Wednesday, March 20, 2019

SYDERALUS y los nuevos sonidos que emergen desde el silencio interior


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy toca el turno de hablar sobre el grupo argentino SYDERALUS, el mismo que opera en la actualidad como trío conformado por Nico Auvieux [guitarras eléctricas, acústica y clásica], Augusto Gallegos [bajo] e Isaac Llovera [voz, batería, teclados, guitarra eléctrica y bajo]: el motivo es la publicación de su disco “Inner Silence” que tuvo lugar a mediados de diciembre del pasado año 2018. Banda oriunda de Tucumán, su propuesta musical se orienta hacia una muy muscular y, sobre todo, muy equilibrada confluencia de post-metal, psicodelia pesada y prog contemporáneo dentro de una amalgama metalera que hace de lo experimental su esencia enriquecedora. Ellos ya nos sorprendieron gratamente con su disco homónimo del año 2014, siendo así que entonces SYDERALUS era un cuarteto conformado por Auvieux, Gallegos, Llovera y el guitarrista-cantante Fernando Ferro. Ahora el grupo se ha reducido a una estructura tripartita pero, a contrapelo de ello, ha expandido su paleta sonora incluyendo varios pasajes calmados y sutiles dentro de su aún primordialmente aguerrido esquema sonoro. “Inner Silence” es un disco conceptual sobre el impacto que tienen las palabras sobre los demás. Tal como lo expone el mismo grupo en su blog de Bandcamp, ¿somos realmente conscientes del impacto de nuestras palabras en los demás? Con esta pregunta como premisa, el trío elaboró una narrativa en torno a un personaje ficticio que, a través de una exploración de sus memorias, evalúa varias experiencias personales y sociales que le hacen reflexionar con una seriedad nueva sobre la importancia de sus palabras. Los procesos de grabación, mezcla y masterización del material contenido en “Inner Silence” tuvieron lugar en el estudio de Isaac Llovera, procesos que ocuparon diversos tramos de del año 2017 y que se extendieron hasta junio del año siguiente. Pues bueno, ahora este disco es una realidad concreta y ahora nos disponemos a repasar sus detalles.



Abre el disco ‘Age Of Reason’, el cual muestra fehacientemente los elementos de vigor rockero y de elegancia progresiva sobre los que el grupo va a aperar a través del ingeniosamente sofisticado repertorio que ocupa el disco. Con una acentuación dramática de varios grooves complejos que entran a tallar a lo largo del camino, los cimientos sonoros son totalmente idóneos para concretar y ensalzar el potencial señorío de los riffs y solos de guitarra que se van asentando. Esto se sitúa en una encrucijada entre LEPROUS y TOOL. Haciéndose debido eco de los acentuados recursos de vigor y sofisticación de tan excelente tema de entrada mientras procura gestar una ambientación un poco más relajada, entra a tallar el segundo tema del álbum, el cual se titula ‘Think About It!’. Erigiéndose en un cénit definitivo del disco, su dramatismo llega a un nivel de mayor fruición con la presencia de matices oscuros durante su desarrollo melódico; de esta manera, el vitalismo muscular que es inherente a la visión musical del grupo sigue escalando lugares de elevación emocional y expresividad a paso firme. La letanía desarrollada en la sección final es un declaración decisiva de ello. Con la dupla de ‘Leaving The Seas Of Nowhere’ y ‘I Am The One’, el trío se dispone a enfatizar y reavivar las llamas más sofisticadas de su particular hoguera sonora progresiva. En efecto, el primero de estos temas mencionados elabora un clima sigiloso donde el aura de lo misterioso ahoga su propio fulgor al aplastarlo contra su seno: las escalas flotantes de las dos guitarras encuadran su combativa languidez bajo las pautas estandarizadas del post-rock con un talante minimalista. El aire de misterio se acentúa con la inclusión de un monólogo. Por su parte, ‘I Am The One’ se centra en la elaboración de una atmósfera robusta donde las metrallas guitarreras y las capas de sintetizador se agolpan en una siniestra armonización, todo ello mientras el esquema rítmico juega mayormente con un swing ceremonioso. Es casi como una remodelación metalera de una cruza de PORCUPINE TREE y ANATHEMA.


