Monday, November 30, 2009

THE TANGENT y sus nuevos relatos progresivos - elogio de "Down And Out In London And Paris"



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Tal parece que Andy Tillison no se conforma con ser un cercano amigo de Roine Stolt, sino que también se propone compartir con él el cetro del “mayor trabajólico del progresivo actual”: así parece demostrarlo con su manera tan consistente e imparable de dirigir la trayectoria fonográfica de THE TANGENT, siendo así que el nuevo disco “Down And Out In Paris And London” acaba de salir al mercado casi al unísono de “Jitters”, disco de retorno de PARALLEL OR 90 DEGREES que ya fue reseñado por quien escribe en un momento anterior. A diferencia de este último THE TANGENT es un ensamble que se siente cómodo transitando por las composiciones de largo aliento dentro de un esquema progresivo retro. Ostentando influencias de YES, ELP y el VAN DER GRAAF GENERATOR 75-76 que se filtran a través de esquemas sonoros afines a los de THE FLOWER KINGS (etapa hasta “Flower Power”) y el SPOCK’S BEARD con Neal Morse, THE TANGENT vuelve a regalarnos una obra musical efectiva y atractiva. De este modo, se recupera la grandeza de “A Place In The Queue” después de los peligros de saturación con loso que había coqueteado el doble CD “Not As Good As The Book” – tras un puñado de primeras escuchas de “Down And Out In Paris And London”, siento que recupero mi motivación original por THE TANGENT. Con una formación renovada y totalmente británica, uno de los nuevos integrantes es el veterano baterista Paul Burgess (quien ha pasado por las filas de Camel, Jethro Tull, 10cc, entre otros).


‘Where Are They Now?’ ocupa los primeros casi 20 minutos del disco, y claro está, se trata de una suite progresiva épica a la vieja usanza, con pretensiones artísticas inocultadas que se muestran a lo largo de su secuencia de motivos varios y utilización de compases poco habituales. Tras un inicio calmo marcado por punteos adustos a lo Gilmour, la pieza no tarda en desarrollar una fastuosidad donde confluyen las herencias del YES de “Relayer” y el ELP estándar. La primera sección cantada tiene un predominio del compás 5/4, mientras que el entusiasta jam que comienza a partir del séptimo minuto incorpora algunas cadencias de tipo Canterbury (especialmente en ese vibrato que se pone a algunos sonidos de órgano) aunque sin perder el núcleo sinfónico, e incluso utilizando unos frenéticos trucos space-rock sobre el camino. Pasada la barrera de los 10’30”, nos topamos con una sección lenta dirigida por el canto y el piano, desde la cual se reelabora el motivo inicial y se transporta hacia nuevos caminos de desarrollo melódico trazados con fluidez y soltura. La parte final, ceremoniosa y potente, incluye un excelente solo de saxo a cargo del siempre infalible y refinado Theo Travis: no me hubiese importado que se recortara un poco el solo de guitarra con tal de dar unos segundos más a dicho solo, pero por lo demás, no tengo nada que objetar a este final tan poderoso. ‘Paroxetine 20 mg’ elaborar una confluencia entre contundentes sonoridades rockeras y cadencias rítmicas de corte R’n’B. A pesar del uso recurrente de su compás en 4/4, hay suficientes variantes de melodía, ambientación y atmósfera como para mantener el interés a un nivel tremendamente interesante. ‘Perdu Dans Paris’ es otro tema extenso, esta vez durando 11 ¾ minutos. A pesar de que el canto (habitual) de Tillison tiene un aura un tanto distante, influido por el estilo de Hammill en su obra solista, la canción porta una melancolía descorazonada, incluso en aquellos pasajes del interludio en los que la pieza adquiere un incremento en su compás. El refinado estilo de Jakko M. Jakszyk genera texturas cautivantes a través de los solos de guitarra. Se trata, a fin de cuentas, de un tema muy bello, emotivo a la vez que bien articulado. ‘The Company Car’ tiene un comienzo un poco engañoso con su esquema de balada sami-acústica, pero a medida que se van introduciendo las psicodélicas líneas de sintetizador y el canto se hace gradualmente más rasposo, se cimienta la vía para un nuevo despliegue sofisticado de claro talante progresivo. Yo percibo que el fade-out pudo llegar un poco más tarde, como para dar más espacio a los últimos solos de sinte y de saxo.


El setlist que contiene 6 temas corresponde a la edición especial del disco, pues su repertorio “oficial” solo debe constar de 5 temas. El bonus track no aparece al final sino en penúltimo lugar – me refiero a ‘Everyman’s Forgotten Monday’, una power-ballad progresiva de claros tintes floydianos, mezclando ambientaciones del “Wish You Were Here” y del “A Momentary Lapse Of Reason”. El disco culmina con ‘The Canterbury Sequence Volume 2: Ethanol Hat Nail’, un tema conceptualmente ligado a otro que formaba parte del ya lejano disco debut “The Music That Died Alone”. Bueno, y como indica el título, esta pieza es un tributo a esa vertiente tan especial de la añeja tradición progresiva: los ágiles sabores jazzeros abundan, así como los adornos juguetones y los sonidos “anticuados” de órgano y piano eléctrico, creando así un homenaje múltiple a HAFIELD & THE NORTH, CARAVAN, MATCHING MOLE y NATIONAL HEALTH, además de ocasionales efectos cósmicos de sintetizador que nos remiten a GONG. Atención a la secuencia densa y pesada que comienza a eso del minuto 8, ¡¡formidable!! Este tema está muy bien armado, no pierde el foco a través de su diversidad interna, y supone un redondeo bien definido de la ideología ecléctica que preconiza THE TANGENT. Como balance general, “Down And Out In Paris And London” resulta a mis oídos un disco recomendable para los obsesivos melómanos progresivos de siempre.


Muestra de “Down And Out In Paris And London”.- 
Paraxotine: http://www.youtube.com/watch?v=voJQh4vmXXY

Friday, November 27, 2009

El retorno de PO90 con "Jitters" - rock progresivo a puro músculo


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Con la presente tengo el enorme agrado de presentar mis apreciaciones sobre el disco de retorno de PARALLEL OR 90 DEGREES, titulado “Jitters”. PO90 (como le llaman los amigos) era una de las bandas británicas que yo más apreciaba del revival progresivo noventero, y ciertamente se hizo extrañar por muchos mientras estaba relegado a un periodo de hibernación durante el desarrollo de THE TANGENT. El dinámico Andy Tillison, compositor, letrista, cantante, tecladista y guitarrista de PO90 se sentía cómodo y ocupado en su inicial asociación con Roine Stolt durante los primeros años de THE TANGENT. Quedando como única fuerza creativa al frente de esta banda, e incluso con un nuevo lanzamiento al mercado este año, Tillison pudo por fin darse abasto para retomar el proyecto de PO90. Por lo escuchado en “Jitters”, puedo aseverar fehacientemente que se ha tratado de una excelente ocurrencia, pues lo que se encuentra aquí es un disco muscular, repleto de sonoridades robustas y cimentado sobre un tratamiento moderno de las más típicas ambiciones progresivas. En buena medida, este disco preserva y enfatiza el tipo de garra sofisticada que se plasmó en el hasta ahora último disco de la banda “More Exotic Ways To Die” (del año 2002). Usualmente un quinteto durante sus primeros 7 años de existencia, en esta segunda fase de su carrera PO90 es un cuarteto de Andy Tillison (voz, teclados y guitarra), Dan Watts (guitarras y artilugios electrónicos), Matt Clark (bajo) y Alex King (batería y artilugios electrónicos).

Desde la vía de entrada plasmada en el tema irónicamente titulado ‘Interlude’ se siente un punche fenomenal, portando un filo inapelable que se desarrolla consistentemente a través de un motivo sólido: su estructura es un anticipo de riffs y motivos que aparecerán más desarrollados en varios temas que siguen a continuación. Como al fin y al cabo, se trata de un preludio, el primer ejercicio notable de desarrollo musical se da en ‘Standalone’. Durando casi 6 minutos, el tema se inicia con una evocativa introducción de piano que nos pone en ambiente con la emotividad arrolladora que se va instalando desde que los guitarreos entran en acción. ‘Threesome’ tiene una naturaleza más electrizante merced a la rabiosa confluencia entre los guitarreos y el sintetizador que se explaya sobre una arquitectura rítmica tremendamente sólida. Las alusiones a esquemas sonoros de PORCUPINE TREE, O.S.I. y MUSE son claras de percibir. ‘Entry Level’ tiene un swing un tanto tirado al soul de base funky, lo cual hace que se genere un oasis de contención en medio de los aguerridos ejercicios rockeros que han tenido lugar hasta ahora. ‘Backup’ parece portar descaradamente la influencia del PT de los últimos 10 años, estableciendo atmósferas llamativas en clave de rock potente que se explaya mayormente en un medio tiempo. En su interludio, el esquema rítmico se intensifica hasta el punto de crear un impacto psicodélico bárbaro desde una patente vecindad con el prog-metal, lo cual sirve para que el clima sonoro de la pieza implosione convincentemente tras regresar al compás inicial. El tema homónimo prosigue ciertamente por esta herencia PT, siendo así que también se pueden notar ciertas afinidades con MUSE y la faceta aguerrida de RADIOHEAD. Más adelante, las cosas se ponen un poco más eclécticas con la expansión de ciertas cadencias jazz-rockeras en el esquema rítmico y el uso relativamente destacado de teclados cósmicos, todo ello apuntando a asentar una especie de contraste con los pasajes más duros. ‘The Dock Of The Abyss’ combina en buena parte de su estructura interna la agilidad del post-punk con la pegada del rock alternativo melódico, pero lejos está PO90 de querer hacer una canción convencional sin más: los adornos de teclado son efectivamente bizarros, así como también lo es el intermedio metalero desde el cual se crea un clímax bastante ágil. Los últimos siete minutos del disco están ocupados por ‘On The Death Of Jade’: portando una base sonora patentemente digitalizada, la pieza recrea una ingeniosa confluencia de space-rock, Indie y krautrock, instalada sbre un compás semi-lento que evoca cadencias nostálgicas. Ya en discos antiguos de PO90 hallamos composiciones en esta línea, así que podemos decir que esta canción refleja la esencia más añeja de esta banda felizmente resucitada.

Éste es un disco que rebosa energía rockera en un sentido decididamente frontal, aunque no se enmarca en el mainstream, sino que cuenta con sólidos recursos de sofisticación artística como para ameritar credenciales progresivas. No cabe duda que Andy Tillison sabe sentirse seguro dentro de un terreno musical que es tan ajeno a la fastuosidad retro de THE TANGENT, y si “Jitters” fue diseñado para demostrar que PO90 es una fuente de polenta rockera que no se ha enmohecido durante su periodo de hibernación, entonces a mí me consta que la demostración ha sido irrefutable.

Sunday, November 22, 2009

THE MUFFINS - Repasando dos discos de este excelente ensamble progresivo estadounidense

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión quisiera sacar a colación a una banda estadounidense llamada THE MUFFINS, banda que he descubierto hace poco. Dada su veteranía y lo especialmente relevante que ha sido y sigue siendo su marginal aporte al enriquecimiento de la vanguardia rockera de su país, debo decir que el nombre de dicho grupo debe quedar registrado con suma urgencia en las agendas de los melómanos progresivos que aún no tienen nada de ellos en sus respectivas colecciones. Hasta ahora, lo que tengo de ellos se reduce a su disco debut de 1978 “Manna / Mirage” y el disco del año 2004 “Double Negative” (el segundo tras su reunión a fines de los 90s), dos trabajos fonográficos lo suficientemente distanciados entre sí como para poder apreciar sus orígenes tanto como su posición actual.

“Manna / Mirage” es un disco un tanto artesanal que, a pesar de no contar con un trabajo óptimo de producción sonora, refleja un genuino interés por realzar el potencial de la vanguardia progresiva desde el Canterbury, el rock in opposition y el estándar del jazz-rock fusión planteado por nombres como WEATHER REPORT y RETURN TO FOREVER. El grupo ya había estado por un par de años en salas de ensayo y estudios de grabación, registrando temas mientras aún andaban en busca de un contrato discográfico permanente. Cuando esto finalmente sucedió, el baterista del grupo era otro que el original y ya no había guitarrista en su alineación: es por ello que los teclados y los vientos ocupan un lugar tan patentemente crucial dentro del sonido global de grupo, y de hecho, esta circunstancia se constituirá en un eje esencial en torno al cual se irá desarrollando la obra de THE MUFFINS a través de su intermitente trayectoria.

‘Monkey With The Golden Eyes’ ocupa los primeros cuatro minutos del disco, creando texturas otoñales de directa orientación minimalista: con las cadencias de piano eléctrico y los medidos retazos de la flauta y otros vientos, se arma una base fértil para un ingenioso juego de texturas delicadas, líricas, ensoñadoras, que poco a poco elaboran un clímax otoñal bastante aventurero. Cabe decir que, a pesar del carácter esencialmente contemplativo de esta pieza, nos logra introducir inconfundiblemente en la exquisita mezcla de energía y estilización de la cual el grupo va a hacer gala de aquí en adelante. Una vez concluido el clímax del primer tema, emergen las deconstrucciones frontalmente free-form que dan inicio a ‘Hobart Got Burned’.

Esta introducción es todo un manifiesto contra nuestras ideas habituales de estructura a favor de la idea de caos coyuntural. Para decirlo de una forma más clara, se trata de un tema desestructurado que debe mucho al HENRY COW 73-74, y de manera indirecta, a las líneas de trabajo más bizarras del free jazz. Una vez que se asienta un esquema rítmico más cohesivo, las cosas se ponen bastante vibrantes, revelando influencias del SOFT MACHINE post-Wyatt sin hacerlas hiperbólicas. ‘Amelia Earhart’ comienza con una breve introducción de percusiones tonales y concretas, la cual precede a un entusiasta cuerpo central que conjuga una cálida confluencia entre GILGAMESH y WEATHER REPORT. El bajista encuentra dos o tres espacios para lucirse en medio de la amalgama sonora global, y realmente se muestra dispuesto a ostentar las influencias recibidas del maestro Hugh Hopper. En general, se nota que el grupo ha sacado buen provecho del espacio que se ha otorgado a sí mismo para explorar su faceta más extrovertida y reciclarla con la debida sofisticación inherente a toda intencionalidad progresiva genuinamente ambiciosa – en este caso, hay una sección lánguida que emite una sensación de misterioso peligro, la misma que el oyente puede especular que refleja la soledad de quien realiza un vuelo sobre el océano, o tal vez sea más bien una elegía en homenaje a la aviadora que terminó estrellándose sobre aguas misteriosas.

La total segunda mitad del disco está ocupada por una épica composición de más de 22 minutos titulada ‘The Adventures Of Captain Boomerang (For Mike Forrester)’. En muchos aspectos, hallamos aquí ambientes y arreglos instrumentales similares a los que ya habían marcado el desarrollo del tema anterior, aunque cabe señalar también que hay adornos tipo ZAPPA que permiten a esta pieza aumentar el sentido de aventura. Hay cambios de motivos y ambientes durante el largo desarrollo de la pieza, pero el grupo se resiste a jugar con contrastes: los giros y sorpresas se insertan convincentemente en una travesura fluida y grácil. Los últimos pasajes son juguetones con un cierto elemento de tensión incorporado, el cual motiva un efectista final abrupto.

Cuando después paso a “Double Negative”, se me revela un grupo que tiene ya total control sobre las técnicas para transmitir con total fluidez su oficio e ingenio creativo, contando además con medios más adecuados de producción.

‘The Highlands’ comienza con envolventes ambientes cósmicos signados por una combinación de capas de sintetizador y líneas de saxos, para que luego el cuerpo central reelabore estas atmósferas con un fulgor más extrovertido, casi como una cruza entre HAPPY THE MAN y SHADOWFAX. ‘Writing Blind’ exhibe una sonoridad más muscular, con un destaque de las secciones donde se da el notable realce de la dupla rítmica y los alucinados solos de saxo. La alternancia con interludios un poco más suavizados completan un cuadro de refinada sofisticación. ‘Choombachang’ tiene un título graciosamente zappiano, y fíjense por dónde, se puede describir como un eficaz ejercicio de reciclamiento del FRANK ZAPPA de big band. ‘The Ugly Buttling’ guarda una actitud más evocativa a través de su convincente armazón disonante tan propio del RIO. La secuencia de ‘The Man In The Skin Painted Suit’ y ‘Childhood's End’ muestra un talante especialmente calmado dentro del bloque general del álbum, mientras que ‘Exquisite Corpse’ – a contrapelo de su título idílicamente necrofílico – resulta una pieza bastante alegre y marchosa: el uso de climas fingidamente tétricos en sus arreglos de metales (a ratos afines al prototipo de ‘Peter Gunn’), guitarra eléctrica y percusión está diseñado para ensalzar lo humorístico, sin por ello perder un ápice de estilización. ‘They Come On Unknown Nights’ sí está lleno de sordidez, aunque no es chocante ni impenetrable, sino que es un exquisito ejercicio de chamber-rock; su conciso epílogo se engarza con el siguiente tema, ‘Cat’s Game’, el cual recoge un dinamismo híbrido entre ZAPPA y THINKING PLAGUE.

A partir de este punto, el disco pasa a focalizarse prioritariamente en esquemas sonoros más recurrentemente relajados - ‘Stethorus Punctum’ explora suaves esquemas disonantes con aires tipo Canterbury, mientras que ‘Dawning Star’ se apunta hacia un sendero más cándido de corte World Music, aunque no exento de efectivas dosis de densidad, y ‘5:00 Shadow’ tiene un groove simultáneamente sensual y relajante sobre el que superponen climas sonoros propios de la banda sonora de un film noir con moderados matices R.I.O. A pesar de que este tema daba en sí mismo como para un desarrollo más largo, el controlado deconstructivismo que prosigue con el siguiente tema, ‘Metropolis’, redondea los climas claroscuros con un uso inteligente de la raíz originaria del free jazz cálidamente instalada en un esquema rítmico sobrio y pulcro. ‘Angel From Lebanon’ combina secciones evocativas con otras un poco más áridas, para finalmente desembocar en un ágil jam honestamente inspirado en el estándar de HATFIELD & THE NORTH y el SOFT MACHINE post-Wyatt. La dupla de ‘Frozen Charlotte’ y ‘Maya’ porta un lirismo cautivante e irresistible, llenando un espacio de calma envolvente en medio del inteligente despliegue de eclecticismo del álbum, siendo así que el terreno está preparado para que ‘The Two Georges’ cierre el álbum con un nuevo ejercicio de progresivo jazzeado a lo Canterbury con ciertos ornamentos R.I.O. – mención especial para su bizarra introducción de órgano gótico.

En fin, ¿qué más puedo decir en este momento sobre THE MUFFINS? Pues que recomiendo fuertemente que los melómanos progresivos que aún no tienen nada de ellos en sus respectivas colecciones privadas que anoten su nombre en una agenda de próximas compras prioritarias. ¡¡No se habrán de arrepentir!!

Friday, November 06, 2009

La eternidad progresiva según SYZYGY

En esta ocasión traigo a colación a SYZYGY, banda estadounidense formada por veteranos amantes y cultores del progresivo sinfónico pero que recién en los últimos años ha podido gestar una carrera discográfica. Durante la primera mitad de los 90s, bajo el nombre original de WITSEND, el grupo liderado por el guitarrista Carl Baldassarre y el teclista Sam Giunta hizo su debut fonográfico con “Cosmos and Chaos”. Hizo falta que pasara una década completa y un nuevo bautizo (para llamarse SYZYGY) antes de que el grupo completara su segundo trabajo, “The Allegory Of Light”, un disco bastante sólido, definidamente enmarcado bajo el esquema retro sinfónico. Las influencias de YES, ELP, KANSAS y el PINK FLOYD 73-75 se reciclaban a través de filtros afines a los utilizados por TRANSATLIANTIC, el SPOCK’S BEARD pre-“Snow”, SALEM HILL, un poco de KAIPA y otro poco de HOLDING PATTERN también. Ahora, en 2009, “Realms of Eternity” confirma que SYZYGY sigue crucialmente interesado en explorar esta estrategia progresiva particular – en todo caso, este nuevo disco exhibe un ímpetu un poco más medido en comparación.

La secuencia de los tres primeros temas, ‘Darkfield’, ‘Vanitas’ y ‘Dreams’, instaura el modus operandi de la banda sin mayores tapujos. Entre los dos temas cantados (el primero y el tercero), prefiero el último dado que logra perfilar un esquema melódico más contundente, por vía de una serie especialmente ingeniosa de arreglos fastuosos, adecuados para la ocasión. Pero es en el instrumental ‘Vanitas’ donde hallamos las más poderosas dosis de polenta e ingenio melódico para la primera media hora del disco – me atrevería a asegurar que se trata de la mejor pieza de SYZYGY hasta la fecha. ‘Echoes Remain’, el cuarto tema, vira hacia un recurso muy diferente: se trata de una balada acústica desarrollada a través de una ambientación bucólica serena, plasmada en la elegantemente sobria comunión entre las guitarras acústicas y las delicadas capas de teclado (especialmente el sintetizador que emula al mellotron de flautas).

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.
‘Dialectic’ (que dura 16 ½ minutos) y ‘The Sea’ (opus que ocupa los últimos 28 minutos del álbum) están a cargo de retomar la prestancia fastuosa propia del retro-prog en torno a la que SYZYGY articula su esencia artística, exhibiendo las influencias y afinidades que mencioné más arriba. En ‘The Sea’ tenemos piezas que tienen títulos autónomos: aparte de la delicada estilización otoñal de ‘Arranmore Isle’ y ‘Reflections’, y la suave agilidad pastoral de ‘The Morning Song’, todas las demás secciones de este opus reflejan dinámicos desarrollos melódicos y enérgicas arquitecturas sonoras robustamente ambientadas en un esquema sinfónico alimentado con ciertos elementos AOR. El solemne clímax con que se cierra la última sección ‘Finale’ establece un clima de majestuosidad bastante coherente con la base general del disco. El entusiasmo e ingenio de SYZYGY están más allá de cualquier duda, y aquí está “Realms Of Eternity” como prueba contundente de ello.

Monday, November 02, 2009

INDUKTI y su segunda arremetida progresiva con "Idmen"

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

En esta ocasión quiero sacar a colación el nuevo disco de INDUKTI llamado “Idmen” – se trata de la segunda obra de este ensamble polaco de metal progresivo, y vaya si no ha logrado capitalizar y acrecentar las dosis de energía y creatividad que años atrás habían sido vertidas en “S.U.S.A.R.”, el disco debut que fue tan bien recibido en su momento. Pues bien, INDUKTI ahora ha conquistado una especial culminación de intensidad musical, la cual atraviesa de manera integral y consistente el repertorio de “Idmen”. Esta oferta de INDUKTI se focaliza en un progresivo metálico empapado de math-rock, metal experimental a lo TOOL, fusión psicodélica a lo GORDIAN KNOT y ciertos recursos industriales. Hay una lista de invitados especiales que se turnan en las contadas piezas cantadas, destacando Nils Frykdahl de SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM (en 'Tusan Homichi Tuvota'); también hay invitados en instrumentos tales como la trompeta y el cimbalom, ítems que son bien aprovechados en varios de los arreglos que salen a colación a lo largo del disco.

‘Sansara’ abre el disco con una polenta poderosa y mágica, con unas guitarras duales que manejan muy bien sus impecables complementaciones mutuas en los riffs, mientras que la batería se desenvuelve ágilmente a través de complejos desarrollos rítmicos. Poco antes de llegar al minuto 5, el tema vira hacia lo reflexivo, con un medido protagonismo de lo acústico. ‘Tusan Homichi Tuvota’ abre con guitarras acústicas y cimbalom, mostrando una calma engañosa que pronto abre sus horizontes hacia sonoridades neuróticas en medio de aguerridas pulsaciones que poco a poco van instalando las bases para una creciente oscuridad emocional. De por sí, esta pieza se destaca principalmente por sus aires exóticos, los cuales volverán a aparecer en varios otros momentos del disco. Tal vez se trate de mi tema favorito de “Idmen”. ‘Sunken Bell’ es un retazo de percusiones exóticas y capas cósmicas, como si se tratara de una hipotética banda sonora para una película de David Lynch producida y compuesta por una banda étnica en los Real World Studios. ‘And Who's the God Now?!...’ comienza con una dinámica tribal para grisáceos sortilegios, para que luego el cuerpo central siga los aportes de OPETH y el PORCUPINE TREE actual, aunque cabe señalar que lo exótico sigue siendo un elemento crucial. Los delirios ritualísticos del final conjuran una mezcla de magia y locura tan inquietante como atractiva.

Nada puede sorprendernos al llegar al ecuador del disco, pero seguimos escuchando para complacernos con ‘Indukted’, tema arrollador e intimidante donde las ráfagas rockeramente pesadas se transportan ágilmente sobre ingeniosos juegos de síncopas, muy a lo math-rock (un poco refiriendo al DON CABALLERO de los primeros cuatro discos). Tras una coda de cimbalom, ‘Aemaet’ comienza perpetuando el clima de neurosis impenetrable de la pieza anterior. Poco antes de llegar a la frontera de los 3 ½ minutos, la pieza vira hacia un paraje etéreo de corte space-rock, alimentado por una estilización a lo PORCUPINE TREE pre-“In Absentia”. El pasaje final retoma la contundencia inicial a la par que conserva la vibración cósmica recién instalada. ‘Nemesis Voices’ es básicamente un nuevo ejercicio de prog-metal con acentos math-rock, precediendo a ‘Ninth Wave’, el mismo que ocupa los últimos 11 ½ minutos del disco. El tema abre con atmósferas contemplativas en las que la trompeta invitada ocupa un lugar destacado. Más adelante tenemos un delicioso dueto de guitarras acústicas cuya sencillez estructural sirve para estimular el armado de una ambientación cálida empapada de misterio. Al llegar al tercer minuto, el esquema rítmico y el trío de guitarras y violín crean un crescendo en aras de armar un nuevo despliegue de potencia inteligente. Con el posterior uso de fraseos místicos de violín y una breve sección de rock-fusión, la pieza recrea un aventurero eclecticismo antes de pasar a la fastuosa coda metálica. Los sonidos de olas y gaviotas en la costa marcan el epílogo de esta pieza y de este excelente álbum. INDUKTI ha logrado engalanar el ámbito progresivo para este año 2009.

Wednesday, October 28, 2009

Viva la buena música - con DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA

En esta ocasión traigo a colación el disco “Viva Belice”, una reveladora obra progresiva para este año 2009 a cargo del ensamble argentino DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO. Más que un ensamble sin más, éste es un súper-grupo. Echemos un vistazo a la conformación: el baterista Daddy Antogna, versátil y veterana leyenda viviente de las vanguardias rockera y jazzera de su país, incluyendo su presencia en AVE ROCK, banda pionera del progresivo argentino de los 70s; el guitarrista Alan Courtis, curtido cultor del rock experimental que formó parte de REYNOLS; el bajista Nicolás Diab y el baterista Fernando de la Vega, quienes en LAS OREJAS Y LA LENGUA generaron un renovada motivación en el underground rockero argentino del nuevo milenio. Estos cuatro músicos juntos se asociaron para seguir alimentando las aguas de la experimentación rockera en base a una excitante confluencia de psicodelia y jazz-rock bajo un esquema progresivo tan enérgico como rico en texturas. El uso de baterías duales sirve para gestar un esquema nuclear sonoro contundente, siendo así que los guitarreos de Courtis y las ocasionales presencias del violín y el cello (a cargo de invitados especiales) ayudan a enriquecer la paleta sonora.

