Tuesday, March 20, 2018

KANSAS: memorias de año 1976 y renovación de un viejo sueño rockero


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volcamos nuestras mentes y oídos a la veterana banda norteamericana KANSAS, la cual consta hoy por hoy del septeto de Phil Ehart [batería y percusión], Rich Williams [guitarras eléctricas y acústica], Ronnie Platt [voz y teclados], David Manion [teclados, órgano y coros], Billy Greer [bajo, guitarra acústica, voz y coros], David Ragsdale [violín, guitarra eléctrica y coros] y Zak Rizvi [guitarras eléctricas y acústica, y coros]. “Leftoverture Live & Beyond” es el nombre del doble CD en vivo que el grupo publicó a inicios de noviembre del pasado año 2017 por vía del sello Inside Out Music (también se hizo una edición especial limitada de 4 LP y 2 CD). Los conciertos de donde se extrajeron los ítems recogidos aquí tuvieron lugar en marzo y abril del mismo año 2017 en diversos lugares de Kansas, Oklahoma, Illinois, Virginia del Oeste, Kentucky y otros estados durante la gira de celebración del 40mo. aniversario de “Leftoverture”, cuarto disco de estudio de la banda y que se convirtió en su primer superventas. Por supuesto, también cuenta que es el disco que contiene su primer hit ‘Carry OnWyward Son’, un clásico inmortal e intemporal que incluso sorprendió al propio grupo en su tiempo. Es verdad que la canción tiene gancho, pero también es verdad que tiene cambios de ritmo y un esquema razonablemente sofisticado, así como una letra mística que no tiene un talante precisamente liberador sino más bien confuso y pesimista. Con sorpresa y todo, esta canción y el LP que lo contenía se convirtieron en un hito imborrable de la historia de KANSAS. De paso, el grupo aprovecha también la ocasión para foguear algunos temas de su disco de estudio más reciente “The Prelude Implicit” (2016), declarando con ello el manifiesto de que todavía tiene cosas nuevas que decir dentro del negocio del rock en nuestros tiempos. La edición incluye un poster que replica la de los anuncios de la gira que hicieron entre fines de 2016 y el primer cuarto del año 2017. Bueno, es hora de repasar los detalles del disco que ahora tenemos en nuestras manos.



La dupla de ‘Icarus II’ e ‘Icarus’ (de los álbumes “Somewhere To Elsewhere” y “Masque”, respectivamente) abre el repertorio con un prístino tenor épico cargado de elegante dramatismo.* El relato del sacrificio del individuo en nombre de la preservación de un bien mayor colectivo (“And now we’re hit, it’s happened, this is what I feared. / Something’s telling me my time has come. / Though it should be panic, I can feel a peace. / Strangely, now I know my purpose... / Hey boys! Hey, get out while you can! / I’ll try to take us home, / I’m going home...”) es sucedido por un homenaje al ímpetu del género humano por conquistar el cielo (“Floating on the clouds of amber, / Searching for the rainbow’s end. / Earth so far below me, I’m here alone / And I, I won't come down no more.”). El violín se luce de manera particularmente notable en esta maravillosa secuencia, dejando que los dobles guitarreos salgan al frente en los pasajes más filudos de la segunda de estas canciones mencionadas. Cuando aún no nos recuperamos del todo de este maravilloso impacto, el septeto nos obsequia la dupla inicial de su clásico álbum del año 1977 “Point Of Know Return”: la canción homónima y ‘Paradox’. La primera es una llamativa muestra de sinfonismo remozado para empapar de cálida estilización a un fundamento melódico de base country-rock; la segunda es un ejemplo de cuán genialmente los Sres. Kerry Livgren y Steve Walsh canalizaban sus respectivas influencias de GENTLE GIANT y GENESIS para gestar un ítem brillante cuyo fulgor no necesita de expansiones maratónicas. ‘Paradox’ se bastaba entonces con sus 4 minutos para electrizar los espíritus de los oyentes empáticos hace 4 décadas y hoy en día sigue preservando su dinamismo y su fuerza de carácter. Lo común en estas dos canciones es que emanan una imperante vibración luminosa, una con mayor gracilidad, otra con un ágil juego de tensiones conjugadas dentro de una meticulosa ingeniería, pero ahora es tiempo de volver de lleno al dramatismo: es la hora de ‘Journey From Mariabronn’. Esta canción emblemática del homónimo disco debut de KANSAS obtiene aquí un enfoque brutalmente enérgico, confirmado por enésima vez que el modus operandi del grupo es más propio de una orquesta… y aun así, también hay espacio para expandirse en jams y variantes del momento cuando el interludio instrumental abre campo a una potente sección en 6/8 de ribetes orientales. El clímax conclusivo combina el espíritu del jam y la inteligencia orquestada. Por supuesto, se registran aquí una de las ovaciones más entusiastas del público.

 

La gente de KANSAS tuvo a bien rescatar, además, a una joya perdida de ese gran segundo álbum titulado “Song For America”: ‘Lamplight Symphony’. En medio de esta reincidencia en el dramatismo dentro de un contexto rockero, este cuento de amor sobrenatural rescata su esencia originaria y recibe un tratamiento más muscular merced a la presencia de dos guitarras, las cuales se reparten los roles fundacionales con otros que se centran en complementar ciertos solos y bases armónicas de los teclados. Lo sublime hecho incandescencia, lo mágico hecho tormenta de nieve, una lámpara de magnificencia cuya luz es incontrastable. Como si se tratara de seguir la lógica del poeta, la aureola de agridulce esperanza de ‘Lamplight Symphony’ es sucedida por la resignación reflexiva del gran hit acústico de KANSAS: ‘Dust In The Wind’. Canción infaltable en cualquier concierto del grupo, canción que no necesita presentación específica, canción que se arroja al viento sabiendo que será muy bien recibida por los oyentes. Todavía quedan tres canciones del entonces reciente disco “The Prelude Implicit”, el testimonio del vigente septeto sobre el compromiso que tiene el sueño musical de KANSAS de mantener encendida su antorcha artística. ‘Rhythm In The Spirit’ despliega un punche que apela a lo frontalmente llamativo sin renunciar a la elegancia estilizada: a medio camino entre el modelo del así llamado AOR y el rock duro melódico, el grupo pone sobre el tapete toda su garra y, de paso, permite exhibir en una plenitud genuina el rol tan importante que cumple Rivzi dentro de este remodelado ensamble. ‘The Voyage Of Eight Eighteen’, por su parte, refleja fielmente muchos de los estándares de la esencia progresiva que KANSAS ha concretado firmemente a través del legado consistente de sus primeros discos, algo que también puede repetirse cuando hablamos de ‘Section 60’. En todo caso, este instrumental que cerraba “The Prelude Implicit” se centra en lo etéreo y lo introspectivo bajo la guía del violín. Una bellísima manera de cerrar el volumen 1 de este disco.  



El segundo volumen se centra casi exclusivamente en el disco homenajeado. Con el disco puesto a disposición del público en su integridad, tenemos la oportunidad de gozar de temas poco tocados en vivo como ‘What’s On My Mind’ y ‘Opus Insert’... o incluso nunca antes, como ‘Questions Of My Childhood’ ¡Y qué decir de la recuperación total de ‘Magnum Opus’! Pero vamos por partes. ‘Carry On Wayward Son’ abre esta sección del concierto con una pista pregrabada del estribillo a capella original, tras lo cual Ehart hace el primer redoble seguido de un silencio tramposo que sirve para medir el fragor gozoso del público asistente.
‘The Wall’ es una canción que ha envejecido muy bien, una balada sinfónica de mucho peso cuya pasión expresiva es inmune a los estragos del tiempo. Este hermoso cántico a la iluminación del yo interior con serias influencias de PROCOL HARUM tenía su cuerpo central compuesto por Livgren pero algo faltaba para el grand finale, algo que finalmente encontró en un interludio de una balada abandonada que había sido escrita por su compañero Walsh en los tiempos del “Song For America”, ‘Love Is A Dream’. Fue una tremenda intuición estética la que tuvo el buen Kerry al rescatar un retazo de una prenda abandonada y polvorienta para convertirla en un bordado exquisito. ‘What’s On My Mind’ establece el momento de rock melódico de raíces puramente norteamericanas, al modo de un cruza entre GRAN FUNK RAILROAD y el aspecto más sereno de unos ALLMAN BROTHERS. Hay tres guitarra operando aquí, repartiéndose fluidamente los fraseos solistas, riffs y bases armónicas: lo que en el disco original era producto de pistas sobregrabadas se puede ahora replicar fácilmente sobre el escenario. El momento de ‘Miracles Out Of Nowhere’ siempre es un momento de milagro rockero en su manifestación más señorial, y de hecho, la presencia de las dos guitarras hace que su comunión con el violín de Ragsdale funcione virtualmente como un trío de cuerdas de cámara dentro del fantástico entramado melódico en curso. El grupo recupera con plena confianza el arreglo original del interludio (uno de tantos homenajes  a GENTLE GIANT que Livgren insufló al legado de KANSAS) mientras que el pasaje final captura una luminiscencia empírea que nos hace casi imaginar que hemos viajado en una máquina del tiempo al año 1978 (el año del doble vinilo en vivo “Two For The Show”) Con la dupla de ‘Opus Insert’ y ‘Questions Of My Childhood’, el grupo transita grácilmente desde un sinfonismo ensoñador (un poco a lo YES) hasta un country-rock progresivo potenciado con un esplendor lírico bastante llamativo.  