   

El ítem más extenso del disco dura 20 ¼ minutos y se titula ‘The Facts’, una pieza  claramente diseñada para impulsar y esquematizar las facetas más fastuosas del ideario musical del trío. Consta de cinco secciones autónomamente tituladas ‘Entrance’, ‘Conception’, ‘Lifeless’, ‘Goodwell – Comebye’ y ‘Exit’. En amplia consonancia con la espiritualidad dramática ya mostrada en las canciones #2 y #4, su grandilocuencia épica ha de remodelar la tensión emocional que ya identificamos predominante en este disco. La suite comienza con una breve sección de guitarra acústica, siendo así que pronto el grupo crea una ingeniería metalera cuya parsimoniosa pesadez se asienta medio camino entre lo desesperado y lo furioso. Una siguiente sección vuelve a contar con un prólogo de guitarra acústica para luego focalizarse en un nuevo ejercicio de sigilosas atmósferas post-rockeras. La longitud de este ejercicio se enfila hacia el centramiento introspectivo. La irrupción de un breve interludio en clave pesada sobre un groove muy lento (a eso de pasada la frontera de los 9 ¼ minutos). Una segunda sección introspectiva se mueve en el terreno de la balada de tendencia pastoral con una fuerte presencia evocadora y contemplativa: los sencillos retazos de la guitarra eléctrica y las convenientemente tenues capas de sintetizador completan solventemente el escenario melódico en curso. Para los últimos cuatro minutos y medio, el grupo vuelve a lo rockero y lo hace con una musculatura muy arquitectónica. ‘Keeper’ desarrolla un convincente ejercicio de lirismo metalero dentro de un encuadre rítmico que prioriza lo ceremonioso en su swing. Algunos ornamentos rítmicos y el empleo de compases inusuales proporcionan aires de grandilocuencia a la ambientación señorial en curso. ‘The Seed’ es ciertamente la canción más fiera del álbum – incluso se utiliza el growling en varios pasajes del canto – y, de paso, también es la que cuenta con el enfoque más aguerrido de parte de la dupla rítmica. En muchos sentidos, la vitalidad aquí plasmada opera como el contrapunto perfecto frente a las atmósferas primordiales de la suite y el lirismo sistemático de la canción inmediatamente precedente. 



Las dos últimas canciones del disco son ‘Revealed’ y ‘Entering The Seas Of Nowhere’: el primero de ellos dura casi 7 ½ minutos mientras que el segundo supera por poco la barrera de los 8 minutos. El espíritu de ‘Revealed’ se centra en una cruza entre las dos canciones precedentes, añadiéndose algunos matices de la estilización majestuosa que habían marcado a la segunda canción del disco. El ensamble está completamente enfrascado en crear un imperial señorío dentro de las complejas pautas musicales que se planteó para la ocasión. En fin, ‘Entering To The Seas Of Nowhere’ opera como una balada no muy ajena al paradigma de FATES WARNING donde el desarrollo temático está muy bien cuidado. Tal vez tenemos aquí las intervenciones vocales más logradas del álbum. El letánico epílogo instrumental se da maña para evocar un aura envolvente mientras da vueltas y más vueltas al arquitectónico juegos de riffs diseñado para la ocasión. Nos suena a un retrato de una mirada a sí mismo que no puede apartarse de su foco de atención. Con esto concluye nuestro paseo minucioso por los diversos parajes y bosques rockeros que la gente de SYDERALUS diseñó para “Inner Silence”, un disco fenomenal que se erige como un punto de referencia para las nuevas instancias de frescura que exige el ideal del metal progresivo en algunas de sus vertientes más aguerridas. Tenemos aquí uno de los discos más ingeniosos y relevantes que han salido a la luz en el pasado año 2018 en el ambiente del art-rock argentino: totalmente recomendable, no nos cabe duda al respecto. Felicitamos a la gente de SYDERALUS por una labor tan bien hecha y aguardamos más trabajos fonográficos de su parte para el futuro próximo.



No comments: