Tuesday, November 21, 2023

Quinta irrupción vanguardista de los franceses CHROMB!

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el nuevo disco del colectivo francés CHROMB!, el quinto de su carrera fonográfica y que justamente lleva el título de “Cinq”. Este disco se publicó el pasado 3 de noviembre por vía del sello Dur Et Doux, el cual está administrado conjuntamente por varias bandas de la vanguardia rockera y jazzera de Lyon. El personal conformado por Antoine Mermet [saxofones, sintetizador, efectos y voz], Camille Durieux [sintetizadores y voz], Léo Dumont [batería y voz] y Lucas Hercberg [bajo y voz] registró el material contenido en “Cinq” en diciembre del pasado año 2022, en el Studio Rouge. Jérôme Rio se hizo cargo de la ingeniería de sonido y de la mezcla, mientras que la ulterior labor de masterización estuvo en manos de R3myboy. Este disco necesita menos de 35 minutos (aunque no nos hubiese molestado que durara algo más) para aportar algo importante al escenario avant-progresivo francés, el cual es, de por sí, bastante fructifero y portador de una idiosincrasia bastante contundente en su fragor creativo. Las energías musicales de los Sres. Mermet, Dureieux, Dumont y Hercberg se conjugan vivazmente dentro de una ingeniería compacta y ecléctica desde la que se hace buen uso de recursos y efectos contemporáneos. Para analizar más al detalle esta aproximación inicial, repasemos los seis temas que se contienen en “Cinq”.


‘Fredilippe’ abre el álbum como un ejercicio de jovialidad en clave de tecno-pop con unos resabios dadaístas que son manejados con pulcrísima delicadeza. A medio camino entre el jingle y el circo, esta pieza sabe ser burlona con abundante calidez. ‘La Cérémonie’ sigue a continuación para exhibir los primeros indicios de travesura surrealista a los que el cuarteto es y ha sido siempre tan afín. Lo percusivo (manejado mayormente desde los recursos cibernéticos de los que dispone el grupo) es vital para crear, sostener y desarrollar el ambiente general de la pieza. Algunos trucos disruptivos emergen para asentar una interesante aureola de inquietud en medio de lo que, en líneas generales, es un ritual contemplativo que se expande a través de un escenario futurista que concluye con un majestuoso epílogo. Los arreglos corales, en sí mismos, son bastante gentiles. ‘Roupoutoum Contre Routoupoum’ regresa de lleno a la jovialidad frontal, pero esta vez con una ingeniería sofisticada que da buena cuenta del versátil virtuosismo congregado en el entramado grupal. El ZAPPA de 1986 establece nexos con los ULTRA ZOOK mientras se añaden ciertos elementos de los legendarios RASCAL REPORTERS en esta revelación de la faceta más progresivamente señorial de CHROMB!. La dupla de ‘Pauvre Brobre’ y ‘Le Prince’ exhibe con patente fortaleza dos caras contrastadas de una misma visión creativa de este colectivo: el primer tema es puro fuego agitado por el nervio maleable del aire; el segundo ostenta un posicionamiento terrenal que va saltando de pozo a pozo llenados de agua celestial con milimétrica precisión. ‘Pauvre Brobre’ se explaya en un delirio dadaísta donde la banda explora senderos de brutal prog a través de una estrategia sónica enraizada en el avant-jazz, logrando establecer algunos nexos con las vibraciones típicamente siniestras del chamber-rock mientras concreta dicha labor. ¿En qué momento podrían PAK y LA STPO hibridarse? La gente de CHROMB! responde la pregunta con esta respuesta de su propia hechura. ‘Le Prince’ desarrolla su centro temático dentro de una implacable geometría progresiva donde se fusionan el math-rock y el avant-prog, haciendo que el reinante dadaísmo vire desde lo siniestro hacia lo fulguroso. Incluso hay algunos pasajes marcados por un envolvente lirismo, los cuales añaden una inesperada instancia de serenidad al paisaje global.
 
‘Rongongonfre’ ocupa un espacio de 6 ¼ minutos, asumiendo cabalmente el rol de asentar la máxima expresión del expresionismo delirante que resulta tan esencial para una gran arte del enfoque estético del grupo. Los electrizantes traqueteos y las imposibles cadencias que sustentan la laberíntica ingeniería de la pieza apuntalan eficazmente los nuevos recursos de tensión expresiva desde donde se arma la pieza. A diferencia de la neurosis desatadamente incendiaria del tema #4, aquí opera un centralización de la lógica aventurera donde lo tenso está gobernado por lo abstracto, lo cual significa una capitalización de las atmósferas traviesas previamente anunciadas en el tema #3. Además, las diversas apariciones de recursos ágiles hacen que lo bizarro nunca llegue a ser siniestro... aunque sí perturbador. Los traqueteos finales son el síntoma más claro de este electrizante matiz. Vemos que la secuencia de estos tres temas encapsula la cima definitoria del repertorio. El cierre del disco llega de la mano de ‘Et Des Couteaux’, una pieza que hace gala de autocontención cuando desarrolla su bizarra arquitectura temática donde se combinan ritmos marciales y orquestaciones misteriosas, siendo así que la atmósfera general resulta ser bastante grácil. El secreto de esto último reside en la alto dosis de jazz-prog que se utiliza para dirigir el ambicioso núcleo compositivo creado para la ocasión. Los arreglos corales vuelven a exhibir una espiritualidad ágil; en contraste con esto, los redobles conclusivos de la batería parecen aludir a una estrategia guerrera que, a fin de cuentas, termina antes de que pueda generar algún tipo de explosión. Todo esto es lo que se nos brindó en “Cinq”, la nueva irrupción vanguardista del cuarteto francés CHROMB!; totalmente recomendable para todo público amante de la idea de que escuchar un disco debe ser como una expedición de descubrimiento de cosas inauditas y tesoros intrigantes. 
  

Monday, November 20, 2023

El prontuario neo-progresivo de los alemanes RPWL



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el más reciente trabajo de la banda neo-progresiva alemana RPWL, la cual opera actualmente con la alineación de Yogi Lang [voz y teclados], Kalle Wallner [guitarras y teclados], Marc Turiaux [batería] y Markus Grützner [bajo]. “Crime Scene” es el título del disco que hoy comentamos y fue publicado a mediados del pasado mes de marzo por el sello Gentle Art Of Music, tanto en CD como en vinilo (con opciones de color rojo, azul, amarillo o el habitual negro). “Crime Scene” es el primer disco como cuarteto tras haber grabado una serie de tres discos como quinteto con un teclista extra entre los años 2012 y 2019 (“Beyond Man And Time”, “Wanted” y “Tales From Outer Space”). Haciendo un poco de historia, RPWL (llamado así por las iniciales de los apellidos de los integrantes del cuarteto original, que eran Phil Paul Risettio, Chris Postl, Waller y Lung) se originó en el año 1997 como una banda tributo a PINK FLOYD que enfatizaba su material de 1973 en adelante, siendo así que su enfoque de sinfonismo moderno permitió a la banda madurar su propia modalidad neo-progresiva. Empezando a hacer sus propias composiciones, la gente de RPWL hizo su debut fonográfico ante las puertas del nuevo milenio con el disco “God Has Failed”. Este disco debut llamó la atención del mismo público aficionado a MARILLION, MOSTLY AUTUMN, PORCUPINE TREE, y posteriormente, GAZPACHO, RIVERSIDE y THE PINEAPPLE THIEF. De hecho, a lo largo de su carrera fonográfica, este grupo ha venido estableciendo varias conexiones estilísticas con los grupos mencionados. El disco que ahora comentamos es un trabajo conceptual sobre crímenes tristemente célebres. Por ejemplo, la canción ‘Red Rose’ está inspirada en la depravación necrofílica que el radiólogo germano-estadounidense Carl von Cosel impuso sobre el cadáver de María Elena Milagro-Hoyos; también está ‘A Cold Spring Day In ‘22’ se inspira en la masacre de la villa de Hinterkaifeck, la cual significó una cruel matanza de seis integrantes de una familia entera.
 
 

Todo empieza con ‘Victim Of Desire’, canción que se desempeña muy bien en la elaboración de los desarrollos temáticos y los estilizados ambientes que rodean a éstos tras un preludio cósmico de ciertos ribetes densos. Una vez instalada la pronta ingeniería grupal, la banda muestra sus afinidades con MARILLION, PALLAS y THE PINEAPPLE THIEF (y, de forma colateral, con COLDPLAY) mientras va transitando fluidamente por sus diversas secciones temáticas. Un giro cibernético que se da poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio sirve para explorar efímeramente el sendero del space-rock, y, de paso, dar una breve carta blanca a la batería para que se luzca. Un truco bastante interesante que nos toma de sorpresa y que, tal vez, merecía una expansión un poco mayor. Tras este atractivo inicio llega el turno de la bella canción ‘Red Rose’, cuya estrategia expresiva consiste en adentrarse en un aura contemplativa y reflexiva sobre un tempo de 7/8 en clave lenta. Esta inspirada balada progresiva sabe hacerse arropar por una atmósfera amable mientras la letra desgrana los oscuros deseos del alucinado protagonista, lo cual conlleva literalmente una cruza entre Eros y Thanatos: “All my help appeared to fail / But down to your last breath, / I know that you’re my bride to be. / Not a world we need to say.” – “In the absence of your light / I nearly fell apart, / But now we start a brand-new day. / I know how scared you are, / But, please, come back to life. / You’re my haven in a heartless world.” Una mención especial va para el Gimouriano solo de guitarra que entra a tallar cerca del final debido a su eficaz manera de realzar la base melódica creada para la ocasión. ‘A Cold Spring Day In ‘22’ es una agradable canción a medio tiempo que nos remite, simultáneamente, a los MARILLION de 2004 y a los PORCUPINE TREE de la fase 1999-2000. Cuando llega el turno de ‘Life In A Cage’, el grupo regresa parcialmente a la majestuosidad estilizadamente densa que signó a la pieza de apertura. Eso sí, se nota aquí una actitud un poco más constreñida en el manejo del punche rockero activado para el esquema sonoro. Todo comienza con un tenor un tanto etéreo y luego vira hacia un swing moderado donde las vibraciones melódicas de la guitarra asumen el nuevo mando del bloque sonoro integral. Hay mucha conexión con los PINK FLOYD post-Waters para la música que acoge a esta letra inspirada en la mentalidad de un sociópata presidiario que se siente tan prisionero del régimen carcelario como de su propia mente.


Durando poco más de 12 ¾ minutos, ‘King Of The World’ se erige como la pieza más extensa del álbum, estando explícitamente diseñada para elevar a éste a una cima de fastuosidad musical. Para empezar, tenemos la sección prologar más vivaz de todas las canciones que conforman este repertorio, una bien delineada excursión musical donde los instrumentos aportan sus propios lucimientos para el refuerzo de la maquinación comunitaria. El mismo bajo aporta florituras muy interesantes para el realce de la orquestación, muy metida en espíritu en el paradigma neo-progresivo británico de los 80 (no podemos evitar evocar a esos primeros discos de PENDRAGON, MARILLION y IQ cuando percibimos todo lo que sucede en el primer minuto y cuarto). Una vez que ingresa el canto, las cosas se serenan para que se dé la oportuna cuota de ceremoniosidad para la canción, y así siguen las cosas por un buen rato a fin de que la atmósfera emocional brinde la forma adecuada al esquema melódico en curso. A mitad de camino, las cosas se sofistican comedidamente y es aquí donde el escenario se siente apropiado para un buen solo de sintetizador a lo Banks y otro buen solo de guitarra a lo Rothery. El hecho de que este renovador fulgor sea manejado con sobria soltura garantiza que la sección cantada se asiente sobre un suelo compacto mientras asume una acrecentada potencia rockera. El final del repertorio llega de la mano de ‘Another Life Beyond Control’, una canción que regresa de lleno a las convergencias estilísticas con THE PINEAPPLE THIEF y los PORCUPINE TREE de fines del pasado milenio. Su constante medio tiempo y su manera tan particular de filtrar con sistemática elegancia el punche rockero de la banda se alimentan eficientemente del groove principal y los diversos ornamentos de teclados que surgen a lo largo del camino. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Crime Scene” desde los cuarteles de RPWL, una veterana banda que ya tiene un nombre propio dentro del universo neo-progresivo del nuevo milenio. Desde nuestra perspectiva, se trata de una de las obras más notables de este grupo que, hoy por hoy, ya cuenta con un público muy leal, y claro que es algo merecido.


Muestras de “Crime Scene”.-

Friday, November 17, 2023

Manifestación de un brillo nuevo para el veterano esplendor avant-progresivo de UNIVERS ZERO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡¡Albricias por miles y hasta millones en el seno de la tradición progresiva de ayer y hoy!! El veterano colectivo belga UNIVERS ZERO, un referente inevitable y fundamental de eso que se ha dado por llamar rock-in-opposition dentro del ámbito europeo continental, vuelve al ruedo con un nuevo disco. Este nuevo trabajo, el decimoprimero de estudio de su longeva carrera (y sexto desde su reforma de fines de los 90) se titula “Lueur” y se publicó hace muy poco, el pasado 3 de noviembre, por vía del sello connacional Sub Rosa, tanto en CD como en vinilo (formatos negro y transparente). La alineación que gestó y registró “Lueur” está dirigida por el sempiterno líder Daniel Denis, quien se hizo cargo de la batería, la percusión y los teclados, además de gestar todas kas composiciones. El resto de la logística instrumental lo aportan Nicolas Dechêne (guitarras eléctrica y acústica), Kurt Budé (clarinete y clarinete bajo) y Nicolas Denis (bajo, percusión y canto). Todos ellos ya habían realizado “Phosphorescent Dreams” (el hasta ahora último disco de UNIVERS ZERO que data de febrero de 2012). De hecho, este nuevo disco prosigue por la senda marcada por este otro; incluso parece que el título (que significa brillo en español) apunta a esa idea. “Lueur” es el resultado de varios años de trabajo en la inspiración creativa y la reflexión sobre las metas estéticas que el grupo (formado en 1974 y que recién pudo debutar fonográficamente con su disco homónimo de 1977) quería trazarse en estos tiempos. Los procesos de grabación, mezcla y masterización del disco que ahora reseñamos tuvieron lugar entre los años 2020 y 2023 en el Fields Studio de Braine-lAlleud, con excepción de las partes de batería, las cuales se registraron en Ecaussinnes. No podemos omitir el hecho de que el disco está dedicado a Julia. Repasamos ya el repertorio aquí contenido.
 

‘Migration Vers Le Bas’ abre el álbum con unos aires industriales que se explayan en cadencias imponentemente tenebrosas; los golpes de percusión, al estar al comando de la atmósfera oscurantista que se va reforzando a cada segundo que pasa, parecen anunciar la constante aproximación de algo amenazador y arcano. A partir de aquí irrumpe ‘Sfumato (Part 1)’, que es el tema más largo del repertorio con sus casi 9 ½ minutos de duración. Los acordes iniciales de órgano ostentan una ceremoniosidad grisácea que también tiene algo de etéreo, y cuando el canto entra a tallar, penetra en el entramado sonoro un aura de sortilegio surrealista. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, el ensamble entero se encuadra dentro de una languidez pesada y aguerrida, siendo así que el trípode de guitarra, bajo y clarinete gesta una fanfarria noctámbula mientras el piano instala unas leves florituras levemente luminosas. Una vez pasado este momento de refinada tensión, la pieza regresa a la parsimonia precedente mientras adopta un lirismo un poco más pronunciado. Es aquí que nos damos cuenta de que lo que nos pareció oscuro era, en realidad, nebuloso, y aquello que resonaba como perturbador era, en el fondo, solipsista. Una vez que vuelve el canto, el tenor de la atmósfera general se siente un poco más relajado. ‘Cloportes’ vira radicalmente hacia lo extrovertido con un talante mucho más animado que, con toda notoriedad, azuza grooves jazz-rockeros en los cimientos de la ingeniería instrumental en curso. Hay ciertos aires de familia con MASAL y ARANIS en lo que se edifica aquí. Tras este despliegue de colorida soltura llega el señorío de ‘Rolling Eyes’, otra pieza portadora de inconfundible vivacidad, pero esta vez enfocada en una altivez que obliga a los arreglos instrumentales a circunscribirse a un esquema rítmico un poco más adusto. Ojo, sólo un poco, que todavía hay una buena dosis de exuberancia en la manera en la que los dos Denis sustentan la ingeniería sónica global. El momento en que se luce el fantástico solo de guitarra establece un momentáneo apuntalamiento de vibraciones tensas. Ha sido una sucesión de dos piezas tremendamente hermosas. La secuencia de estos dos temas conforma un cénit absoluto del disco. ‘Axe 117’ es una manifestación de minimalismo mecanizado que apunta hacia la dimensión más abstracta del ideario estético de UNIVERS ZÉRO. Es el fin de la algarabía y el ingreso a un lugar nuevo a través de un pasadizo de frío cemento que parece ocultar algunos espíritus infames del otro lado. 

‘Sfumato (Part 2)’ regresa de lleno a la tensión emocional vertida en la Parte 1, pero esta vez pasa por una cirugía radical de fuegos danzantes y luces absorbentes que hacen que todo suene más arrolladoramente majestuoso. Así las cosas, la banda gesta una especie de regreso a la fase 1981-87. Tras su breve coda lánguida emerge ‘Wavering’, una pieza marcad por un talante funerario y arropado por una bruma espectral, la cual es suficientemente tenue como para no hundirse en una sombra inescrutable. ‘La Tête À L’envers’ es una breve pieza (no llega a durar dos minutos) que se da abasto para explayarse en un agradable swing jazz-progresivo relativamente cercano al estándar de FORGAS BAND PHENOMENA, aunque con una distinción sigilosa que se deja sentir a través del groove dominante. ‘Mister Chung’ es lo totalmente opuesto: nada de swing, un despliegue directo de atmósferas cinematográficas inquietantes donde las sutilezas exóticas creadas para la ocasión se retuercen para abrir paso a una sombría severidad. La dupla de ‘Dartafalk’ y ‘Coda’ se encarga de poner el broche final al repertorio. El primero de estos temas mencionados comienza tomando la posta de ‘Mister Chung’ para ahondar en lo lóbrego, pero al poco rato, el esquema instrumental se reactiva sobre la base de saltarinas ambientaciones folklóricas que, de a pocos, van dejándose llevar por una grácil altivez progresiva. La rutilante creatividad vertida aquí hace que este tema encarne el último cénit del repertorio. En cuanto a la pieza oportunamente titulada ‘Coda’, ésta consiste en un ritual de aristocrática celebración de la pulsión de vivir. En la compenetración entre la garra de los guitarreos y en los incendiarios ajetreos de las percusiones opera un pathos de delirios asertivos desde donde irradia un inaudito optimismo, algo que funciona como el cierre perfecto de “Lueur”. En conclusión, es toda una maravilla del momento presente de la música progresiva que una entidad tan veterana como UNIVERS ZERO no sólo siga vigente sino que también siga siendo capaz de crear obras musicales de tan gran factura. ¡¡Albricias por este brillo nuevo del esplendor incombustible de UNIVERS ZERO!!
 
 
Muestras de “Lueur”.-
Cloportes: https://subrosalabel.bandcamp.com/track/cloportes
Rolling Eyes: https://subrosalabel.bandcamp.com/track/rolling-eyes

Tuesday, November 14, 2023

No hay fin para el ascenso sostenido de la nueva generación de GONG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El mundo del rock artístico está de plácemes ahora que existe el nuevo disco de la legendaria y perpetuamente vigente entidad multinacional GONG, el cual se titula “Unending Ascending” y fue publicado el pasado 3 de noviembre (hace muy poco). La publicación es en CD y en vinilo (tanto negro como verde), y, desde ya, se trata de todo un acontecimiento progresivo para este año 2023 que ya está en sus últimas semanas de existencia. La alineación que congrega a Ian East [saxofones y flautas], Fabio Golfetti [guitarra, efectos y canto], Cheb Nettles [batería, percusión y canto], Dave Sturt {bajo y canto] y Kavus Torabi [guitarra, efectos y voz principal] sigue bien reforzada gracias a la creación de nuevos referentes de excelencia artística para el persistente legado que nos dejaron anteriores generaciones de GONG. El disco que ahora nos ocupa se enfoca conceptualmente en el imparable tránsito de eventos cósmicos, el cual revela toda la fuerza de su empuje con las explosiones de supernovas, las muertes de galaxias y el reinicio de las mediciones temporales. Hay varias metáforas marinas en las letras de muchas canciones porque el viaje espiritual que se quiere plasma en ellas va desde los océanos cósmicos plagados de estrellas hasta las más oscuras profundidades de nuestros mares. Para decirlo de forma más concreta, a
l igual que “Rejoice! I’m Dead!” y “The Universe Also Collapses”, “Unending Ascending” es un álbum conceptual. El primero de ellos trataba sobre la dualidad vida-muerte mientras que el segundo se centraba en la estructura fluida y cíclica del orden espacial, “Unending Ascending” versa sobre la duplicidad de la luna y el agua como instancias guardianas de la dimensión mística de la realidad. Por otra parte, también hay una idea común en “The Universe Also Collapses” y “Unending Ascending”: la compenetración entre el universo exterior y el interior en su mutua identificación.* El material contenido en “Unending Ascending” fue grabado en los Snorkel Studios de Londres, estando Frank Byng a cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla. El ulterior proceso de masterización fue realizado por James Plotkin. La producción estuvo en manos del antes mencionado Byng y el quinteto mismo. 57 Design se hizo cargo del arte gráfica. Bueno, vayamos ahora a los detalles del disco que nos ocupa. 
 

Todo empieza con ‘Tiny Galaxies’, una canción que despliega una espiritualidad ceremoniosamente reflexiva con su prístino lirismo, el mismo que se apoya sobre un esquema rítmico sereno. Hay una vitalidad latente desde los primeros instantes que solamente sale al frente cuando los guitarreos se tornan más gruesos, aunque todavía el swing se aferra a las serenas cadencias que están operativas desde el primer instante. ‘My Guitar Is A Spaceship’ sigue a continuación para generar el primer despliegue de sofisticación netamente progresiva del álbum, lo cual causa una penetrante invasión de la vitalidad otrora escondida a medias. Ilaciones temáticas articuladas a través de su controlada variedad, esquemas rítmicos inusuales, coloridos lucimientos de los instrumentos en varios pasajes estratégicos, todo ello opera aquí dentro de una cautivadora ingeniería melódica; opera una dinámica cruza entre los tiempos de “Angels Egg” y los ecos de “The Universe Also Collapses”. Con los poco más de 8 minutos y medio que ocupan estos dos primeros temas del álbum, nos podemos hacer una buena idea del esquema creativo que se ha de plasmar en la mayor parte del mismo. La tercera pieza del repertorio se titula ‘Ship Of Ishtar’ y es la más larga del mismo con sus poco más de 8 ½ minutos de duración. Su aura etérea y sus ambientaciones exóticas son manejadas con delicadeza mientras dejan entrever ciertos retazos de densidad en medio de la reinante languidez, siendo ésta iluminada por un envolvente fulgor cósmico. Hemos vuelto a la época de 1973 con esa faceta flotantemente abstracta que invita a exhortaciones espirituales revestidas bajo ropajes orientales. Cuando llega el turno de ‘O, Arcturus’, el grupo regresa a la serenidad lúcida que signó a la primera canción del álbum, pero esta vez con un matiz más extrovertido. El solo de guitarra que irrumpe en el ecuador de la canción es realmente magnífico, muy cercano al paradigma del maestro Hillage. La segunda mitad del álbum se inicia con ‘All Clocks Reset’, que es una vibrante exhibición de jovialidad rockera definida por una vivacidad bastante fluida. Las agitaciones luminosas propias del desarrollo temático asumen un aire de no tan engañosa ingenuidad mientras los juguetones riffs y las saltarinas florituras del saxo se enhebran dentro del moderadamente complejo esquema rítmico. 
 

Con la dupla de Choose Your Goddess’ y ‘Lunar Invocation’, el quinteto sigue explorando la diversa gama de texturas y atmósferas que conforma su esencia estética. El primero de estos temas mencionados exhibe un nuevo juego de sinergias pulcramente integradas entre los músicos bajo la guía principal del saxofón, el cual hace notar su esplendor temático a través de la ingeniería rockera cuyo pilar está armado con el doble guitarreo, una demostración de punzante musculatura. El vigor que ara jovial en la canción precedente vira ahora hacia una combinación de tensión y neurosis, aunque todavía persiste una espiritualidad celebratoria. Aquí se muestra al 100% el ideario de GONG que se validó en la secuencia de los tres discos precedentes. En cuanto a ‘Lunar Invocation’, se trata del reflejo de una elevación introspectiva que nos regresa a la senda expresiva por la que antes se enfiló el tema #3. Eso sí, está ahora la variante de que las capas sonoras están empapadas de un espesor incrementado, lo cual es un indicio de cuán poderoso resultó el impacto de la pieza precedente. El final del repertorio llega de la mano de ‘Asleep Do We Lay’, una canción dueña de una imponente magia evocativa cuyo etéreo swing está elegantemente armado con cadencias jazzeras que, a su manera, parecen coquetear con el estándar del así llamado post-rock. La atmósfera de ensueño metafísico a la que alude el título queda bien plasmada en los mantos de las guitarras y los efectos cibernéticos, siendo así que el ingenioso acompasamiento del bajo y los retazos de los vientos completan el paisaje onírico con precisa perspicacia, ensamblando un espejo parcial de lo que fue el inicio del disco. En general, la segunda mitad del disco capitaliza cabalmente la energía vertida en la primera. En fin, hablando de “Unending Ascending” como un todo, no tiene dónde parar el ascenso sostenido de esta nueva generación de GONG, la cual ya lleva algunos años validando su presencia dentro de la tradición vigente de la psicodelia progresiva con diversas exhibiciones de vigor expresivo y creativo. Los 40 minutos de sonidos articulados que dura este disco conforman una evidencia inapelable de ello. Totalmente recomendable este nuevo disco de la inmortal entidad GONG, la cual ya está desplazándose a rumbo firme hacia el ámbito de lo atemporal. 
 
 
Muestras de “Unending Ascending”.-
My Guitar Is A Spaceship: https://www.youtube.com/watch?v=RrJRaWzXvW8
All Clocks Reset: 
https://www.youtube.com/watch?v=PVjU7LX0YiQ 


Enlace de la entrevista a Kavus Torabi donde habla sobre este asunto: 

Saturday, November 11, 2023

La nueva llama musical de los ilustres argentinos CANTURBE



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos la muy especial ocasión de presentar el lanzamiento fonográfico no. 100 del sello argentino Viajero Inmóvil, el cual corresponde al nuevo disco del ilustre y veterano grupo connacional CANTURBE. El disco en cuestión se llama 
“Los Lanzallamas” y fue publicado el pasado 27 de octubre. La alineación vigente de CANTURBE consta de su sempiterno líder Jorge Garacotche [guitarras, bajo y voz], Gabriel Herrera [teclados, bajo y voz], Dios Pugliese [batería y percusión] y Diego Souto [Chapman Stick]. Es muy significativo que este último, dueño de una valiosa trayectoria dentro de la vanguardia de su país, se integre a este colectivo que, fundado a fines de los 70, ha logrado afianzar una carrera discográfica razonablemente sólida en el nuevo milenio. Pero no sólo tenemos aquí a esta gente: también participa una serie de excelentes invitados ocasionales como Jorge González (batería), Malena Garacotche (canto),  Matías Lezana (bajo), Germán Jeselsohn (contrabajo), Federico Kersner (bandoneón) y José de la Quimera (bandoneón). Todo el material contenido en “Los Lanzallamas” fue grabado en los Estudios Kronstadt, siendo el productor el propio Garacotche mientras Herrera fungía de técnico de grabación. Este último también realizó la ulterior labor de masterización. El autor del arte gráfica es Enrique Rocca. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en este disco. 
 
El primero de los 11 temas del disco es el que justamente le da título. ‘Los Lanzallamas’ se explaya en un estupendo viaje prog-sinfónico tras un envolvente preludio orquestal de teclados. Bien instalado en un colorido donde se combinan los YES de 1977 y los GENESIS de 1978, el grupo desarrolla fuertes asociaciones estilísticas con bandas compatriotas como PABLO EL ENTERRADOR y JINETES NEGROS. Quisiéramos que durara un poco más, pero es que a continuación llega el turno de ‘Invisibles’, una pieza de índole fusionesca que fluye elegantemente por el cauce del jazz-rock con estilizados factores progresivos que se manifiestan mayormente en las cristalinas capas de sintetizador. La aureola contemplativa aquí imperante se acerca un poco al patrón de SPINETTA JADE, algo que juega a favor del realce del cautivador esquema melódico en curso. La dupla de ‘Nuestra Luz’ y ‘Jacinto Chiclana’ sirve para que el ensamble siga exhibiendo las diversas tonalidades de su paleta sonora. El primero de estos temas mencionados es una balada que se sigue nutriendo del legado Spinettiano mientras añade matices propios de los SERÚ GIRÁN del último álbum. La manera en que la guitarra eléctrica ornamenta el desarrollo temático con sus ocasionales fraseos ayuda bastante a reforzar la espiritualidad ensoñadora de la canción, y ya cuando llega el momento de su breve solo en algún lugar del ecuador de la canción, llena ciertos espacios con la sobriedad debida. ‘Jacinto Chiclana’, por su parte, sostiene un groove llamativo que ostenta unos aires bastante modernizados mientras recoge ciertas cadencias propias del folklore criollo. Así las cosas, el grupo se dispone a dar rienda suelta a su lirismo con una soltura más pronunciada que en cualquiera de los temas precedentes. Está muy bien el nuevo tratamiento que la gente de CANTURBE le da a esta composición original de ASTOR PIAZZOLLA y JORGE LUIS BORGES. La presencia del bandoneón añade interesantes matices al paisaje sónico. ‘Mi Otro Cuerpo’ regresa de lleno a la faceta contemplativa de la banda, esta vez, realzando la vertiente prog-sinfónica por vía de una exploración cabal del evocador desarrollo melódico; también hay ornamentos electrónicos operando en los cimientos. ‘Trucos’ también va por esta línea prog-sinfónica, pero lo hace con un talante más marchoso. La palaciega vivacidad de esta canción asume unos ciertos aires señoriales con los ornamentos de bandoneón que entran a tallar en ciertos pasajes estratégicos.
 
Ocupando un espacio de 5 ½ minutos, ‘Casi Sin Recuerdos’ se enfila hacia un nuevo ejercicio de sinfonismo modernizado, no estando muy lejos de los PABLO EL ENTERRADOR de 2016. La dimensión etérea que prevalece en esta canción queda muy bien transmitido por la cuidadosamente perfilada interacción entre los instrumentos actuantes. ‘Un Aire Más’ nos devuelve a la cruza de jazz-fusion y sinfonismo delicadamente melódico que obliga a los CANTURBE a explorar su potencial creativo más ambicioso; incluso, se nota el poder que tienen esos recursos de sensualidad hábilmente operativos en el esquema rítmico creado para la ocasión. El rol protagónico del piano ayuda a la pieza a preservar una genuina majestuosidad a través de la delicada ingeniería sonora que encapsula a su despliegue temático. ‘Carmencita’ abre campo al lucimiento del canto femenino mientras elabora otra maniobra de ensoñadores aires criollos en clave fusionesca. Esta tríada es posiblemente el clímax decisivo del repertorio, aunque, valgan verdades, todavía quedan otras estupendas canciones por disfrutar. Continuemos. ‘Una Mujer Rota’ se orienta mayormente por el pop-rock con un enfoque relativamente sofisticado que permite al sencillo bloque melódico lucir su sutil encanto. Lo especial está en un breve intermedio instrumental que vira sorpresivamente hacia un terreno de tensión disonante antes de que el epílogo nos lleva de regreso al amable motif central. ‘El Seguimiento’ se mueve por el jazz-pop Spinettiano con los oportunos aportes peculiares del bandoneón que brindan un aura urbana al desarrollo del gancho melódico ínsito al cuerpo central. El repertorio se cierra con su tema más extenso: se titula ‘Dar Con Ella’ y dura poco menos de 5 ¾ minutos. Se trata de una balada sinfónica marcada por una cierta fastuosidad Genesiana y claramente conectada con el paradigma de SERÚ GIRÁN (los dos primeros discos). A juzgar por la orquestación que guía al climático final expandido, se puede asegurar firmemente que ésta es la canción ideal para darle un aire oportunamente conmovedor a esta instancia final del álbum.  

Todo esto es lo que se nos brinda en “Los Lanzallamas” desde los cuarteles de CANTURBE. Contra viento y marea, con varias décadas de experiencia en los márgenes del negocio musical a sus espaldas, CANTURBE sigue adelante y a paso firme en su labor de aportar cosas constructivas e interesantes al ideal del rock progresivo argentino. Se nota que Garacotche y sus compañeros de viaje han sabido continuar por la senda de magia musical plasmada en su disco precedente “Flotteur” para darle una renovada vivacidad a su propia visión de la música prog-sinfónica; se trata de un disco bastante recomendable que enciende una nueva llama dentro del gran escenario del rock artístico sudamericano.


Muestras de “Los Lanzallamas”.-

Thursday, November 09, 2023

ABANAMAT: energía psicodélicamente cosmopolita desde Berlín



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos a ABANAMAT, grupo de rock psicodélico pesado con tintes progresivos asentado en Berlín en base a la confluencia de músicos procedentes de distintas partes del mundo: ellos son Tyler Pešek [batería], Majd Alkillane [bajo], Dima Zangiev [guitarra] y Max Goetsch [guitarra, órgano, sintetizador y voces]. Los países de origen son EE.UU., Siria, Rusia y Alemania, respectivamente. Su disco homónimo de debut fue publicado por el sello Interstelar Smoke Records, tanto en CD como en vinilo, el 17 de febrero pasado. Se trata de una clara muestra de la extravagante y excitante mezcla de influencias que subyace al incandescente esquema sonoro del cuarteto, el cual utiliza elementos del space-rock, el stoner, la fusión de raigambre oriental y la tradición del rock pesado para concretar su propia modalidad de psicodelia progresiva. El material contenido en “Abanamat” fue grabado en vivo en el controlado ambiente del Big Snuff Studio mientras la labor de ingeniería de sonido estaba a cargo de Richard Behrens; todo ello fue mezclado por el propio Behrens para que, luego, Haldor Grunberg realizara la masterización en el estudio Satanic Audio. La música y las letras del repertorio de “Abanamat” son de la autoría del cuarteto en coalición con Gernot Buettner. El grupo contó con alguna colaboración ocasional del antes mencionado Richard Behrens al órgano, los sintetizadores y el vocoder. El arte gráfica es de la autoría de Thomas Moe Ellefsrud. Bueno, vayamos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco. 


‘Djinn’ ocupa los primeros 6 ¼ minutos del álbum imponiendo una grácil labor de cruza entre los patrones de CAUSA SUI, MY SLEEPING KARMA y THE SPACELORDS. El motif exótico que asienta una inicial ingeniería armónica es eficazmente ornamentado por aguerridos solos de guitarra. La arquitectura sónica en curso va reforzándose a lo largo del camino hasta que llega el pasaje prologar, el cual gesta una explosión machacona directamente heredera del rock pesado de los 70s. Sigue a continuación ‘Thunderbolt Of Flaming Wisdom’, una pieza bastante dinámica que traza un groove relativamente sofisticado mientras los guitarreos crean recursos de lirismo a través de su electrizante musculatura. La labor de la batería garantiza que se desarrolle una robustez convincente a lo largo y ancho del esquema de trabajo, algo que resulta bastante útil para cuando se inicia un puente más intrépido a partir del ecuador. De este modo, cuando llega un poco más adelante el momento de retomar el groove inicial, se orienta hacia un camino de vibraciones más nerviosas y punzantes. Finalmente, esta instancia tiene la misión de cimentar el camino hacia la exultante y agitada coda. ‘Voidgazer’ ocupa un razonablemente generoso espacio de cerca de 8 ½ minutos. Todo comienza con una solemnidad sigilosa que se siente un tanto emparentada con el legado de los PINK FLOYD de 1969 y con el paradigma de ASH RA TEMPEL: la hechicería ceremoniosa en curso se va emperifollando con los fraseos de ambas guitarras y el sereno cántico de Goetsch. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el grupo sube los decibelios con preciso barniz para agitar el impulso de un groove contundente que, a través de su patentemente abundante energía, puede mostrar varios de sus recursos señoriales. Poco antes de llegar al sexto minuto, la pieza vira hacia un swing en clave de blues-rock pesado que concreta una remodelación bastante fresca del esquema sonoro global. Se trata, al fin y al cabo, de un pasaje armado para culminar la faena con solvente esplendor que se arroja a su potencial más llamativo. 

‘Flying Fish’ inicia la segunda mitad del repertorio siguiendo la senda de garra sofisticada trazada por la pieza precedente; alimenta la misma con un nervio renovador que parece ser retomado, a su vez, del tema que abrió el presente álbum. Musculatura gestada con fuego exquisito. ‘Amdest’ apuntala aún más la estrategia creativa utilizada para el tercer tema del álbum, aplicando una dosis aún mayor de potencia rockera. La ilación de los diversos grooves (algunos de ellos, basados en tempos inusuales) se desarrolla con rotunda lozanía, lo cual refleja cabalmente los ecos recibidos de los dos primeros temas del repertorio. La batería hace lucir su plasticidad al servicio de la majestuosa densidad que delinea la fuerza de carácter de esta pieza. Una mención especial va para las suntuosas florituras del bajo que tienen lugar durante la sección epilogar. El disco se cierra con su pieza más extensa, ‘Night Walk’, la cual dura 9 minutos y pico. Su comienzo es parsimonioso y misterioso, al modo de una visión Floydiana filtrada a través de la ingeniería de combinada de MOTORPSYCHO y SPACE DEBRIS. Mientras el vigor rockero va creciendo con miras a instaurar un cuerpo central contundente, la persistencia del compas lento garantiza que se imponga una espiritualidad un tanto oscurantista. Con el cambio de motif emerge una instancia marcada por una agilidad llamativa fielmente enraizada en la tradición del stoner. El grupo quiere concluir las cosas con un filudo y vehemente resplandor. Estos dos últimos temas de “Abanamat” son las expresiones de la cara y la cruz de la visión musical del grupo: una cara abiertamente celebratoria y una cruz meditabunda con proyecciones variables, ambas hermanadas por un fragor rockero persistente. Como apreciación final, la propuesta estética de ABANAMAT es muy interesante porque plantea un elástico y versátil enfoque dentro de la tradición viviente del rock psicodélico pesado con aristas progresivas. Lo que se nos brinda en “Abanamat” es bastante valioso para la vigencia de la avanzada rockera de nuestros días.

Tuesday, November 07, 2023

WEITE: desde Berlín y Hamburgo, una gran asociación multinacional de fuerzas prog-psicodélicas


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Llegan buenas novedades desde la escena psicodélica europea: se trata del disco “Assemblage” del proyecto cuatripartito instrumental WEITE, el cual surge de las filas de ELDER. De hecho, hay dos integrantes de esta banda en WEITE, a la sazón, Nicholas DiSalvo y Michael Risberg, quienes unieron fuerzas con Ingwer Boysen en el invierno del año 2022 para crear música juntos. Al poco rato, la naciente colación se convirtió en cuarteto con el ingreso de Ben Lubin, músico londinense radicado en Berlín. Este colectivo multinacional se dispuso muy rápidamente a crear material propio, algo que llegó a sus mentes inspiradas muy fácilmente debido a la excelente convergencia de intereses estéticos que existe entre los músicos. El disco en cuestión fue publicado el pasado 14 de julio, tanto en CD como en vinilo, por el sello Stickman Records. Los créditos de la instrumentación no se han hecho explícitos en los créditos del álbum, pero sabemos que DiSalvo y Risberg tocan guitarras y teclados en ELDER, mientras que Boysen es guitarrista en HIGH FIGHTER y Lubin también es guitarrista en LAWNS; así, suponemos que las labores a la batería, el bajo y los numerosos teclados que se oyen claramente a lo largo del disco estuvieron rotando entre algunos integrantes del cuarteto. El material contenido en “Assemblage” fue grabado y mezclado en el Big Snuff Studio a lo largo del mes de febrero de 2022, siendo Richard Behrens el encargado de la mezcla. La ulterior labor de masterización estuvo en manos de Carl Saff. El arte gráfica es de la autoría de Sofia Hjortberg. Fue unos meses antes de la publicación de “Assemblage” que los Sres. DiSalvo, Risberg, Boysen y Lubin decidieron que esta cosa no tenía por qué quedarse en un asunto de una sola vez y que, más bien, debía declararse el nacimiento de un grupo propiamente dicho. Así las cosas, la gente de WEITE decidió organizar una gira de presentación de este disco, cuyos detalles veremos a continuación.
 

La primera mitad del repertorio consta de dos temas que duran, respectivamente, 9 ½ minutos y 9 minutos: ‘Neuland’ y ‘Entzündet’. El primero de ellos desarrolla inicialmente un jam con una sumamente sencilla base armónica que se va reiterando sobre un groove razonablemente ágil. La base rítmica sustenta fehacientemente la gracilidad en curso hasta que, a mitad de camino, elabora un nuevo groove que es un poco más ceremonioso. Así las cosas, los guitarreos se tornan un poco más sofisticados por vía de dos implementos: un lirismo más pronunciado y un manejo más refinado de la meticulosa amalgama sónica emanada de la confraternidad de los instrumentos actuantes. De este modo, el terreno está preparado para que el cuarteto geste recursos de incrementado vigor rockero en cualquier momento, cosa que sucede efectivamente durante la sección epilogar. El segundo de estos temas, por su parte, comienza exhibiendo una espiritualidad más sosegada, situada claramente sobre una senda post-rockera mientras proyecta una mesurada densidad expresiva que se enraíza en la psicodelia progresiva heredada de los PINK FLOYD de la fase 1969-71 a través del filtro de MOGWAI. Cuando el asunto vira hacia una tensión aguerrida y machacona, opera una cosa totalmente diferente: una mezcla de stoner y space-rock donde la musculatura de los guitarreos deja que sus traqueteos se engarcen sólidamente con la furia de la dupla rítmica. Mientras tanto, los ornamentos sintetizados se hacen notar para que el nervio renovador que se va reforzando con cada segundo adquiera unas connotaciones cósmicas extra. Un cénit del repertorio. ‘Rope’ abre la segunda mitad del repertorio con un talante etéreo que se explaya sobre un esquema rítmico razonablemente sofisticado: lo que suena aquí se sitúa a medio camino entre GRAILS y RADIOHEAD. Las notas y armonías van flotando con un remanso casi impresionista mientras el desarrollo temático se deja arropar por una atmósfera otoñal. 
 
‘Murmuration’ es el tema más extenso del disco con sus casi 14 ½ minutos de duración y, además, se encarga de cerrarlo, haciéndolo con una fastuosidad realmente cautivadora. Es aquí donde el grupo invierte más sesudamente sus inquietudes líricas con miras a llevar su paradigma específico hacia una nueva instancia de magia art-rockera. El primer jam se ubica sobre un tempo de 18/8 mientras: todo comienza con un clima reflexivo absorto en una gracilidad espiritual bastante gentil, muy proclive a incluir gesticulaciones prog-sinfónicas por vía de los delicados ornamentos del sintetizador. Se siente como una cruza entre los MOTORPSYCHO de la fase 2012-20 y ARABS IN ASPIC. A poco de pasada la frontera del quinto minuto, surge un breve puente de carácter notoriamente aguerrido que prepara el terreno para una sección colorida y entrañable que promueve una peculiar combinación de entramados guitarreros de tenor post-rockero y un esquema rítmico de inspiración motorik. El asunto está manejado con la estrategia de crear un crescendo alturado donde el patente sentido de urgencia se maneja con señorial prestancia. A poco antes de llegar a la frontera del décimo minuto y medio, podemos decir que la banda está asertivamente enfocada en dar un nuevo apuntalamiento a su faceta más aguerrida. La vivacidad ahora resultante se siente tan vivaz como contundente y ya está en manos de los guitarristas el añadir capas y recursos a la preservación de esta pulsátil majestuosidad rockera. He aquí el grandilocuente y electrizante cierre que merecía este disco: es como si los colores y texturas principales de los tres temas precedentes hubiesen asentado los pilares para este gran final. Definitivamente, el underground psicodélico alemán ha encontrado en WAITE un nuevo referente de altura para justificar su vigencia en la escena progresiva contemporánea mundial. “Assemblage” es un disco que merece todos los elogios merced a su ingeniosa manera de encapsular color y fuerza de carácter.
 
