Wednesday, February 03, 2021

Un paso de gigante en las estepas musicales del maestro DENNIS REA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el nuevo disco del excelso músico y compositor estadounidense DENNIS REA, que fue publicado en el pasado 21 de enero por el sello MoonJune Records y responde al título de “Giant Steppes”. El colectivo que acompaña a REA es este disco (que él mismo considera como uno de los más importantes de su carrera) está conformado por Dick Valentine (saxofones alto y sopranino, y flauta), Greg Kelley (trompeta), Stuart Dempster (didgeridoo), Greg Campbell (corno francés eléctrico), Don Berman (batería y percusión), Albert Kuvezin (voz), Juliana & PAVA (voces y hurdy-gurdy), Wadim Dicke (bajos eléctricos con y sin trastes), Brian Oppel (batería), Greg Powers (corno tibetano), Steve Fisk (teclados, ritmos sónicos y procesos) y Daniel Zongrone (batería y percusión). DENNIS REA tocas guitarras eléctricas, acústica resonadora y sintetizada, además de la kalimba. Grabado en un lapso de cuatro años en sesiones repartidas entre el Seattle residencial de REA y Siberia, “Giant Steppes” es el manifiesto preciso y apoteósico de un gigante paso adelante dentro de los continuos viajes exploratorios de fusión experimental de sonoridades modernas del jazz y el rock con recursos procedentes de diversos folclores. Fuera de sus grupos avant-jazz-progresivos MORAINE y KIM IRON STYLE, el maestro DENNIS REA ha realizado varios discos en la línea antes mencionada, tanto en su rol de solista como partícipe colaborador de proyectos de otros. El repertorio de cuatro piezas contenido en este álbum que ahora reseñamos consiste principalmente de adaptaciones de piezas de la Ruta de la Seda y del Este de Rusia, junto a una composición original del propio REA que incorpora extractos de un cántico tradicional tuvano  (de la República de Tuvá, en la región sur de Siberia). En palabras del protagonista, «así como mi lanzamiento del año 2010 “Views From Chicheng Precipice” por vía de MoonJune Records fue una carta de amor musical heterodoxa a la música tradicional de Asia Oriental, “Giant Steppes” asume una óptica igualmente caprichosa hacia la música tradicional y moderna de Asia Central – en este caso, la tierra de Uyghur en Xinjiang, las regiones de Altai y Tuva en Rusia y el Tíbet. Dicha óptica se ve a través del lente de mis experiencias personales en estos lugares y mis propios intereses musicales eclécticos. No se trata de un intento de autenticidad, sino de una profunda investigación sobre las tentadoras posibilidades sugeridas por sus fuentes musicales y geográficas.» El disco está dedicado a la gente, la fauna y los paisajes de las zonas geográficas mencionadas, y realmente, el contenido sónico de este disco es un cúmulo de visiones diversos: aquí hay jazz-fusión, experimentación electroacústica, jazz-prog, desarrollos psicodélicos extremos, aventuras de música concreta, detalles cercanos al RIO… Veamos los detalles de cada pieza individual contenida en “Giant Steppes”.


Yendo ahora al repertorio mismo de “Giant Steppes”, éste comienza con la maratónica pieza ‘Live At Gaochang’, la cual dura casi 16 ¾ minutos. De entrada nos sentimos arropados por una grácil aura evocadora emanada de la refinada arquitectura sonora armada por la festiva confluencia de guitarra resonadora, vientos y percusiones: un gran festín musical en clave del Extremo Oriente. En la frontera del tercer minuto, las cosas viran hacia una atmósfera contemplativa más sigilosa, masivamente absorta en sus propias vibraciones misteriosas. Capas sonoras de didgeridoo que se explayan como nubes ensanchándose sostienen al resto de los aportes instrumentales en un puente que nos lleva hacia otro motif un poco más calmado que el que dio inicio a la pieza en cuanto al groove, pero más exuberante en lo referente al armazón melódico que la guitarra y los vientos establecen en una comunión realmente deliciosa. También hay un momento de destaque para la percusión, el cual señala un reforzamiento de la cadencia en curso. Con el pasaje reposado que emerge a poco de pasada la frontera del minuto 11, se prepara el camino para enfatizar el talante contemplativo y gestar una exuberancia aún mayor para el colorido telúrico reinante, una exuberancia que va creciendo con su propio impulso inherente durante las últimas instancias. El disco comenzó, sin duda, con un cénit inapelable. ‘Altai By And By’ sigue a continuación para situarnos en una ambientación ceremoniosa y evocadora, afirmando un enfoque sonoro entrañable merced a la elocuente introducción de corales femeninas y hurdy-gurdy. Una vez instalado el esquema central de la pieza, la guitarra guía el desarrollo de su momentum central con sobrias cadencias y un meticuloso manejo de los silencios. Hemos pasado del inmenso clima de contemplaciones flotantes que marcó a la pieza de entrada a otro más parecido a un ritual, habida cuenta que, a mitad de camino, los cánticos asumen decisivamente un rol protagónico. ‘Wind Of The Worlds Nest’, que ocupa poco menos de 10 minutos de duración, nos lleva a un terreno totalmente diferente con la inmediata irrupción de un cantos gutural extremamente grave y el asentamiento de un groove fusionesco que opera como una vasija donde los coloridos del saxofón y de la guitarra vayan creando variadas interacciones. Para el último tercio, el tema se torna sombrío debido a que, con la ausencia de un esquema rítmico, el desarrollo se centra en diversas capas de guitarra y nuevos cantos guturales graves. Para el minuto final, el reprise del motivo inicial redondea las cosas convincentemente. Todo esto sonó como un híbrido de MAUDLIN OF THE WELL y KING CRIMSON. Otra cúspide del álbum.


Cierra el álbum ‘The Fellowship Of Tsering’, otro tema extenso que dura 14 minutos y pico. La primera sección se centra en un dinamismo jovial sostenido sobre un ágil y sencillo swing. Luego, poco antes de llegar a a la frontera del cuarto minuto y medio, todo se detiene para que un corno tibetano, primero en solitario, y luego acompañado de efectos percusivos y cibernéticos, abra el camino a un paisaje abstracto donde lo arcano y lo surrealista se funden una expresividad delicadamente inquietante. El vitalismo jovial de ante se ha trastocado radicalmente para que se imponga una neblina densa de sonoridades deconstructivas que, a fin de cuentas, tiene algo de tenebroso, pero, mayormente, se sienten intensas e inescrutables. Mientras la densidad va aumentando en un impolutamente calculado crescendo, el esquema sonoro va asumiendo algunos matices oníricos. Los últimos dos minutos sirven para que el ensamble retome la jovialidad inicial, lo cual funciona ahora como una expresión de alivio tras el despliegue inmediatamente anterior de solipsista oscuridad. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Giant Steppes”, una obra magna de impetuoso talante telúrico que DENNIS REA y sus compañeros de viaje han gestado con un derroche arrollador de lúcido ingenio y osadía experimental. REA considera a este disco como una obra muy especial dentro de su canon y coincidimos con él: totalmente recomendable este catálogo de pasos de gigante cuyas huellas consisten en sonidos.  



2 comments:

daniel z said...

muchas gracias por la maravillosa reseña de esta grabación especial - dz

César Inca Mendoza Loyola said...

Gracias ante todo a Dennis, a ti y a toda la gente involucrada en este hermoso e intrigante disco.

César Inca