Por supuesto, el repaso del clásico disco de 1976 debe concluir con la mágica díada de ‘Cheyenne Anthem’ y ‘Magnum Opus’ (ya se sabe que ‘Magnum Opus’ iba a ser el título del álbum y ‘Leftoverture’ el de su canción final debido a que los motivos centrales de su esquema  multipartito provenían de canciones desechadas para discos precedentes, pero fue a iniciativa  del bajista Dave Hope que se intercambiaron los títulos). ‘Cheyenne Anthem’ instaura otro ejemplo cándido de la faceta  dramática del ideario musical de KANSAS y, una vez  más, el grupo se comporta a la altura de los estándares y preceptos de su la fase más gloriosa de su tradición. Esto lo repetimos en forma triplicada para el caso de ese despliegue de explosiones, relámpagos y centellas articulado bajo una ingeniería robusta que es 
‘Magnum Opus’: el ensamble pasa revista a las seis secciones que componen a esta suite con la oportuna mezcla de musculatura, firmeza y algarabía que la exigente ocasión amerita, traduciendo este momento crucial de las postrimerías del repertorio a un gozo rockero de dimensiones beatíficas. Los encuadres de los teclados dobles casi nunca  descansan mientras que el violín llena espacios con su debida cuota  de punche cada vez que se requiere su dinámico colorido; las guitarras duales se reparten los momentos de protagonismo y la dupla rítmica cuenta con una buen afianzada flema que sabe manifestarse bajo un disfraz de fiereza o uno de sutileza de acuerdo al momento. ¡Qué gran final nos proporcionaría de por sí esta pieza si no fuera porque queda  una mas! - la canción coescrita por Livgren y Walsh sobre la brillantez intelectual de Albert Einstein, ‘Portrait (He Knew)’. Esta gema semi-perdida del disco “Point Of Know Return” hace gala de su recurrente cadencia  blues-rockera bajo un palaciego ropaje barroco para poner broche de oro a las cosas a punta de aguerrida distinción. La pesadísima  coda instrumental (muy a lo DEEP PURPLE, es cierto) brinda el único clímax musical que pueda compenetrarse con el que momentos antes se había plasmado en ‘Magnum Opus’. Ovación tras ovación, el público rinde justa pleitesía a unos KANSAS que aún saben hacer vigente su legado mientras mantienen renovado su viejo sueño rockero: es muy emotivo escuchar a la gente comentar lo bueno que fue el concierto mientras suena una pista de música de los 50s y las luces del escenario ya están apagadas. Lo que escuchamos y disfrutamos en “Leftoverture Live & Beyond” es una manifestación de las pulsaciones vitales que se regodean en su propia felicidad de existir. KANSAS es una banda, pero además, una fuerza de la naturaleza cuyos dáimones son los siete integrantes actuales.


Muestras de “Leftoverture Live & Beyond”:
Icarus II + Icarus (Borne On Wings Of Steel): https://www.youtube.com/watch?v=ZSmxvzDuik4
Carry On Wayward Son: https://www.youtube.com/watch?v=W0mEnKSSvsc


* En realidad, la mayor parte de los conciertos de esta gira comenzaba con una serie de canciones ejecutadas en formato acústico, mas el grupo decidió dejar a esta serie fuera del doble álbum.

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