 
Muestras de “Assemblage”.-
Entzündet: https://weiteband.bandcamp.com/track/entz-ndet
Murmuration: https://weiteband.bandcamp.com/track/murmuration

Sunday, November 05, 2023

Visiones de Arrakis: la despedida póstuma del maestro KLAUS SCHULZE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Con un poco de tardanza, pero con todo el respeto debido, rendimos hoy honor póstumo al maestro KLAUS SCHULZE, figura señera de la exploración musical electrónica desde la década de los 70 hasta su último año de vida. Tras unos pasos iniciales en sucesivas membrecías dentro de TANGERINE DREAM y ASH RA TEMPEL como baterista-percusionista, no tardó mucho en centrarse en los teclados para forjar su propio nombre dentro de la escena experimental germánica que usualmente se denomina krautrock cósmico o electrónico. SCHULZE se labró un lugar propio dentro de la élite de la vanguardia electrónica y abstracta con obras tan grandiosas y tan emblemáticas como “Blackdance” (1974), “Timewind” (1975), “Moondawn” (1976), “Mirage” (1977) y “X” (1978). Estamos hablando de discos referentes de la máxima expresión de la Escuela de Berlín: de hecho, el segundo de estos discos mencionados ganó el galardón Grand Prix du Disque de parte de L’Académie Charles Cros. Más adelante en su carrera, él tuvo la oportunidad de retomar provisionalmente el proyecto de ASH RA TEMPEL con su amigo de toda la vida Manuel Göttsching mientras seguía haciendo discos solistas y en proyectos compartidos. “Kontinuum”, del año 2007, suele ser considerado como su obra más notable para el actual milenio. No estando ya entre nosotros, la publicación de “Deus Arrakis” que tuvo lugar el 1 de julio de 2022 por vía del sello SPV (tanto en CD como en doble LP) supuso su póstumo momento de gloria dado que ya había partido al más allá dos meses y pico antes por causa de una deficiencia renal basada en una enfermedad que le aquejaba desde muchos años atrás. Las tres suites incluidas en esta obra, la #47 de su copiosa discografía de estudio, están conceptualmente basadas en la celebérrima novela Dune de FRANK HERBERT, siendo así que la mera existencia de este disco fue instigada por la colaboración que tuvo SCHULZE con HANS ZIMMER en la creación de la banda sonora de la película de 2021 dirigida por el canadiense DENIS VILLENEUVE. 


Pero, de todas maneras, no se trató de la primera manifestación de esta obra literaria en el legado de SCHULZE: de hecho, él realizó junto al legendario ARTHUR BROWN el álbum “Dune” en el año 1979, y el propio HERBERT inspiró uno de los temas incluidos en “X”. ZIMMER confesó a SCHULZE que su labor compositiva para la banda sonora de la película antes mencionada estuvo inspirada por “Dune” y “X”, lo cual motivó al propio SCHULZE a volver al imaginario literario de HERBERT para hacer este disco, poniendo un foco especial en los desiertos de Arrakis. En realidad, las primeras ideas musicales comenzaron sin este concepto, siendo así que éste recién cobró forma cuando ya los procesos de creación y grabación estaban avanzados. Tom Dams fue asistente de SCHULZE en las sesiones de grabación en el Moldau Musikstudio y el Walhalla Studio; además, se encargó de realizar la masterización en el Studio Forstmehren. El arte gráfica es de la autoría de Christian Böhenhorst. Repasemos ahora los detalles del repertorio contenido en “Deus Arrakis”. La primera de las tres suites del disco se titula ‘Osiris’ y dura poco menos de 18 ½ minutos, dividiéndose en 4 Partes. La atmósfera gentil y envolvente que se impone desde el primer instante se explaya a través de capas etéreas que se van haciendo, poco a poco, más gruesas sin perder su encanto celestial. Ulteriores secuencias armónicas acrecientan sostenidamente la señorial candidez del perpetuo momentum musical hasta que emerge. una nueva capa etérea que deja atrás lo realizado en los seis primeros minutos y crea un nuevo cielo donde flotar, asumiendo ahora una especie de gravedad otoñal. Dicha gravedad se hace más pronunciada poco antes de llegar al minuto 11, y es allí donde el permanente señorío asume un talante de grisácea solemnidad, aunque todavía hay algunos espacios donde la luminosidad primigenia emerge esporádicamente: esos momentos de ímpetu solar que son inteligentemente contenidos por una amable neblina vespertina. El pasaje epilogar es relajado y fulguroso, al modo de un retorno frontal a la atmósfera que predominó en los 4 primeros minutos. 

La segunda suite se llama ‘Seth’ y es el más largo del repertorio, ocupando un espacio de 31 ¾ minutos y estando conformada por 7 Partes. La Parte 1 tiene, desde el mismo punto de partida,  un enfoque musical tenso y muy dado a generar torbellinos disonantes e inquietantes desde un centro neurálgico denso; pasan muchas cosas en muy poco tiempo. Ya la Parte 2 regresa a los recursos solemnes propios de una atmósfera cinematográfica de corte futurista, pero hay algo distinto respecto a la suite precedente que se evidencia en las Partes restantes: todo es, en general, más vibrante, a la par que abre mayores vías para la emergencia de recursos crepusculares. En varios pasajes, la instrumentación adopta una actitud más cercana al minimalismo compositivo mientras pone las armonías sintetizadas más al frente; en otras ocasiones, reina una peculiar vitalidad que permite la gestación de parajes orquestados donde lo impresionista y lo surrealista entablan una bizarra, pero eficaz comunión expresiva. Los aportes al cello del músico invitado Wolfgang Tiepold resultan bastante relevantes a la hora de añadir un colorido extra al asunto. La secuencia de las Partes 5 y 6, que transita de lo suntuoso a lo introspectivo, exhibe un paisaje particularmente hermoso, muy ligado a la faceta más majestuosa del legado histórico de SCHULZE. Posiblemente se trata de nuestra suite favorita del álbum. La última suite tiene 5 Partes y responde al título de ‘Der Hauch Des Lebens’, durando 27 minutos y pico. Aquí aparece como invitada Eva-Maria Kagermann, quien aporta vocalizaciones. La prestancia musical diseñada para la ocasión se orienta hacia lo contemplativo mientras proyecta algunos momentos en los que lo fastuoso reina en la ingeniería sónica; esto último resulta particularmente relevante en la extensa Parte 3 (dura 8 minutos), la cual ostenta una suntuosidad aristocrática cuyos cristalinos efluvios se sienten perfectamente encuadrados dentro de un entramado imponente. La inmersión en la Parte siguiente hace un viraje hacia un ensueño mágico que, de manera muy meticulosamente dosificada, deja que su minimalismo estructural se alumbre con un fulgor cósmico delicado, el mismo que se refuerza sostenidamente con la última Parte, la cual concreta el final perfecto para el álbum. Es como realizar un viaje reconstructivo desde “Mirage” hasta “X” desde un enfoque híbrido entre lo añejo y lo actual tras los ecos de “Kontinuum”. 