“Viva Belice”, ítem recientemente editado por el sello Viajero Inmóvil, está conformado por material grabado y producido entre 2007 y 2009. Comenzando con un tema como ‘Frascos tendidos’, que es tan efectivo en su sofisticada polenta rockera, más adelante encuentra expresiones más explícitas de su potente dinamismo en ‘Desincrustante’ y ‘Sub ombra floreo’: este último hace destacar con particular fruición su filo crimsoniano. En medio de estos dos temas se halla la pieza homónima, donde el grupo, elegantemente instalado sobre un swing jazzero en un compás inusual, da prioridad a explayaciones sónicas cálidas. Otro tema de talante predominantemente introspectivo es ‘Brazo largo’, ello a pesar de que en su última sección el trío rítmico apura el compás. ‘Colapsa’ establece una alternancia de pasajes introvertidos y extrovertidos, mientras que ‘Al-Carreta’ se despacha en incandescentes brotes de fuego rockero. Durando casi 10 minutos, ‘Verónica D.’ cierra el álbum en base a un jam básico en el que el cuarteto desarrolla dos distintos crescendos sucesivos: este conclusivo manifiesto psicodélico, me parece, porta las concluyentes herencias del post-rock y la tradición krautrock. ¡Un gran final para un gran disco!

En estos enlaces de Youtube podemos ver al grupo en acción.

Desincrustante: http://www.youtube.com/watch?v=7GUamzHg490
Colapsa: http://www.youtube.com/watch?v=L_5ZadxcZAo<
Verónica D.: http://www.youtube.com/watch?v=5v7pyla2ycE

Es muy probable que estas imágenes escogidas valgan más que mil palabras a la hora de intentar explicar por qué DADDY ANTOGNA Y LOS DE HELIO es un grupo tan bueno y su disco “Viva Belice” es tan bueno. Más que buscar explicaciones, más rápido resulta dejarse convencer por las evidencias.

Sunday, October 11, 2009

DO MAKE SAY THINK: desde Canadá viene la verdad actual del post-rock



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

DO MAKE SAY THINK es el nombre de un ensamble canadiense que se ha estado convirtiendo sostenidamente en una nueva figura líder dentro de la vertiente post-rock mundial: “Other Truths” es el título de su oferta fonográfica para este año 2009. Una característica que se hace notar rápidamente sobre este grupo es que desarrolla sonidos y ambientes más musculares que los que se suelen manifestar en obras clásicas y otras no tan clásicas del susodicho género post-rock – justamente este disco puede servir como una buena vía de introducción para quienes aún están por descubrir a esta banda. En varias fuentes de Internet se saca a colación comparaciones y/o paralelos con TORTOISE y GODSPEED YOU BLACK EMPEROR! a la hora de esbozar descripciones de su música, pero lo real es que este grupo sabe crear su voz propia en medio de los reconocibles estándares del género. Más bien, algunos pasajes caracterizados por una furia contenida pueden hacernos recordar un poco a Isis, pero como digo, DO MAKE SAY THINK exhibe suficientes recursos como para que se le pueda considerar un ítem de valía particular. “Other Truths” no es un disco muy largo – dura poco menos de tres cuartos de hora. Otro detalle está en que el esquema sonoro se muestra, en general, menos prolijo que en discos anteriores: un rasgo particular para una banda que no se cansa de explorar las potencialidades del buen post-rock.

‘Do’, el tema que abre el disco comienza con una amable secuencia de arpegios de guitarra que, al irse acompañando de inmediato con medidas intervenciones de trompeta y saxo, va articulando un preciso y coherente preludio al dinámico desarrollo del cuerpo central: atmósferas etéreas pero no lánguidas, sino más bien pertrechadas bajo un esquema rítmico ágil que permite al ensamble plasmar sus iniciales alusiones contemplativas con una inocultable aureola de entusiasmo. Una vez que la base rítmica se detiene, ‘Do’ transita hacia un eslabón muy diferente, lánguido y denso, emparentado con el estándar que GYBE! ha convertido en un relevante punto de referencia para el post-rock. Algunos adornos de corte industrial se inmiscuyen entre las texturas emitidas por las guitarras duales poco antes del final, el cual llega con un portazo. ‘Make’ ofrece una vibración expresiva un poco más contenida, menos veloz pero con una estructura rítmica de ciertas sutilezas jazzeras: las complementaciones que elaboran las guitarras permiten al esquema global de la pieza abarcar un dinamismo efectivo, el cual llega a momentáneos pasajes álgidos cuando la pieza llega a su clímax. Este clímax rebosa de intensidad grisáceamente otoñal en medio del fulgor rockero que tiene lugar. Una vez concluido el clímax, el bloque instrumental desemboca en un mar minimalista dotado de una medida pero indudablemente patente majestuosidad.

‘Say’ comienza con un motivo repetitivo que parece estar saliendo sigilosamente de un escondite. No pasa mucho tiempo antes de que el motivo se recicle a través de sonoridades un poco más enérgicas, siendo así que la alternancia entre toques suavizados y despliegues explícitos está manejada con pulcra fluidez. Hay una cierta cualidad acuática en algunos juegos de arpegios generados por las guitarras duales. La sección final se basa en una retoma del motivo inicial, siendo llevado a una dimensión etérea enfatizada, incluyendo un arreglo coral bastante lírico. ‘Think’ cierra el disco explayándose en atmósferas lánguidas semejantes a algunos de lo que ya se hicieron presentes en ‘Make’ y ‘Say’, con la novedad de que el lento esquema rítmico manejado en el inicio tiene una inconfundible cadencia jazzera. La tenue producción de sonido ejercida sobre esta pieza que se apoya en una recurrente monotonía que sabe a letanía permite que el álbum concluya con un tenor crepuscular donde la melancolía y el relax se mezclan en una sola sensación. De esta forma se completa la oferta mostrada por DO MAKE SAY THINK en este disco que promete cautivar a todos los melómanos aventureros durante este año 2009. ¿Se percataron que el nombre de cada tema corresponde a cada verbo que forma parte del nombre de la banda?

