Tuesday, May 12, 2020

Nuevas formas para el fortalecimiento progresivo de GHOST TOAST



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el nuevo trabajo fonográfico de la banda húngara GHOST TOAST: se titula “Shape Without Form” y fue publicado en el tercer día de marzo por el sello británico Inverse Records. Se trata del cuarto álbum de la banda. Este cuarteto conformado por László Papp [batería], János Stefán [bajo y efectos], Bence Rózsavölgyi [guitarras] y János Pusker [cello y teclados] ha creado una obra llamativa y efectiva. Se trata de un disco conceptual sobre la idea del carácter trágico del ser humano de nuestros tiempos, llevado hacia la deshumanizacion y el vacío espiritual mientras que lo poco que le queda de genuinamente humano se utiliza como insumo dentro de la gran maquinaria industrial y política. Así, la tensión surge de parte del espíritu que quiere resistirse a la negación de sus pulsaciones humanas. El título del disco procede de una de las líneas del célebre poema de T.S. ELIOT The hollow men. En el disco que ahora reseñamos, el personal de GHOST TOAST se dedica a seguir explorando sesudamente el potencial de rotundo expresionismo que emerge de la cruza de prog-metal, ambientes de tenor post-rockero y psicodelia progresiva, con algunos empleos ocasionales de la estilización sinfónica: un camino que el grupo tiene claramente trazado para su horizonte estético desde sus inicios en la localidad de Debrecen, en el ya lejano año 2008. En cierta forma, este nuevo disco sigue cosechando la siembra de su trabajo precedente “Out Of This World”, el cual data de tres años atrás y tuvo una muy positiva recepción en las redes progresivas. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Shape Without Form”, un disco con iguales, si no mayores méritos artísticos.


‘Frankenstein’s’ abre el repertorio con un garbo extraordinario; comenzando con un prólogo de piano y sintetizador signado por una magnificencia señorial, lo cual abre la puerta al cuerpo central, el mismo que orienta firmemente a través de una ingeniería incendiaria. Las dos columnas del sonido grupal están encarnadas en los vibrantes riffs de la guitarra y los musculares grooves de la batería. Nos hemos encontrado en terreno de CANVAS SOLARIS mientras el grupo acentuaba el nervio arquitectónico de esta estupenda pieza de entrada. Luego sigue la dupla de dos de las piezas más largas del álbum: ‘Eclipse’, que dura poco más 8 ¼ minutos, y ‘Y13’, que dura poco menos de 7 ¼ minutos. ‘Eclipse’ se focaliza en una expansión particularmente ambiciosa de la aguerrida fastuosidad metalera dentro de un encuadre sofisticado que, en ciertos pasajes, abre espacios para ornamentos etéreos. Incluso se nota que el grupo quiere explorar ciertas acentuaciones jazz-rockeras en un interludio donde los sintetizadores salen al frente con la misión de gestar un armazón psicodélico, y mientras tanto, la guitarra va poco a poco saliendo de su rol secundario para remodelar el filo anterior, y de paso, llevar a la pieza a un nivel mayor de refinamiento melódico. De hecho, en los tres últimos minutos de la pieza nos topamos con una inaudita hibridización de DREAM THEATER y RUSSIAN CIRCLES. Tremendo tema que, de hecho, encarna un punto culminante dentro del disco. ‘Y13’, por su parte, se eleva hacia un terreno más contemplativo, esta vez usando los factores de garra rockera para iluminar una atmósfera que se siente, en su mayor parte, crepuscular y reflexiva. Esta vez es el piano quien lleva la batuta en el desarrollo temático, el mismo que se enriquece con las intervenciones del cello y de sobrias orquestaciones de sintetizador. Es en este momento que la ambientación central de la pieza se intensifica notoriamente, algo que es excelsamente aportado por la dupla rítmica. Ahora hemos abandonado lo reflexivo para llegar a lo dramático, con lo que el grupo entabla aires de familia con bandas como AESTHESYS y OCEANIC, más algunos resabios añadidos al estilo de los cuatro últimos discos de PORCUPINE TREE. Hay unas partes habladas que proceden de la película de ciencia ficción Space men, del año 1960 (también llamada Assignment – Outer Space). Otro clímax incuestionable del álbum.

Hunt Of Life’, el cuarto tema del álbum, no es una composición del grupo sino una adaptación space-rockera de una canción folclórica islandesa. La voz femenina que suena es de Kelly Jenny. El bloque instrumental utiliza recursos rítmicos computarizados además de la batería real de Papp, y emplea un enfoque psicodélico sobre un groove que se enfila mayormente hacia el reggae. Se nota la influencia de los OZRIC TENTACLES en estos pasajes mayoritarios. También merece especial mención el lucimiento del bajista. De todas formas, en el último tercio, el grupo vuelve hasta cierto punto a su nervio metalero sofisticado, aunque la fuerte presencia de los sintetizadores permite que el elemento psicodélico siga pesando mucho dentro del entramado sonoro. ‘Follow’ tiene la misión de volver a todo pulmón al predominio de la fuerza prog-metalera, aunque lo hace con un enfoque tentativo y sutil que permite la construcción de pasajes flotantes, como por ejemplo, la sección inicial. De todas formas, una vez que los primeros recursos de pesadez sofisticada entran a tallar, nos damos cuenta de que éstos darán rienda suelta a su empuje esencial para movilizar el desarrollo temático de la pieza. En paralelo con lo hecho en las piezas segunda y tercera del álbum, la batería gesta una de sus labores más notables dentro del repertorio de “Shape Without Form”. El epílogo replica el tenor flotante del prólogo: una buena manera de cerrar el círculo musical de esta pieza en cuestión. ‘Before Anything Happens’ entra a tallar para crear un equilibrio mágico entre el preciosismo melódico de los sinfónico y el vitalismo ostentoso del prog-metal, estando este último sazonado con ciertas vibraciones modernistas de modalidad psicodélico-industrial. Se nota que en esta ocasión el grupo ha decidido deambular por las aristas más líricas de su posicionamiento progresivo. Tal vez se trata del ítem más colorido del disco después de ‘Y13’. 



La segunda canción más larga del disco es la misma que le da cierre: se titula ‘W.A.N.T.’ y dura poco más de 8 minutos. Para empezar, señalamos que aquí hay más diálogos cinematográficos: esta vez, de las películas 1984 y Apocalypse now. En lo relativo a lo estrictamente musical, la pieza comienza con un preludio orquestal para luego instaurar un nuevo ejemplo de pesadez sistemática e incendiaria para el cuerpo central, haciendo que todo fluya sobre una ágilmente compacta y compleja ingeniería rítmica. Mientras el desarrollo temático va avanzando, advertimos que la segunda mitad de esta pieza de cierre está diseñada para que la faceta más pesada del estilo grupal asuma una vehemencia dramática. Así, tras un breve interludio misterioso, todo vuelve a una contundente expresión de vigorosa rabia, hasta aterrizar en un epílogo muscularmente ceremonioso. Los efectos de fanfarria de clausura pueden interpretarse como un llamado a la conciencia o como testimonio del hundimiento del espíritu humano en la maquinaria reguladora del mundo. En fin, fueron poco más de tres cuartos de hora de exquisita y potente música progresiva para nuestros tiempos. La gente de GHOST TOAST se ha lucido solventemente a la hora de crear y grabar “Shape Without Form”, un disco que fortalece su presencia en el actual escenario del rock artístico europeo. 


Muestras de “Shape Without Form”.-
Before Anything Happens: https://www.youtube.com/watch?v=rSD7WycKk6s