Friday, November 09, 2018

Música para flotar y para volar con CANTURBE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la ocasión de presentar el nuevo trabajo fonográfico de CANTURBE, una de las bandas más elegantes de la escena rockera argentina desde la década de los 80s: estamos hablando de un grupo realmente veterano pero para nada desgastado, pues este nuevo disco titulado “Flotteur” es un exquisito muestrario de renovación estilística que enfoca la gente de CANTURBE sin dejar de respetar su propia tradición ecléctica de rock, jazz y fusión con raíces porteñas. El disco en cuestión ha sido publicado por el sello Viajero Inmóvil el 10 de mayo del presente año 2018. La formación de CANTURBE que gestó este disco que tomó un buen tiempo para terminarse de grabar y producir está conformada por Jorge Garacotche [guitarras, bajo y voz], Gabriel Herrera [teclados, voz y coros], Daniel González [bajo, percusión y coros] y César Carreras [batería y coros]. A lo largo del repertorio de “Flotteur”, el grupo cuenta con las participaciones de los invitados Diego Souto al Stick, los bandoneístas Lucas de Carlo y Santiago Faryna, Eva Fiori a la voz, Marcela Torresi, también a la voz, el violinista Alvar Llusá-Damiani, Jorge Senno tocando la steel guitar, y Nicolás Hashimoto aportando algo con ese mágico instrumento japonés de cuerda que es el shamisen. Definitivamente, en el proceso de arreglos y posproducción no se ha escamoteado esfuerzos por brindar un esquema sonoro rico y sugerente. CANTURBE es una entidad muy veterana cuyo peregrinaje musical remonta sus orígenes a los Buenos Aires de fines de los 70s, siendo así que a lo largo de la primera mitad de los 80s, el grupo publicó dos discos (“El Vuelo De Los Olvidados” y “Bonpland”) con la formación de los guitarristas Jorge Garacotche y Alejandro Fiori, el baterista Gerardo Antonel y el bajista Luis Blanco. Más adelante, el grupo publicó casetes con el decaimiento del vinilo. Su propuesta inicial estaba enmarcada en un rock melódico con tintes progresivos y afinidades con el folklore urbano. Cuando ya en el nuevo milenio, Garacotche decidió resucitar y remodelar al grupo, su orientación progresivo-sinfónica se hizo un poco más intensa, logrando así gestar discos muy agradables y muy estilizados como “Sociedad Secreta De Melancólicos” (2008) y “Tangos En Espera” (2011), los cuales sirvieron para cimentar el camino evolutivo hacia la preciosista ingeniería de sonoridades fastuosa que hallamos ahora en “Flotteur”. Garacotche concibió el título del nuevo álbum de CANTURBE a partir de cómo le gusta el sonid ode lverbo flotar en francés:“Me gusta la palabra en francés porque tiene otro peso, otra sonoridad. Flotar es no estar atado a nada”. También añade que en varias canciones de este disco hay referencias a las paranoias y soledades del mundo moderno: “‘Una canción detrás’, por ejemplo, ancla en la tristeza y la soledad del que provoca su propio desvelo… un tema melancólico, con una parte instrumental que trata de musicalizar esas sensaciones internas”.* Pasemos de una buena vez a los detalles de este disco que tenemos en nuestras manos, ¿vale?



La pieza encargada de abrir el repertorio se titula ‘Los Jinetes Del Apocallipsis Viajan En Subte’ y en su espacio de 2 ¾ minutos desarrolla un galante y ligeramente siniestro viaje instrumental que suena a algo así como una partitura perdida de GOBLIN que fue rescatada y relativamente remozada por los GENESIS de la época 73-4. La manera en que las ocasionales líneas de violín se compenetran con las orquestaciones de los teclados sirve para añadir una pertinente cuota  de elegante densidad que, de por sí, está planificada  para que se intensifique en los estratégicamente situados solos de guitarra y de sintetizador que surgen a lo largo del camino. ‘En Bajón’, el primer tema cantado del repertorio, sigue a continuación para darle una nueva vuelta de tuerca  a la predominante aureola de otoñal ceremoniosidad, aunque esta vez la cuestión se enfila menos hacia lo sombrío y más hacia lo melancólico. Las capas de teclado siguen transmitiendo algo de densidad pero las líneas vocales y los aditamentos de bandoneón también brindan algo de calidez al asunto. La dupla de ‘Autres Yeux’ y ‘Nostos’ sirve para que el grupo siga expandiendo horizontes sonoros cuyos recursos, cuales ases bajo la manga, van mostrando, paso a paso, estrategias dinámicamente diversificadas dentro del motivador juego del rock artístico. En el caso de ‘Autres Yeux’, disponemos de un extrovertido ambiente rockero sobre un medio tiempo que despliega un desarrollo melódico agradable y envolvente: la cosa suena a un espacio intermedio entre la esencia luminosa de PABLO EL ENTERRADOR y la faceta más serena de unos JINETES NEGROS. Por su parte, ‘Nostos’ elabora una cándida y absorbente arquitectura típicamente sinfónica donde la estilización es la fuerza ingenieril impulsora del entramado sonoro integral. Nos da pena que la pieza en cuestión solo dure 3 ½ minutos pues nos parece que su sofisticado magnetismo melódico daba para más, pero bueno, así son las cosas. De todas formas, llega el turno de la llamativa canción ‘Los Intocables’, la cual establece una excursión rockera en la frontera entre los GENESIS de la época 76-8 y los SERÚ GIRÁN de los dos últimos discos. La comedida garra de los riffs de guitarra y las gráciles escalas del piano sustentan solventemente el desarrollo temático de la canción. Nos parece que con esta tríada de ‘Autres Yeux’, ‘Nostos’ y ‘Los Intocables’ el disco alcanza un momento de rutilante eminencia.