Monday, September 21, 2009

KANSAS en Lima - 19 de setiembre de 2009

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Nosotros, la sociedad de melómanos rockeros peruanos, tuvimos una ocasión tremendamente especial para disfrutar de parte del legado viviente del género progresivo, esta vez viniendo del Medio Oeste estadounidense – me refiero naturalmente al grupo KANSAS, ensamble que actualmente está celebrando el 35to. Aniversario de su trayectoria fonográfica, la cual se inició con su disco homónimo de 1974. La etapa generalmente considerada como clásica de KANSAS es la ubicada entre los años 1974 y 1978, donde el entonces sexteto de Phil Ehart (batería y percusión), David Hope (bajo), Kerry Livgren (guitarras y teclados), Robbie Steinhardt (violín, viola y voz), Steve Walsh (teclados, percusión y voz) y Rich Williams (guitarras) conquistó gradualmene un gran contingente de fans que les permitió llenar grandes auditorios durante una buena cantidad de años. Este éxito comercial, fruto sin duda de gran esfuerzo y aún más grande constancia, tambié nresulta sorprendente habida cuenta de que la propuesta musical de KANSAS se caracteriza por su sofisticación y actitud de exigencia para con el oyente.

La gira mundial que el grupo emprende desde febrero del presente año 2009 los ha traído incluso al territorio latinoamericano durante el mes de setiembre, siendo así que Chile, Argentina, Perú, El Salvador, Guatemala, Panamá y México son los países beneficiados por esta celebración del rock. Estamos a la espera del DVD “There’s Know Place Like Home” – esta paráfrasis de la frase que dice Dorothy al final de la película “El Mago De Oz” encabeza un espectacular concierto que el KANSAS actual dio con la Orquesta Sinfónica de Washburn, acompañado de invitados tan especiales como el mismísimo maestro Kerry Livgren y el no menos magistral Steve Morse.
Mientras tanto, muchos de sus seguidores estamos al tanto de la banda por medio de la experiencia directa de asistir a un concierto suyo.

El estilo de KANSAS históricamente está marcado por la inserción de aires típicamente estadounidenses (blues, boogie, rock pesado melódico y country-rock) dentro de una amalgama sonora ambiciosamente aspirante a plasmar los típicamente preciosistas recursos del progresivo sinfónico bajo la influencia de YES, JETHRO TULL, GENTLE GIANT y ELP. Este grupo siempre ha sido y se ha preciado de ser difícil de categorizar, a pesar de que de por sí buena parte de su repertorio exhibe patentes ganchos melódicos y porta una vibración contagiante. Más allá de la inmensa popularidad de su conmovedora balada acústica ‘Dust In The Wind’ y de los flirteos con el AOR a través de su otro gran referente radial ‘Carry On Wayward Son’, el asunto es que KANSAS tiene sobradas razones para ostentar con orgullo el haber sabido mantener un buen prestigio y un sostenido interés de parte de una gran cantidad de melómanos que buscan la exploración de ideas sustanciales en el rock. Este aniversario del grupo es también una celebración de quienes están dispuestos a celebrar su legado.

Pues bien, en la Pérgola del C. C. Jockey Plaza, KANSAS ofreció un excitante concierto para los limeños congregados en dicho local en la noche del sábado 19 de setiembre. El desde hace ya varios años quinteto se conectó desde el inicio con un público totalmente cautivado y entregado: a pesar de que la cantidad de asistentes no llenó el local, definitivamente se logró una comunidad entre las mentes creativas sobre el escenario y las mentes perceptivas frente a él. Las atmósferas misteriosas sobre las que se armaba poco a poco el preludio de ‘Howlin’ At The Moon’ iba asentando una base firme para las sucesivas expresiones de fuerza estilizada de ‘Musicatto’ y ‘Belexes’ – oficio y genuina potencia conjugadas en una única fuente sónica. El público siguió reaccionando receptivamente al dinamismo grácil de ‘Point Of Know Return’ y la magia exquisita de ‘Miracles Out Of Nowhere’. A partir de allí, quedó claro que el respetable esaba dispuesto a prestar debida atención al repertorio y premiar cada pieza individual con su merecida ovación, incluyendo algunas frases de elogio arrojadas al viento para que tal vez lleguen a los oídos de KANSAS.
Con la secuencia de ‘On The Other Side’ (tema del treinteañero disco “Monolith”), ‘The Wall’ y ‘Hold On’ se completaba una inmensa cuota de majestuosa melancolía en la que las reflexiones del ineleco y las añoranzas del corazón inspiran al arte en sus expresiones más elevadas. Manteniendo esta orientación de emotividad contemplativa, la clásica ‘Dust In The Wind’ llevó el ambiente hacia un lindero más calmado, que no por ello menos intenso. El hecho de que el público cantara toda la letra como si se tratara de una coral contratada para el evento no fue un estorbo, sino más bien una manifestación de la comunión entre artistas y oyentes que iba a perdurar hasta el fin del concierto.
‘Song For America’ es en muchos sentidos la canción emblemática de KANSAS, especialmente debido a su envolvente riqueza melódica, la cuidada elegancia de los arreglos y el manejo impoluto de los cambios de ritmo y ambiente que tienen lugar. ‘Cheyenne Anthem’ e ‘Icarus’ siguieron después, completando acertadamente la ideología del grupo de plasmar su imaginación musical en un inpelable equilibrio de contundencia y sofisticación. Pero también hay momentos para bajar a la tierra e instalar una manifestación de colores sonoro regionales, y para ello está el jam de ‘Down The Road’: el clima de jolgorio celebratorio fue contagioso, y cabe además señalar la novedad de ver a Steve Walsh añadir algunos toques de armónica para completar su labor en los teclados. Debido a su empleo de climas sinfónicos sobre una cadencia blues-rock, ‘Portrait’ resulta la canción ideal para redondear esta atmósfera de pura extroversión. Esta pieza fue sucedida por una “primera despedida” que, como suele suceder, no logró engañar al público. El encore se inició con ‘Fight Fire With Fire’, un breve guiño a la faceta más pegadiza del grupo (de la etapa con John Elefante), y terminó con un arrebatador ‘Carry On Wayward Son’, canción que sentenció a plenitud la hermandad que por poco más de hora y media había unido a estos rockeros cosmopolitas de la zona rural estadounidense con un auditorio peruano genuinamente ensimismado en su puro goce. Era sencillamente conmovedor sentir la conexión entre un público literalmente volcado hacia el escenario y un Walsh que saludaba y se despedía simultáneamente al cantar el puente y el estribillo final de 'Carry On Wayward Son'. ¡¡Vibrante!!

