia de una renovada vivacidad. Las cosas vuelven un poco al predominio de lo introspectivo con el
arribo de ‘Brought To Book’, pero el cuerpo central queda alterado un par de
veces con perturbadoramente efectivos quiebres musicales signados por una
arquitectónica intensidad. Soberbio como siempre el ingeniero Banton... y todavía le quedan un par de momentos de arrebatador lucimiento en lo que queda del álbum.
En fin, todo esto fue “Do
Not Disturb”, un testimonio de aceptación de la senectud por vía de nuevas expresiones para las inquietudes y preguntas de siempre sobre el sentido de la vida en general y el significado de cada vida particular. Cosas así son parte esencial del ideario musical de VAN DER GRAAF GENERATOR, quienes con este disco han conquistado el cénit hacia el cual apuntaban desde su reformación del decenio pasado, siempre fieles a su ideología estética marcada por una amalgama de estos tres elementos: el fuego de la pasión, el éter del intelecto y la luz de la osadía artística. Con ellos, los VDGG cuentan con armas lo
suficientemente poderosas como para seguir siendo victoriosos en este 13er
round de su intermitente combate contra los fantasmas del desgaste y el hastío.
Muestras de “Do Not Disturb”.-
Room 1210: https://www.youtube.com/watch?v=QifU3MqGwg8
(Oh No, I Must Have Said) Yes: https://www.youtube.com/watch?v=4rTmBir0igY
(Oh No, I Must Have Said) Yes: https://www.youtube.com/watch?v=4rTmBir0igY
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