Wednesday, August 20, 2025

GUADALQUIVIR por partida doble



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde el pasado año 2024 tenemos novedades por partida doble desde los cuarteles de los legendarios y aún vigentes GUADALQUIVIR, campeones eternos del jazz-prog con raíces andaluzas. La primera de ellas consiste en el rescate del registro de un concierto que el grupo dio en Bilbao en el año 1980, dentro del contexto de la gira promocional del segundo álbum del grupo “Camino Del Concierto”. La segunda es un disco de estudio de reciente gestación que es un homenaje al maestro inmortal Chick Corea. La iniciativa de ambas publicaciones corría a cargo del sello 5 Lunas. El primero de estos discos tiene el obvio título de “Live Bilbao 1980”, mientras que el segundo ostenta el también obvio título de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea. Ambos ítems fueron publicados por el sello 5 Lunas, el primero en el mismo inicio del año 2024, el otro, el 15 de marzo siguiente. Haciendo un poco de historia, GUADALQUIVIR comenzó sus días en Madrid en 1977 como el quinteto de Luis Cobo “Manglis” [guitarras], Andrés Olaegui [guitarras], Pedro Ontiveros [saxofones y flauta], Jaime Casado [bajo] y Larry Martin [batería] como una propuesta del entonces mánager de TRIANA José Varela. Esto se tradujo en una participación en un festival en el Polideportivo de Móstoles (Madrid) donde el recién nacido grupo compartió cartel con TRIANA, STORM e IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE. Olaegui y El Manglis, amigos de años que ya habían sido colegas en el grupo MANANTIAL, se repartieron las composiciones vertidas en los dos primeros discos, el debut homónimo de 1978 y el antes mencionado “Camino Del Concierto” de dos años después. Ellos fueron publicados por la multinacional EMI a través del sello Harvest. Remitiéndonos al disco que ahora nos ocupa, el sonido directo plasmado en “Live Bilbao 1980” estuvo dirigido por Carmelo Casado y Pablo Sánchez, mientras que Manglis se hizo cargo de la mezcla en su estudio doméstico. La ulterior masterización estuvo en manos de Jesús Arispont en los Masterispont Studios de Sevilla. Salvador Vélez hizo el diseño gráfico.* El disco está dedicado a la memoria de Larry Martin, quien partió al más allá el 9 de marzo de 2013. Vayamos ahora al repertorio mismo.


Todo empieza con la pieza denominada como el mismo grupo. ‘Guadalquivir’ exhibe su grácil solemnidad a través de su encantador desarrollo temático, el cual pone al saxo en el centro protagónico mientras la dupla rítmica elabora grooves razonablemente complejos y la triangulación de las dos guitarras y el bajo añaden recursos de musculatura jazz-rockera. Así las cosas, el viaje grupal afianza su señorío colectivo a lo largo del camino: cómo no, el resultado es que ‘Guadalquivir’ es la apertura perfecta para el ritual sobre el escenario de Bilbao. La ulterior tríada de ‘Noche De Verbena’, ‘Cartuja’ y ‘Ostalinda’ incrementa el aliento de algarabía y jaleo dentro de las coordenadas estéticas del quinteto. El primero de estos temas mencionados conjuga la cabal jovialidad del baile con la intensidad vivaz del calor, creando un embrujador paisaje musical de la disposición a la alegría que siempre se asocia a la dimensión festiva del espíritu flamenco. También hay algunos tintes cuasi-caribeños en el swing principal que avivan eficazmente la expresividad de la pieza. ‘Cartuja’, por su parte, exhibe aires de bulerías con una espiritualidad un poco más grave, pero igualmente abierta a la soltura extrovertida sin reservas. El entramado de las dos guitarra y el saxo afianzan el centro melódico mientras el bajo aporta unos ingeniosos ornamentos al asunto. La soberbia labor de Martin a la batería mantiene todo bien encuadrado mientras la soltura sigue luciendo su gracia esencial. ‘Ostalinda’ eleva los aires de jaleo hacia un fulgor llamativo y candoroso que ya apreciamos en ‘Noche De Verbena’. Las líneas de la flauta despliegan su coquetería con extrema pulcritud performativa para enriquecer el colorido intrínseco al motif central.  Ocupando un espacio de cerca de 10 ½ minutos, ‘La Danza De Los Tigres’, hace gala de su exuberancia melódica sobre un encuadre rítmico intenso y sumamente ágil, el cual se muestra muy nutrido de grooves plenos y pletóricamente vivaces: la batería es un punto de referencia muy destacado dentro del armazón grupal, incluso gozando de un breve solo en medio de la persistente ingeniería rítmica. Aquí está uno de los mejores solos de saxo de todo el concierto, y de paso, también uno de los solos más electrizantes de guitarra.  

  

Los dos siguientes temas son nuevas composiciones de Olaegui de ese tiempo: ‘El Funki Del Verano’ y ‘Campos De Olivo’. El primero de ellos hace honor a su nombre dentro de un enclave claramente definido dentro del estándar del jazz-fusion clásico: ostenta influencias de los RETURN TO FOREVER de 1975 y los WEATHER REPORT de 1978. El swing es muy vitalista y la manera tan elegante de manejarlo permite que el despliegue melódico concebido para la ocasión se elabore con una aureola envolvente mientras se abre espacios oportunos para solos de guitarra y de saxo. En algún momento, el groove de la batería se torna más rockero, haciendo que el desarrollo temático adquiera una densidad extra. En cuanto a ‘Campos De Olivo’, se trata de una composición donde el grupo quiere asentar una cruza entre el jazz-funk ya trabajado en la pieza precedente con el jaleo aflamencado que es tan común en el ideario estético de GUADALQUIVIR. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, emerge un solo de batería que aterriza en un jam jazz-progresivo muy lleno de marcha. Otro momento de notable musculatura de parte de este genial quinteto que, finalmente, redondea la faena con un breve reprise del motivo inicial. Todo termina con el popurrí de ‘El Manglis / Baila Gitana’, tal vez los dos temas más populares del primer álbum. De hecho, ambos son muy representativos de la apuesta de GUADALQUIVIR por complementar claridad melódica con agitaciones libres jazz-progresivas dentro de un marco expresivo signado por la fusión de raíces aflamencadas. Los ornamentos y los desarrollos rítmicos corren fluidamente a través de los bien amalgamados diálogos entre los músicos, haciendo que los pasajes más complejos y los inteligentes juegos de síncopas se sientan totalmente naturales. Una mención especial va para el estupendo solo de bajo que engalana el refuerzo del cuerpo central de ‘Baila Gitana’ antes de que éste llegue a su apoteosis. “Bueno, Bilbao... ¡Muchas gracias!, ¡muchas gracias!” es el afectuoso saludo al público de parte del Manglis antes de presentar a la banda y acometer este broche de oro. 


Repasemos ahora
 Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”, firmado por GUADALQUIVIR & FRIENDS. De hecho, aquí opera GUADALQUIVIR con el núcleo triádico de los guitarristas Luis Cobo y Andrés Olaegui, junto a Pedro Ontiveros al saxo soprano, haciéndose acompañar por una enorme cantidad de amigos en la serie de nueve temas elegidos y grabados para el disco. Algunas intervenciones a los teclados son hechas por El Manglis, pero la mayoría fue hecha por invitados.** Poco días después de la triste partida de Chick Corea (que ocurrió el 9 de febrero de 2021). los tres maestros tuvieron la idea de rendirle un tributo musical. El Manglis dirigió los procesos de grabación y mezcla en su estudio doméstico con la asistencia de Luis Cobo Machuca, mientras que la masterización volvió a estar en manos de Jesús Arispont. Tiene sentido narrar una vieja anécdota que involucra al Manglis con el buen Chick. Resulta que allá por el año 1979, Juan Miguel Ramirez de Cartagena, uno de los ejecutivos de EMI España, envió al maestro homenajeado un ejemplar del álbum debut de GUADALQUIVIR y éste lo agradeció con una carta donde reconoce que escuchar el disco le pone muy feliz. Y no sólo eso. En el tema que cierre su álbum del año siguiente “Tap Step”, el cual se llama ‘Flamenco’, Corea cita un pasaje de ‘Baila Gitana’. Vayamos ahora al repertorio del disco. El embrujador y contagioso fervor invertido en ‘Hymn Of The Seventh Galaxy’ lo convierte en el tema idóneo para dar el puntapié inicial a las cosas, pues es justamente éste el que anunció al mundo el arribo de la etapa eléctrica de RETURN TO FOREVER. En esta versión, el impacto continuo del armazón de batería, bajo y palmeo garantiza que el swing refleje toneladas de esplendorosa alegría, la misma que realza el colorido inherente a la composición. ‘Captain Senor Mouse’ sigue a continuación para remodelar esta senda expresiva con una mayor dosis de plenitud jazz-rockera. El dinamismo es, en efecto, más potente. ‘500 Miles High’ vira hacia una solemnidad elegante y envolvente donde el piano eléctrico ocupa el centro protagónico de la ciudadela instrumental. El colectivo actuante respeta fielmente el aura sensual de la pieza original mientras añade un vigor nuevo al asunto. Los sucesivos solos de guitarra y saxo que emergen en el intermedio son muy eficaces para eso. 
 

‘Nite Sprite’ retoma  la magia sonora de cálidos desarrollos melódicos y grooves aún más cálidos, dejándose llevar por su propia agilidad. Las intensas bases percusivas muestran mil y una maneras de traducir el multivalente vocabulario de Chick a la narrativa de las síncopas fusionescas con raíces flamencas. Por supuesto que no puede faltar ‘Spain’ con esa cita inicial del Concierto de Aranjuez de JOAQUÍN RODRIGO que instaura el ambiente general del cuerpo central que el ensamble actuante después reitera. Esa cita aparece, de hecho, dos veces en medio de la orfebrería de algarabía sonora que los músicos gestan en una asociación perfectamente pulcra de irradiaciones confluyentes. El hecho de que el swing esté un poco más calmado en la presente versión permite a los músicos explorar matices dentro del muy famoso esquema melódico en cursi. ‘King Cockroach’ recibe alegremente el impulso de extroversión ya desarrollado en las dos piezas precedentes y regresa al garbo jazz-rockero que antes percibimos en la versión de ‘Captain Senor Mouse’. Hay un solo de sintetizador simplemente portentoso que, por sí mismo, brinda una importante vivacidad al bloque sónico integral; sus vibraciones se dejan sentir en el solo de saxo que viene después. El clásico Coreano de 1978 ‘Humpty Dumpty’ es presentado con un swing más grácil, lo cual permite al complejo esquema rítmico explayarse con solvente fluidez. Los ornamentos del bajo y las líneas del saxo dirigen al alimón el desarrollo temático; y qué decir del fabuloso solo de piano, vital para el reforzamiento del cuerpo central. ‘Love Castle’ exhibe una gracilidad muy semejante, aunque con un despliegue menos fastuoso de elementos sonoros. La belleza de la composición habla por sí misma. ‘Armando’s Rhumba’ tampoco puede faltar, siendo uno de los temas de ese legendario disco “My Spanish Heart. Las efervescencias de garbo caleidoscópico están bien controladas a pesar de que la extroversión en curso parece que está a punto de desbordarse. Pero no, no puede ser, los músicos comparten una inconfundible complicidad donde la inteligencia ingenieril está al servicio de la frescura de las emociones inspiradoras de esta cruza entre lo flamenco y lo latino-caribeño. Gran final del disco, como debía ser.


Todo esto es lo que hemos apreciado de “Live Bilbao 1980” y “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea” desde el cuartel del pasado de GUADALQUIVIR y su fortín presente, respectivamente. Las enormes dosis de belleza y vivacidad que se dejan percibir en estas dos ediciones de 5 Lunas son indicios innegables de que la magia y la creatividad de GUADALQUIVIR son, al fin y al cabo, atemporales, atraviesan varios momentos del tiempo sin quedar reducidos al flujo del mismo. ¡¡Recomendables y aún más allá, imperdibles!!


Muestras de “Live Bilbao 1980”.-

Muestras de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”.- 


* Tal como nos informa Juan Antonio Vergara Soto, el jefe de 5 Lunas“los diseños de la portada se han realizado basándose en fotografías de estudio en b/n y el concepto que el grupo tenía para su próximo disco de estudio.

** La lista completa de colaboradores es: Emilio Fernández de los Santos “Caracafé” (guitarra flamenca), Pedro Sierra (guitarra flamenca), Rafael Marinelli (piano eléctrico y sintetizadores), David Sancho (piano eléctrico y sintetizadores), Jesús Pardo (teclados), Jesús Lavilla (piano eléctrico y sintetizadores), Xavier Capella (piano eléctrico y sintetizador Moog), Josep Max “Kitflus” (piano y sintetizadores), Javier Mora (piano y sintetizadores), Dani García (piano), Chechu Sierra del Pino (bajo), Jesús Arispont (bajo), Tony Cuenca (bajo), Carlos Benavent (bajo), Manolo Toro (bajo), Manuel Reina (batería). Antonio Calero (batería), Manuel Sutil (batería), Antonio Moreno “Tacita” (batería), Chicharo de Jerez (batería), Salvador Niebla (batería), José Vázquez “Roper” (batería), Paco García (batería), Luis Abela (batería), Juan Reina (palmas y jaleos), Pedro Ruiz Blas (voz), Francis Posé (contrabajo), Manolo Calleja (contrabajo), Juan Cerro (guitarra), Javier Paxariño (bansuri), Nantha Kumir (tabla, dolak y kanjira), Tato Macías (congas, cajón, claves y shekere), Jorge Pardo (flauta), Vladimir Dimitrienco (violín y viola), Kike Perdomo (saxo tenor), Juan Moro (saxo tenor), Paco Ibáñez (trompeta), Toni Pallarés (trombón) e Irene Miranda (canto). Sí, aquí hay legendarios integrantes de ICEBERG, ALAMEDA y MANTRA, además del reemplazante de Ontiveros para el tercer disco de GUADALQUIVIR.

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