Nos sentimos muy complacidos por la existencia de esta obra que, de manera convincente e incisiva, supone un nuevo triunfo para la música electrónica contemporánea de la mano, justamente, de uno de sus campeones definitorios durante más de 5 décadas: KLAUS SCHULZE. “Deus Arrakis” se gestó en un momento preciso de confluencia entre inspiración musical e inspiración literaria en medio de un contexto específico de la industria cinematográfica, y se concluyó a tiempo para que funcione como la despedida de este artista consumado mientras se cerraba el telón del teatro de su existencia terrenal. ¡Ovación amplia, cerrada y agradecida para el maestro KLAUS SCHULZE (4 de agosto de 1947 – 26 de abril de 2022)! 


Muestras de “Deus Arrakis”.-

Osiris Pt #1: https://klausschulze.bandcamp.com/track/osiris-pt-1

Seth Pt #5: https://klausschulze.bandcamp.com/track/seth-pt-5

Seth Pt #6: https://klausschulze.bandcamp.com/track/seth-pt-6

Der Hauch Des Lebens Pt #2: https://klausschulze.bandcamp.com/track/der-hauch-des-lebens-pt-2

Der Hauch Des Lebens Pt #3: https://klausschulze.bandcamp.com/track/der-hauch-des-lebens-pt-3



* En el blog británico Electricity Club, el maestro SCHULZE concedió una entrevista cuando (sin saberlo) le faltaban pocos días de vida. He aquí el enlace: https://www.electricityclub.co.uk/klaus-schulze-interview/

Thursday, November 02, 2023

RESIDUOS MENTALES: una dicha para la nueva generación del rock progresivo heleno


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar el nuevo disco de RESIDUOS MENTALES, un proyecto griego de música progresiva que está conformado por Stratos Morianos [pianos y sintetizadores] y Alexandros Mantas [guitarras, bajo y flauta]. El disco en cuestión se titula “A Temporary State Of Bliss” y salió al mercado el pasado 27 de octubre por vía de lsello BOO Records. Formado en el año 2012, RESIDUOS MENTALES ya tiene un disco anterior en su haber, el mismo que se titula “Introspection” y data de agosto del año 2018. En el disco que ahora reseñamos, colabora a la batería y las percusiones Yannis Iliakis, alguien a quien conocemos de CICCADA. Este nuevo material de RESIDUOS MENTALES fue grabado con Dimitris Radis operando como ingeniero de sonido. La ulterior labor de mezcla estuvo a cargo conjunto del propio Radis y de Vangelis Sapanakakis (también productores), mientras que la masterización fue realizada por Apostolos Siopis. El diseño artístico es de la autoría de Alexandra Kipourgo. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “A Temporary State Of Bliss”.
 

‘The Stuff Of Dreams’ abre el disco con gran esplendor, siendo, además, la pieza más extensa del álbum con sus 17 minutos de duración. El prólogo consiste en una serie de capas cósmicas de sintetizador que no tarda mucho en abrir camino posteriormente a una orquestación progresiva cuyas vibraciones sinfónicas se sitúan a medio camino entre lo Yessiano y lo Genesiano; mientras tanto las escalas de la guitarra le dan un asidero firme a esta suntuosa atmósfera. Poco después de pasada la frontera del tercer minuto, se asiente el primer cuerpo central, la cual se explaya en una cálida claridad melódica sobre un ágil tempo en 7/8, estando la guitarra y la flauta alternándose en la guía melódica. Un poco más adelante, otro motif emerge para remodelar todo con una dosis acrecentada de fastuosidad sinfónica, siendo los teclados quienes ocupan un lugar ostensiblemente prioritario en la ingeniería melódica. Estando el asunto ya más cercano al paradigma de los CAMEL de los cuatro primeros discos, el ensamble empieza a asentar afinidades con bandas como ECLAT y PHOG. Poco antes de atravesar la frontera del décimo minuto, la pieza da un viraje hacia lo sombrío con un talante tan señorial como altivo, estableciendo nexos simultáneos con GOBLIN y ÄNGLAGÅRD. Más adelante, el tema se enfila hacia lo que parece un ejercicio de languidez introspectiva a lo PINK FLOYD, pero, en realidad, se trata de un puente hacia una ágil sección de tenor Cameliano, y es aquí donde la guitarra da rienda suelta a sus recursos expresivos más gráciles mientras la dupla rítmica se mantiene firme en los cimientos del motif. Así las cosas, esta ambiciosa pieza termina con un aura alegre, hasta festiva. Gran punto de partida para un álbum que todavía tiene más que dar. Con un espacio de poco más de 5 ½ minutos, ‘The Missing Part’, el segundo tema del repertorio, es el más breve del mismo. Se centra en una espiritualidad serena que comienza su trayecto bajo una atmósfera introspectiva y luego, mientras el cuerpo central va expandiendo su bien trazado paisaje melódico, adquiere una luminosidad opulenta. La magnificencia en curso se ve eficazmente realzada por el encanto propio del esquema compositivo creado para la ocasión. 


A Series Of Self-Correcting Errors’ comienza con unas escalas de guitarras clásica y acústica cuyas leves disonancias van, de a pacos, adquieren un tono un tanto amenazador merced a las irrupciones entrecortadas de orquestaciones de teclados. Una vez que éstos imponen su predominio dentro del bloque sonoro, la pieza adquiere una prestancia poderosa que se deja llevar por su aguerrida mezcla de jazz-rock y prog con tintes avant-garde. Básicamente, lo que suena en este momento es una explosiva remodelación múltiple de lo que hicieron ISILDURS BANE en su etapa 1992-2001 y THE TANGENT en sus primeros discos, con la adición de algunos toques extraídos de lo que los inolvidables A TRIGGERING MYTH hicieron en sus dos últimas obras. Tras esta explosiva sección, arriba otra más calmada en la que el ensamble explora el aspecto más evocativo del lenguaje prog-sinfónico estandarizado, pero este momento es sólo un remanso temporal antes de que vuelva a surgir el fragor rockero. Para esta segunda ocasión, las vibraciones están más propiamente suscritas al paradigma Yessiano, especialmente en lo referente a los solos de teclados que van surgiendo a lo largo del camino. El sendero está trazado para que termine con un boato contundente y tremendamente asertivo. Posiblemente se trate del cénit decisivo del álbum. Los últimos 9 minutos y pico del disco están ocupados por ‘Impending Catastrophe’. Tras un prólogo cauteloso, el cuerpo central emerge con un impulso bien focalizado sobre un groove razonablemente sofisticado. El ensamble está totalmente dispuesto a seguir explorando su facera más muscular, llegando casi a coquetear con el prog-metal. Para una siguiente sección, las cosas se calman un poco y el ensamble regresa a la exploración de vías sinfónicas más gentiles, creando un camino intermedio entre GENESIS y THE ENID, siendo así que todavía se nota la presencia de la musculatura precedente en algunos parajes estratégicos. El piano asienta el primer tramo de la sección epilogar, la cual se deja arropar por una orquestación mágicamente palaciega. Todo esto fue lo que salió desde los cuarteles de RESIDUOS MENTALES como segunda obra fonográfica: “A Temporary State Of Bliss” es un disco totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo. De hecho, se recomienda desde este humilde blog la exploración de todos los discos que la gente de RESIDUOS MENTALES tiene en su haber hasta ahora.


Muestras de “A Temporary State Of Bliss”.-