Repasemos algo de los aportes individuales que sustentaron la magia grupal de KANSAS.-
- Phil Ehart: Baterista fino y poderoso, dueño de un talante sólido que le permite operar solventemente en la base rítmica mientras maneja con soltura los complejos adornos y síncopas que salen a colación en varios pasajes de la música del grupo.
- Billy Greer: Bajista preciso, poseedor de un obvio carisma que le permite tanto complementar la labor vocal de Walsh como fungir de portavoz de la banda frente al auditorio.
- David Ragsdale: Violinista virtuoso e ingenioso, él encarna la esencia del mismo entusiasmo, haciéndolo extensivo a sus aportes adicionales en la segunda guitarra. Parece mentira que en su intermitente estadía de 9 años haya podido asimilar al 100% el espíritu de este grupo tan veterano y ubicarse como el incuestionable centro neurálgico del sonido grupal.
- Steve Walsh: A pesar del natural desgaste que traen los años, sigue luciendo su buena forma como vocalista así como su personalidad apasionada para expresar ideas y emociones con miradas y gestos. También sabe lucir su destreza en los teclados, algo fundamental para la arquitectura musical del grupo.
- Rich Williams: Guitarrista de gran oficio, hace gala de una sana actitud ecléctica que le permite fundar sonoridades a veces aguerridas, otras veces sutiles y funcionales, otras veces cálidas y serenas, todas ellas siempre adecuadas para el momento y ejecutadas con perenne sensibilidad.

El repertorio del concierto fue idéntico al de los conciertos de Santiago y Buenos Aires.-
1. Howlin’ At The Moon / Musicatto / Belexes [con extracto de Lightning's Hand]
2. Point Of Know Return
3. Miracles Out Of Nowhere
4. On The Other Side
5. The Wall
6. Hold On [con extracto de Peaceful And Warm]
7. Dust In The Wind
8. Song For America
9. Cheyenne Anthem
10. Icarus (Born On Wings Of Steel)
11. Down The Road
12. Portrait (He Knew)
13. Fight Fire With Fire
14. Carry On Wayward Son

Personalmente, no me hubiera molestado que hubiesen tocado alguna canción del “Freaks Of Nature”, así como celebrando el retorno de Ragsdale hace tres años, o tal vez que se incluyera una canción del disco “In The Spirit Of Things”, el cual contiene algunas gemas que no merecen perderse en el olvido. ¿Y dónde está ‘Paradox’? ¿Y por qué no se ofreció nada del emblemático disco “Somewhere To Elsewhere”, tal vez ‘Icarus II’, que ya de por sí es un “clásico nuevo” de KANSAS? Bueno, no se puede tener todo en todo momento en esta vida, y con lo que hubo ya tuvimos bastante. Estas pequeñas quejas puntuales no deben oscurecer la gran verdad de esa noche de setiembre: que KANSAS ofreció un concierto memorable, mostrando que su talante y potencia son incombustibles y que su aún vigente legado musical está destinado a perdurar hasta el fin de los tiempos.

Aquí me despido hasta otra ocasión - Carry on wayward son!!!

Monday, September 14, 2009

ProgDay 2009 - Primer Dia



El fin de semana pasado tuve el grato gusto de disfrutar con toda la familia el 15avo Aniversario del ProgDay 2009. Como todos los años, el festival se lleva a cabo en la granja de Storybook en Chapel Hill, North Carolina. El lugar es una gran explanada de pasto verde muy bien cortado rodeado por un gran bosque y una pequeña laguna, asi como unas pocas viejas casonas y un amplio escenario techado centrado en un extremo del campo.

Llegamos el Sabado un poco tarde y ya no alcanzamos a ver a Brave, una banda de progresivo metalico. Mientras armabamos la tienda y descargabamos el equipo, pudimos oir las dos finales rolas de la banda RIO/Avant French TV, cuya eclectica y divertida musica, especialmente el tremendo bajo de Mike Sary y el saxo y teclados de Warren Dale, nos jalo ya de lleno al ambiente netamente progresivo de la concurrencia. Despues vino Qui, un quinteto japones de jazz-rock, que destaca un flautista de tonalidades suaves al estilo cameliano y un percusionista que le da con sabor a unos bongoes muy salseros. Al final de cada rola, el percusionista se armaba de un magnetofono para gritar a viva voz epitetos entusiastas y chocarreros. Tambien en un par de rolas, el extrovertido percusionista procedio durante una jazzeante pieza a golpear el piso de madera usando uno de los platillos de la bateria, creando asi sonoridades inesperadas y contrastantes al estilo mas bien tranquilo de esta banda de Tokio. Destaco sobretodo el trabajo del guitarrista y compositor Takashi Hayashi.

Durante el break, el publico tuvo oportunidad de consumir abundante cerveza de barril, hamburguesas y hot dogs preparados al mejor estilo sureño. El ambiente relajado y muy informal permitia a muchos simplemente leer un buen libro, jugar cartas o domino con los amigos, o simplemente lanzar el frisbee lo mas lejos posible. Otros, reclinados en sus comodad reclinables echaban un sueñito reparador, antes de la venida de la ultima banda del dia.

La Maschera de Cera dio un buen espectaculo que prendio a los progheads, con rolas de LuxAde y sus dos discos anteriores, destacando el trabajo de Fabio Zufanti, Agostino Macor y Andrea Monetti. El nuevo guitarrista Matteo Nahum se notaba indispuesto durante la tocada, pero resistio y dio una satisfactoria muestra de lo que es capaz de hacer frente a los embates del teclado de Agostino. Mi impresion es que aqui la banda se sintio mas en cancha y dio un mejor espectaculo que en el NearFest.

Tuvimos ocasion de conversar con los organizadores del festival, tanto con Mike Bennet como con Steve Sly, asi como con el fundador Peter Renfro y a su mentor Chris Lamcka (quien organizo ProgScape en Baltimore, el antecedente directo del ProgDay ya que fue trabajando para Chris en el ProgScape 1994 como Renfro tomo la inspiracion para organizar el primer ProgDay en Septiembre de 1995) , todos ellos muy entusiastas y con las pilas bien prendidas. Tambien entrevistamos a todos los musicos de la banda italiana, a Hiroshi, representante de la banda japonesa, y a los organizadores del NearFest, Ray Loboda y Jim Morrison.

En resumen, el dia dio mucho mas de lo que de primera impresion esperabamos.

Thursday, August 20, 2009

Un futuro radiante para el rock progresivo de la mano de... UPSILON ACRUX



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

La escena progresiva estadounidense sigue generando réditos importantes para la permanencia y replanteamiento del género – UPSILON ACRUX es el caso específico que hoy traemos a colación. Este grupo ha mantenido, desde fines del milenio pasado, una fructífera carrera musical desde la escena underground californiana, dando claros indicios de su aventurera propuesta musical desde su disco debut “In the Acrux of the Upsilon King” hasta este mismo año de 2009, en el que el grupo ha lanzado un exquisito disco titulado “Radian Futura”. Contando con su líder creativo Paul Lai (guitarrista) como único integrante permanente a lo largo de toda la historia de la banda, “Radian Futura” resulta un magnífico testimonio inicial para la formación actual del grupo, la cual viene a reemplazar masivamente a la que grabó dos años antes el también aclamado “Galapagus Momentum”. Ahora, operando como quinteto de dos guitarristas, un bajista, un baterista y un teclista que se basta con su sintetizador Moog, UPSILON ACRUX camina firme en esta fase nueva de su trayectoria.