‘La Mar’ nos toma un poco de sorpresa con su lirismo cándido, el cual se inicia con un ensoñador y lánguido arreglo orquestal de teclado antes de que el canto y la guitarra acústica instauren el motif central. Llegan otros arreglos orquestales en otros pasajes ulteriores, notablemente más fastuosos (un poco al estilo de los momentos más suntuosos de THE ALAN PARSONS PROJECT), para que al final todo culmine con un bello epílogo guiado por el piano. Cuando llega el turno de ‘Jíbaros’, el ensamble se pone a dar nuevas vueltas de tuerca a su esencial claridad melódica a través de una  ambientación donde confluyen lo reflexivo y lo extrovertido. El swing marcado por la batería y los ornamentos percusivos le dan un tenor fusionesco al asunto, siendo así que cuando entran a tallar algunos ornamentos sintetizados se nos transporta momentáneamente al cosmos de PETER GABRIEL (de la fase 86-92). ‘A La Orilla Del Tiempo’ es otro momento de introspección que nos regala la banda, esta vez con el piano ocupando un lugar protagónico. Con las irrupciones de algunos interludios expresionistas y pomposos sobre un tempo de 5/4, la  canción adquiere una prestancia efectiva, a medio camino entre lo estrafalario y lo mágico. ‘Me Vas A Ver’ es lo más cercano al pop en cuanto a la estructura melódica de la canción, pero la presencia del bandoneón y los quiebres rítmicos jazzeros en algunos breves pasajes facilitan la inserción de algunos trucos progresivos. Los últimos 11 ¼ minutos del repertorio oficial de “Flotteur” están ocupados por la dupla de ‘Una Canción Detrás’ e ‘Informe Sobre Ciegos’. ‘Una Canción Detrás’ también tiene al bandoneón como instrumento invitado con fuerte presencia dentro de la amalgama instrumental. Básicamente, se trata de una balada sinfónica de talante Genesiano, aunque también hermanado con los legados de SPINETTA-JADE y de SERÚ GIRÁN. El solo de sintetizador que emerge señorialmente en el intermedio tiene mucho de CAMEL mientras que los fraseos de la guitarra flotan con un aura Floydiana. El fulgor etéreo que conforma la esencia de esta canción es manejado con sobriedad, dejando que los instrumentos se luzcan sin romper con la ingeniería omnisciente. Tras el fade-out de ‘Una Canción Detrás’ llegan las vibraciones atmosféricas de ‘Informe Sobre Ciegos’, canción situada a medio camino entre el estándar de PETER GABRIEL (etapa 86-92) y los PABLO EL ENTERRADOR del “Threephonic”. Si el espíritu contemplativo de ‘Una Canción Detrás’ se encuadraba en un paisaje reflexivo donde el alma contempla su propia profundidad, aquí lo contemplativo se desarrolla de una manera más asertiva, incorporando virajes rockeros en ciertos interludios y reemplazando la fastuosidad que tenía la canción precedente por un vigor revitalizador. También termina en fade-out pero es una pena que en este caso no llegue más tarde pues el solo de guitarra que estaba asentándose sonaba muy hermoso.


Todavía queda más música a nuestra disposición con los bonus tracks ‘Un Cronópio Como Yo’ y ‘Nuevo Berlín’, solo disponibles en el blog de Bandcamp de CANTURBE. La primera de estas canciones nos muestra una brillante exhibición de combinación entre los SERÚ GIRÁN de la etapa 1979-80 y los GENESIS de la etapa 1978-9, cerrándose todo con una simpática coda en clave de tango-jazz. Sofisticiada a través de su calidez melódica, esta canción podía dar para más de los ½ minutos que el grupo le otorgó. La segunda de ellas se inclina más claramente hacia lo popero aunque con algunos matices rockeros moderadamente furiosos que salen a relucir en ciertos riffs de guitarra y algunos efectos de sintetizador. También hay una coda sorpresiva en clave tétrica, casi gótica: es una canción amena y rara a la vez. Bueno, todo esto fue “Flotteur”, un disco bello y bien pulido en el que sus gestores han concretado una muy inspirada labor de orfebrería sonora. Gracias a todos los músicos de CANTURBE y a sus ocasionales colaboradores por esto.


Muestras de “Flotteur”.-

Una Canción Detrás: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/una-canci-n-detr-s


* Enlace de la entrevista publicada en Página 12 en el 30 de julio del 2018: https://www.pagina12.com.ar/131729-adaptados-si-pero-no-domesticados

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