En líneas generales, el ecléctico esquema sonoro que desarrolla UPSILON ACRUX se basa en una filuda confluencia de varios estereotipos del math-rock, el crimsonismo, el metal experimental, el post-rock, el jazz modernista y el noise-rock, con trazos de PRIMUS, SONIC YOUTH, el rock industrial, la psicodelia resultante de una complejización de sonoridades post-punk, el rock in opposition, el krautrock y, en fin, un campo abierto por lo que podemos denominar genéricamente como avanti-garde. Basta con escuchar las tres primeras piezas, ‘In-A-Gadda-Devito’, ‘Prelude to Forshadow'n’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’, para trazar en nuestras mentes una imagen adecuada de la línea estética que maneja UPSILON ACRUX. Temas fulgurosos donde los fraseos agresivos, síncopas exigentes y quiebres imposibles generan una dinámicamente dadaísta combinación de alegría, neurosis y misterio. Los efectos de disco rayado en ‘Prelude to Forshadow'n’ son peculiarmente llamativos. ‘Keeping Rice Evil’ y ‘Landscape With Gun and Chandelier’ comparten un relativo aligeramiento de este esquema de trabajo, pero sin renunciar a la integración del arte exigente dentro del rock. La mayor exigencia, eso sí, está encapsulada en ‘Transparent Seas (Radio Edit)’, una maratón de 28 minutos y pico. La intrincada ilación de motivos los sucesivos retorcidos motivos no será descrita aquí – quedémonos con que este tremendo viaje progresivo está diseñado para apuntalar nuestra mente, de modo que ésta pueda proyectarse hacia deleites alucinados y pensamientos surrealistas. Incluye una sección de batería sola… ¿será que Chris Meszler quería lucirse como carta de presentación?... en fin… El disco termina con un breve epílogo ingenioso donde conviven guitarreos surf y una secuencia sintetizada a lo CAN: su título es ‘The Infinitesimal Fractions of Ping & Pong’.
UPSILON ACRUX encarna realmente una sólida catapulta hacia un futuro radiante para este arte musical tan complejo y disparatado que llamamos rock progresivo. “Radian Futura” es una exhibición sónica altamente recomendada para cualquier buena fonoteca progresiva.

Monday, August 17, 2009

La buena forma progresiva de DELUGE GRANDER




HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN , LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

El año 2009 nos sigue trayendo exquisitas novedades progresivas, y ciertamente, el caso de “The Form of the Good”, segundo disco de DELUGE GRANDER, no es para nada una excepción. Después de que Dan Britton nos regalara una joya progresiva para el año 2008 con “Bentam to Behemoth” por vía de otro proyecto musical denominado BIRDS AND BUILDINGS, repite un merecido protagonismo con un disco tan rico en sonoridades, texturas y motivos como “The Form of the Good”, excelso sucesor de “August in the Urals” (2006). “The Form of the Good” retoma en buena parte las atmósferas del disco mencionado y le da una definición un poco más contenida, sin descuidar la sofisticación y la peculiar densidad con que Britton y compañía arreglan y reformulan sus composiciones de base. De paso, nótese que el título del disco se inspira en la Idea del Bien, entidad fundamental dentro de la filosofía de Platón: esta ambición metafísica se condice bastante con el nivel de pretensión artística que DELUGE GRANDER insufla en su música con nervio y fineza.

‘Before the Common Era’ da inicio al disco con una ambientación notoriamente etérea, estableciendo una atmósfera reflexiva y serena, con una efectiva sutileza cósmica que va operando a través del motivo desarrollado. La aureola de ensueño y reflexión se acrecenta con el la presencia de cánticos sampleados y un pequeño ensamble de cuerdas. ‘The Tree Factory’ nos ofrece, de entrada, algo más explícitamente denso, con ese prólogo basado en góticas sonoridades cuasi-mellotrónicas - se trata de algo bastante escandinavo, recomendado para nostálgicos incurables de ANGLAGARD, SINKADUS, WHITE WILLOW, etc. De pronto, el prólogo concluye para dar paso a un motivo ágil de base jazz-funky. A pesar de la alegría aparente, el abierto uso de disonancias en los acordes básicos, solos y ornamentos permanece como un recurso sólido de tensión musical, ocasionalmente roto por cálidos solos de la guitarra de David Berggren y tambien de violín planteados con una conmovedora limpieza melódica. Otro motivo torna hacia un jam veloz, juguetón, que se podría describir tal vez como un híbrido de BMS y CAMEL, y luego otro nos plantea una especia de ELP “canterburizado”. En fin, la última sección se acomoda en un esquema ágil y coqueto, casi como un hibrido de KAYAK y SUPERTRAMP. ‘Common Era Caveman’ se explaya en una simple secuencia de acordes, haciendo que esta base armónica sostenga el clímax delicadamente sostenido que los músicos van elaborando con estupenda pulcritud. La masivamente adornada labor del baterista Pat Gaffney y las múltiples cortinas de teclado conforman la columna vertebral de este atractivo viaje progresivo, el cual aterriza finalmente en una conclusión épica y envolvente.

La pieza más larga de disco se titula ‘Aggrandizement’, que con sus casi 19 minutos de duración incorpora una elaborada variedad de motivos y matices. El tenor general de ‘Aggrandizement’ se resuelve en base a esa típicamente etérea fastuosidad que DELUGE GRANDER prácticamente ha convertido en marca registrada. Hay momentos en lo que el grupo apela a trucos de aparente caos para crear una apariencia de exquisita neurosis, mientras que hay otros en lo que predomina una actitud de estilizada reflexión, así como hay otros en los que se impone una arquitectura muy bien medida. Como sea, se nota que el grupo se apoya en su propio "temor al vacío" para animarse a explorar continuamente los motivos que sucesivamente entran en juego. Además de los abiertos coqueteos con el esplendor otoñal escandinavo, también notamos aquí varios pasajes donde se flirtea con el chamber-rock (con una actitud semejante a la de FAR CORNER), siendo así que el grupo y sus colaboradores logran perfilar una amalgama bien lograda. El clímax conclusivo emana ciertas ambientaciones terroríficas, un tanto reminiscentes a las facetas épicas de la suite crimsoniana "Lizard" – el cortante final completa efectistamente el imponente dramatismo que se había apoderado implacablemente de la armazón instrumental. El tema homónimo ocupa los últimos 8 minutos y pico del álbum. Con un espíritu un tanto semejante al del etéreo tema de entrada, se desarrolla primeramente por un ejercicio vanguardista donde se combinan el chamber-rock y la psicodelia "spacey", para luego pasar a un esquema más propiamente sinfónico, enmarcado entre una pomposidad lánguida y un dinamismo no demasiado explícito.

De este modo llegamos a la conclusión de que "The Form of the Good" es un discazo que confirma a Dan Britton como un creador progresivo muy a tener en cuenta en los últimos y próximos años. DELUGE GRANDER debe asegurarse un lugar en los Top 5 y Top 10 de las encuestas sobre las mejores obra progresivas de 2009.

Fotos: JZH